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declaró marta vennera


Contó el día que identificó el cuerpo de su esposo. Un juez de la dictadura le mostró fotos de dos cuerpos que habían sido encontrados cerca de Casilda. Uno de ellos era su marido. El otro cuerpo era de Miriam Moro, pero no lo identificó. "Tenía miedo no sólo por lo que pudiera pasarme a mí", se descargó ayer.
Argentina. Marta Vennera estaba embarazada de dos meses cuando secuestraron a su marido, Antonio López, en la madrugada del 27 de septiembre de 1976 junto a Miriam Moro. Los dos militantes de la Juventud Peronista iban en moto por Villa Diego a entregar volantes frente al frigorífico Swift. El relato de Vennera frente al Tribunal Federal Oral número 2 desnudó además el terror que vivían los familiares de desaparecidos y la opresión que la llevó a callar información vital para la familia Moro. En plena dictadura, en agosto de 1978, consiguió entrevistarse con un juez que le mostró fotos de dos cuerpos que habían sido encontrados en un camino cerca de Casilda. "Tenía los ojos cerrados y el gesto crispado, tenso. Era Antonio. Yo estaba ahí, en el juzgado, delante de extraños. Había otras fotos de un cuerpo de una mujer con los ojos entreabiertos y pelo desordenado. Me preguntaron si yo tenía idea de quién podía ser. Pensé que podía ser Miriam, pero yo había negado en todo momento la militancia de Antonio. Entonces, dije que no sabía. Tenía miedo no sólo por lo que pudiera pasarme a mí", descargó ayer la culpa que acarrea desde hace muchos años y continuó: "En ese espacio de opresión, no sé qué respuesta podría haber dado más que esa negación que me espanta, porque impidió que la familia Moro recuperara los restos de Miriam".
Vennera recordó que su esposo salió temprano en la mañana de aquel lunes de setiembre. "Hay un detalle que nunca mencioné en todas las declaraciones que hice. Ese día salió mas temprano que de costumbre, porque antes de ir a trabajar él tenía una tarea como militante, tenía que volantear la zona de Villa Diego. Iba con un grupo, él tenía una moto. Era una misión riesgosa porque era una época difícil. Habían caído militantes. Las citas y controles estaban cantados", rememoró ayer Vennera. Aunque no militaba, ella apoyaba lo que hacía su marido. Tras la volanteada, él debía ir a su trabajo, como carpintero en un estudio de arquitectura. Ella era preceptora en el colegio Misericordia. Como él no la llamaba, Marta decidió irse de su casa, porque podía sufrir un allanamiento. "Estuve todo el día en la casa de mi mamá, a quien no le dije nada, esperando que Antonio me viniera a buscar. No dije nada porque en mi familia había muchos policías y no sabíamos que había pasado. Si yo hablaba, podía estar echándoles la policía encima a estos chicos", contó.
Su primera denuncia por desaparición fue el 9 de octubre. Entonces, le llegó la historia de una pareja que iba en moto por Villa Diego, cuando desde un auto les dieron la voz de alto. El muchacho que manejaba levantó los brazos, pero aún así le dispararon en la nuca. La otra chica corrió, y también la metieron adentro del auto. Los secuestradores levantaron los volantes, y la moto quedó tirada en ese lugar. "Me aferré a que un balazo hubiera terminado enseguida con la vida de Antonio, que no hubiera sufrido torturas", dijo ayer.
Cuando nació su hijo, Gerardo, no querían anotarlo con el apellido López. La denuncia por desaparición permitió ponerle el apellido del padre. Con su suegra, la mamá de Antonio, fueron al Comando del Segundo Cuerpo de Ejército en Moreno y Córdoba a buscar datos, con resultado negativo.
Entonces, ocurrió otra crueldad del sacerdote Héctor García, que tenía por costumbre alentar ilusiones en los familiares. "A fines de 1977 fuimos a verlos, y nos aseguró que lo había visto, que estaba bien y pronto iba a salir", relató la mujer, que tiempo después pudo contactarse con alguien de la policía Federal y ver las fotos del cadáver de su marido. "Fue una angustia muy grande, como una cosa opresiva en el pecho que me duró por muchos años", relató.
En enero de 1979 pudo desenterrar a Antonio, y dejar sus restos, identificados, en una parcela del mismo cementerio, en Casilda. Con la llegada de la democracia, en diciembre de 1983, asistió a la presentación de un libro de Carlos Gabetta en Librería Ross. "Me encontré con Ana Moro, hermana de Miriam. Le dije que sabía lo que había pasado con Antonio. Ella se puso mal y me pidió que la acompañara a la oficina de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos", revivió lo ocurrido. En aquella oficina trabajaba de manera incansable la abogada Delia Rodríguez Araya. "Le hablé del expediente, trámite y fotos. Delia me reprochaba cómo había podido callar tanto tiempo. Y yo me di cuenta de que estaba mal negar que mi marido había sido un militante. Por ello, quiero reivindicar la figura de Antonio como un militante político de la juventud peronista", dijo ayer.
17 de marzo de 2011
16 de marzo de 2011
©rosario 12

revocan títulos de tierras robadas


Por ‘Jorge 40’. El Incora había entregado los predios en Chivolo, Magdalena, de manera fraudulenta a testaferros del exjefe paramilitar. Con el despojo ’Jorge 40’ logró consolidar una de sus principales bases políticas, militares y sociales en el centro de Magdalena.
Colombia. El Incoder revocó la titulación de 32 predios que corresponden a 1.005 hectáreas de los predios Bejuco Prieto (11) y El Encanto (21) en Chivolo, Magdalena, que habían sido adjudicados a testaferros de Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.
Para adueñarse de la tierra de los campesinos, beneficiarios de la reforma agraria, ‘Jorge 40’ y sus hombres los aterrorizaron los amenazaron y los desplazaron. Después, funcionarios del Incora (ahora Incoder), cómplices de los paramilitares, declararon que los predios habían sido abandonados y se los reasignaron a testaferros del ex jefe paramilitar.
El ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo dijo que la decisión va a beneficiar a cerca de 125 familias, "vamos a restituir a los legítimos propietarios. Este es un caso emblemático, es la primera vez que el Estado restituye una tierra que había adquirido de manera fraudulenta un grupo armado ilegal".
Añadió que "en el sur de Magdalena funcionó lo que pudiéramos llamar la central del crimen de ’Jorge 40’ y cuando llegaron allí, sacaron a los campesinos que salieron amedrantados y abandonaron sus parcelas en las que los paramilitares tomaron posesión ilegítima; se presentaron al Icoder que en ese entonces estaba cooptado por el paramilitarismo y fueron ellos los que se quedaron con esas tierras", dijo el ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo.
La decisión de revocar estos títulos se toma después de que la Corte Suprema de Justicia le ordenara al Incoder revocar los títulos fraudulentos de 36 predios en Chivolo,  y de que, en febrero pasado la Fiscalía abriera una investigación contra seis ex funcionarios del Incora, algunos empleados del Incoder, y cuatro dirigentes políticos de Magdalena por las irregularidades.

Historia del Despojo
En 1997, ’Jorge 40’ se instaló en la finca La Pola, una de las que fue adjudicada a 72 familias de parceleros en 1991, y de allí orquestaba sus macabros planes de asesinatos y masacres.
Según le contaron a VerdadAbierta.com los propios campesinos, los paramilitares se tomaron el corregimiento de Pueblo Nuevo y en menos de dos años- entre 1996 y 1997- asesinaron a varios de ellos de El Pueblito, San Ángel, Chivolo y La Estrella: a Víctor Cantillo Jiménez, José Montenegro Manga, Alonso Martínez, Miguel Avendaño Martínez, Antonio Mendinueta Barrios, Miguel Palencia, Luis Alfonso Fernández de Agua, Alberto Zolar, Laura Acuña, Humberto Noriega, Lorenzo Ariza, Juan Marriaga, Yonis Marriaga, Orlando Buelvas Cervantes, Manuel Pérez, Dionisio Jaraba y Manuel de la Cruz de la Hoz, entre muchos otros.
Estas tierras fueron tituladas a parceleros por el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria (Incora, hoy Incoder) en los noventa. Entre 1997 y 2000  se revocaron los títulos por abandono luego de que ‘Jorge 40’ y sus hombres asesinaran a varios de ellos, los desplazaran, y los obligaron a venderle o traspasarle sus títulos a testaferros de los ‘paras’.
El 15 de julio del 1997, ’Jorge 40’ ordenó a sus hombres que reunieran a todos los campesinos que vivían en las fincas La Pola, El Encanto y La Palizua, entre otras, y les dijo que tenían 15 días para desocupar. En esa reunión estaba el profesor Ricardo Barrios quien fue retenido por hombres de ’40’ y apareció asesinado al día siguiente. También asesinaron a José de Jesús Henao, quien tenía propiedades en el predio El Radio y lo acusaron de ser colaborador de la guerrilla. Su objetivo primordial, era ya obvio, no era combatir a la guerrilla, sino hacerse a las mejores tierras de la región.
En un allanamiento del 28 de julio de 2006 la Fiscalía encontró documentos que prueban el despojo de 36 predios en Chivolo, adjudicados por el Incora en 1991 a campesinos sin tierra.
Una vez que los campesinos se atrevieron a denunciar del despojo, el Programa de Tierras de Acción Social documentó el caso y solicitó la protección de los predios robados por los hombres de ’40’. Con estas medidas se inició el trámite para la restitución de los predios en el Tribunal de Justicia y Paz de Barranquilla, en donde inicialmente se negó la devolución de los predios.
Deicy Jaramillo, fiscal 3 de Justicia y Paz, la Procuraduría, el Proyecto de Tierras de Acción Social, la oficina nacional de Incoder y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (Cnrr) apelaron la decisión, que fue juzgada en última instancia por la sala penal de la Corte Suprema de Justicia.
Es la primera vez que la Corte Suprema de Justicia se pronuncia sobre la atribución ilegal de tierras a testaferros de ‘paras’, decisión que abre la posibilidad que miles de hectáreas que campesinos consiguieron a través del Incora y que fueron despojados bajo la figura del abandono vuelvan a sus dueños originales.
El abandono fue una de las formas que los ‘paras’ usaron para robar tierras a los campesinos. Como el Incora les había otorgado los títulos, la ley precisaba que estos no podían ser ni vendidos ni traspasados antes de 15 años. La única forma era declararlos abandonados por sus dueños y reasignarlos.
Los ‘paras’ masacraron, asesinaron, desaparecieron, saquearon y desplazaron para que los funcionarios del Incoder,
muchas veces cómplices, vinieran unos meses después a constatar el abandono.
17 de marzo de 2011
16 de marzo de 2011
©verdadabierta

un amigo de lópez rega


El tribunal federal de Mar del Plata procesó con prisión preventiva al ex integrante de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), Raúl Rogelio Moleón, al imputarle delitos de lesa humanidad ocurridos en la ciudad balnearia durante la dictadura militar y en el fallo describió el accionar de la organización peronista vinculada a la Triple A.
Argentina. Moleón está acusado por los delitos de "asociación ilícita" y "homicidio calificado". Fue detenido a principios de febrero, luego de que el presidente de la Cámara Federal de Mar del Plata, Jorge Ferro, denunció por "facilitar las fugas" el juez federal Rodolfo Pradas, quien había ordenado siete detenciones de integrantes de la CNU y hasta aquel momento solo se habían producido dos.
El ex integrante de la CNU y vínculo con el Ministerio de Bienestar Social conducido por José López Rega está acusado por homicidio calificado de Enrique Elizagaray, Guillermo Enrique Videla, Jorge Enrique Videla, Jorge Lisandro Videla y Bernardo Alberto Goldemberg, realizados el 21 de marzo de 1975.
En cuanto al delito de asociación ilícita, Moleón es investigado por formar parte de la CNU, acusada de actuar en amparo del terrorismo de Estado de la mano de la Triple A y después del golpe de 1976. "Se habrían agrupado con anterioridad al 20 de febrero de 1975, con un claro objetivo delictivo destinado a cometer una serie de ilícitos indeterminados, desde homicidios y privaciones ilegítimas de la libertad", indica la resolución acerca de la CNU.
Y agrega la participación en otros delitos como "robos calificados por el uso de armas, sustitución de chapas patentes de los vehículos que utilizaban para cometer los distintos hechos de persecución política, falsificación de documentos, uso de documentos y credenciales falsas, intimidaciones públicas, incendios dolosos, coacciones, robos de automotores y otros injustos".
La resolución también analiza al proceder de la organización ilegal y precisa que "existían grupos operativos que se encargaban de los hechos más violentos y, en ciertos casos, también de la inteligencia previa".
Además, se agrega la participación de Gustavo Demarchi, también detenido a principio de febrero en Colombia, indicando que "estos cuadros operativos tenían una cobertura `legal´ en el marco de la Universidad Provincial de Mar del Plata, donde Demarchi era coordinador docente; en la Fiscalía Federal, que también ocupó Demarchi; fuerzas policiales y sindicatos".
Demarchi aún está en una cárcel colombiana, luego de permanecer prófugo por varios meses, a la espera de que finalice el trámite de extradición para su traslado a Mar del Plata, donde quedará a disposición del Tribunal Oral Federal.
Los otros detenidos son Mario Durquet, Patricio Fernández Rivero y Fernando Otero. Siguen libres Raúl Viglizo y el librero Piero Asaro. Otros dos ex CNU, Federico Delgado y Eduardo Ullúa, están prófugos desde 2008.
17 de marzo de 2011
©página 12

nuevos procesos contra dina


Nuevos procesamientos contra encarcelada cúpula DINA. Fallo del ministro Solís corresponde a los casos de secuestro calificado de Juan Aniceto Meneses Reyes, Eduardo Zúñiga Zúñiga y Carlos Terán de la Jara.
Santiago, Chile. El ministro de fuero Alejandro Solís dictó 3 nuevos autos de procesamiento contra la cúpula de la disuelta DINA en investigaciones por casos de detenidos desaparecidos, ocurridos desde 1974 durante la dictadura de Augusto Pinochet.
En su resolución, el magistrado ordenó el ingreso a prisión preventiva de todos los procesados por considerarlos un "peligro para la sociedad", pese a que ya se encuentran tras las rejas cumpliendo penas por otras violaciones de derechos humanos.
Por el secuestro calificado de Juan Aniceto Meneses Reyes, ocurrido a partir del 3 de agosto de 1974, el magistrado encausó al ex director de la DINA, Manuel Contreras Sepúlveda, junto a los ex agentes Miguel Krassnoff Martchentko, Marcelo Moren Brito, Basclay Zapata Reyes, Gerardo Godoy García y Maximiliano Ferrer Lima.
En cuanto al secuestro de Eduardo Zúñiga Zúñiga, ocurrido a partir del 23 de agosto de 1974, fueron procesados Contreras, Krassnoff, Moren Brito y Zapata.
Por el caso de Carlos Terán de la Jara, ocurrido a partir del 11 de diciembre de 1974, el ministro Solís encausó a Contreras, Krassnoff, Moren Brito , Zapata y Rolf Wenderoth Pozo.
17 de marzo de 2011
©la nación

condición medieval de empaquetadores


Denuncian trabajo abusivo y medieval de empaquetadores de supermercados.
Valparaíso, Chile. El diputado René Saffirio informó que más de 30 mil empaquetadores en todo Chile deben enfrentar condiciones irregulares donde, incluso, existen intermediarios que piden un porcentaje de sus propinas.
Reuniendo una serie de denuncias y antecedentes sobre el "irregular trabajo que realizan miles de empaquetadores de supermercados del país, se encuentra el diputado René Saffirio (DC), integrante de la Comisión de Trabajo de la Cámara.
A juicio del parlamentario, "la situación requiere no sólo de una intensa fiscalización, sino de nuevas normativas que permitan transparentar y regular esta situación que, en la práctica, hoy es tierra de nadie, un sistema casi medieval".
Saffirio se reunió por este hecho con más de cincuenta estudiantes universitarios de la ciudad de Temuco, quienes fueron despedidos de sus funciones como empaquetadores. En la oportunidad, los estudiantes le entregaron información que el parlamentario espera analizar con sus colegas de la Comisión de Trabajo.
Adicionalmente, el diputado solicitó al Gobierno que otorgue urgencia al proyecto que se encuentra en el Senado sobre esta materia y que fue presentado por la entonces senadora y hoy ministra de la cartera, Evelyn Matthei. De no prosperar esta solicitud, informó que ingresará una moción que regule este trabajo que involucra a miles de jóvenes en el país.
"Obviamente estamos en presencia de una actividad donde no se encuentra claro el vínculo laboral entre los estudiantes y los supermercados. Es una función que requiere flexibilidad, para que puedan seguir estudiando sin problemas; seguros que los puedan ayudar en caso de accidentes en el lugar de trabajo; condiciones mínimas de descanso e higiene; en fin, todo un escenario que hoy no existe y por el cual se requiere una normativa especial", enfatizó el legislador.
Saffirio dijo que, a todas las infracciones y carencias detectadas, se agrega "una situación absolutamente impropia". Informó que intermediarios, luego de ofrecer a los supermercados una cantidad de jóvenes para esta tarea, al terminar los respectivos turnos, pasa con una bolsa pidiendo un porcentaje de las propinas que reciben, aproximadamente $450 por cada uno de ellos.
El parlamentario señaló que "hay numerosos casos de menores de edad que se encuentran realizando este trabajo sin el permiso de sus padres y tenemos casos de accidentados que han debido partir a la posta más cercana pues no existe ningún seguro para ellos". "Esperamos que la Ministra del Trabajo reciba estos antecedentes y que se agilice una solución a través de una ley que termine con estos abusos", precisó.
16 de marzo de 2011
14 de marzo de 2011
©diario de la cámara

chengue, delito de lesa humanidad


Declaran la masacre de Chengue (Sucre) delito de lesa humanidad. Un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos concluyó que el trágico hecho, ocurrido el 17 de enero de 2001, hizo parte de un ataque sistemático contra la población civil de esa región.
Colombia. Uno de los hechos más trágicos de la historia reciente de Colombia, la masacre de Chengue, corregimiento del municipio de Ovejas (Sucre), fue declarado delito de lesa humanidad por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos.
El trágico hecho ocurrió la madrugada del 17 de enero de 2001, cuando paramilitares al mando de Rodrigo Mercado Pelufo, alias ’Cadena’, irrumpieron en la pequeña población y asesinaron a 27 personas.
En un comunicado, la Fiscalía informó que de acuerdo con la decisión del funcionario judicial, "esos hechos hicieron parte de un ataque sistemático contra la población civil de esa región, en desarrollo de la denominada operación ‘Rastrillo’, que también contempló las masacres de Macayepo y El Salao".
Agrega la nota de prensa que "la Fiscalía ordenó que se invoque el recurso de revisión con respecto a la sentencia absolutoria proferida por el Juzgado Único Especializado de Sincelejo, ratificada en segunda instancia, en favor de los exsuboficiales de Infantería de Marina: Euclides Rafael Bossa Mendoza y Rubén Darío Rojas Bolívar, que fueron investigados por el delito de concierto para delinquir".
Alias ‘Cadena’, quien presuntamente desapareció en 2005, fue acusado por estos hechos como persona ausente por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, hurto calificado agravado, incendio y desplazamiento forzado.
Por los mismos hechos, en diligencia de formulación de cargos para sentencia anticipada, aceptaron su responsabilidad Edward Cobos Téllez, alias ‘Diego Vecino’; Yairsiño Enrique Meza Mercado, alias ‘El Gato’; Pedro Segundo Valencia Gómez, alias ‘Verrugita’, y Óscar David Villadiego Tordecilla, alias ‘Never’.
Cobijados con medida de aseguramiento están César Augusto Morales Benítez, alias ‘Raquel’, y José Tomás Torres Gómez, alias ‘Orbitel’, presuntos autores materiales de la masacre.
 
Cuando los Paras Acabaron con Chengue
 Eran las 3 de la madrugada del 17 de enero de 2001 cuando los pobladores de Chengue escucharon un tropel. Ochenta miembros de las Auc entraron esa noche al pequeño caserío encumbrado en los Montes de María, Sucre.
Pateando puertas sacaron a los hombres de las casas y los concentraron en la plaza. Margarita Romero, en ese entonces de 15 años, sintió el alboroto y se asomó al patio. De inmediato comprendió que los paras habían venido a cumplir con la promesa que tantas veces se escuchó como rumor: venían a acabar con el pueblo.
Aterrada, se sentó a esperar su turno. Minutos después dos hombres entraron a su casa y se la llevaron hasta la plaza. Allí, había 23 hombres de Chengue tendidos en el piso, boca abajo. Eran los esposos, hermanos, padres de más de 50 mujeres, reunidas frente a ellos.
Uno a uno los iban llamando, los hacían caminar hacia una calle detrás de la plaza, supuestamente para verificar su nombre en un computador. Pero el silencio de la noche delataba lo que estaba ocurriendo. "Apenas se escuchaba el machete", dice Margarita. Todos pasaron por el cadalso. Los mataron con ’la mona’, un garrote hecho para partir piedras. Un golpe seco bastaba. No hubo disparos.
Cuando el alba despuntaba, los paramilitares casi habían terminado su labor. Encerraron a las mujeres y le prendieron fuego a cuanto pudieron. En total 25 casas. "Inclusive la de don Evelio López que era la más linda, con una lamparita afuera. A él le mataron un hijo que era retrasado mental", dice otra de las mujeres.
Los paramilitares se fueron sin problema y recorriendo la carretera de Macayepo, Chinulito, hasta la finca El Palmar de San Onofre, desde donde se planeó este horrendo crimen. Ese día murió Chengue.
©verdadabierta
©semana

investigan a jorge enrique vélez


La Corte Suprema de Justicia abrió investigación preliminar al exsenador a raíz del ventilador que prendió el ’Tuso’ Sierra. Vélez, mencionado por ’parapolítica’ en Antioquia, se defendió ante las acusaciones.
Colombia. La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia abrió investigación preliminar al actual superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez, tras estudiar los casos de once congresistas mencionados en la parapolítica en Antioquia, así lo reveló en la mañana de este martes Caracol Radio.
La determinación judicial se conoció tras hacerse públicas las declaraciones de Juan Carlos Sierra, alias el ’Tuso’, sobre los vínculos que guardaba el desmovilizado paramilitar con el exsenador.
Este lunes, Semana.com publicó citas textuales de las declaraciones del ’Tuso’ cuando habló sobre su apoyo a políticos de Antioquia.
Del hoy Superintendente de Notariado asegura: "Yo aporté dinero en efectivo, exactamente aporté 30 millones de pesos (…) esto fue yo ya teniendo extradición, esto fue en una finca de Rogelio (otro jefe mafioso de Medellín) yendo para Ayapel, que se llama Payandé. ¿Quiénes estuvimos en esa reunión? estuvo Rogelio, mi persona y estuvo Jorge León Sánchez; cuando se dio esa plata, no solamente se dieron esos 30, Rogelio puso otros 30 y él le pidió más plata no sé a quién, pero en ese momento de ahí salieron 60 millones de pesos para la campaña de Jorge Enrique Vélez".
Ante lo anunciado por la Corte, el supernotariado reconoció en diálogo con Caracol Radio que no tenía conocimiento de la investigación preliminar y aseguró que está tranquilo y responderá cualquier solicitud.
"Si usted oye con detenimiento la grabación dicen que una persona va a pedir plata en nombre mío, pero es que esas personas nunca me han apoyado a mí en ninguna de mis campañas, las que siempre he perdido", recordó.
"Cuando supe de la grabación no le di mucha trascendencia. Yo estaba en campaña a la alcaldía de Medellín y en un suceso muy aburridor se me quitó el apoyo por parte de Equipo Colombia, que se fue a trabajar con Sergio Naranjo", explicó Vélez, quien insistió en que es un "luchador contra las mafias y la delincuencia en Antioquia".
"Mi actitud con los debates era la misma, yo fui el que habló sobre quién manejaba las maquinitas: la Oficina de Envigado", reiteró.
El supernotariado aseguró que no tiene por qué renunciar a su cargo y reveló que cuando era senador, a raíz del debate sobre el negocio de las ’maquinitas’, recibió una llamada desde la cárcel de Itaguí. "La persona que me llamó me dijo que era de Justicia y Paz, y uno de los principales testigos de la parapolitca en la Corte Suprema de Justicia y en la Fiscalía. (En la llamada) me aseguró que ’hay una persona que me está ofreciendo plata para que lo nombre’", relató.
Vélez dijo que él entregó la grabación de esa llamada a la Corte Suprema de Justicia porque "me iban a enlodar el nombre", dijo.
El supernotariado denunció en los pasados días irregularidades en la titulación de tierras.
16 de marzo de 2011
15 de marzo de 2011
©semana

lo que dijo el tuso sobre iguarán


El jefe narcoparamilitar lo salpica en torno a presuntas relaciones con ’Julián Bolívar’ y ’Macaco’. También habla de supuesta financiación de la ’narcos’ y ’paras’ a Equipo Unionista, movimiento político de Antioquia, incluido el actual gobernador, Luis Alfredo Ramos.
Colombia. Una de las acusaciones más delicadas de Juan Carlos el ‘Tuso’ Sierra está dirigida al exfiscal general Mario Iguarán. "Por medio de él mandaron a pedir el favor a Mancuso de que consiguiera una foto de las corralejas de Sincelejo donde aparecía el magistrado Yesid Ramírez con (el mafioso italiano) Giorgio Sale. Y por esa foto el gobierno estaba ofreciendo dinero, que si ayudaban la pagaban, lo que fuera. De hecho a mí me decían que me ayudaban en mis procesos lo que necesitara, lo que fuera".
 El ’Tuso’ asegura que se enteró del tema por intermedio del abogado Sergio González, vecino y amigo de la familia Uribe Vélez: "La razón, vuelvo y le digo, la llevó Sergio González Mejía porque todas las razones eran por medio de él, usted sabe que yo estaba era en la cárcel (…) La razón fue muy sencilla: que mandaban a pedir el favor de que había una foto…

 ¿Que mandaban quiénes?, pregunta la Corte.
"Los de siempre, Mario (Uribe), José Obdulio (Gaviria), Santiago (Uribe, hermano del presidente Uribe). Que había una foto de Giorgio Sale con Yesid Ramírez en las corralejas de Sincelejo para que la consiguiera, porque usted sabe que ellos estaban a todo vapor para desprestigiar la Corte a raíz de todo lo que arrancó con el caso Tasmania…

 ¿Cuál fue el papel de Mario Iguarán en este asunto de la foto entonces?
"Él como que era el que tenía esa información, él como que era el que sabía de esa información y él la transmitió para que la consiguieran, no sé de más porque no… Pero de esta información le puede dar más información Sergio González…
 
El ’Tuso’ también sostiene que el exfiscal Iguarán solía departir con los jefes paramilitares ‘Julian Bolívar’ y ‘Macaco’. "De esa información, dígale a Julián que él sabe que ellos pagaban un apartamento en Bogotá solamente para las reuniones con él y con Sabas (el exministro). De hecho allá era donde hacían las reuniones y donde le llevaban mujeres a él para sinvergüenciar (sic)".

Su Apoyo a Políticos de Antioquia
El ’Tuso’ asegura, palabras más palabras menos, que el narcotráfico y los ’paras’ determinaron la política de Antioquia. Recuerda, por ejemplo, que él entregó personalmente diez millones de pesos a Luis Alfredo Ramos (además de pendones y otros elementos publicitarios) como aporte para su campaña al Congreso en 2002. La relación con el hoy gobernador de Antioquia se dio, dijo a la Corte, luego de que los presentó el exviceministro de justicia Francisco Zapata.
El jefe narcoparamilitar dice que "estaban coordinando una correría por todos los municipios de Antioquia para esa campaña y para esas correrías –la amistad con ellos era plata– yo le aporté 10 millones de pesos".
Según el ’Tuso’, el desembolso en efectivo se dio "en la oficina del doctor Francisco, la utilizaba muy poquito y él me la facilitó a mí, pero no un día, yo estuve ahí meses".
El extraditado le aseguró a la Corte Suprema que él y otros mafiosos inyectaron millones de pesos a Equipo Unionista, el movimiento político de Ramos que luego mutó en Equipo Colombia, y que fueron varios los militantes en ese grupo complacidos con ese apoyo.
El ’Tuso’ destaca varios nombres de políticos con los que se relacionó, entre estos están Jorge Enrique Vélez (hoy Superintendente de Notariado), Óscar Arboleda Palacio (exrepresentante), Alberto Builes (exgobernador), William Vélez Mesa (exrepresentante), Jorge León Sánchez (exsenador), Guillermo Gaviria Zapata (exsenador), entre otros.
Del hoy Superintendente de notariado asegura: "Yo aporté dinero en efectivo, exactamente aporté 30 millones de pesos (…) esto fue yo ya teniendo extradición, esto fue en una finca de Rogelio (otro jefe mafioso de Medellín) yendo para Ayapel, que se llama Payandé. ¿Quiénes estuvimos en esa reunión? estuvo Rogelio, mi persona y estuvo Jorge León Sánchez; cuando se dio esa plata, no solamente se dieron esos 30, Rogelio puso otros 30 y él le pidió más plata no sé a quién, pero en ese momento de ahí salieron 60 millones de pesos para la campaña de Jorge Enrique Vélez".
Espere esta semana más declaraciones dadas por el ‘Tuso’ a la Corte Suprema de Justicia.
16 de marzo de 2011
14 de marzo de 2011
©semana