Blogia

mQh

maniobras a favor de la verdad


La flamante mandataria buscará que los militares den información. Según el diario Folha de Sao Paulo, Rousseff intentará ensayar una respuesta oficial a los familiares de las víctimas de la pasada dictadura brasileña. La estrategia podría incluir un mea culpa de los militares y del Ejecutivo.
Brasil. La flamante presidenta Dilma Rousseff podría impulsar un acuerdo entre organismos de derechos humanos y los militares para que los agentes aporten información acerca de los cientos de desaparecidos brasileños. Según publicó el diario opositor Folha de Sao Paulo, la estrategia podría incluir un mea culpa por parte de los uniformados y del Ejecutivo por no haber desandado el camino de la Justicia, como reclamó hace poco más de dos semanas la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH).
De acuerdo con lo publicado por el diario paulista, Rousseff intentará durante su mandato ensayar una respuesta oficial a los familiares de los muertos y desaparecidos durante la dictadura militar que se extendió desde 1964 a 1985. Para ello, la economista de 63 años impulsaría un acuerdo entre el Congreso, las organizaciones de defensa de los derechos humanos y las mismas fuerzas armadas, que durante décadas guardaron silencio acerca de los más de 400 asesinados y los cerca de 160 opositores desaparecidos en esos años. La idea sería en un plazo no mayor a dos años consensuar una explicación a lo ocurrido durante los años de plomo en Brasil.
Según Folha, la parte más difícil del plan será el mea culpa voluntario por parte de los uniformados, pero Rousseff ya habría tratado este tema con sus asesores más cercanos. La flamante gobernante podría forzarlos, pero habrá que ver hasta dónde quiere llegar. El ministro de Defensa, Nelson Jobim, sería visto por la mandataria como su principal aliado a la hora de buscar el acuerdo. También, durante su gestión tendrá que poner en marcha la Comisión de Verdad, que fue una iniciativa del gobierno de Luiz Inácio Lula de Silva que no llegó a ponerse en práctica.
Uno de los debates que podrían imponerse es el de la pertinencia de la Ley de Amnistía de 1979, que impide el juzgamiento de los represores de ese país. En abril de este año, la Suprema Corte brasileña mantuvo la interpretación de que los delitos perpetrados por los militares eran actos políticos y que, por ende, estaban comprendidos dentro de la ley de perdón. La organización Amnistía Internacional (AI) calificó el pasado 15 de diciembre de nula e inválida a la norma que mantiene impunes a quienes cometieron crímenes durante el régimen dictatorial.
Por esos días, la Corte IDH sancionó a Brasil por la permanencia de la Ley de Amnistía. El organismo interamericano trató la denuncia por la represión sufrida por la Guerrilla de Araguaia, un movimiento de resistencia que operaba en el centro de Brasil y que estaba compuesto por algunos miembros del nuevo Partido Comunista (PC) de ese país. En el período que va desde 1972 a 1975, entre tres mil y diez mil integrantes de las fuerzas armadas fueron desplegados para secuestrar, torturar, asesinar y desaparecer a los miembros del grupo. Más de 30 años después de esos crímenes, nadie fue llevado al banquillo de los acusados. Semanas atrás, Lula trató de aplacar la presión internacional y afirmó que había pedido un informe para saber cómo iba la búsqueda de los cuerpos de esos militantes y que con ese material, Rousseff podría continuar la investigación.
2 de enero de 2011
©página 12
rss

deberá cumplir en la cárcel


Domingo Morales deberá seguir cumpliendo su condena por terrorismo de estado en la cárcel. La Corte Suprema de la Nación revocó la excarcelación del genocida acusado por 16 homicidios, asociación ilícita y supresión de identidad.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. La Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó la excarcelación del único militar que estaba preso en una cárcel común por crímenes de lesa humanidad en Santa Fe. Se trata del teniente coronel Domingo Morales, un ex jefe operativo del Destacamento de Inteligencia Militar 122, procesado por dieciséis homicidios, asociación ilícita y supresión de identidad de una menor, entre otros delitos, que quedó libre en abril del año pasado por una resolución de la Cámara Nacional de Casación Penal. El fallo de la Corte sienta jurisprudencia para que no sólo Morales vuelva a prisión, sino que también suceda lo mismo con otros represores de la provincia que hoy están en libertad por resoluciones similares de Casación.
Morales había sido detenido en octubre de 2009 por orden del juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, pero sólo estuvo preso seis meses en la cárcel de Las Flores. Rodríguez le rechazó el pedido de excarcelación, la Cámara Federal de Rosario confirmó esa medida de primera instancia, pero luego la Cámara Nacional de Casación la dejó sin efecto, en un fallo muy controvertido de la Sala III. "Un fallo vergonzoso y de una gravedad institucional inusitada porque significa que de ahora más los juicios se harán con los genocidas en las calles", lo calificó por entonces la abogada de Hijos, Lucila Puyol.
El Ministerio Público Fiscal recurrió ante la Corte, que el 28 de diciembre revocó la sentencia de Casación. Lo que significa que Morales debería volver a una celda, aunque no será ahora sino cuando el expediente llegue al despacho del juez Rodríguez, quien tendrá que decidir si lo manda nuevamente a la cárcel Las Flores o al penal de Marcos Paz, como le había pedido el represor antes de ser excarcelado.
Cinco ministros de la Corte (Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda y Raul Zaffaroni) votaron por revocar la sentencia de la Cámara de Casación y dos (Enrique Petracchi y Carmen Argibay), por desestimar el recurso del Ministerio Público.
En los fundamentos, la Corte se remitió al dictamen del procurador general de la Nación subrogante, Luis González Warcalde y compartió su criterio.
La Cámara de Casación había excarcelado a Morales al valorar "la residencia estable del imputado en la provincia de Buenos Aires, la circunstancia de que fue localizado en su domicilio (en la ciudad de Pergamino) y no opuso resistencia al arresto, su buena conducta en la unidad donde cumplía la medida cautelar, un núcleo familiar con el que mantiene un vínculo estrecho, su carencia de antecedentes penales y la inexistencia de constancias acerca de situaciones que indiquen su voluntad de sustraerse a la acción de la justicia entorpecer las investigaciones, durante los más de treinta años que transcurrieron desde la comisión de los hechos que se le enrostran", recordó el procurador.
"Pero la Cámara, omitió sopesar otras condiciones personales del imputado y las circunstancias de los hechos, que también constituyen pautas de valoración exigidas" por la ley, agregó González Warcalde. Y mencionó que Morales era "capitán del Destacamento de Inteligencia 122 de Santa Fe, asiento de una de las estructuras de represión que integraron la organización criminal formada al amparo de la última dictadura" y por lo tanto, "tenía poder de decisión sobre los operativos represivos" que se realizaban en Santa Fe y "el destino final de las víctimas".
Morales no es "cualquier imputado", sino alguien "entrenado y capacitado para operar en la clandestinidad sin ser identificado y eliminar toda prueba que pueda incriminarlo a él o a sus camaradas, y que, además, todavía podría conservar un ascendiente sobre esas estructuras que habrían actuado bajo sus órdenes y que, como es notorio, han dado sobradas pruebas de poder aun después de restablecida la democracia", sostuvo el procurador.
Al excarcelar a Morales, la Cámara de Casación tampoco tuvo en cuenta "la eficiencia de ese aparato clandestino de represión ilegitima para no dejar rastros de su accionar criminal" y "la actuación corporativa posterior de los responsables de los hechos para garantizarse la impunidad", al punto que "todavía hoy existen arduas dificultades para conocer la verdad de lo ocurrido".
Y si recién ahora los juicios por crímenes de lesa humanidad están en trámite, "no se debe a la impericia de la justicia (") sino a las numerosas maniobras que indefectiblemente se orientaron a impedir el esclarecimiento de esos hechos, entre los que se encuentran los que se juzgan en esta causa".
"En síntesis, no creo que la Cámara de Casación podía dejar de ponderar las circunstancias mencionadas sin incurrir en arbitrariedad, al tener en cuenta las condiciones personales de Morales que valoró para ordenar su libertad", concluyó el procurador general de la Nación.
2 de enero de 2011
1 de enero de 2011
©página 12
rss

quién era cuchillo


Así actuaba alias ’Cuchillo’, el llamado ’asesino de asesinos’. Junto a su banda, estaba en 33 municipios de 4 departamentos.
Colombia. Ocho días antes de la operación ’Diamante’, que llevó a la muerte de Pedro Oliverio Guerrero, ’Cuchillo’, la Policía recibió la prueba reina de que el informante que tenía iba a funcionar: envió un video, hecho con su celular, en el que se veía al capo. Hasta el martes, esa era la última imagen que tenían las autoridades.
La fuente confirmó que el narco estaría en una casa cercana al caño Siare, precisamente donde murió ahogado intentando huir de la Policía. Dijo que ’Cuchillo’ iba a celebrar allí la Navidad y que llegaría sobre las 6 p.m. Pero arribó antes del mediodía.
Para ese momento, comandos Jungla que habían llegado a San José del Guaviare -y a los que únicamente les advirtieron que llevaran mucha munición, porque iban a entrar a un laboratorio de coca custodiado por más de 50 ilegales-, ya volaban hacia los límites con Meta. Su llegada causó tanto alboroto en la zona que, de nuevo, se temió una filtración que diera al traste con el trascendental golpe.
Tras los primeros combates, ’Cuchillo’ logró salir de la casa. Un video tomado desde el aire muestra a dos de sus guardaespaldas sacándolo a rastras. Inicialmente se pensó que estaba herido, pero luego se supo que era por la borrachera. Luego de cargarlo varios metros, sus hombres lo abandonaron y él siguió solo hacia el caño, donde su cadáver flotó después de cuatro días. Eran las 4 y 30 de la tarde del martes 28 de diciembre. A esa hora, el general Óscar Naranjo le comunicó al presidente Santos que ’Cuchillo’ era historia. Su estrafalaria pistola, con oro y diamantes, dio la primera pista.
Así murió uno de los capos del ’club’ de los 5.000 millones de pesos de recompensa, reputado en el mundo criminal porque él mismo mataba con un cuchillo a sus enemigos y porque se quedaba con ’recuerdos’ de sus víctimas.

Se Quedó con las Fincas
Al menos 20 ex miembros del bloque ’Centauros’ de las Auc fueron asesinados por el propio ’Cuchillo’ en el 2009, porque -según él- lo estaban "vendiendo". Eso dijeron fuentes de Meta y Guaviare a investigadores de la Corporación Nuevo Arco Iris.
"Tenía un dominio claro en la región. Actuaba con complicidad de miembros de la Fuerza Pública y no había confrontación directa con las Farc; se podían ver contingentes de guerrilla y de sus ’paras’ en el mismo lugar", dice Arco Iris.
’Cuchillo’ se alió con el frente primero de las Farc (el mismo que tuvo secuestrados a Íngrid Betancourt y a los tres estadounidenses) y, dice el DAS, estaba negociando con el 39 una salida al Amazonas, porque tenía en la mira sacar más coca por Brasil. Pero estaba en pugna con el 16.
Su banda, según la Misión de Observación de la OEA, era un ’clon’ de los bloques ’paras’ de los que fue primero matón y luego jefe. Reportes oficiales dicen que actuaba en 33 municipios de Casanare, Meta, Guaviare y Guainía.
El ’Erpac’ empezó a sonar en el 2007, pero fue en el 2009 cuando reclutó a centenares, muchos indígenas y menores, ante el regreso de un antiguo enemigo: Héctor Buitrago hijo, ’Martín Llanos’.
"Buitrago volvió de Ecuador para recuperar el Casanare, que tiene ruta directa a Venezuela", dicen Arco Iris y fuentes oficiales. ’Llanos’, que era dueño de la pistola de oro que ’Cuchillo’ lucía con orgullo, empezó a rearmarse con plata de importantes personajes de la región, a los que ’Cuchillo’ declaró la guerra.
Allá se habla de escuelas de asesinos a donde fueron a parar esos reclutas: fincas en Puerto Gaitán y San Martín (Meta), y un gran complejo cocalero en el Guaviare, con capacidad para 500 hombres.
Desde que simuló su desarme, en el 2006, intentaba legalizar la plata del narcotráfico con grandes proyectos agroindustriales, especialmente de palma. ’Cuchillo’ expropió grandes extensiones de tierra. Hay zonas enteras de Mapiripán que tienen medidas cautelares, para frenar ese despojo.
"Llegaba a una finca y con solo decir que le gustaba, ya uno sabía que había que irse" -dice una de sus víctimas-. A punta de predios robados construyó corredores de movilidad, si bien se sabe que su mayor preocupación no era la Fuerza Pública en la zona.
A finales del 2009, tras la fumigación en Mapiripán y Puerto Lleras, el capo lideró una reunión en la que se ofrecieron semillas de coca y mercados temporales a los campesinos mientras salía la otra cosecha. Y dos asesinatos de mujeres en el Meta, uno de ellos de 44 puñaladas, son la última denuncia contra el Erpac por presunta ’limpieza social’.

De ’Cotero’ a Rey de la Mafia
Vestido con ’jeans’ y una camisa de marca, con rayas rojas y blancas, con la cara y los brazos llenos de barro e hinchados por las horas en el agua. Esa fue la última imagen que captaron las autoridades del poderoso jefe de la ’Erpac’. ’Cuchillo’, fue movido por la Policía en una hamaca de colores que dejaba ver en su cuello varias cadenas de oro y diamantes, escapularios en sus muñecas, la pistola a su derecha y su cuchillo en el cinto. Tenía dos radios de comunicaciones que no pudo utilizar y varios proveedores. El ex ’para’, que portaba la extravagante pistola que había heredado ’Martín Llanos’ de su padre, había sido ’cotero’ en un molino de arroz. Hacía parte de una familia de cinco hermanos (apodados ’Los Cuchillos’ por portar cuchillos desde los 13 años) y dos hermanas.

’Patrón’ de la Corrupción en el Suroriente
El sigilo que fue necesario para dar, después de al menos 20 grandes operaciones en dos años, con el capo, da cuenta de la red de corrupción que había logrado construir en el suroriente del país.
Había tantas reservas sobre algunos militares en el Llano, que su búsqueda y la del ’Loco Barrera’ fueron asignadas específicamente a la Policía.
Este diario supo que el mismo Ejército investiga a dos de sus oficiales por supuesta complicidad con el jefe del ’Erpac’. Y el general Alejandro Navas, comandante del Ejército, confirmó que hay un centenar de investigaciones disciplinarias por supuesta colaboración con nuevas bandas, muchas de ellas en unidades militares del Meta, de donde era ’Cuchillo’.
Pero el jefe del ’Erpac’ permeó también la política y varias instituciones. El ’Loco Harold’, segundo de ’Cuchillo’, capturado hace una semana, conoce esas conexiones.
Por supuestos nexos con la banda, a comienzos de este año entraron en la temida Lista Clinton los ex gobernadores del Guaviare Óscar López y Nebio Echeverry. López, quien fue congresista, hizo incluso sociedad con ’Cuchillo’ en una empresa minera en el Llano. La Corte lo llamó a juicio.
Desde organismos de control se formularon -la Policía dice que para entorpecer la cacería- denuncias por supuestos abusos contra la población en las diferentes operaciones contra ’Cuchillo’.
Y este año, el director del DAS decidió cerrar tres puestos operativos en el Meta. Cuatro detectives fueron procesados por la desaparición de una víctima de ’Cuchillo’.

La Pelea por el Trono del Capo
José Eberto López Montero, alias ’Caracho’.
Informes de Inteligencia señalan a ’Caracho’ como coordinador del atentado contra el zar de las esmeraldas, Víctor Carranza, en Puerto López (Meta). Es desmovilizado del bloque Héroes del Llano y se rearmó con ’Cuchillo’. Era jefe de finanzas del Erpac y estaba a cargo de los negocios de narcotráfico. Tiene, al igual que Germán Ramírez, cuatro órdenes de captura y la Policía ofrece por ellos 1.750 millones de pesos.

Germán Ramírez Devia, alias ’Vaca fiada’.
Es considerado uno de los ’históricos’ de las Auc. Fue uno de los jefes del bloque Centauros, grupo ’para’ que incursionó a Mapiripán. Reportes de Inteligencia señalan que Ramírez hizo pactos de no agresión con el comandante de las Farc ’John 40’, de quien fue compañero de negocios y de parrandas. Sin embargo, los tratos se rompen en el 2005 y protagonizan una sangrienta guerra que dejó unos 150 muertos.
2 de enero de 2011
1 de enero de 2011
©el tiempo
rss

murió enrique valdés


Profundo pesar ante deceso de escritor y músico sureño Recibió el Premio Municipal de Literatura y el de la Academia Chilena de la Lengua.
Antenoche, falleció en la ciudad de Valdivia, producto de un infarto, el destacado escritor nacional y músico, Enrique Valdés. Sus restos están siendo velados en la Iglesia San Francisco de la ciudad.
Autor de ‘Calafate, ventana al sur’, 1975, y
‘Trapananda’, 1983; trilogía de obras dedicadas a su tierra natal, Aysén. Valdés realizó una gran labor intelectual, desarrollando todos los géneros literarios, poesía, cuento, novela y ensayo, destacando además las novelas ‘El trino del diablo’, 1985, y ‘Solo de orquesta’, 2002; el libro de cuentos ‘Agua de Nadie’ ,1996; y los de poesía, ‘Permanencias’, 1968; ‘Avisos luminosos’, 1986; ‘Materia en tránsito’, 1998. Sus ensayos y artículos han sido publicados, en prestigiosas revista literarias nacionales e internacionales.
Recibió numerosas distinciones, tales como, el Premio Municipal de Literatura, el Premio de la Academia Chilena de la Lengua, el Premio Gabriela Mistral de la Municipalidad de Santiago, Premio Nacional de la Crítica, en el año 2002, por su novela Solo de orquesta y la Medalla Pablo Neruda que entregó la Presidencia de la República en el centenario del vate.
Valdés, nació en Río Baker, Región de Aysén. Se especializó en música y literatura en la Universidad Austral. Se doctoró en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Illinois, Estados Unidos. Por muchos años fue Violonchelo de la Orquesta Sinfónica de Chile y desde 1996 enseñó Literatura y creó y dirigió el Conjunto de Música de Cámara de la Universidad de Los Lagos de Osorno.
1 de enero de 2011
©diario de aysén
rss

murió fred foy


Fue anunciado de ‘El llanero solitario’.
[Dennis McLellan] Murió Fred Foy, locutor de radio y televisión mejor conocido por conjurar "esos excitantes tiempos pasados" a fines de los cuarenta y cincuenta como anunciador y narrador de ‘El llanero solitario’ [The Lone Ranger] en radio y televisión. Tenía 89 años.
Foy falleció el miércoles en la mañana de causas naturales en su casa en Woburn, Massachusetts, informó su hija, Nancy Foy.
Durante una carrera en radio y televisión que empezó en Detroit en 1940, Foy fue durante más de veinte años el anunciador oficial para la cadena de radio y televisión ABC, antes de retirarse a mediados de los ochenta.
Su carrera incluye periodos anunciando ‘El avispón verde’ [The Green Hornet] y ‘The Challenge of the Yukon’, y fue más tarde presentador del ‘The Dick Cavett Show’, de ABC, a fines de los sesenta y principios de los setenta.
Pero para muchos, Foy sigue siendo mejor recordado por sus estentóreas actuaciones de lo que muchos consideran la más famosa presentación en la historia de la radio, con el acompañamiento de la ‘Obertura de Guillermo Tell’, de Rossini:

"Un caballo furioso que galopa a la velocidad de la luz, una nube de polvo y el alegre ‘Hi-yo, Silver’ -¡El llanero solitario! Con su fiel compañero indio, Tonto, el valiente y diestro jinete enmascarado encabezó la lucha por la ley y el orden al principio de la historia del Oeste de Estados Unidos. En ningún otro lugar se puede encontrar a un defensor de la justicia de la talla de ‘El llanero solitario’.
"Volvamos juntos a esos excitantes tiempos pasados. Del pasado surge el estruendoso galope del gran caballo Silver. ¡El llanero solitario vuelve a cabalgar!"
Foy era anunciador de planta de la radio WXYZ de Detroit cuando en 1948 le pidieron que reemplazara al anunciador de ‘El llanero solitario’, que la emisora había lanzado en 1933.
Siguió asociado con ‘El llanero solitario’ hasta la transmisión final en vivo en 1954. También fue el suplente de Brace Beemer, que era el personaje del título, y fue obligado a reemplazarlo en una transmisión cuando Beemer se contagió de laringitis en los años cincuenta.
"Era un hombre querido", dijo el miércoles Gary Owens, actor y presentador al Times. "Fue uno de los primeros héroes de la radio, porque lo hacía muy bien. Tenía un gran barítono dramático".
Cavett fue otro admirador de toda la vida de Foy.
"Fred era solo uno de un puñado de grandes presentadores radiales -un buen montón-, pero él era uno de los grandes, con una voz perfecta y maravillosamente única, con una actuación muy inteligente", dijo en una entrevista el miércoles. "Las partes cómicas que tenía que hacer por mí en el programa, las hacía a la perfección".
"Toda vez, cada noche que me estaba preparando en mi camerino para subir al escenario, oía la ‘Obertura de Guillermo Tell’ y la voz de Fred", dijo Cavett, recitando la familiar introducción de Foy para entusiasmar al público en el estudio. "Incluso ahora, hacerlo me pone la piel de gallina. Fred lo hacía, y entusiasmaba al público, y a mí".
En una entrevista de 2008 con la National Public Radio, Foy dijo: "Nunca imaginamos que el programa llegaría a ser legendario cuando todavía lo hacíamos.
"Y es lindo saber que hubo tanta gente que se sentó a mirar y disfrutó de nuestro trabajo".

Nació como Frederick William Foy el 27 de marzo de 1921, en Detroit. En 1940 consiguió un trabajo de tiempo parcial en la WMBC, una pequeña emisora independiente en Detroit.
Se incorporó a la WXYZ en 1942, pero al año siguiente el ejército lo llamó a servicio. Foy volvió a la radio después de servir en Fuerzas Especiales Unidas / Radio de las Fuerzas Armada en Cairo.
Su carrera incluyó la narración de los documentales del canal, ‘La breca generacional’ [The Generation Gap] y otros programas de preguntas y respuestas, presentador de sinopsis de películas y portavoz de General Motors, Colgate y otros anunciadores nacionales.
Foy fue incorporado en el Radio Hall of ame en 2000 y recibió un Golden Boot Award del Fondo de Cine y Televisión en 2004.
Además de su hija Nancy, le sobreviven su esposa durante 63 años, Frances; otros dos hijos, Wendy Foy Griffis y Fritz Foy; y tres nietos.
1 de enero de 2011
23 de diciembre de 2010
©los angeles times
cc traducción mQh
rss


murió ricardo zelarayán


Escritor "secreto". El escritor, cuyo sonoro apellido obra como contraseña de una suerte de culto, falleció el martes pasado. Más difícil es establecer la fecha y lugar de su nacimiento, lo que alimenta la leyenda. ‘La obsesión del espacio’ y ‘Lata peinada’ son algunos de sus libros.
[Silvina Friera] Argentina. La Parca es una cretina con escaso refinamiento prosódico. Nunca emplea la elipsis, ni escamotea sus intenciones. Jamás vacila. El martes murió el gran poeta Ricardo Zelarayán, tal vez el mayor mito de la literatura argentina contemporánea. La ecuación es perfecta para aceitar el culto al "escritor secreto". La sola mención de su sonoro apellido es una especie de contraseña fascinante que incorpora feligreses de boca en boca, de lectura en lectura. Publicó pocos libros, escribió mucho más, pero esos textos se perdieron en sucesivas mudanzas, de pensión en pensión. El capital poético y narrativo que despliega en su obra –de los poemas de La obsesión del espacio (1972) hasta la mítica novela extraviada y recuperada, Lata peinada– rubrica el carril de un horizonte para alquilar balcones. "Una mezcla rara": así se definía este poeta que descendía de indios analfabetos por el lado paterno. "Aunque yo he salido blanco como mi madre", aclaraba. ¿Cuándo y dónde nació? Menudo problema responder una pregunta que a priori debería resultar sencilla. Algunas fuentes –el Breve diccionario biográfico de autores argentinos, de Pedro Orgambide; la mayoría de las páginas web y la solapa de la reedición de su novela La piel del caballo– consignan que habría nacido en 1940. El poeta Jorge Aulicino establece la fecha mucho antes: el 21 de octubre de 1922. Otro cantar similar se plantea con el lugar. Zelarayán podía anclar su origen en Paraná y sentirse entrerriano, pero también se llamaba a sí mismo "tucumano-salteño". Epílogo genial estas versiones, una estocada magistral para mantener la llama encendida del mito.
La única "certeza" por ahora –hasta que biógrafos y fans demuestren lo contrario– es que Zelarayán no era porteño. Se describía como un provinciano resentido exiliado en la Capital. Su frente de combate por excelencia fue la dicotomía Capital-interior. Que su yacimiento poético sea la lengua del país profundo y mestizo no implica incluirlo automáticamente por los pagos de la gauchesca. "Aborrezco a los gauchos. El gaucho es la policía del patrón. Por eso le dan el caballo. Yo no sé de dónde sacan que soy gauchesco o neogauchesco –protestaba con razón contra el torpe facilismo de estas etiquetas–. Claro, como en mi novela (La piel del caballo) aparece un caballo, ya es gauchesco. ¡Pero hay que ser boludo! Y como soy provinciano, los porteños creen que nací en el campo." Hay frases para conservar en el cofre antojadizo de la memoria. Decía que "una novela empieza por una frase escuchada en la calle". Lo que entraba por la oreja de este señor inexorablemente sordo –pero con un oído biónico descomunal para escuchar lo que muchos no pueden oír–, ese colchón de voces que lo interpelaban, era apenas la punta del iceberg, la materia prima de un protolenguaje, un impulso inicial que sería infatigablemente digerido y elaborado.
A Buenos Aires llegó para estudiar Medicina, según recordó el poeta en una de las pocas entrevistas que le hicieron. Pero no pudo terminar la carrera; para un hombre de provincia, la necesidad imperiosa de trabajar eclipsaba la tentativa de educarse en la universidad. Fue corrector en la editorial Depalma, redactor creativo en agencias de publicidad, periodista y traductor. El descendiente de indios analfabetos, apodado por sus amigos "el Franchute", hablaba inglés y francés a la perfección. A comienzos de los ’70 integró una revista fundamental: Literal. El primer libro de poemas que publicó, La obsesión del espacio (1972), un joyita de punta a punta, es una de las naves insignia para los jóvenes poetas argentinos, como han reconocido Fabián Casas y Washington Cucurto, entre otros. "La palabra misterio hay que aplastarla / como se aplasta una pulga / entre los dos pulgares. / La palabra misterio ya no explica nada", se lee en el poema medular "La gran salina". Casas percibe que la prosa de Zelarayán está hecha "con violentos cambios de clima e imágenes dantescas del campo". Pero advierte que no es el campo idílico sino "la urbanización que crece en el medio de los pueblos, trayendo sus negocios, sus traficantes, sus autazos y sus machados, es decir, toda la escoria de las ciudades que destruye a la naturaleza original que ya se ha perdido".
Zelarayán asumía una influencia "muy fuerte" de Macedonio Fernández desde el ángulo del cuestionamiento del ser, pero no tanto en el estilo; influencia palpable especialmente en sus "novelas" –encomillado que pone en tela de juicio si es posible hablar de géneros– La piel del caballo y Lata peinada. También publicó Roña criolla, poemas para calentar motores, "frases de arranque" como si pusiera primera para empujar la realidad, chispazos notables, anzuelos que atrapan a su presa. "Rezongado rezongo de palabra renga. / Pelo y barro", se lee en "Pioja". "Mano mansita, mosca aplastada. / La mula mansa escupe jinetes y el vuelo fracasa, / nariz en tierra", escupe en "Gota". El poeta no tenía inconveniente en marcar la cancha. No quería integrar la "pequeña borgesía", pero admitía que Borges tenía "cosas hermosas", como "La fundación mitológica de Buenos Aires". Tampoco Osvaldo Lamborghini fue santo de su devoción. Le gustaba El niño proletario, pero se quejaba de la repetición en Lamborghini, una obsesión y exigencia que acaso pueda ser una de las columnas vertebrales para comprender por qué Zelarayán publicó poco: "Si yo veo que me estoy repitiendo, digo ‘esto no va’. Y lo tiro". Lejos estaba de comulgar con la parodia en la literatura; la calificaba, sin medias tintas, como "una estupidez total". "La parodia encaja perfectamente con la posmodernidad, en el sentido de que, como ya está todo hecho, lo único que cabe es la desacralización de los modelos. Es un disparate", subrayaba en la entrevista con el poeta Fernando Molle.
Imposible no rendirse a las aristas de un mito construido, fundamentalmente, con una gran obra, una musiquita inquietante por donde se la escuche y lea. Pero se impone apostillar un plus de intensidad adicional. "No soy escritor", decía Zelarayán, aceitando con esa frase un tópico fascinante. No respondía al estereotipo de lo que se supone es un escritor: alguien que publica regularmente. "Para merecer el título de escritor hay que publicar un libro cada dos años, cosa que yo no he hecho y no creo que pueda hacer jamás", confesaba. "Claro, ésa es la burocracia de la literatura. Yo pienso que se escribe porque hay ganas de escribir, y resulta que si a uno no le interesa lo que está escribiendo, evidentemente, chau. Es el único privilegio del escritor: ser el primer lector."
1 de enero de 2011
31 de diciembre de 2010
©página 12

2010, el año del juicio


2010 será recordado como el año del juicio a represores. Cada una de las personas que puso el cuerpo frente al Tribunal Federal Oral de Rosario subrayó el alto valor del proceso abierto el 17 de julio de este año contra Díaz Bessone, Lofiego y otros. Aquí, un repaso por los hechos salientes de las audiencias.
[Sonia Tessa] Argentina. "Fui privada ilegalmente de mi libertad a los 16 años, a los 22 pude hacer la denuncia, y ahora que tengo 49 puedo estar declarando", dijo la testigo Laura Hanono en la última semana de audiencias de la causa Díaz Bessone. Casi una vida en busca de justicia. "Llevo 30 años preparando esta declaración", expresó el último día de noviembre María Inés Luchetti de Bettanín, cuya familia fue masacrada en enero de 1977. Cada una de las personas que puso el cuerpo frente al Tribunal Federal Oral número 2 subrayó el alto valor del proceso abierto el 17 de julio de este año, tres meses después de las condenas a prisión perpetua en la causa Guerrieri. El 2010 será inolvidable. El año de la justicia, aunque falten tantos, aunque los enjuiciados sean sólo una parte de la maquinaria del terrorismo de estado. Aunque 2011 también traerá nuevas condenas y procesos. Allí, en el lugar por el que bregaron desde enero de 1984, cuando pudieron hacer la denuncia, los militantes que sobrevivieron hablaron de sí mismos, contaron cómo era su vida cuando el terrorismo de estado los partió en dos. También hablaron de los compañeros y compañeras desaparecidos, les pusieron nombre y apellido, relataron el último gesto, el tiempo compartido en cautiverio, les rindieron homenaje, siempre con los ojos húmedos. Dijeron una y otra vez que el compromiso de declarar era reivindicar a los que no están.
Una generación diezmada se sentó en el Tribunal para contar lo suyo, por primera vez, donde corresponde. Lo más importante pasaba allí, pero al salir de la sala de audiencias había otra intensidad: el sostén, el alivio, la construcción colectiva que permitió llegar hasta aquí. Los abrazos, las lágrimas, las sonrisas. Los de entonces y los jóvenes que se acercan a urdir una trama, a reconstruir los hilos faltantes, a darles entidad.
"No pudieron, no pudieron con nosotros", gritó triunfante Stella Hernández cuando salió del tribunal donde hizo un largo y contundente relato. Ella eligió rescatar la solidaridad y la alegría como las armas que usaron para no dejarse vencer. Contó cómo cantaban, hacían obras de teatro, buscaban las mil y una formas de sentirse vivos, allí donde los represores intentaban convertirlos en piltrafas. Uno de los momentos más emotivos de su relato fue cuando contó que un compañero, muy torturado, le pedía que cantara "Para la libertad", la canción de Joan Manuel Serrat con poesía de Miguel Hernández, poeta muerto en una cárcel franquista. Y en esas circunstancias, fue transparente la hondura que podían alcanzar los versos "porque donde unas cuencas vacías amanezcan,/ ella pondrá dos piedras de futura mirada,/ y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan,/ en la carne talada".
Hernández fue también una de las testigos que relató las violaciones sistemáticas que se producían en el SI. Acusó a Mario Alfredo Marcote por haberla agredido su integridad sexual, pero subrayó que no fue la única víctima. "Era el violador serial del SI", dijo la ex detenida. Su pedido al tribunal fue concreto: "Quiero que consideren a las violaciones como delitos de lesa humanidad". El reclamo no fue sólo en nombre propio. "Lo hago por Juani Bettanín, por las que no están y por todas las que estando, no pueden decirlo porque les provoca mucho dolor", dijo Hernández. Juani Bettanín era la suegra de María Inés Luchetti y madre de Guillermo Bettanín, diputado nacional de la Tendencia que fue asesinado el 2 de enero de 1977 en su casa de barrio Gráfico. La mujer tenía 54 años cuando fue secuestrada. A ella también la violaron. Elida Deheza describió que otro de los represores, apodado Kuriaki, la violó en el SI. No fueron episodios aislados, formaba parte de la política de aniquilamiento.
Las decenas de testimonios escuchados en los últimos tres meses trazan un mapa del funcionamiento del principal centro clandestino de detención de la provincia, donde pasaron unas 2000 personas. Y por lo menos 300 están desaparecidas. El Tribunal ordenó a los testigos por la fecha de secuestro, de modo que los nombres de los detenidos, de los que fueron torturados hasta la destrucción, de los desaparecidos, se repiten una y otra vez durante varios días.
El juicio caratulado como Díaz Bessone, por el acusado con mayor jerarquía, fue concebido y conocido como causa Feced. Lo armó pacientemente el equipo jurídico de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, y APDH, desde la misma dictadura, en los primeros años 80. Contactaron a los que habían estado detenidos y les tomaron declaración. La abogada Delia Rodríguez Araya era la responsable de este grupo, y como tal, fue nombrada una y otra vez por los testigos, a modo de homenaje, ya que falleció en mayo de 2009. Integraban ese grupo Olga Cabrera Hansen, también abogada, Ana Moro y Alicia Lesgart, entre otros. Aquella denuncia se presentó en forma colectiva en enero de 1984. La causa que se inició en los tribunales provinciales sufrió en 1986 el robo de los expedientes con importantes pruebas, conseguidos gracias al esfuerzo de este equipo. Después, las leyes de punto final y obediencia debida paralizaron los procesos. Debieron pasar más de 20 años, cuando se derogaron esas leyes de impunidad, para que se reabriera. Pese al robo, la causa cuenta con prueba producida en aquel entonces, cuando todo estaba fresco. Reconocimientos de las víctimas a los integrantes de la patota, denuncias de 1984, recorridas de los lugares donde funcionaba el centro clandestino de detención, todo forma parte de esta causa, ya que se incorpora por pedido del fiscal Gonzalo Stara.
Lo que no podrá usarse son las 26 indagatorias de José Rubén Lofiego en las distintas etapas de instrucción. El hombre que conducía las torturas en el SI usó una estrategia para anularlas: si él se abstenía de declarar, todas sus indagatorias debían incorporarse por lectura. Decidió decir algunas nimiedades el 6 de octubre, y el Tribunal consideró que esas pocas palabras inhabilitaban la lectura de sus dichos anteriores. Otra fue la actitud del ex general Ramón Genaro Díaz Bessone, que fue jefe del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército hasta el 12 de octubre de 1976, y uno de los ideólogos de la aplicación del terrorismo de estado en la Argentina. Es el único de los acusados que cuenta con una defensa particular, del abogado Gonzalo Miño. La indagatoria de Díaz Bessone se basó en negar la existencia de centros clandestinos de detención, deslindar su responsabilidad sobre la policía provincial y sembrar dudas sobre el destino de los desaparecidos. "No puede haber evidencia si no hay cuerpo del delito", dijo con cinismo el militar que dejó su cargo en el Segundo Cuerpo para convertirse en ministro de Planificación de Jorge Rafael Videla. "Jamás bajo mi mando se cometió ilícito alguno", afirmó el acusado. El abogado de Hijos, Lucas Ciarnello, pidió al Tribunal que no le permitieran la provocación ni la ofensa. También la profesional de Familiares y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Jessica Pellegrini, recordó que el respeto a las víctimas es un principio rector de los juicios por delitos de lesa humanidad. Este mismo año, el Equipo Argentino de Antropología forense identificó los cuerpos de Roberto De Vicenzo y Cristina Cialcetta, dos de los desaparecidos cuyos homicidios forman parte de esta causa, y que formarán nueva prueba, contundente, sobre el destino de los desaparecidos.
Los acusados en la causa son Díaz Bessone, Lofiego (el Ciego), Marcote (el Cura), José Carlos Antonio Scortecchini (Archie), Ramón Rito Vergara (Sargento o Pelado) y Ricardo Chomicky (Cadi), que pertenecía a Montoneros y colaboró con la patota. No todos están en la sala. El Tribunal permite a Díaz Bessone, Lofiego y Scortecchini que sigan las audiencias en una habitación contigua. Escuchar las pruebas que los incriminan es parte de su derecho a la defensa, garantizado por la Constitución nacional. Pero los testigos manifiestan su enojo con la disposición de la sala. "Se repite la misma situación, ellos pueden vernos y nosotros no", dijo Laura Hanono. Desde el 17 de julio, el funcionamiento del terrorismo de Estado y sus responsabilidades operativas se describen diariamente en un Tribunal rosarino, y sus víctimas encuentran un lugar donde empezar a reparar heridas indelebles. "El daño ya está hecho, pero es importante que se produzcan las condenas para que no se siga produciendo", expresó Hanono. Dos desafíos se abren con este juicio: ventilar la verdad, castigar a los responsables, y evitar la continuidad del dolor.
1 de enero de 2011
31 de diciembre de 2010
©rosario 12
rss

en 2010 ejército abatió a 483 guerrilleros


En 2010 Ejército dio de baja a 483 guerrilleros y detuvo a 5.045. Esa institución adelantó este año más de 17.000 operaciones militares.
Colombia. En 2010 el Ejército Nacional dio de baja a 483 guerrilleros, detuvo a otros 5.045, mientras 1.690 se entregaron de manera voluntaria, según un balance de esa institución.
En los doce meses que este viernes culminan, el Ejército hizo "más de 17.000 operaciones militares contra organizaciones terroristas, estructuras del narcotráfico y redes de la delincuencia organizada", señala el informe.
En esas operaciones se libraron "no menos de 1.200 combates que permitieron la neutralización de 896 acciones terroristas y la ocupación y destrucción de 863 campamentos", según la recopilación.
Muchos de esos campamentos, agrega, eran utilizados "como laboratorios para el procesamiento de alcaloides", especialmente por parte de las Farc y las bandas criminales.
En total, según las cifras, fueron 7.248 terroristas y delincuentes dejados fuera de combate.
El informe desmenuzó esas cifras: la delincuencia común con 3.009 personas fuera de combate ocupa el primer lugar, seguido de las FARC con 2.494 de sus integrantes neutralizados y el narcotráfico con 719.
De las bandas criminales murieron o fueron detenidos 649, y de las guerrillas Ejército de Liberación Nacional (ELN), 371; Popular de Liberación (EPL), 5 y Ejército Revolucionario Popular (ERP), 1.
De los 483 rebeldes abatidos, 453 pertenecían a las Farc y 30 al Eln.
El Ejército consideró que fue "un año exitoso en materia de operaciones militares" y destaca que se permitió el regreso a la libertad de cuatro miembros de la Fuerza Pública, y "marcó el fin" de Jorge Briceño Suarez, alias el ’Mono Jojoy’, los alias de Víctor Julio Suárez Rojas, uno de los principales jefes de las Farc.
Durante este año, por otra parte, los militares en todo el país lograron incautar 1.512 fusiles de asalto, 79 carabinas, 45 subametralladoras, 762 pistolas, 805 revólveres y 343 escopetas.
A ese arsenal se suma el decomiso de 518 morteros, 66 lanzagranadas, 13 lanzacohetes y 27 ametralladoras.
Asimismo, 903.309 balas de diferente calibre y 6.174 granadas de fragmentación e igualmente 1.648 equipos de comunicaciones decomisados que incluyen teléfonos satelitales, radios base y celulares.
Las tareas de inteligencia militar permitieron también "la neutralización durante el año de 2.658 acciones terroristas, dirigidas contra la infraestructura económica y de comunicaciones del país".
A esto hay que agregar la destrucción de 22.207 artefactos explosivos, por parte de artificieros del Ejército, instalados por las organizaciones terroristas en caminos, puentes y escuelas.
Igualmente los artificieros hallaron y desactivaron 184 campos minados, seis coches bomba, 706 cilindros con explosivos y 152 rampas para el lanzamiento de pipetas.
En la lucha contra el narcotráfico por parte del Ejército, el informe resalta que este año sus hombres destruyeron manualmente 16.996 hectáreas de cultivos ilegales .
También sus hombres se incautaron en diferentes regiones, de cinco toneladas de cocaína, 14 toneladas de pasta base de coca, una tonelada de bazuco (coca de mala calidad a la que se agregan otras sustancias) y 33 toneladas de marihuana.
Asimismo, en 2010 el Ejército de Colombia rescató en operaciones militares a 14 víctimas de secuestro, en tanto que 88 más regresaron a la libertad por la persecución y presión de las tropas luego de haberse cometido la acción criminal, indica el mismo balance.
1 de enero de 2011
31 de diciembre de 2010
©el espectador
rss