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la maldita policía


A pesar de los años de democracia, aun subsiste una desconfianza cultural hacia la fuerza. Un hecho de esta semana lo reafirma.
[Alicia Simeoni] Argentina. Alejandro Guerrero es fotógrafo del diario El Ciudadano, esta semana paseaba por la costa central cuando fue detenido en el marco de un procedimiento que realizaba la policía. Estuvo incomunicado por horas y fue brutalmente golpeado en la comisaría 3º. El hecho vuelve a poner en el tapete el accionar de una fuerza que no logra sacarse las sospechas de encima.
El imaginario social en relación con la policía no es bueno. La fuerza supo ganarse la desconfianza, las críticas y el temor de quienes quieren que de verdad sea una instancia a la que se pueda recurrir sin los aditamentos que remiten al miedo, al escozor, al rechazo. ¿No son acaso las sensaciones que experimenta gran parte de la población cuando se acerca a una comisaría? Como en todos los órdenes de la vida las generalizaciones pueden dar lugar a equívocos y para eso están las excepciones, pero también el reconocimiento gubernamental y social de que existe una cultura enraizada en la institución que hace que casos como el del fotógrafo Alejandro Guerrero, del diario El Ciudadano, sean posibles: una persona sale de su casa a tomar un café, a caminar junto al río y termina detenido, incomunicado, literalmente borrado del mapa durante más de 6 horas, golpeado a mansalva. Y eso que el aspecto físico elemento de juicio tan arbitrario como peligroso y estigmatizante , lo muestran a Guerrero como lo que es, alguien que tiene acceso al trabajo y no forma parte del mundo de los excluidos, de esas personas anónimas que cuando sufren el maltrato, la agresión y la violencia policial no pueden denunciar. Por el caso Guerrero hubo imputaciones judiciales para los directos agresores, Ignacio González y Luis Barrionuevo, con 25 años en la fuerza, y decisiones políticas de relevamiento por parte del gobierno provincial en relación con los jefe y subjefe de la comisaría 3ª donde ocurrieron los apremios, Adolfo Luna y Aníbal Giménez, del inspector de Zona 1º Walter Miranda y del jefe de Orden Público, Aníbal Rodríguez.
La licenciada en Historia Zulema Morresi, docente de la Carrera de Comunicación Social en la Facultad de Ciencia Política de Rosario como titular de Perspectivas Sociofilosóficas y la penalista Matilde Bruera, defensora pública oficial en el Tribunal Oral Federal Nº 2 y directora del Centro de Investigación en Derechos Humanos "Juan Carlos Gardella" de la Facultad de Derecho, dan una mirada sobre la institución policial, la extracción social de sus integrantes, los elementos para tener en cuenta a la hora de hablar de una reforma de la fuerza, la relación de esos integrantes con la violencia y el delito y la necesidad de avanzar mucho más allá de las sanciones hacia una reforma que Morresi y Bruera consideran, respectivamente, que es un proceso que fracasó o que todavía no se hizo. Invocación de la cultura policial y la responsabilidad de los tres poderes, no sólo del Ejecutivo.
Para Zulema Morresi el caso Guerrero "revive fantasmas del pasado reciente: tortura, desaparición, oscuras celdas. Nos lleva también a preguntarnos por la Policía que tenemos y si cambió en estos 27 años de democracia". Y dice que más que recurrir a "la dupla terrorismo de estado/ democracia, conviene pensar en que la institución no es una isla y que juzgarla desde un ’deber ser’ no clarifica la singularidad del presente". De allí que explica que: "Esta policía, sus agentes, salen de esta sociedad, de los mismos barrios en que opera la delincuencia y se constituyen como sujetos desde semejantes experiencias familiares y sociales".
Para la complejidad del análisis de la estructura de la población policial y de las relaciones que muy, pero muy a menudo se establecen con el delito, la docente en Perspectivas Sociofilosóficas sostiene que si gran parte de la sociedad reclama "mano dura", si también se piensa que la inseguridad se resuelve con castigo y represión y si personalidades mediáticas consideran que "hay que matar", no es de extrañar que aquellos encargados de mantener el orden actúen con tal impunidad. "La sociedad -sigue , no está dividida entre delincuentes y gente decente: otra vez la dupla `ladrón y poli` no es el juego que creíamos de niños, son dos costados de una misma realidad. Sujetos tramados por racismos de clase, de etnia, de sexo, lo vimos estos días con los sucesos de Villa Lugano. No sólo es el mismo marco de intolerancia, sino que en muchos casos se trata de circuitos de delincuencia compartidos y que sostienen esas experiencias comunes. La crudeza del delincuente no es de otra naturaleza que la del policía. Crudeza, por otra parte, necesaria para moverse en ese medio".
Además Zulema Morresi plantea que: "Los intentos de reforma del aparato policial no han dado los resultados esperados" y que enseñar derechos humanos "no alcanza para transformar mentalidades con autoritarismos arraigados y menos para romper la trama delictiva en la que están inmersos". De allí que formula otro interrogante entre la distancia que media y las operaciones que obturan la relación entre la intencionalidad política "de excelentes profesionales que intentan modificar la institución y la práctica cotidiana de esos agentes que ya está naturalizada". Por eso sostiene que se trata, entonces, de un problema que refiere al funcionamiento de la normatividad y la violencia en nuestra sociedad, "por este motivo sancionar al responsable no alcanza. Habría que reformular la idea de seguridad, ya que el principio de toda seguridad ciudadana pasa por el respeto a los derechos humanos. La diferencia entre la violencia delictiva y la violencia policial es que la segunda se ejerce dejando a la víctima en las sombras de una absoluta indefensión. Luego, afirma Morresi, desarticular los circuitos: violencia delictiva y violencia policial. Difícil desafío, de todos modos, comenzar por la denuncia y el repudio de estos hechos es imprescindible".

Desconocidos y Vulnerables
Para Matilde Bruera se puso en evidencia una vez más cómo acciona la policía de Santa Fe, en este caso en Rosario y en pleno centro de la ciudad. "Desgraciadamente -dice la privación de libertad de las personas sin ningún motivo, o por motivos ilegales, la tortura y las vejaciones en dependencias policiales no son hechos excepcionales, sino que son prácticas muy enraizadas en la cultura policial. Lamentablemente lo he visto, y lo sigo viendo en mi tarea profesional cotidiana, ocurre que nunca salen a la luz pública, porque las víctimas son desconocidas y vulnerables, la policía goza de impunidad, y las crónicas policiales de los medios de comunicación, suelen entusiasmarse con denuncias y condenas, y no suele abrir otros interrogantes, que también podrían ser bien evidentes".
Para Bruera: "El poder político no se decide a reformar la institución policial, que sigue con la misma estructura, ineficiencia y prácticas sistemáticas ilícitas que ha tenido siempre, y que tantas vidas ha costado a la sociedad argentina. Esto no se modifica con meros cambios curriculares en la formación, ni con cursos de derechos humanos. Para ello resulta necesario una rotunda decisión política que no admite ambigüedades, un conocimiento profundo del tema, que tiene que ver con estudios teóricos sobre la policía, sobre cómo se debe organizar para adecuarse a un estado democrático de derecho, tomar experiencias positivas de otros países, pero además de ello, resulta imprescindible conocer cómo opera en concreto en nuestra ciudad, sus vinculaciones con el delito, sus prácticas en ámbitos de prevención e investigación -para llamarlas de alguna manera , y también cómo opera en sus prácticas dirigidas a la administración de justicia. A saber, cómo presenta, cómo informa, cómo relata, cómo testimonia en las audiencias. Hay que deshilvanar el discurso policial concreto, para saber quién es quien, con qué y con quien está vinculado, como actúa, y que hace".
La problemática de la institución policial aparece como una responsabilidad que es sólo del Ejecutivo. ¿Y a los otros poderes, qué rol les corresponde?
Claro que la responsabilidad es de todos los poderes, tanto en el ámbito provincial como nacional. Los legisladores santafesinos han tenido el mérito de reformar el procedimiento penal, pero no arremeten definitivamente contra las amplias facultades policiales, y el Congreso de la Nación, legisla ampliando el poder punitivo para satisfacer las campañas sobre seguridad, y cada vez hay más espacios de arbitrariedad policial.
Es una vergüenza que después de tantos años de democracia, todavía se mantengan vigentes, las leyes nacional y provincial que permiten la detención por averiguación de antecedentes, a las que si bien se les ha puesto un límite conceptual -indicios serios de culpabilidad , y otro limite horario, lo cierto es que a esos límites no los controla nadie, y es la herramienta que usa la policía para privar de libertad a quien se le da la gana.
La privación ilegal de la libertad, es la que expone más seriamente a la tortura y los tratos crueles y degradantes, como en el caso de Alejandro Guerrero.

Responsabilidad Judicial
La defensora oficial del Tribunal Oral Federal Nº 2 explica además que también tiene gran responsabilidad el Poder Judicial, "ya que son los jueces los que garantizan la impunidad del accionar policial. Si ellos que deben controlar las garantías, no lo hacen, o en sus sentencias avalan todo tipo de detenciones, allanamientos e inteligencia ilegales que se hacen sobre las personas, y la sistemática invocación de denuncia anónima que encubre la complicidad policial con el delito, la policía nunca va a entender cuáles son sus límites".

Usted plantea que existen investigaciones espúreas.
Como ejemplo, hace pocos días salió publicado en los diarios un fallo de casación que ratificó una nulidad declarada por el T.O.2 de Rosario, ya que una joven había sido víctima de presiones policiales para obligarla a confesar, y en el mismo fallo se denunció que la joven fue sometida a una intervención quirúrgica con presencia policial en un quirófano. Este tipo de vejaciones espantan, pero lo más preocupante, es que una investigación de origen tan espúreo, y de prácticas tan abusivas, haya podido transitar los tribunales rosarinos durante un tiempo, y mantener privada de libertad a una persona. Afortunadamente este caso tuvo un final feliz, pero son los menos, y el sufrimiento ya estaba infringido.

Y como si esto fuera poco, en nuestra ciudad, a los concejales no se les ocurrió mejor idea que incursionar en temas penales, y se dedicaron a ampliar espacios de corrupción policial. Se sancionó una ordenanza que habilita un mecanismo de denuncias penales anónimas, absolutamente ilegales e inútiles, que llenan las fiscalías de peleas entre vecinos, e impide el trabajo serio. Por otra parte habilita un instrumento más de corrupción policial, ya que se le otorga a la policía un nuevo recurso para avalar sus persecuciones ilegales inventando denuncias anónimas a diestra y siniestra, para cubrir a algunos, y punir a otros.
Cuando suceden estas cosas, también debemos reclamar a los medios de comunicación su responsabilidad cuando generan reclamos punitivos contra la inseguridad. Estos son los resultados de la llamada "mano dura". Esta vez, atacaron a alguien conocido y con capacidad para defenderse, y por quien han reaccionado sus colegas, el Sindicato de Prensa Rosario y la sociedad democrática que se enteró del hecho.
Pensemos que esto que le pasó a Alejandro Guerrero, y que es realmente gravísimo, es lo que sufren cotidianamente los desconocidos de siempre, y no debe sucederle nunca más a nadie si queremos vivir en una sociedad democrática, igualitaria, y segura para todos.
20 de diciembre de 2010
19 de diciembre de 2010
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17 procesados, 2 presos en causa feced


De los 17 procesados en la causa Feced por terrorismo de estado, solo dos están presos. Es la causa más importantes de la región en materia de terrorismo de Estado y tiene pocos detenidos de manera efectiva. Incluso los más emblemáticos como Díaz Bessone, ‘El Ciego’ Lofiego y Mario ‘El Cura’ Marcote, están en sus domicilios.
[José Maggi] Argentina. De los 17 procesados con los que cuenta la causa Feced (residual) sólo dos de ellos están efectivamente detenidos. Los restantes solo tiene prisión domiciliaria o bien están en libertad. Lo dos reos tras las rejas son Lucio César Nast alias ‘el Ronco’ y Carlos Ulpiano Altamirano, alias ‘Caramelo’ que fue el último en intentar pasar las fiestas en familia, aduciendo sufrir de "diabetes e hipertensión". Al menos hasta el momento le negaron esa posibilidad: el fiscal Gonzalo Stara argumentó su denegatoria ante el juez federal Marcelo Bailaque quien le dió la razón, y ante la apelación de Altamirano, envió el expediente a la Cámara de Apelaciones para que resuelva.
Su abogado defensor Germán Artola adujo en un escrito que a la diabetes e hipertensión "se suman la ansiedad generalizada que el estado de detención produce, fruto de la incertidumbre que pesa sobre su suerte y-a que se encuentra procesado y no existe fecha estimativa de juicio- y al distanciamiento de su familia, eje central de su vida, cuyo afecto y presencia resultan esenciales para sobrellevar las dolencias que lo aquejan" según planteó el defensor oficial de Altamirano.
Ante la petición, el fiscal Stara entendió que no hay motivos para pensar que el tratamiento para diabetes e hipertensión no puedan ser suministrados en la alcaidía de la Jefatura de policía donde se encuentra detenido.
Lo cierto es que hay 15 represores procesados en la causa Feced que están en sus domicilios. Tal el caso de:

- Eduardo Dogour alias ‘Picha’, LE 5.522.597, nacido el 5 de enero de 1949 y domiciliado en Pasaje del Campo 4.475 de Rosario.

- Ernesto Vallejo, alias ‘Managua’, LE 8.524.146 nacido el 3 de marzo de 1951 y domiciliado en Marcos Paz 2991 de Villa Gobernador Gálvez. Era cabo de la policía de Santa Fe durante la última dictadura.

- Pedro Travagliante, alias ‘Traba’, LE 7.841.231 nacido el 14 de agosto de 1949 y domiciliado en Pasaje 13 de Agosto Nº 675 de Rosario. Era agente en el Servicio de Informaciones.

- Ovidio Marcelo Olazagoitia, alias ‘Vasco’, LE 6.015.967 nacido el 31 de enero de 1936 y con domicilio en avenida Francia 1173. Era oficial ayudante de la policía.

- Telmo Alcides Ibarra a alias ‘Rommel’ nacido el 11 de marzo de 1942 en Nogoyá (Entre Ríos) y con domicilio en Saavedra 55 de Viale (Entre Ríos). Era oficial principal de la policía santafesina.

- Héctor Julio Fermoselle alias LE 8.048.971 alias Darío, nacido el 12 de febrero de 1950, con domicilio en Alsina 1955 de Rosario. Era agente en el Servicio de Informaciones.

- Ricardo Miguel Chomicky, alias Cady, DNI 12.804.205 nacido el 16 de febrero de 1957.

- Ramón Genaro Díaz Bessone, general Jefe del Segundo Cuerpo de Ejército.

-José Rubén Lofiego, alias ‘Ciego’ o ‘Menguele’ LE 7.685.452 nacido el 9 de mayo de 1949.
20 de diciembre de 2010
19 de diciembre de 2010
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la dictadura no ha terminado


columna de lísperguer
Porqué hicieron los pinochetistas lo que hicieron.

Algunos argumentos llegan a ser obscenos en su mala fe. Desde el primer día de la dictadura lo turbio de sus propósitos quedó en evidencia cuando pretendió justificar el golpe en un documento enteramente falso, llamado el Plan Z. Los criminales trataron de borrar toda huella -de aquí viene la práctica de desaparecer a los detenidos y destruir toda evidencia material- para que nadie se enterase ni de la cobardía ni de la arbitrariedad de los autores de esos crímenes. Mantener viva la memoria de lo ocurrido es un deber de todos, pero también continuar luchando para terminar con la impunidad de los criminales, que garantizan jueces, políticos y militares pinochetistas todavía infiltrados en instituciones del estado (léase Corte Suprema, Carabineros, FFAA, Senado, Cámara). Mientras toleremos la existencia de partidos de terroristas como la UDI, o del sistema binominal, o de jueces como Nibaldo Segura y otros similares, seguiremos viviendo en dictadura.
lísperguer



grave acusación contra carabineros


Nueva denuncia de tortura de parte de carabineros. Dirigentes sindicales del Transantiago acusaron a funcionarios de la 52ª Comisaría de Maipú de golpearlos, sufriendo heridas en la cabeza y hematomas.
Santiago, Chile. Tres dirigentes del sindicato de buses del Transantiago (Sintratel) denunciaron este sábado haber sufrido torturas, heridas en la cabeza y hematomas al interior de la 52ª comisaría de Carabineros en Maipú, tras ser detenidos cuando se encontraban captando socios en un terminal de dicha comuna.
La denuncia la formularon hoy los propios afectados, los sindicalistas Erick Yapur, quien además es dirigente nacional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Elías Valdivia y Pedro Armazán, en una conferencia, junto a su abogado José Tomás Peralta, el senador Guido Girardi y el diputado Enrique Accorsi, ambos del Partido por la Democracia (PPD).
El abogado Peralta precisó que el hecho ocurrió el viernes 10 diciembre pasado, cerca de la 1:30 de la madrugada cuando la empresa de buses Milenium procedió a llamar a Carabineros para que concurriera al lugar cuando se efectuaba la reunión en el patio del terminal.
"Los dirigentes fueron detenidos de manera ilegal ya que no estaban cometiendo ningún delito, sólo realizando una actividad legítima amparada en la Constitución chilena y en los convenios internacionales ratificados por el Parlamento", expresó el profesional.
Las 3 personas "fueron llevadas a la 52ª comisaría donde fueron brutalmente golpeadas y efectivamente torturadas según la definición de tortura que es aceptada universalmente", sostuvo Peralta.
El dirigente Yapur, uno de los afectados, expresó que lo ocurrido "es complicado recordarlo. Yo en un momento pensé que no iba a volver a mi casa".
"Quería comunicarme con mi familia y (los carabineros) no me accedieron el teléfono sino hasta las 5 de la mañana cuando Pedro Armazán se comunicó con nuestro abogado. Nos trataron de ‘comunistas de mierda’ o ‘bésame los zapatos’. Estaba esposado con las manos atrás en una pieza y por momento me quitaban el oxígeno. Yo por el sólo hecho de decirle que era un dirigente sindical recibí múltiples golpes en todo el cuerpo. Cuando le pegaron con el puño en la nariz a Elías Valdivia y le hacen un corte en la cabeza, le pregunté al carabinero por qué le pegaban, si no somos delincuentes, por qué nos toman detenidos. ‘Quédate callado’ me dijeron y me asfixiaron de tal manera que empecé a perder el oxígeno. Después me tiraron el cuello y me decían que yo era un comunista de mierda que le besara los zapatos", expresó el dirigente Yapur.
El abogado Peralta sostuvo que interpuso una querella ante la Fiscalía Militar por detención ilegal, por tortura y abuso de autoridad en contra de todo el turno de Carabineros de la 52ª Comisaría que estuvo participando en este proceso.
"Hay un detalle que es muy importante. Antes de la detención los dirigentes sindicales no presentaban lesión alguna, después de la detención ellos presentan múltiples hematomas. Presentan cortes en el cráneo y una grave afectación psicológica", añadió el abogado.
Peralta manifestó que la próxima semana junto a otras organizaciones harán denuncias en las sedes en Santiago de la OIT, en entidades de los derechos humanos, entre otras.
A su vez, el senador Guido Girardi dijo que junto al diputado Accorsi, "no pueden quedarse en silencio frente a esto porque no queremos ser cómplices de una cosa así".
"Todo el mundo valora la labor de Carabineros en Chile, pero creo que nadie puede aceptar que Carabineros viole los derechos civiles y los Derechos Humanos de las personas, y de ser cierta esta situación constituiría una situación de extrema gravedad. Nosotros no queremos que Chile sea cuestionado a nivel internacional como un país donde se tortura, es una práctica brutal de la cual nosotros debiéramos haber aprendido", expresó el senador.
Girardi dijo que "cuando se trata de movilizaciones de trabajadores, inmediatamente se desarrollan dispositivos ultra eficaces para que carabineros concurra y cuando se trata de asuntos de seguridad ciudadana, de la comunidad, de los vecinos, a veces carabineros no llega".
El diputado Accorsi expresó que "todos los que estamos acá respetamos a Carabineros y por eso estamos haciendo esta denuncia. Y a raíz de otras situaciones que han ocurrido con carabineros, nosotros en la comisión de Derechos Humanos de la Cámara se acordó por unanimidad invitar al general director de Carabineros, Eduardo Gordon y a los jefes de la Región Metropolitana porque es aquí donde se han hecho sentir todas estas anomalías, y el general y la plana mayor de Carabineros van a concurrir a la comisión el martes próximo".
"Porque nosotros no podemos permitir que en nuestro país se torture impunemente a dirigentes sindicales o a cualquier otra persona. Si hoy estamos en estado de derecho. Lo que estaban haciendo los dirigentes sindicales cuando fueron detenidos no es delito en ninguna parte del mundo. Esto es de la máxima gravedad. Esta denuncia que hemos escuchado hoy la vamos a agregar a las otras dos denuncias que ya presentamos en la comisión de Derechos Humanos, entre estas, la prepotencia que se usó con una vendedora ambulante en que Carabineros sin mediar ninguna acción de ningún tipo, tomó el carro lo dio vuelta y le bota sus enseres y sus pertenencias y sin dar ninguna explicación", expresó el diputado Accorsi.
19 de diciembre de 2010
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sobrevivientes de villa grimaldi


Voz de sobrevivientes rescata la historia de Villa Grimaldi. Más de 120 testimonios ayudan a mantener viva la memoria del centro de torturas que funcionó durante la dictadura. Estará disponible para el público desde el 13 de enero.
[Felipe Castro y Fabiola Melo] Santiago, Chile. Villa Grimaldi alguna vez fue escenario del goce en familia, de copas llenas y de descanso. De fiestas, alegría y todo lo bueno que tiene la vida. Hacia el verano de 1975 y en manos de la DINA, de un minuto a otro la casona ubicada a los pies de la cordillera se transformó en un oasis del horror. Centro de detención, tortura y, para algunas de las 4.500 personas que pasaron por ahí, lugar de encuentro con la muerte.
Hoy es escenario de la memoria. Antes de que en 1995 el régimen democrático la destinara a ser el ‘Parque por la Paz Villa Grimaldi’, sus antiguos ocupantes se retiraron echando abajo los muros con el afán de eliminar todo oscuro vestigio que pudiera delatar lo que adentro sucedía. Sobre esos escombros se levantó la actual Corporación. Lo único que queda en pie de la vieja construcción es el portón y un imponente y hermoso ombú, árbol gigantesco que es testigo silencioso de lo bueno y lo malo que puede hacer el hombre.
Pero hay algo que no se llevaron los bulldozers. Se trata de los testimonios de alrededor de 120 personas cuyas vidas fueron afectadas por este lugar y que conforman el ‘Archivo Oral de Villa Grimaldi’. Se trata de relatos en formato audiovisual tanto de sobrevivientes a las vejaciones del régimen, familiares de víctimas y otros actores relevantes.

La Voz como Documento
"Villa Grimaldi es el primer Centro de Tortura recuperado en el Conosur", cuenta Loreto López, coordinadora de proyectos de la Corporación sobre la cual se han levantado memoriales y homenajes escultóricos, lo que en cierto grado va en contra de la tendencia contemporánea en conservación que, tal como el nombre lo indica, tiende a dejar las cosas intactas para, sobre ellas, indagar en el pasado.
"Puede ser que en los años 94 ó 97, en que comenzó a funcionar el Parque por la Paz, no existiera la experticia frente al manejo de estos lugares", cuenta la antropóloga, comparando aquellos días con los actuales. Hay que considerar que hoy, el corpus de cientistas sociales, historiadores, intelectuales e incluso arquitectos y artistas especializados en el uso y la relevancia de los archivos y documentación es abundante.
Es ante la ausencia de testimonios físicos, entonces, cuando las historias personales y la biografía cobran relevancia. "El archivo tiene testimonios de personas que pasaron por Villa Grimaldi, pero no sólo hablan de su paso por este lugar o de su calidad de víctimas. La idea es que al archivo les devuelve su identidad como actores políticos, y como personas con una vida que va mucho más allá del centro de detención", reflexiona López.

Historia a Escala Humana
"Es un proceso difícil, en el sentido de poder ordenar pensamiento e ideas que están basados en un sufrimiento enorme", revela Nubia Becker, quien presenta uno de los 120 testimonios cuyo proceso ha sido financiado por la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia, la Fundación Ford, la ONG alemana KOLAT y la Unión Europea.
En términos metodológicos, la iniciativa que Villa Grimaldi pondrá a disposición del público que visite el Parque por la Paz desde el 13 de diciembre, se basa en la experiencia de la corporación argentina Memoria Abierta, que llevó a cabo un importante trabajo con víctimas de las dictaduras de ese país.
Desde ese punto, el desarrollo del archivo se inició el año 2006. Desde esa fecha se han ido registrando testimonios que, después de la edición, tienen una duración de tres horas. Todo realizado por un equipo profesional integrado por antropólogos, historiadores, sociólogos y audiovisualistas, siguiendo los estándares internacionales puestos en práctica por otros casos que registran episodios de terrorismo de Estado en distintas partes del mundo.
Nubia dice que este esfuerzo cobra importancia "porque recupera desde la voz de los testigos, los que vivimos los hechos, una historia que de repente se cuenta desde la generalidad, desde los grandes acontecimientos y no desde la perspectiva humana".

Pensamiento Crítico
El historiador Gabriel Salazar es uno de los principales defensores de que, mientras los niños buscan material, datos duros y fechas en los textos escolares, también hurgueteen en la historia de las familias. Que pregunten a los padres, a los abuelos dónde estaban en las fechas que han marcado a fuego la historia de nuestro país. Sin embargo, esto no es bien visto por la gran Historia, aquella que toma distancia de los acontecimientos en el tiempo, como una manera "científica" de acercarse a la realidad.
"La historia oral es muy importante para la reconstrucción de los procesos históricos en el país en el período contemporáneo, a partir del año 73 hasta el día de hoy. En algunas universidades es normal que los alumnos aprendan a trabajar con la metodología del discurso oral. Esto es muy importante para que se relacionen con la historia de sus propias poblaciones, de sus familias", dice Salazar, quien observa que la demanda por esta mirada hacia el relato histórico es creciente en universidades con estilos tan distintos como las universidades de Chile y Adolfo Ibáñez.
"Algunos dicen que no es historia científica porque el testimonio oral es subjetivo y otros porque es peligroso, ya que se construye en oposición al stablishment", comenta el autor de ‘Ser niño huacho en la historia de Chile’. "La historia social, la historia local, tienden a trabajar con actores vivos y la historia del presente, con sus metodologías respectivas. Por eso es un desafío para la vieja historia que es una ciencia del pasado que dice que mientras más pasado, mejor. De ahí que por varios lados estas visiones basadas en la historia social han tenido un gran desarrollo y aceptación por parte de los alumnos, pero hay gran resistencia a incorporarlos en las mallas".
19 de diciembre de 2010
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el asesinato de niños en chile


79 niños muertos por golpes de sus padres en Chile desde 2009.
[Jeniffer Vega] Asfixiados con almohadas, ahogados en la tasa del baño o lanzados contra la pared son las formas más comunes con la que los progenitores terminan con la vida de sus retoños. Las explicaciones son variadas y van desde un embarazo no deseado hasta problemas económicos.  Este año 2010, el Sename ha recibido 54.965 denuncias por maltratos graves contra niños. Pese a ello, muchos echan de menos una campaña tan potente como contra la del femicidio.
Este 19 de diciembre se cumplió un año desde que murió Daniel Maldonado, un pequeño de dos años que falleció en su coche en pleno barrio Meiggs mientras acompañaba a su madre en las compras navideñas. Eso sí, después de vomitar y sentir su cuerpo adolorido por haber sido lanzado por su padrastro contra la pared de su hogar, por llorar mucho. Un caso estremecedor, aun más por la fecha en que está inmerso, una época de amor y júbilo que recuerda el nacimiento del niño Jesús y que debería iluminar los corazones, sensibilizar a los padres y no seguir engrosando la lista de maltrato infantil que este año asciende a 54.965 denuncias, según el Servicio Nacional de Menores (Sename).
Una triste cifra que es más espeluznante al sumar los 79 niños muertos a golpes, a manos de sus padres, registrados desde el año 2009 a la fecha, según constata a través de sus investigaciones la Fiscalía Nacional y que enciende una alerta máxima porque el círculo de la violencia en la familia chilena efectivamente puede remecer con el bullado femicidio -que ha cobrado 48 víctimas a la fecha y que acaba de endurecer las penas de cárcel con una nueva ley aprobada en el Congreso-, pero que ha dejado dramáticamente de lado las campañas para proteger el silencioso drama que viven miles de niños en Chile, que no pueden gritar su tragedia cuando el maltrato físico grave lo viven bajo su propio techo.
Según los datos manejados por las policías y los organismos especializados, los abusos a los infantes no sólo vienen de la mano de un padre agresor. La madre también puede descargar brutalmente su rabia a través de sus hijos, golpeándolos por haber tenido un embarazo difícil o, simplemente, asesinarlos por no estar apta para recibir y cuidar a un hijo.
Hechos que erizan los pelos por la carga emocional y la falta de límites al cometer estos delitos, pero también por estar encubiertos por el medio social donde se desarrolla el vertiginoso espiral de la violencia infantil. "El abuso sexual a menores está sancionado moralmente por todo el mundo, pero los golpes muchas veces son aceptados. Porque cuando ves que un padre zamarrea a su hijo en la calle o le pega un coscorrón, muy poca gente interviene aunque nadie, por el contrario, aceptaría ser testigo de una violación en la vía pública de un niño sin reaccionar", explica la asistente social del Sename Cynthia Sanhueza, quien asegura que esos pequeños golpes en la calle comúnmente aumentan dentro del hogar.
El Centro Reina Sofía para el estudio de la violencia en España, precisa que el perfil de los llamados "progenitores asesinos" se repite con los mismos patrones en todo el mundo y, en caso de las madres, apunta a que ellas dan muerte a sus criaturas en edades que oscilan entre el neonato y los seis años. En cambio, los hombres aplican la violencia física extrema sobre sus hijos adolescentes por razones de contextura y tipo de castigos.

Desde el WC a la Asfixia
De los 79 niños muertos víctimas de la violencia de adultos desde el año pasado a la fecha, 18 fueron infanticidios, es decir, bebés asesinados antes de cumplir las 48 horas de vida. Los 61 restantes son casos de niños menores de 12 años que fueron víctimas de la violencia descarnada de sus progenitores.
"Los maltratos más comunes en Chile y a nivel mundial son los golpes físicos al cuerpo del menor. La asfixia por inmersión en la taza del baño, el ahorcamiento con ambas manos y la asfixia con cojines o materiales pesados, son otras de las prácticas con las que los padres dan muerte a los niños. Cualquiera sea el caso, siempre lo hacen bajo un impulso o descontrol. También se ha vuelto común lanzar a los niños contra una pared o por la ventana, como el caso de Alfredo Cabrera el año 2007, quien mató a su hija Javiera de seis años lanzándola desde el séptimo piso del edificio donde vivían. Hoy, el hombre cumple condena en la Cárcel de Alta Seguridad", confirma Sanhueza.
Para la mayor de la 48ª Comisaría de Asuntos de la Familia, Marcela Lizarraga, el tema del infanticidio la estremece no sólo como carabinera, sino también como madre. "Es frecuente que los infanticidios sean cometidos por las madres en su propio hogar y en lugares privados como el baño. Y aunque parezca increíble, muchas veces es denunciado por la propia parturienta aludiendo un accidente en la tina, o un aborto espontáneo por el que supuestamente el recién nacido cayó al baño. Pero, en la investigación, con los peritajes y las autopsias, siempre se descubre la verdad y que ellas los mataron", cuenta la mayor al explicar que al final, las mujeres arrepentidas terminan confesando.
"El infanticidio se da en mujeres que quieren esconder su embarazo por temas económicos, porque lo ocultaron a su familia o porque son muy jóvenes y pasaron los nueve meses fajándose. Al terminar la gestación, no saben qué hacer y terminan matando al bebé", explica la carabinera, a quien hace años le tocó investigar el caso de una asesora del hogar que terminó con su embarazo en la casa de los patrones por miedo a que la despidieran. El problema fue que los empleadores, impactados, afirmaron que ellos hubieran aceptado felices al niño, pero la madre nunca pensó en esta alternativa y terminó tras las rejas.
"No sé por qué no hay campañas masivas contra el infanticidio... creo que simplemente no se han hecho, pero se deberían crear en un futuro. Nosotros como 48ª Comisaría acostumbrados a dar charlas en colegios y agrupaciones sobre estos temas, tocando la violencia infantil y sus consecuencias, como una forma de educar a los padres y a la población en general para que ayude a denunciar estos maltratos", sentencia la mayor Lizarraga.

Penas y Castigos
Hasta noviembre del 2010, el Sename tenía a su cargo 132.236 menores distribuidos en sus distintos centros a lo largo del país, de los cuales 36,9%, es decir 48.795 pequeños, son ingresados por maltrato grave. Estas niñas, niños y preadolescentes se encuentran en centros residenciales de la autoridad para velar por su seguridad, integridad física y mental, y sondear si pueden ser devueltos a su red familiar extensa, enviarlos a una familia de acogida o ser puestos en adopción, según estipule el tribunal de familia que siga su caso. En tanto, si nos referimos a un infanticidio o parricidio, el Servicio Nacional de Menores debe perseguir penalmente el delito y su meta es lograr las penas más altas que impone la justicia.
"El parricidio es castigado con un presidio mayor en su grado máximo, por lo que estamos hablando de una sanción de 10 años y un día, hasta quince años. El infanticidio, por su parte, está considerado legalmente como un acto bajo estado mental alterado de la madre, como la depresión postparto, por lo que está sancionado con presidio menor en su grado máximo, lo que va desde los tres años 1 día hasta cinco años", dice el jefe de la unidad de gestión de causas del Sename, el abogado Mauricio Mejías. En la batalla para extirpar de la sociedad chilena la violencia en la familia, la semana pasada el Congreso elevó las penas para los femicidas, con condenas para los ex convivientes y ex cónyuges, que van desde los 15 años un día a 40 años de prisión efectiva, sanciones que nada tienen que ver contra los castigos recibidos en Chile contra los más indefensos dentro del hogar.
El Sename, este año, ha interpuesto 650 denuncias ante los tribunales de justicia por maltratos graves y tiene al abogado Mauricio Mejías atareado con querellas en contra de los agresores en nombre del Estado chileno. "Si los casos son ingresados a la red de protección del Sename, podemos ejercer una acción penal a través de nuestro equipo legal que, en la región Metropolitana, tiene cuatro abogados. De esta forma, el servicio ejerce la acción en nombre del Estado chileno, por lo que no tenemos que preguntarle al adulto responsable cómo quiere actuar o penalizar al agresor, ni los padres son nuestros clientes. En los casos que no podemos dar cobertura porque no podemos ingerir penalmente, hay programas de representación jurídica que participan con patrocinio del adulto responsable y el Estado paga esa atención", resume el abogado.
Mientras, Mauricio Mejías está a la espera de la resolución del tribunal en el caso del pequeño Daniel Maldonado, quien irónicamente a un año de su muerte y en vísperas navideñas, sigue esperando que se haga justicia a su muerte. Cristián Palma, de 23 años y padrastro del menor, y Sandra Ampuero, de 36, su madre, siguen en prisión preventiva esperando sus condenas. En el primer caso por homicidio calificado y el segundo por parricidio.

Abandonos y Rechazos
Nada más que en la maternidad del Hospital Barros Luco-Trudeau, anualmente, se estremecen con tres o cuatro casos de bebés abandonados en sus pasillos. Envueltos en mantas, los neonatos lloran pidiendo, sin querer, el auxilio que sus madres les niegan. El número de rechazo sicológico de la madre a su recién nacido muestra cifras un poco más abultadas, que llaman tanto la atención como los casos de mujeres que son declaradas incompetentes por los médicos en el ámbito materno, y que pueden llegar a 30 situaciones en el año, las cuales son judicializadas para poder buscarle una red de atención al niño.
"La mayoría de las madres que abandonan a los niños en el hospital son mujeres que al tener a su guagua, dan una dirección falsa, no han llevado un control del embarazo y se escapan durante el puerperio, lo que hace difícil la búsqueda de familiares y el recién nacido debe esperar en nuestras instalaciones la resolución de tribunales. En el caso de las madres declaradas incompetentes por abuso de drogas, alcohol o situación de calle, nuestras expertas las ayudan a estrechar lazos afectivos con el bebé, encontrar una red familiar que las ayude en la crianza y orientarlas en el proceso. Semanalmente, se trabaja con cinco de estos casos", explica el jefe del servicio de neonatología del hospital, Francisco Correa.
En el equipo de neonatología del Barros Luco, que tiene incorporado a una asistente social y a una sicóloga que ayudan en esta difícil tarea, aseguran que la abuela materna termina generalmente cargando con la responsabilidad de esta nueva vida. "Muchos de estos casos de madres incapacitadas se repiten, tienen hasta seis hijos anteriores y cuentan con antecedentes. En esos casos, se busca un familiar que reemplace la figura paterna y se entregan los datos a tribunales, de esta forma, evitamos por ejemplo, el maltrato que pueden haber vivido los hermanos", resume el doctor Correa.
Un caso parecido al que se vivió en San Joaquín en agosto pasado, cuando a las dos de la madrugada un chofer del Transantiago, mientras avanzaba con su máquina, se encontró a un menor de dos años deambulando por la calle con pijama y a pies descalzos. Un caso de abandono e incompetencia materna que le tocó atender a la mayor Marcela Lizarra mientras estaba de turno. "La madre ni siquiera se había dado cuenta que su hijo no estaba y, al final, el pequeño le fue devuelto, pero bajo tutela de la abuela, porque aunque se evita que el menor sufra maltratos por parte de sus progenitores, se busca también no sacarlo del contexto familiar", asegura.
Por ello, en el Sename enfatizan que el rol de protección de los menores es de toda la sociedad. Según los estudios, las denuncias son en primer lugar hechas por un familiar cercano, en segundo lugar por los jardines y colegios y, en un tercer nivel, por los vecinos. Sin embargo, los golpes disminuirían si los coscorrones, mechoneos y zamarreos también fueran penalizados moralmente. "El zamarreo a menores de un año es la agresión más común pese a los riesgos que conlleva, porque es como batirle el cerebro a un niño y puede causarle hasta la muerte", explica la mayor Lizarraga.
Explicación que trae a la memoria el último caso de agresión infantil que remeció a la opinión pública en Chile, y que se vivió a fines de noviembre en el hospital Sótero del Río, Puente Alto, hasta donde llegó un menor de cuatro meses con el cerebro hinchado y lesiones en uno de sus ojos luego de sufrir golpes y el llamado "síndrome del niño sacudido". Sus padres, luego de llevarlo al hospital, desaparecieron durante nueve días y al regresar se culparon mutuamente sin siquiera preguntar por las secuelas neurológicas que se cree tendrá el pequeño Leandro.

Reivindicando a la Mujer Que Cede a Su Hijo
"Quiero que tengas un hogar, quiero que vayas al colegio, quiero que tengas una vida mejor, quiero entregarte todo, pero no puedo. Pero sí puedo elegir que tengas una vida mejor", de esta manera comienza la campaña de la Fundación San José para la adopción, la que además de cobijar a los niños abandonados en la Casa Belén, busca reivindicar a la mujer que decide dar su hijo en adopción, un proyecto que busca cambiar la mirada social sobre la madre que cede a su hijo y que, con ello, entrega el don de la vida a otra familia.
"La adopción es una alternativa viable al aborto, al infanticidio y al parricidio. Finalmente, con esta alternativa, se libra al menor de las agresiones y le entregas una mejor vida al niño", asegura la jefa de comunicaciones de la fundación, Jannet Lasserre, quien además explica que gracias al trabajo de apoyo y orientación que reciben las embarazadas que llegan hasta sus puertas, del 100% de las madres que quieren dar a sus retoños, sólo el 20% termina cediéndolo, porque el resto encuentra las redes de apoyo para criar a su guagua.
Y es en instituciones como San José, donde terminan los niños víctimas de infanticidios y parricidios frustrados, de abortos que no resultaron y de madres que están siendo evaluadas para conocer su competencia materna.
"Actualmente tenemos 25 niños en Casa Belén de 0 a dos años, de los cuales también tenemos pequeños que han sido derivados desde tribunales de familia y madres que debemos evaluar por orden judicial para saber si están aptas para criar a sus niños, o que deben dejar de lado alguna adicción para quedarse junto a su recién nacido", cuenta la directora del programa de adopción de la fundación, Paula Arrollade, quien explica que atienden de manera gratuita a diferentes tipos de mujeres, donde el perfil apunta a féminas mayores de 25 años, con más de tres hijos, que no tiene pareja estable y que opta por cambiar el rumbo de la vida del niño que viene en camino. Las personas que quieran recibir ayuda de la Fundación San José, o participar de su campaña, pueden llamar al número 800212200.
19 de diciembre de 2010
©la nación

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en el planeta de los simios


columna de lísperguer
Concejales de extrema derecha piden plebiscito para decidir exterminio de perros.

Muchas veces, cuando pienso en Chile, lo primero que se me viene a la mente es ‘El planeta de los simios’. Muchas veces se recurre a argumentos absurdos para justificar iniciativas y crímenes aberrantes. Hace unos días dos concejales de extrema derecha (UDI) proponían llamar a plebiscito para decidir si exterminar o no a los perros de la calle. Dejando de lado la pregunta sobre la legalidad de semejante proposición, los concejales basaban su iniciativa en los frecuentes ataques de perros contra humanos. Considerando que la inmensa mayoría de los ataques son de perros con dueño, los que además dejan secuelas permanentes o causan incluso la muerte, y que sólo según cifras de la autoridad sanitaria sólo el 1% de los ataques de perros vagos requieren intervención quirúrgica,  resulta sorprendente que lleguen a la conclusión de que una solución podría ser el exterminio. En la absurda lógica de los concejales, si los perros con dueño atacan a humanos, la solución es matar a los perros vagos.
lísperguer

la bette davis de los pobres


‘La muerte en acecho y ‘Entre dos corazones’. Los dos largometrajes permiten redescubrir la figura de Ida Lupino, quien sin abandonar su rol de actriz dirigió cine regularmente y en más de una ocasión escribió los guiones de sus películas. Esta pionera terminaría resultando la primera mujer en hacer un film noir.
[Horacio Bernades] Tal vez la turbación del momento haya impedido a Kathryn Bigelow incluir entre sus agradecimientos a Ida Lupino, cuando en marzo recibió el primer Oscar a la dirección cinematográfica jamás concedido a una mujer. A fines de los ’40, cuando Hollywood era "un corral de machos", la señora Lupino, una de sus estrellas femeninas más estimadas, tomó por primera vez la cámara, "cansada de aburrirme en el set, mientras otros hacían el trabajo interesante". De allí en más, y sin abandonar su rol de actriz, esta señora nacida en Londres y radicada desde su adolescencia en Estados Unidos no sólo dirigió cine regularmente (más tarde también televisión, en abundancia), sino que en más de una ocasión escribió los guiones de sus películas. Además de fundar tempranamente, junto a su marido, una productora que le permitió no depender de las majors. Una reciente edición doble del sello Epoca reúne dos de sus películas más conocidas, respetando sus títulos de estreno en Argentina: ‘La muerte en acecho’ [The Hitch-hiker] y ‘Entre dos corazones’ [The Bigamist], ambas de 1953.
Actriz de carácter, Lupino se definió alguna vez como "la Bette Davis de los pobres". Empleadas de la Warner, en los años ’40 la mujer de párpados caídos era una de las stars de la compañía, mientras a Lupino le tocaba, en el mejor de los casos, el papel de partenaire. Pero partenaire de qué estrellas: en el mismo año, 1940, Lupino fue dos veces novia de Bogart, en sendos clásicos del gran Raoul Walsh. Primero, en ‘La pasión manda’ [They Drive by Night], la mejor película de camioneros jamás filmada. Enseguida, en ‘Su último refugio’ [High Sierra], aquélla en la que un Bogart de canas pintadas resiste a tiros en una cabaña montañosa. Parecería que esas experiencias en el cine "de hombres" la marcaron: a la larga, esta pionera múltiple terminaría resultando la primera mujer en dirigir un film noir, treinta o cuarenta años antes de que alguna congénere se animara a seguir sus pasos. La que lo hizo es Kathryn Bigelow: por eso habría sido bueno que en marzo de este año le dedicara un recuerdito.
El film noir que filmó Lupino es ‘La muerte en acecho’. Una de psicópata criminal, en verdad, más que film noir. The Hitch-hiker es la designación que en inglés se le da al que anda a dedo. En este caso, un perverso ladrón y asesino, que no tiene problemas en despachar a sus víctimas. Concisa, tensa, con ráfagas de gran estilo (todo el comienzo, narrado en planos detalle; la escena final, que funda su efecto en la dilatación temporal) y efectivísimos toques de humor (el asesino, que tiene los ojos torcidos, duerme con uno abierto y otro cerrado), ‘La muerte en acecho’ fue escrita por la propia Lupino junto a su socio y marido, Collier Young. Fundadores de la compañía The Filmakers, bajo ese sello Lupino rodó, el mismo año, ‘Entre dos corazones’, que como indica el título original narra el drama de un bígamo (Edmond O’Brien, que en ‘The Hitch-hiker’ hace de una de las víctimas).
En los antípodas del moralismo hollywoodense, en lugar de condenar al protagonista, Lupino busca entender sus razones, permitiendo que el espectador se ponga en su lugar, tanto como en el de sus dos mujeres. Sostenida en un lúcido manejo del punto de vista, ‘The Bigamist’ confirma que la mujer que desde mediados de los ’50 hasta fines de la década siguiente se pondría al frente de incontables episodios de Alfred Hitchcock presenta, ‘La dimensión desconocida’, ‘Dr. Kildare’ y ‘La isla de Gilligan’ conocía los secretos de la puesta en escena. No se trataba de un caprichito de estrella con pretensiones. Está claro que para ella, dirigir cine (y televisión) era un camino de Ida.
18 de diciembre de 2010
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