causa díaz bessone se sigue dilatando
La causa Díaz Bessone recién se retoma el lunes próximo. Por la salud de José Scortecchini, cuya operación ya obligó a suspenderlas dos semanas, volvieron a levantar la audiencia. En el cantero central de Oroño recordaron a los desaparecidos Miriam Moro, Roberto De Vicenzo y Antonio López.
[Sonia Tessa] Argentina. La audiencia de la causa Díaz Bessone duró ayer menos de 15 minutos. Ese tiempo bastó para que la secretaria del Tribunal Federal Oral número 2, Silvina Andalaf, leyera los informes médicos que recomendaban reposo absoluto hasta el 1º de octubre a uno de los imputados, José Antonio Scortecchini, y el presidente del Tribunal, Otmar Paulucci, comunicara el levantamiento de la audiencia hasta el lunes próximo. Junto a sus colegas Beatriz Barabani y Jorge Benegas Echagüe, recién ese día resolverán las cuestiones preliminares planteadas en las últimas audiencias antes del receso por la cirugía de Scortecchini, que ayer concurrió en ambulancia a los Tribunales. De este modo, se postergó el comienzo de la etapa de indagatorias. Ante la dilación, los militantes que habían concurrido a hacer el aguante se llenaron de bronca. No era un día común: ayer se cumplieron 34 años de los secuestros de Miriam Moro, Antonio López, Roberto de Vicenzo y Oscar Bouvier. Y la radio abierta que se realizó en el cantero central de Oroño se convirtió en un visceral homenaje en el mediodía frío y gris.
Durante el rato que se desarrolló la audiencia, cinco de los seis acusados estaban sentados en sus lugares. En el banquillo, Mario Alfredo Marcote escribió en su cuaderno una fecha: 27/09 y una hora: 11.40, la del comienzo de la audiencia. Por su parte, José Rubén Lo Fiego había apoyado en una carpeta plástica, con tapa transparente, en la silla vacía. En el extremo izquierdo de la sala, Ramón Genaro Díaz Bessone sacaba unas pastillas de mentol. El que fuera jefe del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército y Lo Fiego deben responder por homicidios, y también -como Scortecchini, Marcote, Ramón Rito Vergara y Ricardo Chomicki por privaciones ilegítimas de la libertad, torturas y asociación ilícita.
Aunque la audiencia se desarrolló cerca del mediodía, en la vereda de los Tribunales, la gente había comenzado a llegar desde las 9. Cuando se nubló, comenzó el viento, y el frío, muchos lamentaron haber llevado poco abrigo. Florencia Del Negro, de APDH Rosario, cebaba mates y Luciana Pololla, otra de las jóvenes aguantadoras, lucía su remera con la leyenda: "Yo me pongo la camiseta por el juicio y castigo". Por allí andaban también la Madre de la Plaza 25 de mayo, Elsa Chiche Massa, con la foto de su hijo Ricardo en la mano. Otra Madre, Herminia Severini, llegó con su bastón. Había unos cuantos testigos y querellantes. Todos esperaban el comienzo de las indagatorias. La consigna era: "Lo único que queremos que digan los represores es donde están nuestros compañeros".
De todos modos, una vez que la audiencia se levantó, lo que se escucharon fueron quejas. "Una vez más, estas dilaciones, este tipo de chicanas, terminan extendiendo en el tiempo esta causa, y siguen garantizando la impunidad a estos genocidas", dijo la diputada provincial Alicia Gutiérrez.
Por su parte, Mónica Garbuglia, del Colectivo de Presos Políticos y Sobrevivientes Rosario, afirmó: "Estamos con una gran indignación, nos sobrepasan estas situaciones". Carlos Novillo, querellante, también destiló su bronca.
En el cantero central de Oroño, la histórica militante de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, Ana Moro, recordó a su hermana Miriam, secuestrada hace 34 años, y a su cuñado Roberto. Relató que en 1976, también fue lunes el 27, que había pasado todo el domingo anterior con su gemela, quien le manifestó que estaba dispuesta a morir, aunque lo lamentaba por sus dos pequeños hijos, Darío y Gustavo, de apenas 7 meses cuando la secuestraron. Después habló Gustavo, quien subrayó la identificación de los restos de su padre, en marzo pasado. El joven invitó a todos a una "gran fiesta popular para tenerlos presentes" el día que recuperen el cuerpo arrebatado.
La última oradora fue Marta Vennera, esposa de Antonio López, asesinado en la madrugada del 27 de septiembre, en Villa Diego, cuando iba en moto junto a Miriam Moro para repartir volantes. Acompañada por su hijo, Gerardo, Vennera leyó un texto destinado a darle carnadura a su compañero desaparecido. "Vivimos la ilusión genuina del cambio posible, del socialismo como destino y la esperanza del hombre nuevo", expresó la mujer, que terminó: "El había logrado comprometer sus ideales en el proyecto de un mundo mejor para todos y también para el hijo que esperábamos. Cayó en su primera misión, su primera volanteada en Villa Diego. No tuvo ninguna oportunidad, ninguno de ellos la tuvo". Los abrazos detrás del parlante de llenaron de lágrimas, nadie pudo contener la emoción.
28 de septiembre de 2010
©rosario 12
[María Laura D’Amico] Argentina. La importancia de referirse a los hechos como un "genocidio" fue el eje del planteo de los abogados querellantes al presentar el alegato en el juicio por la represión ilegal en la Unidad 9 de La Plata. Catorce agentes penitenciarios están siendo juzgados por las torturas y fusilamientos de presos políticos.
Argentina. Luis Abelardo Patti. Oficial subinspector de la comisaría de Escobar entre el 1º de enero de 1972 hasta el 7 de marzo de 1977. Está acusado de nueve privaciones ilegales de la libertad agravadas por abuso funcional, amenazas y violencia: las de Gastón Gonçalves, Diego Muniz Barreto y Juan José Fernández, Carlos Souto, Guillermo David D’Amico; Luis Rodolfo D’Amico, Luis D’Amico, Josefa Elsa Molina y Tomás Ariosti. En tres casos agravadas porque se prolongaron por más de treinta días. Además, se lo acusa por seis tormentos agravados porque las víctimas eran perseguidos políticos, por homicidio de Gonçalves agravado por alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas y por dos violaciones a domicilio.
[Alejandra Dandan] Argentina. La requisitoria de Jorge Sica de elevación al juicio tiene el carácter de provisoria, será una de las bases del juicio oral. Esa acusación reúne datos que aportaron en la instrucción distintos testigos, entre ellos muchos de los que fueron recogidos en la causa de Gastón Gonçalves, militante de la Juventud Peronista, secuestrado el 24 de marzo de 1976. Varios de esos tramos fueron leídos en la audiencia. Entre otros, los relatos de sus compañeros de militancia que dan pruebas de la persecución de Patti. Y el de una empleada del cementerio de Escobar a la que Patti le prohibió hablar de los entierros clandestinos en 1996 cuando era intendente.
[Argentina] [Alejandra Dandan] El condenado Reynaldo Bignone subió las escaleras primero. Lo siguió Santiago Omar Riveros, y al lado se sentó el ex policía Fernando Meneghini. El escenario del auditorio municipal Hugo del Carril en José León Suárez estaba listo. Se habían acomodado a un lado los integrantes del Tribunal Oral Federal 1 de San Martín; abajo, en las butacas, estaban familiares, testigos y representantes de los organismos de derechos humanos. Pero en la sala todavía faltaba el policía Luis Abelardo Patti. "Ni a mi novia esperé tanto en mi vida", se oía entre el público. "A ver... A ver... ¿qué pasa?", murmuró la misma voz delante de unas cartulinas con las caras y los nombres de otros asesinados en Escobar levantados como estandarte entre el público. "Ahí viene el bicho", dijo la voz cuando un enfermero se abrió paso con la camilla en andas desde la puerta de emergencia ubicada a un costado. Rodeado por un impresionante cuerpo de hombres del Servicio Penitenciario pertrechados con chalecos antibalas, el ex subcomisario llegó acostado sobre el camastro, el cuerpo inerte, los ojos cerrados y un par de zapatillas deportivas. Así estuvo durante la primera jornada del juicio oral por los crímenes imprescriptibles de la última dictadura militar al que es sometido junto a los otros tres represores.
[Graciela Rosenblum, Iris Avellaneda y José Schulman] Argentina. Para los que luchamos desde hace años contra la impunidad de los genocidas, los días que vivimos son días históricos. Días de juicio y castigo. Condenas que ni siquiera soñábamos en los duros años de la dictadura, cuando algunos abríamos las puertas de los locales de la Liga para organizar la lucha, y otros estábamos tras las rejas o secuestrados, como Teresa Israel y Baldomero Valera que continúan desaparecidos.
Desmienten nombramiento de
Colombia. La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó al ex congresista antioqueño Rubén Darío Quintero por el delito de concierto para delinquir tras encontrar pruebas suficientes de sus vínculos con el Bloque Elmer Cárdenas de las Auc.