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el poker de bogotá


[Eduardo Fabregat] La historia secreta de las negociaciones con las FARC. En un juego donde todos mienten y todos esconden, las pistas que llevaron al ejército colombiano al campamento de Raúl Reyes eran conocidas por todos los actores mucho antes del ataque que frenó la liberación de Ingrid Betancourt.
París, Francia. El poker de Bogotá. Siete jugadores en torno de una mesa: Álvaro Uribe, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Hugo Chávez, Ecuador, Francia, la senadora Piedad Córdoba, las familias de los rehenes secuestrados por las FARC. Hay otros actores periféricos que influencian el desarrollo del juego: Argentina, Brasil, Cuba, Estados Unidos. ¿Quién miente más? ¿Quién sube y condiciona las apuestas de este juego casi planetario que quedó en suspenso luego de la muerte del Nº 2 de las FARC, Raúl Reyes? Las últimas informaciones, desmentidos, acusaciones y rumores ofrecen una perspectiva que convergen en varias evidencias y en una alarmante interrogación sobre la forma en que procedió el gobierno de Álvaro Uribe para sacar del medio a Raúl Reyes, sobre el papel que jugaron o que creyeron jugar los emisarios europeos de Francia, Suiza y España y sobre la dimensión de la implicación de Ecuador en este billar de bandas movedizas. Todo indica que los emisarios europeos funcionaron como la miga de pan que condujo a las huellas de Raúl Reyes.
Bogotá mató a Raúl Reyes cuando éste se encontraba en territorio ecuatoriano en momentos en que el responsable de las FARC negociaba un proceso de liberación de los rehenes con París, Suiza, España, Caracas y Ecuador. Del lado francés, el hombre clave de esa negociación secreta que, a pesar de los argumentos de Colombia, estaba autorizado por el Ejecutivo colombiano, era Noell Saez, ex cónsul de Francia en Bogotá y posteriormente la carta de Nicolas Sarkozy en el poker de Bogotá. La implicación de Francia en la crisis de los rehenes no necesita mayor despliegue. Francia empezó a intervenir de manera elocuente a favor de la liberación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt en la época en que el ex primer ministro Dominique de Villepin era canciller. Nicolas Sarkozy hizo de esa liberación un tema tan central de su política exterior que, según narra el semanario colombiano El Espectador en su edición del 27 de diciembre pasado, cuando Álvaro Uribe autorizó el rescate militar de los rehenes, "el presidente francés se movilizó de inmediato. Según funcionarios diplomáticos colombianos, Sarkozy envió un non paper (en lenguaje diplomático, una carta de protesta no oficial) en el que advertía que estaba considerando presentar ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una moción para discutir la crisis humanitaria de Colombia, si el gobierno continuaba con la idea del rescate militar".
Las condiciones de la muerte de Raúl Reyes esbozan las conductas paralelas de los actores de este enredo. Colombia siempre le reprochó a Francia jugar en dos mesas a la vez: una, el respaldo oficial que París les da a Uribe y a la intervención de la Iglesia como mediadora: dos, la búsqueda de canales alternativos a través de la mediación de Hugo Chávez, además de un supuesto acuerdo entre Sarkozy y Chávez para sacar a las FARC de la lista de grupos terroristas mientras que, en público, Francia defiende la opción contraria.
Los europeos devuelven ese reproche y recuerdan que Colombia siempre se sirvió del telón de fondo de las negociaciones para golpear a las FARC, y citan cinco instancias.
Primero, el complot para que naufrague la operación secreta organizada en julio de 2003 por el ex canciller francés Dominique de Villepin con el fin de liberar a Ingrid Betancourt. El 9 de julio de ese año un avión Hércules C130 fletado por la Cancillería aterrizó en Manaos, Brasil, con once agentes de los servicios secretos franceses y una carga sustancial de medicamentos. Los hombres entraron en Colombia y esperaron cuatro días en la jungla a que las FARC les entregaran a Ingrid Betancourt. Pero era un cuento de hadas: los servicios colombianos estaban al corriente y los agentes terminaron arrestados en Brasil luego de que el piloto de una avioneta que habían alquilado los denunciara a la policía.
Segundo, la estrategia consciente para hacer fracasar el trabajo paciente de los enviados especiales suizos que, junto con Francia y España, montaron un andamiaje para que las FARC y el gobierno de Uribe acordaran una zona de encuentro y de despeje. Uribe echó todo por tierra cuando reveló el plan "secreto" en una conferencia de prensa.
Tercero, el arresto de Rodrigo Granda en Venezuela –liberado más tarde a pedido de Sarkozy– y de Simón Trinidad en Ecuador –extraditado a los Estados Unidos–, cuando ambos emisarios de las FARC negociaban con delegados del Viejo Continente la liberación de ciertos rehenes.
Cuarto, la "intercepción" de las pruebas de vida sobre los secuestrados, recuperadas por los servicios colombianos cuando, en realidad, éstas estaban destinadas a Hugo Chávez, que debía hacerlas públicas en París durante su visita a Francia (en esas pruebas están las dramáticas imágenes de Ingrid Betancourt que conmovieron al mundo entero).
Quinto, la tercera "casi" acusación, una suerte de duda flotando sobre el cadáver de Reyes. ¿Cómo llegó Bogotá hasta él? Según Colombia, el hallazgo de Reyes se debió a un paciente trabajo de inteligencia que permitió localizarlo en Ecuador. Pocos días después de su muerte militares colombianos indicaron a los medios locales que el punto de localización exacta lo dio una llamada telefónica que Hugo Chávez le hizo a Reyes a su teléfono Satélite. El lunes, la senadora Piedad Córdoba dio otra versión en una entrevista publicada por la revista Cambio: fue una llamada del emisario francés Noell Saez a Raúl Reyes, interceptada por la inteligencia colombiana, lo que condujo a dar con él.
Córdoba sostiene que dicha llamada se intervino "dos o tres días" antes de que Colombia terminara con la vida de Reyes en Ecuador. Siempre según la senadora, dicha llamada fue hecha luego de una reunión celebrada en Panamá en la que participaron el comisionado para la Paz del gobierno colombiano, Luis Carlos Restrepo, y los enviados del gobierno francés Daniel Parfait y Noé Saez. "Tengo entendido que la reunión se dio porque Restrepo les comentó que el gobierno los autorizaba a hablar con Reyes para mirar cómo se podía dar la liberación de Ingrid", dijo la senadora, que agregó: "La liberación de Ingrid ya había empezado a considerarse (...) Los franceses llamaron a Reyes al teléfono satelital y ahí fue que lo escucharon". Córdoba fue aún más lejos y aseguró: "Incluso Saez le dijo en estos días a un amigo mío que se sentía responsable por la muerte de Reyes, pues creía que por su llamada ubicaron al jefe guerrillero".
La veracidad de esta información fue rápidamente desmentida por uno de los protagonistas de la cumbre de Panamá, Luis Carlos Restrepo. Ayer, en una carta publicada en su portal de Internet, Restrepo dio esta versión: como dice la senadora, me reuní el 26 de febrero en Panamá con Daniel Parfait, los dos delegados europeos para los contactos con las FARC y representantes de España y Suiza, a fin de evaluar posibles caminos para avanzar en el acuerdo humanitario. "En dicha reunión no se acordó entrar en contacto con Reyes ni con ningún otro miembro de las FARC, entre otras cosas porque Francia prefería esperar a que terminara la dinámica de las liberaciones unilaterales."
Informaciones recabadas por Página/12 y confirmadas por la misma prensa francesa registran un escenario donde el juego doble es rey. En primer lugar, el semanario Le Nouvel Observateur confirmó que la reunión de Panamá a la que hacen referencia Piedad Córdoba y Carlos Restrepo se hizo a pedido de Álvaro Uribe. En segundo, en dicha reunión los europeos convinieron desplazarse a la zona donde estaba Reyes, que no era ningún secreto para nadie, como lo prueban la sólida cantidad de periodistas que lo entrevistaron por esas zonas. La perspectiva se presentaba tan bien que el semanario francés cuenta que "ese 26 de febrero Nicolas Sarkozy tiene una media sonrisa: está persuadido de que algo se desbloqueó en el nudo colombiano". El motivo era tan inesperado como útil: Noel Saez, el emisario francés, un hombre apoyado 008 y de un gran coraje, había sido invitado a Panamá por Álvaro Uribe a una reunión secreta en la que están también presentes Luis Carlos Restrepo, el emisario suizo Jean-Pierre Gontard y un representante del gobierno español. Varias fuentes narraron –y así lo certifica el semanario francés– que Carlos Restrepo pidió expresamente a los europeos que tomaran contacto con Raúl Reyes para desbloquear el tema de los rehenes. La novedad es sustancial y suscitó esta reacción en la presidencia francesa: "En el Elíseo (palacio presidencial) hay escepticismo. ¿Por qué el inflexible jefe de Estado andino se volvería un intermediario de sus peores enemigos?". Lo cierto es que después de repetidas constataciones el grupo de europeos –franceses, españoles y suizos– pacta la cita con Reyes. Existen dos fechas para ese encuentro. La información de Página/12 fija la cita para el 10 de marzo mientras que Le Nouvel Observateur afirma que es el 12. El punto de encuentro está situado en la jungla, del lado ecuatoriano.
Ese camino no constituye una novedad. En los últimos cinco años varios emisarios del Viejo Continente se entrevistaron con Reyes en esas coordenadas. Más aún, entre 2006 y 2008, Reyes autorizó a muchos periodistas a llegar hasta él para hacerle una entrevista y lo mismo hizo con dirigentes comunistas de América latina. Por si alguna duda queda, existe información pública al respecto.
En septiembre de 2005 (9/09), un despacho de la agencia AFP publicado por el diario ecuatoriano El Mercurio fechado en Quito anota: "Un emisario francés que negocia la liberación de la política colombiana Ingrid Betancourt, en poder de la guerrilla de las FARC, viajó tres veces a Ecuador para pasar clandestinamente a una zona selvática de Colombia y reunirse con el jefe rebelde Raúl Reyes, reveló un informe de inteligencia divulgado ayer". Dicho informe resalta: "Los reportes de agentes de seguridad precisan que el funcionario francés a cargo de la misión fue Noel Saez". Saez ha ingresado tres veces a Ecuador. El delegado "llegó a Quito a inicios de este mes portando un pasaporte diplomático. Luego se trasladó vía terrestre hasta Nueva Loja y de allí pasó, en forma clandestina, al departamento colombiano de Putumayo, donde tenía previsto reunirse con Reyes". El reporte añade que "Saez permaneció varios días en la selva del Putumayo, regresó a Quito por tierra hace dos semanas y luego tomó un avión con destino a Bogotá".
Es sumamente enriquecedor constar también que en el mismo artículo de El Mercurio los militares ecuatorianos reconocen con nombre y apellido la presencia de las FARC en Ecuador. Esta es la cita: "Las Fuerzas Militares admitieron ayer que la guerrilla de las FARC filtró el territorio y reiteraron que enfrentan a los rebeldes sin el apoyo de las tropas colombianas, acatando la política de no intervención que les impide operar conjuntamente". Y luego cita a Manuel Zapater, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas: "Los indicios que se han encontrado demuestran que ha existido un campamento, de que se filtran, se filtran. Definitivamente así ha ocurrido".
Zapater expresó que sus hombres cumplen en la zona "labores de inteligencia y control", en lo que denominó "una estrategia de carácter defensivo", que explicó de la siguiente manera: "Tenemos excelente relación con las Fuerzas Armadas colombianas, pero no estamos trabajando conjuntamente porque la política de Estado nuestra es la de no intervención en los asuntos internos de otros países".
El dato que aporta El Mercurio es tanto más útil por cuanto confirma que la penetración de las FARC en territorio ecuatoriano es muy anterior al gobierno de Correa. Cabe puntualizar aquí que durante la cumbre del Grupo de Río que se celebró en Santo Domingo, Álvaro Uribe afirmó que a él nunca le habían informado que Ecuador integraba el comité de países que intervenían en la liberación de los rehenes. Es en ese contexto claro y conocido que los delegados europeos decidieron, al cabo de la cumbre de Panamá, ir a ver a Reyes a aquella jungla. A este respecto, Le Nouvel Observateur revela que el grupo de emisarios tiene "garantías de no ser perturbado por bombardeos de la aviación colombiana durante su estadía".
Pero Reyes cae en el radar de los servicios secretos, que informan a Uribe. Este, al parecer, ordenó localizar a los emisarios de España, Suiza y Francia para corroborar que no estaban en la zona del futuro ataque contra el Nº 2 de las FARC. Poco había de realmente secreto en este esquema.
Apenas trascendió la muerte de Raúl Reyes, el portavoz de la Cancillería francesa, Pascale Andreani, ratificó la realización de ese dialogo: "En el marco de la facilitación que nosotros hacemos –España, Suiza, Francia– teníamos contactos con Raúl Reyes. Y puedo decirles que los colombianos estaban al corriente".
Es evidente que las FARC tenían plena confianza en Noel Saez. Su relación remonta a antes del año 2003. Así lo demuestra Jacques Thomet, el ex jefe de la oficina de la AFP en Bogotá, en su libro AFP, los soldados de la información.
El 5 de julio de 2007, el Comando Conjunto de Occidente FARC-EP emitió un comunicado solicitando al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y al trío de países facilitadores para el intercambio humanitario (España, Francia y Suiza) su intervención para la entrega de los cuerpos de los once diputados que murieron en circunstancias poco transparentes mientras estaban secuestrados por las FARC. La solicitud, firmada por Reyes, está destinada a Noel Saez, a Jean-Pierre Gontard, asesor del Ministerio de Exteriores de Suiza, y a Álvaro Leyva, mediador colombiano.
Es un auténtico poker: ¿quién miente más?, ¿quién disimula más? Fuera de los mismos rehenes, no hay ni buenos ni malos. Todo vale en esta guerra cruenta. Un poker real que suele tener, como la vida, ganadores cambiantes.

21 de marzo de 2008
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más títeres en américa latina


[Carlos Noriega] La doctrina Bush se extiende a Perú. En sintonía con sus aliados Estados Unidos y Colombia, el gobierno de Alan García reprime a los movimientos sociales en nombre de un terrorismo que no da señales de vida.
Lima, Perú. Dos supuestos miembros de las FARC fueron capturados en la ciudad amazónica de Iquitos, al oriente del Perú, y el gobierno de Alan García, acosado por el creciente descontento popular, ha aprovechado este hecho para intentar desacreditar a los movimientos de protesta, acusándolos de tener vínculos con la guerrilla colombiana.
El anuncio de la captura de los dos colombianos acusados de pertenecer a las FARC se produjo el miércoles, el mismo día que culminaba un paro de 48 horas en la selva amazónica peruana en protesta contra una ley que abre las puertas para privatizar la Amazonia y que dejó siete heridos. El gobierno se apresuró a asegurar que los dos supuestos miembros de las FARC capturados habían llegado al Perú para "azuzar a la población contra el gobierno". Y extendió la acusación de tener vínculos con las FARC a otros movimientos sociales en distintas partes del país que se han alzado en protesta contra lo política neoliberal del gobierno.
El gobierno también ha relacionado las protestas internas con una supuesta influencia chavista. En el lenguaje gubernamental, chavismo y FARC aparecen casi como sinónimos. Estas acusaciones contra los movimientos sociales de tener vínculos con el chavismo o con las FARC, o con ambos simultáneamente, se dan en un contexto de endurecimiento de la represión, que ya ha dejado cuatro muertos y decenas de heridos en las últimas semanas.
Los dos supuestos integrantes de las FARC capturados en Iquitos son Johnny Cárdenas, alias ‘Oliver' o ‘Tanaka', y Dayvis Vivas. Según las autoridades colombianas, Cárdenas es integrante del Frente 63 del Bloque Sur de las FARC, que opera en el Putumayo, en la frontera de poco más de 1600 kilómetros entre Colombia y Perú, mientras Dayvis Vivas sería su pareja y también integrante del Frente 63. Ambos han reconocido haber pertenecido a las FARC, pero aseguran que hace varios meses desertaron del grupo guerrillero y que llegaron a Iquitos para iniciar una vida lejos de la guerra interna en Colombia. Cárdenas fue capturado mientras trabajaba conduciendo un mototaxi. Dayvis Vivas, por su parte, trabajaba en Iquitos como empleada doméstica.
El jefe de la policía peruana, general Octavio Salazar, no perdió tiempo en salir a los medios para calificar la captura de ambos como un éxito de la policía peruana en su lucha contra lo que calificó como un "plan para desestabilizar el país".
Según el general Salazar, las FARC han ingresado al Perú para promover los movimientos de protesta interna con la mira puesta en las dos cumbres mundiales que este año organizará el Perú: la Cumbre de los países de América latina, el Caribe y la Unión Europea, que se realizará en Lima en mayo y a la que asistiría Cristina Kirchner; y la Cumbre de la APEC (foro económico de los países del Asia y del Pacífico), que se llevará a cabo en noviembre y en la que se espera la presencia de Bush. Sin embargo, luego se sabría que la captura fue monitoreada desde un inicio por la inteligencia colombiana.
Consultado por Página/12 sobre la supuesta presencia de las FARC en el Perú, el analista político Carlos Tapia señaló que las afirmaciones del gobierno de que las FARC buscan promover las protestas sociales en el Perú son "un absurdo". "Las FARC ya tienen demasiados problemas en Colombia como para abrir otro frente", subrayó.
Para Tapia hay tres posibles hipótesis para explicar la presencia de los dos supuestos miembros de las FARC en el Perú: "Que su llegada es parte de una acción del Frente del Putumayo de las FARC para hacer contactos relacionados con la venta de coca, que me parece la más débil de las tres posibilidades; que han venido para comprar armas; y la tercera es que son desertores de las FARC. Pero en ningún caso su presencia tendría que ver con los temas internos peruanos, como asegura el gobierno".
En opinión de Tapia, el gobierno busca agarrarse de las FARC, así como de una supuesta presencia chavista a través de un apoyo económico a las protestas antigubernamentales, para justificar una ofensiva represiva: "Levantar la presencia de las FARC en el Perú también tiene que ver con la alianza de Alan García con Uribe y Bush. Esto lo que está anunciando es un endurecimiento de la represión contra la oposición y los movimientos sociales, vinculándolos con supuestos actos terroristas que, por cierto, no se están dando en el Perú, pero de los cuales el gobierno habla constantemente".

21 de marzo de 2008
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nacionalizan cadenas alimenticias


Chávez anuncia nacionalización de dos cadenas alimenticias.
Caracas, Venezuela. El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció hoy que su gobierno nacionalizó una cadena frigorífica que controla el "70 por ciento" del sector, como parte de las acciones oficiales para garantizar la llamada "soberanía alimentaria".
"El gobierno nacional nacionalizó, a través de la adquisición y sin atropellos contra nadie, una gran cadena de frío, que según los datos que tengo, abarca hasta un 70 por ciento de la capacidad instalada en Venezuela de todo lo que son frigoríficos y transporte en frío", dijo Chávez en un acto en Caracas.
El mandatario venezolano no identificó el nombre comercial de la "gran cadena" de frigoríficos ni tampoco el costo de su compra, sólo señaló que la han "adquirido" y exhortó a que de inmediato comience la transformación del modelo administrativo capitalista que la rige al "nuevo modelo socialista".
Al tomar juramento a la directiva de su naciente Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Chávez también informó que su gobierno "está adquiriendo la empresa Lácteos Los Andes".
Esa industria tiene una capacidad de procesamiento "de hasta el 30 por ciento de la producción nacional de leche, incluyendo transporte y refrigeración", lo que sumado a otras compras en el mismo ramo eleva "hasta el 40 por ciento" el control oficial.
Chávez insistió en que poderosos empresarios del sector privado opuestos a su gobierno y aliados del imperio estadounidense propician el "acaparamiento" de alimentos y otros productos para fomentar el desabastecimiento y culpar a su administración por ello.
El mandatario aseveró ante sus correligionarios del PSUV que la oposición utilizará fenómenos como la escasez de alimentos y la inseguridad personal para ganar votos y conquistar "espacios estratégicos" en las elecciones regionales del próximo 23 de noviembre.
El desabastecimiento de alimentos básicos sujetos a control de precios, entre ellos pollo, granos, azúcar y leche, se ha agudizado en los últimos dos meses, y actualmente son constantes las denuncias de la inexistencia en los anaqueles de algunos fármacos y partes de automóviles.
Los sectores comerciales y empresariales vinculan los fenómenos del desabastecimiento y de escalada de la inflación, que cerró en 22,5 por ciento en 2007, a los controles de cambio y precios de más 110 productos considerados básicos, vigentes desde febrero de 2003.

18 de marzo de 2008
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bochorno por manipulación


Diario colombiano El Tiempo pide disculpas a ministro de Ecuador por foto equivocada.
Bogotá, Colombia. El diario colombiano El Tiempo pidió hoy excusas al ministro ecuatoriano de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, por la confusión en una foto en la que aparece el guerrillero de la FARC ‘Raúl Reyes' y una persona parecida al alto cargo, y que en realidad era un dirigente comunista argentino.
"El día de ayer, este diario publicó una fotografía, extraída del computador de 'Raúl Reyes', suministrada por una fuente de la Policía, cuyo pie de foto decía: 'En la foto encontrada en el computador de 'Raúl Reyes', el ministro de Seguridad del Ecuador, Gustavo Larrea, dialoga con el guerrillero'", según el diario.
Agregó que "el texto de la información respaldaba esta versión".
"Copias de la foto se repartieron en la cumbre de cancilleres de la OEA, donde generaron un encendido debate", añadió el diario, tras aclarar que "el personaje de la fotografía no es el ministro Larrea, sino el dirigente comunista argentino Patricio Echegaray, como quedó establecido".
El periódico colombiano subraya en su editorial de mañana, y que publicó esta noche en su edición electrónica, que se trató de "un error lamentable, que reconocemos sin vacilar y que, más allá de El Tiempo, afecta la credibilidad de la causa colombiana en el debate diplomático en la OEA (Organización de Estados Americanos)".
Asimismo,"las múltiples informaciones, varias de ellas comprobadas, encontradas en los computadores de las FARC" (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), agregó.

18 de marzo de 2008
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guerrilla lucha contra la injusticia


[Martín Piqué] Entrevista con Juan Contreras, dirigente de base venezolano. El dirigente desconfía de que Uribe llegue a aceptar la inserción de la formación guerrillera en la vida política colombiana y recuerda la nefasta experiencia de la Unión Patriótica, cuyo liderazgo fue masacrado por los paramilitares.
Caracas, Venezuela. "Uribe narcoterrorista." "Vivan las FARC-EP". "Raúl vive". Las pintadas pueden verse en todos los barrios de Caracas. En Chacaíto, en Sabana Grande, en el complejo de monoblocks 23 de Enero. Los mensajes tienen algo en común: los firma la Coordinadora Simón Bolívar, uno de los movimientos sociales que forman parte del chavismo. La CSB surgió en el barrio 23 de Enero. Se hizo conocida en el enfrentamiento cotidiano contra la policía metropolitana de Caracas, que en otros tiempos respondía al ex alcalde mayor Alfredo Peña, de la oposición. Uno de sus fundadores, Alexis González, fue asesinado por la policía el día del golpe de Estado contra Hugo Chávez. Hoy el principal dirigente de la CSB es Juan Contreras. Su lugar de mando es un cuartito de la casa de la amistad bolivariana Freddy Parra. El bunker chavista del 23 de Enero.
Contreras recibe a Página/12 rodeado de posters que reclaman por la paz en Colombia (el más impactante muestra una paloma blanca con un orificio de bala que sangra). Trabajador social, ex alumno de un colegio jesuita, Contreras coincide con Chávez en que las FARC deben ser reconocidas como fuerza beligerante. Escucharlo es escuchar la opinión de toda la izquierda chavista. Contreras se crió en el 23 de Enero. Los caraqueños lo consideran el barrio más peligroso de Caracas. El complejo de monoblocks es como Fuerte Apache pero asentado sobre un cerro.
Todo el edificio es una muestra de la política social del gobierno venezolano. Cedido por el Estado, en el inmueble funcionan un mercado de alimentos a precios populares, una FM comunitaria y un cibercafé con computadoras último modelo y monitores de pantalla plana. "Las FARC no son terroristas. Son una organización revolucionaria a la que hay que reconocer como fuerza beligerante."

¿Por qué habría que reconocerlas como fuerza beligerante?
En este momento las condiciones para la vida política en Colombia no son las mismas que las de Venezuela. Aquí podés participar a través del voto, de una lucha abierta, dentro del sistema democrático, con elecciones. Por el contrario, en Colombia guerrillero pacificado es guerrillero muerto. Todo el movimiento popular es atacado. Miles de sindicalistas, de campesinos han sido asesinados por los paramilitares. Porque los paramilitares hacen el trabajo sucio que no hace el ejército. Todo esto lleva a las FARC a librar una lucha de esa naturaleza. Son más de cincuenta años, desde ese 9 de abril de 1948 en que matan a Gaitán. A la insurgencia colombiana hay que darle el status de beligerancia. Eso permitiría que haya un proceso de negociación, el canje. Haría posible que Colombia enrrumbee hacia la paz. Y la paz de Colombia es la paz de la región.

En la cumbre del Grupo Río, Álvaro Uribe dijo que no se podía considerar a las FARC un movimiento insurgente porque estaban combatiendo a una democracia, no como los sandinistas o los movimientos armados de los años '70 que luchaban contra dictaduras.
Es un argumento falso. El ejemplo es uno de los últimos conflictos que se acaba de resolver en Europa, hace unos seis: el del IRA en Irlanda del Norte e Inglaterra. Estaban luchando contra un Estado legítimamente constituido, contra un régimen democrático, establecido. Y el IRA es una organización en armas. Y se sentaron a negociar. Estaban hablando de soberanía, independencia y autodeterminación. En Colombia se está luchando por justicia social, por una democracia que incluya y no sea excluyente, como hasta ahora. Lo que plantea Uribe no es un argumento válido. En El Salvador, Guatemala y Nicaragua hubo procesos de negociación. En Nicaragua con la contra. En El Salvador, después de doce años de guerra y 75 mil muertos, desaparecidos y lisiados, también hubo un proceso de negociación. Lo mismo en Guatemala. Treinta y seis años de guerra y doscientos mil desaparecidos. Y tuvieron que sentarse a negociar. En Colombia, después de cincuenta años, ni el Estado vence a la guerrilla ni la guerrilla vence al Estado. El presidente Chávez está dando su granito de arena. Incluso hizo una propuesta de ceder parte de un espacio en la frontera para que el Estado colombiano y la guerrilla se sienten a negociar.

Uribe sostiene que las FARC están vinculadas con el narcotráfico.
Uribe es el menos indicado para hablar de eso. Ahorita acaban de escribir un libro, ‘Amando a Pablo, odiando a Escobar', escrito por una de las amantes de Pablo Escobar (N. de la R.: Su autora es Virginia Vallejo). El libro relata la historia de Uribe, cuando fue director de Aeronáutica Civil del gobierno colombiano. La familia de Uribe está acusada de formar parte del narcotráfico. Y Uribe formó las Convivir (N. de la R.: Se refiere a las cooperativas de seguridad rural creadas en el campo), que luego le darían paso a todo el paramilitarismo en Colombia. Uribe ha tenido predilección por sentarse a conversar con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Les ha dado poder político, las ha desmovilizado, no han pagado los crímenes de lesa humanidad y tiene más vinculaciones con el narcotráfico y el paramilitarismo que cualquier otra persona. ¿Cómo acusar a las FARC? ¿Cómo tirar la primera piedra cuando él está empantanado dentro del paramilitarismo y dentro del narcotráfico?

En la primera negociación para liberar a los rehenes, donde participó el ex presidente Néstor Kirchner, se suponía que las FARC iban a liberar a dos rehenes y también al niño Emmanuel. Pero Uribe demostró que Emmanuel no estaba en manos de la guerrilla.
Yo creo que las FARC debieron ser sinceras con el presidente Chávez que estaba mediando. Y en ese momento las FARC fallaron como organización. No sé si arriba, en el secretariado, tenían la información de que el niño hacía poco había sido entregado para su custodia para evitar los bombardeos y toda la situación dura que se vive en la selva colombiana. Lo llevaron a un sitio donde podía haber mejores condiciones para el niño. En ese momento las FARC debieron ser sinceras con el presidente Chávez y no hacer una mala pasada, en la que Uribe por momentos salió victorioso al lograr convencer a la gente y al lograr demostrar que ese niño no estaba en poder de la guerrilla.

¿Las FARC quieren negociar?
Eso está claro. Y lo han pedido, pues. El canje humanitario es una propuesta de las FARC. El despeje de los dos municipios que están solicitando es una propuesta de las FARC. Frente al operativo y a la muerte de Raúl Reyes, las FARC se han manejado soltando a los rehenes. No han pagado con sangre el hecho de los comandantes que han venido cayendo en forma extraña.

15 de marzo de 2008
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despiden a juez inquebrantable


[Chris Kraul] Representante norteamericano critica remoción de estricto juez colombiano. George Miller acusa el gobierno de ‘injerencia' después de que José Nirio Sánchez perdiera su silla en el tribunal tras declarar culpables a tres miembros de las fuerzas armadas.
Bogotá, Colombia. La remoción de un juez que dictó condenas y severas sentencias por el asesinato de varios dirigentes sindicales provocó fuertes críticas de un influyente legislador norteamericano en momentos en que el Congreso delibera sobre el acuerdo de libre comercio con Colombia.
El juez era miembro de un tribunal especial que el año pasado empezó a investigar los asesinatos de 2.554 líderes y organizadores sindicales desde 1986, una comisión formada a instancias del gobierno norteamericano, que proporcionó millones de dólares para su financiamiento.
Durante la primera sesión del tribunal, el juez José Nirio Sánchez resolvió que tres miembros del ejército colombiano eran culpables en el caso de los asesinatos de tres dirigentes sindicales en 2004, en la provincia de Arauca.
Los soldados habían reclamado que las víctimas eran guerrilleros de izquierda que habían muerto en un combate.
El juez también condenó a un hombre que mató a machetazos al dirigente sindical Luciano Romero Molina, y ordenó una investigación para dilucidar si la firma multinacional Nestlé había ordenado el asesinato.
Cuando expiró el mandato de Sánchez de seis meses en enero, no fue renovado -aunque sí lo fueron los de los otros dos jueces del tribunal.
El representante George Miller (demócrata de Martínez), presidente del Comité Educación y Trabajo de la Cámara, escribió una carta a las autoridades colombianas expresando su preocupación por la remoción de Sánchez.
En una conferencia telefónica, Miller dijo que la remoción era un caso de "injerencia".
"Justo cuando se juzgan los primeros casos polémicos, ese juez es removido", dijo Miller. "Eso hace surgir serias preguntas sobre si puede sostenerse el sistema".
Se espera que el Congreso vote en las próximas semanas sobre el proyecto para el tratado de libre comercio con Colombia. Desde que se hicieran con el control del Congreso en 2006, los líderes demócratas han sido explícitos en sus críticas del historial del gobierno colombiano en cuanto a la protección de los derechos humanos, los sindicatos y el medio-ambiente, insistiendo en que la aprobación del tratado depende de mejoras en esas áreas.
El vice-presidente colombiano Francisco Santos, que responde por su gobierno sobre temas de derechos humanos, negó en una entrevista por teléfono que Sánchez haya sido removido debido a sus veredictos.
Dijo que el ejecutivo no tenía nada que ver con la decisión.
"La decisión la tomó el poder judicial y es algo que los poderes ejecutivo y legislativo respetarán", dijo Santos.
"No fue despedido. Su mandato expiró y no fue renovado".
El senador Russell D. Feingold (demócrata de Wisconsin) escribió a la secretaria de estado Condoleezza Rice el viernes instándola a tomar en cuenta los informes sobre el aumento de las ejecuciones extrajudiciales de civiles cometidas por militares colombianos antes de certificar que el país ha mejorado su historial sobre derechos humanos.
Esa certificación es una condición previa para la aprobación de decenas de millones de dólares en ayudas.
Demócratas en el Congreso estipularon que veinte millones de dólares de ayuda serán utilizados para robustecer el imperio de la ley y las instituciones judiciales, incluyendo el tribunal del que formaba parte Sánchez.
Colombia ha sido considerada durante largo tiempo como uno de los países más peligrosos para dirigentes sindicales, que han sido atacados por terratenientes, hombres de negocios y gente rica durante los últimos veinte años.
De acuerdo a Luciano Sanín Vásquez, director general de la Escuela Nacional Sindical, un laboratorio ideológico de Medellín, el número de dirigentes sindicales asesinados bajó el año pasado de 275 en 1996 a 39.
Pero de los 2.554 casos, sólo se ha dictado condenas en 82.

chris.kraul@latimes.com

14 de marzo de 2008
2 de marzo de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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en perú adoran a chávez


[Patrick J. McDonnell] Chávez es un héroe en el altiplano peruano. Muchos en este mísero enclave en el sur se sienten espiritualmente más cerca de Venezuela que de Lima y Washington.
Puno, Perú. En su oficina privada tiene una foto tamaño natural del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Luce una camisa rojo brillante, en imitación del color característico de Chávez. Se llama a sí mismo un orgulloso soldado de la revolución bolivariana de Chávez.
Pero el más alto funcionario elegido de este impresionante, pero mísero rincón del sur de Perú niega rotundamente que Chávez esté financiando su opción por la izquierda.
"Me gustaría que Venezuela pudiera ayudarnos", dijo Hernán Fuentes, presidente regional, o gobernador, de la provincia de Puno. "Podríamos usar su gasolina para nuestros camiones... Tendríamos más maestros, más doctores".
A lo largo de América Latina, funcionarios norteamericanos y de gobiernos aliados se muestran inquietos por la creciente influencia de Chávez, sea en los ámbitos político, diplomático o económico. De México a Chile, Washington y Caracas compiten por influencia en la arriesgada guerra por el corazón de los latinoamericanos.
A la altura de los desatados improperios que emergen de las dos capitales se encuentran las luchas por poderes en ciudades universitarias, sindicatos, ayuntamientos y salas de recibo. Los grupos de solidaridad y las juntas de vecinos pro-Chávez conocidos como círculos bolivarianos condenan el "imperialismo" yanqui, mientras que los críticos denuncian el modelo de Chávez como muestra de un escalofriante autoritarismo.
Cuando Colombia, un estrecho aliado de Estados Unidos, atacó este mes un campamento rebelde colombiano en el vecino Ecuador, Chávez movilizó sus tropas y se preparó para la guerra. Colombia, a su vez, acusó a Chávez de respaldar a las guerrillas de izquierda.
Pero el más importante conflicto ideológico de América Latina a inicios del siglo 21 ha sido mayormente un campo de batalla de palabras y amenazas.
La nueva versión latinoamericana de la Guerra Fría es especialmente virulenta aquí en Perú, donde el presidente Alan García -un incendiario líder antinorteamericano durante su primer mandato presidencial de 1985 a 1990- es ahora un aliado incondicional de Washington y apóstol del libre comercio. La presidencia de García en Perú en los años ochenta dejó al país al borde de la ruina y asolado por una guerra de guerrillas, resultados que según los expertos probablemente inclinaron al presidente hacia una postura política más pragmática y más de centro-derecha.
Como el presidente colombiano pro-norteamericano Álvaro Uribe, García detesta a Chávez, al que ridiculizó como un "dictador enano con una gran billetera" durante la terriblemente furibunda campaña presidencial peruana de 2006. Chávez, a su vez, dijo que García era un mentiroso, un ladrón y un lacayo de Estados Unidos. Finalmente García derrotó al candidato partidario de Chávez, provocando un profundo suspiro de alivio en la Casa Blanca.
Sin embargo, la influencia del presidente venezolano sigue siendo fuerte en Perú, especialmente en los desolados altiplanos del sur del país, a lo largo de las riberas del Lago Titicaca, la tierra ancestral de los pueblos quechua y aimara. La mayoría de los habitantes de la región son de origen indígena; casi ocho de diez viven en la pobreza.
Aquí y en otros lugares en las tierras altas del sur de Perú predomina una ruda tendencia regional de izquierda. Las protestas antigubernamentales cierran a intervalos regulares carreteras y ciudades, incluyendo una el mes pasado que cerró la meca turista del Cuzco. Funcionarios en Lima creen que son obra de simpatizantes chavistas. La militancia política es producto de décadas de distanciamiento del gobierno central, del activismo religioso e indigenista, de la guerra de guerrillas y de violentos enfrentamientos por la tierra. Abunda la retórica antinorteamericana y García es ampliamente despreciado.
Este frío y mísero Perú está lejos de la templada y próspera capital -Lima, una ciudad que vive de la exportación. Muchos en el sur se ganan la vida como agricultores de subsistencia, y plantan patatas, frijoles y otros cultivos y crían vacas y corderos. Sus hijos emigran a las ciudades.
"Aquí en Puno es como vivir en otro país", dijo Fuentes, 47, en Juliaca, en la emisora de radio que posee su familia, donde una foto gigante de él y Chávez miran desde la pared. "Aquí no se ve la bonanza económica de Lima. Los beneficios no gotean hacia acá".
Apenas algo más allá está Bolivia, un país de demografía y geografía similares (Puno está a unos 3.660 metros sobre el nivel del mar). Un amigo íntimo de Chávez, Evo Morales, es su presidente. Como Morales, Fuentes ha rechaza la política antidrogas de Estados Unidos, pidiendo una mayor legalización de la planta de la coca, con cuyas hojas se produce la cocaína.
Abogado por formación y uno de siete hermanos de una familia campesina, Fuentes se hizo popular localmente como una especie de Rush Limbaugh de la izquierda enfadada. Sus peroratas en el aire son tiradas antinorteamericanas y apologías de Chávez y Morales.
Fuentes movilizó a los campesinos indígenas para ayudar a asegurar la elección de Morales en 2006, ganando con menos del veinte por ciento de los votos contra una división dividida. Su exaltación de Chávez pronto alarmó a Lima e hizo fruncir el ceño en la embajada de Estados Unidos.
"Algunas autoridades en Puno quieren hipotecar Perú a una potencia extranjera", dijo el primer ministro Jorge del Castillo a una radio peruana en una alusión directa a Fuentes.
Pero Fuentes niega recibir ayuda económica de Venezuela. Tampoco hay ninguna prueba de que sea así. Se llama a sí mismo un peruano patriota. Sin embargo, Fuentes dice que lo tratan como si fuera un agente extranjero.
Los gobiernos regional y federal intercambian insultos con bastante regularidad, y Fuentes favorece la alternativa bolivariana.
El año pasado el gobernador visitó Caracas para asistir al cónclave anual de la unión regional de Chávez, la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, conocida por su abreviatura en español, ALBA. La alianza, que incluye a Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba, es la respuesta de Chávez a los bloques regionales de libre comercio respaldados por Estados Unidos.
En las tierras altas del sur de Perú proliferan las llamadas casas ALBA, desde donde se difunde el chavismo -la versión de Chávez del socialismo. Funcionarios en Lima lo consideran una penetración venezolana.
"El aparato de inteligencia del gobierno está siempre vigilándonos", dice Marcial Maydana Vilca, el arquitecto que es presidente de la red ALBA en Perú. Trabaja en una oficina en el centro de la ciudad, donde se exhiben los inevitables carteles de Chávez y el Che Guevara.
Las casas del ALBA en Perú, dijo Maydana, no reciben dinero de Venezuela. Subsisten con el dinero de las donaciones de sus miembros, fundamentalmente grupos sociales y políticos. Aunque abiertamente chavistas, funcionan en gran parte como facilitadores de servicios sociales, dijo.
La red consigue que miles de peruanos pobres reciban atención médica gratuita, desde médicos cubanos que trabajan en Bolivia con la Operación Milagro, una iniciativa médica de Chávez. Educadores cubanos en Bolivia también están formando a voluntarios peruanos para una campaña de erradicación del analfabetismo.
Aunque Fuentes apoya la iniciativa ALBA, es una persona non grata entre estos militantes chavistas.
"Sólo piensa en sus propios intereses", dijo Maydana sobre Fuentes.
El gobernador es considerado una amenaza subversiva en Lima. En casa, sin embargo, muchos lo tienen por incompetente y corrupto. Lleva apenas algo más de un año en el cargo, pero ya se ha alienado el apoyo de sus antiguos aliados y hace frente a una elección por su retiro.
En una encuesta del diario local, Los Andes, el índice de desaprobación de Fuentes fue de casi el setenta por ciento, sólo ligeramente menor que el voto de censura del presidente García.
Aquí los críticos llaman demagogo a Fuentes, diciendo que se ha acercado a Chávez como parte de una trama para aferrarse al poder.
Desde el punto de vista de Fuentes, sus opositores en casa son malos perdedores, y sus enemigos en el país títeres imperialistas.
"El gobierno me sataniza", dijo Fuentes. "Es la misma casta que ha gobernado siempre. Deberían dedicar más tiempo a reducir la pobreza y preocuparse menos de mí y de Hugo Chávez".

patrick.mcdonnell@latimes.com

13 de marzo de 2008
9 de marzo de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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todo dios desconfía de uribe


[Horacio Verbitsky] Aislado por el rechazo al golpe preventivo, Uribe tuvo que disculparse, prometer que no reincidirá y desistir de sus acusaciones. Militares norteamericanos en el ataque en Ecuador.
A pesar del apoyo explícito de George W. Bush la soledad política del presidente colombiano Álvaro Uribe en la cumbre del Grupo de Río fue tan abrumadora que luego de defenderse como una fiera acorralada debió conceder casi todo lo que había resistido durante el tenso debate. Uribe firmó un texto que ratifica la inviolabilidad de la soberanía territorial y promete no repetir el ataque, apenas minutos después de afirmar que la seguridad de las personas es más importante que el territorio y que así se lo hace sentir su pueblo. Por eso, más allá de la celebración por el apaciguamiento obtenido, no habría que confiar demasiado en su cumplimiento.
Uribe también padecía el encierro en su país, debido a la detectada vinculación de su sector político con el paramilitarismo y el narcotráfico. Ochenta legisladores fueron procesados por lo que en Colombia se llama la parapolítica. Uno de los indagados es su primo, el ahora ex senador Mario Uribe. El presidente de la Corte Suprema de Justicia, César Julio Valencia, dijo que Uribe intercedió por su pariente en forma airada. El presidente lo negó, aunque admitió que le había reclamado por un intento de involucrarlo en el caso. El 24 de enero querelló por calumnias e injurias a Valencia. Los demás miembros del tribunal dijeron que no había actuado a título personal sino institucional, en defensa de la autonomía de los jueces.

Fuga hacia Adelante
En ese contexto el golpe contra la impopular guerrilla farcista fue una fuga hacia adelante que aumentó el ya alto nivel de aceptación social de Uribe. Pero la sintonía entre los demás países de la región puso límites a esa estrategia y preservó el proceso de integración económica y política que tanta inquietud provoca en Washington, que ha sumado el "populismo radical" a la larga lista de "nuevas amenazas", que incluye el narcotráfico, el terrorismo, la pobreza extrema, las migraciones masivas, el lavado de dinero y el indigenismo. El aislamiento del ranchero de Antioquia se refleja en el texto firmado por los presidentes cuando rechazan la violación a la integridad territorial del Ecuador, toman nota de las plenas disculpas de Uribe, registran su compromiso de que no se repetirá "bajo ninguna circunstancia" y se refieren a las amenazas a la seguridad por parte de grupos irregulares y organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico "que Colombia considera terroristas". Es decir, sólo Colombia. Ese punto se incluyó a insistencia de la delegación argentina. Sólo se sumó a Uribe en el uso de esa terminología el vicepresidente del Perú, almirante Luis Giampietri, cuyo procesamiento reclama la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la ejecución extrajudicial de presos en El Frontón durante la primera presidencia de Alan García. Las tremebundas pruebas que Uribe agitaba desde el domingo sobre presuntos compromisos con las FARC de los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez, se redujeron en la declaración colectiva a "la documentación que habría llegado al gobierno de Colombia". El tiempo potencial también fue incluido por moción argentina. Sólo Uribe parecía convencido de la autenticidad de esos documentos, pero ni aun así pudo sostener su desmesurado anuncio de denunciar a Chávez por genocidio ante el Tribunal Penal Internacional.
El documento final se basó en un borrador de la canciller mexicana Patricia Espinosa. La versión que leyó el presidente dominicano Leonel Fernández fue la décima aprobada, pero incluso después del cierre formal debían agregarse nuevos puntos, como el que afloja la controversia por el frente marítimo entre Colombia y Nicaragua.

Señoras y Señores
Uribe llegó con una táctica de confrontación, que no pudo sostener en soledad. Luego del discurso inicial de Correa, se negó a responder. Pidió que antes hablaran los demás presidentes, esperaba que a Chávez se le soltara la cadena y pretendía quedarse con la última palabra. Las mandatarias de Chile y la Argentina se acercaron al presidente pro-tempore Leonel Fernández y objetaron ese orden de oradores. Uribe tuvo que hablar antes que Chávez, Cristina, Bachelet y Celso Amorim. Máxima paradoja, el civil Uribe habló en tono y con contenido castrense, mientras el teniente coronel Chávez lo hizo en forma relajada y conciliadora. El aislamiento de Uribe también se hizo evidente luego de la distensión, cuando intentó sin éxito abrazar a Correa, quien lo mantuvo a la distancia de su firme brazo en un mero apretón de manos. Con menos fuerza física, CFK falló en el intento de impedir que le estampara un beso. El principal diario colombiano, El Tiempo, uno de cuyos propietarios es el vicepresidente de Uribe, atribuyó el cambio de clima que permitió pasar de los insultos a los abrazos a la "llamada de atención de la presidenta argentina, Cristina Kirchner, en tono jocoso, sobre la forma como los hombres manejan la política". Antes de esa gastada a los muchos muchachos muy machos que la rodeaban Cristina había expresado con sutileza que la escalada bélica del gobierno colombiano comenzó con los avances del canje humanitario. Como nunca antes, durante la cumbre de Santo Domingo quedó claro que esas negociaciones deberían ser un primer paso hacia el desarme de la anacrónica guerrilla conducida por líderes valetudinarios que ya ni recuerdan con qué propósito se alzaron. Correa, Chávez y el nica Daniel Ortega insistieron en que no era posible una solución militar al conflicto colombiano. Cristina sostuvo que no había respuesta válida al margen del derecho internacional. Uribe no está convencido y éste es un motivo adicional para el escepticismo respecto de los buenos propósitos consignados al papel. Mientras los presidentes debatían, en Bogotá se anunció la caída de otro miembro del secretariado de las FARC, que habría sido asesinado por un miembro de su guardia personal. Con una sugerente simultaneidad la DEA logró la captura en Tailandia de un proveedor de armas de las FARC. Se evitó una guerra, pero la pacificación de Colombia no está a la vista.

La Mano en el Disparador
Especialistas argentinos sospechan que la incursión sobre territorio ecuatoriano fue obra directa de militares estadounidenses, que usaron bombas inteligentes. "Colombia no tiene esa capacidad operativa", interpreta el mayor experto militar argentino en el conflicto regional. Sectores del gobierno piensan que la operación fue puesta en conocimiento de Uribe cuando todo estaba listo para consumarla. Creen que por eso dijo que asumía toda la responsabilidad, frase inusual para una decisión propia. En todo caso, Uribe no tiene otra escapatoria política que la carta militar. En uno de los interminables cruces verbales de la última semana Correa dijo que con la muerte de Raúl Reyes Uribe ya tenía el trofeo que necesitaba para allanar el obstáculo constitucional a un tercer mandato. En ese sentido está mejor que Chávez, vencido en el plebiscito constitucional del año pasado. Pero el venezolano no jugó a la guerra. Su cambio de actitud comenzó luego de la reunión a solas con CFK la mañana del jueves. La información que el gobierno ecuatoriano suministró al argentino indica que los aviones provenientes de Colombia hicieron una penetración profunda y a gran altura en su territorio y en el trayecto de regreso descargaron sus misiles. Durante la reunión del Consejo Permanente de la OEA, hasta el representante de Washington admitió que las fuerzas colombianas violaron el territorio ecuatoriano y firmó la declaración que lo considera inadmisible, con cualquier pretexto y aun en forma temporal.

La Misión
Estados Unidos puede apoyar, dirigir o incluso realizar un operativo como el de Sucumbíos y al mismo tiempo firmar una declaración en respaldo de la soberanía y la no intervención debido a la estructura bifronte con que atiende a la región. En su libro ‘The Mission. Waging War and Keeping Peace with America's Military', la periodista del diario The Washington Post Dana Priest describe la sustitución de la cancillería en la formulación y ejecución de la política exterior estadounidense. Con más de un millar de personas, el Comando Sur supera la cantidad de especialistas en América Latina de las Secretarías de Estado, de Defensa, de Agricultura, de Comercio y del Tesoro sumadas. Un Secretario de Estado, que por lo general dura cuatro años en el cargo, visita unas tres veces la región, mientras en los dos años de su mandato un jefe del Comando Sur la recorre más de ochenta veces, país por país. En los próximos días, el actual jefe, almirante Jim Stavridis, quien estudia una hora por día el castellano para tratar de entender algo de la región que cree gobernar, presentará a la Comisión de Fuerzas Armadas del Congreso la declaración anual requerida para obtener su presupuesto. Esas Statement Postures tienen lugar todos los meses de marzo y brindan una oportunidad de atisbar las líneas generales y las fundamentaciones de su política. En 1998 el general Charles E. Wilhelm dijo que "Venezuela sola provee la misma cantidad de petróleo a los Estados Unidos que todos los estados del Golfo Pérsico juntos" y que las grandes reservas de petróleo en Colombia y Ecuador realzan "la importancia estratégica de los recursos energéticos de esta región". En 2004 el general James T. Hill reveló ante el Congreso y en una serie de conferencias ante académicos y empresarios (en el Consejo de las Américas, la Asociación Colombiano-Estadounidense, el Consejo Cubano-Estadounidense) que el comercio de su país con América Latina y el Caribe ascendía a 360.000 millones de dólares anuales, casi tanto como con toda Europa, y que para 2010 superará al que mantiene con Japón y con Europa sumados. En 2003, las empresas norteamericanas vendieron a los países del Mercosur "más que a China y la India juntas", más a la República Dominicana que a la India, más a Honduras que a Rusia y más al Caribe que a Indonesia, Rusia y la India sumadas. La inversión directa estadounidense en América Latina y el Caribe superó los 270.000 millones de dólares, un 20 por ciento del total de sus inversiones en el mundo y más que en Medio Oriente, Asia y Africa sumadas. La región suministra más del 32 por ciento de las importaciones estadounidenses de petróleo, más que todos los países del Medio Oriente. La Cuenca del Amazonas posee el 20 por ciento de las fuentes de agua dulce del mundo y el 25 por ciento del oxígeno del planeta y de sus plantas únicas en el mundo se deriva el 25 por ciento de los productos farmacéuticos manufacturados en Estados Unidos. En 2005, el general Banz Craddok fijó como prioridad la denominada Guerra contra el Terrorismo, para impedir que la región sirva como santuario operativo contra Estados Unidos y sus intereses en la región y declaró su preocupación por la influencia venezolana. El año pasado, el almirante Jim Stavridis informó que la provisión de petróleo de la región había aumentado, al 34 por ciento de todas las importaciones de su país. Ese combustible pasa por el canal de Panamá. La prioridad del Comando Sur es Colombia, a la que hace un siglo Washington arrancó la franja de tierra que hoy es la república de Panamá.

Golpe Preventivo
Los acuerdos de Santo Domingo rechazan la doctrina del golpe preventivo y colisionan con la visión de América Latina y el Caribe que promueve el Comando Sur. El documento "Socio de las Américas", que el Comando Sur aprobó en 2007 sostiene que la seguridad de Estados Unidos se garantizará mediante la "defensa adelantada" fuera de su territorio, y el fomento de la estabilidad y la prosperidad de la región, tareas que no competen a las Fuerzas Armadas ni de seguridad. El documento enfoca su atención en la pobreza, la desigualdad social, la corrupción, el terrorismo y el delito.
Para 2016 el Comando Sur debería haber completado su transformación en un organismo cívico-militar. Desde hace medio siglo Estados Unidos promueve contactos directos con las Fuerzas Armadas del continente soslayando a las autoridades políticas. Pero ahora avanza sobre otras áreas de gobierno y organismos privados, en contacto directo con los ministerios del Interior, de Salud, de Educación y de Desarrollo Social, los gobiernos provinciales y otras dependencias. En Estados Unidos la separación entre Defensa y Seguridad es tan rígida como en la Argentina. Pero se evapora cuando se trata de Sub América.
La nueva estrategia contempla reducir "las amenazas de las armas de destrucción masiva" (que no existen en la región, salvo la bomba sucia de uranio que Uribe encontró en la indestructible computadora de Raúl Reyes), y una acción combinada para negar apoyo a "las organizaciones que constituyen amenazas al hemisferio" y destruir las conexiones entre el narcotráfico, las redes terroristas "y otras actividades de apoyo al terrorismo". La misma imprecisión tiene la ley argentina de represión al financiamiento del terrorismo, sancionada en junio último por presión de Washington, que creó la figura de la asociación ilícita que se proponga aterrorizar a la población o imponer condiciones a un gobierno o a una organización internacional. Para ser considerada terrorista la asociación debería propagar el odio étnico, religioso o político; integrar redes operativas internacionales y disponer de armas de guerra, explosivos, agentes químicos o bacteriológicos "o cualquier otro medio idóneo para poner en peligro" la vida o la integridad de un número indeterminado de personas (como muchos palos, cuchillos de cocina, cadenas, adoquines o botellas con combustible, por supuesto de origen venezolano). Cuando algún futuro gobierno decida aplicarla, la llamará Ley Kirchner y será tarde para lágrimas.
El Comando Sur intensificará las reuniones subregionales y hemisféricas para interrumpir la producción de drogas ilícitas y apoyar la interdicción del narcotráfico; compartirá información e incrementará la inteligencia, la vigilancia y el reconocimiento en áreas de "frágil gobernabilidad", como la Triple Frontera. Incluso controlará migraciones masivas y buscará terceras naciones dispuestas a recibir a sus víctimas. También procurará que las denominadas organizaciones terroristas "no reciban legitimidad política". Similares instrumentos se emplearon entre las décadas de 1950 y 1980 con el propósito de enfrentar "la agresión comunista", como recordó el viernes Evo Morales. Así como entonces se planteaban los operativos de acción cívica, ahora la estrategia incluye "la gestión de crisis y respuesta de las naciones socias frente a desastres". El Comando Sur asegurará "la libertad política y económica, con respeto a la dignidad humana" (no dice si para instruir a militares o policías de la región en las técnicas pertinentes los llevará a Guantánamo) y ayudará a las naciones socias a estrechar "relaciones civil-civil en áreas como la agricultura, el comercio, la justicia" y a fortalecer las instituciones de apoyo al sistema democrático (como la policía). El documento exalta el trabajo con las Fuerzas Armadas y de Seguridad para inculcarles "la subordinación a las autoridades civiles, el respeto a los derechos humanos y a las reglas legales". La contradicción es insoluble, ya que esa reglas prohíben a militares y policías hacer aquello que el Comando Sur les propone.

10 de marzo de 2008
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