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américa latina

en uruguay campea la impunidad


La Corte de Uruguay ratificó que los crímenes de la dictadura fueron "delitos comunes".
Uruguay. La Suprema Corte de Justicia ratificó por mayoría que las violaciones a los derechos humanos cometidas por la última dictadura militar no son crímenes de lesa humanidad, por lo que prescribirán el 1 de noviembre próximo. El fallo considera que en 1976, fecha del delito juzgado, no existía la figura de la desaparición forzada, creada por ley en octubre de 2006, por lo cual no se puede imputar ese ilícito a hechos ocurridos en aquel entonces.

El pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) es respuesta a un pedido de aclaración presentado por la fiscal Mirtha Guianze, a raíz de una primera sentencia emitida por la SCJ, que condenó a los militares José Gavazzo y Ricardo Arab a 25 años de prisión como responsables de 28 "homicidios muy especialmente agravados". Esa sentencia descartaba la imputación solicitada por Guianze, quien había acusado a Gavazzo y a Arab de delitos de "desaparición forzada", considerados de lesa humanidad.
El fallo explica que al momento de los hechos, 1976, no existía el delito de desaparición forzada, creado por ley en octubre de 2006, por lo cual no puede imputarse ese ilícito. De acuerdo con este dictamen, los crímenes de la dictadura (1973-85) son ilícitos comunes, por lo que prescriben el 1 de noviembre próximo, considerando todas las extensiones posibles, entre ellas que no se compute el período de la dictadura.
El Frente Amplio fracasó el 19 de mayo en la Cámara de Diputados en la aprobación de un proyecto que anulaba la Ley de Caducidad, que dio impunidad a policías y militares que violaron los derechos humanos. Ese texto incorporaba la jurisprudencia internacional en materia de crímenes de lesa humanidad y no computaba el período 1986-2011, en vigencia de la Caducidad, a efectos de postergar la prescripción de la mayoría de los casos.
La Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado (por la que se desiste de juzgar a asesinos y torturadores) fue aprobada en 1986 durante el primer gobierno tras la restauración democrática, y ratificada en 1989 y 2009 en sendos plebiscitos. La administración de Tabaré Vázquez (2005-2010) dio una nueva interpretación a la Caducidad, lo que permitió encarcelar al ex dictador Gregorio Álvarez (1981-1985) y a otros 16 ex militares y policías por crímenes cometidos durante el régimen.
1 de junio de 2011
31 de mayo de 2011
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zelaya volvió a honduras


"Es un mensaje de esperanza". Luego de casi dos años de exilio tras haber sido derrocado por un golpe de Estado, Manuel Zelaya, recibió la bienvenida de una multitud frente al aeropuerto de Tegucigalpa.
Honduras. Su retorno, dijo, "significa un mensaje de esperanza y optimismo para las democracias de Latinoamérica" y servirá "para fortalecer el proceso democrático y para que los golpes de Estado nunca jamás" vuelvan a ocurrir. La vuelta del ex mandatario fue la prenda de garantía para que Honduras ingrese a la OEA.

La vuelta de ‘Mel’ se produjo luego de haber alcanzado en Colombia un acuerdo a tal efecto con el presidente Porfirio Lobo. Al llegar, Zelaya besó el suelo y luego agradeció "a la comunidad internacional" y a los presidentes Lobo, Hugo Chávez, de Venezuela, y Juan Manuel Santos, de Colombia, "por su esfuerzo para llegar al momento de hoy".
Fue recibido por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y la canciller colombiana, María Angela Holguín. Mientras, en las afueras del aeropuerto de Tegucigalpa, sus seguidores celebraban jubilosos el aterrizaje de las dos aeronaves venezolanas en las que llegaron el ex presidente, parte de su familia y algunos cercanos colaboradores y amigos.
Los simpatizantes de diversas ideologías, le dieron la bienvenida entre cantos, aplausos y vítores, y con una misa previa oficiada por el "cura en resistencia" Luis Santos.
El sitio donde se celebró el acto de bienvenida a Zelaya es identificado por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) como Plaza "Isis Obed Murillo", nombre de un joven que murió de un balazo en la cabeza el 5 de julio de 2009, cuando el ex presidente intentó sin éxito retornar a Tegucigalpa en un avión venezolano.
"Estamos emocionados por el regreso del ex presidente, aquí estuvimos para despedirlo cuando los golpistas lo sacaron del poder y aquí estamos hoy para recibirlo", expresó Natanael Robles, oriundo de Guasistagua, departamento central de Comayagua.
Muchos de los seguidores tenían banderas en rojo y negro del FNRP; rojo y blanco del Partido Liberal, amarillo y rojo del Partido Unificación Democrática (UD, de izquierda) y en azul y blanco con cinco estrellas, el emblema nacional de los hondureños. También agitaban imágenes de Ernesto ‘Che’ Guevara y banderas rojas con el nombre de ‘Mel’.
28 de mayo de 2011
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honduras vuelve a la oea


Y Zelaya vuelve a Honduras. El presidente hondureño Porfirio Lobo y el ex mandatario Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado, firmaron un acuerdo que permitirá el reingreso de Honduras a la Organización de Estados Americanos.
Colombia. "Estamos muy contentos de venir aquí finalmente a sellar lo que es un documento, que nos permite a nosotros poder normalizar las relaciones de Honduras con todos los países del continente americano y volver de nuevo a la OEA", sostuvo Lobo a su llegada a Cartagena.
El Acuerdo de Cartagena fue suscrito entre Lobo, el ex mandatario hondureño Manuel Zelaya; el presidente colombiano, Juan Manuel Santos; y el canciller venezolano, Nicolás Maduro.
El acuerdo establece que Zelaya podrá regresar a su país "con reconocimiento pleno de sus derechos (...) en condiciones de seguridad y libertad". "Mel" fue derrocado el 28 de junio de 2009, luego de que la Corte Suprema de Justicia ordenase a las Fuerzas Armadas su detención, cuando se disponía a realizar una consulta que convocaba a una asamblea constituyente para reformar la Constitución.
El presidente venezolano Hugo Chávez dijo estar "satisfecho" por el resultado de la mediación liderada por su gobierno y el de su par colombiano para lograr el regreso del ex presidente hondureño a su país tras el golpe de 2009. "Nos da una gran satisfacción, porque después del golpe de Honduras y de todo lo que ocurrió, ahora el gobierno de Colombia y el gobierno que dirijo hemos estado mediando y logramos resultados", dijo Chávez en su programa dominical "Aló, presidente".
"Honduras abre los portones a la democracia y nosotros estamos satisfechos de haber ayudado", continuó Chávez, que dijo que en el acuerdo están incluidos "cuatro puntos" que Zelaya solicitó a través del gobierno venezolano, incluyendo el regreso del ex mandatario a Honduras y el reconocimiento de su partido político, el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP). "Nosotros estaremos muy pendientes de que eso se cumpla, porque sabemos que habrá fuerzas internas en Honduras y fuerzas externas que van a pretender boicotear este acuerdo", aseguró.
23 de mayo de 2011
22 de mayo de 2011
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marcharon en silencio


Tras el fracaso en la legislatura.
[Luciana Bertoia] Montevideo, Uruguay. Uruguay marchó ayer en silencio. Otro 20 de mayo con la Ley de Caducidad a cuestas. Los organismos de derechos humanos aspiraban llegar a esta fecha simbólica sin la norma que impide el juzgamiento de los represores, pero ayer fracasó el intento del Frente Amplio en la Cámara de Diputados. Miles de personas volvieron a encolumnarse detrás de una única bandera: la que pedía verdad y justicia.
La esquina de Jackson y Rivera se llenó de gente mucho antes de las 19, hora en que estaba convocada la concentración. Uno a uno se fueron abriendo paso quienes portaban las fotos de los casi 200 desaparecidos durante la dictadura (1973-1985) y se ubicaron detrás de la bandera que aunaba su reclamo, el mismo que desde hace dieciséis años los empuja a las calles de Montevideo. "Verdad y justicia. Derecho de todos. Responsabilidad del Estado", se leía en la pancarta que lideraba la manifestación.
El silencio era el lenguaje que empleaban los que caminaban por la Avenida 18 de Julio, la principal de la capital uruguaya. El silencio denunciaba las ausencias: la de los desaparecidos, la de la verdad y la de la justicia. Algunos se secaban las lágrimas en las veredas de las calles, mientras la marcha iba deteniéndose frente a cada facultad de la Universidad de la República. Los estudiantes acompañaban desde las escalinatas, sin banderas ni identificaciones partidarias. Algunos enarbolaban la bandera uruguaya, otros se envolvían en la de la campaña para anular la Ley de Caducidad. Algunas mujeres prendían unas velas. Más atrás, se veía algún que otro estandarte partidario. Uno denunciaba: "Abajo el pacto con los milicos".
Entre los que caminaban en silencio estaban algunos de los parlamentarios frenteamplistas que intentaron torcerle el brazo a la amnistía, pero no lo lograron. Entre ellos, uno de los hijos del legislador Zelmar Michelini, asesinado en Buenos Aires el 20 de mayo de 1976 junto con Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw. El senador Rafael Michelini lamentó tener otro aniversario más del asesinato de su padre con la Ley de Caducidad en sus espaldas. "Siempre hemos luchado contra la impunidad. Hicimos un muy buen intento ayer. Hemos erosionado mucho la Ley de Caducidad. Es cierto, nos queda este marco de impunidad, pero ya lo sacaremos", confió a Página/12.
Las Madres y los Familiares de los Detenidos-Desaparecidos también aprovecharon antes de la marcha para pedirle al gobierno de José Mujica que abra la puerta para dar con la verdad sobre el destino de sus seres queridos. "La impunidad va mucho más allá de la ley, por eso nuestra lucha sigue", dijo Oscar Urtazún, de ese organismo. Desde otras entidades fueron aún más duros a la hora de pasar facturas al gobierno. Baldemar Tarocco, de la asociación de ex presos políticos Crysol, disparó: "Yo no sé qué pactos tiene Mujica con los militares, pero Víctor Semproni le hizo un mandado". La central obrera PIT-CNT también protestó por la vigencia de la Ley de Caducidad y llamó a sus afiliados a redoblar los esfuerzos para terminar con la norma.
Con los desaparecidos en alto, con los reclamos, con la certeza de que van a tener que seguir gastando los zapatos mientras desandan el camino por la verdad y justicia, los manifestantes llegaron hasta la plaza Libertad. No hubo documentos ni discursos. Cantaron el himno, derramaron sus lágrimas, abrazaron a sus compañeros de tantos años y de tantas caminatas y disolvieron la concentración. Algunos plegaron las banderas que denunciaban que los militares siguen teniendo la verdad secuestrada. Las guardaron. Saben que van a tener que volver a usarlas.
[Foto viene de este blog.]
21 de mayo de 2011
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intolerable impunidad en uruguay


Por un voto, el Frente Amplio no logró aprobar el proyecto que dejaba sin efecto la ley de caducidad. El Congreso de Uruguay extendió la impunidad. En una maratónica sesión que terminó con una votación empatada en 49, la Cámara baja de la Legislatura uruguaya desestimó el proyecto oficialista. La oposición festejó, pero los frenteamplistas ya buscan nuevos caminos para anular la amnistía.
[Luciana Bertoia] Montevideo, Uruguay. La impunidad sigue siendo ley en Uruguay. Después de catorce horas de debate, el Frente Amplio no logró aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto que dejaba sin efecto la Ley de Caducidad, lo que podría abrir una crisis en la coalición centroizquierdista después de que uno de los diputados no votara junto a su bancada. Mientras los partidos tradicionales celebran por haber ganado una nueva batalla, sectores frenteamplistas ya empezaron a pensar estrategias para eliminar la norma que desde 1986 impide que los represores sean llevados a la Justicia.
La tercera fue la vencida. El FA había logrado, en octubre del año pasado, que la Cámara baja aprobara el proyecto interpretativo que dejaba sin efecto tres de los artículos de la Ley de Caducidad. Con algunos tironeos, el proyecto también había salido airoso el 12 de abril pasado en el Senado. Pero cuando la Cámara de Diputados tuvo que ratificar los cambios introducidos en la propuesta, un legislador se rebeló y la posibilidad de terminar con la norma se le escapó de las manos.
El debate arrancó a las 15.30 del jueves y duró hasta las 5.30 de la madrugada de ayer. En todas esas horas, el FA trató de defender su iniciativa. El Partido Nacional, el Partido Colorado y el Partido Independiente fueron sacando de la galera varios elementos para impugnarla. Sin lugar a dudas, el más utilizado fue la acusación de que si se eliminaba la ley 15.848 no se estarían respetando las consultas populares de 1989 y 2009, que avalaban su permanencia.
La intervención del diputado Felipe Michelini (Nuevo Espacio, en el FA) de las 5.25 dejó en claro que no todo estaba perdido. "Mientras haya un desaparecido, esta fuerza política va a seguir bregando por la verdad, la memoria y la justicia", prometió el hijo del legislador Zelmar Michelini, asesinado hace 35 años en Buenos Aires. Segundos después, se abrió la votación. Con impotencia, los diputados frenteamplistas escucharon el resultado: 49 a favor y 49 en contra. Había un diputado que podría haber resuelto la votación a favor del oficialismo, pero argumentó en contra y se retiró de la sala: el oficialista Víctor Semproni.
"Discrepamos con la propuesta porque creemos que hay mejores", se excusó el parlamentario del Espacio 609, que en octubre del año pasado había votado junto con su bancada para darle media sanción a la misma iniciativa. En ese momento había explicado: "Quiero aclarar que voy a votar afirmativamente este proyecto, pero no lo hago por disciplina partidaria. Lo voto porque soy biológicamente frenteamplista desde el nacimiento de nuestra fuerza política; lo voto porque en mi vida he sido un demócrata auténtico y siempre he aceptado las decisiones que por mayoría se toman en los ámbitos en que participo". El paso de los meses hizo mella en la naturaleza de Semproni, ya que ayer se negó a seguir el mandato del plenario del FA que llamaba a todos sus diputados a pronunciarse por la eliminación de la Ley de Caducidad. Según comentó a este diario, Semproni envió una carta al presidente de la coalición para ser sometido a un juicio ético. El ex militante tupamaro y ex preso político durante la dictadura (1973-1985) dijo que estaba dispuesto a abandonar su banca si así se lo pedía el Espacio 609 al que pertenece.
La oposición festejó el resultado de la votación. "No era bueno que se aprobara. El gobierno no tiene derecho a crearle un problema más al pueblo. El gobierno no está para generar enfrentamientos y este proyecto iba en contra de pronunciamientos populares", dijo a Página/12 el senador blanco Francisco Gallinal, uno de los más férreos opositores a la iniciativa que ayer se rechazó. Pero el referente del Partido Nacional no dejó cerrada la puerta al diálogo. "Si el gobierno quiere buscar instrumentos para buscar la verdad, estoy a las órdenes y dispuesto a legislar." Aunque Gallinal desestimó que fuera a apoyar la propuesta de derogar la Ley de Caducidad, que ya está circulando dentro del FA.
Muchos de los integrantes de la coalición gobernante no salen del asombro y evitan caer en declaraciones que agraven la crisis que ya está sacudiendo a la estructura partidaria. "Todo continúa, pero se abren nuevas etapas para cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Gelman y para que los crímenes no prescriban", comentó a este diario el senador comunista Eduardo Lorier. Uruguay fue sancionado en febrero pasado por el organismo por la vigencia de la Ley de Caducidad, que impide que sean juzgados los responsables de la desaparición de la nuera del poeta Juan Gelman, María Claudia García Irureta Goyena, y de la apropiación de su nieta Macarena. Pero la impunidad no sólo envuelve al caso Gelman sino que se proyecta para cientos de casos de desapariciones, secuestros y torturas.
"Es un día de profunda tristeza para la gente que hace 35 años viene luchando contra la impunidad", agregó el diputado Luis Puig, del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) en el FA. El reconocido militante sindical y de derechos humanos no dudó a la hora de lamentar el papel que jugó el presidente José Mujica, quien se manifestó en contra del proyecto interpretativo pero, a última hora, le pidió a Semproni que votara con su bloque para no inmolarse en solitario. "Fue un rol confuso, con salidas intempestivas en un sentido o en el otro –reconoció ante Página/12 –. El FA como fuerza política jugó bien, resistió todos los embates. Pero hay dirigentes que no han jugado o que lo hicieron en contra", se lamentó. Puig explicó que la izquierda uruguaya atraviesa un debate sobre qué hacer en esta materia. "Pero Uruguay no puede estar de espaldas a la tendencia de respeto los derechos humanos que se da en América latina", apuntó el dirigente del PVP.
El FA tiene por delante el reto de recomponer sus filas y de decidir qué camino seguir para cumplir con lo que sus miembros decidieron en el Congreso Extraordinario de 2008: terminar con la cultura de impunidad y con su exponente máximo, la Ley de Caducidad. Y hay muchos que no se dan por vencidos. "Es una derrota que nos marca la convicción de profundizar la lucha", insiste Puig.
21 de mayo de 2011
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murió rené emilio ponce


General salvadoreño que ordenó el asesinato de sacerdotes jesuitas. Publicamos la necrológica de esta hiena humana sólo porque se demuestra en el artículo la profunda responsabilidad de Estados Unidos en los crímenes cometidos por este militar fascista.
[William Grimes] Murió el lunes en un hospital militar de El Salvador el líder militar salvadoreño René Emilio Ponce, que fue acusado de ordenar la comisión de una de las atrocidades más espantosas de la guerra civil salvadoreña: el asesinato de seis sacerdotes jesuitas en 1989. Tenía 64 años.
En una declaración el ministro de Defensa de El Salvador dijo que había sido internado en el hospital la semana pasada en un estado cardiaco crítico.
El coronel Ponce era comandante del estado mayor conjunto el 15 de noviembre de 1989 cuando presidió una reunión de altos mandos militares que decidieron actuar contra las fuerzas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que había iniciado una ofensiva sorprendentemente fuerte cuatro días antes.
El objetivo era el reverendo Ignacio Ellacuría, el rector de la Universidad José Simeón Cañas de San Salvador. El Padre Ellacuría, nativo de España, prominente teólogo e intelectual, era despreciado por elementos de extrema derecha por su simpatía hacia los rebeldes, a muchos de los cuales había enseñado, y por tratar de negociar un acuerdo de paz entre las fuerzas rebeldes y el gobierno.
Se dice que el coronel Ponce ordenó al coronel Guillermo Benavides, director de la academia militar de El Salvador, que utilizara tropas especiales para cometer el asesinato, encomendándolo no dejar testigos.
Al día siguiente, antes del alba, el coronel Benavides y sus hombres entraron en el Centro Pastoral de la universidad, donde vivían el Padre Ellacuría y otros cinco profesores jesuitas, junto con su ama de llaves y su hija de dieciséis años.
Fueron llevados todos a un patio trasero, obligados a tenderse en el suelo bocabajo y ejecutados. Antes de marcharse, los soldados dispararon con sus ametralladoras contra la fachada de la residencia y dejaron un pedazo de cartón con un mensaje manuscrito con la intención de implicar a los revolucionarios: "El FMLN ejecuta a los informantes. Victoria o muerte, FMLN".
Las sospechas recayeron en los militares salvadoreños casi de inmediato. Bajo intensa presión de grupos eclesiásticos y organizaciones de derechos humanos, el gobierno de Estados Unidos, aunque partidario incondicional del gobierno en su lucha contra los rebeldes, exigió conocer la verdad.
El general Maxwell R. Thurman, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, fue enviado por el Departamento de Estado para que entregara el siguiente mensaje al alto mando de las fuerzas armadas de El Salvador: "Hay sólo una solución. Si en el asesinato están implicados miembros de las fuerzas armadas, deben ser entregados".
El coronel Ponce, que llegaría a ser general y ministro de Defensa en 1990, logró escabullirse, protegido por el presidente Alfredo Cristiani, incluso después de haber accedido a purgar las fuerzas armadas como parte de un acuerdo de paz entre el FMLN y el gobierno.
Sin embargo, en 1992 Naciones Unidas encargó una investigación sobre las violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil de El Salvador. El informe, ‘De la locura a la esperanza: La guerra de los doce años en El Salvador’ [From Madness to Hope: The 12-Year War in El Salvador], fue publicado en marzo de 1993 e identificó al general Ponce como el hombre que aprobó el asesinato. También concluyó que él proporcionó las tropas, destruyó evidencias y presionó a oficiales para que guardaran silencio sobre la participación de los altos mandos.
Apenas unos días antes de la publicación del informe, el general Ponce renunció como ministro de Defensa, pero negó responsabilidad por los asesinatos. En un desafiante discurso por televisión, rodeado de otros oficiales, calificó el informe y propuestas de Naciones Unidas para purgar a las fuerzas armadas salvadoreñas como "injustas, incompletas e ilegales".
Cinco días después de la publicación del informe de Naciones Unidas, en medio de rumores de un inminente golpe de estado, el Parlamento salvadoreño aprobó una ley de amnistía general para todos los crímenes cometidos durante la guerra civil. En 1999, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Organización de Estados Americanos, declaró esa ley en contravención del derecho internacional.
Sin embargo, el general Ponce no fue nunca acusado de ningún delito y los dos hombres condenados por los asesinatos, el coronel Benavides y uno de sus lugartenientes, fueron dejados en libertad.

René Emilio Ponce nació en 1947 en Sensuntepeque en el centro de El Salvador. Estudió en la escuela militar Capitán General Gerardo Barrios, graduándose en 1966.
Después de su nombramiento como agregado militar en México, estudió en la Escuela de las Américas en Estados Unidos.
Como comandante de la Policía Fiscal y de la Tercera Brigada de San Miguel, estuvo asociado a varias atrocidades cometidas contra civiles. En 1988 fue nombrado jefe del estado mayor conjunto.
Después de verse obligado a retirarse, el general Ponce fue presidente de la Asociación de Militares Veteranos.

En 2008, abogados de derechos humanos, siguiendo el precedente establecido cuando España acusó al chileno Augusto Pinochet por violaciones a los derechos humanos en 1998, presentaron una querella contra Cristiani y otros catorce miembros de las fuerzas armadas salvadoreñas por los asesinatos de 1989 y su encubrimiento ante el Tribunal Supremo español.
El general Ponce y sus oficiales fueron acusados de crímenes contra la humanidad, asesinatos y terrorismo de estado. En enero de 2009, el juez Eloy Velasco accedió a procesar a los catorce oficiales. Aún no se formulan cargos contra ellos.
20 de mayo de 2011
3 de mayo de 2011
©new york times

en uruguay ganó la impunidad


Fracasó la anulación de la ley de caducidad.
Uruguay. En medio de abucheos de cientos de manifestantes que se acercaron hasta el Congreso uruguayo y tras 14 horas de debate, la Cámara de Diputados de ese país rechazó la anulación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, conocida como "ley de impunidad". La votación terminó empatada en 49 votos -lo que que significa la permanencia de la legislación- ante la deserción del oficialista Víctor Semproni, que argumentó no estar de acuerdo con la salida que había elegido su partido, el gobernante Frente Amplio (FA). Así, la norma interpretativa que había sido elaborada por una comisión especial del Frente Amplio, no podrá volver a ser tratada hasta el año 2015.

Mientras tanto seguirá vigente la ley 15.848, votada en 1989 y ratificada en plebiscitos de 1989 y 2009, que bloquea algunas investigaciones pero permite juzgar otros delitos como el secuestro de niños y acciones en las que hayan participado civiles.
"Traidores", fue el grito que recibieron los legisladores luego de la votación. Algunos miles se habían congregado en las primeras horas de la tarde en los alrededores del palacio legislativo, sede del Congreso, convocados por la central única de trabajadores PIT-CNT en medio de una huelga general parcial de cuatro horas. Otros cientos ingresaron a la sala de sesiones y siguieron el debate.
Semproni, un ex guerrillero de 74 a?os que sufrió torturas durante la dictadura, dijo estar "totalmente de acuerdo y en pie de lucha para borrar definitivamente la Ley de Caducidad del sistema legal uruguayo", pero consideró también la iniciativa "poco segura" y "generadora de mayores dificultades".
Así fundamentó en contra y se retiró de la sala, confirmando lo que había adelantado en la semana, de que no votaría, pese al pedido que le hizo el presidente del país, José Mujica, para que se alineara con su partido y obedeciera el mandato por disciplina. "Me voy a comer algo dulce para ahogar las penas", dijo Semproni al salir de la sesión, durante la madrugada.
Durante la extensa sesión hubo varios intentos de legisladores oficialistas por convencer a Semproni de que modificara su actitud, pero el legislador se mantuvo firme y en la última de esas reuniones. Fuera de la sala de sesiones, se limitó a decir en tono de broma: "Hubo un cambio; en vez de sentarme en la primera fila, voy a sentarme en la segunda".
Entre el público que asistió al debate y que permanecía en el recinto al momento de la votación se encontraban algunos familiares de detenidos-desaparecidos, que hoy realizarán la tradicional "Marcha del silencio" por el centro de Montevideo. Esa manifestación se realiza cada 20 de mayo en homenaje a todos los desaparecidos y víctimas de la dictadura, y coincide con el asesinato de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, el 20 de mayo de 1976, en Buenos Aires.
20 de mayo de 2011
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justicia se queda sin votos


El Frente perdió un voto y no llega a anular la caducidad. Sectores del oficialismo desconocen fallo de la CIDH y quieren proteger impunidad de militares homicidas.
Uruguay. El diputado Víctor Semproni anunció que no votará el proyecto que elimina los efectos de la ley de amnistía para militares y policías que violaron los derechos humanos. Si todos los legisladores opositores se presentan a la sesión del jueves, el oficialismo no tendrá los votos necesarios para aprobar la medida. El sábado pasado un plenario del Frente Amplio había ratificado el mandato a los diputados para dar sanción a la Ley Interpretativa, pese a la posición contraria del presidente José Mujica.
Anoche, tras reunirse con el presidente José Mujica, el diputado Semproni ratificó que pasado mañana, cuando en la Cámara de Diputados llegue el momento de votar el proyecto, se retirará de la sala, dejando así a su bancada sin la mayoría necesaria para aprobarlo. "No voto ni a pedido ni por mandado, voto por dictamen de mi conciencia y si es necesario inmolarme, lo voy a hacer", advirtió el legislador, al ratificar su negativa a aprobar la iniciativa.
Semproni confesó que pensó en la posibilidad de renunciar a su banca antes de votar en contra, pero no lo hizo porque su suplente terminaría por aprobar el proyecto. "Si lo hacía, corría el riesgo de que se sancionara esta ley que puede causar mucho mal al Frente Amplio", aseguró.
El Frente Amplio cuenta con 50 diputados, pero sin el voto de Semproni igualará en 49 con la oposición, si es que todos los opositores están presentes en el recinto. Si el proyecto fracasa el jueves, deberá convocarse a la Asamblea General, donde la coalición de izquierda no cuenta con los dos tercios para sancionarlo.
Así, la posición del presidente Mujica -respaldada por el vice Danilo Astori y el ex mandatario Tabaré Vázquez- contraria a la anulación de la ley de Caducidad, lograría imponerse por vía indirecta, luego de que el sábado último el Plenario Nacional del FA ratificara el mandato a los diputados a votar el proyecto. La "ley interpretativa" que el oficialismo intenta imponer para anular los efectos de la llamada Ley de la Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado provocó un cisma en las filas oficialistas.
Aún cuando todos los frenteamplistas rechazan la amnistía (de hecho, la ley fue votada en 1986 sólo por legisladores blancos y colorados), algunos sostienen que este proyecto no cuenta con la solidez técnica necesaria. Pero sobre todo, Mujica hizo hincapié en que es muy difícil eliminar por ley una medida que recibió en 1989 y 2009 el apoyo de la mayoría de los uruguayos en sendos referendos.
Frente a este reparo presidencial, quienes defienden la ley interpretativa mencionan que esas consultas se realizaron en condiciones electorales precarias, como el hecho de que quienes no fueron a votar (los referendos no eran obligatorios) apoyaban indirectamente la Caducidad.
La iniciativa para eliminar la impunidad fue aprobada en el Senado, pero con un alto costo político para el oficialismo, ya que un legislador, Jorge Saravia, votó en contra; otro, Eleuterio Fernández Huidobro, lo hizo a favor pero renunció a su banca, y un tercero, Rodolfo Nin Novoa, pidió licencia para no tener que aprobarla.
[Foto viene del blog causaabierta.]
17 de mayo de 2011
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