Blogia
mQh

américa latina

el rastro de la triple a


[Sergio Kiernan] El director de ‘el caudillo' Felipe Romeo, vive en Buenos Aires y restaura edificios antiguos. El órgano oficial de la Triple A del Brujo.
Autor de la consigna ‘el mejor enemigo es el enemigo muerto', publicaba las listas de ‘sinárquicos' a matar y es figura prominentemente en la causa que investiga a la Triple A. Fue uno de los fundadores de la JPRA y ya en 1975 figura en una denuncia por un arsenal clandestino. En 1988 fue preso por drogas. Y ahora es restaurador de cúpulas.
Felipe Romeo fue uno de los personajes más conocidos de la derecha dura del país, el creador de la divisa ‘El mejor enemigo es el enemigo muerto'. Con apenas treinta años, en 1975 llevaba dos al frente de El Caudillo, el house organ de la Triple A que gritaba que "estamos en guerra" y saludaba los asesinatos, atentados y amenazas de la organización clandestina como actos de limpieza de una patria amenazada "por las dos pinzas de la sinarquía". Hoy, pasados los sesenta, luego de un breve exilio español, una vuelta a la trinchera que terminó en la nada y un arresto por drogas, Romeo figura de forma prominente en la causa que investiga el terror negro y que a fines de diciembre culminó en la detención en España del ex subcomisario Rodolfo Eduardo Almirón, custodio presidencial y guerrero contra la "sinarquía". Romeo pasa ahora sus días recuperándose de sus problemas cardíacos y en una nueva profesión, inesperada en alguien con su historial: es restaurador de edificios antiguos.
Romeo tenía 28 años cuando fundó la revista favorita de Almirón, el jefe de la Triple A que espera su extradición en España. Nacido en la zona sur bonaerense, Romeo era un miembro veterano de la Guardia Restauradora Nacionalista que se escindió de Tacuara y para el '73 ya tenía un nuevo referente, Alberto Brito Lima, jefe del Comando de Organización. Romeo participó del nacimiento del paraguas político de la ultraderecha en el peronismo de la época, la J.P. de la República Argentina, la jotaperra, junto a amigos como el coronel Osinde.
El Caudillo apareció el 16 de noviembre de 1973, "cuando el general Perón se aprestaba a comenzar a depurar el movimiento de los infiltrados que se habían encaramado en distintas posiciones merced al traidor Héctor Cámpora". Abiertamente militante, sin la menor pretensión de periodismo –el sello editorial era Vertical SA, nada menos–, la consigna era "Perón o muerte" y "Perón manda". Otra característica de este tabloide quincenal era el casi total anonimato, ya que la única firma visible era la de Romeo, el director, en el staff y en el editorial, siempre a doble página, que funcionaba como una bajada de línea a la derecha peronista.
El lenguaje, las ideas y las propuestas de El Caudillo eran un llamado constante y una justificación de la violencia de su organización madre, la Triple A. Desde su logo –una tacuara– hasta secciones como "Buscado", donde se publicaba la foto de un ‘zurdo' con un ‘prontuario' y la invitación a "compañero, ya lo conoce: grábese esta cara para reconocerlo cuando se lo cruce", El Caudillo arrancó pidiendo cabezas y terminó aplaudiendo y reivindicando a los que las hicieron rodar.
Que Romeo, su revista y su anónimo grupo de redactores tenían el mismo patrono y referente que la Triple A, José López Rega, no era ningún secreto. Una vez que El Brujo asumió el Ministerio de Bienestar Social, la revista se pobló de interminables, amplios y repetidos avisos de diversos programas oficiales financiados por esa repartición. Así, hay dobles institucionales sobre nada en particular, avisos sobre programas de viviendas y páginas enteras sobre encuentros deportivos juveniles. En la pauta comercial de El Caudillo se puede seguir el avance de la derecha de la época sobre el aparato del Estado, proceso que se acelera a partir de la muerte de Perón en julio de 1974. Van apareciendo anunciantes como ELMA, la desaparecida empresa naval estatal, el Instituto Nacional de Vitivinicultura, la Caja Nacional de Ahorro, el Banco Nacional de Desarrollo, el Banco Social de Córdoba y, poco antes del golpe, la municipalidad porteña. Nunca hubo un anunciante privado, pero alcanzaba con las muchas páginas pagas con dineros públicos.
La identidad política de Romeo y de El Caudillo queda en claro no sólo por sus odios sino por sus amores: Lorenzo Miguel, Casildo Herreras, Jorge Camus, Raúl Lacabanne, Oscar Ivanissevich, Ricardo Otero –"a todos hemos apoyado y todos tienen la confianza de la compañera Isabel"–, las 62 Organizaciones y la Falange Española, citada como ejemplo "de revolución nacional".

Isabel o Muerte
La revista de Romeo ganó protagonismo a la muerte de Perón. La edición 35, del 19 de julio de 1974, proclama en tapa que "Isabel no es la heredera de Perón". La aparente contradicción se resolvía al dar vuelta la revista, que en contratapa continuaba con que "Es presidente por mérito propio". La bajada de línea a la derecha es clarísima: a partir de este momento hay que enfrentar "la alianza Gelbard-Romero-Firmenich que sabotea el proceso de Reconstrucción y Liberación Nacional". Esta "rosca gorila", explica El Caudillo, acaba de vivir una derrota porque las 62 Organizaciones lograron "reperonizar" la CGT. "Nosotros estamos aquí para hacer una revolución y para cumplir a sangre y fuego el mandato de Perón", editorializa Romeo en ese entonces, "para apoyar a muerte a Isabelita y para convertir en realidad efectiva los postulados del justicialismo. Este será nuestro homenaje militante para con Perón y nuestro Pueblo." Y si alguien se pregunta por qué esta plataforma debe cumplirse, Romeo explica en el final "porque es así y porque Perón manda".
Mientras que las protestas revolucionarias de El Caudillo no son muy creíbles, resultan mucho más tangibles sus explicaciones paranoides sobre la coyuntura de esos años difíciles. Romeo explica que "hay una pinza sinárquica con una pata izquierdista y otra derechista", lo que fuerza a los peronistas "de verdad" a luchar en dos frentes. Por un lado, hay que combatir a personas como Adalberto Krieger Vasena o Alvaro Alsogaray, la pata sinárquica derecha. Por el otro, a Montoneros y el ERP, la pata izquierdista. Todo indica que Romeo y su gente realmente creían que estos grupos e intereses literalmente servían al mismo amo y actuaban coordinadamente.
Una de las estrategias del "enemigo" era "irritar a los militares" para que "pongan orden". Romeo, sarcástico, ya se imagina "un gabinete con socialistas democráticos, demoprogresistas, manriquistas, radicales y algún peronista complaciente" sirviendo "al coronel de turno". En su estilo desaforado y ultraagresivo –que lo llevaba a gritar constantemente–, Romeo avisa sobre otro frente, la universidad, "que es el antro sinárquico por excelencia" donde "bolches, yankys (sic) y demás yerbas se preocupan especialmente en degenerar a la juventud argentina" con "desnacionalización y coloniaje mental". El Caudillo saludó alborozado el nombramiento de Ivanissevich como ministro de Educación y la intervención a la UBA del todavía más desatado Alberto Ottalagano, que apareció en la tapa de la revista Gente haciendo el saludo nazi y con el título de "Sí, soy fascista, ¿y qué?". Tanto le gustó el reportaje al interventor universitario, que lo mandó a reeditar en un librito con el mismo título.
Para marzo de 1975, El Caudillo advertía sobre la "intentona subversiva" de aumentar las acciones armadas en centros urbanos para aliviar la presión sobre las "zonas liberadas rurales". Mostrando una vez más su formación "nacionalista", Romeo advierte que estas zonas liberadas se parecen mucho al Plan Andinia, "que es un antecedente". El Plan era un invento, todavía reciente, del profesor Walter Beveraggi Allende, que afirmaba que "el gobierno judío mundial" buscaba crear un segundo Estado de Israel robando la Patagonia argentina. Ramón Camps, eventual amigo y mentor de Romeo, era un fan convencido de la existencia del Plan Andinia, tanto que intentó que Jacobo Timerman se lo admitiera en la mesa de torturas.
Según la causa que investiga a la Triple A, Romeo habría prestado otros servicios a su causa: la redacción de la avenida Alcorta funcionaba también de arsenal y base de operaciones.

Bajo las Malvinas
Hubo una tercera etapa de El Caudillo, que se abre con el retorno de Romeo de un exilio bastante fácil en España, donde contaba con amigos locales e "importados", como Casildo Herreras, ya famoso por su frase "yo me borro", y el ahora detenido Almirón. El Caudillo reaparece en mayo de 1982, con oficinas en Uriburu 260, piso 4, y con avisos salutatorios de la Secretaría Política del PJ, de la CGT y de las 62 Organizaciones. El tema excluyente es la guerra de Malvinas: "Reaparecemos porque Argentina está en guerra", explica el editorial, nuevamente de Romeo, que pondera que el país sufrió tres agresiones, la guerrillera, la económica y la militar, siempre a manos del enemigo sinárquico.
La revista de los ochenta publica muchas notas a y de referentes sindicales ya olvidados, y brinda generosos chivos a entidades como el Frente de Acción Nacional Justicialista, grupo cuyo logo era la insignia militar del Tercer Reich, sólo que con cóndor en lugar de águila y escudo justicialista en vez de svástica.
Romeo fue detectable en política hasta el fracaso electoral de Italo Luder, su esperanza para volver a escena. Por entonces se dedica a editarle los libros a Camps, bajo el sello RO-CA (Romeo-Camps), y acompaña a su socio a las presentaciones de su libro El poder en las sombras, explicando que lo une al por entonces todavía militar "un fervoroso patriotismo y la identidad de nuestros enemigos".
Al triunfo de Raúl Alfonsín le siguió un largo período de bajísimo perfil del que salió en las páginas policiales. El 26 de octubre de 1988, la División Moralidad de la Policía Federal lo detuvo en el bar de una persona "con antecedentes de delitos contra la propiedad y robo de automotores", en Gascón 1460. Según la causa abierta, Romeo tenía "entre sus ropas" 110 gramos de cocaína de alta pureza. Después de seis días preso fue liberado bajo fianza de 50.000 australes y acusado de tenencia de estupefacientes, sin que se pudiera probarle que intentaba traficar.
Según personas que lo conocieron en los años que siguieron, Romeo sufrió recurrentes problemas de salud por su estilo de vida, que culminaron en un infarto en 2006 y la instalación de dos stents, a los 61 años de edad. Ya formaba parte hace años –en carácter de socio, amigo o acreedor, de acuerdo a distintas fuentes que se contradicen– de la empresa "CR", dedicada a las restauraciones y que tiene como sede el último piso y la cúpula gaudiesca de Ayacucho y Rivadavia. El edificio fue restaurado por la firma y, según su propia declaración en un site especializado, "por el profesor Felipe Romeo". Tras las ventanas espejadas hay un espectacular dormitorio. Quienes conocen a este Romeo dicen que ya no habla de política, que repite aquello de que a cierta edad no hay que creerse ciertas cosas, pero que cada tanto arenga a sus albañiles –"¡sean valientes!", los exhorta, para desconcierto general– durante obras como la restauración de la catedral de Chascomús.
De Caudillo a restaurador. Un raro cambio para alguien que proclamaba que "sólo la desaparición física del enemigo nos dará la victoria".

7 de enero de 2007
©página 12
rss

fosas comunes en colombia


Hallan 50 cuerpos de víctimas de grupos ilegales en el sur de Colombia.
Bogotá, Colombia. Cerca de 50 cuerpos fueron hallados por funcionarios de la Fiscalía colombiana en varias fosas comunes localizadas en zona rural del municipio de La Hormiga (sur), al parecer víctimas de grupos guerrilleros y paramilitares, reveló este jueves un vocero oficial.
La información fue entregada por Luis González, coordinador de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, quien dijo que los cuerpos fueron encontrados en los últimos días en La Hormiga, en el sureño departamento de Putumayo, fronterizo con Ecuador.
González agregó que se presume que otros 70 cuerpos podrían estar enterrados en zonas cercanas a la localidad de Puerto Asís, también en Putumayo, por lo que agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía adelantan las inhumaciones respectivas.
El funcionario anotó que La Hormiga se constituye en la región del país donde en el último año se ha encontrado la mayor cantidad de víctimas de los grupos armados ilegales, con 107 cuerpos, seguido por San Onofre, en el norteño departamento de Sucre, con 97 víctimas.
Por otra parte --indicó González-- funcionarios del CTI realizan las exhumaciones de otros siete cuerpos en la Sierra Nevada de Santa Marta (norte) y de cinco más en las poblaciones de Puerto Rico y Puerto Concordia, en el central departamento de Meta.

1 de diciembre de 2006
©mi punto
rss

trata de blancas en argentina


Mafias en Argentina trafican mujeres por 50 dólares para prostitución.
Buenos Aires, Argentina. Organizaciones mafiosas ofrecen en Argentina mujeres a 150 pesos, unos 50 dólares, para someterlas a la prostitución, según organismos no gubernamentales citados por la prensa el domingo.
Modernos circuitos de esclavitud que cuentan con la complicidad de estamentos del poder trafican con las mujeres y hay proxenetas que las ofrecen en alquiler, según un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), mencionado por el diario Clarín.
"Paraguayita ardiente. 5 pesos real". "Caribeña, dulce bomboncito", "Mulata infartante, super completita", "Paola, negra mota", "Paraguayitas 24 horas ¡jóvenes y bonitas!", "Nuevo plantel. Todas fiesteras", son avisos que circulan en panfletos entregados en pleno centro de Buenos Aires.
Hay otras ofertas de sexo que circulan por correo electrónico, con repentinas renovaciones de staff en los prostíbulos y el aumento de secuestros de chicas jóvenes, que desaparecen a veces por años, según el informe.
Otros mafiosos ofrecen mujeres en alquiler en acuerdos sin papeles por una semana o 45 días, por 100 o por 500 pesos.
"Si la chica es más joven y más linda, es más cara. Es un sistema de plazas", que les sirve a los explotadores para hacer rotar a los planteles de sus prostíbulos y no aburrir" a los clientes, se indicó en la nota.
Por no tratarse de un delito federal, los tratantes saltan de provincia en provincia, para dificultar las investigaciones que se inician en una jurisdicción y no pueden continuar inmediatamente en otra.
La trata de personas es el tercer negocio más rentable del planeta, detrás del tráfico de drogas y la venta de armas, con ganancias por 32.000 millones de dólares anuales, según organismos no gubernamentales.
En Argentina, la trata no es considerada un delito y el Congreso discute proyectos de ley que apuntan a resolver el déficit legal.
Desde comienzos de 2005, el estado repatrió a 50 personas a Paraguay y a Brasil, en tanto cifras extraoficiales de funcionarios de Migraciones sugieren que la trata de personas mueve en el país unos 100 millones de dólares anuales.
En junio pasado, el Departamento de Estado estadounidense incluyó a Argentina en la lista de países ‘en observación', por no cumplir con los "estándares mínimos" para la eliminación del tráfico de personas.

26 de noviembre de 2006
©mi punto
rss

eliminada visa de turista


Comunidad Sudamericana de Naciones elimina visa para turistas.
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela permitirán a sus ciudadanos movilizarse en sus territorios por 90 días con sólo presentar la identificación vigente en su país.
Un acuerdo para eliminar la utilización de visas para los turistas de sus respectivos países suscribieron ayer los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
El convenio implica que con la sola presentación del documento de identificación vigente en su país de origen pueden movilizarse de un país a otro como turistas, por un período de 90 días, prorrogables de acuerdo a las disposiciones internas de cada Estado.
El canciller Alejandro Foxley resaltó que el objetivo del acuerdo es "facilitarle a la gente la movilidad entre los países de la región. Estimamos que esta medida puede ayudar a que conozcamos más la realidad de cada país, y esto colaborará a comprendernos mejor y respetarnos en nuestra diversidad".
De todos modos, las personas que se movilicen no quedan exentas de cumplir con las normas sanitarias, aduaneras y tributarias del país que los recibe. El convenio tampoco exime del cumplimiento de las leyes y reglamento de cada país relacionados con el ingreso, permanencia y salida de extranjeros del territorio receptor.
Además, las autoridades competentes de cada país se pueden reservar el derecho de negar el ingreso de aquellas personas que estén impedidas de salir de su territorio de origen.
Esta exención de visa tampoco autoriza a quienes viajen a otro país a ejercer una actividad o profesión de carácter remunerado.
Esta medida entrará en vigencia 90 días después de que cuatro de los países firmantes hayan informado sobre los requisitos legales internos.

25 de noviembre de 2006
©la nación
rss

las cárceles del horror


[Horacio Cecchi] Un sistema de impunidad sostenido por la inacción judicial. Torturas, suicidios y carbonizados.
De 5204 denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte de agentes penitenciarios bonaerenses, presentadas ante la Justicia entre el año 2000 y el 12 de julio pasado, 2168 causas fueron archivadas y 2948 se encuentran en trámite con un final más que previsible (si se tiene en cuenta que en sólo siete casos la Justicia se expidió con una condena). Los datos son provistos por la Comisión Provincial de la Memoria y el Comité Contra la Tortura, en su segundo informe sobre la situación de las cárceles bonaerenses, que será presentado públicamente hoy en La Plata. El dato no es menor. El informe reconoce que se frenó el aumento del hacinamiento y se derogó la ley de excarcelaciones blumbergiana que había llevado al colapso al sistema carcelario. Pero sostiene que el colapso sigue y el hacinamiento es tan sólo una de las caras del sistema de la crueldad: la impunidad sigue intacta y mucho tiene que ver la inacción judicial. El primer caso demostrado en democracia ante la Justicia de tortura con picana en una cárcel bonaerense lo logró en 2005 el Comité Contra la Tortura. Esto no sólo demuestra que el sistema sigue impune. También (y es parte de esa impunidad) que si se hubieran seguido los pasos que se siguen habitualmente, el caso no se habría demostrado nunca.
El informe ‘Ojos que no ven' fue presentado ayer al gobierno bonaerense. No lo recibió en mano Felipe Solá sino en su representación el ministro de Gobierno, Mario Oporto, y el secretario de Derechos Humanos, Jorge Binstock. Ni siquiera tuvo tiempo de leer el extenso informe y ya estaba respondiendo, airado, el secretario de Política Penitenciaria, Carlos Rotundo. "Es un informe falaz e intencionalmente sesgado", aseguró Rotundo y agregó que "desde que se intervino el Servicio Penitenciario Bonaerense hasta la fecha se redujeron de 4800 a 3736 los detenidos en comisarías, y de 24.400 a 24.200 en las cárceles".
El informe de la Comisión está basado en 151 casos testigo. De ellos, 41 corresponden estrictamente a personas muertas carbonizadas o asfixiadas (33 en el incendio de Magdalena, 3 en Los Hornos, 4 en comisarías y 1 en un instituto de menores de 18 años). Otras ocho se suicidaron con serias sospechas de que fueron ayudados ajustando el nudo. Y en otras siete ocasiones, se logró demostrar que murieron por enfermedades con nula o deficiente asistencia médica. En total, los muertos en cárceles y comisarías bonaerenses citados y comprobados por el Comité Contra la Tortura suman, en el último año, 56 presos fallecidos, que seguramente forman parte de la airada respuesta de Rotundo cuando dijo que "tenemos 200 presos menos".
Si no avanza, como lo demostró Rotundo, el hacinamiento continúa, como también lo demostró Rotundo con su estandarte de 200 menos. "Una cosa es reconocer que hay un descenso en la cantidad de detenidos, y otra decir que se elimina el hacinamiento –dijo a Página/12 Alejandro Mosquera, responsable del CCT–. En la mayor parte de los penales, el hacinamiento sigue igual. La ley de cupos (que obligaría a fijar la capacidad real de cada unidad) sigue en carpeta. Pero además de hacinamiento, hay violencia, tratos crueles y tortura."
El caso del preso Cristian López Toledo es paradójico, representativo del total, y testimonio crudo de la Justicia Pilatos como soporte de la impunidad intramuros. El caso fue informado al CCT por la defensora oficial de San Isidro María Dolores Gómez. Mosquera, Roberto Cipriano (coordinador del CCT), Ana Cacopardo e Inés Jaureguiberry (integrantes del equipo de profesionales) se presentaron de inmediato en la U9 de La Plata, donde tomaron testimonio a López Toledo y a su compañero Claudio Márquez Leineker, torturados. El primero estaba dispuesto a seguir adelante. El CCT presentó la denuncia, reclamó una pericia inmediata (las marcas de picana desaparecen) y siguió puntillosa y obsesivamente la causa. Hasta que se logró demostrar que efectivamente había sido picaneado, para desmentir a Rotundo. Y como para demostrar que no se trata de un error ni un exceso sino de un plan sistemático, el CCT demostró además que a López Toledo lo molieron a palos tras su denuncia y hasta que lo sacaron de la esfera del SPB y lo trasladaron a la del SPFederal, en Marcos Paz, que tampoco le garantiza nada.
En una prolija demostración casuística, el informe avanza entre sospechosos suicidios, facas y psicofármacos, y la idea de que hacinamiento, violencia, torturas y maltratos forman parte de un sistema impune sostenido por la inacción judicial: "Un fallo dictado el 30 de diciembre de 2005 –dice el informe– por la Sala II del Tribunal de Casación (...) recalificó un hecho consistente en cubrir la cabeza de la víctima con una bolsa de residuos originando una tortuosa sensación de asfixia, atar sus manos con un cable y propinarle golpes en su cuerpo con la finalidad de obtener datos de un ilícito, como apremios ilegales agravados, dejando sin efecto la calificación de torturas".
El 16 de noviembre pasado, trece meses después de que 33 presos murieran quemados como ratas con candado en Magdalena, el ministro de Justicia bonaerense, Eduardo di Rocco, descubrió en homenaje las placas con los nombres de las víctimas. En las placas nada decía de que 31 de los 33 estaban procesados y no tenían condena, por lo que no debían estar presos. La Justicia es selectiva.

21 de noviembre de 2006
©página 12
rss

detenido ex dictador uruguayo


Arresto de ex dictador Bordaberry, un hito en juicios por DDHH en Uruguay.
Montevideo, Uruguay. El procesamiento y detención del ex dictador Juan Bordaberry y su ex canciller Juan Carlos Blanco por cuatro homicidios cometidos en 1976 representa un hito en el castigo a las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura uruguaya (1973-1985).
El juez Roberto Timbal libró el jueves orden de prisión contra Bordaberry y Blanco al procesarlos por "coautoría de homicidio especialmente agravado" por los asesinatos en Buenos Aires en 1976 de los ex legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, junto a los militantes tupamaros Rosario Barredo y William Whitelaw.
La fiscal Mirtha Guianze había pedido el procesamiento de Bordaberry y Blanco en este caso de homicidio; y de ser hallados culpables, la pena máxima por este delito es de 30 años de cárcel.
Blanco fue detenido en la noche del jueves, mientras que Bordaberry se presentó en la mañana del viernes en la jefatura de Montevideo, pues no se encontraba en su domicilio cuando la policía fue a detenerlo, dijo el director nacional de la Policía, Sidney Ribeiro. Ambos quedaron recluidos en Cárcel Central.
Bordaberry llegó en un auto particular acompañado de sus hijos a la Jefatura, y pasó desapercibido para los fotógrafos y periodistas allí apostados.
Los hijos del ex dictador, entre ellos el ex ministro de Turismo Pedro Bordaberry, fueron abucheados e insultados al retirarse del lugar por una veintena de militantes de izquierda apostados en el lugar.
En la noche, la familia del ex dictador reivindicó su inocencia y denunció presiones a la justicia en una declaración ante la prensa pronunciada por Pedro Bordaberry.
"No es metiendo preso a un inocente que van a encontrar la justicia, todo lo contrario, metiendo preso a un inocente van a lograr la injusticia, y no la justicia que están buscando", aseveró, al tiempo que indicó que recurrirán el fallo judicial.
Paralelamente, en el centro de la capital, la central sindical Pit-Cnt convocó un manifestación para celebrar la sentencia. El acto reunió algunos cientos de personas e incluyó un espectacúlo musical.
En tanto, el juez Timbal remitió este viernes las notificaciones del procesamiento tanto a la defensa como a la fiscalía.
El propio Timbal había archivado este caso en setiembre de 2005, al considerar que esos asesinatos, ocurridos casi 30 años atrás, cuando Uruguay y Argentina estaban gobernados por dictaduras militares, habían prescrito.
La fiscal Guianze presentó entonces un recurso y un Tribunal de Apelaciones desarchivó el caso tras estimar que debía ampliarse en un tercio el período de prescripción, y que debía contabilizarse desde 1985, cuando se reinstaló la democracia tras 12 años (1973-1985) de dictadura.
Estos procesamientos se suman a un fallo sin precedentes del juez Luis Charles, que el pasado 11 de setiembre procesó a ocho ex militares y policías por los delitos de "privación de libertad" y "asociación para delinquir" en la desaparición de Adalberto Soba en 1976 en Buenos Aires, en el marco del Plan Cóndor, que coordinó la represión durante las dictaduras del Cono Sur.
Mateo Gutiérrez, hijo de Héctor Gutiérrez Ruiz, dijo que la noticia "lo tomó por sorpresa" y que "es una satisfacción porque es la aceptación estatal de la responsabilidad del gobierno durante la dictadura".
El senador Rafael Michelini, en tanto, dijo que se trató de "un golpe certero a la impunidad", y que su padre "siempre está presente, pero más que nunca en estas horas".
Asimismo, pronosticó en declaraciones a radio El Espectador que "se van a empezar a abrir las puertas del resto de los casos" porque a partir de ahora se investigará más a fondo a los autores materiales de los asesinatos.
Michelini dijo que "tengo la convicción de que (Bordaberry) no apretó el gatillo", pero pidió conservar "en el lugar de las dudas" la responsabilidad de la autoría intelectual.
Además de la acusación penal por los asesinatos, el ex dictador tiene otra causa abierta por los delitos de atentado a la Constitución, coautoría de privación de libertad, homicidio y desapariciones forzadas, que atiende la magistrada Graciela Gatti.
Bordaberry, de 77 años, ganó las elecciones de 1971, asumió en marzo de 1972 y en junio de 1973 recurrió a las Fuerzas Armadas para disolver el Parlamento e instaurar una dictadura.
Los militares lo destituyeron en 1976 y continuaron en el poder hasta 1985, cuando Uruguay volvió a la democracia.

18 de noviembre de 2006
©mi punto
rss

el año en que conocí al che


[Manuel Justo Gaggero] Cuando "pensábamos que la única forma de [...] lograr una sociedad más justa era mediante la lucha armada".
Corría el año 1962, las Fuerzas Armadas habían dado un golpe derrocando al presidente Arturo Frondizi y desconocían el resultado de las elecciones que le habían dado el triunfo al peronismo en alrededor de siete provincias, entre ellas la de Buenos Aires, en las que se había impuesto la fórmula Framini-Anglada. El año anterior se habían producido grandes movilizaciones e importantes huelgas obreras; la más representativa, la de los trabajadores ferroviarios que se oponían al llamado Plan Larkin, que apuntaba al cierre de numerosos talleres y a la privatización del servicio.
Yo estudiaba en Santa Fe y militaba en una organización integrada por jóvenes peronistas y marxistas revolucionarios que acompañaron a Rodolfo Puiggrós en una escisión del Partido Comunista en 1948. El ‘sastre' Guido Agnellini y el pintor de ‘brocha gorda' Crescencio Gutiérrez eran los principales referentes.
Simpatizábamos con la Revolución Cubana y logramos que en la plataforma que levantara el Frente Justicialista para las elecciones de 1961 hubiera un claro pronunciamiento a favor de la misma. Pensábamos que la única forma de liberarnos del imperialismo norteamericano y lograr una sociedad más justa era mediante la lucha armada y, por eso, cuando recibimos una invitación para trasladarnos a Montevideo de Alicia Eguren, la compañera de John William Cooke, no dudamos en concurrir. Ya sabíamos que ella y su compañero se habían radicado en la isla del ‘largo lagarto verde'.
Para nosotros, Alicia era una mezcla de Simone de Beauvoir –la compañera de Sartre– y Rosa Luxemburgo. Brillante, apasionada y de una gran belleza, nos recibió en la capital uruguaya en el hotel Liberty. Habíamos ido el Gringo y yo, en representación del grupo, y en ese lugar nos encontramos con un abogado Miranda de Rosario, que luego sería nuestro compañero de viaje.
La Flaca nos hizo un análisis de la situación nacional e internacional y de los cambios que en América latina se producían a partir del triunfo revolucionario en Cuba. Insistió en que empezaban a aparecer diferentes grupos armados en todo el continente y, en particular, en Centroamérica. Los embriones del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua y del Ejército Guerrillero de los Pobres en Guatemala eran una muestra de ello.
Por otra parte, el avance de los revolucionarios en Argelia y Vietnam, la segura derrota de los franceses en esos dos países, la revolución en el Congo liderada por Patrice Lumumba y los movimientos emancipadores en el Medio Oriente que tenían a Ben Barka como uno de sus máximos dirigentes eran una muestra de que el Tercer Mundo vivía un momento histórico especial.
En ese marco, el Bebe Cooke y Ernesto Guevara –el Che– convocaban a diferentes organizaciones que en nuestro país adherían a la lucha revolucionaria a concurrir a Cuba para forjar un Frente de Liberación.
Aceptamos el convite y empezamos a prepararnos para viajar. Cada uno lo hacía por diferentes rutas para evitar la acción de la CIA y de los servicios de inteligencia nacionales.
Tenía 21 años, por lo que tuve que conseguir la autorización de mi madre para salir del país. Le dije, además, que no le podía decir a qué lugar iba y que no le escribiría por un largo año. A la Vieja le costó firmar el permiso, pero la ayuda de Susana, que empezaba a militar en Palabra Obrera, fue clave.
Luego de un largo viaje, de múltiples desencuentros, de situaciones tragicómicas, llegué a La Habana. Cuando viajaba desde México a la capital cubana pensaba cómo sería. Me imaginaba una ciudad de casas bajas, muchas palmeras y mucho calor. Grande fue mi sorpresa al encontrarme con una metrópoli de más de un millón de habitantes, con grandes avenidas, edificios altos y una zona colonial muy extendida, la llamada hasta hoy Habana Vieja.
De sorpresa en sorpresa llegué al Hotel Riviera. Una construcción imponente realizada por la mafia de Al Capone cuando esa ciudad era el refugio del juego, de la prostitución y de la droga manejada por los Estados Unidos con la complicidad de políticos corruptos y de Batista, el dictador depuesto por el Movimiento Revolucionario que encabezaba Fidel Castro.
En el hall me esperaba el Bebe, con uniforme verde oliva, un cigarrillo en la boca y una gran sonrisa. Me dijo que esa noche quedaría alojado en el hotel pero que, a la mañana siguiente, me trasladarían al campamento donde estaban los otros compañeros.
Hice un paseo por el Malecón habanero. Al otro día, con las luces del alba pasaron a buscarme dos cubanos en un destartalado jeep. En la ‘finca' me encontré con diferentes compatriotas, provenientes de distintas organizaciones. Allí estaba Elías Semán, abogado y dirigente de una fracción del Partido Socialista que encabezaban los hermanos Massi; el Vasco Bengochea, de Palabra Obrera; integrantes de un Frente que dirigía el Gallego Guillén y numerosos militantes de la resistencia peronista que habían conformado los comandos Coronel Perón organizados por Cooke y Alicia en 1955.
A los pocos días llegó ella al lugar y nos planteó que debíamos ser pacientes ya que había numerosos grupos en la misma situación que nosotros y que los instructores no daban abasto. Permanecíamos en el lugar discutiendo, conversando, jugando largas partidas de ajedrez o leyendo. Las diferentes concepciones salían a flote y mostraban lo difícil que iba a ser confluir en un sólido frente que iniciara la lucha revolucionaria en la Argentina.
Una noche llegó al lugar el Che con un pequeño grupos de cubanos. Me impresionó tanto que me quedé sin habla y lo escuché con una mezcla de admiración y devoción. El explicó cómo se había desarrollado la guerra revolucionaria en Cuba; insistió en la necesidad de converger, admitiendo la unidad en la diversidad y consideraba que el centro o la dirección debían estar en el monte, priorizando la lucha en el campo. El único que se atrevió a discrepar con él fue Angel Bengochea. Sostuvo que nuestro país era diferente, ya que tenía una clase obrera muy organizada; una identidad política común, que era el peronismo, y su composición geográfica –grandes ciudades y más de dos millones de kilómetros cuadrados de superficie– hacía que, sin duda, las grandes batallas se librarían en las ciudades.
Siguió la charla hasta la madrugada, el Che había revalorizado el papel del peronismo por su estrecha relación con el Bebe y la Flaca y entendía que pese a los vaivenes y su política pendular, había que contar con el respaldo del General Perón para cualquier intento organizativo.
La intolerancia, muy común en la política nacional, la incapacidad de unirnos a pesar de las diferencias, hizo que ese intento naufragara. Un grupo pequeño nos integramos a la organización que armara Cooke, denominada luego ARP (Acción Revolucionaria Peronista). Seguimos hasta nuestro regreso compartiendo muchos momentos con el Che. La austeridad, el rechazo a todo privilegio, la fuerza en las convicciones lo hacían el ‘Hombre nuevo' por el que luchábamos.
Recuerdo en especial una anécdota que lo retrata absolutamente. Estando en su casa, desayunando con la compañía de su madre Celia –a la que habíamos conocido en Santa Fe en 1961– y varios compañeros más, llegó un cubano integrante de su custodia. Muy contento le dijo: "Comandante, he traído un costillar de vaca para que usted agasaje a sus compañeros argentinos, que sabemos les gusta el asado". El Che lo miró perplejo y con voz serena y firme le respondió: "A usted le parece que mis amigos van a comer esa carne mientras en nuestros hospitales, los enfermos almuerzan y cenan ‘moros y cristianos' –frijoles negros y arroz–. No, de ninguna manera, lleve al Hospital Calixto García esa carne para que la repartan entre los internados".

Manuel Justo Gaggero es abogado y director de Diciembre 20.

16 de noviembre de 2006
©página 12
rss

mujeres protestan en la cárcel


[Mariana Carbajal] Mujeres que hacen huelga de hambre en el penal de Los Hornos. Las presas no bajan las banderas.
Piden por atención ginecológica, que las 61 madres que viven con sus hijos pequeños en las unidades tengan detención domiciliaria, reclaman por consultas pediátricas y guarderías. Las 220 presas de la cárcel de Los Hornos siguen en huelga de hambre.
Alimentación "no adecuada" para los niños, pañales de "pésima calidad", consultas pediátricas "esporádicas" y "ningún tipo de asistencia y seguimiento psicológico" es el paquete de prestaciones que ofrece el Servicio Penitenciario Bonaerense a los chicos menores de 4 años que están creciendo encerrados junto a sus madres presas en las cárceles de la provincia. El lapidario panorama surge de un informe, al que tuvo acceso exclusivo Página/12, elaborado por el Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria. Más de doscientas mujeres presas se sumaron a la huelga de hambre que llevaban adelante internos de cárceles: adhirieron al petitorio surgido de la Unidad 9, pero sumaron reclamos concretos por su condición femenina: entre otras medidas, piden el "arresto domiciliario" para todas las detenidas procesadas que tengan chicos a cargo.
El Comité contra la Tortura respalda esta demanda. "No puede ser que habiendo 61 chicos con sus madres en prisión no exista una política pública en la provincia que se ocupe de ellos. No existen las condiciones edilicias adecuadas ni el personal capacitado para que los nenes puedan crecer y desarrollarse en un ambiente digno y sano", cuestionó Laurana Malacalza, coordinadora del Area de Género del organismo. El tema está en estudio en la Cámara de Diputados, donde Marcela Rodríguez (ARI) y Diana Conti (Frente para la Victoria) impulsan modificar la legislación y crear un régimen especial de detención domiciliaria para las mujeres con hijos pequeños.
"No sé cómo voy a hacer para que no se note que mi hija estuvo acá. Porque cuando salga a la calle se van a dar cuenta que habla como tumbera", se lamenta una de las detenidas, entrevistada durante el relevamiento carcelario del Comité contra la Tortura. En total, hay 61 bebés y chicos en distintos penales de la provincia. Nueve de cada diez madres que conviven con sus nenes están procesadas, es decir, no tienen condena firme. El 63 por ciento están imputadas de delitos contra la propiedad, en su mayoría robos y hurtos.
Únicamente en el Complejo Penitenciario Femenino de Los Hornos, en La Plata, hay guarderías para los pequeños. "En el resto de las unidades provinciales, los niños no reciben asistencia educativa", revela el paper del organismo de control de las condiciones de detención en la provincia.
"Esta situación de detención que sufren los chicos es violatoria de los derechos garantizados por el marco legislativo nacional y los tratados internacionales con rango constitucional", denuncia el documento, todavía preliminar, que lleva el título ‘Nacidos en el encierro' y fue elaborado por el Area de Género del Comité contra la Tortura, coordinado por Laurana Malacalza, a partir de un recorrido por los penales bonaerenses. Para el organismo es necesario crear un régimen especial de detención domiciliaria para las presas con hijos pequeños a cargo. Este reclamo está contemplado en dos proyectos de ley, presentados por las diputadas Conti y Marcela Rodríguez, que están en discusión en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja. "Todos los derechos de los niños están siendo violados en las cárceles", consideró la diputada del ARI.

Improvisación
Los 61 chicos relevados hasta mayo de 2006 se distribuían de la siguiente forma: 51 conviviendo con sus madres en el Complejo de Los Hornos, donde están las unidades Nº 33 y Nº 8; cinco en la Nº 4 de Bahía Blanca; uno en la Nº 3 de San Nicolás; dos en la Nº 5 de Mercedes y otros dos en la Nº 50 de Mar del Plata. "No puede ser que habiendo tantos chicos en esta situación no exista una política pública en la provincia que se ocupe de ellos", cuestionó Malacalza, en diálogo con Página/12.
La Ley de Ejecución Nacional (24.660) a la que adhiere la provincia por resolución Nº 126 de la Suprema Corte de Justicia, habilita a las madres a convivir con sus hijos dentro de la cárcel hasta que cumplan cuatro años de edad. La ley 12.256 de ejecución penal de la provincia de Buenos Aires establece que en los lugares donde se alojen madres con sus hijos debe formarse un consejo integrado por pediatras, psicólogos, trabajadores sociales y docentes. "Pero en ninguna unidad penal existen estos consejos. Y tampoco ha intervenido sobre esta situación la Subsecretaría de Minoridad de la provincia", agregó Malacalza.
El informe denuncia que en las unidades penitenciarias "no existen las condiciones edilicias adecuadas ni el personal capacitado" para que los chicos "puedan crecer y desarrollarse en un ambiente digno y sano tal como lo establece la Convención Internacional de los Derechos del Niño". Al mismo tiempo "el Servicio Penitenciario Bonaerense no prevé reglamentariamente esta situación y se rige por la improvisación", señala el paper.
De acuerdo con el relevamiento, sólo en el Complejo Femenino de Los Hornos existen pabellones para madres. Pero el lugar disponible no es suficiente para albergar a 51 niños, por lo que "muchos pequeños se encuentran distribuidos en pabellones comunes donde conviven con otras detenidas", precisó Malacalza a este diario. Los pabellones para madres tienen celdas individuales que en algunos casos se comparten con otras detenidas y cuentan con un baño "sumamente precario y expuesto, sin pared divisoria con el ambiente de la celda". Cada pabellón tiene un pequeño patio al aire libre "cubierto completamente por rejas" y con "muy pocos" juegos y sin arenero.
Pero la puerta de salida al patio se cierra a las 18. Desde ese momento y hasta el día siguiente, todos los chicos quedan encerrados en el pabellón. Paradójicamente, en comparación con el resto de las cárceles bonaerenses, la situación del Complejo Femenino de Los Hornos es de privilegio para los chicos. Es la única en la que los nenes más chiquitos concurren a una guardería y los mayores de dos años van a un jardín afuera de los penales.

Frío y Humedad
"El estado provincial tampoco prevé ningún mecanismo para que estos chicos puedan realizar una progresiva inserción en el medio social, un medio al que desconocen y al cual están obligados a vincularse una vez cumplidos los cuatro años, cuando en la mayoría de los casos están obligados a convivir con familiares que desconocen o son institucionalizados por el Estado", puntualizó la coordinadora del Área de Género del Comité contra la Tortura.
Las condiciones edilicias afectan la salud de los pequeños. "La humedad y el frío –advierte la investigación– son muy intensos por la inexistencia de calefacción" y los chicos sufren "múltiples afecciones, en la mayoría de los casos en las vías respiratorias". A pesar de ellos, "las consultas con los pediatras dentro de las unidades son esporádicas".
El SPB debe proveer a las madres de los elementos necesarios para el cuidado de los chicos. Pero los pañales que les da "son de pésima calidad" y la alimentación tampoco "es la adecuada", denuncia el paper. "Aunque diariamente les proveen de leche, en muy pocas ocasiones les traen algún postre u otro alimento necesario para el desarrollo de los niños. Son las propias madres las que les cocinan en base a lo que sus familiares les traen los días de visitas", señaló Malacalza.

9 de octubre de 2006
©página 12
rss