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fin del cafiolo


Proyectos de la concejala Alonso para impedir la explotación sexual. La edila socialista presentó tres iniciativas para evitar la tergiversación de rubro en wiskerías y cabarets. Impide que se exija la libreta sanitaria a las alternadoras y obliga a blanquear el contrato laboral con bailarinas.
[Guillermo Zysman] Argentina. El oficialismo en el Concejo presentó ayer tres iniciativas para restringir "la explotación sexual de prostitución ajena" en Rosario. Los proyectos apuntan a regular de manera más precisa el funcionamiento de wiskerías y cabarets, que en adelante no podrán tener boxes privados, tampoco exigir libreta sanitaria a las "alternadoras" y tendrán que presentar los contratos de locación de servicios del personal que baila que certifique el vínculo laboral. "Es un fuerte mensaje político del Concejo para evitar la tergiversación de rubros y aplicar medidas urgentes en contra de la trata de mujeres con fines de explotación sexual", fundamentó la concejala Mariana Alonso, impulsora de los cambios, quien este jueves pedirá preferencia en el recinto para que la semana próxima comiencen a tratarse los expedientes en comisión. La normativa se aplicará para futuras habilitaciones y los seis cabarets que funcionan legalmente en la ciudad tendrán 60 días para adecuarse.
Acompañada de ediles de distintos bloques, legisladores provinciales, funcionarios y representantes de ONG vinculadas a la temática, la concejala Alonso destacó la decisión política de la dirigencia política de la ciudad de haber comenzado "a poner en debate iniciativas relacionadas con la trata de personas" en Rosario.
La propuesta ayer ingresada por mesa de entradas promueve modificar parcialmente la ordenanza que regula los espectáculos públicos, disponiendo requisitos particulares para la habilitación de cabarets y whiskerías. En adelante, los empresarios deberán presentar los contratos de locación de servicios del personal para bailar y alternar, por el cual certifique el vínculo con cada una de las empleadas.
La modificación implica la puesta en vigencia de nuevos requisitos edilicios, ya que quedará prohibido que en los locales del rubro existan habitaciones o boxes privados dentro del local, salvo los destinados a vestuario y camarín. Tampoco se permitirán conexiones con instalaciones o inmuebles contiguos, "no pudiendo plantearse como excepción las salidas de emergencia". Además, el municipio a través del Área de la Mujer deberá dictar cursos de capacitación dirigidos al personal sobre "Derechos Humanos de las mujeres e introducción a la problemática de la trata con fines de explotación sexual".
"La idea -destacó Alonso- es impedir la explotación sexual de prostitución ajena, evitar la tergiversación de rubros y ser rigurosos en el ejercicio de poder de policía del municipio". Según la edila del PS son "seis las wiskerías habilitadas como tal en la ciudad que deberán adecuarse en 60 días a la norma cuando se apruebe al igual que todo nuevo local que quiera abrir del rubro".
Para Alonso, el paquete de medidas propuestas "no eliminará el sexo pago en la ciudad, porque quedan otros nichos como los denominados privados, pero evitamos que bajo un paraguas legal se tergiversen rubros".
Las denominadas alternadoras, mujeres que incitan a los clientes a consumir servicios sexuales, quedarán exceptuadas de la exigencia de las libretas sanitarias, "ya que ello implicaba naturalizar la prostitución, la explotación sexual y el proxenetismo", justificó Alonso.
La legisladora destacó que "Rosario no es la primera ciudad que va a modificar la ordenanza de espectáculos públicos en lo que concierne a esta figura tan controvertida como las alternadoras. Hemos revisado ordenanzas y visto que no se les pide libreta sanitaria en otras ciudades. Si se mantiene, legalizamos la explotación sexual".
Alonso también ingresó un proyecto de ordenanza mediante el cual se crea la Mesa Municipal de Trabajo contra la Trata de Mujeres con fines de Explotación Sexual para instalar públicamente la problemática en Rosario; promover la sensibilización y concientización a través de políticas públicas sobre el flagelo que implica la trata de mujeres y la explotación sexual, así como coordinar desde las esferas gubernamentales formas interinstitucionales de asistencia y protección de las víctimas.
22 de septiembre de 2010
21 de septiembre de 2010
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subcomisario rata sumariado


Subcomisario era una rata infiltrada:  entorpeció identificación del nieto 102 y estropeó allanamiento en caso Herrera Noble.
Argentina. Estela de Carlotto informó ayer que el subcomisario de la Policía Federal Carlos Garaventa fue responsable de los allanamientos en los que se habían fraguado muestras que impidieron identificar en su momento al nieto 102. El Ministerio de Justicia explicó que Garaventa, quien reportaba en la División de Seguridad del Estado, fue separado del cargo el pasado 23 de agosto a raíz de una denuncia promovida por Abuelas de Plaza de Mayo en la causa Herrera Noble. El subcomisario dirigió el operativo que ordenó la jueza Sandra Arroyo Salgado para extraer muestras genéticas de la ropa de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín. En el informe entregado por Garaventa y que fue utilizado por Abuelas para su presentación, se indicó que el auto en el que viajaban Marcela y Felipe Noble Herrera no pudo ser interceptado "por la habilidad del conductor y la geografía del lugar que impidieron detener la marcha del vehículo". Así, pudieron llegar a su casa y cambiarse la ropa antes de que se recolectaran las muestras. En 2008, el juez Rodolfo Canicoba Corral también había tenido problemas con un allanamiento dirigido por Garaventa en el caso que involucraba al comodoro Juan Carlos Vázquez Sarmiento. "Tras la denuncia de Abuelas se procedió a la separación y se le hizo un sumario interno y ahora sumaremos estos nuevos datos", dijo a Página/12 el ministro de Justicia, Julio Alak. "No vamos a tolerar obstrucciones en los procesos investigativos", destacó Alak.
21 de septiembre de 2010
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el nieto 102


Las abuelas anunciaron la identificación del nieto 102, quien se negó a las pruebas de ADN.  Estela Carlotto lo anunció ayer en la sede de Abuelas. Es el hijo de los militantes montoneros María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein, secuestrados en 1977. No quisieron dar el nombre del joven ni de su apropiador.
[Alejandra Dandan] Argentina. "El documento es de una persona que no existe –dijo Estela Carlotto– porque existe otra persona que va a tener que recuperarlo, y eso es obra de la Justicia." La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo presentó así la noticia de la recuperación del nieto número 102. Un caso que no es sencillo, dijo, porque el joven no aceptó hacerse voluntariamente los análisis genéticos. Después de muchos años y de varios fallos judiciales, confirmaron finalmente que es hijo de María Graciela Tauro y de Jorge Daniel Rochistein, dos militantes de Montoneros secuestrados el 15 de mayo de 1977. El joven, del que no se dijo su nombre, no estuvo en la casa de las Abuelas para la conferencia de prensa. Hubo un dato en la causa que fue especialmente subrayado en Abuelas: la existencia de un allanamiento donde se fraguaron las pruebas con la intervención del mismo comisario que actuó en otros casos similares, como el de los hermanos Herrera Noble. "En el fondo, él desea saber quién es", dijo Estela. "Y va a seguir amando a quien quiera." Las Abuelas, siguió, "no pueden decir como dicen livianamente algunos miembros del Poder Judicial cuando dicen ‘pobrecitos’, ‘déjenlos’", explicó. "Este es un derecho de acción pública: si las Abuelas dicen ‘pobrecito’ están encubriendo un delito, siendo parte, siendo cómplices, por eso tenemos que llevarlo a la Justicia."
La sala de la sede de Abuelas estaba repleta de cámaras, micrófonos de televisión y voces de cronistas de tonos extranjeros. "Estamos en un país en democracia –explicó Carlotto cuando le preguntaron por el rol de los medios–, donde no tenemos que tener miedo para hablar de una situación que no está resuelta. Los medios pueden ser portadores de la verdad o pueden ocultarla."
Las Abuelas mencionaron la historia de la causa del nieto 102, pero sobre la identidad del joven apropiado señalaron pocos datos. El joven se crió como hijo natural de un integrante de un grupo de tareas de la Fuerza Aérea, la fuerza de seguridad que mantuvo secuestrada a su madre en Mansión Seré desde donde la llevaron a dar a luz a la ESMA. Anoche, un cable de la agencia DyN divulgó el nombre del comodoro –prófugo de la Justicia desde hace años– que sería el apropiador del nieto recuperado. Pero, como solicitaron las Abuelas, Página/12 no lo dará a conocer para no obstaculizar el proceso de adaptación del joven a su nueva identidad.
Sus padres eran María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein. Ella era ‘La Gracie’ entre sus familiares. Vivía en Bahía Blanca, tenía una hermana más chica, un padre tornero de los talleres del ferrocarril y propietario con su mujer de un quiosco de barrio. María Graciela estudió Bioquímica en la Universidad Nacional del Sur hasta tercer año, viajó a Buenos Aires, trabajó de empleada en una fábrica, era militante de la JUP y luego de Montoneros. Para sus compañeros era Raquel, Chela o Queda. Y era muy linda, dijo Estela, "tenía el cabello oscuro y ondulado".
Jorge estudió Ciencias Económicas en la misma universidad. Su padre tenía una fábrica de carteras en Coronel Suárez, que luego mudó a Bahía Blanca. Jorge militaba en Montoneros. Entre sus compañeros era El Hippie, Ricardo o Iricardo. Los dos se conocieron durante los años de militancia, se casaron el 30 de enero de 1976 en Buenos Aires, y con los primeros meses del golpe estuvieron en el Gran Buenos Aires. Cuando los secuestraron, el 15 de mayo, ella llevaba cuatro meses y medio de embarazo. Pasaron por la Comisaría 3ª de Castelar, ella estuvo en el centro clandestino de Mansión Seré desde donde la llevaron a la ESMA. En noviembre de ese año dio a luz a un varón, asistida por el médico militar Jorge Luis Magnacco.
Según consta en la causa judicial, a ambos los ejecutaron en forma sumarísima durante un enfrentamiento fraguado de guerrilleros con militares, un procedimiento habitual en la época.
De lo que pasó después, Abuelas casi no dio información. La investigación para recuperar al niño se inició hace unos diez años por los datos de un represor, parte del grupo de tareas donde operó el apropiador del niño. Esa persona estuvo con María Graciela y pudo contar quién se llevó a la criatura. Su testimonio sin embargo cobró valor porque aportó además los datos de otro niño apropiado. Era el caso de Guillermo Francisco Gómez, que rápidamente se demostró que era nieto de Rosa Roisinblit. Ese apropiador, dijo Estela, "se animó por primera vez a hablar, cosa que ojalá todos los que participaron de la represión hicieran. Rosa lo supo hace ya diez años, en este caso demoró más porque el caso era mucho mas difícil".
Como el joven se negó a realizar el estudio de ADN, el caso llegó a la Corte Suprema que se expidió contra la extracción obligatoria. Como sucede con el caso de los Noble Herrera, el tribunal consideró que se podían utilizar medidas alternativas para obtener la información genética. La causa estaba en manos del juez Rodolfo Canicoba Corral, quien ordenó un primer allanamiento para obtener muestras de sus objetos personales. "Como también sucedió en otros casos –explicó la presidenta de Abuelas–, las muestras fueron fraguadas y resultó imposible reconstruir el perfil genético."
Los imputados supieron entre tres y cuatro días antes que se iba a hacer ese allanamiento. De acuerdo con los datos de la causa, le dieron a la Justicia un cepillo de dientes de la apropiadora. Canicoba volvió a convocar al joven. Esta vez, él mismo le compró ropa, ordenó el secreto de sumario y se aseguró de llamarlo después de un día de trabajo. Lo convocó a su despacho y presenció el momento en el que se quitaba y cambiaba la ropa para asegurarse de que no hubiese otro error.
Cuando le preguntaron a la presidenta de Abuelas por esa medida y la relación con el caso Noble Herrera, ella respondió: "La Justicia debiera ordenar la extracción como lo hizo Canicoba".
Pero las Abuelas mencionaron otro dato. El allanamiento que ordenó Canicoba se hizo en mayo de 2008 y estuvo a cargo del subcomisario Carlos Garaventa de la División de Seguridad de Estado de la Policía Federal. En mayo de este año, Garaventa intervino en el allanamiento de los Herrera Noble. "Casualmente –dijo Estela–, en ambos procedimientos intervino el mismo jefe policial". Garaventa fue separado de la fuerza el mes pasado.
Con el avance de las investigaciones en Abuelas, ahora se sabe además que esa misma división estuvo a cargo de otro procedimiento fraguado en el año 2006 en el marco de la causa por la apropiación de Alejandro Sandoval Fontana por el gendarme Víctor Rei. Alejandro estaba ayer en la sede de Abuelas. En su caso, la policía llamó 48 horas antes a su apropiador para avisarle del operativo. Rei llamó a Alejandro a Campo de Mayo para que pase a buscar un cepillo de dientes suyo, un peine, una remera y una toalla. Elementos a los que sumó además el cepillo de dientes de un hijo biológico con la intención de fraguar los resultados. Alejandro declaró sobre el allanamiento hace dos meses en el juzgado de Sandra Arroyo Salgado, a cargo de la investigación de la causa Noble Herrera. Pero declaró en una causa paralela.
"Permitime, que quiero decir una cosa", le pidió a Estela el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. "En este caso, con todas las dificultades que tuvo, se llegó a saber la verdad: eso nos fortalece la idea de que a pesar de todas las medidas dilatorias la Justicia va a avanzar", concluyó.
21 de septiembre de 2010
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recuperan a nieto número 102


Identidad recuperada. Las Abuelas presentaron al nieto número 102.
Argentina. Se trata de un abogado de 32 años nacido en la ESMA. Es hijo de María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein, desaparecidos en 1977. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, hizo el anuncio junto a integrantes del organismo y familiares del joven que recobró su identidad. El último nieto recuperado había sido Francisco Madariaga Quintela, en febrero.
Carlotto, en conferencia de prensa, explicó que el joven está al tanto de su verdadera identidad, pero aún permanece anónimo porque "está procesando la noticia de la desaparición de sus padres", ocurrida el 15 de mayo de 1977.
El nieto recuperado es hijo de María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein, quienes militaban en Montoneros. El joven se negó a realizarse los exámenes genéticos, pero fue identificado gracias a que el juez federal que lleva adelante la causa, Rodolfo Canicoba Corral, dispuso que se le extrajera una muestra de ADN por medio de una requisa de ropa "imprevista", precisó Abuelas en un comunicado.
Canicoba adoptó esa medida de "último recurso" después de que fueran "fraguadas" unas muestras genéticas del joven que se habían obtenido en un allanamiento ordenado por el juez, se indicó.
Los padres del joven se habían conocido cuando ambos militaban políticamente en el ámbito estudiantil y se habían casado en Buenos Aires en enero de 1976, un año antes de ser secuestrados en la localidad bonaerense de Hurlingham, cuando la mujer estaba embarazada de cuatro meses y medio.
"Las Abuelas deseamos por sobre todas las cosas que nuestros nietos recuperen su identidad, pero también que este proceso sea lo menos traumático posible", señaló la nota de la organización.
20 de septiembre de 2010
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exigen juicio y castigo


Marcha en La Plata ante un nuevo aniversario de la desaparición de Jorge Julio López. Reclamaron la aparición con vida del testigo del juicio contra Miguel Etchecolatz y exigieron la condena a los responsables de su secuestro. También pidieron por Luciano Arruga y el esclarecimiento de otros casos de desaparecidos en democracia.
[María Laura D’Amico] Argentina. "¿Y si todos desaparecemos?" La pregunta quedó impresa con aerosol en la rambla de calle 7 junto a un dibujo de la cara de Jorge Julio López, el testigo que hace cuatro años declaró en el juicio contra Miguel Etchecolatz y desde entonces está desaparecido. A pocos metros, una murga dejaba de hacer sonar sus tambores para realizar una intervención tapándose ojos, oídos y boca, en repudio al silencio en torno de la segunda desaparición del albañil. Estas fueron algunas de las imágenes que dejó la marcha realizada ayer en La Plata para pedir por la aparición con vida del testigo desaparecido el 18 de septiembre de 2006, y por el fin de la impunidad para los autores de su secuestro.
Detrás de una extensa bandera con la insignia "Exigimos al gobierno nacional y provincial juicio y castigo a los culpables", más de dos mil personas se encolumnaron para marchar desde Plaza Moreno hacia la gobernación bonaerense y reclamar para que se investigue y se juzgue a los responsables materiales e intelectuales de la segunda desaparición de López.
Desde la primera fila y sosteniendo la bandera, la abogada querellante en la causa Etchecolatz, Guadalupe Godoy, afirmó que "el eje de la denuncia de este año es la impunidad en al cual ha quedado la causa a partir de la inoperancia del Poder Judicial". En ese sentido, explicó que "la causa no tiene imputados; desde hace un año y medio no hemos podido revertir que siga en manos de la policía bonaerense ni la indiferencia del poder político". A su lado, se encontraba Nilda Eloy, integrante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) y otros referentes de organismos de derechos humanos.
Más atrás, numerosas agrupaciones gremiales, políticas y sociales, centros de estudiantes universitarios y de escuelas secundarias, y movimientos sociales, agitaban coloridas banderas y coreaban, superpuestos, cánticos que giraban en torno de la aparición de López.
Poco antes de comenzar la movilización, otro de los integrantes de la AEDD, Carlos Zaidman, dijo que "un año más de impunidad es un año más en que los que secuestraron y desaparecieron por segunda vez a López siguen impunes y por eso nuestra necesidad de estar hoy acá". Refiriéndose a los juicios por delitos de lesa humanidad que se están realizando actualmente en todo el país, expresó que "el sistema de protección de testigos es otro fiasco. En el juicio de la Unidad 9, en La Plata, ha habido muchas agresiones aisladas. Creemos que la única posibilidad de proteger a los testigos es que la totalidad de los genocidas estén juzgados y en cárceles comunes". Agregó que, sin embargo, "esto nos ha redoblado en nuestra obligación de declarar. No nos amedrentaron haciendo desaparecer a treinta mil compañeros ni haciendo desaparecer a López. No nos van a amedrentar".
Sobre este tema, Godoy afirmó que "el sistema de protección de testigos parte de un error que es pensar que el mensaje fue sólo a los que declaran y no a todo un campo popular que durante muchos años reclamó los juicios y que, en el momento que podíamos empezar a tener justicia, lo que se nos mostró fue un mensaje de impunidad. En ese sentido seguimos reclamando que a quienes se tiene que encerrar y vigilar es a los que pueden hacer desaparecer a los testigos y no pretender que sean los testigos los que tienen que estar vigilados hasta tanto se terminen los juicios".
Al atardecer, los manifestantes se pararon frente a la gobernación bonaerense donde Zaidman y la integrante de la agrupación HIJOS, María Isabel Greco, leyeron un documento en el que rechazaron la "actitud pasiva y silenciosa de los gobiernos nacional y provincial, entendiendo que, en el tiempo transcurrido, es complicidad y encubrimiento". Asimismo, pidieron justicia por otros casos de desapariciones forzadas en democracia, como el de Luciano Arruga, el joven de dieciséis años secuestrado y desaparecido el 31 de enero de 2009 por agentes del destacamento policial de Lomas del Mirador, el de Sandra Ayala Gamboa, Andrés Núñez, Miguel Bru, entre otros, y se despidieron con el grito de "No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos".
20 de septiembre de 2010
19 de septiembre de 2010
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dónde está lópez 37


El reclamo en el centro porteño. Manifestantes marcharon para denunciar desaparición de Julio López y exigir su retorno con vida.
Argentina. Miles de personas marcharon ayer por el centro porteño para exigir la "aparición con vida" de Jorge Julio López, uno de los testigos centrales del juicio que concluyó con la condena a prisión perpetua a Miguel Etchecolatz. La movilización fue convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que nuclea a partidos de izquierda y organizaciones sociales.
El EMVJ acusó a los gobiernos nacional y bonaerense como "máximos encubridores de la desaparición" de López, y al Poder Judicial porque "mostró descarnadamente el rol determinante que sabe jugar cuando el poder lo convoca"; vinculó el asesinato de Silvia Suppo con su rol como testigo contra represores, acusó al gobernador Hermes Binner y a la Justicia santafesina como "garantes de la impunidad", repudió la "represión policial y la tortura", y "la política de los Kirchner de criminalización de la protesta, que intenta frenar luchas obreras y descabezar sus conducciones combativas".
La movilización partió desde el Congreso, encabezada por el titular del Servicio Paz y Justicia, Adolfo Pérez Esquivel, Mirta Baravalle, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, y el abogado Carlos Slepoy, que impulsó en los ’90 los juicios en España y ahora promueve la investigación en la Argentina de los crímenes del franquismo. A las seis de la tarde en Plaza de Mayo se leyó el documento. El EMVJ recordó que tras la desaparición de López el gobernador Felipe Solá admitió la responsabilidad de la policía bonaerense. "Nos dijo: ‘Peligra la gobernabilidad de la fuerza’. Ya habían renunciado a encontrar a nuestro compañero, y a detener y juzgar a los responsables." El EMVJ acusó al gobernador Daniel Scioli, a sus ministros de seguridad Carlos Stornelli y Ricardo Casal; a Néstor Kirchner y Cristina Fernández y "al superministro Aníbal Fernández por abandonar a Julio a su suerte y asegurar la impunidad de los responsables", al procurador Esteban Righi por "no instruir a los fiscales para investigar a la bonaerense", a los jueces Arnaldo Corazza y Manuel Blanco "por dejar caer la causa" y a la Corte Suprema "por inacción".
20 de septiembre de 2010
19 de septiembre de 2010
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ausencias de gustavo germano


‘Ausencias’, de Gustavo Germano, se inaugura hoy en el Centro Cultural Haroldo Conti. La mitad de las treinta imágenes que componen la exhibición fue sacada de álbumes familiares de desaparecidos; las restantes reconstruyen las situaciones sin los que ya no están. Y el efecto de ese contraste es el del título de la muestra.
[María Daniela Yaccar] Argentina. El mismo mar, la misma arena. Dos fotografías, una al lado de la otra. En la primera, en blanco y negro, los rostros sonrientes de dos enamorados en su luna de miel. En la otra, a color, un paisaje desértico, silencioso. Nada. No, "nada" no es la palabra precisa, en todo caso la palabra es el efecto de contraste entre esas dos imágenes: ‘Ausencias’. Así se llama la muestra que Gustavo Germano trae por segunda vez a Buenos Aires y que inaugura hoy a las 16 en el Centro Cultural Haroldo Conti (ex ESMA, Av. del Libertador 8151). Con un recurso impactante, aunque simple, el fotógrafo entrerriano residente en España propone una apelación a la memoria, con la evidencia de las ausencias que dejó la última dictadura militar argentina.
Como proyecto, ‘Ausencias’ nació en Entre Ríos hace cuatro años. Con el auspicio de Página/12 y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el apoyo de la Delegación del Gobierno de Catalunya en la Argentina y la producción de la Fundación Casa América Catalunya, Germano la mostró por primera vez en Barcelona en 2007. Desde ese momento, la exposición no paró de viajar. En marzo de 2008 llegó al Centro Cultural Recoleta e hizo una gira por el interior del país. Luego de pasar por Italia y París, acaba de inaugurarse en el Instituto Cervantes de Frankfurt (hay dos copias de la serie de treinta fotografías), y formará parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro.
El punto de partida de ‘Ausencias’ fue un triste pensamiento, "el tiempo que no se pudo ver envejecer" a los desaparecidos, cuenta Germano. Los catorce casos registrados están representados por dos fotografías. En la primera, extraída de álbumes familiares, la víctima del terrorismo de Estado aparece junto a sus allegados en una situación cotidiana y amena. En la segunda, los familiares y/o amigos aparecen retratados en el mismo lugar, e incluso repitiendo poses. Germano, cuyo hermano Eduardo se encuentra desaparecido, detalla que la idea surgió a fines de los ’90, aunque pudo concretarla en 2005, cuando se fundó en Entre Ríos el Registro Unico de la Verdad de la provincia. También colaboraron la Asociación de Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos de Entre Ríos (Afader) e HIJOS Regional Paraná.
Germano recortó su trabajo a Entre Ríos. Y seleccionó casos capaces de retratar distintos vínculos. Se ve a madres, hermanos, amigos y parejas. La variedad también se buscó en otros órdenes. "Hay personas de distinta extracción política y social, fotos en interiores y exteriores", detalla. El halo que atraviesa a todas las imágenes es la cotidianidad. "Desde el primer momento, las imágenes de desaparecidos se utilizaron como comprobación de su existencia. Aparecieron en pancartas o recordatorios, en general recortadas", explica Germano. De ahí la importancia de incluir el entorno: "Se entiende que la víctima no es sólo la persona desaparecida. Están los que lo amaban, que vivieron todo este tiempo con la ausencia", cierra.
El contraste entre esos pares de imágenes genera al menos silencio.
Es que hay una paradoja: la "interacción ineludible y a la vez imposible" entre las fotos, analiza Germano. El recurso carece de artilugios, salvo la escenificación del momento para evidenciar la ausencia. "Todos los familiares tienen una voluntad de hacer lo que sea necesario para mantener presentes las ausencias", cuenta el fotógrafo, y recuerda que al llegar al lugar se esforzaban por reproducir lo más exactamente el momento del pasado. Dentro de aquella paradoja, el carácter que le cabe a la segunda foto es el de la "denuncia de que ese espacio debería estar ocupado", en lo que Germano distingue "una actitud militante".

¿Por qué decidió traer nuevamente la muestra?
Se generaron muchas cosas alrededor de la muestra cuando estuvo la primera vez, como una cadena de mails con las fotos que sigue circulando. Tenía que volver. Decidí hacerlo a raíz de la invitación del Archivo Nacional de la Memoria y del C. C. Haroldo Conti, un lugar tan emblemático y representativo de los frutos que puede dar la persistencia de la lucha de los organismos en suma con la decisión política.

Horacio Verbitsky dijo que su trabajo era el más conmovedor que vio sobre el tema. ¿Por qué cree que las imágenes generan ese efecto?
Mi intención fue transmitir algo, pero no me puse en la cabeza qué era lo que se iba a ver. Supongo que es porque son fotos que no necesitan explicaciones, por eso evité ponerles texto. Generan mucha empatía porque podrían ser del álbum familiar de cualquiera.

Si hubiese que sacar una foto de la sociedad antes de la dictadura y una de la actualidad, ¿cómo se evidenciarían las ausencias?
Justamente, la idea de ‘Ausencias’ era poner en una docena de rostros la dimensión real de la tragedia. Bastaba hacer un click y no usar el número. En el Recoleta, Estela de Carlotto me dijo que vio a su hija. La ausencia de los desaparecidos, que es la de una generación, se nota porque ellos tenían un compromiso social y político. De cualquier manera, de todo se construye. Las ausencias provocaron luchas, las de los organismos de derechos humanos. Espero que la Argentina haya tomado un camino irreversible en la lucha por la justicia y la verdad, que ahora ha hecho carne en la sociedad. En este sentido, es importante señalar el caso de Papel Prensa, porque revela que detrás de la represión había intereses económicos. Y en cuanto a los juicios, el país se ve afuera com un ejemplo. No es lo mismo la década de ’90 que las políticas de derechos humanos de los últimos años.
19 de septiembre de 2010
18 de septiembre de 2010
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dónde está lópez 36


Se cumplen 4 años de la desaparición de Julio López. Los organismos denuncian que la causa esta "paralizada".
Argentina. En La Plata, los organismos convocantes marcharán a las 17 desde la Plaza Moreno, ubicada en el centro de la ciudad entre las calles 12 y 14, y 50 y 54, para dirigirse a la Plaza San Martín, donde se leerá un documento y habrá un recital de música.
Las agrupaciones exigirán "aparición con vida ya, juicio y castigo a los responsables y a todos los genocidas, por todos los compañeros" y reiterarán su reclamo para que se efectúen "juicios por centro clandestino de detención" y contra "las amenazas a testigos de juicios a genocidas".
En tanto, en la Capital Federal, las organizaciones nucleadas en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia se movilizarán a las 15.30 de Congreso hacia Plaza de Mayo con el reclamo por la aparición con vida del albañil.
Jorge Julio López desapareció de su domicilio en el barrio platense de Los Hornos el 18 de septiembre de 2006, día en que se exponían los alegatos de la querella en el juicio al ex comisario Miguel Etchecolatz, del que fue testigo.
Sus precisos testimonios en los juicios por la verdad y en el proceso a Etchecolatz fueron de vital importancia en la condena a cadena perpetua que dictó el Tribunal Federal 1 de La Plata.
Según denunciaron distintas organizaciones de derechos humanos, la causa judicial por la desaparición de López se encuentra "paralizada" después de cuatro años, sin que hasta el momento haya ningún detenido, procesado o imputado procesado.
19 de septiembre de 2010
18 de septiembre de 2010
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