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presentan proyecto de despenalización


Presentan un proyecto para despenalizar la tenencia para consumo personal. El GEN presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa para reformar el Código Penal de acuerdo con un nuevo paradigma sobre drogadicción. El proyecto retoma los argumentos de la comisión creada por el gobierno nacional para estudiar esos cambios.
[Emilio Ruchansky] Argentina. De repente, la reforma de la política de drogas se transformó en una carrera. Ayer, un proyecto de ley para despenalizar la tenencia de drogas ilegales para consumo personal fue presentada en el Congreso por el diputado del GEN Fabián Peralta, presidente de una de las comisiones que tratarán el tema: Prevención de las adicciones y lucha contra el narcotráfico. El bloque Proyecto Sur ya estaba ideando una iniciativa similar. El oficialismo lo tiene redactado por un comité de expertos que viene trabajando desde hace más de dos años e inspiró el proyecto del GEN. El apoyo de la reforma es amplio. Algunos diputados de la Coalición Cívica como de la UCR ya adelantaron públicamente el voto favorable. Para los bloques de centroizquierda, como el socialista, el tema ya era una bandera política.
"Hay una opinión favorable generalizada, que se consolidó con el fallo Arriola de la Corte Suprema, que declara inconstitucional penar la tenencia para consumo. Ahora queremos poner el tema en el cronograma para que sea discutido y acelerar las reuniones de asesores. Nuestra idea no es presentar este proyecto y no militarlo. Vamos a militarlo porque ésta es una deuda del Poder Legislativo, tenemos que admitir el fracaso de la legislación anterior, este cambio va a ayudar a combatir el narcotráfico", dijo anoche el santafesino Peralta, autor del proyecto, que entrará a la Dirección de Comisiones como "D 4346".
El artículo primero de su propuesta es sustituir el penúltimo y último párrafo del artículo 5 ley 23.737, que establece penas de un mes a dos años de prisión por la tenencia de drogas para consumo personal. "No será punible cuando por la escasa cantidad sembrada, cultivada o guardada y demás circunstancias –dice el proyecto de Peralta– surja inequívocamente que está destinada a obtener estupefacientes para consumo personal." El segundo es bajar la pena actual (de tres a doce años de prisión) a entre seis meses y tres años "cuando la entrega, suministro o facilitación (de drogas) fuere ocasional y a título gratuito y por su escasa cantidad".
Las modificaciones incluyen el último párrafo del artículo 14, que también pena la tenencia para uso personal, y el 16, por el que a un adicto condenado por un delito se le impone "una medida de seguridad curativa". Sobre este punto, el proyecto enfatiza que el tratamiento se hará "siempre que (el condenado) prestare consentimiento" y deberá ser reconocido y evaluado periódicamente por la autoridad sanitaria nacional o provincial. También se propone derogar del artículo 17 al 22, incluso porque en ellos "no se toma en cuenta la decisión personal de comenzar o no un tratamiento, cuestión esencial para la implicación y posterior desarrollo del tratamiento".
El abogado Luis Osler, asesor legal de THC, una revista de cultura canábica, consideró ayer que el proyecto tiene puntos difusos. "Dejar a criterio del juez si la tenencia es para consumo personal y que sea el usuario el que demuestre ‘inequívocamente’ el fin de la tenencia vulnera el principio de inocencia", dijo Osler. Además, señaló que no se deroga la tenencia simple, reprimida con prisión de uno a seis años: "Si no existe la tenencia simple, la policía tiene que tener un indicio de tráfico, no sólo un indicio de que alguien tiene droga. Hay que hacer inteligencia previa, porque el juez no debería determinar si la droga es para tráfico después de ordenar un arresto o un allanamiento, tiene que hacerlo antes".
Por otra parte, la figura de suministro gratuito, cuyas penas son disminuidas en el proyecto, también se presta a cierta confusión. Si dos personas fuman un porro, la policía los arresta y uno de ellos dice que el porro es suyo, debería ser penado por suministro... Al escuchar estas observaciones, Peralta reconoce que el proyecto es perfectible. "Lo importante es la intención política, poner el tema sobre la mesa y discutirlo. Nosotros estamos abiertos a hacer los cambios necesarios para actualizar la ley", señaló el legislador, de 44 años y aliado del socialista Hermes Binner.
"Yo visité cárceles y vi quién está preso por esto, gente pobre, ningún narcotraficante de peso. Además hablé con jueces federales de Santa Fe y me dijeron que el 90 por ciento de las causas son por consumo personal y el resto por venta minorista", aseguró Peralta, de pasado radical y larga trayectoria en la militancia social. "En la juventud me sentía un marginal porque cada vez que planteaba el tema –recordó–, los referentes del partido siempre nos decían ‘dejá, no te metás’. Creo que voy a terminar mi mandato tranquilo y conforme si despenalizamos."
Según Peralta, hay quórum en su comisión para avanzar con la reforma de la política de drogas, propuesta en 2007 por el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, actual jefe de Gabinete. De hecho, el 27 de mayo pasado fueron a la Cámara de Diputados los integrantes de la Comisión de Políticas Públicas de Drogas que asesora al gobierno nacional, el ex comité cuyos trabajos son citados en los fundamentos del proyecto. En esa reunión, varios diputados de las comisiones de Legislación Penal y Prevención de Adicciones apoyaron las iniciativas de los expertos sobre lavado, atención integral de los usuarios problemáticos y descriminalización del consumo.
Pese a que el puntapié inicial fue del oficialismo, tal como se publicó en la edición de ayer de este diario, faltaba el impulso de la oposición para que la reforma prospere, ya que el kirchnerismo dejó de ser mayoría en las comisiones que lo tratarían. Esta semana hubo dos apariciones del jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, en charlas coordinadas por la Comisión de Políticas Públicas de Drogas. En una de ellas habló de un cambio de escenario. "Si el Estado y la dirigencia política principalmente no se comprometen con la problemática y la abordan integralmente, este tema le va a costar mucho a la sociedad", dijo.

18 de junio de 2010
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el caso de luis adolfo holmquist


"Mi hermano era un valiente.".
Argentina. Luis Adolfo Holmquist es una de las 22 víctimas cuyo secuestro se investiga en la causa del Centro Clandestino Jefatura de Policía. Su ingreso en el lugar está asentado en los libros que el testigo Juan Carlos Clemente entregó a la Justicia. Holmquist fue detenido en un operativo de la Brigada de Investigaciones tucumanas cuando tenía 20 años y nunca más se lo volvió a ver. El joven militaba en la UES y su hermano Oscar lo recordó ante Página/12. "Luis era muy valiente, tenía mucha capacidad de conducción desde chico, era muy querido en la zona sur de San Miguel de Tucumán por su constante militancia y presencia en los barrios carenciados", dijo.
Ante la consulta sobre su opinión acerca del testigo que entregó la documentación que compromete aún más a los represores que están siendo juzgados, Holmquist fue tajante: "Clemente es un traidor, se valió de las fuerzas represivas para romper al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), tiene su compañera desaparecida y viene de la militancia de los grupos católicos. En el año ‘70 lo conocí. Es más, simuló su muerte en Salta", terminó.

17 de junio de 2010
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el caso de diana oesterheld


La madre de Diana Oesterheld perdió a cuatro hijas, un yerno y dos nietos por nacer.
Una de las personas que figuran en la lista de Juan Carlos Clemente es Diana Irene Oesterheld, hija del escritor y guionista Héctor Oesterheld, quien estaba embarazada de seis meses al momento de su secuestro. Fernando Araldi, su hijo, al que también llevaron por unos días, la recordó cuando declaró en Tucumán durante el juicio. Lo acompañó su abuela, Elsa Sánchez de Oesterheld, que viajó desde Buenos Aires para revivir el secuestro de Diana y el asesinato de su esposo Raúl Araldi, en agosto de 1977, en Tucumán. Días después del secuestro de Diana, el 28 de julio de 1976, personal de la Jefatura de Policía liderado por el represor Roberto ‘el Tuerto’ Albornoz dejó a Fernando en la Sala Cuna, donde estuvo como NN hasta el 10 de agosto, cuando fue recuperado por sus abuelos paternos.
Un año después, en agosto de 1977, Raúl Araldi tuvo el mismo destino de su madre. "A mi padre directamente lo mataron y llevaron su cuerpo a la Jefatura. Un testigo sobreviviente contó que, mientras estaba secuestrado, escuchó que policías festejaban porque habían traído muerto a mi padre, uno de los últimos jefes montoneros", relató. Elsa Sánchez de Oesterheld aseguró: "Me enteré del secuestro de mi hija tiempo después y pude venir unos pocos días. Presenté un hábeas corpus pero no tuve novedades de mi hija ni de mi yerno", contó. Diana militaba en ese entonces en la Juventud Peronista. Durante la dictadura, Elsa también perdió a sus otras tres hijas, a otro yerno y a dos nietos por nacer.

17 de junio de 2010
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la disposición final


Una lista con los nombres de 293 personas secuestradas por la última dictadura militar. La nómina que un testigo que estuvo secuestrado y luego trabajó para la policía entregó a la Justicia tucumana documenta 293 casos de secuestros. En 195 personas figura la observación "DF", que significa Disposición Final, es decir que fueron asesinados.
[Ramiro Rearte] Tucumán, Argentina. Son 293 nombres. Escritos prolijamente con una máquina de escribir por orden alfabético. Nueve páginas. Los apellidos están en mayúscula. En la segunda columna están los alias, varios casilleros están en blanco. La tercera se titula observaciones y allí figuran DF, Libertad o Disp. PEN. Así es la lista que entregó el martes a la Justicia tucumana Juan Carlos ‘el Perro’ Clemente al declarar como testigo. Es el registro documental de 293 secuestros, realizado, según el testigo, en la jefatura de policía de Tucumán, donde funcionó un centro clandestino de detención. En 195 casos figura DF, "Disposición Final", es decir que fueron asesinados.
Clemente entregó a los jueces dos biblioratos. Allí no sólo está la lista en la que se detallan los nombres de los secuestrados y qué pasó con ellos (libertad, a disposición del Poder Ejecutivo Nacional o Disposición Final), sino también fotos con los seudónimos de cada detenido. Hay fotocopias de 28 fotografías de personas, que en muchos casos tienen la indicación "NG" (nombres de guerra), una lista denominada "Operativos aprobados pendientes de ejecución", que contiene los nombres de 28 personas, y otra titulada "Nómina de DS (delincuentes subversivos) que actualmente se encuentran en la clandestinidad cuya captura se hace necesaria", que incluye los nombres de 36 personas.
El testigo también aportó una nota firmada por uno de los represores acusado en este juicio de la muerte y desaparición de 22 personas, Roberto Heriberto Albornoz, en la que instruye al 2º jefe del Departamento de Inteligencia (D2) para que investigue a un militante tucumano, Flavio Orlando Villafañe. "Era amo y señor de las personas", dijo Clemente sobre Albornoz, cuya firma figura en los documentos. En otra foja, bajo el título, "nómina de delincuentes subversivos que se encuentran en la clandestinidad", se observan anotaciones manuscritas. Y en otra se detallan las personas "cuya captura se hace necesaria". También hay escritos en donde se resalta "nómina de cadáveres identificados por la sección dactilografía durante el año 1975" y un acta de "entrega del cuerpo de Susana Inés Strelzik (cuatro fojas)" y la entrega del cuerpo de un joven dirigente tucumano "Juan Carlos Suter (dos fojas)".
Clemente fue uno de los testigos más resistidos por los abogados querellantes y también por la defensa de los represores en este juicio en el que, además de Albornoz, están acusados el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y dos policías. El represor Antonio Domingo Bussi quedó fuera de este juicio por problemas de salud. Clemente era acusado de ser "doble agente", porque fue secuestrado pero después de ser liberado entró oficialmente a trabajar en la policía tucumana hasta que se retiró, en 1984. Por estos días atiende un quiosco de golosinas dentro de un colegio privado. Finalmente fue uno de los abogados de los represores quien pidió que se presentara a declarar. Nadie sabía lo que iba relatar frente a los jueces y mucho menos que iba a entregar memos de la represión. 20 de las 22 víctimas incluidas en la megacausa de la Jefatura de Policía en Tucumán figuran en los libros de la represión tucumana a los que tuvo acceso Página/12.
Clemente contó ante los magistrados que mantuvo esa documentación en secreto durante 34 años porque no confiaba en nadie y vivía permanentemente amenazado. En su relato, sostuvo que fue secuestrado el 23 de julio de 1976, llevado a Nueva Baviera, donde estuvo una semana, y después a la ex Jefatura, donde fue interrogado bajo torturas. Meses después le propusieron ingresar a una oficina administrativa del Servicio de Información Confidencial tucumana (SIC), donde lo hacían archivar papeles. A fines de 1977, cuando fue desmantelado ese organismo clandestino de la dictadura, y ya convertido en policía, dijo que logró rescatar esos dos biblioratos, en momentos en que la mayoría de los papeles se arrojaba a una fogata.
El testigo confirmó que en la época de su juventud, cuando era militante barrial de la Juventud Peronista y estudiante de Medicina de la UNT, le decían El Perro Clemente. Las frases más impactantes de su testimonio fueron: "arrojaban los papeles que no servían a una fogata y el resto no sé adónde iba", "tenerlos (por los libros) era pena de muerte, por eso los envolví en plástico y los escondí bajo un entrepiso".
Clemente volverá a sentarse frente a los jueces el próximo martes, cuando responda las preguntas de las partes. Los abogados de las víctimas y el fiscal general Alfredo Terraf pidieron una pericia caligráfica del represor Albornoz, ya que, según la declaración del testigo, muchos de los documentos tenían su firma.

17 de junio de 2010
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los desaparecidos están allí


Hay restos de por lo menos ocho víctimas pero puede haber más en San Pedro. Los investigadores esperan una inspección del juez federal Francisco Miño para seguir la búsqueda en las próximas horas. A la Casa de Derechos Humanos, que denunció las inhumaciones clandestinas hace tres años, preocupa la seguridad de la fosa.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. Los peritos del Equipo Argentino de Antropología Forense que hallaron una fosa común en el campo San Pedro avanzaron en el descubrimiento de más fragmentos humanos. "Hay restos de por lo menos ocho víctimas. Pero esta es la primera capa, puede haber una segunda capa", dijo una fuente cercana a los investigadores que ahora esperan una inspección del juez federal Nº 2 Francisco Miño para seguir la búsqueda en las próximas horas. Ya trabajan en el lugar dos antropólogos forenses al frente de un equipo de ocho personas, pero la semana que viene se sumarán otros dos. Lo que más preocupa a los militantes de la Casa de Derechos Humanos que denunciaron las inhumaciones clandestinas hace tres años es la seguridad del hallazgo. "Es la prueba de que este campo del Ejército operó como centro de exterminio de víctimas del terrorismo de estado", dijeron Milagros Demiryi y Jorge Castro, quienes ayer se entrevistaron con el juez para solicitarle que refuerce la custodia del predio. El ingreso al campo está bloqueado, pero recién ayer a media mañana se apostó un patrullero de la Policía Federal, pero si esa fuerza no garantiza la seguridad, el magistrado podría convocar a efectivos de Gendarmería Nacional, dijeron las fuentes.
El elemento que guió a los forenses hasta la fosa clandestina fue la cal. Los restos estaban bajo un manto blanco. "La cal los perdió", dijo Castro, en obvia referencia a los ejecutores de la masacre. Los testimonios que la Casa de Derechos Humanos recolectó con paciencia todos estos años y presentó en su primera denuncia en abril de 2007 habilitan a pensar que puede haber más fosas comunes.
"El primer indicio que surgió de los testimonios es que los cuerpos habían sido rociados con cal. Ese fue el elemento que los perdió. O sea, que al encontrarse restos de cal en un lugar donde la cal no existe en el suelo es un dato firme de un enterramiento clandestino. Ahora, el paso siguiente es saber los restos de cuántas personas hay en esa fosa". ¿Y puede haber más fosas comunes?
Los testimonios dicen que los enterramientos clandestinos con cal se hicieron varias veces. Hay datos cruzados, algunos testigos que hablan de dos hechos y otros de tres hechos. Indudablemente, el campo San Pedro se usó primero como centro de torturas y después pasó a ser centro de exterminio señaló Castro.
Las fuentes judiciales evitaron hasta ahora precisar la dimensión del hallazgo, pero la Casa de Derechos Humanos manejaba indicios. "Hay restos de seis personas en una primera capa, pero puede haber una segunda capa que tendrá que investigarse cuando se saque la primera. Son pasos que se tienen que dar", dijo Castro. Aunque después, otras fuentes dijeron que la investigación había avanzado hasta descubrir restos de ocho cuerpos.
Castro y Demiryi llegaron hasta el despacho del juez Miño, preocupados por la seguridad de la fosa común. Le pidieron al magistrado que realice una inspección judicial que se podría concretar en las próximas horas y ordene reforzar la custodia del campo San Pedro. Le anunciaron también que se constituirán en querellantes en la causa. "Lo que hemos solicitado al juez son medidas de seguridad y la pulcritud de los pasos que se deben dar para que esto sea transparente en las causas que se desprendan de la identificación de los restos y permitan hallar a los culpables", afirmó Castro.
"Esto no es producto de iluminados. Esto ha sido posible gracias a muchas personas que colaboraron en forma anónima porque los organismos siempre hemos sido muy serios y les garantizamos la reserva de identidad. Cada uno aportó lo que sabía. Fue un trabajo silencioso de recolección de datos y de investigación esforzada. Lo importante es que pasaron más de 30 años y la gente no olvidó. Y lo que en 1984 y 1985 era un rumor, después se convirtió en una sospecha material fehaciente y este hallazgo es la culminación de lo que dicen las Madres de Plaza de Mayo: la única lucha que se pierde es la que se abandona", agregó Castro.
Demiryi dijo que por estas horas viven sentimientos contradictorios. "Por un lado, la satisfacción que haber llegado a una prueba que confirma la verdad. Una verdad que ha sido denunciada y proclamada a los cuatro vientos, pero a la que cuesta tanto acceder. Y por otro lado, el dolor de esta verdad. Pero aún así, es importante rescatar el valor de quiénes han aportado datos y animar a quienes sepan algo de esa época que lo aporten, porque seguramente hay mucha más gente que sabe. Y esto demuestra que cuando se trabaja seriamente se llega a la verdad. Quizás uno quisiera otros ritmos. Pero a mi me parece que es un mensaje muy claro, que los desaparecidos están ahí, pasaron más de 30 años, pero están ahí. Hoy, los encontramos y los seguiremos encontrando", finalizó Milagros.

17 de junio de 2010
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descubren otro centro de exterminio


Localizan posibles inhumaciones clandestinas de víctimas del terrorismo de estado cerca de Santa Fe. El campo San Pedro -como se lo llama , tiene más de 100 hectáreas, era utilizado para prácticas de artillería y maniobras militares, por lo que demandó un trabajo intensivo desde 2007. Ahora, la tarea apuntará a precisar la magnitud del hallazgo.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. El Equipo Argentino de Antropología Forense halló una fosa común con restos humanos en un campo del Ejército cercano a la ciudad de Santa Fe, en una investigación judicial por inhumaciones clandestinas de víctimas del terrorismo de estado que comenzó hace tres años. "Es el segundo hallazgo de este tipo en el país, pero el primero en un predio militar", dijo a Rosario/12 el antropólogo Miguel Nieva, quien dirige la búsqueda en una causa que instruye el juez federal Nº 2 de Santa Fe, Francisco Miño. Se trata de restos de "varias personas" encontrados bajo un manto de cal y "asociados a evidencias balísticas", explicó Nieva. El campo San Pedro -como se lo llama , tiene más de 100 hectáreas, era utilizado para prácticas de artillería y maniobras militares, por lo que demandó un trabajo intensivo y sistemático desde 2007 que se coronó esta semana. Ahora, la tarea apuntará a precisar la magnitud del hallazgo y avanzar en la búsqueda de una segunda fosa común, como relatan algunos testimonios de lugareños.
La causa se inició en abril de 2007 por una denuncia de la Casa de Derechos Humanos de Santa Fe, que integran Madres de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y el Movimiento Ecuménico. Pero ya en 1984, la Conadep había recibido comentarios del cuidador del campo San Pedro, que sospechaba de enterramientos clandestinos por las evidencias que había encontrado, entre ellas manchas de sangre en un árbol. El hecho abonó la hipótesis de un "centro de exterminio" de la dictadura, pero que no se pudo verificar porque nunca hubo una investigación seria y sistemática hasta ahora, cuando se abrió la causa hace tres años.
El juez Miño convocó al Equipo de Antropología Forense para realizar una "prospección arqueológica" en el campo San Pedro, "localizar posibles inhumaciones clandestinas de la dictadura" y en su caso, identificar "los restos humanos". El predio está ubicado en jurisdicción de Campo Andino, a la vera de la ruta entre esa localidad y Arroyo Aguiar y a unos 15 kilómetros de Laguna Paiva.
"Desde 2007, se realizaron diferentes excavaciones, un relevamiento del terreno y el análisis de distintas fuentes documentales", dijo Nieva. "Y como resultado de ese plan de trabajo continuo y sistemático de exploración intensiva, el miércoles pasado se produjo el hallazgo de una fosa común, en cuyo interior se hallaron restos humanos de varias personas cubiertos con cal y evidencia balística asociada a los mismos", agregó. "Ahora, comenzarán las tareas de identificación", pero seguirá "la prospección y búsqueda" de un segundo enterramiento porque "todavía falta explorar una gran superficie" del campo.
Nieva dijo que la fosa encontrada esta semana tiene casi tres metros por uno y medio. "Es una fosa común con un número indeterminado de personas. No sabemos qué cantidad de cuerpos puede haber ahí adentro, que están con restos de cal. Hemos encontrado también evidencias balísticas que nos permitiría corroborar esta hipótesis de enterramientos clandestinos de la dictadura. Todavía no tenemos la certeza de que sea esto, pero estamos en camino a comprobarlo", afirmó.
La primera vez que el Equipo de Antropología Forense halló fragmentos humanos en un centro clandestino fue en el "Pozo de Arana", en La Plata, donde estuvo secuestrado Julio López. "Pero esta es la primera vez que se encuentran restos humanos en un predio del Ejército", precisó Nieva. "Se hicieron trabajos en varios lugares del país, se trabajó en La Perla, en el Batallón de Arsenales en Tucumán y en otros lugares, pero es la primera vez que logramos encontrar restos en un predio militar".
"El campo se utilizó durante mucho tiempo para prácticas de artillería y maniobras militares. Por eso, el terreno es muy difícil de abordar porque está lleno de modificaciones, tiene pozos de zorros y trincheras. Estos cambios dejaron secuelas. Así que nosotros evaluamos todas estas señales que hay en el campo y cuáles son las potencialmente explorables y cuáles no. Y sobre esa base, avanzamos para tratar de cubrir toda la superficie que se pueda y no dejar dudas sobre si hay restos. Ahora, sabemos que sí hay restos humanos", relató el antropólogo.

¿Encontraron proyectiles? -preguntó Rosario/12.
Encontramos una vaina servida de arma de fuego asociada con los restos, pero en este caso no es un indicio de relevancia porque era un campo de artillería y hay muchísimos fragmentos de municiones, vainas y proyectiles que suele utilizar el Ejército. Ahora si aparecen asociadas a los restos, ahí habrá que ver, pero todavía no estamos en esa etapa -contestó.

La investigación demandó un gran esfuerzo. En un primer momento, los testimonios apuntaron a determinados lugares del campo como posibles sitios de enterramientos clandestinos. "Los exploramos a todos, incluso ampliamos la zona, pero no encontramos nada. Entonces, lo que hicimos fue plantear el trabajo en todo el predio y cubrir los indicadores naturales que veíamos", relató Nieva. Esto significó que se hicieran más de 2.000 sondeos y en los últimos meses entre 60 y 70 por día. "Por eso tenemos tantas excavaciones, porque hay un equipo grande de trabajo integrado por ocho personas. Hicimos prospección sistemática en todo el predio y para eso utilizamos una pala diseñada especialmente que saca una muestra del sedimento y vamos corroborando si hay remociones que tengan correlato con las perturbaciones que vemos en la superficie", agregó.
La tarea del Equipo de Antropología Forense explica la importancia que le asignó a los testimonios y denuncias de la gente del lugar que se conocen desde 1984, como el relato del cuidador del campo que falleció hace algunos años. "Por eso planteamos este método de trabajo, porque valoramos todos los testimonios y denuncias. Y sabemos que con el paso del tiempo es muy difícil ubicar los lugares con tanta precisión en un predio tan grande que tiene más de 100 hectáreas", dijo Nieva. Y en esa investigación también colaboraron otros dos organismos de derechos humanos: Hijos y la Asociación para la Recuperación de la Identidad Histórica de Argentina (Aristha).
Un agente civil de la dictadura, Eduardo Constanzo, condenado a prisión perpetua en el juicio de Rosario, relató a este diario el traslado de 27 personas desde La Calamita hasta una quinta en Monje y luego inhumadas en un campo del Ejército en Santa Fe. ¿Esto tiene que ver con esa investigación judicial?
Hasta que no se produzca una identificación de los restos no vamos a saber si eso es así o no. Ahora, si se identifica a una de las personas del traslado que habla Constanzo y es una de esas 27 personas que trasladaron desde La Calamita, ahí estaríamos aportando una prueba científica para fundar el testimonio de Constanzo. Pero habrá que esperar el resultado de los ADN- concluyó Nieva.

16 de junio de 2010
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testigo fue víctima de atentado


Trataron de atropellarlo con un auto.
[José Maggi] Argentina. Oscar Bustos, testigo y querellante en la Causa Díaz Bessone fue atropellado por un vehículo que le provocó una doble quebradura en su pie izquierdo. "Me tiraron el auto encima porque sabemos quiénes son los responsables de la desaparición de nueve cadáveres que estaban en el cementerio de Granadero Baigorria, y se pusieron muy nerviosos", reveló Bustos a Rosario/12. La víctima del atentado, reveló además que estuvo "20 minutos tirado en el camino de tierra llamando al teléfono que me dió el Programa de Protección de Testigos, y nadie me atendió: ni los números que tenemos para llamar en caso de emergencia, ni siquiera el 911. Me terminó auxiliando un matrimonio del barrio donde vivo", se quejó Bustos.
"Todo ocurrió en la esquina de Orsetti y Asunción, el miércoles 2 de junio alrededor de las 20.30, cuando regresaba a mi domicilio de barrio Nuevo. Iba entrando al barrio cuando se aparece un auto VW Gol con vidrios polarizados. El auto hizo un amague como para esquivar un pozo, y se me vino encima. Es una calle de tierra y está todo parejo, no hay ningún pozo. Y se me vino encima a gran velocidad hasta que me doy cuenta y me tiro para que no me pegue de lleno, pero me pisan el pie entero con la cubierta delantera izquierda. Pude sacarla enseguida, sino me pasa la rueda trasera por encima también".
"Me llevaron al hospital Baigorria, donde espero dos horas y me sacan dos placas y ven que tengo dos fracturas: una en el tobillo y otro abajo. Me enyesaron, y me volví a casa. Ahí llame al Programa de Testigos y se encargaron de llamar a la policía para hacer la denuncia".
Bustos segura que llamó mientras estaba tirado en el calle de tierra pero que nadie lo atendió. "Está todo registrado en mi aparato: llamé a la policía y a todos los teléfonos que tengo para emergencias. Me dijeron que el Programa cambió de empresa y que no estaba solucionado el tema desde hace un tiempo".
"Voy a ir mañana (por hoy) a dejar sentada la denuncia ante la Fiscalía Federal Nº 2, porque ya denuncié el tema en la comisaría 24 de Baigorria. Ahí me aconsejaron que no denuncie nada más que un auto me atropello", remarcó.
Bustos asegura que "si bien la zona está sin mucha luz, es obvio que esta persona me ha esperado para hacer ésto, porque esa misma calle que es Orsetti, sigue y pasa por debajo de la autopista y ya no se ve casi nada, el auto desaparece fácil".

¿Usted sospecha de donde viene la agresión?
Tengo sospechas. Esto es político porque estamos desenmascarando un hecho que pasó en Baigorria durante la dictadura y que se terminó de concretar en 1984 antes del robo a los tribunales provinciales. Acá hay mucha gente implicada de Baigorria, hay un par de abogados, hay un par de personajes de la política. Es más hace un mes también en la casa de un familiar mío, lo fueron a patotear varias personas, y a mi me dejaron una amenaza en mi contestador. A ellos los amenazaron y le dijeron que los iban a matar.

¿Qué es lo usted estaba investigando?
Es el robo de cadáveres, en verdad una profanación, porque en el 84 cuando se investigó y se encontraron los cuerpos, después lo hicieron desaparecer. Esto fue en enero de 1984, y fueron hallados en el cementerio de Baigorria. Se llevaron algunos y dejaron los restos de nueve de ellos en el osario, y hasta el día de la fecha no se sabe nada de ellos. Recién en el 2005 gente del Equipo de Antropología Forense, se contactó conmigo para tratar de rearmar esa historia. Hasta ahora la única persona que tiene que haber tenido conocimiento de esto era el director del cementerio municipal en el 84, que debe saber qué hicieron con esos cuerpos. Y hay otro abogado que sospechamos que tiene complicidad", apuntó.

Bustos estuvo detenido en La Calamita durante diez días y reconoció el centro clandestino de detención en dos ocasiones: el 30 octubre de 2006 y quince días después.

16 de junio de 2010
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selección argentina con abuelas


Diego Maradona se reunió con Estela Carlotto y respaldó a las Abuelas de Plaza de Mayo. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo viajó a Sudáfrica para promocionar la candidatura al Premio Nobel de la Paz. "Los argentinos queremos saber la verdad", dijo el DT de la Selección después de saludarla.
Argentina. Estela de Carlotto fue a ver una práctica de la Selección en Sudáfrica, donde viajó para promocionar la candidatura al Premio Nobel de la Paz para las Abuelas de Plaza de Mayo. Terminado el entrenamiento, Diego Maradona se acercó a saludarla y le dio su apoyo. "Es una luchadora", dijo sobre la titular de Abuelas. También reconoció el trabajo que está haciendo la entidad para recuperar a los hijos de desaparecidos apropiados durante la dictadura. "Los argentinos queremos saber la verdad", sostuvo. "Todos tenemos que estar con ellas, y los que no quieren estar es porque se hacen los giles."
Carlotto viajó a Sudáfrica para realizar una serie de actividades, entre ellas entrevistarse con Nelson Mandela, aunque esa reunión se suspendió luego de que una bisnieta del ex presidente sudafricano –Zenani, de 13 años– perdiera la vida en un accidente de tránsito.
La visita de ayer a la Selección tuvo en parte el objetivo de hacer un gesto de agradecimiento a Maradona. El equipo argentino está respaldando públicamente la postulación de Abuelas de Plaza de Mayo para el Nobel de la Paz. En el partido de despedida antes de viajar a Sudáfrica, que el seleccionado jugó contra Canadá, los jugadores salieron a la cancha con una bandera que decía "Apoyamos a las Abuelas de Plaza de Mayo para el Premio Nobel de la Paz". La pancarta viajó a Sudáfrica y está ahora colgada en las tribunas del estadio de Pretoria durante los entrenamientos.
Carlotto llegó al Centro de Alto Rendimiento de la Universidad de Pretoria con un vestido de invierno negro. Hacía un frío polar que calaba los huesos, y el viento, intenso, helaba manos y narices. Carlos Bilardo le prestó un camperón de los que usan los integrantes del cuerpo técnico.
Terminada la práctica, Maradona y ella charlaron a un costado de la cancha durante unos cinco minutos. "Gracias por venir, las quiero mucho", le dijo el DT de la Selección. Diego le regaló además un banderín argentino y tuvo gestos de afecto como tomarle las manos y despedirla con un cerrado abrazo. La escena fue vista desde las tribunas, a las que Maradona se dirigió después para decir, sobre el trabajo de Abuelas, que "todos los argentinos queremos saber la verdad".
Diego se confundió también en un abrazo con Gabriel Batistuta, quien presenció el entrenamiento en las tribunas mezclado entre los periodistas. "¡Aquí traemos a buenas personas!", les gritó a los periodistas que cubrían el entrenamiento.
Carlotto, por su parte, contó del encuentro que le había agradecido por la actitud de "su hija Dalma, que es muy solidaria, y a través de su arte, del Teatro por la Identidad, nos ayuda a buscar a nuestros nietos".
"Me recibió con gran cariño y ternura", agregó. "Tiene dos hijas maravillosas y él también es abuelo ahora. Abrazarlo es abrazar algo muy querido, con la ternura de una abuela. El representa a los argentinos que luchan desde abajo, desde donde surgieron."

La presidenta de Abuelas conoció a Maradona un 1º de Mayo en Cuba, donde había sido invitada por Fidel Castro para los festejos del Día de los Trabajadores. Ayer se dijo ilusionada con la posibilidad de que el seleccionado se consagre campeón del mundo y que las Abuelas consigan también su reconocimiento. Carlotto comparó este mundial con el que se hizo con Videla en el palco presidencial: "En el Mundial ’78 se hacían los goles y los papás de desaparecidos llorábamos, a pesar de ser argentinos, porque mientras se hacía un gol se apagaban los gritos de los que estaban secuestrados y estaban siendo torturados e iban a ser asesinados", recordó. En cambio, dijo, el Mundial de Sudáfrica "nos llena de esperanza". "Qué lindo sería que la Argentina se merezca el premio que es esta copa y el Nobel que es para todos los argentinos", apuntó.
La dirigente llegó a Sudáfrica el sábado. El domingo estuvo en el Pabellón Argentino, una muestra en Sandton, a unos pocos kilómetros de Pretoria, y en el Museo de la Memoria, en Soweto. Tiene previsto asistir mañana, antes de volver a Argentina, al partido que la Selección disputará ante Corea del Sur en el estadio Soccer City de Johannesburgo, donde tal vez pueda sacarse las ganas de ver a Juan Sebastián Verón, al que ayer no pudo saludar. La titular de Abuelas contó que conoce a Verón "desde que es bebé", porque su familia frecuentaba en La Plata "al papá de Sebastián". "Conozco a Bilardo, al papá de Sebastián y a él de cuando era bebé. Además hay algo especial, mi esposo era fanático de Estudiantes. Todavía recuerdo el campeonato del ’68", cuando el equipo de La Plata ganó el titulo de campeón del Mundo.
La candidatura de Abuelas para el Premio Nobel de la Paz fue aceptada por el comité noruego el pasado 20 de abril. La postulación fue impulsada por Daniel Filmus, quien las propuso como "un ejemplo no sólo de recuperación de la memoria, sino de cómo buscar un futuro mejor para todos". El ganador del Nobel se dará a conocer a mediados de octubre y la ceremonia de entrega se realizará en diciembre en la ciudad de Oslo, Noruega. Hasta el momento, Abuelas logró localizar y restituir a 101 jóvenes apropiados por el terrorismo de Estado. En el organismo estiman que todavía quedan otros 400 por encontrar, para muchos de los cuales, cuando ellas no estén, quedará el registro del Banco de Datos Genéticos. "El mejor premio, siempre, es encontrar otro nieto", reiteró ayer Carlotto ante los medios que registraron el encuentro con Maradona.

16 de junio de 2010
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