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la chica que se salvó por un alacrán


El drama de una chica secuestrada para ser prostituida y luego obligada a mendigar. Una joven boliviana de 17 años fue secuestrada en la Capital y llevada al Chaco por una red de trata. Se escapó del prostíbulo, pero cayó en manos de un supuesto pastor evangélico, ahora preso, que la forzaba a pedir limosna.
en la esquina de Triunvirato y Echeverría, en el barrio porteño de Villa Urquiza, donde trabajaba como doméstica, cama adentro, en una casa de familia. Sola en la gran ciudad, con la única presencia familiar cercana de una tía, la joven estuvo desaparecida por más de tres meses, hasta que fue hallada en el Chaco, en poder de un supuesto pastor evangélico que la sometía a explotación laboral. La joven tuvo que vivir junto con otras 30 personas, algunas de ellas también obligadas a vivir en condiciones miserables. En ese sitio pasó el último mes. Antes, se supone que estuvo en manos de una organización dedicada a la trata de personas para su explotación sexual. La chica ignoraba que estaba en el Chaco, dice que no sabe dónde queda el primer lugar al que fue llevada y del que pudo escaparse. Como extraña paradoja, a la joven la "salvó" la picadura de un alacrán.
C. L. J. M. fue encontrada, el miércoles de la semana pasada, gracias a la gestión de los médicos y asistentes sociales del centro de salud del barrio San Cayetano, de Resistencia, al que fue llevada la joven de 17 años porque sufría dolores, sensación de adormecimiento y contracciones, entre otros síntomas, debido a que había sido picada por un alacrán. "La chica llegó acompañada por una pareja mayor, hombre y mujer, que no supo explicar el origen de la joven, lo que hizo sospechar a los médicos que la asistieron. Uno de ellos, cuando pudo quedarse a solas con ella, averiguó que se encontraba en poder de un supuesto pastor evangélico que la obligaba a mendigar en la calle y a vender, para obtener fondos para una organización religiosa denominada Misión Siglo XXI, que supuestamente tiene una sede en Buenos Aires", explicó a Página/12 Silvina Cantero, directora de Protección de la Subsecretaría de Derechos Humanos del Chaco, quien participó del rescate de la joven.
Con posterioridad, uno de los asistentes sociales, al ingresar al sitio de Internet de Missing Children, constató que la joven figuraba entre las personas desaparecidas buscadas por la organización. La denuncia había sido hecha, en Buenos Aires, por Carmen Alicia Justiniano, la tía de la joven, que también se había presentado ante la comisaría 39ª, la fiscalía de Saavedra y Núñez a cargo de José María Campagnoli, la Fundación La Alameda y la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. Al comprobar que la chica había sido secuestrada, los médicos alertaron a las autoridades provinciales, que hicieron un operativo en la sede de la Misión Siglo XXI, en un departamento del tercer piso del barrio San Cayetano Prolongación, en la ciudad de Resistencia.
"Cuando habló a solas con los médicos, recién allí, la chica supo que estaba en la provincia del Chaco. Les dijo que antes había estado encerrada en un lugar al que no puede identificar y del que pudo escaparse. Toda esa parte de la historia tiene que ser profundizada, porque es posible que la chica haya sufrido abuso sexual", dijo Cantero.
El operativo en San Cayetano fue ordenado por la Justicia federal del Chaco, con intervención del Comando de Operaciones Especiales de la policía local, psicólogos y asistentes sociales de la Subsecretaría de Derechos Humanos, cuyo titular es Marcelo Salgado.
Primero ingresó el comando policial y luego el resto de los que participaron en el operativo. En la casa vivían 30 personas que compartían tres habitaciones, un baño y un living comedor. "En el lugar había ocho menores: tres chicos y un bebé que estaban con su madre, una mujer que también estaba sometida, la adolescente boliviana y otros cuatro chicos que son hijos del supuesto pastor. Además, había un joven de 23 años, que presentaba todos los síntomas psicológicos de sometimiento y que fue liberado. En su caso, se le dieron los medios para que viajara a su casa, en el partido bonaerense de La Matanza." La mujer que estaba con los cuatro niños también es de la provincia de Buenos Aires. El resto de las personas dijeron pertenecer a la misma organización religiosa.
"Todos los chicos, incluyendo los hijos del pastor, eran obligados a mendigar y a vender en la calle. Esto lo supimos porque lo relató uno de los hijos del pastor", precisó Silvina Cantero. "El único detenido, por ahora, es el pastor, que presentó documentación según la cual la Misión Siglo XXI es un culto aprobado por la provincia, pero esto es todavía materia de investigación, porque no se sabe si la autorización es legal."
El lugar allanado y clausurado se dedicaba, según sus dueños, a recibir a personas que venían a tratarse de su adicción a las drogas. "Lo único cierto es que había personas, incluyendo los menores, que eran sometidos a trabajo esclavo", sentenció Cantero.
Por lo demás, el lugar era inhabitable: "Todas las habitaciones, incluyendo la cocina, estaban sucias, llenas de cucarachas que subían por las paredes y todos los chicos, e incluso algunos de los mayores, tenían piojos y lesiones en la piel derivadas de la falta de higiene". La joven C. L. J. M. estaba desde hacía un mes en ese lugar. Antes, se cree que habría caído en manos de una organización dedicada a la trata de personas para su explotación sexual. La chica ahora está en un hogar, por disposición de la Justicia federal del Chaco. Fue visitada por su tía, quien la encontró "en muy buenas condiciones de salud", según le dijo la mujer a este diario.
La adolescente ha pedido volver a Bolivia, para vivir con su abuela. "Ahora se tiene que definir un tutor para que se haga cargo de ella. Mientras tanto, sigue la investigación para tratar de saber qué le pasó a la joven antes de que cayera en manos del supuesto pastor. Eso es todavía una incógnita porque ella elude hablar del tema", explicó Cantero. El nombre del supuesto pastor evangelista fue mantenido en reserva por los investigadores.

11 de febrero de 2010
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piden 25 años para ex dictador bignone

La fiscalía pidió 25 años de prisión para Bignone.


Argentina. En el juicio oral y público ante el Tribunal Oral federal Nº1 de San Martín, la fiscalía pidió hoy 25 años de prisión para el ultimo dictador, Reynaldo Bignone, y una pena similar para los ex jefes de la guarnición de Campo de Mayo, Santiago Omar Riveros y Fernando Verplaetsen acusados de 50 desapariciones forzadas de personas.
Se trata de pedidos de penas similares a los hechos días atrás por el representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Ciro Annichiarico, y la abogada Alcira Ríos, las primeras dos querellas que alegaron de las seis presentes en este juicio.
Los fiscales reclamaron además penas de 20 años de prisión para el ex jefe del batallón 601 de inteligencia militar, Alberto Roque Tepedino; de 14 años para el entonces jefe de la escuela de infantería, general Jorge García y 12 para el jefe de la escuela de logística, Eugenio Guañabens Perelló.
En cambio, para el comisario bonaerense Germán Montenegro, jefe de la comisaría de Bella Vista por donde pasaban muchos de los secuestrados antes de ser trasladados a los cuatro centros de detención ilegal de la guarnición, los fiscales que pidieron 2 años de prisión en suspenso.
Los siete imputados habían escuchado en la sala los primeros alegatos pero hoy consiguieron una excepción pedida por sus defensores oficiales y el banquillo de los acusados quedó vacío.
En cambo, sentadas entre el publico, un grupo Abuelas de Plaza de Mayo encabezada por su titular, Estela de Carlotto, siguieron los pedidos de pena debido a que luego del alegato de la fiscalía inició su alegato el representante de esa querella, Mariano Gaitán, referido a casos de mujeres secuestradas que alumbraron en cautiverio.
Para mañana está agendado el alegato del abogado Pablo Llonto, por familiares particulares y luego arrancará la exposición de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos. Durante la semana próxima no se realizarán audiencias y el jueves 25 de febrero comenzarían los alegatos de las defensas.

11 de febrero de 2010
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la historieta en argentina


Separando la paja del Trillo. Empezó escribiendo para dos de los dibujantes más prestigiosos y populares de la Argentina: Alberto Breccia y Horacio Altuna. Y desde entonces, Carlos Trillo no paró. Su pluma dio vuelta al héroe clásico de los cuadritos para dar vida a un nuevo y querido tipo: el antihéroe.
Desde que descubrió su oficio, Carlos Trillo se levanta todas las mañanas y se va a trabajar, como si fuese una persona como cualquier otra. Sí y no, claro. Porque Trillo, qué duda cabe, es una persona como cualquier otra. Pero, al mismo tiempo, su oficio no es un oficio cualquiera, sino que es uno que ya casi nadie realiza: escribir historietas. Lo hace, eso sí, con la mayor de las cotidianidades. Desayuna, se despide de su familia, y se marcha al trabajo. Como si fuese el protagonista de una de sus historietas, parece guardar las formas, componer un personaje hasta dar vuelta la esquina o meterse en una cabina telefónica. Allí, el oficinista perfecto se abre el traje, se saca los anteojos, y debajo de la camisa aparece esa enorme S, en azul y rojo.
Pero como no es el protagonista de la historieta de nadie, sino que es quien las escribe para que otros las dibujen, Carlos Trillo continúa su camino, y se instala en esa oficina, cualquiera sea, que siempre estuvo ahí, para que pueda imaginar esas historias de un género que creció leyendo y que, treinta y cinco años después del que se puede considerar su primer guión, su persistencia y entusiasmo ayuda a mantener vivo, a pesar de que muchos crean que –en los tiempos que corren– la historieta es apenas un anacronismo. "A mí no me parece", asegura previsiblemente Trillo, que ha hecho mucho para que la historieta reflexione sobre sus clichés más heroicos y, al mismo tiempo, vuelva a abrazarlos. "Tal vez acá sea anacrónica. Pero no me termino de dar cuenta. Lo que sí es verdad, es que la historieta desapareció del quiosco de revistas", concede Trillo, sentado ante la mesa que ocupa el living de su actual oficina –o estudio– ubicado a la vuelta de su hogar, en Vicente López. "Toda mi vida me fui a trabajar al centro", comenta. "Pero hace unos años decidí probar quedándome por la zona. Con alguna duda, porque no sabía si iba a funcionar, estando tan cerca de casa. Pero a la semana no entendía cómo hacía para irme hasta allá todos los días", explica el gran sobreviviente de esa raza en extinción llamada guionista de historietas argentino, una genealogía que se inició con Oesterheld y supo continuarse en esos nombres prolíficos que los fieles lectores del género veían repetirse de revista en revista, como los de Alfredo J. Grassi, Ray Collins o Robin Wood. Aquellas revistas desaparecieron, pero Carlos Trillo sigue y sigue.
Cuando se le pregunta si alguna vez se imaginó que iba a estar tanto tiempo haciendo historietas, o si la historieta iba a durar tanto, a Trillo se le escapa una sonrisa. "La historieta va a terminar con nosotros", asegura, y los múltiples sentidos de la frase ayudan a dejar la respuesta en suspenso hasta que explica que tanto él como sus colegas –y también los lectores, ¿por qué no?– tal vez sean los últimos de su clase. Porque es difícil que haya nuevas generaciones que puedan vivir de la historieta, calcula. "Ahora ya es muy difícil", asegura Trillo, que antes ha terminado su razonamiento sobre la desaparición de las historietas del quiosco, diciendo que deberían haber terminado en la librería. Pero se interpuso la comiquería, lamenta.
Por eso es que tiene un particular significado que sea justo una historieta de Trillo –‘El síndrome Guastavino’ dibujada de manera extraordinaria por Lucas Varela, y serializada originalmente en la revista Fierro– quizá la primera argentina en intentar romper ese límite impuesto por las comiquerías y encontrar un lugar en las librerías locales, de la mano de Mondadori. Algo que sucede tres décadas y media después del comienzo de una larga historia construida desde una oficina, donde Mr. Trillo sabe ir todos los días a buscar esas puertitas que, como una generosa versión de su legendario Sr. López, le permita seguir invitándonos a visitar todos esos otros mundos que, por supuesto, siempre estuvieron en éste.

Loco y Negro
Cuando finalmente Trillo llegó a estar frente a frente con Alberto Breccia, el dibujante de muchas de las historietas que había leído con pasión durante su infancia, ya sabía que no iba a ser médico (llegó a dar el examen de ingreso a la Facultad de Medicina) ni abogado (aunque había cursado varios años de Derecho). Y sabía también, desde hacía tiempo, que no iba a ser el piloto de avión que soñó durante su infancia de hijo único, con padre colectivero y madre ama de casa. "Cuando mi viejo se jubiló, vendió todo y metió la plata en un banco", recuerda Trillo. "Eran otros tiempos. ¿Te acordás de la frase de Perón, ésa en la que preguntaba quién había visto alguna vez un dólar? Bueno, mi viejo nunca vio uno. Cuando murió fui a cerrar su cuenta: había apenas 120 pesos. Nunca la había usado."
En la casa del futuro guionista no había muchos libros, salvo los que leía él. Y las revistas de historietas, claro. "Con los amigos de la cuadra leíamos el Pato Donald con tanta atención que ya sabíamos que había diferentes autores, y que uno era mejor que los demás, aunque el nombre no salía en ningún lado: era Carl Barks."
A pesar de semejante fanatismo infantil, arengado por profusas sesiones primero de Misterix, y luego de Frontera y Hora Cero, Trillo asegura que nunca se le pasó por la cabeza ser guionista de historietas. Aunque con un compañero de Derecho llamado Eduardo Belgrano Rawson llegaron a escribir un guión que llevaron a un Misterix ya lejos de su mejor época, cuando ya la editaba Yago. Con el mismo caradurismo de estudiante con el que presentaron aquel guión, Trillo y Belgrano Rawson llegaron a hacer un programa de radio en Municipal. Así fue como Trillo llegó a hacerle un reportaje a García Ferré para su programa, y terminó escribiendo guiones para ‘El Hada Patricia’ o ‘La Familia Panconara’ en sus revistas. En la vorágine de aquellos años jóvenes también escribió cuentos humorísticos para Patoruzú, un par de volúmenes para el Centro Cultural de América Latina junto a Alberto Bróccoli (incluido uno dedicado a la historieta) y también se asomó a la publicidad, donde conoció a Alejandro Dolina, con quien escribió Tony Avila, el detective poeta para la revista Siete Días.
Por eso es que, cuando finalmente estuvo frente a Breccia, Trillo insiste que aún no sabía lo que quería hacer, pero ya sabía lo que no. Breccia había ido a ‘Satiricón’ convocado por su director Oskar Blotta y se estaba yendo sin ganas de hacer nada de lo que le proponían, cuando le pidió a Trillo –que ya andaba por ahí, y que "por alguna razón" (sic) era el único que sabía hacer guiones– que le escribiera algo. "Me acuerdo que el mismo día en que Breccia me trajo el primer Daneri, Altuna vino con las primeras pruebas del Loco", precisa Trillo, refiriéndose al primer capítulo de la serie ‘Un tal Daneri’ –que se publicaría por primera vez en la revista Mengano, de la que fue director– y a ‘El Loco Chávez’, la tira que a partir del 20 de julio de 1975 empezó a publicarse en la contratapa de Clarín, y que aún hoy tal vez sea el personaje más popular de toda su carrera.
"Era una historieta que se hacía fácil. Sólo tenías que ir contando las costumbres de la gente", revela Trillo, que confiesa haber disfrutado mucho haciéndola. La base de las historias eran los amigos y las minas, y Trillo lamenta que con el tiempo se haya perdido eso de juntarse en el bar a hablar pavadas. Una costumbre que no sólo perdió la ciudad, sino también el Loco en los reentapados que se publican en forma de libro. "Es que cuando armamos las tiras para publicarlas en las revistas italianas, descubrimos que había páginas y las de charlas de bar... ¡no se terminaban nunca!". Según cuenta Trillo, el final de El Loco llegó porque Altuna vivía en España, y el correo con las tiras nuevas siempre se retrasaba. "Además Horacio nunca fue un hombre que entregara temprano... ¡A veces tenía que ir directamente al taller con las tiras!". Como muestra de la popularidad del personaje, recuerda que cuando El Loco se estaba terminando, la hinchada de Racing –el cuadro por el que sufría el personaje– llegó a cantarle el clásico "El Loco no se va/ El Loco no se va". El reemplazo fue ‘El Negro Blanco’, que Trillo realizó con dibujos de Ernesto García Seijas, y nunca alcanzó el nivel de popularidad de El Loco. "Hoy pienso que el error fue hacerlo también periodista, porque la comparación era inevitable. Pero es algo que no me di cuenta en ese momento."

Historia Argentina
Una de las claves tempranas de la carrera de Trillo como guionista de historietas fue, según él mismo dice, haber elegido a los dibujantes antes que las revistas. "Por entonces casi nadie trabajaba con los dibujantes", explica el guionista, que escuchaba cómo Altuna le pedía que no le presentase guiones de ciencia ficción, porque le salían mal. O cómo Enrique Breccia le pedía que no le hiciera dibujar caballos. "¡Por eso en Alvar Mayor los personajes caminan tanto!", revela. Pero para semejante plan era necesario tener dónde publicarlo, y ahí es cuando aparece primero la Editorial Record, que editaba la revista Skorpio, y luego las publicaciones de La Urraca, donde Trillo y sus dibujantes disfrutaron de algo que en aquellos comienzos resultaba una ventaja fundamental: tener piedra libre para hacer lo que quisieran. "No había un formato que respetar, una cantidad de páginas a la que ceñirse. Por eso es que Cascioli siempre fue para nosotros un gran editor", calcula Trillo, que recuerda que supo irse de ambas editoriales antes de que las alcanzase, a cada una, su propia crisis.
Antes de esa retirada, el guionista aprovechó muy bien todas las libertades para hacer sus mejores historietas. E incluso para hablar de historietas, algo que no se solía hacer cuando –junto a Guillermo Saccomanno– escribió la sección El Club de la Historieta para Skorpio. "Sin inocencia alguna, con Oesterheld leído y disfrutado, con toda la literatura, con el oficio del creativo publicitario, Trillo entra en la ficción aventurera y le pega al primero que está ahí: el héroe", dice Juan Sasturain, que cree que es la sucesión de personajes que Trillo fue realizando junto a Horacio Altuna –la evasión del pusilánime Sr. López, la melancolía de Charlie Moon, el patetismo del impresentable detective Merdichevsky– donde mejor está ejemplificada esa tarea de desmontaje y descalificación hasta terminar de crear ese personaje clásico de las historietas marca Trillo: el antihéroe. Un camino que también se hace evidente desde las aventuras de Alvar Mayor para Skorpio hasta las desventuras de Marco Mono para La Urraca, ambas dibujadas por Enrique Breccia. Todo un trabajo realizado al margen de esa editorial que por entonces era el líder de la industria local de la historieta: Columba. "Para ellos, era como si las historietas de Oesterheld nunca hubiesen existido", explica Trillo, tal vez su mejor heredero, el que terminó el trabajo del maestro y supo llevarlo aún más allá, como se puede ver en las recién reeditadas aventuras de Marco Mono (Doedytores), una historieta cuyo protagonista –como explicita su autor en el prólogo– está más allá de la maldad y la culpa. Y donde el mal (con minúsculas), siempre gana.
Se puede decir que Marco Mono es donde mejor se nota esa libertad de oficio tan bien ganada por Trillo, por la que ganó muy temprano –en el año 1979– el premio Yellow Kid, el más importante de la historieta europea. En aquel entonces, tanto él como otros representantes de su generación, comenzaron a viajar a Europa –presentó con Saccomanno, en el Festival de Lucca, su ‘Historia de la Historieta Argentina’–, y vieron cómo seguir esta historia de vivir haciendo historietas: entendiendo un mercado europeo al que seducir con sus baratijas. "Me acuerdo que Oreste del Buono, un crítico italiano muy inteligente que inventó la revista Linus, decía que lo que tenía de bueno la historieta argentina, era la dictadura que nos oprimía. Como nadie podía decir pan al pan y vino al vino, teníamos que inventar metáforas, y entonces lográbamos una cosa poética muy buena, que ellos no hacían más. Y nosotros le respondíamos que en una de ésas era mejor que fuésemos más pedestres pero viviésemos un poco más libres."

Cosecha Francesa
Trillo cuenta que, cuando era chico, con sus amigos jugaban a abrir sus revistas de historietas al azar, y obligarse a descubrir quién era el autor de los dibujos que aparecían frente a ellos. "Y casi siempre lo descubríamos." Pero si se le pide que explique cómo descubrir que una historieta tiene guión suyo, asegura que no podría. "Creo que no sabría reconocerla", dice el autor que no dejó de escribir historietas cuando al fin pudo decirle al pan, pan, y al vino, vino. Y la sucesión de éxitos se multiplican: el fenómeno Cibersix en la década pasada, un primer pie en el mercado francés con Fulú –con el hoy mundialmente reconocido Eduardo Risso–, y una actualidad en la que no deja de trabajar con diversos artistas locales, y también del extranjero. "Alguien me dijo alguna vez que se notaba en mis guiones la influencia de Carl Barks, algo que me gusta, porque siempre fui fanático", comenta con sorpresa. "Pero también hay cosas que me dejan perplejo, como sucede en Francia, donde muchos dicen que yo hago denuncia social. No estoy de acuerdo, porque si uno muestra gente pobre que vomita en la calle, es porque esa gente está ahí. No se lo puede llamar denuncia, sino que es apenas una observación. Pero para ellos yo soy un artista social, y así es como llegan a leer ‘Clara de Noche’, que para mí es apenas un chiste. Ellos destacan que en esas páginas los hombres sean siempre todos chiquitos y mezquinos, y cosas así."
Si se le deja elegir a Trillo sus historietas preferidas, la selección permite recorrer su evolución como guionista en los últimos años. Primero con la extraordinaria ‘Custer’, homenaje fantástico a Alphaville, ciencia ficción noir sin trajes espaciales ni cohetes, dibujado por el español Jordi Bernet. "Fue mi primera historieta para un mercado extranjero, y también todo un desafío", explica. "Además, me acuerdo que al editor español no le parecía ciencia ficción. Y lo convencí mandándole el prólogo de ‘Crash’, donde Ballard habla del espacio interior. Creo que picó con eso", recuerda con una sonrisa traviesa. Pero el colmo de las travesuras llegó con ‘Cosecha verde’, una feroz farsa bananera con dibujos de Mandrafina. "Me acuerdo que Cacho me llamó para avisarme que ya llevábamos como tres días de noche en la historieta, porque yo nunca le había dicho que pasase al día. Y ahí fue cuando inventamos eso de la noche eterna de la dictadura", explica y, ahora sí, no puede evitar lanzar una carcajada. Premiada en Francia con todos los honores –junto con Fulú fue uno de sus mayores éxitos en un mercado difícil, que hoy se ha abierto para sus proyectos–, Trillo la ubica entre sus preferidas porque fue su primera historieta larga, para ser leída sin ser separada en capítulos. Pero también confiesa haberse avergonzado un poco, porque para los franceses es un alegato contra la dictadura militar argentina, y –cuenta en realidad– Cosecha... es una opereta centroamericana desaforada. "Lo que ahí se cuenta no tiene nada que ver con los usos y costumbres nuestros, así que me daba un poco de vergüenza que me premien de manera equivocada, ¿no?", dice el guionista, que revela que, para los franceses, los dibujantes argentinos son iguales a los italianos. Porque suelen contar las historias desde cerca, y a ellos –los franceses– les gusta en cambio que se tomen el trabajo de mostrar el entorno, de "alejar la cámara". Es la escuela francobelga en acción, que un dibujante como Mandrafina –con el que Trillo ha trabajado por más tiempo y que, asegura, siempre lo sorprende– sabe interpretar a la perfección. Por más que, como cuenta Trillo, su sueño siempre sea que le escriba una historia que sólo suceda entre tres paredes, como una obra de teatro. "Algún día lo vamos a hacer", amenaza. O se resigna. O ambas cosas, quién sabe.

Las Nuevas Plumas
Una anécdota que le gusta contar a Trillo comienza cuando suena el teléfono de su estudio. El guionista atiende, y al otro lado de la línea hay un periodista estadounidense que le pregunta cómo es que un guionista desconocido como él consiguió trabajar con una estrella como Eduardo Risso, refiriéndose a ‘Chicanos’, el segundo trabajo que hicieron juntos, y que publicaron también en Francia. Luego del éxito de Risso dentro del mercado de los cómics norteamericanos con la serie policial ‘100 Bullets’, ’Chicanos’ se publicó en los Estados Unidos, y el periodista en cuestión –ignorante de todo lo que no sea el mercado propio, como apunta Trillo que suele suceder– no había repasado muy bien la cronología. "Así que le dije que sí, que el Sr. Risso había sido muy generoso al atender el pedido de un joven como yo, y cualquier pavada que se me ocurría... ¿para qué iba a perder el tiempo explicándole?", se ríe Trillo.
Casi como los clubes de fútbol locales, con el tiempo las historietas de Trillo son como un verdadero semillero de dibujantes, que luego son tentados por dineros del exterior. O de otros géneros más rentables, como el joven Sáenz Valiente, que hizo un volumen del deleznable detective argento, coimero y violento Sarna con Trillo y ahora –cuenta– se dedica a los dibujos animados. "Los dibujantes vienen cada vez más jóvenes", se sorprende. "¡Muchos son más chicos que mis hijos!". El benjamín de la clase –que incluye a la italiana Mónica Catalano, y un proyecto en danza con ese maestro que es Ivo Milazzo, pasando por habitués como Bernet o Mandrafina, entre otros– es Pablo Túnica, con el que está desarrollando una serie para una colección que dirige el dibujante francés Joann Sfar, uno de los artistas actuales que Trillo más admira. "Con Pablo estamos haciendo ‘Jusepe en América’, que reversiona la primera fundación de Buenos Aires, que terminó trágicamente, con antropofagia y todo", revela el guionista, y comenta al pasar que ésa sería la serie a consideración de Mondadori si deciden continuar con las historietas luego del flamante Guastavino, que ha despertado una cierta polémica. Cuando se le dice que el protagonismo de un padre castrador, militar y torturador en la historia huele a dictadura-explotation, Trillo se ríe, y dice que el papel que cumple ese personaje en la historia es casi el mismo que si fuese simplemente un obsesivo católico, como un Seineldín sin la parte militar.
Sabio lector del mercado en el que vende sus productos, Trillo concede que, ahora, cada vez más logra ambientar las historias que se le ocurren en Argentina, algo que antes no solía suceder. Como una sangrienta tragedia ambientada en la época de Rosas, que dibuja Horacio Domingues. O el vampiro que dibuja Peni (Pedro Penizzotto), que vive en Argentina y se alimenta de pobres, que por acá el poder parece no echar nunca de menos. "Alguna vez, cuando escribió el prólogo de ‘Charlie Moon’, Saccomanno eligió llamarla ‘Carlitos Luna’, preguntándose por qué no podía ambientarse una historia así por estos pagos. Y cuando con Risso hicimos ‘Chicanos’, en realidad queríamos llamarla ‘Bolita’", revela. "Queríamos hacer una detective boliviana en Buenos Aires, y contar cómo era discriminada. Pero el editor francés, el único que se atrevió a publicar la historia, nos dijo que allá no se entendía, que hiciéramos un paquistaní en Alemania, algo así. Al final terminó siendo un chicano en Estados Unidos. Pero eso ya es algo muy visto. ¿Te imaginás qué lindo hubiese sido poder llevar a cabo la historia tal como la imaginamos originalmente?", dice el guionista que, al parecer, ahora sabe cómo hacer para quedarse por estas tierras. Y que, a pesar de sus tres décadas y media de historias, asegura que hay nuevas que siguen viniendo.
Y aún más: que hay historias que –después de todo este tiempo, después de tanto profesionalismo– todavía está deseando contar. Sólo necesita esperar a que los dibujantes vengan a él.
Y que siga habiendo días de oficina, claro.

10 de febrero de 2010
6 de septiembre de 2009
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otra hiena humana a juicio


Menéndez con el alta casi firmada. El represor estaría en condiciones de ser juzgado en Tucumán la semana que viene. Un médico forense consideró que el ex jefe del III Cuerpo del Ejército podría dejar el hospital este viernes y luego ser trasladado a Tucumán. Está acusado con Bussi y otros represores.
[Ramiro Rearte] Tucumán, Argentina. El represor Luciano Benjamín Menéndez podría ser dado de alta el viernes. El dato se desprende del chequeo realizado ayer por un médico forense enviado por el Poder Judicial, a pedido del Tribunal Oral Penal de Tucumán "con carácter de urgente". El profesional dijo que Menéndez estará en condiciones de ser trasladado, por tierra o aire, al Jardín de la República, donde la semana que viene debe presentarse como uno de los acusados por crímenes de lesa humanidad en la megacausa Jefatura de Policía.
El ex jefe del III Cuerpo del Ejército fue internado el pasado jueves 4 en el Hospital Militar de Córdoba y se informó que sufría un cuadro de neumopatía aguda. Según el informe médico, firmado por Carmen Carreras, Menéndez debía permanecer internado unos "25 o 30 días" para superar su dolencia. En ese contexto, ayer recibió la visita del médico forense Eduardo Gasparrini. El médico dictaminó que el condenado a dos cadenas perpetuas estaría en condiciones de presentarse el martes 16 cuando comience el juicio en Tucumán.
"El informe dice que conforme al tratamiento y los medicamentos que se le están suministrando, el viernes 12 se evaluaría un alta hospitalaria", dijo Mariano García Zavalía, secretario de Derechos Humanos del tribunal. "Menéndez debe completar esquema antibiótico parenteral hasta el viernes 12 de febrero y de no mediar complicaciones se planifica el alta hospitalaria según evolución neumonológica", dice el escrito que ya recibió el juzgado tucumano.
Pasado mañana, el mismo médico forense evaluará el estado de Menéndez y deberá explicitar de qué manera se trasladará al imputado hasta Tucumán, si por vía terrestre o por avión sanitario. Después del informe de Gasparrini, el Tribunal Oral espera poder comenzar las audiencias en los plazos previstos, con la presencia del represor de 82 años. "Si el viernes nos informan que Menéndez no se recuperó, se analizará qué se hace con el juicio. Una de las posibilidades es excluirlo de este proceso y comenzar igual", avisó, de todos modos, dijo García Zavalía.
La megacausa Jefatura de Policía investiga las responsabilidades por la desaparición de 22 personas en ese centro clandestino de detención y tiene como acusados, además de Menéndez, a Antonio Domingo Bussi, Alberto Luis Cattáneo, Mario Albino Zimmerman, Roberto "El Tuerto" Albornoz y los hermanos Luis y Carlos de Cándido.
El Tribunal Oral prepara para el juicio un operativo médico y de seguridad de envergadura, ya que no sólo deberá atender la salud de Menéndez, sino también la de Bussi, quien requerirá asistencia de un respirador y una ambulancia.

10 de febrero de 2010
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perejiles y prostituyentes


Nadie se encarga de los proxenetas.
[Mariana Carbajal] No nos quedemos solo con los perejiles. Con otras palabras, es lo que advierte el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata en la segunda sentencia por un caso de trata de personas desde que se sancionó la ley que tipificó la figura penal. "Este tipo de delitos conforma la nueva criminalidad organizada del siglo XXI, que será tan lesiva socialmente como los delitos de tráfico de estupefacientes que constituyeron la modalidad habitual de fines del siglo pasado. Consecuentemente, es dable observar que no se repitan los viejos vicios en la instrucción de estos ilícitos, donde por problemas y negligencias investigativas se termina puniendo a los autores menos importantes de la cadena, como es exactamente el caso de autos, donde nos encontramos con un no vidente y una mujer tratada que ascendió de categoría y pasó a ser regente de sus propias compañeras, nuevas víctimas", escribió el juez Mario Alberto Portela en su voto, al que adhirieron sus colegas Roberto Atilio Falcone y Néstor Rubén Parra.
En el primer juicio oral por el delito de trata que se hizo en el país, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe condenó a diez años de prisión el 27 de noviembre a Julia Núñez, una reclutadora, que recorría barrios pobres de los alrededores de la capital provincial captando bajo engaño a niñas y adolescentes.
Sobre los grandes proxenetas, ningún rastro, ninguna investigación, ninguna condena todavía. El tribunal marplatense es claro: si no se profundizan otras líneas investigativas –por ejemplo, que se llegue a quienes financian los viajes a la Argentina de las mujeres captadas en Paraguay–, difícilmente "se pueda desmontar realmente toda la cadena que evidentemente cuenta con complicidades de funcionarios policiales y municipales". A los y las perejiles hay que perseguirlos y condenarlos. Sobre eso no hay dudas. Pero no deben ser los únicos. O sucederá como con las causas por infracción a la ley de drogas, en las que quienes van presos y atestan las cárceles son los eslabones marginales de las grandes organizaciones criminales. Hoy hay alrededor de 700 mujeres detenidas en prisiones federales por transportar poca cantidad de estupefacientes en el interior de su cuerpo o en equipajes. Representan el 80 por ciento del total de presas del Servicio Penitenciario Federal.
El juicio marplatense por trata fue abreviado. Lo acordó el fiscal del juicio Juan Manuel Pettigiani con el abogado de los imputados. Y así, lamentablemente, Mar del Plata se perdió la oportunidad de un debate oral y público que hubiese jugado como caja de resonancia de una problemática que trasciende las fronteras del delito, en un momento en el que se empezaron a correr ciertos velos que ocultan la trama de la trata en la ciudad balnearia. El titular de la fiscalía especializada en el delito de trata de la Procuración General de la Nación (Ufase), Marcelo Colombo, aporta un dato muy interesante: "En Paraguay, la mayoría de las sentencias condenatorias fueron por acuerdo de juicios abreviados y eso –dicen los investigadores paraguayos– incide de modo negativo en la configuración social disvaliosa del fenómeno". No nos olvidemos: La trata de mujeres se sustenta en la naturalización de la explotación de la prostitución ajena y fundamentalmente en la existencia de clientes-prostituyentes.

10 de febrero de 2010
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denuncian trabajo esclavo


Denuncian a una empresa por trata de personas y trabajo infantil. Organizaciones que vienen denunciando el trabajo esclavo bloquearon ayer el acceso al molino de la empresa Nuestra Huella, en Pilar. Denuncian que la granja avícola contrata familias con varios hijos para que todos trabajen en el lugar.
Argentina. Hombres, mujeres y niños que madrugaron durante años para trabajar en alguna de las setenta granjas avícolas que la empresa Nuestra Huella S.A. tiene en el territorio bonaerense, y por las que sus dueños son investigados en la Justicia por "trata de personas" y "trabajo infantil", se concentraron ayer desde las 5.30 con el respaldo de la organización La Alameda y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) –organizaciones que vienen denunciando el trabajo esclavo– para bloquear el acceso al molino de la empresa, ubicado en la localidad de Pilar. Tras ocho horas de bloqueo, los manifestantes consiguieron que, por primera vez, la delegación del Ministerio de Trabajo bonaerense llamara a una conciliación el miércoles para la reincorporación de dos trabajadoras. Además, la delegación ministerial se comprometió a tomar acciones por la denuncia de que la empresa "contrata grupos familiares con varios hijos para la explotación de los mismos".
"Una asistente social me recomendó que firme mi renuncia con la promesa de recibir una indemnización. Yo necesitaba la plata, mi hijita estaba enferma y tenía que cuidarla, en la granja me amenazaban con despedirme por abandono de trabajo. Pero de los siete mil pesos que me prometieron sólo me dieron 1400", denunció la despedida Marisol Díaz Mereles, que trabajó de sol a sol durante dos años con su marido en la granja La Escondida. Un año lo hizo sin sueldo.
Antes del amanecer, unas 80 personas ya estaban ubicadas frente a los tres grandes silos del molino donde la empresa Nuestra Huella S.A. recibe la materia prima para producir el alimento que abastece a las decenas de galpones ubicados en las localidades de Exaltación de la Cruz, Pilar, Mercedes, Capilla del Señor, Lima y Escobar.
La hilera de camiones "bloqueados" se comenzaba a acumular a lo largo de la calle Eucalipto, en una zona rodeada de quintas donde las primeras luces de la mañana dejaban ver padres y niños que recolectaban verduras. La neblina disipada también permitía ver en toda su extensión la granja avícola de Nuestra Huella, que funciona al lado del molino que desnudaba otro problema: "Allí trabaja un hombre de 30 años con toda su familia, pero no va a salir a denunciar nada porque está bajo amenaza", explicó Agustín Navarro, secretario general de la Unión de Trabajadores de Granjas Avícolas (UTGA), despedido por su participación gremial y con una reincorporación judicial que aún no se efectivizó. Es la misma situación de Oscar Taboada, despedido en enero de 2009.

Después de cinco horas de bloqueo, las respuestas se fueron a buscar a la delegación del Ministerio de Trabajo de Pilar. En la reunión, Navarro no fue reconocido como representante gremial –a pesar de que la inscripción de la UTGA está radicada en la cartera de Trabajo nacional y fue reconocida por las órdenes judiciales de reincorporación–, pero como particular reclamó la reincorporación de las granjeras Díaz Mereles y María Soledad Garzón y solicitó que se realizara un informe de los asistentes sociales Patricia Gautter y Claudia Eramo por "falsas promesas de indemnización y engaño de alta laboral".
Cuando frente a los silos la situación comenzaba a caldearse por la intensidad del sol y la falta de respuestas llegó la noticia de que el titular de la delegación de Trabajo, Marcelo Martino, llegaría a realizar una inspección para "constatar el conflicto" y llamar a una audiencia de conciliación. Dos horas más tarde y custodiado por tres patrulleros, Martino llegó frente al molino de Nuestra Huella, pero se dirigió directamente adentro del predio para constatar que la familia que allí trabaja –y se escondió durante toda la mañana– lo hacía "normalmente".
Con la audiencia confirmada para el miércoles, los granjeros despedidos no se conformaron. "Hace dos años que denunciamos la situación de explotación y nadie nos quiere escuchar", apuntó Mereles, mientras alrededor de Martino, todos los chicos y presentes pedían que se le tomara declaración de la situación de explotación infantil que vivieron. Luego de idas y vueltas, Martino permitió que en la declaración de Navarro –denunciante ante la delegación– se agregara que la empresa "contrata grupos familiares con varios hijos para la explotación de los mismos" y prometió informar de manera inmediata a la Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti).

Informe de Nahuel Lag.

10 de febrero de 2010
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premian política de drogas de cfk


Premio internacional a la política de drogas de CFK. Una victoria en la guerra perdida. Premian en un encuentro internacional realizado en Perú la política de drogas del gobierno argentino, que se aparta de la criminalización de los usuarios.
Lima, Perú. La política de drogas del gobierno argentino fue reconocida por importantes organizaciones internacionales durante un gran encuentro regional realizado en Lima. Recibió la distinción la comisión que asesora a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre prevención y lucha contra el crimen organizado, la corrupción y la política de drogas.
El reconocimiento fue entregado ayer por el alcalde de Surquillo durante el encuentro internacional convocado para la presentación del nuevo informe de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, integrada por los ex presidentes Ernesto Zedillo, de México; César Gaviria, de Colombia, y Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus, los escritores Paulo Coelho, Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez y el recientemente fallecido Tomás Eloy Martínez; los periodistas o ensayistas Enrique Santos Calderón, Enrique Krauze y Moisés Naím; los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Sonia Picado y Diego García Sayan, y la jueza argentina Patricia Llerena. Participaron de la conferencia el Centro de Investigación sobre Drogas y Derechos Humanos, la Comisión Andina de Juristas, el Instituto Transnacional de los Países Bajos, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), bajo el lema "Una guerra perdida nuevamente: las reformas en América latina en la legislación sobre drogas". Esas organizaciones confirieron la distinción a la Argentina.
La Conferencia declaró que las políticas prohibicionistas, lejos de disminuir el consumo y terminar con la corrupción y el crimen organizado, han llevado a América latina a ser el mayor exportador de cocaína, marihuana y drogas sintéticas, creciente productor de heroína y opio, gran distribuidor de precursores químicos medicinales e industriales y escenario de más de 100.000 homicidios. Colombia es un claro ejemplo del "crecimiento de la violencia sin igual, organizaciones criminales infiltrándose en las organizaciones policiales y políticas y debilitando las instituciones democráticas".
Estas organizaciones trabajaron ayer en forma reservada en un relevamiento regional en el que se analizaron las recientes reformas introducidas por Brasil y México y se propusieron a Ecuador y la Argentina como modelo de cambios esperados, con respeto por la democracia y los derechos humanos. Participaron ministros, viceministros, magistrados, organizaciones de la sociedad civil y especialistas.
Argentina y Ecuador son tomados como modelo de reformas en la región, y en especial se destacaron los trabajos científicos producidos por la comisión creada por la presidenta Fernández de Kirchner, en cumplimiento de convenciones internacionales y de fallos de la Corte Suprema de Justicia. Integran la comisión jueces como Horacio Cattani, Martín Vázquez Acuña, la propia Patricia Llerena, los especialistas en temas de drogas Alicia Gilone y Alberto Calabrese y la coordina la fiscal de instrucción criminal Mónica Cuñarro, quien representó a la Comisión en el Encuentro Internacional. Luego de exponer sobre el proyecto integral sobre reformas en materia de políticas de drogas, que ya está en poder de la presidenta argentina, Cuñarro recibió la distinción acordada a la Argentina por su posición contraria a la incriminación de la tenencia para consumo personal, los aportes jurídicos sobre el modo de enfrentar al crimen organizado, el lavado de dinero y el narcotráfico y los aspectos sociosanitarios en materia de mejoramiento de los derechos de las personas.
Al agradecer el premio la fiscal argentina lo dedicó "a todas las organizaciones de la sociedad civil que desde hace décadas plantean la reducción de la violencia, a los periodistas independientes que informan en forma objetiva, a los políticos valientes que toman el tema con seriedad, a los magistrados y a todos aquellos que en América latina se ocupan del tema del consumo de drogas con respeto por las garantías y los derechos humanos, lo que muchísimas veces los ha llevado a poner en riesgo su vida o a perderla en el fuego cruzado entre narcos, parapoliciales y funcionarios corruptos".
La comisión, creada en el ámbito de la jefatura de Gabinete, elevó al Poder Ejecutivo un proyecto de reforma que jerarquiza una comisión de drogas a crearse por ley, incluye un plan quinquenal a cargo de la cartera de Desarrollo Social, desincrimina la tenencia, contempla la reducción de la violencia y el daño, planea campañas preventivas inespecíficas, un plan de conocimiento de derechos en la escuela, la reducción de las internaciones y la medicalización. También impulsa proyectos como el de trazabilidad de medicamentos, el control de la publicidad sobre alcohol y medicamentos, una nueva ley de salud mental, un plan federal de adicciones, la creación de casas de medio camino, la incautación de bienes producto del crimen organizado y el lavado, más de veinte acciones concretas de reformas en materia de lavado y corrupción, control y fiscalización de precursores químicos y de convenios bilaterales, adhesiones provinciales a una nueva forma de carga de datos a las fuerzas federales por parte de las provinciales, el estudio de lineamientos en común en el marco de Unasur y Mercosur y de este último con España, que han sido solicitados por la presidenta argentina.
Las reformas del control y fiscalización de los tratamientos, como el esbozo de un plan nacional de drogas en el que todas las carteras nacionales están involucradas, también ha recibido una reciente distinción por parte del director de Salud Mental y Sustancias Abusivas de la Organización Mundial de la Salud, Benedetto Sarraceno. Por las propuestas penales relacionadas con la persecución al crimen empresarial, el lavado, la trata, los grandes fraudes, y toda forma privada o estatal de corrupción, la comisión creada por el gobierno argentino ha recibido una felicitación del Instituto latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, Ilanud, a cargo del profesor Elías Carranza.
Cuñarro destacó en su discurso que al jerarquizar la comisión y colocar su tarea en la agenda del Consejo Nacional de Políticas Públicas, la Argentina toma distancia de las viejas políticas prohibicionistas que consistían en violar los derechos de los consumidores y adictos, retrotraer las garantías individuales y en forma indirecta alentar los nichos de corrupción de los estamentos estatales que la información pública conoce. Los anteproyectos elevados al Ejecutivo "fortalecen el pluralismo y la libertad, garantizan la atención de las necesidades sociosanitarias de la población y mejoran aspectos institucionales a fin de controlar la corrupción y el crimen organizado".

10 de febrero de 2010
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condenados por esclavitud sexual


Condena en el prostíbulo de la calle Alvarado. Un hombre y una mujer fueron condenados a cuatro años de prisión por esclavizar a mujeres para prostituirlas. El tribunal criticó que no se hayan investigado "las complicidades de funcionarios policiales y municipales".
[Carlos Rodríguez] Argentina. En la primera sentencia de la Justicia Federal de Mar del Plata referida al tema, un hombre no vidente y una mujer fueron condenados a cuatro años de prisión por el delito de "trata de personas mayores de 18 años de edad, abusando de una situación de vulnerabilidad, agravado por la cantidad de víctimas, en concurso real con el delito de trata de personas menores de 18 años", por comprobarse la explotación sexual de una chica de 17 años, de nacionalidad paraguaya, como la mayoría de las víctimas. El fallo del Tribunal Oral Federal integrado por Néstor Parra, Mario Portela y Roberto Falcone llegó como resultado de un juicio abreviado en el cual los imputados admitieron su responsabilidad, lo que evitó la realización de un juicio oral cuya repercusión pública, en un tema tan espinoso, hubiera sido mucho mayor. Sobre todo teniendo en cuenta "las complicidades de funcionarios policiales y municipales" que permitieron que el lugar, tal como se mencionó en la sentencia, pudiera funcionar sin problemas antes del mes de agosto de 2008, fecha del primer allanamiento, y después de esa fecha, a pesar de la detención de sus responsables visibles.
El prostíbulo que dio lugar a la investigación, al que se promocionaba como Sol y Luna, funcionaba en una vivienda de apariencia señorial y buen estado de conservación, ubicada en Alvarado 301, de la ciudad de Mar del Plata. Los dos condenados son Gloria Raquel Ortega Mora, una mujer paraguaya de 24 años que con anterioridad había sido traída al país desde Ciudad del Este y que también había sido explotada en el comercio de la prostitución, y el argentino Raúl Andrés López, un no vidente de 62 años, que por su condición de tal cumplirá la pena con prisión domiciliaria.
En el fallo, los jueces dejaron sentado que el delito de trata de personas, en el siglo XXI, conforma una "nueva criminalidad organizada" que puede ser "tan lesiva socialmente como los delitos de tráfico de estupefacientes que constituyeron la modalidad habitual de fines del siglo pasado". En ese sentido, sostuvieron que "es dable observar que no se repitan los viejos vicios en la instrucción de estos ilícitos, donde por problemas y negligencias investigativas se termina puniendo a los autores menos importantes de la cadena de trata, como es exactamente el caso de autos, donde nos encontramos con un no vidente y con una mujer tratada que ascendió de categoría y pasó a ser la regente de sus propias compañeras, nuevas víctimas" del negocio de la prostitución.
Los miembros del tribunal señalaron que, por el contrario, "no se investigó la financiación que permitió la recepción y el traslado de las víctimas, los envíos a través de Western Union de Paraguay" del dinero que se recaudaba con el negocio de la prostitución y tampoco "quién era el que ayudaba al ciego (por López) a mantener las condiciones de las mujeres". Otro tema que, según los jueces, no fue trabajado en la instrucción del caso fue el de "la captación de las víctimas", que en su gran mayoría fueron traídas desde el Paraguay por gestión personal de Gloria Raquel Ortega Mora, aunque se ignora cuál era la fuente de financiación de esos viajes, que eran reiterados. Otro reproche fue que "la casa allanada no fue clausurada de inmediato, sino recién del segundo allanamiento", realizado en diciembre de 2008, cuatro meses después del operativo en el cual se habían constatado las situaciones que se vivían en el lugar.
Los jueces apuntaron que "estas irregularidades deben ser mejoradas en lo sucesivo para que se pueda desmontar realmente toda la cadena que evidentemente cuenta con complicidades de funcionarios policiales y municipales". Por todas estas razones, el tribunal aplicó una pena de sólo cuatro años a los imputados, cuando la ley prevé un máximo de 15 y un mínimo de 3. En forma paralela, se supo que los responsables de las Unidades Funcionales Especiales de la Justicia Nacional, especializadas en el tema de la trata, pedirán que ahora se realice una investigación complementaria, que apunte a los que se supone serían los verdaderos jefes de la organización que integraban López y Ortega Mora.
De acuerdo con el relato de los propios imputados, Raúl López conoció a Gloria Ortega Mora cuando él era "cliente" de un prostíbulo de la calle Berutti y la mujer una de las "pupilas" del lugar. Ella, cansada de la explotación a la que era sometida por el dueño del local, el policía René Obdulio Villagra, se unió con Raúl –al parecer iniciaron una relación de pareja– y juntos abrieron el "privado" de Alvarado 301. El 27 de agosto de 2008, cuando se hizo el primer allanamiento, en el lugar eran sometidas a explotación sexual cinco chicas paraguayas (Alba, Liz, Eliana, Laura y Mercedes) y la brasileña María. Después se sumó M. F. L., una chica de sólo 17 años, que también fue traída al país por Ortega Mora. Con posterioridad fueron incorporadas al "plantel" otras cuatro mujeres paraguayas.
Los jueces comprobaron que todas las mujeres, aunque habían aceptado dedicarse a la prostitución, lo hicieron en razón de su precaria situación económica y su vulnerabilidad. Alba, una de ellas, relató que aceptó venir al país desde Ciudad del Este porque "se cansó de trabajar en casas de familia, ganar poco..., que conoció a Gloria cuando fue a visitar a la madre que alquilaba la casa de su tío en Paraguay, que se encontró en dos o tres oportunidades con ella, que le comentó que estaba cansada de trabajar en casas de familia y Gloria le ofreció trabajar en Mar del Plata de la manera que lo hace en estos momentos...", prostituyéndose. La mujer tiene tres hijos de 7, 9 y 13 años que están bajo su responsabilidad porque el padre no se hace cargo de ellos.
Las psicólogas que entrevistaron a las víctimas constataron su situación de vulnerabilidad, que no se había modificado sustancialmente, ni siquiera con su nueva ocupación, que les daba buenos dividendos a los explotadores. Ellas sólo cobraban el 50 por ciento de lo que se recaudaba y debían pagar el costo del viaje a la Argentina, el alquiler de la pieza que ocupaban en el prostíbulo, la comida y hasta los preservativos que se usaban. La licenciada María Steuer de Giusti dijo en la causa que de sus charlas con las chicas surgió que ellas todavía "no han pagado la deuda que tenían con (el condenado) López y una de ellas refiere que su deuda, respecto de los pasajes, la ha cancelado mediante un giro a Paraguay, no haciendo referencia del destinatario del dinero", alguien que obviamente formaría parte de la estructura de la organización delictiva.
Todo indica que "los clientes le pagaban a Gloria" y que las chicas "no tenían contacto con la plata". Los montos recaudados se anotaban en un cuaderno, que fue secuestrado en el marco de las investigaciones. El único día en que salían a pasear era el domingo, pero siempre acompañadas por la "encargada", Gloria Ortega Mora, nunca solas.

9 de febrero de 2010
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