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veinte días de terror en corcovado


Un fiscal pide que se declare delito de lesa humanidad un operativo policial en Chubut. En marzo, la policía chubutense buscaba a un prófugo. El operativo derivó en una violenta represión en el pueblo. Hubo allanamientos sin órdenes, torturas, violaciones y robos. El fiscal ahora reclama que el caso sea considerado de "lesa humanidad".
[Ailín Bullentini] Argentina. "No hay dudas de que es un atentado contra los derechos humanos de la población. Pero al ser el Estado el que atentó violentamente, de manera sistemática, con un objetivo claro y contra el conjunto de la población civil, los hechos se convierten en delitos de lesa humanidad." Así calificó el fiscal general de Esquel, Martín Zacchino, los hechos sucedidos en marzo en Corcovado, un pueblo fronterizo de Chubut, y por los que investiga el accionar que efectivos del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) de la provincia llevaron a cabo durante 20 días bajo la excusa de la búsqueda de un prófugo que habitaba ese pueblo, en un dictamen que presentó a la jueza a cargo de la causa, Carina Estefanía. En ese documento, Zacchino se definió "incompetente" para continuar con la investigación, la que "por implicar delitos de lesa humanidad debe ingresar a la órbita de la Justicia federal. Es el Estado nacional el garante a nivel internacional de los derechos humanos de todos los argentinos", recalcó. La última palabra será la de la jueza, en la audiencia que tendrá lugar el 14 de diciembre.
Fueron alrededor de 20 los testimonios que llamaron la atención de Zacchino acerca de la gravedad de lo ocurrido en Corcovado entre el 8 y el 27 de marzo, cuando efectivos del GEOP declararon un "estado de sitio virtual" en el pueblo y allanaron viviendas con la excusa de la detención de Cristian Bustos, un joven de 27 años condenado por la muerte de su hijo, un bebé de pocos meses, y que permanecía prófugo desde 2007. El 8 de marzo, la policía provincial y Bustos habían pautado su recaptura en la casa de sus padres, en ese pequeño pueblo chubutense. La enorme cantidad de efectivos que rodearon la casa asustó al joven, que huyó corriendo. Sus hermanos lo siguieron. La persecución culminó con uno de ellos muerto, otro herido y uno más detenido. También murió un efectivo de la policía, mientras que el prófugo sigue en esa condición. Su detención desencadenó el accionar de la GEOP en Corcovado.
Tras investigar los hechos, Zacchino sostuvo que "el abuso de autoridad y las vejaciones" por parte de miembros de ese cuerpo de seguridad estatal constituyen delitos de lesa humanidad porque "fueron cometidos por el Estado de manera sistemática con el objetivo de quebrar la voluntad de quien pudiera estar encubriendo al prófugo Bustos, afectando no sólo a las personas que se animaron a radicar las denuncias, sino a toda la comunidad. Son los tres pilares claves con los que el Código Penal establece a esa clase de delitos", explicó el fiscal a Página/12. Los mismos argumentos utilizó para elaborar el dictamen que presentó ante la jueza a cargo del caso. De ser declarados de lesa humanidad, la causa no prescribiría nunca.
Pero el documento hoy en manos de la jueza Estefanía no propone sólo un cambio en su calificación. Además, sostiene la necesidad del traslado de la causa a la órbita judicial federal, ya que "es el Estado nacional el garante a nivel internacional de los derechos humanos de los argentinos", remarcó el fiscal, aunque dejó en claro que ambos cambios –de calificación de delito y de órbita judicial– no implicarán una vuelta a fojas cero en la causa: "Lo investigado hasta acá es plenamente válido, incluso algunas cosas son irreproducibles. La decisión es relativa sólo a quien va a continuar el camino", concluyó. Según su opinión, "es claro que debe ser la Justicia federal; la presencia y el trabajo realizado por miembros del Programa nacional de la Lucha contra la Impunidad en el pueblo demuestra el interés del estado en hacerse cargo del asunto".
El informe elaborado por representantes de ese programa, que funciona en el área de la Secretaría nacional de Derechos Humanos, es uno de los pilares del dictamen de Zacchino, además de los testimonios y otras pruebas obtenidas en la investigación judicial. Ese documento fue el resultado de la visita al pueblo que los funcionarios nacionales realizaron en mayo. "Todos los pobladores de Corcovado entrevistados afirmaron lo mismo: allanamientos violentos, empujones, patadas, ruptura intencional de puertas y muebles, golpes con empuñadura de armas largas sobre las personas, imposición de terror", resumió a este diario Leandro Jarsún, coordinador del programa y encargado de dirigir las audiencias públicas en las que participaron, además de los vecinos, su defensor oficial, Omar López, Zacchino y el ministro de Gobierno y Justicia de Chubut, Máximo Pérez Catán.
Los funcionarios nacionales llegaron al lugar luego de que algunos de los pobladores –familia de Bustos incluida– viajaran a Buenos Aires para reclamar la intervención de autoridades nacionales en el asunto. El entonces ministro de Justicia nacional, Aníbal Fernández, se comprometió con esa intervención luego de que la representante de pueblos originarios y acompañante de los vecinos de Corcovado en territorio porteño, Moira Millán, se encadenara al edificio ministerial para exigir una respuesta.

7 de diciembre de 2009
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derechos deteriorados en buenos aires


Informe del Observatorio de Derechos Humanos sobre la gestión de Macri. El documento denuncia la situación en salud, educación y ambiente en la ciudad y sus consecuencias en los sectores vulnerables.
[Gustavo Veiga] Argentina. Un detallado informe de 48 páginas que reúne varias denuncias en temas como discriminación, salud, educación, vivienda, seguridad y medio ambiente, presentará hoy el Observatorio de Derechos Humanos de la ciudad de Buenos Aires. Este joven organismo no gubernamental, formado por abogados que se desempeñan en el ámbito público y privado, señala en sus conclusiones que las constataciones alcanzadas "no son auspiciosas para la dignidad del hombre y la mujer que habitan la ciudad". El documento se redactó tomando como parámetro la Constitución porteña aprobada en 1996 y refleja el modo en que la administración de Mauricio Macri causó "un grave deterioro a la vigencia de los derechos humanos".
El informe toma los principales artículos del libro primero de la Carta Magna, referido a "Derechos, garantías y políticas especiales", y los confronta con la política de Estado que llevó adelante el PRO en sus dos años de mandato desde diciembre de 2007. Según el escrito, de continuar así, esa política tendrá un carácter "irreversible en sus consecuencias para la vida de los más vulnerables como son los jóvenes, niños y niñas de los barrios".
El informe que se dará a conocer hoy, a las 18.30, en la librería Gandhi, advierte sobre "el debilitamiento del rol del Estado como garante de los derechos sociales, económicos y culturales; el desmantelamiento de varios dispositivos de protección de los segmentos sociales más vulnerables (niñez, situación de calle, paco); la profundización de la brecha preexistente en el marco de una ciudad fragmentada y polarizada en Norte-Sur"; el afianzamiento de mecanismos de expulsión de sectores de alta vulnerabilidad social hacia otras provincias o su correlato: el ocultamiento planificado de signos de pobreza en el espacio público; la promoción del concepto criminológico de ‘mano dura’ y la inexistencia de políticas públicas destinadas a garantizar el acceso a una vivienda adecuada para los sectores de mayor vulnerabilidad social", entre otros puntos.
De esas consideraciones generales, el trabajo pasa al enfoque analítico de cada artículo sobre los derechos que prevé la Constitución porteña. En el 10º, referido a lo que el Observatorio llama "operatividad de los derechos", señala que "el decreto 210/09 reglamentario de la ley 2894 –de creación de la Policía Metropolitana– admite el ingreso de personal de las Fuerzas Armadas a la Policía porteña, requisito prohibido expresamente por la Ley de Seguridad".
En el siguiente, el 11º, referido a que "todas las personas tienen idéntica dignidad y son iguales ante la ley", denuncia que "los proyectos de erradicación de villas para privilegiar negocios inmobiliarios y desplazar a los pobres de la ciudad son discriminatorios". Agrega que "la criminalización de inmigrantes senegaleses por venta callejera de mera subsistencia es racista" y se apoya en el hábeas corpus solicitado por Ibrahima Mbaye sobre el que se pronunció la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la ciudad. "Ilustra la arbitraria persecución", afirma el Observatorio.
Más adelante, analiza el inciso 8º del artículo 13º, que sostiene: "El allanamiento de domicilio, las escuchas telefónicas, el secuestro de papeles y correspondencia o información personal almacenada, sólo pueden ser ordenados por el juez competente". El informe recuerda que "son de público conocimiento las escuchas telefónicas ilegales que realizara el señor Ciro James, empleado del gobierno de la ciudad, sin autorización judicial, en franca violación de la normativa constitucional". El inciso 9º habla de que no puede establecerse ninguna norma que exprese "peligrosidad sin delito", hecho que el organismo confronta con el modo en que opera la UCEP, "un cuerpo de empleados del gobierno de la ciudad que cumple actividades ilegales en perjuicio de las personas más vulnerables: aquellas que justamente expresan y operan sus derechos en el espacio público".
En base al artículo 17º que establece el derecho al bienestar social, el Observatorio cuestiona que el ministerio a cargo de María Eugenia Vidal "ha cedido la mayor parte de su presupuesto a organizaciones no gubernamentales", generando "un vaciamiento del Estado en la materia y la precarización de los recursos humanos y técnicos". Cita como ejemplo que para "el tratamiento de la problemática de los chicos adictos al paco, la ciudad sólo posee dos centros de atención de carácter público: Casa Puerto, que es para internación, y Casa Flores, para tratamiento ambulatorio. El resto del abordaje se encuentra a cargo de ONG". Recuerda también que el gobierno del PRO intentó ubicar oficinas de la Policía Metropolitana en Puerto Pibes, un predio para alojar a 120 chicos de condiciones humildes.
Los cuestionamientos a la política social de Macri no se detienen ahí. El informe detalla que "se han asignado recursos a sectores de la sociedad capitalina que tienen ya garantizados sus derechos y el acceso a los bienes y servicios, al tiempo que se desprotege y excluye a segmentos de la población con necesidades básicas insatisfechas". Precisa que han sido seleccionados como "proyectos ganadores" los de instituciones autosuficientes como el Episcopado de la ciudad, la Asociación Mutual de Empleados del Banco Mayo, la asociación de Disc-jockey, iluminadores y sonidistas y la UCA, junto a Hecho en Buenos Aires, la revista vendida por personas en situación de calle que no encuadra en la descripción de las anteriores.
El artículo 18º sostiene que "la ciudad promueve el desarrollo humano y económico equilibrado, que evite y compense las desigualdades zonales dentro de su territorio". Del escrito se desprende que nada de esto se hizo porque continúa existiendo "un Norte mayoritariamente rico y con acceso a la mayor parte de los bienes, tanto materiales como simbólicos; y un Sur pobre, marginado de la inversión pública y los bienes simbólicos".
Dos datos aportados por el informe son elocuentes: el 21,9 por ciento de la población de la ciudad sólo accede a la salud a través del sistema público, pero datos de los centros de Gestión y Participación 4 y 8, ubicados en La Boca, Barracas, Parque Patricios, Nueva Pompeya, Villa Soldati, Villa Lugano y Villa Riachuelo, elevan la atención al 43,5 por ciento en esas áreas. En Educación, el 60 por ciento de las escuelas públicas se levantan desde la avenida Rivadavia hacia el Norte y el 40 hacia el Sur. En el sistema privado la brecha se ensancha hasta el 70 y 30 por ciento.
En materia de salud, el informe denuncia: "La obra para la construcción del Hospital de Villa Lugano demandó una inversión de 14 millones de pesos en infraestructura y más de 2 millones en equipamiento. Sin embargo, lejos de ser un hospital de atención primaria de alta resolución, el centro carece de atención odontológica por falta de instrumental y no cuenta con líneas telefónicas. Tampoco funciona el sector de rayos (...) No tiene un sector de extracciones, ni vacunatorio, ni farmacia que posea los medicamentos más indispensables". El relevamiento se extiende a irregularidades en el SAME –las ambulancias no ingresan, por ejemplo, a la Villa 21-24 de Barracas– y al área de salud mental, donde se describen situaciones degradantes para los pacientes. "La gestión actual viola el derecho humano a la salud por omisión, en todos los episodios comentados", concluye el texto.
El Observatorio recuerda que el jefe de Gobierno tildó de "vagos" a los maestros, les impuso medidas autoritarias como la prohibición de "salir en los medios de comunicación, acallando así su voz ante los diversos conflictos irresueltos", intentó el recorte de becas, pretendió desarmar con la UCEP la carpa de los gremios docentes, los funcionarios del ministerio a cargo de Mariano Narodowski pidieron listas de docentes que realizaban medidas de fuerza, y muchos alumnos de los barrios más poblados del Sur y la Villa 31 "se ven privados de su escolaridad por no acceder a vacantes en escuelas cercanas" y deben trasladarse en transportes del Ministerio de Educación "que no alcanzan a cubrir la demanda".
Otro rubro educativo en el que se denuncia con cifras y datos al gobierno es el de los subsidios al sistema privado. "Por ejemplo, el Consejo Superior de Educación Católica recibió diez veces más fondos que el Instituto Alfredo Palacios, a pesar de que ambas instituciones imparten de igual modo educación a nivel superior. La estrecha relación entre la Iglesia y la gestión actual se evidencia en datos económicos: el tradicional colegio de Flores Ana María Janer percibió 848.288 pesos por los tres niveles educativos (inicial, primario y medio) durante el segundo cuatrimestre de 2008, y el colegio San José de Calasanz la suma de 755.628. Otro caso particular, dentro de las escuelas técnicas del subsector privado, lo constituye la ORT, que recibió 1.516.724."
El artículo 26º de la Constitución que fija normas sobre el medio ambiente es comparado con la inacción para erradicar de la ciudad los cementerios de autos, que en sus inmediaciones permitieron detectar un 35,5 por ciento de la población infantil con valores de plomo en sangre superiores al límite aceptable. Uno está ubicado en Villa Lugano y otro lo regentea la Policía Federal en la reserva ecológica, ambos autorizados por el Estado porteño.
El artículo 31º, que habla sobre el derecho a la vivienda es contrapuesto con los 530 mil porteños que viven en condiciones deficitarias, 182 mil de los cuales habitaban en villas de emergencia según un estudio de 2007. Hoy esa cantidad se elevaría a 300 mil personas, sin contar entre 8 mil y 10 mil que estarían en situación de calle, como menciona un informe de Médicos del Mundo.
El gobierno porteño, según el Observatorio de Derechos Humanos, lejos de atender estos déficit destinó a la vivienda en su presupuesto 2010 un 33 por ciento menos que este año y un 80 por ciento menos para la integración y transformación de villas. De los diez programas que tenía el Instituto de Vivienda de la Ciudad "dos desaparecerán el próximo año, otros siete disminuyen en diversos porcentajes y sólo uno aumenta: el programa Mejor Vivir, cuyas asignaciones provienen del Estado nacional".
Otras denuncias del organismo mencionan la violación de derechos culturales, la seguridad pública –citan las numerosas irregularidades conocidas para crear la Policía Metropolitana–, los derechos sexuales y reproductivos, los derechos de los niños y adolescentes. "Debe quedar claro que el Poder Ejecutivo de turno no tiene la potestad de escoger la negación de determinados derechos según la ideología que sustente su plataforma electoral. La constitución de la ciudad es preexistente –concluye el informe–. Todos los actos de gobierno deben ceñirse a ella."

7 de diciembre de 2009
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matones siguen actuando


La justicia descubrió que la UCEP siguió actuando después de su supuesta disolución. Tras los escándalos por los violentos desalojos de indigentes, el gobierno porteño anunció que disolvía la UCEP. El jueves, un juez allanó el Edificio del Plata: se llevó material que comprobaría que una célula paralela continúa con los procedimientos.
[Eduardo Videla] Argentina. Después de las críticas que generó la actuación de la UCEP –la fuerza de choque del gobierno de Mauricio Macri dedicada a desalojar a indigentes del espacio público–, la Justicia porteña investiga el accionar de una célula paralela a ese organismo, que habría actuado en al menos cuatro procedimientos de desalojos en la vía pública tras su anunciada disolución. El jueves pasado, el juez Roberto Gallardo allanó oficinas en dos pisos del Edificio del Plata, una de las sedes administrativas del gobierno de la ciudad, y secuestró dos computadoras e importante documentación. Allí habría hallado elementos que certificarían esos operativos, los que serían ilegales, ya que el propio juez los había prohibido en un fallo de fines de octubre: allí ordenaba que sólo podían realizarse desalojos en la vía pública con previa orden judicial. En el allanamiento se secuestraron además fotografías de movilizaciones de organizaciones sociales contra la UCEP, lo que podría indicar que la actividad de este grupo no se limitaba a la "limpieza" del espacio público sino también a tareas de inteligencia.
Según revelaron fuentes judiciales a Página/12, la nueva actuación judicial se generó el 27 de noviembre último, cuando dos estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Patricia Laterra y Facundo Lastra, se presentaron ante el juzgado de Gallardo para denunciar que habían sido testigos de un procedimiento realizado el 18 del mes pasado, a las 7 de la mañana, en la avenida Córdoba y Uriburu. Allí, en la esquina de la facultad, vive desde hace años un indigente que los que frecuentan el lugar conocen como Carlos, y a quien los estudiantes con alguna frecuencia ayudan con alguna moneda o alimentos.
Los estudiantes, según consta en su declaración testimonial, pudieron ver cómo esa mañana cuatro hombres con remeras que llevaban la leyenda Unidad de Control del Espacio Público (cuya sigla es UCEP), al mando de alguien a quien llamaban Polaco o Gustavo, habían cercado el lugar que ocupaba Carlos con cintas amarillas y colocado un cartel que anunciaba que estaban "Haciendo Buenos Aires". Dentro del perímetro, cuatro o cinco operarios procedían a la remoción de un puesto de diarios abandonado, junto al cual había buscado refugio el indigente, y de todas las pertenencias del hombre que habitaba ese lugar: tres colchones, una cajonera, una silla de mimbre y seis cajas con ropa y otros elementos.
Los estudiantes sabían que existía una medida judicial que restringía el accionar de la UCEP y recordaban que el gobierno porteño había anunciado su disolución. Por eso les llamó la atención el procedimiento y resolvieron hacer la denuncia ante el juez Gallardo, alentados por Juan Grabois, dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), a quien conocían por haber realizado actividades en un centro cultural.
El fallo referido es la medida cautelar adoptada por el juez el 29 de octubre último, a pedido del asesor tutelar Gustavo Moreno. El asesor tutelar había presentado un recurso de amparo a favor de Carla Baptista, una mujer embarazada que había sido desalojada a golpes del lugar que ocupaba en una vereda, sobre la calle Pasco, bajo la autopista 25 de Mayo.
A menos de 24 horas de esa presentación, Gallardo allanó por primera vez oficinas en el Edificio del Plata, secuestró documentación y firmó la medida cautelar: dispuso que la UCEP debía "abstenerse" de intervenir en acciones que involucren a "menores (de edad) e incapaces", mientras que para que cualquier otra actuación debía contar con una autorización judicial.
Una semana después, tras una reunión con la defensora del Pueblo, Alicia Pierini, el ministro de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo –bajo cuya dependencia funciona la UCEP– anunció que ese organismo sería desactivado de inmediato. Sin embargo, mantuvo en el cargo a quien aparecía como responsable de ese organismo, el director de Ordenamiento del Espacio Público, Jorge Polini.
Al parecer, la palabra de Piccardo no se cumplió y todo indica que en el gobierno porteño ha quedado una suerte de UCEP residual. Así al menos se desprende de las nuevas denuncias: a las formuladas por los estudiantes se sumó otra, efectuada por el propio Juan Grabois, del MTE, quien después de hacer averiguaciones entre empleados del ministerio –según relata–, aseguró ante el juez Gallardo que en el ministerio funciona una UCEP paralela, a las órdenes del mencionado Polini.
"Tras el violento desalojo de la (llamada) Huerta Orgazmika (en mayo de este año, en el barrio de Caballito), el jefe de la UCEP, apodado El Tano (Juan Savoiardo), y el Chino Polini tienen una serie de enfrentamientos que derivan en que este último contrate a un karateca llamado Gustavo Busuk o Guzuk, que comenzó a funcionar como su guardaespaldas personal y como incipiente jefe de una nueva célula parapolicial, que realizaba operativos similares a los de la UCEP, especialmente diurnos", detalla Grabois en la denuncia presentada ante Gallardo.
El dirigente del MTE dice que accedió a esta información a partir de su relación con empleados del gobierno porteño, dado que la organización que integra trabaja junto a un sector del ministerio en un programa de inclusión de cartoneros.
Polini había sido director de Compras y Contrataciones, en el Ministerio de Hacienda, pero fue desplazado de ese cargo y desembarcó en Ambiente y Espacio Público como responsable de Compras en la Dirección de Reciclado. Allí, tras una denuncia de presuntas irregularidades, fue ascendido al cargo que hoy ocupa y, tras la renuncia del jefe de gabinete de esa cartera, Fabián Rodríguez Simón, se hizo cargo de la UCEP.
Rodríguez Simón se atribuye la creación de la UCEP, pero asegura que no hizo más que blanquear a personal que ya ocupaba esa función desde el gobierno de Aníbal Ibarra. Si bien la mayoría de la patota que integra ese cuerpo tiene contratos de vieja data, las denuncias de abusos, amenazas y desalojos violentos comenzaron a producirse (y multiplicarse) desde febrero de este año.
A partir de estos datos, Gallardo resolvió allanar el jueves la oficina de Polini, en el quinto piso del Edificio del Plata. Allí secuestró una note-book del funcionario y una carpeta con referencias a por lo menos cuatro procedimientos realizados durante noviembre, de desalojo de indigentes de la vía pública. Incluyen fotos de "antes y después" del procedimiento y la fecha en que fueron realizados, posterior a la medida cautelar.
Esos operativos, según las fuentes judiciales consultadas por este diario, habrían sido realizados por la nueva estructura que reemplazaría a la UCEP. "Si se comprueban estos hechos, el funcionario habría incurrido en violación de una orden judicial, ya que el gobierno de la ciudad está impedido de realizar desalojos en la vía pública sin la autorización de un juez", dijo la fuente a Página/12.
Gallardo también allanó una oficina del segundo piso de ese mismo edificio, que sería la sede operativa del nuevo grupo de choque, liderado por El Polaco. Allí secuestró una CPU, que junto con la notebook fue trasladada para su análisis a los departamentos técnicos de la Gendarmería.
El juez también interrogó a los empleados del sector, quienes relataron que suelen ver en esa oficina a un hombre al que llaman El Polaco, pero aseguraron que desconocen qué función cumple. En una lista de personal del sector figura una persona que se identifica como Gustavo Guzuk, que cumple "horario rotativo" pero, a diferencia de los otros empleados, tiene en blanco el casillero destinado a la asignación presupuestaria. "O no cobra, o no se sabe quién le paga el sueldo. Ese es el motivo de otra investigación: quién financia a este grupo", confió una fuente cercana a la investigación.
En uno de los operativos, Gallardo también secuestró una orden de compra por 25 "chalecos antipunzantes", que no serían otra cosa que chalecos antibalas. En el despacho de El Polaco también encontró fotografías de marchas y movilizaciones, donde pueden verse carteles contra la UCEP, pero también de otras organizaciones, con informes de los horarios de inicio y finalización, en lo que aparentan ser rudimentarios informes de inteligencia.
La denuncia contra la nueva UCEP cuenta con el respaldo del MTE y la Cooperativa La Alameda. El MTE reúne a unos 1800 cartoneros cuyo trabajo ha sido formalizado a través de un acuerdo con el Ministerio de Ambiente y Espacio Público. Cuentan con uniformes y con camiones para trasladar la mercadería recolectada. "Reconocemos que la política de reciclado del ministerio fue un avance importante para la inclusión de nuestros compañeros, pero esto no puede ser modificado porque denunciemos casos de corrupción, represión clandestina y violaciones a los derechos humanos", alertó Juan Grabois, en rechazo ante una eventual represalia.

7 de diciembre de 2009
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declaración de docente exiliada


En la causa Brusa, el testimonio de una docente santafesina exiliada en Austria. María Cristina Boidi, envió su testimonio desde Austria al Tribunal Oral de Santa Fe que juzga al ex juez Víctor Brusa y a cinco policías, entre ellos el ex jefe de la 4ª, Mario Facino. Boidi reveló que después de los tormentos Facino la vio en un calabozo.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. Una docente santafesina exiliada en Viena relató su paso por el circuito represivo de la dictadura, desde su secuestro en la comisaría 4ª hasta su martirio en un centro clandestino ubicado en las afueras de Santo Tomé. "En ese sentimiento sin espacio, ni tiempo, ni límites, solo tuve la sensación de fin. Sentí que allí no había más chance para un después. Que estaba en manos de la absoluta impunidad", dijo María Cristina Boidi, en un testimonio que envió desde Austria al Tribunal Oral de Santa Fe que juzga al ex juez Víctor Brusa y a cinco policías, entre ellos el ex jefe de la 4ª, Mario Facino. Boidi reveló que después de los tormentos en el chupadero el grupo de tareas la volvió a dejar en la 4ª. Facino la vio en un calabozo. "El se tapó teatralmente los ojos ante mis hematomas y las huellas de la violencia en mi cuerpo y me dijo: "No los quiero ver, es una brutalidad. Voy a informar, pero yo no puedo hacer demasiado. No tengo nada que ver con esto"". Ella le dijo que era el responsable de la comisaría, pero Facino le contestó que "estábamos en una situación especial". Entonces, le rogó que un médico curara sus heridas y una hemorragia vaginal, pero "el médico nunca llegó".
Boidi había sido citada a declarar como testigo en el juicio a Brusa y compañía. Un problema de salud le impidió viajar a Santa Fe, pero envió su testimonio al Tribunal desde Viena, certificado por la embajada argentina en Austria. El defensor oficial Fabio Procajlo, que patrocina a Brusa y a otra imputada, María Eva Aebi, se opuso a que el relato de Boidi se incorpore al juicio, pero después retiró la objeción y aceptó que el Tribunal lo acumule a la causa como documento y pueda ser valorado en los alegatos y en la sentencia.
Boidi fue detenida el 11 de noviembre de 1975. La llevaron a la Jefatura de Policía de la provincia y luego a la seccional 4ª, mientras allanaban su casa y detenían a su madre que también padeció malos tratos. "Estuve incomunicada y desaparecida durante varios días": primero, en la 4ª y después, en otro centro clandestino en las afueras de Santo Tomé, donde "me torturaron y fui víctima de todo tipo de apremios ilegales", recordó.
El 20 de noviembre, la pasaron a la cárcel del Buen Pastor, donde "vivíamos junto a otras presas políticas en una situación precaria y miserable, carentes de las más mínimas medidas de salubridad". El golpe de marzo de 1976 empeoró las condiciones de detención. "Fui encerrada una celda durante las veinticuatro horas del día con otras compañeras y sus hijos, tres niños pequeños".
El 14 de octubre de 1976, un operativo militar la volvió a trasladar con otros de presos políticos en "condiciones denigrantes y violatorias de todo derecho". El vuelo partió desde el aeropuerto de Sauce Viejo a Buenos Aires. Su destino era la cárcel de Villa Devoto.
Las penurias de Boidi comenzaron el 6 de noviembre de 1975 cuando regresaba de dar clases en el profesorado de la escuela Almirante Brown. Eran alrededor de las 20. En la esquina de San Martín y Junín, a metros de su casa, vio "a un joven desconocido tirado en el piso, a quien uno de los propietarios de un negocio de compraventa de autos (Buggy Automotores) le apuntaba con una pistola. Le pregunté qué estaban haciendo con esa pistola y por qué no dejaban en paz a ese muchacho. Lo hice sin reflexionar y sin medir las consecuencias", afirmó. Ese joven era el abogado Jorge Pedraza, querellante en el juicio, a quien la docente no conocía.
Cinco días después, el 11 de noviembre, Boidi fue detenida en la escuela de enseñanza media Constituyentes, donde era directora. Ya habían tomado como rehén a su madre y allanado su domicilio. "La casa fue dada vueltas totalmente", dijo. Y denunció que le robaron sus libros y parte del archivo del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Santa Fe, del que era cofundadora. "Me sustrajeron todas mis fotos, textos académicos escritos para la Universidad del Litoral y objetos personales" de ella y de su madre.
La noche del 12 de noviembre de 1975, alrededor de las 22, Boidi ya estaba en una celda de la comisaría 4ª, cuando la fue a buscar el grupo de tareas. Cuatro hombres la encapucharon y le ataron las manos atrás. La subieron a un vehículo y se dio cuenta "por la respiración agitada" que había otro secuestrado. No lo pudo ver, pero ese joven era Pedraza, que también tenía el rostro cubierto por una capucha.
El relato de Boidi coincide con el testimonio de Pedraza en el juicio sobre el traslado al centro de torturas y un ruido que les quedó grabado en la memoria a ambos: el cruce del auto por un paso a nivel ferroviario. Ya en el chupadero, la ataron de pies y manos, boca a arriba, en un camastro. "Eran tres o cuatro hombres. Comenzaron a torturarme con la picana, me tiraban agua para que el golpe de electricidad fuera más intenso. Me picanearon en la zona genital, en los pechos, en las axilas, en las encías, en los oídos. Me introdujeron diversos objetos ásperos y cortantes en la vagina. Me pusieron una bolsa de plástico en la cabeza que me impedía respirar, hasta el punto casi de la asfixia. Estos métodos se repitieron mezclados con insultos, burlas, comentarios y una clara sexualización de la violencia", relató Boidi.
"Entre el sonido de una radio a todo volumen y escasos momentos de silencio", Boidi pudo escuchar "gritos y quejidos de dolor", con lo cual confirmó su sospecha que en el centro clandestino estaba el otro detenido que habían trasladado con ella. "Yo no puedo precisar la duración de los tormentos. No tenía reloj", dijo la docente. "En ese sentimiento sin espacio, ni tiempo, ni límites, sólo tuve la sensación de fin, de final. Sentí que allí no había más chance para un después. Que estaba en manos de la absoluta impunidad".
"Después de varias horas, me hicieron vestir nuevamente. Me llevaron fuera de la casa. Me pusieron en una bolsa y me dijeron que me tirarían al río porque yo no había dado ninguna información"Estuve en esa situación, tal vez, alrededor de una hora". Hasta que la desatan y la suben a un auto que ahora sí pude ver: era un Renault blanco.
"Con los años y los testimonios de muchas víctimas del terrorismo de estado, pienso que ese lugar donde fui torturada puede haber sido la trágicamente famosa ‘Casita’, cercana a Santo Tomé".
El grupo de tareas la volvió a dejar en la comisaría 4ª, donde sufrió un simulacro de fusilamiento. La ayudó un policía de la seccional, que "me acompañó al baño. Yo no podía caminar, pero él me arrastró hasta el baño y me dijo que no debía tomar agua", dijo. Allí volvió a escuchar en la celda de al lado "los gritos de dolor de otro preso que había sido víctima de torturas. Con el tiempo, supe que era Pedraza, el joven a quien yo había intentado ayudar en la esquina de mi casa (en San Martín y Junín, el 6 de noviembre de 1975) y que estuvo detenido en el mismo período en la comisaría 4ª".
"Al día siguiente, casi sin moverme, con hemorragias vaginales, intensos dolores y el cuerpo cubierto de moretones, pedí hablar con el jefe de la comisaría. Cuando Facino vino a mi celda, se tapó teatralmente los ojos ante mis hematomas y las huellas de la violencia en mi cuerpo y me dijo: "No los quiero ver, es una brutalidad. Voy a informar, pero yo no puedo hacer demasiado. No tengo nada que ver con esto"". Boidi le planteó que él era el jefe de la seccional y por lo tanto "responsable de su integridad y su vida. Facino me dijo que sí, pero que estábamos en una "situación especial". Le pedí un médico para que evaluara mi estado de salud, las consecuencias de la tortura y constara en forma escrita mi deplorable estado. Me dijo que lo solicitaría. El médico nunca llegó", concluye parte del testimonio.

6 de diciembre de 2009
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con el arte y por la memoria


El Espacio Juicio y Castigo y la reanudación de audiencias en Rosario. Distintas organizaciones volverán a llenar de arte y memoria el cantero de Oroño al 900 para acompañar la reanudación de las audiencias del juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad contra Guerrieri, Fariña, Amelong, Pagano y Costanzo.
[Sonia Tessa] Argentina. El espacio Juicio y Castigo volverá mañana, a partir de las 12, a llenar de arte y memoria el cantero de Oroño al 900 para acompañar la reanudación de las audiencias del juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad contra Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Juan Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo. El proceso se reanudará mañana, a las 9.30, en el primer piso de Oroño 940, con las indagatorias del periodista mexicano Carlos Osorio, así como el ex empleado de la Fábrica Militar Orlando Ponce, Delia Palau de Negro, familiar de Raquel Negro y María Estela Benassi, familiar de Marta Benassi. Por la tarde, declarará la abogada Carmen Maidagan. Mientras el tribunal Federal Oral escuche los testimonios, afuera habrá radio abierta, música en vivo, intervenciones artísticas y una muestra colectiva de fotos que organiza la Red de Solidaridad con Chiapas. En tanto, el martes, en San Lorenzo, el Encuentro por la memoria, al verdad y la justicia de esa localidad realizará una marcha, a las 16, al parador turístico, para exigir que el Concejo Municipal deniegue el acceso a la banca de Pedro Pili Rodríguez, quien está procesado como partícipe necesario por delitos de lesa humanidad.
En Rosario, la jornada de acompañamiento comenzará mañana al mediodía y tendrá el broche de oro a las 18, con dos obras de Teatro por la Identidad. Las obras serán ‘El hombre perro’, dirigida por Alejandro García y con las actuaciones de Gisella Sogne, María Celia Ferrero, Romina Tamurello; así como ‘Pátina’, de Verónica Mato, a su vez actriz y codirectora junto a Fernando Scorsela. El elenco lo completan Susana Souto y Luján Fernández Luna.
Si bien esta semana se seguirán escuchando testimonios en el juicio Guerrieri, el lunes que viene (14 de diciembre) está previsto que comiencen los alegatos. "Estamos en las instancias finales del juicio, y para el próximo, que es la megacausa conocida como Feced, el gobierno provincial ya dijo que cederá un lugar para que el proceso pueda ser realmente público", indicó Florencia Delnegro, de APDH, que integra el heterogéneo abanico de organizaciones que trabajan articuladas en el espacio Juicio y Castigo. "No vamos a tolerar que la causa Feced sea en la misma sala, por eso nos vamos a poner firmes para que se encuentre un lugar acorde", agregó la militante. Y además, la inminencia de la sentencia, los llevó a bautizar las actividades previstas para hoy como "Jornada de lucha y alegría".
Una de las organizaciones que convoca mañana, la Red de Solidaridad con Chiapas, convocó dejar palabras de "acompañamiento y apoyo para todos los compañeros que están declarando con todo el valor y recordando ese terrorismo de estado frente a sus represores". Así, mañana se escucharán todos esos mensajes para que "luego de la dureza de los testimonios, los cumpas puedan llevarlos y sepan que, desde distintos lugares del mundo, los están escuchando y que no están solos". El espacio Juicio y Castigo se constituyó para acompañar este primer juicio pero, "vino para quedarse", se entusiasmaron Delnegro y otra de las integrantes del espacio, Sabrina Gullino, que la semana pasada se constituyó como querellante ya que es la hija de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, dos de los desaparecidos que pasaron por la Quinta de Funes.
Al mismo tiempo, las organizaciones de derechos humanos de Rosario acompañarán mañana la actividad contra la impunidad en San Lorenzo. Allí, el jueves, está previsto que Pili Rodríguez asuma como concejal de la ciudad, pese a estar procesado por delitos de lesa humanidad, aunque ahora se encuentra libre bajo fianza. "Exigimos al Concejo Municipal de San Lorenzo denegar su acceso a la banca, ya que tienen la facultad para hacerlo", dice el texto de la convocatoria para el martes, a las 16. "La gente de San Lorenzo viene peleando contra la impunidad desde hace años, porque Rodríguez nunca debió ser candidato", apuntó Delnegro.

6 de diciembre de 2009
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quiénes se oponen al matrimonio homosexual


Una radiografía de los abogados integristas católicos que consiguieron el respaldo de un sector judicial. Son abogados vinculados con la revista neonazi Cabildo y con los defensores de los represores de la última dictadura. Ya habían logrado interferir en casos de abortos no punibles. Y tuvieron una actuación violenta contra una muestra de León Ferrari.
[Soledad Vallejos] Argentina. Los cruzados en contra del matrimonio para personas del mismo sexo no son unos desconocidos: además de haber procedido como por ensayo y error en distintos juzgados hasta dar con uno que los ayudara a frenar la boda entre Alex Freyre y José María Di Bello, tienen una historia que los vincula con todos los temas posibles de la agenda reaccionaria de los últimos treinta años. El cierre de exposiciones impías como la retrospectiva que León Ferrari armó en 2004, las quejas ante estrenos sacrílegos como el del film 'El Código Da Vinci', los disturbios en charlas sobre el aborto son algunas de las más conocidas. A ellas habría que sumar, al referirse a casi todos los involucrados, la defensa de los militares represores de la última dictadura.
Ante el riesgo de un posible matrimonio entre dos varones recurrieron a argumentos más o menos en común: un orden natural en riesgo, la amenaza total a los derechos de incidencia colectiva, la necesidad esencial que todo niño y toda niña tienen de contar con padre y madre, varón y mujer. Son pocos, poquísimos. Esa conciencia los lleva a multiplicar y distribuir esfuerzos, pero llevan el método a tal grado de sistematicidad que terminan por parecer una gran familia, aun cuando entre sí no se reconozcan como tales.
El martes, dos medidas cautelares diferentes frenaron el casamiento de Freyre y Di Bello. Una de ellas, la menos mencionada, provenía de la Sala E de la Cámara Civil de la Nación, que había acogido una denuncia que la jueza María Rosa Bosio, del Juzgado Civil 92, había rechazado, compartiendo opinión con la fiscal Raquel Mercante, por improcedente. En la presentación inicial, realizada el 17 de noviembre, Pedro Javier Andereggen pidió la nulidad de la autorización que la jueza Gabriela Seijas había dado para que dos varones se casaran; argumentó que la magistrada no tenía competencia para revisar una cuestión de fondo vinculada con el Código Civil. Tras ser desestimada su causa, Andereggen, que se presentó como un interesado particular y querelló nada menos que a un expediente (algo tan inusual que suele ser improcedente), se recuperó del revés rápidamente. La Sala E de la Cámara, integrada por Juan Carlos Dupuis, Fernando Racimo y Mario Calatayud (y que tiene por secretario a Juan Manuel Leguizamón Houssay), resolvió atender su queja el mismo 1º de diciembre, y notificó rápidamente la medida cautelar al Registro Civil de Beruti y Coronel Díaz.
"Es un fallo excelente y puso las cosas en su lugar", declaró rápidamente Andereggen a la agencia Notivida, lo cual es coherente con su trayectoria: en 2004, fue uno de los patrocinantes de la Asociación Cristo Sacerdote, que pidió a la jueza Liberatori el cierre de Retrospectiva: Obras 1954-2004, de León Ferrari, por dañar los sentimientos religiosos "de la mayoría" del pueblo argentino, y hacerlo doblemente porque las obras contaban con el amparo de una entidad estatal, como el Centro Cultural Recoleta. Para no faltar a la verdad, preciso es recordar que también patrocinaron esa causa Pablo Falabella, Francisco Roggero y Joaquín Otaegui (cuyos fantasmas, en los últimos dos casos, sobrevolaron la medida cautelar contra Freyre y Di Bello). Andereggen también patrocinó a Alberto Solanet (presidente de la Corporación de Abogados Católicos) el 1º de agosto de 2006, a la hora de apelar una sentencia de la Suprema Corte bonaerense del día anterior que autorizaba (innecesariamente, dado que encuadraba en lo tipificado como no punible, según reconoció el propio fallo del tribunal) el aborto terapéutico en el sonadísimo caso de LMR, la joven discapacitada mental violada por su padrastro. Como abogado de Solanet, Andereggen explicó que la Corporación procuraba evitar un "aborto u homicidio prenatal". Por ello se presentaba en defensa de la "persona por nacer", al considerarla "una persona carente de recursos", y porque el estatuto 3 de la institución puntualiza que su misión es que los valores morales de "la Doctrina" y "el Magisterio" de la Iglesia, "intentando que éstos regulen las acciones de los individuos y la sociedad". Andereggen también forma parte de la Sociedad de Abogados Penalistas, tiene un estudio declarado en Defensa al 800 y un hermano, Ignacio, tan relacionado como él.
En el caso del matrimonio por ahora frustrado, Andereggen estuvo por demás activo. El 17 de noviembre, es decir a cinco días del fallo de Seijas que autorizó el matrimonio y precisamente cuando vencía el plazo de apelación de la medida que podía emitir Mauricio Macri, el abogado comenzó a visitar las ventanillas judiciales. Ese mismo día, en el fuero Contencioso Administrativo presentó un amparo en el cual denunciaba al jefe de Gobierno por no apelar el permiso, "lo que constituye un acto de ilegalidad manifiesta, pues ello no está sujeto a oportunidad, mérito o conveniencia sino a actividad reglada". El mismo día hizo la presentación en el Juzgado 92 (ésa es la causa que prosperó), alegando que la boda suponía un "perjuicio para el bien común", porque "se ha fallado contra la esencia de un instituto de derecho natural (sic) como es el matrimonio".
Una semana y un día después, el 25 de noviembre, el mismo Andereggen se presentó como patrocinante de Alejandro Taussig, representante de Pro Familia (Asociación Civil para la Promoción y Defensa de la Familia) y vocal de Red Unifam (al parecer inactiva desde mediados del año pasado), en la que también revistaban nombres del Instituto para el Matrimonio y la Familia (una suerte de think tank de la derecha más previsible, con disculpas de la expresión) de la Universidad Católica Argentina. La presentación fue realizada ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo, según afirmaron fuentes judiciales en esos días a la agencia DyN, "con el aval del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio". La demanda sostenía la incompetencia de Seijas "para entender en los casos en que personas de igual sexo pretendan unirse en matrimonio".
La otra causa que tuvo incidencia directa en la suspensión del matrimonio entre Freyre y Di Bello fue aquella en la cual la jueza Martha Gómez Alsina dictó una medida cautelar a pedido de Sabrina Melisa Lebed y Miguel Jorge Haslop. Este diario informó hace unos días tanto sobre la escasez de antecedentes de ella como sobre la existencia de antecedentes de él (presidente de la Comisión de Jóvenes Abogados del Colegio de Abogados de Capital Federal –es decir, el que no tiene representatividad ni controla la matrícula profesional–, además de integrante de la Corporación de Abogados Católicos). En el expediente, al que Página/12 tuvo acceso, sólo esos nombres figuran como actores. Sin embargo, en distintos medios informativos ultras durante la semana se afirmó que Lebed y Haslop tenían por abogados a Francisco Roggero y Joaquín Otaegui, dos abogados archiconocidos por haber patrocinado causas llenas de moralina y pasión ultrarreligiosa, como la de Ferrari. Cabe agregar que Roggero y Otaegui comparten estudio en Puerto Madero, que posiblemente sean de una generación mucho mayor a la de Haslop, cuyo nombre, o el de un homónimo, fue relevado, en 2004, durante los incidentes por la visita de la activista pro derecho al aborto Rebecca Gomperts: de acuerdo con La Nación, un "Miguel Haslop", que brindó testimonio en calidad de "uno de los jóvenes católicos", anduvo entreverado en los desmanes. ¿Estará teniendo lugar un cambio de guardia, un entrenamiento de las nuevas generaciones?
Mucho más modestas y hasta románticas fueron las acciones de Jorge Luis Vitale y Jorge Horacio Martínez: ambos se apersonaron en el Registro Civil de Coronel Díaz un día antes de la ceremonia para dejar asentada su oposición al enlace. Martínez se identificó como un ciudadano argentino de 58 años, viudo. Vitale, de 60, dijo ser "abogado, divorciado", lo que decididamente no cuadra con su labor al frente del "Consultorio para abogados y legisladores católicos", ni con su especialidad en "aplicación del derecho canónico en la legislación de un país". Su actuación más destacada, públicamente hablando, de los últimos años, fue en mayo de 2006, a poco del estreno de 'El Código Da Vinci': Vitale se presentó ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal como "católico apostólico romano, afectado por la película", que era "una agresión y un insulto a la creencia de la mayoría". Pidió que la Justicia obligara a la distribuidora del film a aclarar que se trataba de una ficción; exactamente lo mismo reclamaba el vocero del Opus Dei local, Esteban López del Pino.
Por su parte, la Corporación de Abogados Católicos afirma haber presentado en su propio nombre (y con el patrocinio de Eduardo Sambrizzi) "recursos de nulidad y apelación" contra la sentencia de Seijas. Sustenta sus supuestos recursos en la "defensa de los ‘derechos de incidencia colectiva’ a que hace mención el segundo párrafo del art. 43" de la Constitución Nacional. Sambrizzi afirmó haber iniciado los recursos el 16 de noviembre, ante la propia Seijas, y estar dispuesto a llegar a la Corte Suprema, llegado el caso. Posiblemente el presidente de la Corporación, Eduardo A. Bieule, fundador de Abogados por la Justicia y la Concordia (agrupación habitué de las marchas de Cecilia Pando), sea insistente sobre este tema.
Otras tres causas quedaron en el camino: una, presentada el 17 de noviembre por el hiperactivo Pedro Javier Andereggen contra Mauricio Macri en el Fuero Contencioso Administrativo porteño, por haber decidido no apelar (hasta ayer no había sido resuelta); otra, iniciada ante el tribunal 9 del Contencioso porteño por un aún ignoto Ernesto Lamuedra, también "contra el Gobierno de la Ciudad sobre amparo", que ya fue desestimada; y una última, iniciada el 19 de noviembre por la Corporación de Abogados Católicos ante la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, que ya fue rechazada.

6 de diciembre de 2009
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piloto homicida quiere evitar extradición


Julio Alberto Poch, el ex piloto de la Armada detenido en España por haber participado en los "vuelos de la muerte" de la última dictadura, quiere evitar su extradición y ser juzgado en Holanda. El tribunal civil de La Haya realizará una audiencia el 10 de diciembre en la que decidirá sobre el planteo de la defensa de Poch.
Argentina. "Nosotros queremos que sea juzgado en Holanda", declaró a la AFP Gerard Spong, abogado de Julio Alberto Poch, de 57 años, arrestado el 22 de septiembre en el aeropuerto de Valencia cuando se disponía a pilotear un vuelo de Transavia, una filial de bajo costo de KLM y Air France.
Una audiencia de recurso de urgencia contra el Estado holandés se realizará sobre esta cuestión ante el tribunal civil de La Haya el 10 de diciembre, precisó una portavoz del tribunal.
Por otra parte, Spong declaró al diario holandés De Telegraaf que su cliente, un teniente de la marina argentina retirado, que posee simultáneamente la nacionalidad holandesa y argentina, niega estar involucrado en los "vuelos de la muerte".
La Argentina había anunciado poco después del arresto de Poch que solicitaría su extradición, que fue autorizada por el gobierno español el 31 de octubre.
A fines de 2008, el juez argentino Sergio Torres pidió la extradición de Poch, después de haber reunido en su país, con la ayuda de la fiscalía de Rotterdam, testimonios que involucraban a este militar en los "vuelos de la muerte".
El juez Torres reclama a Poch por hechos cometidos cuando era, según la justicia argentina, piloto de la base de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada).

4 de diciembre de 2009
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en suspenso testimonio contra facino


Ofensiva de la defensa en el juicio al ex juez Víctor Brusa y Cía.
[Juan Carlos TizzianiJuan Carlos Tizziani] Argentina. El Tribunal Oral postergó hasta el lunes la clausura de la etapa de pruebas a la espera de un informe sicológico y psiquiátrico de la ex carcelera en la Guardia de Infantería Reforzada, María Eva Aebi y dejó en suspenso la declaración de un testigo fallecido en 2006, Eduardo Alfredo Almada, que acusó al ex jefe de la comisaría 4ª, Mario Facino. Las dos decisiones sobresalieron en la audiencia de ayer en la que el presidente del Tribunal, Roberto López Arango, enumeró las pruebas producidas en la etapa de instrucción y en los tres meses del juicio que arrancó el 1ª de setiembre. El lunes comenzarán los alegatos de la acusación, pero antes los jueces resolverán si incorporan el informe sobre la salud mental de Aebi y si aceptan o rechazan el testimonio de Almada. Facino está acusado por cuatro hechos: la privación ilegal de la libertad de Almada, Patricia Isasa, José Schulman y los tormentos a Isasa, por lo tanto, su situación puede mejorar y mucho si se cae la denuncia de un testigo que murió hace tres años en un accidente que dejó interrogantes.
El primer debate se planteó sobre el pedido del defensor oficial, Fabio Procajlo, al Hospital Siquiátrico Mira y López de Santa Fe para que informe sobre la salud de Aebi, que no llegó a tiempo para el cierre de la etapa de pruebas. "¿Cuál es la situación de ese informe sicológico de su defendida?", le preguntó López Arango.
Diligenciamos el oficio pero no pudimos localizar a la directora del hospital. Me manifestaron que iban a intentar elaborarlo en el día de hoy (por ayer), pero no tuvimos respuestas -le contestó el defensor de Aebi y Brusa.
Dado que ésta puede ser una prueba relevante para la defensa, yo propongo que posterguemos el plazo hasta el lunes. Si el informe llega en tiempo y forma, lo incorporamos; de lo contrario, cerraremos esta etapa y empezaremos con los alegatos. ¿Hay algún inconveniente? -preguntó López Arango.
Ningún inconveniente -le respondió el fiscal Martín Suárez Faisal.

Sin oposición del Ministerio Público, Procajlo logró cuatro días más para que el informe sicológico y psiquiátrico de su defendida se sume a la prueba. Otra defensora oficial, Adriana Gastaldi se opuso a que la declaración de Almada se incorpore por lectura porque lesionaría "el derecho de defensa" de su defendido Facino.
Los argumentos de Gastaldi fueron rebatidos por los fiscales Suárez Faisal y José Ignacio Candioti y el abogado querellante Horacio Coutaz. La defensora había citado un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por un testigo que no pudo ser localizado, pero Suárez Faisal precisó que el caso Almada es distinto porque no se trata de "una prueba dirimente o definitiva" sino que tenía que ser valorada junto con otras que ya están en la causa. En el fallo que mencionó Gastaldi "toda la prueba consistía en la introducción del testimonio por lectura y nada más, en cambio aquí llevamos tres meses de debate en los que declararon más de cien testigos, por lo tanto no pueden asimilarse un caso a otro". Candioti agregó más fundamentos al citar un fallo de la Cámara Nacional de Casación Penal. Y Coutaz dijo que "la defensa no se opuso cuando se ofreció la incorporación del testimonio de Almada por lectura y tampoco hizo ninguna mención en el requerimiento de elevación a juicio". El Tribunal resolverá el lunes.
Almada declaró en la causa en etapa de instrucción, el 29 de abril de 2003, dos años antes de que el juez Reinaldo Rodríguez cite a indagatoria a Facino, el 1º de marzo de 2005. Pero no llegó testimoniar en el juicio, falleció en 2006. Almada acusó a Facino y a uno de los jefes del grupo de tareas que operaba en la comisaría 4ª, Nicolás Correa. "Su sola presencia causaba terror", dijo. Y reveló que Correa fue quien trasladó a la docente desaparecida Alicia López, torturada y agonizante en la 4ª. Por este hecho, Facino está imputado por el homicidio de Alicia en otra causa que ya fue elevada a juicio oral.

3 de diciembre de 2009
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