los dos que faltan en el caso trelew
[Diego Martínez] La investigación por la Masacre de Trelew.
Argentina. La Justicia federal de Chubut aún desconoce el paradero de dos de los principales imputados por la Masacre de Trelew. Se trata del teniente de navío (R) Roberto Guillermo Bravo y del ex cabo primero Carlos Amadeo Marandino. El capitán Luis Emilio Sosa declaró esta semana que ambos dispararon sus ametralladoras, que acabaron con la vida de 16 guerrilleros y dejaron moribundos a tres. Hasta hace cuatro meses un hermano de Bravo cobró su retiro de 480 pesos para enviárselo al padre, de 91 años, radicado en Santa Cruz. Se desconoce por qué motivo dejó de cobrarlo.
A partir de las cinco órdenes de detención libradas el viernes pasado por el juez Hugo Sastre, la división Drogas Peligrosas y Leyes Especiales de la policía de Chubut actuó con inusual celeridad. El sábado detuvo en un departamento de Palermo al capitán de navío (R) Rubén Norberto Paccagnini, jefe de la base aeronaval Almirante Zar en 1972, y en su casa de Vicente López al capitán de fragata (R) Emilio Jorge Del Real. El martes encontró y detuvo al capitán de fragata (R) Luis Emilio Sosa, el mismo que traicionó su "palabra de honor" al desviar a los detenidos que habían entregado sus armas hacia la base Zar después de garantizarles su retorno al penal de Rawson.
El comisario Julio Blanco, jefe de la división comisionada para ubicar y detener a los marinos, reconoció ayer que "no hay novedades por ahora" sobre el paradero de Bravo y Marandino. El último domicilio de Bravo al que accedió el juzgado federal era en Capital Federal. Marandino vivía en Paraná, Entre Ríos. Pero ninguno de los dos estaba allí. Sobre las propiedades de Marandino, incluida una suntuosa vivienda, los detectives elaboraron un dossier que forma parte de la causa.
Según la información que tiene el juzgado, ambos estarían en los Estados Unidos: Bravo viviría allí desde los años '70, cuando llegó a la Agregaduría Naval; Marandino viajó el mes pasado y tenía previsto volver esta semana. Al enterarse de la orden de detención habría postergado el retorno. El paradero de Bravo es un misterio desde hace 30 años.
Argentina. La Justicia federal de Chubut aún desconoce el paradero de dos de los principales imputados por la Masacre de Trelew. Se trata del teniente de navío (R) Roberto Guillermo Bravo y del ex cabo primero Carlos Amadeo Marandino. El capitán Luis Emilio Sosa declaró esta semana que ambos dispararon sus ametralladoras, que acabaron con la vida de 16 guerrilleros y dejaron moribundos a tres. Hasta hace cuatro meses un hermano de Bravo cobró su retiro de 480 pesos para enviárselo al padre, de 91 años, radicado en Santa Cruz. Se desconoce por qué motivo dejó de cobrarlo.A partir de las cinco órdenes de detención libradas el viernes pasado por el juez Hugo Sastre, la división Drogas Peligrosas y Leyes Especiales de la policía de Chubut actuó con inusual celeridad. El sábado detuvo en un departamento de Palermo al capitán de navío (R) Rubén Norberto Paccagnini, jefe de la base aeronaval Almirante Zar en 1972, y en su casa de Vicente López al capitán de fragata (R) Emilio Jorge Del Real. El martes encontró y detuvo al capitán de fragata (R) Luis Emilio Sosa, el mismo que traicionó su "palabra de honor" al desviar a los detenidos que habían entregado sus armas hacia la base Zar después de garantizarles su retorno al penal de Rawson.
El comisario Julio Blanco, jefe de la división comisionada para ubicar y detener a los marinos, reconoció ayer que "no hay novedades por ahora" sobre el paradero de Bravo y Marandino. El último domicilio de Bravo al que accedió el juzgado federal era en Capital Federal. Marandino vivía en Paraná, Entre Ríos. Pero ninguno de los dos estaba allí. Sobre las propiedades de Marandino, incluida una suntuosa vivienda, los detectives elaboraron un dossier que forma parte de la causa.
Según la información que tiene el juzgado, ambos estarían en los Estados Unidos: Bravo viviría allí desde los años '70, cuando llegó a la Agregaduría Naval; Marandino viajó el mes pasado y tenía previsto volver esta semana. Al enterarse de la orden de detención habría postergado el retorno. El paradero de Bravo es un misterio desde hace 30 años.
17 de febrero de 2008
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Argentina. Ya está en Argentina el pedido de detención contra 57 represores por su participación en el Plan Cóndor. La solicitud llegó desde Italia, donde el fiscal Giancarlo Capaldo investiga, desde 1998, el acuerdo de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur en la década del '70. El expediente aterrizó, previo sorteo, en el juzgado federal de Rodolfo Canicoba Corral. El magistrado debe decidir si arresta a los acusados que todavía no están presos aquí. En esa situación está el ex ministro de Interior Albano Harguindeguy. Canicoba Corral también podría pasarle el caso al juzgado que tiene a su cargo la causa sobre el Plan Cóndor abierta en el país, que está cerca de ir a juicio oral.
Argentina. El gobierno de España aprobó el miércoles la extradición a la Argentina del ex subcomisario de la Policía Federal Rodolfo Eduardo Almirón Sena, acusado de cometer "delitos de lesa humanidad y genocidio" cuando era uno de los jefes operativos de la organización de ultraderecha Triple A. El pedido de extradición lo formuló el juez federal Norberto Oyarbide, que reabrió la investigación luego de que un diario español descubriera al ex jefe de la custodia de José López Rega en las afueras de Valencia. La sala I de la Cámara Federal porteña, en tanto, debe resolver si ratifica o rechaza el fallo de Oyarbide que consideró delitos de lesa humanidad, y por lo tanto imprescriptibles, los crímenes cometidos en los años previos al golpe de Estado por la Alianza Anticomunista Argentina.
Argentina. Veinte años no es nada, pero 35 para armar un relato verosímil no son poca cosa. El capitán de fragata (R) Luis Emilio Sosa repitió ayer ante la Justicia la versión oficial publicitada por la Armada en 1972, con algunas modificaciones sutiles pero comprensibles para quien está acusado de ordenar fusilar a 19 personas. Ante "el lío" que hacían los guerrilleros confinados en calabozos de la base Almirante Zar no tuvo mejor idea que darles "una perorata" aleccionadora. Según describió, fue y volvió por el pasillo, sus hombros rozando a un lado y otro, hasta que "una toma de karate" lo derribó. No ordenó disparar, dijo, contradiciendo su versión de 1972. Tampoco percibió que le robaran el arma. Entró "en estado de shock" y, cuando se recuperó, sólo había muerte a su alrededor.
Argentina. La noticia de la captura del capitán de fragata retirado Emilio Sosa, sindicado como uno de los autores materiales de la masacre de Trelew, sacudió a los ex presos políticos. Celedonio Carrizo tenía 21 años y formaba parte del grupo que no pudo salir del penal de Rawson durante la fuga y mantuvo tomada la cárcel hasta el día siguiente. Nacido en Jujuy, trabajaba de changarín en los Altos Hornos Zapla cuando se integró a la Juventud Revolucionaria Peronista de mediados de los '60. Su militancia desembocó en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), que más tarde se fusionarían con Montoneros, pero fue en ese período cuando participó de la toma del penal y la posterior fuga.
Argentina. Según las crónicas periodísticas de los últimos veinte años el paradero del capitán de fragata retirado Luis Emilio Sosa era uno de los secretos mejor guardados por la Armada Argentina. Sin embargo, apenas cuatro días después de que la Justicia federal librara su orden de detención, agentes de la Brigada de Drogas Peligrosas de la policía de Chubut detuvieron al marino de 73 años en una inmobiliaria de la Recoleta. Un hijo de desaparecidos que dos años atrás le compró un departamento, sin saber que el anciano era el célebre marino acusado de masacrar a 16 presos políticos en la Base Almirante Zar de Trelew, insultó de bronca cuando lo supo y aportó un dato clave para dar con el represor. Mañana será trasladado a Rawson y el jueves será indagado por el juez Hugo Sastre.
Villa Gesell, Argentina. El policía Aníbal Luna, condenado a reclusión perpetua por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas, realiza tareas de vigilancia y seguridad –algo que le debería estar vedado por sus antecedentes penales– en un lugar conocido como El Galpón, que pertenece a la Cooperativa Telefónica de Villa Gesell (Cotel). Luna fue excarcelado en agosto de 2006 y ahora debería volver a prisión por una decisión de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. "El policía Luna trabaja acá, pero ahora no está. ¿Si es legal que trabaje acá? El está libre y puede trabajar donde quiera", le dijo a Página/12 uno de los empleados de esa dependencia de la Cotel, ubicada en Boulevard 1170, a pocas cuadras de la terminal de ómnibus de Gesell. La Cotel, para más datos, es propietaria de una de las dos agencias de seguridad que hay en la villa. Se trata de Gesell Seguridad SA, la más importante de la ciudad, responsable de la vigilancia de miles de comercios y casas particulares.
Argentina. Cuando mi papá nos venía a buscar, más de una vez, mi mamá nos decía: