malos tratos y torturas en cárceles
Argentina. Una investigación de la Procuración Penitenciaria Nacional revelada el domingo pasado por Página/12 da cuenta de un elevado índice de malos tratos en las cárceles federales: 63,4 por ciento de mil presos entrevistados dijo haber sufrido agresiones físicas. La publicación causó de entrada una reacción virulenta de parte de la Comisión de Cárceles de la Defensoría General de la Nación, que cuestionó la validez del estudio. "No se ajusta a la realidad", sostuvo el organismo en base a números propios que pintan un escenario bastante menos terrorífico. "Minimizar que en las cárceles se tortura y se golpea es irresponsable", replicó la socióloga Alcira Daroqui, coordinadora técnica de la encuesta de la Procuración. A partir de entonces se desató un enorme debate, con evidentes batallas políticas de fondo, pero que si logra encauzarse permitirá discutir la situación de los detenidos y sus derechos humanos. La polémica fue sumando voces calificadas de ambos lados y todavía sigue.La Procuración Penitenciaria es el órgano oficial encargado de proteger los derechos de las personas privadas de su libertad. Para eso debe visitar las cárceles y denunciar toda irregularidad detectada. La Defensoría Oficial es un brazo del Ministerio Público Fiscal. Da su servicio a quienes no puedan pagar un abogado o prefieren la defensa pública, reconocida por su prestigio. Los defensores oficiales suelen representar a personas detenidas y se espera que visiten las cárceles y denuncien abusos u otras ilegalidades. En cierto punto las funciones de ambos organismos se tocan. La Procuración estudió los malos tratos en las cárceles del Servicio Penitenciario Federal (SPF), y la Defensoría, el ‘perfil' de sus detenidos. Los resultados fueron distintos (ver aparte).
En un comunicado que difundió el martes, la Comisión de Cárceles de la Defensoría advirtió que "llama la atención el elevado porcentaje de detenidos que (según la Procuración) habrían sido sometidos a agresiones físicas, que de resultar cierto hablaría de una práctica sistemática de tortura (...) un cuadro que no se ajusta a la realidad y no sería posible sin el conocimiento de los jueces, fiscales y defensores". Destacó además los cinco meses de gestión al frente del SPF de Alejandro Marambio, el primer civil en ese cargo desde el gobierno de Raúl Alfonsín. Le atribuyeron "profundas reformas", reconocidas "por el Ilanud (Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito) y la presidencia de la Cámara en lo Criminal y Correccional".
"Nuestra investigación no está hecha contra ningún funcionario. Llama la atención esa defensa del titular del SPF", retrucó Daroqui, del Observatorio de Prisiones de la Procuración. "Estamos muy seguros del estudio que hicimos", afirma. "Fue diseñado en diciembre de 2006 y pensado como un aporte en el marco del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura. Lo hizo todo el equipo de la Procuración, generando un clima de confianza y comunicación con los presos", explicó.
El informe explica que es común que los presos no denuncien lo que les pasa, por miedo a sufrir represalias y por cierta naturalización de los malos tratos. "La Comisión de Cárceles no leyó el informe, no puede desautorizar lo que no conoce. La defensora general fue invitada a la presentación, que hicimos en un foro de discusión donde se abrió al debate, pero no vino ni mandó a nadie en su nombre", argumentó Daroqui, también coordinadora del grupo de estudios sobre Sistema Penal y Derechos Humanos del Instituto Gino Germani (UBA). "Si tenían información diferente a la nuestra tenían que habernos pedido el trabajo. Están desconociendo la palabra de mil presos y esperemos que esto no atente contra ellos. Minimizar que allí se tortura y se golpea es irresponsable", criticó.
Lo que hasta aquí parecía un problema entre dos instituciones comenzó a propagarse. Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora informó que "respalda el informe de la Procuración en cuanto investiga las torturas tanto físicas como psíquicas que se cometen en las cárceles federales". La Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos calificó "las afirmaciones de la Comisión de Cárceles" como "un intento de justificación de las acciones y omisiones de jueces, fiscales y defensores oficiales". "La realidad de las cárceles –acusa– es consecuencia directa de la tolerancia y/o complicidad" con "los malos tratos a los presos". Luego enumera: "Las requisas, las largas horas a tribunales, sin alimento y ni baño; lo castigos arbitrarios; el aislamiento para debilitar la resistencia personal; el hacinamiento denigrante; la corrupción de los agentes penitenciarios; la aplicación de torturas como golpes, privaciones y amenazas".
En la presentación de la encuesta, en noviembre, estuvieron Iñaki Ribera Beiras, del Observatorio del Sistema Penal de la Universidad de Barcelona; el defensor de Casación Bonaerense Mario Coriolano y varias ONG. Al director del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Gastón Chillier, los datos le parecieron "inquietantes" y reclamó una política para desterrar estas prácticas "de parte de la nueva administración". En cambio, el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip), en medio del revuelo mediático, agregó sus "observaciones". Sostuvo que "sin desconocer el maltrato (...) las cifras mencionadas por tratarse de datos anónimos deben ser corroboradas con otras fuentes de información". Cita como ejemplo los jueces de ejecución y defensores oficiales que visitan las unidades "y no aceptarían la comisión de este tipo de delito sin denunciarlos". A juzgar por el comunicado de la Liga por los Derechos Humanos, tal vez no tendría la misma suerte el preso que caiga en manos del fiscal de ejecución Óscar Hermelo, denunciado por su "participación en el campo de exterminio que funcionó en la ESMA".
El Inecip suma su aval a Marambio por haber traído, señala, "cambios positivos". "Es deseable –agrega– que el Poder Ejecutivo profundice estas transformaciones y se impulse la reforma de la ley orgánica del SPF, que data de la dictadura de Onganía." El informe de la Procuración, en rigor, no menciona a Marambio. Por casualidad la encuesta estaba en plena confección cuando él fue designado. Fue aludido, en cambio, ante una consulta de este diario por el procurador Francisco Mugnolo. Dijo que su designación había sido "positiva", pero "no significó un nuevo enfoque". Marambio, a su vez, critica a Mugnolo.
8 de diciembre de 2007
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Argentina. Luis Abelardo Patti no vivirá una Navidad feliz. Un mes después de su rotundo fracaso como candidato a gobernador bonaerense por el PAUFE –obtuvo un pobre 2,48 por ciento de votos–, a trece días de una detención que no esperaba y a nueve de su primer cumpleaños –el 55– en "el pabellón de lesa de Marcos Paz", como cariñosamente lo llaman los presos, el ex subcomisario de la policía de la provincia de Buenos Aires y ex intendente de Escobar recibió ayer el peor regalo de fin de año: el juez federal de San Martín Alberto Suares Araujo, que tiene a su cargo la megacausa por los delitos de lesa humanidad cometidos en Campo de Mayo, lo procesó con prisión preventiva por allanamientos ilegales, secuestros y torturas que lo tuvieron como protagonista hace treinta años, cuando era un joven pero ya destacado suboficial inspector de la maldita policía, y ordenó embargar sus bienes por dos millones de pesos.
Santiago del Estero/Buenos Aires, Argentina. Empezaron a marchar por justicia al día siguiente de haber enterrado a sus hijos, hermanos y esposos. Ya pasó un mes y los familiares de los 35 muertos del incendio de la cárcel de Santiago del Estero tuvieron que viajar a Buenos Aires porque dicen que en su provincia no fueron escuchados hasta ahora, y denuncian que los están persiguiendo para que no hagan más reclamos, incluso con ofrecimientos de dinero. A pesar de las promesas, el gobernador Gerardo Zamora aún no los ha recibido. "No fue ni una fuga ni un motín; los prendieron fuego, algunos murieron golpeados, otros carbonizados", dicen, y sospechan que unos cuantos puedan haber muerto baleados, sospechas que se subrayan con el impedimento que establece el juez de la causa para que se presenten como querellantes. Los familiares piden la detención de los guardiacárceles y de los funcionarios "que sabían que esta situación podía llegar". Hasta ahora no hay una causa penal, sólo fue interrogado un guardia y tres están "en disponibilidad". En diálogo con Página/12, los familiares relataron que todos los que murieron estaban marcados con "una cinta blanca" en la muñeca, que en la morgue había treinta cajones "preparados" y que la policía los sigue hasta cuando van al cementerio.
Corrienes, Argentina. Desde siempre, en Gobernador Virasoro, provincia de Corrientes, las huellas de la represión partían y se perdían, a fuerza de impunidad, en torno del establecimiento yerbatero Las Marías, donde hubo obreros secuestrados y torturados, desaparecidos y asesinados por las fuerzas de seguridad durante la dictadura militar 1976-1983. El establecimiento, que produce la yerba Taragüí, es propiedad de la familia Navajas Artaza, uno de cuyos miembros, Adolfo Felipe Navajas Artaza, fue gobernador de facto entre 1966 y 1972, y ministro de Acción Social del ex dictador Reynaldo Benito Bignone. "Hoy tenemos la certeza de que todo lo que pasó con nosotros, las acusaciones que sufrimos, la persecución, las torturas y lo que sucedió con nuestros compañeros desaparecidos y asesinados, fue por culpa de los hermanos Navajas Artaza. Nos denunciaron con cargos falsos." Los que responden hoy, en diálogo con Página/12, son Marcelo Acuña, ex secretario general del Sindicato de la Industria de la Alimentación, y Juan Manuel Gómez, un trabajador de Las Marías que fue perseguido por ser delegado gremial.
Argentina. Los responsables argentinos de los secuestros que se cometieron como parte de la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur irán a juicio. Los represores Videla, Nicolaides, Menéndez, Harguindeguy y Bussi entre los acusados.
Serrezuela, Córdoba, Argentina. Turismo, monocultivo de soja, ríos caudalosos y sierras arboladas son postales recurrentes de Córdoba. Nada de eso existe en Serrezuela, al norte provincial, pleno desierto cordobés, con una sensación térmica que supera los 40 grados, humedad asfixiante, sequías –la última lluvia cayó hace ocho meses– y pobreza como regla. El Movimiento Campesino de Córdoba (MCC) tiene presencia en la zona, con centenares de familias organizadas que resisten desalojos empresarios, exigen justa distribución del agua y luchan por mantener su forma de vida ancestral. Uno de sus más estrechos colaboradores es el párroco local, Carlos Julio Sánchez, de 41 años, formado con la Teología de la Liberación, libros de Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz. Junto a la organización, resistió el avance de un empresario sobre tierras familiares, fue denunciado –junto a diez campesinos– y ahora afronta un juicio por "daño calificado agravado por delito en banda", con una pena de hasta cuatro años de cárcel. En el patio de la parroquia, debajo de un árbol centenario y a la espera de la sentencia, parece tranquilo, serio, habla pausado, viste una remera con la leyenda "Ni un metro más. La tierra es nuestra" y comparte un mate recién preparado.
Argentina. El Centro Wiesenthal lanzará hoy el operativo ‘Ultima Chance', destinado a ubicar a criminales de guerra que se siguen escondiendo en la Argentina y en América latina. Todos tendrían más de 90 años. El proyecto prevé el pago de recompensas a cambio de información.
Argentina. El poeta Juan Gelman, a través de su abogado, Marcelo Buigo, pidió que cinco represores sean sometidos a juicio por el asesinato de su hijo. Marcelo Ariel Gelman fue secuestrado el 24 de agosto de 1976 y llevado al centro clandestino Automotores Orletti, que dependía de la SIDE y fue la sede del Plan Cóndor en Buenos Aires. Su cuerpo fue encontrado el 14 de octubre de ese año dentro de un tambor que había sido arrojado en el canal San Fernando, pero recién pudo ser identificado en 1989.