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represores seguirán en prisión


[Victoria Ginzberg] La Cámara Federal porteña consideró en base a este y otros argumentos que los represores de la ESMA no deben salir en libertad. Lo hizo al ratificar las prisiones preventivas de más de treinta acusados.
Buenos Aires, Argentina. Los jueces de la Cámara Federal porteña resolvieron que más de treinta represores responsables de secuestros y torturas de personas que fueron llevadas a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) no deben recuperar su libertad porque "siguen contando con vínculos en círculos de poder que les permiten tener, aún hoy, medios concretos para perpetrar su impunidad, ya sea sustrayéndose del accionar de la Justicia o entorpeciendo la investigación". De esta forma, los magistrados le contestaron a la Cámara de Casación Penal, que había señalado que no correspondía extender las prisiones preventivas de los acusados por crímenes de lesa humanidad sólo por la gravedad de los hechos que se les imputan.
Esta consideración fue realizada en un fallo de más de 300 páginas con el que se confirmaron los procesamientos de los represores presos en la causa ESMA, entre ellos Alfredo Astiz, Jorge Eduardo Acosta, Antonio Pernías, Raúl Scheller y Héctor Febres. Ellos y otros veinte miembros del grupo de tareas de la ESMA están acusados de imposición de tormentos, privación ilegal de la libertad agravada e imposición de tormentos seguidos de muerte. Los hechos investigados en esta causa abarcan a más de 400 víctimas.
Los jueces de la Sala II de la Cámara señalaron que estos imputados brindaron la colaboración necesaria en el sometimiento a las torturas y que éstas se prolongaron en las condiciones inhumanas de alojamiento y en la constante sensación de temor que se les infligía a los secuestrados.
En la misma resolución, los camaristas ratificaron también los procesamientos de ocho marinos que tuvieron funciones jerárquicas en la Armada (Oscar Antonio Montes, Antonio Vañek y Julio Torti, entre otros), quienes –señalaron– fueron responsables de que "el Arma a la que representaban obtuviera su cometido". En este sentido, consideraron que "uno de los objetivos de las Fuerzas Armadas que tomaron el poder político el 24 de marzo de 1976 fue imponer el terror generalizado a través de la tortura masiva y la eliminación física o desaparición forzada de miles de personas que se opusieran a las doctrinas emanadas de la cúpula militar".
Los jueces Eduardo Luraschi y Martín Irurzun –Horacio Cattani está excusado, ya que intervino en la investigación que se realizó por estos mismos hechos antes de la sanción de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida– dedicaron parte del escrito a fundamentar por qué los represores no debían salir en libertad. Esto se debe a que la Cámara de Casación estimó que no era suficiente fundamento para mantenerlos en prisión hasta el juicio oral el hecho de que habían cometidos crímenes de lesa humanidad.
Los magistrados, entonces, se explayaron en las circunstancias que hacen suponer que, una vez en la calle, los acusados buscarían paralizar el expediente. Y, de acuerdo con lo que se desprende del escrito, los represores buscan poner trabas a la Justicia aun desde los distintos lugares de detención en los que están alojados. Esta semana el Ministerio de Defensa ordenó el traslado de 17 imputados en este expediente que estaban en unidades de la Armada a una cárcel militar de Campo de Mayo.
"Las marchas y contramarchas que tuvo la causa son una consecuencia concreta y directa de distintas conductas que llevaron a cabo los imputados para entorpecer la posibilidad de ser enjuiciados", señalaron los jueces. Esto comenzó –dijeron– en la concepción y ejecución de los hechos y continuó luego de la asunción de las autoridades constitucionales.
La destrucción de documentación, la ley de Autoamnistía, la parálisis del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, los alzamientos carapintadas, las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, la falta de colaboración en las causas por la Verdad, la condición de desaparecidas que mantienen hasta hoy la mayoría de las víctimas y la situación de clandestinidad en que se cometieron los crímenes son algunos de los ejemplos mencionados por Luraschi e Irurzun. "Este riesgo resulta actual, concreto e inminente", dijeron. Y remarcaron que los acusados siguen contando con relaciones en "círculos de poder" que podrían perpetuar el sistema que previeron para garantizar su impunidad.
Otra observación que hicieron los camaristas fue la necesidad de elevar a juicio los casos más avanzados en su investigación. Entre los más de 400 hechos analizados para confirmar el fallo del juez Sergio Torres se examinaron los secuestros de mujeres embarazadas, niños nacidos en cautiverio y las detenciones ilegales de Norma Arrostito, Inés Olleros, Graciela Daleo, Andrés Castillo, Jaime Dri, Elena Alfonsín de Cabadié, Miriam Lewin y Héctor Hidalgo Solá.

22 de julio de 2007
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espían movimientos sociales


[Adriana Meyer] Entre fiscales y policías federales. Denuncian espionaje ilegal a las organizaciones sociales.
Buenos Aires, Argentina. La denuncia se centra en seguimientos de militantes en el marco de una operación antinarco que mezcla las FARC y la Triple Frontera con las Madres de Plaza de Mayo. La pregunta es por qué no se denunció el delito al recibirse la información. Carta a Kirchner. Los informes sobre la Triple Frontera y la reunión en la Universidad de las Madres.
No es la primera vez que las Fuerzas Armadas y de seguridad realizan tareas de inteligencia interior sobre organizaciones políticas y sociales, prohibidas por tres leyes nacionales. Pero ahora fueron fiscales y policías federales los que entregaron informes a la Unidad de Apoyo para la Investigación de Delitos Complejos en Materia de Drogas (Ufidro) sobre la "presunta amenaza del narcoterrorismo de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)". En esos trabajos pusieron bajo la lupa los "secuestros de la Triple Frontera" y las actividades en el país del vocero de las FARC Javier Calderón. Entre los "denunciados" están Luis Farinello, Adolfo Pérez Esquivel, Patricio Echegaray y la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo. Esta semana la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) le planteó al presidente Néstor Kirchner que esa "supuesta situación de emergencia" fue utilizada para justificar "la ruptura de las reglas que gobiernan la persecución penal del Estado".
Según plantearon los abogados de la Liga, estos espionajes recogieron información que las leyes de Defensa Nacional, de Seguridad Interior y de Inteligencia Nacional establecen como prohibida para los uniformados, y vulneraron el sistema de derechos y garantías establecidos en la Constitución. "Con el pretexto del combate contra el narcoterrorismo se persigue al campo popular y lo grave es que esto ya ocurría aun antes de la sanción de la Ley Antiterrorista", advirtió el abogado José Schulman, de la LADH.
"25 de marzo de 2004, a las 18.00 horas, en la sede de la biblioteca de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo, ubicada en la calle Hipólito Yrigoyen nro. 1546 se efectuó un evento conmemorando los 40 años de la creación de las FARC (...) hicieron uso de la palabra Rubén Batallares (miembro del PRT-ERP), Eduardo Soares (ex montonero y abogado defensor del integrante de ETA detenido por Interpol en Argentina, Jesús Iriondo), Patricio Echegaray (secretario general del Partido Comunista). Herman Schiller (miembro del Partido Izquierda Unida) dio comienzo al acontecimiento conmemorando los 40 años del grupo terrorista (...) Se proyectó una película en VHS que contenía imágenes de la acción psicológica de las FARC, escenas de combate nocturno y diurno y en la selva, el ataque a una comisaría del interior de Colombia."
Esto es parte del informe que el fiscal general Daniel Adler, de Mar del Plata, envió a la Ufidro, que conduce su colega Alberto Gentili. El nivel de detalle evidencia que el espía estuvo presente en el acto que describe, y en su informe no omitió una "introducción" ("En los últimos 6/7 años las FARC habrían ido ganando paulatinamente un lugar entre las organizaciones de izquierda..."), y la enumeración de los pasos de Calderón desde el 28 de agosto de 1996. Según la documentación a la que tuvo acceso Página/12, a pesar de los años transcurridos, Gentili lo recibió el 21 de marzo. Y le preguntó si había promovido la denuncia correspondiente, "para evitar la eventual promoción de actuaciones simultáneas sobre un mismo objeto". El funcionario de Mar del Plata contestó que se había limitado a poner a la Ufidro en conocimiento de los hechos. El 26 de marzo, ese organismo recibió un llamado del Departamento de Narcotráfico de la Aduana en el que le refirieron que "a partir de la información solicitada por esta Unidad había remitido el alerta a todas las aduanas del país por 30 días".
El otro informe proviene de la sección Triple Frontera del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA), que depende de la Policía Federal, y hace referencia a la modalidad de los "secuestros" en esa zona desde 2001 como "forma de financiamiento" político, en los que dice haber comprobado la conexión de las FARC con el Partido Patria Libre (PPL) de Paraguay y el Frente Patriótico Manuel Rodríguez de Chile. "Han recurrido a este delito organizaciones transnacionales compuestas por paraguayos, argentinos, brasileños y chilenos", consta en el documento elaborado por la DUIA que también recibió la Ufidro de la fiscal federal de El Dorado, Liliam Delgado. Y afirma que durante el juicio contra los acusados del secuestro y asesinato de la joven Cecilia Cubas, hija del ex presidente de Paraguay Raúl Cubas Grau, surgió un "cruce de llamadas e intercambio de e-mails entre dirigentes del PPL y de las FARC". En la denuncia ante Kirchner, la LADH destacó que la Federal da como válido ese juicio, que estuvo atravesado por denuncias de graves irregularidades y violaciones a los derechos humanos de los seis paraguayos acusados. Y en un reciente artículo de La Jornada, de México, Stella Calloni consideró que la descripción de los policías asimila la situación a los tiempos en que los organizadores de la Operación Cóndor justificaban la ilegalidad de su accionar por "la necesidad de combatir" a una coordinadora de organizaciones revolucionarias de los países del Cono Sur.
"Estos informes, en los que se describen actividades políticas y sociales pero no se habla ni de un porro, habilitan a que nos investiguen a todos los militantes sociales que, por ejemplo, participamos de varios foros en la Triple Frontera por el tema del acuífero. Apuntan a deslegitimar a dirigentes populares vinculándolos con las FARC y a insistir con que la Triple Frontera es ‘ese sitio oscuro a atacar', como dice (George) Bush", enfatizó el abogado Schulman, de la LADH. "Cuando (el fiscal) Gentili recibió esta investigación pueril debió desestimarla y mandar a investigar la violación de la Ley de Seguridad Interior. Por eso le preguntamos al Presidente si la actitud de los fiscales y los lineamientos fijados por la Policía Federal responden a sus directivas, porque en caso contrario tiene que tomar las medidas necesarias", completó el letrado.
La LADH consideró que las "ilegales tareas" se basaron en lo que se conoce como el derecho penal del "enemigo", entendido como una "mera fuente de peligro que debe ser neutralizada". Además, entendió que de los documentos presentados no surgen "hechos" incriminados, sino "conductas" o actividades de militancia política y social, pero sí la violación del derecho a la intimidad y del principio de inocencia. La Ley de Defensa Nacional establece que "las cuestiones relativas a la política interna del país no pueden constituir hipótesis de trabajo de organismos de inteligencia" militares y de las fuerzas de seguridad. La Liga recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió sobre el "riesgo que pueden implicar las medidas para combatir el terrorismo" para la garantía de los derechos y libertades, el debido proceso y la no discriminación "por razones de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, o cualquier otra condición social". El escrito fue sellado en Presidencia el 24 de julio. La Liga espera respuesta antes de acudir a los tribunales de Comodoro Py.

22 de julio de 2007
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dónde está lópez 17


[Adriana Meyer] Solá subirá a 400 mil pesos el monto de la recompensa por López. "A mi papá lo seguimos buscando".
Buenos Aires, Argentina. La familia del testigo que desapareció después de declarar contra Etchecolatz habló sobre el encuentro con el gobernador. Pidieron que no se abandone el caso. Volverán a difundir fotos del albañil.
Los ojos de Irene de López decían todo lo que callaba. "Ustedes del gobierno tienen que impedir que el caso se enfríe", imploró Ruben López, uno de los hijos del testigo que desapareció hace 10 meses tras dar su testimonio en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz. La familia de este albañil de 77 años, secuestrado por primera vez en la dictadura y sobreviviente de los campos de exterminio, pidió una reunión con el gobernador bonaerense, Felipe Solá, en la que le expresó su malestar por el olvido público en que cayó el caso y la necesidad de reactivar la búsqueda por parte del Ejecutivo provincial. Ante ellos, Solá prometió hacerlo y les anticipó que aumentará el monto de la recompensa que se ofrece a cambio de información sobre López, que actualmente es de 400 mil pesos. El gobernador aclaró que lo hará previa consulta con el juez que investiga el caso. Página/12 pudo saber que el magistrado apoya la iniciativa. Ayer hubo nuevas movilizaciones por López.
"Hicimos una serie de planteos a Solá y queremos reafirmar el pedido a toda la gente, que no se olvide que seguimos buscando a mi papá, que es lo fundamental que vinimos a pedir", dijo el hijo de López al salir de la reunión en la gobernación bonaerense.
"Anoche (por el martes) me reuní con la familia López y necesito consultar al señor juez de la causa para, coordinadamente con su opinión, atender a un requerimiento que nos plantearon y que nos parece bastante coherente, de hacer una nueva movida sobre la búsqueda de Jorge Julio López con otras fotos y también aumentar la recompensa", indicó Solá. "Esto no significa que la gente común se vaya a mover más, sino que tal vez alguna gente no tan común pueda empezar a moverse", agregó en tono enigmático y sin dar detalles. Además, hizo mención a la elaboración de un decreto "que establece una medida muy fuerte donde le pido ayuda a toda la comunidad, a los taximetreros, a los remiseros y a tantos otros que están en la calle para que pongamos de nuevo las fotos" del testigo y querellante en la causa Etchecolatz. "Vamos a poner dos fotos, una con gorra y otra sin gorra, y vamos a hacer un intento muy fuerte para que la gente que ya no busca vuelva a hacerlo como lo hizo hace algunos meses atrás", explicó. Respecto del incremento de la recompensa para quien aporte información que permita dar con su paradero, el gobernador dijo que consultará al juez federal Arnaldo Corazza "porque esto no tiene que interferir con las líneas de investigación, que son interesantes, sensatas y prometedoras". Una alta fuente judicial evaluó ante Página/12 que si la recompensa subiera a 800 mil o un millón de pesos podría quebrar el pacto de silencio que, según cree, tendrían los secuestradores de López.
La nueva implementación de la recompensa incluirá la reserva de identidad del informante. "Vamos a garantizar la reserva hasta el momento del pago. Mucha gente hace denuncias, dan posibles pistas que han fracasado, pero algún día una de ellas va a ser fértil y nos llevará a saber qué pasó, dónde está y lo encontraremos, pero ustedes (por la prensa) nunca van a saber de dónde surgió esa pista y esa gente va a recibir una recompensa fuerte", aseguró. Por otra parte, Solá elogió la tarea del juzgado y comentó que los familiares también piensan que Corazza está realizando "una buena tarea", en sintonía con lo expresado por el abogado de la familia López, Alfredo Gascón Coti. "Una cosa son los avances públicos que puede tener una investigación y otra son los avances judiciales. Es una causa que sigue en pleno progreso y, desde nuestra óptica, es una investigación muy prolija, muy bien encaminada y creemos que va a tener resultados satisfactorios", precisó Gascón.

19 de julio de 2007
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represores sin cárceles de lujo


[Victoria Ginzberg] Las unidades de la Armada dejarán de ser cárceles VIP.
Buenos Aires, Argentina. La ministra de Defensa ordenó que 17 represores presos en la causa ESMA fueran llevados a una prisión militar de Campo de Mayo. La medida se tomó luego de que la autorizara el juez.
Diecisiete represores que están presos por crímenes cometidos en la ESMA dejarán de estar detenidos en bases de la Marina. El Ministerio de Defensa ordenó que fueran llevados al Instituto Penal de las Fuerzas Armadas, una cárcel que queda dentro de la guarnición militar de Campo de Mayo. La ministra Nilda Garré tomó esta medida luego de que el juez Sergio Torres, a cargo de la investigación, le comunicara que no había "impedimentos" para alojar a los represores en ese lugar.
El traslado de los militares que están presos en establecimientos de las Fuerzas Armadas es una demanda de los organismos de derechos humanos. En base a este reclamo, la ministra de Defensa hizo un pedido a los jueces federales encargados de causas sobre crímenes de la última dictadura. Allí aseguraba que "la distribución actual de los detenidos dispersos en diversas guarniciones militares afecta el normal desempeño de las funciones legalmente asignadas a las Fuerzas Armadas y sus tareas cotidianas".
Garré señaló en ese escrito que los militares se veían obligados a asumir tareas carcelarias, pero que el hecho se agravaba por el mal ejemplo que los presos daban a los oficiales que debían convivir con ellos: "Los militares de hoy deben desenvolverse en el mismo ámbito en que se encuentran detenidas a disposición de la Justicia, personas que, durante su actuación como miembros de las Fuerzas Armadas durante el terrorismo de Estado, han desplegado prácticas absolutamente contrarias con la ética, el honor y la lealtad que deben profesar hacia el pueblo de la República aquellos que opten por la profesión militar". Además, destacaba que se perturbaba la disciplina, ya que según la Ley de Personal Militar "el personal retirado mantiene una relación jerárquica con respecto al personal en actividad encargado de su custodia fundamentada en la antigüedad".
El martes, Torres contestó la solicitud de la ministra y dijo que "para este tribunal no obran impedimentos legales" para el alojamiento de los acusados en el Instituto Penal de las Fuerzas Armadas. Con esta respuesta se dispuso que fueran llevados allí 17 presos: Alfredo Astiz, Jorge Radice, Juan Carlos Rolón, Pablo Eduardo García Velasco, Jorge Eduardo Acosta, Raúl Enrique Scheller, Adolfo Miguel Donda, Antonio Pernías, Jorge Enrique Perrén, Alberto Eduardo González, Néstor Omar Savio, Víctor Francisco Cardo, Hugo Enrique Damario, Carlos Guillermo Suárez Mason (h.), Rogelio José Martínez Pizarro, Carlos José Pazo y Miguel Benazzi Berisso.
Ellos serán trasladados a una cárcel de Campo de Mayo, donde ahora se alojan los presos condenados o sancionados por la Justicia castrense. El establecimiento, que de por sí generalmente tiene poco uso, dejará de tener sentido si, como está previsto, se deroga el Código de Justicia Militar, ya que esto implicará el fin de los tribunales militares. El Instituto Penal está actualmente a cargo de la Gendarmería y tiene capacidad para alojar a 70 detenidos en celdas para dos personas.
"Es un avance e implica reconocer que hasta hoy esta gente hacía lo que quería. Pero es una medida incompleta, ya que tienen que estar custodiados por el Servicio Penitenciario", señaló a Página/12 Rodolfo Yanzón, abogado querellante en la causa ESMA, quien hizo varias denuncias acerca del régimen benigno de que gozaban los represores. De hecho, esta semana volvió a advertir sobre la facilidad con que los acusados en la causa ESMA salían para concurrir a consultorios médicos.
Actualmente hay 44 represores presos en la causa ESMA, 14 de ellos tienen arresto domiciliario. El resto estaba alojado en dependencias de la Marina, donde todavía quedarán 13 personas. También hay detenidos a disposición del Ejército.
La medida ya enojó a los acusados. El abogado Juan Aberg Cobo, que entre otros representa a Astiz –quien no tiene ni siquiera grado militar, ya que fue expulsado de la Armada– presentó ayer una denuncia contra la ministra.

19 de julio de 2007
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a 13 años del atentado contra amia


[Raúl Kollmann] La lupa sigue sobre la pista iraní.
Buenos Aires, Argentina. El fiscal a cargo de la investigación espera que en noviembre la Interpol curse su orden de detener a cinco iraníes y un libanés. Pero falta evidencia de su participación en el ataque.
A trece años del atentado contra la AMIA, el fiscal Alberto Nisman, encargado de la investigación, sigue poniendo el eje en la llamada pista iraní y espera que en noviembre, en la Asamblea General de Interpol, se convaliden las órdenes de detención contra cinco iraníes y un libanés a quienes el fiscal les adjudica la autoría del atentado. Desde Teherán, Página/12 adelantó la semana pasada que el régimen iraní aceptará, por primera vez, recibir los exhortos con las órdenes de captura, pero no parece haber ninguna chance de que los funcionarios de ese país se presenten ante la Justicia. Aducen que Nisman es parcial, que las pruebas son más que endebles y provienen esencialmente de opositores iraníes y los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel. Por su parte, el fiscal trabaja en el punto más débil de la investigación: vincular a los iraníes con la camioneta que explotó en la AMIA. Desde hace años se trata de avanzar sobre dos personajes que, para la pesquisa oficial, son claves en la trama: Salman El Reda, un colombiano convertido al Islam, y André Marques, el nombre falso de una persona que parece haber coordinado el atentado desde un teléfono celular que se accionaba en la Triple Frontera. En la fiscalía dicen que habrá avances de aquí a fin de año.
La causa AMIA se mueve en varios planos distintos:

- La pista internacional iraní. Es la que ha privilegiado Nisman y tiene el apoyo de la mayoría de los familiares de las víctimas, la DAIA, la AMIA e incluso la Casa Rosada. Se asienta en el dictamen de 800 páginas del fiscal y fue convalidado por el juez Rodolfo Canicoba Corral. Los iraníes rechazan todas las acusaciones, sostienen que los únicos testigos que existen en ese informe son opositores al régimen iraní que no estaban en Irán en la época y ni siquiera aparecen como testigos de primera mano. Uno de sus argumentos principales es que las pruebas ya fueron sometidas a la Justicia ante un tribunal de Londres y naufragaron en forma estrepitosa. El tribunal inglés las declaró endebles y puso en libertad al ex embajador de Irán en la Argentina, Hadi Soleimanpour. En noviembre, Interpol se expedirá sobre las órdenes de captura, aunque la organización internacional de policía no opina sobre la debilidad o fortaleza de las pruebas, sino sobre la validez de los fiscales o jueces que piden las detenciones. El Comité Ejecutivo aprobó las órdenes, Irán apeló y decide en noviembre la Asamblea General. Desde el punto de vista práctico es casi seguro que lo que se resuelva en Marruecos no va a cambiar las cosas: Irán no entregará a los funcionarios requeridos. Lo curioso es que las órdenes de captura apuntaban incluso contra quien hoy es el principal opositor al régimen de Mahmud Ahmadinejad, el moderado ex primer ministro Alí Rafsanjani.

- El agujero negro de la pesquisa. Nisman también trabaja para relacionar a los iraníes que él acusa con el atentado en sí mismo. Por ejemplo, la investigación no ha determinado cómo ni cuándo consiguieron los iraníes la camioneta, dónde la armaron, de dónde salieron los explosivos, quiénes fueron la mano de obra del ataque. Es más, Nisman habla de varias células, de varios autos, de varias propiedades que se usaron para armar todo, pero sobre eso no hay una sola evidencia. Desde la época en la que trabajaron en la pesquisa, Nisman, por un lado, y la Unidad AMIA del Ministerio de Justicia –donde estuvieron Nilda Garré y Alejandro Rúa–, por el otro, se vienen buscando evidencias sobre la participación de Salman El Reda, un colombiano casado con una secretaria del entonces agregado cultural iraní, Moshen Rabbani. Existe algún indicio de que El Reda utilizó el teléfono a nombre de André Marques, que se accionó por primera vez el 1º de julio de 1994 y dejó de usarse para siempre el 18 de julio, el día del atentado. Y, además, según los servicios de inteligencia, desde ese mismo celular se comunicaban en la época con teléfonos en el Líbano que se adjudican a hombres de la organización pro iraní Hezbolá. Las pruebas por ahora no son contundentes, pero en la fiscalía prometen resultados en este 2007.

- La llamada pista siria. No está del todo descartada, aunque permanece en un plano muy secundario. Los iraníes justamente acusan a la Justicia argentina de tapar la responsabilidad de Menem y su relación con los líderes sirios. El delgadísimo hilo sobre el que se está trabajando es una entrevista que le hizo el diario La Nación al padre de la secretaria de Emir Yoma, el poderoso cuñado de Carlos Menem. El progenitor de la fallecida Lourdes Di Natale contó que su hija escuchó una conversación en la que Yoma decía que no había que revelar que cuando se produjo el atentado contra la Embajada de Israel estaba en Buenos Aires el traficante sirio Monser Al Kassar. Según parece, existe alguna documentación sobre esta pista, pero hasta el momento nada llegó a manos del fiscal.

- El desvío de la investigación. Como se sabe, el Tribunal Oral que intervino en el caso AMIA acusó al juez Juan José Galeano, a los fiscales, al ex titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, al ex presidente de la DAIA Rubén Beraja, al abogado Víctor Stinfale y a uno de los principales imputados en su momento, Carlos Telleldín, por distintos delitos que tuvieron que ver con el desvío de la investigación y el armado de pistas falsas. La Cámara le pidió al juez Ariel Lijo que profundizara la pesquisa, sobre todo intentando avanzar en la responsabilidad del ex ministro del Interior Carlos Corach y el ex presidente Carlos Menem. Lijo tiene resuelto tomar dos caminos. Elevar a juicio oral a los que tienen los procesamientos confirmados, Galeano y compañía, aunque sabe que todos ellos apelarán ante la Cámara de Casación y las cosas se demorarán. En forma paralela, el magistrado citará testigos para ver el papel de Corach y Menem y dispuso trabajar sobre un entrecruzamiento de llamadas en las que intentará determinar si, tal como declaró el testigo fundamental de este expediente, el ex secretario de Galeano Claudio Lifchitz, hubo un gran nivel de contacto entre el juez y las autoridades políticas de entonces. Como ya se sabe, el Tribunal Oral dijo que toda la investigación fue "un armado al servicio de políticos inescrupulosos". En el juzgado sostienen que, al menos por ahora, no tienen pruebas para llamar a indagatoria a Corach y Menem.

18 de julio de 2007
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indagan sobre cárcel clandestina


[Diego Schurman] Una aclaración que no aclara. Para Groppi, la transición democrática es de 1979.
El intendente de Esteban Echeverría, donde se investiga la existencia de otro campo clandestino, fue nombrado por los militares en 1979. Sospechan que no podía ignorar lo que sucedía.
La reacción de Alberto Groppi ante la tapa de Página/12 del día lunes, en que se informó que la Justicia investiga si existió en su distrito un quinto centro clandestino de detención ilegal durante la dictadura militar, fue asombrosa: el intendente de Esteban Echeverría no sólo desestimó esa posibilidad, sino que apenas admitió el funcionamiento de uno de esos campos de concentración. "En el informe de la Conadep sólo figura como centro de detención la Comisaría 1ª de Monte Grande, pero durante 1976. Groppi asume a fines de 1979", fue la respuesta que hizo conocer a través de un comunicado de su Subsecretaría de Medios.
Groppi, que fue catapultado por los militares como "comisionado civil" de Esteban Echeverría entre 1979 y 1983, se equivoca. En el Nunca Más, el Informe de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep), se menciona expresamente la existencia de cuatro centros clandestinos de detención ilegal y torturas en Esteban Echeverría. En la página 1214, del Anexo, Tomo II, figuran los primeros dos.

- C.I.PR.A (Centro de Instrucción Profesional de Aeronáutica) - Autopista Riccheri Km 5/500, camino a Aeropuerto Internacional, Ezeiza, Esteban Echeverría, Buenos Aires.

- Comisaría 1ª de Esteban Echeverría (Monte Grande) - Santa Marina 474 Monte Grande, Esteban Echeverría, Buenos Aires.

El tercer centro de detención aparece en la página siguiente, la 1215, y se lo describe textualmente como:

- La 205. Ruta Nacional Nº 205, sobre margen izquierda a 300 m. del acceso a Ruta 205 desde Autopista Riccheri, Ezeiza, Esteban Echeverría, Buenos Aires. Terrenos de la Policía de la Pcia. de Bs. As.

El cuarto figura en la página 1217:

- Unidad Penal 3 de Mujeres, de Ezeiza, Esteban Echeverría, Buenos Aires

El lunes este diario informó que la sospecha del funcionamiento de un quinto centro clandestino "se generó en el 2004, cuando dos jóvenes hallaron en un predio, conocido como Transradio Internacional, restos humanos que aparentemente habrían pertenecido a personas que habían sido privadas de su libertad. La Secretaría de Derechos Humanos de la provincia presentó entonces una denuncia y el juez federal Alberto Santa Marina inició una causa que todavía está en curso".
En su descargo, Groppi dice que este diario afirma "cosas inexactas". Y explica: "La denuncia sobre la existencia de huesos humanos en el lugar, es de 2004", dato que, como recuerda el párrafo anterior, este diario consignó. "Pero hasta que no existan pruebas de que los restos óseos pertenecen a personas desaparecidas durante la última dictadura –agregó–, cualquier afirmación es inconsistente." Este diario transcribió textuales del expediente judicial, de la subsecretaria de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Sara Derotier de Cobacho, y de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Repasemos:

- Dice el expediente: en el predio en cuestión "podrían hallarse restos óseos humanos de personas privadas de su libertad en un centro clandestino de detención que habría funcionado allí ente los años 1973 y 1983".

- Dijo Derotier de Cobacho, cuando este diario le preguntó si las investigaciones van camino a confirmar la existencia de otro centro clandestino: "Todo indica que sí. Hasta apareció un camión del Ejército que se olvidaron ahí adentro. Ahora hay una guardia privada, es raro. Quieren preservar el lugar, No sé qué cuidan. No sé quién es el dueño".

–¿En las denuncias aparece involucrado Groppi? –le repreguntó Página/12.
–Me han llegado fotos de Groppi paseando por ese lugar.

- Dijo Carlotto: "Yo no descarto que allí funcionara otro centro clandestino. Los informes que me llegaron hablan de la existencia de un lugar con grilletes en las paredes, hay comentarios de que allí funcionaba una maternidad, que hubo hijos de mujeres detenidas-desaparecidas". Y que, aparentemente, el intendente Groppi "tenía conexiones con el aparato represivo de entonces, ya que también era intendente durante la dictadura"

En el texto elaborado por el subsecretario de Medios, Mariano Seco, señala que "Alberto Groppi asume en Esteban Echeverría en noviembre de 1979, año en que se inicia la transición a la democracia y personas civiles comienzan a hacerse cargo de intendencias y gobernaciones". En diálogo con Página/12, Seco aseguró ayer que, tras la asunción de Groppi, los centros de tortura –lo dijo en plural, pese a que en el escrito reconoció sólo uno– no estaban en funciones.
Habrá que aclararle a Groppi que la transición democrática se inició en 1983 y no en 1979 y que no sólo antes sino durante su gestión como "comisionado civil", en Esteban Echeverría se produjeron desapariciones forzadas. A saber: Andrada Cáceres, Juan Sergio (21/9/81), Anfuso Spina, José (18/6/80), De Lillio Vásquez, Miguel Angel (dic./80), Milobara Copes, Mirtha Haydeé (dic./80). Todos estos nombres figuran en el Nunca Más. Allí también se menciona, como "ejecución sumaria", a Irabedra Pintos, Eduardo Eugenio (29/4/77). Si bien este último caso es anterior a la gestión de Groppi, el dato tiene un valor adicional: lo asesinaron en Transradio, el predio donde se investiga el funcionamiento de un nuevo centro clandestino.
En el texto "aclaratorio", la gente de prensa del intendente señala que cuando Groppi asumió "es propuesto por un grupo de organizaciones comunitarias, que lo veían como un joven contador, comprometido con las instituciones locales y con fama de buen administrador". El compromiso de Groppi parecía estar más bien ligado a la dictadura. Poco después de ser puesto en funciones, el 27 de noviembre de 1979, el ministro de Gobierno militar Gualberto Mostajo explicó las razones de la incorporación de civiles. "No implica una apertura electoralista, ni siquiera una aceleración de un proceso de esta índole", dijo.
Groppi, siempre a través de la Subsecretaría de Medios, negó estar recorriendo Transradio en una foto publicada por este diario y se desligó de Luis Patti, señalando que en el 2003 eligió presentarse solo en los comicios con su Unión Vecinalista. Sin embargo, en un escrito enviado a la Junta Nacional Electoral bonaerense, el 19 de agosto de 2003, María Mónica Torres, apoderada de la alianza de Patti –llamada Acción Federalista por Buenos Aires (Afeba)– autorizó a "diversos partidos y agrupaciones vecinales a adherir a las boleta" que llevaba al represor como candidato a gobernador. "La Agrupación Municipal Unión Vecinalista de Esteban Echeverría podrá llevar adherida a la boleta del distrito de Esteban Echeverría las boletas gobernador y vicegobernador, diputados nacionales y senadores provinciales por la Tercera Sección Electoral de Afeba", señala el texto que confirma el vínculo político con Patti.

18 de julio de 2007
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se reanuda juicio a cura demoníaco


[Victoria Ginzberg] Héctor Timermam vinculó al ex capellán con los tormentos a su padre. "Pudo ver a Camps, Bergés y Von Wernich".
Buenos Aires, Argentina. En el juicio a Christian von Wernich, el hijo de Jacobo Timerman dijo que su padre reconoció al acusado como una de las personas presentes en la sala de torturas. "A éstos hay que matarlos a todos", decía. El director de La Opinión estuvo desaparecido entre 1977 y 1979.
"El estaba vendado, pero a veces la venda se caía porque saltaba por efecto de la electricidad. Así pudo reconocer a algunas personas. (Christian) Von Wernich estaba presente en las sesiones de tortura. Se sentaba cerca de (el ex general Ramón) Camps y hacía comentarios en voz alta del tipo ‘a éstos hay que matarlos a todos'." El cónsul en Nueva York, Héctor Timerman, involucró ayer directamente al ex capellán de la Policía Bonaerense en la aplicación de tormentos al director del diario La Opinión, Jacobo Timerman, que estuvo secuestrado durante la última dictadura.
Jacobo Timerman fue detenido ilegalmente el 15 de abril de 1977 y estuvo desaparecido hasta el 25 de mayo de ese año, cuando llamó a su familia y dijo que podían ir a visitarlo al Departamento Central de Policía. Dos meses después se lo volvieron a llevar de ese lugar con destino desconocido. Logró recuperar su libertad gracias a una campaña de presión internacional, pero fue expulsado del país en 1979. Murió en 1999. Ayer, sus hijos Héctor y Javier fueron su voz en el juicio contra el ex capellán de la Policía Bonaerense Von Wernich. "Estuvo dos años y medio preso. Fue torturado, humillado, acosado, violado y nunca se lo acusó de ningún delito. Le sacaron la ciudadanía porque consideraron que no merecía ser argentino. Es una de las dos personas a las que la dictadura les sacó la nacionalidad, la otra es José Ber Gelbard", dijo Héctor.
El cónsul en Nueva York fue el primer testigo de la jornada. Entró a la sala, saludó a Vera Jarach (Madre de Plaza de Mayo - Línea Fundadora) y se sentó ante los jueces Carlos Rozanski, Norberto Lorenzo y Horacio Insaurralde. Llevaba el libro que Camps escribió sobre su padre en sus manos. Pidió al tribunal que se leyeran extractos de ‘El caso Timerman. Punto Final', que tenía marcados con el objetivo de ilustrar qué pensaban los represores del director de La Opinión. Allí se lo describe como una persona que "no perdió la oportunidad de dar cabida a los escritores comunistas que deambulaban en busca de una trinchera desde donde apuntar contra la religión, la patria, las tradiciones nacionales, la familia y la moral" y se critica, por ejemplo, un informe sobre la conducta sexual de los porteños que publicó el diario que dirigía porque iba en contra de los valores occidentales y cristianos.
En el libro hay una carta en la que Von Wernich confirma que vio a Timerman mientras estaba secuestrado (aunque miente sobre las condiciones en las que estuvo cautivo). También en esa publicación, el ex jefe de la Policía Bonaerense agradece la "colaboración" de algunos funcionarios de la dictadura como Alberto Rodríguez Varela –ex ministro de Justicia–, Jaime Smart –ministro del interventor en el gobierno bonaerense Ibérico Saint Jean–, Edgardo Frola –que fue secretario de la Cámara Federal en lo penal conocido como Camarón– y Roberto Durrieu (subsecretario de Justicia de Videla, hoy abogado de Juan Carlos Blumberg).
Durante su testimonio, Héctor Timerman hizo varias referencias a estas personas y pidió que se investiguen la responsabilidad y complicidad de los civiles que ayudaron y contribuyeron con los militares de la última dictadura. Incluso dio a entender que algunos de ellos pudieron haber estado presentes mientras torturaban a su padre. "Él sólo pudo ver a quienes estaban adelante, a Camps, al médico (Jorge) Bergés y a Von Wernich, pero contaba que había más personas, algunas de ellas con más capacidad intelectual que ellos."
La participación de civiles y el antisemitismo que profesaban los verdugos de los centros clandestinos en los que estuvo secuestrado Timerman fueron los ejes de la declaración de su hijo, al margen de la presencia de Von Wernich en las sesiones de tortura de los centros clandestinos COTI Martínez y Puesto Vasco.
"El 80 por ciento de los interrogatorios a mi padre fue sobre el judaísmo y el marxismo", señaló el cónsul, quien recordó que Camps organizó una conferencia de prensa para informar que Timerman había "confesado" ser sionista y que los represores preguntaban sobre el supuesto "Plan Andinia", una "creencia de baja estofa" que indicaba que los judíos iban a ocupar la Patagonia: "Ellos creían que existía un gobierno judío internacional llamado la sinarquía y que mi padre era su representante en la Argentina".
Timerman también desmintió que a su padre lo hubiera visitado un rabino mientras estuvo desaparecido. Relató que Marshal Meyer fue a verlo en el Departamento Central de la policía cuando ya estaba "blanqueado" y que ayudó a su familia en la investigación y denuncias del caso. Y describió una reunión que él y Meyer tuvieron con el represor Miguel Etchecolatz.

–Vos tenés a Jacobo Timerman –increpó el rabino.
–¿Y usted quién es?
–Soy el pastor de Jacobo Timerman y vos tenés a mi oveja. No me voy hasta que no me devuelvas mi oveja.
–Por mucho menos, muchos de acá se fueron para arriba –dijo Etchecolatz.

"En todo caso, Von Wernich debería aclarar si, como él dice, otro rabino vio a mi padre en COTI Martínez o Puesto Vasco", señaló ayer Timerman.
Entre el público seguían su testimonio el rabino Daniel Goldman y Sergio Wider, del centro Simon Wiesenthal, que fueron a respaldarlo.
Javier Timerman habló después de su hermano. Tenía 15 años cuando secuestraron a su padre. Habló de las malas condiciones en que estaba el director de La Opinión cuando pudo verlo y de los efectos que la detención ilegal y los tormentos de Jacobo Timerman tuvieron en toda la familia "hasta el día de hoy". Su hermano había relatado que en una oportunidad llevó a Javier a ver a su papá a una comisaría. "Traje el boletín para que lo firmes vos", le dijo el joven. "No está autorizado", fue la respuesta del carcelero.

17 de julio de 2007
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descubren campo de concentración


[Diego Schurman] "Groppi, el intendente, no podía ignorarlo". Hallan restos de otro campo clandestino de detención en Esteban Echeverría.
En la zona se hallaron cráneos con orificios de bala y se supone que habría funcionado como sostén sanitario de otros campos. El intendente actual, Alberto Groppi, fue nombrado jefe comunal por los militares y hay fotos suyas en el terreno. Fue reelecto en el 2003 con la lista del comisario Luis Patti.
Un nuevo centro clandestino de detención y tortura durante la última dictadura militar habría sido descubierto en la localidad de Esteban Echeverría. Así lo informaron a Página/12 fuentes de la gobernación bonaerense, de acuerdo con una investigación que se encuentra en manos de la Justicia. De confirmarse oficialmente la noticia, sería el quinto campo de concentración que funcionó en ese distrito y no por casualidad los organismos de derechos humanos centran sus miradas en el intendente del lugar, Alberto Groppi, ya que ejerció la misma función –aunque bajo la denominación de ‘comisionado civil'– durante los años de plomo. Groppi, que contaba con las simpatías de los militares, fue "comisionado" hasta 1983 y en 1995 fue elegido intendente, al frente de un partido vecinalista que colgó su lista de la de Eduardo Duhalde. En 2003 su partido impulsó como gobernador a Luis Abelardo Patti. En los organismos de derechos humanos se plantea que es imposible que Groppi no supiera de la existencia de este centro clandestino de detención, que según algunos indicios funcionaba como infraestructura sanitaria de los campos El Banco y El Vesubio, cuya existencia es más conocida. En la zona fueron encontrados cráneos con agujeros de bala que datan de esa época.
La sospecha del funcionamiento de un centro clandestino se generó en el 2004 cuando dos jóvenes hallaron en un predio, conocido como Transradio Internacional, restos humanos que aparentemente habrían pertenecido a personas que habían sido privadas de su libertad. La Secretaría de Derechos Humanos de la provincia presentó entonces una denuncia y el juez federal Alberto Santa Marina inició una causa que todavía está en curso.
Fuentes del gobierno bonaerense informaron a este diario que allí aparecieron cráneos con impacto de bala, camas y un camión militar abandonado, entre otros elementos que indicarían la existencia de un centro de detención clandestino. El predio, de 260 hectáreas, está ubicado en la circunscripción VI, del partido de Esteban Echeverría. El núcleo de construcciones derruidas y abandonadas, de aspecto siniestro, está conformado por un edificio central de tres pisos y sótanos, galpones y otras construcciones menores. Ya no quedan techos y en muchos casos también han desaparecido las paredes. En algunas de ellas sólo quedan los cimientos.
Según explicó la subsecretaria de Derechos Humanos, Sara Derotier de Cobacho, podría tratarse del mismo centro clandestino que describió Alipio Paoletti en el libro ‘Como los nazis, como en Vietnam', pero que no está incluido en el ‘Nunca Más' que elaboró la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).

¿Por lo que la Subsecretaría de Derechos Humanos averiguó, las investigaciones van camino a confirmar la existencia de otro centro clandestino?
Todo indica que sí. Hasta apareció un camión del Ejército que se olvidaron ahí adentro. Ahora hay una guardia privada. Es raro. Quieren preservar el lugar. No sé qué cuidan. Ni sé quién es el dueño.

¿En las denuncias aparece involucrado Groppi?
Me han llegado fotos de Groppi paseando por este lugar, donde había casitas de estilo californiano. Era como un barrio privado. No figuran los testimonios, por miedo. Pero ahí se levantó un esqueleto. El esqueleto lo tiene la policía científica.

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, también confirmó a este diario la aparición de pruebas contundentes. "Yo no descarto que allí funcionara otro centro clandestino. Los informes que me llegaron hablan de la existencia de un lugar con grilletes en las paredes, hay comentarios de que allí funcionaba una maternidad, que hubo hijos de mujeres detenidas desaparecidas."
Y, aparentemente, el intendente Groppi, "tenía conexiones con el aparato represivo de entonces ya que también era intendente durante la dictadura", señaló Carlotto a Página/12. De hecho hay numerosas fotografías periodísticas de 1980 que muestran al intendente junto a autoridades provinciales, militares y policiales recorriendo el terreno donde ahora se sospecha que funcionaba el centro clandestino de detención.
No obstante ello, Derotier de Cobacho planteó las dificultades que se presentan para la investigación. "Hay gente que no ha querido testimoniar. Este lugar aparentemente era el soporte sanitario del Banco y del Vesubio. Lo estamos averiguando." La funcionaria se refirió así a la dependencia policial que operaba como centro clandestino en la autopista Riccheri y Camino de Cintura, frente a Puente 12, y a la dependencia del servicio penitenciario, también de esa zona.
Al evaluar la demora en conocerse la verdad, la subsecretaria de Derechos Humanos bonaerense no dejó de apuntar sus dardos hacia el intendente Groppi, ya que la actividad de estos centros implicaba movimientos muy visibles como zonas liberadas, entrada y salida de vehículos o la presencia de personas que no habitaban en el lugar y que además, cuando dejó de funcionar fue misteriosamente borrado del mapa. Del núcleo de viviendas que lo conformaban sólo quedó un terreno baldío con ruinas oscuras. "No pudo no saber lo que sucedía", insistió una y otra vez ante este diario.

¿Por qué?
Groppi no podía no saberlo. De hecho, hay fotos de este comisionado de la dictadura caminando con Massera y Videla, lo que habla de su cercanía con estos personajes –dijo, en alusión al miembro de la primera junta militar y el presidente de facto.

16 de julio de 2007
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