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miles contra el olvido


Multitudinaria marcha por la memoria con candidatos políticos y gran participación de la juventud. Los organismos de derechos humanos leyeron dos documentos en el patio cívico, tras la marcha que comenzó en la plaza San Martín. Entre los miles de manifestantes se pudo ver a Rossi, Giustiniani, Mónica Fein y al intendente Lifschitz.
[Guillermo Zysman] Argentina. A lo largo de 25 cuadras, más de 30 mil rosarinos se movilizaron ayer hacia el Monumento a la Bandera para recordar el 35º aniversario del último Golpe de Estado que inauguró la dictadura más sangrienta de la historia argentina. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y ex presos políticos encabezaron la heterogénea marcha que tuvo como principal protagonista a la juventud. Desde La Cámpora, pasando por la JP, Giros y movimientos universitarios, los jóvenes coparon las calles rosarinas con sus banderas y consignas. Uno de los momentos más intensos de la movilización fue frente a la Catedral: "Ustedes callaron cuando se los llevaron", gritó la multitud contra la Iglesia. En el acto se leyeron dos documentos: uno elaborado por Familiares que reivindicó la política de Derechos Humanos del Gobierno que permitió "el enjuiciamiento de los genocidas como política de Estado" y otro suscripto por el colectivo de las agrupaciones sociales y políticas convocantes que destacó condenas recientes en Rosario pidió mayor celeridad en las causas pendientes en la región.
El punto de encuentro previo a la marcha fue la Plaza San Martín. Allí confluyeron gremios, agrupaciones políticas, movimientos sociales, organizaciones juveniles y los movimientos de Derechos Humanos. Entre murgas y bombos, la convocatoria ya desbordaba a los organizadores.
La movilización partió por calle Santa Fe hasta Oroño. Pasó por los Tribunales Federales de Rosario, donde se sustancian los juicios locales por la Verdad Histórica y luego tomó San Luis hasta Buenos Aires. En cada esquina los jóvenes dejaban una pintada con una consigna temática: desde el pedido de justicia por Silvia Suppo, pasando por la aparición con vida de Julio López quedaron planteados en el pavimento.
Al llegar a Buenos Aires y Córdoba, la multitud ovacionó a las Madres y Abuelas de la Plaza que semana a semana hacen su ronda en la Plaza 25 de Mayo. De inmediato llegó la crítica a la Iglesia.
"El Monumento nos quedó chico", planteaban los organizadores del acto mientras las columnas empezaban a ocupar las escaleras. La larga espera fue amenizada con la ocurrente murga ‘La Memoriosa’, que le puso ritmo y ruido a las consignas de la jornada.
Entre los miles de manifestantes se pudo ver al jefe de la bancada kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi, al senador socialista Rubén Giustiniani, a la candidata del PS a la intendencia, Mónica Fein y al propio intendente Miguel Lifschitz. Binner estaba en Santa Fe.
El documento de Familiares rescató sin eufemismos la política de derechos humanos del gobierno. "Es irrefutable, que a partir del año 2003 con el gobierno de Néstor Kirchner y posteriormente con el gobierno de Cristina Fernández esa búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia adquirió el rango de política de Estado, proporcionando así las condiciones indispensables y concretas para avanzar en esta cuestión central para el proceso de consolidación y profundización de la democracia en la Argentina", plantearon.
"Reivindicamos -siguieron- que en este nuevo aniversario la lucha por la Memoria y los Derechos Humanos nos encuentre madurando esa unidad por la que tantos compañeros ofrendaron sus vidas, y de la que depende el futuro de cualquier proyecto nacional y popular. Muchos temas pendientes nos interpelan y sabemos que la construcción de una alternativa no se logra de un momento para otro. Comprometernos será la mejor manera de honrar la memoria de aquellos que dieron su vida por un proyecto nacional y popular. El futuro es hoy, la unidad se construye día a día aún en la diversidad. Ese es el desafío".
Luego dijeron lo suyo los ex detenidos. "Es importante para la salud de los pueblos festejar las victorias. Por eso celebramos las cinco condenas obtenidas en el marco del primer juicio a los genocidas en Rosario, en la causa Guerrieri, del mismo modo que lo hicimos con la sentencia de la causa Brusa en Santa Fe", señalaron.
"Será responsabilidad de todos nosotros continuar la pelea para que los genocidas tengan lo que corresponden: la cadena perpetua con cárcel común y efectiva. Si en 2010 conquistamos las cinco condenas en Rosario, en este 2011 vamos por más genocidas en la cárcel", agregaron sobre el final del documento de consenso.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
©rosario 12

madres en el mercado central


La Asociación Madres de Plaza de Mayo se dio cita en el mercado central. "Este acto en este lugar es para contarles a los que están marginados que la dictadura fue también contra ustedes", explicó Hebe de Bonafini.
[Laura Vales] Argentina. Hebe de Bonafini hizo el acto por el 24 marzo en el Mercado Central, donde hablaron el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el ministro de Economía, Amado Boudou. Fue un encuentro atípico por el lugar, por los oradores y por el público, en el que hubo mucha gente de los obradores de los barrios que las Madres están construyendo en el sur de la ciudad y vecinos de La Matanza. "Este acto en este lugar es para contarle a los que están marginados y no tienen vivienda ni tienen trabajo que la dictadura fue también contra ustedes. No crean que no les pasó", les dijo Hebe en su discurso. También les pidió: "No se equivoquen. Por favor aprendan a votar. No vayan detrás de intendentes fachos que hoy son kirchneristas y mañana se dan vuelta".
En el auditorio todo estuvo preparado desde temprano. En las dos columnas centrales fueron colgadas gigantografías con fotos de las Madres y contra las paredes pancartas de la Asociación y su radio, la AM 530, para la que se construirá ahí una planta de transmisión. Las Cristinas llevaron sus banderas, y los estudiantes de la Universidad Popular remeras que los identificaban.
El que llegó tarde fue Boudou, tanto que el presentador llegó a anunciar que no estaría. Hebe entró al auditorio acompañada por varios integrantes del gabinete como la ministra de Industria, Débora Giorgi, Moreno y el titular de la Autoridad Federal del Servicio de Comunicación Audiovisual, Gabriel Mariotto. También estuvo Sergio Schoklender, que preside la Fundación Madres de Plaza de Mayo, y el candidato a intendente de La Matanza Ricardo Bruzzese.
Los discursos estuvieron centrados en el carácter cívico militar del golpe del ‘76. "La dictadura tuvo el objetivo de instalar un modelo económico que con sus más y con sus menos llegó hasta el 2003", señaló Moreno, que se sacó la campera negra antes de hablar, para quedarse con un menos abrigado chaleco a cuadros. El secretario recordó que "había que estar en el gobierno del 2003, cuando (Néstor Kirchner) decía que estábamos en el infierno porque estábamos en el infierno: el Estado había sido disuelto y lo único que tenía el presidente era el pecho. Y utilizó tanto el pecho que hoy es el 30.001".
Moreno aseguró que, como integrante de la generación del ‘70, puede decir que "la tarea está cumplida" porque "hemos vuelto a poner la patria en pie". Luego Boudou apuntaría que en el 2011 "se están enfrentando dos proyectos de país", para advertir: "Si Cristina no es presidenta, en dos años nos van a mandar para atrás como lo hicieron con el gobierno de la Alianza".
El acto fue convocado con la consigna "Que la sangre de nuestros hijos se convierta en escuelas, hospitales, casas y trabajo para todos".
También hubo muchas menciones a la gestión de Néstor Kirchner. "Nosotras éramos madres de una generación egoísta que decía: ‘mi casa, mi cocina, mi trabajo’ y cuando llega la dictadura nada es tuyo", señaló Hebe, como ejemplo. "Nuestros hijos nos legaron su compromiso y Néstor también dio su vida por ese mismo compromiso. Nuestros hijos ahora son ustedes, en cada uno de ustedes nacieron nuestros hijos. Néstor también, no hay que quererlo por quererlo, sino imitarlo. No digamos ‘cómo lo queremos’, imitémoslo, demos la vida, si se nos revienta el corazón, en buena hora, es por la patria. Nosotras queremos construir viviendas, hospitales, escuelas. Queremos que todos los niños sean felices, nos importa más que un niño sea feliz que meter preso a un milico: eso es lo que estamos diciendo".
El clima fue más de reflexión que de manifestación. Las batucadas, por ejemplo, no entraron al auditorio sino que se quedaron en la calle, mientras adentro la gente se sentó a escuchar a los que iban hablando. Por supuesto, hubo cantitos. El más coreado: "Se siente/ se siente/ Cristina presidente". También sonó el "Se va a acabar/ se va a morir/ el monopolio de Clarín". La marcha peronista, en cambio, tuvo varios intentos y sólo una vez logró prender. Duró la primera estrofa.
Durante la jornada fueron hechos varios anuncios. Uno fue que la semana próxima se comenzará a instalar allí la antena de la radio de las Madres y su planta transmisora, que será "la más potente del país". Otro, que la Fundación va a comprar un edificio ubicado frente al Mercado Central, donde antiguamente funcionó un jardín de infantes, y abrirá ahí una escuela para todos los niveles, de jardín a secundario, más talleres de oficios, donde puedan estar los hijos de los trabajadores del Mercado mientras sus padres trabajan. También que en el Mercado va a ser instalada una fábrica de casas, con capacidad de producir treinta viviendas por día, con la idea de llevar a otros puntos del país la construcción de barrios.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
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país con memoria


Actos en varias provincias.
Argentina. - Bajo la consigna "Ni un paso atrás, seguimos luchando, seguimos caminando", unas treinta mil personas conmemoraron ayer del Día de la Memoria en Córdoba. Encabezados por referentes de la filial local de Abuelas de Plaza de Mayo, miles de personas marcharon por las avenidas principales de la ciudad capital, para recordar los 35 años del golpe militar. El gobernador Juan Schiaretti impuso el nombre del dirigente peronista asesinado por la última dictadura Florencio Díaz al Nuevo Hospital del Sudeste que se construye en la ciudad de Córdoba.

- Unas treinta mil personas participaron ayer de la marcha por el Día de la Memoria en Rosario, organizada por el Espacio Juicio y Castigo y con la presencia de dirigentes del oficialismo y la oposición, como el intendente socialista de Rosario, Miguel Lifschitz; el senador nacional Rubén Giustiniani; el titular del bloque de diputados oficialistas, Agustín Rossi; las Madres de Plaza de Mayo, Hijos y organismos de derechos humanos, entre otros. En la ciudad de Santa Fe, el Foro de Derechos Humanos contra la Impunidad y por la Justicia realizó una concentración en la Plaza del Soldado, en la que participó el gobernador santafesino Hermes Binner y varios ministros.

- En Mendoza, el PJ y la UCR encabezaron dos actos en conmemoración del golpe de Estado, que dejó en esa provincia unos 200 desaparecidos. El gobernador, Celso Jaque, encabezó la apertura de la "Posta de los derechos humanos", reunió a unos 200 militantes de DDHH y representantes del PJ. El mandatario sostuvo que el Día de la Memoria debe servir "para la reflexión" porque fue "uno de los días más dolorosos de la historia reciente". Por otro lado, el intendente de Godoy Cruz, el radical Alfredo Cornejo, colocó una placa y una baldosa en la vereda de la Comisaría Séptima, donde funcionó uno de los centros de clandestinos de detención.

- Al cumplirse 35 años del golpe militar, el gobierno de Tucumán tomó posesión de la casa recuperada donde vivieron dos desaparecidos, Rolando Coronel y su hija, Marta, que será destinada ahora a un centro cultural y social para la memoria. Durante el acto, el secretario de Derechos Humanos provincial, Humberto Rava, reclamó que la Justicia actúe contra "los participantes civiles de la dictadura, que son tan responsables del genocidio como los militares".

- En el marco de las actividades del Día de la Memoria, el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, lanzó el programa "Educación y memoria 2011", que coordina acciones de la Comisión Provincial por la Memoria de Buenos Aires y el Equipo "Educación y Memoria" del Ministerio de Educación de la Nación. Durante el acto central, se recordó la condena a represores por el asesinato del estudiante universitario Cecilio Kamenetzky en la última dictadura militar y se exhibió un video realizado en conjunto por la Subsecretaría de Derechos Humanos y la Escuela Normal Dr. José B. Gorostiaga de La Banda.

- Una multitud encabezada por Madres de Plaza de Mayo se movilizó ayer en Neuquén para repudiar el golpe militar del 24 de marzo de 1976. Junto a las Madres marcharon representantes de organismos de derechos humanos y el obispo coadjutor de Neuquén, monseñor Virgilio Bresanelli. Las consignas centrales de la convocatoria fueron "Porque tenemos memoria la lucha continúa", "Resistimos contra la impunidad de ayer y de hoy", "La protesta en las calles es nuestro derecho" y "Reprimir es un delito".
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
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ya no bailan solas


Una multitud colmó la plaza en el día de la memoria. Dos marchas se sucedieron para repudiar el último golpe militar y reclamar Verdad y Justicia. Cientos de miles de jóvenes nutrieron las columnas de manifestantes encabezadas por Madres y Abuelas.
[Alejandra Dandan] Argentina. Un poeta callejero se paró a leer uno de los afiches que amanecieron estampados a lo largo de la Avenida de Mayo. Las caras de los cómplices de la dictadura, las imágenes del poder subterráneo aparecieron descaradamente expuestas ante quienes avanzaron desde temprano hacia la Plaza de Mayo. Estela Carlotto apareció en la esquina de Avenida de Mayo y la 9 de Julio, punto de encuentro del movimiento de derechos humanos, las organizaciones sociales y partidos políticos. Mientras la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo era arrebatada por los abrazos, las Madres se atenazaban metros atrás para abrirse paso entre la ahogante presencia de esa masa indimensionable que apareció convertida otra vez en un pueblo. "Le pedimos a la Presidenta que desclasifique los archivos que todavía quedan por desclasificar", pidió Estela en el escenario después de enumerar uno a uno, como lo hacían aquellos afiches, los nombres de quienes dieron aliento a la dictadura: Los grupos económicos, los grandes medios, los jueces nombrados por la dictadura que archivaron los miles de hábeas corpus de los familiares de los desaparecidos. "Hoy estamos acá a 35 años del golpe de Estado –dijo Estela–, con 169 genocidas condenados y 856 procesados en juicios que se llevan a cabo a lo largo y ancho del país, con las garantías de la ley que les negaron a nuestros compañeros."
A las cinco y media de la tarde estaba prevista la partida de la marcha de los organismos de derechos humanos hacia el centro de la Plaza de Mayo, pero a esa hora todavía seguían pasando las columnas de la marcha previa, organizada por agrupaciones de izquierda. En esa esquina de encuentro, varios pibes montaban fungiendo de bastoneros de la salida de las Madres.
Mauro Salerno era uno de los más jóvenes, de la Mesa de Salud de La Cámpora, un grupo de estudiantes y egresados de Medicina, pertrechados con camisas de seguridad sanitaria. Mauro, de 18 años, emigrado de Bahía Blanca, pasó por la Plaza el 24 del año pasado, desembarcó en la facultad, se encontró con un lugar "bastante gorila" y buscando buscando se topó con un trabajo social en los barrios. "Para mí el peronismo era lo que había estudiado en la escuela –dice–, no era algo popular." Adelante, entre apretones, remeras con la cara de Cristina, niños, cochecitos, rastas y mates, sus compañeros saludaban con las manos en V a los últimos integrantes del Partido Obrero. En un picadito de cantos, el coro se tensó entre el "Ohh yo soy argentino/ohhhhh/ooohhhh/ Soy soldado del pingüino" y los otros que recordaban el número de los últimos muertos.
La bandera de los 30 mil desaparecidos no llegaba. El cielo se tapó de banderas de las organizaciones cercanas y aliadas al kirchnerismo. La CTA, la Tupac Amaru, cuyos integrantes se preparaban para escoltar el paso de las Madres; la FNPL, las banderas de la VIA Campesina enfundadas en una caña; la Juventud Peronista, el Movimiento Evita. Hijos, Kolina, Carta Abierta, el Encuentro Nacional y Popular, Frente Transversal, Nuevo Encuentro, la Corriente Nacional y Popular, Socialistas, Comunistas, Peronismo Militante, Cabildo Abierto, la Unión de Estudiantes Secundarios y variedad de centros de estudiantes secundarios y universitarios. Las gigantografías de Rodolfo Walsh. Un grupo de la Juventud Armenia repartiendo volantes a quienes pasaban, explicando que ellos, que eran jóvenes, habían llegado al país porque sus abuelos fueron desterrados en otro genocidio. Entre las banderas, también estuvo la Juventud Sindical, los jóvenes de Facundo Moyano que el año pasado marcaron un corte simbólico con buena parte de la historia del movimiento sindical.
Olé/Olé/Olé, se oía ya. El "A donde vayan los iremos a buscar/ Olé Olé Olé/ Olaaá Olée Olée Olée Olaá".

La Cancha
La Tupac Amaru se convirtió en el cordón de escolta de la bandera que avanzaba ya por la Avenida de Mayo. Alrededor, hacia adentro, otro grupo rodeaba todavía más cerca la columna de las Madres. Entre ellos, agarrados de los brazos, andaban Judhit Said, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, pero también Adriana Taboada, de la Comisión Zona Norte de Campo de Mayo, y las caras de los que suelen sentarse todos los días en las salas de audiencia sosteniendo la escucha y el devenir de los juicios orales. Estela sostenía la bandera en una punta. Taty Almeida en la otra. Nora Cortiñas iba detrás con un nieto. Haydeé García Buela, Carmen Lapacó y detrás de los anteojos Aída Sarti contaba con su cabeza de archivista la presencia de las que este año no están: "¿Viste qué pocas vamos quedando?", dijo compartiendo la evidencia.
Sara estaba parada detrás de Fátima Cabrera, la viuda de Patricio Rice, sobreviviente del Garage Azopardo, sorprendida también por tanta familia. "La gente empieza a perder el miedo", decía. "Costó tanto la participación y es en la medida que se avance con la Justicia que crece la democracia."
Un grupo de catequistas de Berazategui levantaban las banderas de los curas y de los obispos que pelearon contra "la Iglesia que estaba aferrada al Poder y no al Evangelio". Un pibe se deshacía los brazos sosteniendo con fuerza un globo naranja gigante del Segundo Bicentenario desde donde armaron una bandera de Memoria, Verdad y Justicia pero "Económica". Una piba se sacó fotos con un muñeco rojo con una K. Una enorme cara de Néstor Kirchner inflable marcaba un puente entre los días del funeral, la imagen enorme del Eternauta y las concelebraciones del último estadio de Huracán donde ese mismo Néstor se mantuvo erguido y bien inflado hasta el final.
Estela Carlotto se puso a hablar en el escenario. "Cuando decimos que fue un golpe cívico-militar lo decimos porque sin el apoyo y participación de algunos sectores de la sociedad civil no hubiese sido posible: el plan económico instaurado, los detenidos-desaparecidos, los asesinados, los exiliados, los bebés apropiados y los cientos de centros clandestinos de detención tortura y extermino en todo el país." Habló de medios, de la Sociedad Rural. "Las entidades patronales como la Sociedad Rural, que históricamente han impulsado golpes de Estado para defender sus privilegios de clase, y aún hoy se siguen oponiendo a una redistribución justa de la riqueza." Del Poder Judicial que rechazó hábeas corpus. Mencionó a Luis Francisco Miret y a Alfredo Bisordi. "Son los mismos jueces que criminalizan las pobreza y las protestas sociales de hoy y mandan reprimir la movilización popular." La Justicia no depurada, los juicios a las empresas, el poder económico: lo que queda.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
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día de la memoria


De Congreso a la Plaza. Los partidos de izquierda y otras agrupaciones críticas al Gobierno reclamaron la aparición del testigo Julio López y "el fin de la represión estatal".
[Adriana Meyer] Argentina. "Con impunidad y represión no hay derechos humanos", rezaba la bandera que encabezó la marcha del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVJ) en repudio al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, cuando comenzó la dictadura genocida. En la Avenida de Mayo y 9 de Julio, la movilización coincidió con la columna de La Cámpora que esperaba para participar de la convocatoria de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S. y Familiares de Desaparecidos. Hubo leves roces que no llegaron a ser incidentes.
La marcha de las agrupaciones sociales, partidos de izquierda y organismos de derechos humanos críticos al oficialismo comenzó en Congreso y llegó a Plaza de Mayo pasadas las 16.30, y según sus organizadores convocó a unas 20 mil personas. A esa hora, cuando la cabecera entraba en la Plaza, las últimas agrupaciones todavía estaban cruzando la 9 de Julio. La soleada y ventosa tarde trajo turistas curiosos que más temprano sacaron fotos a la tradicional vuelta a la Pirámide de los jueves de las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, de la que participaban en primera fila Nora Cortiñas y Mirta Baravalle, entre otras. Las Madres, que encabezaron la movilización posterior, fueron aplaudidas y abrazadas.
El aire estaba impregnado de olor a choripán y podían verse más puestos que de costumbre. Uno de ellos se había ubicado justo en el ingreso a la Plaza, y el muchacho que apuraba las brasas, con una remera verde de "Moyano conducción", resistió un rato, pero luego tuvo que emprender un forzado desalojo porque la marcha se le venía literalmente encima. La encabezaron Marcelo Ramal (PO), Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista), Néstor Pitrola (PO), Claudia Ferrero (APEL), Diana Kordon (Eatip), Patricia Walsh, Myriam Bregman (Ceprodh), la Madre María del Rosario Cerruti, Christian Castillo (PTS), Héctor Heberling (MAS) y Amancay Ardura (CCC), junto a familiares de Emilio Canaviri Alvarez, una de las víctimas de la represión en el Parque Indoamericano.
"Ya pasaron 30 años, Kirchner dice nunca más, pero el compañero López nadie sabe dónde está", fue el cántico que volvió a escucharse, junto a "Ahora, ahora, es indispensable, aparición con vida, el Gobierno es responsable", clásico también, pero con una leve variación en la estrofa final. Entre los manifestantes llamó la atención uno de chomba salmón que llevaba su rostro completamente tapado con un pañuelo con la inscripción "¿Y Julio López?".
En el discurso leído desde el escenario volvió el reclamo por López, al que se sumó el del esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo, de los asesinatos de los qom en Formosa, de los del Indoamericano, de los jóvenes de Bariloche, y "por la memoria de los piqueteros asesinados durante éste y otros gobiernos". Al tiempo que calificaron como "logros históricos" los juicios contra los represores de la dictadura, señalaron que "no son el fin de la impunidad porque el 90 por ciento de ellos no ha sido aún ni rozado por la Justicia, 16 fueron absueltos, y 450 fallecieron, están prófugos o con falta de mérito, y porque las causas siguen fragmentadas, ocultando la magnitud del genocidio". Por estas razones pidieron "cárcel ya a todos los genocidas, restitución de la identidad de los jóvenes apropiados, apertura de todos los archivos de la dictadura, la aparición con vida ya de Julio López y la nulidad de los indultos".
También exigieron "basta de represión estatal, paraestatal y patotas de la burocracia sindical, no a la criminalización de la protesta social, libertad a Roberto Martino, Karina Germano, Carlos Olivera y demás presos políticos, cierre de las causas y anulación de las condenas a los trabajadores, desocupados, ambientalistas, estudiantes, campesinos, originarios y a todos los procesados por luchar". Por último se pronunciaron "en contra de la baja de la edad de imputabilidad, de la reforma electoral ‘proscriptiva’, de los bajos salarios, del pago de la deuda externa, de la intervención imperialista y en solidaridad con la ‘rebelión del pueblo libio’".
El momento emotivo de la jornada fue el homenaje a Adriana Calvo, histórica dirigente de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos que falleció recientemente.
En contraste con la aceitada organización de los partidos y demás agrupaciones, algunos manifestantes acudieron por su cuenta con su reclamo, como el de la familia de Jorge Rubén Frías, un delegado textil desaparecido en 1977, que participó de la marcha con parientes, amigos, niños y bebés incluidos. Mientras descansaban sobre un banco de Avenida de Mayo, repartían un volante casero.
A las 18.30 finalizó la lectura del documento y la desconcentración de muchos de la primera marcha. Por Diagonal Sur esperaban los militantes de Kolina (Corriente de Liberación Nacional), de Alicia Kirchner, con un ruido de bombos ensordecedor. De la boca del subte E salía un mar de gente suelta, que se iba a sumar a los muchos otros de la segunda marcha.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
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hebe de bonafini en santiago


A 35 años del golpe de Estado en Argentina, las Madres de Plaza de Mayo parecen más politizadas que nunca. Aunque continúan marchando en el histórico lugar, ya dejaron de ir a los juicios para concentrarse en otras tareas: una radio, publicaciones, construcción de casas, una universidad. "Continuamos con la lucha de nuestros hijos".
[Felipe Ramírez Mallat] Santiago, Chile. "No ver nunca más un pibe en la esquina limpiando vidrios o haciendo malabares en los semáforos frente a los autos" es el gran anhelo de Hebe de Bonafini.

Fito Páez cantaba sobre ustedes a fines de los ’90: "de leer en la peluquería, a jamás volver a sentir alegría". ¿Cómo siente esa frase?
En aquel momento era así, no teníamos alegría. No éramos mujeres de llorar pero teníamos mucha bronca y pensábamos que nunca más íbamos a poder ser felices.
Pero ahora con todo lo que estamos haciendo y a todo lo que hemos llegado podemos decir que por momentos llegamos a ser felices. No siempre, pero por momentos se siente así.

¿Cómo se dio este cambio?
Es porque hay otros hombres y otras mujeres gobernando, lo que cambia todo para nosotros. Néstor (Kirchner) nos devolvió la patria. El día que dijo "proceda" e hizo que Bendini bajara el cuadro de Videla (en 2004, en la ex Escuela de Mecánica de la Armada, principal centro de detención y torturas de Buenos Aires) nos devolvió la patria. Nosotros no queríamos cantar el himno, no nos queríamos poner escarapela, no queríamos la bandera. Los militares nos robaron todo y nosotros no lo queríamos. Y empezamos a sentir otra cosa cuando a partir de eso comenzamos a cantar el himno, como si en cierta forma estuviéramos recuperando a nuestros hijos.

Pensando en eso, ¿cómo Madres enfrenta este 24 de marzo?
Tenemos una gran cantidad de actividades. Habrá un reconocimiento a Néstor, presentamos un libro, inauguramos una muestra de vitraux en el ECUNHI (Espacio Cultural Nuestros Hijos, que funciona en el predio de la ex ESMA), otra de fotos y cuadros en el mercado central, que es donde Cristina y Néstor siempre han cerrado los actos de campaña. También vamos a inaugurar la antena nueva de la radio de las Madres, un acto muy político donde la única música será el himno cantado por Teresa Parodi. Cuando en los actos hay muchos músicos al otro día la gente habla de los músicos y se olvida de qué estábamos recordando, entonces no vamos a poner música para que la gente se tenga que acordar de los que decimos.

Usted era muy cercana a Néstor Kirchner, ¿cómo han sido estos meses tras su muerte?
Yo hace años de años que no lloraba tanto, nunca pensé que me podría caer tan mal y ahora cada vez que hablo de él me pongo mal. Cuando hablo con Cristina ella me pregunta cómo me banqué todo lo que me pasó, cómo hacer para seguir adelante. Y la verdad es que no me lo banqué, me pasó, y no es que tienes un plazo y se te pasa. Yo perdí a mi marido, a mis hijos y mi único hermano en muy poco tiempo, y tuve que inventar una forma para acordarme de ellos, que era pensando y recordando los mejores momentos, no las cosas terribles que pasaron, si no, no hubiera podido vivir. Y eso es lo que le digo a Cristina que haga, que no piense en la muerte sino en la vida.

¿Cómo es la relación con los organismos de derechos humanos en la región, en Chile por ejemplo?
La verdad no hay mucha. Al principio tuvimos una muy buena relación con las mujeres de los fusilados y degollados. Esas chicas eran brutales, pensaban como nosotros, muy guerreras. Las madres no, siempre estuvieron muy cerca del Partido Comunista y dejaron de hacer muchas cosas, con una conducta muy individualista. Nosotros nunca cobramos reparación ni aceptamos los cadáveres, y socializamos la maternidad, todas somos madres de todos los hijos. No cobrar la reparación fue un algo importante, la vida de los jóvenes no puede tener precio. Sino al capitalismo le importa poco, te mata y después te paga, y eso no puede ser. Eso te da mucho valor en la lucha, mientras que en el resto de los países están muy quedados. En Paraguay, Uruguay, buscan todavía pero no hay movilización ni se le da importancia a la participación pública más allá de eso. Nosotras tenemos una radio, una editorial, sacamos una revista. Eso nos permite vivir el sentido de la lucha que tenían nuestros hijos y eso nos ha hecho crecer mucho. Lo que le pasó al resto de los organismos es que se quedaron en los juicios. En Chile se asumieron al primer gobierno y nosotros no, eso permitió que ahora se haya podido anular todo lo que se anuló. Si nosotros hubiéramos hecho eso, si no hubiéramos ido más a la plaza, nos hubiera pasado lo mismo.

Usted conoció a Sola Sierra, ¿qué pensaba de ella como luchadora de derechos humanos?
Un poco lo mismo, como muy individualista también. No era una mujer que hablaba de todos y que todos eran igual, ‘todos pero primero el mío’. Yo también hablo de mi hijo y en mi pañuelo llevo el nombre de mi hijo, pero luchamos por los 30 mil.

¿Cuál es hoy su principal anhelo?
No ver nunca más un pibe en la esquina limpiando vidrios o haciendo malabares en los semáforos frente a los autos. Ni uno. Mientras haya un pibe con hambre, ningún país puede decir que vive en democracia.

¿Entonces cuál es su principal lucha?
La de pueblos amplios comprometidos con un proyecto, no caer en eso comprar cuatro de cada cosa cuando se precisa de uno. Cuando un pueblo entra en esa conducta va por mal camino, ese derroche es muy malo, si uno tiene tanto debe pensar que otros tienen muy poco. ‘A mí no me pasó’, dicen cuando se recuerda la dictadura. ¿Pero cómo? La muerte, el secuestro, el miedo, eso nos pasó a todos. Acá, en Chile y en todos lados.
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
©la nación

otra perpetua para menéndez


El Tribunal Oral Federal de la provincia de Tucumán condenó a prisión perpetua en cárcel común al represor Benjamín Menéndez por encontrarlo culpable del asesinato de cinco militantes montoneros durante la última dictadura.
Argentina. Esta es la sexta condena a perpetua que recibe el ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército. La misma pena recibió el ex policía Roberto ‘El Tuerto’ Albornoz.
Menéndez y Albornoz, quien fue jefe del Servicio de Información Confidencial (SIC) de la policía tucumana, donde funcionó un centro clandestino de detención, fueron condenados en el juicio conocido como ‘Romero Niklison’.
El jurado los encontró culpables del fusilamiento de un grupo de jóvenes militantes de Montoneros el 20 de mayo de 1976, en una casa del barrio Echeverría de Tucumán, cuando la dueña de casa, María Alejandra ‘la Sueca’ Niklison, mantenía una reunión con otros cuatro integrantes de la organización. Allí estaban Fernando ‘Pepo’ Saavedra Lamas, Juan Carlos Meneses, Atilio Brandsen y Eduardo González Paz.
Según la causa, fuerzas conjuntas del Ejército y de la policía provincial ingresaron en la casa y comenzaron a disparar contra los ocupantes; incluso, uno de ellos -Saavedra Lamas- logró escapar hacia una iglesia cercana, pero fue asesinado.
Los cuerpos sin vida de las víctimas fueron llevados a la Jefatura de la Policía de Tucumán, y de allí cuatro de ellos fueron inhumados en fosas comunes en un cementerio local.
El Tribunal, integrado por Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y María José Pérez Villalobo, falló en concordancia con el pedido de la querella, representadas por la abogada María Alejandra Romero Niklison, hija de la militante montonera asesinada.
24 de marzo de 2011
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37 años de impunidad


Piden la reapertura de una causa por delitos de lesa humanidad. La Asociación de Prensa de Santa Fe irá a la justicia federal para que se reabra la investigación del crimen de Marta Zamaro y Nilsa Urquía, en noviembre de 1974, tras una condena a muerte del Comando Anticomunista del Litoral.
Santa Fe, Argentina. La Asociación de Prensa de Santa Fe solicitará a la justicia federal la reapertura de la investigación de un crimen del terrorismo de estado impune desde hace 37 años: el asesinato de las abogadas y defensoras de presos políticos, Marta Zamaro y Nilsa Urquía, ejecutadas en noviembre de 1974, tras ser condenadas a muerte por un grupo de tareas de la Triple A: el Comando Anticomunista del Litoral (CAL). La decisión fue votada por unanimidad en una asamblea extraordinaria del gremio que resolvió promover la reapertura del expediente, pedir que el homicidio se declare delito de lesa humanidad y presentarse como querellante en el proceso, junto a familiares de las víctimas. "Mirar al pasado y a la propia historia se presenta como un enorme desafío para construir el presente y el futuro de la organización sindical", dijo el secretario general del sindicato, Pablo Jimenéz.
Zamaro tenía 29 años, era una activa militante sindical en "Nuevo Diario", un matutino que cerró con el golpe de 1976 y defensora de presos políticos con su colega Nilsa Urquía (32), con quien compartía el departamento. En la lista de condenados a muerte de la Triple A figuraban también otros tres trabajadores del diario que sobrevivieron en el exilio: María de los Angeles Pocha Pagano; la abogada Alcira Ríos y su esposo Luis Córdoba, quienes posiblemente serán citados a declarar en la causa. La doctora Ríos representó a las Abuelas de Plaza de Mayo en investigaciones judiciales por el robo y la apropiación de niños durante la dictadura.
La voluntad del gremio de prensa de presentarse como querellante en una causa del terrorismo de estado no tiene antecedentes en el país y se anunciará hoy, a las 10, junto a los organismos de derechos humanos. En el acto se rendirá un homenaje a las dos abogadas y a todos los desaparecidos durante la dictadura.
En la asamblea que tomó esa decisión participaron también ex compañeros de Zamaro en la redacción y en los talleres de Nuevo Diario, quienes aplaudieron este paso del gremio de prensa para que el crimen no quede impune, a pesar de que ya pasaron casi 37 años. Se trata de la reapertura de la primera causa que investigará un crimen impune de la Triple A y puede alumbrar uno de los períodos políticos más oscuros en Santa Fe, previo al golpe de 1976, cuando el poder militar comenzaba a superponerse al gobierno civil de Carlos Sylvestre Begnis.
Una compañera de militancia de Zamaro, Pocha Pagano, fue quien la llamó para que trabajara en Nuevo Diario, según recordó la periodista Cinthia Mignone. "Ambas militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Marta compartía su departamento con Nilsa Urquía, con quien actuaba en la defensa de presos políticos", agregó.
Un mes antes del crimen, en octubre de 1974, se recibió en Nuevo Diario una lista de condenados a muerte por el Comando Anticomunista del Litoral, la versión autóctona de la Triple A. En lista figuraban Alcira Ríos, su esposo Luis Córdoba, Marta Zamaro y Pocha Pagano, pero también Nilsa Urquía, que no integraba el equipo del matutino.
El 14 de noviembre de 1974, a la madrugada, Zamaro y Urquía fueron secuestradas por un grupo de tareas. Cuarenta y ocho horas después, el sábado 16 de noviembre, los cuerpos aparecieron en el arroyo Cululú, con el rostro cubierto con tela adhesiva y las manos atadas. En la zona se encontraron huellas de vehículos.
El 21 de noviembre, a las 2.15 de la madrugada, el edificio de Nuevo Diario fue atacado a balazos por cuatro personas que movilizaban en una camioneta Citroen. El sereno del diario dijo que unos minutos antes había recibido un llamado anónimo que le anunció el atentado y le puso la firma: el Comando Anticomunista del Litoral.
"Graciela Zamaro tenía 23 años cuando debió reconocer el cuerpo mutilado de su hermana mayor. Dice que su padre se tomaba la cabeza y repetía: ’Díganme dónde está que la voy a buscar’. El hombre murió un año después que su hija", relató Mignone.
La madre de Marta tiene hoy 94 años. "El miedo nunca cesó. Hay que escuchar a Graciela Zamaro hablar del paso gigante que significó contarle a doña Adelina que el nombre de Marta estaba en una calle de la ciudad. Hay que escuchar a Graciela diciendo que aceptar la reapertura de la causa se debe a que su madre ya no tiene amigas que le hablen de Marta", agregó Cintia.
23 de marzo de 2011
©rosario 12