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la explotación en el campo


Las distintas actividades, zonas y métodos de trabajo rural en condiciones infrahumanas. Las denuncias y allanamientos que detectaron condiciones de semiesclavitud y tráfico de personas en zonas rurales pusieron en evidencia ese sistema de explotación laboral. Aquí, un relevamiento de las provincias y los trabajos involucrados.
[Darío Aranda] Argentina. "El estado de los obreros en el ingenio es mísero y desastroso, la explotación inicua y el trabajo brutal. (...) He visto en todo el interior la explotación. (...) El trabajo de la mujer y del niño se explotan con igual intensidad en Cuyo que en el resto de la República, y acaso más en la época de cosecha." Fechada el 30 de abril de 1904, escrita por Juan Bialet Massé, la frase pertenece al histórico ‘Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas’, señalado como el primer compendio de la situación de los trabajadores del país. A 107 años de aquella investigación, en el campo argentino se repiten las escenas de explotación laboral, jornadas de trabajo de hasta 16 horas, pagas mínimas, ausencia de día de descanso, amenazas y maltratos, alimentación escasa, personas obligadas de vivir en taperas o bajo plásticos. Organizaciones campesinas, ONG y académicos coinciden: el trabajo rural en situaciones de explotación está presente en todas las latitudes de la Argentina y es una práctica generalizada.
De sol a sol. Es la característica del trabajo en el campo. Y la cosecha de uva no es la excepción. Mendoza tiene tradición en vinos, y también en explotación laboral. Trabaja toda la familia. Mujeres y niños cortan los racimos y ayudan en el llenado de un tacho rectangular de 20 litros. Los hombres "tachan", que implica el cargado del recipiente y la descarga en camiones. Por cada tacho le dan una ficha (que vale aproximadamente un peso), que la familia acumula hasta el sábado, en que –si no hay despido previo– se cobra. En un día muy bueno (los menos) se pueden reunir 150 fichas, pero también pueden ser 50, por el trabajo de toda la familia. También es común que la ficha sea moneda de cambio en las proveedurías de la finca o los almacenes del pueblo, siempre a menor valor que si fuera dinero efectivo.
"Los cosechadores son llevados en camiones a las fincas como vacas. Y en muchos casos los trabajadores golondrina están en carpas tipo circo donde duermen todos amontonados, cocinan con fuego al aire libre, sin luz y el agua se la venden. Acá los calores son mortales, lo que le agrega un condimento extra. Los baños no existen. La paga es un miseria, sólo para sobrevivir", explica Diego Montón, de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST), organización que practica el trabajo cooperativo, alimentos libres de agroquímicos y el comercio justo. Un ejemplo es su vino "Campesino", libre de explotación laboral.
También en Mendoza, idéntica explotación padecen los trabajadores del ajo, que son obligados a inscribirse como monotributistas para falsas cooperativas y soportaban condiciones de explotación, insalubridad, hacinamiento y trabajo infantil.
En noviembre de 2008, un grupo de trabajadores se rebeló y comenzó una manifestación en el frente de la empresa, en el departamento de Maipú. Denunciaron la explotación en sus tres eslabones: siembra, cosecha y empaque. Sobrevino la represión policial y, producto de las heridas, la muerte del trabajador Juan Carlos Erazo.
"Siempre nos explotaron, trabajamos hasta 16 horas. Pero ya era mucho. Nos animamos y dijimos basta. Nos costó amenazas, golpes y la muerte de un compañero. El sindicato y el gobierno nos dejaron solos, pero salimos adelante", relata Fabián Bravo, presidente de la Cooperativa Irigoyen e integrante del flamante Sindicato de Trabajadores del Ajo y afines (Sitraaj).
En las falsas cooperativas la jornada arranca a las 6, media hora de descanso al mediodía y llegaban a trabajar hasta la medianoche. El cosechador nunca obtiene más de 60 pesos por día, los baños no existen, el agua escasea. "Todo es explotación. Desde lo que se paga al pequeño productor por la cosecha hasta lo que toca al trabajador. Nosotros, autogestivamente, cobramos el doble y también pagamos el doble a los pequeños productores", remarca orgulloso Bravo.
La producción de frutas en Río Negro tiene tradición en mano de obra temporaria. La gran mayoría de trabajadores llega desde el norte del país. Incluso el gobierno tucumano tiene un convenio con Río Negro para "facilitar" los jornaleros. Desde la Dirección de Programas Especiales de la Secretaría de Trabajo de Tucumán se pagan los micros que trasladan aproximadamente a 16 mil trabajadores, de un total de 25 mil que –según cifras oficiales– migran por temporada. La primera quincena de enero los envían a Río Negro (unas once mil personas). El resto migra a Mendoza, San Juan y La Rioja. "Todos en blanco", se apuran a aclarar en las gacetillas oficiales, donde se reconoce que se moviliza a familias enteras.
Escasean las estadísticas referidas al trabajo rural. Según la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) de Río Negro, sólo en las chacras de San Patricio del Chañar, a 55 kilómetros al norte de la capital provincial, cada año llegan 4000 personas para la cosecha de manzana, pera y cereza. El gobierno nacional asegura que, en el campo, el "trabajo no registrado" es del 50 por ciento, en base al Censo Nacional de 2001, la Encuesta Permanente de Hogares de 2010 y el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA, donde figuran registrados 400 mil trabajadores rurales). Pero Uatre maneja otras cifras: 800 mil trabajadores registrados y 700 mil "en negro".
En Río Negro, las denuncias se repiten cada año. En enero de 2010, los diarios provinciales volvieron a poner (como todos los años en época de cosecha) las denuncias. Cientos de trabajadores estaban hacinados en un galpón de la localidad de Lamarque. Les habían ofrecido 81 pesos por día y vivienda. En cambio le daban 30 pesos y un tinglado superpoblado. La mitad de los trabajadores dormía sobre el piso. Si alguien reclamaba, en el predio había policías de la provincia que amenazaban con reprimir.
En diciembre volvieron a repetirse las denuncias, en la localidad de Choele Choel. Los trabajadores no podían salir de las chacras y sólo podían pedir ayuda por mensaje de texto. Se repetían las condiciones de trabajo y alojamiento, les pagaban menos de lo pautado y cobraban los alimentos a precios altos.
Patagonia y Misiones tienen similitudes. "Parte grande de la riqueza de la provincia sale de nuestras manos y espaldas castigadas. Es lo mismo desde mis abuelos", afirma Sonia Lemos, 30 años, delegada del flamante Sindicato de Tareferos de Misiones, nacido hace dos años para luchar por los derechos del eslabón más débil de una industria millonaria. La tarefa consiste en podar la planta y separar la hoja del palo. Se acumula sobre plásticos abiertos como mantel, donde se acumula el montículo de yerba. Luego se unen las puntas y forman una gran bolsa: el "raído". Trabaja toda la familia y cada raído se lo pagan trece pesos.
"Con mucha suerte, cuatro raídos hacemos. Pero hay veces que sólo dos", explica Lemos. Traducido: por día de trabajo obtienen entre 26 y 52 pesos.
"No queremos que ningún hijo nuestro muera más de hambre en Misiones", reclamaron los mismos tareferos en noviembre pasado, cuando llegaron hasta Buenos Aires para denunciar la explotación laboral, salarial y la criminalización que padecen por reclamar. Ante el abandono de la Uatre, se organizaron para enfrentar la explotación de largas jornadas de trabajo, paga escasa y la condena a un círculo de pobreza.
El objetivo era visibilizar la situación que ya se había cobrado la muerte de dos niños por desnutrición. "Nos duele reconocer que el hambre está instalado en nuestras casas desde hace mucho tiempo y que se ha convertido en uno de los dolores más difíciles de enfrentar porque con ella no se puede pensar, no se puede trabajar. De hambre nos estamos enfermando y muriendo", denunciaron y se movilizaron hasta el Obelisco porteño con una consigna que interpelaba en busca de solidaridad: "Que el placer de tomar mate no siga descansando sobre la esclavitud de los tareferos".
No los recibió ningún funcionario. Ni siquiera lograron que la Anses cumpliera con la devolución de las asignaciones familiares retenidas arbitrariamente. Volvieron con las manos vacías. "Siempre nos explotaron, pero ahora estamos organizados. No es fácil, pero en eso estamos. Eramos sólo veinte, ahora ya somos 300. Será largo, ya no creemos en los contratistas ni políticos, haremos valer nuestros derechos", advierte la delegada gremial Lemos.
Guillermo Neiman es sociólogo, investigador del Conicet y coordinador académico de la maestría en estudios sociales agrarios de Flacso. "La cadena de complicidades incluye a los empresarios, intermediarios, sindicatos y Estado", resume. Afirma que el "trabajo precario" rural es tan histórico como generalizado, y cuestiona a los empresarios agrarios: "Por el nivel de rentabilidad del agro actual no se entiende que sigan manteniendo el trabajo precario. No se justifica de ninguna manera, desde una lógica de rentabilidad, que los salarios sean tan bajos y que permanezca el trabajo en negro".
Denuncia que para el campo no hay estadísticas actualizadas. Reconoce que deben manejarse con el entrecruce del Censo Nacional 2001 y el Censo Agropecuario de 2002, que es contestado por los patrones, no por los trabajadores. La Encuesta Permanente de Hogares se realiza en ciudades, por lo cual vuelve a quedar afuera el sector rural. "Hay personas que no quieren que se conozca la realidad rural, donde no hay dudas de que la pobreza y la desocupación son superiores a la publicitada, que siempre es una proyección de lo urbano", afirma.
Neiman explica que la explotación laboral no se da sólo en el trabajador "golondrina", sino también en el permanente, aunque siempre es mayor en los trabajos estacionales, donde se requiere mano de obra intensiva por época. "Los controles son insuficientes. Es necesaria una participación activa del Estado, es el único que puede modificar el trabajo rural precario", insta a actuar.
Diego Domínguez es sociólogo e investigador del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires. No naturaliza ni resta importancia a la explotación laboral en el campo, pero encuentra una coherencia histórica en la clase dirigente: "Argentina se elevó como Nación sobre la esclavitud encubierta de los gauchos y los indígenas. Entonces hoy no sorprende que, bajo el discurso de un agro exitoso, hombres, mujeres y niños padezcan la peor explotación, es una continuidad histórica".
14 de febrero de 2011
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protesta por carga con armas y drogas


El gobierno presentará una queja a Estados Unidos por el "material camuflado" hallado en un avión oficial. El gobierno de EE.UU. manifestó "preocupación" por la incautación. Timerman respondió que "las leyes argentinas deben ser cumplidas por todos".
[Nicolás Lantos] Argentina. La Argentina "formulará una protesta" formal ante los Estados Unidos por el intento de ingresar de forma ilegal "material camuflado" en un avión militar que llegó a Ezeiza el jueves pasado, tal como informó ayer Página/12. Según un comunicado de prensa difundido anoche por Cancillería, entre el material que se incautó tras la inspección "hay desde armas hasta diferentes drogas" que no habían sido declaradas en el manifiesto oficial que consignaba el contenido del envío, destinado a cursos de entrenamiento de fuerzas de seguridad. Mientras avanzan con el análisis del material secuestrado, en el Gobierno no creen que se trate de un mensaje político destinado a Buenos Aires, sino que puede tratarse de una práctica frecuente: "Nosotros lo que hicimos fue mover la superficie –sostuvo un funcionario que siguió el caso de cerca–. Es probable que si hacían el mismo chequeo en San Pablo o en Bogotá encontraran lo mismo."
El sábado, 48 horas después de que se descubriera el cargamento ilegal en el avión, el canciller Héctor Timerman recibió un llamado del subsecretario Andrés Valenzuela, encargado de la relación de Washington con la región, que le manifestó su "preocupación acerca de la forma en la que las autoridades argentinas manejaron" el episodio. Timerman respondió que "las leyes argentinas deben ser cumplidas por todos sin excepción" y aprovechó la comunicación para informarle que la Argentina "formulará una protesta así como un pedido para la colaboración sobre los motivos que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos tuvo al intentar violar las leyes" locales, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El texto difundido por el Palacio San Martín desmiente algunas afirmaciones vertidas en otro similar que divulgó Washington también ayer, en el que se afirma, entre otras cosas, que "aunque la carga estaba debidamente declarada según los acuerdos y entendimientos previos, sin aviso, las autoridades argentinas acometieron una detallada y extensa búsqueda del contenido de la nave, secuestrando determinados item". La Cancillería argentina precisó que "la Aduana procedió a realizar un chequeo de la carga con la seriedad y profesionalismo que amerita un material calificado como de guerra" cuando "descubrió que buena parte de la carga no figuraba en el listado ‘de buena fe’ provisto por la Embajada".
La versión estadounidense de los hechos también indica que "todos los elementos incautados eran material que normalmente se utiliza durante ejercicios de entrenamiento de esta naturaleza", que según lo previsto se trataba de práctica en técnicas de rescate de rehenes que serían impartidas a efectivos de la Policía Federal. Sin embargo, entre el material incautado había aparatos "para interceptar comunicaciones, varios GPS de una sofisticación reveladora de su potencia, elementos tecnológicos conteniendo códigos caratulados como secretos, así como un baúl completo con drogas medicinales vencidas", precisó la Cancillería.
Desde la Casa Rosada ensayaron una explicación para una salida tan desprolija: que las autoridades militares norteamericanas se encontraron descubiertas en un trámite ilegal pero que acostumbraban hacer sin mayores inconvenientes y ahora los representantes del gobierno norteamericano no tienen más opción que "hacerse los sorprendidos y ofendidos". "Esto habla de que hay un problema entre ellos también", suponen, y dan como ejemplo que "la vez pasada la embajadora los mandó de vuelta". En septiembre un envío similar había sido abortado por la propia embajadora estadounidense en la Argentina, Vilma Martínez, por el mismo problema que esta vez: el contenido declarado del equipaje no coincidía con el que efectivamente se descargaba en suelo argentino.
Tal como consignó Horacio Verbitsky ayer en Página/12, "con más de un millar de personas, el Comando Sur (del Pentágono) supera la cantidad de especialistas en América Latina de las secretarías de Estado, de Defensa, de Agricultura, de Comercio y del Tesoro sumadas". Así, muchas veces las relaciones bilaterales se manejan de forma paralela a través de dos o más canales, lo que puede desembocar en episodios como éste. Si quedará en una protesta formal o pasará a mayores depende de Washington: "La duda es cuál será la importancia que le den ellos –analizan en el Gobierno–. Si lo toman como un tema de alto nivel político o apenas como una desprolijidad administrativa".
14 de febrero de 2011
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en buenos aires sube mortalidad infantil


Mientras baja en el resto del país. Corta duración de la gestación y bajo peso al nacer son algunos de los síntomas que observan los especialistas entre la población más pobre de la ciudad. La desnutrición, o mala nutrición, como causa inmediata. Los planes sociales existen, pero no se ejecutan.
[Roberto Navarro] Argentina. Mientras en el país la mortalidad infantil disminuyó un 9 por ciento en los últimos tres años, en la ciudad de Buenos Aires la cantidad de niños muertos en su primer año de vida aumentó un 10 por ciento entre 2007 y 2010. Así, el año pasado en el distrito administrado por Mauricio Macri fallecieron 396 niños recién nacidos. Si la evolución de la ciudad hubiese sido similar a la del promedio nacional, se habrían evitado 76 muertes. Según el Ministerio de Salud porteño, la mayor causa de la mortalidad infantil "es la corta duración de la gestación y el bajo peso al nacer". Los especialistas consultados por Página/12 aseguran que "estos problemas son, fundamentalmente, producto de la desnutrición o de la mala nutrición". La situación de los niños está directamente relacionada con el deterioro de los indicadores sociales en la ciudad. Según un informe de la Fundación para el Análisis de Políticas Públicas, dirigida por Leonardo Botto, "mientras en el resto del país disminuyeron el desempleo y la pobreza, entre el tercer trimestre de 2007 y el mismo período de 2010, el desempleo en la ciudad subió un 10 por ciento y la pobreza aumentó un 10,5 por ciento".
La tasa de mortalidad está directamente relacionada con las condiciones socioeconómicas y con el sistema de salud. Máximo Diosque, viceministro de Salud de la Nación, señaló a Página/12 que "en Capital no se sostuvo el plan de atención a las embarazadas y hay un mal manejo en la atención a prematuros. Es muy evidente la diferencia de evolución con el resto del país. En el sur de la ciudad el sistema no está funcionando, porque la gente no está teniendo acceso a una buena atención. De todas maneras, nacer en un lugar desfavorable y luego ir a un hospital igual es peligroso para el bebé. En esos lugares no hay un buen cuidado del embarazo. El nivel de ejecución de programas de la ciudad es muy bajo. En el Plan Nacer, Macri recibió los recursos y no los usó". Por su parte, el doctor Jorge Selser, ex director del Hospital Argerich, explicó: "La mortalidad infantil es, fundamentalmente, producto de la desnutrición, de la mala nutrición, de las deficientes condiciones de embarazo de la madre y porque falla el control de salud materno-infantil".
Aunque aún no se conocen los datos desagregados por comunas, este diario confirmó con una fuente de la ciudad que la mayor mortalidad infantil en 2010 se verificó en Villa Lugano, Villa Riachuelo y Villa Soldati, zonas en las que creció fuertemente la cantidad de habitantes de villas y asentamientos, ante la nula política de urbanización de la administración macrista. Es en esos barrios, abandonados por el gobierno porteño, en donde la desnutrición y la falta de condiciones sanitarias se paga con la pérdida de vidas de los más chicos.
Las razones por las que la evolución de la mortalidad infantil de la ciudad va a contramano del resto del país son múltiples: disminución del gasto en salud, desarrollo social y saneamiento; falta de política de urbanización de villas; aumento del desempleo y la pobreza; el veto de Mauricio Macri a leyes que hubiesen beneficiado a madres y niños y la no ejecución del Plan Nacer, diseñado y financiado por el gobierno nacional para todo el país, entre otras.
Renglón por renglón, la forma en que las diferentes falencias de gestión afectaron en la mortalidad infantil es descripta por los especialistas del siguiente modo:

Gasto en Salud. Según un estudio de la Fetyp, la fundación de estudios económicos liderada por el viceministro de Economía, Roberto Feletti, en 2007 el presupuesto del Ministerio de Salud de la Ciudad representaba el 24 por ciento del presupuesto total porteño; en 2010 cayó al 19,4 por ciento. Un primer dato que da una idea de la importancia que le otorga la gestión macrista a la salud y de por qué aumenta la mortalidad infantil en la ciudad. Además de restarle recursos en el proyecto de presupuesto a la salud, Macri subejecutó en los tres años los gastos presupuestados: en 2007 gastó sólo el 68 por ciento del dinero con el que contaba para la salud; en 2008, el 72 por ciento; en 2009, el 73 por ciento y en 2010, el 71 por ciento. Según los especialistas, las condiciones sanitarias son fundamentales en los primeros años de vida. La ejecución del presupuesto 2010 en obras de saneamiento de la ciudad fue del 1,5 por ciento del total.

Nacimientos y subsidios. El Plan Nacer introdujo una nueva forma de relación entre el gobierno nacional y las provincias, y entre éstas y los efectores públicos. La transferencia de recursos se realiza a partir del cumplimiento de metas, las cuales son nominalizadas, consensuadas y auditadas. De esta manera, el Plan Nacer ha contribuido, desde su inicio en 2005, a planificar y coordinar de manera eficaz las estrategias nacionales y provinciales de salud. Esta política pública busca disminuir la tasa de morbimortalidad materna e infantil y favorecer la accesibilidad a los servicios de salud a madres embarazadas, puérperas, niños y niñas hasta 6 años sin obra social. En los últimos tres años, la ciudad de Buenos Aires sólo cumplió con el 19 por ciento de los objetivos de inscripción estimados sobre el padrón de la Asignación Universal por Hijo de la Anses. Sobre el total de fondos cedidos en concepto de transferencias capitadas, 1.137.957 pesos, la ciudad sólo ha transferido a los efectores la suma de 39.161 pesos, lo que implica que el 96,6 por ciento de los recursos transferidos por la Nación a la ciudad se encuentran inmovilizados.

Empleo. En el tercer trimestre de 2007, cuando Mauricio Macri asumió la Jefatura de Gobierno porteño, la desocupación en la ciudad era del 5,1 por ciento. Un año después, con la economía creciendo a todo vapor, el de-sempleo en la ciudad había saltado al 5,3 por ciento. Durante la crisis de 2009 fue el distrito en el que más se disparó el desempleo: la tasa llegó al 7,8 por ciento. En el tercer trimestre de 2010 se redujo al 5,6 por ciento, un 10 por ciento arriba del índice que heredó Macri. En los últimos tres años el desempleo nacional bajó del 8,5 por ciento al 7,5 por ciento. Y ya hay provincias, como La Rioja y Jujuy, que están por debajo de la ciudad por primera vez en la historia, con un desempleo del 5 por ciento.

Pobreza. Al igual que con el empleo, la falta de políticas específicas de la ciudad derivó en que durante la crisis de 2009 se incrementara fuertemente la pobreza. Así, el índice de pobreza pasó de un 5,3 por ciento en el segundo semestre de 2008 a un 6,1 en el segundo de 2009, un incremento del 18 por ciento en un año. En el mismo período, Salta bajó su índice de pobreza del 22,7 al 13,5 por ciento, Neuquén del 12,7 al 8,1 y Santa Cruz del 2,2 al 1,1 por ciento. En el primer semestre de 2010, el último índice conocido, con la economía otra vez creciendo al 9 por ciento anual, la pobreza en la ciudad fue del 5,9 por ciento, más de un 10 por ciento arriba que en 2008.

Viviendas. En la ciudad, 129 mil personas viven en 23 villas y asentamientos; en 2007 eran 95 mil. Macri no tiene política de urbanización de villas y apenas construye viviendas. Desde 2007, el nivel de ejecución del gasto en vivienda cayó significativamente: pasó del 86 por ciento hace tres años al 52 por ciento en 2009. El retroceso de este año fue fortísimo: en los primeros diez meses sólo se ejecutó el 18 por ciento. Poco más de 70 millones de pesos. De ese total, 60 millones de pesos fueron gastos administrativos. El gobierno de Macri no utilizó el dinero que le cursó la Nación: 139 millones de pesos. Ese monto es un 200 por ciento superior a los giros del Tesoro nacional para viviendas de 2007, año en que la ciudad recibió por ese concepto 43,7 millones de pesos.

Vetos. Mauricio Macri, que se presentó a la sociedad como el hombre que venía a cambiar la política, en tres años ejecutó 71 vetos a leyes surgidas de la Legislatura porteña. Varios de ellos impulsaban una mejora en la salud. La Ley 3332 incluía fondos para las libretas de salud de niños, niñas y adolescentes para el control sanitario imprescindible para cobrar la Asignación Universal por Hijo. Macri la vetó. La Ley 2566 impulsaba la creación de un laboratorio estatal de medicamentos que hubiese abaratado los remedios que compran los hospitales y que, cuando los pacientes lo necesitan, son entregados para tratamientos ambulatorios. Macri la vetó.
14 de febrero de 2011
13 de febrero de 2011
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homenaje a gustavo pon


Inhumaron los restos del militante desaparecido Gustavo Pon. Homenaje y despedida al compañero reencontrado.
Argentina. Los restos del militante montonero Gustavo Pon, desaparecido en agosto de 1977, fueron inhumados ayer a la mañana en el Cementerio Lar de Paz, cercano a la ciudad de Santa Fe. El cadáver del Pon fue encontrado junto a otros siete cuerpos en una fosa común detectada por el Equipo Argentino de Antropología Forense en el predio militar campo San Pedro, cercano a la ciudad de Laguna Paiva. El joven era oriundo de Gualeguaychú, licenciado en Filosofía, se desempeñó como profesor universitario, subsecretario de Cultura de la Municipalidad de Santa Fe en 1973 y era activo militante montonero.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, destacó la importancia de las identificaciones de restos humanos que se vienen produciendo en la provincia, "ya que marcan avances significativos en el camino hacia la verdad y la justicia".
Luego de dos años de trabajos en la zona, el 9 de junio de 2010, el Equipo Argentino de Antropología Forense halló una fosa común con restos humanos a unos 50 kilómetros de la ciudad de Santa Fe. El hallazgo se produjo en el marco de una causa judicial iniciada el 19 de marzo de 2007 por denuncias de la Casa de Derechos Humanos de Santa Fe y otros organismos de Derechos Humanos.
A partir del hallazgo, comenzaron las tareas de identificación de los restos, que dieron como resultado, hasta ahora, la recuperación de la identidad de tres personas desaparecidas que habían sido inhumadas en ese predio perteneciente al Ejército Argentino. En la tumba clandestina, la investigación forense halló los restos de ocho personas (cinco hombres y tres mujeres), seis de ellas con disparos en la cabeza. Hasta ahora lograron identificar a tres: María Esther Ravelo, María Isabel Salinas y Gustavo Adolfo Pon.
Ayer, después de la ceremonia en el cementerio, se realizó un acto homenaje en la sede de la Asociación Trabajadores del Estado de Santa Fe.
13 de febrero de 2011
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eua confunde defensa con seguridad


Transparencia cero. EUA confunde Defensa con Seguridad, y quiere imponer modelo a países aliados en América del Sur para extender su hipócrita guerra contra las drogas.

[Horacio Verbitsky] Argentina. La polémica entre el canciller Héctor Timerman y los ministros de Seguridad de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, el ex juez Guillermo Montenegro y el alcaide mayor penitenciario Ricardo Casal, es secuela de la confrontación del gobierno nacional con el de Maurizio Macrì cuando este proponía reprimir la ocupación del Parque Indoamericano y del Club Albariño, que el gobierno nacional consiguió desalojar sin violencia adicional. En el caso de la Capital el entrenamiento de policías metropolitanos en una academia instalada por los Estados Unidos en El Salvador es un puro desatino, ya que la competencia de la Policía Metropolitana está circunscripta a delitos menores. Durante su reciente visita a la Argentina, el vicecanciller Arturo Valenzuela urgió a la flamante ministra de Seguridad, Nilda Garré, a designar miembros de las fuerzas de seguridad argentinas para los cursos de la International Law Enforcement Academy (ILEA) que comenzarían pocos días después. Garré le sugirió que le hiciera llegar la propuesta por escrito y le anticipó que se tomaría el tiempo necesario para estudiarla. La traducción literal de "law enforcement" es aplicación de la ley, y es la expresión usual en inglés para mencionar a las fuerzas policiales y de seguridad, distintas de las Fuerzas Armadas o "the Military", pero también engloba a jueces y fiscales. El jueves 10, la Cancillería solicitó tanto a Casal como a Montenegro copia de los acuerdos que sus ministerios hubieran firmado con ILEA, los programas de los cursos, los planes de estudio y el listado de sus profesores, y los antecedentes en los que se hubieran basado para asegurar que no contradigan "la Constitución Nacional, la política exterior y la legislación interna argentinas". Una vez recibidos, los evaluará "a la luz de los distintos instrumentos internacionales firmados por la República, tomando en consideración la responsabilidad primaria que la Cancillería tiene en la materia". El canciller también citó a los embajadores de El Salvador y de los Estados Unidos y les solicitó la misma información sobre los cursos y los instructores de la escuela policial. Por Estados Unidos recibió el pedido el segundo a cargo, el ministro consejero Jefferson Brown, cuya ocupación anterior fue como Director de Asuntos Multilaterales del Consejo de Seguridad Nacional. Tal vez Timerman obtenga la respuesta que ILEA le negó al escritor estadounidense Wes Enzinna, graduado en estudios latinoamericanos de la Universidad de Berkeley y ganador del premio de periodismo investigativo de la revista The Nation, quien utilizó la ley de libre acceso a la información pública (FOIA) en su intento de conocer a qué se dedica la hermética escuela instalada en El Salvador. En marzo de 2008, el ministerio de Seguridad Interior (Homeland Security) se negó a contestar las preguntas aduciendo que la divulgación de los materiales de estudio en ILEA podría ayudar a eludir la ley y además "las técnicas y procedimientos en cuestión no son bien conocidos por el público". Creada por el ex presidente Bill Clinton para "combatir el tráfico internacional de drogas, la delincuencia y el terrorismo por medio del fortalecimiento de la cooperación internacional", ILEA posee instalaciones en Roswell, Nuevo Mexico, en Hungría, Tailandia y Botswana.

Escuadrones de la Muerte
La sede centroamericana elegida fue Costa Rica. La organización estadounidense WOLA propuso a un grupo de diputados ticos que plantearan tres requisitos simples y poco radicales: que ILEA fuera transparente e hiciera públicos sus cursos; que garantizara que no participarían militares ni como alumnos ni como instructores, y que constituyera un consejo asesor de la sociedad civil. El gobierno de San José hizo propios esos reclamos y también se negó a conceder la inmunidad a los instructores estadounidenses contra juicios o pedidos de extradición por crímenes de lesa humanidad, tal como hizo la Argentina en 2003 para los ejercicios militares con tropas extranjeras. ILEA rechazó estas condiciones y se mudó a El Salvador, donde tanto la aceptación del gobierno cuanto el rechazo de la oposición fueron incondicionales. Una cuarta parte de sus alumnos son miembros de la Policía Nacional Salvadoreña. En 2007, la oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador implicó a la Policía Nacional en diez asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte, un cargo que también sostiene la Defensora del Pueblo para los Derechos Humanos, Beatrice Carrillo. El informe arzobispal sostiene que una de las víctimas era un niño de ocho años, otra fue torturada antes del disparo final y existe una pauta de "higiene social" y evidencia de motivaciones políticas en esos asesinatos. Un objetivo declarado de ILEA es la promoción del libre comercio y la protección de los intereses económicos de Estados Unidos. La avanzada de ILEA en Sudamérica es una nueva sede inaugurada en Perú, que depende de la de El Salvador. Ni Unasur ni el Consejo de Defensa Sudamericano se han pronunciado sobre esta ostensible tentativa de borrar las fronteras entre Defensa y Seguridad. Un artículo de Wes Enzinna publicado por el North American Congress on Latin America (Nacla), titulado "¿Otra Escuela de las Américas?" afirma que las bandas conocidas como maras, formadas por jóvenes sin posibilidades de expresión política ni avance económico, tienen unos 25.000 miembros y reproducen "los niveles de ultra violencia de los elementos más reaccionarios del Estado salvadoreño". Agrega que la política de mano dura o tolerancia cero aplicada combina tropas militares con unidades policiales en el patrullaje de las áreas más conflictivas. La primera ley antimaras, de 2003, permitió a la policía considerar sospechosos a todos los jóvenes que tuvieran tatuajes. En 2006 la policía detuvo así a 19.275 personas acusadas de pertenecer a una mara, pero nueve de cada diez fueron liberadas sin cargos, por falta de pruebas, dice Enzinna. Durante la gestión del anterior presidente, el empresario Elías Antonio Saca, del derechista partido Arena, la policía también se destacó en la represión de la protesta social y la supresión de las libertades civiles, agrega. La ley antiterrorista promulada por Saca sobre el modelo de la Patriot Act estadounidense "fue utilizada para arrestar a cualquiera, desde los activistas contra la privatización del agua en Suchitoto hasta los vendedores de CDs y DVDs que violaban los derechos de propiedad intelectual reconocidos en el tratado de libre comercio centroamericano, CAFTA". La situación no ha mejorado con el reemplazo de Saca por el popular periodista de televisión Mauricio Funes, quien asumió la presidencia hace un año y medio con el apoyo de los ex guerrilleros del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional. Al mismo tiempo que restableció relaciones diplomáticas con Cuba, Funes legalizó la intervención castrense en tareas policiales y encargó al Ejército el control de las cárceles. Su "Política Nacional de Justicia, Seguridad Pública y Convivencia" contempla la construcción de más cárceles.
13 de febrero de 2011
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carga diplomática con armas y drogas


Un avión militar estadounidense intentó ingresar un cargamento no declarado de armas de guerra, equipos de comunicación encriptada, programas informáticos y drogas narcóticas y estupefacientes. CFK ordenó abrir una valija, que los estadounidenses se negaban a entregar.
[Horacio Verbitsky] Argentina. El gobierno nacional impidió el ingreso de "carga sensitiva" secreta que arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza en un vuelo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y sobre cuyo empleo no se ofrecieron explicaciones satisfactorias. La expresión carga sensitiva fue utilizada el lunes pasado por la Consejera de Asuntos Administrativos Dorothy Sarro al solicitar autorización para que un camión con acoplado pudiera ingresar a la plataforma operativa. El enorme C17, un carguero Boeing Globmaster III, más grande que los conocidos Hercules, llegó en la tarde del jueves con un arsenal de poderosas armas largas para un curso sobre manejo de crisis y toma de rehenes ofrecido por el gobierno de Estados Unidos al Grupo Especial de Operaciones Especiales de la Policía Federal (GEOF), que debía tener lugar durante todo febrero y marzo. El gobierno estima que el costo total del transporte y el curso ronda los dos millones de dólares. El curso estaba autorizado por el gobierno argentino, pero cuando el personal chequeó que el contenido de la carga coincidiera con la lista entregada de antemano, aparecieron cañones de ametralladora y carabina y una extraña valija que no habían sido incluidas en la declaración. Aunque el curso estaba destinado a fuerzas policiales argentinas, la carga llegó en un transporte militar y en Ezeiza la recibieron los agregados militar y de defensa, coroneles Edwin Passmore y Mark Alcott. Todas las cajas tenían el sello de la 7ª Brigada de Paracaidistas del Ejército con sede en North Carolina. Intentaron pasar en forma clandestina mil pies cúbicos, equivalentes a un tercio de la carga con que llegó el avión, luego de escalas en Panamá y Lima.

Doce Expertos Militares
La nota que la embajadora Vilma Martínez envió en noviembre al ministro de Justicia Julio Alak, quien por entonces también se encargaba de la seguridad, recordaba que la primera fase del entrenamiento al GEOF para el rescate de rehenes se había realizado en abril, "por lo cual se nos solicitó realizar otro más avanzado". En otra nota, dirigida el 21 de diciembre a la ministra de Seguridad Nilda Garré, que había asumido el cargo cinco días antes, Vilma Martínez le informó que Alak había aprobado la realización del curso y que para dictarlo llegarían doce "expertos militares estadounidenses". Cursos similares se realizaron en 1997 y 1999, bajo la presidencia de Carlos Menem, y 2002, durante los meses en que el ex senador Eduardo Duhalde cumplió un interinato a cargo del Poder Ejecutivo. No los hubo durante el gobierno de Néstor Kirchner y se reanudaron en 2009, bajo el actual gobierno. El nuevo curso, de cinco semanas, estaba programado para agosto de 2010, pero debió postergarse por un episodio similar. En aquel momento fue la embajadora Vilma Martínez la que se negó a recibir el cargamento porque la numeración de las armas no coincidía con la del listado previo, lo cual muestra los conflictos que esta práctica produce dentro del propio gobierno estadounidense. "Esto es una vergüenza", dijo entonces Martínez, antes de devolver la carga a North Carolina. Por orden de la presidente CFK, funcionarios de la Cancillería y de los ministerios de Planificación Federal y de Seguridad, de la AFIP y de la Aduana supervisaron el procedimiento. Luego se sumaron técnicos de los ministerios de Salud y del Interior.

Los Muchachos de la Valija
En su libro ya clásico ‘The Mission. Waging War and Keeping Peace with America’s Military’, publicado en 2003, la periodista del diario The Washington Post Dana Priest describió la dramática primacía del Pentágono en la formulación y ejecución de la política exterior estadounidense. Con más de un millar de personas, el Comando Sur supera la cantidad de especialistas en América Latina de las Secretarías de Estado, de Defensa, de Agricultura, de Comercio y del Tesoro sumadas. Este desequilibrio no ha cesado de crecer y Estados Unidos intenta exportarlo a los países bajo su influencia, que son casi todos. Como ya había caído la noche del jueves, Cristina ordenó precintar la valija y reanudar la tarea al día siguiente, para lo cual dispuso que la Cancillería y el ministerio del Interior enviaran al lugar personal técnico capacitado para entender de qué se trataba. Durante seis horas del viernes, varios de los marines de los Estados Unidos se sentaron en forma rotativa sobre la valija, lo cual sugiere la importancia que le asignaban a su contenido. Según los estadounidenses se trata de software y material sensitivo para la seguridad. Un coronel dijo que no debía abrirse a cielo abierto porque podría revelar secretos a los satélites que sobrevolaran en ese momento. El avión también contenía una caja con merchandising para regalar a los policías argentinos, que incluía gorras, chalecos y otras baratijas. El canciller Héctor Timerman permaneció casi todo el día en el aeropuerto, junto con el secretario de transporte Juan Pablo Schiavi, en cumplimiento de instrucciones presidenciales, junto con personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, de la Aduana y de la AFIP y con los principales directivos de las direcciones de Informática, de Tecnología y Seguridad y de Sistemas del ministerio del Interior. También intervinieron dos inspectoras del Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Tomó intervención el juez en lo penal económico Ezequiel Berón de Estrada. La embajada retiró del aeropuerto a su personal jerárquico y se negó a consentir la apertura de la valija. Luego de un día completo de tira y afloje, Timerman informó que usaría sus facultades legales para abrirla. Lo acompañaba la oficial principal Patricia Adrianma Rodríguez Muiños, de la sección Importaciones de la Policía Federal, a la que estaba dirigida la carga. Al comprobar la decisión oficial de proseguir, y vencido el plazo final de una hora que fijó Timerman, la embajada pidió diez minutos de prórroga hasta el arribo a Ezeiza de la jefa de prensa, Shannon Bell Farrell. Tanto ella como el agregado Stephen Knute Kleppe dijeron que no tenían la clave del candado, por lo que Timerman dispuso que la Aduana lo cortara con un alicate. Cuando ello ocurrió, en la tarde del viernes, aparecieron equipos de transmisión, mochilas militares, medicamentos que según los funcionarios estaban vencidos, pen drives, sobre cuyo contenido deberán dictaminar los expertos, y drogas estupefacientes y narcóticas y estimulantes del sistema nervioso. Entre el material había tres aparatos encriptadores para comunicación. Dentro de la valija secreta también apareció un sobre supersecreto, de tela verde. Como el personal de la embajada dijo que no tenía la llave del sobre, también fue abierto por medios expeditivos. En su interior se hallaron dos pen drives rotulados "Secreto", una llave I2 de software para información; un disco rígido también marcado como "Secreto". Códigos de comunicaciones encriptadas y un gracioso folleto traducido a quince idiomas, con el texto: "Soy un soldado de los Estados Unidos. Por favor, informe a mi embajada que he sido arrestado por país". Ninguno de esos materiales coincide con las especificaciones que la embajada envió a la Cancillería sobre la índole del curso que debía impartirse para el rescate de rehenes. Luego de presenciar esos hallazgos, los funcionarios de la embajada decidieron retirarse, pese al pedido oficial para que permanecieran allí, y no firmaron el acta. El jueves el coronel Alcott dijo que no sabía que algo similar hubiera sucedido en ningún lugar del mundo. Las armas y la valija no declarada fueron requisadas y mañana lunes 14 continuará la verificación de su contenido. Por ejemplo, los antibióticos, antihistamínicos, complejos vitamínicos, protectores solares y hormonas hallados, estarían vencidos según la información de sus envases. Pero el gobierno quiere verificar si se trata de los medicamentos que dicen los envases y si es cierto que están vencidos. El resto del material, que coincidía con la declaración previa fue transportado en un flete de la embajada hasta la sede de la Policía Montada en la calle Cavia. Al cierre de este artículo fuentes de la embajada dijeron que en Washington se estaba preparando un documento con la posición oficial y que consideraban que el entrenamiento sería suspendido. El Departamento de Estado citó al embajador argentino Alfredo Chiaradía y le expresó su "sorpresa" por el procedimiento ya que "Estados Unidos desea mantener relaciones amistosas con la Argentina". Curiosa forma de lograrlo. Cualquier argentino, civil o militar, que intentara ingresar armas y drogas no declaradas a los Estados Unidos iría preso en forma inmediata.
13 de febrero de 2011
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lo mataron por eludir control


La policía mató por la espalda a un chico de 19 años sobre su ciclomotor. A un año del asesinato de una pareja, un policía mató de un escopetazo a un chico que se alejaba después de mostrar sus documentos. El agente está preso y hay movilizaciones en la ciudad contra la impunidad.
[Karina Micheletto] Baradero, Argentina. El asesinato de un joven de 19 años por un agente de la Bonaerense, según la reconstrucción de los hechos de un balazo por la espalda, sacude a la ciudad de Baradero. El caso volvió a poner en tela de juicio la actuación de una fuerza cuyo jefe máximo, Juan Carlos Paggi, se hizo presente ayer para prometer investigaciones del caso. Los baraderenses se dividen entre la indiferencia de algunos, las justificaciones veladas con argumentos difusos sobre la inseguridad de otros, y la impotencia y la bronca de muchos que denuncian ésta como "una muerte anunciada". Los familiares y amigos de Lucas Rotela, el joven asesinado, organizaron ayer diversas marchas frente a la municipalidad, el hospital donde fue atendido el chico y la comisaría, donde se registraron algunos incidentes.
Lucas había cumplido el jueves 19 años, trabajaba como peón de albañil y vivía en el barrio Bernabé de San Martín. Ayer a las 4.30 de la mañana se encontraba con dos amigos en la Plaza Colón, cuando un móvil de la policía se acercó y les pidió la documentación de sus motos de pequeña cilindrada. Según los amigos de Lucas, los jóvenes ofrecieron la documentación. El error de Lucas fue subirse inmediatamente a su moto y acelerar. Uno de los agentes, el detenido Gonzalo Kapp, le disparó con una Itaka primero dos balas de goma, luego una de plomo cuyos perdigones dieron en la espalda del chico, a una distancia que según testigos y primeros peritajes no supera los 50 metros. Américo Marzoa, uno de los chicos que estaban en la plaza con Lucas, fue apuntado por otro agente en la cabeza y detenido.
El intendente Aldo Carossi admitió ayer en la conferencia de prensa que dio junto al jefe policial Paggi que no hay explicación posible para "este homicidio increíble", según lo definió. La causa abierta fue caratulada como homicidio calificado.
Las escenas que se viven por estas horas en esta ciudad en el kilómetro 142 de la Ruta Nacional 9 pueden sintetizar una agenda trágica. Las primeras reacciones registradas por Página/12 ayer por la mañana apuntaban a "la inseguridad" como culpable principal del hecho. "Hay que vivir acá para opinar", "Estamos hartos de que nos roben", se escuchó. Resultó que el chico estaba desarmado y no tenía antecedentes policiales. Las marchas de amigos y familiares de Lucas Rotela frente a la plaza central enfrentaron a algunos feriantes, que llegaron para exponer lo suyo en el marco del Festival de Música Popular, que comenzó en esta ciudad el jueves pasado y cuyas jornadas de ayer y de hoy se reprogramaron para el 25 y 26.
Algunos cerraron sus puestos en señal de luto, otros colgaron las fotocopias apuradas de "Justicia por Lucas" que hicieron los amigos del joven asesinado, otros les hicieron saber a los manifestantes que habían pagado por sus puestos y no pensaban cerrarlos. El hecho hace revivir otras dos muertes de jóvenes en moto en esta ciudad, la pareja que el 21 de marzo fue muerta cuando era perseguida por un móvil de la Policía de Tránsito, con el posterior intento de encubrimiento y la represión a quienes se movilizaron exigiendo justicia. El jefe de la policía local, Raúl Franzoia, hacia quien apuntaron todos desde entonces, continúa en su puesto.
13 de febrero de 2011
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rehén para forzar entrega


Vivencias de un hombre que fue tomado como rehén para forzar la entrega de su hijo. José Esteban Fernández Bruera fue secuestrado por la patota de Feced el 1º de julio de 1977. Estuvo 40 días en el SI. Hizo sobre esa experiencia un relato que esta semana fue incorporado a la causa Díaz Bessone. Murió hace cinco años.
[Sonia Tessa] Argentina. Era un hombre mayor, padre de cuatro hijos. Había quedado viudo en un accidente automovilístico y logró superar la depresión con cierto esfuerzo. Su taller gráfico le permitía vivir con holgura, era culto. La noche que comenzó su pesadilla había invitado a su hijo más chico, Gonzalo, de 16 años, al cine. Ese 1º de julio de 1977, le tocaron la puerta, le dijeron que eran policías de Drogas Peligrosas pero apareció gente de civil. Buscaban a Rodolfo, el tercero de sus hijos. Según él mismo, el más mimado. Como no encontraron al joven, militante del Partido Montonero, se lo llevaron de rehén y lo tuvieron secuestrado durante 40 días. José Esteban Fernández Bruera observó azorado cada detalle de su cautiverio. Sabía que el objetivo de la patota era forzar la entrega de su hijo. Cada vez que llegaba algún joven, temía que fuera Rodolfo. Una vez, le dijeron que tenía una visita y se aterrorizó. Estuvo en el Servicio de Informaciones (SI). Primero en un corredor, luego en la Favela, más tarde en el Sótano. Unos años después, escribió 16 páginas con su máquina de escribir, que esta semana fueron incorporadas a la causa como parte del testimonio de Rodolfo Fernández Bruera, su hijo, el que la patota de Feced buscaba para matarlo.
Ese escrito -con tachones a mano y también con las x que servían para corregir el texto antes de las computadoras- describe lo que vivió en el centro clandestino de detención. Sobre sus primeras horas en el SI, el hombre escribió: "Estaba solo, era una especie de corredor, aunque vendado, podía ver levantando la cabeza los detalles cercanos. Había un lavatorio, una puerta comunicaba a unas oficinas donde a lo lejos se oían voces y ruido de máquinas de escribir. Pasé varias horas allí, parado o sentado sobre el duro y frío mosaico".
Más tarde, fue trasladado a un descanso entre dos escaleras, del que describió que el baño "estaba en un pasillo al que se llegaba a través de la puerta amplia. Había que golpear y esperar a que se dignaran a atendernos, salvo las horas que ejercían la guardia el Sargento y Juan, los demás hacían una diversión de nuestras necesidades, había que esperar hasta que se les ocurriera permitirlo y como debíamos hacerlo vendados, a tientas, se divertían manoseándonos a veces y con pullas hirientes". El Sargento que menciona es uno de los imputados en la causa Díaz Bessone, Ramón Rito Vergara.
En ese mismo lugar del SI fue testigo del acoso sexual del Cura Mario Alfredo Marcote hacia una detenida. "Una de esas veces en las que el Cura puso más ahínco en sus requerimientos amorosos y la muchacha, sentada contra el rincón que formaba la puerta y la pared, no sabía donde meter su cabeza para evitar la baba inmunda de ese ser repulsivo".
Fernández Bruera pasó varios días allí. "Todas las noches había revuelo en ese recinto, los gritos e imprecaciones se sucedían. Entraba gente maniatada y vendada", describe el hombre, pocos años después de su cautiverio, que duró 40 días. "Cada hombre joven que entraba era un sufrimiento, aguzaba el oído para individualizar las voces, temía ver entrar u oír a mi hijo, la única razón por la que yo soportaba todo esto era la esperanza de que él pudiera escapar, nada sabía de su destino, tardé mucho en saberlo".
Efectivamente, Rodolfo escapó a Suecia, donde vivió hasta 1983. En la audiencia del martes pasado del juicio oral contra Díaz Bessone y otros, contó que su padre nunca hablaba de esas vivencia, para seguir protegiéndolo.
Cada fragmento de su descripción desnuda también el asombro y la incredulidad. "La mayoría (de los secuestrados) salía a las pocas horas, eran errores. Una de esas noches, llegó una pareja de ancianos. No tenían menos de 75 años, ella sollozaba (...) El se sentó al lado mío (...) Me preguntó por qué lo habían secuestrado si era pobre. -No, le dije, usted está en la policía. No quería creerme, podían ser policías esos individuos con procederes e imágenes de fascinerosos".
Al tiempo lo trasladaron a la Favela, otro sector del SI, donde compartió cautiverio con Carlos Pérez Rizzo y Gustavo Piccolo (dos de los testigos de mañana en las audiencias del juicio). "Pérez se enojaba conmigo por mi impaciencia, yo estaba seguro de que mi libertad era cuestión de un día u otro, él sostenía lo contrario (...) Mis oídos estaban siempre atentos a cualquier voz juvenil que pudiera identificar como la de mi hijo -continúa el relato-. En una oportunidad, al bajar al baño, vi a un joven con un parecido físico al de él. Cuál fue mi desesperación. Bajé dos o tres veces, pronuncié su nombre suavemente y por fin me tranquilicé al constatar que no era él".
Sus sobresaltos no terminaron ahí. "Al tercer o cuarto día de estar en mi nuevo ambiente, vino el subcomisario a avisarme que tenía visita. El estaba asombrado (...) Temí que Rodolfo se hubiera arriesgado a verme y entregarse para lograr mi libertad, bajé la escalera con un miedo atroz. Asombrado vi a mi hijo mayor, Diego", relató en el escrito.
La descripción de las torturas que escuchó -pero no presenció- es sobrecogedora. "En el tiempo que pasé allí varias noches no pude dormir o fui despertado por los alaridos dolorosos de hombres y mujeres ’interrogados’", dice su relato, en el que plantea: "Cada alarido me penetraba y me hacía maldecir la brutalidad de esa gente".
Una de esas noches quedó grabada en su recuerdo. "No sé si porque me impactó como infrahumana o porque el odio inmenso que me provocó la ’diversión’ de la brigada me causó tan profundo dolor que llegué a llorar desesperadamente el sufrimiento ajeno", dice el texto, en el que describe después un simulacro de fusilamiento tras los tormentos.
Más tarde lo mandaron el sótano, al que él llama "el limbo" en su descripción detallada, en la que cuenta disposición de los muebles y rutinas de funcionamiento. Allí, en ese lugar donde vivía con gente mucho más joven, Fernández Bruera tenía una costumbre. "Yo me despertaba muy temprano a la mañana. Veía aparecer la luz en las ventanas mientras me paseaba como un animal enjaulado mientras canturreaba suavemente alguna melodía, las mismas que había vocalizado cuando paseaba en brazos a Rodolfo", dice documento del padre que pasó 40 días preso para proteger a su hijo. Fernández Bruera murió hace cinco años, cuando la impunidad recién empezaba a desarmarse en la Argentina. Nunca pudo contar ante un Tribunal lo que había vivido.
13 de febrero de 2011
©rosario 12
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