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otros tres reportajes chilenos


1. Vender tierra a bolivianos. 2. Publican libro iquiqueño prohibido. 3. Pisagua quiere salir del abandono.
Presidente de Sofofa considera viable para acceso al mar. El presidente de la Sociedad de Fomento Fabril, Sofofa, Bruno Philippi, consideró que como una alternativa para romper el enclaustramiento de Bolivia y acceder al mar, está la posibilidad de que compren terrenos en el norte.
Así de desprende de una entrevista realizada al timonel de la Sofofa aparecida ayer en El Mercurio de Santiago.
En relación con el tema marítimo pendiente con Bolivia, el timonel de la Sofofa considera que el tema del acceso al mar debió darse una solución.
"Yo creo que a los bolivianos siempre les deberíamos haber dejado salida al mar. Y si uno mira el tratado, efectivamente lo que estaba pensado era que tarde o temprano había que darles la salida y, seguramente, estaba pensado más temprano que tarde. Al final, la mediterraneidad de Bolivia la va a cobrar el mundo completo y nosotros vamos a tener que darla".

Solución
Como solución esta materia pendiente, él plantea dejar que compren tierras en el norte de Chile, precisando que lo único malo sería que quedara un camino que impidiera el paso de chilenos hacia el otro lado.
"El ideal sería hacerlo en la frontera con Perú, como fue el acuerdo original. Yo les devolvería los documentos a Perú y, de pasada, les entregaría el Huáscar para que lo saquen a tierra y hagan un museo, porque no podemos seguir haciendo un monumento de una victoria que no existe".

Alternativa
Por su parte, el empresario iquiqueño Enrique Anguita planteó que la visión que tiene el presidente de la Sofofa, "se ajusta al planteamiento que yo tengo, que es posible vender un terreno a los bolivianos para que éstos puedan instalar un puerto en Chile, como es parte de sus aspiraciones".
Anguita, quien es empresario hotelero, es propietario de un terreno en avenida Arturo Prat que fue adquirido hace más de 20 años, tiempo en donde fue utilizado por distintas empresas que con el tiempo fueron abandonando el sector.
Este sitio costero comprende más de 6 mil 500 metros cuadrados. Según Anguita este terreno representa un espacio con un valor productivo incalculable.
Según su propietario constituye una posibilidad para que Bolivia tenga un acceso al mar, aprovechando las condiciones existentes en el terminal marítimo de Iquique.
Sin embargo, considera que esta alternativa debe ser analizada por las autoridades de gobierno y "también por la intendenta Patricia Pérez Zamorano".

3 de septiembre de 2006
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editan libro iquiqueño prohibido


En 1903 el libro ‘Tarapacá' remeció los cimientos de la sociedad iquiqueña y también del mundo religioso al denunciar casos de corrupción en las más altas esferas y también la injusticia social. Es considerado como el libro que fundó la novela obrera en Chile.
Pero en su época no fue entendido y provocó la ira de las personas. El libro fue destruido y su autor, Juanito Zola, fue perseguido. "Incluso sufrió un intento de asesinato en la Plaza Condell", sostiene Bernardo Guerrero, integrante del consejo asesor del Centro de Investigación de la Realidad del Norte, Crear.
Sólo dos copias salvaron de la destrucción. Una de ellas está en la Biblioteca Nacional y la otra quedó guardada en una colección particular.
En 1985 el doctor Ramsés Aguirre consiguió una copia del libro y en 2003 comenzó el trabajo de reeditar esta obra.
Ayer se lanzó oficialmente ‘Tarapacá' en la sede del Crear. La reedición se realizó gracias al aporte de Cristóbal del Río. En el proyecto también participaron Ediciones el Jote Errante, Ediciones Campvs, Corporación de Patrimonio Cultural y Geo Imagen.
La ceremonia incluyó la lectura de un manifiesto por el director de extensión de la Unap, Iván Vera Pinto. Luego se guardó una copia en una caja de madera y fue enterrada en el frontis del Crear como una forma de guardar esta historia para las nuevas generaciones.
La reedición de ‘Tarapacá' incluye 400 ejemplares que están siendo distribuidos a nivel nacional. El libro tiene 600 páginas y también existe una versión en formato PDF y HTML en el sitio crear.cl

3 de septiembre de 2006
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pisagua quiere terminar con abandono


Pequeño pueblo de cuatrocientos habitantes, antiguo campo de concentración, quiere conectarse con el país. 

Son las 11.45 minutos y en la calle Comercio, la principal vía que tiene la caleta de Pisagua, registra poco o casi nada de movimiento. Salvo el frontis de la posta, en donde esperaban los pacientes de la ronda médica mensual, el resto del lugar daba la impresión de un poblado fantasma interrumpido sólo por música ranchera y una que otra balada que se escuchaba en una de las casas de madera a punto de caer en la ladera del cerro.
Cuesta imaginar que a fines del siglo XIX en ese mismo sector, donde hoy no viven más de 400 personas, habitaban más de 3 mil lugareños, que en el Teatro Municipal participaron destacados artistas traídos desde Europa, que el Hospital fue uno de los más modernos de la zona norte, que fue el principal puerto de embarque de salitre y que las mujeres llevaban los mejores trajes de la época.
Y es que hoy la imagen es decidora y da la impresión que sólo se vive del recuerdo y que nada nuevo ha llegado al sector, tanto así que con los años el sitio no ha crecido, por el contrario se ha reducido, las grandes y adornadas casas de ayer hoy son infraestructuras de madera sin pintura, que se mantienen firme nadie sabe por qué ni cómo. Los pocos rostros de lugareños que se atreven a salir de sus casas para observar atentamente al viajero miran con recelo y dejan al descubierto que la vida en Pisagua no es fácil, que los cerros y el mar con los que limita el poblado los mantiene apartado de todo ese proceso de modernización que vivió la provincia en la década del 90, dejando entrever en sus ojos un dejo de molestia por el sentimiento de abandono que los embarga y que pocas veces tienen oportunidad y voluntad de demostrar.

Museo
Si se buscara un lugar que representase la historia de Chile sin duda que Pisagua es el sitio perfecto, cada rincón del terreno son vestigios de un pasado que marcó el desarrollo del país.
Y es que Pisagua es conocida a nivel internacional por la gesta heroica de la Toma y Asalto de Pisagua, ocurrida en 1879, además el puerto constituyó el principal lugar de embarque de salitre entre 1880 y 1930, llegando a contar con 7 muelles y 3 mil habitantes.
También fue conocida masivamente porque durante muchos años fue campo de prisioneros o lugar de reclusión para quienes no coincidían con las ideas del régimen de turno. Esto es quizás el punto de mayor separación entre los lugareños y los habitantes que han llegado en las últimas décadas al puerto. Y es que para quienes fueron nacidos y criados en el lugar existe un Pisagua histórico de la Guerra del Pacífico y de la época del salitre, pero que no habla y se molesta cuando se recuerda el campo de concentración en el que se transformó en la década del 70, de hecho cuando se llevan a cabo las romerías son pocos los que ofrecen sus casas para acoger al visitante o los que abren sus negocios para vender una bebida.
Tanto es el contraste, que en el pequeño puerto donde hoy se observan casas a punto de caer de las laderas o sitios eriazos en donde en algún momento se ubicó un imponente edificio, se dan dos grupos de habitantes, los que viven principalmente de la pesca y por tanto no son capaces de observar los beneficios que tendría el turismo y que rechazan la ruta costera o todo signo que ellos vean como un ataque, y por el otro lado están los que difunden a través de todos los medios los atractivos naturales e históricos de Pisagua, que sirven de guías de turismo, que se las arreglan para denunciar lo que hoy vive el poblado.
No son muchos los que conocen personalmente de los atractivos estructurales que tiene Pisagua, entre ellos está la torre del reloj construida en 1887 en madera y que fue declarada Monumento Nacional. Con sus 12 metros de altura, se convirtió en el hito arquitectónico de este importante puerto salitrero de antaño. La estructura tiene en el medio un balcón y más arriba está el reloj.
También está el edificio del ex hospital, que data de fines del siglo pasado. Su capacidad era de 60 camas. Está emplazado en una amplia plataforma rodeada por muros de piedra y es Monumento Nacional.
Mención aparte tiene el Teatro Municipal construido en 1892, que entre sus atractivos tiene una sala de ópera y que fue declarado monumento nacional en 1977, además de la Cárcel que luego fue comprada por un privado para transformarlo en hotel, pero que hoy permanece cerrado al parecer por no dar los frutos esperados.
A lo anterior se debe agregar la playa paradisíaca que posee, pero que no cuenta con un acceso directo y la tranquilidad que hoy se respira en ese sector.
Llevar modernidad a Pisagua no es perjudicar a los buzos y mariscadores sino entregar nuevas oportunidades al poblado, que los jóvenes tengan un futuro más próspero con más oportunidades, que lleguen más inversionistas dispuestos a ejecutar proyectos, que el gobierno también desarrolle iniciativas sociales y de infraestructura que generen cambios en la comunidad.

cdinamarca@estrellaiquique.cl

3 de septiembre de 2006
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el huracán baltasar


[Jorge Escalante] Vitoreado e insultado, el juez habló directo y no ocultó sus emociones.
El juez español, que con su resolución de detener a Pinochet en Londres –el 16 de octubre de 1998– modificó la historia que hasta entonces se escribía en nuestro país, visitó Chile durante una semana, desatando todo tipo de reacciones. Aunque no fue recibido oficialmente por las principales instituciones de la nación, nadie quedó indiferente.
Baltasar Garzón llegó y se fue como los huracanes. Avivó pasiones, desató reacciones, enfrentó agresiones verbales y otras, cercanas a lo físico. Habló claro, defendió que los jueces tengan ideología y opinión política. Llamó a denunciar a los corruptos, recordó a Allende, se emocionó en La Moneda, en Coyhaique y en Villa Grimaldi. Lloró frente al Memorial de los Desaparecidos y Ejecutados y enfrentó más de una vez, sin protagonismo y con discreción, cara a cara a sus detractores.
Pero sobre todo –siempre junto a su mujer, Rosario Molina, y a sus custodios españoles, Carlos y Abel– recibió el inmenso cariño de quienes le agradecieron hasta las lágrimas por el arresto en Londres del dictador Augusto Pinochet (1998), porque con ello les regaló una cuota de reparación y justicia, cuando en Chile la impunidad era todavía una señora elegante que campeaba a su antojo.
Aquí se juntó con la otra punta del pañuelo, el ex juez Juan Guzmán, hoy decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Central, que hizo posible su viaje a Chile y lo declaró doctor honoris causa, como también lo hizo la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (Arcis).
Junto a Guzmán y el fiscal español Carlos Castresana, el precursor desconocido de los procesos en España, fueron vitoreados en cada lugar donde acudieron invitados.
No faltó a ninguno de los múltiples compromisos de su apretada agenda, durante los cinco días que estuvo en Chile desde el lunes pasado, y contó chistes hasta entrada la madrugada del miércoles, en una de las cenas que se le ofrecieron en su honor. "Es que duermo apenas tres horas diarias", dijo a LND a bordo del avión en que el jueves llegó a
Coyhaique, a reunirse con las madres de 12 jóvenes muertos desde 1997 en extrañas circunstancias, episodio que la justicia chilena todavía no aclara, mientras el proceso fue sobreseído temporalmente por la ministra Alicia Araneda.
La visita de Garzón y Castresana recordó el ciclón que comenzó a soplar en Chile la madrugada del 16 de octubre de 1998, cuando se conoció la detención del autor intelectual de la Caravana de la Muerte y todas las operaciones para asesinar opositores, en Chile y el extranjero.
Pero también desenterró el Chile real, donde todavía una franja no menor agradece a Pinochet y sus 17 años de dictadura, fervor más oculto o solapado desde que se descubrió que se apropió de cuantiosas sumas del dinero de todos los chilenos. Pero fervor, al fin y al cabo.
El juez Garzón quedó impresionado la noche del jueves en el aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez, cuando quienes lo agredieron verbalmente estuvieron muy cerca de hacerlo físicamente. Le gritaron que Pinochet debió matar "más marxistas y robar más todavía", porque todo se lo merecía. Por la mañana de ese día, otros hicieron algo parecido en el mismo terminal aéreo. No eran las 12 mujeres delirantes –todas de extracción popular– que el lunes le gritaron de todo frente a la Universidad Central cuando lo declararon doctor honoris causa.
Los agresores del ex aeropuerto Pudahuel se veían adinerados, probablemente terratenientes o empresarios del sur, que desde el asunto Riggs ya no salen a gritar ¡viva Pinochet! a las calles junto a las viudas populares del retirado general, pero que están ahí, fieles para justificar sus crímenes. Ocultos, pero vivos entre el 43% que votó SÍ en el plebiscito de 1988, cuando ya se conocía toda la tragedia y la huella marcada por el régimen militar.
Esta es la conversación que el juez Baltasar Garzón sostuvo con LND, durante el vuelo a Aysén.

¿Qué tanto bien le hace a las sociedades que se aplique la jurisdicción penal internacional?
Todo lo que signifique cerrar la puerta a la impunidad de los crímenes de lesa humanidad, cometidos en cualquier parte del mundo, es bueno para la sociedad, la democracia y las instituciones. Eso es lo que ha entendido la comunidad internacional. Y esta filosofía debe ser asumida por todos los tribunales penales para que crímenes de esa envergadura no queden sin castigo. El problema es cómo se produce esa respuesta.

¿En qué sentido?
Lo ideal es que sea el sistema judicial del país donde se han producido esos hechos el que responda. Pero cuando un determinado país no ejerce esa acción judicial o es imposible que se produzca porque hay una dictadura, o no hay voluntad de iniciar una investigación, es cuando la jurisdicción penal internacional debe intervenir, previa calificación de esos hechos como de lesa humanidad: genocidio, desaparición forzada de personas, tortura y otros. Lo principal es que esos delitos no queden impunes.

En su experiencia como magistrado, ¿qué países han sido proclives a dejar en la impunidad estos crímenes?
Hay muchos. En primer lugar creo que están China, Rusia, el propio Estados Unidos fuera de sus fronteras, lo que no quiere decir que Estados Unidos no persiga a los que cometen ese tipo de delitos, sino que no deja que los persigan fuera de su país. Dentro de las dictaduras, obviamente está Argentina, que tuvo sus leyes de obediencia debida y punto final. En Chile ha habido un manto de impunidad durante toda la dictadura y después las consecuencias de una legislación que trababa las investigaciones. España, durante los casi 40 años de Franco, mantuvo los ojos cerrados a estos casos. En Cuba no se ha planteado perseguir los crímenes que se hayan podido cometer durante el régimen de Fidel Castro, y hay muchas denuncias en ese sentido. Desgraciadamente, hay muchos otros.

¿Qué opina de Fidel Castro y el régimen cubano?
En Cuba es absolutamente necesaria la evolución hacia la libertad y la democracia. Hay cortapisas a la libertad de movimiento, de expresión, de participación política, y eso no es democracia. Ese régimen tiene que evolucionar por sí mismo. Pero no estoy de acuerdo con el bloqueo y el embargo de Estados Unidos contra Cuba, porque lo pagan los ciudadanos cubanos. Pero es un régimen insoportable.

Usted defiende que los jueces tengan ideología y opinión política.
Sí, cuando afirmo que un juez, un periodista, un fiscal, tienen ideología y opinión política, es porque no nos podemos diseccionar. Un juez no tiene la mente en blanco. Cuando toma una decisión es imposible que diga, para decidir, evito cualquier contaminación ideológica. El juez puede tener una ideología. Cuando va a votar en una elección vota por el candidato que considera mejor. El juez es un ciudadano, debe participar de la sociedad, debe contaminarse de sociedad y estar en medio de ella para conocer los problemas de los ciudadanos a los que tiene que dirigir su acción.

¿Y cómo juzga o dicta sentencia?
Bueno, simple, hay una ley, hay unas pruebas que tienes en las manos, hay indicios que valorar, y entonces aplicas la ley, pero no dejas tu ideología y tus opiniones políticas colgadas en un armario. Si hay una interferencia política en una decisión, para eso hay leyes.

¿Por qué dice que, más que una globalización universal, se requiere una humanización universal?
Porque el concepto de globalización tiene una connotación casi exclusivamente económica. Se ha formado para garantizar el funcionamiento de las grandes corporaciones del mundo. Y una globalización que no va junto a una liberalización de fronteras, una política integradora de los inmigrantes, una protección garantista de las personas y una defensa activa de los derechos humanos, no es una verdadera globalización. Hay que avanzar hacia una humanización de las instituciones para hacerlas útiles a las verdaderas necesidades de la humanidad, como erradicar el hambre, la pobreza, las enfermedades contagiosas y curables como las que afectan a África. Y no el enriquecimiento monstruoso, la carrera armamentista y la dominación hegemónica de las materias primas y los recursos naturales.

Y los foros internacionales de los países desarrollados y los tratados comerciales, ¿no apuntan a humanizar la globalización?
Eso es un sarcasmo, una falacia, cuando te tienes que enfrentar a las favelas de Brasil, a los campos de refugiados de Darfur, en Sudán, o cuando millones de personas están falleciendo porque ni siquiera tienen un dólar al día para atender las necesidades de una familia de cinco personas. Entonces, ¿de qué globalización estamos hablando? Pues de una globalización de la miseria que beneficia sólo a unos pocos. Por eso, el concepto opuesto que propongo, y otros también lo hacen, es la humanización universal.

¿Ha participado en manifestaciones antiglobalización?
No en manifestaciones, pero sí en conferencias como el Foro Social de Porto Alegre, y, curiosamente, el Foro Económico Mundial me consideró hace unos años como uno de los líderes del futuro. Yo soy un poco líder, sui géneris, y bastante anárquico en ese sentido, pero junto a toda mi familia participé en manifestaciones para rechazar la guerra de Estados Unidos contra Irak y expresé mi opinión públicamente en la Puerta de Alcalá de Madrid. Eso me costó responder a un par de expedientes judiciales por denuncias en mi contra.

¿Qué resolvió la justicia?
El Consejo General del Poder Judicial, al resolver esas denuncias en mi contra, estableció el derecho a la libertad de expresión de los jueces en España, cuando se refiere a temas que no sean del contenido de sus investigaciones. Se resolvió que, como cualquier ciudadano, podemos opinar de lo que es la vida normal de un país.

¿Esa resolución sentó jurisprudencia?
Sí, antes de eso no había nada.

En estos días, algunos le han gritado ¡ándate a combatir el terrorismo de la ETA y deja tranquilo a Pinochet!
Yo combato el terrorismo de ETA, llevo muchos procesos en su contra. Cuando entré a la Audiencia Nacional me prometí que procuraría estar hasta que el terrorismo de ETA desaparezca de España. Eso fue hace 19 años, y hoy creo que estamos más cerca del final. Lo que puedo decir a esas personas es que, si hay alguien odiado por el terrorismo de ETA, ese soy yo, con amenazas en mi contra y como posible objetivo de atentado. Contra el terrorismo hay que ser contundente, pero dentro de la legalidad.

Batalla de Pudahuel
El jueves pasado, al regresar de su visita a Aysén, XI Región, el juez Baltasar Garzón ocupó la fila 10 del avión de Sky. En el trayecto sólo se escucharon apagados cuchicheos y algunas palabrotas lanzadas en sordina por un grupo de nostálgicos pinochetistas.
Pero al aterrizar en el aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez –ex Pudahuel–, los deudos del anciano militar liberaron la rabia contenida durante las tres horas de vuelo.
Los pasajeros se levantaban de sus asientos para recoger sus cosas y descender, cuando surgió el primer grito, como siempre, de una mujer: "¡Ándate de aquí, no te queremos en Chile!". Emperifollada y con aire pudiente, la fémina insistió: "¡Deja tranquilo a Pinochet!". Cuando aún nadie bajaba del avión brotó un grito masculino.
Alguien, que no fue el juez, contestó: "¡Hasta cuándo defienden a ese asesino que mató a miles de personas!". Los agresores contratacaron: "¡Y qué! Debió matar a más!". La hiriente agresión provocó la reacción de los cuatro acompañantes del juez, el diputado Patricio Hales, el ex parlamentario Leopoldo Sánchez, el abogado de derechos humanos Hugo Gutiérrez y el autor de esta crónica. "¡Si además de asesino es ladrón, con todo lo que robó a los chilenos!, ¿Han escuchado hablar del Banco Riggs?".
"¡Y qué! Todavía robó poco, debió robar más, porque harto que se lo merece!".
Estaba claro que se trataba de gente exaltada y peligrosa, y que la cosa no pararía ahí, en el pasillo del avión.
A todo esto, el juez y su esposa miraban a los gritones sin pronunciar palabra. Sus custodios, los policías españoles Carlos y Abel, se inquietaron. Algunos pasajeros adhirieron al juez y se plegaron a la batalla de epítetos.
Al bajar del avión y entrar en la manga, la situación se complicó. Los agresores eran de doce a quince, y entre ellos unas cinco mujeres, todos de buen pasar. Los insultos al juez Garzón subieron de calibre mientras caminaba hacia la salida. El trecho a recorrer aún era largo y el compacto grupo de vociferantes apuró el paso estrechando las distancias, presumiblemente con intenciones de ir más allá de la agresión verbal contra el juez y su esposa, que iban flanqueados por los dos policías españoles.
Ahí, los cuatro acompañantes del juez, más dos pasajeros voluntarios, los enfrentaron, produciéndose un fluido intercambio de empujones, patadas y garabatos. De repente, una de las mujeres gritó histérica: "¡Qué les pasa, hijos de puta, no estamos solos!". Y a gritos llamó a un individuo de 1,90 que venía retrasado. Resultó el más agresivo.
Los insultos y empellones aumentaban de calibre, cuando Garzón –a unos seis metros de los exaltados– se volvió hacia ellos, dejó su maletín en el suelo y dijo en voz serena pero levemente subida de tono: "¡Bueno, qué queréis, aquí me tenéis, venid a decírmelo en la cara!", mientras retenía a sus custodios, que ya querían pasar a la acción directa. Aunque no portaban sus armas, pues debieron entregarlas para ser transportadas en la bodega del avión.
Uno de los defensores del juez le dijo al grandote: "¡Ya pus' conch… no estái tan gallo, anda a decírselo en la cara, ahí lo tenís, te está llamando!" Pero el mastodonte, si bien avanzó hacia Garzón, evitó ir de frente y pasó por un costado, y bajando el tono masculló: "¡Viva Pinochet, huevón! ¡Viva Pinochet!".
El juez y su esposa retomaron la marcha hacia la salida flanqueados por los policías españoles, y resguardados por el grupo de defensores que siguieron contestando los insultos. Los agresores vociferaban: "¡Pinochet, Pinochet!", mientras no perdían pisada al magistrado. Cerca de la puerta de salida aparecieron guardias del aeropuerto que se interpusieron entre ambos grupos e impidieron que los pinochetistas siguieran avanzando.
Por la mañana, antes de embarcarse en el vuelo de las 8:15 hacia Balmaceda, un hombre, acompañado de su mujer y dos niños, le gritó al juez: "¡Ándate de Chile, hijo de puta!". Garzón fue hacia él y le dijo: "¡Pues, hombre, mirad que educación dais a vuestros hijos. Yo me voy de Chile cuando deba irme, y no cuando vos lo queráis!".
A todos sorprendió que los tres carabineros de civil que en Santiago siguieron al juez a todas partes, esta vez no lo acompañaran en este vuelo.

3 de septiembre de 2006
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historia escrita con sangre


Detractores del envío de tropas chilenas a la Escuela de las Américas.
Sacerdote norteamericano denuncia que el organismo donde se formaron los torturadores latinoamericanos –supuestamente disuelto el año 2000 por el congreso norteamericano– sigue cumpliendo la misma función con otro nombre. Este año ya han pasado 170 soldados chilenos por sus aulas.
En 1990, aún estremecido por la violación y asesinato -cinco años antes- de cuatro religiosas por soldados salvadoreños formados en la Escuela de las Américas, el sacerdote norteamericano Roy Burgeois emprendió una cruzada contra ese organismo creado en Panamá en 1946 –a comienzos de la guerra fría– en los cuarteles del Comando Sur del Ejército estadounidense, con el objetivo de adoctrinar oficiales latinoamericanos en la lucha anticomunista.
Para librar su batalla, el padre Burgeois fundó el Observatorio de la Escuela de las Américas (SOA Watch), al cual adhirieron víctimas y detractores de las acciones y conflictos bélicos en que Estados Unidos se ha involucrado.
Tras múltiples de denuncias y de organizar protestas pacíficas –que le costaron cuatro años de cárcel– ante la sede del organismo en Fort Benning, estado de Georgia –donde fue trasladada durante el gobierno de Jimmy Carter–, el sacerdote logró filtrar a la prensa (en 1996) los manuales de torturas que eran parte de la malla curricular.
El escándalo acaparó las portadas de los principales diarios del país y parlamentarios y personalidades de diversos ámbitos se sumaron a su causa, logrando que el año 2000 el congreso norteamericano decretara el cierre de la institución. Ahí ocuparon pupitres 61 mil personajes de la talla del dictador de Panamá Manuel Antonio Noriega, el argentino Leopoldo Galtieri, el presidente de Bolivia Hugo Banzer y el líder de los escuadrones de la muerte de El Salvador, Roberto D'Aubuisson.
Entre los tres mil chilenos que aprendieron que "no son humanos" quienes forman parte del 'enemigo interno' y que "la tortura" es "un método" de obtener información se cuenta el ex director de la DINA, Manuel Contreras, y otros miembros del aparato represor de la dictadura de Pinochet, como Miguel Krassnoff, Álvaro Corbalán, Carlos Herrera Jiménez, Armando Fernández Larios, Fernando Lauriani, Odlanier Mena, Manuel Provis y muchos otros.
Pero poco duró la alegría por lo que parecía el fin de una amarga historia. En 2001, en las mismas dependencias de Fort Benning, fue creado el Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (Whinsec es su sigla en inglés), con el fin de formar soldados latinoamericanos.
Para el padre Burgeois sólo se trató de un "cosmético cambio de nombre", pues su objetivo sigue siendo "imponer a los países del cono sur su forma de pensar para cuidar sus intereses".
Con el fin de denunciar la situación, junto a la activista Lisa Sullivan, al salvadoreño Carlos Mauricio y a la fotógrafa Linda Panetta, el sacerdote Burgeois visitó esta semana nuestro país como parte de una gira por Latinoamérica. El lunes pasado, la delegación se reunió con la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, quien les habría señalado que "sugeriría" que Chile se abstenga de enviar tropas, pero que la decisión final era del eEjército y no de su cartera.
Sullivan señala que en otros países han obtenido respuestas más satisfactorias: "Bolivia se comprometió a disminuir radicalmente su participación. Uruguay y Argentina decidieron suspender el envío de soldados y Brasil ya no lo hace".
El presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Patricio Hales, calificó como "muy grave" la denuncia. "Sin perjuicio del valor que tiene para Chile el intercambio con el eEjército norteamericano, las investigaciones provenientes de ese país indican que en la actualidad en ese lugar se enseña a torturar, y eso no responde al honor de las fuerzas armadas. Lo hablé con el alto mando y me dijeron que hay cierta mitología. La respuesta no me dejó en absoluto conforme", señala el parlamentario.

Versión del Ejército
A través de su departamento comunicacional, el ejército respondió que "desde nuestra perspectiva el citado instituto [Whinsec] mantiene una oferta académica y de convenios que satisface los requerimientos del ejército y no se orienta a lo que usted señala [violaciones a los derechos humanos]. Es más, este instituto es supervisado por una junta, la cual controla las actividades dos veces al año y hace una especie de revisión del período...".
El documento del ejército agrega que Whinsec "constituye un importante elemento motivador en el personal del cuadro permanente, sirviendo como una herramienta para incrementar sus conocimientos profesionales, a partir de la misión definida por este organismo de apoyar los principios de la OEA…"
El propio ejército informó que durante 2006 han enviado un total de 170 alumnos a prepararse en diferentes disciplinas. La que concentra mayor cantidad de estudiantes es el curso de liderazgo, con 135 cupos destinado a los alumnos de cuarto año de la Escuela Militar.

Mucho Ruido
Durante la última década, Chile ha sido en cinco oportunidades el país de la región que más soldados ha enviado a Whinsec, siendo superado sólo por Colombia en los dos últimos años. "Nos extraña que Chile, que hace tiempo recuperó su tradición democrática, presente índices tan altos de asistencia a la Escuela de las Américas", dice Lisa Sullivan, quien no tiene duda que sigue siendo la misma institución con un nuevo nombre.
Por lo demás, en la página web oficial de Whinsec –donde se autodefine como un instituto encargado de difundir valores democráticos– llama la atención que no se desmarque de su predecesora, pese a la condena mundial de los métodos utilizados. Al contrario, en una reseña histórica de la función desempeñada por los oficiales graduados en la Escuela de las Américas, se señala que "han ayudado a fomentar un espíritu de cooperación y de interoperabilidad entre las instituciones militares en todo el hemisferio", y agrega que "la gran mayoría contribuyó positivamente a la transición de la región a la democracia (...) y a evitar conflictos internacionales".
También se hace hincapié en la importancia de los cursos de derechos humanos, aunque sean materias electivas. En un curso obligatorio definido como pilar de la formación resalta la concepción que se le da al tema: "Se imparte (…) para inculcar en los estudiantes la idea de que los valores democráticos, el derecho internacional de derechos humanos y el derecho internacional humanitario son esenciales para las destrezas de liderazgo en las fuerzas armadas".
Para el padre Burgeois el problema no es cómo se enuncie el curso, sino sus consecuencias: "A estas asignaturas de hermosos nombres asistieron violadores de derechos humanos. Y, según lo declarado por los mismos egresados, se crea un lazo de por vida, lo que significa pertenecer a un club donde obtienen licencia para hacer lo que quieran".
Sus sospechas adquieren convicción con casos como, por ejemplo, el del coronel salvadoreño Francisco del Cid, sindicado como uno de los responsables de la matanza (2003) de 16 pobladores de Las Hojas, en El Salvador, quien asistió en 1988 a la Escuela de las Américas y más tarde a la Whinsec. Este organismo abrió sus puertas, en 2002, al capitán boliviano Filman Urzagaste Rodríguez, ex alumno de la Escuela de las Américas y responsable en 1997 del secuestro y tortura del director de la Asamblea Popular de Derechos Humanos de Bolivia, Waldo Albarracín.

Escuela de Tortura
El profesor salvadoreño Carlos Mauricio –secuestrado y torturado en 1983 por los escuadrones de la muerte–, quien en 2002 demandó a dos ex comandantes del ejército del Salvador formados en la Escuela de las Américas, señala que lo ocurrido en la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, es una prueba concreta de que las doctrinas aplicadas en la actualidad son las mismas del pasado. "Son exactamente las mismas torturas que me aplicaron a mí. Y si te fijas, la doctrina se repite. Primero, el ejército no sabe nada y, luego, dicen que olvidemos el pasado, que no abran viejas heridas; pero no son sus heridas, sino las nuestras", enfatiza.
El viernes pasado los cuatro integrantes de SOA Watch llegaron hasta La Moneda junto a miembros de agrupaciones de derechos humanos, como el secretario ejecutivo de la Comisión Ética Contra la Tortura, Ricardo Frodden, y el sacerdote José Aldunate. Aunque no fueron recibidos por ninguna autoridad, Burgeois dijo en la Plaza de la Constitución, a quien lo quisiera oír, que el no ser escuchado sólo les da más fuerza, que son demasiadas las víctimas, que el dolor en Latinoamérica ruge y que tenemos una historia común escrita con sangre.

3 de septiembre de 2006
©la nación
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crimen sin castigo


[Claudia Fuentes Osorio] A 20 años del asesinato de Pepe Carrasco.
Horas después del fallido atentado al general Pinochet fue secuestrado y asesinado de 14 balazos en la cabeza el periodista José Carrasco Tapia. No fue la única víctima en esa noche. Otros tres opositores al régimen militar fueron también asesinados. Dos décadas después están identificados los militares implicados –no así los civiles–, pero aún no hay condenas.
La atmósfera que se respiraba en septiembre de 1986 era de cortarse con cuchillo. Augusto Pinochet se aprestaba a cumplir 13 años en el poder en medio de jornadas de protestas cada vez más masivas y violentas. El Partido Comunista había decretado ese año como ‘decisivo' y pocos días antes se había descubierto parte de un importante arsenal ingresado por Carrizal Bajo, una pequeña caleta de la III Región. Muchas de las publicaciones de oposición que denunciaban los atropellos de los derechos humanos cometidos por la Central Nacional de Informaciones (CNI), el órgano represor del régimen, eran perseguidas y silenciadas por los censores de turno.
En la tarde del domingo 7, un comando del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) intentó acabar con la vida del dictador atacando a su comitiva en la cuesta Achupallas, en el Cajón del Maipo. Tres vehículos fueron destruidos y cinco escoltas perdieron la vida, pero el general Pinochet libró sólo con unos rasguños y sediento de rencor y venganza.
En La Moneda se realizaron múltiples reuniones para analizar la situación y decidir las acciones futuras. El expediente judicial del caso consigna especialmente la que sostuvieron el almirante José Toribio Merino y el entonces director de la CNI, general Humberto Gordon, hoy ambos fallecidos. A la medianoche, el país estaba bajo estado de sitio. Nadie podía desplazarse por las calles, salvo un grupo de hombres armados que durante la madrugada del lunes 8 se dirigieron raudos a los hogares de varios opositores al régimen militar. A las cinco de la mañana derribaron la puerta del departamento del editor de Internacional de la revista ‘Análisis' y consejero metropolitano del Colegio de Periodistas, José Carrasco Tapia. La vendetta también cobró la vida de Felipe Rivera, Gastón Vidaurrázaga, Abraham Muskablit.
Pepe o Pepone (43), como le decían sus cercanos, vivía en el barrio Bellavista con su compañera, Silvia Vera, y dos hijos de él y uno de ella. "Ese día terminó su vida, nuestra historia y la familia que teníamos. Pepe fue fantástico conmigo y el padre que mi hijo no tuvo, porque lo desaparecieron cuando él tenía 18 días de vida".
Dos semanas antes, el 20 de agosto, Carrasco denunció una burda operación de los servicios de seguridad para asesinarlo, anunciando con panfletos anónimos que su partido –el MIR– lo había condenado a muerte por una pugna interna. Amanecía el 8 de septiembre cuando, descalzo y a medio vestir, Pepone fue arrastrado hasta el lugar de su muerte: el muro perimetral del cementerio Parque del Recuerdo, en la circunvalación Américo Vespucio. Esa mañana, una ráfaga que duró segundos interminables despertó a los pobladores de la Villa Héroes de la Concepción y durmió para siempre al combativo reportero que volvió desde el exilio decidido a derrocar la dictadura o morir en el intento.

Culpables Sin Sentencia
Tras la detención de Pinochet en Londres en 1998, un nuevo escenario judicial se abrió para las causas de derechos humanos. En el 2001, el ministro Hugo
Dolmestch asumió el caso y procesó a los agentes de la CNI Jorge Vargas Bories, Iván Quiroz Ruiz y Carlos Fachinetti como los autores materiales del crimen, y a Álvaro Corbalán como quien dio la orden de matar. El primer confeso fue Vargas Bories, a quien Iván, el hijo mayor de Pepe, identificó con total seguridad en una rueda de reconocimiento a principios de los '90.
Aunque a dos décadas los crímenes aún no hay sentencia para los culpables, el abogado Nelson Caucoto confía en alcanzar pronto un fallo condenatorio. Sin embargo, persisten sus dudas sobre los responsables intelectuales del crimen. Recuerda que, tras el atentado, en La Moneda se reunieron altas autoridades, como el ministro secretario general de Gobierno, Francisco Javier Cuadra, los jefes de la policía y de la CNI. "Al salir de la reunión, Humberto Gordon instruye a Álvaro Corbalán para aniquilar a dos opositores por cada uno de los escoltas caídos en El Melocotón… El que uno de los participantes de ese ‘cónclave' decida por sí mismo que ‘hay que matar', a mí no me cuadra", enfatiza Caucoto.
Por otro lado, el abogado Luis Eduardo Thayer, quien patrocinó el 15 de septiembre de 1986 la querella presentada por el Colegio de Periodistas en relación al asesinato de José Carrasco, sostiene que la relación de hechos está clara. Según consta en el proceso, el preámbulo de los crímenes fue el siguiente:
Con el fin de recibir instrucciones, Álvaro Corbalán regresó a la capital y se dirigió al Cuartel General de la CNI, citado por el general Humberto Gordon Rubio, quien se había reunido en La Moneda con el almirante José Toribio Merino Castro, comandante en jefe de la Armada y segundo en la sucesión del mando de la Junta Militar de Gobierno.
En el cuartel de calle República, el general Gordon ordenó al mayor Corbalán Castilla y al teniente coronel Manuel Provis, comandantes de la División Antisubversiva y de la División Política Metropolitana, los órganos operativos básicos de la CNI en ese momento, que agentes de sus respectivas dependencias debían salir y vengar a los cinco escoltas fallecidos, en una proporción de dos a uno.
Para Iván Carrasco (36), el asesinato de su padre "fue un hecho brutal y horroroso que he podido superar, pero no así mi hermano Luciano, quien tenía 14 años cuando ocurrió, y le afectó hasta ya adulto y terminó por arrojarlo a las vías del tren en 2002".

"¿Por Qué Tendría Que Haber Sabido?"
Francisco Javier Cuadra: En una extensa conversación informal, de la cual sólo permitió que se divulgaran algunas partes, el ministro secretario general de Gobierno al momento del asesinato de José Carrasco, señaló a LND que el cargo que ostentaba no implica "en ningún lugar del mundo" que se sepa todo lo que pasa en el país. "Menos, aquellas cosas que, como se ha demostrado en el proceso judicial, fueron cometidas en el ámbito de una especie de asociación ilícita para delinquir, al margen del Estado".
Cuadra señala: "Nunca más quiero hablar de este tema que me ha causado mucho sufrimiento, porque me han imputado culpas que no tengo, me han pasado una cuenta que no me corresponde. He tenido que ocupar mi tiempo y mi patrimonio en dar explicaciones de un hecho sobre el cual ya declaré todo lo que sabía ante el ministro Dolmetsch". Y añade: "¡Cuánto hubiera querido que lo que pasó el 8 de septiembre de 1986 nunca hubiese ocurrido! Son hechos que tajantemente rechazo y repruebo".
El ex vocero del régimen militar expresa: "En esos años, la preocupación fundamental del equipo de civiles en el gobierno era implementar la transición hacia la democracia plena, dentro de la Constitución, y restaurar el orden económico-social. Todo ese trabajo, que había costado mucho, se malograba con situaciones como esa, que no eran queridas ni buscadas por nosotros".
Enfático, Cuadra señala que "no tengo responsabilidad alguna en el tema", y que su cargo no implicaba que supiera todo lo que pasaba en el país. "¿Por qué tendría que haberlo sabido? ¿Acaso un vocero de gobierno sabe todo lo que ocurre?"
Sin embargo, varios periodistas no olvidan lo que ocurrió la noche del atentado en las oficinas de la revista ‘Apsi'. "De un vehículo bajaron unos tipos sospechosos y trataron de entrar. El editor llamó a La Moneda a Francisco Javier Cuadra, quien le dijo: ‘Llamen a Carabineros, porque la jauría anda suelta y no tengo forma de controlarla'".
Los periodistas de 'Apsi' siguieron el consejo y llamaron a Carabineros. Al poco rato llegó una patrulla que logró que los extraños personajes se fueran. Un golpe de suerte que, desgraciadamente, no tuvo el editor de Internacional de la revista ‘Análisis', Pepe Carrasco.

3 de septiembre de 2006
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héroes chilenos


La historia inédita de los fusileros del atentado a Pinochet.
A 20 años de la emboscada al general Pinochet, la increíble historia de los fusileros que burlaron la justicia. Su paso por Moscú. Su instrucción militar en Vietnam y La Habana. Su participación en los Batallones de Lucha Irregular del Ejército Sandinista. Su regreso clandestino a Chile. Y la sorpresa de encontrarse con que el PC ya había descartado la lucha armada. Tres de ellos lo cuentan todo.
Tras el fallido magnicidio de Augusto Pinochet el domingo 7 de septiembre de 1986, en el que murieron cinco escoltas, la CNI y los organismos policiales iniciaron una infructuosa cacería para encontrar a los 21 fusileros del FPMR que participaron en la llamada Operación Siglo XX.
Más de 200 opositores fueron detenidos a la bandada, entre ellos el ex Presidente Ricardo Lagos; ninguno tenía vinculación con el hecho. Sólo el 22 de octubre, Investigaciones detuvo a Juan Moreno Ávila, ‘Claudio' o ‘Sacha', fusilero del Grupo de Retaguardia o Unidad 504, dirigida por Mauricio Arenas Bejas, ‘Joaquín'.
Pero la captura de ‘Sacha' les habría parecido insignificante de haber sabido que el sábado 20 de septiembre, 11 de los 21 chilenos más buscados del país se reunieron en la parrillada Don Lalo, ubicada en Irarrázaval con Campos de Deportes. Hasta el restaurante ñuñoíno fueron convocados por Cecilia Magni Camino, ‘Tamara', y José Joaquín Valenzuela Levy, ‘Ernesto', quien se adiestró en Cuba y combatió en Nicaragua hasta la victoria sandinista en 1979. ‘Ernesto' dirigió el atentado y ‘Tamara' estuvo a cargo de la logística y, junto a César Bunster, de arrendar los vehículos y la casa de La Obra 06210-B que fue el cuartel general del comando.
Los asistentes a la cita escuchaban atentamente las palabras de la joven rubia: "La orden es salir de Chile", les dijo ‘Tamara', que, pese a sus modales aristocráticos y educación de elite en el Grange, integraba la Dirección Nacional del FPMR y se había ganado el respeto de los combatientes.
El destino: Argentina.
El anuncio de ‘Tamara' no sorprendió a ‘Alejandro', ‘Rodrigo', ‘Juan', ‘Marcos', ‘David', ‘Fabián', ‘Patricio' y ‘Óscar'. Otros, como ‘Sacha', manifestaron su deseo de quedarse. "Puedo dar más acá", explicó Moreno Ávila, sin saber que los peritos policiales habían identificado una de sus huellas dactilares en la casa de La Obra. Un mes más tarde fue apresado y confesó la rutina de algunos de sus compañeros del atentado.
Muchos de los que oían a ‘Tamara' en la parrillada no superaban los 21 años, entonces la mayoría de edad legal. Compungido, uno de ellos le dijo a Mauricio Hernández Norambuena, ‘Ramiro', su jefe en la Unidad 503 en la emboscada a Pinochet: "Soy menor de edad y mis viejos ni cagando me darán permiso".
‘Rodrigo' recién tenía 18 años y estudiaba Historia en el Pedagógico. Su familia no volvería a saber de él hasta mediados de 1989.
"Eso lo solucionamos", lo tranquilizó ‘Ramiro', riendo.
Tras concertar futuros encuentros con cada fusilero y darles instrucciones para obtener documentación falsa, ‘Tamara' dio por finalizada la asamblea con una breve frase, asegura Héctor Maturana, uno de los fusileros: "Aunque quieran desarmarnos, no lo lograrán".
"Entonces no comprendimos el alcance de sus palabras. Pero cuando los problemas con el PC se agudizaron volvimos a recordarlas", dice Maturana, residente en Bélgica desde 1994, cuando le fue conmutada la pena de presidio perpetuo por extrañamiento.
Los jóvenes desconocían que tras la fallida emboscada, la dirección del PC evaluó con preocupación la ‘autonomía' con que operaba el Frente y decidieron intervenir la organización armada porque sentía que se le escapaba de las manos.
Un mes antes, el 6 de agosto, la CNI asestó un duro golpe al FPMR al descubrir la internación de armas de Carrizal Bajo. Ese hecho, junto al fracaso de la Operación Siglo XX, quebró la confianza que el PC había construido con la DC, y significó un alejamiento del PS Almeyda y el MIR de la tesis insurreccional.

En Buenos Aires
En los días siguientes, los ocho fusileros que debían salir del país fueron llevados a una casa del FPMR en La Reina Alta, donde les proveyeron de documentación falsa y se encontraron con ‘Tamara', quien les entregó dinero y las rutas de salida.
La mayoría partió a Argentina en parejas por el paso Puyehue en Osorno. El resto cruzó la cordillera por el paso Los Libertadores. A ‘Rodrigo' –quien actuó en el atentado con esa chapa y jamás fue identificado en la investigación del fiscal Torres– y Héctor Maturana les tocó hacerse pasar por estudiantes que iban a conocer Bariloche. Vestidos a la moda, con zapatillas Ocean Pacific, jeans Wrangler y camisas amasadas, compraron una cámara fotográfica para acentuar el ‘look' universitario.
En la frontera con Argentina bajaron del bus junto a los demás pasajeros. Mientras esperaban que el resto pasara por Aduana, observaron a un carabinero del retén fronterizo y se les ocurrió una idea:
–Oye, ¿te querís sacar una foto con ese paco? –dijo ‘Rodrigo' entusiasmado.
–¡Ya! –respondió Maturana observando a un efectivo policial.
–Capitán, ¡sáquese una fotito con mi compadre! De lo contrario, ningún amigo nos va a creer que fuimos a Argentina.
El carabinero aceptó la propuesta arreglándose el uniforme. Nunca se enteró cuán cerca estuvo de los hombres que emboscaron a Pinochet.
El 30 de septiembre, la totalidad de los fusileros ya estaba en Buenos Aires, alojados en los hoteles Alfa y Callao, en el centro de la ciudad. Se reunieron con una militante del Frente, quien les entregó pasaportes chilenos con identidades falsas y les dijo que partirían a Moscú. Además, les dio distintas sumas de dinero para el encargado financiero de la dirección del PC chileno en la Unión Soviética. ‘Daniel' recuerda que la mujer le dijo: "Cuando estén en Moscú lo más probable es que hablen con gente del Comité Central. Les pido encarecidamente que digan que son de la Jota y no del Frente". Era otra señal de que los problemas entre el PC y los comandantes del FPMR aumentaban.

Ooctubre Rojo
A fines de octubre, los fusileros viajaron rumbo a Moscú por separado vía Madrid, Roma y Frankfurt. En las escalas que debieron efectuar en Europa se enteraron por los diarios de la detención de sus compañeros en Chile. Finalmente llegaron a Moscú y se hospedaron en el Hotel Oktober, que pertenecía al Estado y estaba destinado a las ‘visitas no oficiales', miembros de movimientos guerrilleros de África, Centroamérica y Latinoamérica que debían mantener su estadía en la URSS en el anonimato.
Los encargados de atenderlos interrogaron a algunos de los frentistas sobre la Operación Siglo XX. "Se mostraban especialmente interesados en saber por qué habían fallado los cohetes Low", asegura ‘Juan', miembro de la Unidad 502 del atentado.
En sus breves estadías en el Oktober, los fusileros se reunieron con Hugo Fazio, hombre de confianza de la dirección exterior del PC en Moscú, ligado a su estructura financiera. Según cuatro fusileros, Fazio recibió de sus manos el dinero traído desde Argentina. Un ex militante de la Jota que pasó por el hospedaje también asegura haber llevado recursos para los dirigentes en Moscú. El actual director del Instituto Cenda no quiso referirse al tema. "Sólo hablo de temas económicos actuales", señaló.
‘Rodrigo' fue el último en pisar suelo moscovita, a mediados de noviembre. Tras ser deportado a Argentina viajó a La Habana, donde alojó en un departamento de protocolo en calle Ayistarán, cerca del Estadio Latinoamericano, junto a César Bunster.
Durante su permanencia en La Habana, el joven se reunió con dos comandantes del FPMR: ‘Juan Carlos' y ‘Roberto Torres' (Eduardo Villanueva) en el Hotel Tritón. Lo interrogaron por un día completo sobre el atentado y registraron la conversación en una grabadora.
En Moscú lo recibió Volodia Teitelboim, al igual que a otro fusilero y un ex militante comunista, aseguran. Algo que Teitelboim desmintió a este medio.
Recién a la mañana siguiente, ‘Rodrigo' llegó al Hotel Oktober. Allí se enteró que sus compañeros habían sido enviados a Vietnam. Él también debía partir.

Buenos Días, Vietnam
Si en el atentado al general Pinochet los ocho fusileros recibieron su bautismo de fuego, en Vietnam se graduaron como expertos en técnicas que desconocían. Bajo la atenta mirada del mayor Luong, un veterano de la guerra con Francia y Estados Unidos, los fusileros, junto a 12 militantes del PC, recibieron una férrea instrucción militar durante ocho meses en una mansión de Ciudad Ho Chi Minh (antes Hanoi).
La casa, ubicada en el centro de la ciudad, estaba acondicionada como Escuela de Tropas Especiales, las fuerzas de elite del Ejército Popular vietnamita. En ese lugar, los 20 cadetes cumplieron un duro régimen que partía cada mañana con clases teóricas y seguían después de almuerzo en un polígono en las afueras de la ciudad con prácticas de tiro y defensa personal, entre otras cosas. Aunque no se les otorgaban grados, por ser una escuela clandestina, los jóvenes se graduaban con casi la misma preparación de un subteniente o jefe de pelotón, aseguran varios de ellos.
Desde el principio hubo roces entre los fusileros y los miembros del PC y la Jota. Para los primeros, que venían de atentar contra Pinochet, y se encontraban en un punto de no retorno, recuerda ‘Daniel', muchas de las formalidades de los comunistas, como tener reuniones de células para discutir la situación política del país, no tenían sentido, estando lejos con un régimen tan estricto.
Uno de esos muchachos del PC también recuerda esa etapa: "Había algunos que ni siquiera eran militantes comunistas. Otros veníamos de una historia de militancia fuerte. La difícil convivencia fue una evidencia de las diferencias que teníamos entre nosotros y que después se explicitaron en el quiebre entre el PC y los autónomos".
Mientras estuvieron en Vietnam, los cadetes fueron visitados en dos ocasiones por Jorge Montes. Al ex miembro del Comité Central del PC, fallecido hace cuatro años, le tocó escuchar las quejas de ambos bandos y mediar entre ellos. En su segunda inspección les informó para qué se estaban preparando. El grupo de fusileros debía partir a Nicaragua vía La Habana, y el resto a Chile.

En Nicaragua
En La Habana, cuatro fusileros fueron destinados a un curso de francotirador en Punto Cero. Los otros fueron enviados a Managua como asesores militares de los Batallones de Lucha Irregular (BLI) del Ejército sandinista. El objetivo era que los fusileros ganaran experiencia combativa para cuando les tocara regresar al país. Eran parte de una generación de chilenos internacionalistas del Frente, el PC y el PS que combatieron a la Contra. En esa tarea murieron 20 chilenos.
Los copiosos aguaceros, las extensas jornadas de marchas con el barro hasta las rodillas, los largos operativos de rastreo y las escaramuzas con los contras son las imágenes más recurrentes en la cabeza de los fusileros.
Llevaban varios meses en Nicaragua cuando recibieron la visita de ‘Manuel', encargado del FPMR en Nicaragua. Les habló de la división entre el Frente y el PC y les aseguró que había un grupo de ‘cabezas de pistola' que estaban tratando de separarse del partido.
"La noticia nos impactó. Justo ahora que los ‘niveles de lucha', supuestamente, habían ascendido nos vamos a dividir", cuenta ‘Rodrigo' que pensaron en ese momento.
Tres meses después fueron evacuados a Managua y de ahí a La Habana. Antes de irse, ‘Rodrigo' recibió una llamada de ‘Rafael', superior suyo del Frente en Nicaragua: "Los están engrupiendo", le dijo, y agregó que era la mayoría de la dirección del FPMR la que encabezaba la separación del PC.
"Después de la llamada de ‘Rafael' se sucedió otra. Era César Quiroz, quien me cita a una reunión". Quiroz llegó al encuentro acompañado de Hugo Fazio y del comandante ‘Daniel Huerta', miembro de la dirección del FPMR. ‘Huerta' era, en verdad, aseguran seis ex frentistas consultados, Martín Pascual, actual investigador del Instituto Cenda. Pascual negó a LND ser Huerta o haber estado en Nicaragua.
La reunión versó sobre la división y alcanzó momentos de alta tensión. Sobre todo cuando uno de los fusileros preguntó cuándo volverían a Chile. "Fazio contestó que nuestro tema era complejo y que él calculaba que en unos cinco años más", dice ‘Rodrigo'.
"Discutimos fuertemente. Nos dijeron que ‘Salvador' (Galvarino Apablaza), ‘José Miguel' y otros comandantes siempre tuvieron actitudes divisionistas. Nosotros preguntábamos cómo podía ser eso, si ellos se habían jugado el pellejo por el partido". ‘Daniel', evoca la conversación con Quiroz: "Nos tiró el speach de si nos íbamos con las armas sólo nos quedaríamos en eso". El tirante encuentro finalizó con la decisión de los fusileros de quedarse en el Frente. En adelante serían tratados como disidentes y recibirían la visita de César Bunster, quien intentó convencerlos de regresar al seno del PC. Pese a que en un primer momento de la pugna interna, Bunster había optado por el Frente Autónomo, dice Maturana: "Estando todavía en Punto Cero nos fue a ver para decirnos que nos quedáramos en el Frente y no con los viejos".

De La Habana a Santiago
Tras la división, seguida de cerca por el régimen de Fidel Castro, que observa con desagrado la decisión del PC de terminar con la lucha armada, los fusileros regresan a La Habana. Alojan en una residencia del Frente, donde se reúnen con Juan Gutiérrez Fischmann, ‘El Chele', y otros comandantes que preparaban el regreso a Chile. Sólo uno de los fusileros, ‘David', decide permanecer en el PC.
A fines del año '87, Fidel ya había reconocido al Frente Autónomo como organización. A mediados de diciembre llegó ‘Ramiro', después de liberar al secuestrado coronel Carreño en Brasil. Traía noticias frescas de cómo se había vivido la división en Chile y fotos de Carreño prisionero. A contar de los últimos días de ese año, los fusileros iniciaron el retorno a Chile en oleadas, entrando clandestinamente al país por Argentina.
Ya en Chile, en el marco de la política de Guerra Patriótica Nacional (GPN), instaurada por el FPMR Autónomo en 1988, algunos de los fusileros participarían en operaciones de envergadura, como el asalto al retén Los Queñes del 21 de octubre de 1988, en el que murieron Cecilia Magni y Raúl Pellegrin, el máximo líder de la organización. Un golpe del que el Frente no se recuperaría jamás y que los fusileros sentirían profundamente hasta que abandonaron la organización.

3 de septiembre de 2006
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día del detenido desaparecido


Amnistía Internacional pide que Día del Detenido Desaparecido se acompañe con fin de impunidad.
La organización humanitaria mundial Amnistía Internacional (AI) saludó en Chile que el gobierno de la presidente Michelle Bachelet vaya a establecer hoy el Día Nacional del Detenido Desaparecido en el país.
Sin embargo observó la importancia para Chile de "anular la llamada ley de amnistía, y la necesidad de disponer de todos los medios requeridos para que la verdad y la justicia prevalezcan y la reparación sea apropiada y proporcional".
En una análisis del estado de esta práctica en el planeta, Amnistía señaló que "la desaparición forzada de personas" está vigente en "varias regiones del mundo" y que ese delito "continúa impune" en numerosos países.
"La desaparición forzada de personas es una práctica actualmente vigente en varias regiones del mundo", afirmó AI y recordó los "prisioneros fantasmas" que mantiene Estados Unidos en el centro de Guantánamo.
La entidad defensora de los Derechos Humanos, con sede en Londres, subrayó hoy en Santiago que "miles de personas han sido impactadas directa o indirectamente por políticas sistemáticas de terrorismo de Estado, que en muchos casos continúan impunes o sujeta a la lenta rueda de la justicia".
La entidad internacional defensora de los Derechos Humanos denunció también que "a pesar de la presión internacional, el centro de Guantánamo sigue funcionando y Estados Unidos no ha reconocido la existencia de centros secretos de detención donde "prisioneros fantasma" han sido detenidos de forma arbitraria, "desaparecidos" y expuestos a sufrir tortura y otros abusos".
Además, agregó, "siguiendo el ejemplo de Estados Unidos, países como Pakistán, Nepal, Sri Lanka y los estados indios de Jammu y Cachemira hacen 'desaparecer' a personas sospechosas de terrorismo o a simples opositores molestos". Amnistía Internacional recalcó que "las desapariciones forzadas constituyen una violación de derechos humanos en sí misma, que pone al 'desaparecido' en peligro de sufrir nuevos actos de tortura y malos tratos".
Mencionó, en particular, a "Sami al-Haj, Abdul Malik Abdul Wahab y Mustafa Ait Idir, prisioneros fantasmas de Estados Unidos, que actualmente todavía están recluidos en el centro de Guantánamo".

30 de agosto de 2006
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corte procesa a oficial


Corte de Apelaciones mantiene proceso a oficial en retiro implicado en torturas.
La Corte de Apelaciones de Santiago dejó a firme la encargatoria dictada en contra del ex agente de la disuelta Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), coronel (R) Jorge Núñez Magallanes, a quien se responsabiliza de las torturas aplicadas a presos políticos al interior del Regimiento de Tejas Verdes, provincia de San Antonio, entre los años 1973-1974. La Corporación de Defensa de los Derechos del Pueblo (Codepu) indicó en un comunicado de prensa que la Séptima Sala del tribunal de alzada ratificó el fallo del ministro en visita Alejandro Solís, quien el 7 de marzo de 2005 encausó a Manuel Contreras Sepúlveda, Mario Alejandro Jara Seguel, Nelson Patricio Valdés Cornejo, David Adolfo Miranda Mardones, Patricio Laureano Carranca Saavedra, Claudio Erick Kossiel Horning, Jorge Rosendo Núñez Magallanes, Vittorio Orvietto Teplisky y Raúl Quintana Salazar.

30 de agosto de 2006
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diaguitas reconocidos como etnia


Diaguitas reconocidos como pueblo originario.
El mestizaje, la esclavización, las muertes en combate, pestes y enfermedades provocaron su notoria reducción, pero no la extinción de los diaguitas. Y los representantes que aún quedan de la etnia tienen hoy motivos para celebrar. La razón es que la Presidenta Michelle Bachelet en La Moneda la ley que los reconoce como uno más de los pueblos originarios del país.
La nueva normativa extiende a los diaguitas todos los beneficios de la Ley Indígena de 1993, que no sólo reconoce las manifestaciones étnicas y culturales propias, sino que le entrega una serie de beneficios a los pueblos originarios, como la posibilidad de acceder a becas y programas especiales, como la regularización de sus derechos de agua y tierra.
Así, desde hoy los diaguitas se suman a la actual legislación, que reconoce como pueblos originarios a las etnias mapuche, aymara, rapa nui, atacameños, quechuas, collas, alacalufes y yaganes.
A la ceremonia, realizada en el Patio de los Canelos del Palacio de Gobierno, asistió un centenar de diaguitas provenientes de comunidades del Alto del Carmen, Vallenar y Copiapó, que fueron testigos de la firma de la Mandataria y de la ministra de Planificación, Clarisa Hardy.
"Estamos concientes que los indígenas no sólo tienen el derecho a recibir el patrimonio que les corresponde, sino también a vivir de la tierra. Por lo tanto, tenemos una altísima preocupación por darles desarrollo productivo", declaró la secretaria de Estado.
Asimismo, el diputado radical de la Tercera Región, Alberto Robles, expresó su satisfacción por la inclusión oficial de la etnia diaguita a los pueblos originarios de Chile y destacó que "al fin se reconoce a una cultura que está absolutamentevigente".
Pese a esto, Robles señaló que todavía queda mucho por hacer en cuanto a incorporar a los pueblos originarios y hacerlos parte de la Constitución Política. "Chile es un pueblo multicultural por lo que debemos incorporar constitucionalmente a todos los que tienen que ver con nuestro legado ancestral", concluyó Robles.
El parlamentario PRSD subrayó los beneficios que tendrá desde ahora el pueblo diaguita para el cuidado de sus tierras. Ello, porque según el parlamentario radical, antes de esta promulgación algunos privados abusaron del hecho que los diaguitas no estuvieran en la Ley Indígena para adueñarse de tierras que ancestralmente les pertenecían.

Eentre el Copiapó y el Choapa
Los diaguitas habitan en la región de los valles transversales, entre los ríos Copiapó y Choapa, y se trata de un pueblo agricultor con una organización conocida como sociedad dual -atribuida a la influencia incaica-, que se divide en dos mitades. La de arriba, hacia la cordillera y la de abajo hacia el mar.
Los diaguitas fueron expertos artesanos, tanto metalúrgicos como alfareros, e incorporaron a los adornos de oro y plata, piedras semipreciosas como el lapislázuli. Su cerámica destaca por sus vasijas decoradas con diseños geométricos en rojo, blanco, amarillo y negro, especialmente aquellas conocidas como jarro-pato y una forma de jarrón adoptada de los incas llamada aríbalo.
En el último tercio del siglo XV los incas impusieron su dominio sobre los pueblos diaguitas, designando kurakas -funcionarios imperiales- y estableciendo colonos traídos desde diversos lugares del imperio.

28 de agosto de 2006
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nazi condenado a siete años


Condenan a Schäfer por arsenales encontrados en Colonia Dignidad.
A siete años de prisión fue condenado el jerarca de Colonia Dignidad, Paul Shäfer, por los arsenales ilegales encontrados en julio y agosto de 2005 al interior de los terrenos que otrora controlaba el ex enclave alemán.
Así lo establece el fallo condenatorio dictado hoy por el juez Jorge Zepeda, quien también aplicó la Ley de Control de Armas contra Karl Van Der Berg y Kurt Schnellenkamp y Harmut Hopp.
En el fallo, Zepeda condena a Paúl Schäfer Schneider, en calidad de autor de graves infracciones a la ley de armas, a sufrir la pena de 7 años de presidio mayor en su grado mínimo, a la inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares, mientras dure la condena. Es más, el juez determinó que deberá cumplir efectivamente la pena privativa de libertad que se le impone por esta causa.
Es más, el magistrado estimó que Shäfer no reúne los requisitos para gozar del beneficio de la libertad previsional, por lo que "no se le concede ninguno de los beneficios que ella contempla como medidas alternativas a la pena privativa de libertad impuesta, debiendo cumplirla efectivamente".
Karl Johann Van Den Berg Schuurmann, también fue condenado como autor de estos delitos "a sufrir la pena única de 5 años y un día de presidio mayor en su grado mínimo, a la de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y a la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares, mientras dure la condena".
Zepeda condenó además a Kurt Herbert Schnellenkamp Nelaimischkies, a la pena única de 5 años y un día de presidio mayor en su grado mínimo, a la inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares, mientras dure la condena".
El magistrado detalla además que "no se le concede ninguno de los beneficios allí contemplados, debiendo cumplir efectivamente la pena privativa de libertad impuesta".
Finalmente, Zepeda condenó a " Harmut Wilhelm Hopp Miottel a "sufrir la pena única de quinientos cuarenta y un día de presidio menor en su grado medio, la accesoria de suspensión de cargo u oficio público durante el tiempo de la condena y al pago de las costas de la causa como encubridor"
Asimismo, añade que "se le concede al condenado el beneficio alternativo a la pena privativa de libertad de la remisión condicional de la pena, debiendo quedar sujeto al control administrativo y asistencial correspondiente de Gendarmería de Chile, por el mismo término de 541 días impuestos como pena privativa de libertad".
En su escrito, el juez detallada las armas y explosivos encontrados al interior de Villa Baviera el 14 de junio y el 04 de agosto de 2005 y condena a los imputados por infringir la Ley 17.798.
El fallo establece que el arsenal encontrado es material de uso bélico, pues se trata de armas automáticas, livianas y semiautomáticas, lanza proyectiles, granadas, material explosivo, elementos químicos y proyectiles en general, las que, por su potencia, tenían un gran poder destructor y efectividad; material que, en una parte, impresiona el haber sido construido para ser utilizado en algún conflicto de guerra por fuerzas armadas, como medio de combate, o posibles de ser utilizados en cualquier otra forma, por ejemplo, por medio de sorpresa, como es el caso de las armas de fantasías, tales como lápices, bastones, y cámara fotográfica, ya que, aparecen fabricados o acondicionados especialmente para tales múltiples finalidades.
Finalmente, el juez Zapeda instruyó el decomiso de las armas, e indicó que éstas deberán ser remitidas a Arsenales de Guerra, exceptuándose aquellas de interés científico policial, las cuales, previa resolución de la Dirección General de Movilización Nacional, podrán ser mantenidas en el museo de la Policía de Investigaciones de Chile.

El Contenido del Arsenal
El fallo del juez Jorge Zepeda detalla que en el primer hallazgo de armamento y explosivos efectuado al interior de Villa Baviera el 14 de junio de 2005, fueron encontrados al interior de tres contenedores:

• 60 Granadas, tipo cohete lanzamiento para fusil Sic 762.
• 75 Granadas de mano
• 07 Cohetes, marca "Inteleza", calibre 88.9mm, año 1966
• 28 bombas de mortero 60 mm., año 1966 "Ecia"
• 39 Bombas de morteros 81 mm., año 1968 "Ecia"
• 01 Lanza cohete marca "Hest", serie Nº QC1015
• 01 Bazuka lanza cohete "Inteleza", calibre 88.9mm
• 05 Dispositivos cazabobo.
• 01 Granada circunstancia casera
• 25 Bolsas de nylon conteniendo pólvora
• 03 Botellas pisqueras conteniendo pólvora
• 05 Frascos de alimento para bebe conteniendo pólvora
• 44 Espoleta de granadas M205A3, año 1968
• 08 Granadas de guerra M9 con camisa de fragmentación y espoletas, año 1979.
• 06 Cargas de proyección mortera extra.
• 70 Explosivos Niple casero
• 16 Tarros metálicos
• 13 Envases plásticos, con elementos químicos
• 02 Bolsas de nylon
• 01 maletín de color negro, que en su interior contiene elementos pirotécnicos
• 02 Revólver color gris, sin marca sin número de serie.
• 01 Revólver color gris sin marca, sin número de serie, con martillo interno.
• 01 Revólver color negro sin marca sin numero de serie
• 12 Pistolas marca Browning, calibre 7.65, serie Nº BB74036
BB74015 - BB74033 - BB74028 - BB74041 - BB74028
BB74016 - BB74029 - BB74031 - BB74050 - BB74026 BB74006, sin cargadores.
• 01 Pistola marca Colt, serie Nº 11647, calibre .45, sin cargador
• 01 Pistola marca Styr, calibre .45 Nº de serie 14928.
• 01 Pistola sin marca serie Nº 67572, sin cargador.
• 01 Pistola automática, de fabricación Argentina, calibre 11.25, sin cargador.
• 29 cargadores de pistola.
• 14 Estuches de Armas de Fuego Larga.
• 02 Trípodes
• 02 Bastones de madera, con sistema de disparo.
• 01 Caja de color negro con una cámara fotográfica, con sistema de disparo y accesorios.
• 01 rollo fotográfico, con estuche metálico
• 11 cajas metálicas, color verde, que en su interior contienen municiones
• 01 Caja de madera, que en su interior contienen 09 silenciadores
• 06 Pistolas de madera.
• 01 saco color blanco, que en su interior contiene, diversas correas y estuches.
• 06 Estuches con repuestos de armamentos.
• 01 recipiente de plástico color anaranjado, que contiene diversos tipos de cargadores metálicos.
• 25 recipientes de plásticos, que contienen diversos tipos de municiones de diferentes calibres.
• 01 saco de color blanco, que en su interior contiene diversos cargadores metálicos
• 40 bolsas que en su interior contiene porta munición, de color negro.
• 01 Cenicero, color blanco, con dispositivo de escucha.
• 80 Subametralladoras hechizas, metálicas, color negro.
• 09 Subametralladoras hechizas, metálicas color negro, con silenciador,
• 02 Pistolas marca Sig Saur, modelo 226, calibre 9 mm, color negro, con cinco cargadores Nº de Serie U107227 - U 107221.
• 02 Pistolas marca Pic, calibre .25, sin Nº de serie, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca CZ, calibre 9mm, serie Nº 35204, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Browning, calibre 7.65, serie Nº. BB74022, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Pietro Beretta, calibre 7.65, serie Nº 15799, con 01 cargador.
• 01 Pistola Marca B. BERNARDELLI, calibre .22, serie Nº 8100, con 01 cargador
• 01 Pistola Marca Astra, calibre 7.65, serie Nº 1242919, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Colt, calibre .22, serie Nº 288375-c, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Browning, calibre 9 mm, serie Nº 245PW04053, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Steyer, calibre 9 mm, serie Nº P-06649, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Pietro Beretta, calibre 7.65, serie Nº L57969, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Máuser, calibre 9 mm, serie Nro. 36097, con 01 cargador.
• 01 Pistola sin marca, serie Nro. 2397, con mira láser, con 01 cargador.
• 01 Pistola marca Pietro Beretta, calibre 7.65, con silenciador y mira láser, serie Nro. L58580, con 02 cargadores.
• 01 Pistola marca Astra, modelo 3.000, sin número de serie, con 02 cargadores.
• 01 Subametralladora, sin número de serie, sin cargador.
• 11 lápices bazuka, (08 color rojo), (01 color azul) y (02 color verde)
• 10 Rifles Marca Z42, Nº de serie 6547-8657-5133-4602-5994-140-5237-6011-6343-4180.
• 01 Rifle con carro sin número de serie.
• 04 Rifles marca Josef. G.Landmann, automáticos, calibre .22, con silenciadores y miras telescópicas, series Nº 22072- 21454 21177- 21282.
• 03 Rifles marca Winchester, sin número de serie.
• 01 Rifle marca Spurmruger, con mira telescópica.
• 01 Rifle sin marca, ni número de serie, con mira láser.
• 01 Rifle marca Saur Júnior, serie Nro. 57854, con mira telescópica.
• 02 Rifles marca Winchester, calibre 30, series Nro. 2478228 – 119193.
• 01 Rifle sin marca, ni número de serie.
• 01 ametralladora, marca CZ serie Nro. 5576, con mira telescópica.
• 01 Rifle marca Styr 7x64, sin número de serie, con mira telescópica.
• 01 Rifle marca Josef G. Landmann, calibre .22 serie Nº 21665, con mira láser y silenciador.
• 01 Fusil marca Sig, serie Nº 5896, con mira telescópica.
• 01 Rifle sin número de serie, con mira telescópica.
• 01 Rifle serie Nº 2C10877, con mira láser.
• 02 Rifles sin marca ni numero de serie.
• 01 Ametralladora, calibre .30, Rheinmetall
• 01 Ametralladora, marca Sig, serie Nº 3259, con mira telescópica.
• 01 Rifle serie Nro. RL6611C, con mira láser.
• 01 Fusil Marca Colt, modelo AR-15, numero de serie borrado, con mira telescópica.
• 01 Ametralladora, Marca CZ, serie Nº 581, con mira telescópica.
• 01 Rifle serie Nº E09196, con mira láser.
• 01 Rifle serie Nº 28110, con silenciador.
• 01 Ametralladora, marca MG, calibre .42, serie Nº 5499B
• 01 Ametralladora, serie Nro. 525N
• 01 Subametralladora, sin marca, sin número de serie, con silenciador y mira láser.
• 01 Subametralladora serie Nº 8270.
• 02 Subametralladoras sin marca, sin Nº de series.
• 01 Rifle sin marca, sin Nº de serie, con mira telescópica.
• 02 Subametralladoras, calibre .40, series Nº BN243 -7782.
• 01 Subametralladora, sin número de serie y sin marca.
• 01 Rifle sin número de serie, sin marca, con mira láser.
• 01 Ametralladora, calibre .33, marca Rheinmetall.
• 01 Lanza cohete, marca LOT, serie Nº QC1015.
• 01 Lanza cohete doble, marca LOT, sin Nº de serie.
• 03 Pistolas marca Pietro Beretta, calibre 7.65, series Nº L58636- L58504 –L57849, con 03 cargadores, con mira láser y silenciador.
• 01 Subametralladora, marca Imgram, calibre 9mm, con silenciador.
• 01 Subametralladora, marca Imgram, calibre 9 mm.
• 01 Subametralladora, hechiza, con silenciador.
• 01 Subametralladora, hechiza, con mira láser.
• 01 Lanzador de bengala
• 02 Silenciadores.
• 01 trípode de fusil Rheinmetall.
• 01 Pistola marca Luger con culata de madera, sin número de serie, sin cargador
• 01 Pistola marca Pietro Beretta, calibre 7.65, con silenciador, sin cargador.
• 28 cajas metálicas, color verde, que en su interior contienen municiones.
• 117 Estuches con tres cargadores cada uno, sin munición.
• 01 Visor nocturno modelo NVC-900, con lente de repuesto.
• 01 Visor, modelo NVC-800.
• 02 Recipientes plásticos con vainillas
• 01 funda de madera, que contiene en su interior una pistola, sin marca, serie Nº 23111.
• 01 Mira telescópica marca Tasco, con su respectivo estuche.

En el segundo hallazgo de armas en el fundo "el Litral" de Bulnes, el día 04 de agosto de 2005, enterradas y esparcidas:

• 01 escopeta marca "Aya" serie N° 58889, calibre 16, doble cañón. Fabricación española.
• 01 pistola semiautomática calibre .22, marca "Marcati", fabricación argentina.
• 01 subametralladora calibre 9 mm., cargador lateral, marca "Sten", modelo "MK-II, fabricación inglesa.
• 02 subametralladoras hechizas calibre 9 mm. con silenciador.
• 01 revólver calibre .38 sin marca.
• 01 ballesta marca "Barnett". Fabricación norteamericana.
• 02 tubos lanzadores de morteros. Fabricación francesa.
• 01 lanzacohete "Instalaza M-65". Fabricación española.
• 01 trípode de ametralladora "Rheinmetall". Fabricación alemana
• 117 cargadores para subametralladora, diversas capacidades.
• 34 supresores para armas de fuego.
• 20.050, aproximadamente, de fulminantes para armas de fuego
• 50 cartuchos armas de fuego 8X57 mm.
• 05 rockets M28, calibre 89 mm. Fabricación USA.
• 01 rocket M28 de humo calibre 89. Fabricación USA.
• 01 rocket M28 de práctica, calibre 89 mm. Fabricación USA.
• 1 rocket antiblindaje "PG-7". Fabricación Rusa.
• 289 granadas para fusil.
• 02 granadas para fusil, modelo 63B.
• 1.398 granadas de mano tipo MK-II con espoleta.
• 05 granadas lacrimógenas de activación eléctrica.
• 167,8 kilos explosivo pentolita.
• 9,7 kilos de explosivo "TNT".
• 900 grs. de explosivo Iremita.
• 250 grs. explosivo plástico T-4
• 9.500 kilos aproximados de detonadores eléctricos y mecánicos.
• 15,5 kilos pólvora negra.
• 1 kilo de polvo de aluminio
• 13 kilos clorato de potasio.
• 1.5 polvo de magnesio
• 2 kilos de fósforo amarillo
• 20 kilos nitrato de amonio
• 2 kilos de zinc
• 1 kilo de nitrato de estroncio
• 2 kilos Barium nitrato
• 4 kilos de óxido de plomo
• 7 kilos de ácido picrico
• 1,5 kilos antimonio
• 1 kilo silicio
1.5 kilos cromato de potasio

28 de agosto de 2006
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