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condenan a aviadores homicidas


Suprema dicta sentencia por caso de derechos humanos. Ministros de la Segunda Sala del máximo tribunal condenaron definitivamente a ex integrantes del Servicio de Inteligencia de la FACh, por el secuestro calificado de Humberto Fuentes Rodríguez.
Santiago, Chile. La Corte Suprema dictó sentencia final en la investigación por el secuestro calificado de Humberto Fuentes Rodríguez, detenido desaparecido desde noviembre de 1975 en la ciudad de Santiago.
En fallo dividido, los ministros de la Segunda Sala del máximo tribunal, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller y el abogado integrante Alberto Chaigneau determinaron las sanciones que se indican contra los responsables de estos crímenes atribuidos a personal de la SIFA (Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea).
El tribunal condena a César Palma Ramírez a 5 años de presidio por su responsabilidad en calidad de autor sin beneficios; a Freddy Ruiz Bunguer a 5 años de presidio por su responsabilidad como autor concediéndose la libertada vigilada. Misma condena recayó para Juan Saavedra Loyola, Eduardo Cartagena Maldonado y para Manuel Muñoz Gamboa.
En tanto a Otto Trujillo Miranda se le condeno a 541 días de presidio por su responsabilidad en calidad de cómplice, otorgándosele el beneficio de la remisión condicional.
Absuelto por falta de participación quedo Daniel Guimpert Corvalán.
En el aspecto civil se condenó al Fisco a pagar una indemnización por daño moral de $ 80 millones a Humberto Fuentes Godoy, hijo de la víctima.
En este aspecto la sentencia se determinó con el voto en contra de los ministros Ballesteros y Rodríguez, quienes fueron partidarios de acoger la causal de incompetencia absoluta del tribunal.

27 de abril de 2010
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casa de la memoria en coquimbo


Habilitarán en Coquimbo una Casa de la Memoria sobre violaciones a los derechos humanos. La vivienda fue adquirida en $ 45 millones.
Coquimbo, Chile. Un inmueble ubicado en calle O’Higgins 1752, en Coquimbo, pasará dentro de poco a ser la primera Casa de la Memoria de la Cuarta Región, dedicada al recuerdo de los abusos contra los derechos humanos ocurridos en la zona durante el gobierno militar.
El gobierno regional de Coquimbo acaba de adquirir la vivienda en $ 45 millones, para traspasarla en fecha próxima a la Organización de Ex Presos Políticos de esta ciudad, la cual se hará cargo de la obra y de su gestión.
La propiedad es usada actualmente como centro de reuniones por dicha agrupación, gracias a un arriendo por parte de la Municipalidad de Coquimbo. Una vez habitada, la Casa de la Memoria reunirá diversos materiales alusivos al tema, tales como testimonios en video de ex presos políticos, documentales, programas de televisión; bibliografía; archivos digitalizados de texto, imágenes, sonido y música. Asimismo, habrá instalaciones para exhibición de videos, una biblioteca y una red de diez computadores.
La presidenta de la agrupación, María Saavedra, señala que "esto es el cumplimiento de un anhelo, de tener nuestro espacio donde reunirnos, donde poder concretar nuestras actividades en pro de los derechos humanos. Estamos incorporando también a los familiares hasta la tercera generación, así que desde ya están llegando hijos, nietos, familiares de los ex presos políticos, con lo cual nosotros estamos fortaleciendo a nuestra organización".
Una vez que la casa esté inscrita a nombre del gobierno Regional en el Conservador de Bienes Raíces, se procederá a firmar el respectivo convenio de transferencia de bienes adquiridos con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, mediante el cual se transferirá a la agrupación el dominio del inmueble.

26 de abril de 2010
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frío se cobra primera víctima


Indigente murió de frío cerca de la ex Posta Central. El hombre fue encontrado en un paradero del Transantiago. Otros indigentes denuncian que los guardias no lo dejaron ingresar al recinto asistencial para pasar la noche.
Santiago, Chile. Una persona de alrededor de 60 años que se encontraba como indigente pernoctando cerca de la Asistencia Pública, ex Posta Central, falleció esta mañana a raíz de las bajas temperaturas en Santiago.
El sujeto, que hasta ahora no ha sido identificado, fue encontrado mientras dormía en un paradero del Transantiago en la esquina de Diagonal Paraguay con Portugal.
Según, conocidos de la víctima, el sujeto llegó de madrugada al recinto asistencial a solicitar ayuda y dormir adentro, pero habría sido echado por los guardias de seguridad
"Los guardias de adentro de la posta realizan maltratos contra los indigentes, no dejan que nadie duerma. Por último, que dejen dormir a los más viejitos", manifestó una de las amigas del indigente a Radio Cooperativa.
"Estoy con la mente destrozada. No me gustaría pasar esta situación, quiero que se preocupen de los viejos", agregó.
Carabineros trabaja en la identificación de la víctima y si hubo responsabilidad de terceros en su deceso.

26 de abril de 2010
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museo prepara inauguración


Museo de la Memoria inaugurará centro de documentación.
Santiago, Chile. Expedientes relacionados con casos de derechos humanos, con recursos de amparo y declaraciones juradas; prensa escrita original de la época; audio con archivos periodísticos, con testimonios y declaraciones juradas; fotografías, videos, panfletos, todo lo que constituyó la historia de las violaciones de los derechos humanos durante el régimen militar estará disponible al público en el centro de documentación y la biblioteca digital que inaugurará la próxima semana el Museo de la Memoria.
La ceremonia será realizada el próximo miércoles 28 para inaugurar este centro especializado en derechos humanos, que contó con el aporte de más de 400 personas, y diversas organizaciones nacionales e internacionales entendidas en el tema.
La base de las colecciones son el conjunto de fondos documentales declarados por la Unesco como parte del programa Memoria del Mundo, específicamente los organismos reunidos en la Casa de la Memoria, es decir, la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (Fasic), Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (Codepu), Fundación para la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia (Pidee) y Teleanálisis.
Parte de esta documentación estará disponible en una biblioteca digital, en el sitio www.museodelamemoria.cl

26 de abril de 2010
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el informe rettig sobre colonia dignidad


Lo que dice el Informe Rettig sobre Colonia Dignidad.
Santiago, Chile. A continuación extracto del Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación sobre la Colonia Dignidad:
La Comisión tomó conocimiento de un cúmulo de información sobre el uso que se habría dado al fundo ‘El Lavadero’ de propiedad de la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad,
para reclusión y tortura de detenidos políticos durante el período al que se refiere este capítulo. Este fundo es conocido corrientemente como ‘Colonia Dignidad’ y se encuentra al interior de Parral, a las orillas del río Perquilauquén y el estero El Lavadero, cerca de Catillo.
En Colonia Dignidad viven varios centenares de personas, la mayoría de ellos de nacionalidad alemana. La Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad desarrolla variadas actividades agrícolas y comerciales, y de beneficencia, entre ellas la mantención de un hospital y de una escuela, a cuyo financiamiento hace aportes también el Estado. A lo largo de los años ha habido numerosos incidentes y denuncias públicas sobre el carácter de Colonia Dignidad, sus actividades y su régimen de vida interno. Estas denuncias han dado lugar a muchos reportajes periodísticos, a debates públicos, a investigaciones parlamentarias y a acciones judiciales de distinto orden. Al concluirse la redacción de este Informe, se conoció la decisión del Gobierno de cancelar la personalidad jurídica a la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad.
No corresponde a la Comisión pronunciarse sobre puntos o controversias que no caen dentro de su mandato. Sin embargo, le es ineludible examinar y dar a conocer sus conclusiones respecto de las denuncias acerca del uso que se habría dado a Colonia Dignidad, por algún tipo de acuerdo entre la DINA y los dirigentes de ese lugar, para mantener y torturar allí a presos políticos, y en particular sobre la denuncia de que Colonia Dignidad habría sido el lugar donde se perdió el rastro de algunos de estos presos. Tal examen y conclusiones forman parte del mandato de la Comisión de dar a conocer no sólo las más graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el período que cubre este informe, sino también sus antecedentes y circunstancias.
Para el examen de esta materia, la Comisión tuvo a la vista las numerosas declaraciones que se prestaron ante ella, los testimonios y otras pruebas que obran en expedientes judiciales en Chile y en la República Federal de Alemania, otra información documental, y un caudal de antecedentes circunstanciales y referencias de contexto. La Comisión solicitó por escrito autorización para visitar Colonia Dignidad, pero los dirigentes de la misma la rehusaron, también por escrito.
Ponderados todos los antecedentes, la Comisión ha llegado a las siguientes conclusiones:

- Está comprobado que hubo diversas relaciones entre la DINA y Colonia Dignidad. Consta que una vez constituida la DINA como ‘Comisión DINA’ a partir de noviembre de 1973, agentes de esta organización utilizaron predios como el fundo ‘El Lavadero’ de la Colonia Dignidad y las hijuelas del antiguo fundo ‘San Manuel’ al interior de Parral para fines de la DINA, sea para la instrucción de sus agentes o con otros fines institucionales. Consta también que una casa ubicada en calle Ignacio Carrera Pinto, ex calle Unión, N° 262 de Parral, y de la que se sabe que fue utilizada como recinto por la DINA, específicamente para una brigada de inteligencia regional, fue adquirida por la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad por escritura pública del 24 de mayo de 1974, inscrita a su nombre el año siguiente y vendida en 1986. Se sabe también que el Director de la DINA y otros agentes de esa organización visitaron la Colonia Dignidad y parecían mantener cordiales relaciones con sus dirigentes.

- La Comisión recibió un elevado número de declaraciones de personas que fueron detenidas por la DINA en Santiago y dicen haber sido llevadas en algún momento a Colonia Dignidad y mantenidas allí, cautivas, con la vista vendada, siendo además sometidas a torturas en ese lugar. También conoció declaraciones de personas que habrían sido detenidas en la zona de Parral o en ciudades no alejadas de esa zona y llevadas a Colonia Dignidad, donde fueron sometidas a similar trato. Un número significativo de estas declaraciones dan tal razón de sus dichos y son tan circunstanciadas y concordantes entre sí, así como con otros antecedentes, - entre ellos las declaraciones de algunos ex-agentes de la DINA y aun de ex-miembros de la propia Colonia Dignidad - que no cabe en conciencia dudar de su veracidad. La Comisión, por tanto, debe al menos concluir que un cierto número de personas detenidas por la DINA efectivamente fueron conducidas a Colonia Dignidad, mantenidas cautivas allí por un tiempo, y algunas de ellas sometidas a tortura, con la participación en estos hechos no sólo de agentes de la DINA sino también de personas que vivían en ese predio.

- La Comisión recibió asimismo algunas denuncias específicas sobre detenidos desaparecidos (aparte de aquéllos que estuvieron detenidos solamente por un tiempo en Colonia Dignidad) cuyo rastro se habría perdido definitivamente en Colonia Dignidad. Sin perjuicio de que algunos de estos casos la Comisión efectivamente los considere detenidos desaparecidos, y de existir indicios de que pudieron haber sido llevados a Colonia Dignidad luego de su aprehensión, sólo del detenido Álvaro Vallejos Villagrán puede afirmar en conciencia que desapareció definitivamente luego de su traslado a Colonia Dignidad.

- La Comisión también ha tomado nota de que otras fuentes, incluso del extranjero, han llegado asimismo a la conclusión de que Colonia Dignidad habría sido al menos utilizada como un centro de detención de presos políticos. Entre estas fuentes se encuentran voceros del gobierno de la República Federal de Alemania y el Grupo de Trabajo sobre Desaparición Forzada de Personas de las Naciones Unidas. Sin embargo, la Comisión ha basado sus propias conclusiones en la evidencia que pudo examinar directamente.

26 de abril de 2010
25 de abril de 2010
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schäfer, ocaso de un nazi


De suboficial nazi a presidiario en la CAS.
Santiago, Chile. Paul Schäfer falleció mientras cumplía varias condenas por tráfico de armas, asociación ilícita, abuso sexual, violación de niños y delitos contra los derechos humanos, desde el año 2005 en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) de Santiago.
Nacido el 4 de diciembre de 1921 en la localidad de Sieburg, cercana a Bonn, Schäfer perteneció a las Juventudes Hitlerianas y sirvió como enfermero en la II Guerra Mundial, alcanzando el grado de suboficial.
Tras la guerra creó un Hogar Evangélico para niños, pero en 1959 huyó de Alemania debido a denuncias de abusos sexuales y en 1961 llegó a Chile, donde el Gobierno lo autorizó a fundar la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad cerca de la ciudad de Parral, a unos 380 kilómetros de Santiago.
El lugar, de 16.000 hectáreas y llamado Villa Baviera por sus moradores, se transformó en un enclave hermético, dotado de escuela, hospital, cementerio y aeródromo propios, rodeado de alambradas y guardias armados, todo al margen de las leyes chilenas.
Sólo testimonios de algunos colonos que lograban huir desvelaban de tanto en tanto fragmentos de la misteriosa vida de los colonos que, según se supo posteriormente, soportaban un régimen de semiesclavitud impuesto por Schäfer y sus secuaces.
Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), el lugar fue utilizado como campo de concentración y torturas por la policía secreta, cuyo jefe, Manuel Contreras, era amigo del jerarca.
Tras la recuperación de la democracia comenzó la investigación del enclave por disposición del Gobierno de Patricio Aylwin (1990-1994), quien lo definió como "un Estado dentro del Estado".
Luego de ser imputado por abusos sexuales contra 26 niños, Schäfer se esfumó en marzo de 1997, hasta que periodistas del Canal 13 de Televisión lo encontraron en 2005 en una localidad cercana a Buenos Aires, donde fue detenido y luego expulsado a Chile.
Después se supo que no había escapado de inmediato a Argentina, sino que permaneció oculto varios años en Chile, protegido por las redes que había tejido durante décadas en algunos círculos influyentes.
La captura hizo perder el miedo a muchas de sus víctimas y se sumaron en su contra acusaciones por homicidio, torturas, infracción a la ley de armas, esto último tras el descubrimiento en el interior de la Colonia de poderosos arsenales, que incluían misiles tierra-aire.

26 de abril de 2010
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murió nazi pedófilo


Murió el nazi pedófilo pinochetista. Paul Schaefer, fundador de Colonia Dignidad, falleció en un hospital penitenciario. El jefe de la Dina, la policía secreta de Augusto Pinochet, y amigo muy querido del suboficial nazi Manuel Contreras, confesó que la dictadura había instalado un centro de detención clandestino dentro de la Colonia Dignidad.
Santiago, Chile. Paul Schaefer murió solo, en el Hospital Penitenciario de Santiago, de un paro cardiorrespiratorio ayer a las 7.20 de la mañana (hora local). A los 88 años había sido condenado por abusos sexuales a decenas de niños y por esconder arsenales de la dictadura pinochetista, y era conocido por todos los chilenos como el suboficial del ejército nazi que había hecho de anfitrión de uno de los centros de detención clandestinos de los años de facto, por donde pasó la ex presidenta Michelle Bachelet.
En su querida comunidad, la llamada Colonia Dignidad, no lo lloraron, sino que votaron para no permitir que lo enterraran allí, a unos 300 kilómetros de la capital. No bien se supo la noticia, sólo dos personas corrieron al hospital: su hija adoptiva, Rebeca, y el juez Jorge Zeped, el mismo que ordenó su extradición desde Argentina en 2005 y lo condenó a más de 20 años de prisión por los sistemáticos abusos sexuales a los que sometió a la mayoría de los niños de la Colonia Dignidad, la comunidad alemana que fundó y dirigió durante más de tres décadas.
"La causa inmediata de la muerte es un paro cardiorrespiratorio, es decir, una insuficiencia cardíaca global, ya que él padecía de estenosis aórtica severa terminal, producto de una hipertensión arterial", fue la explicación que dio el juez Zeped, después de hablar con los médicos del Hospital Penitenciario. La muerte de Schaefer llegó cuando la Justicia comenzaba a investigar a sus cómplices.
El jefe de la Dina, la policía secreta de Augusto Pinochet, y amigo muy querido del suboficial nazi, Manuel Contreras, confesó que la dictadura instaló un centro de detención clandestino dentro de la Colonia Dignidad y que cientos de detenidos políticos fueron torturados, y algunos asesinados allí. Con la llegada de la democracia en 1990, la Concertación abrió la entonces comunidad cerrada, desarticuló su cúpula y llamó a todos sus habitantes a denunciar los crímenes de sus antiguos líderes. La comunidad aún existe, pero ya no está protegida por un alambrado.
Para Hernán Fernández, abogado de algunas de las víctimas que pasaron por ese centro, las investigaciones deben seguir, ahora más que nunca. "Los cómplices de Schaefer aún están impunes y todos deben pagar por las atrocidades que cometieron", reclamó. Al mismo tiempo, en un acto oficial en un reformatorio en Valparaíso, el presidente Sebastián Piñera hacía otra propuesta. "Sabemos que hay otra justicia que nunca termina, que es la justicia divina", aseguró el mandatario.
La figura de Schaefer, o el tío permanente como les pedía a los chicos de la comunidad alemana que lo llamaran, representa una de las pruebas más contundentes de los abusos humanos que permitió y cometió la dictadura pinochetista.
Con 40 años, había llegado en 1961 a Chile, acosado por denuncias de abusos sexuales a los menores, que había prometido cuidar en su Hogar Evangélico en Alemania. Gracias a sus buenas relaciones con algunos ricos y poderosos del país sudamericano, logró replicar su experiencia alemana. Creó la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad, en un predio de 17 mil hectáreas. Era una comunidad totalmente cerrada y hermética, con una escuela y un hospital propios.
Y la gobernó con la misma disciplina que le habían enseñado en el ejército del Tercer Reich. No permitía que los colonos alemanes tuvieran contacto con sus familiares en Alemania, el correo era estrictamente revisado y todos debían llevar un estilo de vida acorde con los más estrictos principios bautistas.
A los ojos del resto de los chilenos era una comunidad ejemplar, a menos hasta 1966. Ernest Wolfang, uno de los colaboradores de Schaefer, se escapó y contó por primera vez detalles de la vida dentro de la Colonia. Contó que los chicos eran separados de sus padres y que Schaefer, el tío permanente, abusaba constantemente de muchos de ellos.
Desde ese momento, las denuncias se acumularon. Con la apertura democrática y la intervención estatal de la comunidad alemana, encontraron arsenales y los restos del centro de detención clandestino que operaba la Dina de Contreras, el amigo de Schaefer. Los contactos con el pinochetismo le permitieron al suboficial nazi esconderse unos años y esquivar la Justicia. Vivió en la impunidad hasta hace cinco años, cuando lo encontraron en Mendoza.

26 de abril de 2010
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cumplía pena por homicidio


El que fue fuera líder de Colonia Dignidad, Paul Schäfer, se fue sin confesar sus crímenes ni pedir perdón a nadie. Al momento de su muerte cumplía condenas por tenencia de armas y arsenales, torturas, homicidio calificado y abusos sexuales a menores. Además tenía juicios abiertos por asociación ilícita y secuestro.
[Jorge Escalante] Santiago, Chile. A fines de 1961, un pequeño grupo de alemanes venidos desde el sur de ese país llegó a Chile. Se instalaron a 40 kilómetros al este de Parral en la Región del Maule y pronto hicieron amistades con campesinos y autoridades políticas, militares y policiales. Llegaban los salvadores de la pobreza.
Los "tíos" benefactores. Los alemanes que todo sabían. Compraron un pequeño fundo y poco a poco fueron creciendo en expansión por las riberas del río Perquilauquén.
Décadas después se sabría que la expansión fue siempre a punta de amenazas y atentados a los dueños para que les vendieran más y más tierras, hasta llegar a enterar 17 mil hectáreas hasta la frontera con Argentina.
Nacía la leyenda más cruel y oscura de la zona, la secta llamada oficialmente ‘Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad’.
Popularmente con el tiempo se le comerzó a llamar Colonia Dignidad, en alusión a los "colonos" alemanes que llegaban a hacer el bien a esos lugares desolados y empobrecidos.
Así aparecía en la historia de Chile el nombre de Paul Schäfer Schneider, jefe del grupo, que había sido un cabo de Ejército alistado en las huestes del nazismo, peleando por su Führer que anhelaba conquistar Europa por la fuerza y el exterminio. Nunca se supo bien cómo perdió un ojo.
Unos dicen que en la guerra combatiendo, otros que desatándose el nudo bien apretado de los bototos con la punta de un tenedor que se le escapó a la cara y le perforó la córnea. Los alemanes lo nombraron entonces a escondidas, ‘Glassaugen’, ojo de vidrio, porque por esa vía logró disimular que quedó tuerto.
Desde Alemania, Schäfer en verdad había salido huyendo, para escapar de un juicio por sodomía a niños que llegaban a un albergue que ‘el tío permanente’, como también lo llamaron después, había instalado en la localidad de Siegburg, al sur de Alemania. Todo se desarrollaba allá en torno a una supuesta obra de beneficencia religiosa bautista.
En Chile, la ‘Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad’ comenzó a operar en distintas áreas. Pero, sobre todo, importando materiales desde Alemania por los que no pagaban impuestos, ni eran fiscalizados.
Así, ingresaron, por ejemplo, sofisticadas piezas de mecánica que les permitió fabricar al interior del fundo armas de todo tipo, almacenando y produciendo además peligrosos químicos.
En 2005, la policía de Investigaciones incautó al interior de la Colonia un cuantioso arsenal de todo tipo de armas pesadas y livianas, además de 452 elementos químicos entre los cuales se hallaron venenos altamente sofisticados y fósforo químico.
Fue justamente con fósforo que a fines de 1978, según lo relató a la justicia el guardaespaldas de Schäfer, Gerhard Mücke, Schäfer dio la orden de desenterrar desde el predio 22 cuerpos de los detenidos de Parral, y quemarlos para después tirar las cenizas al río.
El macabro episodio lo realizó el mismo ‘tío Mauk’, obedeciendo la orden de Augusto Pinochet, en el marco de la ‘Operación Retiro de Televisores’.
En 1991, el presidente Patricio Aylwin canceló la personalidad jurídica de la Sociedad Benefactora, pero a través de ésta ya los alemanes habían cometido al menos ochenta delitos distintos, entre estafas, evasión tributaria, fraude al fisco, contratos simulados y otros engaños, sin contar los crímenes de lesa humanidad.
A 1991 existían unos setenta procesos en distintos juzgados por estos ilícitos, excluyendo las violaciones a los derechos humanos y las otras violaciones sodomíticas contra niños al interior de la Colonia.
A fines de 1997, Schäfer se fugó a Argentina tras el asedio policial, donde fue hallado escondido en marzo de 2005, y traído a Chile. Nunca más estuvo libre, cumpliendo varias condenas por abuso sexual, torturas, homicidio y violación a ley de armas.
Paul Schäfer murió este sábado 24 de abril, a la 7:20 de la mañana, a la edad de 88 años, producto de un paro cardiorespiratorio, en el Hospital Penitenciario de Santiago.
Conocido su deceso, los ex colonos se reunieron en asamblea general en el predio, para determinar la sepultura del fallecido.
Una de las posibilidades es que sus restos sean enterrados en el cementerio privado que existe en Villa Baviera, tal como él mismo alguna vez lo solicitó a Rebeca, su su hija adoptiva.

Reacciones
El abogado patrocinante de once de su víctimas, Hernán Fernández, declaró ayer que seguirán los juicios contra los cómplices de Schäfer.
"No nos podemos conformar con que sólo él estuviera en la cárcel. Las atrocidades de Colonia Dignidad fueron cometidas por más personas y esas personas hoy también deben ser sancionadas", dijo a radio Biobío.
En tanto, el presidente Sebastián Piñera aseguró que "la muerte de Paul Schäefer impide continuar la persecución penal porque no hay persecución penal en este mundo con los que están muertos. Sin embargo, sabemos que hay otra justicia que nunca termina, que es la justicia divina".
Ricardo Alvear, ex vocero de Colonia Dignidad, consideró lamentable que el ex jerarca no haya delimitado judicialmente su responsabilidad.
"Lamento mucho que no se hayan podido aclarar causas judiciales donde él, según mi opinión, pudo haber declarado a favor de muchos involucrados que son inocentes", indicó.

26 de abril de 2010
©la nación 
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