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murió furio scarpelli


Guionista. Fue nominado a un Oscar.
Murió el miércoles en su casa en Roma Furio Scarpelli, guionista que fue nominado a un Oscar y fue coautor de algunas de las mejores comedias italianas de posguerra, y que se aventuró en el género del espagueti western con ‘El bueno, el malo y el feo’ [The Good, the Bad and the Ugly], según informó su familia. Tenía 90 años.
Sufría de problemas con el corazón.
Durante décadas de prolífica asociación con Age, una guionista cuyo nombre oficial era Agenore Incrocci, Scarpelli co-escribió algunas de las mejores películas italianas de después de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo la icónica comedia ‘Big Deal on Madonna Street’.
El sentido del humor de los guionistas y un inclemente despliegue de vicios de los italianos fueron característicos del dúo de escritores, que hicieron papeles y diálogos memorables para actores como Marcello Mastroianni y Vittorio Gassman.
El dúo también escribió ‘El bueno, el malo y el feo’, la clásica película del género del espagueti western, dirigida por Sergio Leone y con Clint Eastwood.
Age, que murió en 2005, y Scarpelli, recibieron dos nominaciones al Oscar al mejor guión en los años sesenta, por ‘The Organizer’ y ‘Casanova ‘70’. En 1995 Scarpelli fue nominado por ‘El cartero’ [The Postman; Il postino], escrita por su hijo Giacomo Scarpelli.

29 de abril de 2010
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murió dorothy provine


Actriz. Estuvo en el reparto de ‘El mundo está loco, loco, loco’ y en la serie de televisión ‘Los violentos años veinte’. También trabajó en ‘Préstame tu marido’, con Jack Lemmon y ‘Un gato del FBI’, con Dean Jones y Hayley Mills.
[Dennis McLellan] Murió Dorothy Provine, que fue bailarina y cantante en la serie de televisión de principios de los años sesenta, ‘Los violentos años veinte’‘ [The Roaring 20’s] y en la comedia de estrellas ‘El mundo está loco, loco, loco’ [It’s a Mad, Mad, Mad World]. Tenía 75 años.
Provine, residente de toda la vida de Bainbridge Island, Washington, murió de enfisema el domingo, en la residencia del condado de Kitsap, en Bremerton, informó su marido, Robert Day.
Ex estudiante de teatro en la Universidad de Washington, Provine consiguió el rol titular de la película de gángsteres de bajo presupuesto de 1958, ‘La historia de Bonnie Parker’ [The Bonnie Parker Story], tres días después de llegar a Hollywood.
La rubia actriz también tuvo el rol protagónico en la comedia de 1959, ‘La novia de 9 metros’ [The 30 Foot Bride of Candy Rock], con Lou Costello y estuvo en una serie de programas de televisión antes de conseguir su primera serie, ‘The Alaskans’, una serie de aventuras de ABC, emitida en 1959-60, ambientada en la época de la fiebre del oro en Alaska en los años sesenta del siglo diecinueve.
Provine fue Rocky Shaw, la cantante de salón amiga de cazafortunas como Roger Moore y Jeff York.
Pero la actriz bajo contrato con Warner Bros. atrajo mucho más la atención como Pinky Pinkham, la estrella de la canción y del baile en elegantes tabernas clandestinas en la serie de ABC de 1960-62, ‘Los violentos años veinte’, una historia sobre periodistas ambientada en Nueva York con Rex Reason y Donald May, como periodistas investigativos.
Llamada la "chica ‘it’ de la televisión" por el guionista de UPI, Rick Du Brow en 1961, Provine le dijo a Du Brow que "tenía tantas ganas de hacerse con ese papel en este programa que cuando volvía a casa, se ponía a rezar.
"Cuando el estudio empezó a buscar a una chica para la parte menos convencional en ‘Los violentos años veinte’ y me preguntaron si sabía bailar, dije: ‘Sí’. En casa trabajé como china para aprender a bailar el Charleston, lo más rápido y frenéticamente posible. El secreto consiste en poner un disco de 33 revoluciones a 78 revoluciones por minuto".
Estaba todavía bajo contrato con Warner Bros. cuando Provine fue prestada para hacer de la esposa de Jack Lemmon en la comedia de 1964, ‘Préstame tu marido’ [Good Neighbor Sam] y fue la esposa de Milton Berle y la hija de Ethel Merman, en ‘El mundo está loco, loco, loco’.
También trabajó con George Burns en un espectáculo de club nocturno que se realizó en Las Vegas en el verano de 1963.
Entre otras de sus películas se encuentran ‘La carrera del siglo’ [The Great Race], ‘Un gato del FBI’ [That Darn Cat!], ‘Rififí a la americana’ [Who’s Minding the Mint?] y ‘Ni un momento de respiro’ [Never a Dull Moment].
Dean Jones, que apareció con Hayley Mills y Provine en ‘El gato del FBI’, recordó haber almorzado con Provine en el comedor ejecutivo de Disney Studios cuando rodaron la película en 1965.
"Para mí era como una bengala", dijo Jones al Times el jueves. "En varias ocasiones durante el almuerzo, simplemente me senté a escucharla y mirarla. Poseía una personalidad exuberante y estaba siempre hablando sobre eventos interesantes e historias de su pasado".
"Pensé que era una actriz subestimada. Hacía de todo, realmente. Pero era sobre todo una comediante y una chica muy divertida, y sabías que no iba a perder la oportunidad".

Provine nació el 20 de enero de 1935 en Deadwood, S.D., y creció en San Francisco.
En 1969 se casó con Day, director de cine y televisión.
"Cuando nos casamos, ella no estaba interesada en actuar o en trabajar en el cine", dijo Day. "Le gustaba mucho estar en casa".
Después de mudarse a Bainbridge Island en 1981, dijo, "todavía hice algunos programas de televisión, pero Dorothy estaba totalmente retirada. Le gustaba trabajar en el jardín, hasta que se enfermaba. Eso era su pasión, y los animales, sobre todo los perros".
Su esposa disfrutó de una vida tranquila, dijo, "y ella adoraba Bainbridge. Todavía es bastante rural".
Además de su marido y su hijo músico, Robert, a Provine le sobreviven sus hermanas, Susan Cameron y Patricia Coldiron.

29 de abril de 2010
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murió eddie carroll


Era la voz de Pepito Grillo y el imitador de Jack Benny. Se convirtió en el segundo actor que fue la voz del diminuto personaje de Disney, que empezó en 1973. Carroll también hacía espectáculos unipersonales en tributo al legendario comediante.
[Valerie J. Nelson] Murió Eddie Carroll, actor que fue durante décadas la voz de Pepito Grillo [Jiminy Cricket] en los proyectos de Disney e imitaba a Jack Benny en un comentado espectáculo. Tenía 76 años.
Carroll murió el martes por un tumor cerebral en el Motion Picture and Television Fund Hospital en Woodland Hills, informó su esposa Carolyn.
"Estaba muy orgulloso de haber hecho los dos papeles", dijo su esposa. "Simplemente admiraba toda esa fantasía de Pepito Grillo, y adoraba al tío... que era Jack Benny".
En 1973 Carroll se convirtió en el segundo actor en dar voz al grillo, que era la conciencia del personaje del título en la película animada ‘Pinocho’ [Pinocchio’, de 1940.
Antes de ir a audiciones, Carroll estudiaba la canción característica de Pepito Grill;o, ‘When You Wish Upon a Star’, de Cliff Edwards. Carroll, nacido en Canadá, se dio cuenta de que necesitaba adoptar un acento del Midwestern.
Su agente dio volteretas de alegría cuando Carroll consiguió el papel, le dijo al Dayton (Ohio) Daily News en 2008. "Sabía que el papel era una industria casera", dijo Carroll. "Había algo especial prácticamente todos los meses: una película musical, un videojuego, hacer de portavoz de Disney on Ice, un espectáculo en Disneyland o en Disney World".
Nadie interpretó al personaje de Disney tanto tiempo como Carroll, dijo Rick Dempsey, vicepresidente de la división de Voces de Personajes, de Disney.
"Él era completamente Pepito Grillo", dijo Dempsey. "Adoptó en su corazón lo que era su personaje y en cierto sentido lo vivió en su propia vida. También fue uno de los mejores imitadores de Jack Benny del mundo".
Cuando un miembro del equipo de un plató en 1982 arruinó una escena al dejar caer un objeto de utilería, Carroll rompió la tensión con una frase típica de Benny: "¡Oh, por todos los cielos, Rochester!". "Se rió todo el mundo", recordó más tarde Carroll.
Eso lo llevó al espectáculo unipersonal ‘A Small Eternity With Jack Benny’, que fue estrenado en 1983 en Santa Mónica.
Después de recorrer el país con ese espectáculo durante un año, escribió un tributo -‘Jack Benny: Laughter in Bloom’- y siguió representando al comediante, que murió el 1974, hasta fines del año pasado. A menudo salía en giras de seis meses.
La reacción de Los Angeles ante el espectáculo de los años noventa fue típica: "Ante nuestros ojos, realmente era un comediante legendario".
Laura Leff, presidente del International Jack Benny Fan Club, dijo al Times: "El humor de Jack se basaba mucho en el personaje, y Eddie era capaz de recrearlo de un modo muy auténtico. Era lo más cercano a que estuviera aquí Jack mismo".

Eddie Eleniak nació el 5 de septiembre en Edmonton, Canadá, y actuó en la secundaria, con otro estudiante -Robert Goulet.
Recién se reponía de un ataque de polio cuando Carroll vino a Los Ángeles a mediados de los años cincuenta, con Goulet como parte del programa de talentos de NBC.
Poco después de mudarse a Estados Unidos, Carroll sirvió en el ejército. Durante dos años, escribió y produjo espectáculos para las Armed Forces Radio and Television.
Cuando su madre le sugirió que tenía que simplificar su apellido, adoptó "Carroll", por una tía favorita.
Conoció a Jamie Farr, que aparecería en la serie de televisión ‘MASH’, en una clase de actuación después de la guerra. Fundaron una compañía de producción en los años sesenta que desarrolló una serie de proyectos para redes y estudios.
"Éramos como hermanos, y todavía lo somos", dijo Carroll en 2005, en el Toledo (Ohio) Blade".
Carroll trabajó en más de doscientos comerciales, de acuerdo a su página web, y era un invitado habitual del programa de variedades de principio de los años setenta, ‘The Don Knotts Show’.
Para retratar a Benny, Carroll aprendió solo a tocar el violín y bromeaba con un periodista del Times en 1999: "Gracias a Dios que Benny no era un gran violinista; eso habría sido la perdición para mí".
Después de actuar como Benny, guardaría el violín y diría, chistoso: "No te adelantes: tengo que volver a tocar".
La actriz Erika Eleniak, de la serie de televisión ‘Baywatch’, es su sobrina.
Durante 37 años vivió en Encino, con su esposa, con la que se casó en 1963.
También le sobreviven sus hijos, Tia Monti y Leland Carroll; y dos hermanos: Bob Elen y Dale Eleniak, de Los Ángeles.

27 de abril de 2010
11 de abril de 2010
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murió shirley mills hanson


Actriz. Trabajó en ‘Las uvas de la ira’.
Murió el 31 de marzo, por complicaciones de una pulmonía en una clínica de reposo en Arcadia, Shirley Mills Hanson, ex niña actriz que representó a la joven Ruthie Joad en ‘Las uvas de la ira’ [The Grapes of Wrath], la clásica película de 1940 del director John Ford basada en la novela de John Steinbenck, según informó su hijastra Denice Zwick. Tenía 83 años.

Nacida el 8 de abril de 1926, en Tacoma, Washington, en 1937 su familia se mudó a California del Sur, con la esperanza de trabajar en el cine. Una escena de llanto con Gloria Hean en el musical de 1939, ‘The Under-Pup’, llevó a Ford a hacerle una prueba para el papel de Ruthie Joad.
Entre otras películas en las que apareció como Shirley Mills se encuentran ‘Young People’ y ‘Miss Annie Rooney’, las dos con Shirley Temple. Hanson fue también una de las bailarinas adolescentes de la troupe de baile jitterbug de Universal, Jivin’ Jacks and Jills en los años cuarenta y trabajó como modelo de moda y publicidad.
Después de trabajar como artista de cabaret, Hanson se convirtió en pionera de la venta de servicios de procesamiento de datos en los años sesenta y la primera presidenta de Data Processing Management Association de Los Ángeles.
Luego fue vicepresidente de márketing y relaciones públicas de Management Applied Programming, un importante centro de procesamiento de datos para la que inició una sección de organizaciones sin ánimo de lucro.
Hanson también inició su propia compañía de planificación de bodas, A Party for All Seasons.
Se casó con Mel Hanson en 1977, que murió en un accidente automovilístico dieciocho años después.

24 de abril de 2010
8 de abril de 2010
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método para criar nazis


‘La cinta blanca’, de Michael Haneke. Se estrena la película que amenazaba con ganarle el Oscar a ‘El secreto de sus ojos’: una pieza en blanco y negro del provocador Michael Haneke sobre un pueblo alemán durante la Primera Guerra donde se disciplina a los niños que dos décadas después serán los hombres del Reich.
[Javier Alcacer] "Cuando hacés una película, estás manipulando al espectador. Si ponés la cámara acá en lugar de allá, vas a dar una idea diferente; entonces filmar siempre involucra la manipulación. La pregunta es: ¿con qué fin uno manipula al espectador? Yo digo que la manipulación es una forma de violación. La única forma aceptable de violación es cuando se viola al espectador para darle su autonomía, hacerlo consciente de su rol como receptor, como víctima, y así volverlo independiente." Estas palabras son del realizador Michael Haneke (Munich, 1942), que con este tipo de declaraciones se asegura la vigencia del rótulo de provocateur que ganó con sus películas, famosas por tratar temas incómodos de maneras incómodas y por los escándalos que suelen acompañarlas. La alienación, la incomunicación y la violencia no solamente física sino también discursiva, y su lugar en la sociedad contemporánea, son los ejes de su obra. "Si querés lidiar con los problemas sociales seriamente, no hay manera de evitar la violencia, está muy presente en nuestra sociedad", declaró. Haneke suele reflexionar sobre estos tópicos a partir de historias crueles: quienes se hayan animado a ver películas como ‘Benny’s Video’, ‘Funny Games’ y ‘La profesora de piano’ sin duda tienen grabada en la memoria alguna de sus escenas despiadadas. Al horror propio del acto en sí se le suma el desapego de la mirada del director, carente de cualquier tipo de emoción, como si las imágenes fueran responsabilidad de una máquina impiadosa. Quienes lo acusaban de ser una suerte de moralista extorsivo vieron con mejores ojos ‘Cachè: Escondido’ (2005), filmada en París, en la que la cuota de sadismo era atenuada para dar lugar a una historia disfrazada de thriller que reflexionaba sobre las consecuencias de la masacre de ciudadanos argelinos en 1961. Su nueva película, ‘La cinta blanca’, ganadora de la Palma de Oro del último Festival de Cannes, reduce los golpes de shock al mínimo, y aun así es la más ambiciosa y más inquietante de todas ellas.
Ambientada en un pueblo alemán ficticio llamado Eichwald, ‘La cinta blanca’ gira en torno de una serie de extraños accidentes que ocurren allí entre 1913 y 1914, a comienzos de la Primera Guerra Mundial. Filmada en un blanco y negro inspirado por los trabajos de Sven Nykvist con Ingmar Bergman, el relato está narrado por la voz en off de un personaje que recuerda lo vivido y que en aquellos días era profesor de escuela del pueblo. En los primeros minutos explica que busca reconstruir lo que pasó porque "a lo mejor así podría aclarar algunos de los sucesos que ocurrieron después en este país". Así, la película alterna entre las miserias de la vida doméstica y las consecuencias de los accidentes, que detonan las tensiones preexistentes: un campesino destruye un campo de coles; el granero se incendia, el hijo del Barón aparece golpeado. Nadie sabe bien qué está pasando, pero el profesor sospecha que algo saben sus alumnos, los hijos del pueblo. Niños que fueron criados con todo el rigor del puritanismo protestante y viven sometidos a estrictas reglas de conducta para tratar con los mayores. Con la excepción de su profesor, no reciben muestra alguna de cariño por parte de los adultos, quienes constantemente les recuerdan cómo deben comportarse ante ellos. Los más afectados por esto son los hijos del pastor, Klara y Martin, castigados por su padre por desobedecerlo en cuestiones triviales, como el horario de regreso al hogar en la noche. En el castigo, el pastor no sólo busca imponer su autoridad sino también que sus hijos abracen la culpa correspondiente por haberlo ofendido y por estar en falta con Dios. "Su madre y yo pasaremos una mala noche por lo que han hecho", les dice y pasa a anunciarles que serán obligados a llevar una cinta blanca en el brazo como recuerdo de la pureza y la inocencia, virtudes de las cuales deberían ser portadores. En otra secuencia, el pastor le obliga a confesar a Martin que ha incurrido en "actos impuros". Para que lo reconozca, le cuenta la historia de un niño que hacía lo mismo, empezó a aislarse, a mentirle a sus padres y luego murió. "Yo bendije su cadáver, parecía el de un hombre viejo." A partir de entonces, a Martin se le atan las manos a la cama todas las noches. Ya no hace falta truculencia; momentos como éste, sin una gota de sangre, son tan impactantes como algunas de sus escenas más escandalosas de su obra.
Aunque la película jamás lo diga, no es difícil suponer qué estarán haciendo los niños del pueblo veinte años después. "Mi objetivo principal era examinar a un grupo de niños a los que se les inculcan valores transformados en absolutos, y cómo los aprehenden. Si fomentamos un principio o un ideal, ya sea político o religioso, al darle un status absolutista se vuelve inhumano, y eso lleva al terrorismo." Por supuesto, a quienes la superioridad moral donde se ubica Haneke para filmar les moleste, no van a tener problemas en encontrar nuevos argumentos en ‘La cinta blanca’ para reafirmar su posición. "Creo que se debe a que la mayoría de los programas de televisión y de las películas toman al público por idiotas. Por eso cuando son confrontados con una película que los toma en serio, lo ven como una afrenta", contestó cuando le preguntaron por ello.
Alguna vez, Leonard Cohen escribió un poema titulado ‘Todo lo que hay que saber sobre Adolf Eichmann’. En él se examinan algunas de las características físicas de Eichmann, sin encontrar nada fuera de lo habitual. Sus últimos versos dicen: "¿Qué esperaban? / ¿Garras? / ¿Incisivos gigantescos? / ¿Saliva verde? / ¿Locura?" La película ‘La caída’ perseguía una finalidad similar: recordar que lo más terrible de Adolf Hitler era que había sido humano. En ‘La cinta blanca’, Haneke toma esto y lo lleva más allá todavía: no sólo teoriza acerca del origen de la maldad sino que, a través de la representación de un drama de principios del siglo XX, se pregunta qué males estaremos germinando a principios del siglo XXI.

24 de abril de 2010
18 de abril de 2010
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los monstruos de ray harryhausen


‘Furia de titanes’ y Ray Harryhausen, el rey de las películas mitológicas. El estreno de Furia de titanes resucita vía el 3D uno de los géneros más difíciles y menos transitados por Hollywood: el de la mitología clásica. Y en ese rubro Ray Harryhausen fue el rey. Alfredo García lo recuerda a él y a esos alucinantes monstruos que hacía sin mouse pero con pelo, goma y corazón
[Alfredo García] ‘Furia de titanes’ vuelve a traer a la pantalla grande el tipo de aventuras fantásticas con dioses de la mitología clásica griega, y todos los seres legendarios muchas veces realmente monstruosos que tan bien recreaban los films con efectos especiales de Ray Harryhausen.
Justamente esta superproducción en 3D y con los más modernos efectos digitales del siglo XXI es una remake del último opus en la carrera de Harryhausen, que en la ‘Clash of the Titans’ original de 1981 utilizaba sus efectos de stop motion animation (es decir: muñecos animados cuadro por cuadro y luego compuestos a través de efectos ópticos para que interactúen con los actores de carne y hueso). Raymond Frederick Harryhausen (Los Angeles, 1920) quedó hipnotizado para siempre por el cine cuando, a los 13 años, vio el ‘King Kong’ original, que tuvo dos directores (Merian Cooper y Ernest Shoedsack), pero cuyo gran artífice fue el responsable de sus muñecos animados por stop-motion: Willis O’Brien. Con los años, Harryhausen se convertiría en el principal discípulo de O’Brien, trabajando con él en ‘El gran gorila’ (Mighty Joe Young, 1949), y luego, en el maestro de este arte por los siguientes treinta años. Pasando por los más prototípicos monstruos gigantes radiactivos y ataques de platillos voladores de los años de clásicos de bajo presupuesto como ‘The Beast From 20 Thousand Fathoms’ (la película en la que luego se inspiró la japonesa ‘Godzilla’) o ‘The Earth vs the Flying Saucers’, pronto Harryhausen pasó a interesarse por las míticas criaturas que pululaban por la antológica ‘El séptimo viaje de Simbad’, que incluía la gigantesca Ave Roc de dos cabezas, un esqueleto que cobraba vida, un dragón y un cíclope. El gusto de Harryhausen por las criaturas mitológicas por sobre los típicos monstruos gigantescos del cine de ciencia ficción de bajo presupuesto lo hizo concentrarse en el Olimpo griego para la obra maestra indiscutida en la materia, la formidable ‘Jason y los Argonautas’ (dirigida por Don Chaffey en 1963) que contaba la búsqueda del Vellocino de Oro por Jasón, e incluía arpías voladoras, la espantosa Hidra (el monstruo de múltiples cabezas que se regeneraban y multiplicaban si se le cortaba alguna) más dramáticas apariciones como la de un descomunal coloso metálico o el mismísimo dios Poseidón emergiendo del océano para azotar a los héroes con terribles tempestades. Con el énfasis puesto en los alucinantes efectos especiales, asombrosos incluso para los parámetros actuales (por ejemplo, el ataque de un ejército de esqueletos armados con espadas es un tour de force de este tipo de técnica de animación de figuras tridimensionales, que Harryhausen bautizó Dynamation), el film tenía un digno reparto de actores ingleses como Nial MacGinnis (intérprete galés que encarnaba a Zeus) o Nigel Green (Hércules), pero al igual que sucedió casi siempre con estas producciones basadas en efectos especiales, la falta de estrellas famosas o intérpretes de gran prestigio al momento de personificar a los máximos dioses del Olimpo atentó un poco contra el recibimiento del film.
Por eso, dos décadas más tarde, al encarar ‘Clash of Titans’, Harryhausen y su habitual productor Charles Schneer fueron directo a lo más seguro y le dieron a sir Lawrence Olivier el papel de Zeus, completando el elenco con figuras de renombre como Claire Bloom, Burgess Meredith, Maggie Smith, Flora Robson y una apropiada Afrodita, Ursula Andress. Si bien esta realización de Desmond Davis no llegó a ganar ni siquiera una nominación al Oscar, se convirtió en uno de los grandes éxitos de su era, multiplicando varias veces en la taquilla su enorme costo de 15 millones de dólares (el mayor en la carrera de Harryhausen) y ayudando a consolidar el boom de la resurrección del cine fantástico de comienzos de la década del ‘80. Si embargo, el desarrollo de nuevos efectos especiales a cargo de compañías como Industrial Light & Magic, de George Lucas, comenzaron a desplazar al stop motion, y Harryhausen anunció su retiro cuando su productor, Schneer, todavía no conseguía reunir la financiación de una secuela de ‘Furia de titanes’, en la que habían estado trabajando con el veterano del stop motion bajo el título ‘Fuerza de los troyanos’ (y que hubiera incluido personajes como Icaro y los Cuatro Jinetes del Apocalipsis).
Ahora que los críticos norteamericanos están recibiendo la remake digital 3-D de ‘Furia de titanes’ (protagonizada por Sam Worthington, el héroe de ‘Avatar’, como Perseo, Liam Neeson como Zeus, y Ralph Fiennes como su hermano renegado Hades) con los dedos metidos hasta la garganta, muchos empiezan a acordarse de lo que los viejos y queridos muñecos de Harryhausen pudieron hacer a partir de un argumento fascinante que, después de todo, no por nada ha sobrevivido miles de años. En el influyente sitio Ain’t It Cool, Harry Knowles escribe que a las criaturas mitológicas digitales "les falta vida. Al hacer el rostro de Medusa hermoso y pálido, se ve como un mal personaje de gráficos computarizados sin personalidad. Es cierto que la Medusa de Ray Harryhausen se movía con la rapidez de la Momia de Boris Karloff, pero sí se veía tenebrosa. Con un milésimo de los controles de la animación, la Medusa de Harryhausen era trágica, letal y mucho más sorprendente que la actual, que se mueve sin peso ni inteligencia. ¿Y en cuanto a las arpías? Nunca conseguimos verlas con claridad. ¿El ataque del Escorpión? Es un desastre. Y la diversión... ¿se acuerdan de la diversión?"
Hoy, a pesar de que haber anunciado su retiro 30 años atrás, Ray Harryhausen sigue, a los 90 años, presentándose en conferencias y dando charlas sobre su arte, y mantiene un sitio web oficial con información sobre todas sus películas, proyectos perdidos, algunas lecciones sobre animación, y donde se recogen también los tributos de escritores y cineastas que declaran su amor incondicional por el arte de Harryahusen. A la cabeza de todas esas declaraciones, una cita de su amigo, el otro Ray (Bradbury), que dice: "Estamos unidos por la cadera, y estamos unidos por la frente, y estamos unidos por la imaginación".

24 de abril de 2010
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murió betsy blair


Actriz de cine y teatro. Trabajó en ‘Marty’. Ernest Borgnine recuerda a la actriz -que estuvo en la lista negra anticomunista de los años cincuenta y fue nominada a un Oscar- como la "persona más linda que te habría gustado conocer".
[Dennis McLellan] Murió Betsy Blair, una actriz mejor conocida por su papel como la tímida maestra que conoce al solitario carnicero (Ernest Borgnine) en el Stardust Ballroom en la película ‘Marty’, de 1950. Tenía 85 años.
Blair, que estuvo en la lista negra en Hollywood en los años cincuenta cuando estaba casada con la leyenda de la pantalla, Gene Kelly, y más tarde se casó con el director Karel Reisz, murió de cáncer en un hospital de Londres el 13 de marzo, informó su hija, Kerry Kelly Novick.
La pelirroja actriz ganó una nominación al Oscar a la mejor actriz secundaria como Clara Snyder en ‘Marty’, que recibió el Oscar a la mejor película -así como el Oscar al mejor guionista, Paddy Chayefsky; al mejor director, Delbert Mann y a Borgnine.
El crítico de cine de Los Angeles Times, Edwin Schallert, escribió en su reseña que Blair "brilla con Borgnine como la tierna y comprensiva alelí a la que conoce en el salón de baile, y con la que encuentra profunda y mutua comprensión, porque él mismo parece un pulpo en un garaje".
La pareja en pantalla de Borgnine y Blair en la película, en la que "un chico solitario conoce a una chica solitaria", escribió el crítico de cine del New York Times, "forman un gran equipo".
Borgnine dijo esta semana a Los Angeles Times que había estado pensando sobre Blair cuando firmaba autógrafos que serían insertados en ejemplares en su autobiografía publicada recientemente en una gira de promoción en Londres, en abril, cuando se enteró de su deceso.
"Estaba pensando: ‘Uh, era siempre muy puntual, era una mujer maravillosa, de voz suave, y la persona más linda que te habría gustado conocer", dijo Borgnine. "Sabía lo que hacía. Pensé que se merecía el Oscar, pero prevalecieron otras opiniones, supongo".
Jo Van Fleet ganó el Oscar por ‘Al este del Edén’ [East of Eden].
La actuación de Blair en ‘Marty’, dijo Borgnine, "fue absolutamente adorable. Era un placer trabajar con ella".
Sin embargo, Blair estuvo a punto de perder el papel de Clara, para el que había sido recomendada por Chayefsky. Estaba en la lista negra desde 1950.
La actriz, que había asistido a una reunión de un grupo de estudio marxista semanal en Nueva York cuando tenía dieciséis años, fue espiada más tarde por el FBI por su acercamiento a organizaciones de izquierda, como el Joint Anti-Fascist Refugee Committee, el Sleepy Lagoon Committee y el Civil Rights Congress.
Pero los ideales de Blair "fueron siempre estadounidenses, no rusos", escribió en sus memorias de 2003, ‘The Memory of All That’. Y sus "guerras y contribuciones -por pequeñas que fuesen- fueron contra el racismo, por sindicatos más fuertes, por los derechos de la mujer. Para decirlo simplemente, por la democracia".
No fue sino hasta la tercera e impresionante lectura de Blair para el papel de Clara que se tocó el tema de la lista negra cuando el productor Harold Hecht la llamó y le pidió, disculpándose, si podía escribir una carta que aclarara su situación.
Como cuenta Blair en sus memorias, Hecht le dijo que no tenía que dar nombres -al menos, no nombres que no fuesen conocidos.
Quería el papel tan desesperadamente que accedió a escribir una carta, sin mencionar nombres. En ella, que dice que suena como "el ensayo de una colegiala para la clase de educación cívica", expresaba su amor por su país y "hablaba de la libertad de expresión y de la Constitución estadounidense y el sufragio secreto".
Pero, escribe en su libro, "tanto Harold Hecht como yo sabíamos que no sería aceptada. No se parecía en nada a lo que quería el Comité de Actividades Antiestadounidenses [Un-American Activities Committee ], no, exigía".
Finalmente, el marido Kelly -una de las más grandes estrellas de MGM- intervino pidiendo a la directora de la compañía, Dore Schary, que "hiciera algo" para ayudar a su esposa a conseguir el papel o de otro modo pararía el rodaje de la película en la que estaba trabajando.
"Y Dore lo hizo", escribió Blair. "Llamó a la Legión Americana en Washington y luego frente a Gene, y juró por mí. Y así llegué a ‘Marty’".
En 1957, un año después de su nominación a un Oscar, Blair y Kelly se habían divorciado, y Blair se marchó a París.
"¿Cómo pude dejar a Gene, a este hombre maravilloso, después de dieciséis años de matrimonio?", dijo Blair en una entrevista de 2003 con la revista New Yorker. "Hasta el día de hoy no puedo explicarlo". Luego agregó: "No tenía nada que ver con sexo. Tenía que ver con ser libre".
Después de mudarse a Europa, Blair apareció en la película de Michelangelo Antonioni, ‘El grito’ [Il Grido] y varias otras películas en los años siguientes, incluyendo ‘Mentiras que mi padre me contó’ [Lies My Father Told Me], ‘Noche de pesadilla’ [All Night Long] y ‘Sinilita’.
En 1963, después de mudarse a London, se casó con Reisz. Su matrimonio duró hasta su muerte en 2002.
Entre las esporádicas actuaciones posteriores de Blair se encuentran ‘Un equilibrio delicado’ [A Delicate Balance] (1973), ‘El sendero de la traición’ [Betrayed] (1988) y la mini-serie de televisión de 1994, ‘Scarlett’.

Blair nació como Elizabeth Winifred Boger el 11 de diciembre de 1923, en Cliffside Park, Nueva Jersey. Recibió clases de baile cuando era niña. Cuando tenía once estaba haciendo zapateo americano en un espectáculo amateur que recorrió Nueva Jersey y pronto encontró trabajo como modelo en la agencia de modelaje John Roberts Powers.
Apenas tenía dieciséis en 1940 cuando hizo una audición para el coro de Billy Rose’s Diamond Horseshoe, un club nocturno donde Kelly trabajaba como coreógrafo. Se casaron al año siguiente.
Blair, que también bailaba en el coro del musical en Broadway, ‘Panama Hattie’, fue la protagonista de la obra en Broadway, William Saroyan, ‘The Beautiful People’ en 1941.
Más tarde ese mismo año, en las secuelas del éxito de Kelly en el exitoso musical de Broadway, ‘Pal Joey’, se mudaron a Hollywood para iniciar la carrera cinematográfica de Kelly.
Blair empezó a actuar en películas a fines de los años cuarenta y tuvo varios papeles en películas de la época, incluyendo ‘The Guilt of Janet Ames’, ‘Al otro lado del bosque’ [Another Part of the Forest], ‘Nido de víboras’ [Another Part of the Forest] y ‘La dama amable’ [Kind Lady].
A fines de los años setenta, se licenció en logopedia y trabajó durante unos años como terapeuta del habla mientras seguía actuando.
Además de su hija, la sobreviven tres hijos adoptivos - Matthew, Toby y Barney Reisz; ocho nietos; y cuatro nietos.

23 de abril de 2010
20 de marzo de 2010
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murió meinhardt raabe


Fue uno de los munchkins en ‘El mago de Oz’, la clásica película de 1939 y proclamó que la Bruja Mala del Este estaba "realmente, sinceramente muerta".
Murió el viernes en un hospital de Orange Park, Florida, después de un aparente ataque al corazón, informó su cuidadora, Cindy Bosnyak.
Raabe fue uno de los 124 munchkins en la clásica película de 1939 y uno de los nueve que tuvieron roles con diálogo.
Representó al funcionario munchkin que pronuncia muerta a la bruja, solemnemente, después de que la granja de Dorothy cayera sobre ella: "Como médico forense debo declarar que la he examinado minuciosamente, y no está solamente muerta, está realmente, muy sinceramente muerta".
En 2007 Raabe fue uno de los siete munchkins sobrevivientes que asistieron a la inauguración de una estrella de los munchkins en el Paseo de la Fama. Deleitaba al público recitando sus frases famosas en la película.
"No hay nada en la película que la haga anticuada", dijo a la Associated Press en 1988 sobre el continuado atractivo de la película. "No son coches clásicos o tranvías clásicos... Es una película de fantasía que será fantasía para muchas generaciones".
Raabe tenía una estatura de 1.06 metros cuando se hizo la película y finalmente creció hasta medir 1.37 metros. No podía recordar cuánto le habían pagado por el papel, pero "según las normas de hoy, la gente diría que estás si loco si trabajas por esa paga".

Raabe, nacido en Watertown, Wisconsin, en 1915, fue miembro del reparto de Midget City en la Feria Mundial de Chicago en 1934. Trabajó en ferias de ese tipo para pagar sus estudios universitarios.
Recibió su licenciatura en contabilidad en la Universidad de Wisconsin y, años más tarde, un posgrado en administración comercial en la Universidad Drexel.
En 1946 Raabe se casó con Marie Hartline, que trabajaba en un espectáculo de vaudeville llamado Rose’s Royal Midget Troupe. Murió en un accidente de carretera en 1997.
Raabe también recorrió en país durante treinta años en el Oscar Mayer Weinermobile, promoviendo los perritos calientes como el ‘Pequeño ‘Óscar, el Chef Más Chico del Mundo’. Estaba trabajando en el departamento de relaciones públicas de Oscar Mayer cuando se enteró de los papeles en ‘El mago de Oz’.
"Todas las personas chicas que pasaron por la puerta principal encontraron trabajo en MGM", dijo a la United Press International en 1989.
Raabe se convirtió en un visitante regular de un evento anual en Chittenango, Nueva York, el lugar de nacimiento de L. Frank Baum, autor de ‘Oz’, después de leer sobre ello a fines de los años ochenta.
"En realidad, las cosas no empezaron sino hasta que Meinhardt vino por primera vez y empezaron a venir munchkins", dijo la organizadora Barbara Evans en 1998.

22 de abril de 2010
11 de abril de 2010
©los angeles times 
cc traducción mQh
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