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el nazismo no fue sólo alemán


La película de Rose Bosch es la primera que aborda una urticante historia: en julio de 1940, la policía y los gendarmes franceses condujeron una gigantesca redada que hacinó a 25 mil judíos en un velódromo. La mitad murió en campos de concentración nazis.
[John Lichfield] A Francia le gusta apuntar su cámara hacia su propio pasado, bueno y malo. Pero uno de los más oscuros eventos en la historia francesa moderna ha sido casi prohibido en la pantalla... hasta ahora. ‘Le Rafle’ [La redada], estrenada esta semana en el país galo, es la primera en ocuparse del más notorio episodio en la persecución de judíos franceses durante la Segunda Guerra Mundial. La película, que fue largamente celebrada por quienes asistieron a funciones privadas, cuenta la historia del arresto de 13 mil judíos parisinos, incluyendo a 4 mil niños, por la policía francesa y los gendarmes, en julio de 1942. Los judíos, la mayoría nacidos en Francia y profundamente integrados a la vida parisina, fueron hacinados en un gigantesco estadio de ciclismo, el Vélodrome d’Hiver o Vél d’Hiv, cerca de la Torre Eiffel. Casi todos murieron en campos de concentración nazis.
‘Le Rafle’ llega para simbolizar la entusiasta participación en el Holocausto de muchos –no todos, claro– oficiales y policías franceses. También sirve para representar los esfuerzos de muchos otros franceses comunes para proteger a los judíos del arresto y la deportación. Las autoridades colaboracionistas en París llegaron a rodear a 25 mil judíos el 16 de julio de 1942: casi la mitad logró escapar.
La película seguramente causará un shock en el público de cine más joven y en las escuelas. El ministro de Educación, Luc Chatel, dijo que se asegurará de que llegue a todos los estudiantes de 17 y 18 años en una nueva red de video para escuelas, a partir de septiembre. El ex presidente Jacques Chirac saludó la voluntad del film de retratar "imágenes atroces de oficiales en uniformes franceses separando a madres de sus hijos, y tirándolos brutalmente en vagones de la muerte". En un artículo periodístico, Chirac recordó que, poco después de su arribo al Palacio Elíseo en 1995, se convirtió en el primer líder francés en admitir oficialmente que el Estado había jugado un rol activo en el Holocausto. "No puede haber una gran nación, una unidad nacional, sin la voluntad de recordar", escribió. En otras palabras, a Francia le tomó medio siglo enfrentar su parte en la persecución y masacre de los judíos a manos de los nazis. Tomó incluso más de tres décadas que el tema siquiera pudiera tocarse abiertamente. El celebrado documental suizo ‘Le Chagrin et Le Pitié’ (Marcel Ophuls, 1969), sobre el colaboracionismo y la persecución de judíos en Clermont Ferrand, fue prohibido en las pantallas francesas hasta 1981.
Desde entonces, el destino de los judíos en Francia entre 1940 y 1944 es un tema que han tocado varias películas francesas. Sólo un par incluyeron referencias a la redada del Vél d’Hiv. Pero esta película, dirigida por Rose Bosch, es la primera que hace de ese suceso su tema central. Entre sus protagonistas está un popular comediante de stand-up franco-judío, Gad Elmaleh: la película sigue la historia de una familia judía entre los cientos que fueron arrancados de sus hogares por la policía francesa. El guión está basado en las experiencias de Joseph Weisman, que tenía once años en ese momento y pudo escapar de la deportación. "Vi la película dos veces", dijo Weisman esta semana. "Pero en realidad la primera vez no la vi de verdad. Desde la primerísima escena fue como si me arrastraran a través de la pantalla. Estaba otra vez entre esa muchedumbre de chicos y viejos, hombres, mujeres, gendarmes, militares. Fue como si el tiempo hubiera desaparecido. La segunda vez me forcé a mí mismo a mirarla apropiadamente. Nadie podría haber contado mejor esta historia. El circuito de ciclismo, el modo en que se veía, lo que se sentía, está representado tal como en 1942."
En parte debido a las asociaciones que despertaba, el velódromo fue demolido tras la guerra, y reemplazado por edificios de departamentos. Para filmar la película se creó una réplica de la mitad del tamaño original en Hungría. Serge Klarsfeld (73 años), veterano activista francés por la conservación de las memorias del Holocausto, dijo que el mayor logro del film es que "compensa la completa ausencia de imágenes históricas. No hay una sola fotografía que recuerde lo que pasó en el Vél d’Hiv". Se estima que entre 1940 y 1944 fueron deportados desde Francia 76 mil judíos; se cree que sólo unos pocos miles sobrevivieron a los campos de la muerte del nazismo.

15 de marzo de 2010
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murió eric freiwald


Guionista de cine y televisión. Fue guionista de ‘The Young and the Restless’.
Eric Freiwald, el veterano guionista de cine y televisión que escribió más de mil quinientos episodios de películas de vaqueros para la televisión y otras series, murió el 29 de enero en Prescott, Arizona. Tenía 82 años.
Freiwald es mejor conocido como guionista de la serie diurna ‘The Young and the Restless’ durante treinta años.
Empezó su carrera en 1950 escribiendo episodios para películas de vaqueros para la televisión con su socio Robert Schaefer. Su trabajo también apareció en decenas de libros de historietas clásicos para Western Publishing y Disney en los años sesenta.
Entre sus guiones para la televisión se encuentran episodios de ‘The Gene Autry Show’, ‘The Adventures of Kit Carson’, ‘Hopalong Cassidy’, ‘Annie Oakley’, ‘El llanero solitario’ [The Lone Ranger], ‘Maverick’ y ‘The Beverly Hillbillies’. Fue también el escritor jefe de la serie de televisión ‘Lasie’ durante trece sesiones y escribió el guión del largometraje ‘El Llanero Solitario y la ciudad perdida de oro’ [The Lone Ranger and the Lost City of Gold] en 1958.

Nacido en Detroit, sirvió en la Armada durante la Segunda Guerra Mundial. Empezó su carrera como guionista poco después de la guerra.
Le sobreviven su esposa durante 62 años, June; dos hijas; un hijo; cuatro nietos; y un biznieto.

15 de marzo de 2010
8 de febrero de 2010
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murió bobby hoy


Doble y actor. El artista, conocido por su natural talento como jinete, fue uno de los fundadores de la Asociación de Especialistas de Cine. Recibió el premio Golden Boot por sus contribuciones al género de las películas de vaqueros.
[Valerie J. Nelson] Murió Bobby Hoy, renombrado doble especialista que también apareció como vaquero en la serie de televisión ‘El Gran Chaparral’ [The High Chaparral]. Tenía 82 años.
Hoy, que fue uno de los fundadores de la Asociación de Especialistas de Cine [Stuntmen’s Assn. of Motion Pictures], falleció el lunes en el Northridge Hospital Medical Center. Sufría de cáncer, informó su esposa Kiva. Vivía en Sherman Oaks.
Nativo de Nueva York, se hizo conocido en Hollywood por su habilidad con los caballos, un don alimentado durante una infancia que pasó a menudo en un rancho en las montañas Catskill.
"Simplemente sabía qué hacer con los caballos", dijo Kent McCray, productor que fue el primero en contratar a Hoy para la serie de televisión ‘Bonanza’ en 1960, y luego trabajó con él como actor y doble en ‘El Gran Chaparral’, que se emitió entre 1967 y 1971.
"Como actor estaba siempre relajado y sabía lo que hacía", dijo McCray al Times. "Era maravilloso, siempre preocupado por los demás".
El historiador de cine Alan K. Rode dijo que Hoy "era realmente uno de los pocos dobles que era también actor y que se sentía cómodo haciendo las dos cosas".
De 1949 a 2005, Hoy actuó y trabajó como doble en más de ciento cincuenta películas y producciones para la televisión.
Apareció en "prácticamente todas las series de televisión de vaqueros en el último medio siglo", incluyendo la creación del papel de Joe Butler en ‘El Gran Chaparral’, dijo Rode.
En el plató de la película ‘Espartaco’ [Spartacus] de 1960, Kirk Douglas fracturó una costilla de Hoy accidentalmente cuando atacó al doble con un espada de utilería. Cuando colgaba boca abajo en la serie de televisión ‘Magnum, P.I.’, de los años ochenta, Hoy se rompió una pierna y tobillo durante una acrobacia.
"Me recuperé y volví a trabajar. No llegué a pensarlo dos veces", dijo Hoy al Times en 2008. "Son los gajes del oficio".
Su acto más peligroso lo hizo en un río torrentoso para la película ‘Los fugitivos’ [The Defiant One], de 1958, recordó Hoy más tarde.
Como doble de Tony Curtis, Hoy navegó por los rápidos del río Kern encadenado a Ivan Nixon, que era el doble de Sidney Poitier en la película sobre dos presos encadenados que se habían fugado de la cárcel.
"Sólo éramos pasajeros" en las peligrosas aguas; "no había ningún elemento de control", dijo Hoy a Leatherneck Magazine of the Marines en 2002. "Todo lo que podíamos hacer era tratar de seguir vivos, pero en la película se vio grandioso".
En una entrevista con Turner Classic Movies, Curtis llamó a Hoy "un doble excelente" y reconoció su parecido. También trabajaron juntos en la película ‘Operación Faldas’ [Operation Pettycoat] de 1959.
En 1961, Hoy fundó la asociación de especialistas de cine, que contribuyó a profesionalizar las acrobacias, de acuerdo a su página web.
Para la serie de televisión ‘Zorro’ de los años noventa, Hoy se puso detrás de la cámara como director de la segunda unidad y coordinador de especialistas en España.
Días antes de su muerte, Hoy recibió la Golden Boot, un premio que otorga el Fondo de Cine y Televisión a los que han contribuido de manera significativa al género de las películas de vaqueros.
"Bobby Hoy llevaba alegría a todos los que estaban a su alrededor", dijo el actor Wilford Brimley, amigo íntimo que trabajó con Hoy en películas en la serie de televisión de los años ochenta, ‘Our House’. "Ciertamente dejó el planeta mejor que como lo encontró".

Robert Francis Hoy nació en 1927 y fue criado por su madre tras el divorcio de sus padres. Su madre, Elizabeth, era fabricante de lencería. También tuvo una hermana -Mary Ann-, que murió en 1962.
Hoy empezó a trabajar a tiempo parcial en un rancho cuando tenía siete años y dejó de hacerlo sólo cuando se enroló con los Marines casi al fin de la Segunda Guerra Mundial. Ayudó a entregar a ex prisioneros de guerra.
En 1946 consiguió un trabajo como vaquero en un rancho de Nevada. Dos años después trabajó en la película ‘Emboscada’ [Ambush], montando a caballo y saltando enormes vallas.
En su sombrero o en solapa, Hoy llevó siempre dos insignias: Una en homenaje a los Marines, la otra de la fraternidad de especialistas.
Además de Kiva, su mujer durante sus últimos veintidós años, le sobrevive su hijo Christopher, de Bali, Indonesia.

11de marzo de 2010
11 de febrero de 2010
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murió aleen leslie


Aleen Leslie escribió dos novelas -‘The Scent of the Roses’ (1963) y ‘The Windfall’ (1970)- y escribió varias piezas de teatro. Una de ellas (‘Slightly Married’) fue representada brevemente en Broadway en 1943.
[Valerie J. Nelson] Tres días antes de cumplir cientos dos años de edad, falleció Aleen Leslie, guionista entre los años treinta y cincuenta que escribió la popular serie radial ‘A Date With Judy’, que fue llevada al cine y fue un éxito de taquilla y adaptada más tarde como comedia para la televisión.
Leslie, que era también novelista y dramaturgo, falleció el 2 de febrero tras enfermar de neumonía en su casa en Beverly Hills, informó su hija Diane Leslie.
‘A Date With Judy’ fue escrita originalmente como una obra radial para su amiga, la actriz Helen Mack, cuya "loca madre en el escenario" fastidió a Leslie para que escribiera una serie para Mack, contó Diane Leslie.
Para cuando la comedia sobre la ansiedad adolescente debutó en la radio en 1941, Mack era demasiado vieja para ser la protagonista, pero dirigió episodios escritos y producidos por Leslie.
Tras su representación radial, que se prolongó hasta 1950, ‘A Date With Judy’ fue llevada al cine y fue protagonizada por Elizabeth Taylor, entonces adolescente. La revista Time se maravillaba de que "el pequeño pirulí de un musical cinematográfico" se convirtiera en el mayor éxito de taquilla en 1948.
‘A Date With Judy’ fue nuevamente transformada en 1951, esta vez en una serie para la televisión en horario diurno que fue luego emitida en horario estelar en vivo en 1951 y 1953.
En 1938, Leslie se unió a lo que es ahora la Asociación de Guionistas de Estados Unidos y era su miembro más antiguo. Fue vicepresidente de la organización durante seis meses en 1956.

Nació como Aleen Wetstein el 5 de febrero de 1908, en Pittsburgh, como hija de un vendedor viajero y su esposa costurera.
Leslie estudió teatro en la Universidad de Ohio, pero abandonó la carrera tras tres años de estudio, imposibilitada de terminar la universidad durante la Depresión.
Poco después de convertirse en secretaria de la influyente Asociación contra la Enmienda de la Prohibición, empezó a escribir una columna semanal -‘One Girl Chorus’- para la Pittsburgh Press, en 1933. Mantuvo la columna durante casi una década.
Con un pase de prensa en la mano, Leslie pudo entrar a Columbia Pictures y finalmente consiguió un trabajo como guionista a fines de los años treinta. Empezó escribiendo el guión de cortometrajes de ‘Los tres chiflados’ [Three Stooges].
Fue una de las cerca de dos docenas de guionistas mujeres de la época, según contó su hija, y para fines de los años cincuenta había escrito diecinueve guiones cinematográficos.
Entre ellos se encuentran ‘El doctor se casa’ [The Doctor Takes a Wife] (1940) con Ray Milland y Loretta Young, y ‘Father Was a Fullback’ (1949), con Fred MacMurray.
Su talento para escribir sobre personajes adolescentes le sirvió muy bien cuando trabajó en varias películas de Henry Aldrich en los años cuarenta, que fueron la respuesta de Paramount a la serie de Andy Hardy de MGM.
En 1939 se casó con Jacques Leslie, abogado de Pittsburgh, que se convirtió en un importante abogado de la industria del espectáculo.
Formaban una pareja ensimismada y obsesionada por sus carreras, contratando a decenas de niñeras en su mansión de Beverly Hills, contó su hija.
En 1999, Diane Leslie escribió una versión dramatizada, aunque cómica, de su "típica infancia hollywoodense". En el centro de su exitosa ‘Fleur de Leigh’s Life of Crime’ se encontraba el personaje de una egocéntrica actriz y escritora, que basó en su madre.
Cuando Diane propuso excluir todo pasaje que su madre objetara, Aleen respondió: "¿Objetar? Soy la estrella de la novela" y se apareció en una promoción del libro, con una estilográfica en la mano.
"Mi madre tenía un gran sentido del humor", dijo Diane la semana pasada. "Era cariñosa... Yo la quería mucho".
El segundo hijo de Aleen, Jacques, también se convirtió en escritor.  En 1972 fue corresponsal extranjero del Times, cuando resultó herido mientras cubría la guerra en Vietnam.
Leslie escribió dos novelas -‘The Scent of the Roses’ (1963) y ‘The Windfall’ (1970)- y escribió varias piezas de teatro. Una de ellas, ‘Slightly Married’, fue representaba brevemente en Broadway en 1943.
Era una "persona de dos postres al día" que fumó durante cincuenta años, y que dejó el hábito sólo después de la muerte de su marido a los 65 años en 1974, contó su hija.
En una reunión el verano pasado, un biznieto le lanzó por accidente una pelota de béisbol. Con la tenacidad que caracterizó gran parte de su vida, la frágil mujer de 101 años se levantó y la cogió.
Además de sus dos hijos, la sobreviven su hermano Robert Wetstein, 96; tres nietos; y tres biznietos.

6 de marzo de 2010
9 de febrero de 2010
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con el autor de ‘morir en pando'


César Brie, entre el teatro y los documentales. El director argentino radicado en Bolivia filmó ‘Morir en Pando’, un trabajo que hace foco sobre la masacre de campesinos ocurrida en el departamento ubicado al norte de ese país, en 2008. Antes ya había presentado ‘Humillados y ofendidos’, otro documental esclarecedor.
[Cecilia Hopkins] Hasta hace muy poco tiempo, el argentino César Brie era estrictamente conocido como actor y director del Teatro de los Andes, el grupo boliviano que ha logrado mayor proyección en su país y en el exterior. Obras tales como ‘Ubú en Bolivia’ y ’En un sol amarillo’, tanto como sus versiones de ‘La Ilíada’ y ‘La Odisea’ fueron programadas en los festivales de teatro de mayor renombre de América latina y Europa. Lo mismo ocurrió con ‘Otra vez Marcelo’, pieza dedicada a la figura de Marcelo Quiroga Santa Cruz, artífice de la nacionalización del petróleo en Bolivia. Esa obra fue presentada en Córdoba, Rosario y Ushuaia, entre otras ciudades argentinas. El hecho es que, últimamente, Brie está además haciéndose un nombre como documentalista. Ahora al frente de la asociación Artes Andes Américas, alejado de la conducción del Teatro de los Andes, el director está por dar a conocer ‘Morir en Pando’, un film que hace foco sobre la masacre de campesinos ocurrida en el departamento ubicado al norte de Bolivia, en setiembre de 2008, que aún espera ser esclarecida. El estreno de éste, su segundo documental, tendrá lugar el próximo 2 de marzo en la ciudad de La Paz.
De vuelta de Italia y de paso por Buenos Aires, Brie habló con Página/12 acerca del giro que está experimentando su carrera artística: "Puedo decir que me separé del grupo que fundé porque sentí que era mejor dividirnos para que cada uno creciera con sus propios proyectos", explica. Dueño de un estilo personal, caracterizado por la voluntad de aunar propuestas de gran refinamiento estético con temas muy cercanos a la problemática de su país de adopción, Brie suele encarar sus propuestas utilizando una técnica teatral de raíz europea, pero sin perder de vista ninguno de los aspectos de la cultura andina. La música, los ritos y las fiestas siempre encuentran eco en sus espectáculos.
Sus comienzos en el campo del cine documental fueron azarosos: sin habérselo propuesto, Brie fue testigo de la movilización campesina que llegaba a Sucre en ocasión de una visita de Evo Morales a la ciudad, en mayo de 2008. Ese día, el presidente, que por cuestiones de seguridad personal no llegó a destino, tenía la intención de anunciar la entrega de ambulancias destinadas a los sectores rurales de la región de Chuquisaca. La jornada devino en una verdadera batalla campal, dado que las fuerzas opositoras al gobierno organizaron una violenta represión que tuvo su clímax en la plaza principal de la ciudad. Allí mismo, un importante grupo de campesinos fue obligado a los golpes a arrodillarse y a insultar a su líder, mientras eran quemadas sus banderas. Estas escenas fueron registradas por Brie en ‘Humillados y ofendidos’, el documental que apenas un mes después de los hechos fue difundido en la televisión, en varias ciudades bolivianas. El equipo que acompaña al director en sus nuevas actividades es muy reducido: el editor y director cinematográfico Javier Horacio Álvarez y los músicos Pablo Brie y Manuel Estrada. El caso es que este documental, que solamente circula en versión pirata, constituye hoy un documento de peso en los juicios que se están llevando a cabo contra figuras encumbradas del ámbito político y universitario de Sucre, uno de los baluartes de la oposición al gobierno de Morales.
Luego de dar a conocer ‘Humillados...’, Brie y su equipo encararon la producción de un nuevo documental, esta vez sobre la masacre de Pando. El hilo de la investigación se apoya fundamentalmente en las contrapericias que, a pedido de Brie, realizó en Buenos Aires el médico forense de la Policía Federal Alberto Brailovsky, el mismo que resolvió el caso Carrasco. Según el director, el especialista "ha descubierto omisiones en los informes, falsas autopsias y diagnósticos equivocados, lo suficiente como para cambiar de cuajo el sistema forense boliviano, liderado por un ex torturador, y conformado por médicos corruptos que venden sus resultados, serviles al poder y al mejor postor".

¿Cómo se hizo ‘Humillados y ofendidos’?
El 24 de mayo de 2008 pasaba por la plaza principal de Sucre con la camarita con que ese día había filmado a mis hijas en un acto escolar. Registré lo ocurrido, y luego investigué a fondo e hice una serie de entrevistas. Un mes después se presenté el documental, en el que se veía al rector de la Universidad, a la alcaldesa de Sucre, al presidente del consejo municipal y a senadores y diputados de la república participar de este acto de humillación al sector campesino que se había hecho presente en Sucre para recibir a su presidente.

¿Cuál fue la reacción en Sucre al conocerse el documental?
En un día me volví del artista que enaltecía la ciudad al argentino de mierda. Recibí llamadas telefónicas amenazándome con expulsarme de Chuquisaca. En La Paz, Oruro, Potosí, por el contrario, me volví un héroe. Cuando pasaron el documental por el canal estatal, el primer día cortaron la señal en Sucre y en Cochabamba. El segundo día quemaron los cables de las televisoras, pero lo hicieron tan mal que impidieron la señal a todos los canales menos al que pasaba mi documental.

¿Cómo fueron los sucesos que se investigan en ‘Morir en Pando’?
En setiembre de 2008 hubo una masacre de campesinos en Pando, el departamento amazónico de Bolivia. Luego de visitar el lugar de los hechos, volví convencido de que los habían emboscado y masacrado, dado que los campesinos afirmaban que no iban armados. Entrevisté a las familias de los muertos, recibí los informes médicos y los legajos judiciales. Pero como las autopsias resultaban incomprensibles y no coincidían con los diagnósticos, me contacté con el doctor Alberto Brailovsky, el perito de la Policía Federal que demostró que al soldado Carrasco lo habían escondido vivo, que había sido inyectado y que su agonía había sido larguísima, desesperante.

¿Qué opinó el especialista?
Brailovsky se apasionó con el tema y comenzó a hacer las contrapericias sin pedir un centavo por su trabajo. El resultado de su contraperitación fue contundente, ya que se descubrió que hubo falsas autopsias e informes y, en suma, un ocultamiento generalizado de las causas de muerte de las víctimas.

¿Se pudo avanzar en el esclarecimiento de lo ocurrido ese día?
Los cívicos de la oposición a Evo Morales habían ocupado por la fuerza instituciones públicas. Entre ellas, el Instituto de Reforma Agraria, que estaba saneando y distribuyendo tierras. Y para evitar la marcha de las columnas de campesinos que iban a realizar una asamblea, cavaron de noche dos zanjas para impedir su avance, aunque sin éxito. En la mañana del 11 de septiembre de 2008 los campesinos llegaron a la localidad de Porvenir con seis rehenes e innumerables heridos, pero fueron detenidos por la policía, rodeados, obligados a liberar a los rehenes y, finalmente, masacrados. También hubo muchos desaparecidos, hombres, mujeres y criaturas, que fueron enterrados en fosas comunes.

¿Cuáles son las conclusiones del documental?
A partir de lo investigado, nadie queda sin acusación: las fuerzas de choque de los cívicos, el ex prefecto y cacique de esa zona, Leopoldo Fernández, los policías, los médicos. También se critica la inacción de las fuerzas armadas y al mismo gobierno, que fomentó la fuerza de choque que, solapadamente, se mezcló con los campesinos que iban desarmados.

¿Hay un juicio pendiente sobre estos hechos?
Sí, y es muy importante que Brailovsky continúe con su trabajo de contraperitaje. Pero, al parecer, el jefe de la Policía Federal, Néstor Valleca, no le concede la licencia para que pueda viajar a Bolivia a realizar su informe, que ahora ha sido solicitado por el actual prefecto de Pando.

¿Usted volverá al teatro?
Estoy preparando una obra de teatro que se llamará ‘Árbol sin sombra’. Se estrenará en mayo próximo, en el festival Fabbrica Europa, en la ciudad italiana de Florencia. La obra parte de la masacre de Pando pero no hace una denuncia, sino que indaga a partir de las consecuencias humanas del hecho. Para denuncia están el documental y el libro que tengo intenciones de publicar.

¿Qué tema privilegia?
El tema de este trabajo es la ausencia. Personas que no regresan a casa: una cama fría, una mesa puesta frente a una silla vacía. La escena es un umbral, un lugar de frontera entre lo que se ve (a lo que distraídamente damos el nombre de real), y la vida que late y respira en el otro lado.

¿Cuáles son los personajes de esta obra?
Los muertos, que tienen voz, los ausentes son los que cuentan el dolor de los vivos. En la escena, un campesino desaparecido en la jungla boliviana puede volver a casa, decir que ha existido, besar a sus hijos, susurrar a su esposa que busque un nuevo marido.

Usted suele decir que "el artista es alguien que nos restituye algo"...
Sí. El artista restituye siempre la vida que vivimos a través de la belleza. Nos permite vernos en lo profundo y comprender lo que nos ocurre. Nos sacude, nos dice mentiras, ficciones que sirven para hacer más llevadera o más lúcida nuestra existencia.

23 de febrero de 2010
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murió anne froelick taylor


Guionista estuvo en la lista negra durante la época del totalitarismo mccarthiano. Hizo ‘La envidiosa’, pero su carrera fue interrumpida abruptamente en 1953, cuando sus colegas la delataron como comunista.
[Dennis McLellan] Murió Anne Froelick Taylor, guionista de Hollywood que escribió, en colaboración, el drama de Joan Crawford, ‘La envidiosa’ [Harriet Craig], de 1950, pero cuya carrera fue terminada abruptamente cuando fue puesta en la lista negra del gobierno de McCarthy. Tenía 96 años.
Taylor, que es mencionada en los créditos como Anne Froelick, falleció por causas naturales el 26 de enero en una casa de reposo en Los Angeles, según informó su hija Priscilla Taylor Stephens.
Originalmente modelo y actriz en Nueva York, Taylor empezó su carrera como guionista en 1938, cuando trabajaba como secretaria de Howard Koch, entonces guionista del ‘The Mercury Theatre on the Air’, de Orson Welles.
Koch "empezó a pasarme diálogos y algunas escenas, y me alentó a ser creativa", dijo Taylor en una entrevista para el libro ‘Tender Comrades: A Backstory of the Hollywood Blacklist’, una historia oral de Patrick McGilligan y Paul Buhle.
Taylor también ayudó a Koch en su adaptación de ‘La guerra de los mundos’ [The War of the Worlds] para el ‘The Mercury Theatre on the Air’, que se convirtió en un hito histórico en la radio cuando fue emitido en 1938.
Cuando Koch llegó a trabajar como guionista para Warner Bros., quería que el estudio contratara a Taylor como guionista. Pero, contó, Warner Bros. dijo que tenía que empezar como secretaria de Koch, para luego, después de seis meses, ser ascendida a guionista. Fueron dieciocho meses.
Después de ayudar a Koch en temas psicológicos y en rescribir algunas de las escenas para su guión para el drama de Bette Davis, ‘La carta’ [The Letter], de 1940, Warner Bros. le ofreció a Taylor un contrato como guionista.
"Así que muchas de las mujeres que estaban escribiendo en esa época no eran reconocidas como guionistas", contó su hija. "Que las mujeres de esa época hayan logrado que se reconociera su trabajo fue un gran logro".
El primer guión de Taylor llevado a la pantalla fue ‘Shining Victory’, de 1941, que escribió con Koch. Luego siguieron cuatro guiones de Froelick: ‘La raza superior’ [The Master Race] (1944), ‘La vida en sus manos’ [Miss Susie Slagle’s] (1946), ‘Easy Come, Easy Go’ (1947) y ‘La envidiosa’ [Harriet Craig]. La participación de Taylor en causas de izquierda, como la lucha contra el fascismo y a favor del sindicalismo y contra la segregación racial, la llevó a incorporarse al Partido Comunista, explicó su hija.
En 1951, la participación de Taylor en el partido fue castigada con el despido de su marido, Philip Taylor, como planificador industrial en Lockheed.
"Fue sacado de la planta por dos guardias", contó la hija de Taylor. "Creo que fue para montar un espectáculo público, con el fin de intimidar a la gente. Mi madre no consiguió ningún trabajo como guionista entre 1950 y 1953, de modo que pensaba que estaba en la lista negra, pero no abiertamente".
El último día de la última visita del Comité de Actividades Anti Americanas en 1953, dos colegas guionistas dijeron que Taylor era comunista.
"Entonces", dijo la hija sobre la lista negra, "[su exclusión] se hizo oficial".
Taylor siguió tratando de vivir como guionista usando su nombre de casada. Escribió cuatro piezas de teatro que fueron producidas localmente, entre ellas ‘Storm in the Sun’. Y escribió una novela cómica, ‘Press on Regardless’, con Fern Mosk, que fue publicada en 1956 por Simon and Schuster.
También tuvo trabajos de redacción anónimos y llegó a escribir para una amiga que escribía culebrones, Laura Olsher. "Pero nunca fue capaz de recuperarse completamente y vivir de su oficio", dijo su hija.
En una entrevista el lunes, Buhle dijo que la perseguida Taylor "simbolizaba una época de oportunidades perdidas".
"Pero fue una de esas personas cuyas carreras apenas habían empezado cuando terminaron", dijo.

Nacida el 8 de diciembre de 1913 en Hinsdale, Massachusetts, creció en Princeton, Nueva Jersey, y asistió por un corto periodo a Smith College antes de mudarse a Nueva York a los diecinueve para tratar de iniciar su carrera como actriz.
Además de su hija Priscilla, la sobreviven otra hija, Frolic Taylor, y dos nietos.

7 de febrero de 2010
1 de febrero de 2010
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murió zelda rubinstein


Una de las actrices de ‘Poltergeist’. La mujer -de un metro 31- debutó en el cine en 1981; más tarde fue una presencia regular en la serie de televisión ‘Picket Fences’. Rubinstein era también activista de la gente pequeña y de la lucha contra el SIDA.
[Dennis McLellan] Murió el miércoles la diminuta actriz de carácter con voz de niña, que era mejor conocida como la médium convocada para deshacerse de fuerzas demoníacas en una casa suburbana en la película de horror de 1982, ‘Poltergeist, fenómenos extraños’ [Poltergeist]. Tenía 76 años.
Rubinstein, que también fue la figura de la madre en una publicitada campaña de concientización de mediados de los años ochenta en Los Angeles dirigida a frenar la propagación del SIDA, murió de causas naturales en el Barlow Respiratory Hospital de Los Angeles, informó Eric Stevens, su agente.
Rubinstein fue hospitalizada en el Centro Médico Cedars-Sinaí hace cerca de dos meses después de sufrir un infarto leve, dijo Stevens. "Tenía constantes problemas de salud y desgraciadamente, al final no pudo con ellos".
Técnica de laboratorio médico antes de iniciar su carrera como actriz en los años cuarenta, Rubinstein, de un metro 31 centímetros, hizo su debut en el cine como una de las personas pequeñas de la comedia de 1981, ‘Under the Rainbow’, de Chevy Chase.
Entre sus otras actuaciones se encuentran las películas ‘Frances’, ‘Dieciséis velas’ [Sixteen Candles], ‘Una disparatada bruja en la universidad’ [Teen Witch], ‘Angustia’ [Anguish] y ‘Las horas perdidas’ [Southland Tales] y la serie de televisión ‘Picket Fences’.
Pero Rubinstein causó mayor impacto como Tangina en la película del director Tobe Hooper, ‘Poltergeist’, escrita con Steven Spielberg, que también fue el productor.
"¿No les importaría retroceder? Están atascando mis frecuencias", dice Tangina (Rubinstein) cuando recorre la casa después de que la joven hija ha sido chupada por una enceguecedora luz blanca en el armario de su dormitorio.
El papel fue escrito específicamente para una persona pequeña.
"Pensé que sería interesante mostrar que la estatura no tiene nada que ver con los poderes psíquicos", dijo Spielberg al Times en 1982. "Las cosas buenas vienen en pequeñas dosis, y ese es ciertamente el caso de Zelda".
Los críticos de cine estuvieron de acuerdo.
Sheila Benson, del Times, definió la Tangina de Rubinstein como "el personaje más original y más reconfortante de la película".
Pauline Kael, del New Yorker, escribió delirante que "el personaje da nueva vida a la película, y ella logra todo que todo eso funciones... Exhala la escalofriante tranquilidad de alguien acostumbrado a tratar con fantasmas tramposos y mentirosos".
Rubinstein, que retomó el personaje en dos secuelas de ‘Poltergeist’, expresó su esperanza de que ‘Poltergeist’ elevara la presencia de la gente pequeña en el mundo de los espectáculos.
Su activismo empezó en el estudio de ‘Under the Rainbow’.
"Absolutamente despreciable", dijo sobre la manera en que se utilizó a gente pequeña para representar a los Munchkins como elemento de diversión en la película. "No eres un actor si sólo te metes en un traje bonito. Tienes que ser profesional".
Después de ‘Under the Rainbow’, fundó en Los Angeles el grupo de teatro sin fines de lucro, la Michael Dunn Memorial Repertory Theater Company, llamada así en honor del difunto actor, una persona pequeña que fue nominado a un Oscar al mejor actor secundario por su papel en la película ‘El barco de los locos’ [Ship of Fools], de 1965.
El mensaje de Rubinstein a los dieciséis actores de su compañía, cuya estatura iba de un metro quince a un metro cuarenta, era: "Conviértete en actor y tu mundo será mucho más grande".
La más joven de tres hermanos, y la única persona pequeña de su familia, nació en Pittsburgh el 28 de mayo de 1933.
En una entrevista de 1992 con el diario Chicago Sun-Times, Rubinstein dijo: "tuve una infancia dura, pero me comunicaba muy bien verbalmente... Aprendí a tratar a todos de frente".
Se hizo adulta antes de que se resignara a su pequeña estatura. "Simplemente decidí que era una variación interesante", dijo.
Rubinstein ganó una beca para la Universidad de Pittsburgh, donde estudió bacteriología. Trabajó durante muchos años como técnica de laboratorio en bancos de sangre antes de abandonar el oficio para dedicarse a actuar en 1978.
"Tenía que hacer algo creativo", dijo a la revista People en 1982. "Tuve la sensación de que me estaba boicoteando a mí misma".
En 1985 Rubinstein contó al Times que andaba buscando una manera de participar en la lucha contra el SIDA cuando fue aproximada para representar a la madre en la campaña L.A. CARES (Los Angeles Cooperative AIDS Risk-Reduction Education Service), que fue lanzada a principios de 1985 en lo que ahora es el L.A. Gay & Lesbian Center.
En réclames de televisión fue la madre que suplicaba a un hijo no visible que se cuidara. En videos proyectados en bares de homosexuales, los hijos eran jóvenes de torso desnudo.
La campaña con Rubinstein como el personaje de la madre también incluía una serie de anuncios en diarios, vallas publicitarias y autobuses.
En un anuncio con la leyenda: "No olvide su condón" en la parte de arriba, se ve a Rubinstein con un mandil y hablando con su ‘hijo’, vestido sólo de shorts y sosteniendo un paraguas. Abajo dice: "L.A. CARES ... como una madre".
"Fue una de las primeras celebridades de Hollywood que habló sobre el VIH y el SIDA", dijo Craig E. Thompson, director ejecutivo del AIDS Project Los Angeles.
"Fue la primera campaña de educación y prevención del SIDA", agregó Thompson, que dijo que las llamadas a la línea de información de la organización "aumentaron enormemente desde el inicio de la campaña".
A Rubinstein no la sobrevive ningún familiar.

5 de febrero de 2010
28 de enero de 2010
©los angeles times
©traducción mQh
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memorias de los años de plomo


‘Andrés no quiere dormir la siesta’, ópera prima de Daniel Bustamante. La intención del primer largometraje de Bustamante es reflexionar sobre una época, la de la dictadura militar, y sus consecuencias individuales y colectivas. Pero los gestos, detalles y sutilezas van dejando paso a una enfática afectación discursiva.
[Diego Brodersen] Argentina. Entre los pliegues de la ópera prima de Daniel Bustamante –uno de los cortometrajistas responsables de la cuarta edición de las ‘Historias Breves’– se esconde una película interesante y provocadora que pudo haberlo sido mucho más. No es que Andrés no quiere dormir la siesta carezca de virtudes, pero el producto resultante se hamaca entre dos puntos opuestos, el de la alegoría política y una vertiente melancólica del drama costumbrista, en una apuesta que se aleja progresivamente de la complejidad y la ambigüedad para arroparse finalmente en la afectación discursiva.
La historia tiene como protagonista a un chico que atraviesa doce meses particularmente problemáticos de su vida. Corren los años de plomo de la última dictadura militar y el ritmo cotidiano de un barrio santafesino dista de la tranquilidad que las calles parecerían transmitir, particularmente por la cercanía de un centro de detención clandestino cuyos portones se abren y cierran constantemente, como las fauces de un monstruo apenas entrevisto. Lejano a todo eso, luego del horario de la escuela Andrés pasa sus días potreando, escapándole a la siesta, soñando con la serie Kung Fu, juntando bolitas para algún campeonato en ciernes. Ello cuando no es enviado a ver a su padre, separado del núcleo familiar, en busca de algunos pesos indispensables para la manutención.
El film presenta la primera de sus dos emblemáticas muertes a pocos minutos del inicio. La madre de Andrés y de Armando –su hermano mayor– fallece luego de ser atropellada por un automóvil. Lejos de lo azaroso, la película relaciona indirectamente el trágico hecho con la relación que la mujer mantiene con un "subversivo" (o simplemente un intelectual de izquierda, no queda en claro ni interesa esclarecerlo). Luego del duelo y la mudanza a la casa de la abuela Olga (Norma Aleandro en un rol característico), los chicos deberán adaptarse no sólo a la pérdida sino a las nuevas reglas de juego impuestas por un severo padre. Manteniendo la mirada de Andrés por encima de cualquier otra, el relato se acomoda sin apartarse demasiado del clásico arco dramático del coming of age, donde el dolor del crecimiento va acompañado de toda clase de descubrimientos del mundo adulto. Que ese punto de vista se apuntale durante casi 110 minutos depende en gran medida de decisiones de puesta en escena, pero también es mérito del niño Conrado Valenzuela, actor debutante con unos ojos profundos y espesos que recuerdan, por momentos, a los de la actriz española Ana Torrent en sus años mozos.
La mirada de Bustamante sobre la vida de barrio durante aquellos años –según declaraciones del realizador, existe incluso alguna cuota autobiográfica– se acerca en varios momentos a la exposición de memorabilia: no son escasas las escenas que destacan el aspecto del Simulcop, el infame libro de lectura de Constancio Vigil Upa o ese símil Pocketer tamaño gigante accionado por chorros de agua y que todo aquel que se acerque a los cuarenta abriles recordará sin problemas. Los chirridos y notas falsas del film con el material que tiene entre manos aparecen y se acrecientan a partir de la necesidad de argumentar el choque entre la realidad del mundo infantil y el horror circundante. Es entonces que los trazos sutiles que había sabido conseguir –particularmente el desprecio e incluso el odio creciente de Andrés hacia prácticamente todo aquel que lo rodea, una idea de la infancia sin dudas alejada de la cursilería– son sepultados por la explicitud de situaciones y diálogos. La "amistad" entre Andrés y un represor pone en tensión una relación por cierto perturbadora, pero la caracterización de este último cae inevitablemente en el trazo grueso. Algo similar puede decirse de Olga, personaje construido en base a detalles, gestos y frases breves, hasta que es obligada por el guión a recitar un soliloquio que exhibe, en letras de molde, aquello que podía inferirse por conductas y reacciones previas.
La intención de Andrés no quiere dormir la siesta es indudablemente reflexionar sobre una época y sus consecuencias individuales y colectivas, pero su especulación sobre el "no te metás" y el "algo habrá hecho" se revela como un lugar común utilizado como excusa argumental. De allí la paradoja de que los últimos minutos del film tal vez sean los más interesantes, si se los toma aisladamente, por su carga de violencia contenida y su elucubración implícita sobre el futuro de Andrés. En el marco de la totalidad del metraje –como esa mancha de sangre lavada a manguerazos por los vecinos, cargada de sentido alegórico– la clausura se torna enfática y redundante.

Andrés no quiere dormir la siesta
Argentina, 2009
Dirección y guión: Daniel Bustamante.
Fotografía: Sebastián Gallo.
Montaje: Rafael Menéndez.
Música: Federico Salcedo.
Intérpretes: Norma Aleandro, Conrado Valenzuela, Fabio Aste, Juan Manuel Tenuta, Marcelo Melingo, Celina Font, María José Gabín, Ezequiel Díaz.

4 de febrero de 2010
©página 12
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