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murió eric rohmer


A los 89 años, murió ayer el notable cineasta francós Eric Rohmer. Construyó uno de los cuerpos de obra más consistentes de la cinematografía contemporánea. Fue crítico de la legendaria ‘Cahiers du Cinéma’ y exponente de lujo de la nouvelle vague
[Horacio Bernades] Con Eric Rohmer se va uno de los representantes más eminentes de una raza en extinción: la del cineasta de acción y reflexión. Como casi todos sus compañeros de la nouvelle vague, como casi ningún realizador contemporáneo, el autor de ‘El signo de Leo’, de ‘Mi noche con Maud’, de ‘El rayo verde’, de los ‘Cuentos de las cuatro estaciones’, era capaz de hacer cine, de pensar el cine y de propiciar a que ambas instancias se retroalimentaran, en un ida y vuelta de apabullante consistencia. A diferencia de lo que sucede hoy en día, en que los directores de cine conceden entrevistas como peones de un tablero diseñado por los expertos de marketing, cuando Rohmer se sentaba frente a un reportero enriquecía su cine. Lo repensaba, lo reelaboraba, ensayaba otros caminos para analizarlo, abría nuevos ángulos para entenderlo.
En suma, aquel que de joven, cuando todavía ni se le había ocurrido hacer cine, se acercó al cine como crítico, de viejo, siendo ya un cineasta consumado, siguió comportándose como tal. Lo único que varió durante ese medio siglo largo fue el objeto de su pensamiento. Si en los comienzos puso la lupa sobre el cine de los otros, desde que se dedicó enteramente a practicarlo la reorientó sobre el cine propio. Todo eso mientras producía uno de los cuerpos de obra más vastos, consistentes e irreductibles del cine contemporáneo. No habría más que ver cualquier ejemplo, tomado de cualquiera de las series en las que este cineasta ultraprogramático organizó su obra (la de los ‘Cuentos morales’, dos cortos y cuatro largometrajes realizados entre 1962 y 1972; las seis ‘Comedias y proverbios’, entre 1980 y 1987; los ‘Cuentos de las cuatro estaciones’, desde 1990 hasta 1998) para verificarlo.

Nombre Falso
Síntoma de su preferencia por las pistas falsas, de cierta coquetería intelectual o de sus estrategias de sobrevivencia como hombre privado, Eric Rohmer no se llamaba Eric Rohmer. Eso se sabe. Lo que no se sabe es qué edad tenía. Algunas veces dijo haber nacido el 4 de abril de 1923. Otras, el 21 de marzo de 1920. Y si no, la combinación de ambas: el 4 de abril de 1920. Esa es la fecha que figura en la mayoría de las enciclopedias (incluida Wikipedia), así como en la base de datos www.imdb.com.
Eric Rohmer murió el 11 de enero de 2010, a los 89 años, supongamos, entonces, con todas las salvedades del caso. El hombre que acaba de morir habría nacido en Tulle, provincia de Corrèze –en Nancy, según otras versiones–, hijo de una familia alsaciana, los Schérer, que le pusieron por nombre Jean-Marie Maurice. Bajo la firma de Maurice Schérer aparecieron algunas de sus primeras colaboraciones periodísticas. Pero prontamente el nombre real pasó a ser reemplazado por su variante ficcional, fusión del nombre del cineasta Eric von Stroheim y el del novelista inglés Sax Rohmer (1883-1959). Que tampoco se llamaba Sax Rohmer. Lo cual hace del juego de los seudónimos un verdadero laberinto.
No le disgustaban los laberintos a Rohmer (Eric): por más que todas sus películas luzcan lógicas, transparentes y cartesianas, en los recorridos de los personajes puede detectarse una geometría complicada. Geometría que la cuasi final ‘Triple agente’, atípico film de espías (2004), llevó de lo latente a lo manifiesto.

Viejo Nuevaolero
En cuanto al motivo del cambio de nombre, las hipótesis también varían. Están los que aseguran que lo hizo para no quedar "pegado" al hermano, militante de izquierda y homosexual confeso, en tiempos en que no se usaba confesar esas cosas (y menos aceptarlas, como parece haber sido el caso del propio Eric/Maurice). Otros creen que el nom-de-guerre habría sido para que a la conservadora madre no le diera un patatús, al enterarse de que aquel al que educó para profesor de literatura se había hecho amante del cine, esa vergüenza.
Pero los primeros síntomas de esa enfermedad no hablaban precisamente de un loco por los astros. El cine, arte del espacio, es el nombre de su primer, largo, sesudo e influyente ensayo, publicado, en junio de 1948, en la fundacional revista ‘La Revue du Cinéma’. El cerebro de esa publicación era André Bazin, padre teórico de Rohmer y de todos sus futuros compañeros de ‘Cahiers du Cinéma’. Ese primer texto ya es capital, como lo serían todos los que publicó hasta 1963, año en que abandonó la jefatura de redacción de ‘Cahiers’. Rohmer había escrito un primer artículo en el número 3 de esa revista mítica (junio de 1951), siguió haciéndolo regularmente desde entonces y pasó a dirigirla en 1958.
Un año más tarde, en 1959 –el mismo de ‘Los cuatrocientos golpes’, de ‘Sin aliento’, de ‘Hiroshima mon amour’, de ‘Los primos’, de ‘París nos pertenece’–, Rohmer filmaba su primer largo, ‘El signo de Leo’, que junto con las películas mencionadas dio inicio a algo que pronto recibiría por nombre nueva ola, desde entonces jalón definitivo de la modernidad en cine. Curiosamente, Rohmer siempre fue considerado un conservador, tanto en sentido político como artístico. Ver, en relación con el primer aspecto, ‘La dama y el duque’ (2001), donde narra la Revolución Francesa desde el punto de vista de los representantes del Ancien Régime.

Prosista Moderno
La acusación de conservadurismo artístico –esgrimida sobre todo en ocasión de su "destitución" cahierista, a manos de Jacques Rivette– se presta a más discusiones. En una famosa polémica librada a comienzos de los ’60 con Pier Paolo Pasolini, Rohmer combatió el llamado "cine de poesía", al cual opuso su opción por un "cine de prosa". Por otra parte, solía preferir la literatura antigua a la contemporánea, el cine clásico a las vanguardias, el Hollywood de los ’50 a los nuevos cines de los ’60. El realismo, sobre todo, a cualquier forma de manierismo, esteticismo, estilismo demasiado evidente. Dar un rápido pantallazo sobre el cine contemporáneo es comprobar hasta qué punto ese cine de prosa sencilla y rigurosa fue derrotado por un cine de (falsa) poesía.
Para decirlo de otro modo, la derrota de la modernidad cinematográfica (de la que Rohmer fue paradigma, como todos sus camaradas de ola) a manos de la posmodernidad. Modernidad que, en Rohmer, se expresaba bajo la forma de una tensión entre lo real-contemporáneo (lugares, ciudades, regiones enteras de Francia) y construcciones ficcionales de matemático rigor, heredado de su propia formación literaria y sostenido sobre una red de relaciones, simetrías, contraposiciones entre sus personajes. "Sus personajes se la pasan hablando" fue uno de los reproches básicos que siempre se le hicieron a Rohmer, sin advertir que lo que definía a esas articuladísimas criaturas no era lo que le decían sino el juego de sobreposiciones entre lo que decían y sentían o hacían.

Series y Desvíos
La serie de los ‘Cuentos morales’ recibe el nombre de su estructura, que gira alrededor de la duda del héroe, entre un destino amoroso socialmente aceptado (el matrimonio, la familia, la monogamia) y el deseo, disparado por la aparición de una bella (la seductora playera de ‘La coleccionista’, la increíble Françoise Fabian de ‘Mi noche con Maud’, la chica o articulación del título en ‘La rodilla de Clara’). Como su nombre lo indica, las ‘Comedias y proverbios’ son de tono más ligero, en buena medida gracias al cambio de sexo: ya no se trata aquí de héroes sino de heroínas. Antes que férreas opciones morales, lo que se presenta es una amplia gama de opciones, traiciones, negociaciones amorosas: ‘La mujer del aviador’, ‘Paulina en la playa’, ‘El rayo verde’. En los ‘Cuentos de las cuatro estaciones’, finalmente, héroes o heroínas se ven determinados por el factor estacional que el título señala, sumado a la estrecha relación que todo personaje rohmeriano suele establecer con climas, zonas y lugares.
Entre una serie y otra, Rohmer practicó descansos, interrupciones o desvíos. Algunos, ligeros como recreos: ‘Cuatro aventuras de Reinette’ y ‘Mirabelle’ (filmada en 1986, en medio de las ‘Comedias y proverbios’), ‘El árbol, el alcalde y la mediateca’ (1993) y ‘Les rendez-vous de Paris’ (1995), estas últimas en las pausas de los ‘Cuentos de las cuatro estaciones’. Las otras "interrupciones" de ese flujo constante fueron films de época que, en oposición a los aéreos exteriores rohmerianos, hacían sentir el peso de unos interiores de encierro. Entre los ‘Cuentos morales’ y las ‘Comedias y proverbios’, ‘La marquesa de O’ (1976) y ‘Percival el galo’ (1978). Finalmente, las tres que cierran la carrera de Rohmer, que en su última etapa puso fin a todo proyecto serial: ‘La dama y el duque’ (2001), ‘Triple agente’ (2004) y la última, poco y mal conocida, ‘Los amores de Astrea y Celadón’ (2007).
¿Deja descendencia Rohmer? Esparcida, aquí y allá. El coreano Hong Sang-soo es un heredero. El Richard Linklater de ‘Antes del amanecer’ y ‘Antes del atardecer’, otro, tal vez más literal que profundo. Algún cineasta español: el catalán Marc Recha, sobre todo. Entre nosotros, sin duda, las dos películas de Celina Murga hasta la fecha: ‘Ana y los otros’ y ‘Una semana solos’. Las de Matías Piñeyro (‘El hombre robado’ y ‘Todos mienten’) por el lado más intrigante, el de los lazos y cruces ocultos entre los personajes. La recién estrenada ‘La Tigra’, Chaco recoge, en cambio, al Rohmer más esencial, el que busca una transparencia en la imagen. Todos ellos son, en tal caso, brotes tardíos de una idea cinematográfica que si no está extinguida va a estarlo, más tarde o más temprano.

12 de enero de 2010
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murió dan o'bannon


El guionista Dan O’Bannon se inspiró en todo tipo de fuentes, desde libros de historietas hasta películas B, para escribir el guión de la influyente película de ciencia ficción ‘Alien, el octavo pasajero’ [Alien], en 1979.
[Pat Saperstein] O’Bannon, que también escribió ‘Desafío total’ [El vengador del futuro; Total Recall], murió el 17 de diciembre en Santa Mónica. Tenía 63 años.
Su esposa Diane dijo que su marido murió después de lidiar durante treinta años con la enfermedad de Crohn.
Los personajes de O’Bannon fueron utilizados en varias secuelas de ‘Alien’, aunque nunca volvió a trabajar en esas películas. En lugar de eso, intentó trabajar como director en ‘El regreso de los muertos vivientes’ [Return of the Living Dead] en 1985 y escribió otros guiones de ciencia ficción y horror.

Nacido en St. Louis, O’Bannon estudió en la escuela de cine de la Universidad de Carolina del Sur con John Carpenter, donde colaboraron como escritores en la película ‘Estrella oscura’ [Dark Star], que fue convertida en un largometraje que dirigió Carpenter en 1974. Después de trabajar durante algunos años en efectos especiales, incluyendo la animación computarizada de ‘La guerra de las galaxias’ [Star Wars], O’Bannon consiguió la supervisión de los efectos especiales de la abortada producción de ‘Duna’ [Dune], de Alejandro Jodorowsky. Cuando el proyecto fue interrumpido, se dedicó a escribir guiones. Colaboró con Ronald Shusett en el guión original de ‘Alien’, que combinaba la inspiración de ‘They Bite’, un guión anterior de O’Bannon; el trabajo del artista H.R. Giger, que fue llamado para trabajar en la película; y películas clásicas de ciencia ficción, como ‘La amenaza de otro mundo’ [It! The Terror from Beyond Space], ‘El planeta de los vampiros’ [The Planet of the Vampires], ‘El viaje del Beagle espacial’ [The Voyage of the Space Beagle]. El lanzamiento original de la película de Shusett y O’Bannon la describía como ‘Jaws in Space’ [Tiburones en el espacio]. ‘Alien’ casi fue hecha por Roger Corman antes de que llegara a Fox para ser dirigida por Ridley Scott como su segundo largometraje, que llegó a recaudar más de cien millones de dólares en todo el mundo.
"Con ‘Alien’ me di cuenta simplemente de que, como miembro de la audiencia, lo que no ves te asusta más de lo que ves", dijo O’Bannon a un entrevistador.
O’Bannon escribió dos segmentos del largometraje de animación de culto ‘Heavy Metal’ en 1981 y co-escribió la película de zombis ‘Muertos y enterrados’ [Dead & Buried]. Luego co-escribió ‘El trueno azul’ [Blue Thunder], de John Badham, aunque después de varias redacciones siguió sintiéndose descontento con el resultado final.
Con su colaborador Don Jakoby en ‘El trueno azul’, escribió ‘Fuerza vital’ [Lifeforce], dirigida por Tobe Hooper, y también trabajó con Hooper y Jakoby en el hortera remake de ‘Los invasores de Marte’ [Invaders from Mars].
O’Bannon debutó como director con la película ‘El regreso de los muertos vivientes’, en 1985, cuyo guión también escribió. Volvió a trabajar con Shusett en ‘Desafío total’ en 1990, una adaptación de un cuento de Philip K. Dick, con Arnold Schwarzenegger, que se convirtió en un éxito de taquilla.
Volvió a trabajar en dirección con ‘Resucitado’ [The Resurrected], una película de horror comercializada como video basada en los escritos de H.P. Lovecraft.
La película de ciencia ficción ‘Asesinos cibernéticos’ [Screamers], de 1995, pero escrita algunos años antes, también se basaba en un cuento de Dick. Volvió a trabajar con Shusett en ‘Hemoglobina’ [Bleeders], de 1997.
Le sobreviven su esposa y un hijo.

11 de enero de 2010
18 de diciembre de 2009
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murió richard todd


Actor británico fue la voz elegida por Ian Fleming para representar a James Bond.  Todd representó sus propias hazañas durante la Segunda Guerra Mundial en ‘El día más largo’ y fue nominado a un Oscar por su papel en ‘Alma en tinieblas’, en 1949.
Murió Richard Todd, un actor que representó sus hazañas en tiempos de guerra en la película de 1962, ‘El día más largo’ [The Longest Day] y fue la opción de Ian Fleming para ser la voz de James Bond. Tenía 90 años. Todd sufría de cáncer.
Todd, que fue nominado a un Oscar por su papel en la película de 1949, ‘Alma en tinieblas’ [The Hasty Heart] y fue el capellán del Senado estadounidense Peter Marshall en ‘Un hombre llamado Peter’ [A Man Called Peter] (1954), murió el jueves en su casa en Little Humby, Lincolnshire, en el centro de Inglaterra, informó su agencia, la Richard Stone Partnership.
En Gran Bretaña, uno de sus papeles mejor conocidos fue el del piloto Guy Gibson, de la Real Fuerza Aérea, en ‘Misión de valientes’ [The Dam Busters].
Fleming hubiese preferido que Todd fuera el protagonista de ‘Dr. No’, de 1962, según se lee en su obituario, pero programas incompatibles allanaron el camino para que Sean Connery se quedara con el papel. Todd fue el inspector Harry Sanders en ‘Inquietante suceso en Gondra’ [Death Drums Along the River], estrenada en 1963.

Nacido como Richard Andrew Palethorpe-Todd en Dublín, Irlanda, el 11 de juio de 1919, al principio Todd quería convertirse en dramaturgo, pero descubrió su pasión por la actuación después de ayudar a fundar la Dundee Repertory Company en Escocia en 1939.
Sirvió voluntariamente en el ejército británico y fue uno de los primeros paracaidistas en caer sobre Normandía con la invasión del día D. También fue uno de los primeros paracaidistas en conocer el cuerpo de planeadores al mando del mayor John Howard en Pegasus Bridge; fue Howard en ‘El día más largo’ [The Longest Day]. Tras su licenciamiento en 1946, volvió a Dundee. Su rol como protagonista en ‘Claudia’ condujo al romance y luego al matrimonio con la protagonista, Catherine Grant-Bogle.
Un acento escocés que aprendió a dominar mientras se preparaba para su papel en ‘Alma en tinieblas’ [The Hasty Heart] fue una útil herramienta en su carrera cinematográfica posterior.
Fue ampliamente elogiado por su actuación en la versión fílmica de ‘Alma en tinieblas’, que incluía a Ronald Reagan y Patricia Neal en el reparto. El diario New York World-Telegram aclamó a Todd como "un actor entregado y vigoroso" y el New York Herald Tribune dijo que su actuación "combinó una disposición noble con sentimientos profundos, granjeándose una enorme simpatía sin una pizca de sentimiento".
En ‘Un hombre llamado Peter’ [A Man Called Peter], Catherine, la viuda de Marshall, dice que Todd "era casi el único actor de cine cuyas sílabas escocesas habrían estado a la altura de su marido".
Otros papeles cinematográficos incluyen el de Sir Walter Raleigh en ‘El favorito de la reina’ [The Virgin Queen] (1955), con Bette Davis; un rol protagónico en ‘Pánico en la escena’ [Stage Fright] (1949), de Alfred Hitchcock, con Jane Wyman y Marlene Dietrich; y el papel protagónico en ‘Rob Roy, el gran rebelde’ [Rob Roy: The Highland Rogue], (1953), de Disney.
Todd tuvo un hijo y una hija de su primer matrimonio, y dos hijos de su matrimonio con Virginia Mailer. Ambas uniones terminaron en divorcio.
Un hijo de su segundo matrimonio se suicidó en 1997, y su hijo mayor también se suicidaría en 2005 después del derrumbe de su matrimonio.
Todd dijo que esas tragedias eran como sus experiencias en la guerra.
"No te propones conscientemente hacer algo galante", dijo al London Daily Mail. "Lo haces porque es por eso que estás aquí".

30 de diciembre de 2009
5 de diciembre de 2009
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murió eva szorenyi


Actriz y activista húngara.
Eva Szorenyi, 92, actriz húngara y refugiada que fue presidente de la Federación Mundial de Combatientes por la Libertad de Hungría, murió el martes en su casa de Studio City por causas naturales, informó su familia.
Después de participar activamente en la Revolución Húngara de 1956, un levantamiento anti-soviético que fue aplastada en dos semanas, Szorenyi huyó de su país con su marido y tres hijos jóvenes y se asentó en Los Angeles.

Nació el 26 de mayo de 1917 en Budapest, Hundría, y a los catorce apareció en la primera de muchas producciones del Teatro Nacional Húngaro. En 1935, Szorenyi se graduó en la Academia de Arte Dramático de Budapest.
Durante la Segunda Guerra Mundial, se ocultó de los nazis para evitar ser perseguida porque se negaba a actuar para ellos, dijo su familia. Cuando llegó a Estados Unidos, ya había aparecido en cuarenta películas. En los siguientes cuarenta y cinco años tuvo roles como actriz invitada en numerosas series de televisión, a menudo bajo el nombre de Eva Soreny.
Colaboró activamente en la Federación Mundial de Combatientes por la Libertad de Hungría desde 1957. En 1977 era la presidente nacional de la organización cuando se reunieron los fondos necesarios para erigir un monumento, en el Parque MacArthur, al cardenal Jozsef Mindszenty, un prelado católico exiliado de Hungría y símbolo de la oposición al comunismo.

21 de diciembre de 2009
7 de diciembre de 2009
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murió gene barry


Fue la estrella de ‘Bat Masterson’ y uno de los protagonistas de ‘La jaula de las locas’. El actor era conocido por sus roles como personaje amable en series de televisión. Sus otras series clave fueron ‘El detective millonario’ y ‘El nombre del juego’.
[Dennis McLellan] Murió Gene Barry, el guapo y robusto actor que hizo su carrera representando a personajes apuestos y amables en series de vaqueros de la televisión, como en ‘Bat Masterson’, de fines de los años cincuenta, y más tarde en ‘El detective millonario’ [Burke’s Law] y ‘El nombre del juego’ [The Name of the Game]. Tenía 90 años.
Barry, un artista versátil cuya actuación en el aclamado musical de Broadway, ‘La jaula de las locas’ [La Cage aux Folles], de los años ochenta, falleció el miércoles debido a una deficiencia cardiaca congestiva en el Sunrise Assisted Living en Woodland Hills, informó su hijo Michael.
El actor, que sufrió del mal de Alzheimer en los últimos cinco años, ingresó al Sunrise a principios del verano. Su dijo contó que la mayor socialización había ayudado a mejorar las capacidades mentales de su padre.
"Fue un padre muy cariñoso y generoso", dijo. "Era guapo, encantador y muy divertido".
Actor neoyorquino veterano de piezas de teatro y musicales que se convirtió en un actor de planta fija de Paramount en 1951, Barry ya había producido más de una docena de películas y numerosas actuaciones en televisión, incluyendo un papel protagónico en el clásico de ciencia-ficción ‘La guerra de los mundos’ [The War of the Worlds], cuando le ofrecieron el rol titular de ‘Bat Masterson’.
Sin embargo, Barry no estaba interesado en unirse a las atiborradas filas de vaqueros de televisión de la época. Fue entonces que alguien le dijo que Masterson usaba bombín y se apoyaba en un bastón con mango de oro.
"Eso atrajo al actor que había en mí", recordó Barry en una entrevista con la Associated Press de 1989. "Si no hubiese sido por eso, lo habría rechazado. No quería hacer películas de vaquero toda la vida. Fui a un armario guardarropa y encontré ese sombrero y ese bastón y un elegante frac y brillantes botas negras.
"Me miré al espejo, y supe exactamente cómo representar a ese hombre", dijo. "El traje dictó mi actuación. Cambió mi vida. Todos los papeles que he hecho desde entonces, han sido papeles de tipos que se visten bien".
Tras hacer del encantador dandi del Viejo Oeste en ‘Bat Masterson’ en el canal NBC desde 1958 a 1961, en 1963 Barry volvió a las series de televisión como el Capitán Amos Burke, el jefe de detectives millonario de Los Angeles en ‘El detective millonario’, del ABC.
Un afable y sofisticado imán para mujeres guapas, el impecablemente vestido Burke vivía en una palaciega mansión y se dejaba ver en el pueblo en un Rolls-Royce conducido por un chofer.
Barry era perfecto para el papel. Como dijo el productor Aaron Spelling a TV Guide en la época: "Posee el don de poder lucir el esmoquin. Se siente cómodo cuando lo lleva, se siente seguro".
Aprovechando el furor en torno a James Bond en 1965, Burke fue convertido en un agente internacional de una agencia de inteligencia estadounidense y la serie, reformateada, pasó a titularse ‘Agente secreto’ [Amos Burke: Secret Agent]. Fue cancelada en 1966.
Luego vino ‘El nombre del juego’ [The Name of the Game], una serie de aventuras de NBC entre 1968 y 1971 en la que Barry era el magnate de la industria editorial, Glenn Howard.
Luego fue protagonista, como un adinerado agente del gobierno, de ‘The Adventure’, una serie sindicada de 1972-73 producida en Gran Bretaña.
En los años siguientes, Barry apareció en la miniserie de televisión ‘Aspen’, actuó en algunas películas de cine y televisión y trabajó en series como ‘La isla de la fantasía’ [Fantasy Island] y ‘Vacaciones en el mar’ [The Love Boat]. También actuó en producciones dramáticas regionales.
Pero a principios de los años ochenta, Barry estaba trabajando fundamentalmente en comerciales, haciendo la voice over, para la cerveza Miller, Ford, Haggar y otras compañías y su carrera actoral estaba terminando".
Luego, en 1983, el productor Allan Carr pidió a Barry que se presentara a una audición para el papel protagónico en ‘La jaula de las locas’, de Georges, el empresario gay de un nightclub de travestis y padre de un hijo que está a punto de casarse con la hija de un político fanático.
Más tarde Barrt dijo que fue la primera vez en treinta años que tuvo que ir a una audición por un papel.
"Cuando canté dos canciones para ‘La jaula’", dijo a la United Press International en 1984, el productor Allan Carr y los otros me saludaron con una ovación de pie. Eso me hizo sentir muy bien".
El papel de Georges, que Barry consideraba el mejor de su carrera, le ganó una nominación a un Tony Award en 1984 como mejor actor de un musical.
"No lo convertí en un afectado y eso es lo que quería la comunidad gay", dijo Barry al Desert Sun en 1999. "Lo hice con sensibilidad, afectuosamente... queriendo a mi hijo como cualquier padre ama a su hijo".

Hijo de un joyero, nació como Eugene Klass -"un nombre difícil para el mundo del espectáculo"- en Nueva York el 14 de junio de 1919.
Barry, que estudiaba violín, ganó una beca para la Escuela de Música Chatham Square después de egresar de la secundaria en Brooklyn. Para 1942 estaba en Broadway como de los protagonistas de la exitosa opereta ‘Rosalinda’.
Conoció a su esposa Betty cuando actuaba con Mae West en ‘Catherine Was Great’, una pieza de teatro de Broadway de 1944.
En televisión en 1955, se convirtió en actor de planta en la última temporada de ‘Our Miss Brooks’, la popular comedia de Eve Arden, en la que la actriz representó a la maestra de inglés en la secundaria, Connie Brooks. Barry fue Gene Talbot, el joven maestro de educación física que se convierte en el nuevo objetivo amoroso de Miss Brooks.
En los años noventa, Barry volvió brevemente a Amos Burke en una nueva serie de ‘El detective millonario’ que emitió CBS de 1944 a 1995.
Su último papel en el cine fue en ‘La guerra de los mundos’ [War of the Worlds] (2005), de Spielberg, en la que Barry y Ann Robinson, la co-protagonista en la película de 1953, representaron a los abuelos.
La esposa de Barry murió en 2003.
Además de su hijo Michael, le sobreviven sus otros hijos Fred y Elizabeth; sus hermanas Jocelyn Manis y Reva Meredith; su hermano Julian Klass; tres nietos; y dos biznietos.

19 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
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murió rose kaufman


La guionista trabajaba con su marido.
El lunes murió en su casa en San Francisco Rose Kaufman, que, con su marido el director y guionista Philip, escribió ‘Las pandillas del Bronx’ [The Wanderers] y ‘Henry & June’. La causa de su muerte fue un cáncer. Tenía 70 años.
Los Kaufman colaboraron primero en ‘Las pandillas del Bronx’, un drama adolescente de 1979 ambientado en el Bronx a principios de los años sesenta. Basada en la novela de Richard Price, fue dirigida por Philip Kaufman.
‘Henry & June’, una adaptación de los recuerdos de Anaïs Nin de su aventura amorosa con Henry Miller y su esposa June, fue la primera película con la clasificación NC-17 de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos.
Fue dirigida por Philip Kaufman y producida por el hijo de la pareja, Peter.

Nacida el 30 de marzo de 1939, en Saugus, Massachusetts, Rose Kaufman estudió en la Universidad de Chicago, donde conoció al que sería su marido los siguientes 51 años. Empezaron a hacer películas independientes en Chicago, a principios de los años sesenta.
Rose Kaufman fue actriz y guionista de la película de su marido, ‘Goldstein’, que compartió el Prix de la Nouvelle Critique en el Festival de Cine de Cannes de 1964. También tuvo pequeños roles de actuación en las películas de su marido, ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ [Invasion of the Bodysnatchers] y ‘Henry & June’.

18 de diciembre de 2009
12 de diciembre de 2009
©los angeles times 
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retrato íntimo del che


Tristan Bauer presentó ‘Che. Un hombre nuevo’. El director de ‘Iluminados por el fuego’ mostró su documental en el Festival de La Habana ante un público que vio la proyección en silencio y aplaudió entre lágrimas al final.
[Óscar Ranzani] La Habana, Cuba. El año de su nacimiento marcó a fuego a Tristán Bauer: su vida comenzó en 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana. Tal vez por eso, el director intuye que la figura del Che lo acompañó desde siempre. Y desde hace muchos años, el director de Iluminados por el fuego intentó aproximarse a través del cine a esa imagen. Y lo logró: ayer fue el estreno mundial de Che. Un hombre nuevo, la biografía más completa del revolucionario. Se trató de un acontecimiento histórico en el que la gente de Cuba cambió su manera de vivir el cine. Si lo que caracteriza al espectador de la isla es que prácticamente "dialoga" con las películas que mira, aplaudiendo, llorando, riendo o gritando, fue distinto lo que sucedió en el cine Yara de La Habana durante la presentación especial del documental (que no participa de la Competencia Oficial del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano). Es que la gente mantuvo un silencio conmovedor durante la proyección y cuando finalizó, hubo un aplauso colectivo sin gritos ni exclamaciones. Aunque algunos no pudieron contener las lágrimas. En medio de la sala, pudo verse a la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini (ver recuadro), a quien Bauer agradeció su presencia.
Nada menos que doce años es el tiempo que duró la investigación de Che. Un hombre nuevo que, en principio, iba a ser una ficción, hasta que uno de los sobrinos del Che, Taco Guevara, convenció a Bauer de que era mejor realizar un documental. "No queríamos hacer un documental que se quedase en la superficie. Pretendíamos un documental que profundizara sobre todo en el pensamiento de Ernesto Guevara", comenta Bauer a Página/12. El director siempre habla en plural ya que la investigación y el guión no los realizó en soledad sino con su mujer, Carolina Scaglione. "No nos pusimos límites de tiempo y sí nos pusimos como meta hacer una investigación muy profunda."
Para lograr ese objetivo, entrevistaron a casi todos los que conocieron al Che, recorrieron los lugares por los que anduvo Guevara y accedieron a dos fuentes que para Bauer son las claves de esta película. "Por un lado, gracias a la generosidad del presidente de Bolivia, Evo Morales, pudimos tener acceso a los archivos secretos del ejército boliviano. Por otra parte, la viuda del Che, Aleida March, nos abrió todos los archivos y escritos íntimos de Ernesto Guevara que revelan una personalidad muy intensa, muy profunda, casi la de un escritor; es decir, alguien que trabaja en la reflexión permanente y que, a la vez, la transforma en palabra escrita." A esto hay que sumarle la colaboración del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) "que nos permitió acceder a todos los materiales en 35 mm. Hicimos un rastreo por distintas televisoras del mundo, República Checa, Francia, Estados Unidos. Todos estos elementos, todas estas claves que fueron apareciendo, nos dieron la posibilidad de narrar al Che desde otro lugar", asegura el cineasta.
"Esto es lo único e íntimamente mío, e íntimamente conocido de los dos que puedo dejarte ahora", le dice Ernesto Guevara a su mujer. Su voz puede escucharse en una vieja grabación que le obsequió poco antes de ir a luchar a Bolivia. Y posteriormente, se lo escucha recitar el poema "Los heraldos negros", del peruano César Vallejo. Es el comienzo de la película y la grabación da la clave de que el espectador va a encontrarse con muchos materiales inéditos del Che. El film cuenta con la narración en off de Bauer que ordena el relato. A su vez, lecturas de textos que escribió el Che, tanto a su familia como escritos personales en el fragor de la lucha, son leídos por su sobrino Taco Guevara.
Uno de los grandes méritos del documental es que Bauer no recurrió al formato de busto parlante. Si bien durante la investigación entrevistó a todos aquellos que pudieran darle información valiosa, en la película no hay entrevistados. Un poco más de dos horas se sostienen con imágenes de archivo muy valiosas que permiten entender la profundidad buscada y el trabajo de hormiga que significó la investigación. Bauer asegura que cuando se vea el documental en Argentina, la gente se va a sorprender "porque más de uno piensa que todo lo del Che estaba visto". "Hay desde una entrevista hecha en la vieja Checoslovaquia hasta un escrito que es un prólogo que empieza a escribir y que continúa escribiendo en Bolivia, donde dice en 1965: ‘Si la Unión Soviética continúa por este camino va rumbo al capitalismo’. Son muchos los materiales. Pudimos acceder a los rollos en bruto de los noticieros, no solamente a las notas armadas. Así, aparecen materiales que fueron piezas fundamentales para poder descubrir a este otro Che", comenta el director.
El film también contiene imágenes del niño Ernesto durante su infancia en Altagracia, donde se menciona que ya de chico le gustaba escribir, y jugar al ajedrez con su padre, que le recitaba poesías. Con tan sólo 17 años, Ernesto Guevara ya había comenzado a escribir sus cuadernos filosóficos. "Algo muy curioso es que había como una triple escritura en él. Primero, en el fragor de la batalla, apenas concluida o durante la misma, tomaba notas en libretitas con lápiz o plumas. Es muy curioso cómo esas libretitas están llenas de palabras y cómo aprovechaba el papel en toda su dimensión. Esos primeros escritos pasaban después a un cuaderno y había entonces una reflexión más profunda. A su vez, ese cuaderno se transformaba en un libro editado. Entonces, esta triple escritura, este escribir permanente, ayuda mucho a acercarse a la profundidad de Guevara", considera Bauer.
En el documental se puede conocer una entrevista, en donde el Che le explica por qué lo suyo no es una intromisión en otro país, y cómo fue que pasó de ser médico a revolucionario. También hay un audio del Che hablando con la prensa en La Habana, días después del triunfo de la Revolución y otro en el que analiza la Reforma Agraria. Se lo ve en una gira por Asia y Europa para firmar acuerdos comerciales y culturales. Otro de los materiales inéditos es una nota que le realizaron en 1965 en la vieja Checoslovaquia, donde expone sobre la política revolucionaria. Y hay imágenes tomadas en la República Popular de China en 1960, donde habla sobre la amistad entre los pueblos y se lo ve comiendo arroz con palitos. Un rollo inédito muestra el momento en que se reúne por última vez con sus padres, sus hermanos y su tía. Otro viejo film permite observar las últimas imágenes del Che con vida.
"Es una película que mira desde este presente, pero que se sumerge fundamentalmente en el presente del Che", señala Bauer. "La línea de un Che íntimo y a veces desconocido está acompañada por tensiones del siglo XX, como las luchas de América latina, Vietnam, la crisis de los misiles, Playa Girón. Hay una segunda línea donde está muy presente el momento histórico que le tocó vivir al Che." Che. Un hombre nuevo aborda definitivamente tres aspectos: el Che íntimo, el Che público y el momento histórico que le tocó vivir, y está estructurado a partir del pensamiento y de la palabra del revolucionario argentino-cubano.

10 de diciembre de 2009
©página 12
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murió yoko minamida


Actriz japonesa fue una importante estrella del cine en los años cincuenta y sesenta.
[Pat Saperstein] El 21 de octubre murió en Tokio, Yoko Minamida, una importante estrella de cine en los años cincuenta y sesenta, que emprendió más tarde una exitosa segunda carrera en la televisión. La causa de su muerte fue una hemorragia subaracnoide. Tenía 76 años.

Nacida en Tokio, Minamida hizo su debut en el cine en 1953 para los estudios Daiei y alcanzó pronto la fama con Kenji Mizoguchi en dos películas: ‘Los amantes crucificados’ [A Story from Chikamatsu] y ‘La emperatriz Yang Kwei-fei’ [Princess Yang Kwei-fei].
En 1955 se mudó a los estudios Nikkatsu, donde fue protagonista en ‘Season of the Sun’ (1956), de Takumi Furukawa, un aplastante éxito que inició el llamado boom de la Sun Tribe para películas sobre jóvenes rebeldes que buscan sexo y diversión en Shonan Beach -en Japón el equivalente más cercano de Malibú. Minamida trabajó en decenas de películas de Nikkatsu, con Shohei Imamura y Seijun Suzuki, entre otros directores.
En 1961 se casó con su colega de ‘Season of the Sun’, Hiroyuki Nagato, y se convirtieron en una de las parejas más famosas del mundo del espectáculo de Japón. Cuando su carrera en el cine comenzó a menguar a mediados de los años sesenta, Minamida tuvo una fluida y exitosa transición hacia la televisión tanto como actriz como MC. También siguió trabajando ocasionalmente en películas; la última fue ‘Song of Goodbye’ (2006), de Nobuhiko Obayashi
En 2004 Minamida empezó a sufrir de demencia y en 2006 terminó su carrera artística. En 2008 Nagato, su principal cuidador, filmó un documental sobre su lucha contra la enfermedad, que tuvo un enorme y polémico éxito.

23 de noviembre de 2009
29 de octubre de 2009©variety
©traducción mQh
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