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cine

murió madeline lee gilford


Legendaria estrella de cine se convirtió en productora en Broadway.
El 14 de abril, en Nueva York, murió la actriz y productora Madeline Lee Gilford. Tenía 84 años.
Casada con el actor Jack Gilford durante cuarenta años, lo conoció en una manifestación política en 1947. Ambos apoyaban causas de izquierda, un hecho que les perjudicaría durante la era de McCarthy. Se casaron en 1949. Los separó la muerte de Jack Gilford en 1990.

Nacida en el Bronx, fue actriz desde los tres años. Actuó en radio y compartió escenario con Ethel Barrymore en la pieza de 1944, ‘Embezzled Heaven’.
Ella y su marido estuvieron en lista negra durante la mayor parte de los años cincuenta. Madeline Gilford fue una de las actrices nombradas por Jerome Robbins en su declaración ante el Comité de Actividades Antiamericanas de la Cámara.
En los años ochenta empezó a trabajar en casting y producción en Broadway, llegando a co-producir ‘The World of Sholom Aleichim’, con su marido como actor principal, y el musical ‘Rags’.
Escribió en colaboración con Kate Mostel (la mujer de Zero) las memorias ‘170 Years in Show Business’, que hace la crónica de la vida de las dos parejas, que fueron amigas toda la vida.
Hace poco había aparecido en series de televisión como ‘Ley y Orden’ y en películas como ‘The Old Feeling’, ‘La jaula de los pájaros’ [The Bird Cage], ‘Cocoon: El regreso’ [Cocoon: The Return], ‘La familia Savages’ [The Savages] y ‘Sexo en la ciudad’ [Sex and the City].
La sobreviven una hija, dos hijos y tres nietos.

24 de abril de 2008
18 de abril de 2008
©variety
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murió stephen oliver


El actor trabajó en ‘Motor Psycho’ y ‘Tom Horn’.
El 5 de marzo murió en Big Bear Lake, de cáncer, el actor Stephen Oliver, conocido como Lee Webber en la serie de televisión ‘La caldera del diablo’ [Peyton Place]. Tenía 68 años.
Oliver se especializaba en papeles de personajes exaltados y tipos rudos en películas como ‘Motor Psycho’ y ‘Los ángeles del infierno’ [Angels from Hell], y en la película con Rita Hayworth, ‘El zoo de cristal’ [The Naked Zoo]. Fue el boxeador Gentleman Jim Corbett en la película de vaqueros de Steve McQueen, ‘Tom Horn’.
También apareció en series de televisión, como ‘Brackens World’ (en la que tuvo un papel recurrente), ‘Las calles de San Francisco’ [Streets of San Francisco], ‘Starsky y Hutch’ [Starsky and Hutch] y ‘Patrulla motorizada’ [CHiPs].

Nacido como Steve Welzig en Filadelfia, se crió en Riverside, California. Antes de convertirse en actor tuvo un sinnúmero de oficios, desde boxeador hasta cazador de recompensas y estuvo en un corto período en la Armada como desactivador de bombas en Vietnam.
Le sobreviven una hermana y tres hermanos.

24 de abril de 2008
18 de abril de 2008
©variety
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murió hazel court


Fue la ‘reina del grito’ en películas de horror de los años cincuenta y sesenta.
Murió Hazel Court, la belleza inglesa que actuó con actores como Boris Karloff y Vincent Price en populares películas de horror en los años cincuenta y sesenta. Tenía 82 años.
Court murió el martes en su casa cerca del lago Tahoe tras sufrir un ataque cardiaco, informó el miércoles su hija Sally Walsh.
Aunque tuvo una importante carrera como actriz tanto en Inglaterra como en la televisión norteamericana, Court fue quizás mejor conocida por su trabajo en películas como ‘El cuervo’ [The Raven], de 1963. Actuó con Price, Karloff y Peter Lorre en la versión de Roger Corman del poema clásico de Edgar Allan Poe.
Corman la dirigió en cinco películas. Como otras reinas del grito de la época, los papeles de Court descansaban a menudo en su escote y en su capacidad para gritar horrorizada y sufrir espantosas muertes.
‘El entierro prematuro’ [The Premature Burial], ‘La máscara de la muerte roja’ [The Masque of the Red Death], ‘La maldición de Frankenstein’ [The Curse of Frankenstein] y ‘La chica diabólica de Marte’ [Devil Girl From Mars] la ayudaron a impulsar su condición de actriz de culto, recibiendo cartas de sus fans incluso años más tarde.

Hija de un jugador profesional de cricket, Court nació el 10 de febrero de 1926 en la ciudad inglesa de Sutton Coldfield.
Era adolescente y ya estaba apareciendo en producciones teatrales cuando fue descubierta por la J. Arthur Rank Organisation, que poseía estudios de cine y teatros. Court obtuvo su primer papel en el cine a los dieciocho y se convirtió luego en una popular actriz y chica de calendario.
"Fue una de las grandes bellezas de la historia", dijo Walsh. "Era una pelirroja de ojos verdes y su rostro era casi perfecto. Estuvo en la portada de prácticamente todas las revistas".
Court actuó en algunas de las películas de horror de bajo presupuesto de Hammer Film Productions y actuó con Patrick O’Neal en la serie cómica de la televisión británica ‘Dick and the Duchess’, de 1957. A fines de los años cincuenta viajó a Estados Unidos para trabajar en el programa de televisión ‘Alfred Hitchcock Presents’.
Walsh, que vive en Los Angeles, dijo que a Court la sobrevive otra hija, Courtneyt Taylor, de Ojai; un hijo, Jonathan Taylor, de Reno; y sus hijas adoptivas, Anne Taylor Fleming, de Los Angeles, y Avery Taylor, de San Francisco.

19 de abril de 2008
17 de abril de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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murió charlton heston


Una leyenda del cine. A los 83.
[Bob Thomas] Murió Charlton Heston, que ganó el Oscar al mejor actor en 1959 por su papel como Ben-Hur y representó a Moisés, Miguel Ángel, El Cid y otros personajes heroicos en películas épicas en los años cincuenta y sesenta. Tenía 83 años.
El actor murió el sábado en su casa en Beverly Hills, acompañado por su esposa Lydia, dijo el portavoz de la familia, Bill Powers.
Powers se negó a comentar sobre la causa de su muerte y a proporcionar otros detalles.
"Charlton Heston era una leyenda mundial. Era conocido por su quijada bien definida, amplios hombros y resonante voz, y, por supuesto, por los roles que tuvo", dijo en una declaración la familia de Heston. "Nadie podría pedir una vida tan plena como la suya. Nadie podía entregarse más a su familia, a su profesión, y a su país".
Heston reveló en 2002 que tenía síntomas consistentes con el mal de Alzheimer, diciendo que "ahora debo reconciliar coraje y entrega en la misma medida".
Con su cuerpo grande y musculoso, la cara huesuda y la voz sonora, Heston demostró ser la estrella ideal en el período en que Hollywood estaba llenando las pantallas con panoramas que describían el pasado histórico y religioso. "Tengo una cara que pertenece a otro siglo", decía a menudo.
El publicista Michael Levine, que representó a Heston durante veinte años, dijo que la muerte del actor representaba la muerte de una era icónica para el cine.
"Si Hollywood tuviera un Monte Rushmore, ahí pondríamos la cara de Heston", dijo Levine. "Fue un personaje legendario único en Hollywood".
El actor asumió el rol de líder dentro y fuera de la pantalla. Fue presidente del Gremio de Actores de Cine y del Instituto Americano de Cine y participó en la marcha por los derechos civiles en los años cincuenta. Con el paso del tiempo se hizo más conservador y apoyó a candidatos conservadores.
En junio de 1998, Heston fue elegido presidente de la Asociación Nacional del Rifle, para la que posó blandiendo un rifle. Se dirigió sarcásticamente al presidente Clinton, diciendo: "Estados Unidos no le confiaría a usted nuestras hijas de veintiún años, y, Dios nos libre, tampoco nuestras armas".
Heston renunció a la presidencia de la Asociación Nacional del Rifle en abril de 2003, contando a miembros que sus cinco años en el cargo, fueron "toda una experiencia... La viví plenamente".
Más tarde ese año, Heston recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, el más honor civil del país. "La grandeza de carácter que transmitió en la pantalla, también la transmitió durante su vida", dijo entonces el presidente Bush.
Sostuvo un prolongado feudo con el liberal Ed Asner durante el mandato de este como presidente del Gremio de Actores de Cine. Su activismo de los últimos años casi ensombreció sus logros como actor, que fueron considerables.
Heston prestó su fuerte presencia a algunas de las películas más aclamadas y exitosas de mediados de siglo. ‘Ben-Hur’ ganó once galardones de la Academy Award, un récord que comparte con la más reciente ‘Titanic’ (1997) y ‘El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey’ [Lord of the Rings: The Return of the King] (2003). Otras películas exitosas de Heston incluyen ‘Los diez mandamientos’ [The Ten Commandments], ‘El Cid’, ‘55 días en Pekín’ [55 Days at Peking], ‘El planeta de los simios’ [Planet of the Apes] y ‘Terremoto’ [Earthquake].
Le gustaba citar la cantidad de personajes históricos que había representado:
Andrew Jackson (‘La dama marcada’ [The President’s Lady], ‘Los bucaneros’ [The Buccaneer]), Moisés (‘Los diez mandamientos’), Rodrigo Díaz de Vivar (‘El Cid’), Juan Bautista (‘La historia más grande jamás contada’ [The Greatest Story Ever Told]), Miguel Ángel (‘El tormento y el extásis’ [The Agony and the Ecstasy]), el General Gordon (‘Kartum’ [Khartoum]), Marco Antonio (‘Julio César’ [Julius Caesar], ‘Marco Antonio y Cleopatra’ [Anthony and Cleopatra]), el Cardenal Richelieu (‘Los tres mosqueteros’ [The Three Musketeers]), Enrique IV (‘El príncipe y el mendigo’ [The Prince and the Pauper]).

Heston hizo su debut en el cine en los años cuarenta en dos películas independientes de un compañero de universidad, David Bradley, que más tarde fue un renombrado archivista de cine. Tuvo el papel protagónico en ‘Peer Gynt’ en 1942 y fue Marco Antonio en la versión de Bradley de 1949 de ‘Julio César’, por la que le pagaron cincuenta dólares a la semana.
El productor de cine Hal B. Wallis (‘Casablanca’) descubrió a Heston en una producción de televisión en 1950, ‘Cumbres borrascosas’ [Wuthering Heights] y le ofreció un contrato. Cuando su mujer le recordó que habían decidido dedicarse al teatro y la televisión, Heston dijo: "Bueno, sólo haré esta película y ya veremos".
Heston fue anunciado como estrella en su primera película para Hollywood, ‘Ciudad en sombras’ [Dark City], una película negra de 1950. Cecil B. DeMille lo contrató luego como el administrador de un circo en ‘El mayor espectáculo del mundo’, calificada por la Academia de Cine como la mejor película de 1952. Siguieron más películas:
‘El salvaje’ [The Savage], ‘Pasión bajo la niebla’ [Ruby Gentry], ‘La dama marcada’, ‘El triunfo de Buffalo Bill’ (como Buffalo Bill Cody) [Pony Express], ‘Hoguera de odios’ [Arrowhead], ‘Bad for Each Other’, ‘Cuando ruge la marabunta’ [The Naked Jungle], ‘El secreto de los incas’ [Secret of the Incas], ‘Horizontes azules’ [The Far Horizons], ‘La guerra privada del mayor Benson’ [The Private War of Major Benson], ‘Orgullo contra orgullo’ [Lucy Gallant].
La mayoría eran películas de bajo presupuesto destinadas al olvido, y Heston parecía también destinado a seguir siendo una estrella de acción sin mayores méritos. Su viejo patrón DeMille lo rescató.
El director había planeado durante un largo tiempo una nueva versión de ‘Los diez mandamientos’, que había rodado como película muda en 1923 con un enfoque radicalmente diferente que combinaba historias bíblicas y modernas. Le impresionó el parecido facial de Heston con la escultura de Moisés, de Miguel Ángel, especialmente la nariz quebrada, y sometió al actor a una larga serie de pruebas antes de darle el papel.
El hijo recién nacido de Heston, Fraser Clarke Heston, hizo del niño Moisés en la película.
Y siguieron más películas: la excéntrica película de suspenso, ‘Sed de mal’ [Touch of Evil], dirigida por Orsen Welles; Horizontes de grandeza’ [The Big Country], de William Wyler, con Gregory Peck; la saga marina, ‘Misterio en el barco perdido’ [The Wreck of the Mary Deare], con Gary Cooper.
Luego vino su principal papel: ‘Ben Hur’.
Heston no fue el primero en ser considerado para el remake de la épica bíblica de 1925. Marlon Brando, Burt Lancaster y Rock Hudon habían rechazado la película. Heston se sumergió en el papel, ensayando durante dos meses para la furiosa carrera de carros.
Le enervaba la sugerencia de que la carrera había sido filmada con un doble: "No podía conducir bien el carro, pero no era necesario. Todo lo que tenía que hacer era no caerme. No tenía de qué preocuparme. MGM me había garantizado que yo ganaría la carrera".
El enorme éxito de ‘Ben-Hur’ y el Oscar de Heston lo convirtieron en una de las estrellas mejor pagadas de Hollywood. Combinó sus épicas de la gran pantalla como ‘El Cid’ y ‘55 días en Pekín’ con películas menos impresionantes, como ‘El señor_de_Hawai’ [Diamond Head] , ‘Will Penny’ y ‘Aeropuerto 1975’ [Airport 1975]. En sus últimos años tuvo apariciones en películas como ‘El mundo según Wayne’ [Wayne’s World 2] y ‘La leyenda de Wyatt Earp’ [Tombstone].
Volvió a menudo al teatro, actuando en piezas como ‘ A Long Day’s Journey into Night’ y ‘A Man for All Seasons’. Actuó como magnate en el culebrón ‘The Colbys’, un derivado de ‘Dynasty’ que duró dos temporadas.

Cuando nació en un suburbio de Chicago el 4 de octubre de 1923, lo bautizaron Charles Carter. Sus padres se mudaron a St. Helen, Michigan, donde su padre, Russell Carter, gestionaba un aserradero. Creció en los bosques de Michigan prácticamente sin amigos y se entretenía leyendo libros de aventuras e inventando sus propios juegos mientras recorría la zona con su rifle.
Los padres de Charles se divorciaron; ella se casó con Chester Heston, encargado de una planta en Wilmette, Illinois, un elegante barrio de Chicago. Tímido y desorientado en la gran ciudad, el chico tuvo problemas para adaptarse a la nueva escuela secundaria. Se refugió en el departamento de teatro.
"La actuación me ofrecía la posibilidad de ser muchas personas a la vez", dijo en una entrevista de 1986. "En esos días no estaba satisfecho conmigo mismo".
Llamándose a sí mismo Charlton Heston por el nombre de soltera de su madre y el apellido de su padrastro, obtuvo una beca de estudios de la Universidad de Northwestern en 1941. Sobresalió en piezas de teatro del campus y se presentó en la radio. En 1943 fue alistado en la Fuerza Aérea del Ejército y sirvió como radio-artillero en Aleutians.
En 1944 se casó con una estudiante de teatro de Northwestern, Lydia Clarke, y después de su licenciamiento del ejército en 1947 se mudó a Nueva York para buscar trabajo como actor. Pero fueron contratados como co-directores y actores principales en un programa de teatro veraniego en Asheville, Carolina del Norte.
De regreso en Nueva York, los Heston empezaron a encontrar trabajo. Con su cuerpo robusto de 1.88 metros de alto y un atractivo rostro de facciones marcadas, Heston consiguió papeles en culebrones de televisión, en teatro (‘Antony and Cleopatra’, con Katherine Cornell) y programas de televisión en vivo, como ‘Julius Caesar’, ‘Macbeth’, ‘The Taming of the Shrew’ y ‘Of Human Bondage’.
Heston escribió varios libros: ‘The Actor’s Life: Journals 1956-1976’, publicado en 1978; ‘Beijing Diary: 1990’, sobre su dirección de la pieza de teatro ‘The Caine Mutiny Court Martial’, en chino; ‘In the Arena: An Autobiography’, 1995; y ‘Charlton Heston’s Hollywood: 50 Years of American Filmmaking’, 1998.
Además de Fraser, que dirigió a su padre en la película de aventuras ‘Mother Lode’, los Heston también tuvieron una hija, Holly Ann, nacida el 2 de agosto de 1961. La pareja celebró sus bodas de oro en 1994 con una fiesta con amigos políticos y de Hollywood. Cuando murió, llevaban casados 64 años.
En los últimos años, Heston estuvo en el centro de la atención tanto por sus cruzadas por sus actuaciones. Además de su trabajo para la Asociación Nacional del Rifle, participó en la campaña presidencial republicana y a favor de candidatos al Congreso y contra la discriminación positiva.
Renunció a Actors Equity, diciendo que la decisión del sindicato de no permitir que un actor blanco recibiera un papel de euroasiático en ‘Miss Saigon’ era "obscenamente racista". Atacó los informes de CNN desde Bagdad por "sembrar dudas" sobre la campaña de los aliados en la Guerra del Golfo de 1990-1991.
En una junta de accionistas de Time Warner, reprochó a la compañía por lanzar un álbum de Ice-T donde supuestamente se llama al asesinato de polis.
Heston escribió en ‘In the Arena’ que se sentía orgulloso de haber hecho lo que había hecho "aunque ahora seguramente Warners no me ofrecerá nunca más un papel ni hablarán bien de mí en Time. Por otro lado, dudo que me pasen un parte en la carretera".

11 de abril de 2008
6 de abril de 2008
©washington post
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murió jules dassin


Director de film noir. El director de ‘Rififí' y ‘Nunca en domingo' es considerado uno de los directores norteamericanos más importantes de la posguerra. Se mudó a Francia tras ser puesto en lista negra a principios de los años cincuenta. A los 96.
[Claudia Luther] Murió el lunes, en un hospital de Atenas, Jules Dassin, el director norteamericano perseguido que fue un maestro del film noir, con clásicos como ‘Fuerza bruta' [Brute Force], ‘La ciudad desnuda' [The Naked City] y ‘Rififí' [Rififi]. Tenía 96 años.
Se desconoce la causa de su muerte. La Associated Press informó que había sido internado en el hospital hace algunas semanas.
"Grecia llora la pérdida de un hombre excepcional, un gran artista y un verdadero amigo", dijo en una declaración el primer ministro Costas Karamanlis. "Su pasión, su inagotable energía creativa, su espíritu de combate y su nobleza serán inolvidables".
Dassin, considerado de uno de los directores más importantes de la posguerra, dirigió su película más influyente, ‘Rififí', cuando vivía en Francia, donde llegó después de ser colocado en Hollywood en una lista negra acusado de ser comunista a principios de los años cincuenta. ‘Rififí' le significó el premio al mejor director del Festival de Cine de Cannes en 1955.
‘Rififí' es el "punto de referencia de todas las películas del cine negro subsiguientes", escribió el crítico de cine de Los Angeles Times, Kenneth Turan, en 2000, cuando fue reestrenada en Estados Unidos.
La película fue considerada ampliamente como el prototipo de películas como ‘Hagan juego' [Ocean's Eleven] y ‘Misión imposible' [Mission: Impossible]. Dassin mismo hizo otra película basada en ‘Rififi', ‘Topkapi' (1964), con Melina Mercouri, con la que había trabajado en la popular película en lengua inglesa ‘Nunca en domingo' [Never on Sunday], en la que representa a una atractiva prostituta. Más tarde, Dassin y Mercouri se casaron.
Turan dijo que la influencia de ‘Rififí' es difícil de exagerar. El crítico escribió que una parte de la película es un "modelo de tensión y precisión". En la secuencia, Dassin gasta "treinta minutos en el asalto mismo, una media hora enteramente sin diálogos (aunque hace un buen uso de los efectos de sonido) que carcome los nervios y es una clase magistral tanto sobre cómo hacer cine sobre cómo cometer un asalto".

Dassin nació el 18 de diciembre de 1911 en Middletown, Connecticut, uno de ocho hermanos de una familia de inmigrantes judíos rusos. Su padre, un barbero, se mudó con la familia a Nueva York. Dassin terminó su secundaria en el Bronx.
Se metió al mundo del espectáculo como actor en el teatro judío de Nueva York a mediados de los años treinta. Pero tras descubrir que "no era un actor", se pasó a dirección, primero en teatro y luego en cine.
A principio de los años cuarenta, Dassin se marchó a Hollywood, llegando a trabajar para MGM, Universal y 20th Century Fox. Su primer largometraje para la MGM fue ‘El corazón delator' [The Tell-Tale Heart], que fue seguida por ‘Fuera del pasado', estrenada en 1942. Hizo varias películas promedio para la MGM, incluyendo ‘El fantasma de Canterville' (1944) y ‘A Letter for Evie' (1946).
Pero ‘Fuerza bruta' (1947), la violenta película sobre una prisión, con Burt Lancaster y Hume Cronyn, marcó un fuerte cambio. La siguió ‘La ciudad desnuda' (1948), uno de los primeros dramas policiales rodado en las calles de Nueva York; ‘Mercado de ladrones' (1949), una cruda película sobre camioneros autónomos en lucha contra un mayorista de verduras torcido; y ‘Noche en la ciudad' (1950), una película negra con Richard Widmark como un estafador en Londres que cae en sus propias trampas. Widmark murió la semana pasada, a los 93.
Pero a principios de los años cincuenta se empezó a perseguir en Hollywood a simpatizantes del Partido Comunista, y el nombre de Dassin apareció en la extensa lista negra.
Dassin nunca negó que hubiese sido miembro del Partido Comunista. Como parte del mundo teatral de Nueva York en los años treinta, cuando la Depresión todavía afectaba profundamente a millones de estadounidenses, fue uno de los muchos que vio en el Partido Comunista un movimiento bien intencionado de protección de los trabajadores. Dejó el partido a fines de los treinta por diferencias con el partido por la alianza de los soviéticos con Hitler y el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
En 1951, sus colegas directores Edward Dmytryk y Frank Tuttle mencionaron el nombre de Dassin al Comité de Actividades Antiamericanas de la Cámara, diciendo que Dassin era parte de la "facción comunista" de Hollywood. Aunque Dassin no fue llamado nunca a declarar ante el comité, no pudo encontrar empleo después de sus declaraciones. En 1953 se marchó a Francia con su familia.
Al principio Dassin no pudo encontrar trabajo. Pero finalmente le invitaron a escribir un guión y a dirigir ‘Rififí', basada en una novela de Auguste le Breton. Gira sobre un grupo de ladrones de joyas que al final temen más de sí mismos que de la policía. Dassin fue uno de los ladrones, Cesar, con el seudónimo de Perlo Vita.
Dassin dijo a David D'Arcy de National Public Radio, en 2000, con ocasión del relanzamiento de ‘Rififí' en Estados Unidos, que al hacer la película recordó el consejo que le dio Alfred Hitchcock una vez: "Díles lo que vas a hacer, y luego déjalos preocuparse sobre cómo lo harás".
El plato fuerte de la película es la ahora famosa secuencia del asalto de media hora. La escena está imbuida de una jadeante tensión.
"Pocas películas de vanguardia han demostrado de manera tan hábil cómo el tiempo y el ritmo afectan la percepción", escribió el crítico de cine Michael Sragow en 2000.
François Truffaut dijo sobre ‘Rififí' que era "la mejor película negra que he visto en mi vida" y dijo que las resplandecientes tomas en locación de Dassin de las frías y lluviosas calles de París reveló una ciudad que, en cierto modo, era desconocida para los franceses mismos. El crítico de cine Leonard Maltin calificó la película de "el abuelito de todas las película de intriga y policiales".
Gran parte de ‘Rififí' suena familiar hoy porque muchos directores -incluyendo a Dassin mismo- la han imitado. Su ‘Topkapi', sobre el robo de un puñal enjoyado de un museo de Estambul, también fue influyente. Las bandas de ladrones al estilo de ‘Rififí' y ‘Topkapi', cada una con una especialidad que es requerida para cometer el gran atraco, es ‘citada' tan estrechamente en ‘Misión imposible' (1996), de Brian De Palma, que Dassin dijo al New York Times que lo había "escandalizado".
"Creo que es demasiado literal, es la misma cosa", dijo. "Me pregunté si acaso se permite eso. Aparentemente se permite".
Aunque en el Festival de Cine de Cannes de 1955 recibió el premio más alto por su dirección de la película, Dassin se sentía rechazado por sus pares debido a la lista negra. En una entrevista con Susan King, del Times, con ocasión de una retrospectiva en abril de 2004 de sus películas en Museo de Arte del condado de Los Angeles, Dassin dijo que la gente en el festival lo eludía mirando "como si hubieran detectado un bicho arrastrándose en alguna parte, u ocultaban sus rostros. Fue difícil".
Incluso más espantoso, dijo, fue que se izara la bandera francesa sobre él cuando se anunció el premio.
"Soy estadounidense. Debería haber sido una bandera norteamericana", dijo.

Dassin conoció a Mercouri, su segunda mujer, en Cannes en 1955; se casaron en 1966, después de divorciarse ambos.
Mercouri finalmente abandonó la actuación para incorporarse al parlamento griego. Más tarde fue nombrada ministro de cultura. Murió de cáncer al pulmón en 1994.
El director hizo varias películas en el país natal de Mercouri, incluyendo ‘El que debe morir' [He Who Must Die], una adaptación de la novela ‘The Greek Passion' de Nikos Kazantzakis, que es una versión moderna de la historia de Cristo.
Pero Dassin probablemente es mejor conocido por la película que convirtió a Mercouri en una estrella internacional: ‘Nunca en domingo'. La película de 1960, en la que Dassin es un turista americano tratando de rescatarla de la prostitución, fue un éxito de taquilla en Europa y Estados Unidos. Le ganó a Dassin nominaciones al Oscar por dirección y guión, y durante un tiempo su tema musical se oyó en todas partes. La película también atrajo a turistas hacia Grecia.
Algunos años después, Dassin fue nominado para una Tony Award como mejor director y mejor libreto para la versión musical de ‘Nunca en domingo', titulada ‘Ilya, Darling'.
En 1962, Mercouri actuó con Anthony Perkins en la intensa ‘Fedra' [Phaedra], de Dassin.
Otras películas de Dassin incluyen ‘Up Tight!' (1968), un mal concebido remake de ‘El delator' [The Informer], de John Ford, con su reparto íntegramente negro, y la poco memorable ‘Círculo de dos' (1980), con Richard Burton y Tatum O'Neal. Dassin dijo, de buen humor, sobre ambas, que fueron "un desastre".
Dassin le dijo a Patrick McGilligan y Paul Buhle en una entrevista para ‘Tender Comrades', un libro de 1997 sobre la lista negra, que después de ‘Círculo de dos', su carrera fílmica había prácticamente terminado.
Como hizo durante toda su vida, Dassin volvió al teatro para dirigir producciones de teatro griego.
Sobre el periodo de la lista negra, Dassin decía a menudo que él había tenido suerte: Volvió a encontrar trabajo después de cinco años.
"No estoy amargado", dijo el optimista Dassin al L.A. Weekly cuando cumplió noventa. "Pero está la infelicidad de tantas vidas destruidas y el efecto que tuvo en las películas que se hicieron durante largo tiempo".

8 de abril de 2008
1 de abril de 2008
©los angeles times
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murió abby mann


Ganó Oscar al mejor guión por su ‘Vencedores o vencidos' [Judgment at Nuremberg].
[Susan King] Murió Abby Mann, el guionista que ganó en 1961 un Oscar por su ‘Vencedores o vencidos' [Judgement at Nuremberg] y de aclamadas películas de televisión, como ‘Los asesinatos Marcus-Nelson' [The Marcus-Nelson Murders], de 1973, y ‘Asesinos entre nosotros: La historia de Simon Wiesenthal' [Murderers Among Us: The Simon Wiesenthal Story], de 1989. Tenía ochenta años.
Durante su carrera de más de cincuenta años como escritor, productor y director, Mann se hizo con una fuerte reputación por sus interesantes proyectos temáticos. Ganador varias veces del premio Emmy, Mann fue especialmente crítico del funcionamiento interno del sistema de justicia criminal norteamericano. Era conocido por crear personajes complejos y era meticuloso en sus investigaciones.
"Un escritor que merece el pan que se come tiene no solamente la obligación de entretener, sino además de comentar sobre el mundo en que vive", dijo Mann en la ceremonia de aceptación del Oscar por su ‘Vencedores o vencidos', el drama de Stanley Kramer sobre los juicios por crímenes de guerra de Nuremberg en 1948. Una de las estrellas de la película, Richard Widmark, murió el lunes, a los 93 años.

Nacido como Abraham Goodman en Filadelfia el 1 de diciembre de 1927, su padre era un joyero inmigrante de origen judío-ruso y creció al este de Pittsburgh en un barrio poblado predominantemente por trabajadores católicos. Como hijo de uno de los pocos judíos de la zona, Mann se sintió siempre extraño, y sus guiones se concentraron años más tarde en el mundo de los marginados: las minorías raciales y los pobres, víctimas de prejuicios e injusticias.
"Obviamente, era muy serio, un escritor con contenido con una fuerte conciencia social y una aguda conciencia de lo que significaba ser marginado, y funcionaba en una sociedad o sistema que no tomaba en cuenta tus mejores intereses", dijo David Bushman, curador de televisión en el Paley Center for Media en Nueva York. "Elevó el nivel de la televisión debido a sus habilidades como escritor y su devoción a ocuparse de temas serios y controvertidos... adoptando normalmente el lado de los oprimidos".
Después de estudiar en las universidades de Temple y de Nueva York, Mann sirvió en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial. Empezó su carrera profesional como escritor en los primeros días de la televisión en vivo en los años cincuenta, escribiendo guiones para antologías tan populares como ‘Cameo Theater', ‘Studio One', ‘Robert Montgomery Presents' y ‘Playhouse 90' en 1959.
En una entrevista de 2001 con la Associated Press, Mann dijo que cuando el drama fue transmitido por primera vez "hubo un montón de gente que pensaba que no deberíamos haberlo hecho. La Guerra Fría estaba en su punto más álgido. Algunos pensaron que yo ponía en dificultades al gobierno de Eisenhower".
Mann no solamente escribió el guión de la película, sino también una novela basada en la película.
La versión cinematográfica de ‘Vencedores o vencidos' lo llevó a Hollywood, donde escribió el guión de ‘Ángeles sin paraíso' [A Child Is Waiting], dirigida por John Casavetes, un drama sobre niños retrasados, de 1963, y la adaptación de 1965 de la novela ‘Ship of Fools' [El barco de los locos], que fue dirigida por Kramer y significó la segunda nominación de Mann a un Oscar.
Mann recibió un Emmy y el premio de la Asociación de Guionistas de Estados Unidos por la película de televisión ‘Los asesinatos Marcus-Nelson', que introdujo al personaje de Kojak (Telly Savalas). El personaje se hizo tan popular que fue convertido en una serie de larga duración.
La película se basaba en la violación y homicidio en 1963 de dos mujeres profesionales blancas que vivían en Manhattan. George Whitmore, un joven negro que había sido arrestado previamente por el asesinato de una mujer negra, firmó una confesión diciendo que él había matado a las dos mujeres. Whitmore dijo más tarde que había sido golpeado y obligado a firmar esa declaración. Mann visitó a Whitmore en la cárcel y después de hablar con él quedó tan convencido de que no era culpable, y que la policía había ignorado la coartada de que se encontraba a ochenta kilómetros del lugar, que escribió el guión. Después del estreno de la película, Whitmore fue dejado en libertad.
Mann también creó y fue el co-productor ejecutivo de la serie de 1975-1976 ‘Medical Story', y fue nominado a un Emmy por el piloto de ‘Skag', una serie de corta vida de 1980 con Karl Malden como el capataz de una fábrica de acero en Pittsburgh.
Sin embargo, Mann se concentró en general a películas y miniseries para la televisión. Entre otros de sus logros se encuentran ‘The Atlanta Child Murders', ‘Teamster Boss: The Jackie Presser Story' y ‘Sinatra', en la que aparece como Ben Goodman, y ‘King', una miniserie sobre la vida del Reverendo Martin Luther King Jr., también dirigida por Mann.
La casa que poseía con su esposa, Myra, se quemó el primer día de producción de ‘Indictment: The McMartin Trial', la película de HBO en la que Mann examina la maquinaciones del sistema judicial en el controvertido caso de abusos sexuales en una preescolar. Tras la transmisión de la película en 1995, Mann dijo que "la gente está obsesionada con el juicio. Supongo que se han dado cuenta de que han estado mirando y creyendo en historias tan verosímiles como la caza de brujas de Salem".

Le sobreviven su esposa y un hijo.

susan.king@latimes.com

29 de marzo de 2008
©los angeles times
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murió richard widmark


Actor. Representaba a matones y héroes.
[Dennis McLellan] Murió Richard Widmark, que tuvo en 1947 un memorable debut como un asesino sádico e imbuyó más tarde a sus personajes de un marcado cinismo urbano y un carácter imprevisible. Tenía 93 años.
Widmark murió el lunes en su casa en Roxbury, Connecticut, después de una larga enfermedad, informó al Times su esposa Susan Blanchard. Dijo que una vértebra que Widmark se fracturó en el otoño del año pasado, fue el principio de su enfermedad.
"He perdido a un gran amigo. Es difícil tener amigos como él", dijo al Times Karl Malden, que conoció a Widmark en Nueva York cuando los dos buscaban "trabajo en la radio" a principios de los años cuarenta y apareció más tarde en cinco películas con él.
"Era un muy buen actor", dijo Malden. "Sabía lo que hacía, lo hacía bien, y detestaba a los que trabajaban con él sin estar preparados".
Sidney Poitier, que actuó en tres películas con Widmark, dijo al Times que Widmark "deja una huella como un muy buen actor".
"Su trabajo creativo es indeleble en el cine y nos recordará lo que era como artista y como ser humano", dijo Poitier.
Igualmente creíble cuando hacía de héroe que de matón, Widmark retrató a un amplio reparto de personajes en una carrera cinematográfica que se extendió por más de setenta películas desde fines de los años cuarenta hasta principios de los noventa.
Fue un furioso racista en ‘No hay salida' [No Way Out] (1950), de Joseph L. Mankiewicz, un fiscal obsesionado en ‘Vencedores o vencidos' ]Judgment at Nuremberg] (1961), un autoritario capitán de un destructor de la Armada durante la Guerra Fría en ‘Estado de alarma' [The Bedford Incidente] (1965) y un rudo detective de la policía de Nueva York en ‘Brigada homicida' [Madigan] (1968), de Don Siegel.
El espigado y robusto Widmark, sobre el que el director Samuel Fuller dijo una vez que "nadie camina y habla como él", era conocido por sentirse igualmente cómodo montado en un caballo -en películas como ‘Cielo amarillo' [Yellow Sky], de William Wellman, ‘El gran combate'‘ [Cheyenne Autumn] y ‘Dos cabalgan juntos' [Two Rode Together], de John Ford, ‘El Álamo', de John Wayne, y en el largometraje épico ‘La conquista del Oeste' [How the West Was Won].
Pero fue como Tommy Udo, el sádico gángster de Nueva York en el clásico del cine negro ‘El beso de la muerte' [Kiss of Death], de Henry Hathaway, de 1947, que Widmark causó el impacto más perdurable.
Widmark había estado trabajando bastante bien durante casi una década como actor de radio en Nueva York, y actor de teatro en Broadway, cuando fue contratado para el memorable papel secundario que lo puso en la ruta al estrellato.
‘El beso de la muerte', con Victor Maure como un truhán de poca monta y hombre de familia que trabaja reluctantemente para la policía informando sobre sus ex compañeros para salir de prisión con libertad condicional. Pero Widmark se robó la película como el vengativo Udo, que amarra alegremente a una mujer a su silla de ruedas con el cordón de una lámpara y luego la empuja escaleras abajo.
La escalofriante actuación de Widmark llevó al crítico de cine James Agee a decir, sobre el personaje de Widmark, que "está claro que el asesinato es una de las cosas más buenas que puede hacer".
Widmark recibió su única nominación a un Oscar -como el mejor actor secundario- y un Globo de Oro como "el novato más prometedor" por su papel en ‘El beso de la muerte'.
El bobo asesino de Widmark en ‘El beso de la muerte' causó una gran impresión entre los cinéfilos, pero también impactó al actor mismo.
"No me había visto nunca en la pantalla, y cuando lo hice, quería pegarme un tiro", dijo al New Yorker en 1961. "¡Esa maldita risa mía! Después de la película, estuve dos años sin reírme. Hice ese papel de ese modo porque el guión me pareció divertido y el papel que me tocó me hacía reír. El tipo era ridículo de bestia. Yo estaba trabajando en ‘Inner Sanctum' en la radio en esa época, y recuerdo haber leído el guión de ‘El beso de la muerte' a algunos amigos y les dije: ‘Me llegó un montón de esto', y me eché a reír, porque era terriblemente divertido".
Y así, dijo, hizo su papel en la película.
"No creo que se haya vuelto a repetir ese tipo de conducta antisocial en alguna película, y nunca repitió una canallada semejante en otras películas", dijo al Times el crítico de cine Richard Schickel en 2002.
Pero, dijo Schickel, incluso como protagonista "había un tipo de cinismo urbano esencial en Widmark que era realmente diferente de los patos malos urbanos de películas previas en la vena de James Cagney o John Garfield, en los que asomaba una especie de ternura".
"Para mí, es una de esas personas que siempre me alegraba ver en la pantalla, porque prometía algo que no era enteramente convencional. Había algo ligeramente misterioso en su conducta, y sentía que podía ser imprevisible".
Widmark, agregó Schickel, fue más tarde un protagonista mucho más convencional, aunque sus retratos transmitían "una suerte de conciencia de que el mundo no siempre funcionaba para los mejores, que tenías que desconfiar de la gente".

Widmark nació el 26 de diciembre de 1914, en Sunrise, Minnesota, donde su padre tuvo una tienda de abarrotes antes de convertirse en un vendedor viajero. Durante su infancia, Widmark se mudó frecuentemente con su familia antes de que se asentaran en Princeton, Illinois, donde su padre compró una panadería. La familia vivía en el apartamento arriba del local.
En la secundaria Widmark jugó fútbol, actuó en el club de teatro y escribió para el diario estudiantil.
Se matriculó en un curso preuniversitario para estudiar derecho en el Lake Forest College, Illinois, donde ganó premios en torneos de oratoria. Pero también participó activamente en el departamento de teatro y, después de ser el primer actor de ‘Couselor-at-Law', de Elmer Rice, en su segundo año, empezó a pensar seriamente en convertirse en actor.
Tras egresar en 1936, trabajó como instructor en el departamento de teatro de la universidad y dirigió y actuó en numerosas producciones en el campus en los siguientes dos años.
"Supongo que quería actuar para tener un lugar bajo el sol", dijo al New Yorker. "Siempre he vivido en pueblos chicos y actuar significaba tener algún tipo de identidad".
En 1938 se mudó a Nueva York, donde su novia de la universidad y futura esposa, Jean Hazlewood, estaba estudiando en la Academia de Artes Dramáticas de Estados Unidos. Se casaron en 1942.
Widmark no tuvo dificultades en encontrar trabajo. Un ex compañero de estudios que estaba produciendo culebrones para la radio, le dio un papel en un episodio. Y desde entonces Widmark trabajó en la emisora.
Un tímpano perforado le impidió enrolarse durante la Segunda Guerra Mundial, pero Widmark sirvió como anunciador de ataques aéreos y entretuvo a los soldados bajo los auspicios del American Theatre Wing.
En 1943 hizo su debut en Broadway representando al joven teniente de ejército en la comedia ‘Kiss and Tell'. Actuó en otras producciones de Broadway, aunque seguía trabajando en la radio.
Entonces vino ‘El beso de la muerte', para el que le exigieron firmar un contrato de siete años con 20th Century Fox.
En Fox, que había publicitado a Widmark en ‘El beso de la muerte' aconsejando a teatros que imprimieran carteles de ‘Se Busca' con la imagen del actor, lo clasificaron para hacer papeles de tipos rudos psicópatas y lunáticos. En una reseña de ‘La calle sin nombre' [The Street With No Name], un crítico escribió: "El timbre de su voz [Widmark] es el de las aguas servidas pasando por las cloacas".
Fuera de la pantalla, Widmark era un perfecto caballero, cordial y atento que aborrecía las armas y la violencia. Una vez que fue a pescar, dijo una vez, "cogí a una pequeña trucha. La llevé al sótano para rasparle las escamas. La bauticé como George. Pero me rompió el corazón haber causado su muerte".
Pero Widmark representó a tantos matones al principio de su carrera que el público no podía separar al hombre de los repugnantes personajes que representaba.
"Es raro el efecto que tienen los actores sobre el público", dijo en 1987 a la revista Parade. "Con los papeles que he hecho en esas primeras películas, descubrí que alguna gente quería arreglar cuentas conmigo. Recuerdo una vez que iba caminando por la calle en una ciudad pequeña y se acercó una señora y me abofeteó. ‘¡Toma, desgraciado!', me dijo. Otra vez estaba cenando en un restaurante y llegó un tipo grande y me empujó y tiró de la silla".
Mientras trataba de evitar papeles de canallas, le ofrecieron lo que llamó una vez "un personaje racista espantoso, espeluznante" en ‘No hay salida', la película de los años cincuenta que marcó el debut de Poitier en la gran pantalla como un doctor en un hospital público que debe vérselas con el personaje de Widmark. Más tarde, Widmark dijo que ofreció excusas después de casi todas las escenas que hicieron juntos, por las barbaridades que tenía que decir.
Pero Widmark, que se había enganchado a las películas desde que viera su primera a los tres años, dijo que le encantaba hacer cine.
"Cuando finalmente llegué a Hollywood, pensé que estaba en séptimo cielo", dijo al Times en 1987.
Cuando trabajaba para Fox, Widmark hizo cerca de veinte películas entre 1947 y 1954. Y aunque había representado a una variedad de personajes, como el de un padre y hombre de negocios demasiado ocupado como para ocuparse de su hijo en la comedia dramática ‘My Pal Gus', no le gustaba no tener nada que decir sobre las películas en las que debía actuar. Cuando terminó su contrato en Fox, decidió trabajar como autónomo. Fundó su propia compañía, Heath Productions, para hacer proyectos propios y conservar un mayor control artístico.
Entre las películas que produjo y protagonizó se encuentran ‘Labios sellados' [Time Limit] (1957), dirigida por Malden; ‘Caminos secretos' [The Secret Ways] (1961), un thriller de la Guerra Fría con un guión escrito por la esposa de Widmark, Jean; y ‘Estado de alarma'.
Uno de sus grandes éxitos lo tuvo en 1968 cuando fue protagonista de la historia de un policía de Nueva York, ‘Brigada homicida'. En 1971, Widmark retomó el papel para una serie de televisión del mismo nombre que emitió la NBC durante un año.
Continuó apareciendo en películas como ‘Asesinato en el Orient Express' [Murder on the Orient Express], ‘Montaña rusa' [Rollercoaster], ‘Coma' y ‘El enjambre' [The Swarm], pero su fama empezó a declinar.
En los años ochenta apareció regularmente en películas de cine y televisión, entre ellas ‘Contra todo riesgo' [Against All Odds] en la gran pantalla en 1984 y ‘Un lugar llamado Cold Sassy', una película de televisión de 1984 con Faye Dunaway, como un hombre casado con una mujer más joven.
En 1991 apareció por última vez en la gran pantalla como senador, en ‘El color de la venganza' [True Colors].
En sus últimos años Widmark dividía su tiempo entre su rancho en Hidden Valley, California, y su granja en Connecticut.
Widmark disfrutaba de su tiempo libre.
"Muchos actores no saben qué hacer cuando se jubilan; no tienen otra vida. Lo que es yo, me encanta vivir", dijo. "Leo un montón de cosas, juego al tenis, trabajo fuera de casa, veo a mis amigos".
Como uno de los viejos estadistas de Hollywood, Widmark fue entrevistado en numerosas ocasiones en sus últimos años. Y cuando llegaban los periodistas, preguntaban inevitablemente como su papel ‘El beso de la muerte'.
"Es algo fuerte enorgullecerse de no ser un actor demasiado malo, y luego descubrir que a uno lo recuerdan por una risa tonta", le dijo a un entrevistador.
La esposa de Widmark, Jane, murió en 1997. En 1999, se casó con Susan Blanchard, una amiga de toda la vida que estuvo casada con Henry Fonda.
Aparte de su esposa, le sobrevive su hija Anne Heath Widmark.

dennis.mclellan@latimes.com

28 de marzo de 2008
27 de marzo de 2008
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murió paul scofield


[Dennis McLellan] Actor británico. A los 86.
Murió Paul Scofield, uno de los gigantes del teatro británico que ganó un Oscar por su retrato de Sir Thomas More en la película ‘Un hombre de dos reinos' [A Man for All Seasons] de 1966. Tenía 86 años.
Scofield, que sufría de leucemia, murió el miércoles en un hospital cerca de su casa en Sussex, Inglaterra, informó su agente Rosalind Chatto en una declaración.
Considerado uno de los actores más brillantes de su generación, Scofield, alto y de marcadas facciones, tenía una voz tan memorablemente rica que el director Fred Zinnemann la comparó con el sonido del "un Rolls-Royce cuando lo echas a andar".
Richard Burton, que lo admiraba, dijo una vez sobre su colega actor, cuyos roles en el teatro incluían a Hamlet, el Rey Lear, Macbeth y Otelo: "De los diez grandes momentos del teatro, ocho son de Scofield".
Considerado un gran artista a la altura de Laurence Olivier y John Gielgud por críticos y actores británicos de los años cincuenta y sesenta, Scofield fue elogiado por el crítico Kenneth Tynan por "su capacidad de estirar un papel hasta que le acomode, como un sombrerero estiraría un bombín".
Scofield desarrolló el papel de More, el moralmente íntegro canciller inglés que desafió a Enrique VIII en ‘Un hombre de dos reinos', de Robert Bolt, en un teatro de Londres en 1960.
Al año después, estaba representando a More en Broadway, un papel por el que ganó un Tony al mejor actor.
"Con una especie de desganada magnificencia", observó un escritor de la revista Time, "Scofield se sumerge en el papel, lo desdramatiza estudiadamente y de algún modo exhibe la mente interior de un hombre destinado a la santidad".
Su mejor actuación -que le ganó un Oscar- como More en la versión cinematográfica de ‘Un hombre dos reinos', de Zinnemann -por la que obtuvo seis Oscars, incluyendo el Oscar a la mejor película- lanzó a Scofield al estrellato internacional.
Pero no le gustaba esa atención.
Un hombre intensamente reservado -"La privacidad no se negocia"-, Scofield no buscaba la publicidad y rara vez cedió una entrevista.
"Ser demasiado conocido es una trampa y un espejismo", dijo una vez.
Pese a su lugar en el panteón de los grandes actores ingleses, se veía a sí mismo como un "trabajador", antes que como "un actor con ego".
Tres décadas después de su Oscar, Scofield fue nominado a otra estatuilla por su papel secundario como el galardonado -Pulitzer- poeta Mark van Doren en el drama ‘El dilema' [Quiz Show] (1994) de Robert Redford.
Scofield, que había rechazado en 1964 un oferta de un contrato de siete años de un estudio de Hollywood para continuar su trabajo en el teatro, hizo su debut en la gran pantalla como el Rey Felipe II de España en ‘La cautiva de Felipe II' [That Lady], un drama histórico de 1955 con Olivia de Havilland.
Otras películas en las que actuó son ‘El tren' [The Train] (1964), ‘El Rey Lear' [King Lear] (1971, como protagonista), ‘Un equilibrio delicado' [A Delicate Balance] (1973), ‘Enrique IV' [Henry IV] (1989), ‘Hamlet' (1990) y ‘Las brujas de Salem' [The Crucible] (1996).
Entre sus créditos en televisión se cuentan ‘Male of the Species', para el programa ‘Prudential's On Stage' de la NBC, actuación por la que ganó un Emmy.
Pero Scofield prefería el teatro al cine y la televisión.
Sus numerosos éxitos teatrales incluyen su aclamada actuación como Lear en la histórica producción de ‘King Lear' de la Royal Shakespeare Company en 1962, y su abrasadora actuación como el atormentado compositor Antonio Salieri en la producción original de ‘Amadeus' en Londres en 1979.
"Sabes, es la única audiencia a la que un actor como yo se entregaría completamente y de una vez", dijo Garry O'Connor, autor de ‘Paul Scofield: The Biography'.

David Paul Scofield nació el 21 de enero de 1922 como hijo de un maestro de escuela en el pueblo de Hurstpierpoint en Sussex, Inglaterra.
Asistió a la Escuela de Niños Varndean, cerca de Brighton, donde se unió al club de teatro y tuvo su primer papel a los trece años: fue Julieta en una producción de ‘Romeo y Julieta'.
"Tuve que encasquetarme una embarazosa peluca rubia", recordó más tarde, agregando que actuar en esa pieza "fue muy decisivo para mí, porque después de esto nunca quise hacer otra cosa".
En 1939, Scofield se matriculó en la Croydon Repertory Theater School, que cerró sus puertas tras comenzar la guerra.
Exento del servicio militar debido a sus dedos de los pies torcidos -más tarde dijo que se sintió "profundamente avergonzado" por no haber podido servir-, siguió estudiando en el Mask Theatre School de Londres antes de unirse a compañías de teatro itinerantes y actuar para las tropas británicas.
En 1944, se incorporó al prestigioso Birmingham Repertory Theatre; dos años después se mudó al Stratford-upon-Avon, donde alcanzó prominencia.
Sobre la actuación de Scofield como Hamlet en 1948, Tynan escribió: "El señor Scofield minimiza su Hamlet de un modo que el análisis verbal nunca podrá explicar su éxito. Este es el mejor Hamlet que he visto en mi vida. Ahora sé que hay en Inglaterra un joven actor que está destinado a la grandeza".
Un año después de su triunfante gira por Rusia con ‘Hamlet' en 1955, Scofield aceptó su nombramiento como Comandante de la Orden del Imperio Británico. En 2001, fue nombrado en la Orden de los Compañeros de Honor, otro prestigioso honor británico.
Sin embargo, luego rechazaría las ofertas de nombrarlo caballero. No tenía interés en convertirse en Sir Paul Scofield. "Simplemente no es un aspecto de la vida que quiero tener", explicó una vez. "Si quieres un título, ¿qué tiene de malo que te llamen señor?"
En una entrevista con la Associated Press de 1988, Scofield dijo que se sentía privilegiado de ser actor.
"Me siento increíblemente afortunado de haber descubierto pronto en mi vida, prácticamente cuando era todavía un niño, que podía hacer algo que al final me gustó hacer toda mi vida", dijo. "Tiene que ver con estar completamente alejado de uno mismo, que no significa necesariamente que uno no se sienta cómodo con uno mismo.
"Sólo significa que es un gran alivio vivir en los otros. Puede ser una sensación terriblemente liberadora".
En 1943, Scofield se casó con la actriz Joy Parker, que le sobrevive, con su hijo Martin, y su hija Sarah.

dennis.mclellan@latimes.com

22 de marzo de 2008
©los angeles times
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