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a cinco años de justicia y paz


Al proceso judicial le ha tocado cargar muchos lastres. Quizás el peor, que como no todos los postulados eran paramilitares, ni todos los criminales de lesa humanidad fueron postulados, el conflicto sigue y pone en riesgo a víctimas y a investigadores.
Colombia. Se cumplen cinco años desde que quedó en vigencia la Ley de Justicia y Paz, en julio de 2005. El proceso judicial realmente no empezó sino hace cuatro años, con la primera lista de paramilitares desmovilizados que postuló el gobierno ante la entonces recién creada Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía.
Como es un proceso de justicia transicional que por la magnitud de la tarea no tenía antecedentes en el país, y que debió construir instituciones a toda velocidad para poder responder a la avalancha de casos que se le venía encima, se puede decir que fue experimento de ensayo y error. Cada caso iba por terreno desconocido y fue abriéndose un camino en jurisprudencia y en la investigación criminal. ¿Cómo investigar en tiempo récord cientos de miles de crímenes que llevaban en la impunidad por años? ¿Cómo desentrañar las múltiples formas en que los violentos se tomaron el Estado?
Además del Proceso de Justicia y Paz, fue la manera cómo el gobierno de Uribe quiso atar todos los cabos sueltos que dejó su negociación de sometimiento a la justicia con los jefes paramilitares. Y por supuesto, a falta de claridad política en esa negociación, al proceso judicial le ha tocado cargar muchos lastres. Quizás el peor, que como no todos los postulados eran paramilitares, ni todos los criminales de lesa humanidad fueron postulados, el conflicto sigue y pone en riesgo a víctimas y a investigadores.
En lo que sí atañe al proceso mismo de Justicia y Paz, no es poco lo que ha logrado en corto tiempo. Es un proceso que ha obligado a los victimarios a responderle por sus actos a 280 mil víctimas, contadas una por una, la mayoría, pobre y vulnerable. Allí, en cada audiencia se han sentado en el banquillo de los acusados, intentando explicarle a las víctimas, sentadas en el salón de al lado, o en teleconferencia desde su pueblo, cada uno de sus crímenes.
Además,  ha revelado la profundidad de una barbarie que el país pudiente desconoció. No más en el Caribe, hubo 333 masacres en menos de una década. Es más, allí en esos estrados de Justicia y Paz, ha quedado desnudo el discurso veintejuliero con el que el paramilitarismo y sus aliados pretenden justificar sus atrocidades, de que sólo fue una autodefensa contra la guerrilla. El paramilitarismo fue gemelo del narcotráfico, casi desde el comienzo, fue hermano de las ambiciones de buena parte de la clase política tradicional y de la guerra sucia emprendida por algunos militares y policías  y fue primo de empresarios que vieron la oportunidad de hacerse a un capital fácilmente, sobre la miseria de los campesinos.
Es un proceso que ha esclarecido literalmente miles de crímenes que estuvieron en absoluta impunidad por años; que estaban olvidados en los anaqueles de jueces temerosos o compinches.
Justicia y Paz ha descubierto que el paramilitarismo no dejó 3 mil desaparecidos, como se creía, sino 40 mil. Y eso que aún no se sabe cuántos ha dejado la guerrilla.
Y este proceso está contribuyendo a que la justicia configure el mapa de las complicidades políticas, económicas y militares en las regiones. En un país acostumbrado a taparse los ojos para no ver su pasado, Justicia y Paz ha sido un esfuerzo para destapar verdades.
El proceso también ha tenido grandes dificultades.
Una primera, las extradiciones lo dejaron cojo, pues la mayoría de los jefes ‘paras’ conocedores de los grandes negocios detrás de la guerra de terror que desataron, fueron extraditados, y quizás excepto por Salvatore Mancuso, ningún otro quiere seguir colaborando con la verdad, ni la justicia, ni la reparación de las víctimas.
Una segunda, que por la cantidad de procesados (más de 3 mil) las versiones libres han perdido espontaneidad, y se ha desarrollado un tráfico subterráneo de presiones y dinero para que los desmovilizados señalen a unos (a veces inocentes) y omitan mencionar a otros (casi siempre culpables).
La tercera, por más esfuerzos de varias instituciones, la Cnrr, la Defensoría, la Procuraduría, la Fiscalía de encontrar a todas las víctimas, aún hay miles que no conoce sus derechos, ni se conocen sus tremendas historias. Otras miles de víctimas se han sentido defraudadas con el proceso porque ven a sus victimarios libres, acechando de nuevo. Otras más no entienden por qué la gran indiferencia del país frente a su dolor, a sus carencias, a pesar de todo lo que se ha revelado.  
La cuarta, que realmente no se le puede atribuir solamente a carencias del proceso de Justicia y Paz, es que los dueños de las 5 millones de hectáreas de tierra que perdieron en el conflicto no las han podido recuperar, salvo en pocos casos. El testaferrato nubló el proceso, y las amenazas y asesinatos a líderes campesinos como Rogelio Martínez en Sucre o Ana Isable Gómez Pérez en Córdoba, que se han animado a reclamar lo que es suyo, lo ha puesto en la sinsalida. Y no hay política de gobierno que enfrente este problema de manera integral.
La quinta, y más grave de todas, que faltan investigadores, y magistrados, y el diseño mismo del proceso es engorroso, entonces se corre el riesgo de que los paramilitares desmovilizados cumplan su pena alternativa de ocho años, sin condena. Y peor aún, que las víctimas se desesperen, con una justicia y una reparación que no llega.
Por eso, aunque ya la Fiscalía ha imputado cargos a ex paramilitares en casi 300 casos, apenas se ha dictado una sentencia completa. La que condenó a Edward Cobo Téllez, alias ‘Diego Vecino’ y Úber Enrique Banquez Martínez, alias ‘Juancho Dique’, por el desplazamiento forzado de un centenar de personas de Mampuján y otros crímenes.
Para reflexionar sobre este proceso que cumple un lustro esta semana, VerdadAbierta.com presenta este especial [todos los artículos publicados en verdadabierta y reproducidos en este blog] que contiene la polémica entre protagonistas; el riesgo mayor, el rearme; y qué camino está  tomando la espinosa para-política, ente otros.

30 de julio de 2010
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desmovilizados siguen delinquiendo


Más de seis mil hechos han sido imputados a desmovilizados. Por la sala de justicia y paz han pasado más de un centenar de antiguos militantes de los bloques Córdoba, Norte, Catatumbo, Héctor Julio Peinado, Héroes de los Montes de María, Central Bolívar y Resistencia Tayrona.
Colombia. Ante los magistrados de control de garantías del Tribunal de Justicia y Paz de Barranquilla, los fiscales de esta unidad han presentado 104 solicitudes para audiencia de formulación de imputación y medidas de aseguramiento contra 145 miembros de los grupos paramilitares desmovilizados, incluidos algunos de los exjefes de bloque y de frente.
También, pero en menor número, se han realizado audiencias de formulación de cargos, y varias audiencias sobre medidas cautelares y de control previo, así como de requerimientos al Fondo para Reparación de Víctimas de la Agencia Presidencial de Acción Social para el recibo de bienes afectados con medidas cautelares. Todas estas medidas hacen parte de decisiones preliminares a la del juicio y son resueltas por dos magistrados en Barranquilla a los miembros de los grupos adscritos a esta sede regional.
Ante esta sala han sido acusados los exjefes del Bloque Norte, Edgar Ignacio Fierro Flórez, alias ‘Don Antonio’; José Gregorio Mangonez Lugo, alias ‘Carlos Tijeras’; Adán Rojas Ospino, alias ‘Carrancho’; José Gregorio, Adán, Rigoberto y Camilo Rojas Mendoza conocidos respectivamente con los alias de ‘Goyo’, ‘Negro’ y ‘Escorpión’; Jhon Jairo Esquivel Cuadrado, alias ‘El Tigre’; del Bloque Córdoba, Salvatore Mancuso Gómez, alias ‘El Mono’; Edwin Tirado, alias ‘El Chuzo’; del Bloque Héroes de los Montes de María Edward Cobo Téllez, alias ‘Diego Vecino’; Úber Bánquez Martínez, alias ‘Juancho Dique’, Eugenio Reyes Regino, alias ‘Geño’; del Bloque Catatumbo, Jorge Iván Laverde, alias ‘Iguano’, entre otros jefes de bloque y de frente sometidos voluntariamente al proceso de justicia y paz.
La fiscalía novena ha solicitado audiencia para formulación de imputación contra los extraditados del Bloque Resistencia Tayrona Hernán Giraldo Serna, alias ‘Taladro’; Nódier Giraldo, alias ‘Cabezón’, Eduardo Vengoechea Mola, alias ‘El Flaco’;  y Norberto Quiroga, alias ‘5.5’ o ‘Beto’, pero las audiencias no se han podido celebrar por dificultades de traslado y coordinación para las transmisiones satelitales con las autoridades penitenciarias y judiciales en los Estados Unidos, donde se encuentran presos desde abril 14 de 2008 cuando fueron extraditados junto con otros 14 ex jefes, como Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’, quien se ha negado a comparecer a nuevas versiones por razones de seguridad contra sus familiares.
Los hechos por los cuales la fiscalía les abrió investigación a los desmovilizados están relacionados con el accionar de los grupos paramilitares, por delitos tales como concierto para delinquir, homicidios, masacres, desaparición forzada, desplazamiento, hurto de tierras y ganados, porte ilegal de armas y reclutamiento de menores todos en calidad de agravado por haber sido cometidos contra personas protegidas por la Convención de Naciones Unidas que protege los derechos humanos de personas no involucradas en el conflicto.
Las ex paramilitares que han sido imputados, estuvieron vinculados a grupos armados que delinquieron en los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena, Cesar, Guajira, Santander, Norte de Santander y parte de Antioquia en la región del Bajo Cauca y el Urabá cordobés.    

Las Cifras del Bloque Norte
Al cumplirse cinco años de haber entrado en vigencia la ley 975, el Bloque Norte tiene unas cifras consolidadas que reflejan la magnitud de un fenómeno que no se pensó había alcanzado las dimensiones, que hoy muestran los resultados obtenidos gracias a la confesión de delitos en versión libre y a la investigación adelantada por los distintos despachos judiciales.
A la fecha, el Bloque Norte tiene 5.349 desmovilizados, 590 más que los 4.759 que se desmovilizaron colectivamente en la Mesa, Valledeupar, y Chimila corregimiento del Copey, Cesar, en marzo de 2006. Ese incremento se debe a unas desmovilizaciones individuales posteriores a la realizada entre el gobierno y el grupo armado.
De esos desmovilizados, 633 fueron postulados para rendir versión libre ante Justicia y Paz, pero 362 fueron excluidos porque no ratificaron acogerse a la ley 975; quienes en caso de haber cometido delitos y hayan sido acusados, serán investigados y juzgados por la justicia ordinaria.
De las cifras recabadas por el despacho a cargo de la fiscal Deicy Jaramillo Rivera, actualmente 122 postulados rinden versión y sólo uno no ha confesado crímenes. En los cinco años se han realizado 856 sesiones de versión libre, es decir ha habido 856 días dedicados a escuchar las confesiones de los hechos cometidos.
El número de postulados se ha reducido de manera sustancial, más de la mitad, en primer lugar porque 362 no se ratificaron, 56 han muerto en estos cinco años y 82 fueron asignados a otros bloques paramilitares. De los fallecidos uno fue por causas naturales y otro por suicidio, los demás (54), fueron asesinados. Pero la cifra de muertos es mucho mayor si se habla del total de los desmovilizados, pues han muerto 163 y 455 se encuentran presos.
La fiscalía ha logrado también establecer hasta el momento que del total de víctimas enunciadas en versión, 314 son mujeres, 610 son niños, 14 eran servidores públicos, 39 sindicalistas, dos periodistas, 57 indígenas y 15 miembros de la Unión Patriótica.
Aunque existe la tendencia a manifestar que Justicia y Paz ha fracasado, cuando se conocen las cifras del trabajo realizado por los fiscales y sus investigadores reflejan un trabajo arduo de identificación de víctimas, de confirmación de hechos, de compulsar copias contra quienes se involucraron abiertamente con los paramilitares para sacar provecho de sus conductas, la conclusión puede ser distinta.
En el caso de la compulsa de copias contra políticos que fueron aliados del Bloque Norte, la fiscalía ha oficiado a la justicia ordinaria y a la propia Corte Suprema para que investigue la conducta de 44 políticos por delitos contra la administración pública, de los cuales ocho eran senadores, siete representantes, tres gobernadores, veinte alcaldes y seis concejales.
Pero no sólo contra servidores públicos ha compulsado copias la fiscalía, también contra particulares que contribuyeron de diversas formas con el grupo. En este caso oficiaron para que investiguen a 2.964 personas que aportaron a las finanzas o fueron aliados incondicionales de los paramilitares y se tienen tipificados delitos tales como homicidio, secuestro, extorsión, reclutamiento ilícito y operativos militares simulados, entre otros.
De las 334 masacres confirmadas hasta ahora, la fiscalía ha imputado cargos a varios postulados por 50 de las masacres cometidas, por 97 desapariciones, por 1.391 homicidios, de los cuales 294 son agravados y 1.097 fueron cometidos contra personas protegidas. Hasta la fecha se han realizado 22 audiencias de imputación, de las cuales 19 han sido parciales y tres han sido totales, es decir se le imputaron al postulado la totalidad de los hechos confesados y cometidos.
Aunque todavía faltan muchas versiones y audiencias, la fiscal tercera de la Unidad de Justicia y Paz, Deicy Jaramillo, dice que para poder llegar a conocer las ilicitudes cometidas hasta ahora se debe a los testimonios de los postulados y a las investigaciones de la fiscalía, lo cual ha facilitado la construcción de los sistemas y las formas cómo cometieron sus crímenes los miembros de los once frentes que conformaron el Bloque Norte. También, y gracias a los familiares de las víctimas, han logrado elaborar un álbum fotográfico de más de 1.500 homicidios y desapariciones, víctimas que no hubiera sido posible identificar por los victimarios sólo mencionándole los nombres o las circunstancias de modo y lugar en que ocurrieron los hechos.

Bloque Resistencia Tayrona
Este es uno de los bloques más afectados por la extradición de sus miembros. Su principal cabecilla, Hernán Giraldo Serna, alias ‘El Patrón’, su sobrino Nodier Giraldo, alias ‘Cabezón’, y dos de sus más cercanos lugartenientes, como lo son Eduardo Vengoechea Mola, alias ‘El Flaco’ y Norberto Quiroga, alias ‘5.5’ o ‘Beto’, fueron extraditados el 14 de abril de 2007.
La Fiscal 9ª, Zeneida López Cuadrado, cuyo despacho tiene a su cargo la responsabilidad de los hechos del BRT, manifestó que, a pesar de que con la extradición de los jefes se fue gran parte de la verdad, con los subalternos se ha logrado reconstruir más de veinte mil hechos relacionados con desplazamiento, desaparición, homicidios colectivos y masacres de familias enteras que vivían en la Sierra.
El BRT es de los grupos armados más antiguos, empezó como una autodefensa en el año 1977 y se le conoció como las Autodefensas del Mamey, nombre tomado de la vereda del mismo nombre en la Sierra Nevada de Santa Marta. Hernán Giraldo, tenía a la Sierra como una colonia, pues no había presencia institucional del Estado, lo cual le facilitó el sometimiento de la población en 103 veredas. Posteriormente fueron conocidas como las Autodefensas del Magdalena y La Guajira y después de la guerra con Jorge 40 y Mancuso en diciembre de 2001 y enero de 2002, en la cual fue derrotado el BRT, pasaron a llamarse Bloque Norte y ante Justicia y Paz se comenzaron a llamar Resistencia Tayrona.
Al grupo pertenecieron 1.167 personas, entre hombres, mujeres y niños, de las cuales, 642 fueron postuladas al proceso de Justicia y Paz, de esos 300 han sido escuchados en versión y para 12 de los postulados la fiscalía ha solicitado audiencia para formulación de imputación de cargos. En materia de verdad al BRT se le atribuyen 32 masacres, 639 casos de desaparición, 2006 homicidios, 454 homicidios en persona protegida, 15.312 desplazamientos, 107 hechos de narcotráfico, 34 casos de incidencia en elecciones, además de una docena de casos de violencia de género, tortura, secuestro y extorsión.
En versión libre los desmovilizados han confesado 3.115 hechos en 258 audiencias de versión; han encontrado 108 cadáveres en 88 fosas exhumadas y han atendido a 3.573 víctimas en jornadas de atención. Son tan graves los hechos que han contado, que algunos postulados se encuentran bajo el sistema de protección a testigos porque han sido amenazados por lo que han dicho y dos hermanos de un postulado fueron asesinados.
En diálogo con VerdadAbierta.com, la fiscal Zeneida López Cuadrado, manifestó que una de las tareas más importante para el reconocimiento de las víctimas por parte de los postulados, es la construcción de un álbum fotográfico visitando puerta a puerta a sus familiares, pues a los victimarios los nombres de las víctimas no les dice nada. La fiscal y su equipo de trabajo han recorrido todas las veredas de la Sierra Nevada, poblaciones que están a ocho horas del casco urbano más próximo, con el propósito de hacer posible el acceso a la justicia.
Otro punto que destaca la fiscal López Cuadrado, es haber podido incluir a las etnias Kogis, Arhuaco y Kankuamo en el proceso de Justicia y Paz. Proceso en el que no creían, pues había sido impactados por el accionar de los grupos armados que violaron sus territorios con el paso de hombres armados, por haberlos privado del acceso a sus sitios sagrados y por prohibirles a los mamos que se reunieran. Pero también porque algunos de sus miembros fueron asesinados y otros desaparecieron.
La reconstrucción de la verdad que ha logrado el equipo de investigación judicial de la fiscalía novena ha sorprendido a los mismos postulados, que en algunas versiones han pedido a la fiscal que les digan todo lo qué la fiscalía sabe.
Después de cinco años, dice la fiscal Zeneida López, el proceso es bien diferente a como los grupos armados lo habían imaginado, pues se han dado cuenta que para tener el beneficio de la pena alternativa deben contar todo lo que ocurrió y no como creyeron en los primeros días, que se trataba de hacer una declaración sin los detalles que ha logrado obtener la fiscalía en la reconstrucción de los crímenes durante  estos cinco años de versión e investigación.

30 de julio de 2010
29 de julio de 2010
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habla el fiscal luis gonzález


"Hay que jugarle a una política de paz definitiva": Luis González. Para los cinco años del proceso de Justicia y Paz, VerdadAbierta.com entrevistó a Luis González, jefe de esta Unidad de la Fiscalía. Expuso los logros, los cuellos de botella del proceso y de la paz en Colombia.
Colombia. Desde que el Congreso votó la Ley 975 o de Justicia y Paz el 25 de julio de 2005 esta ha producido centenares de noticias impactantes. Decenas de fosas comunes descubiertas, familiares que han recuperado los restos de sus seres desaparecidos hace años, miles de asesinatos develados, revelaciones de nexos entre paramilitares y políticos, captura mafiosa de entidades del Estado… la verdadera magnitud de una tragedia que no se vio mientras sucedía.
Unos de los protagonistas de este proceso ha sido el santandereano Luis González León, a quien le fue encomendada la difícil tarea de montar, poner andar y orientar la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía. Venía de ser director nacional de fiscalías, y antes de esto, fiscal antisecuestro.
Cinco años después, cuando el proceso de Justicia y Paz sigue su curso, y no se le ve final cierto, VerdadAbierta.com entrevistó a González para que diera un diagnóstico y analizara las perspectivas del proceso. Advirtió del peligro de las bandas emergentes y de la guerrilla y abogó porque todos los colombianos se unan en torno a este proceso.
VerdadAbierta.com presenta una síntesis de la entrevista. (En los videos adjuntos está la entrevista completa).

VerdadAbierta.com: ¿Ya van cinco años de Justicia y Paz. ¿Cuánto tiempo más cree que se pueda demorar el proceso?
Luis González: Uno quisiera tener la capacidad de poder prever cuánto nos vamos a demorar,  pero a diario nos sorprenden los postulados, diciendo lo inimaginable que habían hecho. Cuando cuantificamos los crímenes, ellos dicen ‘¿Nosotros hicimos todo esto?’. Ellos mismos se aterran, no sabían que eran una maquina, más allá de la barbarie. No tenían ni idea qué habían hecho.

VerdadAbierta.com: ¿Pero en qué porcentaje del proceso cree que estamos?
L.G.: Yo creo que si uno mira los hechos que tenemos documentados hay alrededor de 150 mil y ya vamos llegando a esclarecer 40 mil. En promedio vamos en una cuarta parte.

VerdadAbierta.com: ¿Cuál es el avance más importante del proceso de Justicia y Paz en estos cinco años?

L.G.: Lo más importante fue cambiar la atención de la Fiscalía a las víctimas,  antes nadie salía a buscar las víctimas. Ahora no nos quedamos en las oficinas, vamos a las veredas, a las poblaciones más afectadas. Es una diferencia enorme en la administración de justicia. Hemos atendido a más de 100 mil víctimas.
Otro logro importante es el derecho de las víctimas a saber y a participar. Hemos hechos esfuerzos importantes para que lo que esté sucediendo acá en Bogotá se lleve a mil kilómetros a Apartadó por transmisión satelital y las víctimas allá puedan escuchar y preguntar.
Además no hemos cumplido cuatro años, desde que recibimos del Gobierno la primera lista de postulados a Justicia y Paz y ya tenemos a 256 con imputación, con más de 19 mil delitos. Hay además 56 perpetradores esperando sentencia.

VerdadAbierta.com: ¿Cuáles son las verdades más importantes que se han destapado?
L.G.: El compromiso y la relación que se ha podido establecer en un número muy alto de servidores públicos con estos grupos. Ahí dimensionamos las consecuencias de lo que la justicia no hizo y lo que ha debido hacer.  También de lo que permitieron las instituciones que se hiciera y no han debido permitir.
Haber permitido que estas organizaciones permearan a tantos funcionarios, miembros del Ejército, del Das, de la Policía, de la Fiscalía, de las alcaldías, a tanto político.
Esa es la verdad que más nos duele, porque ahí se dimensiona que es una sociedad anestesiada.  Esta es una sociedad en la que hoy hay dolor, mañana  a nadie le interesa. Para mí esa verdad es la más preocupante, es la que refleja la gran capacidad de daño de la corrupción.

VerdadAbierta.com: ¿En reparación cuáles han sido los mayores logros de Justicia y Paz?
L.G.: El logro más importante es el tema de desaparecidos. Ya recuperamos 3.269 restos, entregamos más de 1.100 restos a sus familiares y estamos pronto a identificar otros 600. A mí eso me enorgullece.
¿Qué sacaría yo con tener 20 sentencias contra paramilitares si no hubiera salido a buscar los desaparecidos?
Algunos nos juzgan, que porqué somos tan lentos, que haber identificado 1.200 restos no es nada. Compárenos con el mundo, a ver  quién, en tan corto tiempo ha hecho lo que hemos hecho.

< b> VerdadAbierta.com: ¿Cuáles son los retos de la unidad de Justicia y Paz?
L.G.: El tema que nos asusta ahora es el tema de las Farc y el ELN. ¿Cómo vamos a enfrentar a los 400 desmovilizados que llegaron?
Si hacemos el mismo trabajo que con el paramilitarismo: cuando nació, por qué nació cada frente, si nos vamos a las regiones, catalogamos cuáles son las víctimas, no tenemos como terminar el proceso con el personal que tenemos.   

VerdadAbierta.com: ¿Cree que con el nuevo gobierno Justicia y Paz va a tener más medios?
L.G.: Este Gobierno nos ha dado mucho. De 295 funcionarios pasamos a 1.048, crecimos enormemente en presupuesto. Lo que pasa es que cada vez que dimensionamos, nos quedamos cortos.

VerdadAbierta.com: ¿Qué problemas han tenido?
L.G.: Falencias y deficiencias tenemos muchas. Por ejemplo en reparación pues no han llegado los bienes. Tenemos un reto enorme para encontrar los bienes de estos grupos al margen de la ley..

VerdadAbierta.com ¿En ese sentido qué piensa de la decisión de los magistrados de Justicia y Paz de crear una unidad especializada en la Fiscalía para rastrear los bienes de los ex ‘paras’?
L.G.: Respetamos las decisiones de los Magistrados pero apelamos porque tenemos que ver si lo mejor es seguir creando unidades nacionales o  fortalecer equipos que estén enfrentados a  estas organizaciones.
A veces concentrar todo en una unidad también puede crear dificultades. La Fiscalía no tiene personal para enfrentar tantas obligaciones. Y el hecho no es decir "créese una unidad", es decir "hagan un estudio y Congreso, dele a la Fiscalía la planta que necesite para este tema y dele los recursos a esta unidad".

VerdadAbierta.com: Hace unas semanas varios desmovilizados les enviaron una carta a Gustavo Petro y a Iván Cepeda donde dicen que tienen más de cinco millones de hectáreas en sus manos. ¿Cuál es su posición?
L.G.: Los desmovilizados en Justicia y Paz han tenido todas las oportunidades para entregar los bienes. Yo creo que todos quieren manipular este proceso, ya llegó el momento de empezar a expulsar, cada cual se construye su suerte y va a tener lo que se merece.

VerdadAbierta.com: ¿Y usted cree que hay plata para tanta víctima?
L.G.: Le dejo esta respuesta a los matemáticos, porque las cifras son escandalosas. Si acudimos a las tesis normales de reparación, es multiplicar y sumar y ahí se sabe cuánto hay que pagar por cada homicidio, por cada desplazado.
No creo que en el mundo haya una organización, de estas que han hecho tanto daño, que con sus bienes puedan reparar ella sola a las víctimas que han causado.
Así entregaran todos los bienes, no alcanzarían para reparara todas las víctimas.
 
VerdadAbierta.com: ¿Cuáles son los cuellos de botellas que tiene el proceso de Justicia y Paz?
L.G.: Para mí el principal cuello de botella, y toca desatarlo este año, es que hay 56 postulados con más de cuatro mil delitos esperando sentencia. Ya no depende de la Fiscalía sino del poder judicial a ver si nombra más magistrados para poder avanzar. Hay gente que lleva más de un año esperando.
Otra dificultad es que no teníamos donde mirar, nos correspondía construir el camino que íbamos a andar con los procesos y la jurisprudencia ha ido forjándolo.
Ahora tenemos mensajes claros sobre cuál es la dinámica de cada etapa del proceso y para qué es cada audiencia: la de imputación, la de cargos, la de legalización. A pesar de que la Corte ha sido clara, parece que las tres son la misma. Uno diría: "Rápido, hagamos una modificación y esas audiencias que nos hacen perder tanto tiempo, volvámosla una sola o dos". Ahí hay otro cuello de botella, es que no se ha delimitado la naturaleza de cada una de las diligencias.
Y otro gran cuello de botella, que no sabemos cuándo lo vamos a solucionar, es que el proceso judicial lo volvimos uno de verdad total.  Nos preguntan tantas cosas que no se ven reflejadas en los fallos. Si durábamos semanas en este debate y no va a estar reflejado en el fallo ¿Para qué lo debatimos? Estamos en mora de construir para qué es el proceso y no convertir el proceso judicial en proceso de verdad.
 
VerdadAbierta.com: ¿Qué piensa de la prórroga de Justicia y Paz que ha buscado el gobierno de Uribe?
L.G.: Lo lógico es que ingresen todos los delitos que cometieron hasta el día que se desmovilizan. No entendemos cómo ‘Karina’, que se desmovilizó en el 2008, sólo va a responder en Justicia y Paz por hechos cometidos hasta el 25 de julio de 2005. Crearíamos dos condiciones de víctimas.
Mi llamado y mi posición ha sido que debemos permitir que este país logre la paz, con políticas sensatas y lógicas. Alguien dijo que este país iba a seguir así por siempre, si no le apuesta con políticas definitivas a la paz o a la guerra.
Si seguimos con decisiones intermedias, vamos a seguir  en todo esto que estamos. Ya vamos para lo mismo con las bandas criminales, con las Farc, con el ELN, con el narcotráfico, con el crimen organizado creciendo. Vamos a un escenario igual o más complicado que el qué estamos dejando.
 
VerdadAbierta.com: Usted es el jefe de unidad donde hay casos emocionalmente muy fuertes. ¿Cuál ha sido el episodio más conmovedor que ha vivido?
L.G.: Los que tienen que ver con menores, que estas organizaciones hayan reclutado miembros de tan corta edad.
Recuerdo una vez que el doctor Gordillo (Fiscal del Despacho 2 de Justicia y Paz) me dijo: "Estoy desaminado, un postulado que ingresó a los 10 años a la organización me contó cómo lo formaron, cómo lo reclutaron. Cuando me contó que asesinó, le pregunté: ¿Qué sintió? Y me dijo: ‘¿Doctor, acaso hay que sentir algo cuando se mata?’" Es el colmo que nos pase esto.

VerdadAbierta.com: ¿En ese sentido cree que es posible llegar a la paz?
L.G.: Vuelvo y digo que hay que apostarle a la paz y que todos tenemos que aportar, rodear los procesos.
El problema es que no tenemos una unidad donde tengamos un conceso de las fuerzas políticas, económicas, religiosas para sacar adelante el país. Aquí parece que es lo contrario, que nos pusiéramos de acuerdo para permanece cada día yendo más al fondo en la violencia y en la desarticulación de la sociedad.
El panorama no es fácil para este país, no es fácil.

30 de julio de 2010
©verdad abierta 
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políticos cómplices del terror


La complicidad entre el paramilitarismo y decenas de dirigentes políticos no se descubrió por el proceso de Justicia y Paz, pero éste ha aportado decenas de testimonios y evidencias a las investigaciones de jueces y magistrados que están llevando estos procesos de para-política. Verdadabierta.com presenta una síntesis del fenómeno.
Colombia. Desde el destape del escándalo hace cuatro años, la justicia ha puesto al descubierto la existencia de reuniones, pactos, documentos y videos que ratifican los nexos entre ‘paras’ y políticos regionales y locales.
Gracias, en parte, al proceso de Justicia y Paz, se ha puesto en evidencia hasta dónde llegó el fenómeno de complicidad entre congresistas, alcaldes, gobernadores, diputados, concejales, así como miembros de fuerza pública y funcionarios de Fiscalía, y DAS en varias regiones del país, con el terror paramilitar.
Desde mediados de 2006, la justicia se topó con un gran número de pruebas que pusieron al descubierto los nexos entre líderes políticos y funcionarios regionales y nacionales, con grupos paramilitares que operaron en distintas partes de la geografía nacional.
Según el último informe de Corporación Nuevo Arco Iris (CNAI),  a julio de 2010, existen procesos por vínculos con el paramilitarismo contra 3 gobernadores, 5 alcaldes y 6 concejales elegidos para el periodo 2007- 2011, y contra 16 ex gobernadores, 38 ex alcaldes, 12 ex diputados, y 21 ex concejales elegidos para periodos anteriores. En total son 101 figuras políticas regionales procesadas.
La Corporación además expone una lista de 91 congresistas procesados elegidos para el periodo 2006-2010, y de 24 elegidos para periodos legislativos anteriores. Tan sólo para el último periodo 2006-2010, el 60% de los casos  sigue pendiente, entre llamados a juicio, investigación previa e instrucción, mientras que el  79% de todos los casos han hecho referencia a miembros de partidos que pertenecen o pertenecieron a la coalición uribista.
En septiembre de 2009, la Corte Suprema de Justicia cambió su jurisprudencia y reasumió la competencia para juzgar a los congresistas, quienes habían renunciado a sus curules y sus casos habían pasado a manos de la justicia ordinaria. Con esto, a julio de 2010, la Corte presentó una lista de 109 casos en contra de congresistas y ex congresistas (37 en averiguación) que están siendo procesados actualmente por esa entidad por sus presuntos vínculos con grupos paramilitares.

La ‘Parapolítica’ en el Congreso
En una primera fase, cuando investigaciones académicas y periodísticas destaparon el destape del escándalo, se iniciaron las versiones libres de los desmovilizados ante la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía y se descubrieron pruebas documentales contundentes contra varios congresistas que en la mayoría de casos terminaron aceptando cargos y acogiéndose a sentencia anticipada. En esta fase, la justicia condenó a congresistas como Miguel de la Espriella, Juan Manuel López Cabrales, Rocío Arias, Eleonora Pineda, Mauricio Pimiento, Luis Eduardo Vives, Dieb Maloof, entre otros.
Una segunda fase cubre los procesos que arrancaron entre 2007 y 2008 y sobre los cuales la justicia se pronunció en el último año. En septiembre de 2009, la Corte Suprema decidió retomar en ese momento 30 casos de ex congresistas que habían pasado a la justicia ordinaria puesto que habían renunciado a su curul. Al revisar el caso del ex senador Álvaro Araujo, la Corte decidió "conservar o recuperar", según el caso, los procesos de congresistas investigados por sus nexos con grupos paramilitares.
Aquí se destacan casos como el de los ex congresistas Álvaro Araújo, Álvaro ‘El gordo’ García, Dixon Tapasco, Vicente Blel y Jorge Castro Pacheco, así como el de los ex gobernadores Hernando Molina Araújo y Salvador Arana.
La última fase, en curso, incluye procesos todavía en etapa de juicio como el de los ex congresistas Miguel Ángel Rangel, Carlos García, Humberto Builes y Juan Carlos Martínez, así como otros de gran magnitud probatoria como el de Jorge Noguera, ex director del DAS, Guillermo Valencia Cossio, ex director regional de Fiscalías de Medellín y Mario Uribe, primo del presidente Álvaro Uribe.
Para el caso del Legislativo, existe una lista de 91 procesos adelantados contra ex congresistas elegidos para el periodo 2006-2010 (78%) y otra de 24 procesos contra ex congresistas elegidos para periodos legislativos anteriores.
De los casos del periodo 2006-2010, 8 han sido absueltos, 7 han desembocado en auto inhibitorio, 18 han sido condenados, 15 están en etapa de instrucción, 25 están en investigación previa, 15 están en etapa de juicio, uno fue precluido y dos han sido archivados. Para periodos anteriores, dos casos han sido absueltos, 11 están en etapa de instrucción, 5 han sido condenados, dos en investigación previa, tres procesos han sido archivados y uno más ha sido precluido.
En cuanto la distribución, 60 casos corresponden a representantes a la Cámara y 56 a senadores de la República.  A nivel de partidos políticos, la coalición uribista o partidos en alineación con el uribismo han reportado el mayor número de congresistas procesados por sus vínculos con paramilitares, entre ellos, partidos como Convergencia Ciudadana (8%), Colombia Viva (4%), Colombia Democrática (7%), Alas Equipo Colombia (6%), Apertura Liberal (6%), Partido de la U (18%). Si se incluye como parte de esta coalición al Partido Conservador (15%) y a Cambio Radical (7%) (en el primer gobierno de Uribe), sin contar otros partidos minoritarios, casi el 80% de partidos con miembros procesados por ‘parapolítica’, han pertenecido a la coalición uribista.
En el nivel regional, el departamento con más congresistas investigados ha sido Antioquia (9), seguido por Magdalena, Sucre y Tolima (8),  Caldas y Córdoba (7), Santander (6), Bolívar y Cesar (5) y Atlántico y Norte de Santander (4).

‘Paras’ y Políticos: una Mirada desde los Pactos
Una vía rápida para entender los nexos entre políticos y grupos paramilitares es a través de los acuerdos, pactos y reuniones que celebraron entre 2001 y 2003 en distintos lugares del país. La naturaleza de estos pactos puede ser resumida en tres tendencias evidentes a la luz de los hechos: paramilitares que buscaron a políticos tradicionales de su región para construir un proyecto político conjunto, políticos que buscaron a paramilitares para obtener respaldo en época electoral, y acuerdos en los que los paramilitares garantizaban votos a cambio de porciones del presupuesto municipal y departamental.
Hay políticos locales que participaron de los tres esquemas de acuerdo: firmaron los pactos de colaboración con el proyecto político de los paramilitares; buscaron su apoyo para ganar elecciones y después de elegidos, les entregaron porcentajes del presupuesto a su cargo.

Pacto de Ralito.  Probablemente el más mencionado, fue convocado por Salvatore Mancuso en 2001, y terminó en la firma de un acuerdo entre 100 políticos y funcionarios de Córdoba, Sucre, Bolívar y Magdalena y jefes paramilitares que ya ejercían control sobre esos departamentos, entre ellos, ‘Don Berna’, Salvatore Mancuso, ‘Diego Vecino’ y ‘Jorge 40’, que tenía  como propósito construir un proyecto político desde el paramilitarismo bajo las premisas de "refundar la patria", "crear un nuevo pacto social" y "construir una nueva Colombia" (Ver: ‘La historia detrás del Pacto de Ralito’).
Entre los firmantes estaban Salvador Arana (ex gobernador de Sucre, condenado a 40 años de cárcel), Jesús María López (ex gobernador de Córdoba con proceso pendiente), Alfonso Campo Escobar (ex representante por Magdalena condenado a 6 años de prisión),  William Montes (ex senador de Bolívar con proceso archivado), Juan Manuel López Cabrales (ex senador condenado a 74 meses de prisión), Luís Carlos Ordosgoistia (ex representante a la Cámara por Córdoba, absuelto) y Miguel de la Espriella (ex representante a la Cámara por Córdoba condenado a 45 meses de prisión), entre otros.
Pacto de Casanare.  Con videos y documentos firmados por varios alcaldes de Casanare, la justicia ha intentado confirmar la existencia de este pacto firmado hacia mediados de 2003 con paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Casanare y por el cual algunos políticos, convocados previamente uno por uno por los paramilitares,  se comprometían a otorgar el 50% del presupuesto municipal y el 10% de los contratos de los municipios a los paramilitares comandados por alias ‘Martín Llanos’. (Ver: ‘Parapolítica, mentiras y videos en Casanare’).  
De acuerdo con una de las fiscales que llevaba el caso de seis alcaldes de Casanare procesados por este acuerdo, este pacto representaba para las ACC el acceso a nuevos recursos como consecuencia de "la pérdida de capacidad política y militar", mientras que para los entonces candidatos fue la oportunidad para garantizar su elección como alcaldes.
Pacto de Chivolo. Organizado por ‘Jorge 40’, y convocado por Neyla Alfredina Soto, mejor conocida como ‘La sombrerona’, jefe política de las AUC, en el corregimiento La Estrella (cerca a Chivolo), a finales de septiembre de 2000, con el propósito de definir (y recortar) el número de candidaturas que serían apoyadas por los paramilitares para las elecciones de marzo de 2001. Testigos dicen que a la reunión asistieron mil personas y fue finalmente firmado por 13 candidatos a alcaldías y 395 aspirantes a concejos y asamblea. Por decisión de ‘Jorge 40’ presuntamente se sometió a votación las candidaturas. (Ver: ‘Yo estuve en el pacto de Chivolo’).
Según el documento, redactado ese día y que ha sido pieza fundamental para las investigaciones de la parapolítica que llevan Fiscalía y Corte Suprema de Justicia, Provincia Unida decidió apoyar para la gobernación del Magdalena al candidato liberal José Domingo Dávila Armenta, quien obtuvo 266 votos contra 138 de ‘El Cura’ Ordóñez.
Pacto de Pivijay. En julio de 2006 la Fiscalía encontró un documento en uno de los predios de ‘Jorge 40’  titulado ’Convenio político para el debate electoral del 10 de marzo de 2002, en la elección de Cámara de representantes y Senado de la República’ o ’Pacto de Pivijay’, firmado entre otros, por José Gamarra Sierra, Dieb Maloof y Jorge Castro, y en el que aparece en manuscrito el nombre de ‘Jorge 40’ (Ver: ‘Condenan al ex senador Castro Pacheco por parapolítica’).
Según la Fiscalía, "en el citado convenio (firmado el 22 de noviembre de 2001), varios candidatos al Congreso, alcaldes y algunos diputados acordaron que los votos que se lograran en dichas elecciones en marzo del año 2002 en los municipios de Pivijay, Sabanas de San Ángel, Ariguaní, Algarrobo… en donde José Gamarra Sierra contaba con bastante potencial electoral, le serían endosados a Dieb Maloof Cuse quien encabezaría la lista al Senado…De igual forma se anuncia como sería la partición burocrática, la financiación de la campaña y la destinación que tendrían los dineros obtenidos por reposición de votos".
Pacto de Barranco de Loba.  Firmado presuntamente en 2003, fue convocado por Iván Roberto Duque alias ‘Ernesto Báez’, ex jefe político del Bloque Central Bolívar, para apoyar presuntamente la candidatura a la gobernación de Bolívar de Alfonso López Cossio a cambio de contratos en caso que fuera elegido.  Según testigos, a la reunión asistieron ex alcaldes, alcaldes, candidatos a alcaldías, ex concejales, concejales y aspirantes a concejales, así como algunos aspirantes a la Asamblea departamental, delegados de los comandantes de las autodefensas, miembros de movimientos como No al espeje y Asocipaz. También se asegura que estuvieron presentes senadores, ex senadores y otros políticos de relevancia en Bolívar (Ver: ‘Alfonso López Cossio y el pacto de barranco de Loba’).
El propósito de dicha reunión era notificar a los asistentes que los movimientos de autodefensa existía la voluntad de apoyar candidatos únicos a las alcaldías y a la gobernación. Se acordó que entre los asistentes debían elegir a los candidatos, y los que fueran descalificados debían renunciar a sus aspiraciones. Quien desatendiera esta directriz se exponía a una ‘sanción’.
Pacto de Caldas.  A diferencia de algunos departamentos en la Costa Atlántica en los que la toma del poder político por parte de los paramilitares hizo parte de su plan de expansión, en Caldas este hecho solo se dio a partir del año 2003, cuando ’Ernesto Báez’ con una estrategia similar a la de ’Jorge 40’ en el Cesar y Magdalena, estableció distritos electorales y repartió los municipios a los candidatos cercanos a las AUC (Ver: ‘El pacto de Caldas’).

Algunas Condenas Ejemplares
En el último año la justicia, en especial, la Corte Suprema, ha proferido varias sentencias importantes no por las ejemplares condenas sino por la reconstrucción que hacen del fenómeno paramilitar en diversas regiones del país y por la descripción detallada de la forma cómo se tejieron las alianzas entre políticos y paramilitares.

Jorge Castro Pacheco. La Corte condenó al ex senador a 90 meses de prisión y 6.500 salarios mínimos legales mensuales de multa por sus nexos con el grupo paramilitar de Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’ y lo encontró responsable del delito de "concierto para promover grupos armados al margen de la ley" (Ver: ‘Condenan al ex senador Castro Pacheco por parapolítica’).
La sentencia de la Corte confirma que Castro Pacheco "se unió a una causa paramilitar… del saber que estuvo y participó activamente, en por lo menos una de las reuniones convocadas y controladas por ‘Jorge 40’, comandante del Bloque Norte de las autodefensas, donde pactó su inclusión en la lista al Senado de la República secundando a Dieb Maloof Cuse, al igual que la alternancia de la curul siguiendo los lineamientos de un proyecto político-paramilitar, que después se materializó".

Salvador Arana. En diciembre de 2009, la Corte impuso una de las condenas más altas, 40 años de cárcel y más de 2300 millones de pesos de multa, para un político y no sólo por vínculos con grupos paramilitares sino por su participación en el crimen de un adversario político, el ex alcalde de El Roble, Eudaldo Díaz (Ver: ‘Corte Suprema condena a 40 años a Salvador Arana’).
Con base en los testimonios y las pruebas recogidas, la Corte consideró que "la desaparición forzada de Díaz Salgado ocurrió con ocasión de la actividad ilegal desplegada por el grupo armado liderado por Rodrigo Antonio Mercado Pelufo (alias ‘Cadena’) a instancias de las directrices de éste e influenciado en su actuar por Salvador Arana Sus".

Dixon Tapasco.  La Sala Penal de la Corte condenó al ex representante a la Cámara del Partido Liberal por el delito de concierto para delinquir con paramilitares. Para la Corte es claro que "el doctor Dixon Ferney Tapasco Triviño se concertó con la finalidad de promover un grupo armado al margen de la ley, pues con su concurso logró que las autodefensas posicionaran su proyecto político al garantizar sus fines electorales en el norte del departamento de Caldas (en 2006)".
Según el Alto Tribunal, aunque Tapasco no se reunió con grupos paramilitares en Caldas, si incurrió en un delito puesto que  "como candidato y como líder de un sector importante del partido liberal" nunca desautorizó los pactos y reuniones que miembros del partido tuvieron con las autodefensas (Ver: ‘Corte Suprema condena al ex senador Dixon Tapasco por parapolítica’).

Álvaro ‘El Gordo’ García. La Corte Suprema de Justicia condenó al ex congresista a quien consideró como el autor intelectual de la masacre que cometieron los paramilitares el 16 de octubre del 2000, en la que asesinaron a 15 campesinos en Macayepo, Sucre y por el asesinato de una maestra. Según la Corte, Álvaro García Romero participó desde 1997 en la conformación de las autodefensas en Sucre. Según el Alto Tribunal, el entonces senador asistió en ese año a una reunión en la finca Las Canarias, de propiedad de Miguel Nule Amín, en la que se decidió unificar los diferentes grupos de paramilitares y conformar el Bloque Héroes de los Montes de María (Ver: ‘Condenan a 40 años a Álvaro el gordo García’).

Hernando Molina Araújo. La Corte Suprema de Justicia condenó el ex gobernador de Cesar del Partido Liberal Hernando Molina Araújo a siete años y seis meses de prisión por concierto para delinquir por sus nexos con Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’ (Ver: ‘Condenan a Hernando Molina por aliarse con Jorge 40’).
En la sentencia, la Corte ratifica que "la candidatura ‘única’ de Molina Araújo y su posterior elección a la Gobernación del Cesar no fue el resultado de consensos partidistas o de una expresión democrática, sino una decisión originada en los acuerdos y compromisos con el Bloque Norte de las autodefensas liderado por ‘Jorge 40’, que se evidencia con el obligado retiro de la aspiración de Cristian Moreno a ese cargo de elección popular y los hechos de Chimichagua."

Obstáculos a la Justicia: la Extradición
Al cumplirse dos años de la extradición de los principales jefes de las Auc hacia Estados Unidos en mayo de 2008, el balance sobre sus compromisos con la verdad, la justicia y la reparación ha sido a cuentagotas. Sólo seis de los extraditados han continuado su proceso judicial en Justicia y Paz, mientras que otros se retiraron de las versiones libres.
Según un informe de Fundación Ideas para la Paz, mientras en Colombia se han realizado más de 7400 versiones libres, en Estados Unidos tan sólo se han hecho 26 audiencias con estos jefes.
En efecto, han sido pocos los ex jefes de las Auc que han continuado colaborando con la justicia colombiana en la Corte Suprema y también han sido contadas sus apariciones en versiones libres ante la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía. Pero estas intervenciones han contribuido a casos por parapolítica y a esclarecer algunos crímenes en el proceso de justicia transicional en la Fiscalía.
El valor de estos testimonios es considerable: como lo demostraron las declaraciones de Salvatore Mancuso durante el juicio contra el ex director del DAS Jorge Noguera, existe mucha información que todavía no ha sido procesada por la justicia y que ante la magnitud de las acusaciones, merece investigación.
Casos como el del ex senador boyacense Ciro Ramírez siguen estancados a la espera de algunos testimonios de estos jefes paramilitares extraditados. Por ahora, la Corte Suprema ha cambiado su concepto respecto a la extradición de ex paramilitares puesto que en los casos de alias ‘El Alemán’, ‘Don Mario’ y ‘Diego Vecino’ ha dado prioridad al proceso de justicia y paz y los derechos de las víctimas sobre el delito de narcotráfico,  frenando sus extradiciones.
Así, a partir de testimonios como los de ‘El Alemán’ se han desatado nuevas acusaciones, por ejemplo, para casos como el de los ex senadores Rubén Darío Quintero y Humberto Builes. A instancias de la Corte, ex jefes como ‘Juancho Dique’ han levantado nuevas acusaciones contra el senador Javier Cáceres así como han servido de testigos frente a distintos casos por parapolítica que adelanta el Alto Tribunal. No obstante, finalmente será  tarea de la Corte Suprema determinar la validez de estas declaraciones para adelantar las  investigaciones respectivas.

El Balance: Ayer y Hoy
En el caso de congresistas, un 60% de los procesos por parapolítica sigue pendiente, mientras nuevos casos se abren como consecuencia de la decisión de la Corte Suprema de juzgar a los ‘parapolíticos’ por delitos de lesa humanidad. Por ahora, sobre este último punto, ocho ex congresistas condenados tendrán ahora que responder por crímenes de lesa humanidad. Pero la decisión de la Corte Suprema de Justicia de investigar a ocho parapolíticos por crímenes de lesa humanidad abre un nuevo episodio del escándalo de las alianzas entre políticos y las Auc.
Como situación especial en esta última fase, la Sala Penal abrió investigación preliminar contra Jorge de Jesús Castro Pacheco, Dieb Nicolás Maloof Cuse, José Gamarra Sierra, Luis Eduardo Vives, Alfonso Campo Escobar, Salomón Saade, Jorge Luis Caballero y Mauricio Pimiento.
Así cada uno de los políticos investigados va a ser procesado por la Corte Suprema por crímenes de lesa humanidad, que incluyen asesinato, desplazamiento, tortura, secuestro y ataques contra la población civil. El Bloque Norte de ‘Jorge 40’ estuvo presente en toda la Costa Caribe y es sindicado de haber cometido más de 300 masacres entre 1997 y 2006, ha desplazado a 700 mil personas y tuvo una estrategia para tomarse el poder político y las contrataciones públicas a través de los pactos de Pivijay, de Chivolo entre otros.
Tanto la Corte como la justicia ordinaria todavía tienen todavía mucho por hacer. Por ahora  la ‘parapolítica’ seguirá siendo protagonista en la agenda pública colombiana.

30 de julio de 2010
27 de julio de 2010
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la barbarie paramilitar


Durante cinco años los paramilitares desmovilizados han contado ante los fiscales de Justicia y Paz centenares de homicidios, masacres y desapariciones. Pero algunos casos muestran el nivel de degradación y barbarie al que llegaron los paramilitares.
Colombia. William Atencia Coronado, un informante de las autoridades, que vivía en una vereda en la Sierra Nevada de Santa Marta, fue testigo de cómo partes de su cuerpo se consumían en la hoguera antes de morir descuartizado.
Los paramilitares del Bloque Magdalena y Guajira (conocido hoy como Bloque Resistencia Tayrona), supieron que Atencia había declarado en un proceso contra algunos miembros de la organización y entregaba información a la Policía y al Ejército sobre los movimientos del grupo armado. Lo capturaron y lo llevaron hasta un campamento, donde comenzaron a hacerle preguntas y si no contestaba le cortaban partes del cuerpo y las arrojaban al fuego. Mientras lo iban desmembrando, cortando partes de sus brazos y piernas, le decían: "...para que vaya y cuente".
Casos parecidos, en los que las víctimas eran torturadas, se han conocido muchos en los cinco años de versiones libres ante la unidad de fiscales de Justicia y Paz. El descuartizamiento se convirtió en una práctica habitual porque era la forma en la que desaparecían a sus víctimas y creían que no quedaban rastros del hecho. La coordinadora de la unidad de fiscalías de Justicia y Paz en Barranquilla, Zeneida López Cuadrado, afirma que tienen confesados y documentados varios casos, más propios de prácticas medievales, que de una guerra irregular entre grupos paraestatales y grupos contrainsurgentes.
El caso de Atencia, dice, fue negado por alias ‘El Negro’, un paramilitar del Resistencia Tayrona, quien afirmó que a esta persona el grupo la mató y fue sepultada, pero antes de la desmovilización recibieron la orden de desenterrar los restos de todas sus víctimas, quemarlos y arrojarlos a los ríos para no dejar evidencias.
Otro caso, contado hace poco por el hijo de Hernán Giraldo, uno de los hechos más degradantes que se ha conocido en Justicia y Paz, fue el de una persona a la que amarraron viva por sus extremidades inferiores a un árbol y por sus brazos y cabeza a una camioneta hasta que desmembraron todo su cuerpo al poner en marcha el vehículo.
La fiscal López cree que, con cada muerto o que a través de la forma en que eran asesinadas las personas que consideraban enemigas del grupo armado, enviaban un mensaje. Es decir, de acuerdo con el mensaje que querían enviar, así era la muerte. A otros les colocaban letreros o si eran informantes les cortaban la lengua y se la amarraban al cuello.
La fiscalía tiene documentadas las formas de asesinatos más variadas, siendo el sicariato, por supuesto, la más común.
Y en este proceso, la Fiscalía ha logrado demostrar que en la consolidación del territorio de parte de los grupos armados, todo aquel que se consideraba contrario a sus intereses o que señalaban como enemigo fue asesinado o desplazado.
Por ejemplo, también se conoció en versión el caso de una persona que fue ahorcada en el corregimiento de Mico Ahumada, en San Pedro de la Sierra, Magdalena, pero los paramilitares hicieron creer que se trató de un suicidio porque la víctima era una persona conocida y no querían echarse a la población en contra. Los ’paras’  ingresaron de noche a su casa y lo colgaron de un travesaño.
Pero las horrorosas prácticas criminales empezaban con el adoctrinamiento de los mismos miembros del grupo.
Fue el caso de Dimas Avendaño, un exmilitante del grupo a quien, como si se tratase de en un rito de iniciación, le hicieron comerse los sesos de la víctima porque no quería descuartizarlo. Este caso fue confesado por varios postulados y tuvo su origen un día en que apareció una estatuilla de una virgen con la cabeza partida.
Los paramilitares preguntaron por el responsable de la ’herejía’ y algunos miembros de la comunidad señalaron como responsable a un evangélico. Algunos hombres lo fueron a buscar, le preguntaron por el hecho y lo negó; de nada sirvió, porque tenían como prueba "irrefutable" una huella de zapato del presunto autor, la cual compararon con las del carismático, le dijeron que coincidían y lo condenaron a muerte.
El evangélico pidió que lo dejaran rezar y les dijo: "Déjenme orar, porque ustedes sólo me pueden matar si Dios quiere". Lo dejaron rezar durante unos minutos. Cuando terminó le pegaron un tiro y llamaron a un patrullero nuevo, inexperto, para que lo descuartizara. El nombre de ese patrullero es Dimas Avendaño, quien le dio asco la escena.
Rigoberto Rojas, alias ‘El Escorpión’, hijo del ‘Negro’ Adán Rojas, jefe paramilitar del Magdalena, le cortó la cabeza con un machete y le dijo a Dimas que se comiera los sesos, que si no lo hacía lo mataban a él. Dimas, conocido con el alias de ‘Tribilín’, confesó que tuvo que comerse los sesos del religioso.
Otro caso que demostró la sevicia de los paramilitares fue el crimen de una persona que trabajaba en una droguería en el Magdalena, a quien los paramilitares consideraban auxiliador de la guerrilla y lo señalaban de suministrarles medicamentos. Un día lo secuestraron y lo llevaron a una de sus bases. Hicieron una ronda y lo pusieron en el centro, totalmente desnudo. Quienes lo rodeaban giraban en torno suyo y cuando pasaban a su lado lo chuzaban con las agujas con las que cosían los costales. Le propinaron más de 70 puñaladas. Cuando ya no podía sostenerse en pie, le arrancaron una oreja y se la enviaron al dueño de la droguería como prueba de que lo habían asesinado.
Los anteriores hechos ilustran de la peor manera la verdad que ha logrado conocer la fiscalía gracias a las versiones de los postulados. En algunos casos, les resulta inconcebible que se haya llegado a tal nivel de degradación y desprecio por la vida humana de parte de los victimarios, pero la mayoría de los hechos han sido confirmados con los familiares de las víctimas.

30 de julio de 2010
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el rearme de los paramilitares


El poder de las bandas criminales se ha incrementado en Colombia. A pesar de las últimas respuestas estatales, la reintegración continúa siendo una de las patas cojas de este  proceso. Las Bacrim son el principal riesgo para el proceso de reintegración en Colombia.
Colombia. La reaparición de las masacres realizadas por las bandas criminales (Bacrim) y el lanzamiento de una nueva estrategia gubernamental para combatirlas son solo algunos indicadores que muestran  el poder que estos grupos han adquirido en muchas zonas del país. Según la Policía Nacional, hoy estas bandas cuentan con más de tres mil ochocientos hombres y siguen actuando como mínimo en 159 municipios del país.
En enero de este año la FIP alertó sobre la existencia de graves riesgos que hacían pensar que estas bandas podrían convertirse en el mediano plazo en una tercera generación de grupos paramilitares. Entre ellos mencionó su enorme poder económico alimentado por el narcotráfico, su avance territorial incluyendo estrategias de control social, y los vínculos con miembros de la fuerza pública en varias regiones del país.
A esto debemos sumar hoy su notorio poder militar. Como evidencia están las múltiples masacres en Antioquia, Córdoba y Cauca. Además siguen contando con la capacidad de entrar armas ilegales en enormes proporciones, en alianza con las FARC. Tal como lo registró la revista Semana desde inicios de este año, es muy posible que las Bacrim sean las directas compradoras de por los menos 10 mil AK 47 chinas que entraron por las costas colombianas, cuando se creía que estos temas eran del pasado.
Dentro del mapa de seis Bacrim registradas por la Policía, los datos muestran que algunas de ellas, como la antigua banda de ’Don Mario’, capturado el año pasado, conocida como los ’Urabeños’ o ’Autodefensas Gaitanistas de Colombia’.
 ’Los rastrojos’ y el ’ERPAC’ de ‘Cuchillo’ hacen presencia en departamentos estratégicos del país, tanto por su coincidencia con cultivos ilícitos, como por su cercanía a las fronteras con otros países, en especial con Venezuela, Ecuador y Panamá.

Bacrim
Urabá o Autodefensas Gaitanistas de Colombia; 1.351 miembros; comandantes Antonio Usuga David, ’Otoniel’ o ‘Mauricio’; Juan de Jesús Usuga David, ’Giovanny’.

Los Rastrojos; 1.257 miembros; Luis Enrique Calle Serna, ’Combatiente’; Javier Antonio Calle Serna, ’el Doctor’; Diego Pérez Henao, ’Diego Rastrojo’.
Los Paisas; 350 miembros; Maximiliano Bonilla Orozco, ’Valenciano’; Ángel de Jesús Pacheco Chacy, ’Sebastián’.

Renacer; 90 miembros; José María Negrete Luna, ’Raúl’.

ERPAC; 637 miembros; Pedro Oliverio Guerrero Castillo, ’Cuchillo’.

Los Machos; 64 miembros; Hilber Nober Hurdinola Perea, ’Don H’.

Total     3.749    

Fuente: Policía Nacional de Colombia. Dirección de Carabineros y Seguridad Rural. Grupo de Seguimiento a Grupos Armados Ilegales.

La dimensión del problema obligó al estado a lanzar una nueva estrategia que incluyó la regionalización de las unidades de policía que las persiguen, la creación de comisiones interinstitucionales para combatirlas (Decreto 2374 de 2010), y muy posiblemente una directiva presidencial como herencia para el gobierno Santos. La situación llegó a tal punto que el propio presidente Uribe lanzó alertas públicas sobre la materia.
Por fortuna y a pesar de que no lo admitan públicamente, la Policía Nacional ha aceptado que el fenómeno rebasó el tema del narcotráfico y hoy en día tiene comportamientos que parecieran orientarse a reproducir el viejo ejercicio de las Auc. Por ejemplo, en enero la FIP informó sobre una reunión de unificación en 2009 que fue corroborada días más tarde por el propio General Naranjo, y al parecer entre abril y mayo de 2010 la situación se volvió a repetir en la misma región del suroriente colombiano. De igual modo, la posibilidad de sacar de la cárcel a cabecillas como ‘Carecuchillo’ o alias ‘Tribilin’ son muestras de su poderío e intenciones.
Algo similar se rumora en el Casanare en donde al parecer ‘Martin Llanos’ ya estaría de nuevo en la zona estableciendo su apoyo a las personas que buscan destronar de su sitial a ‘Cuchillo’. Precisamente dos semanas atrás el periódico ’Llano 7 Días’ mostró una cruda fotografía del ERPAC y del mapa de alianzas y disputas que se están fraguando en esa zona, que concentra según las autoridades un alto porcentaje de salida de coca hacia el exterior.

Más Víctimas del Paramilitarismo y Desmovilizados Asesinados
De acuerdo al reciente informe de la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), entre el 1 de diciembre de 2002 y el 30 de junio de 2008, por lo menos 4.300 personas han sido asesinadas o desaparecidas por fuera de combate por estos grupos, que se supone habían entrado a un cese de hostilidades y luego se habían desmovilizado
Según los propios registros oficiales, entre 2001 y marzo de 2010, 2.290 desmovilizados han muerto. Se han registrado el mayor número de homicidios en ciudades como Medellín y en departamentos como Córdoba, Antioquia y Cesar, precisamente las zonas en donde las Bacrim han adquirido un poderío militar importante.
Estos asesinatos de desmovilizados han afectado directamente la investigación de los hechos enunciados en las versiones libres de la Ley 975 y son una muestra de la existencia de mandos medios que nunca se desmovilizaron.
Finalmente y tal como lo encontró VerdadAbierta.com en regiones como el Meta y los Montes de María luego de la realización de las ’Semanas de la Verdad’ (en alianza con el PNUD), tanto las víctimas como los periodistas locales encuentran que la persistencia de estos grupos armados ligados a las antiguas Auc son un obstáculo para avanzar en la reconstrucción de la verdad sobre el paramilitarismo en estas regiones.

El Panorama del Proceso de Reintegración
En la implementación de la Ley de Justicia y Paz (Ley 975 de 2005) el fenómeno de las Bacrim trae por lo menos tres consecuencias directas para el proceso de reintegración de los paramilitares.
Primero, refuerza la idea de un proceso de desmovilización parcial e incompleto de los grupos paramilitares (ver informe de la FIP), en donde los mandos medios que nunca se desmovilizaron o abandonaron el proceso de Justicia y Paz aparecen como los cabecillas principales de las bandas criminales emergentes.
En segundo lugar sugiere un peligroso panorama de riesgo para las víctimas registradas en la Ley 975, como también para los desmovilizados que quieren seguir en el proceso y se niegan a ser reclutados por estas estructuras ilegales. Por último, limitan las posibilidades para que la verdad de la barbarie paramilitar en muchas regiones pueda ser develada de manera completa.
Estas son las principales cifras oficiales del proceso de reintegración:

- Entre agosto de 2002 y mayo de 2010 se han desmovilizado 53.300 personas. 21. 629 de manera individual y 31.671 de manera colectiva.

- De los desmovilizados individuales, 14.434 son de las FARC y 3.682 del ELN.

- 44 mil personas que dejaron las armas están afiliadas al régimen subsidiado de salud.

- Más de 28 mil personas que dejaron las armas están vinculadas al sistema educativo y se creó un modelo especializado de educación. 61% cursan bachillerato, 36% primaria y 3% universitaria.

- 19 mil personas que dejaron las armas se encuentran trabajando. Se han desarrollado acuerdos con más de 600 empresas para generación de oportunidades y desembolsado 2.914 planes de negocio.

- La Alta Consejería para la Reintegración (ACR) ha gestionado recursos de cooperación por $69 mil millones desde 2006.  (Ver Balance de la ACR 2002-2010).

30 de julio de 2010
29 de julio de 2010
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para uribe la paz es trampa


El presidente de Colombia dijo Venezuela debería pedirle "a la guerrilla que está allá que se desmovilice" para que sean "sometidos a todas las garantías de la Ley de Justicia y Paz".
Colombia. Al hablar anoche en una reunión con empresarios en Medellín, Uribe ratificó su creencia de que en territorio venezolano hay guerrilleros del ELN y las FARC, lo cual causó la reacción de Caracas de romper las relaciones diplomáticas.
"Si en Venezuela quieren ayudar a que se supere el problema guerrillero, que entonces le digan a la guerrilla que está allá que se desmovilice, que los fiscales de Colombia van por ellos y los traen aquí, sometidos a todas las garantías de la Ley de Justicia y Paz", aseguró Uribe, según la página web de la presidencia de Colombia.
"Hay unos caminos claros. No nos dejemos sacar de esos caminos. Cuando la culebra está perdiendo el oxígeno, a pesar de que la horqueta está apretada, saca la cabeza y lo mira a uno pidiendo compasión. Y si uno le afloja la horqueta, recupera el oxígeno y lo envenena", enfatizó el mandatario.
Por último, Uribe, quien entregará el mando a su sucesor Juan Manuel Santos dentro de diez días, dijo que "hay que poner mucho cuidado con la trampa que nos puede tender esta culebra en esta hora. Hay que poner todo el cuidado con esa trampa, porque esta paz nace de mantener una autoridad firme que se sustente en los valores democráticos".

29 de julio de 2010
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asesinan a dirigente indígena


Luis Socarrás, del Polo. Este es el octavo asesinato de un dirigente registrado durante los últimos tres meses.
Colombia. En las últimas horas fue asesinado Luis Socarrás, dirigente indígena de la etnia Wayúu, dos veces candidato a la alcaldía de Manaure por el Polo Democrático Alternativo y quien hoy asistiría a una audiencia pública donde realizaría graves denuncias con pruebas sobre los manejos del sistema de salud en la Guajira.
Luis Socarrés fue asesinado a eso de las 7 de la noche de ayer en el barrio 7 de agosto de Riohacha por un sicario que le propinó varios disparos.
El dirigente del Polo Democrático de la Guajira, fue abordado por el sicario al salir a la puerta, al escuchar el timbre de su vivienda donde se encontraba a esa hora descansando.
De inmediato la Presidenta del Polo Democrático Alternativo, Clara López Obregón, envió de nuevo un comunicado dirigido al Ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, donde lo pone en conocimiento de este nuevo hecho criminal.

28 de julio de 2010
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