Blogia
mQh

colombia

procesados por masacre de apartadó


Medida a siete exparamilitares por masacre de San José de Apartadó.
Colombia. Siete ex integrantes de autodefensa fueron afectados con medida de aseguramiento, detención preventiva sin beneficio de excarcelación, por el fiscal de Derechos Humanos y DIH que investiga la masacre del corregimiento de San José de Apartadó (Antioquia).
En la providencia, el fiscal sindicó a los procesados como supuestos responsables de los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio en persona protegida y actos de barbarie.
Los asegurados son: Oswaldo Enrique Vega Castro, Jorge Luis Ortiz Ospino, William Ramos Pérez, Nafer Antonio Guzmán Trujillo, William Alberto Altamiranda, Libardo Segundo Urango, y Fernando León Espinel López, quienes fueron capturados por el CTI y están en la cárcel Las Mercedes de Montería. También fue aprehendido un menor de edad que fue remitido a las autoridades pertinentes

Los Asesinatos
Los hechos que se investigan ocurrieron el 21 de febrero de 2001 en la vereda Mulatos Alto, corregimiento de San José de Apartadó, y en la vereda La Resbalosa, municipio de Tierra Alta Córdoba, donde fueron asesinados cinco adultos y tres niños.
En Mulatos Alto fueron asesinados Luis Eduardo Guerra Guerra, su compañera Beyanira Areiza, y su hijo Deyner Andrés Guerra Tuberquia. En La Resbalosa fueron ultimados Alfonso Bolívar Tuberquia Graciano, su esposa Sandra Milena Muñoz Pozo, y sus hijos Natalia y Santiago, así como el adulto Alejandro Pérez.
Según lo establecido, miembros del Bloque "Héroes de Tolová" de las autodefensas que sirvieron de guías a tropas de la XVII Brigada del Ejército, con sede en Carepa (Antioquia), ejecutaron la masacre.
En este caso ya están condenados a penas que oscilan entre seis y 40 años de prisión otros cinco ex militantes del mencionado grupo armado ilegal.
El Juzgado Segundo Penal de Antioquia encontró culpables a Bionor Vargas Flórez y a Eulises Burgos del homicidio de los campesinos de San José y los condenó a 40 años de prisión.
Por su parte el Juzgado Primero Penal de Antioquia condenó a Jorge Luis Salgado David a una sentencia anticipada 16 años y ocho meses de cárcel. El despacho también condenó a Esaut José Feria Martínez a una sentencia de seis años de prisión y una multa de dos mil salarios mínimos.
José Joel Vargas Flórez, otro ex paramilitar que actuaba bajo las órdenes de Diego Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, fue sentenciado a 20 años de prisión por el Juzgado Adjunto al Primero Penal de Antioquia.
La Fiscalía estableció que el 21 de febrero de 2005 ‘paras’ del Bloque Héroes de Tolová guiaron tropas de la Brigada XVII del Ejército y después asesinaron a cinco adultos y tres niños en veredas de San José de Apartadó, un corregimiento de Apartadó, en Urabá antioqueño.
En Mulatos Alto asesinaron a machetazos a Luis Eduardo Guerra y su esposa Beyanira Aleiza, así como a Deyner Andrés, hijo de Guerra, de 11 años, cuyo cuerpo fue decapitado.
En La Resbalosa los ‘paras’ mataron a Alfonso Bolívar Tuberquia, su esposa Sandra Milena Muñoz, y sus hijos Natalia, de 5 años, y Santiago, de 2 años, así como Alejandro Pérez, jornalero de oficio.
En 1997, los habitantes de San José de Apartadó declararon su pueblo "Comunidad de Paz", un espacio neutral a la guerrilla, los paramilitares, el Ejército y la Policía, decisión que le costó a la comunidad campesina señalamientos con todos los actores del conflicto.
Pocos días después de la masacre la Comunidad de Paz denunció que unidades militares de la XVII Brigada el Ejército habían participado en la masacre junto a un grupo de paramilitares del bloque Héroes de Tolová de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) bajo el mando de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’.
Sin embargo el Gobierno y el Ejército negaron la versión y responsabilizaron a la guerrilla, gracias al testimonio de un supuesto ex miembro de las Farc que dijo que las familias fueron asesinadas porque querían abandonar la comunidad.
En marzo de 2005 el presidente Álvaro Uribe dijo que: "En esta comunidad de San José de Apartadó hay gente buena, pero algunos de sus líderes, patrocinadores y defensores están seriamente señalados, por personas que han residido allí, de auxiliar a las Farc y de querer utilizar a la comunidad para proteger a esta organización terrorista".
Sin embargo la versión estatal empezó a caer con versiones libres de desmovilizados del Bloque Héroes de Tolová que dijeron que el Ejército perpetró la masacre con ellos.
Uno de ellos fue José Luis Salgado David, alias ‘Kiko’, quien narró cómo habían sido asesinados los niños: "estaban debajo de la cama. La niña era muy simpática, de unos 5 o 6 años y el peladito también era curiosito (...) Propusimos a los comandantes dejarlos en una casa vecina, pero dijeron que eran una amenaza, que se volverían guerrilleros en el futuro".
Otros paramilitares que participaron en la masacre y admitieron su participación en el crimen ante las autoridades judiciales fueron Adriano José Cano Arteaga, alias ‘Melaza’, y Joel José Vargas, alias ‘Pirulo’. De ella también hizo referencia Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’, en su primera y única audiencia de versión libre realizada en junio de 2009 desde Estados Unidos, donde purga una condena de 30 años por delitos asociados al narcotráfico.
Las confesiones le permitieron a la Fiscalía proferir orden de captura contra el ex capitán Gordillo Sánchez y abrir investigación contra 66 militares de la Brigada XVII. Con el paso del tiempo se depuraron las responsabilidades penales y hoy son juzgados diez uniformados.
13 de julio de 2011
12 de julio de 2011
©fiscalía
©verdad abierta

javier, de guía de soldados a para


Antes de su fuga en abril pasado, en medio de una balacera en Barranquilla, Juan Manuel Borré le alcanzó a contar a la Fiscalía cómo empezó de guía de la fuerza pública, y cuántos asesinatos cometió en los Montes de María, muchos con complicidad de ésta.
Colombia. Juan Manuel Borré Barreto, hijo de un campesino acomodado, nació el 31 de marzo de 1978 en Guasimal, un corregimiento de San Juan Nepomuceno, Bolívar, en la región de los Montes de María. Siendo el mayor de cuatro hermanos, apenas cursó dos años de primaria,  después se fue a ayudar a su familia en las labores del campo. En 1993, cuando tenía 15 años, dos de sus tíos fueron de los primeros secuestrados por el Frente 37 de las Farc, que junto con 35, llegaron a extorsionar y secuestrar a muchos finqueros de la región. Como rescate para liberar a sus tíos, la familia pagó 40 millones de pesos entre 1990 y 1992, una verdadera fortuna en ese momento. Él y sus padres tuvieron que abandonar la finca de Guasimal, pues las Farc pretendían que les pagaran un millón de pesos mensuales como ‘vacuna’.
Su padre angustiado, acudió a la autoridad, y la Armada le pidió que le prestara a su hijo Juan Manuel, menor de edad, como guía, pues conocía bien esa región y les ayudaría a ubicar los campamentos guerrilleros.  El padre aceptó y el joven se volvió un guía de los uniformados.
Cuando Juan Manuel llevó a los soldados a la finca del ‘Cachaco Echeverri’ a donde había un campamento guerrillero y hubo combates, se corrió la voz de que se había vuelto informante de la Fuerza Pública y la guerrilla comenzó a  buscarlo para matarlo. El coronel Bautista Cárcamo Galé, por instrucción de coronel Diazgranados, según juró Borré en su versión libre ante la Fiscalía en 2008, ordenó incorporarlo a las filas oficiales como infante de marina. Menor de edad, sin el entrenamiento debido, sin gozar de los beneficios de un cargo legal, al adolescente Borré le dieron un fusil AK 47, incautado a las Farc, un camuflado, y lo llevaron a vivir al Bafim 3 de Malagana.   
Él le dijo al fiscal de Justicia y Paz que perteneció a una fuerzas especiales que les decían ‘Power Rangers’, como el dibujo animado de superhéroes, y que estaban bajo el mando de Mario Ruiz, un sargento a quien también conocían con el alias de ‘El Guardia’. A él también le pusieron con alias, ‘Jaiver’, el mismo que usó luego cuando ingresó en el paramilitarismo.
Su trabajo de inteligencia –tomar fotos y recopilar información – que, según dijo a la Fiscalía en sus versiones libres en 2008,  fue tan apreciado, que el capitán Estupiñán del Batallón Malagana de la Infantería de Marina, apostado en Mahates, le decía que lo "iba a poner a trabajar con una gente, y que allá tendría licencia para exterminar a las guerrillas". El propio capitán le presentó a Mancuso en la finca La Capilla en Córdoba en marzo de 1996. Dijo Borré que ese día le dijo Estupiñán a Mancuso: "Este es el muchacho de quien te hablé, él conoce bien la zona". Para entonces, las Autodefensas de Córdoba y Urabá (Accu) ya estaban pensando en extenderse hacia Sucre y Bolívar.
También, dijo a la Fiscalía, que conoció a Carlos Castaño y a los miembros de la estructura que existía en ese entonces. Recordó que en ese entonces, un patrullero como él recibía un sueldo de 96.000 pesos.
Una de las tareas más atroces que cumplió Juan Manuel Borré fue propiciar el asesinato de su propio tío, Alfredo Borré, por los paramilitares. Ellos aseguraban que era colaborador de las Farc y Juan Manuel, cuyo padre, al parecer tenía pleitos de tierra con el hermano, corroboró la versión y permitió que lo mataran sus compañeros de filas.  

Su Vida como Autodefensa
Fue Pedro Alex Conde Anaya, alias ‘El Falco’, un ex guerrillero del Eln quien llevó primero a Borre Barreto y a otros jóvenes en un carro a la finca Jesús del Río, de ‘Micky Ramírez’ (cuyo verdadero nombre es Luis Enrique Ramírez Murillo) en Zambrano. Allí, Ramírez, quien después fue acusado de ser narcotraficante, tenía una gran productora de frutas y gozaba de una licencia para operar armas otorgada por el gobierno bajo la Convivir Montesmar. "En esa finca nos dieron un guía cachaco y la primera incursión fue a Bajo Grande, donde matamos a dos personas", dijo Borré al fiscal.
Luego contó que fueron al caserío de Las Palmas donde asesinaron a otras dos personas y desplazaron a la gente. La orden era matar e imponer el terror y ganar respeto, afirmó en una de sus versiones ante el fiscal. De Las Palmas pasaron a Corralito y llegaron hasta El Guamo, donde mataron a tres muchachos y siguieron hacia Calamar creando terror, pintando paredes y amenazando a la población. En Barranca Nueva, corregimiento de Calamar, fueron recogidos por los camiones del Ejército, que los llevaron a San Onofre.
Tras un receso de dos meses, Borré contó que Mancuso les dio la orden de irse a El Guamo, bajo el mando de alias ‘Mario’, cuyo nombre es Félix Díaz, y el segundo al mando del grupo era alias ‘Ñeque’. Después fueron remplazados por ‘El Negro Ricardo’.
 En 1997 estuvo bajo el mando de Isabel Cristina Bolaños Dereix, conocida con el alias de ´La Chave’ y de su marido José Darío Vargas Mercado, alias ‘Darío’, asesinado en febrero de este año (2011) en Soledad, Atlántico. En esa época ‘La Chave’ manejaba inicialmente el dinero y después fue jefe militar, antes de llegar a formar parte  del estado mayor de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en Córdoba.
En ese mismo 1997, lo encargaron de manejar un grupo urbano que fue asesinando gente en diferentes municipios de los Montes de María, El Carmen, San Jacinto, San Juan Nepomuceno, Calamar, Maríalabaja y los corregimientos de San Cayetano, Malagana y San Basilio de Palenque.
En Magangué, le dijo al fiscal, que los jefes urbanos eran ‘Conejo’ y ‘Sebastián’, que salieron de la zona por problemas con Mancuso. Había mucho movimiento de comandantes. En esa época crearon también una contraguerrilla móvil al mando de alias ‘Rubén’, quien había estado provisionalmente en El Guamo y fue remplazado por ‘El Gallo’, uno de los responsables de la masacre de El Salado.
Cuando Mancuso y Castaño ordenaron el traslado de ´La Chave’ al estado mayor de las AUC, fue remplazada por Edwin Tirado Mejía, alias ‘El Chuzo’. Es decir, que en un período de dos años, entre 1996 y 1997, en la región de Los Montes de María, las Accu tuvieron como jefes a ‘Darío’, ‘La Chave’, ‘Rubén’ o ‘El Guajiro’, ‘Mario’, ‘El Negro Ricardo’, ‘Sebastián’ y ‘El Chuzo’.
Pero ‘El Chuzo’ también estuvo poco tiempo como jefe en Los Montes de María, pues dijo Borré que, "al parecer Mancuso habría dado la orden de recogerlo porque tenían muchas quejas de robos de carros en la Troncal y había subid el robo de ganado".  La orden de asesinar a Edwin Tirado la llevó ‘Pitufo’, quien la pasó a ‘90’, después a ‘Mario’, y a ‘Rubén’, quien se la transmitió a ‘Javier’ para que la ejecutara. Lino Arias remplazó a ‘El Chuzo’.
En cumplimiento de la orden, ‘Javier’ ordenó montar un retén entre San Pedro y Magangué. La orden era matar a Tirado  en una emboscada y pintar el carro atribuyéndole la acción al frente 37, pero ‘El Chuzo’ se olió el operativo y consiguió que lo sacaran en un carro oficial.
Borré Barreto contó que en Magangué acamparon en la finca de Álvaro Botero, que era el fundador de otra Convivir. Aseguró que el jefe de esa cooperativa era a Edwar Cobos Tellez, alias ‘Diego Vecino’. En los días que estaban por Magangué, contó que consiguieron que dos guerrilleros se les entregaran y que les contaron que la guerrilla del ELN tenía en su poder 3.000 reses robadas.  Alias ‘Javier’ dijo que le avisaron a Mancuso y éste envió 120 hombres desde Tiquisio, en el Sur de Bolívar. En Puerto Pajón se enfrentaron con la guerrilla y mataron a tres guerrilleros y en El Coco, Tiquisio, tuvieron otro enfrentamiento en el que hubo otros tres muertos y desplazamiento la población.
En ese recorrido, dijo Borré,  "decomisaron un tractor y ocho motores fuera de borda para chalupas y barquetas". Y contó que cuando llegaron a Coca, un caserío de Tiquisio, mataron a otros tres en las afueras de un billar, al pie de la plaza. En el recorrido se enfrentaron con hombres del Eln y del frente 37.
Después, cuando dieron por terminada su correría sangrienta, se regresaron a Guaranda, a orillas del río Cauca, y en su camino se fueron llevando reses sin importar quiénes fueran sus propietarios. "Al que reclamara lo matábamos", dijo. Y contó un caso de un campesino que les rogó que no se le llevaran sus vacas, pues era su único capital, y ellos lo mataron por reclamar. Consiguieron reunir unas 2.800 reses que cargaron en barcazas con remolcadores por el río Magdalena hasta la finca Jesús del Río, de Ramírez. Éste finquero fue condenado por concierto para delinquir años después, y el Estado incautó esta hacienda suya, y ésta pasó a manos de la Dirección Nacional de Estupefacientes.
 ‘El Chuzo’ recibió el ganado robado y lo envió a fincas en Bucaramanga, Cesar y Barranquilla. Semejante cantidad de reses pasó desapercibida por media Costa Caribe sin que autoridad alguna se percatara.

‘Caliéntenme a Montería’
Alias ‘Javier’ participó en la primera masacre en el caserío de El Salado el 23 de marzo de 1997, cuando asesinaron a José Esteban Domínguez Álvarez, Ender Alfonso Domínguez Arias, a la profesora Doris Torres Medina y a Néstor Enrique Arrieta Pérez. En esa incursión a El Salado se llevaron a Álvaro Pérez, que fue devuelto con vida a los hermanos José y Eduardo Méndez, dueños de la finca ‘Las Yeguas’, y cabecillas de un grupo de autodefensas que se movía entre El Carmen de Bolívar, Córdoba y Zambrano. Los paramilitares acusaban a las víctimas de ser ladrones de ganado.
Para entonces ya las autodefensas hacían operativos contra la guerrilla para que la Fuerza Pública pudiera atribuírselos, cuando eran exitosos. Contó Borré que un día "Mancuso se presentó con un guía y nos dijo que había que rescatar a un ingeniero norteamericano, que era funcionario de Ecopetrol, y que el ELN lo tenía para arriba de Playón en San Onofre". Dijo Borré que en la operación murieron seis del ELN, les destruyeron un campamento y rescataron al ingeniero y dos camionetas. ‘El Negro Ricardo’ reportó el éxito de la operación a Mancuso y éste le dijo que sacara a los muertos hasta donde pudiera llegar la prensa. "Cuando llegamos –dijo Borré—  la policía estaba con Mancuso y ellos querían el ‘positivo’ para ellos, pero Mancuso les dijo que no y El Universal tituló: ‘Grupo Gaula de las Auc rescató al ingeniero de Ecopetrol’".
"Cuando Mancuso me vio, me jaló para donde él y me puso a disposición de ‘ La Chave’ y ‘Darío’, su esposo, quien se dedicaba a prestar dinero", dijo Borré. "Después de eso fue cuando entró a la urbana de los municipios de Los Montes de María y comenzó a andar por Córdoba, Sucre y Bolívar, como subordinado de Mancuso, que se reportaba todos los días a las cinco de la mañana".
Al poco tiempo, dijo Borré, hubo una reunión en La Capilla donde les entregaron fusiles con salvoconductos a nombre de la Convivir Horizonte. Unos días después, en Coveñas Javier Piedrahíta (un ganadero de la región) les entregó carné de su convivir y, aseguró Borré, Víctor Guerra en Sincelejo y Álvaro Botero en Magangué hicieron lo propio entregándoles identificación de sus respectivas convivir.
Organizados ya en esa estructura y con licencias legales para moverse sin problema, el grupo de Borré Barreto comenzó a realizar asesinatos selectivos. Primero, con la justificación de que el sindicato de maestros era responsables de las bombas en Montería, comenzaron a asesinar maestros, entre ellos al profesor Romero. En el crimen, según dijo ‘Javier’, participaron dos agentes de la policía, Wilfrido Ortiz y Sáenz. "Mancuso nos dijo que calentáramos a Montería", aseguró Borré, pues si se tranquilizaba la ciudad, la gente pensaría que ellos habían perdido poder. De ahí, desataron una ola de asesinatos contra maestros sindicalizados en esa capital.
Luego se fueron a Sincelejo, donde, dijo Borré, Salomón Feris Chadid, quien después sería alias ‘08’, les tenía organizada una reunión con la Policía. "Feris dijo en esa reunión que tenían ubicados a 32 guerrilleros, casa por casa, para irlos a buscar", dijo alias ‘Javier’. "Mancuso le contestó a Salomón que si quería acabar con Sincelejo en una sola noche’. De todas maneras Salomón coordinó con la Policía para el recorrido de muerte. El grupo de sicarios compuesto por diez hombres que acamparon en una finca en las afueras de Sincelejo a la que llegó Feris diciéndoles que después de las 12 de la noche Sincelejo era nuestro" Según relató, la policía les había asegurado que no iba a detenerlos. "Esa noche fue una noche de terror en Sincelejo. Sacábamos a la gente de sus casas y los matábamos en las terrazas acusados de pertenecer a las Farc", dijo ‘Javier’.
 Después de eso, el grupo se fue a pasar la calentura a Magangué. Estando allá fueron llamados, aseguró Borré Barreto, por Enilse López, ‘la Gata’, para decirles que había un guerrillero escondido en la parte de atrás del hospital de apellido Méndez. Le informaron a ‘La Chave’ y fueron a sacarlo, y se lo entregaron al grupo de ‘Omega’, quienes lo ejecutaron y lo echaron al Magdalena.  Dijo bajo juramento, que ‘La Gata’ se había encargado de cuadrar el operativo con el comandante de Policía.
De Magangué se fueron a los Montes de María en busca del profesor Atilio Vásquez, rector del colegio Diógenes Arrieta, a quien acusaban de pertenecer a la guerrilla. Vásquez fue asesinado el 27 de julio de 1997 y su cuerpo arrojado al Magdalena.
Posteriormente, y de acuerdo con las versiones de alias ‘Javier’, hubo una reunión con el comandante de la policía de San Juan Nepomuceno, la Infantería y el ex representante a la Cámara por Bolívar, César Arrieta Vásquez, quien colaboró en la elaboración de unas listas de desmovilizados de la guerrilla que manejaban la finca La Guaca, de los cuales algunos fueron asesinados unos y otros heridos. En Calamar, a pocos kilómetros, asesinaron y echaron al río al concejal Guillermo Bornachera.
Cuando ‘La Chave’ se fue para el estado mayor de las Auc, quedó como comandante ‘El Chuzo’, su cómplice en el homicidio del alcalde electo de San Jacinto, Carlos Quiroz Tiedjen. Le contó a la Fiscalía que las AUC operaba desde la finca La Siete y los jefes eran Vicente y Carlos Castaño, ‘Doble Cero’ y Mancuso. Alias ‘Javier’ llegó a ocupar durante seis meses el cargo de secretario del estado mayor. Tenía que atender las llamadas, clasificar noticias, recortar los artículos de prensa, organizar carpetas y "estar pendiente de que a Carlos Castaño, alias ‘Alex’ o ‘El Pelao’, no le faltaran sus Marlboros, su agua Brisa", según dijo al fiscal de Justicia y Paz.
Allí, según relató ‘Javier’, visitaban a Castaño políticos, periodistas, empresarios. Allí se tomaban decisiones de secuestrar, asesinar o incursionar en alguna región o contra alguien. Allí en La Siete, Castaño tenía cajas con centenares de fotos de masacres, tomas de poblaciones y muertos. Allí, dijo Borré, "escuché la orden de Mapiripán; la dio Castaño al comandante de esa zona. Allí se planificó la orden de asesinar a Borja, a Petro y a Piedad Córdoba".
Alias ‘Javier’ hizo curso para comandante en otra finca, La 35, y de allí se convirtió en jefe urbano de Los Montes de María.

La Guerra contra los Quiroz Tiedjen
En su nuevo cargo de jefe, Mancuso y Castaño le ordenaron a ‘Javier’ asesinar al alcalde electo de San Jacinto, Carlos Quiroz Tiedjen. El ex guerrillero del EPL, alias ‘Gorra pancha’ había dicho que los hermanos Quiroz eran del EPL y le habían regalado fusiles a esa organización. Cuando Mancuso conoció la información, dijo: "tírenlos al piso".
 El 31 de agosto de 1997, ‘Javier’ fue con alias ‘El Chuzo’ y otros hombres a matar a Freddy Quiroz, pero cuando éste los vio les abrió fuego desde su casa y se atrincheró en las bóvedas del cementerio. En el enfrentamiento resultó herido Jairo Ojeda, alias ‘Condor’ de las Auc. Freddy Quiroz quedó muerto. Sostuvo ‘Javier’ que el homicidio se ejecutó en coordinación con el teniente Oscar Alexander Solano Pedraza, comandante de la policía de San Jacinto. La balacera duró cerca de media hora.
Después del homicidio de Freddy, su hermano el alcalde electo puso mucha presión sobre la policía de San Jacinto. Se enteraron de ello, dijo Borré, porque el teniente Solano les informó a las AUC. Eso terminó acelerando la orden de matar al alcalde Carlos, la cual se cumplió el 6 de noviembre de 1997.
"Lo maté personalmente al frente de la terraza de su casa, le pegué seis tiros de 9 mm", dijo con tranquilidad Borré Barreto ante el fiscal de Justicia y Paz. "Fue en la tarde. Él salió de su casa caminando, vivía a mitad de cuadra. Yo lo vigilaba desde el billar de la esquina, donde simulaba que jugaba billar. El salió, al tiempo yo salí del billar, le caminé, él se confió. Eran como las cuatro de la tarde, lo ataqué por la espalda. El primer tiro se lo pegué en la cabeza, los otros cuando ya estaba en el suelo. En esa vuelta participaron Edwin Zambrano, alias ‘William’ y Alfredo Rúa Gómez. El alcalde quedó tirado ahí en el suelo y enseguida llamé a Mancuso para reportarle el éxito de la operación. Le dije: ‘Cayó el rey con armas de San Jacinto’".
El pasado 26 de abril (de 2011)  en medio de una balacera a la entrada de Barranquilla en las afueras de un concurrido centro comercial, Borré se bajó del vehículo en el que se transportaba con una comisión de la fiscalía de Cartagena, encabezada por el Fiscal 175 de exhumaciones Andrés Morales. Los guardias del Inpec le habían dado permiso para que se bajara y recogiera una ropa y víveres que su mujer le iba a entregar. Borré se bajó con tranquilidad, se subió a una moto y enseguida empezó la balacera. Fue irregular haberle permitido bajar del vehículo sin ninguna clase de escolta y sin las esposas. En el cruce de disparos resultaron heridos dos guardias del Inpec, dos transeúntes, y uno de los delincuentes que disparó contra la comisión judicial. Brayan, uno de sus hermanos, presumen las autoridades, participó en su fuga.
No era la primera vez que se fugaba. Ya en 2008 se había volado de la cárcel de Urrá y había sido recapturado.
En diálogo informal con funcionarios de policía judicial les habría dicho que él era la oveja negra de su familia, que él no se veía reinsertado en la vida civil, que el camino que había tomado cuando tenía 15 años no tenía vuelta atrás.
Se cree que hoy está en las filas de los ‘urabeños’.
13 de julio de 2011
29 de junio de 2011
©verdad abierta

el asesinato de jesús maría valle


Las claves detrás del asesinato de Jesús María Valle. Dos despachos judiciales en Medellín habían absuelto a dos comerciantes, quienes al parecer financiaron grupos paramilitares y promovieron el homicidio del defensor de derechos humanos.
Colombia. Las sentencias proferidas por dos despachos judiciales en Medellín en marzo y julio del 2001 a favor de los comerciantes y hacendados Jaime Alberto y Francisco Antonio Angulo Osorio, que los absolvió de toda responsabilidad en el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle Jaramillo, fueron invalidadas por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, por lo que se debe abrir nuevamente el proceso e investigarse de nuevo.
La decisión compromete las sentencias proferidas por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Medellín el 15 de marzo de 2001 y por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, que declararon inocentes a los hermanos Angulo Osorio por los delitos de homicidio agravado y conformación, dirección y financiamiento de grupos armados al margen de la ley dentro del proceso seguido por la muerte de Valle Jaramillo ocurrida el 27 de febrero de 1998 en su propia oficina del centro de Medellín.
Al momento de su muerte, este abogado se desempeñaba como profesor universitario y, a su vez, como Presidente en Antioquia del Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos, cargo desde el cual realizó varias denuncias contra el paramilitarismo en el departamento, especialmente en su municipio, Ituango, y los apoyos que recibía esa estructura armada ilegal por parte de la Fuerza Pública, políticos y hacendados de la región.
La anulación de las sentencias se dio luego de que la Fiscalía Quinta Delegada ante los Jueves Penales del Circuito Especializados adscrita a la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario le solicitara a la Corte Suprema de Justicia una acción de revisión del proceso.
La Fiscalía respaldó su petición en dos pronunciamientos de instancias internacionales: de un lado en el informe del 16 de octubre de 2006 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que le recomendó al Estado colombiano "llevar adelante una investigación imparcial y exhaustiva con el fin de juzgar y sancionar a todos los responsables materiales e intelectuales del asesinato del defensor de los derechos humanos Jesús María Valle Jaramillo".
De otro lado, se amparó en la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 27 de noviembre de 2008, que le ordenó al Estado colombiano "remover todos los obstáculos que impidan la debida investigación de los hechos, y utilizar todos los medios disponibles para hacer expedita dicha investigación y los procedimientos respectivos, a fin de evitar la repetición de hechos tan graves como los presentes".
Tres argumentos presentó la Fiscalía para sustentar la acción de revisión: primero, que el testimonio de un testigo es desestimado por los operadores judiciales en 2001 por cuanto era un militante de un grupo político de izquierda; segundo, que los fallos no realizaron ningún análisis de lo ocurrido antes del asesinato de Valle Jaramillo en relación con sus denuncias sobre la presencia paramilitar en Ituango; y tercero, que el fallo absolutorio de segunda instancia no adelantó un debate riguroso sobre las pruebas que comprometían a los hermanos Angulo en este homicidio.
En ese sentido, conceptuó la Fiscalía, "hubo incumplimiento del Estado para adelantar una investigación seria e imparcial", por lo que se hace necesario volver a investigar el asunto y dar con todos los responsables del crimen.
La Fiscalía Quinta Delegada destacó en su argumentación que las investigaciones realizadas en los procesos de los homicidios múltiples perpetrados en el corregimiento La Granja de Ituango y en el casco urbano entre junio de 1996 y enero de 1998 se recopiló bastante material probatorio que "de manera irrefutable ubica a los hermanos Angulo Osorio como los verdaderos responsables de haber llevado al municipio de Ituango el grupo de autodefensas que también perpetró la tan conocida masacre de El Aro", ocurrida en octubre de 1997.
Además, los comerciantes fueron señalados por el ex paramilitar Isaías Montes Hernández, alias ‘Junior’, quien integró para la época las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), en versiones rendidas ante fiscales de la Unidad de Justicia y Paz. Según él, ambos hermanos participaron y colaboraron en los hechos ocurridos en Ituango entre 1996 y 1998.
Esa versión fue corroborada por José Higinio Arroyo Ojeda, alias ‘85’, otro ex paramilitar que integró las Accu. De acuerdo con lo relatado ante un fiscal de Justicia y Paz, fueron los hermanos Angulo Osorio los que "decidieron establecer el grupo armado ilegal denominado autodefensas en el  municipio de Ituango". Además, dijo que ambos se reunían con los jefes paramilitares Carlos y Vicente Castaño en la finca de su propiedad llamada El Piñal.
Una investigación realizada por el Instituto Popular de Capacitación y la Corporación Jurídica Libertad publicada en octubre de 2010 sobre mecanismos de impunidad que favorecieron el paramilitarismo en Antioquia durante buena parte de la década del noventa y comienzos del dos mil, estableció que los hermanos Angulo lograban sortear la acción de la justicia gracias a una red de informantes que tenían en esa época entre los organismos judiciales, la cual los mantenía informados de procesos en su contra.
"La trascendencia de la decisión radica en la posibilidad que se abre penalmente para investigar a todos los que participaron en el crimen de Jesús María Valle Jaramillo, sobre todo en los autores intelectuales", afirma María Victoria Fallon, directora del Grupo Interdisciplinario por los Derechos Humanos, una organización no gubernamental que representa a la familia del jurista asesinado ante instancias internacionales.
Y es que días antes del crimen, Valle Jaramillo había acudido ante la Fiscalía Regional de Medellín para denunciar la existencia de un grupo paramilitar en Ituango. En ocasión dijo: "Yo siempre vi y así lo reflexioné que había como un acuerdo tácito o como un ostensible comportamiento omisivo, hábilmente urdido entre el comandante de la Cuarta Brigada (general Carlos Alberto Ospina), el comandante de la Policía de Antioquia, el doctor Álvaro Uribe Vélez, el doctor Pedro Juan Moreno y Carlos Castaño. Todo el poder de los grupos de autodefensa se ha consolidado por el apoyo que ese grupo ha tenido con personas vinculadas al Gobierno, al estamento castrense, al estamento policivo y a prestantes ganaderos y banqueros del departamento de Antioquia y del país".
Días después de esa declaración fue denunciado por un soldado de la IV Brigada del Ejército por los delitos de injuria y calumnia; además, fue señalado a través de un programa radial por el entonces gobernador Uribe Vélez como "enemigo del Ejército".
El asesinato de Valle Jaramillo fue cometido por supuestos miembros de la banda La Terraza, quienes recibieron órdenes de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’, en ese entonces un mediador entre las estructuras sicariales de Medellín y el vocero de las Accu, Carlos Castaño Gil.
Por este hecho fue condenado Castaño Gil y dos personas más, Álvaro Goez Mesa y Jorge Eliécer Rodríguez Guzmán, sin embargo, según la abogada Fallon, ninguno de los tres llegó a pagar un día de cárcel.
Por lo pronto y junto con la decisión de invalidar las sentencias favorables a los hermanos Angulo Osorio, la Sala de Casación Penal ordenó enviar su decisión a los Juzgados Penales del Circuito Especializados de Medellín,  "para que de inmediato se sortee el funcionario que ha de encargarse de adelantar el trámite del asunto a partir del momento en que tiene efectos la nulidad decretada".
Lo que vendrá ahora es un nuevo proceso en el que se intentará demostrar la participación de los hermanos Angulo en el crimen del defensor de derechos humanos, pero más allá de eso, se intentará esclarecer si detrás de este crimen hay agentes del Estado que impulsaron a los paramilitares a cometerlo, con el fin de acallar las acusaciones que venía haciendo públicamente Valle Jaramillo.
13 de julio de 2011
7 de julio de 2011
©verdad abierta

cómplices de los castaño


Los hermanos Castaño y sus cómplices en Cauca, Valle y Huila. El bloque paramilitar que delinquió en el occidente del país fue como un pulpo. Extendió sus brazos por cuatro departamentos con el apoyo de narcotraficantes, empresarios y políticos.
Colombia. El Bloque Calima fue el grupo paramilitar que delinquió durante seis años en Valle del Cauca, Cauca, Huila y Antioquia. Su creación y expansión en el occidente del país fue producto de vínculos entre los paramilitares de la Casa Castaño, los militares, empresarios y políticos de la región.
Así lo documentó una Fiscalía de Justicia y Paz durante la audiencia de legalización de cargos contra Hébert Veloza alias ‘H.H.’, exjefe paramilitar del Bloque Bananero que a partir de junio de 2000 dejó el Urabá antioqueño para crear el Bloque Calima, un grupo paramilitar que se desmovilizó con 564 hombres el 18 de diciembre de 2004 en Bugalagrande, Valle del Cauca.
Durante la audiencia, la Fiscalía contó en detalle los inicios de este grupo, cómo se expandieron desde el Valle del Cauca hacia los otros tres departamentos, y cómo hubo complicidad con funcionarios y organismos de seguridad del Estado.

Una Zona en Disputa
El Bloque Calima apareció en el Valle del Cauca, Cauca y Huila diez años después de que en estos tres departamentos existían grupos pequeños de autodefensas que, como en otras regiones del país, se enfrentaban a las Farc y Eln. Según la Fiscalía, los paramilitares no incursionaron en el norte del Valle por ser esta zona un imperio del narcotráfico del Cartel del Valle.
Allí los narcotraficantes se pelearon el poder que habían dejado los hermanos Rodríguez Orejuela tras entregarse a las autoridades estadounidenses. Así fue como se hicieron visibles los hermanos Henao, Andrés López, Víctor Patiño Fómeque, Wílber Varela alias ‘Jabón’,  Juan Carlos Ramírez Abadía alias ‘Chupeta’, Diego León Montoya alias ‘Don Diego’ y Luis Hernando Gómez Bustamante alias ‘Rasguño’, algunos de ellos muertos y otros presos por haber traficado por lo menos 500 toneladas de cocaína de Colombia a México.
Mientras en el Valle, pequeños grupos de autodefensa permanecían hacia el centro y sur de ese departamento, en Cauca Yesid Enrique Pacheco Sarmiento alias ‘Cabo’ entrenó a un grupo llamado Mártires de Ortega. "Era un grupo de indígenas que estaba peleando con la guerrilla. Ellos no tenían instrucción militar y les dimos conocimiento sobre manejo de armamento. Sabía sobre eso porque yo había sido suboficial del Ejército", dijo en versión libre el exparamilitar.
En Huila había otros grupos de autodefensas que se enfrentaban a las Cuadrillas 13 Cacique la Gaitana y 61 Cacique Timanco de las Farc. Luego, llegó el Bloque Calima y el Bloque Central Bolívar, que tuvo presencia en ocho departamentos.
Según la Fiscalía, los puntos donde se ubicaron los grupos armados ilegales eran clave para el control de las rutas del narcotráfico. Además de combatir a la guerrilla, con este pretexto fue que los paramilitares se financiaron y llegaron a la región.

‘Castaño y la Gente Nos Llamaron’
Los paramilitares de las Autodefensas de Córdoba y Urabá, Accu, llegaron al Valle del Cauca durante el segundo semestre de 1999 por orden de los hermanos Carlos y Vicente Castaño. Según contaron exparamilitares en versiones libres, las Accu arribaron en el occidente porque así se los solicitaron a los Castaño personas que estaban cansadas de las extorsiones y los secuestros.
Para hacer la primera incursión, la Casa Castaño envió un grupo de 50 paramilitares a Cartago a cargo Rafael Antonio Londoño Jaramillo alias ‘Rafa’. Los paramilitares se ubicaron en una finca de Tuluá donde instalaron una base para comenzar a delinquir en la región. A los pocos meses alias ‘Rafa’ fue enviado al Putumayo para crear el Bloque Sur y entregó el grupo del Valle a David Hernández Rojas alias ‘José’ o ‘39’ y a Norberto Hernández Caballero alias ‘Román’.
Un mes después, la Casa Castaño envió otro grupo 40 paramilitares a cargo de Elkin Casarrubia Posada alias ‘El Cura’, alias ‘Catori’ y alias ‘Chiquito Político’, que se encargaba de enviar comunicados a los medios. En cada lugar donde hacían presencia dejaban grafitis y panfletos, como el que repartieron en julio de 1999.
"Atención. Las Autodefensas informan que hemos conformado el Frente de Guerra Occidental que empieza a operar en el Valle, por el azote de la guerrilla y el abandono del Estado. Le damos tres opciones a la guerrilla: hacer la guerra, se uniforman o se mueren de civil o abandonar la región. A los habitantes que viven en zona de guerrilla les damos tres opciones: abstenerse de colaborar con la guerrilla, se unen con nosotros a la causa o abandonan la región. Los amigos de los guerrilleros son nuestros enemigos, y nuestros enemigos se mueren", señalaba el panfleto.
Según lo documentó la Fiscalía, los narcotraficantes del Norte del Valle empezaron una disputa por las rutas del narcotráfico en el departamento. "Al parecer, alias ‘Jabón’ financiaba a la guerrilla para manejar las rutas por el Cañón de Garrapatas. Como alias ‘Don Diego’ se quedó sin apoyo, entonces empezó a financiar a los paramilitares y les pidió que le cuidaran unos laboratorios. Alias ‘Román’ lo hizo por algunos meses hasta cuando Carlos Castaño lo desautorizó", explicó la Fiscalía.
El 31 de julio de 1999 los paramilitares realizaron la primera incursión en la vereda La Moralia, en Tolú, cuando se celebraban las fiestas de la Virgen del Carmen. Ese día, los paramilitares llegaron en dos camiones y tras exhibir una lista de ‘objetivos militares’ asesinaron a dos pobladores señalándolos de ser presuntos colaboradores de la guerrilla. Durante los siguientes dos meses, los paramilitares hicieron presencia en Chorreras y El Placer, así como en los municipios de Bugalagrande, San Pedro y Sevilla.
"En 60 días los paramilitares cometieron varias masacres asesinando a 37 personas acusándolas de ser supuestos guerrilleros. En el primer mes desplazaron a 730 personas que terminaron refugiándose en albergues temporales en Tuluá y Buga. Comenzó el terror", dijo la Fiscalía.
A mediados de 2000, por orden los Castaño, la ‘línea de mando’ del grupo cambió. David Hernández Rojas alias ‘José’ o ‘39’ prescindió de alias ‘Román’ y nombró como segundo, tercero y cuatro a exmilitares que apoyaban a las autodefensas. El 28 de julio de 2002 en Tuluá alias ‘Román’ fue asesinado por orden de alias ‘José’ por haber planeado un presunto autosecuestro en el que le exigía 250 millones de pesos a los ‘paras’ por la liberación de su padre.
Hasta mayo de 2000 el grupo paramilitar que delinquía en el Valle estuvo a cargo de alias ‘Román’, seguido por Bladimir González alias ‘Marcos Gavilán’, alias ‘El Cura’, alias ‘Catori’ y Jair Alexánder Muñoz alias ‘Sisas’. Ese mes al Casa Castaño envió a Hébert Veloza alias ‘H.H.’, que delinquía en el Eje Bananero desde 1996, para que creara el Bloque Pacífico, con injerencia en el Darién, Buenaventura y la costa pacífica del Chocó. "De forma inicial los Castaño plantearon el bloque como un grupo independiente del Calima, pero eso no sucedió", dijo la Fiscalía.

‘H.H.’, el Negociante
Por las diferencias que había entre alias ‘José’ o ‘32’ y alias ‘Román’ y el antecedente de prestar ‘servicios’ al narcotraficante ‘Don Diego’, los Castaño nombraron a ‘H.H.’ como jefe paramilitar del grupo del Valle del Cauca, que a partir de julio de 2000, recibe el nombre de Bloque Calima.
En versión libre del 22 de enero de 2009, alias ‘H.H.’ contó que para expandir el Bloque de Tuluá hacia Buga, San Pedro, Bugalagrande, Palmira y Pradera organizó una reunión con jefes paramilitares, narcotraficantes y empresarios de la ganadería e ingenios azucareros para financiarse. "Se acordó que aportarían $250 millones de pesos, y que lo harían por medio a alias ‘Gordo Pepe’. Lo único que dijeron los narcotraficantes es que fuera discreto porque ellos estaban negociando la entrega con el gobierno de Estados Unidos", leyó la Fiscalía.
Alias ‘H.H.’ nombró como jefe militar del Bloque Calima a alias ‘El Cura’ y como jefe financiero a Juan Mauricio Aristizábal alias ‘El Fino’. Luego creó seis frentes que delinquieron así:

Frente Central: Tuvo presencia en Valle del Cauca en Tuluá, Buga, Bugalagrande y San Pedro. Luego se extendió a Trujillo y Andalucía. El grupo estuvo a cargo de alias ‘El Cura’ y ‘Marcos Gavilán’. El Frente delinquió hasta la desmovilización.
Frente Cacique Calarcá: Delinquió en Sevilla y Caicedonia en el Valle y en algunos municipios del Huila. Entre 2000 y 2001 el grupo estuvo a cargo de alias ‘Juan’, ‘Alfredo’, ‘Carlos’ y ‘Siete’. Luego fue entregado a José de Jesús Pérez alias ‘Sancocho’, que venía como jefe de los paramilitares del Cauca. En 2002 la misión de alias ‘Sancocho’ era montar un bloque en el Huila que tuviera también presencia en Tolima. El Frente delinquió hasta la desmovilización.
Frente La Buitrera: Desde 1999 los paramilitares comenzaron a crear este grupo para delinquir en Palmira, Pradera y Candelaria, en el Valle. Con la llegada de alias ‘H.H.’ a la región, el Frente fue reforzado con 20 paramilitares que tuvieron presencia en Cerrito, Ginebra y Guacarí, en el departamento, así como en Miranda y Corinto, en Cauca. El Frente estuvo a cargo de alias ‘Ramiro’, ‘Julián’, Juan de Dios Úzuga David alias ‘Giovanny’ y ‘Andrés’. Los 150 paramilitares que delinquieron en este grupo lo hacían desde La Buitrera, corregimiento de Palmira.
Frente Pacífico: Aunque los hermanos Castaño pretendían que este una fuera un bloque a cargo de alias ‘H.H.’, el grupo terminó siendo un frente. Según lo confesaron varios exparamilitares en Justicia y Paz, entre marzo y abril de 2000 la Casa Castaño le ordenó a alias ‘H.H.’ hacer inteligencia en el Darién y en la costa pacífica chocoana. ‘H.H.’ se comunicó con un coronel en el Tolima quien a su vez lo relacionó con un paramilitar que manejaba las bandas delincuenciales en Buenaventura. ‘H.H.’ envió a alias ‘El Fino’, el financiero del Calima, a hacer inteligencia al puerto.
"Debido a que los comerciantes de Buenaventura le escribieron a Carlos Castaño de que estaban cansados del secuestro, me llamaron para una reunión en el Urabá donde me ordenaron ir a Buenaventura. Llegué para una Semana Santa y recopilé información sobre los responsables de los secuestros. Le di esa información a alias ‘H.H.’, quien a su vez le dio el reporte a Vicente Castaño. Fue así como decidieron regresar con gente para meterle mano dura al puerto de Buenaventura", dijo alias ‘El Fino’ en versión libre del 21 de junio de 2010.
Según la Fiscalía, por orden de los Castaño 54 paramilitares de los 200 que delinquían en Tuluá a cargo de alias ‘José’ o ‘39’ fueron enviados en camiones al casco urbano de Buenaventura. Allí los paramilitares reclutaron a jóvenes de las bandas delincuenciales para obtener información sobre el Frente 30 de las Farc. Algunos de los guerrilleros se sumaron a las filas de este frente que intentó incursionar Guapí, Cauca, donde delinquía el Bloque Central Bolívar.
Frente Yumbo: Tuvo injerencia en Yumbo, Vijes, Restrepo, La Cumbre así como en Cali, la capital de Valle. El grupo se financió con el hurto de gasolina del poliducto de Ecopetrol y estuvo a cargo de alias ‘Arley’, ‘La Marrana’ y alias ‘El Chacal’.
Frente Farallones: Fue el delinquió en más territorios, distribuido en dos grupos:

El primero delinquió en Cauca. El grupo instaló bases en los municipios de San Miguel y Buenos Aires, y entrenó paramilitares cerca de una escuela de niños. Alias ‘Sancocho’, que estaba a cargo del Frente en Buenaventura, fue nombrado jefe de este nuevo grupo.
A partir de 2000 aparecieron los primeros grafitis en este departamento, según lo reseñó el diario El Liberal, de Popayán. En junio de ese año, los paramilitares instalaron un retén ilegal en la vereda La Ventura, en Buenos Aires, para controlar la entrada de personas a ese municipio. "Los paramilitares empezaron a establecer normas para el ingreso de alimentos de las familias, que no podía superar los $50 mil pesos. Comenzaron a asesinar a personas en las veredas del municipio o en sitios cercanos a este como la masacre del Alto Naya en abril de 2001", dijo la Fiscalía.
Luego, los paramilitares empezaron a delinquir en otros municipios del Cauca como Santander de Quilichao. Luis Alexánder Gutiérrez alias ‘El Capi’ dijo en una versión libre que en octubre de 2000 comenzaron a asesinar a personas señaladas de ser presuntos guerrilleros y arrojaron sus cuerpos a un sitio conocido como La Balsa, por donde pasaba el río Cauca". Armando Lugo, que trabajaba en la Defensa Civil y realizaba jornadas de salud por las veredas de este municipio, realizó varios de esos señalamientos. Luego se unió a los paramilitares bajo el alias de ‘Cabezón’.
En diciembre de 2000 los paramilitares ingresaron a de Puerto Tejada con el pretexto de combatir a ‘Los Agradandos’, una banda delincuencial que se dedicaba al tráfico de drogas. Según datos de la Fiscalía, entre enero y septiembre fueron asesinadas 168 personas en ese municipio.
A partir de 2001 el Frente se extendió hacia el centro y sur del departamento, teniendo presencia en Popayán. El 15 de enero de 2001 a 10 minutos de Popayán cometieron la masacre de La Rejoya donde fueron asesinadas diez personas que se movilizaban en un bus tipo chiva. En versión libre, Jaime Manuel Mestre alias ‘Romario’ dijo que la masacre se cometió con apoyo del Batallón José Hilario López de Popayán y del entonces gobernador Juan José Chaux, investigado por sus presuntos nexos con los paramilitares. Sin embargo, alias ‘H.H.’ aseguró que "si bien Chaux tuvo vínculos con nosotros, no estuvo involucrado en esta masacre".
Luego, el Frente delinquió en Tambo, Patía y Mercaderes. Según la Fiscalía, el Frente Farallones delinquió en 22 de los 42 municipios de este departamento. En el Huila un segundo grupo tuvo injerencia principalmente en Pitalito a cargo de José de Jesús Pérez alias ‘Sancocho’.  

Para Exterminar el Bloque Metro
Los paramilitares del Bloque Calima también incursionaron en Medellín para exterminar el Bloque Metro, el grupo paramilitar a cargo de Carlos Mauricio García alias ‘Doble Cero’. Según lo documentó la Fiscalía, los hermanos Castaño le ordenaron a alias ‘H.H.’ prestar un grupo de hombres para enfrentar a quien fue un hombre de confianza e instructor de los paramilitares, por diferencias con los Castaño relacionadas con la desmovilización.
Por instrucción de los Castaño, alias ‘H.H.’ envió 50 paramilitares del Bloque Calima a Medellín para cercar al Bloque Metro y asesinar a ‘Doble Cero’. Con aportes de otros grupos paramilitares de la Casa Castaño, el grupo sumó 400 hombres. "A todos estos hombres se les dotó con fusiles y se movilizaron hasta Santo Domingo, Antioquia, a cargo de Elkin Casarrubia alias ‘El Cura’. La guerra la ganaron en septiembre de 2003 y capturaron a 12 integrantes del Bloque Metro que luego fueron asesinados", narró la Fiscalía.
13 de julio de 2011
9 de julio de 2011
©verdad abierta

así traficó el tuso sierra


Comprar armas con alijos de cocaína fue la función central de Juan Carlos Sierra Ramírez, alias ‘el Tuso’, dentro de la estructura paramilitar. La mayoría de las transacciones se hicieron en Honduras.
Colombia. A través de rutas marinas y aéreas, Juan Carlos Sierra Ramírez, alias ‘el Tuso’, logró introducir al país fusiles y abundante munición con destino a los distintos bloques de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), a cambio de cientos de kilos de cocaína producida en el Nudo del Paramillo, el Bajo Cauca, el Sur de Córdoba, el Magdalena Medio y la Sierra Nevada de Santa Marta.
Los detalles de estas operaciones de tráfico de armas y droga realizadas entre 1998 y 2001 se conocieron durante una audiencia de imputación de cargos ante un Magistrado de Control de Garantías realizada en Medellín por la Fiscal 20 de la Unidad de Justicia y Paz, Adriana Restrepo, quien precisó que este ex paramilitar y narcotraficante introdujo al país 1.724 fusiles AK-47 y cientos de miles de municiones para estas armas.
De acuerdo con lo expuesto por la fiscal Restrepo, para sacar la cocaína e ingresar las armas, alias ‘el Tuso’, en asocio con los jefes paramilitares Carlos Castaño Gil, Salvatore Mancuso y Ramiro Vanoy Murillo, utilizó rutas marítimas, que partían de puertos clandestinos ubicados en Tumaco, sobre el Océano Pacífico, y San Bernardo del Viento y Mendihuaca, en el Océano Atlántico; y rutas aéreas, desde una pista clandestina conocida como Torre 80, ubicada entre los municipios de Nechí, en el Bajo Cauca antioqueño, y Ayapel, en sur de Córdoba.
Alias ‘el Tuso’ ingresó a la estructura paramilitar a finales de 1996 por invitación del confeso narcotraficante y ex inspector general de las Auc, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’, y permaneció en ella hasta su desmovilización, ocurrida en agosto de 2005 con el Bloque Héroes de Granada. Su extradición a Estados Unidos se produjo el 13 de mayo de 2008 junto a otros 13 paramilitares más, y desde una prisión federal de ese país ha continuado compareciendo al proceso de Justicia y Paz, escenario en el cual detalló las operaciones clandestinas.
En varias oportunidades, este paramilitar y confeso narcotraficante se ha referido a los supuestos nexos de políticos antioqueños con la llamada ‘Oficina de Envigado’, una estructura que fue funcional al paramilitarismo y al narcotráfico, y de la que hicieron parte varios de los jefes de las Auc que se desmovilizaron en concordancia con los acuerdos con el Gobierno Nacional, pero que luego fueron extraditados a Estados Unidos o se entregaron por su propia voluntad.

Operaciones en Detalle
En dos operaciones clandestinas realizadas en 1998 y coordinadas por alias ‘el Tuso’ se intercambiaron 2.350 kilos de cocaína de propiedad de Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias ‘Macaco’, comandante del Bloque Central Bolívar, por 570 fusiles usados AK-47 de fabricación rusa y más de 750 mil balas. En ambas ocasiones, el alucinógeno salió del corregimiento El Piamonte, de Cáceres, Bajo Cauca antioqueño, y fue trasladado en vehículos de doble fondo hasta el corregimiento El Dos, del municipio de Turbo, desde donde se embarcó con destino a Honduras, atravesando el Golfo de Urabá.
El sitio de llegada de la cocaína era un puerto clandestino en las playas de La Ceiba, la tercera ciudad más importante del país centroamericano y con costas en el mar Caribe. Una vez descargada la droga, se recogieron las armas y las municiones, las cuales ingresaron al país por el Golfo de Urabá y fueron trasladadas sin mayores problemas al Bajo Cauca antioqueño.
En 1999, se realizaron otras dos operaciones de intercambio de cocaína por armas. La primera de ellas se realizó a través del puerto de Tumaco, en Nariño. De acuerdo con lo confesado por Sierra Ramírez, en esa ocasión se movieron 1.424 kilos de droga aportados por Carlos Castaño Gil y Salvatore Mancuso y acopiada en el Nudo del Paramillo. Desde allí la trasladaron en dos helicópteros, uno tipo Hughes 500 y el otro un Bell 2006 Jet Ranger, hasta la desembocadura del río Mira, en Tumaco.
Una vez en el puerto, el alucinógeno fue cargado en lanchas rápidas al servicio del jefe paramilitar Guillermo Pérez Alzate, quien tenía el dominio de esa región con el bloque Libertadores del Sur. La droga fue transportada hasta un sitio en alta mar, a unas 150 millas náuticas de la costa, donde esperaba el buque mercante Nativa, de bandera panameña. Allí se intercambió la cocaína por 332 fusiles usados AK-47 de fabricación rusa, que habían sido embarcados en algún puerto de Centroamérica.
Las armas fueron llevadas hasta la desembocadura del río Mira y cargadas en las dos aeronaves, que viajaron hasta dos puntos específicos del departamento de Córdoba para ser desembarcadas: la finca Las Tangas, del corregimiento Villanueva, para dejar allí las que le correspondían a Carlos Castaño Gil, y la cancha de fútbol del municipio El Guadual, donde dejaron las de Salvatore Mancuso.
En esa ocasión, se habían negociado 997 kilos de cocaína por el armamento para las Auc y los restantes 427 kilos se pagarían en efectivo una vez fuera puesta en el mercado europeo; no obstante, el buque mercante fue interceptado en Arica, Chile, el 17 de enero de 2000 y la droga fue confiscada, lo que significó una pérdida económica para las Auc.
La segunda operación clandestina en 1999 se realizó a través de San Bernardo del Viento, en Córdoba. En esa ocasión, se enviaron hasta La Ceiba, Honduras, en lanchas rápidas 1.200 kilos de cocaína de propiedad de Carlos Castaño Gil, quien la envió desde la finca Las Tangas en camiones de doble fondo. Las naves fueron acondicionadas en la Marina Cispatá. La droga fue intercambiada por 205 fusiles usados AK-47 de fabricación rusa y 200 mil tiros, los cuales fueron enviados a Castaño Gil a la finca conocida como El Siete, en Villanueva, Córdoba, en camiones con doble fondo.
En el año 2000, se realizaron otras dos operaciones clandestinas, una marítima y a otra área. La primera de ellas utilizó el balneario de Mendihuaca, en la Guajira. Desde allí, y en lanchas rápidas, se enviaron a alta mar 2.287 kilos de cocaína, de los cuales 562 kilos le pertenecían a Carlos Castaño Gil. A unas 150 millas náuticas estaba el buque mercante Jean Paul. Una vez en el lugar, se procedió a intercambiar la droga del jefe paramilitar por 133 fusiles usados AK-47 de fabricación rusa, los cuales fueron llevados a la costa y empacados en camiones de doble fondo, los cuales viajaron sin ningún inconveniente hasta Valencia, en Córdoba, donde fueron entregados a Castaño y Mancuso.
La operación aérea se realizó entre una pista clandestina ubicada en San Pedro Sula, Honduras, y un lugar conocido como Torre 80, ubicado en zona rural entre los municipios de Ayapel, en Córdoba, y Nechí, Bajo Cauca antioqueño. En esa ocasión, se cargó un avión tipo un avión Twin Otter D80 con 1.200 kilos de cocaína de propiedad del entonces paramilitar Ramiro Vanoy Murillo, alias ‘Cuco’, jefe del Bloque Mineros. La aeronave viajó hasta el país centroamericano y a su regreso trajo 150 fusiles usados AK-47 de fabricación rusa.
Una vez bajo el control paramilitar, parte de las armas fueron enviadas en uno de los helicópteros de Salvare Mancuso a la finca El Siete, en Villanueva, Córdoba; la otra parte le fue entregada a alias ‘Cuco’.
En el 2001 se volvió a repetir esa operación, haciendo el mismo intercambio, 1.200 kilos de cocaína por 150 fusiles AK-47, pero esta vez se empleó un avión Aerocomander que decoló con el alucinógeno desde el sitio Torre 80 y aterrizó en San Pedro Sula, Honduras, donde se realizó el intercambio de armas por drogas, regresando con el armamento, y distribuyéndose nuevamente entre los jefes paramilitares Carlos Castaño Gil y Ramiro Vanoy Murillo.
Por último, una nueva operación clandestina marítima se realizo en el 2001. En esa ocasión, se recurrió a la ruta del río Mira y el puerto de Tumaco, hasta donde llegaron 787 kilos de cocaína enviados en helicóptero por Castaño Gil desde Córdoba con el fin de ser intercambiados en altamar por 184 fusiles AK-47. La operación tuvo un éxito.
Por todas estas operaciones, la Fiscalía 20 de la Unidad de Justicia y Paz le imputó los delitos de concierto para delinquir, tráfico, fabricación y porte de estupefacientes; fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo de las Fuerzas Armadas; financiación del terrorismo  y administración de recursos relacionados con actividades terroristas; y lavado de activos.
12 de julio de 2011
©verdad abierta

gil y el bloque central bolívar


Luis Alberto Gil y el Bloque Central Bolívar de las Auc. Detrás de la sanción de la Procuraduría de destituir e inhabilitar por 20 años al polémico político santandereano, se encuentra la historia de un exguerrillero del M19 que se alió con paramilitares para lograr el poder en su región.
Colombia. El Ministerio Público inhabilitó al ex senador santandereano después de considerar que existen pruebas de que se alió con paramilitares del Bloque Central Bolívar (BCB)  a cargo de Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’, Rodrigo Pérez alias ‘Julián Bolívar’ e Iván Roberto Duque Escobar alias ‘Ernesto Báez’.
Gil, durante el primer día de juicio ante la Corte Suprema, aceptó que, a finales de diciembre de 2001 y en enero de 2002, se reunió con  ‘Ernesto Báez’. Sin embargo, aclaró que el encuentro sólo obedeció para asegurarse de que no corría peligro, ya que él había sido militante del M-19.
El ex senador reconoció que la primera reunión con ‘Báez’ fue en Medellín a mediados de diciembre de 2001. Según explicó, fue el diputado antioqueño Leonardo Zapata quien lo recogió en el aeropuerto y lo llevó hasta el sitio donde se reunieron con el jefe paramilitar, primero en un apartamento ubicado cerca del Centro Comercial El Tesoro y luego en un restaurante en la vía Las Palmas. "Yo conocí a Leonardo Zapata por medio del dirigente gremial Carlos Higuera", dijo.
Según Gil, una segunda reunión con ‘Ernesto Báez’ se dio en enero de 2002 en Puerto Berrío, Antioquia. "Viajé con el diputado de Barranca Luis Francisco Guarín a esa reunión, que también fue programada por Leonardo Zapata. Eso fue al mediodía, como a 10 minutos del municipio, y  recuerdo que fue en una mansión. Los concejales de Barrancabermeja estaban reunidos desde por la mañana con ‘Ernesto Báez’".
Gil dijo "las citas las definían ellos (paramilitares) y fui para saber si me podía lanzar porque era tachado de pertenecer a la izquierda. El encuentro fue para hablar de seguridad. Supe que Báez estaba hablando con los concejales de formar una lista (al Congreso) por el Movimiento Alternativo Regional (MAR), pero supe por los concejales que no aceptaron", comentó.
El ex senador santandereano dijo que se reunió al menos cinco veces con los concejales de Barrancabermeja, para llegar a un posible acuerdo entre Convergencia y el MAR en la apuesta por las elecciones. "Ellos querían encabezar la lista al Senado y no llegamos a un acuerdo porque para ese año había voto preferente. Fue cuando ellos postularon a Juan Martín Caicedo como cabeza de lista al Senado", dijo Gil. Para ese período el MAR postuló a Rubén Darío Sánchez a la Cámara.
Gil negó que las autodefensas hubieran incidido en la conformación de las listas al Congreso en 2002, argumentando que las fechas de las reuniones con ‘Baez’ no coinciden con las de la selección de los candidatos.
Además, el político negó su participación en una tercera reunión con los paramilitares, esta vez en el Hotel Chicamocha de Bucaramanga, en marzo de 2006, así como el haber recibido 1.000 millones de pesos por parte de Rodrigo Pérez Alzate alias ‘Julián Bolívar’, otro de los jefes paramilitares del Bloque Central Bolívar.

La Declaración de ’Baéz’
Por otra parte, en su declaración ante los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, ‘Baéz’ coincidió con las dos reuniones privadas a las que se refirió el ex congresista. La primera según cuenta, tuvo como propósito el que Gil le hiciera reclamos a ‘Baéz’ por las dificultades que tenían sus aliados políticos para hacer campaña por cuenta de las actividades del Bloque Central Bolívar en zonas como Sabana de Torres y Puerto Berrio.
Según ‘Báez’, se reunió con Gil, en un segunda oportunidad, para tratar el mismo tema y el incumplimiento del paramilitar respecto a su compromiso por garantizar la actividad política de todos los candidatos en diferentes zonas del país.
Sin embargo, durante la audiencia ‘Baéz’ aseguró que sí conoció directamente a los ex congresistas en diferentes reuniones públicas y privadas aunque nunca apoyó sus campañas al Congreso para el año 2002.
A la pregunta concreta sobre si ‘Báez’ había apoyado las campañas de Gil y Riaño al congreso en 2002, el ex paramilitar respondió "Yo no intervine en Santander en la campaña política en 2002". En el caso de Gil, ‘Báez’ sostuvo que no apoyó su campaña porque iba contra sus intereses puesto que el ya tenía a Carlos Clavijo como su candidato  al senado.

Las Versión de la Fiscalía
Las declaraciones de ‘Báez’ coinciden respecto a lugares y fechas con lo planteado por la Fiscalía en su resolución de acusación. En este documento en el que formalmente la Corte llamó a juicio a Gil y Riaño, la Fiscalía documentó una reunión en enero de 2002 entre Gil y los paramilitares ‘Ernesto Báez’ y Rodrigo Pérez Alzate alias ‘Julián Bolívar’.
El encuentro duró una hora y según la Fiscalía, tanto Gil como el exgobernador de Santander Hugo Aguilar querían sellar un pacto para favorecer a José Manuel Herrera y Nelson Naranjo, primer y segundo renglón de una de las listas a la Cámara por Santander de Convergencia Ciudadana.
A la reunión, realizada en Puerto Berrío, Antioquia,  también acudieron varios concejales de Barrancabermeja para que el Movimiento Alternativo Regional (MAR) apoyara a Nelson Naranjo. Así lo testimoniaron de forma inicial los ex concejales Morgan Egea Sánchez, Jesús Sanabria y José Agustín Quecho.

La Declaración de ’Diego Vecino’
El paramilitar Edwar Cobos Téllez alias ‘Diego Vecino’ dijo que fue testigo de una reunión del ex senador Luis Alberto Gil con algunos jefes de la cúpula de las Auc, durante un almuerzo citado por Vicente Castaño alias ‘El Profe’ en una finca de Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’, jefe militar del bloque Central Bolívar, Bcb. Sin embargo, aclaró desconocer que haya habido un pacto entre Gil y los paramilitares.
La declaración del jefe político del Bloque Héroes de los Montes de María le dio un giro al juicio que adelanta la Corte Suprema contra el senador Gil por nexos con paramilitares, ya que de esta reunión nunca antes se había hablado.
"Fue una sorpresa ver a varios políticos allí reunidos. Si uno ve políticos en una reunión de esas, deduce que tenía fines políticos. Pero yo no organicé esa reunión y no puedo decir si se habló de temas electorales. Con todo el respeto, señores de la Corte, tendrían que preguntarle eso a ‘Ernesto Báez’", dijo el paramilitar a los magistrados de la Sala Penal.
Según ‘Diego Vecino’, la reunión realizada en la finca de ‘Macaco’ se realizó para limar diferencias entre las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) a cargo de Carlos Castaño, y el Bcb, de alias ‘Macaco’ y Rodrigo Pérez Alzate alias ‘Julián Bolívar’, y establecer una estrategia política con miras a las elecciones regionales de 2002.

Intento de Soborno
En Febrero de este año, el paramilitar David Hernández López alias ‘Diego Rivera’ denunció ante la Corte Suprema que el exsenador Luis Alberto Gil y los exrepresentantes Alfonso Riaño y Ciro Ramírez se aliaron con el paramilitar Rodrigo Pérez Alzate alias ‘Julián Bolívar’, exjefe militar del Bloque Central Bolívar, en un presunto complot para desprestigiar al magistrado Iván Velásquez y sobornar a testigos en los procesos que el alto tribunal adelanta por ‘parapolítica’.
‘Diego Rivera’, quien declaró desde Estados Unidos por ser un testigo protegido de la DEA, aseguró que Ramón Ballesteros Prieto, abogado de Gil, lo citó en Nueva York a varias reuniones entre octubre de 2010 y febrero de 2011 para que declarara a favor de Gil y Riaño.
Este exsubteniente del Ejército y desmovilizado del Bloque Central Bolívar dijo que además de las reuniones, Ballesteros presuntamente le ofreció 100 mil dólares a nombre de alias ‘Julián Bolívar’ para que cambiara su testimonio.
"El 31 de octubre de 2010 en el Hotel Pensilvania, en Nueva York, Ballesteros Prieto me dijo: "David, mire, ‘Julián Bolívar’, Luis Alberto Gil, Alfonso Riaño y Ciro Ramírez van a arremeter contra su familia si usted no les colabora. Ellos son sus amigos. Colabóreles", contó a los magistrados.
Por medio de un agente jurídico del Departamento de Justicia de Estados Unidos, el testigo aportó al proceso correos electrónicos y grabaciones en audio y video de conversaciones entre el exparamilitar y Ballesteros, donde al parecer el abogado se reune con el desmovilizado y le pide que cambie su versión. Al mediodía del 15 de febrero de 2011, después de que el video fuera presentado en la Corte, agentes de la Dijin capturaron al abogado, quien aceptó los cargos por soborno ante un juez de control de garantías.
‘Diego Rivera’ dijo además que estuvo en la reunión del Hotel Chicamocha y que Danilo Camilo alias ‘Alfonso’ fue enviado por ‘Julián Bolívar’ para que en ese encuentro les entregara mil millones de pesos a los políticos de Convergencia para la campaña de 2006. El exparamilitar, protegido como testigo por la DEA, aseguró que Convergencia Ciudadana tuvo nexos con el Bcb.

¿Quién Es Luis Alberto Gil Castillo?
Nació en Cite, corregimiento de Barbosa (Santander), en una familia campesina. Creció en Piedecuesta, donde desde muy joven comenzó a ser reconocido como uno de los líderes del magisterio. Estudio química en la Universidad Industrial de Santander y fue integrante del M-19 como urbano de esa guerrilla para el nororiente colombiano. Recién graduado como profesional, el ‘Eme’ lo envió a la Libia de Omar Khadafi donde se entrenó durante seis meses en acción político-militar. A su regreso, siguió vinculado al magisterio de educadores del cual fue presidente y donde conoció a su esposa, Doris Clemencia Vega. Después de la desmovilización del ‘Eme’, Gil se lanzó a la política y fue elegido diputado de Santander en 1992 y 1997.
Según el acta de creación, el 25 de febrero de 1997 en Bucaramanga, Gil Casillo y 26 personas más fundaron el movimiento Convergencia Ciudadana que, en las elecciones al Congreso de 2010 y como una estrategia a su mala imagen por tener varios integrantes investigados por parapolítca, pasó a llamarse Partido de Integración Nacional, PIN. Por este partido, su esposa intentó aspirar al Senado pero no alcanzó una curul. En cambio, sí lo hicieron Nerthink Mauricio Aguilar, al Senado, y Didier Tavera, a la Cámara, hijo y antiguo secretario de Gobierno, de forma respectiva, del ex gobernador Hugo Heliodoro Aguilar.
Según los datos de la Registraduría, Luis Alberto Gil resultó elegido en 2002 como senador con 82.053 votos siendo un novato en su aspiración al Congreso. Su anterior cargo fue como diputado de Santander, elegido en 1997, con 17.764 votos. Para el período 2002-2006, Convergencia logró elegir como representantes a sus dos cabezas de lista: Durán con 34.495 y Herrera Cely con 36.006 votos, quien renunció a su curul por investigaciones por parapolítica, abriéndole el espacio a sus siguientes renglones.
En 2006, Convergencia alcanzó más curules: Gil mantuvo la del Senado con 73.742 votos, acompañado por Óscar Josué Reyes Cárdenas, con 55.556 votos. En la Cámara por Santander lo hicieron Alfonso Riaño con 52.678 votos, José Manuel Herrera Cely con 25.369 y Édgar Gómez Román (ex presidente de la Cámara y militante del liberalismo) con 19.126 votos.
El 11 de octubre de 2007 la Corte llamó a indagatoria al ex congresista santandereano por sus presuntos vínculos con los paramilitares. Ese día, Gil renunció a su investidura como senador del movimiento Convergencia Ciudadana, y desde el 24 de noviembre de 2008, se encuentra recluido en la cárcel La Picota.
13 de julio de 2011
11 de julio de 2011
©verdad abierta

la otra derecha colombiana


La derecha radical en Colombia está constituida por jóvenes estudiantes de universidades privadas en su mayoría. La patria, la familia y la religión son sus banderas. ¿Quiénes son y qué buscan?
Colombia. Son jóvenes universitarios. En su mayoría del Rosario, los Andes, el Externado y la Militar, entre otras en Bogotá, aunque también tienen conexiones con universitarios de Medellín, Cali, Popayán. Se califican a sí mismos como "ultranacionalistas". No están de acuerdo con la supremacía de la raza blanca, enfatizan, pues no quieren que se les confunda con los movimientos neonazis. De hecho, hay un grupo que trabaja con negritudes. Ellos son la nueva generación de colombianos que reivindican las banderas de la derecha, que tras las dictaduras habían caído en el descrédito.
En Colombia hay varios movimientos juveniles, pertenecientes a los partidos Conservador, Cambio Radical y La U, que proclaman valores como la familia, la tradición y la religión. Algunos salen a las calles a protestar en coyunturas específicas, otros prefieren el activismo en contacto con la gente y los hay quienes profesan su militancia publicando en la web. Se identifican con nombres como Vanguardia Nacional, Restauración Nacional, Juventudes Alzatistas, Reparación Nacional, entre otros.
La mayoría pide la libertad del coronel retirado Alfonso Plazas Vega, quien fue condenado en primera instancia por las desapariciones del Palacio de Justicia. Consideran que las condenas a los militares socaban la institucionalidad, y que el aparato judicial se ha politizado persiguiendo a militares y aliados del uribismo.
"Es un asunto de justicia elemental. No es justo ver a Navarro o Petro haciendo campaña política, mientras quienes le han servido a la patria son tratados como criminales", dijo a Semana.com Alfredo Mesa*, quien perteneció al movimiento Alianza Patriotas.
Uno de los movimientos que más ha sonado en los medios de comunicación en los últimos días ha sido Restauración Nacional. ¿La razón? Tras la columna de María Jimena Duzán titulada "Cuando la mano negra se indigna", publicada en Semana, y de las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos quien dijo que "la mano negra" estaba detrás del atentado al busto de Laureano Gómez el movimiento anunció, a través de LaSillaVacia.com que revelaría sus nombres. No obstante, al cierre de la edición aún no lo habían hecho.
En respuesta a la columna de Duzán, publicaron un editorial titulado "La derecha indignada" en el que califican de "mano siniestra" a "los sectores y familias que por años han manejado el poder político, económico y de medios de comunicación". Esa mano, dicen, "alimentada por la pluma liberal, punzante, calumniadora y mentirosa, es la que quiere endosar el atraso de nuestro país que ellos mismos causaron, a los conservadores, a los militares y a los católicos piadosos, a quienes no creemos en la voluntad de paz de las narco guerrillas…"
A propósito de los 20 años de la Constitución, en su página web, este grupo lanzó una diatriba contra la Carta a la que calificó de "ilegítima e inmoral". En su criterio, el procedimiento usado por la Corte Suprema de Justicia de entonces para permitir la convocatoria constituyente no fue legal. Para ellos, con esa figura se acabó con "105 años de la gloriosa constitución de la Regeneración". En el ideario de la mayoría de estos grupos se defiende la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

Las Conexiones Virtuales
En los blogs de estas organizaciones se replican las columnas de Fernando Londoño Hoyos, José Obdulio Gaviria, Plinio Apuleyo Mendoza, entre otros columnistas de derecha. También replican los artículos del periodista Ricardo Puentes Melo, quien ha cuestionado el papel de la justicia en varios casos contra militares y escritos en el blog Periodismo Sin Fronteras, y los del blog Atrabilioso, creado por Jaime Ruíz, un asiduo visitante de la web dedicado a difundir opiniones en contra de periodistas como Daniel Coronell, o de la fiscal María Ángela Buitrago (quien investigó el caso del coronel Plazas) o del padre Javier Giraldo (defensor de Derechos Humanos).
Estos medios entre sí también replican aquellas informaciones de los medios masivos de comunicación en los que se hace eco de sus posiciones ideológicas.
Mesa, sin embargo, aduce que "no conocemos ni a José Obdulio, ni a Miguel Gómez ni a Londoño, en persona. La información que se publica en esas páginas es producto de la afinidad con el pensamiento de algunas personas".

¿Más Que una Moda?
Una encuesta hecha en Bogotá por la Universidad de la Sabana a finales del año pasado parece advertir el auge de las ideas que profesan estos grupos.
Por ejemplo, según la encuesta, el 85 por ciento de de los bogotanos dijo estar de acuerdo con que a los menores de edad se les judicialice como a adultos cuando cometen delitos graves. En el mismo sentido, el 74 por ciento dijo no estar de acuerdo con la legalización del consumo de droga; y el 71 por ciento de los encuestados expresó su rechazo a la despenalización del aborto.
Carlos Medina,* un joven de 24 años estudiante de derecho que pertenece al movimiento Respuesta Nacional explica que la mayoría de los jóvenes que ingresan a esos movimientos lo hacen porque está de moda. Admite que estos grupos sí han crecido, a pesar de que siguen siendo una minoría.
En su caso, considera que se trata de ser consecuente con ideales, por esta razón su grupo no tiene página web, sino que se dedica a la discusión en reuniones cerradas. "No nos interesa que nos sigan, porque nuestra defensa es a la Patria. Creemos que la restauración institucional empieza por la restauración social", dice.
Medina confiesa que en algunos puntos de su ideario coinciden con la Tercera Fuerza. "Pero muchos de nosotros creemos que podemos luchar sin ser skinheads (cabezas rapadas)", agrega.
El ideario de Respuesta Nacional, al igual que los de la mayoría, considera enemigos a los "drogadictos" y homosexuales. En sus páginas en internet se advierten esas fobias con símbolos de prohibido y en el fondo una bandera de colores, entre otros íconos. "El argumento de los homosexuales es que es un asunto genético. Si eso fuera así, la humanidad estaría condenada a desaparecer, porque la reproducción es heterosexual", dice Medina.
La defensa de la familia es otro de los caballos de batalla de estos jóvenes. Mesa cuenta que hubo dos factores determinantes en su pensamiento: el asesinato por parte de la guerrilla de un tío y la pertenencia de su familia a un movimiento católico llamado Obra de María de donde provienen sus creencias religiosas. "La restauración social empieza por la familia. Es ahí donde la sociedad comienza a cambiar", dice.
A propósito del actual gobierno coinciden en que ha aflojado en materia de seguridad, "pues no hay otra forma de explicar que las emboscadas a policías y los ataques a patrullas den resultados".

La Participación Política
Estos grupos, a pesar del ruido que puedan generar en Internet, aún no tienen una representación significativa. Todos actúan por su cuenta. "La derecha está muy desorganizada porque, aunque tenemos objetivos comunes, actuamos de manera distinta", reconoce Medina. Sin embargo, a sus militantes sí les gustaría que la organización trascendiera. Jóvenes como Mesa, quien cuenta que hizo campaña por Juan Manuel Santos, trabajan directamente con partidos políticos. "Tenemos que pasar de la queja y actuar, tenemos que organizarnos. Y en aras de crear una disciplina de partido, pues decidimos trabajar con La U".
Él prefiere el debate político y considera que la interacción con otros movimientos contrarios es necesaria. "Creo en las instituciones, y por eso en la democracia", dice.
Otros como Medina consideran que primero hay que actuar en el barrio: "generar conciencia sobre la pertenencia a la comunidad, enseñar a respetar los público. No es tolerable permitir la existencia de una "olla" o la permanencia de un vago en el parque. Después sí pensamos en cambiar las instituciones, primero lo primero". Es lo que se podría llamar un "radical".

La Religión
Para Restauración Nacional cuyo logo es una "s" con una cruz roja encima, la tradición católica es el mayor símbolo de unidad nacional. Llama a su credo "religión benemérita de la Patria y elemento histórico de la nacionalidad". Así mismo se compromete a defender y promover "la herencia hispánica".
En Medellín, esta organización tiene una relación estrecha con el "Centro Cultural Cruzada, católicos en defensa de la Civilización Cristiana". Esta organización "de católicos preocupados por la crisis moral y social que sacude nuestra querida Colombia", ha trabajado activamente en contra de iniciativas de la administración de Alonso Salazar a favor del aborto o de lo que consideran promoción del homosexualismo.
Pero no todos ponen como bandera su religión. "Mientras que para Restauración Nacional sus principios son Dios, Familia y Patria, para nosotros es Familia, Sociedad y Patria", explica Medina. En su criterio, la religión es un asunto personal, pero la religión Católica es considerada por muchos de estos jóvenes un símbolo de unidad, que es lo que predican los nacionalismos.

Las Fuentes
Los conservadores Laureano Gómez, Gilberto Alzate Avendaño, Augusto Ramírez Moreno, son algunas de las figuras colombianas que inspiran a estos movimientos.
Pero también aparecen figuras como Jorge Eliécer Gaitán. En su primera entrada al blog de Vanguardia Nacional hay una respuesta al artículo publicado por María Valencia el pasado 9 de abril, en el que, según el autor del texto, ella refrenda "la falsa leyenda" de que a Gaitán lo mataron los conservadores y el liberalismo no gaitanista. En el artículo, su autor plantea que detrás de su asesinato estuvo el régimen de Stalin para "abrirle avenidas a los comunistas colombianos, quienes habían sido barridos de la escena política y de los sindicatos por la acción del gaitanismo". Y es que tanto para Medina como para Mesa, "Gaitán fue un nacionalista y no como han querido mostrarlo, un líder de izquierda".
Pero la mayoría de sus fuentes ideológicas están en el extranjero. Entre una larga lista de autores se encuentran el propio Hitler, pero también Robert Owen (Inglaterra) y Ramiro Ledesma (España), entre otros.

Qué Dicen los Expertos
En su artículo ¿Qué tan conservadores somos los colombianos?, publicado en Razonpublica.com, el experto en pensamiento estratégico Jorge Gaitán Villegas, advierte que la "derechización" es un fenómeno que viene de hace rato. En el Estudio Mundial de Valores de 1998, Colombia estaba más cerca de la "dimensión tradicionalista y conservadora", que de la "secular racionalista".
Lo nuevo es que los jóvenes, según los resultados de esa misma encuesta en 2005, se enmarcan en valores "tradicionalistas con una aspiración inicial hacia la autoexpresión".
Para Camilo Herrera presidente de Raddar y del Centro de Estudios Culturales-CENEC, en la población comprendida entre los 18 y los 25 años se ha incrementado la simpatía por valores conocidos como de "derecha".
En su criterio hay tres explicaciones para ello. "Primero, porque es una generación que ha crecido en el conflicto. Y para la que todo lo que huele a La izquierda se relaciona con la guerrilla. Segundo, porque busca distinguirse de la generación que le lleva más años, para la cual todo es relativo, mientras que ellos buscan otra vez valores absolutos. Y tercero, porque fue una generación que durante la formación de su identidad escuchó durante ocho años una palabra que se había refundido: patria".
Al respecto de si es un fenómeno global o nacional las opiniones varían. Para Herrera, expresiones políticas de derecha como el Tea Party en Estados Unidos podrían tener alguna incidencia, pero la radicalización de estos movimientos en Colombia es muy particular. "La tendencia mundial es a apartarse de los absolutos", dice.
No obstante, Medina considera que la derecha en el mundo ha venido creciendo y han obtenido conquistas electorales en países como Italia, Francia, Alemania y España. La diferencia es que allá son movimientos constituidos por personas de generaciones más viejas que "superaron la moda y pasaron ser consecuentes con su ideología. Acá todo es más lento, porque los procesos los vivimos con varias décadas de retraso".
12 de julio de 2011
8 de julio de 2011
©semana

destituyen a senador luis alberto gil


Procuraduría destituyó al senador Luis Alberto Gil por 20 años. El Ministerio Público tomó la decisión tras comprobar que el senador promovió y auspició grupos al margen de la ley en los períodos constitucionales 2002-2006 y 2006-2010.
Colombia. Como "la más alta sanción disciplinaria, destitución e inhabilidad general por el término de veinte años" calificó la Procuduría la medida impuesta al senador Luís Alberto Gil.
El procurador Alejandro Ordóñez tomó la decisión tras comprobar que Gil promovió y auspició grupos al margen de la ley, durante su período como senador de la República en los periodos constitucionales 2002-2006 y 2006-2010.
Según el comunicado, "dentro del proceso disciplinario quedó demostrado que el senador Gil Castillo y el líder del Bloque Central Bolívar de las autodefensas, Iván Roberto Duque Gaviria, sostuvieron una relación personal motivada en los intereses particulares que cada uno de ellos perseguía, lo cual se concretó en diversos encuentros y reuniones".
De acuerdo con la investigación, "a uno de esos encuentros fueron convocados los concejales del municipio de Barrancabermeja, integrantes del Movimiento Alternativo Regional (MAR), en el periodo 2001-2003, por el entonces senador en zona rural del municipio de Puerto Berrío, Antioquia".
El Ministerio Público considera que el objeto de dicha reunión, en la que participó Iván Roberto Duque Gaviria, alias ‘Ernesto Báez’, fue "solicitar el apoyo de los concejales para favorecer la pretensión de Gil Castillo, de conformar una lista de su movimiento Convergencia Ciudadana".
La Procuraduría explica que las pruebas testimoniales refieren a ‘Ernesto Baez’ como la persona que hace la propuesta para conseguir el apoyo político y sugiere como mejor opción una unión con los concejales, al tiempo que señalan una relación cordial entre Alberto Gil, Heliodoro Aquilar, Ernesto Báez y Julián Bolívar.
En el fallo de única instancia, el Procurador señaló que "las autodefensas crearon unas bases sociales y una relación con la clase dirigente de la región para la consolidación de su proyecto político".
12 de julio de 2011
11 de julio de 2011
©semana