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el médico condenado por asesinato


Alias ‘El Médico’ condenado por crimen de sindicalistas. El exparamilitar participó en el asesinato y desaparición de tres sindicalistas, ocurridos en 2003.
Colombia. Luis Bermejo Araújo alias ‘El Médico’ fue condenado a 36 años y ocho meses de prisión por el asesinato y desaparición de los hermanos César Augusto, José Rafael, y José Ramón Fonseca, ocurridos el 2 de septiembre de 2003 en Ponedera, Atlántico.
Así lo determinó el Juzgado 56 Penal del Circuito del Atlántico, después de estudiar las pruebas presentadas por un fiscal de la Unidad de Derechos Humanos.
Según la Fiscalía, los hermanos Fonseca eran integrantes del sindicato Trabajadores Agrícolas, Sintragrícola, y fueron abordados por un grupo paramilitar que los asesinó y luego los desapareció, arrojándolos en una fosa ubicada en la finca La Montañita en el corregimiento de Puerto Giraldo.
Alias ‘El Médico’ aceptó el delito de homicidio agravado, tras haber señalado a las víctimas para que los paramilitares los asesinaran.
El juicio contra él y contra otros paramilitares que delinquieron en el Atlántico comenzó en junio de 2010, cuando fueron llamados a juicio. Por esos crímenes ya fue condenado Édgar Ignacio Fierro Flórez alias ‘Don Antonio’, exjefe paramilitar del Frente José Pablo Díaz del Bloque Norte, a cargo de Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’.
8 de junio de 2011
6 de junio de 2011
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alias castañeda reconoció masacre


El exjefe paramilitar del Bloque Metro, de Medellín, reconoció el asesinato de ocho campesinos, ocurrido en 1998.
Colombia. Gabriel Muñoz Ramírez alias ‘Castañeda’, exjefe paramilitar del Bloque Metro, reconoció que el 19 de diciembre de 1998 asesinó a ocho campesinos en El Jordán, corregimiento del municipio de San Carlos en Antioquia.
Alias ‘Castañeda’ aceptó los crímenes ante un fiscal especializado de Medellín, tras narrar cómo primero raptó a los campesinos de sus viviendas, luego les disparó y arrojó sus cuerpos sobre la vía pública. Las víctimas fueron identificadas como Reinaldo de Jesús Gómez Giraldo, Dolly Castrillón Yepes, Joaquín Castrillón López, Jorge Quintero Cuéllar, Juan José Jiménez, Ricardo Alonso Giraldo Jaramillo, Amado Giraldo Gutiérrez, y Mariano Bedoya.
Por estos crímenes y por la masacre de otras cinco personas, el exjefe paramilitar del Bloque Metro, que delinquió en Medellín, recibió medida de aseguramiento por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y porte ilegal de arma de fuego de uso militar.
Alias ‘Castañeda’ fue capturado en diciembre de 2010 en Magangué, Bolívar. Desde entonces, se encuentra preso en la Cárcel de Alta y Mediana Seguridad de Itagüí, mientras se le investiga por 500 asesinatos cometidos en el oriente antioqueño.
8 de junio de 2011
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más sobre juan carlos martínez


La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó al ex senador vallecaucano a siete años y cinco meses de prisión por sus nexos con narcotraficantes y paramilitares del Bloque Calima de las Auc. Con esta condena se da fin a la carrera del controvertido político vallecaucano.
Colombia. Juan Carlos Martínez Sinisterra fue diputado de la Asamblea del Valle en 1998 y llegó al Senado en 2002 con 58.723. En 2006 repitió curul con 62.077 votos por Convergencia Ciudadana, movimiento que tiene a varios de sus integrantes tras las rejas investigados por parapolítica.
El congresista surgió de la sombra del polémico ex parlamentario Carlos Herney Abadía, condenado por el proceso 8.000 tras recibir dineros del cartel de Cali y gestor del Movimiento Popular Unido, MPU, con el que Martínez extendió sus redes burocráticas en el sur occidente colombiano.
En abril de 2009 el ex congresista fue capturado por el CTI, un año después de la Corte Suprema le abrió una investigación en su contra por sus presuntos nexos con paramilitares y narcotraficantes de su región.
En diciembre de 2009 la Corte lo llamó a juicio, al considerar que había pruebas que lo vinculan con el crimen organizado del occidente del país.

Las Pruebas contra Martínez
En varias ocasiones, el ex jefe paramilitar Evert Veloza, alias ‘H.H’ habló sobre el apoyo brindado por los paramilitares al ex senador Martínez, asegurando que el bloque Calima de las Auc había hecho campaña en el municipio de Buenaventura a su favor.
Según ‘H.H’, a través del comandante político del Bloque conocido con el alias de ‘Fernando Político’ (asesinado en 2004), los paramilitares hablaron con las comunidades de Buenaventura para que votaran por Martínez. "Autoricé a Fernando Político para que hiciera campaña para que votaran a favor del senador Martìnez", explicó Veloza.
Asimismo, el jefe paramilitar explicó que el apoyo al político surgió  por petición de los hermanos Gonzáles Rivas, narcotraficantes del Valle, y del extraditado Holmes Durán Ibárgüen alias ‘El Doctor’.
Otra declaración que pesó en su contra fue la del paramilitar Mauricio Aristizábal alias ‘El Fino’, que como jefe de finanzas del Bloque Calima y lugarteniente de ‘H.H’, dijo que Martínez Sinisterra tuvo vínculos con los paramilitares.
En el caso de ‘El Fino’, el desmovilizado aceptó tener conocimiento de una reunión entre el ex senador Martínez y ‘Fernando Político’. Según ‘El Fino’, los paramilitares pagaron 10 millones de pesos para que ‘Fernando Político’ fuese a Bogotá a reunirse presuntamente con el entonces senador.
En el juicio de Martínez, al igual que en otros procesos que se adelantan por la misma causa, también se presentaron denuncias de testigos que aseguraron que estaban siendo sobornados para cambiar su testimonio.
En este sentido, ‘HH’ se refirió a un abogado de apellido Mora, quien antes de su extradición le ofreció dinero para que cambiara su testimonio a favor de Martínez.
La Corte además contó con otros testimonios que relacionaron al ex senador con narcotraficantes del cartel del Pacífico, entre ellos, Olmes Durán Ibargüen alias de ‘El Doctor’, y Weceslao Caicedo, alias ‘W’.

La Defensa
Durante el comienzo del juicio Martínez Sinisterra desvirtuó las acusaciones por las que se le investiga y manifestó que desmovilizados estaban siendo presionados para declarar en su contra. En ese entonces la defensa expuso el caso del desmovilizado Holbert Martínez, quien presentó una denuncia penal por la presión que al parecer recibió de alias ‘Ratón’, un primo de Hebert Veloza  alias ‘H.H.’, para que declare en contra de Martínez Sinisterra.
En cuanto al testimonio de ‘HH’, por medio de varios audios con declaraciones anteriores de ‘H.H’ ante la justicia, la defensa de Martínez intentó dejar en evidencia las posibles contradicciones del ex jefe paramilitar en cuanto a su relación con ‘El doctor’ y con los González Rivas, así como con las versiones de otros miembros del Bloque que niegan los nexos con el ex senador.
De hecho, durante las  audiencias celebradas, dos desmovilizados del Bloque Calima de las Auc negaron que el grupo paramilitar hubiese ayudado a Juan Carlos Martínez durante las elecciones a congreso de 2002.
Según la versión de Elkin Casarrubia Posada alias ‘El cura’, comandante militar del Bloque Calima y Yesid Martínez Pacheco alias ‘El Cabo’, el grupo paramilitar nunca tuvo ni control militar ni político sobre el puerto de Buenaventura ni mucho menos apoyaron electoralmente a aspirantes a cargos de elección popular en ese municipio, incluido Martínez.

Los Antecedentes de Martínez
El senador Juan Carlos Martínez ha sido salpicado en varios casos de su departamento natal.
Según un informe de Semana, en noviembre de 2005 estalló uno de los primeros escándalos en que se vio involucrado el senador Juan Carlos Martínez. Fue cuando Andrés Felipe Arias, ministro de Agricultura, destituyó de manera fulminante a José Tovar, director de la oficina del Incoder que maneja los departamentos de Putumayo, Nariño, Cauca y Valle. Graves irregularidades en la asignación de tierras y propiedades investiga la Fiscalía por este caso. En su defensa, Tovar dijo en su momento que "no me va a pasar nada porque tengo el respaldo del senador Martínez".
De acuerdo con el informe de Semana, los escándalos han continuado. Hace más de un año, María Carlota Jaramillo, contralora del Cauca, encontró sobrecostos en un contrato de la Secretaría de Salud por 3.000 millones de pesos para comprar medicamentos. "Pagaban el acetaminofén a 5.000 pesos la unidad", denunció la contralora. Ante la gravedad de los hechos, Juan José Chaux, gobernador del departamento, tuvo que destituir al secretario de Salud, Carlos Quiñones, personaje de la cuerda de Martínez.
El senador liberal Luis Fernando Velasco emplazó públicamente al gobernador Chaux por este asunto. "Quiero denunciar que en Cauca un cartel de drogas lícitas e ilícitas se quiere tomar la política", aseveró Velasco.
En ese momento, otra denuncia pública involucraba a Martínez. Se trata de las amenazas que ha recibido uno de los candidatos a la Alcaldía de Buenaventura, Héctor Copete. Este ingeniero cree que las amenazas contra su vida podrían venir de la campaña de su contendor, José Feliz Ocoró. "Acá lo que pasa es que a Copete lo apoyan Dilian Francisca Toro y el partido de La U, mientras que a Ocoró lo respaldan el senador Martínez y Convergencia Ciudadana, y ellos han dicho que ganan o ganan", sostienen varios líderes del puerto consultados por SEMANA.
8 de junio de 2011
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paras mataban por motivos personales


No todos los asesinatos de los paramilitares tuvieron motivaciones políticas o militares. En ocasiones abusaron de las armas para resolver problemas personales.
Colombia. Paramilitares bajo el mando de Ramón Isaza y su yerno Luis Eduardo Zuluaga Arcila, aprovecharon el poder para resolver rencillas personales.
Celos, envidias, enemistades, viejas rivalidades, retaliaciones personales, descuido en el seguro de los fusiles y errores en la identificación de las víctimas hacen parte de las circunstancias que rodearon decenas de homicidios perpetrados por paramilitares del Frente José Luis Zuluaga de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (Acmm) en la subregión del Oriente antioqueño.
Las motivaciones quedaron en evidencia durante una versión libre colectiva realizada en Bogotá con los exparamilitares Ramón Isaza Arango, jefe de las Acmm; Luis Eduardo Zuluaga Arcila, alias MacGuiver, comandante del Frente José Luis Zuluaga; y los patrulleros Carlos Arturo Giraldo Valencia, Rodrigo Alonso Quintero, Óscar Albeiro Tabares Valencia y John Jairo Bonilla Quinchía.
Durante la primera semana de versiones, de cuatro semanas programadas para el mes de junio, fueron confesados por lo menos 40 casos, de 419 que se tienen en lista para ser confrontados con los familiares de las víctimas. Los hechos, en su mayoría homicidios, desapariciones y desplazamiento forzado, ocurrieron en los municipios de Argelia, Carmen de Viboral, Cocorná, La Unión, Medellín, San Francisco, San Luis y Sonsón, subregión donde delinquía el Frente José Luis Zuluaga, bajo el mando de alias MacGuiver desde el año 2000 hasta el momento de la desmovilización, en febrero de 2006.
Si bien los paramilitares señalaron que varios de los asesinados hacían parte de las guerrillas de las Farc y el Eln, los familiares de las victimas que se hicieron presentes en las salas dispuestas para ellas en Medellín, desde donde siguieron la versión libre por circuito cerrado de televisión, controvirtieron las explicaciones y expusieron sus propias versiones de los hechos.
Uno de los casos en los que quedó en evidencia la versión de los paramilitares está relacionado con el joven Diego Andrés Sánchez Bello, asesinado el 3 de abril de 2001 en el Carmen de Viboral. De acuerdo con el exparamilitar Carlos Arturo Giraldo, a este muchacho lo señalaron de ser un supuesto integrante de las milicias de las Farc.
Un familiar de Diego Andrés contradijo al exparamilitar y narró otra versión de los hechos: "él estaba con sus amigos celebrando un cumpleaños en un bar y de repente llegaron varios paramilitares, vestidos de camuflado, armados con fusiles, buscando a un tipo llamado Aldemar. A los que estaban en el lugar los hicieron filar(sic) contra la pared, pero era tal el nerviosismo de uno de los hombres armados que se disparó el fusil y el tiro impactó a Diego Andrés".
El pariente del joven también dijo que no murió ahí mismo, sino varias horas después en un centro asistencial. Además, denunció que varios agentes de la Policía estaban cerca del lugar y no colaboraron con el traslado del herido, pues alegaron que ya estaba muerto. "El muchacho murió más por falta de atención médica que por la herida que le produjo el tiro", aseveró el familiar.
Otro caso en el que los exparamilitares presentaron a la víctima como un supuesto "miliciano del Eln" fue el de Hernán Darío Vanegas, un cultivador de flores del Carmen de Viboral. Este labriego fue asesinado el 21 de mayo de 2001 en el barrio Buenos Aires. En el momento de la muerte estaba visitando a su novia.
De acuerdo con el exparamilitar Rodrigo Alonso Quintero, a Vanegas lo habían señalado como colaborador de la guerrilla. "Yo mismo lo maté, le di tres disparos, dos en la cara y uno cerca del corazón". Ante el reclamo de los familiares del cultivador de flores, este exparamilitar admitió que meses después del asesinato el que lo señaló como supuesto guerrillero le dijo que lo había mandado matar por celos, "porque le había quitado la novia".
Otro homicidio que refleja el abuso de poder paramilitar involucró a Germán de Jesús Valencia Ocampo, asesinado por hombres del Frente José Luis Zuluaga de las Accm el 29 de agosto de 2001 en la vereda La Chapa, del Carmen de Viboral. De acuerdo con el relato de los exparamilitares, este hombre fue acusado de ser miliciano del Eln.
No obstante, familiares presentes en la sala de víctimas de Medellín controvirtieron esa versión y expusieron la suya: "un paramilitar de nombre Francisco Gallego Quintero fue a buscar a Germán para que le prestara la moto, pero éste no quiso hacerle ese favor. El paramilitar le dio mucha rabia y le dijo que luego sabría de él. Fue así como días después lo señaló como guerrillero y lo mataron".
Otro caso narrado fue el de Ferney Darío Zapata Correa, asesinado el 4 de febrero en zona rural del municipio de La Unión. En el momento de su muerte se desempeñaba como Presidente del Concejo de esa localidad en representación del Partido Liberal.
Según lo expuesto en la diligencia de versión libre, Zapata Correa se traslada en un vehículo de servicio público cuando fue interceptado por un grupo paramilitar. "A él lo hicimos bajar del vehículo, lo hicimos arrodillar y ahí mismo le disparamos", narró el exparamilitar Giraldo Valencia, quien justificó el homicidio señalando a la víctima como "miliciano del Eln que se había infiltrado en el Concejo de la Unión".
Familiares del concejal expresaron su indignación por la versión entregada por los paramilitares y manifestaron que lo dicho no era cierto: "Ferney era una persona muy querida en el pueblo, llevaba ocho años de concejal, era un líder comunitario. Nunca tuvimos contacto con la guerrilla. Según nos comentaron, a él lo mataron por cuenta de los odios que le tenían otros concejales".
Uno de los paramilitares que más señaló gente ajena al conflicto fue Francisco Quintero Gallego, alias ‘Pacho’ o ‘Quico’, un exguerrillero del Eln que se incorporó a las Auc para que no lo mataran. Una vez se entregó, convenció a los mandos del Frente José Luis Zuluaga que conocía muchos milicianos en el Oriente antioqueño, particularmente en el Carmen de Viboral y La Unión, pero sus excesos contra la población civil  lo llevaron a morir fusilado por los propios paramilitares el 28 de abril de 2001.
Lo observado en la versión libre conjunta de los exmiembros del Frente José Luis Zuluaga de las Accmm es propio de este tipo de confrontaciones armadas, sostiene Vilma Liliana Franco, investigadora y especialista en temas de conflicto armado: "es característico de las guerras civiles que no toda la violencia esté relacionada con el discurso dominante de la guerra. Es decir, no toda la violencia que produce tiene motivos políticos o militares".
De acuerdo con esta socióloga parte de esa violencia "responde a intereses privados, a la acción oportunista de algunos agentes locales o de los mismos combatientes que  tienen una agenda propia y ven en la contienda una oportunidad para resolver sus propios litigios o perseguir sus intereses personales". Concluye Franco que, es por eso, que "este tipo de guerras son una articulación de acciones estratégicas y oportunistas así como una mezcla de violencia política y privada imposible de discernir".
8 de junio de 2011
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90 sindicalistas asesinados en 2010


Más de la mitad (49) en Colombia. El informe de la Confederación Sindical Internacional, que recoge datos de 143 países, señala que Suramérica "continúa siendo el lugar más peligroso para el ejercicio de los derechos sindicales".
Colombia. Noventa representantes sindicales fueron asesinados durante el 2010 en todo el mundo, 49 de ellos en Colombia, según el informe anual de la Confederación Sindical Internacional (CSI), publicado esta semana.
El informe de la CSI, que recoge datos de 143 países correspondientes al año pasado, señala que Suramérica "continúa siendo el lugar más peligroso para el ejercicio de los derechos sindicales".
De los 90 sindicalistas asesinados en todo el mundo, 75 murieron en América del Sur, 49 de ellos en Colombia, según la CSI, que también señala que el dato referido a dicho país es similar al de años anteriores (en el 2009 fueron 48).
Los siguientes países con más víctimas mortales fueron Guatemala (10), Panamá (6), Bangladesh (6), Filipinas (3) y Uganda (2); mientras Brasil, Honduras, El Salvador, Pakistán y Suazilandia registraron una muerte cada uno.
8 de junio de 2011
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ex senador martínez condenado a 7 años


Condenan a siete años y medio de prisión al exsenador Juan Carlos Martínez, de Convergencia Ciudadana. La decisión fue tomada por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia por los vínculos del excongresista caucano con el bloque Calima de las AUC.
Colombia. En la mañana de este miércoles, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó a 90 meses de cárcel al exsenador Juan Carlos Martínez por ’parapolítica’.
El alto tribunal tomó la decisión por los vínculos del exdirigente caucano con el bloque Calima de las AUC.
La vinculación del excongresista por el partido Convergencia Ciudadana con las AUC se dio a partir de la declaración del excomandante paramilitar Éver Veloza García, alias ‘HH’, quien desde una cárcel en Estados Unidos dijo al alto tribunal que ordenó a sus hombres apoyar políticamente al dirigente caucano en su carrera hacia el Congreso.
El exsenador Martínez fue protagonista de varios escándalos cuando estaba preso en La Picota. Primero, porque amplió su ’celda’, y para eso hizo entrar maestros de obra a la cárcel. Segundo, porque por su lugar de reclusión desfilaron todo tipo de funcionarios y candidatos antes de las elecciones para Congreso en marzo del año pasado. Y tercero, por la fiesta de cumpleaños que celebró con decenas de invitados que provocó, a principios de este año, que fuera trasladado a la cárcel del Bosque de Barranquilla, centro penitenciario donde actualmente se encuentra recluido.
Cabe recordar que el caso del exsenador también se ha visto salpicado por el narcotráfico desde que se reveló que Martínez fue el padrino del matrimonio del capo del cartel del Pacífico Olmes Durán Ibargüen.
8 de junio de 2011
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mataron a ana fabricia córdoba


Ana Fabricia Córdoba era una líder de desplazados en Medellín. Había denunciado en las últimas semanas que insistentemente recibía amenazas de muerte.Su marido y sus hijos fueron asesinados por paramilitares.
Colombia. Ana Fabricia Córdoba, líder de desplazados y restitución de tierras en Medellín, fue asesinada en las últimas horas por pistoleros en el interior de un bus, informaron fuentes policiales.
Córdoba perdió de manera violenta a su esposo y a algunos de sus hijos en Urabá hace algunos años, y fue forzada a emigrar a Medellín, ciudad en la que desde 2001 se distinguió por encabezar organizaciones no gubernamentales en contra del conflicto armado interno.
Una de las organizaciones que fundó Córdoba en 2008, Líderes Adelante por un Tejido Humano de Paz (Latepaz), acompaña precisamente a víctimas, como ella, del conflicto armado y en el reclamo de las más de seis millones de hectáreas despojadas a miles de colombianos desde 1985.
La misma mujer asesinada era miembro de la llamada Ruta Pacífica de las Mujeres, una iniciativa femenina que busca la solución política negociada al conflicto interno colombiano.
Córdoba denunció en las últimas semanas y ante distintos auditorios, en foros de víctimas en los que participó para reclamar tierras usurpadas por grupos violentos, que insistentemente recibía amenazas de muerte.
En los últimos años era la mujer líder del barrio Santa Cruz, del sector nororiental de Medellín.
"Ana Fabricia había denunciado amenazas contra su vida ante la Mesa Metropolitana de Derechos Humanos, el Gobierno Nacional, Departamental y local, la Fiscalía, la Personería y otros organismos de seguridad", recordaron este martes algunas organizaciones sociales.
Pese a esas denuncias, "no se hizo nada para proteger su vida", señaló un comunicado del Comité impulsor de las Mesas de Derechos Humanos (Corpades), y la Corporación Nueva Gente, entre otras organizaciones de derechos humanos de Medellín.
Desde que Santos anunció la entrega al Legislativo de la Ley de Víctimas, en octubre de 2010, han sido asesinados 16 líderes que estaban reclamando sus derechos en distintas regiones.
8 de junio de 2011
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que se haga justicia


Eso anhela Idalí Garcerá, mamá de uno de los llamados ’falsos positivos’ de Soacha. Ella ha visto cómo pasan los años sin que la justicia obre. Entretanto, víctimas del crimen de Tame (Arauca) temen que en sus procesos el tiempo también avance sin que paguen los culpables.
Colombia. "Al flaco se lo llevaron el 23, llegó a Ocaña (Norte de Santander) el 24 y lo mataron el 25". Idalí Garcerá resume en esos tres días (23, 24 y 25 de agosto del 2008) lo que hoy, después de más de dos años, le sigue quebrantando la voz: la desaparición y muerte de su hijo Diego Alberto Tamayo Garcerá, reportado el 25 de agosto de ese mismo año como dado de baja en un combate por la brigada móvil número 5 del Ejército. Idalí es una de las 17 llamadas ‘madres de Soacha’ y su hijo uno de los más de 2.000 jóvenes que han muerto en Colombia víctimas de ejecuciones extrajudiciales.
Idalí nunca había pisado un juzgado, no sabía nada de derecho y mucho menos se había visto cara a cara con un presidente de la República. Pero cuando estalló el escándalo de ‘los falsos positivos’ todo cambió. Le tocó acostumbrarse a vivir sola y a hablar de su único hijo en pasado, empezó a salir en los medios, tuvo un encuentro con el expresidente Álvaro Uribe y se fue familiarizando poco a poco con términos para ella totalmente ajenos y propios del aparato judicial.
Hoy, después de más de dos años, ya sin encuentros con mandatarios ni apariciones mediáticas, Idalí sigue lidiando con todo lo que implica el proceso judicial en el caso de su hijo. Audiencias, abogados, juzgados. Y no avanza. Aún no se ha cumplido la audiencia preparatoria. De los 16 procesados en el caso de su hijo por los delitos de desaparición forzada, homicidio en persona protegida, concierto para delinquir, solo hay uno detenido.
¿Qué ha pasado? "Excusas. Que la defensa de alguno está enfermo, que alguien no asiste a la audiencia y toca cancelarla. Y así llevo casi tres años", cuenta Idalí. El abogado que la representa, Sebastián Escobar, lo afirma. Solamente en la etapa que comprende la audiencia preparatoria ya han pasado once meses.
"Desde el inicio hay prácticas dilatorias, se ha abusado de los medios legítimos que ha tenido la defensa. Uno de los retrasos que más se ha sentido fue cuando, por ejemplo, se controvirtió la competencia de la justicia ordinaria en estos casos (que involucran a miembros de las fuerzas militares) y mientras el Consejo Superior de la Judicatura definía dicha competencia pasaron varios meses". dice el abogado, quien agrega que eso no ha sido lo único. "También cancelan audiencias a última hora, cambian de defensa y eso prolonga los procesos mientras ese que llegó nuevo estudia el caso".
Y ahora han pedido que se unan dos procesos (conexidad), lo que para las víctimas es lesivo porque significa un nuevo retraso. ¿Hasta cuándo? "No me quiero morir sin ver que se hizo justicia", dice Idalí, a quien ya lo que menos le importa es que tenga que pasar días enteros en una audiencia y gastar plata en su traslado de Soacha a Bogotá.
Ella solo quiere que ya termine esta lucha. "Nunca voy a sanarme ni olvidar lo que le pasó a mi hijo, pero ya quiero que se acabe esto". Está cansada. Ella, las otras mamás y sus abogados. No es fácil llevar un caso en el que de la otra parte se valen de cualquier cosa para prolongarlo.
"Que unan procesos significa volver a debates que ya estaban precluidos. Ya se había agotado todo lo que tiene que ver con el descubrimiento de elementos probatorios, ahora el Fiscal estaría obligado a hacer un nuevo descubrimiento de pruebas. Pero además ambos procesos son complejos. Más de 500 pruebas, 100 testigos... en total dan más de 1.200 elementos probatorios".
Por eso, la opción de llevar el caso a instancias internacionales no está descartada. "Llevamos casi tres años y no vamos ni en la mitad del proceso. Esto es exagerado, mucho más de lo razonable, estamos valorando estrategias jurídicas en instancias internacionales" dice el abogado y representante de Idalí, la mamá de Diego.
De los casos de Soacha, tan sonados en su momento, pero que parecen tan olvidados ahora, solo uno ha avanzado. Este viernes una juez de Bucaramanga halló culpables a ocho uniformados por la muerte de Andrés Pesca Olaya y Eduardo Garzón Páez. La condena se dará a conocer en las próximas semanas.
Los demás casos están apenas en audiencias preparatorias. Y como el tiempo pasó, de los 60 uniformados que en el año 2009 fueron detenidos por estos hechos solo cinco permanecen tras las rejas. Los otros fueron dejados en libertad por vencimiento de términos.
"¿Cómo no voy a estar triste?", se pregunta la señora Idalí, quien ya no sabe a quién pedirle ayuda. "Ojalá se nos acabe esta incertidumbre, que se haga justicia, que se sepa quién estuvo realmente detrás de la muerte de nuestros hijos. Hay familias que no han empezado audiencias. ¿Cómo es posible?".
 
Crimen de Arauca
Y mientras las ‘madres de Soacha’ esperan que sus procesos por fin avancen, el pesimismo empieza a reinar en otro caso que también involucra a uniformados. Se trata del que se adelanta contra el subteniente Raúl Muñoz Linares por la violación el 2 de octubre del 2010 de un niña de 13 años en Tame (Arauca) y el crimen de tres hermanos que fueron encontrados en una fosa común el mismo mes y en el misma zona.
No es para menos. Olga Silva, abogada de la ONG Humanidad Vigente, representante de las víctimas en el proceso, dice que hay temor. "No lo solo porque las maniobras dilatorias que ha usado la defensa puede llevar a la libertad del subteniente Muñoz Linares por vencimiento de términos, sino que también puede afectar el recaudo de elementos probatorios. Si pasa uno o dos años se pueden perder", asegura.
No solo lo dice ella. El fiscal que lleva el caso, Víctor Julio Lozano, aseguró, durante el inicio de la audiencia preparatoria suspendida el pasado viernes, que los diferentes abogados defensores del militar han incurrido en irregularidades y dilaciones como una "estrategia defensiva clara, perfilada y definida".
La Procuradora delegada para este mismo proceso, Luisa Velásquez, aseguró que "no es casual la estrategia" y que había "un sin sabor de dilación".
Lo último que ocurrió en este caso fue la solicitud de nulidad de la audiencia preparatoria por parte de la nueva defensa del subteniente Muñoz. La petición se dio luego de haber sido aplazada varias veces debido a cambio de abogados en la defensa de Muñoz y de tener que haber sido trasladado el caso a Bogotá después de la muerte de la jueza Constanza Gaona en Saravena (Arauca).
Ahora está en manos del Tribunal Superior de Bogotá definir si se anula o no. La decisión puede tardar entre uno y tres meses. En este caso podría haber vencimiento de términos. El subteniente Raúl Muñoz Linares podría quedar en libertad.
Sobre estas dilaciones en la justicia en casos que tienen que ver con uniformados y de las que se ha hablado tanto recientemente, la fiscal Viviane Morales se pronunció. En una carta dirigida al presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Angelino Lizcano Rivera, la fiscal Viviane Morales pidió que se investigue las constantes dilaciones de las que han sido objeto procesos como los ’falsos positivos’ y el asesinato de los niños de Arauca.
En respuesta a esa carta, el magistrado Lizcano pidió a la Fiscalía que puntualice los hechos. "Referente a la compulsa de copias aludidas en su comunicación, me permito informarle que las mismas se tramitarán bajo los parámetros establecidos en la ley, sin embargo, ante la falta de precisión en la información suministrada y con el fin de aplicar los correctivos a que hubiere lugar, se reitera, se hace necesario conocer los números de procesos y despachos judiciales, en donde acaecieron las mismas", señaló a través de un comunicado.
Entretanto, la Defensoría Militar (Demil) también se manifestó y pidió precisión. A través de un comunicado de prensa firmado por su director, Jean Carlo Mejía Azuero, pidió que la Fiscalía puntualice con nombres, fechas y demás datos relevantes, "los graves y generalizados señalamientos que realiza la cabeza más visible del ente acusador".
El escrito señaló además que existe un irrestricto respeto de nuestra parte frente a las palabras de la señora fiscal, pero "rechazamos tajantemente el manejo mediático y la falta de oportunidad previa para garantizar nuestro derecho a la réplica, y de contera los derechos fundamentales de todos nuestros abogados y abogadas".
Sobre el crimen de los niños de Arauca aseguró que se ejerció la defensa "en un ambiente adverso, propio de un conflicto popular prolongado hasta finales del mes de mayo, cuando se decidió que no se podía continuar con dicho encargo habida cuenta de que se había cometido un error en la interpretación de los estatutos". Y aclaró que la nulidad y la apelación presentada en la última audiencia la efectuó el abogado de confianza de Muñoz y no la Demil.
Jean Carlo Mejía Azuero, director de Demil, en diálogo con Semana.com, señaló que él como nuevo director de la Defensa Militar había revisado los estatutos y encontró que no se cumplían algunos para continuar con la defensa del subteniente.
"No se pueden defender delitos sexuales ni hechos que no estén relacionados con el servicio", aseguró Mejía Azuero a Semana.com. Sin embargo, agregó, estarán ejerciendo veeduría para que se le garanticen sus derechos.
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
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