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exhuman a víctimas de las auc en chocó


Exhuman 12 restos de víctimas de las Auc en Chocó.
Colombia. Un fiscal de exhumaciones de la Unidad Nacional para la Justicia y la Paz, con apoyo del grupo de NN y Desaparecidos del CTI Seccional Medellín, recuperó los restos de 12 víctimas de las autodefensas en el corregimiento de Coredó, municipio de Juradó, Chocó.
En el cementerio de Coredó las autoridades exhumaron los restos de quienes fueron identificados preliminarmente como: Marino Córdoba, Mosquera, Víctor Bermúdez Córdoba, Omar Herrera Bermúdez, Herminio Bermúdez Córdoba, Guido Ramón Orobio Lobón y Adolfo León García, asesinados durante una incursión del bloque Elmer Cárdenas el 11 de mayo de 1996.
Así mismo, en la comunidad indígena de Dos Bocas fueron recuperados los restos del ex gobernador indígena de Aguas Calientes, Angelmiro Chágito Lano, los de su hijo de cinco años de edad, y los de Porfirio Chágito Lano, ex secretario del resguardo, quienes fueron ultimados por paramilitares. También en la comunidad indígena Guayabal se exhumaron los restos de dos personas no identificadas aún.
Por último, en el corregimiento Playa Curiche de Juradó los expertos recuperaron los resto de Almengaro Palacio Rivas, asesinado por las autodefensas en 1999.
Los restos fueron transportados al laboratorio de Identificación Especializada del CTI en Medellín, para adelantar los protocolos de rigor que permitan su plena identificación.
15 de marzo de 2011
14 de marzo de 2011
©verdadabierta

desmovilización ficticia, según el alemán


La desmovilización ficticia del Cacique Nutibara según ’el Alemán’. El exjefe paramilitar señaló que los hombres que  desmovilizó ‘don Berna’ no eran de las autodefensas y calificó el proceso como "una farsa".
Colombia. En una audiencia ante el Tribunal Superior de Bogotá, Freddy Rendón, alias ‘El Alemán’, dijo que la desmovilización del Bloque Cacique Nutibara en diciembre de 2003 fue un montaje para darles beneficios políticos a los jefes de la Oficina de Envigado y bajar los índices de violencia en Medellín.
Según el ex jefe del Bloque Élmer Cárdenas, el falso evento estuvo coordinado por Luis Carlos Restrepo, Comisionado de Paz en ese entonces, y Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ’Don Berna’, quién controlaba el Cacique Nutibara y la Oficina de Envigado.
"La del Cacique Nutibara fue una desmovilización ficticia, se recogieron uniformes y armas viejas para ese espectáculo que se montó en el Palacio de Exposiciones por parte de las oficinas delincuenciales de Medellín, lideradas por Diego Fernando Murillo", dijo ‘El Alemán’.
‘El Alemán’ señaló que hubo "una falsa desmovilización con botas nuevas, donde sectores de alto gobierno, alcalde, futuros alcaldes, participaron para bajar unos niveles de violencia y dar unos subsidios económicos a miembros de combos".
Para ‘El Alemán’ fue una jugada de ‘Don Berna’ para beneficiarse de Justicia y Paz: "Yo he visto adefesios en ese señor ’don Berna’ (...) Él dice que fue el creador de las Accu (Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá) con los señores Castaño, pero este señor pasó a que se le prestara seguridad por el señor Castaño, entre 1996 y 1997. Yo estuve en la reunión en la finca La 24 sobre el río Tulapas, entre Necoclí y Turbo, donde se crearon las Accu, y él no estaba".
‘El Alemán’ también cuestionó la posición del ex comisionado Luis Carlos Restrepo: "Me pregunto: ¿el Comisionado sabía, o fue a sus espaldas, lo que se iba a hacer en Medellín? ¿No le advirtieron los organismos de seguridad, Ejército, Policía, Fiscalía, que en Medellín no había ese grupo de autodefensas?".
"Yo he creído siempre que uno debe saber que hacen sus subalternos, él era un presidente que además era ministro, comisionado, etcétera, además Luis Carlos Restrepo, cuando se reunía con nosotros, siempre llamaba al presidente vía satelital", señaló en la audiencia.
La entrega de armas del Cacique Nutibara, la primera dentro del proceso de paz con los paramilitares, fue según ‘El Alemán’, por presiones de Restrepo para mostrar resultados concretos al país en el marco de los diálogos con las Auc.
"El proceso se abre en el 2002, y arranca el 2003 con la renuncia del Bloque Elmer Cárdenas, entonces el 2003 transcurre sin ningún avance, y la comunidad internacional se pregunta qué se está negociando en Ralito, y por qué el Gobierno en cabeza del comisionado, está a puerta cerrada", agregó.
Luis Carlos Restrepo ya fue citado por la Fiscalía para explicar la presunta falsa desmovilización del frente Cacique Gaitana de las Farc en 2006.
15 de marzo de 2011
7 de marzo de 2011
©verdad abierta

qué hay detrás de las denuncias


Lo que hay detrás de las denuncias de falsas desmovilizaciones. Aunque no es la primera vez que se denuncian trampas en la desmovilización, el escándalo explota en un momento político que puede traerle problemas al excomisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo.
Colombia. Desde finales de febrero las supuestas falsas desmovilizaciones están en las primeras planas de todos los medios. Todo empezó con la compañía Cacica Gaitana de las Farc, una columna desconocida hasta entonces que se entregó con uniformes nuevos, encabezados por ’Biófilo’, un ‘comandante’ de boina roja y pelo largo, corte prohibido en las Farc.
Unas semanas después, en una audiencia ante el Tribunal de Justicia y Paz en Bogotá, Freddy Rendón, alias ‘El Alemán’, dijo que "la del Cacique Nutibara fue una desmovilización ficticia, se recogieron uniformes y armas viejas para ese espectáculo que se montó en el Palacio de Exposiciones por parte de las oficinas delincuenciales de Medellín, lideradas por Diego Fernando Murillo". También manifestó dudas sobre el bloque Héroes de Granada.
A los pocos días Éver Veloza, alias ‘HH’, paramilitar extraditado en 2009, señaló que no sólo hubo trampa en la desmovilización del Cacique Nutibara, sino también en la de los bloques Héroes de Tolová, Héroes de Granada y Pacífico.
Sin embargo no es la primera vez que hay sospechas sobre posibles montajes en estas desmovilizaciones. Un escándalo que según una fuente del gobierno consultada por VerdadAbierta.com es premeditado para cuestionar el proceso de Justicia y Paz en momentos en que ya nadie está dispuesto a defenderlo.
Además, las consecuencias para Luis Carlos Restrepo pueden ser graves, pues desde ya la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría abrieron investigaciones.

El "Momentum" de los ‘Paras’
Si bien el escándalo que se armó por la desmovilización de la Cacica Gaitana abrió un boquete para que el tema volviera a la agenda, los exjefes ‘no escogieron este momento al azar para hacer sus denuncias.
Es claro que Uribe ya está en el pasado y su legado está cada vez más asediado por los escándalos: el auge de las bandas criminales, las compulsas de copias por las chuzadas o Agro Ingreso Seguro.
Así, nadie en la administración Santos va a ocultar o evadir los errores o fallas del  proceso de desmovilización, y mucho menos al excomisionado Restrepo, que ya no tiene quien lo proteja políticamente.
También es claro que las despachadas de ‘El Alemán’ y de ‘HH’ son una manera de poner la opinión a mirar a otra parte. La mayoría de los postulados a Justicia y Paz llevan por lo menos seis años en la cárcel, y poner en duda el inicio mismo del proceso es una forma de decirle al país que ya no vale la pena seguir con este, si desde el principio no fue legítimo y se basó en mentiras, vivezas y farsas.
En ese sentido VerdadAbierta.com supo que varios desmovilizados están renunciando a Justicia y Paz, bajo el argumento que no tienen nada que contar o que no sabían de las implicaciones de dicha postulación.
Pocos saben que en su última audiencia ‘El Alemán’ tenía que responder por reclutamiento de menores de edad y narcotráfico. Y que, mientras denunciaba, otros paramilitares seguían con sus confesiones de asesinatos, desapariciones, desplazamientos o extorsiones, que son el corazón de Justicia y Paz.

Lo Viejo
Aunque las declaraciones de ‘El Alemán’ sean estruendosas, desde el mismo momento de la desmovilización del Bloque Cacique Nutibara, así como el de la Compañía Cacica Gaitana de las Farc, medios, políticos, ongs y comisiones de seguimiento denunciaron que tenían serias dudas.
En 2005 Amnistía Internacional publicó un informe donde ya denuncia la "falsa desmovilización" del Cacique Nutibara. Varios desmovilizados ya habían hecho esta denuncia a la Fiscalía, diciendo en mayo de 2004 que: "El Cacique Nutibara se desmovilizó y entregaron solo los enfermos y se entregó, en otras palabras, a los milicianos que se nos habían entregado".
El 11 de febrero de 2004, Gustavo Villegas, de la Oficina de Paz y Reconciliación dijo en el Concejo de Medellín que vio cosas alarmantes: "En esa desmovilización, allí se desmovilizaron no solo los orgánicos de las Autodefensas, es decir, Autodefensas como tales del Cacique Nutibara, sino que también se desmovilizaron aquellos líderes de los controlados, que son las bandas, combos o milicias, a quienes ellos controlaban".
En el informe "Colombia: el espejismo de la justicia y la paz" de 2007 la Comisión Colombiana de Juristas además de denunciar anomalías en la desmovilización del Cacique Nutibara, también reportó irregularidades en las del frente José Pablo Díaz del Bloque Norte. Otras fuentes sostienen que las entregas de los bloques Héroes de Tolová, Pacífico y ciertos frentes del Central Bolívar también fueron sospechosas.

¿Qué Va a Pasar con Restrepo?
Aunque el ex comisionado de paz ha salido en varios medios a negar su responsabilidad, para la Fiscalía y Procuraduría es claro que él tiene que responder por las irregularidades.
Uno de los puntos débiles de Restrepo es el Decreto 3360 de 2003 que se expidió pocas horas antes de la desmovilización del Cacique Nutibara, por el afán de tener una normatividad para entregas colectivas.
Según el decreto: "Cuando se trate de desmovilización colectiva en el marco de acuerdos con el Gobierno Nacional, la calidad de miembro del grupo armado organizado al margen de la ley de que se trate, se acreditará mediante una lista de desmovilizados suscrita por los voceros o miembros representantes de dicho grupo".
Lo que quiere decir que la lista de paramilitares era entregada por sus jefes. Por lo menos para la desmovilización del Cacique Nutibara, que se hizo un día después del decreto, es claro que el gobierno no hizo ningún tipo de filtro. Hubiera tenido que cruzar las informaciones de los ‘paras’ con fuentes de inteligencia, de ong o de instituciones para evitar que se colaran personas a Justicia y Paz  y para aproximarse así al número real de paramilitares.
Pero aún así y teniendo en cuenta que la siguiente desmovilización fue un año después con la del Bloque Catatumbo en noviembre de 2004, el gobierno y Restrepo no aplicaron ningún tipo filtro para que las críticas a la desmovilización del Cacique Nutibara fueran resueltas y para que los paras no metieran "gato por libre". Tal como en efecto también se corrobora al leer los cables de wikileaks.
En ese sentido hay una responsabilidad de Restrepo, pues fue quien implementó este decreto.
Las desmovilizaciones además le costaron miles de millones de pesos al gobierno. Según la página Internet de la presidencia las ayudas humanitarias para los desmovilizados de los bloques Héroes de Tolová, Héroes de Granada y Pacífico hasta el 31 de diciembre de 2010 son de más de 18 mil millones de pesos. Hay que añadir que la desmovilización de estos grupos costó más de 1.600 millones.
La desmovilización del bloque Cacique Nutibara valió por su parte 728 millones, entre alojamiento, alimentación, transporte, logística y capacitación.
Si los entes de control demuestran que las desmovilizaciones de estos grupos fueron falsas, alguien también tendrá que responder por el dinero.
Queda pendiente también el rol de verificador de la MAPP-OEA, de cara a eventuales nuevas desmovilizaciones. Aunque acompañó de cerca el proceso no tenía dientes para intervenir y corregir las irregularidades.
Sin embargo, según fuentes consultadas por VerdadAbierta.com, en numerosas ocasiones la MAPP-OEA le advirtió en varias ocasiones al excomisionado Restrepo sobre los peligros y las anomalías de ciertas desmovilizaciones. Las quejas casi siempre fueron archivadas, algo por lo que Restrepo también tiene que aclarar.
15 de marzo de 2011
14 de marzo de 2011
©verdadabierta

demonio uribe popular


Una cascada de fallos judiciales, escándalos y revelaciones está resquebrajando el legado de Uribe. Sin embargo, su popularidad sigue intacta. ¿Por qué?
Colombia. Mientras los colombianos empezaban el periodo de Cuaresma, al expresidente Álvaro Uribe se le anticiparon los días de pasión. Las últimas dos semanas han sido las peores de su carrera pública. Su primo el exsenador Mario Uribe fue condenado por parapolítica. Su exministro Sabas Pretelt de la Vega, después de haber sido destituido por yidispolítica, acaba de ser llamado a juicio por parapolítica. Su alto comisionado para la Paz Luis Carlos Restrepo también está siendo investigado por irregularidades en las desmovilizaciones. El exministro Andrés Felipe Arias ha sido embargado por el escándalo de Agro Ingreso Seguro y 22 funcionarios del Ministerio de Agricultura están a punto de ser vinculados a un proceso penal. Dos funcionarios del DAS, Fernando Tabares y Jorge Lagos, fueron condenados a ocho años por las ’chuzadas’. Y como si esto fuera poco, la fiscal Viviane Morales compulsó copias contra el propio Uribe a la Comisión de Acusaciones de la Cámara, que es la instancia que investiga a los presidentes.
A todo esto se suma que la cohesión uribista se ha desintegrado y hay una batalla campal sobre quién es culpable de qué entre los exfuncionarios del gobierno de la seguridad democrática. En el último mes, los cables de WikiLeaks han revelado que el director de la Policía, Óscar Naranjo, y el exdirector del DAS Andrés Peñate le echan la culpa a José Obdulio Gaviria de las ’chuzadas’. Por su parte, Juan Carlos Restrepo dijo en una entrevista a María Jimena Duzán: "Hasta que me distancié, yo fui el interlocutor del presidente Uribe (…) y le digo algo que el país no sabe: mi presencia evitó que el gobierno se desviara". Y en otro cable apareció Sabas Pretelt diciendo que Luis Carlos Restrepo le había metido en la desmovilización 12.000 paramilitares falsos.
Las acciones de la justicia y las fisuras de su equipo no han sido las únicas que han anticipado las semanas de pasión del expresidente. Algunos miembros del gobierno de Juan Manuel Santos han encontrado irregularidades en sus despachos, heredados de la era Uribe, y los han dado a conocer. El Incoder revocó la entrega de 38.000 hectáreas a amigos y testaferros del excongresista Habib Merheg. En la Dirección Nacional de Estupefacientes se han encontrado problemas en la entrega de bienes decomisados a políticos amigos del gobierno anterior, casi todos del Partido Conservador, y la Fiscalía le envió a la Corte Suprema de Justicia, el miércoles pasado, una lista de 13 parlamentarios para que estudie sus responsabilidades. La cascada de malas noticias para Uribe parece interminable.
La euforia con la que los antiuribistas se están ensañando con el Uribe-diablo contrasta con la imagen del Uribe-ángel que todavía tiene la inmensa mayoría de los colombianos. Si las noticias de los últimos días le han causado al exmandatario más de una noche de insomnio, a sus detractores los tiene con úlcera el hecho de que no se ha modificado la posición de Uribe en las encuestas. En la última de Invamer-Gallup registra el 74 por ciento de imagen positiva, 2 puntos por encima de Juan Manuel Santos. En un país en el que los expresidentes siempre disputan el campeonato de la impopularidad, Uribe sigue siendo un fenómeno de opinión pública. Todo indica que el famoso teflón que lo protegió durante sus años en el Palacio de Nariño también lo cubre ahora, en su calidad de ’ex’.
Lo anterior tiene dos explicaciones. La primera es que nada de lo que ha ocurrido afecta la realidad ni la percepción sobre las victorias militares de su gobierno, producto de su política de seguridad democrática. Uribe recibió un país y entregó otro. En 2002, el Estado parecía incapaz de resolver, mediante la fuerza o mediante la negociación, el problema de la guerrilla. En 2010, el país había recobrado la confianza, las Farc estaban acorraladas en lo militar y en lo político, y el país estaba listo para un gobierno posturibista con una agenda más diversa. Para un sector importante de la opinión pública, las ’chuzadas’, la yidispolítica y Agro Ingreso Seguro son episodios menores cuando se compara con esta realidad.
La otra explicación de la popularidad de Uribe tiene que ver con su personalidad. Los colombianos comunes y corrientes siguen enamorados de él porque lo sienten cercano y sensible a sus problemas. Lo siguen viendo como un mandatario patriótico, auténtico, frentero y trabajador. Y aunque parezca evidente que durante su gobierno se dieron actos de corrupción nada insignificantes e incluso sus hijos fueron objeto de diferentes acusaciones, su honestidad personal no ha estado en tela de juicio. A Uribe puede que lo motiven la gloria y el poder, pero no la plata. Ante esta percepción, el tsunami antiuribista es registrado como una satanización injusta del ángel protector de los colombianos.
¿Cómo se explica la contradicción entre los dos personajes -el ángel y el demonio- que conviven en los mismos huesitos y en la misma carnita? Uribe, como ’ex’, padece una situación concreta: la gente lo quiere más que las élites. Él equivocadamente sintió siempre eso cuando estaba en el poder y de ahí sus múltiples comentarios despectivos a lo que él denominaba los cocteles bogotanos. Pero hasta que se retiró del poder, en esos cocteles él era un ídolo. El pasado 7 de agosto lo adoraban por igual las masas y los clubes sociales. Ahora, efectivamente, ha perdido el respeto de estos últimos: la de los muchos empresarios, la de los intelectuales, la de la comunidad internacional.
El fenómeno que destapó los pies de barro de Uribe fue la reelección. Concretamente, el hecho de haber reformado la Constitución a nombre propio para conseguirla. Lo curioso es que este impacto negativo ha sido retroactivo. Cuando Uribe estaba en pleno apogeo, su prolongación en el poder tenía poca oposición y era casi un anhelo nacional. Sin embargo, ya salido de la Casa de Nariño, su primera reelección y el intento de la segunda son vistos dentro del contexto institucional del país como actos caudillistas y mesiánicos, producto de vanidad personal o apego al poder. Álvaro Uribe definitivamente nunca calibró el costo que iba a tener en su legado histórico su reeleccionismo, particularmente su segundo intento de volver a reformar la Constitución. .
La importancia histórica de su primer gobierno es casi incuestionable, pero la convicción de que el segundo no tuvo este nivel está ya muy generalizada. El cambio del "articulito" para hacer viable su permanencia en el cargo en 2006 abrió las primeras grietas entre los puristas que defienden la estabilidad de las reglas de juego como un pilar indispensable de la democracia. Pero fue el fallido intento de buscar un tercer periodo, con la complejidad del referendo, el trámite forzado en el Congreso y la consecución irregular de las firmas lo que alineó en contra del expresidente a muchos de los uribistas del establecimiento.
Después vino el desierto de la expresidencia. Allí ha vivido la ingratitud, la deslealtad y el oportunismo. Para un Uribe que alcanzó a acariciar un tercer periodo, la realidad pura y dura del ’rey muerto, rey puesto’ debe ser casi un infierno. El presupuesto y la burocracia están hoy en manos del gobierno de Juan Manuel Santos. Y en política siempre ha habido una regla de oro: la gratitud no es con quien le hizo a uno favores, sino con quien se los puede hacer en el futuro.
Y si como presidente Uribe partió la historia para imponer en práctica un estilo de gobierno que funcionó, como ’ex’ también está innovando hábitos y costumbres, pero sin buenos resultados, al menos hasta ahora. Violó el principio no escrito de esperar un tiempo prudencial, hasta que el nuevo gobierno se consolidara, para regresar a la arena pública. Nunca antes un expresidente había pasado del Palacio de Nariño a la lucha política sin una escala, generalmente en el exterior. La pausa era, a la vez, una necesidad para tramitar el tránsito a la nueva situación y una actitud de respeto hacia el sucesor.
Pero Uribe no la hizo, y muchas de sus salidas no solo han sido innecesarias, sino equivocadas. El abuso del Twitter, por ejemplo, que en un comienzo tuvo trazos de modernidad, en realidad tienen connotación de frustración y obsesión. En la actualidad se han convertido en un atentado contra su propia imagen. Los trinos se reproducen en otros medios de comunicación, y eso le da presencia, pero con frecuencia son citados con sorna. Ciento cuarenta caracteres, que es la extensión de texto que permite este sistema, son un espacio muy limitado para alguien que aspira a adquirir la dimensión de un líder histórico. Frente a los editoriales de Carlos Lleras en Nueva Frontera o los de Alberto Lleras en El Tiempo, los trinos de Uribe dan la impresión de una pérdida de majestad y de altura. Habrá que ver cómo los historiadores registran esos singulares mensajes.
¿Cuál de los dos Uribe perdurará? Está demostrado que la percepción de los gobernantes entre los ciudadanos no solo depende de la gestión en el poder, sino de la manera como encarnan los años siguientes. Un presidente malo, como Jimmy Carter, hoy goza de una gran reputación por lo que ha hecho por la paz mundial desde su retiro de la Casa Blanca. César Gaviria fue un mandatario muy bien evaluado que perdió puntos como jefe del Partido Liberal y como opositor de Uribe. El puesto de Uribe en la historia dependerá, entonces, de la manera como se mueva en la larga vida que le queda como expresidente. Y aunque sus primeros pasos han sido en falso, le sobra tiempo para cambiar el rumbo.
14 de marzo de 2011
12 de marzo de 2011
©semana

según garzón, hh debe volver


Garzón reconoció que hubiera sido su deseo que ’HH’ no fuera extraditado, pero que "ese deseo se vio frustrado después". Condiciones harían posible superar obstáculos en la relación judicial entre EUA y Colombia.

Colombia. El juez español Baltasar Garzón abogó este viernes para que el exjefe paramilitar colombiano Ever Veloza García, alias ’HH’, extraditado a EE.UU. en 2009, pueda volver a Colombia para colaborar de una manera más efectiva con la justicia.
"Estamos en la situación en la que quizás tengamos que hacer todo lo posible para que ’HH’ vuelva a desarrollar esa acción de colaboración con la justicia para dar credibilidad al proceso, porque si no el proceso va a caer", afirmó Garzón en una conferencia de prensa en Ginebra.
El magistrado español trabaja actualmente de consultor de la Fiscalía en la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, tras ser suspendido de sus funciones en la Audiencia Nacional desde mayo de 2010 al abrirle un juicio oral el Tribunal Supremo por investigar los crímenes del franquismo.
Garzón añadió que "las víctimas necesitan cuando menos ese reconocimiento, esa restauración y que la acción de los tribunales sea totalmente implacable y exhaustiva, si no es así, tendremos que buscar otra fórmula para que esa reparación se produzca".
A pesar de su extradición, el proceso de ’HH’ ha avanzado tanto, que podría ser el primer paramilitar extraditado con una condena en Colombia en el marco de Justicia y Paz.
Esta semana ’HH’, exjefe del Bloque Bananero, de las AUC, denunció las falsas desmovilizaciones de los bloques Cacique Nutibara, Héroes de Granada, Héroes de Tolová y Pacífico.
Garzón reconoció que hubiera sido su deseo que ’HH’ no fuera extraditado, pero que "ese deseo se vio frustrado después".
Explicó que "cuando se acordaron las extradiciones en 2008 hubo una parálisis del proceso de Justicia y Paz".
La ley de Justicia y Paz fue adoptada en 2005 como marco jurídico para la reinserción de los más de 31.000 paramilitares que se desarmaron en un proceso del gobierno del ahora expresidente Álvaro Uribe con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), disueltas a mediados de 2006.
"Creo que hoy se pueden estar removiendo los obstáculos que impedían que la cooperación entre Estados Unidos y Colombia se produzca y agilice, creo que no hay ningún obstáculo y por tanto es la voluntad de los dos países y sobre todo de los sistemas judiciales de los dos países para establecer el modo y la mecánica", afirmó hoy Garzón.
El juez español consideró que, "evidentemente, si no hay colaboración por parte de los jefes paramilitares el proceso de Justicia y Paz se complica más, sobre todo por el tiempo que lleva la ley en vigor y los escasos resultados que se tienen hasta este momento".
Por eso, añadió, "se tiene que implementar y favorecer masivamente a los jueces y a la fiscalía general de la nación, de la unidad de Justicia y Paz, que están desarrollando esta labor".
"Creo que merece la pena. Las víctimas exigen esa reparación, conocer la verdad, y ha de darse una respuesta judicial que es imprescindible porque si no la ley de Justicia y Paz no tiene sentido", subrayó Garzón.
12 de marzo de 2011
11 de marzo de 2011

©semana

condenan a ciro ramírez


Por nexos con paramilitares. La Corte Suprema de Justicia condenó al exparlamentario a siete años y seis meses de cárcel.
Colombia. En la mañana de este jueves se conoció que la Corte Suprema condenó al excongresista conservador Ciro Ramírez a 90 meses de prisión. Ramírez es señalado de haber tenido nexos con paramilitares.
La Sala Penal le impuso a Ramírez además una sanción pecuniaria de más de 3.400 millones de pesos.  Cabe recordar que en febrero del 2008 Ramírez fue capturado por sus vínculos con los paramilitares. Desde entonces permanecía en la cárcel La Picota.

El Caso contra Ciro Ramírez
El 15 de abril de 2009, el entonces vicefiscal General de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, ratificó la acusación contra el exsenador Ciro Ramírez luego de conocer unas supuestas conversaciones entre el excongresista y alias ‘Mi Sangre’, desmovilizado del Bloque Central Bolívar de las AUC.
En ese entonces, la emisora La FM también reveló un documento en el que supuestamente el exparamilitar Gilverto Saavedra, alias ’El Doctor’, establece que fue uno de los contactos entre Ramírez y alias ’Mi Sangre’.
’El Doctor’ era uno de los narcotraficantes cercano a los ‘Mellizos’ Mejía Múnera. De acuerdo con la Fiscalía, en las grabaciones del exsenador Ramírez y ’Mi Sangre’ se pactan reuniones y se fijan encuentros personales para tratar "contratos", que según las autoridades se refieren a tratos con el narcotráfico.
’Mi Sangre’ también hizo parte de varias facciones paramilitares, entre ellas el Bloque Capital al mando de Miguel Arroyave.
En las grabaciones, supuestamente Ramírez también invita a su casa a Gilverto Saavedra, ’El Doctor’, a quien llama ‘el Patrón’.
El ex senador Ramírez ya había sido acusado por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia por el delito de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico y de promoción de grupos al margen de la ley. A pesar de que para la fecha varios congresistas ya eran investigados por vínculos con paramilitares, fue la primera vez que un senador investigado por parapolítica era vinculado al narcotráfico.
En 2006, la revista Semana tuvo acceso a varias horas de grabaciones efectuadas, entre abril y septiembre de 2005, por organismos de inteligencia antinarcóticos extranjeros en los que el nombre del político aparece en conversaciones que sostienen varios narcotraficantes y delincuentes.
"La operación se diseñó para perseguir y arrestar una gigantesca banda de narcotraficantes vinculados con paramilitares, la cual actuaba en cinco países.
Nuestra sorpresa fue muy grande cuando, durante los controles electrónicos a los teléfonos de los ‘narcos’, empezamos a oír que mencionaban al senador Ciro Ramírez. Lo más desconcertante fue cuando empezamos a oír al propio senador conversando con los ‘narcos’", dijo en ese entonces a Semana un agente de una de las agencias antidrogas que participaron en la investigación.
Ciro Ramírez nació en Moniquirá, Boyacá, y ha tenido una larga carrera como funcionario público. Fue diputado de la Asamblea de Boyacá y en tres ocasiones alcanzó la curul para representar a su departamento en la Cámara. Fue senador en tres periodos consecutivos y en una ocasión alcanzó a ser el vicepresidente del Senado. También ha sido presidente del Directorio Nacional Conservador, partido en el cual ha recibido varias distinciones.
11 de marzo de 2011

10 de marzo de 2011
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©semana

ratifican condena contra lópez cabrales


Corte Suprema ratifica condena contra López Cabrales por parapolítica. La Corte Suprema ratificó la condena contra el exsenador cordobés Juan Manuel López Cabrales por nexos con paramilitares.
Colombia. El excongresista Juan Manuel López Cabrales perdió la batalla jurídica que libraba para salirle al paso a la condena que paga por parapolítica, luego de que la Corte Constitucional se negara a anular el fallo.
El exparlamentario había sido hallado culpable del delito de concierto para delinquir agravado, derivado de su comprobado vínculo con paramilitares de Bloque Norte.
En 2008, López Cabrales había sido sentenciado a seis años y dos meses de cárcel y al pago de más de 920 millones de pesos por parte de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, que dio cuenta de la alianza existente entre el dirigente y el excomandante paramilitar.
Según la alta corporación, el político liberal ultimó detalles para que el cuñado de Mancuso fuera nombrado en el cargo de secretario de Salud del departamento de Córdoba.
Adicionalmente, López Cabrales fue uno de los firmantes del llamado ’Pacto de Ralito’, en Córdoba, un acuerdo firmado en junio de 2003 entre paramilitares y dirigentes políticos, que buscaba un frente común para defender un proyecto de Estado Nación en Colombia.
10 de marzo de 2011
9 de marzo de 2011
©el espectador
©verdadabierta

condenan a fiscal valencia cossio


De fiscal a condenado: el fallo contra Valencia Cossio. La Corte Suprema condenó al exdirector seccional de Fiscalías de Medellín por su complicidad con grupos criminales de Antioquia a una pena de 15 años de prisión.
Colombia. La Corte Suprema de Justicia hizo pública la decisión de condenar al ex fiscal Guillermo Valencia Cossio a 15 años de cárcel los delitos de concierto para delinquir agravado, enriquecimiento ilícito y falsedad por sustracción, supresión y ocultamiento de documento público.
Según el fallo de la Corte, Valencia Cossio se "comprometió en actividades ilícitas" con Freddy Manco Torres alias ‘El Indio’ y la organización criminal de Daniel Rendón Herrera alias ’Don Mario’ a través del empresario Felipe Sierra.
En su condición de Director Seccional de Fiscalías de Medellín, establece la Corte, Valencia Cossio puso en duda "las fuentes de inteligencia con base en las cuales a Jhon Fredy Manco Torres se le ubicó como el segundo al mando de la organización armada ilegal (de alias ’Don Mario’) y fue, precisamente su injerencia ante quienes intervenían en ese cometido lo que logró tal situación".
Por tal razón, argumenta la Corte, el ex fiscal puso su labor como funcionario público "al servicio de los intereses delincuenciales de una organización armada al margen de la ley" y por tal servicio, fue compensado con una cuatrimoto y 150 millones de pesos.
Sobre el dinero, el Alto Tribunal confirmó que Valencia Cossio incrementó su patrimonio de manera ilícita al "recibir de manera asidua beneficios económicos por cuenta de la… agrupación criminal compuesta por Jhon Fredy Manco Torres y Juan Felipe Sierra Fernández, entre otros, pues a través de estas personas conseguía dineros y bienes muebles que indudablemente contribuyeron a acrecentar su patrimonio durante el periodo en que se desempeñó en dicho cargo público".
"Valencia Cossio, apoyado en el ejercicio de su función pública obtuvo una cuatrimoto avaluada en 40 millones de pesos, además de que recibió de la organización delincuencial la suma de 150 millones, sin
dejar pasar por alto que también fue beneficiado con bienes y servicios que invirtió en la finca la Elvira y que, en general acrecentaron de manera ilícita su haber patrimonial" señaló la Corte.
Además de los cargos por concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito, el AltoTribunal condenó al ex fiscal por supresión de documento público en cuanto incidió de manera directa en la exclusión de alias ‘El Indio’ del organigrama de la banda de ‘Don Mario’ elaborado por la Policía Nacional en 2008.
Según la Corte, Valencia Cossio incurrió "en un comportamiento de "persuasión" ante el General Pedreros para que finalmente impartiera la orden de excluir a alias El Indio del multicitado organigrama" .
La decisión de la Corte coincide con la petición de la Fiscalía de condenar a Valencia Cossio por los tres delitos por los que se le procesaba; la Procuraduría había pedido que se le condenara solo por uno: concierto para delinquir y que se le absolviera por los otros dos.

El Caso contra Valencia Cossio
El escándalo de la complicidad del exdirector de Fiscalía y los paramilitares, comenzó en 2008 cuando la revista Cambio reveló que John Fredy Manco Torres, ’el Indio’, un desmovilizado de las Auc que se convirtió en el segundo de ’Don Mario’, había desaparecido de la lista de los cabecillas de la tenebrosa organización.
En la crónica de la revista, destapó que en junio de 2006, un fiscal antinarcóticos estableció que ’Don Mario’, ’el Indio’ y otros narcotraficantes hacían parte de una red que exportaba cocaína desde Turbo hacia Europa. La organización tenía enlaces colombianos en el exterior, entre ellos Juan David Naranjo, hermano del director de la Policía, general Óscar Naranjo, y quien fue capturado el 27 de abril de 2006 en Alemania.
En desarrollo de la investigación, el Fiscal pidió autorización para interceptar las comunicaciones telefónicas de decenas de sospechosos y muy pronto aparecieron en el radar de los investigadores los nombres de Camilo Torres, ’Fritanga’; John Manco Torres, ’el Indio’, y Juan Felipe Sierra, un empresario de Medellín socio mayoritario de Control Total Ltda., una empresa de vigilancia y seguridad que funciona en Envigado con una nómina de más de 1.000 personas.
En las interceptaciones surgió el nombre de Guillermo León Valencia Cossio, director seccional de la Fiscalía en Antioquia. El funcionario apareció como interlocutor de Sierra en numerosas conversaciones sobre fincas, viajes, dinero, mujeres, envío de documentos y en tres de las cuales se mencionaba a Fabio Valencia Cossio, el nuevo ministro del Interior.
Según Cambio, en una de ellas, grabada el pasado 13 de junio de 2006, Sierra le dice a Valencia Cossio que John Manco Torres, ’el Indio’, está furioso porque su nombre aún aparece en el organigrama de ’Don Mario’. "Oiga hermano, ¿sabe con quién estamos caídos?", le pregunta Sierra a Valencia. El Fiscal le repregunta que con quién y Sierra responde: "Con ’el Indio’ porque no hemos hecho eso que dijimos que íbamos a hacer y él supo que repartieron eso por allá. Hay que hacerle a eso".
Una semana después, el 20 de junio, Sierra habla en tres ocasiones con Valencia Cossio. En la primera, el Fiscal le pregunta por la identidad del número tres de la organización de ’Don Mario’ (a juicio de los investigadores, lo hace con la intención de "ascenderlo" y sacar a ’el Indio’).
Cinco minutos más tarde, Sierra y Valencia vuelven a hablar. Sierra pregunta sobre la gestión para eliminar a ’el Indio’ de la estructura de ’Don Mario’ y Valencia le responde: "Listo, todo listo. Yo mismo estaba ahí cuando lo sacaron y coincidió con la llegada de un coronel de esos de Inteligencia y reconfirmó lo que nosotros decíamos. Es para que le diga al muchacho (...) quedamos como unos príncipes". Poco después, Sierra se comunica con Valencia y le dice que ’el Indio’ le agradece el favor y le envía abrazos.
En las conversaciones también se revela que los fiscales Valencia y Perla Dávila (de Montería) hablan de montar un operativo con el general Marco Antonio Pedreros, entonces Comandante de la Policía de Antioquia, para justificar un viaje al nudo del Paramillo.
Con esas evidencias, el lunes 4 de agosto de 2008, la Fiscalía decidió actuar y en una operación relámpago capturó en Cartagena, Medellín y Montería a Sierra, a Torres y a Manco.
La Fiscalía mostró a Juan Felipe Sierra como "el enlace entre los narcotraficantes y diferentes autoridades de los departamentos de Antioquia y Córdoba". En la misma operación, capturaron a ‘el Indio’ quien perteneció a las disueltas Auc y quien formó el llamado grupo "Héroes de Castaño", para reemplazar las estructuras paramilitares que dejó la desmovilización; y Camilo Torres Martínez alias ‘Fritanga’ o ‘Mentira’ quien según las autoridades pertenecía a una banda de narcotraficantes que actúa en el golfo caribeño de Urabá. A Sierra el Gobierno lo extradito en Estados Unidos en donde enfrenta un proceso por narcotráfico.
Una vez detenidos los narcoparamilitares, la Fiscalía trasladó a Valencia Cossio a Tunja y lo capturó en esa ciudad el 27 de septiembre de 2008.
En su momento, a través de la emisora La W, el general Marco Antonio Pedreros, ex comandante de la Policía de Antioquia, dijo que no sabía de las investigaciones que había sobre Sierra por narcotráfico y se defendió con el argumento de que en el sistema judicial hay unidades investigativas que no conocen los procesos que se llevan en otros organismos.
Valencia no fue cualquier funcionario. Durante cinco años fue el director encargado de la Fiscalía seccional de Medellín. Era el encargado de administrar la Fiscalía en Medellín y Antioquia, y de liderar la lucha contra las organizaciones criminales. Además, es hermano del anterior ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio.
10 de marzo de 2011
©verdadabierta