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murió david herbert donald


Al principio de su carrera, David Herbert Donald no estaba particularmente interesado en el presidente de la Guerra Civil, pero su mentor lo estimuló a escribir sobre el socio de Lincoln, William Herndon. Ganó dos veces el premio Pulitzer por las biografías de Charles Sumner y el novelista Thomas Wolfe.
Murió David Herbert Donald, historiador de la Guerra Civil y el Sur estadounidense, dos veces ganador del premio Pulitzer y cuyo conocimiento sobre Abraham Lincoln lo hizo conocido entre audiencias más amplias, granjeándose la reverencia de sus colegas. Tenía 88 años.
Donald murió el domingo por insuficiencia cardiaca en el Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston mientras esperaba una cirugía al corazón, informó su esposa Aida.
Profesor emérito de la Universidad de Harvard, Donald ganó Pulitzers por sus biografías del abolicionista Charles Sumner y del novelista Thomas Wolfe. Pero sus libros sobre Lincoln se convirtieron en su legado. Los presidentes, desde Kenney hasta George H.W. Bush, le solicitaban charlas y otros colegas reconocían su prominencia, especialmente porque este año se celebra el bicentenario de Lincoln.
"No sólo era uno de nuestros mejores historiadores, sino además era también uno de los académicos más clásicos y generosos que he conocido en mi vida", dijo Doris Kearns Goodwin, autora de ‘Team of Rivals’, una exitosa biografía de Lincoln.
La estatura de Donald era tan alta entre expertos en Lincoln que se bautizó con su nombre el Premio David Herbert Donald por "excelencia en estudios sobre Lincoln" otorgado por el Museo Presidencial Abraham Lincoln en Springfield, Illinois. En 2005, Donald fue el primer galardonado.
Antes de su muerte había estado trabajando en un ‘estudio de carácter’ de John Quincy Adams, informó su esposa.
Donald publicó su primer libro sobre Lincoln a fines de los años cuarenta y siguió escribiéndolos por los próximos cincuenta años. Entre sus libros se cuenta ‘Lincoln’, una biografía del presidente, en un tomo, publicada en 1995; ‘Lincoln at Home’, un estudio de su vida familiar; y ‘We Are Lincoln Men’, ensayos sobre los amigos y colegas de Lincoln.

Donald, nieto de un oficial de caballería de la Unión, nació en una familia ganadera en Goodman, Mississippi, en 1920. Estudió historia y sociología en el Millsaps College, en Jackson, Mississippi, y luego prosiguió en la Universidad de Illinois.
Criado en un pueblo segregado, estaba interesado en las relaciones raciales y planeaba estudiar la época de la posguerra de la Guerra Civil. Pero también necesitaba dinero y encontró trabajo como asistente de investigación de un importante académico especializado en Lincoln, James Garfield Randall.
El mentor de Donald lo alentó a escribir sobre el socio abogado de Lincoln, William Herndon. ‘Lincoln’s Herndon’ empezó como disertación y se convirtió en el primer libro de Donald, publicado en 1948.
La reputación de Donald creció en las siguientes décadas mientras él desmenuzaba los mitos sobre Lincoln tan caros a poetas, idealistas y políticos. En ensayos clásicos como ‘Getting Right With Lincoln’ y ‘The Folklore Lincoln’, observó la transformación de Lincoln de hazmerreír a santo después de su asesinato y los esfuerzos de demócratas y republicanos de reclamarlo para sus partidos.
En una entrevista de 2005 con la Associated Press, Donald reconoció que sus sentimientos sobre Lincoln también habían cambiado.
"Cuando empecé, no estaba interesado en Lincoln, y francamente lo encontraba un tipo tedioso que era más bien denso, contaba demasiadas historias, y era un tipo rudo, como de sociedad de frontera", dijo Donald, que desechó teorías más recientes de que Lincoln era homosexual y sufría depresiones crónicas.
"A medida que crecía, me di cuenta de que las bromas y cuentos que contaba eran realmente muy divertidos y eran siempre muy oportunos. Y estudié el modo en que se relacionaba con la gente y descubrí que era un político extraordinariamente hábil... Era mucho más sensible y humano de lo que había pensado previamente".
Donald se casó con Aida DiPace en 1955 y tuvieron un hijo, Bruce Randall. Los Donald se mudaron a Lincoln, Massachusetts, en los años setenta, no en homenaje al presidente, sino por las buenas escuelas y la cercanía con Boston.
Además de su esposa durante 54 años y su hijo, le sobreviven dos nietos.

25 de mayo de 2009
20 de mayo de 2009
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la masacre de polacos


Masacre de 1940. El monasterio de Nilova Pustyn fue usado como campo de prisioneros. Más de seis mil oficiales, agentes de policía, gendarmes y terratenientes fueron encerrados en el lugar tras la invasión soviética de Polonia en 1939.
[Megan K. Stack] Mednoye, Rusia. Había 6.295 prisioneros polacos encerrados en el monasterio cuando se recibió la orden de "descargar" el campo. Les tomó un mes y medio matarlos a todos.
Los prisioneros eran en su mayor parte oficiales, agentes de policía, gendarmes y terratenientes, detenidos como parte de una peligrosa élite "burguesa" cuando la Unión Soviética invadió Polonia poco antes de la Segunda Guerra Mundial. Al año siguiente, 1940, el Partido Comunista decidió eliminarlos.
Los alcaides empezaron a enviar a los hombres en tren, por grupos, hacia la ciudad provincial de Tver, entonces llamada Kalinin, a unos 160 kilómetros al noroeste de Moscú. Allá, en el sótano de la sede del contraespionaje, los prisioneros eran ejecutados: una bala a la cabeza, con una pistola alemana, dicen aquí los historiadores.
Los verdugos trabajaron durante las noches de primavera, cargando luego los cuerpos en camiones y trasladándolos 32 kilómetros hacia este claro en el bosque de pinos que en el pasado rodeaba una casa de descanso de la NKVD, la temida precursora de la KGB soviética. Los arrojaron a fosas profundas. Incluso los conductores de los camiones fueron obligados a participar en la masacre, para asegurarse de su silencio.
"La situación es normal", escribió el comisario del campo de prisioneros a sus superiores en Moscú. "Los oficiales polacos no sospechan nada. Creen que están siendo deportados a casa. Incluso los enfermos pretenden estar sanos, para ser enviados también".
Fue una primavera sangrienta. El mismo destino vivían los polacos detenidos en otros campos en el flanco occidental de la Unión Soviética.

Esta es una vieja historia entre muchas viejas historias, recogida en el fondo de la memoria rusa mucho antes de que fuera articulada oficial o públicamente. Y sin embargo las ejecuciones en masa de los prisioneros polacos sigue siendo hoy un problema grave, tanto para los rusos como para los polacos.
Hubo una época, entre el colapso del comunismo y el surgimiento de Vladimir Putin, cuando el gobierno ruso empezó a excavar en los aspectos más sucios de la historia soviética. Los investigadores llegaron a este somnoliento bosque y desenterraron miles de cuerpos, los restos de algunos de los prisioneros polacos asesinados sistemáticamente por los verdugos estalinistas en la operación conocida ahora como la masacre de Katyn. (En Katyn se encuentra otra fosa común polaca). Fueron asesinados cerca de veintidós mil polacos.
Hoy, abogados, familias polacas y organizaciones de derechos humanos están llamando al gobierno ruso a reconocer la inocencia de las víctimas y "rehabilitar" a los prisioneros polacos. También están exigiendo la desclasificación de documentos y decisiones recientes sobre la investigación de la masacre.
Las peticiones son enérgicamente rechazadas por Moscú. Apelaciones en tribunales no han logrado nada y las investigaciones se han paralizado. Poco a poco el gobierno ha restringido el acceso a los archivos de inteligencia, donde según los historiadores se encuentran más evidencias.
Algunos críticos dicen que Putin, que ha llamado un "desastre geopolítico" del siglo pasado al colapso soviético y que inició su carrera funcionaria trabajando para la KGB, es el producto intelectual del mismo sistema; que el poderoso primer ministro que fue previamente presidente de Rusia no emprenderá ninguna revaluación de la historia.
Otros dicen que el gobierno actual está volviendo al pasado, usando la nostalgia soviética y permitiendo el resurgimiento de la popularidad de Stalin como un baluarte contra la disidencia y los crecientes problemas económicos.
Cualquiera sea la razón, el caso polaco sigue envuelto en lo que Yelena Obraztsova, directora de investigaciones en el monumento a la memoria de las víctimas en Modnoye, llama "un síndrome de verdades a medias y mentiras".
Algunos diarios de propiedad estatal empezaron a dar marcha atrás hacia la propaganda de la época de Stalin sobre los prisioneros polacos, reciclando la afirmación de que de hecho fueron los nazis y no los soviéticos los que mataron a esos hombres y arrojaron sus cuerpos a fosas comunes.
En octubre de 2007 el diario más popular de Rusia publicó, sin una opinión divergente, el rechazo de un general ruso a admitir la responsabilidad de la Unión Soviética en la muerte de los polacos. Calificó las fosas comunes de "provocación alemana".
"Los destruyeron los alemanes", dijo Valentin Varennikov, que murió este mes. "Y entonces unos alemanes obligaron a punta de pistola a varios rusos a escribir declaraciones diciendo que los polacos habían sido asesinados por la NKVD".
Esto ocurre contra el telón de fondo de una marcada actitud de defensa sobre el papel de los soviéticos en la Segunda Guerra Mundial. El gobierno ha discutido hace poco la posibilidad de penalizar las críticas contra las tácticas soviéticas durante el conflicto, conocido por los rusos como la Gran Guerra Patriótica.
Muchos rusos creen profundamente que los millones de muertes que sufrió su país para sofocar el crecimiento del fascismo son poco recordados, y mucho menos apreciados en Occidente.
Fías festivos como el Día de la Victoria de este mes celebran glorias de antaño y rectitud moral de la época de la Segunda Guerra Mundial. Tanques y aviones de guerra pasan por el principal boulevard de Moscú, los frondosos parques se mecen con música de orquesta y jóvenes mujeres se visten a la moda de los años cuarenta para bailar el vals con encorvados veteranos.
Detalles como el exterminio masivo de los prisioneros polacos corroe el sentimiento de rectitud, dicen algunos.
"Existe la tendencia general de que deberíamos enorgullecernos de nuestra historia", dijo Yan Rachinsky de la organización rusa pro derechos humanos Memorial. "Y es muy difícil enorgullecerse de criminales de guerra".
Una mujer menuda de cabellos negros y ojos azules, Anna Stavitskaya, abogado de los descendientes de los polacos, ha estado presentando las demandas de las familias polacas en varios tribunales rusos durante años. Habiendo agotado este año sus apelaciones ante el más alto tribunal ruso, se está preparando para llevar su caso a la Corte Europea de Derechos Humanos en Estrasburgo, Francia.
Algunos tribunales rusos han resuelto que debido a que no que se presentó una querella criminal contra los polacos, no había pruebas de que hubiesen sido reprimidos; y debido a que muchos de los cuerpos no fueron nunca identificados, no se podría probar nunca que algunas personas fueron víctimas. Otros simplemente determinaron que los verdugos estaban todos muertos y por eso no había contra quién querellarse.
"Todo se reduce a la idea de que, aunque se hallaron fosas comunes, debido a que no se identificó a nadie, nadie fue tampoco ejecutado", dijo Stavitskaya. "No entiendo la lógica. Esto es algo que mi mente no puede asir".
La han decepcionado los veredictos, dice, pero no sorprendido. Siempre vio a los tribunales rusos como una formalidad que había que cumplir antes de llevar el caso al extranjero.
"Todo el mundo considera político este caso, y sabía que en un caso político, el resultado no sería diferente", dijo Stavitskaya said. "No se podía resolver en Rusia".
Algunos observadores señalan que, al exigir responsabilidades y admisión de culpa, los polacos están pidiendo algo que ni siquiera los rusos han pedido a su propio gobierno.
"Inclusive algunos rusos que estuvieron diez años en la cárcel, pese a ser completamente inocentes, son muy cautelosos cuando hablan sobre la represión", dijo Obraztsova. "Dicen: ‘Había tantos enemigos y saboteadores que me reprimieron accidentalmente’. Inclusive gente que perdió familiares, que perdieron a sus padres, no están realmente enfadados".
Hoy, todo lo que queda de los prisioneros polacos es un archivo y los sitios de las fosas en el bosque. Todavía se ve la firma de Stalin en la orden de ejecución de los prisioneros en el Comité Central del Partido Comunista. También existen documentos que indican que los hombres fueron trasladados a los terrenos donde fueron asesinados.
Está el testimonio del jefe local de la KKVD que, en los años noventa, describió la obliteración de los prisioneros. Hay una carta secreta que envió la KGB al presidente soviético Nikita Khrushchev en 1959, advirtiendo que las tarjetas de identificación de los "ex polacos burgueses" debían ser destruidas para que no arrojaran una luz negativa sobre la Unión Soviética.
"Algún accidente imprevisible puede provocar la revelación de la operación, con todas las consecuencias indeseables para nuestro estado", advierte la misiva. "Lo más expediente es destruir esas tarjetas de identificación".
En los años noventa, las autoridades polacas trataron de excavar los cuerpos en Mednoye y trasladarlos a su suelo nativo.
Pero las autoridades médicas dijeron que eso sería muy poco higiénico. El suelo arenoso y barroso había conservado bien los cuerpos; todavía se estaban descomponiendo.
El pequeño museo que se asoma al borde del memorial atrae a apenas unas decenas de visitantes al mes. No se suponía que aquí tendría que haber un museo, pero los historiadores reconstruyeron la historia, capítulo por capítulo, extrayendo restos en la tierra y documentos de los archivos militares en Moscú. Lo hicieron porque pensaban que era importante, dice Obraztsova.
Hubo una época, dice, en que el gobierno ruso se avergonzó y empezó con un plan más ambicioso. Después de todo, este pinar dio cobijo a los huesos de cerca de cinco mil víctimas de las purgas rusas, así como las fosas polacas. Así que Moscú decidió construir un parque memorial propio, que estaría junto a las altísimas torres de hierro que fueron levantadas por el gobierno polaco en memoria de los prisioneros asesinados.
El plan se encargó a los mismos arquitectos que supervisan la remodelación del icónico Teatro Bolshoi de Moscú. Habría una "puerta de la memoria", un "camino a la eternidad" y un espacio subterráneo y una sala de proyección cubierta con césped para simbolizar las vidas y recuerdos enterrados.
Pero en 2001, poco después de que Putin asumiera la presidencia, las obras fueron paralizadas abruptamente. El financiamiento fue retirado.
Hoy, junto al encantador y lúgubre memorial polaco, el lado ruso aún no se termina de construir.

24 de mayo de 2009
20 de mayo de 2009
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murió salamo arouch


Boxeador judío. A los 86. El púgil nacido en Grecia, sobrevivió Auschwitz participando en peleas a muerte montadas por los nazis. Décadas después del Holocausto, Arouch fue consultor de una película sobre su cautiverio.
[Richard Boudreaux] Jerusalén, Israel. Murió Salamo Arouch, un boxeador nacido en Grecia que sobrevivió el campo de exterminio de Auschwitz peleando con otros prisioneros en sangrientos espectáculos montados por sus torturadores nazis y que, décadas después, fue consultor de una película sobre su cautiverio. Tenía 86 años. Vivió la mayor parte de su vida en Israel.
Debilitado por un derrame hace quince años, había estado mal de salud desde fines del año pasado, informó su hija Dalia Ganon. No informó sobre la causa precisa de su muerte, que ocurrió el 26 de abril en un hospital geriátrico cerca de Tel Aviv.
La serie de horrorosas peleas a muerte durante los dos últimos años de la Segunda Guerra Mundial fue inmortalizada en 1989 en ‘El triunfo del espíritu’ [Triumph of the Spirit], el primer largometraje filmado en Auschwitz mismo. La película, junto con los inspirados discursos de posguerra de Arouch, se convirtió en parte de su legado en Israel. Ha sido proyectado ante cientos de israelíes como preparación para visitar el sitio del infame campo nazi en Polonia.
Arouch era una joven estrella de peso medio en su natal Salonika, Grecia, cuando en 1943 las fuerzas alemanas lo capturaron en la ciudad, y a otros 47 mil judíos y los enviaron en vagones de ganado a cámaras de gas y campos de trabajo forzado en Auschwitz.
Cuando el oficial alemán preguntó si alguno de los recién llegados era boxeador, Arouch fue empujado hacia adelante por sus conocidos, recordó en una entrevista con la revista People en 1990.
El oficiales le preguntó si quería pelear.
"Yo estaba muy asustado", dijo Arouch. "Estaba cansado, porque no había dormido en toda la noche, pero dije sí".
Los combates debían divertir a los oficiales y las reglas eran simples: "Peleábamos hasta que uno se cayera o los oficiales se aburrían de mirar. No se marcharían si no veían sangre".
Casi siempre la derrota significaba muerte. "Los perdedores quedaban terriblemente debilitados", contó. "Y los nazis mataban a los débiles".
Arouch, que pesaba cerca de sesenta kilos en el campo, peleaba al menos dos veces a la semana, a menudo contra púgiles mucho más grandes. Su hábil juego de pies, que le ganó el apodo de Bailarín de Ballet, lo ayudó a ser invicto. Según sus cuentas, ganó 208 combates en el campo, y empató cuatro.
Un adelgazado William Dafoe es Arouch en la película, que recibió reseñas tibias. El crítico Michael Wilmington, en el Times, la llamó "una saga romantizada y exagerada al estilo de ‘Rocky’", aunque dijo que su "inquebrantable recreación de Auschwitz" daba a la película una "apasionante intensidad".
Los oficiales apostaban por los combates y el premio para el boxeador triunfante era un pan. Arouch contó que él compartía su pan con los otros prisioneros. Debido a su capacidad como boxeador, fue transferido al servicio de cocina, que era menos cansador que otros trabajos en el campo y le daba un mayor acceso al alimento.
Mientras los otros prisioneros morían ante sus ojos, Arouch sobrevivía. En 1945 fue transferido a Bergen-Belsen, donde trabajó como obrero esclavo hasta que las fuerzas aliadas lo rescataron del campo. Fue uno de los dos mil prisioneros de Salonika que sobrevivieron la guerra.
Mientras buscaba a un familiar en la Europa de posguerra, conoció a Martha Yechiel, otra sobreviviente de Salonika en Auschwitz, que era seis años mayor que él. (En la película, su nombre es Allegra y se conocen y enamoran antes de ser capturados). Eran los únicos sobrevivientes de sus familias. La pareja se casó y trasladó al mandato británico de Palestina en 1945. Tuvieron tres hijos y trece nietos.
Arouch peleó en la guerra árabe-israelí que estalló en la época de la independencia de Israel en 1948. Como israelí, se hizo conocido como Shlomo Arouch, boxeador amateur que peleó poco y abrió un exitoso local de embarques y mudanzas en Tel Aviv.
Cuarenta años después volvió a Auschwitz para pasar tres meses allá como consultor de Robert M. Young, que estaba dirigiendo ‘El triunfo del espíritu’, con el guión de Shimon Arama. Mostró al equipo de filmación el lugar donde había dormido y donde había peleado. Le enseñó a boxear a Dafoe. En una entrevista con el Times, Arouch lloró al recordar su cautiverio durante la guerra y dijo que no pudo dormir durante la primera semana de su visita "porque volví a recordar todo".
Ganon, su hija, dijo que su trabajo para la película y sus charlas en Israel sobre su cautiverio debían educar a la gente sobre el Holocausto.
"No fue fácil contar su historia, pero fue importante para él que la gente supiera qué les había pasado, a él y los otros", dijo. "Llegará el día en que no quede nadie para contar esta historia".
Además de Ganon, le sobreviven su esposa y otra hija.

Batsheva Sobelman contribuyó a este reportaje.

10 de mayo de 2009
4 de mayo de 2009
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murió cherif guellal


Combatiente por la resistencia argelina y diplomático. A los 76.
[Adam Bernstein] El martes murió de leucemia en un hospital en Argel Cherif Guellal, combatiente, diplomático y hombre de negocios argelino que llegó a ser una destacada figura en la alta sociedad de Washington y fue largo tiempo pareja de una ex Miss America. Tenía 76 años.
Guellal era veterano del sangriento movimiento por la independencia que, en 1962, logró la independencia de su país al norte de África al terminar con el dominio francés. Después de servir como un lugarteniente de Ahmed Ben Bella, el líder rebelde convertido en presidente, Guellal llegó a Washington D.C. como el primer embajador ante Estados Unidos de la era post-colonial de Argelia.
Su atractivo aumentaba su popularidad en las recepciones y lo convirtió en una irresistible presencia en reuniones académicas. "Queremos mandar en nuestra propia casa y no ser socios menores de las grandes potencias", dijo en 1964 en una reunión de cientistas sociales y politólogos estadounidenses, describiendo el movimiento argelino por la independencia.
Guellal siguió siendo el principal enviado en Washington después de que el líder militar Houari Boumedienne derrocara al gobierno de Ben Bella mediante un golpe de estado en 1965. Guellal dijo al presidente Lyndon B. Johnson que esperaba que los dos países mejoraran sus relaciones. Fue una unión nacida del dinero del petróleo, de Texas como estado nativo de Johnson, y los países ricos en petróleo del mundo árabe, escribió la escritora Barbara Howar en sus memorias de 1973 ‘Laughing All the Way’.
Guellal, soltero, tuvo un inmenso éxito social cuando se instaló en la residencia como embajador de su país, una mansión estilo castillo francés llamada Los Olmos, que había pertenecido a Johnson y a Perle Mesta.
En su libro, Howar llamó a Guellal un "brillante y guapo combatiente por la libertad" y un "intelectual errante" que era muy solicitado entre la élite de Embassy Row y el Swing Set de la alta sociedad local.
Su compañera estable fue la morena Yolande Fox, Miss America de 1951 nacida en Alabama y viuda de un ejecutivo del cine y la televisión.
Comparado con otros, escribió Howar, Guellal "no recibía muy a menudo ni tan lujosamente, pero sí con un cierto estilo exuberante que atraía a mentes agudas, renombrados académicos, radicales extranjeros y luminarias del mundo del espectáculo, que eran los residuos de los años de salón de Fox en Nueva York y Los Angeles".
Guellal se convirtió en un personaje fijo de las columnas de sociedad. Su secretaria social era Sally Quinn, que llegó a ser periodista del Washington Post para hacer la crónica de la élite política de la ciudad.
La guerra árabe-israelí de 1967 cercenó las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Argelia y puso fin al mandato de Guellal como embajador. Siguió siendo el representante oficioso de Argelia en Washington mientras viajaba entre sus casas en Georgetown, Argel y París y trabajando como consultor para compañías estadounidenses que hacían negocios en el mundo árabe.
Fue representante de la compañía estatal de energía Sonatrach, que jugó un papel crucial en satisfacer la demanda de petróleo durante la crisis mundial del petróleo en los años setenta.

Cherif Ali Guellal, hijo de un doctor, nació en Constantine, al este de Argelia, el 19 de agosto de 1939.
Su madre, Fátima, fue líder de organizaciones de la resistencia contra los franceses. Fue encarcelada y torturada por los franceses, como otros muchos miembros de la familia.
Guella estudió en una universidad en Aix-en-Provence, Francia, graduándose en 1956 antes de unirse al gobierno provisional argelino en el exilio. Trabajó para el movimiento independentista la mayor parte del tiempo desde India, tratando de reunir apoyo internacional para la resistencia antes de ser nombrado en Washington.
En Washington luchó con éxito para derogar un convenio racialmente restrictivo que se aplicaba a la residencia de embajador. La periodista e historiadora de Washigton, Hope Ridings Miller, escribió en su libro ‘Embassy Row’, que los esfuerzos de Guellal llevaron al gobierno del Distrito de Columbia a anular muchos más convenios discriminatorios en la ciudad.
Guellal no se casó nunca con Fox, pero se consideraban marido y mujer, y la ayudó a criar a su hija. Fox vive en Washington, con su hija Dolly Fox, de Nueva York y Washington. También le sobreviven tres hermanos y una nieta.

17 de abril de 2009
13 de abril de 2009
©los angeles times
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publican libro sobre líder indígena


Lanzamiento de libro sobre líder indígena: ‘Tomás Paniri, desde Aiquina a Ckalama’.
Calama, Chile. Como una forma de reivindicar la figura de un hombre que se convirtió en el líder indígena más importante del siglo XVI, los autores José Santos Saire, Wilson Segovia Bartolo y Carlos Mondaca Rojas escribieron el libro ‘Tomás Paniri, desde Aiquina a Ckalama’, que será lanzado oficialmente hoy a las 20 horas en el salón de honor del municipio loíno.
La actividad es organizada por la Corporación Municipal de Cultura y Turismo, en una ceremonia oficial que dará cuenta de la importancia de esta nueva apuesta literaria.
Esta obra se realizó gracias al financiamiento de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, Oficina de Asuntos Indígenas de San Pedro de Atacama y la Municipalidad de Calama por medio de su ente cultural.
‘Tomás Paniri, desde Aiquina a Ckalama’ es una publicación que consta de nueve capítulos que representan una sucesión de hechos históricos que dan sentido a la vida y obra de este cacique, que se convirtió en un luchador incansable de los derechos indígenas.
Esta publicación recorre pasajes históricos que van desde la invasión y colonización española hasta el movimiento insurreccional en Atacama, dejando impresa en cada una de sus páginas el relato transversal de su protagonista y la importancia de éste en la historia indígena de este lugar geográfico.

5 de noviembre de 2008
©estrella del norte
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hallan cripta de calígula


El emperador romano famoso por sus excesos fue asesinado por su guardia personal en algún lugar de su palacio. Arqueólogos italianos dieron con la cripta adonde fue conducido por órdenes del senado para acabar con quien -se escribió- abusaba de sus hermanas, quiso convertir a su caballo en senador y sumió a Roma en una severa hambruna.
Roma, Italia. Un grupo de arqueólogos del departamento de Cultura del Ayuntamiento de Roma ha hallado la entrada a una cripta situada bajo la ‘domus’ del emperador Tiberio, en la colina romana del Palatino, el lugar exacto en el que, según el historiador Suetonio, fue asesinado Calígula a manos de su guardia pretoriana.
Así lo ha afirmado la responsable del equipo que ha realizado el descubrimiento, Maria Antonietta Tomei, en una reunión con un restringido número de especialistas reunidos en el Ministerio de Cultura italiano, de la que da cuenta hoy el diario milanés Corriere della Sera.
La entrada a la cripta fue construida por el emperador Claudio, tío y sucesor de Calígula, y permanecía sepultada bajo los sótanos de la casa levantada sobre ella en la época de Nerón, sucesor a su vez de Claudio y hermano de Calígula.
Hasta ahora, según el rotativo milanés, se conocía la escalera por la que los pretorianos, incitados por algunos senadores a matar a Calígula para restaurar la República tras sus excesos, bajaron a la cripta para asesinar al emperador, pero no el lugar exacto donde éste fue ajusticiado según Suetonio y Flavio Josefo.
Los arqueólogos han descubierto además varias esculturas de buena factura, lo que aumenta el número de tesoros encontrados en lo que fuera la casa del emperador Tiberio, que en su momento ocupaba un tercio de la colina Palatina, situada entre el Foro y el Circo Máximo.
Cayo Julio César Augusto Germánico, conocido como Calígula, fue designado Emperador en el año 37 d.C, a la edad de 25 años, tras la muerte de su tío abuelo Tiberio, y se mantuvo en el trono menos de cuatro años, en los que, según distintos historiadores, reforzó la autoridad imperial frente a otros poderes y protagonizó múltiples escándalos en su vida privada.
Según determinados historiadores, se le atribuye una relación incestuosa con sus hermanas e incluso obligarlas a prostituirse.

17 de octubre de 2008
©la nación
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todavía buscan a doctor nazi


El doctor de campo de concentración, Aribert Heim, encabeza lista de los diez nazis más buscados.
[David Rising] Baden-Baden, Alemania. El ex doctor de las SS Aribert Heim encabeza la lista dada a conocer el miércoles de los criminales de guerra nazis más buscados . Era un hombre tan bestial que los testigos lo recuerdan como lo peor que vieron, aunque estuvo sólo dos meses en el campo de concentración Mauthausen.
Heim tendría hoy 93 años, pero "tenemos buenas razones para creer que todavía vive", dijo Efraim Zuroff por teléfono desde Jerusalén. Zuroff es el principal cazador de nazis del Centro Simon Wiesenthal, que publicó la lista.
Sin embargo, pese a una recompensa de 485 mil dólares por la detención de Heim ofrecida por el centro con Alemania y Austria, el doctor nazi ha logrado eludir su captura durante décadas.
Es el único de cientos de criminales de guerra nazis que según el centro todavía se encuentra fugitivo.
Después de Heim, en la lista del centro se encuentran: John Demjanjuk, cuya extradición se ha pedido a Estados Unidos, que dice que fue guardia en varios campos de exterminio y trabajos forzados; Sandor Kepiro, un húngaro acusado de participación en el asesinato de más de mil civiles en Serbia; Milivoj Asner, jefe de la policía croata en tiempos de guerra, que vive ahora en Austria y está acusado de participar activamente en la deportación hacia campos de exterminio de cientos de serbios, judíos y gitanos; y Soeren Kam, ex SS buscado por Dinamarca por el asesinato de un periodista en 1943. Su extradición a Alemania fue bloqueada en 2007 por un tribunal bávaro que resolvió que no había suficientes evidencias para acusarlo de homicidio.
Pero la naturaleza de los crímenes de Heim lo catapultaron al primer lugar de la lista.
Karl Lotter, un prisionero que trabajaba en el hospital del campo de concentración Mauthausen, no tuvo problemas en recordar la primera vez que vio a Heim matar a un hombre.
Fue en 1941, y un judío de dieciocho años había sido enviado a la clínica porque tenía un pie hinchado. Heim le preguntó algunas cosas y porque estaba en tan buena forma. El joven le dijo que había sido jugador de fútbol y nadador.
Luego, en lugar de tratar el pie del prisionero, Heim lo anestesió, lo abrió, lo castró, le sacó primero un riñón y luego el otro, dijo Lotter. La cabeza de la víctima fue separada del tronco y hervida, de modo que Heim pudiera mostrarla.
"Quería esa cabeza porque tenía los dientes perfectos", dijo Lotter, un prisionero político no judío, en una declaración ocho años después que fue incluida en una orden de detención austriaca contra Heim de 1950 recuperada por la Associated Press. "De todos los doctores del campo de Mauthausen, Heim era el más terrible".
Pero Heim logró evitar que se lo procesara, esta vez porque su expediente en Alemania, en posesión de los estadounidenses, omitió misteriosamente su período en Mauthausen.
La cacería de Heim ha llevado a los detectives del estado alemán de Baden-Wuerttemberg a todo el mundo. Además de su país natal, Austria, y la vecina Alemania donde se asentó después de la guerra, ha sido señalado en Uruguay en 1998, España, Suiza y Chile en 2005, y Brasil en 2006, dijo Heinz Heister, juez presidente del tribunal de Baden-Baden donde Heim fue procesado en ausencia por cientos de cargos de homicidio en 1979.
Nacido el 28 de junio en Radkersburg, Austria, Heim se unió al partido nazi local en 1935, tres años antes de que Austria fuera anexada sin que ofreciera resistencia por Alemania.
Más tarde se incorporó a las Waffen SS y fue asignado a Mauthausen, un campo de concentración cerca de Linz, Austria, como doctor del campo en octubre y noviembre de 1941.
Mientras estuvo allá, dijeron testigos, trabajó estrechamente con el farmacéutico de las SS, Erich Wasicky en espantosos experimentos, como inyectar varias soluciones en el corazón de prisioneros judíos para determinar con qué morían más rápidamente.
Pero aunque Wasicky fue llevado a juicio por el Tribunal Militar estadounidense en 1946 y sentenciado a muerte, junto con otros miembros del cuerpo médico del campo y comandantes, Heim, que era un prisionero de guerra de los norteamericanos, no estaba entre ellos.
El expediente de Heim en el Centro de Documentación de Berlín, entonces un depósito de documentos de la era nazi administrado por Estados Unidos, fue aparentemente alterado para borrar toda mención de Mauthausen, de acuerdo a la acusación alemana de 1979, obtenida por la Associated Press. En lugar de eso, para el periodo en que se sabe que estuvo en el campo de concentración, fue ubicado en otra misión de las SS.
Esto "no es correcto", dice la acusación. "Es posible que mediante la manipulación de los datos su breve destinación en el campo de concentración haya sido ocultada".
No hay ningún indicio sobre quiénes pudieran ser los responsables.
El expediente de la inteligencia del ejército norteamericano sobre Heim podría arrojar algunas luces sobre sus actividades en tiempos de guerra y posguerra, y se encuentra entre los cientos de miles de documentos trasladados a los Archivos Nacionales de Estados Unidos. Pero debido al formato electrónico del ejército el personal sólo ha podido acceder a la mitad de ellos, y estos no incluyen el expediente solicitado por la AP.
Eli Rosenbaum, director de la Oficina de Investigaciones Especiales, dedicada a la cacería de los nazis, del ministerio de Justicia, se negó a hacer comentarios.
"No creo que el señor Rosembaum pueda agregar algo apropiado", dijo la portavoz del ministerio de Justicia Laura Sweeney en un e-mail.
Sin embargo, Heim era relativamente bien conocido por haber sido un jugador nacional de hockey en Austria antes de la guerra, y por los numerosos testigos de su estadía en Mauthausen.
En 1950 las autoridades austriacas enviaron a las estadounidenses en Alemania una orden de detención y estas accedieron inicialmente a entregarlo, pero luego dijeron a los austriacos, en una carta del 21 de diciembre de 1950, que fue obtenida por la AP, que no podían ubicarlo.
No está claro qué ocurrió después, pero en 1958 Heim se sintió suficientemente seguro como para comprar un edificio de departamentos de 42 unidades en Berlín, inscribiéndolo con su propio nombre con un domicilio en Mannheim, de acuerdo a los documentos de la compra obtenidos por la AP. Luego se mudó a una ciudad balneario cercana de Baden-Baden y abrió una clínica ginecológica -también bajo su nombre, dijo Heister.
En 1961 las alertadas autoridades alemanas empezaron una nueva investigación, pero cuando finalmente se disponían a detenerlo en septiembre de 1962, Heim ya había escapado -aparentemente tras haber sido informado de su inminente detención.
Heim continuó viviendo de los alquileres de los departamentos en Berlín hasta que en 1979 el edificio fue confiscado por las autoridades alemanas.
Prueba de que está todavía vivo puede ser el hecho de que nadie ha reclamado su herencia. Heim tuvo dos hijos en Alemania y una hija que vivió en Chile, de la que se desconoce su actual paradero.
Ruediger Heim, uno de los hijos, no quiso hacer comentarios cuando le llamamos a su villa en Baden-Baden.
"Todo lo que puedo decir es que se ha dicho que tengo contactos con mi padre y eso es absolutamente falso", dijo. "El resto son especulaciones y no voy a entrar en eso".

Randy Herschaft contribuyó a este reportaje desde Nueva York y Washington, D.C.

Operation Last Chance: http://www.operationlastchance.org

Ministerio de Justicia de Austria: http://tinyurl.com/4q9x9x

6 de junio de 2008
30 de abril de 2008
©fwdailynews
cc traducción mQh
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murió phillip von boeselager


Murió Philipp von Boeselager, el oficial alemán que intentó matar a Hitler. A los noventa.
[William Grimes] Murió Philipp Freiherr von Boeselager, que se cree era el último sobreviviente del círculo íntimo de oficiales del ejército alemán que trataron de matar a Adolfo Hitler con un maletín con una bomba el 20 de julio de 1944. Tenía noventa años y vivía en Altenahr, en Renania-Palatinato.
Su muerte fue anunciada por el ministro de Defensa de Alemania, que no entregó otros detalles.
Von Boeselager, consternado por la campaña nazi de exterminio de los judíos y por las atrocidades alemanas que presenció como teniente en el Frente Oriental, se unió a la conspiración contra Hitler en 1942 y participó más tarde en el complot que organizaba el coronel Claus Schenk Graf von Stauffenberger, que como jefe de personal del general Friedrich Fromm del Cuartel de Reservistas del Ejército, participaba normalmente en reuniones a las que asistía Hitler.
Von Boeselager, destinado a un equipo de investigación de explosivos, logró conseguir explosivos ingleses de gran potencia. El 20 de julio, el coronel von Stauffenberger llegó consigo una maleta rellena de explosivos plásticos y un detonador que debía activarse durante una reunión en la Madriguera del Lobo, el cuartel de Hitler al este de Prusia, y la colocó debajo de la mesa que usaba Hitler y otros veinte oficiales.
Después de una excusa, el coronel von Stauffenberger salió de la habitación. Durante su ausencia, el coronel Heinz Brandt, tratando de acercarse para tener una mejor vista de un mapa, movió la maleta, amortiguando el impacto de la explosión. Demolió la sala de reuniones e hirió mortalmente a tres oficiales (entre ellos al coronel Brandt) y a una mecanógrafa, pero Hitler escapó de lesiones leves.
Si la conspiración era exitosa, von Boeselager debía volver a Berlín con mil doscientos hombres para participar en una insurrección general contra el régimen nazi, con el nombre secreto de Operación Valquiria. La trama del atentado es el tema de una película todavía no estrenada, ‘Valkyrie’, en la que Tom Cruise es el coronel von Stauffenberger. Von Boeselager relató su rol en la resistencia en tiempos de guerra en una reciente entrevista con el diario The Frankfurter Allgemeine Zeitung.
La mayoría de los conspiradores, que eran unos doscientos, incluyendo al coronel von Stauffenberger, fueron detenidos y ejecutados, mientras que otros se suicidaron. Ninguno de ellos delató el papel de von Boeselager en la conspiración, que fue descrita en detalle por el historiador Peter Hoffmann en ‘The History of the German Resistance, 1933-1945’. Como consecuencia de ello, no fue necesario que utilizara la cápsula de cianuro que llevaba a mano. Temiendo que pudiera ser delatado alguna vez, llevó la cápsula durante todo el resto de la guerra.

Von Boeselager nació en el seno de una familia católica en Burg Heimerzhei, cerca de Bonn. Después de terminar la escuela secundaria en el Aloysius College, una institución secundaria en Bad Godesberg, tenía planes de estudiar derecho y entrar al servicio diplomático, pero para eludir al Partido Nazi se enroló en el ejército, como su hermano Georg, que también participó en la conspiración del veinte de julio.
Von Boeselager fue abordado para que matara a Hitler y Heinrich Himmler a quemarropa en 1942. "No se trataba de salvar al país, sino de detener los crímenes", dijo en la entrevista al Frankfurter Allgemeine Zeitung.
El trece de marzo de 1943, con una pistola Walther PP en la mano, von Boeselager se preparó para asesinar a los dos hombres, que debían reunirse para discutir sobre estrategia con el Mariscal de Campo Günther von Kluge, comandante de von Boeselager, y otro de los conspiradores. Cuando Himmler suspendió su asistencia, von Kluge canceló la misión.
En 1944, fue Georg, el hermano de von Boeselager, quien dio la señal para seguir adelante. "Un día mi hermano me llamó y dijo: ‘Quieren explosivos’", dijo a Reuters en una entrevista en 2004. "Yo sabía exactamente para qué".
Cuando descendió de un avión para entregar los explosivos al general Hellmuth Stieff en el Alto Mando del Ejército el plan, sin embargo, casi quedó al descubierto.
"Bajé del avión cojeando porque me había herido en la pierna", dijo en la entrevista. "Varios jóvenes soldados se acercaron a mí para llevar mi maleta. Yo me rehusé. Pensé que ellos se darían cuenta de inmediato de que la maleta era demasiado pesada". En cuanto al fracaso de la conspiración, von Boeselager dijo: "Stauffenberger no era el hombre indicado para hacer esto, pero no había nadie más con sus agallas".
Después de la guerra von Boeselager estudió derecho y economía y se desempeñó como asesor en la creación de la Bundeswehr, las fuerzas armadas de la Alemania Occidental. Fundó varias organizaciones benéficas y dictó frecuentemente charlas en escuelas sobre la resistencia alemana al Tercer Reich y la importancia de participar activamente en política. En 1948 se casó con Rosa Maria Gräfin von Westphalen zu Fürstenberg. La pareja tuvo cuatro hijos: Albrecht, Georg, Maria-Felicitas Schenk von Stauffenberg y Monica Adelmann von Adelmannsfelden.
Dos semanas antes de su muerte, von Boeselager participó en un documental, ‘The Valkyrie Legacy’, que será proyectado en el History Channel en la primavera de 2009.
Von Boeselager dijo que la decisión de suspender la conspiración de 1943 continuaba atormentándolo. "Siempre veo a Hitler aquí frente a mí, junto a la chimenea, y pienso: ‘¿Qué habría pasado si lo hubiera matado?’", le dijo a un periodista.

11 de mayo de 2008
3 de mayo de 2008
©new york times
cc traducción mQh
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