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mascotas

exterminan a gatos en sant just


Protectoras acuden a Internet para evitar el sacrificio de animales. Cuelgan un vídeo en YouTube para defender a los gatos callejeros de Sant Just. Entidades solicitan que se acabe con el sacrificio.
Sant Just, Barcelona, España. Nada mejor para darse a conocer que colgar un vídeo en Internet. Y las protectoras de animales, lo saben. La Plataforma Animals de Sant Just ha escogido el portal YouTube para difundir su defensa de los gatos callejeros del municipio.
En algo más de 13 minutos, el documental narra la «persecución» que, según diversas entidades, se está infligiendo a los animales en Sant Just Desvern. Todo ello, con subtítulos en inglés: hay que llegar al máximo número de espectadores posible.
«La cinta surge de la desesperación», cuenta la directora y guionista del cortometraje, Zarah Knebel, realizadora de oficio y además portavoz de la Plataforma Animales de Sant Just. Actualmente han establecido un diálogo con el alcalde del municipio para llegar a un acuerdo y evitar el sacrificio de animales.
Y es que desde el pasado mes de noviembre, el consistorio obtuvo una moratoria por la cual está autorizado a sacrificar perros y gatos, pese a la entrada en vigor en enero de la Ley de Protección de los Animales que lo prohíbe explícitamente.
Con el apoyo de las protectoras FADA, Fundación Altarriba y Xambala, la plataforma pide que no se use la moratoria para sacrificar más animales y la creación de una nueva colonia. El consistorio insiste en que actualmente ya existen dos colonias de gatos y que «se está buscando una fórmula que satisfaga a todos los vecinos».

Cuidadores ‘Acosados’
Bajo el título La voz de los gatos, el corto encadena testimonios de cuidadores que afirman sufrir «acoso» por parte de técnicos municipales que «intimidan a las señoras que dan de comer a los gatos de una colonia de Sant Just», hecho desmentido por fuentes del Ajuntament.
Después de la manifestación en defensa de los animales del pasado sábado, el jueves asistirán al Pleno municipal para leer un manifiesto.

30 de junio de 2008
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echan a marine por maltrato animal


Un marine castigado y otro expulsado tras difundir video donde maltratan a un cachorro en Iraq.

[Audrey McAvoy] Honolulu, Estados Unidos. El Cuerpo de Marines declaró el miércoles que licenciaría a un marine e impondría medidas disciplinarias
a otro por su participación en un video que muestra a un marine arrojando a un cachorro por un acantilado durante una patrulla en Iraq.
El video de diecisiete segundos subido a YouTube provocó una fuerte condena de grupos dedicados a la defensa de los animales cuando se difundió en marzo.
El video muestra a dos marines bromeando antes de que uno de ellos arroje a un cachorro a un rocoso barranco. Se oye un aullido cuando el cachorro voltea en el aire.
"Eso es cruel. Eso es cruel, Motari", le dice un marine fuera de cámara al que arrojó al perro blanco y negro. Luego de eso, el marine fuera de cámara ríe entre dientes.
El soldado de primera clase David Motari, asignado al Primer Batallón, 3er Regimiento de Marines en Kaneohe Bay, será "separado" del Cuerpo de Marines, dijo el cuerpo en un comunicado de prensa. También recibió un "castigo no-judicial" no especificado.
El Cuerpo de Marines no dijo cuál había sido la participación de Motari en el video.
El video fue visto decenas de miles de veces antes de que YouTube lo bajara porque viola los términos de uso del sitio.
"Las acciones vistas en internet contradicen las altas normas de conducta que esperamos de los Marines y no serán toleradas", declaró la Base Hawai del Cuerpo de Marines en el comunicado de prensa. "La inmensa mayoría de los marines realizan sus misiones con el honor y la compasión que hace de los estadounidenses un pueblo orgulloso".
El segundo marine, el sargento Crismarvin Banez Encarnación, también recibió un castigo "no-judicial" no especificado.
Encarnación está asignado al Batallón de Armamento y Adiestramiento de Terreno, en el Depósito de Reclutas del Cuerpo de Marines.
El teniente primero Binford Strickland, portavoz de la Base Hawai del Cuerpo de Marines, dijo que el servicio podría no revelar qué participación tuvieron los hombres en el video, porque estaba siendo investigado. Dijo que revelar esa información podría violar la Ley de Privacidad.
Por la misma razón, Strickland se negó a proporcionar detalles sobre las medidas disciplinarias tomadas contra los hombres.

12 de junio de 2008
©associated press
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refugios para perros incautados


Refugio rescata cientos de chihuahuas que mantenía pareja de excéntricos.
[Amanda Lee Myers] Phoenix, Arizona, Estados Unidos. Un frenético grupo de amantes de perros enanos se dejaron caer sobre un refugio animal que rescató a cientos de chihuahuas de una sucia casa en el campo de Arizona, algunos de los potenciales propietarios llegando a darse de empujones y otros llamando desde todo el mundo.
Los casi ochocientos perritos, la mayoría chihuahuas, y 36 loros fueron encontrados en una enorme casa móvil aquí al noroeste de Tucson la semana pasada. Todos los que eran suficientemente maduros y sanos como para salir del refugio fueron adoptados el lunes, dijeron las autoridades.
Cuando el jueves se expandió la noticia del rescate de los perros, cientos de personas se agolparon a las puertas de la Sociedad Protectora de Animales de Arizona del Sur con la esperanza de adoptar a los perros, dijo la portavoz Jenny Rose.
El ambiente se caldeó y algunos empezaron a darse empujones, dijo Rose. El departamento del sheriff desalojó las instalaciones y el refugio cerró sus puertas por el día.
Al día siguiente, dijo Rose, había cincuenta personas haciendo cola por los perros, entre los cuales había terriers, pomerianos, crestados chinos y lhasa apsos. El refugio entregó números para que pudieran volver en grupos de cien al día.
"Para nosotros, esto era territorio desconocido", dijo Rose. "Nos gustaría dar un perro a todos los interesados, pero no tenemos suficientes".
Rose dice que ha recibido llamadas desde Alemania, Australia y de todo el país. Un hombre de Massachusetts encontró su número de celular y la llamó el sábado a las ocho de la mañana.
"Me dijo: ‘Ya sé que son las ocho de la mañana, pero yo quiero un perro'", contó Rose.
"Gracias, qué tierno", dijo, picada.
Los perros fueron rescatados de una casa en malas condiciones, con orina y feces en todas partes.
Rose dijo que se trataba de un caso de síndrome de Diógenes, en el que una pareja de ancianos que eran dueños de los animales no quisieron deshacerse de ellos y no conocía a nadie que les diera hogar. No se han presentado cargos contra la pareja.
Los animales parecen haber sido bien alimentados, pero algunos no tenían sus patas -algunos porque fueron atacados por otros animales, otros aparentemente por haberse quedado enganchados en la valla, dijo Rose.
Los loros seguirán durante dos o tres semanas en la Sociedad Protectora debido a problemas médicos, incluyendo malnutrición e infecciones, dijo Rose.
Los que estuvieron en la cola el jueves y no consiguieron un perro serán inscritos en una lista de espera y llamados cuando haya alguno disponible.
Los cachorros están en hogares adoptivos y serán integrados al refugio una vez que tengan la edad indicada, dijo Rose. "Tendrás que pasar a vernos y ver qué hay", dijo Rose.

4 de abril de 2008
18 de marzo de 2008
©pocono record
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se arriendan perros


Alquile a un mejor amigo. Por un día. Incluye croquetas para mascotas.
[Vincent M. Mallozi] Nueva York, Estados Unidos. Sarah Stevenson corrió escapando de una fuerte lluvia la noche de un viernes hace poco. Llegó a la tienda de alquiler de Manhattan justo antes de que cerrara.
La señorita Stevenson, una enfermera de 26 años de Brooklyn, había reservado una compacta monada con un montón de ganas de pasar el fin de semana en casa.
El hombre detrás del mostrador desapareció y lo sacó de su cojín en otro cuarto.
"Hi, hi, hi", dijo Stevenson con una sonrisa que se hacía cada vez más grande. "¿Cómo has estado, tesoro? Te eché de menos".
Stevenson escogió a Oliver, un cockapoo de tres años -mitad cocker spaniel, mitad caniche- que ya había arrendado antes.
"El fin de semana pasado, no quise traerlo de vuelta porque la estábamos pasando muy bien", dijo mientras pasaba su dedos entre los mechones marrones y rizados de Oliver.
La agencia era Flexpetz, que arrienda perros que han sido rescatados de refugios animales con la esperanza de que sean finalmente adoptados. Flexpetz opera en el Wet Nose Doggy Gym en la 34 East 13th Street, que ofrece servicios de guardería y alojamiento para perros. La compañía empezó en San Diego; en junio abrió una sucursal en Los Angeles; en octubre en Nueva York. Tiene planes se instalarse también en Boston, Washington, San Francisco y Londres.
"Hay un montón de gente que quiere compañía", dijo Chris Haddix, 28, que administra la sucursal de Nueva York de Flexpetz. Normalmente hay cinco o seis perros para su arriendo, muchos de ellos exhibidos en el ventanal de Wet Nose, y atraen multitudes.
Stevenson explicó por qué era cliente. "Soy soltera y llegué aquí desde Escocia hace dos años, y es difícil ver a gente porque en Nueva York todo el mundo está muy ocupado con su propia vida. Pero cuando salgo con Oliver, puedo hablar sobre él con un montón de gente. Es una manera agradable de conocer gente".
Pero no es barato. Ser miembro durante un mes, lo que incluye cuatro arriendos de un día, cuesta 279 dólares con 95 centavos. Arriendos adicionales cuestan 45 dólares al día o parte del día.
Los interesados deben inscribirse primero en www.flexpetz.com antes de reunirse con Haddix. "Les pregunto un montón de cosas", dijo. "Quiero saber si han tenido alguna vez un perro, por qué no pueden tener un erro, por qué deberían arrendar un perro, y cosas como esas".
Si la oficina principal en San Diego aprueba el arriendo, hay una hora obligatoria de formación sobre manejo y adiestramiento. Luego los miembros pueden elegir a uno de los perros mostrados en la página web para su arriendo.
Haddix dijo que sus clientes eran de todo tipo.
"Hay gente de otros estados y otros países que no pudieron venirse con sus perros cuando los trasladaron a Nueva York", dijo. "Y hay familias con niños pequeños que adoran pasar las vacaciones con estos perros".
"También hay gente que vive en lugares donde no admiten mascotas, y un montón de solteros a los que no les importa salir con un chucho amigo de vez en cuando. Existen todo tipo de razones para arrendar perros", dijo Haddix, que estudia para sacar su maestría en filosofía en la New School for Social Research cuando no está estudiando las calificaciones de clientes potenciales.
Haddix observó que los perros grandes son arrendados por gente de la Costa Oeste, donde los perros tienen en general más espacio, y perros más pequeños en Nueva York, donde, dijo, "mucha gente vive en departamentos del tamaño de roperos".
Stacy Faulkner, 39, es cliente de Flexpetz en San Diego. Lleva diez años de casada y no tiene hijos, dijo, así que "arrendar un perro realmente puede llenar un vacío".
Kaya, su rottweiler de diez años y medio, murió hace dos años.
"Cuando no tienes hijos", explicó Faulkner, "tus animales son como tus hijos, o un nuevo amigo íntimo".
"Kaya era un gran perro, y realmente la echo de menos", dijo. "No estoy todavía preparada para tener otro perro todo el tiempo, no puedo hacer ese tipo de compromiso emocional".
Para llenar el vacío, Faulkner ha estado arrendando perros en los últimos ocho meses. Ha vuelto una y otra vez para arrendar a Charlie, un perro salchicha negro de cuatro años. Cuando viaja a Nueva York, arrienda un doberman pinscher enano llamado Nixon, que fue arrendado un viernes hace poco a una familia en Port Jefferson, Nueva York.
Después de que Haddix entregara Oliver a Stevenson, junto con una correa y una bolsa llena de croquetas para mascotas, cerró la tienda y dijo que se marchaba a casa -tenía ganas de ver a su gato.
"Adoro a mi gato", dijo Haddix, sobre Stoli, un Maine negro, antes de apagar las luces, "y no, no se arrienda".

31 de marzo de 2008
©new york times
cc traducción mQh
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abominable caso de maltrato animal


Investigan maltrato animal. Salvaje video fue subido a internet, mientras que el autor del hecho sería un menor que está identificado.
[Alexis Paredes R.] San Antonio, Chile. La Fiscalía de San Antonio investiga el salvaje video que circula en internet, en el cual se aprecia a un menor descuartizando a un pequeño gato. Las crueles imágenes de este maltrato no dejaron indiferentes a diversas agrupaciones preocupadas del resguardo de los derechos de los animales, que estamparon una denuncia para que los responsables sean identificados y sancionados.
El video, grabado con un celular el año pasado, se puede apreciar en el portal de Youtube.com. El caso, que tuvo como escenario el sector alto de Llo Lleo, está en pleno proceso de pesquisas por parte de la Unidad de Investigación del Medio Ambiente y la Bicrim de San Antonio.
Las imágenes son de alta crudeza, ya que se puede apreciar al agresor, que toma un cortaplumas con el cual apuñala en reiteradas ocasiones al pequeño felino. No contento con ello, lo descuartiza y luego chupa la sangre que queda en el filo del arma blanca.
El fiscal que instruye el caso, Alberto Gertosio, indicó que está a la espera de la orden de investigar entregada a la policía civil y se analiza el video.
Añadió que ya se estableció la identidad del autor de la agresión. Se configura el delito de maltrato animal.
Por ser un menor de edad el involucrado, la pena se rebaja en un grado, por lo que se expone a un castigo mínimo, el cual ni siquiera alcanzaría para una eventual internación del imputado.
"En su momento habrá que evaluar la pena que corresponde, que en ningún caso será de prisión porque se trata de un menor de edad", expresó Gertosio. Pese a la gravedad del hecho, lo más probable es que la causa culmine con un procedimiento simplificado. "Se tratará de buscar la medida más adecuada, pero eso está en evaluación todavía", dijo el abogado.

29 de marzo de 2008
©líder de san antonio
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mascotas y crisis hipotecaria


[Evelyn Nieves] Muchos propietarios abandonan a sus mascotas cuando los desalojan de sus casas.
Stockton, California, Estados Unidos. La casa quedo en ruinas: el piso había sido arrancado, las paredes rotas y las bombillas hechas añicos por los dueños que destrozaron su casa antes de que el banco la ejecutoriara. Oculto en medio de los escombros había un miembro de la familia abandonado: un pit bull a punto de morir de hambre.
El perro encontrado por los trabajadores no podía ser salvado: otro ejemplo de cómo las mascotas se están convirtiendo en las víctimas más recientes de la crisis hipotecaria del país a medida los propietarios abandonan a sus animales cuando ya no pueden pagar sus propiedades.
Las mascotas "están siendo abandonadas en todas partes", dice Traci Jennings, presidente de la Sociedad Protectora de Animales del condado de Stanislaus, al norte de California. "Los granjeros están encontrando perros abandonados en sus campos, mientras que los gatos domésticos se están integrando en colonias de gatos asilvestrados".
En una de esas colonias en Modesto, dos gatos obviamente domésticos miraban desde la distancia mientras un grupo de gatos asilvestrados devoraba un montoncito de pienso que les había ofrecido Jennings.
"Esos dos son obviamente gatos abandonados", dijo Jennings. "No tienen miedo de la gente, y se mantienen alejados de los gatos asilvestrados porque son aislados por ellos".
Las mascotas abandonadas están inundando los refugios animales y provocando la furia de los blogueros, especialmente con las fotos de animales raquíticos que ahora circulan por la red.
Los primeros en entrar a una casa abandonada, como los inspectores de propiedad y los agentes inmobiliarios, han hallado perros amarrados a árboles en los patios, gatos en los garajes, y tortugas, conejos y lagartos en los dormitorios de los niños.
Nadie lleva la cuenta de las mascotas abandonadas, pero evidencias anecdóticas sugieren que los animales olvidados se están convirtiendo en un problema donde quiera que sea que aumentan las ejecuciones hipotecarias. Stockton y Modesto tienen las tasas de desalojo más altas del país.
Pese a meses de avisos previos a la ejecución, muchos propietarios desesperados postergan una decisión porque creen que pueden evitar el desalojo. Luego entran en pánico, especialmente si tienen que mudarse a lugares donde no admiten mascotas.
La situación se ha hecho tan habitual que la sociedad protectora está instando a los propietarios de casas ejecutoriadas que lleven a sus animales a un refugio.
Los refugios están tratando de acogerlos a todos, pero el aumento de las mascotas abandonadas se produce junto con una disminución en la adopción de animales. Las ventas de casas han descendido a niveles que no se veían en décadas, y los nuevos propietarios son los más probables candidatos para adopciones de mascotas.
Pero incluso la gente que está comprando casas ha dejado de adoptar mascotas.
"La gente no lleva mascotas a la casa porque las cosas están difíciles, y los animales cuestan dinero", dice Sharon Silbert, presidente de Rescata Animal [Animal Rescue], de Tracy, un pueblo cerca de Stockton.
El martes la crisis hipotecaria mostró pocos signos de alivio después de que una compañía inmobiliaria anunciara que muchos propietarios empezaron a atrasarse en el pago de sus hipotecas en los últimos tres meses, lo que presagia más ejecuciones hipotecarias este año.
El Refugio Animal San Joaquín, cerca de Stockton, está recibiendo más llamadas desesperadas de dueños de animales a punto de ser desalojados. Muchos llaman como último recurso después de ser rechazados por varios grupos de rescate que ya no pueden aceptar más animales por falta de espacio.
"Normalmente se desmoronan en el teléfono", dijo Kathy Potter, despachadora de un refugio. "Pero soy muy directa con ellos de que hay un cincuenta por ciento de posibilidades de que los animales sean eutanasiados".
Sin embargo, dicen los operadores de refugios, tener media posibilidad de supervivencia es mejor que ninguna.
"Pueden ser eutanasiados en un refugio", dijo Stphanie Shain, de la Sociedad Protectora de Animales de Estados Unidos. "Pero serán alimentados y tendrán agua y una muerte humana, en contraste con pasar los últimos días de sus vidas comiendo alfombras o tabiques".
Los blogueros están furiosos con el fenómeno de las ‘mascotas ejecutoriadas', especialmente después de ver las fotos de animales raquíticos que circulan en la red. Algunos críticos dicen que los dueños de mascotas ya han demostrado ser irresponsables al comprar casas que no podrían pagar o hipotecas que no se preocuparon de entender.
"Ven a las mascotas como propiedad, no muy diferente a un sofá viejo arrojado a un callejón cuando se le sueltan los resortes", dice una actualización sobre mascotas abandonadas en about.com
El problema se ve agravado debido a que la mayoría de la gente con amenazada con una ejecución hipotecaria está volviendo a casas de alquiler o mudándose a vivir con parientes, dos situaciones en que puede ser imposible o difícil conservar sus mascotas.
"Siempre hemos sabido que cuando las cosas son difíciles para la gente, también los son para sus mascotas", dice Stephen Zawistowski, vicepresidente de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales.
En la mayoría de los estados es ilegal abandonar animales, que prohíben las leyes contra la crueldad -pero estas no son implementadas sistemáticamente.
En Stockton, los empleados de un refugio reunieron hace poco a una familia con dos rottweilers que habían abandonado en su casa ejecutoriada. La familia alojaba en un centro para gente sin casa, y los perros estaban siendo cuidados por vecinos a nombre de la familia. Los empleados del refugio pudieron encontrar una casa para la familia y sus perros.
Pero los finales felices eluden a la mayoría de los animales ejecutoriados.
"Lo mejor que pueden hacer los dueños de mascotas es prepararse con antelación", dijo Jennings. "Pero no lo pensaron cuando compraron la casa y no creo que lo hagan ahora".

20 de marzo de 2008
30 de enero de 2008
©fwdailynews
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un vínculo especial


[Tina Susman] Algunos adiestradores de perros pidieron ser enterrados con sus colegas cuadrúpedos, que podrían incluso superarles en rango -en caso de que los maten juntos.
Minari Village, Iraq. El sargento segundo Iron tiembla de miedo cuando oye el sonido de explosiones. Pelea con los otros soldados. Gruñe cuando no se sale con la suya y retrasa al resto cuando se detiene a mear durante patrullas a través de territorio hostil.
Pero nadie se queja porque cuando se trata de entrar a un edificio que podría estar relleno de explosivos, o cruzar un terreno que podría ser un campo minado, Iron es el primero de la línea, asegurándose de que está lo suficientemente seguro para que pasen los demás.
Si no es así, Iron recibirá lo peor de la explosión, junto a su mejor amigo, el sargento Joshua T. Rose, que tiene un rango menor que él. Es un honor que Iron disfrute del peligroso trabajo que tiene. También garantiza que se podrían presentar cargos contra Rose en el improbable caso de que alguna vez maltrate a Iron -un pastor alemán de 36 kilos.
Rose y Iron son uno de los cerca de doscientos equipos caninos desplegados en Iraq, donde el lazo entre los soldados y sus perros es tan profundo que algunos adiestradores han pedido ser enterrados con sus colegas caninos en caso de que los maten juntos.
Una glacial noche de invierno en el desierto iraquí, Rose comparte su catre y a veces su saco de dormir con Iron, para mantenerse abrigado. En el abrasante calor del verano, se asegura de que Iron tenga suficiente agua antes de beber su parte. Si el calor es demasiado para Iron, que tiene una gruesa capa de lustroso pelaje negro, Rose lo deja descansar, independientemente de lo que quiera el comandante del pelotón.
Cuando sale en una misión, Rose se mete en el bolsillo una copia de una oda a los perros policiales y militares. Un fragmento dice: "Confía en mí, amigo, porque soy tu compañero. Te protegeré hasta mi último aliento. Cuando los otros te hayan abandonado y la soledad de la noche se cierna sobre ti, yo estaré a tu lado".
"Estos perros son como nuestros hijos. Me siento más cerca de mi perro que de cualquier otra persona, además de mi esposa", dice el sargento segundo Charles W. Graves, director de adiestramiento en la Base de Operaciones de Avanzada Kalsu, a unos 32 kilómetros al sudeste de Bagdad.
Graves trabaja con Udo, un Labrador rastrero amarillo que tiene el rango de sargento de primera clase, un grado más alto que Graves. Es el quinto perro de Graves.
Graves adoptó a su primer perro después de que este se retirara del servicio activo. El perro murió a los dieciséis. Sufrió un ataque al corazón cuando perseguía a un gato.
Su cuarto perro era demasiado agresivo y le gustaba morder, en nada parecido a Udo, que es un perro especializado en búsquedas. Eso quiere decir que no es agresivo y que puede deambular sin correa, llevando un chaleco con una radio a través de la cual Graves le da órdenes.
"Si le pasara algo alguna vez, no volveré a trabajar nunca más con perros", dice Graves mientras Udo, en jornada de práctica, atraviesa un campo sembrado de los restos de explosivos y otras armas que fueron alguna vez letales.
Se espera que los adiestradores mantengan a sus perros en forma sometiéndoles a esas prácticas una vez al mes, para asegurarse de que no pierdan la capacidad de detectar TNT, CA, AK-47, cables, metales y otras amenazas que los insurgentes plantan en Iraq.
"Si lo matan, me gustaría que me mataran a mí también", dice Graves, un ex agente de policía de Oroville, California, mientras Udo trota cerca. Cada vez que encuentra algo, lo recompensa con un lanzamiento de su juguete favorito, un cono de goma.
"Deberle tu vida a un perro es algo fantástico", dice Graves.
Antes de un despliegue, se pide a los soldados que actualicen sus testamentos. Graves incluyó la petición de ser enterrado con Udo en caso de que murieran juntos. Ha ocurrido antes. En julio pasado, el cabo Kory D. Wiens, 20, y su Labrador, Cooper, se convirtieron en el primer equipo hombre-perro caído en combate desde la Guerra de Vietnam. Fueron sepultados juntos, lado a lado, en la ciudad natal de Wiens, Dallas, Oregon.
Si pasas algún tiempo con los equipos formados por soldados y perros, se hace claro que la clave para ser un buen adiestrador de perros es amarlos y adaptarse a sus necesidades infantiles.
"Si te llevas bien con niños, te llevarás bien con perros", dijo Rose que tiene en su casa en Kansas un perro esquimal y un salchicha. "Tienen la mentalidad de un niño de tres años".
El contramaestre de segunda clase de la Armada, Blake T. Soller, lo sabe demasiado bien. En abril pasado, Pluto, su perro de cuatro años, no pudo resistir saltar de la cubierta de un buque de carga en el muelle de Nueva York, cayendo unos veinte metros. Soller saltó detrás de Pluto y se quedó con el pastor belga de 39 kilos hasta que una lancha de la Armada los recogió. No sufrieron lesiones.
Las fuerzas armadas norteamericanas han utilizado perros en zonas de combate desde la Segunda Guerra Mundial y desplegaron unos 4.300 en Vietnam entre 1965 y 1973.
De acuerdo a los militares, 281 murieron en la línea del deber, pero cientos más murieron después de la guerra y la partida de las tropas norteamericanas. En esa época no se había dispuesto que los perros militares fueran adoptados una vez que sus carreras terminaban. La mayoría de ellos fueron eutanasiados o abandonados a futuros inciertos.
Eso cambió en 2000, con una ley que permite que los perros militares en retiro sean ofrecidos en adopción en el centro del Perro Trabajador Militar en la Base de la Fuerza Aérea Lackland en Texas. Allá se encuentran desde animales de razas pequeñas, como beagles, hasta corpulentos perros de caza.
Desde el principio de la guerra en Iraq, unos mil perros han pasado por la zona de combate y tres de ellos, incluyendo a Cooper, han muerto en combate.
Los adiestradores dicen que los perros son cruciales a la hora de detectar bombas improvisadas en las calles que son responsables de la mayoría de las bajas militares y para detectar los cables de metal que delatan a los edificios plantados de bombas. También detectan drogas y armas ilegales en los puestos fronterizos y puestos de control, persiguen a posibles insurgentes y detectan restos humanos.
Y por primera vez, las fuerzas armadas han enviado perros a una zona de guerra para que ayuden en las terapias de los soldados. El mes pasado llegaron a Iraq dos Labradores negros para trabajar con soldados estresados.
Sin embargo, un can no tiene que ser un perro de terapia para ser terapéutico.
En una fría mañana de invierno, mientras las tropas se preparaban para una misión en Arab Jabour, al sudeste de Bagdad, la atención se concentró en Pluto y Iron, no en los peligros que les acechaban. Rose le rascó las orejas a Iron. Pluto se sentó en sus patas traseras y apoyó la cabeza en el pecho de Soller, como una pareja de baile. Otros soldados les rodeaban vestidos para el combate, hablando sobre los perros que tenían en casa.
Hasta hace unas semanas, la región estuvo en manos de extremistas musulmanes sunníes leales a al-Qaeda en Iraq. Un campaña de bombardeos hizo huir a muchos de ellos, pero dejaron calles y edificios sembrados de explosivos, y huertos salpicados de piezas de artillería y armas enterradas.
"He oído decir a gente: ‘Es bueno que estés en la Armada, porque eso significa que no estás en la primera línea'", dijo Soller mientras él y Pluto marcaban la ruta en una calle de tierra sospechosamente tranquila con casas metidas entre la hierba crecida y árboles frutales. "Pero no hay peor primera línea que esta. Mi trabajo es limpiar el camino para que el resto de los chicos puedan pasar por aquí".
Soller, que acostumbraba a adiestrar perros de caza en Indiana, fue recomendado para asistir a la escuela de adiestramiento canino como recompensa por su conducta ejemplar en la Armada. Rose, cuyo padre era un adiestrador de perros policiales en Virginia, pidió asistir a la escuela después de recibir un alto puntaje de su sargento del pelotón.
El peor de los adiestradores es ser impacientes, dijo Rose mientras Iron torcía hacia un lado de la calle y levantaba una pata trasera. El resto de la patrulla aminoró el paso para no adelantar al equipo canino.
Visitas a dos casas, entre ellas un lujoso chalet con vista a las riberas cubiertas de juncos del río Tigris, mostró cómo el hecho de tener perros en el grupo puede alterar una situación de otro modo tensa.
Un chico adolescente amistoso usó sus manos para hacer señales y un inglés quebrado para ofrecer en broma un trueque; el flaco Pluto de ojos color ámbar por una de sus ovejas, que estaba en un afelpado rebaño mirando a los perros. En el jardín, dos mujeres ofrecieron a los soldados trozos del tamaño de pizzas de un pan caliente recién hecho. Entonces el chico contó, a través de un intérprete, que había armas escondidas en una zona boscosa al otro lado del camino.
Pronto, Rose y Iron, y Soller y Pluto, se abrían camino por densos matorrales. En cosa de minutos Rose observó un sutil cambio en la conducta de Iron cuando olisqueaba entre unas hojas de palmeras. El perro de siete años se sentó tranquilo, que es una señal de que ha detectado algo. Un detector de metal y una pala demostraron que tenía razón. Había un bomba envuelta en un saco verde enterrada en la tierra.
Hacia el término de la misión, Iron hizo un segundo hallazgo.
Después de cada hallazgo, Rose recompensó a Iron con lanzamientos de cubos de goma rojos -lo mismo que Udo, el juego favorito de Iron.
Los perros son comprados a criadores en Europa y Estados Unidos y luego adiestrados en la escuela canina militar en la Base de la Fuerza Aérea Lackland.
Iron fracasó en dos cursos de adiestramiento y su futuro en las fuerzas armadas parecía sombrío hasta que conoció a Rose en diciembre de 2005.
Rose determinó que el problema no era la nariz de Iron. Era el hueso de cuero falso que era usado como recompensa. No era suficientemente sabroso como para hacer que el perro se esforzara por conseguirlo. Cuando Rose probó el cono de goma, Iron empezó a detectar los olores.
Cada perro es diferente. El juguete favorito de Pluto está amarrado a una cuerda, porque le gusta jugar al tira y afloja con Soller. El contramaestre recuerda un perro que sólo se sentía satisfecho con un bife de juguete que chillaba cuando lo mordía.
Si los perros son heridos o enferman, se les atiende de inmediato. Los adiestradores son preparados para entregar cuidados básicos hasta que el perro pueda ser trasladado a un veterinario militar.
Cuando Iron se rompió un diente canino que es crucial para un perro que debe a veces perseguir a sospechosos y retenerlos, le sometieron el mismo día a un tratamiento del conducto radicular para salvarle el diente.
Los casos graves son trasladados a Alemania. Eso ocurrió con el último perro de Rose, Rex. En 2005, Rose y Rex trabajaban en seguridad en el juicio en Bagdad del ex presidente iraquí Saddam Hussein. Un día, Rex no quiso comer. Rose sabía que cuando su pastor alemán de 47 kilos no quería comer, algo andaba mal.
Lo hizo chequear por un veterinario militar en Bagdad. El diagnóstico fue cáncer. Rex se estaba muriendo. Fue trasladado a Alemania y eutanasiado.
Pero a Rex todavía se lo recuerda en el Fuerte Riley, Arkansas, sede de la Primera División de Infantería del ejército y ciudad natal de Rose. En la base, los perros tienen un lugar para jugar. Se llama Rex's Bark Park.

tina.susman@latimes.com

16 de marzo de 2008
25 de febrero de 2008
©los angeles times
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clínicas para perros con pasta


[Allen Salkin] Clínicas veterinarias compiten por ser las favoritas de clientes con bolsillos profundos.
Cuando su San Bernardo de seis años desarrolló un tumor, Seth Weinstein se dio cuenta de inmediato. Promotor inmobiliario soltero de toda la vida, viaja a todas partes con su perro de 63 kilos, desde sus lugares de trabajo hasta su casa en Stamford, Connecticut, y su pied-à-terre en Central Park West.
Un veterinario del Upper West Side le dio malas noticias al señor Weinstein -los rayos equis mostraban lo que era probablemente un tumor en la pata izquierda de Molly, lo que quería decir que quizás tendrían que amputársela. El veterinario le presentó a Weinstein dos opciones de clínicas veterinarias con los mejores especialistas en la ciudad.
Conocía uno, el Centro Médico Animal en la Calle 62 Este, largamente reconocida por sus revolucionarios tratamientos y su gala benéfica Top Dog anual a la que asiste la alta sociedad de Manhattan. En una velada, Barbara Walters contó que Brooke Astor, un miembro honorario, le dijo una frase que llegaría ser famosa: "Si me pongo malo, llévame al Centro Médico Animal".
Weinstein había llevado antes a otro San Bernardo suyo al Centro Médico Animal, donde, dijo, el perro recibió una excelente atención -aunque ligeramente impersonal. Pero le intrigaba la segunda opción: NYC Veterinary Specialists, una clínica sin fines de lucro que abrió sus puertas el otoño pasado en la Calle 55 Oeste.
"Tan pronto como entré", dijo Weinstein, "me pareció fantástico. Era limpio. Podías llegar con el coche hasta la puerta misma, y el recepcionista era simpático".
Los médicos hicieron una innovadora operación en Molly, cercenando la sección comprometida por el tumor e injertándole otro hueso en su lugar, salvando la pata y, según todo indica hasta el momento, eliminando el cáncer.
La elección de clínica del señor Weinsten le costó al Centro Médico Animal los 25 mil dólares que gastó en la atención de Molly y la posibilidad de permitir que sus médicos internistas aprendieran con un fascinante caso.
Se ha puesto todo el mundo a gruñir, y es que ha llegado un nuevo jugador a Nueva York, una ciudad mucho más obsesionada que las demás con sus mascotas y dispuesta a gastar generosamente en ellas. Aunque no es una pelea de gatos y perros la que ha estallado entre el bien establecido Centro Médico Animal de 97 años y los cachorros de NYC Veterinary Specialists, los veterinarios de la ciudad dicen que los dos están usando todas las armas de sus arsenales para ser considerados los mejores especialistas en cuanto a cuidados animales avanzados, y a menudo caros.
A nivel nacional, los gastos en atención veterinaria quizá lleguen a los 9.8 billones de dólares en 2007, de los 7.2 billones de dólares de hace cinco años, de acuerdo a la Asociación Americana de Fabricantes de Productos para Mascotas. Un estudio dado a conocer el mes pasado por el grupo constató que el 47 por ciento de los dueños de perros dicen que sus mascotas duermen en la cama de algún miembro de la familia.
"El vínculo que tiene la gente con sus mascotas está creciendo de manera exponencial, la cercanía que sienten los lleva a considerarlos como miembros de la familia", dice el doctor Thomas Carpenter, presidente de la Asociación Americana de Hospitales Animales.

Los neoyorquinos compraron más nuevos seguros médicos de mascotas el año pasado que los habitantes de todos los otros estados, a excepción de California, de acuerdo a VPI Pet Insurance, una importante compañía aseguradora. Las pólizas cubren no solamente la atención de rutina sino también los elevados costes de los especialistas que proporcionan niveles casi humanos de medicina de todo tipo, desde neurocirugía hasta radioterapias para combatir el cáncer.
En ningún otro lugar es la competencia por dueños de perros de bolsillos profundos más evidente que en los principales hospitales de la ciudad. NYC Veterinary Specialists publicita su acelerador lineal para radioterapias de 1.25 millones de dólares y alardea de su M.R.I. de 750 mil dólares y su máquina escáner CT de 350 mil dólares. Al otro lado de la ciudad, el Centro Médico Animal dice que instalará su propio acelerador lineal y actualizará su M.R.I. También alardea de su clínica de hemodiálisis para mascotas con enfermedades renales y una nueva clínica de rehabilitación de 300 mil dólares con una caminadora submarina.
Los dos hospitales no trepidan en dejar caer los nombres de clientes famosos que aumentan su atractivo. Poco antes de Navidad el año pasado, el Labrador rubio de Steve Martin, Wally, engulló chocolates y su veterinario de cabecera le recomendó que llevara al perro a NYC Veterinary Specialists, dijo David Gersholowitz, administrador del hospital. El veterinario que lo atendió lo hizo vomitar y al día siguiente Wally estaba de vuelta en casa. La cuenta fue de 935 dólares.
La semana pasada durante un recorrido del Centro Médico Animal, Wendy Gallart, director de comercialización y comunicaciones, dirigió la atención de los visitantes hacia Tappy Phillips, periodista de WABC-TV, que estaba en la sala de espera con un caniche. "Es una cliente habitual", dijo Gallart.
En las ajetreadas plantas superiores, un veterinario en el departamento de animales exóticos estaba tomando una muestra de sangre a una chinchilla con una enfermedad renal, un ortopedista esta examinando la pata coja de un pastor alemán llamado Gunner, que pertenece a la unidad canina del Departamento Penitenciario de la ciudad, y unas enfermeras estaban preparando para someter a rayos equis a un gato que maullaba ruidosamente.

Pese a la reputación del Centro Médico Veterinario -llamado a veces la Clínica Mayo de la medicina veterinaria- como una organización sin fines de lucro, en los últimos años se ha mostrado autocomplaciente, y, según dicen algunos profesionales del cuidado animal, eso ha abierto las puertas a la competencia.
Aprovechando la oportunidad, NYC Veterinary Specialists han estado el último año tratando de cortejar a los veterinarios generales, con el objetivo de que les envíen a ellos a las mascotas de sus clientes. "A veces pasan a saludar", dijo el doctor Steven Kasanofsky, director del Hospital Animal Riverside en la Calle 108 Oeste. "El dermatólogo de allá invitó a almorzar a todos mis doctores y les detalló qué era lo que les ofrecían".
El estrecho edificio de nueve plantas del Centro Médico Animal, construido a principios de los años sesenta, tiene el desafortunado carácter inhóspito que da la iluminación artificial a muchas estructuras de esa época. Las salas de espera son demasiado formales y los ajetreados pasillos bullen con decenas de médicos y enfermeras que se esquivan mientras se trasladan de una sala de reconocimiento a otra.
En contraste, la mayoría de los visitantes humanos de NYC Veterinary Specialists, un edificio de dos plantas de mil ochocientos metros cuadrados, esperan en una sala asoleada en planta baja con enormes ventanales. Abajo, la planta de tratamiento es un enorme espacio abierto con algunas puertas.
"El Centro Médico Animal fue el primero y el único, hasta que se abrió este lugar", dijo el doctor Lewis Berman, cuya consulta veterinaria, el Hospital Animal Park East, abrió sus puertas en 1961.
Berman dice que el Centro Médico Animal se ha ganado a veces la hostilidad de los clientes al obligar a los dueños de mascotas a esperar durante horas en emergencias nocturnas, y por no proporcionar a los veterinarios asociados con actualizaciones pertinentes. Todavía peor, en su opinión, es que el centro médico roba clientes a los veterinarios asociados porque, además de especialistas, ofrece servicios generales como chequeos e inyecciones antirrábicas.
"La gente que empezó con este nuevo centro", dijo Berman, "vieron en el mercado neoyorquino una inmensa descontento con el Centro Médico Animal, no solamente entre dueños de mascotas sino también entre los veterinarios de la ciudad".
La doctora Jill Elliot, una veterinaria que trabaja en Hospital Animal Heart of Chelsea, dijo que había estado enviando clientes a NYC Veterinary Specialists porque en el Centro Médico Animal es probable que las mascotas sean vistas primeros por internistas; un nuevo grupo de internistas empezará a trabajar en el hospital en junio.
"Si vas en julio, te tocará alguien que viene saliendo de la facultad", dijo Elliot.
El doctor Jeffrey S. Klausner, el recientemente contratado director general del Centro Médico Animal, ha oído las quejas sobre el servicio y ha prometido mejorar la situación. "Será una prioridad", dijo Klausner, que fue reclutado en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Minnesota donde, dijo, sus iniciativas triplicaron el número de pacientes y duplicaron las donaciones privadas.

Ninguno de los entrevistados dijo nada negativo sobre la calidad del personal médico del Centro Médico Animal, o sobre su importancia como un hospital de investigación y formación. Muchos de los principales veterinarios de la ciudad se formaron en el centro médico, que tiene cincuenta mil mascotas de visita al año. En marzo, el Departamento de Agricultura aprobó de modo condicional una vacuna para tratar la melanoma canina, una forma común y terminal de cáncer, que fue desarrollada por una asociación entre el Centro Médico Animal, el Centro Oncológico Sloan-Kettering y Merial, una compañía farmacéutica animal.
Un reto para Klausner será conservar la posición del Centro Médico Animal en la jerarquía de los favoritos. Su patronato incluye a Nancy Kissiner, Annette de la Renta e Iris Love. Según las declaraciones de impuestos disponibles más recientes, el centro recibió en 2005 unos trece millones de dólares en donaciones.
En su oficina, Klausner estaba sentado a su escritorio con el libro ‘Good to Great and the Social Sectors', y el chiflado personaje de los teleñecos, el Asistente Probeta [Beaker], mirando desde el anaquel de una ventana.
Defendió el uso que hace de internistas el centro médico para tratar a mascotas enfermas -28 de los 98 veterinarios son internistas- debido a que es un hospital clínico, que también provee de personal a sus competidores. "NYC Veterinary Specialists tiene que tener especialistas", dijo Klausner. "Bueno, y tienen que aprender en alguna parte".
El nuevo hospital es el resultado de conversaciones que empezaron en 2003 entre un grupo de veterinarios de la ciudad sobre la necesidad de ofrecer una alternativa al Centro Médico Animal. Se pusieron en contacto con el doctor Neil Shaw, que fundó el Centro de Especialistas Veterinarios y de Tratamiento para el Cáncer Florida, en Tampa, que dice que es la práctica veterinaria privada más grande del sudeste del país.
Shaw abrió NYC Veterinary Specialists con algunos veterinarios de Nueva York como inversionistas minoritarios. "Nuestro principal interés es proporcionar servicios clínicos junto con veterinarios de la región para los dueños de mascotas de Nueva York", dijo Shaw.
Ha estado seduciendo a veterinarios de buena formación en todo el país con promesas de que trabajarán con equipos de tecnología punta para dueños de mascotas dispuestos a pagar el tipo de tratamientos avanzados que hacen interesante el día de trabajo de un veterinario. Un día hace poco, el doctora Jennifer Welser, oftalmóloga veterinaria que estaba haciendo un chequeo de seguimiento a un bulldog inglés que pertenece al modista Ralph Rucci. El perro, Twombly, padecía de sequedad de los ojos. Welser estiró quirúrgicamente los canales salivales de la cavidad bucal hacia los ojos, con un costo de unos siete mil dólares.
Aunque ahora hay veintiocho clínicos en NYC Veterinary Specialists, Shaw dijo que espera llegar a cincuenta "dentro de poco".
(Aunque el Centro Médico Animal y NYC Veterinary Specialists son los principales hospitales de especialidades en la ciudad, hay un tercer competidor, los Fifth Avenue Veterinary Specialists en la Calle 15 Oeste, que abrió sus puertas en julio de 2004, y, como los otros, cuenta con una sala de urgencias las 24 horas del día y tiene un escáner CT y otros equipos de alta tecnología).

La semana pasada, en NYC Veterinary Services, Shannon Noyes, enfermera de cuidados intensivos, se estaba preparando para una de las realidades de cualquier hospital: la muerte de un paciente. Mientras un enorme perro mestizo llamado Bullwinkle estaba siendo eutanasiado en un cuarto trasero, ella estaba aplastando un pedazo de arcilla blanca. Tras su muerte, la señorita Noyes presionaría las patas delanteras de Bullwinkle contra la arcilla, cocería la placa en un horno tostador, la colocaría en una pequeña y colorida bolsa de tela que cose en su propia máquina de cocer en su casa, y la entregaría al dueño como un recuerdo junto con una tarjeta de condolencias firmada por el personal del hospital.
El doctor Tim Rocha, nombrado por una revista de Nueva York en 2002 como el principal médico oncólogo veterinario de la ciudad, que está trabajando ahora en NYC Veterinary Specialists, dijo que Bullwinkle sufría de linfoma y no respondió a la quimioterapia.
Sus dueños habían gastado unos siete mil dólares en cuatro meses de tratamientos después del diagnóstico inicial de cáncer. Sin la atención médica, dijo Rocha, "habría muerto en un mes".

15 de marzo de 2008
22 de julio de 2007
©new york times
cc traducción mQh

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