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castigo y diversión


[Scott Higham y Joe Stephens] Los prisioneros que aparecen en tres de las fotografías más infames del abuso descubierto en la prisión de Abu Ghraib, Irak, no estaban siendo ablandados para su interrogatorio a manos de agentes de inteligencia, sino que estaban siendo castigados por actos delictuales o para diversión de sus carceleros, según documentos previamente secretos obtenidos por The Washigton Post.
Varias de las fotografías tomadas por la policía militar en el pabellón se han transformado en emblemáticas, entre ellas la de la pirámide de prisioneros desnudos, la del hombre encapuchado parado en una caja, rodeado de cables, y la de tres prisioneros esposados juntos, en el suelo de la prisión. Los documentos muestran a agentes de la policía militar que montaron las escenas para castigar a los prisioneros por actos que iban desde participar en disturbios hasta una supuesta violación, en la prisión, de un adolescente.
Los documentos, que incluyen las declaraciones de cuatro de los siete agentes de la PM ahora acusados en el escándalo de los abusos, ofrecieron varios nuevos aspectos sobre el caso. Por ejemplo, contienen tentadoras pistas sobre el rol de la inteligencia militar que operaba entre las sombras de la Galería 1A en la prisión. Un agente de la policía militar dijo, en una declaración jurada, que agentes de inteligencia civiles y militares visitaban la Galería 1A frecuentemente, por la noche, para llevarse a los prisioneros e interrogarlos dentro de una "cabaña de madera" detrás del edificio de la prisión, fuera de la vista de los agentes de la PM. Los documentos también ofrecen el primer informe detallado de cómo se desenmarañó el escándalo de los abusos.
Los agentes de la PM hicieron declaraciones a los investigadores en enero y febrero. La especialista Sabrina D. Harman, el especialista Jeremy C. Sivits, el sargento Javal S. Davis, y la soldado Lynndie R. England, hicieron declaraciones después de que los abusos fueran denunciados por otro soldado de la misma compañía de la PM, Joseph M. Darby.
El caso de los abusos comenzó a ser descubierto cuando Darby volvió a Abu Ghraib, en noviembre, después de un permiso y oyó hablar sobre unos disparos en la "parte dura" de la prisión, que incluye la Galería 1A, dijo a los investigadores del ejército. Dijo que había preguntado al policía militar a cargo del turno nocturno de la galería, el especialista Charles A. Graner Jr., si tenía fotografías de la celda donde habían ocurrido los disparos.
Darby dijo que Graner le pasó dos discos compactos con fotografías.
"Pensé que los discos tenían solamente fotos de Irak, de la celda donde habían ocurrido los disparos", le dijo Darby a los investigadores.
En lugar de eso, dijo Darby, se encontró con cientos de fotografías que mostraban a prisioneros desnudos siendo maltratados por soldados estadounidenses.
"Era algo incorrecto", dijo Darvy. "Sabía que tenía que hacer algo".
Dijo que le preguntó a Graner, un guardia de prisión en Pennsylvania en su vida civil, acerca de las fotografías. Graner dijo: "La parte cristiana de mí me dice que está mal, pero el agente de correccional que hay en mí, me dice: ‘Me gusta ver cómo un hombre adulto se mea en los pantalones'".
Graner y otros dos, sargento Ivan L. "Chip" Frederick II y la especialista Meghan Ambuhl, pidieron abogados y se negaron a hacer declaraciones juradas ante los investigadores.
En los documentos obtenidos recientemente, los agentes de la policía militar que hicieron declaraciones describen a Graner y Frederick como los cabecillas y organizadores de los maltratos. Frederick era el soldado raso a cargo de la Galería 1A y trabajaba como guardia de prisión en Virginia.
Abogados de los agentes de la PM acusados dijeron que sus clientes actuaron por orden de los agentes de la inteligencia militar de la prisión, para ablandar a los detenidos antes de las sesiones de interrogatorios.
"Estaban siguiendo órdenes", dijo Danielle Guebert, uno de los abogados de England. "Las órdenes fueron dadas por la inteligencia militar".
La general de brigada Janis L. Karpinski dijo que la inteligencia militar estaba a cargo del pabellón en esa época. El Comité Internacional de la Cruz Roja que visitó la prisión a mediados de octubre, poco antes de que se conocieran los peores abusos, se quejó de que los detenidos estaban siendo desnudados y humillados. "El oficial de la inteligencia militar a cargo de los interrogatorios explicó que esa práctica era ‘parte del proceso'", dijo la Cruz Roja en un informe. Todavía no está claro cuál fue el papel jugado por los agentes de la inteligencia militar en los abusos que han sido documentados en fotografías y videos filmados por los agentes de la PM en el pabellón.
Davis, uno de los agentes de la PM, dijo que él había mentido cuando fue inicialmente interrogado por los investigadores militares sobre su participación en los abusos, de acuerdo a los documentos. El 15 de enero hizo una segunda declaración. "Me preocupa que no dije la verdad", dijo. "Cuando me lo preguntaron hoy, decidí que tenía que ser honesto, mantener mi integridad y admitir mi falta".
Davis dijo que personal de inteligencia civil y militar visitaban frecuentemente la Galería 1A y se llevaba a los detenidos a una cabaña de madera afuera, para ser interrogados.
Partes de las declaraciones de Davis fueron incluidas en un informe del general de división, Antonio M. Taguba. Pero su declaración completa contiene vívidos detalles de lo que ocurría en el pabellón y quien dijo que él estaba a cargo.
Había diferentes reglas y métodos en la Galería 1A, dijo.
"Nunca vi un reglamento o SOP [método estándar de operaciones] para esa sección -sólo daban órdenes orales", dijo Davis. "Sí vi papeles administrativos de soldados de la Inteligencia Militar, sobre la regulación del sueño y las comidas de algunos de los prisioneros de la IM".
Dijo que Graner, los agentes de la PM y de inteligencia le pedían que ayudara a preparar a los detenidos para ser interrogados, que habían tomado el control de la Galería 1A en el otoño de 2003.
Graner le dijo, contó Davis, que "los agentes y soldados de la Inteligencia Militar le pedían que hiciera cosas, pero nunca por escrito, y él se quejaba".
Visitantes especiales frecuentaban ese ala del edificio por la noche, dijo Davis. Los visitantes incluían a representantes de la división militar de investigaciones judiciales (CID) y otras agencias gubernamentales (OGA), un nombre común para la CIA.
"Durante los turnos nocturnos, gente del FBI, OGA, CID e IM entraban y salían del pabellón, interrogaban a los prisioneros, o se los llevaban a la cabaña de madera detrás de la parte dura o a otros lugares", dijo Davis. "Siempre había alguien ahí de otras agencias o personal militar, así lo parecía".
Dijo que estaba indignado por el tratamiento dado a los detenidos.
"Usted dijo que vio varias cosas que usted pensó que eran inmorales", le preguntó un investigador. "¿A qué cosas se refiere?"
"El control del sueño y del alimento, la mayoría de las veces", dijo Davis. "Ves a los detenidos todo el día de pie y sin comida hasta que les toca la hora de dormir. Deben estar de pie durante tres o cuatro horas..."
"¿Por qué no informó a su cadena de comando sobre los abusos?"
"Porque di por sentado que si estaban haciendo algo fuera de lo normal o sin respetar las instrucciones, alguien habría dicho algo", dijo Davis. "También, el ala pertenece a la IM, y parecía que el personal de la IM aprobaba los maltratos".
Davis dijo que Graner y Frederick lo obligaron a participar en los abusos.
"El personal de la IM, que yo sepa, felicitaba a Graner por la manera en que estaba manejando a los detenidos de la IM", dijo Davis. "Como por ejemplo: ‘Buen trabajo, se están quebrando realmente rápido ahora'; ‘Ahora responden a todo'; ‘Nos están dando buenos datos, al fin'; y ‘Seguid con el buen trabajo', y cosas como esas".
Los investigadores le preguntaron si acaso había oído a agentes de la inteligencia militar animar a los guardias a maltratar a los detenidos.
"Sí", dijo.
Davis dijo que los agentes de inteligencia le dijeron a Graner y Frederick: "Ablanden a este tipo. Háganle pasar una mala noche. Asegúrate de que le den el tratamiento".
"Cómo se llama el miembro del staff de la IM que hizo los comentarios?", preguntaron los investigadores.
"No lo sé, porque no llevan uniforme, y cuando lo llevan, se sacan las etiquetas con los nombres".
Harman también insinuó que los agentes de la inteligencia militar estaban tramando las cosas en la Galería 1A. Describió varios casos de abusos, incluyendo uno en que los soldados dejaron que un perro mordiera a un detenido en las dos piernas. También dijo que un intérprete practicaba golpes de kárate en otro detenido, llamado el "Taxista". Dijo que había sido golpeado tan fuerte, que tuvieron que hacerle puntos.
"Todos estaban involucrados, la IM, el CID, OGA, etc.", dijo a los investigadores.
England también dijo a los investigadores que "la Inteligencia Militar nos dijo que los ‘apretáramos' para que los prisioneros hablaran".
Todos los agentes de la PM que hicieron declaraciones describieron también abusos que tenían poco que ver con el recabamiento de datos de inteligencia. En lugar de eso, dijeron que los detenidos eran golpeados y humillados sexualmente como castigo o para divertirse.
El 24 de octubre, los agentes de la PM decidieron castigar a tres detenidos sospechosos de haber violado a un adolescente en la prisión. Para hacerlos confesar, los agentes de la PM los desnudaron y esposaron juntos.
"Empezaron por esposar juntos a los dos violadores en posiciones difíciles", dijo England a los investigadores. "Una vez que estuvieron esposados, trajeron a un tercer tipo, al que pusieron esposado entre los dos. Estaban en el suelo, esposados juntos, de modo que todos los demás prisioneros los pudieran ver. El corporal Graner y el sargento Frederick me dijeron que empezara a tomar fotos con la cámara".
Las fotografías, que muestran a varios soldados, aparte de Graner y Frederick, han sido citadas por el abogado de Graner como prueba de que esas prácticas eran aprobadas por los oficiales de la inteligencia militar.
Varias de las fotos que muestran los peores abusos, tomaron lugar en una sola noche, el 8 de noviembre de 2003.
En una de las imágenes más impresionantes en aparecer, un detenido, que es llamado en broma ‘Gilligan' por los agentes de la PM, fue obligado a pararse sobre una caja de alimentos, con cables conectados a su cuerpo, dedos de los pies y pene.
Harman dijo que había colocado los cables a Gilligan y le había dicho que si se caía de la caja, se electrocutaría.
"¿Por qué le hizo eso al detenido ‘Gilligan'", preguntó un investigador militar.

También ese día, la PM castigó a siete detenidos, de los que dijeron que estaban instigando disturbios en una parte de la prisión fuera de la Galería 1A.
Los detenidos fueron desnudados y obligados a tenderse en el suelo.
"Graner los colocaba en posición", dijo Harman a los investigadores.
"Cuánto tiempo duró la pirámide humana?", le preguntó el investigador.
"Entre 15 a 20 minutos", dijo.
Sivits dijo que Davis brincó encima de la pila de hombres desnudos.
"Entonces el sargento Davis corrió a través de la habitación y saltó en el aire y cayó en medio de los detenidos", dijo Sivits. "Creo que Davis lo hizo dos veces, y cayó encima de la pila de detenidos. Se oyó un ruido, como ‘ah', que hicieron los detenidos".

22 mayo 2004 ©washington post ©traducción mQh

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