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el último don


[William K. Rashbaum] El ‘último don' es el primero en traicionar a la mafia.
En un impresionante giro en la larga y a veces colorida historia de la lucha de la policía contra el crimen organizado, el encarcelado jefe de la familia mafiosa de los Bonanno ha empezado a colaborar con las autoridades federales y les ha contado sobre la propuesta de otro importante miembro de la mafia de matar a un fiscal, dijeron ayer funcionarios de la policía.
La cooperación de uno de los jefes oficiales de las cinco familias mafiosas de Nueva York es extraordinaria porque involucra a Joseph C. Massino, 62, que era conocido como el último don, un inquebrantable del Viejo Mundo que respetaba los marchitados valores de honor y la omertà, el código de silencio de la mafia.
Massino, que fue condenado en junio por cargos de asesinato y chantaje y podría recibir la pena de muerte si es condenado en un caso de asesinato pendiente, grabó en secreto conversaciones en la prisión con otra figura de la mafia sobre la idea de matar al fiscal, dijeron los funcionarios, que hablaron a condición de mantener el anonimato debido a lo delicado de la cooperación de Massino. La amenaza llevó a las autoridades federales a proveer al fiscal con protección de 24 horas.
Las discusiones entre Massino y el otro personaje de la mafia, el actual jefe de la familia Bonanno, Vincent Basciano, fueron grabadas el 3 y el 7 de enero en el Centro de Detención Metropolitano, una cárcel federal en Brooklyn donde los dos hombres se encuentran encarcelados, de acuerdo a funcionarios y a documentos judiciales. Los dos pasaron por incomunicación; no está claro cómo o dónde se encontraron en la cárcel donde se conocieron.
Sus conversaciones fueron detalladas en breve en una acusación de asesinato y chantaje revelado ayer contra Basciano, dueño de un salón de belleza que es conocido como Vinny Gorgeous, en un asesinato no relacionado con la acusación. No menciona a Basciano por nombre, pero refiere a dos reuniones entre Baschiano y "un miembro de alto nivel de la familia Bonanno" en las que se discutió la propuesta de matar al fiscal -que llevaba dos casos contra Massino y un caso anterior contra Basciano. Los funcionarios dijeron que ese miembro importante era Massino.
Cuando se conoció la noticia ayer entre los funcionarios policiales y abogados que defienden a figuras del crimen organizado, y en el mundo de los gángsteres mismo, la mayoría de la gente reaccionó con incredulidad. Un antiguo miembro de la mafia que se transformó él mismo hace algunos años en informante de la policía, resumió la reacción gritando: "¿Qué?", cuando se enteró de la noticia. "Estoy choqueado", continuó el antiguo personaje de la mafia en una entrevista telefónica. "Parecía alguien de los antiguos. No habría pensado nunca que haría una cosa así".
El abogado defensor de Massino en su juicio que terminó en julio, David Breitbart, se mostró escéptico de que su antiguo cliente colaborara con el gobierno.
"No puedo cree que Joe Massino sea un informante. Simplemente no lo creo", dijo.
La actual abogado de Massino, Flora Edwards, no dio comentarios ayer. Tampoco lo hizo ninguno de los portavoces del FBI ni el despacho del ministro de Justicia de Estados Unidos en Brooklyn.
Varios funcionarios policiales sugirieron que la cooperación de Massino de momento se ha limitado en gran parte a su revelación acerca de lo que dicen que fue una propuesta de Basciano de matar al fiscal, Greg D. Andres, y las cintas de las conversaciones grabadas. Y no está claro qué quiere Massino -o qué puede haber obtenido- a cambio de su cooperación con el FBI y el fiscal federal de Brooklyn o por qué decidió colaborar.
Puede estar buscando que se le trate con consideración en la acusación con pena de muerte o quizás quiera impedir un embargo que dejaría en la miseria a su familia. Un antiguo detective dijo que Massino puede haber sido empujado a actuar por la propuesta de Basciano, una violación muy inusual del protocolo de la mafia, que dice que esos asesinatos deben ser evitados debido al intenso control que acarrean.
Todavía está por verse que Massino sea comprehensivamente interrogado, como la mayoría de los otros renegados de la mafia, y los fiscales federales creen que ya saben bastante sobre la familia Bonanno debido que muchos de sus subordinados han cambiado de lado y declarado para el gobierno. Nueve antiguos colegas, incluyendo al cuñado de Massino y otro jefe de la mafia, declararon contra Massino en el juicio del verano pasado.
Massino es de lejos la primera figura de alto nivel de la mafia que colaborar con el FBI y los fiscales federales: La actual jefe de los Luchese, Alphonse D'Arco y Joseph Defede Gravano, y el subjefe de los Luchese, Anthony Casso.
Pero Massino es el primer jefe oficial de las cinco familias mafiosas de Nueva York en hacerlo y también, de acuerdo a varios expertos sobre el crimen organizado, la primera figura de alto nivel de la mafia neoyorquina que haya grabado en secreto a uno de sus subordinados.
Pero el impacto simbólico de un jefe de la mafia -para no decir nada de Massino mismo, que gobernó violentamente a los Bonanno durante 25 años, 10 de ellos como jefe- que colabora con el gobierno no pasó desapercibido a los que investigan y procesan a las figuras de la mafia, y a los que los defienden.
A pesar de su escepticismo, Breitbart, el antiguo abogado de Massino, observó que el fiscal había sido exitoso en encontrar testigos de la mafia: "Andres ha convencido a todos los demás. Yo soy el tipo que interrogó a nueve ex amigos de Joe Massino, desde soldados hasta jefes".
Bruce Mouw, un supervisor del FBI retirado que pasó 18 de sus 26 años en la agencia levantando casos contra la mafia, incluyendo el que condujo a la cooperación de Gravano y la condena de John J. Gotti, vio el desarrollo de ayer como otro señal del profundo deterioro de la Cosa Nostra, como se conoce a la mafia en el FBI.
"Lo extraordinario es que Joe ha sido el jefe durante más de 10 años y ha sido considerado siempre un tradicionalista, un tipo leal a la Cosa Nostra y un jefe de la vieja escuela", dijo. "Algunos de esos recalcitrantes preferirían morir antes que traicionar a la Cosa Nostra y su juramento de omertà. Eso nos muestra el estado del crimen organizado -no hay nada sagrado para ellos. Es la ley de la selva, cada uno por sí mismo".
La acusación presentada ayer no acusa a Basciano en conexión con la propuesta de asesinar a Andres. Pero dijo que vio a Massino en la corte federal de Brooklyn, donde los dos tienen casos pendientes desde fines de 2004 y "propuso matar al funcionario policial involucrado en investigar y procesar a miembros de la familia Bonanno, incluyendo a Basciano".

Benjamin Brafman, un abogado que ha defendido a Basciano en el pasado, dijo que él no estaba manejando el caso presentado ayer ni ningún otro pendiente. Basciano no ha sido todavía notificado de los nuevos cargos y ayer no se pudo encontrar un abogado para él.
El actual abogado de Massino, Edwards, dijo en una carta enviada el miércoles al juez que lleva los casos de Massino, que quería aplazar la fecha de la sentencia y se quejó de no poder localizar a su defendido.
Massino ha sido trasladado a una cárcel de Manhattan, posiblemente debido a que los fiscales habían decidido presentar la acusación ayer.

Diane Cardwell contribuyó a este artículo.

28 de enero de 2005
7 de febrero de 2005
©new york times
©traducción mQh

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