Blogia
mQh

bettie la diablesa y la revolución sexual


[Louis Sahagun] Edad Dorada de las chicas de calendario. Betty la Enfermera, Bettie la Salvaje, estuvo en la vanguardia de la revolución sexual. A los 82, su imagen le proporciona un respetable nivel de vida.
Bettie Page se zambulle en un día de trabajo: firmando fotos de chicas de calendario de ella misma en varias poses de mujer atrevida, con flequillos de mal gusto, tacos altos, medias de malla y ropa interior con borlas.
La Enfermera Bettie. Bettie, la Juglaresa. Bettie, la Suplente de la Maestra. La Criada Bettie. Bettie, la Practicante de Vudú. Bettie, la Chica Vaquera. Bettie, la Salvaje. Bettie, la Orquídea Silvestre. Bettie, Prohibida en Boston. Galletitas Saladas en la Cama de Bettie.
La tarea que la esperaba era agotadora, especialmente dados sus muchos achaques, que van desde diabetes asta punzantes dolores en la espalda, piernas y brazos.
Pero Page, 82 -una rompedora de tabúes que ayudó a lanzar la revolución sexual de los años sesenta- no es una mujer que se amilane.
"Estoy lista para empezar", dice con su acento sureño, refrescando su brillante pintura labial. "Si escribo lentamente no salen garabatos".
CMG Worldwide, la compañía que comercializa su imagen, había organizado el evento en sus oficinas en los áticos de Sunset Boulevard. La idea era que Page firmara tantos autógrafos como fuera posible, porque la demanda de todo lo relacionado con Page estaba aumentando.
Entre 1949 y 1957 fue inmortalizada en miles de fotos picantes. Esas imágenes han engendrado biografías, libros de historietas, clubes de aficionados y numerosos sitios en la red, así como productos comerciales: naipes Bettie Page, caja de almuerzo Bettie Pahe, toallas de playa Bettie Page, figurillas de acción Bettie Page.
De acuerdo a sus agentes en CMG, que controla las imágenes de Marylin Monroe y de la Princesa Diana, la página oficial de Page http://www.BettiePage.com ha recibido más de 588 millones de visitas en los últimos cinco años. Tiene estatus de culto.
En los últimos trece años ha estado viviendo recluida en varias comunidades de California del Sur. Casi cinco décadas después de que aparecieran sus últimas fotos en revistas como Chicks and Chuckles, Page está finalmente ganando un respetable ingreso por su trabajo.
"Soy más famosa ahora que en los años cincuenta", dice.
Page necesitó unos diez minutos para escribir los diez caracteres de su nombre. Cuando presionaba su bolígrafo, pensaba en su vida y en su fe y en su trabajo.
"Salir desnuda no es una desgracia, a menos que seas promiscua", dice. Y agrega, riéndose: "Después de todo, cuando Dios creó a Adán y Eva, los creó completamente desnudos. Y en el Jardín del Edén, ¡Dios andaba probablemente en cueros!".
"En eso tienes razón, Bettie", dice Maricel Hidalgo, de la Galería Tamara Bane, en la avenida North La Brea, Los Angeles. Por pinturas y carteles con Bettie Page, la galería pagó cien mil dólares en el momento en que Page accedió a presentarse para firmar autógrafos.
"¡Por mi patria! ¿Se supone que soy yo?", pregunta Page, examinando una pintura de ella en salto de cama, con una sonrisa extática en su cara.
Acercando el bolígrafo a la tela, y concentrándose todo lo que podía murmuró: "Nunca fui tan guapa".
Pero para generaciones de hombres, sí lo fue.

Nació como Bettie Mae Page, en Jackson, Tennessee, a 170 kilómetros al sudoeste de Nashville. Era la mayor de las chicas de los seis hijos de Roy y Edna Page. Roy, mecánico de coches, "abusaba de sus tres hijas", dice Page.
Edna se divorció de Roy en 1933, después de que embarazara a una adolescente. Para Bettie, la vida no fue más fácil.
"Todo lo que yo quería era una madre que me prestara atención", dice Page. "No le gustaban las niñas. Pensaba que significábamos problemas. No nos ayudaba con los deberes de la escuela ni me enseñó a coser o cocinar".
"No iba a verme a las piezas de teatro en las que participaba en la escuela ni fue a mi graduación de la escuela secundaria".
"Cuando me empezó la menstruación a los 13, pensé que me estaba muriendo, porque nunca me enseñó nada sobre eso".
Dos semanas antes de los exámenes finales de la secundaria, el amante, mucho más joven, de su madre, "trató me meterme en su coche. Mi madre casi me mató por eso, y entonces me dejó a vivir con mi padre. Así que no pude revisar mi libreta de notas, porque estaba en casa.
"Por eso no me pude graduar con buenas notas, y perdí la esperanza de que me dieran una beca para estudiar en la Universidad Vanderbilt", dijo. "Fue la peor desilusión de mi vida".
Mientras continuaba firmando autógrafos, Page se maravillaba sobre un retrato de ella como maestra, aunqueencima de tacones imposiblemente altos y con voluptuosas curvas envueltas en cuero.
"Mira esas piernas largas sobre tacones de nueve pulgadas", dijo. "Me veo como si midiera 2 metros 75.
Pero podía entender el tema básico de la pintura. Después de la secundaria, Page sacó un diploma de maestra. Pero su carrera de maestra fue breve.
"No podía controlar a mis estudiantes, especialmente a los niños", dijo.
Trató de trabajar como secretaria y lo intentó con el matrimonio. Pero en 1948 ya estaba divorciada y se había mudado a Nueva York e inscrito para clases de actuación.
Paseando por la playa de Coney Island, Page se cruzó con el agente de la policía de Nueva York y fotógrafo amateur, Jerry Tibbs, que la introdujo a clubes de fotógrafos y sugirió que usara flequillos para cubrir su frente ligeramente protuberante.
Desde el principio, Page -cuyas medidas eran 91-61-93- prefirió las tenidas ligeras que ella diseñaba y cosía en casa.
"Yo hacía todos mis bikinis y la mayor parte de mi lencería", dijo. "Mi favorita era mi primer bikini. Era verde con bordes de trenzas de sirena".
Se convirtió en una sensación casi de la noche a la mañana, captando la atención de Irving Klaw y su hermana Paula, que gestionaban un negocio de ventas por correo especializado en tartas de queso.
Page se convirtió pronto en la más ocupada pinup de Klaw y también actuó en sus películas cortas eróticas ‘Varietease’ y ‘Striporama’.
También la hicieron posar con látigos, amarrada a sillas y peleando con otras mujeres en ropa interior. Según cuenta, Page estaba profundamente deprimida y sin norte cuando se unió a Klaws. Las tomas de esclavitud sexual son las únicas que lamenta de su carrera de modelaje.
"Había perdido mi ambición y mi deseo de tener éxito y de mejorarme; estaba sin norte", dijo.
"Pero podía hacer más dinero en unas pocas horas de modelaje que lo que podía ganar en una semana como secretaria.
"Pero nunca di latigazos a nadie en mi vida; era todo un juego. Según el contrato con Klaws, tenía que hacer por lo menos una hora de poses de esclavitud para que me pagaran por mis otros trabajos como modelo".
Su fotografías más famosas fueron tomadas en 1955 por el fotógrafo de modas Bunny Yeager. Incluían fotos de Page desnuda tumbada con unos leopardos, jugueteando con las olas y pescando en alta mar, y la página central del número de enero de 1955, de Playboy, con una foto de ella con una capa de Santa Claus y colocando una bombilla en un árbol de Navidad.
Durante su breve carrera, se convirtió en la obsesión de miles de hombres -un hecho que todavía la desconcierta: "No tengo ni idea de por qué soy la única modelo que ha tenido tanta fama después de abandonar la carrera".
El escritor Harlan Ellison propone una respuesta: "Hay ciertas mujeres, incluso ciertos hombres, en cuya visión hay una estética que corresponde a la media dorada. Bettie es esa media dorada. Marylin también".
Richard Foster, uno de sus biógrafos, la llamó "la marcadora de tendencias en la sexualidad americana".
El fundador de la revista Playboy, Hugh Hefner, lo dice de otro modo: "Qué exactamente cautiva la imaginación de la gente en términos de cultura popular es algo difícil de definir", dijo Hefner.
"Pero en el caso de Bettie, yo diría que es la combinación de la completa inocencia y las poses fetichistas que son al mismo tiempo retro y muy modernas".
Quizás eso explica a admiradores como el artista de Minnesota, Rick Volkmar, que ha pasado años retocando meticulosamente viejas fotografías en blanco y negro de Bettie Page, borrando rasgones y dobleces y miles de diminutas motas blancas con un fino cepillo para reconstruir la malla de sus medias, el brillo de su pelo, las sombras de su cara.
En el proceso, Volkmar desarrolló el síndrome del túnel carpiano y aprendió un montón sobre su anatomía.
"Su ceja derecha se dobla hacia arriba y es más pequeña que la derecha; su ventana de la nariz derecha es más alta que la de la izquierda", observó. La parte de debajo de su nariz y arriba del labio superior es inusualmente ancha. Sus cuatro incisivos son más grandes de lo usual.
"Su ojo derecho es más bajo que el izquierdo y se dobla hacia abajo... Su rodilla derecha tiene un hoyuelo, y hay una famosa muesca en la parte de atrás de su muslo derecho, a cuatro pulgadas encima de la rodilla. Su dedo pulgar y manos son musculosas, casi masculinas. Lo mismo los pies.
"Si trasero es extraordinariamente cuadrado, y tiene dos arrugas debajo de la nalga derecha y una debajo de la izquierda...
"En resumen", dice, "se ve divertida".
Esa alquimia de asimetría y temperamento desencadenó inadvertidamente un movimiento cultural.

En abril se estrenará el largometraje, ‘The Notorious Bettie Page’. La artista Olivia De Berardinis, cuyo trabajo Page estaba autografiando, espera publicar este año un libro con sus propios, idealizados retratos de la mujer que fue conocida como ‘La Reina de las Curvas’, y la ‘Marilyn Morena’. Las pinturas de Page, de De Berardinis, se venden por mil quinientos dólares, sin la firma de Page.
En 1955 Page fue llamada al Capitolio por el senador Este Kefauver, un cruzado de la moral conocido por llevar una gorra de mapache. Kefauver, un demócrata de Tennessee, estaba investigando el negocio pornográfico.
La comisión de Kefauver nunca obligó a Page a declarar, pero la conmoción obligó a Klaws a cerrar su negocio. A los 35, Page abandonó el modelaje y se mudó a Florida, donde se casó con un hombre mucho más joven cuyas pasiones, se enteró ella luego, eran mirar televisión y comer hamburguesas.
"A las seis semanas de matrimonio, en vísperas de Noche Vieja en 1959", recuerda, "yo quería ir a bailar con él a un cabaret. Pero él prefirió emborracharse con sus hermanos".
Page salió de la casa llorando, pensando en divorciarse de él. Más abajo en la calle vio un letrero blanco, de neón, sobre una pequeña iglesia. La puerta estaba abierta.
"El Señor me cogió de la mano y entramos juntos", recuerda. "Me senté en las bancas de atrás, a llorar por mis pecados. Entregué mi vida al Señor".
En su nueva vida como cristiana renacida, Page se sumergió en los estudios bíblicos y actuó como asesora de la Cruzada de Billy Graham.
"Estoy más orgullosa de mi trabajo con la cruzada que con todas las demás cosas que he hecho", dijo, conteniendo las lágrimas. "Me pongo emocional cuando pienso en esto. Si alguna vez conocí a un hombre de Dios, ese fue Billy Graham".

En 1967 se volvió a casar por tercera vez. Después de su divorcio once años después, Page se zambulló en una depresión marcada por los estados de ánimo violentos. Peleó con su casera y la atacó con un cuchillo. El juez la declaró inocente en razón de su demencia, pero la condenó a diez años en un manicomio de California.
Salió del Hospital del Estado Patton San Bernardino en 1992, para descubrir que había un renovado interés en su historia y viejas poses.
Una película llamada ‘The Rocketeer’ y un cómic que lo inspiró, contenía un personaje aparentemente inspirado en Bettie Page, lanzaron el resurgimiento, que aún continúa entre hombres y mujeres.
"Bettie Page es muy diferente de nuestros otros clientes", dice el presidente de CMG, Mark Roesler, refiriéndose al panteón de iconos americanos como James Dean y Babe Ruth. "Pero ella tiene una audiencia internacional. Sólo Marilyn Monroe compite con ella en términos de visitas de internet".
En el otoño de su vida, Page está aprendiendo a aceptar lo que significó su trabajo de modelaje para ella y la cultura popular americana.
"Las mujeres jóvenes dicen que las ayude a salir de sus cascarones", dice. "Y hay trece grupos de rock que han escrito canciones sobre mí. Una canción tiene una letra que dice ‘Amo a Bettie Page. Amo a Bettie Page. Amo a Bettie Page’".
Sin embargo, evita los lugares públicos, saliendo rara vez y sólo con amigos de confianza. En estos días Page pasa la mayor parte de sus días leyendo la Biblia, escuchando música cristiana y canciones country, mirando películas de vaqueros en televisión y poniéndose al día sobre las últimas dietas y los regímenes de ejercicios.
Pero hace algunas semanas, con Richard Bann, su confidente y ejecutivo de CMG como escolta, se reunió con Hefner en la Mansión de Playboy en Los Angeles para una proyección especial de ‘The Notorious Bettie Page’.
Page se disgustó con el título.
"¿Notoria? No es de ningún modo elogioso", dijo.
"Deberían haber usado otra palabra".
En una entrevista, el productor de cine Pam Koffler dijo: "El título es irónico. Bettie Page obtuvo mucha notoriedad con su modelaje, aunque la personal real y su vida eran exactamente lo opuesto".
Page hizo una petición en cuanto a este artículo: que no le hiciéramos fotos de su cara.
"Quiero ser recordada", dijo, "como me veía cuando era joven y en mis tiempos dorados... Quiero ser recordada como una mujer que cambió las opiniones de la gente en cuanto al desnudo como algo natural".
Pero eso es todo lo que quiere compartir. La piel de su cara sigue siendo fina y fresca, y uno todavía puede ver la cara de una mujer joven en su edad madura. Sus brillantes ojos azules aún destellan.
Era tarde cuando a Page, visiblemente cansada de todos esos autógrafos, le hicieron una petición especial. Un hombre que había comprado diez pinturas de Bettie Page quería una dedicación especial en una hoja de papel en blanco.
"¿Qué sabemos sobre él?", quiso saber. "¿Es un tipo simpático? ¿Lo quiero como a un hermano?"
"Su nombre es Jeffrey", dijo Hidalgo. "Es un enfermero de San Quentin".
"Entonces está bien. No mueva la mesa, por favor", dijo Page. "La quiero hacer bien".
"Para Jeffrey", escribió. "Con cariño, Betti Page".

11 de marzo de 2006
©los angeles times
©traducción mQh
rss

0 comentarios