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méxico purga policía federal


[Sam Enríquez] La limpieza se produce en momentos en que el país busca rescatar la debilitada guerra contra las drogas.
Ciudad de México, México. México remplazó el lunes a los jefes de la policía federal de todos los 31 estados del país y del Distrito Federal, a la espera de análisis poligráficos y de drogas para determinar si están del lado correcto en la vapuleada guerra del país contra el narcotráfico.
La sorpresiva purga de los jefes de la policía federal y de una unidad federal de elite de investigaciones se produce en momentos en que el presidente mexicano Felipe Calderón trata de dar un nuevo impulso a la campaña de seis meses contra los narcotraficantes que no ha logrado frenar los asesinatos ni reducir los envíos de droga.
La corrupción entre agentes de las policías local, estatal y federal ha protegido durante años a las bandas dedicadas al tráfico de drogas, ahora en guerra por las rutas de acceso a Estados Unidos y por el control del creciente mercado doméstico mexicano.
"Todos los agentes federales están obligados a cumplir sus funciones dentro de la legalidad, honesta y eficientemente", dijo en una rueda de prensa el lunes el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, al anunciar la purga. "Tenemos una estrategia para luchar contra la delincuencia. El eje de nuestra estrategia es profesionalizar y purgar nuestros cuerpos policiales".
Los jefes policiales fueron remplazados el lunes por agentes federales que han aprobado rigurosos controles, dijo García Luna.
Poco después de asumir el cargo en diciembre, Calderón envió al ejército a trabajar junto con la policía federal en nueve estados. Pero hay crecientes sospechas de que los millonarios cabecillas continúan comprando su protección tan fácilmente como siempre, pese a los esfuerzos de Calderón. Media docena de agentes de la policía federal fueron arrestados este mes cuando sus contrapartes del ejército descubrieron que habían permitido que un embarque de cocaína pasara por el aeropuerto Mexicali.
Casi un tercio de la policía federal mexicana de veinte mil miembros, que investiga todos los delitos y homicidios relacionados con las drogas, está asignado a trabajar con los doce mil soldados utilizados en la campaña de Calderón contra el narcotráfico. El apareo ha provocado especulaciones de que la información está siendo filtrada hacia los contrabandistas y cultivadores.
Los precios en la calle siguen estables en Estados Unidos, lo que sugiere que los abastecedores continúan internando narcóticos a través de una frontera estadounidense-mexicana relativamente tranquila, dicen expertos en drogas.
Con más de dos mil personas asesinadas el año pasado, refrenar la violencia relacionada con las drogas ha emergido como la primera prioridad de Calderón cuando asumió el cargo. El ejército, con su reputación de ser más de fiar que las agencias policiales mexicanas, emergió como la principal herramienta de Calderón.
Pero algunos críticos se preocupan de que el ejército mexicano se convierta en la próxima institución en ser contaminada por los beneficios de las drogas. Los usuarios estadounidenses gastan según se calcula unos 65 billones de dólares al año, principalmente en cocaína, marihuana, heroína y metanfetamina, productos controlados en gran parte por organizaciones de narcotráfico mexicanas y sus asociados colombianos.
"El tráfico de drogas reporta un montón de dinero, y el dinero compra poder", dijo un alto funcionario de antinarcóticos de Estados Unidos. "Cuando tienes a alguien que tiene una base de operaciones lo suficientemente importante como para ganar millones de dólares al año, es no raro que ejerzan un tipo de poder para formar círculos de protección. México no es una excepción. Aquí, eso no es ningún secreto. El gobierno de México está muy consciente de eso".
Calderón ha pedido a Estados Unidos que cargue con una cuota más grande del peso de la campaña antinarcóticos. Oficiales estadounidenses reconocen que la guerra en Iraq ha desviado la atención y recursos militares de la campaña antidrogas en el aire y en zonas marítimas de transporte en México y América Central.
Aunque a Calderón se le reconoce el mérito de hacer frente a los carteles de la droga, persiste la incertidumbre en Washington sobre cuánta ayuda dar a las agencias policiales mexicanas, especialmente en el recabamiento y transmisión de inteligencia.
García Luna no dijo si alguno de los agentes federales reemplazados estaban siendo investigados por corrupción, o qué provocó la decisión del gobierno.
"Toda evidencia que tengamos será procesada por el despacho del procurador general y, por supuesto, cualquier referencia que encontremos será analizada y enviada a los procuradores", dijo.
Los legisladores mexicanos exigieron el lunes que el gobierno de Calderón de a conocer las evidencias que tenga de corrupción en la policía federal.
Los removidos jefes de la policía federal, conocida como Policía Federal Preventiva, o PFP, así como la Agencia Federal de Investigación, o AFI, recibirán adiestramiento adicional y serán sometidos a un escrutinio más estricto, dijo García Luna. Serán sometidos a tests poligráficos y de drogas, agregó, y se estudiarán sus recursos económicos para ver si guardan relación con el salario de los servidores públicos.
García Luna dijo que los nuevos jefes de policía en los estados estaban entre los 284 agentes de la policía federal que empezaron a trabajar el lunes como remplazos. En marzo, Calderón pidió nuevas normas de ética y disciplina policiales, provocando las remociones.
"Es obvio que hay mafias que no quieren que las cosas cambien", dijo García Luna. "Pero en la lucha contra la corrupción, no debemos ceder ante presiones".
La campaña de Calderón empezó con un aluvión de éxitos en su estado natal de Michoacán; los canales de televisión mostraron la destrucción de plantaciones de marihuana y amapola. Pero las incautaciones de cocaína por el ejército este año son menos de la mitad que en el mismo período de 2006. Los asesinatos relacionados con las drogas mantienen la frecuencia del año pasado.
La PFP fue creada en 1998, fusionando a varias agencias federales que tenían jurisdicción especial sobre aeropuertos, aduanas, carreteras y agitación civil. La AFI, de cinco mil miembros, fue creada por el presidente Vicente Fox en 2001 para reemplazar a una fuerza policial federal corrupta.
Más de cien agentes de AFI trabajan bajo la supervisión de la base mexicana de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, de acuerdo a la Oficina del Inspector General del ministerio de Justicia.

sam.enriquez@latimes.com
Carlos Martínez y Cecilia Sánchez contribuyeron a este reportaje.

7 de julio de 2007
26 de junio de 2007
©los angeles times
©traducción mQh
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