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soldado dispara contra compañeros


Soldado estadounidense mata a cinco de sus compañeros en Iraq.
[Timothy Williams] Bagdad, Iraq. Cinco soldados estadounidenses fueron asesinados en un centro de orientación en una base militar norteamericana en Bagdad, por un soldado que fue luego detenido.
El tiroteo ocurrió en Camp Liberty, que forma parte de un extenso complejo de bases militares estadounidense donde están estacionados miles de soldados en las cercanías del Aeropuerto Internacional de Bagdad.
Los asesinatos son el episodio más mortífero de violencia de soldado contra soldado en las fuerzas estadounidenses desde la invasión norteamericana hace seis años.
"Cada vez que perdemos a uno de los nuestros, nos afecta a todos", dijo en una declaración el coronel John Robinson, portavoz de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Iraq. "Extendemos nuestras condolencias a las familias y amigos de los miembros del servicio implicados en esta terrible tragedia".
Los nombres de los soldados aún no han sido dados a conocer, a la espera de notificar a sus familiares.
El centro donde ocurrió el tiroteo ofrece servicios de orientación a soldados que buscan ayuda. Sin embargo, no está claro por qué el tirador o las víctimas estaban en el centro en ese momento, o si algunas de las víctimas eran miembros del personal.
De acuerdo a un estudio publicado en The New England Journal of Medicine en 2004, uno de cada seis soldados que vuelven a Iraq muestran signos de trastorno de estrés post-traumático u otras dificultades emocionales.
En una rueda de prensa el lunes en el Pentágono, al almirante Mike Mullen, presidente del Estado Mayor Conjunto, dijo que el atentado "ocurrió en un lugar donde la gente busca ayuda" para combatir el estrés.
La violencia, dijo, era un recordatorio trágico de la necesidad de una mayor "preocupación para combatir el estrés" y también "llama la atención sobre el problema de los despliegues múltiples" así como sobre la necesidad de encontrar modos de "aumentar el tiempo de reposo" para que el personal militar pase más tiempo en casa entre los despliegues.
El presidente Obama dijo en una declaración que estaba "consternado y con una profunda tristeza al oír las noticias de Camp Victory esta mañana". La base de Camp Victory incluye Camp Liberty.
"Insistiré para cerciorarme de que entendamos completamente cómo se produjo esta tragedia, y que estamos haciendo todo lo posible para asegurar que nuestros hombres y mujeres de las fuerzas armadas estén protegidos cuando sirvan al país de manera tan apta y resuelta", dijo.
Normalmente, los soldados que no están de servicio deben retirar las municiones de sus armas en instalaciones militares estadounidenses en Iraq. No se sabe por qué tenía el tirador un arma cargada. La base está fuertemente fortificada con barreras antiexplosivas y alambre de púa.
El asesinato de estadounidenses por otros soldados no es algo desconocido en Iraq.
En septiembre de 2008 un soldado estadounidense fue detenido después de que matara a balazos a dos compañeros en su base de patrulla cerca de Iskandariya, a unos cuarenta kilómetros al sur de Bagdad. Los soldados habían sido asignados a una unidad en el Fuerte Stewart, Georgia. El caso está ahora siendo visto en una corte militar.
En junio de 2005, dos oficiales de la Guardia Nacional del Ejército de Nueva York en una base cerca de Tikrit murieron después de que estallara una mina antipersonal cerca de una ventana y un especialista de aprovisionamiento fue acusado de las muertes. El especialista fue absuelto el año pasado por un tribunal militar.
En abril de 2005, el sargento Hasan Akbat, de la División Aerotransporada 101, fue sentenciado a muerte por un ataque con granada contra otros soldados en marzo de 2003 en Kuwait, al principio de la invasión estadounidense de Iraq.
El sargento Akbar, que fue el primer estadounidense desde la era de Vietnam en ser procesado por cargos de homicidio de un soldado amigo en tiempos de guerra, fue condenado por homicidio premeditado e intento de homicidio premeditado después de que arrojara granadas en las tiendas y luego abriera fuego contra los soldados. Mató a dos oficiales, dejando heridos a otros catorce en el Campo Pensilvania.
El número de víctimas del tiroteo del lunes es el más alto para militares estadounidenses en un solo ataque desde el 10 de abril, cuando un terrorista suicida en un camión mató a cinco soldados cerca de un cuartel de la policía en la norteña ciudad de Mosul.
Este mes, dos soldados estadounidenses murieron después de ser atacados por un hombre vestido con el uniforme del ejército iraquí en un centro de adiestramiento iraquí al sur de Mosul.
El 18 de abril dieciocho militares estadounidenses murieron en Iraq -el doble que en marzo y la cantidad más alta de bajas desde septiembre de 2008, cuando murieron veinticinco militares.
En los dos últimos años, la violencia ha declinado drásticamente en Iraq, pero una ola reciente de atentados con bomba ha planteado interrogantes sobre la seguridad después de que Estados Unidos anunciara el retiro de las tropas de ciudades iraquíes para el 30 de junio.
Camp Liberty, sin embargo, no es una de las bases que deben cerrar el 30 de junio, porque oficiales iraquíes accedieron a considerar la base de Camp Victory como ubicada fuera de los límites urbanos de Bagdad, aunque en realidad está a horcajadas sobre la frontera.
El complejo de la base de Camp Victory alberga a cerca de veinte mil soldados en cuatro bases. Es aquí donde Obama se dirigió a las tropas estadounidenses en abril y donde un periodista iraquí lanzó sus zapatos contra el presidente George W. Bush durante una rueda de prensa en diciembre.
Las fuerzas armadas estadounidenses anunciaron el lunes que un soldado estadounidense no identificado murió el 10 de mayo en la provincia de Basra, al sur de Iraq, después de que su vehículo fuera impactado por un artefacto explosivo. No se entregaron otros detalles.
También el lunes, el general de brigada Abdul Husain Muhsen al-Kadhumi, un alto funcionario policial iraquí a cargo de las operaciones de tráfico, fue herido mortalmente cuando se dirigía a su trabajo en Bagdad, informó un funcionario policial iraquí que habló a condición de preservar el anonimato debido a que no está autorizado para hablar con la prensa.

Elisabeth Bumiller y Thom Shanker contribuyeron al reportaje desde Washington, y Sharon Otterman desde Nueva York.

12 de mayo de 2009
©new  york times
cc traducción mQh
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