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violencia de género en la dictadura


El fallo fue el primero que reconoció las violaciones y otros actos de violencia sexual contra mujeres como parte de un plan sistemático de las Fuerzas Armadas
[Mariana Carbajal] Argentina. Como ya salió a la luz en otros juicios por los delitos de lesa humanidad por el terrorismo de Estado durante la última dictadura militar, cada vez con más detalles queda en evidencia que las violaciones sexuales se produjeron en todos los centros clandestinos en forma sistemática. Esa es una de las conclusiones a las que arribó María Sondereguer, quien encabeza hace más de tres años una investigación sobre la violencia sexual y de género durante el terrorismo de Estado, que se lleva adelante desde el Centro de Derechos Humanos de las Universidades Nacionales de Lanús y de Quilmes. Sondereguer encabeza el Centro de DD.HH. de la UNQ, donde es profesora titular, y es demás directora nacional de Formación en Derechos Humanos de la Secretaría de DD.HH. de Nación. Sondereguer es citada por el juez Daniel Bejas en los fundamentos de su sentencia.
El primer fallo que consideró como delitos de lesa humanidad las violaciones sexuales cometidas contra mujeres en un centro clandestino fue dictado en junio de 2010 por el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, por el cual se le aplicó reclusión perpetua a un ex suboficial de la Fuerza Aérea por encontrarlo culpable de las violaciones cometidas contra mujeres en el centro clandestino de detención y exterminación conocido como La Cueva. El fallo fue el primero que reconoció las violaciones y otros actos de violencia sexual contra mujeres como parte de un plan sistemático de las Fuerzas Armadas y por tanto se enmarcan legalmente como crímenes de lesa humanidad. En ese caso, la fundamentación fue muy escueta. El fallo de Tucumán dedica unas veinte páginas a describir y dar cuenta de la violencia particular que habrían sufrido las mujeres en su detención ilegal por el hecho de ser mujeres como parte de la tortura que sufrieron.
4 de julio de 2011
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atrocidad sin límites


El desgarrador relato de una mujer que fue violada sistemáticamente. Una ex detenida desaparecida en el penal tucumano de Villa Urquiza, entonces de 19 años, contó cómo era abusada y torturada al mismo tiempo por los carceleros. Quedó embarazada por esas violaciones. Tras el parto en cautiverio, nunca supo del bebé.
[Mariana Carbajal] Argentina. El testimonio más desgarrador, en el marco de tanto horror ocurrido en el penal de Villa Urquiza es, tal vez, el de S.A.N. Ex detenida desaparecida, tenía 19 años cuando fue secuestrada y trasladada al centro clandestino, donde sufrió violaciones sexuales en forma sistemática casi diariamente por parte de los miembros de la "patota" que comandaba el comisario Marcos Fidencio Hidalgo, jefe de la cárcel. Incluso, la amenazaban con ser mordida por perros si se resistía. Como consecuencia de los abusos sexuales quedó embarazada, tuvo la criatura en cautiverio, se la arrancaron de los brazos y nunca más supo de ella.
S.A.N. fue secuestrada en julio de 1975. Regresaba desde su trabajo a su casa, en Tucumán. Antes de ser llevada a Villa Urquiza, pasó por la comisaría del Parque 9 de Julio y la Jefatura de Policía, donde fue sometida a torturas.
En Villa Urquiza la alojaron en una "celda chiquita", le ataron las manos y quedó tirada en el piso. Ese primer día no le dieron agua ni comida ni tuvo contacto con nadie. "Después de ese primer día entran a la celda dos personas, la sacan y la llevan a otro lugar, allí la desnudan y la empiezan a manosear mientras le tiraban agua, uno de los hombres que pasa primero se saca la camisa, se desnuda y le ordena que lo toque, que lo manosee, y él hacía lo mismo con ella mientras la viola por la cola, al tiempo que la hacía morder con los perros que tenía a su lado cuando se negaba a besarlo, riéndose de tal situación", describe la sentencia dictada por el juez federal N 1 de Tucumán, Daniel Bejas (ver nota central).
De su relato surge que fue violada por otros miembros de la patota de Hidalgo, entre ellos el cabo Miguel Carrizo, y por el propio jefe del penal. "Hidalgo era uno de los más violentos en las violaciones", afirmó. Después de todo eso la regresan en muy mal estado a la celda. Desde esa primera vez, todas las noches volvía a ser sometida en iguales circunstancias por las mismas personas a violaciones y vejaciones. S.A.N. recordó que el cabo Carrizo se ponía una peluca y que en el lugar en donde la abusaban había una mesa donde era sometida. La mujer precisó que "después de un tiempo quedó embarazada, aproximadamente en el mes de septiembre", y que a pesar de comunicar dicha situación la continúan violando aproximadamente hasta los cinco o seis meses de gestación. A partir de esa fecha quedó totalmente recluida sin tener contacto con nadie.
La sentencia describe que durante el embarazo nunca recibió asistencia médica. El parto se desencadenó aproximadamente en mayo o junio de 1976 y estando sola en la celda se le rompe la bolsa y ante sus gritos vino Carrizo. "Era de noche y hacía frío, la sacaron de la celda y la llevaron a un salón, donde le soltaron las manos y le sacaron la venda", sigue el fallo. Las personas que la atendieron estaban con capuchas, el parto se realizó en un colchón en el piso, le ordenaron que pujara cuando vinieran las contracciones. S.A.N. contó que nació una criatura viva, que lo sabe porque escuchó su llanto. Ella permanecía acostada en el piso mientras dos personas vestidas de policías le agarraban las manos, inmediatamente después del nacimiento envolvieron al recién nacido, del que nunca supo el sexo, en una colcha y el médico o enfermero que realizó el parto se lo llevó. Quedó en ese lugar por un rato y le volvieron a vendar los ojos, colocándole ese día y los posteriores una medicación para que no tuviera leche. Hidalgo y Carrizo están muertos: por esa razón no fueron procesados.
S.A.N. no fue llevada a la cárcel de Villa Devoto como otras ex detenidas-desaparecidas. Un tiempo después la sacaron de la celda. La trasladaron y la arrojaron de un camión y cayó cerca de un cañaveral al borde de la ruta. Contó que comenzó a caminar y luego a correr, estaba pelada, sucia y así llegó al Parque 9 de Julio. Al verla así paró una ambulancia y la llevaron al Hospicio el Carmen, un hospital neuropsiquiátrico, y le preguntaron si tenía historia clínica, y qué era lo que le había pasado. Ella no quería responder nada. Al día siguiente, al despertar tuvo miedo debido a que estaba lleno de policías y militares y se escuchaban ruidos de helicópteros.
S.A.N. todavía sufre las secuelas que le dejó aquel infierno: declaró en la causa que le molestan los ruidos de hierros o ruidos de helicópteros, vive actualmente encerrada en su casa y le cuesta comunicarse con la gente. Tiene secuelas físicas de lo sucedido durante su cautiverio, problemas en los intestinos, las marcas de las mordeduras de los perros, tumores y coágulos en la zona abdominal y una fisura en la pelvis.
4 de julio de 2011
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jerarcas a juicio por violación


En un fallo inédito, un juez tucumano analiza la violencia de género sufrida por las mujeres en el marco del terrorismo de Estado. Y por primera vez procesó a dos ex jefes militares por los sometimientos sexuales contra las detenidas en el penal de Villa Urquiza.
[Mariana Carbajal] Argentina. Por primera vez dos altos jerarcas de la última dictadura militar, Luciano Benjamín Menéndez y Antonio Domingo Bussi, fueron procesados como "partícipes necesarios" por la violencia de género perpetrada contra todas las mujeres detenidas en un centro clandestino de detención que funcionó en el penal de Villa Urquiza, en Tucumán, y por las violaciones sexuales sistemáticas sufridas por una adolescente de 19 años alojada en ese lugar, que logró sobrevivir y ha quedado con terribles secuelas físicas por aquellos ultrajes cometidos cada día por al menos ocho carceleros, entre ellos el entonces director de la cárcel, y que se repetían incluso cuando les advirtió que había quedado embarazada producto de aquellos ataques. Uno de sus violadores la hacía morder con los perros que tenía a su lado cuando se negaba a besarlo. Todavía tiene las marcas de las mordeduras.
El fallo fue dictado por el juez federal N 1 de Tucumán, Daniel Bejas. La sentencia es relevante porque analiza exhaustivamente la violencia de género sufrida por las mujeres en el marco del terrorismo de Estado. Y pone en evidencia, en línea con la Convención de Belem do Pará, que por su condición de mujeres además de haber sido víctimas de delitos de privación ilegítima de la libertad con apremios y vejaciones y tormentos agravados –como los demás detenidos varones–, habrían sufrido una violencia específica en razón de su sexo, lo que habría agregado un plus al daño generado por los delitos de que fueron víctimas.
El fallo que se conoce ahora fue firmado el 19 de mayo por el juez Bejas, a cargo de la instrucción de la causa "Fernández Juárez, María Lilia y Herrera, Gustavo Enrique s/ su denuncia por privación ilegítima de la libertad" (Expediente n 133/05 y causas conexas), en la que se investigaron las violaciones a los derechos humanos cometidas en el penal de Villa Urquiza, de San Miguel de Tucumán, donde funcionó un centro clandestino durante la última dictadura militar. El magistrado procesó a 13 ex represores, entre ellos Menéndez, en su condición de comandante del III Cuerpo de Ejército en el momento de los hechos investigados, y Bussi, entonces comandante de la V Brigada de Infantería del Ejército, con jurisdicción en las provincias de Tucumán, Jujuy y Salta. Menéndez y Bussi eran las máximas jerarquías de la última dictadura desde Córdoba hacia el norte del país. Bejas les imputa un abanico de delitos. Las acusaciones incluyen violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad con apremios y/o vejámenes, torturas agravadas, tormentos seguidos de muerte y homicidio agravado, en perjuicio de al menos 33 varones y 10 mujeres. Lo novedoso es que tanto Bussi como Menéndez fueron procesados, además, como "partícipes necesarios" de la violencia de género que sufrieron las mujeres detenidas, y del delito de violación sexual agravada en grado reiterado (artículos 119 y 122 del Código Penal) en perjuicio de S.A.N., una adolescente que tenía 19 años cuando fue llevada al centro clandestino que estaba en el penal tucumano.
Puntualmente, el magistrado declara en el punto 7º de la sentencia que "las mujeres alojadas en el Penal de Villa Urquiza durante la vigencia del terrorismo de Estado habrían sido víctimas de actos que califican como las más graves y reprochables formas de violencia contra la mujer (art. 1 y 2 de la Convención de Belén do Pará), correspondiendo al Ministerio Público Fiscal ahondar su investigación a fin de visibilizar tales hechos en forma particular y específica". La violencia de género es considerada dentro del delito de tortura.
La prueba testimonial recolectada en la instrucción determinó que las mujeres eran alojadas en un pabellón del penal de Villa Urquiza cercano al sector de la Panadería. Allí, destaca la sentencia, "habrían sido víctimas de numerosos y variados actos de violencia de género". Algunas de ellas estaban embarazadas y otras con sus hijos. Según el testimonio de presos comunes, "habrían sido objeto de particulares maltratos, abusos y delitos sexuales". Varias de las detenidas permanecían en celdas de aislamiento. Una de ellas, J.R.P., declaró que fue llevada al centro clandestino estando embarazada, y permaneció los primeros días incomunicada en una celda sola con régimen de aislamiento, a la que llegó en "un estado deplorable, ya que venía de haber sido torturada". Contó que después le permitieron estar junto a su hija de ocho meses, que estaba en la cárcel con otros niños. Destacó que era "permanentemente torturada psicológicamente" y que "jamás estando embarazada" recibió atención ni trato adecuado a su situación. La mayoría de las detenidas, consideradas "peligrosas subversivas", fueron luego trasladadas a la cárcel de Devoto, en la ciudad de Buenos Aires, y los niños, entre ellos una hija de J.R.P., fueron liberados en forma conjunta sin tener ella y sus compañeras la certeza de que fueran entregados a sus familiares como les decían. Precisamente, los militares "jugaban con esa incertidumbre para generar mayor temor en ellas", dice la sentencia. Las fichas médicas recuperadas dan cuenta de al menos ocho nacimientos en cautiverio. Varias de las detenidas eran llevadas al despacho del director del penal, Marcos Hidalgo, donde eran abusadas sexualmente. Otra ex detenida-desaparecida declaró que en una oportunidad le solicitó a Hidalgo que sus hijas menores estuvieran con ella, como pasaba con otras internas; él accedió, le llevaron a sus hijas y le dieron otra cama y colchón. "Apenas dejaron las cosas, pasó Hidalgo y le propuso a la testigo que tuviera relaciones con él en compensación de los favores recibidos, también le dijo que si accedía él podía darle la libertad, a lo que la testigo se negó y a partir de ese momento el trato para con ella se endureció", describe el fallo.
En los fundamentos del fallo, el juez Bejas "consideró importante" la "debida visibilización y consideración" de la violencia de género, "en virtud de las obligaciones internacionales asumidas por el Estado Argentino con relación a la investigación y juzgamiento de la violencia contra las mujeres durante la vigencia del terrorismo de Estado en el país".
4 de julio de 2011
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promover los derechos humanos


Iniciativa obliga a los órganos del Estado a promover los derechos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Valparaíso, Chile. El texto legal reforma el artículo 5° de la Constitución Política de la República, estableciendo el deber de los órganos del Estado de respetar y promover los derechos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
La reforma efectuada al inciso segundo del artículo 5° de la Constitución Política de la República, mediante la Ley N° 18.825, de 17 de agosto de 1989, significó un importante avance en el tratamiento normativo de los derechos humanos en Chile.
Dicha disposición coloca a nuestro país en la perspectiva del resguardo jurídico internacional más actualizado en la materia, al señalar que el "ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana".
La interpretación lógica de dicho precepto es que el Estado de Chile reconoce que la comunidad internacional, en su conjunto, tiene la facultad de proclamar, reconocer y proteger los derechos humanos y, por tanto, ellos ya no son una materia exclusiva de la competencia interna del Estado, quedando estos aspectos al margen del principio de no intervención, el cual no podrá ser invocado cuando estén comprometidos los señalados derechos fundamentales.
Nuestra legislación además busca, a través de la vinculación a las fuentes de derecho internacional, la incorporación a la constitución material de los derechos humanos, que no están expresamente señalados en el Estatuto Constitucional.
"Teniendo presente que la voluntad del constituyente es tener el más amplio espectro jurídico interno e internacional como elementos para la vigencia en Chile de los derechos en referencia, es esencial considerar en ello a la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, toda vez que ella constituye el primer instrumento internacional que establece un catálogo de los derechos específicos a respetar", señalan los diputados firmantes.
Asimismo, los legisladores explican que la Declaración Universal de Derechos Humanos, ha servido de fuente inspiradora para tratados internacionales, como es el caso del Pacto de Derechos Civiles y Políticos, de 1966, en cuyo preámbulo se le reconoce expresamente.
Ante esto, los parlamentarios agregan que "nuestra Carta Fundamental, al referirse específicamente a la Declaración Universal de Derechos Humanos, no haría otra cosa que seguir la tendencia de las constituciones de otros Estados, como es el caso de España y Argentina, que han encontrado en aquella una fuente o modelo para el enunciado de derechos y libertades esenciales del ser humano".
Es por esto que el proyecto, busca que nuestro país, a través de nuestra Carta Fundamental, dé un reconocimiento expreso a la Declaración Universal de Derechos Humanos.
El proyecto de ley (boletín 7701) fue presentado por los diputados Sergio Aguiló (PS), Jorge Burgos (DC), Lautaro Carmona (PC), Edmundo Eluchans (UDI), Javier Macaya (UDI), Karla Rubilar (RN), René Saffirio (DC), Marcelo Schilling (DC), Víctor Torres (DC) y Matías Walker (DC).
El proyecto de ley será analizado por la Comisión de Constitución.
4 de julio de 2011
©diario de la cámara

murió peter falk


Actor famoso por su personaje ‘Columbo.’ En una carrera de más de cincuenta años, que incluyó películas, teatro y televisión, el desaliñado teniente Columbo se convirtió en uno de los personajes más memorables de la televisión.
[Dennis McLellan] Murió el jueves Peter Falk, el actor de voz cascajosa que se convirtió en un símbolo permanente de la televisión como el teniente Columbo, el detective de gabardina arrugada del departamento de homicidios de la policía de Los Angeles que tenía siempre "una pregunta más" para los sospechosos. Tenía 83 años.
Falk, del que se dice que sufría de demencia, falleció en su casa en Beverly Hills, informó en una declaración Larry Larson, amigo y abogado de la esposa de Falk, Shera.
En una carrera que se extendió durante más de cincuenta años, que incluyó Broadway, películas y la televisión, Falk apareció en más de cincuenta largometrajes, entre otros en ‘Una mujer bajo la influencia’ [A Woman Under the Influence; Neurosis de mujer], ‘Maridos’ [Husbands], ‘Luv... quiere decir amor’ [Luv], ‘Mikey y Nicky’ [Mikey and Nicky], ‘Los suegros’ [The In-Laws; No disparen, soy dentista], ‘Las alas del deseo’ [Wings of Desire], ‘La carrera del siglo’ [The Great Race], ‘El detective barato’ [The Cheap Detective], ‘Mi rebelde Cookie’ [Cookie] y ‘La princesa prometida’ [The Princess Bride; El pirata y la princesa.]
‘Maridos’ (1970) y ‘Neurosis de mujer’ (1974), escritas y dirigidas ambas por un íntimo amigo de Falk, John Cassavetes, le dieron a Falk dos de sus papeles dramáticos mejor conocidos.
Pero fue en su papel como el obrero y hombre de familia que trata de hacer frente a su mujer mentalmente inestable (Gena Rowlands) en ‘Neurosis de mujer’ que creó lo que el ex crítico de cine del Times, Charles Champlin, definió como "uno de los retratos más complejos y contradictorios de su carrera."
A través de un portavoz, Rowlands dijo el viernes al Times: "Hoy hemos perdido a alguien que era muy especial y ocupaba un lugar en mi corazón. Fue no solamente un gran actor, sino también un gran amigo."
Al principio de su carrera, Falk ganó dos nominaciones al Oscar al mejor actor secundario -por su papel como un vicioso asesino a sueldo de la mafia en ‘El sindicato del crimen’ [Murder, Inc.] (1960) y por su retrato del hombre de confianza de un gángster en el drama y comedia ‘Un gángster para un milagro’ [Pocketful of Miracles; Milagro por un día] (1961) de Frank Capra.
En la pantalla, la combinación que hacía Falk de dureza y amabilidad llevó a la columnista de Hollywood, Hedda Hopper, a etiquetar al actor nacido en Nueva York como "otro James Cagney o John Garfield: un hombre que reemplaza a los irremplazables."
En 1962, Falk ganó el primero de los cinco Emmys que recibió, por su papel como el camionero que se hace amigo de una chica solitaria y embarazada en ‘El precio de los tomates’ [The Price of Tomatoes], un episodio de ‘The Dick Powell Show.’
Diez años después, recibió elogios en Broadway como el desgastado ejecutivo publicitario de Nueva York en la exitosa comedia de Neil Simon, ‘El prisionero de la Segunda Avenida’ [The Prisoner of Second Avenue.]
Pero nada que haya hecho Falk lo acercó nunca a la fama y popularidad que cosechó con el retrato en ‘Columbo’, el drama policial por el que recibió cuatro Emmys.
Lanzada con dos películas de televisión con Falk -‘Prescripción: asesinato’ [Prescription: Murder] en 1968 y ‘Rescate por un muerto’ [Ransom for a Dead Man] en 1971-, ‘Columbo’ empezó en el otoño de 1971 como uno de los tres programas de noventa minutos de ‘NBC Sunday Mystery Movie’, alternando con ‘McMillan y esposa’ [McMillan and Wife], con Rock Hudson y Susan Saint James, y ‘McCloud’, con Dennis Weaver.
‘Columbo’, sin embargo, se convirtió en la parte más sobresaliente de la serie. "No existe ningún detective en la televisión que pueda tocarlo, sea en estilo o en audiencia", escribió un crítico sobre Falk.
El formato de la serie, creada por Richard Levinson y William Link, invertía la fórmula del detective clásico: el público de televisión ya sabía quién lo había hecho cuando Columbo llegaba al sitio del suceso. El disfrute de los espectadores era ver cómo Columbo unía obstinadamente las piezas del enigma. Como dijo en un episodio: "Tengo un mosquito que me obliga a atar los cabos sueltos."
Columbo, que nunca tuvo nombre de pila, se convirtió en uno de los personajes más memorables de la televisión: fue el número 7 de la lista de los ‘TV’s Fifty Greatest Characters Ever’ [Los 50 personajes más grandes de la historia de la televisión], de la TV Guide de 1999.
Con sus cabellos castaño oscuro despeinados, un cigarro barato incrustado entre sus dedos y su desgastada gabardina color canela, el simpático teniente era tan poco atractivo como su viejo y desteñido Peugeot.
En realidad, cuando Columbo tocó el tema de la ropa de hombre y la vanidad masculina en uno de los primeros episodios, la estrella invitada, Suzanne Pleshette, como en el título del episodio ‘Witness to a Murder’ [Testigo de un asesinato], miró al desaliñado detective y observó: "A algunos hombres, teniente, no les gusta verse como una cama todavía por hacer."
La serie a menudo recalcaba la falta de sentido de la moda de Columbo. Tomando nota de la desgastada ropa del detective, un sospechoso le preguntó una vez: "¿Eres un agente encubierto?" Columbo replicó: "No, pero sí mal pagado." [Juego de palabras entre ‘undercover’ (encubierto) y ‘underpaid’ (mal pagado).
En otro episodio, una monja de un comedor parroquial donde Columbo estaba entrevistando a un testigo echó una mirada a su raída gabardina, lo confundió con un indigente e insistió en buscarle un impermeable en buen estado en la colección de ropa usada del refugio.
Columbo: "Sabe usted, realmente aprecio lo que hace por mí, en serio, pero esta gabardina la estoy usando hace siete años."
Hermana: "¡Oh, pobrecito!"
Reprendido por la hermana de que no debía sentirse avergonzado por su raído impermeable, Columdo le dice: "No, me siento muy orgulloso con él."
Pero más allá de su arrugada apariencia, su franca e infantil curiosidad y aparente despiste generalizado -pierde frecuentemente su lápiz y tiene que pedir prestado uno para hacer sus apuntes-, nunca hubo ninguna duda de que Columbo era el hombre indicado para el trabajo que hacía.
Con la cabeza ladeada, ligeramente encorvado y rascándose de vez en vez su arrugada frente, daba la impresión de no estar entendiendo nada, pero no se perdía ningún detalle.
Para un sospechoso, eso no quedaba nunca tan claro como cuando Columbo se dirigía hacia la puerta, paraba y con su grave voz, decía: "Oh, quiero preguntarle una sola cosa más..."
Falk consideraba a Columbo su mejor personaje, al que nunca se cansó de representar.
"Lo adoro", dijo a TV Guide en 2000. "Es un excéntrico, totalmente indiferente a la impresión que causa en la gente. Su obsesión la oculta su simpatía. Tiene un pícaro sentido del humor, es amable por naturaleza y totalmente desprovisto de pretensiones. Pero que Dios ayude al que cometa un crimen en Los Angeles."
En 1989, Falk volvió en la nueva serie de ‘Columbo’ como parte de ‘The ABC Mystery Movie’, una nueva serie de tres dramas de dos horas. Después del fin de la serie en 1990, continuó apareciendo periódicamente en las películas de ‘Columbo’ para la televisión, hasta 2003.
En 2000, después de representar a su famoso personaje de televisión durante más de tres décadas, Falk reconoció que se habían hecho solo cambios ligeros.
"Es más difícil encender una cerilla; hay algunas manchas de ketchup más en la gabardina", dijo a TV Guide. "Aparte eso, todavía nos morimos por saber qué está pensando."

Falk nació en Nueva York el 16 de septiembre de 1927 y creció en Ossining, Nueva York, donde sus padres eran dueños de una boutique. (Décadas más tarde, Ossining dio su nombre a una calle -Peter Falk Place-, cuya placa fue descubierta jalando una gabardina estilo Columbo.)
A los tres, Falk fue operado para removerle un tumor maligno que le costó su ojo derecho. Más tarde recordó que tenía miedo de que le preguntaran qué le había pasado a su ojo. Pero para cuando alcanzó la adolescencia, su timidez desapareció cuando se dio cuenta de que podía reírse con ello.
Una vez, cuando le cobraron injustamente en un partido de béisbol, Falk se sacó su ojo de cristal y se lo pasó al árbitro, diciéndole: "Usted lo necesita mucho más que yo."
En la secundaria, fue un atleta de tres letras (béisbol, baloncesto y carreras) , miembro del equipo de debates y presidente del último curso.
Falk, que actuó primero en teatro en un musical de campamento de verano, también tuvo roles secundarios en producciones dramáticas en la secundaria.
"Pero", dijo a la revista People en 1991, "no podía contarle a ninguno de los tipos que eran mis amigos que quería ser actor. Habría sido demasiado raro."
Tras terminar la secundaria en 1945, Falk consiguió un trabajo de un año como cocinero en la marina mercante. Estudió en el Hamilton College, de Clinton, Nueva York, de 1946 a 1948, y después en la New School for Social Research, de Nueva York, donde terminó ciencias políticas en 1951.
Dos años después se licenció en administración pública en la Universidad de Siracusa y empezó a trabajar como experto en eficiencia en el Connecticut State Budget Bureau en Hartford.
En su tiempo libre, se unió a un grupo de teatro comunitario en Hartford, el Mark Twain Maskers, y estudió con la famosa actriz Eva Le Gallienne en el White Barn Theatre en Westport.
Apoyado por Le Gallienne para que se convirtiera en actor profesional, Falk dejó su trabajo y se mudó a Nueva York.
Falk, que siguió estudiando actuación en Nueva York, llamó primero la atención por su papel como tabernero en un revival en off-Broadway de ‘El repartidor de hielo’ [The Iceman Cometh], de Eugene O’Neill, en 1956, con Jason Robards.
Hizo su debut en Broadway representando al soldado inglés en ‘Saint Joan’ en 1956 y apareció en programas de televisión como ‘Studio One’ y ‘La ciudad desnuda’ [Naked City.]
Aunque Falk hizo una prueba de cámara para Columbia Pictures a fines de los años cincuenta, el jefe del estudio, Harry Cohn, lo rechazó diciendo: "Por el mismo dinero me consigo un actor con dos ojos."
Pero su ojo de cristal nunca fue un obstáculo.
Después de dos actuaciones nominadas a un Oscar y a un Emmy a principio de los años sesenta, a Falk le ofrecieron -y rechazó- varios roles en series de televisión.
Pero aceptó ‘The Trials of O’Brien’, una serie jurídica en la que fue un talentoso abogado de Nueva York con una vida personal mucho menos exitosa. Aunque fue un éxito entre los críticos, la serie tuvo mala audiencia y fue terminada en 1966 después de la primera temporada.
Para Falk, que había representado a personajes pesados en el curso de los años, ‘Columbo’ fue un cambio bienvenido.
"He hecho demasiadas series en las que entro a un cuarto de hospital donde hay un hombre en la cama y me acerco y apago el oxígeno", dijo a TV Guide en 1972, "Le he disparado a gente, he apuñalado y golpeado a personas en muchas escenas sangrientas. No es nada divertido. Me gusta hacer cosas optimistas, en las que la gente trata de vivir, no de morir."
Durante su largo papel como Columbo, Falk recibió un montón de correspondencia de agentes de policía.
"Hay polis que te dicen: ‘Uso la técnica de Columbo’", dijo al Times en 1990. "O puedes estar en un lugar y se acerca un poli a decirte: ‘Tenemos un Columbo en el cuerpo, y lo llamamos Columbo. Para su cumpleaños le compramos una gabardina.’ Me mandan fotos de polis vestidos como Columbo. Así que es algo que les gusta."
Aunque es difícil imaginar a otro actor en el papel del personaje, los creadores de ‘Columbo’, Levinson y Link, le ofrecieron el rol a Bing Crosby, entonces de 67 años, que lo rechazó.
Como decía Falk a menudo: "Gracias a Dios que tenía un campeonato de golf."
Falk se casó con su primera esposa, Alyce, en 1960, y adoptó dos hijas -Catherine y Jackie. Al año después la pareja se divorció en 1976 y el actor se casó con la actriz Shera Danese.
A fines de 2008, Catherine Falk solicitó la tutoría de su padre, argumentando que no le habían permitido verlo desde que lo operaron de la cadera antes ese mismo año. Más tarde retiró una petición para hacerse con el control de sus finanzas.
En 2009, la corte permitió que su esposa se ocupara de su cuidado personal y asuntos, pero ordenó también que su hija pudiera ver a su padre durante treinta minutos mes de por medio, un mandato que se respetó hasta el momento de su muerte.
Le sobreviven entre otros su esposa y sus dos hijas.
[Valerie J. Nelson contribuyó a este artículo.]
4 de julio de 2011
24 de junio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

homenaje a parlamentario desaparecido


Realizan homenaje a parlamentario víctima de la dictadura en La Araucanía: el diputado Luis Lobos Barrientos fue detenido el 5 de octubre de 1973, el último día que se le vio con vida.

Región de La Araucanía, Chile. Entre las distintas actividades que se desarrollarán para celebrar el Bicentenario del Congreso, destaca un homenaje a todos los parlamentarios víctimas de la violencia política en el ejercicio de sus cargos, entre ellos, un diputado que cumplió su labor en La Araucanía.
Uno de los nombres a quien se le rendirá tributo, es el de Luis Lobos Barrientos, diputado electo por las zonas de Temuco, Lautaro, Imperial, Pitrufquén y Villarrica, en el periodo de 1973 a 1977, sin embargo su trabajo se vio abruptamente interrumpido al iniciarse el 11 de septiembre de 1973 la dictadura militar.
Dos días después de aquel acontecimiento, el 13 de septiembre, fue detenido por Carabineros de Pitrufquén, trasladado a la Segunda Comisaria de Temuco y se dispuso su arresto domiciliario. Luego el 5 de octubre del mismo año, fue nuevamente sacado de su hogar por Carabineros, ignorándose su paradero desde entonces.
Maríanela Lobos, hija del diputado desaparecido, se refrió al homenaje.
Lobos desarrolló una extensa carrera como dirigente de distintas organizaciones, entre las que destaca el haber sido Director de la 1ª Compañía de Bomberos de Pitrufquén y superintendente del Cuerpo de Bomberos de la localidad.
Además fue Presidente del Consejo de Crédito Mapuche, del Banco del Estado de Chile; consejero de la Junta de Desarrollo Industrial Cautín, Bío Bío y Malleco e Intendente de Cautín desde el 18 de noviembre de 1970, renunciando el 8 de noviembre de 1972.
4 de julio de 2011
3 de julio de 2011
©radio biobío

murió david rayfield


Guionista que colaboraba con Sidney Pollack.
[Valerie J. Nelson] Murió David Rayfiel, el guionista que dejó su huella -a menudo sin ser reconocido- en las películas de Sydney Pollack en las que aparecía frecuentemente Robert Redford, incluyendo ‘Los tres días del cóndor’ [Three Days of the Condor], ‘Tal como éramos’ [The Way We Were] y ‘Memorias de África’ [Out of Africa; África mía]. Tenía 87 años.
Rayfiel falleció el miércoles con el Mount Sinai Medical Center en Nueva York debido a una insuficiencia cardiaca congestiva, informó su hija Eliza Roberts.
La rica colaboración entre Pollack y Rayfield empezó a principio de los años sesenta, perduró durante más de cuarenta años e implicó al menos quince películas.
"Mi papá no fue nunca el mismo después de la muerte de Sydney" a los 73 años en 2008, "pero siguió trabajando", contó su hija.
Cuando ‘Memorias de África’ (1985) ganó un Oscar a la mejor película, Pollack agradeció a Rayfield por "mantenernos honestos". Kurt Luedtke, al aceptar el Oscar por su guión, también agradeció a Rayfield.
La película fue una de las varias que nacieron de una alianza que incluía a Redford, que apareció en ‘Habana’ [Havana] (1990), ‘El jinete eléctrico’ [The Electric Horseman] (1979) y ‘Las aventuras de Jeremías Johnson’ [Jeremiah Johnson] (1972), de Pollack, escritas o rescritas todas por Rayfield.
Redford consideraba a Rayfield como "el héroe olvidado de casi todas las películas que Sydney Pollack y yo hicimos juntos", dijo Redford al New York Times en 1986.
La mayoría de los guionistas "escriben sobre la superficie", dijo Pollack en el artículo de 1986. "Si quieren que sepas algo sobre un personaje, simplemente le hacen decirlo y hacen que otro personaje lo diga. David no hace eso. Escribe elípticamente, de modo que se produce orgánicamente, como te enterarías de algo sobre alguien en la vida real."
Barbra Streisand, que buscó la colaboración de Rayfield para su película ‘Yentl’, de 1983, dijo en el New York Times en 1986, que podría mostrar fricción en una relación simplemente haciendo que la pareja hablara "sobre "las semillas en su jugo de naranja cuando lo que están diciendo es que el matrimonio terminó. En eso es David muy bueno."
Con su manejo fluido del francés, Rayfield trabajó con el director francés Bertrand Tavernier en el drama futurista ‘La sombra del mal’ [Death Watch] (1980) y ‘Alrededor de la medianoche’ [Round Midnight], una bien recibida película de 1986 sobre un autodestructivo músico de jazz estadounidense que vive en París.
El director Ingmar Bergman pidió la ayuda de Rayfield para su película de 1977, ‘El huevo de la serpiente’ [The Serpent’s Egg], como hizo igualmente el director Sidney Lumet para su película de misterio de 1986, ‘A la mañana siguiente’ [The Morning After], con Jane Fonda como una actriz alcohólica.
En el mundo del cine, Lumet dijo al New York Times en 1986 que "se decía que si tenías problemas con tu película, que hablaras con David."

Nacido el 9 de septiembre de 1923 en Nueva York, fue el segundo de los tres hijos de Leo F. y Flora Rayfiel. Su padre era juez y había sido elegido para el Congreso.
Después de crecer en Brooklyn, estudió en el Brooklyn College pero lo abandonó para enrolarse en el ejército en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
Rayfield egresó del Brooklyn College en 1947 y estudió teatro en la Universidad de Yale, donde se licenció en 1950. Ese mismo año se casó con una compañera de estudios, la actriz Lila Paris. Tuvieron una hija, Eliza, y se divorciaron en 1953.
Durante los años cincuenta trabajó fundamentalmente en la televisión, escribiendo para el programa nocturno ‘America After Dark’ y para el programa de juegos ‘En quién confías’ [Who Do You Trust?]
La obra de Rayfield, ‘P.S. 193’, fue representada en off-Broadway en 1962 y lo llevó a escribir varios dramas para la televisión, incluyendo uno dirigido por Pollack.
Después de que Pollack dirigiera ‘P.S. 193’ en UCLA en 1964, el dúo colaboró en el debut de Pollack como director de cine, en ‘La vida vale más’ [The Slender Thread], de 1965, con Sidney Poitier y Anne Bancroft.
Entre las películas favoritas de Rayfield, que hizo con Pollack, se encuentra el drama bélico de 1996, ‘La fortaleza’ [Castle Keep] y la película de suspenso sobre la CIA, ‘Los tres días del cóndor’, de 1965, informó su hija.
4 de julio de 2011
24 de junio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

legalizando la guerra en libia


En lugar de ofuscaciones jurídicas, Obama debería responder apropiadamente la carta de Boehner y buscar la aprobación del Congreso para la misión en Libia. Un editorial de Los Angeles Times.
Esta semana, el vocero de la Cámara de Representantes, John A. Boehner (republicano de Ohio) escribió una carta al presidente Obama advirtiéndole que estará en contravención de la Ley de Poderes de Guerra a menos que este fin de semana el Congreso apruebe la misión de Estados Unidos en Libia. La carta puede implicar algunas maniobras partidistas, pero el vocero tenía razón tanto en cuanto a las leyes como a las políticas, y la respuesta del presidente el miércoles no fue satisfactoria.
La Ley de Poderes de Guerra, aprobada con el veto del presidente Nixon en 1973, dice que el presidente debe contar con la autorización del Congreso para emprender una acción militar dentro de sesenta días (que se pueden extender a noventa) o retirar las fuerzas estadounidenses. La ley define acción militar de modo que pueda incluir situaciones en las que fuerzas estadounidenses son introducidas "en el territorio, espacio aéreo o marítimo de otro país". Los bombardeos aéreos en Libia caen claramente dentro de esa definición, aunque algunos de ellos han sido ejecutados por otros países de la OTAN.
Sin embargo, ahora el gobierno alega que la Ley de Poderes de Guerra no se aplica en este caso porque Estados Unidos no está participando en "hostilidades". Presuntamente este es el caso, porque no hay tropas terrestres estadounidenses comprometidas y porque otros países de la OTAN se están encargando de los bombardeos. Esos argumentos, sin embargo, son engañosos.
Aunque los presidentes de los dos partidos expresaron sus inquietudes sobre la Ley de Poderes de Guerra, esta posibilita un razonable balance entre las prerrogativas del comandante en jefe -incluyendo la necesidad de responder con fuerza ante ataques y en emergencias- con el poder constitucional del Congreso para declarar guerra. Eso es particularmente verdad de las fechas de cierre de la ley para la acción del Congreso.
Los senadores John F. Kerry (demócrata de Massachusetts) y John S. McCain (republicano de Arizona) han estado trabajando en una moción que concitaría el respaldo de los congresistas para la misión libia al mismo tiempo que requiere más consultas. Desde el principio hemos estado incómodos con la misión libia, pero si continúa, debe contar con el apoyo del Congreso. Si el Congreso no aprueba el proyecto, debe circunscribir claramente que sólo aprueba los ataques aéreos contra Libia y no abrir la puerta al envío de tropas estadounidenses terrestres en ese país, una prohibición que ya se encuentra contenida en la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que autoriza la operación contra Libia. También debería especificar que el objetivo de la operación es la definida por Naciones Unidas: la protección de los civiles.
Obama no debió haber dejado en manos del Congreso que se cerciorara de que esta operación está amparada por el estado de derecho. A tres meses de empezada la campaña en Libia, debería tener suficiente confianza en su estrategia para someterla a la aprobación de la Cámara y del Senado. En lugar de eso, ha buscado refugio en ofuscaciones jurídicas.
3 de julio de 2011
15 de junio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh