Blogia

mQh

que los perdone dios


La resistencia a la justicia se intensifica cuando los implicados son del personal eclesiástico.
[Horacio Verbitsky] En distintos lugares del país la resistencia al avance de las causas por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar se intensifica cuando involucra a personal eclesiástico o judicial. Esto incluye presiones sobre los magistrados que no se pliegan a esta estrategia. En Córdoba, la abogada de Abuelas de Plaza de Mayo y ex presa política María Teresa Sánchez se quejó ante el presidente de la Sala B de la Cámara Federal, Abel Sánchez Torres, por la lentitud y demora del juzgado federal 3 en la realización de pruebas que pueden perderse por el paso del tiempo. Mencionó la muerte de una monja de Cosquín, que "podría haber brindado información vital" de estas causas. La religiosa era pariente de la ex titular de ese juzgado, Cristina Garzón de Lascano. La abogada también reprochó la dilación en otra causa por apropiación de un bebé, que podría ser el nieto de Estela Carlotto. Sánchez Torres le preguntó al titular interino de ese juzgado, Alejandro Sánchez Freytes, cuántas causas llevaba por menores sustraídos y en qué estado se encontraban. Sánchez Freytes le respondió que no estaba al tanto y le indicó que hablara con la secretaria y la prosecretaria de derechos humanos del tribunal, Mirta Rubín y Soledad Mancini. Cuando lo hizo, escribieron que el camarista se había "interesado" en una causa. Sánchez Freytes ordenó incorporar copia de ese informe a cada expediente por derechos humanos, de modo que las partes ejercieran "los derechos que estimen oportunos". De inmediato lo hizo la defensora de los ex generales Jorge Videla y Luciano Menéndez, Mercedes Crespi. Novia de un íntimo amigo de Sánchez Freytes, el fiscal general provincial Darío Vezzaro, Crespi recusó a Sánchez Torres. Los dos jueces Sánchez disintieron sobre la responsabilidad de la sagrada familia judicial. Sánchez Freytes sostuvo en la causa Ceballos que los magistrados no habían sido partícipes en crímenes de lesa humanidad. En la revisión de Cámara, Sánchez Torres opinó lo contrario. Ambos se cruzaron denuncias ante la comisión de disciplina y acusación del Consejo de la Magistratura.
En noviembre de 2010, al declarar ante el TOF 5 sobre el secuestro de los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, el ex provincial de la Compañía de Jesús y actual presidente del Episcopado Católico, Jorge Bergoglio manifestó que supo de la existencia de chicos apropiados después de terminada la dictadura. Pero el mes pasado, el Tribunal Oral Federal 6, que juzga el plan sistemático de apropiación de hijos de detenidos-desaparecidos, recibió documentos que indican que ya en 1979, Bergoglio estaba bien al tanto e intervino en un caso a solicitud del superior general, Pedro Arrupe. Los documentos fueron presentados por Estela de la Cuadra, cuya hermana Elena fue secuestrada en 1977, cuando atravesaba el quinto mes de embarazo. La familia tenía una antigua relación con Arrupe, quien ordenó a Bergoglio que se ocupara. Luego de escuchar el relato de los familiares, Bergoglio les entregó una carta para el obispo auxiliar de La Plata, Mario Picchi, pidiéndole que intercediera ante el gobierno militar. Picchi averiguó que Elena había dado a luz una nena, que fue regalada a otra familia. "La tiene un matrimonio bien y no hay vuelta atrás", informó a la familia. La presidente del TOF 6, María Roqueta, aceptó que Bergoglio respondiera sobre esta contradicción por escrito, lo cual dificulta llegar a la verdad. Ésa es una prerrogativa que el Código de Procedimientos concede a los dignatarios eclesiásticos, pero que los jueces pueden reemplazar por una declaración en la residencia oficial del obispo, como había hecho el TOF 5. El mismo privilegio escritural invocó el ex obispo de San Isidro, Oscar Laguna, en la causa por el asesinato del ex obispo de San Nicolás, Carlos Ponce de León. Aún con esa ventaja, Laguna incurrió en inexactitudes por las cuales el fiscal Juan Patricio Murray lo acusó por falso testimonio. Laguna dijo que había administrado la diócesis de San Nicolás entre julio y diciembre de 1978. Esto le permitió eludir preguntas sobre hechos ocurridos cuando el nuncio Pío Laghi lo envió para ocupar en forma interina la diócesis vacante , en julio de 1977, a pocos días de la muerte de su titular. El juez Carlos Villafuerte Ruzo lo indagó por falso testimonio pero entendió que se trató de un inocente error material y lo sobreseyó. La Cámara Federal de Rosario revocó el sobreseimiento y el fiscal recibió testimonios de media docena de sacerdotes y laicos sobre el conocimiento que Laguna tuvo de las amenazas sufridas por Ponce de León y de la represión en San Nicolás, que en su declaración había dicho ignorar. También agregó documentos categóricos que probaban que Laguna estuvo presente en la Asamblea Plenaria del Episcopado de mayo de 1976 en la que Ponce informó sobre las amenazas que sufría y la situación represiva en su diócesis y que había hablado con el jefe militar de la zona sobre la tensa relación que mantenía con el obispo asesinado. El juez no tuvo más remedio que ampliar la indagatoria de Laguna, quien volvió a mentir: esta vez dijo que había sido miembro fundador del CELS, para presentarse como defensor de los derechos humanos, y que fue pocas veces a San Nicolás por ser el único administrador apostólico al que no se le había relevado de sus obligaciones como Obispo Auxiliar de otra diócesis. Cuando tanto el CELS como la Secretaría de Culto lo desmintieron, Murray volvió a pedir que lo procesaran y Villafuerte volvió a negarse. La fiscalía apeló y el 11 de agosto de 2010 la Cámara Federal de Rosario escuchó los argumentos de las partes en audiencia oral. El Código Procesal otorga al tribunal un máximo de cinco días para resolver. Casi un año después, ni la Cámara resolvió ni el Fiscal General Claudio Palacin se lo reclamó.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
©página 12

recta final en caso noble herrera


Después de diez años se sabrá la verdad.
[Horacio Verbitsky]  Argentina. Sobre el cierre de las candidaturas, arrecia la ofensiva del Grupo Clarín. Luego de dos semanas de portadas y notas sobre la más despareja pareja materno-filial, el Grupo Clarín ha producido otras novedades impactantes en las causas por la filiación de los dos jóvenes adoptados y la transferencia de las acciones de la fábrica de papel. Ninguno de esos casos consiente las simplificaciones de combate con que han sido tratados y es ostensible su intencionalidad electoral, cuando se agotan los plazos para la presentación de la candidatura de CFK.

Cuando faltan pocos días para el anuncio de la candidatura presidencial del partido gobernante, la ofensiva del Grupo Clarín adquirió un nuevo impulso. A la impresionante sucesión de portadas del diario y de notas en sus medios electrónicos sobre la investigación judicial de una estafa en torno de la construcción de viviendas por la Asociación Madres de Plaza de Mayo, se sumaron las novedades en las causas para determinar la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble y por la transferencia accionaria de Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón durante la dictadura. Es difícil creer que esto ocurra por mero azar, cuando son ostensibles los intentos de última hora por desmoralizar a CFK y disuadirla de buscar un segundo mandato, e imposible imaginar que puedan tener éxito.

Sin Dilaciones
En su sorprendente decisión de no recurrir a la Corte Suprema de Justicia, Marcela y Felipe Noble Herrera hicieron referencia a sus "sufrimientos personales inenarrables", que nadie puso en duda, aunque es legítimo disentir sobre la responsabilidad por sus padecimientos. Así, por primera vez en mucho tiempo, se ubicaron en el conveniente rol que les asignó la Doctrina Tenembaum-Lanata. Con ostensible perplejidad la agencia oficial de noticias Télam calificó el giro de "sospechoso" y sostuvo que los hijos adoptivos de la presidente del Grupo Clarín eran asesorados por la ex titular del Banco Nacional de Datos Genéticos, Ana María Di Lonardo, aunque no explicó qué implicaría ese consejo. La causa, iniciada por la presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, lleva una década y cada parte acusa a la otra por las dilaciones. En el escrito por el cual se allanaron a la extracción de sangre y saliva para ser cotejadas con todos los registros del Banco Nacional de Datos Genéticos, los abogados de los Noble Herrera fustigaron el último fallo de la Cámara de Casación que habría sembrado "notorias confusiones", sin mencionar que se originan en la resistencia de sus clientes a que sus datos se comparen con todos los del Banco Nacional de Datos Genéticos, como marca la ley. Los dos hermanos tienen una relación de afecto con su abogado Ignacio Padilla, con quien pasaron la última Nochebuena. Padilla habría sido uno de quienes aconsejaron cesar la estrategia de obstrucción, por el costo psicológico que está teniendo para sus clientes y el costo político para el grupo económico de su madre. Un consejo similar habría brindado el defensor de Ernestina Herrera, el ex juez Gabriel Cavallo, quien fue invitado a exponer sobre la causa ante la plana mayor del Grupo Clarín en su último encuentro plenario. Pero además, desde el grupo se ilusionan con un resultado negativo al cotejo. Cuando la jueza Sandra Arroyo Salgado ordenó peritar las muestras de sangre obtenidas en 2009, el Grupo Clarín se opuso, aduciendo que con la cesantía de la doctora Di Lonardo en el Banco se había interrumpido la "cadena de custodia" del material. Los clarineros afirman que el gobierno supo que el resultado del cotejo sería negativo, porque una vez que los peritos declararon que las muestras eran aptas para identificar la jueza hizo la comparación en forma secreta. Esta versión conspirativa prescinde de cualquier diferenciación y confunde al gobierno nacional, con la jueza, el Banco Nacional de Datos Genéticos y las querellas. El escrito presentado por Padilla y sus colegas Alejandro Carrió, Horacio Silva y Roxana Piña, presenta el cumplimiento de la ley como un loable acto voluntario. También puede encubrir un conocimiento simétrico, de la otra parte. El texto vigente dice sin lugar a dudas que el análisis sólo puede hacerse en el Banco Nacional de Datos Genéticos (los jóvenes habían aceptado realizarlo en el sospechado Cuerpo Médico Forense) y que las muestras deben ser comparadas con las de todos los registros del Banco (y no sólo con los querellantes, como pretendieron en 2003). No es razonable argüir el sometimiento a la ley, que debe ser igual para todos, como un mérito o una concesión personal. Ningún otro caso debió sortear mayor cantidad de obstáculos para impedir una medida de prueba simple y segura. Fue la propia adoptadora quien reconoció en una carta difundida en enero de 2003 que muchas veces había hablado con Marcela y Felipe sobre la posibilidad de que "ellos y sus padres hayan sido víctimas de la represión ilegal. Y siempre les he dicho que yo apoyaba la decisión que ellos tomaran". El desistimiento de la apelación se presentó sobre el vencimiento del plazo, cuando las otras partes ya habían recurrido el fallo. La cobertura de Clarín de ayer sugiere una nueva táctica: si las querellas y las Abuelas de Plaza de Mayo no desisten de sus recursos (para no consentir como precedente la arbitraria limitación cronológica inventada por los jueces García y Yacobucci), atribuirles la dilación y así equiparlas con la reticente actitud propia. El abogado Alejandro Carrió, que durante años se vinculó con el movimiento defensor de los derechos humanos, fue uno de los que equiparó el cumplimiento de la ley con una "virulenta persecución política y mediática". Clarín agrega que fue un "acoso brutal y despiadado". Carrió, quien ha escrito libros sobre derecho, pretende que la accionista del Grupo Clarín "los adoptó de buena fe, siguiendo los pasos judiciales que en su momento le fueron indicados". Por provenir de un jurista es una curiosa descripción para un procedimiento en el que

- se usó como testigo falso de la aparición de uno de los chicos al chofer de la empresaria, presentado como jardinero de una casa vecina en San Isidro, jurisdicción donde ni él ni ella vivieron (lo cual sirvió para elegir una jueza comprometida con el terrorismo de Estado),

- se consignó el número de documento de un hombre para fingir la identidad de una mujer inexistente, que habría entregado a la otra criatura.

Cualquiera sea la interpretación acerca de las motivaciones de cada uno, la perspectiva de un pronto desenlace en el que se establezca la verdad fue recibida con general alivio ante la posible conclusión de un conflicto extenuante.

Los Párrafos en Cuestión
Pero tampoco puede omitirse la simultaneidad entre esta modificación absoluta de la táctica judicial y la denuncia que los abogados de Papel Prensa presentaron contra el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Duhalde, a quien acusaron de adulterar el informe producido en 1988 por el Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas Ricardo Molinas. Lo hicieron en una audiencia que la Cámara Federal de La Plata había convocado sólo para analizar la competencia entre los jueces Arnaldo Corazza, de La Plata, y Daniel Rafecas, de la Capital. La Cámara respaldó a Corazza y devolvió el expediente a Rafecas. Los párrafos que, según los abogados de Bartolomé Mitre y Héctor Magnetto, no figurarían en el dictamen original de Molinas, certificado por la Fiscalía de Investigaciones, afirman que existió "un solo oferente impuesto o elegido por las autoridades nacionales" y que fueron los miembros de la Junta Militar quienes "eligieron ellos mismos como compradores a los diarios Clarín, La Nación y La Razón". En agosto de 2010 este diario obtuvo en la FNIA una copia no certificada de aquel expediente, en la que tal como dicen ahora Hugo Wortman Jofré y Alejandro Pérez Chada, esos párrafos no figuran. Pero la cuestión es menos simple: el facsímil que el secretario de Comercio Guillermo Moreno entregó a la Secretaría de Derechos Humanos también está certificado, no una sino dos veces. En febrero de 1988, por la secretaria Marta Rava, y el 7 de mayo de 2010, por el secretario Marcelo Sonvico, quien acredita que donde está el sello corresponde a copia fiel del original. Los dos párrafos que Papel Prensa considera adulterados están en fojas con sello. Más definitiorio aún, también forman parte del libro que publicaron como rendición de cuentas hace casi veinte años el fiscal Molinas y su hijo y secretario Fernando, luego de la remoción dispuesta por el gobierno de Carlos Menem. En la página 246 de ese libro, ‘Detrás del espejo. Quince años de despojo al patrimonio nacional’, BeaS Ediciones. Buenos Aires, 1993, luego de referir el testimonio ante la Fiscalía de Isidoro Graiver, los Molinas sostienen que "quedaba acreditado, con otros testimonios concordantes, que al conocerse la muerte o desaparición de David Graiver y la quiebra del grupo, las máximas autoridades nacionales del momento tomaron la determinación de liquidar dicho grupo. Para ello decidieron obligar a los herederos a transferir las empresas. En este caso, la Junta de Comandantes decidió que el Grupo Graiver debía transferir el paquete accionario clase "A" de Papel Prensa S.A., eligiendo ellos mismos como compradores a los mencionados diarios". Una explicación posible es que Molinas haya modificado su propio dictamen, a pedido del entonces presidente Raúl Alfonsín, que le había encomendado la tarea. El año pasado, Fernando Molinas sostuvo que su padre pidió a Alfonsín la nulidad de la venta a los diarios, pero el reclamo no figura en el dictamen firmado el 29 de febrero de 1988. Esta incongruencia es coherente con la situación política. El gobierno de entonces denunciaba a los militares de la dictadura, pero cortejaba a los sectores del poder económico que la sostuvieron. El mejor ejemplo es la comida que Alfonsín mantuvo en Olivos el 22 de abril de 1985, horas después de que comenzaran las audiencias del juicio a Videla, Massera & Compañía, con una docena de representantes de la oligarquía diversificada o, con el lenguaje de entonces, los capitanes de la industria. Allí el poder económico ofreció apoyar el enjuiciamiento a cambio de un plan antiinflacionario. Alfonsín comenzó esa semana convocando a defender la democracia contra un intento golpista y la concluyó anunciando a los reunidos la economía de guerra contra el salario, comienzo del plan Austral. Clarín y La Nación insisten en que Molinas los consideró ajenos al despojo. Omiten que en realidad dijo que no podía formularles "un cargo concreto, apareciendo prima facie como terceros de buena fe y consolidados luego de muchos años al frente de la empresa", dado que el interventor militar en la empresa tomaba decisiones sin consultarlos.

El Rompecabezas
La investigación sobre la existencia de dos dictámenes de la FNIA, con mínimas diferencias, y ambos certificados como corresponde, puede insumir meses, sin que se llegue a lo principal: esos dos párrafos no son decisivos, y ni el dictamen de los fiscales Rodolfo Molina y Hernán Schapiro ni la resolución de los camaristas Carlos Alberto Nogueira, Antonio Pacilio y Carlos Alberto Vallefin los toman en cuenta. La prueba surge de todo el cuerpo de la investigación de la FNIA y de los testimonios prestados en La Plata ante ambos fiscales y el juez Corazza. La dificultad probatoria no reside en la presencia o la ausencia de esas pocas líneas. No está en duda la brutal presión de la Junta Militar sobre los accionistas para que vendieran su parte de Papel Prensa a los diarios. También es bien conocida la conducta servil con que le retribuyeron, desde sus páginas informativas y editoriales, algo que incluso señaló la misión investigadora enviada por la SIP en 1978 . Pero aun así, eso no convierte en forma automática a los beneficiarios del crimen en sus coautores según las exigentes reglas del derecho penal. Será ahora el turno del juez Rafecas de encontrar y encajar las piezas que aún le faltan al rompecabezas. Aunque no sean muchas ni impidan advertir con nitidez de qué paisaje se trata, resultan imprescindibles para cerrar la figura. Y en eso consiste el juego.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
©página 12

cómo se hace el análisis filial genético


Un experto explica el procedimiento y advierte que, aun con la peor mala fe, es imposible falsear los resultados, ya que pueden repetirse hasta en varios laboratorios.
Argentina. "Cualquier fraude científico que se quiera cometer tiene patas cortas", advierte el biólogo molecular Alberto Kornblihtt. Profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires e investigador superior del Conicet, Kornblihtt explicó a Página/12 el procedimiento para comprobar el vínculo filial y destacó la honestidad y rigurosidad de los profesionales del Banco Nacional de Datos Genéticos.

¿Cómo se comprueba científicamente el parentesco entre dos personas?
Comparando sus secuencias de ADN en ciertas regiones de su genoma, que pueden ser el genoma nuclear o el de las mitocondrias. Hay que aislar el ADN de una muestra biológica y someterlo a un procedimiento que se llama PCR o "reacción en cadena de la polimerasa", que permite "fotocopiar" una región del genoma y amplificarla. El ADN es una sustancia química que lleva información y que está hecha a su vez de cuatro sustancias más pequeñas llamadas bases: A, C, G y T. La información genética está codificada por una secuencia de esas bases, que es como un texto con un alfabeto de cuatro letras. Ese texto se hereda de padres a hijos, pero puede tener variantes entre distintos individuos. Si dos individuos no tienen relación familiar van a tener secuencias distintas. Si están relacionados biológicamente esas secuencias van a ser iguales o muy parecidas. Entonces primero hay que hacer una determinación bioquímica, biológica, y luego comparar lo que se obtiene en una computadora.

¿Varían las probabilidades de confirmar la filiación según se compare el ADN de una persona con un abuelo, un tío, un hermano o el padre?
Si se usa ADN del núcleo de las células el porcentaje de certeza disminuye cuanto más lejano es el parentesco. Si se usa ADN mitocondrial el porcentaje no varía, aun cuando falte la generación de los padres. Las mitocondrias se heredan por vía materna: un nieto o nieta tiene las mismas mitocondrias que su mamá y su abuela materna. Si la secuencia de ADN del nieto o nieta es idéntica a la de una abuela, entonces es su abuela. Si no hay muestra de la abuela materna pueden usarse las de sus hijos (hermanos de la mamá desaparecida, es decir tíos maternos del nieto alegado) o las de sus primos, en este caso sólo si son hijos de tías por parte de madre. Todos tienen la misma secuencia mitocondrial. Estudiando la secuencia de ADN se genera lo que se llama "huella digital" del ADN mitocondrial.

¿Cómo se conserva la información del familiar que dejó su muestra de ADN? ¿Se guarda sólo el registro de la secuencia de base o también la muestra de sangre, saliva o pelo de la cual se extrajo ADN?
Originalmente hubo que obtener ADN de una muestra de sangre o saliva y hubo que secuenciar las regiones correspondientes. Esos datos se almacenan en registros informáticos. El ADN se puede guardar en una congeladora a 20 grados bajo cero. Es una molécula muy estable, no se degrada fácilmente y puede volver a utilizarse para repetir el experimento.

Ante la situación hipotética de que una persona apropiada o su entorno pretendan burlar al Estado y hayan tenido acceso a los registros del BNDG, ¿pueden a partir de esos registros verificar la filiación o necesitan contrastar su perfil genético con la muestra original?
La única manera de confirmar la filiación es contrastando las secuencias. Si conocen las de todos los familiares y alguien les hizo conocer su propia secuencia no es imposible, pero no hay una sola región del genoma que pueda usarse para establecer la filiación: también está el cromosoma "Y" que se hereda por vía paterna. Entiendo la pregunta pero no alentaría ninguna hipótesis maquiavélica hasta no tener el resultado. Por otra parte, cuando el Banco hace los estudios están presentes los peritos de parte de Noble, que en el último estudio con ADN de las prendas fueron absolutamente positivos acerca de la honestidad y rigurosidad de los profesionales del Banco. Aquí va a pasar lo mismo, van a estar presentes en todas las instancias.

¿Existe alguna posibilidad real de falsear un perfil genético para evitar la comprobación del parentesco?
Estamos ante una entidad integrada por científicos con respeto por la verdad y si alguien sospechara que el resultado no se corresponde con la realidad existe la posibilidad de repetirlo tantas veces como sea necesario hasta llegar a un resultado homogéneo. Cualquier fraude científico que se quiera cometer tiene patas cortas. Hay decenas de lugares públicos y privados donde se puede repetir el estudio y realizar la comparación de secuencias. Pero hay que tener un punto de partida, y hay dos posibilidades: que se haga el análisis y no coincida con ninguna familia, y en tal caso para el BNDG se cierra la investigación hasta que aparezcan muestras de nuevas familias que busquen hijos de desaparecidos, o que el Banco determine que hay una inclusión de alguno de los hermanos Noble con alguna familia. En tal caso, si hubiera dudas se podría hacer una extracción a los familiares vivos o utilizar las muestras guardadas. Y si es necesario, repetirlo en otra institución.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
©página 12

entrevista con estela de carlotto


Estela Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. "Los principales beneficiados van a ser los chicos". El análisis de la decisión de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín. La satisfacción y las dudas. La necesidad de saber la verdad.
[Victoria Ginzberg] Argentina. Sorpresa. Es innegable que esa fue la primera reacción de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, cuando se enteró de que Marcela y Felipe Noble Herrera, los hijos adoptivos de la dueña de Clarín, aceptaban que se les hiciera un estudio de ADN para comparar con todas las familias de desaparecidos que aportaron sus muestras en el Banco Nacional de Datos Genéticos. "Nos han dado una alegría porque se inicia el camino de la verdad", dice. Pero a la vez casi que no cree que luego de diez años de oponerse sistemáticamente a esta medida, los jóvenes y sus abogados hayan tirado la toalla. Desconfía. Por eso señala que hay que tener cautela. Que las numerosas irregularidades del caso obligan a no bajar la guardia. A la vez, le parece inverosímil que alguien pueda conocer por anticipado el resultado del estudio. Y que se trata de saber la verdad, sean o no los nietos buscados, hijos de desaparecidos durante la última dictadura.

¿Cómo tomó la noticia?
La noticia nos sorprendió muchísimo. No fue de una alegría absoluta por dos razones: muchas veces en estos largos diez años brindamos por un triunfo por ciertas circunstancias que luego resultaron totalmente adversas, porque las opacaron las actitudes de los abogados de los chicos. Y por otro lado, el contenido de la decisión es muy extraño. Aceptar todo, no sólo los exámenes, sino la comparación con todo el Banco. Y además el pedido de urgencia. Que se avengan a todo después de haberlo discutido durante diez años de manera atroz... y la urgencia, después de haber perdido diez años, es una cosa extraña. De todas formas, los que trabajamos en esto nos reunimos y no llegamos a ninguna aclaración formal. Pensamos que puede ser que estos dos jóvenes estén muy cansados de ser manejados. Ellos, por supuesto, nos echan la culpa a los demás, pero yo creo que están muy manejados por sus abogados y su entorno. A lo mejor, decidieron terminar con esta historia. No sé si les habrá entrado en algún momento el mensaje que mandamos acerca de que nada en la vida de ellos iba a cambiar, sino sólo saber la verdad. Porque nosotros nunca dijimos son, sino que dijimos que podrían ser. Podrían ser o no nuestros nietos, lo que ocurre es que las fuertes denuncias dan bastante seguridad, pero esto sólo lo puede decir la sangre. Salga lo que salga, esto es la respuesta a lo que buscamos desde hace tantísimos años. Y si no son hay una responsabilidad terrible de aquellos que hicieron sufrir a estas dos personas durante diez años de manera formal y mucho antes de que empezara el juicio también, que los victimizaron.

El argumento de sus abogados es que si el resultado no se supo antes es porque Abuelas no quiso, que ellos aportaron la sangre antes y que Abuelas puso las trabas...
Eso no es cierto de ninguna manera. Primero, la señora (Ernestina Herrera de Noble) dijo en una carta pública, en una declaración pública, que ella más de una vez había hablado con ellos porque dudaba que podían ser hijos de personas detenidas o víctimas del régimen militar. Es decir que esto lo podría haber resuelto sin necesidad de que recurramos a nada, sino como una ciudadana con obligación de establecer el origen de los chicos. La responsabilidad empieza en esta persona. Esto dicho con mucha compasión, porque en realidad los expedientes contienen irregularidades muy sentidas, falsedades, historias que no son ciertas. Todo el proceso es dudoso. La responsabilidad de la situación de los chicos viene primero por quien los adoptó con tantas irregularidades y no les dio las respuestas necesarias. Nosotras fuimos a hablar dos veces con ella pero no nos recibió. Nos atendió el señor (Héctor) Magnetto. Queríamos buscar respuestas y soluciones de una manera rápida y discreta. Fue en el ’90 o ’91, mucho antes de que iniciáramos la causa, porque nosotras pensábamos que era una señora civil que habría adoptado dos chicos, quizá, sin saber el origen y dijimos, ‘vamos a hablar’, como lo hicimos en otros casos, porque eran personas de buena fe. Pero lejos de recibirnos nos mandó con este señor, que terminó queriendo cambiar información que él tenía por que nosotras denunciáramos a los denunciantes.

Y una vez que se inició la causa, ¿cuáles fueron las trabas? Ellos sostienen que ya entregaron muestras de sangre.
Dieron la sangre pero en un lugar totalmente desconfiable, en el Cuerpo Médico Forense, que estaba intervenido por irregularidades y no tiene un laboratorio. Y entregaron prendas que está claro que fueron contaminadas por varias personas. Eso ni hay necesidad de repetirlo. Además tenían la pretensión de que se cruzara sólo con dos o tres familias y que se destruyeran las muestras, que no quedara rastros de su sangre o estudio en el Banco, cosa que también es ilegal. Siempre buscaron la ilegalidad. Por supuesto que los que entorpecieron fueron ellos. Pero esto ya tiene un tiempo corto porque ahora la urgencia de ellos se suma a la urgencia nuestra. Yo me he cansado de decir que hay abuelas que han muerto esperando encontrar a sus nietos y si alguno de ellos es uno de esos nietos buscados, no van a poder conocer a sus abuelos. Quienes les negaron esa posibilidad fueron los de su entorno. Por eso tenemos dudas y podemos suponer muchas cosas, pero son todas cosas inconsistentes, sólo supuestos.

¿Por ejemplo?
Por ejemplo, que puede haber diferencias en el propio emporio mediático. A veces esas cosas pasan. O que hay una decisión personal de ellos o que tiene que ver con la salud de la mujer. O cosas externas. Porque ellos también tienen intereses foráneos y hay un desprestigio. La frase devuelvan a los nietos, que se dice cuando se hace un reportaje, por ejemplo, que fue tomada por muchas personas, también es un descrédito para ellos, que tienen también que cuidar sus intereses económicos.

Marcela y Felipe sostienen que se van a hacer el análisis para preservar a su madre adoptiva pero hasta ahora sostenían que se negaban a hacerse los estudios para preservarla. ¿Cómo se explica?
Por eso hablamos en el comunicado de ser cautelosos. Nuestros abogados no han podido leer la presentación completa. Cuando tengamos la lectura completa de la presentación formal, podremos quizá sacar algún otro tipo de conclusión.

¿Ella fue sobreseída por las irregularidades en los expedientes de adopción?
El delito de apropiación de menores durante la dictadura no prescribe y sólo cesa de ser delito a partir de que las personas víctimas recuperan sus derechos. Si no fueran nietos, los delitos que se han observado en los expedientes de adopción, que efectivamente están, ya prescribieron.

Entre las muchas teorías conspirativas que están dando vueltas hay una que sostiene que ellos saben que no van a dar positivo con las familias del Banco. ¿Es posible que sepan eso?
Pero entonces lo hubiesen hecho antes. ¿Por qué a nosotros se nos reforzaba más la idea de que fueran nuestros nietos? Por la negativa, porque ellos se negaban, porque engañaron, mintieron, los abogados los hicieron responsables de entregar ropa contaminada. Fue una estrategia para promover el olvido, dejar sin efecto nuestro trabajo. Entonces uno pensaba son...

¿Pero puede ser que se enteraran ahora? ¿Es posible que tuvieran acceso a información del Banco?
No, no. Tendría que haber sido una cosa... es imposible casi... que ellos se hayan hecho sus análisis en un laboratorio y los hayan mandado para comparar y que haya en el Banco alguien que lo haya hecho... el Banco está muy bien resguardado, hay cosas que las hacen unos y otros no lo saben y está bajo custodia de gente que nos merece total confianza. De todas formas, si llegara a pasar que no dan inclusión con ningún familiar, este mapa genético queda en el Banco porque el día de mañana puede aparecer la familia. Eso ha pasado, que tardíamente una familia se enteró que una joven había dado a luz. Las mamás que no tenían tanto contacto con sus hijas no saben si estaban esperando un bebé cuando fueron secuestradas y hay denuncias que han llegado tarde. El caso Amarilla-Molfino es un caso de un chico que se presentó y se analizó y no daba con nadie y de repente hubo un testimonio de una liberada y la familia se analizó sin saber que este chico ya estaba en el Banco y se lo encontró inmediatamente.

Otra teoría dice que el Gobierno (o Abuelas) hizo el estudio cuando se entregaron las prendas y dio negativo y que Marcela y Felipe saben que no dan porque el Gobierno lo sabe...
También pueden decir que yo no tengo ningún nieto, que mi hija está viva, que está en España... Son infamias.

¿Le molesta que el caso se presente en medio de una disputa entre el Grupo Clarín y el Gobierno? ¿Y que se interprete que si los análisis no dan positivos es una derrota para el Gobierno y viceversa?
Me molesta porque no es en absoluto así. Las Abuelas de Plaza de Mayo iniciamos esta causa muchísimo antes de que los Kirchner existieran como gobierno. Nosotros trabajamos independientemente con nuestras investigaciones y con la Justicia. Lo que pasa es que como el Estado, por obligación también, está investigando Papel Prensa y el caso Graiver, ellos mezclan todo. Para Abuelas éste es un caso más. No es porque sea Herrera de Noble. Siempre digo, ella podría ser Juana Pérez que nosotros tendríamos la misma exacta actitud de investigación y constancia para llegar a los resultados y para saber la verdad con el solo objetivo de que estas personas recuperen sus derechos.

Si pudiera hablar un rato tranquila con ellos ahora, ¿qué les diría?
Nosotros no fuimos a hablar nunca con ellos porque no queremos molestarlos, para que no sientan un acoso. Los hemos respetado. Ellos jamás han tenido un gesto para con nosotros. Cuando se fueron a analizar al Cuerpo Médico Forense los nietos recuperados hicieron una carta y se la acercaron a la joven. Se la dieron y ella inmediatamente se la pasó a otra persona. Eran unas pocas palabras de aliento, les decían que no les iba a pasar nada, que todo era para bien, que tuvieran confianza. Que entendían lo que estaban pasando pero que tuvieran fuerza y se animaran porque lo único que iban a recibir era la libertad. Era un texto de los jóvenes, las Abuelas nunca. Ahora les diría que nos han dado una alegría, porque por fin se inicia el camino de la verdad y los principales beneficiados van a ser los chicos. Si son, van a resolver una situación de vida, que es natural y necesaria en todo ser humano: saber quién se es. Y si no son, también, porque por lo menos por parte nuestra este tema se cierra... se cierra en tanto en un futuro no se sepa que corresponden a otra familia que ingresó luego. Y quedarán los chicos con estos años de arrastre, manoseo y victimización por parte de la gente que decía que los ayudaba. Y si llegaran a ser, que se queden tranquilos porque lo único que van a conseguir van a ser beneficios y tranquilidad de vida y libertad, nadie los va a sacar de donde están, ni va a querer cambiarles la existencia, las relaciones sociales o económicas que tengan. Lo que sea de ellos es de ellos solamente y van a ser libres y personas plenas. Y van a encontrar a los abuelos, si están, o a lo mejor tíos, hermanos, nunca se sabe.

Si no da positivo, ¿sería una decepción en lo personal?
Nosotros estamos buscando centenares de chicos y ya nos ha pasado que chicos que creíamos casi con certeza que eran nuestros nietos no dieron. Incluso en lo personal, cuántas veces tuve la esperanza de que el que se analizara pudiera ser mi nieto y no resultó ni mi nieto ni un nieto buscado. Es un poco la rutina de nuestro trabajo. Buscamos sin saber el resultado, porque es buscar una aguja en un pajar. Los que saben no lo dicen. Seguro que los entregadores de nuestros nietos saben muy bien a quiénes se los dieron y quiénes los tienen.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
©página 12

de bonafini recibe premio walsh


Hebe de Bonafini recibió el Premio Rodolfo Walsh a la comunicación y los derechos humanos. La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo fue distinguida por los proyectos comunicacionales de esa entidad. El galardón se lo entregó la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata.
[Ailín Bullentini] Argentina. Lo avisó antes de empezar a hablar: no le gusta la palabra "gracias". "Se usa mucho", justificó, tímida, Hebe de Bonafini. En lugar de aplicarla para agradecer el Premio Rodolfo Walsh a la comunicación y los derechos humanos con el que la Facultad de Periodismo y Comunicación Social platense decidió distinguirla ayer, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo prefirió hablar de compromiso: "Cumplí con lo que me comprometí el día que se llevaron a mis hijos y supe que nunca más volverían: a no abandonar su lucha, a nunca abandonarlos". Para entonces, el periodista Víctor Hugo Morales, quien le entregó el galardón, y la decana de esa facultad, Florencia Saintout, habían abandonado sus lugares a cada lado de Bonafini para unirse al resto del público que se agolpó para escucharla.
El aula anfiteatro de la nueva sede del Bosque de la Facultad de Periodismo platense, devenida escenario para premiar a Bonafini por las actividades relacionadas con la comunicación que la Asociación que dirige desarrolla, no fue suficiente. Militantes kirchneristas, docentes de la casa y vecinos de La Plata conformaron el ADN del público que obligó a los organizadores de la ceremonia a transmitirla por televisión en otras dos aulas de la facultad. Decenas de curiosos se asomaron desde las ventanas que permiten, desde lo alto, la ventilación del espacio.
Pasadas las 16.30, hora pautada para el inicio, una decena de Madres de Plaza de Mayo encendieron el ambiente con su ingreso en la sala. Los cantos, caricias a las mujeres de cabezas blancas que se ubicaron en la primera fila frente a la mesa central, no permitieron que la temperatura descendiera durante la casi hora que transcurrió hasta la llegada de la agasajada.
Bonafini bajó las escaleras del anfiteatro siguiendo con la mímica de sus labios "...y a pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos, no nos han vencido". Calma, recibió el ramo de flores que le entregaron y se sentó frente al micrófono. Repasó una y otra vez al público. Dejó escapar alguna que otra leve sonrisa. Las manos se le fueron de control y empezaron a seguir el ritmo de los cantos contra la mesa. A uno y otro lado, Morales y Saintout la miraban admirados.
"Queremos reconocer a Hebe, en representación de todas las Madres, por llevar su compromiso de lucha al campo de la información incluso en momentos en los que la información sobre lo que ocurría estaba suspendida", explicó la decana. La premiación cobró sentido debido a diferentes proyectos comunicacionales que la Asociación desarrolla, como el Espacio Cultural Nuestros Hijos, que tiene lugar en la ex ESMA; el programa de televisión La Clementina, que conduce Bonafini junto a Teresa Parodi, la radio AM La Voz de Las Madres, la revista Sueños Compartidos.
Saintout también caminó por el terreno de la coyuntura política que implica a la Asociación en la sospecha de desvío de fondos que pesa sobre su ex apoderado Sergio Schoklender. "Muchos consideran que no es un buen momento para premiar a las Madres. Nosotros consideramos que sí lo es. Queremos reafirmar que estamos con ellas, que las apoyamos, que las amamos y que las vamos a proteger siempre –expresó la decana–. Mientras la derecha se escandaliza, a nosotros nos preocupa que efectivamente se condene a un delincuente, a un traidor."
Con el asunto instalado en el ambiente, el auditorio nadaba en medio de la polémica. La premiada nunca perdió la calma.

–¿Cómo estás tan tranquila? –le preguntó el periodista.
–Tengo la conciencia tranquila –disparó la madre.

Morales, entonces, continuó revolviendo la masa. "Aquellos, sobre todo los periodistas, que se preguntan si está bien o mal premiar a Hebe en este momento deberían preguntarse si hubieran firmado la carta que escribió (Rodolfo) Walsh en el momento en que él la escribió", desafió, en referencia a la ‘Carta abierta a la Junta Militar’ que el periodista y militante asesinado por la dictadura escribió cuando se cumplió el primer aniversario del golpe de Estado de 1976 y en la que denunció los crímenes de lesa humanidad que las Fuerzas Armadas estaban cometiendo. "Ella hubiera sido una de las primeras en hacerlo. Por eso y por su trayectoria de lucha, es que se lo merece", concluyó, con la estatuilla en la mano.
Tras acercar el Walsh dorado a su vientre, Bonafini fue breve y cálida, sin por eso perder la verborragia que la caracteriza. "Descubrí todo lo que hice por todo lo que escribieron y dijeron de mí durante estos últimos días", chicaneó suavemente la titular de Madres.
Con la vista puesta en los estudiantes que la escuchaban entre susurros de consignas cantadas, Bonafini aseguró: "Si pudiera elegir un camino para mis hijos, hubiera elegido el que ellos hicieron. Estoy orgullosa de los hijos que tuve". Aconsejó a los pibes que "no tengan miedo" y que "no esperen siempre la ayuda de un gobierno": "Apuesten a lo suyo. Abran sus propios medios, muevan un poquito el traste", los instó entre risas. Esperó a que cesaran los aplausos y anunció que se despediría con la lectura de una carta que Walsh escribió al enterarse de la muerte de su hija Victoria, asesinada en un enfrentamiento con el Ejército. "Si hubiera podido, yo hubiera escrito lo mismo", concluyó, antes de perderse entre las lágrimas de ese texto.
20 de junio de 2011
18 de junio de 2011
©página 12

delitos económicos deben ser imprescriptibles


columna de lísperguer
Ministro de Hacienda dice que caso de cobros abusivos de La Polar es un caso puntual.

La repactación automática y abusiva de deudas es una práctica que parece habitual en el retail, aparte de otras prácticas que son derechamente delictivas. En la 5a Región, CONAFE ha repactado en 2011 automáticamente a sus clientes presuntamente morosos sin ninguna negociación previa. También incurre esta empresa en otro tipo de delitos, como los frecuentísimos errores de facturación que obligan a los clientes a gastar tiempo y dinero en deudas inexistentes, cobros ilegales (como el cobro fijo de recapitalización) y otros cobros dudosos. En realidad sospecho que esta empresa toma en cuenta el hecho de que muchos de sus clientes en la 5a viven en localidades rurales, los que muchas veces no protestan, porque es más barato tolerar los abusos que viajar a una ciudad a reclamar. Sernac también debiera ocuparse de este tipo de abusos (llamados errores) en la facturación. Estos delitos económicos, como igualmente la corrupción funcionaria, debiesen ser imprescriptibles.
lísperguer

quién era rodolfo walsh


Pagina/12 publica mañana ’Rodolfo Walsh. La palabra y la acción’. En esta segunda edición, corregida y aumentada, el autor Eduardo Jozami desmenuza la vida y la obra de Walsh y pulsa las teclas de asuntos conflictivos, como sus ambivalentes posiciones frente al peronismo y sus divergencias finales con la conducción de Montoneros.
[Silvina Friera] Argentina. Ese hombre fue un gran escritor hasta el final de su vida, cuando lo secuestraron y mataron. "No era un pequeño burgués que abandonó la práctica de la literatura cuando decidió convertirse en un militante revolucionario", subraya Eduardo Jozami, autor de la biografía intelectual Rodolfo Walsh. La palabra y la acción, segunda edición corregida y aumentada que Página/12 publicará mañana junto con la editorial Norma. El lector se encontrará con una grata sorpresa: un cuento inédito, de manifiesta influencia borgeana, titulado ‘Quiromancia’, desconocido por los lectores de habla hispana. Y un dato inesperado, una información de innegable valor simbólico, que no había sido recogido en ningún libro: Walsh habría metido "las patas en la fuente" el 17 de octubre de 1945, parafraseando al poeta Leónidas Lamborghini. En el minucioso recorrido por la trayectoria periodística, literaria y política walshiana, Jozami pulsa las teclas de asuntos conflictivos como las ambivalentes posiciones frente al peronismo y las divergencias finales con la conducción de Montoneros.
En una entrevista en Nuevo Hombre, en 1971, Walsh confirmó que estuvo en la Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945. "No tiene nada de sorprendente –advierte el biógrafo–, porque en esa época militaba en la Alianza Libertadora Nacionalista y los nacionalistas participaron de los enfrentamientos que hubo al terminar la jornada. Antes no existía la certeza de que Walsh hubiera estado presente, con todo lo que tiene de simbólico el 17 de octubre y lo que habrá significado en un joven como Walsh esa aproximación al peronismo." Jozami revela que, en esa entrevista, el autor de ‘¿Quién mató a Rosendo?’ despliega una mirada sobre el rol del intelectual en una de las pocas veces que muestra una influencia notable de Gramsci. "Walsh se sentía cómodo en el rol de un intelectual que se pone al servicio de la clase trabajadora", sintetiza el biógrafo, también escritor, periodista y militante político.

Cuando se publicó esta biografía había varias mitificaciones en torno de la figura de Walsh. ¿Cree que cambió esa tensión que había entre el escritor y el militante montonero?
Creo que sí; con cierta inmodestia, a veces pienso que mi libro fue un pequeño aporte en este sentido. Se sigue trabajando a todos los niveles el Walsh periodista, el militante, el escritor; pero empieza a verse con más integralidad. Los que escriben de Walsh escritor hoy ya no necesitan ignorar que fue un militante político que estuvo comprometido con Montoneros; ideas como que arriesgó su vida y la perdió porque escribió la ‘Carta de un escritor a la Junta Militar’ me parece que están desvirtuadas. Hay una mayor comprensión hacia Walsh, un hombre de facetas muy diversas. Fue un gran escritor, un hombre que marcó caminos en el periodismo argentino y un militante político que, aunque no ocupó posiciones de dirección, cumplió una tarea muy importante.

A Walsh se lo suele invocar en estos días cuando se debate acerca de los medios de comunicación y el periodismo "militante". ¿Qué opina usted?
–Lo interesante de Walsh es que sólo tenía compromisos con sus convicciones políticas y con la verdad. En los últimos años, al calor del proceso que se inicia en 2003 con el kirchnerismo, sobre todo notablemente a partir de la muerte de Néstor Kirchner, hay una recuperación de los valores de la militancia política. Dentro de ese proceso se habla mucho de periodismo "militante" y, necesariamente, Walsh es una referencia; pero hay que tomarse el trabajo de leer lo que Walsh decía y no caer en expresiones muy simplistas de lo que es el periodismo "militante". Vale la pena analizar las condiciones reales en las que se desarrolló la prensa durante la dictadura, para no generalizar la crítica al conjunto de los periodistas; Walsh, por el contrario, valoraba muchísimo a gente que a lo mejor se jugaba la vida con actos anónimos de informar. El periodismo "militante" no es simplemente cualquiera que se identifica con una postura política. Se supone que lo valioso de Walsh es que tenía un compromiso con la política, por supuesto, pero también con la profesión, con lo que escribía, con el lenguaje, con la verdad y el respeto por los lectores. Si uno quiere tomar el término periodismo "militante" en un sentido que vaya más allá de la lucha política inmediata, me parece que tiene que hacerse cargo de ese legado más complejo de Walsh. Hoy estamos pensando en recuperar esa identificación con los intereses populares, recuperar la idea de participación en el producto y en las iniciativas periodísticas, pero en un contexto bien distinto.

Aunque toda biografía está amenazada por la admiración, Jozami no omite bolillas espinosas de la trayectoria de su biografiado, ni eso que se llama "pecados de juventud". Walsh se incorporó en los años ’40 a la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), ese grupo de choque que en el ’45 afiló sus puños a trompada limpia por las calles de Buenos Aires. "Walsh no aprobó los bombardeos del ’55 a la Plaza de Mayo, aunque quizás íntimamente los haya celebrado –conjetura–. No hay duda de que apoyó la llamada ‘revolución libertadora’. En el primer prólogo de ‘Operación Masacre’ reconoció que fue partidario de la ‘revolución libertadora’; después no escribió mucho sobre este tema. Evidentemente no le simpatizaba demasiado el recuerdo. Se puede suponer que a partir de la caída de Lonardi, Walsh tuvo una visión más crítica o por lo menos tomó distancia; pero de ninguna manera modificó su juicio sobre la necesidad del golpe del ’55."

¿La Revolución Cubana influyó en el gradual acercamiento de Walsh al peronismo?
En realidad, la relación de Walsh con el peronismo fue muy curiosa. La gran mayoría de los escritores e intelectuales argentinos no fueron peronistas, pero muchos terminaron acercándose al peronismo en los ’70. Sin embargo, Walsh fue el primer peronista porque fue peronista en el ’45, por el lado menos simpático del nacionalismo. Pero estuvo en el 17 de octubre; y sin reivindicar de ninguna manera lo que fue la Alianza Libertadora, un grupo execrable, frente a la actitud tan criticable que en general tuvo la izquierda cuando surgió el peronismo, para muchos jóvenes como Walsh la Alianza fue un modo de apoyar al peronismo. Después fue antiperonista, estudió en la Universidad de La Plata, participó en algunos grupos estudiantiles y en una revista literaria. La mayoría de los estudiantes universitarios con inquietudes literarias eran antiperonistas. Walsh tardó mucho en acercarse definitivamente al peronismo. Cuando le ofrecieron ingresar a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), Walsh se preguntó cómo iba a entrar a una organización que se llamaba peronista si él no era peronista. "Bueno, lo disimulás mucho –le dijo Raimundo Villaflor–, porque hace dos años que venís trabajando con nosotros."
Walsh descubrió lo que significaba la figura de Eva Perón para los peronistas y para el pueblo, y entendió lo que representaba el antiperonismo como ideología reaccionaria y antipopular. No nos olvidemos que entró al peronismo con el sector más radicalizado y distante de lo que podían ser las tácticas de Perón, el Peronismo de Base y la FAP. Incluso en el ’73 algunos de estos sectores no participaron de la movilización por el retorno de Perón; por eso Walsh rompió con las FAP y decidió incorporarse a Montoneros a comienzos del ’73. ¿Qué tuvo que ver la Revolución Cubana con esto? Leopoldo Marechal, que era el más peronista de todos los escritores, fue a Cuba y se enamoró de la Revolución Cubana porque redescubrió muchas cosas del peronismo, como la relación entre Fidel (Castro) y la gente. Desde este punto de vista, la experiencia cubana acercó a Walsh al peronismo. Pero no me animaría a decir que tuvo mucho que ver, aunque estoy convencido de que lo acercó a la idea de revolución.

David Viñas solía decir, citando a Jauretche, que los intelectuales argentinos se suben al caballo por la izquierda y se bajan por la derecha. Walsh sería el caso inverso: se subió por la derecha y se bajó por la izquierda.
Por eso Walsh es tan entrañable; porque en general los intelectuales que se suben por la izquierda y se bajan por la derecha, más allá de su valor como escritores, uno los recuerda con cierta visión cuestionadora...

Quizás uno de los momentos más interesantes y dramáticos es cuando Walsh condena el militarismo de Montoneros y comienza a tomar distancia. Sin embargo, esos textos a la conducción a veces son utilizados para calificar a la militancia de los ’70 en bloque como "enloquecida". ¿Por qué cree que se produce este "malentendido", por llamarlo de alguna manera?
Walsh participó en la experiencia de Montoneros a partir de 1973 y sería muy equivocado utilizar su nombre para cuestionar las formas de militancia contra la dictadura militar. No sólo no hay textos de Walsh que justifiquen eso sino que la misma práctica de Walsh lo desmentiría. Los textos que Walsh envió a la conducción de Montoneros son de amplio margen de interpretación. Un punto que plantea debates es que Walsh señalaba que había que ofrecerle a la dictadura una tregua y que había que convocar a elecciones en 180 días. Yo creo que Walsh no creía que iba a haber elecciones; era muy difícil que la dictadura aceptara una negociación de ese estilo. Ahora tampoco me parece que esta propuesta fuera inocente; alguien que era tan cuidadoso como Rodolfo con lo que escribía estaba dando una señal. Walsh estaba vislumbrando que pronto volvería a estar presente la democracia política. Hay quienes dicen que fue simplemente una jugada táctica, pero podía haber sido otra cosa. Cuando criticó la política de la conducción de Montoneros, no dijo que había que abandonar la lucha sino que estaba planteando otra forma de resistencia. Por eso no se fue del país; pensaba en una resistencia más descentralizada, con menos aparato y con más iniciativa de los militantes, donde la propaganda jugaría un rol fundamental. Pero la que estaba pensando en ese momento seguía siendo una militancia clandestina y una salida revolucionaria.

Pero si se toma como válida esta lectura de la tregua a la dictadura, lo más significativo es que Walsh, a contrapelo de cierto exitismo de Montoneros, estaba muy solo, ¿no?
Sí, estaba muy solo, es cierto. Pero también en esos textos se refería al tema de los derechos humanos, un tema que hasta entonces no había tenido importancia. El decía que nosotros teníamos que ser coherentes con nuestra práctica militar para poder reivindicar los derechos humanos. Había que mostrarle a la población una preocupación muy especial porque no hubiera daños innecesarios o muertes que se podrían haber evitado. Walsh no estaba anticipando la democracia de (Raúl) Alfonsín sino que continuaba pensando en transformaciones muy profundas de la sociedad argentina en términos de revolución. Y sin embargo, creo que vislumbra que para la gente la idea de democracia es importante. Y la defensa de los derechos humanos también. Pero necesito aclarar que no quiero hacerle decir a Walsh lo que yo pienso hoy. Y obviamente no pienso igual que en los ’70.
20 de junio de 2011
18 de junio de 2011
©página 12

caso noble herrera, diez años


Panorama político.
[Luis Bruschtein] Argentina. Hay un consentimiento con diez años de atraso. Y las Abuelas pueden hacer público con todo derecho su satisfacción por lo logrado tras diez años de lucha. Aunque el consentimiento llegue tras diez años de obstaculizar en los juzgados con toda clase de chicanas. Y también con cuestionamientos y críticas desde el otro lado, con las correspondientes denuncias de persecución a la familia. Hay un consentimiento que si no se hubiera demorado, se habría ahorrado las sospechas de un lado, los ataques y las críticas del otro. Un consentimiento que es al mismo tiempo derecho, obligación y necesidad. Que es al mismo tiempo individual y social, que es al mismo tiempo de los hermanos Herrera Noble y de los cientos de familiares de bebés apropiados durante la dictadura. Porque los hermanos Noble Herrera tenían sus derechos, pero los padres desaparecidos de los chicos apropiados también los tienen, como los tienen sus familiares de sangre. Hay una disputa que se prolongó por esa negativa por interminables diez años.
Y después un cambio radical de 180 grados, que puede generar una duda lógica, un interrogante inevitable y desconfiado sobre si se trata solamente de un cambio de estrategia o constituye verdaderamente un cambio de actitud, pero que en cualquier caso brindará una necesaria y refrescante mirada nueva sobre este momento crucial de sus vidas que es probable que termine por arrojar más luz sobre ellas. Sean o no hijos de desaparecidos.
Lo que hay es sólo una presunción. Pero una presunción sostenida por muchos factores. La fecha en que fueron falsamente adoptados (mayo y julio de 1976) fue un momento crítico por la gran cantidad de secuestros y desapariciones. Además quedó demostrado que el trámite de adopción había sido fraguado. El relato de cómo llegaron Felipe y Marcela a la casa de la señora Noble se asentaba en pruebas falsas. Y además, la jueza de San Isidro –ya fallecida–, Olga Hejt, que entregó los bebés en adopción, tenía antecedentes de haber participado en el trámite fraguado del nieto recuperado Andrés LaBlunda, sabiendo cuál era el origen del chico y la suerte que habían corrido sus padres.
No existe la seguridad. La única forma de obtenerla es por medio de la prueba de ADN, pero con esos antecedentes las Abuelas interpretaron que existía la posibilidad de que Marcela y Felipe podían ser hijos de desaparecidos y solicitaron que se les hicieran las pruebas para cotejarlas con el Banco Nacional de Datos Genéticos.
En el Banco hay muestras de ADN de sólo 240 familias y el universo que podría estar relacionado con Marcela y Felipe no sobrepasa las 20. Las posibilidades de que los resultados sean negativos son muy altas. El Banco hace un promedio de 20 pruebas de ADN por semana y solamente el 1 por ciento ha dado positivo. En ese escenario, la persistente negativa a realizar los estudios lo único que hizo fue crear en la sociedad la sospecha de que algo se estaba ocultando. Y la sospecha se convirtió casi en certeza, pero una certeza que se originó en la actitud sospechosa de los Noble. Porque la única certeza real e indiscutible se puede obtener a partir de las pruebas de ADN.
El caso se convirtió así en algo más que la recuperación de otros dos nietos. En los hechos estaba involucrada la cabeza de un poderoso emporio económico con acceso a resortes estratégicos de poder. No se trataba de un ciudadano de a pie. En realidad es nada más y nada menos que un caso de recuperación de identidad, pero la negativa persistente y las permanentes chicanas judiciales terminaron por hacerlo aparecer también como una provocación desde un lugar de privilegio. Un lugar de poder que rechazaba subordinarse a las leyes que obligan a todos los demás ciudadanos. Es increíble cómo ese condimento y el largo tiempo que transcurrió hicieron que el tema se popularizara como ningún otro caso de obtención de muestras de ADN o de nietos recuperados.
De esta manera, desde la sociedad estaba en juego un valor republicano importante, como es que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Hubo políticos "republicanos" que para congraciarse con ese poder se hicieron cómplices de un reclamo de privilegio de casta. Con esas complicidades y desde ese lugar de poder se pudo resistir durante diez años a una medida que se calificó de autoritaria, nazi-fascista y persecutoria, pero que finalmente se aceptó sin dramas ni hecatombes. Más allá del resultado de los análisis, era una decisión que tendrían que haber tomado diez años atrás.
Diez años es el tiempo que tardó en madurar esta democracia en ese aspecto. Son diez años donde se puso en tela de juicio el derecho, el deber y la necesidad de restituir la identidad a los hijos de desaparecidos apropiados durante la dictadura. Hay una deuda de ciudadanía que se amortiza con la misma lentitud que demoran los poderes, a veces económicos, a veces militares, a veces políticos y mediáticos en subordinarse al orden de la república. Que no es un orden de disciplina, sino de convivencia.
Es casi imposible escindir el caso de los hermanos Noble Herrera de la trama de poder y política que se generó a su alrededor por el lugar que ocupan como herederos de un gran emporio económico. Pero el lugar de las Abuelas es muy claro, porque siempre ha sido el de la recuperación de los nietos apropiados, el de regresarles la verdadera identidad a los bebés que fueron arrancados a sus familias por los militares. En esa meta, que las define como institución, no intervienen la disputa económica ni el juego de poder político. Vienen haciendo esa tarea desde antes de la democracia. Los gobiernos pasaron y ellas mantuvieron esa lucha con más o menos obstáculos, estímulos o ninguneos.
Los abogados de los hermanos Noble Herrera afirmaron que el cambio de decisión era para ponerle fin "a tanta persecución a la familia". Si la persecución fue para que acaten la ley, se trató de un proceso legal que sólo se prolongó por su resistencia. De todos modos sería ingenuo negar que la problemática de derechos humanos fue también absorbida muchas veces en los medios, en algunos políticos y en los corrillos callejeros, por la disputa que el Grupo Clarín mantiene con el gobierno por la ley de medios y Papel Prensa.
Las Abuelas iniciaron esta causa en 2001, mucho antes de que llegara este gobierno. No hubo intención política en ese sentido porque esa mezcla no les conviene a las Abuelas ni a los organismos de derechos humanos, ya que subordinaría esa problemática a una disputa política que puede ser importante, pero que se resuelve en otro andarivel. Esa subordinación rebajaría la calidad del reclamo que tiene una esencia más trascendente. No se dirime este pleito por quién gana, si un grupo, un partido o un sector, porque se trata de una sociedad que hace una experiencia de su propia condición para mejorarla. El proceso de recuperación de los nietos es igual a un examen de conciencia de la comunidad en su conjunto. Es un saldo entre el dolor y las pérdidas que milagrosamente permite crecer y madurar.
Es difícil prever el camino que se plantea a partir de esta decisión de los hermanos. Porque se avanzó y lo que se genera son nuevos interrogantes. No hay certezas. Interrogantes no sólo desde la desconfianza sino también desde la esperanza. Es difícil saber si esa decisión implica también que asuman todas las consecuencias que se deduzcan de ellas, sobre todo en relación con la señora de Noble, que ya tiene 86 años. Pero eso también es difícil de saber porque puede pasar que en principio las pruebas sean negativas. En ese caso, las únicas consecuencias serán que sus muestras de ADN queden en el Banco para ser cotejadas por las muestras que sean recogidas en el futuro.
Pero cualquiera sea el resultado, sean o no hijos de desaparecidos, para las Abuelas será una victoria. Una victoria de la paciencia, del tesón y de la justicia. Dieron vuelta una confrontación donde la relación de fuerza les era totalmente desfavorable en una puja verdaderamente de titanes. Consiguieron hacer aplicar la ley y terminar con un privilegio. Demoraron diez años, pero pudieron.
20 de junio de 2011
18 de junio de 2011
©página 12