Blogia

mQh

competencias en caso suppo


El procurador general subrogante de la Nación dictaminó que el homicidio de Suppo se investigue en Rafaela. Si la Corte Suprema de la Nación resuelve en el mismo sentido, los dos limpiavidrios detenidos serán llevados a juicio oral y público.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. Un dictamen de la Procuraduría General de la Nación aconsejó a la Corte Suprema de Justicia que declare la "competencia" del juez de Rafaela, Alejandro Mognaschi, para investigar el asesinato de Silvia Suppo y desestime la posibilidad de que el expediente pase al juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, como reclamaron los hijos de la víctima y los abogados querellantes. Si la Corte resuelve con el mismo criterio, Mognaschi quedaría habilitado para cerrar la causa y que los dos limpiavidrios detenidos y procesados por el homicidio: Rodrigo Sosa y Rodolfo Cóceres, sean juzgados en juicio oral y público, en Rafaela.
El conflicto comenzó a plantearse en agosto del año pasado, cuando un testigo de identidad reservada alentó la hipótesis del crimen por encargo, pero Rodríguez despachó el testimonio a Mognaschi, quien ratificó su competencia. Sin embargo, la querella apeló ante la Cámara de lo Penal de Rafaela, que un fallo dividido consideró que la causa debía pasar al fuero federal. Rodríguez volvió a rechazar el planteo, devolvió el expediente a Mognaschi y éste lo derivó al superior común para que resuelva el conflicto: la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El procurador general subrogante, Luis González Warcalde, aconsejó a la Corte declarar la competencia del juez de Rafaela, según un dictamen publicado en la página del Ministerio Público Fiscal al que tuvo acceso Rosario/12.
La Cámara de Rafaela había declinado la competencia de Mognaschi y dispuso que la causa pase al juzgado de Rodríguez con un argumento. "No es posible afirmar que no exista ninguna sospecha de que lo acontecido con Silvia Suppo haya obedecido al propósito de otorgar impunidad a personas imputadas por graves violaciones de los derechos humanos", dijo el tribunal. Para eso, "tuvo en cuenta que la declaración del testigo de identidad reservada" (cuando ya estaba firme el procesamiento de Sosa y Cóceres) alentó la hipótesis del crimen por encargo "encaminado a obstruir el esclarecimiento de delitos de lesa humanidad". Y si bien, la Cámara admitió "la baja calidad probatoria del aporte del testigo en cuestión", opinó que debería aplicarse el precedente de un fallo de la Corte en el caso de Julio López que sostuvo que "un delito conexo debe investigarse en el fuero federal, pues lo que la Corte ha dejado abierta hacia el futuro es la posibilidad de que si tal conexidad se desvanece, la radicación de la causa se modifique".
El juez Rodríguez rechazó la "competencia" de la causa: planteó que el asesinato de Suppo "no puede considerarse un delito de lesa humanidad", sostuvo que tampoco era "un delito conexo al hecho del que fuera víctima Silvia durante la dictadura" por que "la declaración del testigo de identidad reservada se contradice con todos los otros elementos de prueba". Y entendió que "el precedente invocado" por la Cámara en el caso López "no es aplicable" al caso Suppo, "pues no se observa ninguno de los elementos que la Corte tuvo en cuenta para atribuir competencia a la justicia federal, para una mejor administración de justicia".
El procurador coincidió con el criterio de Rodríguez. "En mi opinión dijo , la declinatoria de la competencia provincial ha sido mal declarada" por la Cámara de Rafaela. "No se observa en este caso ninguna de las circunstancias tenidas en cuenta" por la Corte en el caso López.
"Por el contrario, no estamos aquí en presencia de ninguna causa en la que se haya fijado una hipótesis delictiva semejante (al caso López), a raíz de la denuncia de varios hechos encaminados al fin común de obstruir el esclarecimiento de crímenes de lesa humanidad. Antes bien, estas actuaciones (por el asesinato de Silvia) se radicaron en la justicia ordinaria al no existir ninguna circunstancia que suscitara la intervención del fuero de excepción, pues la hipótesis delictiva que las origina es que el homicidio de Suppo fue cometido para perpetrar la impunidad de quienes la habían asaltado previamente, y no de responsables de aquellos crímenes. Y la instrucción avanzó hasta el punto de permitirle al juez de Rafaela (Mognaschi) no sólo dictar el procesamiento de los presuntos autores de tal homicidio, sino estimar, incluso, concluida la investigación", agregó el procurador.
"No advierto cuáles serían las razones de una mejor administración de justicia que aconsejarían que esta causa continuara su trámite ante el fuero federal. Menos aún cuando, como lo ha mostrado claramente el fiscal de la Cámara de Rafaela, que la declaración del testigo en cuestión no cuenta hasta ahora con ningún sustento probatorio y, por lo tanto, no puede desvirtuar la versión de los hechos afirmada en aquel procesamiento firme (de Sosa y Cóceres). Tan es así que la falta de mérito para procesar o sobreseer a los nuevos imputados a raíz de aquella declaración (del testigo secreto), ni siquiera ha sido impugnada".
El dictamen fiscal recuerda que Mognaschi consideró, aún antes de que apareciera el testigo reservado, "la posibilidad de que el móvil del homicidio tuviese relación con las causas por delitos de lesa humanidad en las que Suppo era testigo, pero aclaró que, aunque no descuidaría la investigación de esa hipótesis, las pruebas reunidas no la respaldaban". "En tales condiciones, opino que corresponde declarar la competencia del Juzgado de Instrucción de la 2ª nominación de Rafaela para conocer en esta causa, sin perjuicio de lo que resulte del trámite ulterior", concluyó.
2 de marzo de 2011
©rosario 12

investigarán desmovilizaciones fraudulentas


Fiscal Viviane Morales anuncia investigación de tres casos más de posibles falsas desmovilizaciones. Así lo señaló en diálogo con Caracol Radio. Dijo además que la próxima semana será llamado a entrevista el excomisionado de Paz Luis Carlos Restrepo.
Colombia. Continúa la polémica que la semana pasada se reabrió frente a la presunta desmovilización de la compañía ’Cacica La Gaitana’. En diálogo con Caracol Radio, la fiscal general de la Nación, Viviane Morales, aseguró que por este caso será llamado la próxima semana a entrevista el excomisionado de paz Luis Carlos Restrepo.
La fiscal dijo además que como se mencionan los nombres de algunos generales en el caso de la ’Cacica La Gaitana’,  la investigación se inició por parte de su despacho.
Morales aseguró también que esta no es la única presunta desmovilización frente a la que se está desarrollando una investigación. Señaló que podría haber "tres casos más" de desmovilizaciones fraudulentas.
Hace justamente ocho días la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía compulsó copias al jefe de la dirección nacional de fiscales para que investigue una supuesta falsa desmovilización de la compañía de las FARC ’Cacica La Gaitana’, compuesta por 66 supuestos guerrilleros, que se realizó en Alvarado (Tolima) el 7 de marzo del 2006.
Las autoridades investigan si la desmovilización pudo ser un montaje del Ejército y del entonces Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, informó este miércoles la Fiscalía General.
Luis González León, director de la Unidad Nacional de Justicia y Paz, explicó que las investigaciones se centran en dos altos oficiales del Ejército y en Restrepo.
"Al menos tres desmovilizados sostienen que toda esa desmovilización fue una mentira, que consiguieron la gente y que compraron las armas que iban a entregar", dijo González León a la agencia de noticias AP.
Los uniformados en la mira de la Fiscalía, agregó el fiscal, son el general retirado Lelio Suárez y el coronel Jaime Joaquín Ariza, quienes no han hecho ninguna declaración pública sobre la acusación en su contra.
Según la investigación del supuesto montaje, también participó en él un guerrillero desmovilizado de las FARC, Raúl Agudelo Medina, alias ‘Olivo Saldaña’, quien fue nombrado por el gobierno del expresidente Álvaro Uribe gestor de paz.
En ese entonces, Luis Carlos Restrepo dijo que "el señor Agudelo es un colaborador del Estado y gran impulsor de las políticas de desmovilización", y el general Mario Montoya, comandante del Ejército, se refirió a él como "un hombre con el que venimos trabajando".
2 de marzo de 2011
©semana

masacres olvidadas de barrancabermeja


La llegada de los paramilitares a Barranca en 1998 trajo una serie de masacres, que no habían sido reveladas. Además de la del 16 de mayo, Justicia y Paz logró descubrir otras tres que dejaron 20 muertos y ocho heridos. Los paramilitares cometieron varias masacres, algunas de ellas desconocidas hasta que fueron confesadas en Justicia y Paz.
Colombia. La tierra del oro negro ha sufrido por más de 30 años la disputa por el control territorial y de los recursos naturales. Esta ciudad ha sido, por décadas, estratégica porque desde allí se llega con facilidad a varios departamentos como Bolívar, Santander y Antioquia.
También porque la riqueza petrolera ha sido el combustible para la guerra. Éste ha sido uno de los poderosos motivos para que sus habitantes hayan sufrido en carne propia las violaciones primero de la guerrilla y después de los paramilitares, por el control del contrabando de la gasolina y el negocio del narcotráfico en el Magdalena Medio.
El puerto, de 350.000 habitantes en la actualidad, está ubicado en el corazón de Colombia y bañado por el caudaloso río Magdalena.
Según las Fiscalías de 51 y 52 de Justicia y Paz esta posición geográfica ha hecho que allí hayan delinquido los grupos armados desde 1970.
Primero se armaron los Frentes Manuel Gustavo Chacón, Urbano Resistencia Yariguíes, Capitán Parmenio y Diego Cristóbal Uribe del Eln, y el Ramón Gilberto Barbosa del Epl, mientras que las Farc ha tenido milicias urbanas y los Frentes 15 y 24, así como las autodefensas que surgieron a la par en la región, con el supuesto objetivo de combatir a estos grupos armados.
Aunque guerrilla y autodefensas se enfrentaron en la zona por dos décadas, los paramilitares se tomaron Barrancabermeja en 1998 y cometieron varias masacres señalando a sus víctimas de ser auxiliadoras de la guerrilla.
El autor principal de esos crímenes fue Guillermo Cristancho Acosta alias ‘Camilo Morantes’, jefe de las Autodefensas de Santander y Sur del Cesar (Ausac), que el 11 de noviembre de 1999 fue asesinado por sus compañeros por orden de Carlos Castaño, exjefe de las Autodefensas de Córdoba y Urabá (Accu) y luego de las Auc.
Al principio Morantes fue clave para que los paramilitares entraran a la zona, pero al parecer sus desafueros terminó distanciándose de la casa Castaño que, sin embargo, le tapaba las atrocidades que cometía.
Los barramejos tienen grabado ese 16 de mayo de 1998 cuando, por orden de ‘Morantes’, los paramilitares llegaron al barrio El Campín, secuestraron y luego asesinaron a 32 personas, de cuyos cuerpos sólo 12, después de 13 años, han sido recuperados e identificados. A los habitantes tampoco se les olvida a Mario Jaimes Mejía alias ‘Panadero’, el cómplice de ‘Camilo Morantes’, un guerrillero que dejó las Farc para sumarse a los paramilitares, primero como informante y luego como uno de los principales autores de las masacres.
Sin embargo, a partir de documentos y de las versiones libres de alias ‘El Panadero’, la Fiscalía reconstruyó además de la masacre del 16 de mayo de 1998, otros tres asesinatos múltiples hasta ahora desconocidos para el país.
Después del asesinato de ‘Morantes’, los paramilitares siguieron delinquiendo en el puerto petrolero hasta 2006, bajo órdenes de los jefes paramilitares del Bloque Central Bolívar entre ellos: alias ‘Julián Bolívar’, Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’ e Iván Roberto Duque alias ‘Ernesto Báez’.
Tras la recapitulación de estas matazones, los familiares de las víctimas han exigido a los paramilitares dejar en limpio el nombre de sus seres queridos. También han exigido verdad, justicia y reparación.

Las Tres Masacres Olvidadas
Vestidos de camuflados verde oliva para hacerse pasar por guerrilleros del Eln, hombres de ‘Camilo Morantes’ ingresaron en la noche del 27 de julio a Bocas del Rosario, corregimiento de Puerto Wilches (Santander).
Según la versión de varios paramilitares, a los primeros que asesinaron fueron al electricista Erwin Alcocer Peña y luego al pescador Teobaldo Carcamo Florián, a quien llevaron hasta la salida del pueblo para dispararles.
Mientras cometían estos crímenes, hombres bajo el mando de Alexánder Gutiérrez ingresaron a varios establecimientos donde robaron víveres, bebidas, gasolina y lo producido del día de los negocios de Egidio de Jesús Vides Cuéllar y de Fernando Antonio Peinado Valeta.
A un hombre conocido como Maestro Troya, quien estaba cerca de la casa de Vides Cuéllar construyendo una muralla, los paramilitares lo hirieron con un machete.
Luego, el grupo paramilitar amenazó de muerte a Víctor Manuel Pacheco Cuéllar, un enfermero que administraba el Telecom del pueblo, y destruyó la central de energía y telecomunicaciones. Además volaron la torre de energía, los teléfonos y luego los arrojaron al río Magdalena.
Al finalizar el recorrido, los paramilitares obligaron a Luis Cipriano Pupo Moreno, Eustacio Mejía Suárez y Federico Guillermo Toloza que los transportaran en sus canoas hasta un sitio conocido como Campoalegre.  Allí les robaron la canoa y les ordenaron que se regresaran al caserío sin suministrar información del lugar hasta donde los habían llevado.
Entre el mediodía del 1 de agosto de 1998 y la madrugada del 2 de agosto, con la excusa de buscar y asesinar al guerrillero conocido con el alias de ‘Bombe’, 12 hombres de las Ausac a cargo de Mario Mejía Jaimes alias ‘Panadero’ se movilizaron en motos y taxis para recorrer el puerto petrolero. En la ruta, asesinaron a 11 personas e hirieron a otras tres.
Alias ‘Panadero’ contó en versión del 11 de noviembre de 2009 que sus hombres salieron de San Rafael de Lebrija (Rionegro, Santander) y llegaron a Barrancabermeja y se hospedaron en  unas residencias días antes de cometer la masacre.
El recorrido tuvo como primera parada el sector de La Rampla, donde asesinaron a Carlos Puerta mientras dormía en una silla. Según algunos testigos, quienes mataron a Puerta arrojaron panfletos que decían Autodefensas Unidas del Cesar o Santander, que luego fueron recogidos por la Policía.
Después de este crimen, los paramilitares llegaron a las 3 de la tarde a una glorieta conocida como La Ceiba, frente a la sede la USO nacional, y allí asesinaron a Hugo Cadena Montañez, quien esperaba el cambio de semáforo cuando se movilizaba en una moto.  Varios testigos, al igual en que el asesinato anterior, atribuyeron como responsable a alias ‘Panadero’.
Ese mismo día, pero en la noche, los paramilitares llegaron a la discoteca Pies Calientes ubicada frente a la cancha de fútbol del barrio Cincuentenario, porque les dijeron que allí estaba el guerrillero alias ‘Bombe’.
Aunque no encontraron al supuesto guerrillero, Léxor Villalobos Suárez alias ‘Pedro’, uno de los hombres que se movilizaba con ‘Panadero’,  asesinó a Roberto Chico Mejía. Después de este asesinato, ‘Panadero’ ordenó a los hombres que se movilizaban en taxis que regresaran a las residencias y que estuvieran atentos a cualquier llamado.
Cometidos ya tres crímenes, alias ‘Pedro’, ‘Panadero’, Pedro Mateo Hurtado Moreno alias ‘Ochenta’, Guillermo Hurtado Moreno alias ‘70’, Alain Miller Bolaños López alias ‘Maicol’ y Leonardo Fabio Delgado Anaya alias ‘Mario Mano Picha’ llegaron a la taberna Óxido, donde alias  éste último y ‘70’robaron una motocicleta para que el grupo, en total, pudiera movilizarse en tres motos.
Las tres parejas de paramilitares llegaron hasta el bailadero La Tora, ubicado en la entrada a Barrancabermeja, donde asesinaron a Eduardo Angarita Suárez, Pedro Celestino Villamizar y Luis Herminio Currea Ramírez. En el lugar, también fue agredida Graciela Hernández Díaz, quien debido a los golpes perdió a su hijo en gestación.  
De ese sitio, los paramilitares se movilizaron hasta el bar la Puerta Dorada pero antes de ingresar a este lugar asesinaron frente a las instalaciones de la empresa Postobon a Richard Vargas Aguilar. Luego, dentro del bar, asesinaron a Óscar Ibarra Chaverra y a la vuelta de ese establecimiento dispararon contra Rafael Miranda Ángel, quien sobrevivió a las balas.
Después, los paramilitares llegaron a la caseta Matecaña donde asesinaron a José Alberto Quintero Ortiz, Marco Gabriel Quintero Becerra y a Luis Antonio Vallemeneses. En la balacera fueron heridos Farides Flórez Gómez y Edison Cadena Londoño, quienes sobrevivieron. Al salir de la caseta, los paramilitares abandonaron la moto robada cerca a la plaza de mercado Torcoroma, y las otras dos motos  las guardaron en la casa de un familiar de alias ‘Maicol’.
Según lo contado en versión libre por alias ‘Panadero’, un militar lo buscó en las residencias donde se estaban hospedando y le reclamó la cantidad de muertos, diciéndole "que lo que se había hablado era de muertes selectivas". El militar les ordenó que abandonaran Barrancabermeja porque de lo contrario, los tenía que capturar.
Los participantes de esta masacre, según la versión de los paramilitares, fueron: Mario Jaimes Mejía alias ‘Panadero’, Guillermo Moreno Hurtado alias ‘70’, Pedro Mateo Hurtado Moreno alias ‘80’, Léxor Villalobos Suárez alias ‘Pedro’, Alain Miller Bolaños López alias ‘Maicol’; Leonardo Fabio Anaya Delgado alias ‘Mano Picha’, Fremio Sánchez Carreño alias ‘Esteban’, Osman Baos alias ‘Barbao o Barbas’, Francisco Leopoldo Duque Ardila alias ‘Franklin’, Zoilo Parra alias ‘Parra’ y Milton Paternina alias ‘Osito’.
En dos camionetas, 20 hombres de alias ‘Panadero’ asesinaron a siete personas e hirieron a otras cuatro, en un recorrido que realizaron por varios barrios del puerto petrolero portando fusiles y armas cortas.
De San Rafael de Lebrija (Rionegro, Santander), el grupo pasó por El Retén, el barrio Chicó y el sitio El Uno hasta llegar al barrio Provivienda, donde los habitantes participaban de un bazar.
Los paramilitares entraron al barrio disparando, causando la muerte al comerciante Orlando Forero Tarazona y a Elio Mejía Castellanos, y además hirieron al pescador Pedro Vicente Palacio.
De allí, los paramilitares pasaron por la cancha de bolos y tejo ‘Saúl’, el sector del Bambú y el barrio la Esperanza, donde dispararon contra Israel Ariza Ochoa y el soldado profesional Wilson Sánchez.
Al llegar a la carretera nacional, el grupo instaló un retén clandestino donde inmovilizó todos los vehículos. En el sitio retuvieron al menor Édgar Alfonso Sierra Sidra y en la salida del barrio El Llanito, al taxista Luis Miguel Cifuentes Díaz.
Según lo contado en versiones libres, el grupo salió de El Llanito donde disparó contra Leonardo Guzmán Martínez, un empleado bancario que se movilizaba en una moto. Luego, ingresaron al estadero El Rancho, donde asesinaron a César Barroso y William Rojas Zuleta, así como al estadero El Gran Chaparral donde asesinaron a Jesús Daniel Gil.
El recorrido continuó por el estadero La Represa, donde dispararon contra quienes se intentaron  esconder en las aguas de la ciénaga San Silvestre.
De allí, el grupo llegó a la base militar del Ejército donde los esperaba Joaquín Morales alias ‘Danilo’, comandante militar de las Autodefensas Campesinas de Santander y el Sur del Cesar (Ausac), para evitar que "fueran detenidos y se incumpliera el acuerdo ya pactado", contaron los exparamilitares.
Después llegaron la vereda Penjamo y luego a San Rafael de Lebrija, donde llevaron a los retenidos Édgar Alfonso Sierra Sidra y Luis Miguel Cifuentes Díaz. Tras un juicio realizado por alias ‘Camilo Morantes’, el menor de edad y el taxista fueron asesinados y luego lanzados al río Magdalena.
Los participantes de esta masacre, según las versiones de los paramilitares, fueron: Mario Jaimes Mejía alias ‘Panadero’, Pedro Mateo Hurtado Moreno alias ‘80’, Guillermo Hurtado Moreno alias ‘70’; alias ‘Jhon Fredy’, Francisco Leopoldo Duque Ardila alias ‘Franklin’, Nilton Eduardo Paternina alias ‘Osito’, José María García Arias alias ‘Bebé’; Alexánder Ospino Patiño alias ‘Barranca’, Jhon Campos alias ‘Pepo’, Javier Pumarejo Martínez alias ‘Sandy’, Alberto Toscano Montañez alias ‘Toscano’, Leonardo Anaya Delgado alias ‘Mano Picha’; Jorge Gutiérrez Anaya alias ‘Ronald o El Zorro’, Rodolfo Mogolla alias ‘Popeye’, así como alias ‘Popeye’, ‘Arandú’, ‘Moyano’, ‘Botones’ y alias ‘Gomelo’.
2 de marzo de 2011
©verdad abierta
 

gómez gallo lo quería sobornar


El testigo Robinson Guilombo dijo que le ofrecieron dinero por cambiar su testimonio a favor del exsenador Luis Humberto Gómez Gallo. El exsenador conservador es investigado por sus presuntos nexos con los paramilitares del Bloque Tolima.
Colombia. Ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, Robinson Guilombo, cómplice del extraditado narcotraficante Eduardo Restrepo Victoria alias ‘El Socio’ y testigo protegido en Estados Unidos, afirmó que le ofrecieron dinero meses antes de rendir declaración en el caso del exsenador Luis Humberto Gómez Gallo ante el Alto Tribunal.
Según el testigo, desde septiembre de 2010 lo contactaron por teléfono y por mail ofreciéndole 50 mil dólares para que cambiara su testimonio y negara cualquier vínculo entre el exsenador Gómez Gallo y ‘El Socio’.
El político es investigado por presuntos nexos con las autodefensas, después de que varios desmovilizados aseguraron que Gómez Gallo se reunió tres veces con paramilitares del Tolima, recibió dinero del extraditado Eduardo Victoria alias ‘El Socio’, de haber desviado dineros públicos cuando fue alcalde del Valle de San Juan para financiar a las Auc, así como de haber solicitado la muerte en 2001 de Pompilio de Jesús Avendaño, representante a la Cámara.
Su juicio ha sido polémico porque ha estado rodeado de retractaciones, de testigos que han coincidido en decir que el Bloque Tolima no tuvo injerencia en la política nacional y porque la madre del testigo Guilombo fue asesinada dos días antes de que comenzara el juicio contra el exsenador. El proceso contra el político tolimense ha sido similar al de los políticos santandereanos Luis Alberto Gil Castillo y Alfonso Riaño Castillo, en el que también un paramilitar denunció un intento de soborno para que declarara a favor de los excongresistas.
Guilombo relató que quién lo contactó fue la mayor (r) de la Policía María Helena Gómez Mendez, y quien le hizo el ofrecimiento para el cambio de versión.
La oferta, según Guilombo, la hizo el exsenador Gómez Gallo usando a Gómez Méndez como intermediaria.
De acuerdo con la versión del testigo, días antes de venir a Colombia en noviembre de 2010 y de dar su testimonio en la Corte Suprema, fue contactado nuevamente por Gómez Méndez quién llegó a ofrecerle 250 millones de pesos por el cambio de testimonio.
Durante la misma audiencia declaró precisamente la mayor (r) Gómez Méndez quien aseveró que sí se contactó con Quilombo días antes de su declaración en noviembre pero fue para advertirle de las amenazas que existían en contra de ambos.
Dos días antes de comenzar el juicio a Gómez Gallo, a finales de noviembre del año pasado, la madre de Guilombo, Numidia Arroyo Avilez, fue asesinada por desconocidos en su vivienda ubicada en la vereda Bellavista, municipio de Planadas (Tolima).
El caso se conoció en el inicio del juicio al político tolimense, en el que se reveló que la señora Arroyo recibió 25 disparos por parte de desconocidos.
En esa ocasión Guilombo fue traído desde Estados Unidos, donde es testigo protegido de la DEA, para que declarara en el juicio contra Gómez Gallo.
El testigo fue cómplice de alias ‘El Socio’, quien a la luz de algunos testimonios, presuntamente estuvo relacionado con el ex senador tolimense.

La Petición de Absolución de la Procuraduría
Al final de la audiencia, el representante del Ministerio Público Jairo Salgado pidió a la Corte Suprema de Justicia declarar inocente al ex senador Gómez Gallo respecto a sus nexos con paramilitares y narcotraficantes.
La petición del procurador delegado se hace con base en el testimonio de alias ‘El Socio’ quien negó cualquier nexo con Gómez Gallo, así como en la "falta de certeza" que resultó, según el funcionario, de los testimonios de Robinson Guilombo, principal testigo del caso.
Más allá de estos dos testimonios, el procurador estableció igualmente que no existen coincidencias  entre los otros testimonios que permitan comprobar los nexos del ex senador con el paramilitarismo en Tolima.

La Historia detrás de Guilombo
En agosto de 2006, la revista Semana publicó una nota con el nombre ‘La otra verdad de El Socio’ en la que detallaba la historia detrás de este testigo. En ese momento, la publicación se refería a Guilombo como un joven nacido hace 21 años en Planadas, Tolima, y que fue reclutado a la fuerza por las Farc cuando tenía apenas 12 años. Después de cuatro años de estar en la guerrilla se voló e ingresó al bloque Tolima de las AUC.
Por medio de este grupo paramilitar, relata el artículo, Guilombo se volvió escolta de ’El Socio’ en 2003. Según las autoridades, conoce al dedillo a Restrepo. Sabe de memoria los nombres de sus esposas, de sus amantes, de sus 13 hijos y detalla la ubicación de cada una de las propiedades de su ex jefe. "Con Lida tiene tres hijos. Una niña, Lupe, de 5 años, es ahijada de Varela... En el barrio Interlaken tiene otro apartamento en donde vive otra de sus mujeres que es modelo. Se llama Sandra y le dicen ’la barbie’...", dicen algunos apartes de las declaraciones otorgadas a la Fiscalía en su calidad de testigo protegido.
Durante su declaración, Guilombo le contó al fiscal de los vínculos de su patrón con políticos "importantes", empresarios, abogados y policías del Tolima. Cuando le preguntaron si durante su labor como escolta observó la presencia de políticos en la finca La Morena o en propiedades de Restrepo, Quilombo contestó: "Yo una vez observé a Gómez Gallo".
De acuerdo con el artículo de Semana, esta no era la primera vez que el nombre del ex presidente del Congreso Luis Humberto Gómez Gallo sale a relucir en investigaciones que adelanta la Fiscalía por presuntos vínculos con ’El Socio’. Sobre ese tema, el político tolimense le dijo en su momento a Semana: "Mire, en Ibagué todo el mundo sabe quién es ese mafioso. Nunca he sido amigo de ese hombre. Lo conozco desde que era pobre y luego apareció de un momento a otro con un poco de dinero. Él sí se acercó a cuatro o cinco ricos de Ibagué que le abrieron la puerta e iban a sus fiestas. Uno sí los veía por ahí en los sitios nocturnos. Pero cuando él entraba por una puerta, yo salía por la otra, yo le huía, así de sencillo".

El Caso contra Gómez Gallo
Luis Humberto Gómez Gallo, ex senador Conservador del Tolima se entregó a finales de enero de 2010 en el norte de Bogotá al CTI de la Fiscalía luego de que la Corte Suprema de Justicia ordenara su captura por sus presuntos vínculos con las autodefensas.
Según la investigación Luis Humberto Gómez Gallo presuntamente recibió 300 millones de pesos de Eduardo Victoria, alias ’El Socio’, extraditado a los Estados Unidos.
El político tolimense ya había estado detenido en diciembre de 2007 después de que varios desmovilizados del Bloque Tolima denunciaron sus nexos con los ‘paras’.
Sin embargo en agosto de 2008 la Fiscalía archivó la investigación por inconsistencias en los testimonios.
Pero una jurisprudencia de octubre de 2009 permitió que la Corte Suprema de Justicia retomara los procesos de parapolítica.
Varios desmovilizados del Bloque Tolima lo acusaron de reunirse en tres oportunidades con paramilitares de Tolima. Los ex combatientes aseguraron que en 2001 Gómez tuvo encuentros con el comandante ‘Elías’ y Eduardo Restrepo Victoria, alias ‘El Socio’.
Gómez también fue señalado por los ‘paras’ de haber desviado recursos públicos para financiar las Auc cuando era alcalde de Valle de San Juan, entre 2001-2003.
José Milton Bedoya, alias ‘Moisés’ además dijo que el político le dio 300 millones de pesos para asesinar al representante a la Cámara Pompilio de Jesús Avendaño en 2001.
Según ’Moisés’, entre junio y julio del 2001, el congresista presuntamente se reunió en tres ocasiones con el ex jefe ‘para’ alias ’Elías’ para planear la muerte de Avendaño, al parecer por problemas pasionales.
El ex senador fue presidente del Congreso en el periodo 2004-2005 y fue impulsor de proyectos de trascendencia para el Tolima como la doble calzada Bogotá-Cajamarca, el Túnel de La Línea y el Triángulo del Tolima.
Es Ingeniero Industrial, padre de tres hijos, y nació el 26 de junio de 1962 en Ibagué. Fue concejal de Ibagué en tres periodos consecutivos y Senador desde 1997.
2 de marzo de 2011
1 de marzo de 2011
©verdadabierta

murió peggy rea


Actriz de carácter en ‘Los Walton’ y ‘Dos chalados y muchas curvas’.
Murió el 5 de febrero la campechana actriz de carácter Peggy Rea, mejor conocida por sus papeles en televisión en ‘Los Walton’ [The Waltons], ‘Dos chalados y muchas curvas’ [The Dukes of Hazzard] y ‘Grace Under Fire’, informó la Santa Barbara Cemetery Assn. Falleció en su casa en Lago Toluca debido a complicaciones de una deficiencia cardiaca.

Nacida en Los Angeles el 31 de marzo de 1921 , Rea dejó la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) para estudiar administración.
Cuando trabajaba como secretaria de producción en MGM en los años cuarenta, actuaba de noche en pequeñas producciones teatrales. Su primer rol importante lo tuvo en una producción de la gira de ‘Un tranvía llamado deseo’ [A Streetcar Named Desire’ en 1947, y apareció más tarde en una pieza en Broadway.
Después de debutar en televisión en ‘I Love Lucy’ en 1953, Rea trabajó en más de setenta proyectos de televisión. Entre sus actuaciones en cine se encuentran ‘Las siete caras del Dr. Lao’ [7 Faces of Dr. Lao] (1964) y ‘Recuerdos de guerra’ [In Country] (1989).
A fines de los años setenta y principios de los ochenta, fue Rose Burton, prima de Olivia Watson, en ‘Los Walton’, y Lulu, la esposa de Boss Hogg, en ‘Dos chalados y muchas curvas’. En ‘Grace Under Fire’, fue la suegra del personaje del título, de 1995 a 1980.
2 de marzo de 2011
12 de febrero de 2011
©los angeles times

elba beatriz silva a justicia y paz


Será la nueva jefe de Justicia y Paz. La fiscal que investigaba los crímenes cometidos por los paramilitares de los Llanos Orientales asumirá la Unidad Nacional para la Justicia y Paz.
Colombia. La fiscal general Viviane Morales Hoyos anunció que la abogada Elba Beatriz Silva Vargas será la nueva jefe nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz, en reemplazo de Luis González León, quien venía desempeñando ese cargo desde 2005 cuando se creó esa unidad.
Beatriz Silva se desempeñaba como Fiscal 2 de Justicia y Paz, el despacho que investiga los crímenes cometidos por los paramilitares en los Llanos Orientales. A su cargo, estuvo la investigación de cómo los paramilitares provenientes del Urabá antioqueño llegaron a los Llanos y crearon el Bloque Centauros.
Documentó las masacres de Mapiripán, Caño Jabón, San Teodoro, Buenavista, Chipaque, Guacavía, y cientos de crímenes cometidos por los paramilitares en Meta, Casanare, Guaviare y Vichada. Fue la fiscal que condujo las versiones libres del narcotraficante Daniel Rendón Herrera alias ‘Don Mario’, del extraditado Diego Ruiz Arroyave alias ‘El Primo’, y de exjefes militares como Elkin Casarrubia Posada alias ‘El Cura’ y Dúmar Jesús Guerrero Castillo alias ‘Carecuchillo’.
Según la Fiscalía, antes de desempañarse en ese despacho, fue la coordinadora de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. Como jefe de la Unidad de Justicia y Paz, ahora coordinará 59 despachos judiciales especializados en investigar los crímenes cometidos por grupos paramilitares y guerrilleros.
El 18 de febrero de 2011 la Fiscal General había designado para este cargo al abogado penalista Pedro Díaz Romero. Se desconocen las razones del cambio en el nuevo nombramiento.
2 de marzo de 2011
1 de marzo de 2011
©verdad abierta

alarma en san andrés


Además de desaparecidos y panfletos amenazantes, un aparente problema de funcionamiento de los organismos judiciales preocupa a las autoridades y a los habitantes de la isla.
Colombia. En San Andrés están preocupados. La inseguridad que se vive en la isla ha obligado a sus habitantes a no salir después de las 9:00 de la noche de sus casas. Tienen miedo. El año pasado 24 personas fueron asesinadas y en lo que va del 2011 la cifra llega cuatro, además de tres desaparecidos. Los panfletos amenazantes llegan a jueces, magistrados, periodistas, religiosos, empresarios.
El viernes 4 de marzo, San Andrés marchará para pedir paz. Mientras la Policía departamental pide al gobierno nacional un refuerzo de cien agentes, los habitantes manifestarán su inconformidad por la situación de inseguridad que vive la isla.
Pero tendrá que haber más que una marcha. Las autoridades de San Andrés atribuyeron al aumento del narcotráfico, la violencia que sacude a la isla.
El comandante de Policía, el coronel Fabio López, dice que las bandas que lideran el negocio del narcotráfico han centrado su labor delincuencial allí, donde surten los barcos que llevan droga a Nicaragua, México, Honduras y Estados Unidos.
Por su parte, el capitán de Navío, Carlos Eduardo Gil, quien está al frente del Comando Específico de la Armada Nacional, señaló a Caracol Radio que "estas organizaciones hacen el reaprovisionamiento de combustible de las embarcaciones, lanchas rápidas que salen de la Costa Caribe colombiana; muchas veces suministran las tripulaciones para estas embarcaciones y hacen todo un proceso de intermediación en la ruta marítima que infortunadamente está utilizando las aguas del archipiélago de San Andrés y Providencia para su ruta entre el continente y los países centroamericanos, México y Estados Unidos".
Y a la situación de inseguridad que vive la región se suman aparentes problemas de funcionamiento de los organismos judiciales en San Andrés.
En una reunión que se realizó esta semana en Bogotá, y en la que participaron el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, el gobernador, Pedro Gallardo Forbes, los comandantes regionales de la Policía y la Armada Nacional, los congresistas de la región y la directora de la Unidad Nacional Antinarcóticos e Interdicción Marítima de la Fiscalía, Ana Margarita Durán, se identificó -según Rivera- este problema.
El ministerio de Defensa propone aumentar el número de unidades de policía judicial y designar a varios oficiales de inteligencia para intensificar la lucha contra las organizaciones de narcotraficantes que se mueven en la isla, y pide a la fiscal general de la Nación, Vivianne Morales, que revise la situación en materia judicial contra los grupos criminales que actúan en San Andrés.
Para el gobernador Gallardo, la inseguridad que vive San Andrés es producto de ajustes de cuentas entre los líderes de las bandas que mueven el narcotráfico.
Sobre el tema, el vicepresidente Angelino Garzón se manifestó. Señaló que veía con preocupación las amenazas hechas por medio de panfletos contra habitantes de San Andrés y respaldó el anuncio de la Policía acerca del aumento del pie de fuerza en San Andrés. Ofreció además su respaldo a los funcionarios de la rama Judicial y señaló que los jueces tienen toda la facultad para solicitar las investigaciones que sean necesarias con el fin de dar con el paradero de los responsables de dichas amenazas.
Algunas personas que han sido nombradas en los más de seis panfletos anónimos que han circulado por la isla exigen efectivas investigaciones a las autoridades, que permitan aclarar si los autores tienen o no vínculos con las bandas criminales, según información publicada por The Archipielago Press.
Entre tanto y a través de un comunicado, los jueces que han sido amenazados señalaron, luego de que se conocieran los panfletos, que la independencia, imparcialidad y objetividad en sus decisiones -a pesar de las amenazas- continuará.
2 de marzo de 2011
1 de marzo de 2011
©semana

anticipada por masacre de indígenas


Condenado exjefe paramilitar por masacre de indígenas. El exjefe paramilitar del Bloque Cacique Pipintá fue condenado por el asesinato de cuatro indígenas de un resguardo de Riosucio, Caldas, ocurrido en 2003.
Colombia. Un fiscal de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario condenó en sentencia anticipada a Pablo Hernán Sierra García alias ‘Alberto Guerrero’, exjefe paramilitar del Bloque Cacique Pipintá, por la masacre de cuatro indígenas ocurrida el 8 de junio de 2003.
Según la Fiscalía, paramilitares que delinquían con alias ‘Alberto Guerrero’ asesinaron ese día a Gabriel Ángel Cartagena, exgobernador indígena del Resguardo Cañamomo y Loma Prieta y entonces candidato a la Alcaldía de Riosucio, así como a Fabio Hernán Tapasco Largo, encargado de los asuntos de vivienda del resguardo, y a los indígenas Hugo Tapasco Guerrero y Diego Efraín Suárez León. En el ataque además resultaron heridos otros tres indígenas: Norely Calvo, Gersaín de Jesús Díaz y Pedro Alejandrino Campeón.
El exjefe paramilitar aceptó los cargos delitos de homicidio múltiple en persona protegida, tentativa de homicidio en persona protegida y porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Militares. Por estos crímenes, también fue condenada María Bianet Castaño Patiño alias ‘La Mona’, que delinquía con alias ‘Alberto Guerrero’ como su escolta.
El Bloque Cacique Pipintá delinquió en algunas zonas del Eje Cafetero, a cargo de alias ‘Alberto Guerrero’, quien ha aceptado otros crímenes como el del congresista Óscar González Grisales, el alcalde de Aguadas, Iván Rincón Henao, y el concejal de Aguadas, Fernando López Ramírez.  
Aunque el exjefe paramilitar pidió ser incluido en la Ley de Justicia y Paz, el Ministerio del Interior y de Justicia no ha aprobado su postulación. Por eso, es juzgado por la justicia ordinaria.
2 de marzo de 2011
1 de marzo de 2011
©fiscalía
©verdad abierta