Blogia

mQh

más masacres en colombia


ONU: Por Bacrim, aumentaron en 40% las masacres en Colombia. En su informe de derechos humanos, la ONU ve con preocupación el fenómeno de las bandas criminales y el aumento de desaparecidos.
Colombia. El auge de las bandas criminales y las disputas entre estos grupos delincuenciales, que incrementaron en 40 por ciento las masacres en el país, es la principal preocupación que la ONU dio a conocer este jueves en su informe anual de derechos humanos.
La ONU resalta las situaciones que se viven en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Meta, en donde hay con estos grupos "aquiescencia, tolerancia e incluso convivencia, ya sea por corrupción o amenazas, de algunos miembros de la fuerza pública".
En este sentido, el organismo le recomienda al Gobierno adoptar políticas y medidas que no se limiten solo al aumento del pie de fuerza, sino que enfrenten la corrupción dentro de la fuerza pública, fortalezcan los órganos de justicia y estén acompañadas de políticas sociales, educativas y de generación de empleo.
La ONU ve con preocupación que a pesar de las advertencias de la Defensoría del Pueblo, como ocurrió en Córdoba, las autoridades no hayan tomado las previsiones. Sólo en este departamento se registraron diez masacres en ocho meses, de las cuales cinco ocurrieron en octubre y noviembre del año pasado.
 
Ley de Justicia y Paz
Una de las recomendaciones que más resalta la ONU es la reforma de la ley de justicia y paz, que para este organismo el progreso ha sido "modesto".
"Menos del 54 por ciento de los procesados, que constituyen el 4,5 por ciento de todos los desmovilizados, ha contribuido al derecho a la verdad por medio de versiones libres. Aunque sus confesiones revelaron un número importante de homicidios, no permiten conocer la diversidad, el contexto y el carácter de los actos cometidos por las organizaciones paramilitares".
En esa "revisión" que la ONU recomienda hacer a la ley de justicia y paz, llama la atención al Congreso para que adopte una legislación que favorezca a las víctimas.
Aconseja "identificar criterios adecuados para la reparación, establecer la obligación de reparar desde el comienzo de las versiones libres y reforzar los mecanismos para que el Estado persiga los bienes de los victimarios".
 
Desapariciones Aumentaron 40 por Ciento
El organismo califica como "positivo" que en el gobierno de Juan Manuel Santos haya sancionado la ‘Ley de homenaje’ a las víctimas de desaparición forzada. Aún así, destaca que hasta ahora se comienza a conocer la dimensión real del fenómeno de la desaparición en Colombia, que se agrava por la impunidad.
"A noviembre, el total de personas desaparecidas registradas sumaba 51.310, de las cuales 12.632 han sido consideradas como presuntas desapariciones forzadas (personas desaparecidas por agentes estatales). Entre estas últimas, se encuentran 3.073 mujeres y 3.042 menores de 20 años", contempla el informe.
 
Parapolítica
La llamada ‘parapolítica’ es para la ONU un problema que no desaparece. El organismo destaca la investigación contra 13 congresistas por parte de la Corte Suprema de Justicia. También ve con preocupación los posibles casos de "testaferrato político entre congresistas elegidos por primera vez y personas vinculadas a procesos de ‘parapolítica’".

Interceptaciones Ilegales
Para la ONU, durante 2010 avanzaron las investigaciones y procesos judiciales sobre el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Considera urgentes las reformas de inteligencia, no solo para esta entidad, sino para todas las agencias de inteligencia del Estado colombiano.
Advierte que el asilo de la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado en Panamá "no debe entorpecer las investigaciones judiciales ni contribuir a que los delitos queden en la impunidad".
 
Falsos Positivos
El informe resalta la disminución de los llamados ‘falsos positivos’, pero considera fundamental avanzar en los procesos judiciales por las violaciones ocurridas durante 2010. Se estima que más de tres mil personas habrían sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales, atribuidas principalmente al Ejército.
24 de febrero de 2011
©semana


onu pide urgente reforma del das


ONU pide reforma urgente del DAS por falta de control. Señala que existe un peligro derivado del "vacío de control democrático". En 2010 seguían llegando denuncias de seguimientos e interceptaciones ilegales.
Colombia. La ONU exhortó al gobierno colombiano a hacer reformas urgentes en su agencia de inteligencia (DAS) porque, dice, "existe un peligro" derivado del "vacío de control democrático", tras afirmar que en 2010 se siguieron presentando denuncias sobre seguimiento ilegal a organizaciones civiles.
Durante la presentación del informe anual sobre Colombia, el representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Christian Salazar, aseguró en Bogotá que el Estado colombiano debe "establecer mecanismos de control sobre el servicio de inteligencia".
Salazar se expresó así después de que, en su informe, el Alto Comisionado asegurara que "continuó recibiendo informaciones sobre interceptaciones de correos electrónicos, seguimientos, hostigamientos y amenazas, robos de información, alteración de páginas web e ingresos ilegales a oficinas y domicilios de distintas organizaciones de la sociedad civil".
En el documento, la ONU concluye que la información que ha recibido le permite "confirmar la existencia de un patrón de escuchas, seguimientos y hostigamientos sistemáticos realizados por funcionarios del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), bajo órdenes de sus superiores, a quienes informaban de los resultados".
Asimismo, advierte de que el avance de las investigaciones parece indicar que los grupos de la central implicados, entre ellos el de Observación Nacional e Internacional (Goni), "fueron estructuras formalmente constituidas al interior de la institución".
"Estos hechos, como los denunciados en 2009, siguen en la impunidad", aclaró la ONU.
Salazar apuntó a que el gobierno y demás instituciones colombianas, como la Procuraduría y el Congreso, deben "avanzar en un centro de control de datos y en establecer un mecanismo de depuración de archivos".
Además exhortó al gobierno a que "las investigaciones avancen para condenar a los responsables del DAS por sus crímenes".
El Alto Comisionado se refirió al escándalo que salió a la luz en 2009 por el cual se determinó que el DAS había hecho espionaje ilegal a magistrados, opositores, periodistas y defensores de los derechos humanos.
La trama es investigada por la Fiscalía, la Procuraduría y el comité de la Cámara de Representantes responsable de indagar la conducta del jefe del Estado.
Varios antiguos cargos medios del DAS han admitido que la campaña de espionaje fue ordenada desde la Casa de Nariño, la sede del Ejecutivo colombiano, durante los dos gobiernos del ahora expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).
Entre los implicados en las investigaciones están cuatro exdirectores del DAS, incluida María del Pilar Hurtado, que a finales del año pasado recibió asilo político en Panamá, lo mismo que antiguos colaboradores cercanos de Uribe.
En su informe, la ONU observa que Hurtado pidió asilo bajo el argumento de falta de garantías y de seguridad en los procesos que afronta en Colombia, pero considera que "este hecho no debe entorpecer las investigaciones judiciales ni contribuir a que los delitos queden en la impunidad".
Hurtado y el también abogado Bernardo Moreno, que ejerció como secretario general de Uribe, fueron sancionados a finales del año pasado por la Procuraduría General, que los destituyó de manera retroactiva y los inhabilitó para cargos públicos por 18 años.
[Foto viene de sedena1].
24 de febrero de 2011
©el espectador


la impunidad hipoteca el futuro


"Si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos [...] lo que haría [...] es hipotecar el futuro".  Tributo a Macarena Gelman.
[Hernán Patiño Mayer] Al contrario de lo que expresa el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.
"La fuente última de los derechos humanos no se encuentra en la mera voluntad de los seres humanos, en la realidad del Estado o en los poderes públicos, sino en el hombre mismo y en Dios su Creador. Estos derechos son ‘universales e inviolables y no pueden renunciarse por ningún concepto’."
(Pontificio Consejo Justicia y Paz. Año 2005)
En La Nación del miércoles 8 del corriente, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, ante quien tuve el honor de representar a mi gobierno durante dos de los más de diez años en que serví como embajador en el Uruguay, nos expone una versión de la historia reciente de su país bajo el sugestivo título de "Los peligros de falsificar el pasado". No quiero aquí cuestionar esa interpretación. Ya lo han hecho con más autoridad muchos compatriotas suyos. Quiero exclusivamente referirme a un párrafo de su nota que, por su carácter taxativo, reclama una réplica. Dice Sanguinetti: "Demasiados desafíos nos acucian como para seguir revolviendo cenizas. Un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado. Como entidad nacional, lo ha sabido hacer Uruguay, que incluso ha ratificado con su voto, por dos veces, la amnistía a los militares". Desgraciada la metáfora con la que lo inicia. No se trata, Dr. Sanguinetti, de "revolver cenizas", sino de hallar las de aquellos asesinados sin tumba, clausurando así el atropello criminal que se sigue perpetrando al violar una de las más ancestrales (exclusiva) conductas del género humano, cual es la de enterrar y honrar a sus propios muertos. Ningún desafío del futuro puede dejar impaga esta deuda con el pasado, salvo que se legalice la impunidad. Me ha tocado participar en Montevideo por lo menos en diez oportunidades de la dolorosa recordación de "La Noche de los Cristales Rotos" (Kristallnacht). Casi siempre se hallaba presente el ex presidente. Nunca le escuché, ni tampoco leí, una recomendación suya dirigida a la comunidad judía proponiendo no "revolver las cenizas" y mucho menos la afirmación temeraria de que "un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado". Pero vayamos al perdón. Como bien lo sabe el presidente Sanguinetti, el concepto del perdón es hijo del cristianismo. Hasta entonces la venganza en lo individual y la muerte o la esclavitud en lo colectivo eran las consecuencias de las ofensas o de las derrotas militares. Pero el perdón para los cristianos no es un acto gratuito y mucho menos puede ser impuesto por voluntades extrañas a las propias víctimas. El 15 de mayo de 1999, el entonces obispo de Morón, Justo Laguna, decía que el perdón supone "el arrepentimiento claro y expreso, el arrepentimiento desde luego interior, pero también exterior. Todo el que comete un delito está absolutamente obligado a arrepentirse de lo que ha hecho". Ni en la Argentina, menos en el Uruguay, los responsables del terrorismo de Estado han manifestado arrepentimiento alguno por las atrocidades cometidas. Peor aún, dos meses atrás, asistimos estupefactos a la repugnante reivindicación de ese terrorismo, que Videla y Menéndez hicieron ante el tribunal que en Córdoba los condenó a cadena perpetua. En Uruguay, sólo días atrás, un militar detenido hizo declaraciones públicas reivindicando los secuestros, las torturas y las desapariciones y un numeroso grupo de oficiales retirados lanzó frases amenazantes ante las investigaciones que tramita la Justicia. Sería interesante que el Dr. Sanguinetti nos explicara cómo se puede perdonar a quienes hacen gala de tanto nihilismo y contumacia. Cómo perdonar a quienes reivindican el horror y amenazan con repetirlo. Conviene agregar que para que el perdón sea factible la doctrina cristiana exige dos requisitos más: la reparación del daño causado en toda su extensión posible (restitutio in integrum) y el firme compromiso de no repetir la ofensa.
Finalmente, con respecto a la ley de amnistía que según Sanguinetti ha permitido a los uruguayos superar el pasado, dada su ratificación en dos plebiscitos (el último con un 48 por ciento de votos en contra) cae el ex presidente en un grave error conceptual. Los derechos humanos y sus violaciones no son objeto, ni responden, ni se subordinan a la voluntad de mayorías circunstanciales por muchas que sean las veces que ésta se manifieste. El bien jurídico protegido es la dignidad suprema del hombre y su derecho inalienable a la justicia cuando ésta es avasallada. No hay ley que merezca llamarse tal si ampara su violación o deja sin castigo a sus responsables. En este sentido, me permito recomendarle la lectura completa del magnífico trabajo publicado por La Nación en su edición del 31 de agosto de 2005, firmado por el ex juez de la Corte Suprema de Justicia Argentina Gustavo Bossert, que en uno de sus párrafos textualmente dice: "Los crímenes que a lo largo de la historia se han cometido usando el aparato estatal (son)... crímenes de lesa humanidad, que no pueden beneficiarse ni de la prescripción ni del perdón ni aun bajo amnistías encubiertas, y deben, en cambio, permitir a las víctimas y dar lugar, entonces, a un juicio justo".
Al contrario de lo que expresa el ex presidente, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.
[El autor es ex embajador argentino en Uruguay.]
24 de febrero de 2011
©página 12

eua desconfiaba de bachelet


Wikileaks: La ambivalencia de EE.UU. ante las "convicciones socialistas" de Bachelet.
[Juan Pablo Figueroa Lasch] Santiago, Chile. Los cables de la embajada de Estados Unidos dan cuenta de las contradicciones de la administración de George W. Bush ante la gestión de Michelle Bachelet. Tras una buena impresión inicial, las dificultades de sus dos primeros años fueron transmitidas sin anestesia a Washington. Una de las mayores preocupaciones era que los principios socialistas de Bachelet quedaban claramente en evidencia y que se acercaba mucho a países ‘anti-imperialistas’. La comparan con un trozo de carne asado por fuera pero crudo por dentro: una persona moderada con corazón socialista. Los cables reflejan la falta de autoridad con que era percibida Bachelet y aunque dicen que muestra "las clásicas marcas del síndrome del pato cojo", admiten que aún era demasiado pronto para ponerle esa etiqueta. Su carisma y su política exterior alineada con intereses norteamericanos serían claves para mejorar la idea que EE.UU. tenía de ella y su gestión.
Michelle Bachelet sólo llevaba 10 días como la primera mujer que ganaba una carrera presidencial en Chile cuando desde la embajada de Estados Unidos (EE.UU.) salió el cable Nº 50.684, un documento confidencial con destino directo a Washington. Para ese 25 de enero de 2006, Bachelet aún no asumía el cargo en La Moneda y en todos los medios se especulaba sobre cómo estaría compuesto su gabinete. Para muchos, esa primera decisión marcaría el rumbo que seguiría su mandato.
Durante su campaña, Bachelet dijo que sería ella –y no los partidos de la Concertación– la que elegiría a sus ministros. También que habría paridad de género, que incluiría tanto a gente con experiencia en el sector público como a caras nuevas y que nadie se repetiría el plato. El cable señala que las primeras apariciones y declaraciones de Bachelet "parecen diseñadas para mostrar su intención de gobernar independientemente, mientras trabaja de cerca con la maquinaria de los partidos de la Concertación". Y aunque el documento muestra cómo Bachelet intenta reafirmar su independencia, también expone cómo la máquina partidaria ya estaba en funcionamiento.
Esa misma semana, Bachelet se reuniría con los presidentes de los cuatro partidos de la Concertación y se esperaba que le entregaran una lista con una propuesta de nombres para el gabinete. La duda estaba en si sería capaz de imponer su independencia o sucumbiría ante la presión de los partidos.
El 23 de enero, el entonces diputado y senador electo del PPD, Guido Girardi, se reunió en un almuerzo con el embajador de EE.UU., Craig Kelly, y le comentó que no estaba seguro de que Bachelet podría pasar por alto la presión de los partidos. Girardi dijo que "la fuerza de los partidos y el rol que jugaron en asegurar la victoria de Bachelet no debían ser subestimados". De hecho, según el cable, el parlamentario aseguró al diplomático norteamericano que la Concertación ya había decidido otorgarle a la Democracia Cristiana (DC) "11 de los 18" cargos ministeriales (en realidad eran 20), a pesar de su pobre resultado tras las elecciones parlamentarias de diciembre de 2005.
Lo que vino, en todo caso, fue un fortalecimiento de la imagen independiente de Bachelet. Finalmente, sólo siete democratacristianos formarían parte de su primer gabinete y cuatro meses después, según consta en el cable Nº 63.933, un funcionario de la Cancillería la describiría ante el embajador Kelly como "su propia líder", que "toma sus propias decisiones" y que no opera dentro de los círculos partidarios. El documento dice que "en términos de estilo, Bachelet es una sintetizadora que prefiere consultar ampliamente y considerar varios puntos de vista antes de tomar una decisión". Sólo unos meses después, esos aspectos serían vistos negativamente por EE.UU. y serían claves para determinar el miedo de la administración de George W. Bush por sus principios socialistas y su falta de liderazgo, imagen que llevaría a cuestas al menos hasta la mitad de su período presidencial.

"Cruda por Dentro"
A fines de 2006, Bachelet cumplía ocho meses en La Moneda y para ese entonces ya tenía a su haber el primero de sus cuatro cambios de gabinete, la revolución de los estudiantes secundarios, el primer presupuesto público hecho bajo su mandato, la muerte de Pinochet y un crítico informe de la embajada de EE.UU. sobre su gestión y sus bases de izquierda. En el documento etiquetado como confidencial queda clara la desconfianza que tenía Washington sobre los principios que guiaban a la presidenta chilena. Para catalogarla políticamente hacen una analogía con el punto de cocción de un trozo de carne y la califican de bleu*: cocida por fuera pero cruda por dentro. Con ello, querían decir que era una persona moderada pero socialista en el fondo. El cable Nº 91.254 fue despachado el 29 de diciembre y titulado Punto de cocción bleu: Las convicciones socialistas de Michelle Bachelet.
Según el cable firmado y clasificado por el embajador Kelly, a esa altura los principios socialistas de Michelle Bachelet se hacían evidentes. Se refiere al incremento cercano al 11% del gasto público en áreas como educación, salud y vivienda y la excesiva dedicación de capital político que la mandataria había puesto en temas como la disposición gratuita en los consultorios de la píldora del día después para adolescentes sin el consentimiento de sus padres. Además, agrega que debido a que favorece las soluciones colectivas a los problemas, "el país está inundado con comisiones".
En el ámbito internacional, dice que su inclinación inicial ha sido adoptar una posición de "solidaridad fraterna, incluso con aquellos (países) con tinte ‘anti imperialista’". El documento asegura que cuando a Bachelet le tocó votar por la inclusión de Venezuela en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), contra el que Washington hizo un intenso lobby durante siete meses, sólo se abstuvo porque "los tropiezos de (Hugo) Chávez, la fuerte oposición doméstica (desde la oposición y la DC) y la persistente persuasión de los EE.UU." hicieron insostenible su voto a favor. Según el cable, varias fuentes, incluso "un casi desesperado canciller (Alejandro) Foxley", le habrían revelado que ella se inclinaba por el apoyo al gobierno de Chávez. Esa opinión se vería reforzada en marzo de 2007, tal como aparece en el cable Nº100.428, luego de una entrevista otorgada a Telesur por el entonces embajador chileno en Venezuela, Claudio Huepe. Allí, el fallecido embajador dijo que si bien Bachelet le había reconocido en una conversación privada que apoyaba la candidatura de Venezuela, se había abstenido solamente por el costo político que significaba votar a favor. Después de eso, Huepe se vio obligado a renunciar.
El embajador norteamericano asegura en su informe que Bachelet simpatiza ideológicamente con mucha de la retórica y algunas políticas de izquierda; y añade que "corriendo el riesgo de ir demasiado lejos en una psicología pop fácil, Bachelet es una niña de los ‘60". El cable señala que frente a las acusaciones de corrupción bajo su gestión, específicamente por la asignación irregular de fondos públicos detectados en Chiledeportes –que según un informe de Contraloría habría alcanzado los $474 millones–, la siguiente frase reveló "su visión socialista del mundo":

-No soy de las que piensa que reformar el Estado signifique su debilitamiento. Para reformar el Estado lo primero que hay que hacer es creer en el Estado.

En todo caso, bajo el título ‘Un mal necesario’, Kelly agrega en su informe que la habilidad de Bachelet para conectarse con la gente refuerza el concepto de que la centro izquierda chilena es más "cariñosa" y que eso explicaría la alta aprobación en las encuestas. Dice que además de estar "bendecida con carisma, Bachelet tiene un lado pragmático" que le permitiría "abrazar –o al menos aceptar– políticas que normalmente le repugnan a la izquierda". Y que el crecimiento económico del país durante su primer año en la presidencia "ha sido respetable si no espectacular".

-En un continente que ha navegado a la deriva hacia la izquierda populista, y con diatribas anti-EE.UU. en aumento, Michelle Bachelet se mantiene comprometida a continuar políticas económicas y sociales moderadas y responsables. A pesar de sus convicciones centrales que normalmente sugieren un alineamiento cercano con Chávez y su clase, Bachelet reconoce que los lazos correctos, respetuosos e incluso cercanos con EE.UU. son parte de los intereses a largo plazo de Chile (…). La gran pregunta es si su anticuada fe en el poder del Estado para resolver todos los males le permitirán moverse lo suficientemente rápido para dirigir los problemas que enfrenta Chile –dice el cable en su parte final.

El Pato Cojo
Cuando el cable Nº 148.287 fue enviado al Departamento de Estado, la CIA y otros diez destinatarios en abril de 2008, hacía poco menos de un mes que Bachelet había cumplido el segundo de sus cuatro años al mando del país. Pero según el documento, poco tenía que celebrar. A diferencia del informe anterior, que cuestionaba los principios ideológicos sobre los que Bachelet se movía, este reporte apuntó directamente a su gestión. A los ojos de EE.UU., era "un hito tal vez convertido en una carga, un aniversario colmado con el peso de expectativas insatisfechas".

-Bachelet carga con las clásicas marcas del síndrome del pato cojo: constitucionalmente impedida para buscar la reelección, con débiles resultados en las encuestas y, gracias a una pérdida de la mayoría activa en el Congreso, aquejada por la percepción de falta de autoridad (incluso al interior de su dividido sector político) para definir la agenda de Chile –dice el cable.

Según el informe, para Bachelet "la luna de miel fue corta". Si ya el primer año le había tocado difícil, a esta altura arrastraba además con el peso de varios "eventos que subrayan las dudas sobre su habilidad de liderar efectivamente". Llevaba tres cambios de gabinete en sólo 20 meses, la caótica implementación del Transantiago y la acusación constitucional –aprobada en el Congreso sólo un día antes del despacho de este cable– contra su ministra de Educación, Yasna Provoste, por las irregularidades detectadas por Contraloría en el pago de subvenciones escolares. Además, el quiebre interno en la Concertación que vino con la salida de Adolfo Zaldívar (gatillado por la discusión sobre el financiamiento del Transantiago) le significó a Bachelet perder la mayoría en el Congreso. De acuerdo al cable, "a diferencia de su predecesor (Lagos), Bachelet ha fallado repetidamente en producir consenso en su coalición, un defecto que ha impactado en la confianza pública en su liderazgo y dificulta su habilidad para implementar su agenda".
A juicio de la embajada, los resultados legislativos no fueron los esperados y aún en aquellas áreas donde hubo avances -como educación y la reforma previsional- la implementación se había transformado en la pesadilla del gobierno. El cable cita al arzobispo de Santiago Francisco Javier Errázuriz como uno de los críticos, diciendo que "se ha gastado mucho dinero en reformar la educación pero no hay resultados", por lo que no le sorprendería que las protestas de los estudiantes se reiniciaran. En cuanto a la implementación de la reforma previsional, fue el entonces ministro del Trabajo Osvaldo Andrade quien planteó sus dudas a la embajada. Según el cable, los chilenos se preguntaban por qué en un país con superávit fiscal los estándares de vida parecen empeorar.
A pesar de lo duro que resulta la primera parte del documento diplomático, el cable señala que para esa fecha aún "es prematuro ponerle la etiqueta del pato cojo". Los representantes norteamericanos reconocen que el carisma y la convicción de que sus políticas sociales van por buen camino le juegan a favor a Bachelet. Y también su política exterior. De hecho, la última parte del informe señala claramente el interés y las intenciones de EE.UU. para que lo que le quede a Bachelet en La Moneda sea mejor y continúe alineado con los intereses de Washington.

"Somos Neutrales Pero…"
El cable que analiza la primera mitad del gobierno de Bachelet, culmina señalando que lo que ocurra en lo que le queda del período y con la Concertación en las elecciones de 2009, son temas internos sobre los cuales EE.UU. es neutral. "Dicho eso, y mientras han existido desacuerdos en el camino (como con Venezuela y el voto en el Consejo de Seguridad de la ONU, aun cuando Chile eventualmente vio la luz), el récord de la política exterior de Bachelet ha sido generalmente sólido y en línea con los objetivos de EE.UU."
En 2007, el gobierno chileno promocionó varias iniciativas acordes a los intereses norteamericanos. El cable señala algunas: Seguridad en la Proliferación, Combate al Terrorismo Nuclear y la Sociedad para un Gobierno Democrático. También agrega que Chile ha participado en la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) "en un momento difícil (Irán)", que su nombre ya está en carrera para un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que ha apoyado fuertemente los tratados comerciales regionales y que ha participado activamente con sus delegaciones militares para mantener la paz en Haití y Bosnia.
Después de alabar la política exterior de Bachelet, el cable anticipa que la preocupación de la mandataria chilena durante el resto de su período será solucionar los temas internos. En todo caso, eso no significa que las relaciones internacionales podrían quedar relegadas por una mayor dedicación de la presidenta a temas locales: el desarrollo de las relaciones seguiría su curso mediante la "agenda positiva" que desarrollaron el canciller Alejandro Foxley y la secretaria de Estado Condoleezza Rice. A pesar de la neutralidad de EE.UU., el cable deja claro que mientras los esfuerzos internacionales vayan alineados con sus intereses, da lo mismo el escenario interno o si las convicciones de la presidenta son marcadamente de izquierda. Si le interesa que el modelo chileno influya en la región, en esa dirección irán los esfuerzos.

-Eso nos da –y a Foxley– flexibilidad amplia para profundizar la cooperación en materias como el Plan Chile-California, el acuerdo de Becas de Igualdad de Oportunidades e iniciativas en diversificación energética e innovación. A pesar del debate político doméstico en Chile, no deberíamos enfrentar obstáculos significativos en seguir llevando adelante e incluso incrementando el liderazgo chileno en la región y promocionando el exitoso modelo económico y político chileno.
[* La palabra original utilizada en el cable es "bleu" o azul, término usado para definir un punto de cocción de la carne cuando queda apenas cocinada.]
24 de febrero de 2011
©ciper chile


murió t.p. mckenna


Prolífico actor irlandés.
Murió el domingo en el Royal Free Hospital de Londres, después de una larga enfermedad, T.P. McKenna, prolífico actor irlandés de cine, teatro y televisión que apareció en adaptaciones fílmicas de las novelas de James Joyce, ‘Ulises’ [Ulysses] y ‘Retrato del artista adolescente’ [A Portrait of the Artist as a Young Man], según una declaración en su página web. Tenía 81 años.
El director Joseph Strick eligió a McKenna para el papel de Buck Mulligan en su película ‘Ulises’, de 1967, y de Simon Dedalus en ‘Retrato del artista adolescente’ (1977). McKenna también tuvo un papel clave en la película ‘Perros de paja’ [Straw Dogs] (1971), de Sam Peckinpah.

Nacido como Thomas Patrick McKenna el 7 de septiembre de 1929 en Mullagh, en el condado de Cavan, empezó trabajando como banquero. Estudió actuación y en 1955 se unió a la compañía Abbey Theatre, en Dublín.
Además de trabajar en teatro en Irlanda y Londres, trabajó también en cine y televisión, incluyendo las populares series de los años sesenta, ‘Los vengadores’ [The Avengers] y ‘El Santo’ [The Saint].
24 de febrero de 2011
17 de febrero de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh
rss


murió santi santamaría


Célebre chef español.
Murió el miércoles en Singapore, en su restaurante Santi en Marina Bay, Santi Santamaría, chef español y propietario de un restaurante de tres estrellas Michelin en Barcelona, informó Rubén Mallat, gerente del restaurante de tres estrellas El Raco de Can Fabes, en Barcelona. Mallat dijo que no se conocía la causa de su muerte.
De una generación de chefs que lograron interesar a gastrónomos internacionales en la cocina española, Santamaría se enorgullecía de usar ingredientes naturales y estacionales para hacer sus platos mediterráneos.

Nacido en Sant Celoni, en las afueras de Barcelona, Santamaría inauguró el Can Fabes en 1981. En 1994 el restaurante se había convertido en el primer establecimiento español con tres estrellas Michelin. Poseía otros tres restaurantes en España, que también cosecharon estrellas Michelin.
Santamaría, que escribió también varios libros de cocina, recibió el Premio Nacional de Gastronomía de España en 2009.
24 de febrero de 2011
17 de febrero de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh
rss


otras declarantes, otros horrores


"Les entregaron los cuerpos, pero les prohibieron hacer un velorio, publicar fotos y poner los nombres de los muertos en el cementerio."
Argentina. Virginia Colacray era la esposa de Osvaldo Matosky, que fue secuestrado el 5 de agosto de 1976, en la casa de Hilarión de la Quintana 1571 donde vivía también su bebé de un año y la madre de Matosky. Continúa desaparecido y es una de las 93 víctimas de la causa Díaz Bessone. Por su homicidio calificado está acusado el general Ramón Genaro Díaz Bessone, comandante del Segundo Cuerpo de Ejército hasta el 12 de octubre de 1976. La declaración de Colacray fue evasiva, pero sirvió para establecer que el joven de 24 años fue secuestrado de ese domicilio.
También ayer declaró Miriam Vitantonio, hermana de Héctor, que fue secuestrado el 23 de septiembre de 1976 en su casa de Moreno al 1000, junto a Estrella González, su esposa. El 5 de octubre aparecieron muertos en la Circunvalación, junto a Ruth González, hermana de Estrella, que había estado secuestrada en el Servicio de Informaciones. A Miriam le tocó reconocer los cuerpos. Vio que tanto Héctor como Ruth tenían los dedos de las manos negros, quemados por la picana. A su hermano le faltaba el ojo derecho. Tenían varios balazos. Estrella tenía puesto un baby doll. La versión oficial habló de una muerte en enfrentamiento. "No creo que nadie salga a pasear en auto por la Circunvalación en baby doll", dijo ayer la testigo, que contó también que cuando fue a la Asistencia Pública (emplazada en la misma manzana que hoy está el CEMAR) vio muchos cadáveres en el mismo lugar que el de sus familiares. Al punto que su pantalón se enredó con la mano de una chica que yacía muerta en esa habitación. Les entregaron los cuerpos, pero les prohibieron hacer un velorio, publicar fotos y poner los nombres de los muertos en el cementerio. Sólo podían despedirlos los más íntimos.
[La foto viene del blog el muerto que habla.]
24 de febrero de 2011
23 de febrero de 2011
©rosario 12


declaró nora díaz


Testimonio de una ex médica del Hospital de Niños de Rosario. La radio fuerte para tapar las torturas, los gritos desgarradores de los atormentados, los castigos a su esposo, volvieron una y otra vez en el relato de Nora Díaz, quien estuvo detenida 40 días en el Servicio de Inteligencia.
[Sonia Tessa] Argentina. Cuando terminó de declarar y salió de la sala de audiencias, Nora María del Huerto Díaz soltó un llanto fuerte, desconsolado, en el pasillo por el que entran los testigos que declaran en la causa Díaz Bessone. Estaba sola, pero su dolor se escuchó con nitidez desde afuera. Había contado durante casi una hora cómo la tuvieron secuestrada por 40 días, y hasta al policía que debió firmar su egreso de la Alcaidía, el 19 de julio de 1977, le dio vergüenza poner en el parte que había estado presa todo ese tiempo por "averiguación de antecedentes". Cuando quiso volver a su trabajo como médica de guardia del hospital de Niños Víctor J. Vilela, el jefe del servicio la acusó de haber abandonado su trabajo, y le pidió un certificado que ella, sólo dos días después de haber sido liberada, fue a buscar al mismo Servicio de Informaciones. Se lo dieron, firmado por el comisario Hugo Sandoz. Cuando volvió con su justificación, recibió como respuesta: "Pero acá no dice que no hiciste nada".
El clima de persecución a toda la sociedad instalado por el terrorismo de Estado se hizo presente con fuerza en la declaración de ayer de esta pediatra que fue secuestrada en su casa, cuando tenía 26 años, junto a su esposo, Alberto Fernández, empleado ferroviario. La radio fuerte para tapar las torturas, los gritos desgarradores de los atormentados, los castigos a su esposo, volvieron una y otra vez en el relato de Díaz. "Quiero que entiendan que yo me pasé 33 años de mi vida intentando olvidar esto para poder seguir. Creí que esta declaración se iba a producir mucho antes. Para mí, llegar a los 60 años a contar esto es terrible", dijo ayer frente a los jueces.
La mujer comenzó su historia con el operativo en su casa de Perú 1566, el 10 de junio de 1977, a la madrugada. Estaban durmiendo y escucharon un ultimátum por altavoz. En la puerta había una camioneta del Cuerpo Guardia de Infantería, de la policía provincial. Los efectivos estaban de civil. La pareja tenía una nena de 2 años y pudo dejársela a un vecino, con el teléfono de su padre para que se la entregaran. Desde allí, los llevaron al Servicio de Informaciones. Los primeros cinco días los pasó en una sala donde compartió cautiverio con un muchacho joven de Villa Constitución al que llevaban todas las noches para torturarlo. Mucho después sabría quién era. Permaneció con los ojos vendados y cerca de su esposo. No podía ver las caras de los represores, pero ayer aseguró que reconocía los zapatos de todos los represores.
Allí, cuando la patota iba a buscar gente, sentían alivio. "Cuando salían era como que una respiraba, pero había que esperar que volvieran con algo, porque si no venían a buscar a algunos de los que estaban allí para torturarlos de nuevo", rememoró ayer, sin quebrarse.
Un día, el jefe de guardia, Carlitos Gómez, le dijo que la iban a bajar. Más tarde la trasladaron al sector del sótano, a una de las dos habitaciones de mujeres. "Me di cuenta de que ahí se habían roto todos los códigos, que era difícil saber quién era quién. Había un detenido, apodado El Pollo (por Baravalle, que estuvo imputado en esta causa y se suicidó en Italia en 2008), que estaba con nosotros pero subía libremente y salía con la patota", relató ayer. Para ella, "las noches eran terribles. El repiquetear de la cama de acero cuando aplicaban la picana no me lo puedo olvidar".
En esos interminables días en el sótano, pudo saber que llevaban gente para matarla. "Lo peor que me pasó fue que a los 10 días de estar abajo, llevaron a ese chico que había estado conmigo, que lo torturaron tanto, que se llamaba Jorge, para bañarse, cuando hacían eso nos ponían en una habitación aparte, y nos prohibían hablar, pero nosotros nos ingeniábamos. Era sábado a la tarde. El se asomó en el baño y me dijo: ’Gorda, me llevan a declarar ante el juez militar’. Yo me puse tan contenta, porque había zafado. Ya me había dado cuenta de que ahí mataban gente. Cuando volví con mis compañeras de cautiverio, me dijeron que yo no podía ser más boluda. Que la gente iba a declarar ante el juez los días de semana por la mañana, y que ese chico no volvía más", dijo la testigo. Cuando salió en libertad, se propuso saber quién era ese joven, que le hablaba siempre de su hijo pequeño. Averiguó que se llamaba Jorge Sklate, y está desaparecido.
Un día la llevaron a declarar ante un juez militar, que la amenazó con que nunca más vería a su hija. Ella le gritó que jamás había conocido a un montonero, pero el juez mantuvo su amenaza. No fue la única vez que la llevaron arriba. Para llegar a destino debía ir sorteando cuerpos de personas que estaban tiradas, secuestradas, en ese lugar. La otra vez que la subieron también le taparon los ojos. Escuchó que iba a la oficina del Ciego (el apodo que usaba José Rubén Lofiego, uno de los acusados de esta causa). Allí la interrogaron y le mostraron una foto de Jorge Francesio, que era médico. Ella lo había cruzado en los pasillos del hospital de Niños, pero no lo conocía personalmente. También está desaparecido.
Por orden de uno de los represores, "Darío" (Julio Fermoselle, no está en este juicio), una noche le dieron a Díaz una pastilla para dormir y se llevaron a su marido, a quien sometieron a tormentos que le provocaron diversas heridas. Fernández declaró en este causa en noviembre, y contó que era militante del Peronismo de Base.
Entre los datos que ayer aportó la testigo, habló del "Sargento" como uno de los represores que estaba en el SI. A ese apodo respondía Ramón Rito Vergara, uno de los seis imputados de la causa. Aunque no pudo recordar claramente su aspecto, sí mencionó que era uno de los encargados de buscar y regresar a los detenidos que iban a la sala de torturas. "Si participaba no lo sé, pero ahí todos participaban", dijo la mujer, que tomó más de un vaso de agua durante la declaración. "Dudé mucho si venir, pero sigo pensando que en la vida hay que hacer lo correcto. Acá estoy y esta es mi historia", expresó. Al salir, su cara trasuntaba dolor. Traspasó la puerta de la sala y no pudo contener más el llanto acumulado.
24 de febrero de 2011
23 de febrero de 2011
©página 12
rss