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habló maría inés luchetti de bettanín


"En mi familia hay tres muertos".
[Sonia Tessa] Argentina. María Inés Luchetti de Bettanín empezó a declarar con un fuerte tono político. Acusó al Ejército Argentino de "traición a la patria", por haber actuado de "barrendero" del poder económico concentrado y mancillar su tradición heroica. "En mi familia hay tres muertos, dos desaparecidos y tengo otros dos cuñados desaparecidos. Eramos todos militantes montoneros", dijo para enmarcar su extensa declaración. Antes de levantarse de la silla donde dio testimonio durante más de una hora les dijo a los magistrados: "Esperamos mucho de ustedes". La testigo contó como una película el operativo en su casa del barrio Gráfico, el 2 de enero de 1977 a las 17.30, donde fue asesinado su esposo Leonardo Bettanín, que había sido diputado nacional de la Tendencia. Acorralada, a escondidas de la patota que había entrado en la casa, Cristina Bettanín se acurrucó sobre María Inés -Nené, le dicen los amigos y tomó la pastilla de cianuro. Su esposo, Jaime Colmenares, fue secuestrado.
En la casa, había cuatro niñas: las hijas de 3 y 1 año de Nené, que estaba embarazada de nueve meses, la de Tozi y la de Maggio. Nené y su suegra, Juana, fueron llevadas al Servicio de Informaciones. A las niñas, la patota las dejó en la policía de Menores. En su detallada declaración, la testigo habló de uno de los horrores que ayer irrumpió con toda su fuerza: la violación sistemática de las detenidas en el SI. "(Mario Alfredo) Marcote era el violador oficial", dijo.
Nené llegó al SI vendada, pero se le había corrido la venda y pudo ver a un hombre gordo con anteojos culo de botella. Poco después sabría que era José Rubén Lofiego. Cuando comenzaron a pegarle, dio los nombres de compañeros muertos. Escuchó una voz de mujer que decía "está mintiendo" y se le acercaba para aconsejarle que hablara. Era Nidia Folch, civil que fue secuestrada y luego colaboró con la patota, prófuga en la causa. También el Pollo Baravalle -que se suicidó en 2008 en Italia- participó de sus tormentos.
Como tuvo contracciones, pidió asistencia médica. Llegó un doctor al que llegó a verle la inscripción en el guardapolvo, Dr. Gentile. Con cuatro centímetros de dilatación, la llevaron a la escalera que daba a la sala de torturas, y la dejaron tirada ahí, donde encontró a Alicia Tierra y Marisol Pérez. Las dos estaban desaparecidas.
Cuando pudo ver a su suegra, advirtió que estaba en "un estado terrible. La habían picaneado, la habían golpeado, la habían violado". En el entrepiso estaba La Favela. Era el lugar al que llevaban a los más lastimados.
A Folch y al acusado Ricardo Chomicky los volvió a nombrar. Folch le hizo pegar una paliza a su suegra, Juana, la misma que vio a Chomicky darle soda a Alberto Tion después de una sesión de tortura, sabiendo que eso lo mataría. "En ese infierno había un infierno paralelo: unos militantes que habían optado por pasar al enemigo", dijo Nené, quien aseguró que nadie los obligó a ese grado de colaboración.
El 15 de enero a la noche el parto era inminente. Nené fue llevada a la asistencia pública, donde tuvo a su hija. La testigo lloró al recordar cómo la recibieron las compañeras en la Alcaidía, rompieron sábanas para improvisar un ajuar a su bebé. "Nunca voy a terminar de agradecerles el cariño y la solidaridad", afirmó.
En la Alcaidía, Nené y otras detenidas pidieron asistencia espiritual de un sacerdote. Llegó el capellán de la policía Eugenio Zitelli. Nené le contó que las detenidas eran torturadas y violadas. "¿Cómo violadas?", se sorprendió el religioso, quien dijo que "la picana era válido en una guerra como forma de obtener información, pero lo otro prometieron que no iba a pasar, porque atañe a la moral".
Aunque estuvo a punto de ser trasladada a Devoto, en mayo de 1977, la bajaron del avión porque estaban por firmar su libertad. Apenas salió, ese mismo mes, con su suegra se exiliaron en Italia, donde comenzaron con las denuncias. "Hace 30 años que estoy preparando esta declaración", concluyó ayer.
1 de diciembre de 2010
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maternidad clandestina


Elevan a juicio el caso de Raquel Negro en Paraná.
El primer juicio por robos de bebés en el Segundo Cuerpo de Ejército será el de la hija de Raquel Negro y Tucho Valenzuela, ambos desaparecidos en la quinta de Funes. El juez federal de Paraná, Gustavo Zonis elevó ayer a juicio oral y público la investigación de una maternidad clandestina que operó en el Hospital Militar de Paraná, donde Raquel estuvo secuestrada y dio a luz a una parejita de mellizos, en marzo de 1978. La niña es Sabrina Gullino, quien recuperó su identidad en diciembre de 2008. Pero se desconoce qué sucedió con su hermano, así que el juez resolvió desdoblar la causa y seguir la pesquisa porque está probado que el niño nació con vida y fue derivado al Instituto de Pediatría de Paraná por problemas de salud. Por el caso están imputados cuatro de los condenados a perpetua por los desaparecidos en el centro clandestino de Funes: Pascual Guerrieri, Jorge Alberto Fariña, Juan Daniel Amelong y Walter Pagano, más otro oficial del Destacamento de Inteligencia 121, Marino Héctor González y un médico de Paraná: Juan Antonio Zaccaría.
El juez Zonis hizo lugar al requerimiento de elevación a juicio que plantearon los fiscales Mario Silva y José Ignacio Candioti, al acusar a Guerrieri y compañía como autores mediatos de "supresión de estado civil" y "sustracción de menores", que prevé penas de diez años de prisión, aunque si se aplica la última reforma penal podría elevarse a quince años. Los fiscales lograron probar a través de numerosas pruebas de cargo que el Hospital Militar de Paraná era la maternidad clandestina del Segundo Cuerpo. Acreditaron que Raquel Negro fue trasladada desde la quinta de Funes hasta el Hospital Militar, donde en un parto clandestino dio a luz a sus dos hijos: una niña y un niño. La niña recuperó su identidad en 2008: es Sabrina Gullino. "Y con respecto al niño seguirá la investigación porque está probado que nació en el hospital y luego fue derivado al Instituto de Pediatría de Paraná por problemas de salud", dijo una fuente judicial consultada por Rosario/12.
"Las pruebas son sustanciosas -comentó la fuente-. Hay testimoniales, documentales y periciales, entre ellas la declaración de Eduardo Constanzo, quien sindica a Guerrieri, Fariña y Pagano como los ideólogos del plan para el robo de los bebés de Raquel Negro y menciona que Pagano y Amelong llevaron hasta el Hogar del Huérfano de Rosario una beba que es Sabrina. Lo importante es que hay declaraciones de tres enfermeras del Hospital Militar de Paraná que relatan cómo sucedió este parto clandestino y cómo Raquel Negro estaba privada de su libertad, que tenía un guardia permanente y que las ventanas de la habitación estaban tapadas para que no la vieran. También mencionan la intervención de Zaccaría en los hechos y la orden que dio este médico para que en las planillas del hospital los niños se inscribieran como NN".
"Otro testimonio importante es el de una enfermera del Instituto de Pediatría de Paraná, donde llevaron a los niños después de su nacimiento en el Hospital Militar y da cuenta de esa circunstancia. Los bebés fueron dados de alta el 27 de marzo de 1978 y anotados como ’López, Soledad’ y ’López, NN’, lo cual constituye una irregularidad", agregó la fuente.
En el juicio serán querellantes Sabrina Gullino y su hermano mayor Sebastián Alvarez, la agrupación Hijos de Paraná, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y Abuelas de Plaza de Mayo.
1 de diciembre de 2010
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declaró stella hernández


Pidió que la violación sea reconocida como delito de lesa humanidad. "Lo hago por mí, por todas las compañeras que están muertas o desaparecidas y por las que estando, no pueden hacerlo porque les resulta doloroso", dijo la testigo y actual integrante de la conducción del Sindicato de Prensa.
[José Maggi] Argentina. Stella Hernández era una adolescente de 19 años cuando fue secuestrada por la patota de Feced el 11 de enero de 1977, junto a su novio de entonces Carlos Arroyo, y llevada al Servicio de Informaciones. Este sería sin embargo solo el inicio de un "descenso a los infiernos" que culminaría el 23 de junio de ese mismo año. Y el resultado fue otra mujer, que ayer decidió terminar con la carga enorme que significa un secreto guardado celosamente durante 34 años, para desenterrarlo y confesarlo públicamente frente a su violador: Mario ‘el Cura’ Marcote. Hernández -actual secretaria gremial del Sindicato de Prensa de Rosario- desgranó ayer ante los jueces del Tribunal Oral Federal Nº 1 la violación a la que fue sometida en el SI para después plantear que estos hechos deben ser reconocidos como delitos de lesa humanidad, en el marco del plan de exterminio. "No eran casos aislados, Marcote era el violador serial del Servicio, y esta era una forma más de humillación, de denigración para doblegarnos. No eran errores, eran cosas planificadas. Lo hago por mí, por Juani Bettanín, por todas las compañeras que están muertas o desaparecidas y no lo pueden denunciar y por las que estando, no pueden hacerlo porque les resulta doloroso". Las lágrimas cerraron el pedido de Stella, tanto de un lado como del otro del grueso blíndex que separa la sala de audiencias del público. Es que gran parte del relato de Stella también estuvo ligado a los últimos días de vida de su compañera de cautiverio Marisol Pérez, hermana de la ex concejal justicialista Iris Pérez, que se contaba entre el público. Stella aseguró que a Marisol la entregó Ricardo Chomicky, y que fue asesinada el mismo día que Analía Urquizo, en enero de 1977.
Un grupo encabezado por Carlos Altamirano la sacó de los pelos de su casa. Se llevaron a Arroyo, quien era su novio por entonces, y a gran parte de su familia. "Me subieron al auto en la parte trasera, vendada, tomaron por Ayolas y por San Martín, iban disparando al aire, hasta que llegamos a la Jefatura. Me llevan a empujones al Servicio de Informaciones, donde me recibieron con un puñetazo brutal en la panza, al que yo respondí con un inocente ’no me peguen’. Como respuesta obtengo una cachetada más fuerte aún, que cada vez que la recuerdo me duele más. Esos son los recuerdos de ese momento haber subidos unos escalones y los golpes, las trompadas, los gritos. Fue un verdadero ascenso al infierno".
Stella recordó a "la gallega María Concepción Gracia del Villa Tapia, la Piky, a quien la torturaron bárbaramente, a Daniel Roche, el Rafa". Una noche me vienen a buscar el Cura Marcote, y Carlitos el Joven, (porque había otro Carlitos, que era el Viejo, que era Gómez) y me hicieron pasar primero por una oficina, luego por la sala de torturas, para finalmente llevarme a una pieza donde el Cura me obligó a desnudarme y me violó". "Yo solo lloraba, lloraba y lloraba. Esa fue mi única forma de defensa", recordó Stella con sus ojos llenos de lágrimas al igual que gran parte del público, entre los que se encontraban su compañero Juanjo Vitiello, dirigentes gremiales como Edgardo Carmona del Sindicato de Prensa y Sonia Alesso de Amsafé.
"Después me tiraron de nuevo en el Boulevard Perdiste" como habían bautizado el espacio donde se esperaba la tortura, y donde dejaban maltrechos a los detenidos. "Se me acercó el Cady Chomicky y Nilda Folch y me preguntaron si lo quería denunciar ante el jefe Guzmán Alfaro y me llevaron a su oficina. Hablé con él, le relato lo que me había pasado y
lo llama al Ciego Lofiego, y me pide que repita el relato. Lo traen a Marcote, me piden que me saque la venda y le digo que es él. Por eso lo conozco bien, porque Guzmán me hizo sacar la venda. Guzmán me dijo que estas cosas no pasaban en el SI, que había pasado porque él no estaba, que lo iban a sancionar, pero todo era una gran parodia. Todos en el SI, tanto los represores como los presos supimos que el Cura Marcote era un violador serial, cumplía un rol entre otros."
Stella también relató que el 25 enero de 1977 bajó el Pollo Baravalle y se llevó a Marisol. "Al otro día baja la Polaca Nilda Folch apareció con el vestidito de Marisol puesto y el Cady Chomicky se mostraba con el bolsito de Marisol. Toda esperanza allí se derrumbó".
Hernández cerró su testimonial pidiendo a los presentes, que se quedaran con otra imagen, "no con la del terror de este genocidio atroz sino con el de las presas y presos que pudimos sobrevivir en base a la solidaridad". "Después de salir estudié, me recibí, tuve y tengo amigos, formé una familia, estoy en la conducción del Sindicato de Prensa. Me da mucho orgullo porque pese a todo lo que hicieron no pudieron doblegarnos, la vida es más que la muerte, la vida es una experiencia maravillosa", concluyó.
1 de diciembre de 2010
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caso noble más cerca de la verdad


Caso Noble. Carlotto confía en que las declaraciones de Bandini ayuden a esclarecer el caso.
Argentina. La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, afirmó que espera "hoy más que nunca" que "pueda conocerse la verdad" en cuanto a la identidad de los hijos de Ernestina Herrera de Noble, la dueña del Grupo Clarín, luego de que el ex secretario de Redacción del matutino, Gregorio Bandini, declarara ante la Justicia que "la adopción fue un plan ideado por (Rogelio) Frigerio para contrarrestar el avance de la ex mujer de Noble", en la causa que investiga si Marcela y Felipe fueron apropiados durante la última dictadura militar.
Bandini se refirió a la primera esposa de Roberto Noble -Marta Guadalupe Zapata- y al juicio sucesorio que luego de la muerte del propietario de Clarín la dejaría al frente de la empresa.
"No me sorprende esa declaración porque entre las suposiciones que se han manejado respecto a estas adopciones irregulares era que respondían a una cuestión económica", explicó la titular de Abuelas.
Según Carlotto, esta situación se "sumaría a otros hechos delictivos del grupo, como la compra de Papel Prensa", efectuada durante la dictadura militar y que la justicia investiga si se realizó de manera irregular, incluso si se cometieron delitos de lesa humanidad.
En su declaración de ayer ante la jueza Sandra Arroyo Salgado, el ex empleado de Clarín declaró que Ernestina Herrera -segunda esposa del fundador del diario- "estuvo a punto de perder el diario" por "el juicio terrorífico" que significó la sucesión.
Para Carlotto, la situación de Marcela y Felipe Noble Herrera representa "una trama muy dura", por ser "dos criaturas que se encuentran en medio de especulaciones y manipulaciones de parte de quienes dicen quererlos bien".
"Ojalá que esto contribuya para que quieran voluntariamente poner fin a esta situación que lleva casi 10 años", se entusiasmó la presidenta de Abuelas y confió en que "le digan a la jueza que se quieren extraer sangre y se la analice en el Banco Nacional de Datos Genéticos, que es donde la ley establece".
"Qué bueno sería que se aporten nuevas muestras de sangre para terminar con tanta especulación y que por fin las abuelas podamos saber si son los nietos que estamos buscando", afirmó Carlotto.
1 de diciembre de 2010
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mucho más que chismes


columna de lísperguer
Debate sobre consecuencias de difusión de cables secretos.

Los cables revelan mucho más que chismes y su divulgación debería acarrear consecuencias para muchos de los implicados. Con lo que supimos hoy sobre España -que la embajada de EUA presionó a ministros como Moratinos (RREE) y López Águila (Justicia) y, con estos, a la vez a la vicepresidenta de la Vega, al fiscal general y otros jueces de la Audiencia para archivar la causa por homicidio en 2003 del fotógrafo español José Couso por tres soldados estadounidenses-, es dudoso que Moratinos y los otros tengan algún futuro político. (La Audiencia la archivó en 2006). El rompimiento de la confianza es demasiado profundo. Probablemente arrastrará en su caída al propio Zapatero, que está muy al borde del abismo. Los cables muestran una tal falta de ética e intromisión, y un nivel de subordinación de las autoridades españolas, que es difícil creer que no vayan a tener más consecuencias que excusas y lamentos.
lísperguer

uruguayos reclaman verdad y justicia


Miles de uruguayos reclaman "verdad y justicia" para crímenes de la dictadura.
Montevideo, Uruguay. Más de 10.000 uruguayos marcharon hoy en silencio por el centro de Montevideo para reclamar "verdad y justicia" para los crímenes cometidos durante la dictadura militar (1973-1985) como paso imprescindible para la "reconciliación".
Ciudadanos de toda edad y condición, entre ellos el presidente del país, José Mujica, participaron en esta décimo quinta Marcha del Silencio, con la que cada 20 de mayo desde 1995 se recuerda a los detenidos desaparecidos y a las personas asesinadas a manos de las Fuerzas Armadas y la Policía bajo el gobierno militar.
La marcha recorrió la principal arteria de la capital presidida por el lema "Sin la verdad ni la justicia no hay reconciliación".
En medio de un silencio solo roto por la lectura de los nombres de las víctimas de la represión, cuyas fotografías acompañaron la marcha, los manifestantes también pidieron el fin de la Ley de Caducidad, que impide juzgar a los militares y policías acusados de violar los derechos humanos durante la dictadura.
Esta ley, aprobada tras el regreso de la democracia al país en 1985, fue sometida a referéndum en Uruguay el año pasado, pero pese a la intensa campaña dirigida por el sindicato Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT) y las asociaciones de víctimas, la propuesta de anularla no recibió los votos suficientes.
Aun así, tanto desde el oficialista Frente Amplio como desde las organizaciones sociales se sigue exigiendo su eliminación, al ser una norma que impide hacer justicia "sobre unos crímenes imprescriptibles", explicó a Efe el diputado Luis Puig.
Marta Passelle, de la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, organización que convocó la manifestación, señaló a Efe que el objetivo de esta edición sigue siendo el mismo que hace 15 años: "reclamar la verdad" a aquellos que la siguen ocultando.
"Estamos en la búsqueda de la verdad, y solo puede haber reconciliación hasta que ésta se conozca. Ya lo dijimos en otras marchas y lo seguimos diciendo ahora: la verdad sigue secuestrada mientras no se conozcan los hechos y mientras nuestros familiares sigan desaparecidos", afirmó Passelle.
La dirigente de la organización apuntó que son los militares "los que saben lo que ocurrió", y que si no lo cuentan es por una decisión de sus dirigentes.
"Ellos sabrán lo que hacen, pero está claro que tendrán que cambiar esa postura si quieren que la sociedad uruguaya los acepte de una vez por todas", señaló.
La marcha de este año fue precedida anoche por un mensaje de la Asociación de Familiares de Desaparecidos que fue transmitido en cadena de televisión nacional, un hecho sin precedentes en la historia del país.
En la transmisión la organización pidió a los ciudadanos que acudieran a la manifestación para seguir luchando por "encontrar la verdad que perversamente" aún se oculta a manos de las Fuerzas Armadas.
Ese mensaje había despertado gran interés en Uruguay, tanto por ser el primero que se realizaba por televisión como por la polémica desatada entre la organización y el presidente del país, José Mujica, por las intenciones del mandatario de acercar posturas con los militares en aras de la reconciliación nacional.
La polémica, sin embargo, no tuvo lugar en la marcha, a la que Mujica, quien hoy cumplió 75 años, acudió acompañado de su esposa, la senadora Lucía Topolansky, y en la que caminó entre la multitud como un ciudadano más.
La Marcha del Silencio recuerda el asesinato el 20 de mayo de 1976 de los legisladores Zelmar Michelini, del izquierdista Frente Amplio, de Héctor Gutiérrez Ruiz, del Partido Nacional, y de los militantes de la guerrilla tupamara Rosario Barredo y William Whitelaw.
Los cuatro fueron secuestrados en Buenos Aires antes de ser asesinados, un crimen por el que ya fueron procesados y condenados el ex dictador Juan María Bordaberry y su entonces ministro de Asuntos Exteriores, Juan Carlos Blanco.
Cifras oficiales sitúan en 37 las personas desaparecidas en la dictadura, mientras que organizaciones de defensa de los derechos humanos apuntan que son más de 200.
1 de diciembre de 2010
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intromisión permanente


Guillermo Teillier (PC) afirma que filtración de documentos descubre ’intromisión permanente’ de EE.UU.
Valparaíso, Chile. El diputado y presidente del Partido Comunista (PC) Guillermo Teillier (PC) afirmó este miércoles que la filtración de los más de 250 mil documentos de distintas misiones diplomáticas de Estados Unidos que fueron difundidos por el sitio electrónico Wikileaks, dan cuenta de una intromisión norteamericana permanente en los asuntos internos de los países.
Aquí hay una intromisión permanente en los asuntos internos de los países, esto que está ocurriendo hoy deja al desnudo un sistema que se entromete en los asuntos internos de los países para tratar de hacer que adopten sus posturas y es lo que hace Estados Unidos; se está desnudando esa situación, esgrimió el legislador.
Tellier comentó que algunos dicen que tal vez es un delito filtrar lo que se llaman informaciones secretas o de alta seguridad, puede ser, pero yo creo que por una parte es bueno que se haga para que la gente sepa que hay una intromisión de Estados Unidos en los asuntos internos de todos los países de América Latina y del mundo entero.
Consultado sobre que algunos gobiernos han planteado la renuncia de la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, el diputado argumentó que es evidente que aquellos responsables debieran responder, al Presidente Nixon lo echaron por haber grabado conversaciones del Partido Demócrata y eso era un asunto interno y aquí que están haciendo espionaje e investigaciones de lo que hace la gente en todo el mundo; es un asunto muchísimo más grave, así que no solo debiese denunciar Hillary Clinton, sino que algunos otros más. Deben dejar de actuar con arrogancia y dejar de decir que esto es un crimen que atenta contra la seguridad, recalcó.
El diputado sostuvo además que el gobierno debe entregar toda la información que tenga al respecto, planteando que el Ejecutivo quizás ya conoce el tenor de los comunicados, nosotros no, pero el que exista una acción como esta contra nuestro país, merece que el gobierno condene esta forma de actuar y segundo, tiene que aclararle muy bien al país que es lo que dicen estos documentos, esto ya no puede ser un secreto, aseguró.
1 de diciembre de 2010
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protestan ex reclutas de la dictadura


Ex reclutas de la dictadura protestaron por calles de Santiago.
Santiago, Chile. Santiago de Chile, 30 nov (EFE).- Unos 500 ex reclutas de la dictadura militar chilena, marcharon este martes por las calles del centro de Santiago, en protesta por sueldos e imposiciones impagas entre 1973 y 1990, los 17 años que duró el régimen militar.
El grupo representa a miles de ex soldados que realizaron su servicio militar durante la dictadura, y que excedieron los años legales, sin recibir sus ingresos legales.
Todos ellos, agrupados en la "Unificación de ex soldados conscriptos (reclutas) de Chile" que reúne al 90 por ciento de las agrupaciones de reclutas del país, han intentado reunirse con el Ejecutivo, que se había comprometido a resolver sus demandas.
Según el presidente de la entidad, Rubén Cornejo, "hubo soldados que estuvieron tres, cuatro y hasta cinco años haciendo el Servicio Militar obligatorio, sin recibir los pagos respectivos".
Iván Rojas, secretario de los ex reclutas de la comuna de Maipú justificó la movilización porque según dijo a Radio Biobío llevan "años esperando una respuesta, a pesar de haber sostenido reuniones con los presidentes (Ricardo) Lagos y (Michelle) Bachelet".
Cornejo dijo a los periodistas que fue difícil acercarse a La Moneda para entregarle una carta al ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, debido a la fuerte presencia policial.
El dirigente exige que el Gobierno indemnice a los ex soldados y les entregue una pensión por los servicios prestados al Ejército durante el régimen militar (1973-1990).
El ex recluta también se refirió a ex soldados que resultaron mutilados en actos de servicio y que hoy necesitan ayuda.
En Chile, medio millón de ex reclutas comparten el mismo problema, pero son cerca de 80.000 los que están agrupados en dicha organización.
Según los dirigentes de la entidad, muchos soldados fueron torturados y asesinados por los militares por no acatar órdenes de sus superiores.
Cornejo dijo que la mayoría de los abusos fueron de daños morales que involucra todo lo que es daño psicológico, estrés postraumático, abusos, torturas, malos tratos "y alejamiento de nuestras familias, a más de 100 kilómetros de distancia".
Varios de los que marcharon hoy dijeron que fueron obligados a torturar y manifestaron su temor de hablar sin estar asesorados por abogados.
"Éramos niños y jóvenes y si no cumplíamos las órdenes nos asesinaban", dijo a Efe uno de los ex reclutas que marcharon hoy y explicó que muchos de ellos podrían dar paraderos de donde fueron arrojados cadáveres pero necesitan "ayuda legal".
1 de diciembre de 2010
©noticias 123
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