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el patrón de sierra nevada


’El Patrón’ y la Sierra Nevada de Santa Marta. A la sombra de la marimba y la coca, Hernán Giraldo reinó sobre Santa Marta y la Sierra Nevada por más de tres décadas. Dinero, armas, amigos políticos y comerciantes garantizaron su feudo durante más de dos décadas.
Colombia. Una tarde de 1969, Hernán Giraldo Serna, un joven de 20 años de edad quien venía huyendo de la violencia bipartidista de su natal San Bartolomé, en Caldas, llegó a la estación de tren de Santa Marta, con unas cuantas pertenencias.
En los setenta muchos veían a Santa Marta como el nuevo Dorado. En la Sierra Nevada habían tierras disponibles y estaban alejadas de la violencia. Algunos colonos se dedicaron a la comercialización de madera y otros arrendaron sus brazos a la bonanza marimbera, que llegó con los guajiros y sus aliados samarios y barranquilleros a inundar de millones de dólares la región.
"La marimba ayudó en muy pocos años a la colonización de la Sierra, pero los sembradíos de café estaba por encima. La tierra óptima estaba por encimas de los 1.500 metros. La población de las veredas se triplicó, eran regiones muy apetecidas por tener excelentes condiciones naturales y estar alejadas de la vigilancia policial", cuenta un colono entrevistado en 1988 por el sociólogo Alfredo Molano.
La bonanza trajo muerte; muchos campesinos eran asesinados para robarle su carga, la misma suerte corrían  labriegos para no pagar sus jornales. Los Guajiros eran amos y señores del negocio, tenían los contactos, los puertos de embarque para enviar droga, el dinero y las armas.

Los Primeros Pesos
En ese ambiente, Hernán Giraldo empezó ganándose unos pesos como recolector de café en fincas de la vereda Río Piedras. Sin embargo ‘El Caldense’, como lo llamaban en ese entonces, rápidamente vio que el futuro estaba en la madera. Compró unos serruchos y motosierras y se internó en la montaña. Con su primer pago compró un Toyota modelo 1970, que aún conserva su familia.  
Pero Giraldo era ambicioso, con algunos paisanos creó Los Chamizos, un grupo de vigilancia privada, que empezó a delinquir en el mercado de Santa Marta, en donde supuestamente le prestaba seguridad a los dueños de tiendas y abarrotes.
Lo primero que hicieron fue amenazar y asesinar a delincuentes comunes. De esta manera, Giraldo se impuso como ‘El Patrón’, el protector del mercado.
Esta imagen le sirvió para consolidarse en la Sierra, donde creó cooperativas entre los campesinos  del interior o ‘cachacos’, como llaman en el Caribe la gente del interior, que vendían sus productos en la plaza de Santa Marta.
Bajo esa sombra, las autoridades  iniciaron las primeras investigaciones judiciales en su contra. En 1989, en un operativo relámpago, el jefe paramilitar fue arrestado por el DAS. Pero sus días en la cárcel fueron breves. El paramilitar fue liberado gracias a sus contactos políticos y, según recuerdan muchos samarios, fue recibido en el aeropuerto de la ciudad por cientos de personas y una banda papayera, pagada por una de las familias más influyentes de la ciudad.

El Camino a la Sierra
A su regreso de Bogotá, Giraldo y sus hombres estaban en la mira de la policía. Con varios de ellos se internó en la Sierra y empezó a enfrentarse con la guerrilla y con los Guajiros, capos de la marihuana, para apoderarse del negocio.
Las primeras veredas a las que llegó fueron el Mamey y Machete Pelao, ambas con presencia de las Farc. En el primer enfrentamiento con los guerrilleros, Giraldo asesinó él mismo a tres personas, supuestamente colaboradores de la guerrilla. Según le contó a VerdadAbierta.com una persona cercana a Giraldo, dejó a uno vivo, para que contara lo ocurrido y  dijera que habían llegado las Autodefensas del Mamey.
En una investigación de la Universidad del Magdalena, varios colonos que acompañaron a Giraldo desde finales de los setenta recordaron que ‘el Patrón’ empezó a ser temido por su participación en masacres en Buritaca y en Perido Aguado, dos veredas de la Sierra. Alias ‘Ramón’, un desmovilizado, contó que Giraldo "mandaba a buscar a los peces gordos y los citaba a reuniones y en esas reuniones los mataba. Así fue como  ‘el Patrón’ pudo ganar el poder y controlar toda esta vaina".
Protegiendo a sus paisanos ‘cachacos’ y amansando a bala a los capos de La Guajira, Giraldo, poco a poco, construyó su reino desde Palomino -en La Guajira-, hasta Guachaca, Calabazo, Buritaca, Machete Pelado, veredas cercanas de Santa Marta, puntos de contacto claves adonde llegaban caravanas de mulas cargadas de droga para encontrarse con lanchas que la sacaban al mar.

Las Farc contra Giraldo
La respuesta de la guerrilla a la incursión de Giraldo en la zona no se hizo esperar. La guerra trajo más violencia y Giraldo fue objeto de atentados en tres ocasiones, según le contaron personas cercanas del ex jefe ‘para’ a VerdadAbierta.com.
El primero fue planeado por un compadre de Giraldo. Aunque ‘El Patrón’ era padrino de una de sus hijas, no estaba de acuerdo con el enfrentamiento con las Farc.
El compadre se alió con unos familiares y amigos de la guerrilla y botaron un granada al carro donde se suponía que estaba viajando Giraldo. ‘El Patrón’ desistió a último momento viajar y se salvó del atentado. Sin embargo unas gemelas de 10 años y otras dos personas murieron por la explosión.
La segunda vez que Giraldo sobrevivió atentado fue cerca de la vereda El Mamey. El paramilitar había estado bebiendo y decidió irse después de las nueve de la noche a dormir a una de sus fincas. La guerrilla había estado esperándolo todo el día junto a una quebrada. Cuando llegó la caravana de Giraldo emboscaron la caravana disparándole al primer carro, en el que se suponía siempre viajaba.
Pero ese día el vehículo en el que se desplazaba ‘El Patrón’ se quedó atascado en el barro y otro carro tuvo que adelantársele para jalarlo. La guerrilla mató a cuatro de sus guardaespaldas, pero a él no le pasó nada.
El tercer atentado fue mucho mejor preparado. La guerrilla plantó minas hechizas en la trocha que comunica las veredas de El Mamey y Quebrada del Sol para detonarlas a su paso. También instaló sus hombres a lado y lado de la carretera para que dispararan y evitar que escapara.
Los guerrilleros esperaron por tres días el paso de Giraldo. El santo y seña era aguantar el paso de la caravana para estallar los petardos y emboscar. El ruido y la metralla de las bombas dejarían confundidos a Giraldo y sus hombres.
Sin embargo, esa tarde tampoco sería el día de la muerte de Giraldo. En la caravana de tres camionetas Toyota Hilux, Giraldo iba en el medio, manejando. Al paso del primer vehículo uno de los guerrilleros detonó los explosivos, antes de lo planeado.
Giraldo, aturdido, logró escaparse por una quebrada junto a ‘Chaparro’, uno de sus hombres. Dos de sus escoltas y un guerrillero murieron en el combate.

‘El Patrón’ del Mercado
En paralelo a sus negocios en la Sierra, Giraldo se volvió cada vez más cercano a un grupo de comerciantes del interior del país que dominaban el mercado de Santa Marta; ellos poseían los graneros más grandes y que tenían un gran poder económico  en la ciudad, donde no había supermercados. La alianza fue fundamental para que el paramilitar consolidara su poder.
La ‘marimba’ dejó, además, un legado que fue terreno fértil para las primeras autodefensas: una sociedad donde primaba la ley del más fuerte. Las élites y la fuerza pública, completamente permeadas por el dinero fácil y la corrupción, y cientos de colonos dispuestos a lo que fuera para ser ricos.
El comercio se agrandó y con la apertura del comercio con Venezuela y Aruba, comenzaron a llegar contrabando que transitaban sin problemas desde La Guajira, con la bendición de Giraldo, hasta Barranquilla. Además, según le contó a VerdadAbierta.com un desmovilizado, con la bonanza de la marimba y después de la coca, el caudal de clientes para los graneros del mercado creció. "Había más de nueve mil personas en la Sierra raspando, y 10 familias que tenían el monopolio comercial para alimentarlos", aseguró.
Giraldo también tenía un interés estratégico para controlar el mercado. Un ex ‘para’ dijo: "los mercados son como las cárceles, todo se sabe: quién compra, para donde va y qué compra. Todos los jeeps que iban para las veredas con víveres, salían del mercado".
Según varios samarios consultados por VerdadAbierta.com, el mercado era también donde la gente iba a poner quejas, a denunciar, a cobrar deudas o incluso a buscar sicarios.

De la ‘Marimba’ a la ‘Coca’
En los noventa Hernán Giraldo era ya el hombre más respetado de la Sierra Nevada, era ‘El Patrón’, ‘El Viejo’. Sin embargo, con el impulso que le dio el tráfico de cocaína, sus tentáculos se extendieron mucho más allá.
En 1995 cambio de nombre a sus Autodefensas del Mamey y las rebautizó como las Autodefensas Campesinas del Magdalena y La Guajira (ACMG), por su incursión a este departamento, logrando rodear la Sierra, desde Dibulla en La Guajira, hasta Minca. Un cinturón de ‘paras’, que logró mantener la guerrilla alejada de Santa Marta, un sector de la sociedad no sólo lo veía como un capo, sino como el protector de sus fincas, plantaciones de café y banano y complejos turísticos.
Un desmovilizado, de acuerdo con la investigación de la Universidad del Magdalena, explicó que la bonanza ‘marimbera’ ya había dejado todo listo: las redes de transportes, los puertos de embarques y las pistas clandestinas.
Así, en poco tiempo, Giraldo ganó mucho dinero, no sólo cultivando y cuidando laboratorios de ‘coca’, también escoltando envíos que venían de otras regiones.
En 2001, fuentes de inteligencia calcularon que el 40 por ciento de las exportaciones de cocaína pasaban por el territorio de Giraldo por un valor de cerca de 1.200 millones de dólares anuales.

La Conquista Política
En la década del noventa su poder era tal que además controlaba la política en la Sierra y sus alrededores. Tenía dólares, armas y miles de votos de las veredas y corregimientos de Santa Marta que dominaba.
En una  investigación de la Corporación Nuevo Arco Iris, "Ilegalidad, control social y paramilitar en el Magdalena", analizó que, con la Constitución de 1991 y las primeras elecciones para alcaldes y gobernador, se consolidó indirectamente el control de Giraldo en el departamento: "las autodefensas necesitaban tolerancia y apoyo político y los candidatos requerían unas elecciones sin sorpresas electorales".
"Inicialmente los políticos iban a la Sierra en busca de votos. Después yo me reunía con las juntas de acción comunal, discutíamos unos nombres y entre todos escogíamos un candidato por quien votar", indicó Hernán Giraldo en una versión libre de septiembre de 2007.
Entre la lista de políticos que entregó el ex jefe ’para’ y varios desmovilizados de su estructura, está gran parte de la dirigencia samaria de los noventa: los ex gobernadores Miguel Pinedo, José Domingo Dávila y Trino Luna; los ex alcaldes Hugo Gnecco Arregocés y José Francisco Zúñiga Riascos; los ex representantes a la Cámara Edgardo Vives Campo, Enrique Caballero Aduén, Alfonso Campo Escobar y Luis Eduardo Vives Lacouture; y ex concejales como Euclides Gómez, Guillermo Rueda Vesga y Romualdo Macías.
La violencia de los ‘paras’ golpeó sindicalistas, miembros de la Unión Patriótica, militantes comunistas y ambientalistas. El dominio feudal que acumuló Giraldo llegó a su apogeo a finales de los noventa. Tenía un poder casi ilimitado en la Sierra, controlaba zonas neurálgicas en Santa Marta, tenía un peso determinante en la política local y llegó a ser considerado por la revista estadounidense Newsweek como "El próximo Escobar".
En la capital de Magdalena aún recuerdan el asesinato el 23 de diciembre de 1992 de Ricardo Villa Salcedo, abogado defensor de derechos humanos, columnista y dirigente político del Partido Liberal y luego de la Alianza Democrática M-19. Llegó a ser concejal, diputado y en sus últimos años congresista. Sus denuncias por la ocupación ilegal de tierras en la zona turística de Pozos Colorados en Santa Marta lo opusieron a numerosas familias tradicionales de Magdalena.
Pero su ambición se estrelló cuando cambió el siglo con los intereses de peces más gordos que él: la máquina de guerra de los Castaño, Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, lo doblegaron en una guerra en la que perdió su soberanía y muy poco pudo hacer por mantener su hegemonía.
19 de noviembre de 2010
18 de noviembre de 2010
©verdad abierta
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golpe en chile lo ordenó eua


columna de lísperguer
Nuevos documentos demuestran que EUA apoyó golpe pinochetista. En realidad, lo ordenó.

Vaya. Todos sabemos que EUA no se limitó a apoyar la dictadura de Pinochet, sino en realidad la ordenó. Desde antes de la investidura del presidente Allende que EUA había elaborado planes para impedir o derrocar su gobierno. El primer atentado terrorista ideado y ordenado por EUA fue el asesinato del comandante en jefe René Schneider en octubre de 1970. El atentado fue ejecutado por el grupo fascista Patria y Libertad, con la ayuda de militares. Por el asesinato recibieron 50 mil dólares. El golpe de estado fue ordenado y pagado igualmente por EUA. Pinochet recibió 2 millones de dólares. Los 2 principales traidores (Pinochet y Contreras) fueron pagados por EUA. Por esto resulta incomprensible que Chile no demande judicialmente ni exija reparaciones a EUA, e incomprensible que no procese a los militares implicados por traición a la patria. Con los pinochetistas, EUA es responsable del asesinato de más de tres mil chilenos. No lo olvidemos.
lísperguer

exdirectora del das pidió asilo


Se confirma pedido de asilo político de María del Pilar Hurtado. El embajador de Panamá en Colombia, Ricardo Anguizola, confirmó que el jueves la exdirectora del DAS hizo la solicitud. Exdirectora se encuentra en Panamá.
Colombia. Este viernes se conoció el pedido de asilo político en Panamá por parte de la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado. La solicitud fue confirmada por el embajador de Panamá en Colombia, Ricardo Anguizola.
"En efecto, el día de ayer (María del Pilar Hurtado) presentó una solicitud de asilo, que en este momento el gobierno nacional (de Panamá) está evaluando y que a su momento dará a conocer qué decisión toma en torno a esa solicitud", dijo el diplomático a Caracol Radio.
Sobre cuáles fueron los argumentos en los que Hurtado se basó para hacer la solicitud, el embajador dijo desconocerlos, pero advirtió que si fue aceptada para su evaluación es porque cumple con los requisitos básicos. Así mismo, señaló que la decisión de conceder o no el asilo político a Hurtado es una función autónoma del gobierno de Panamá.
La noticia se da en medio de las investigaciones sobre las ‘chuzadas’, en donde cada nueva revelación sobre el escandaloso hecho involucra más a Hurtado.
Cabe recordar que hace apenas unos días se conoció que la exdirectora del DAS estaba en Panamá por asuntos de negocios, lo que no despertó sorpresa, pues hasta ahora no existe, dentro del proceso de investigación, ningún impedimento para que salga de Colombia.
Inicialmente, el abogado de Hurtado en Colombia, Jaime Camacho, aseguró a Caracol Radio que no podía desmentir, pero tampoco corroborar, que María del Pilar Hurtado hubiera pedido asilo político en Panamá o en cualquier otro país.
Si María del Pilar Hurtado recibe el asilo político serían varias las personas clave en el escándalo de las ‘chuzadas’ que estarían fuera del país.

María del Pilar Hurtado, el DAS y las Chuzadas
Cargo: Ex directora del DAS
Caso: Espionaje del DAS
Estado de su investigación: Ha declarado ante la Fiscalía.

Hechos
Según Fernando Tabares, "todo se inicia después de la posesión de la doctora María del Pilar Hurtado como directora del DAS, el 31 de agosto de 2007". Tabares dice que por instrucciones de Hurtado se dedicaron a hacerles inteligencia a magistrados de la Corte Suprema. La Fiscalía y la Procuraduría tienen también una serie de correos internos del DAS en los que la ex subdirectora de Operaciones Martha Leal le reportaba a Hurtado unas investigaciones irregulares contra el abogado Ramiro Bejarano y el ex presidente de la Corte César Julio Valencia. "Me enteré por palabras de Leal que Hurtado le había ordenado esas diligencias en cumplimiento de instrucciones de la Casa de Nariño con el fin de apoyar la labor que realizaban los abogados defensores del presidente...", dijo Tabares a la Fiscalía al referirse a ese hecho concreto.
Según los correos internos cruzados entre la cúpula del DAS, es claro que el espionaje contra miembros de la Corte no se había limitado al episodio de indagar sobre el viaje a Neiva. Sobre este último hecho Hurtado también aparece mencionada en la investigación de la Fiscalía, ya que les ordenó a sus subalternos hacer el seguimiento de los magistrados y participó en reuniones para recibir y cruzar información sobre ese caso con la Uiaf. Hurtado también deberá explicarle a la justicia por qué y para qué aceptó infiltrar a funcionarios del DAS dentro de la Corte con el fin de grabar las reuniones privadas de los magistrados, hechos que ya han sido confesados por quienes fueron sus jefes de Inteligencia y Contrainteligencia y por aquellos que participaron en la infiltración.

Defensa
Hurtado ha dicho que es "un chivo expiatorio" y en su defensa ha sostenido que nunca ordenó el seguimiento a magistrados o miembros de la Corte. Afirma que simplemente cumplió un requerimiento hecho por Bernardo Moreno encaminado a saber si un polémico abogado, presuntamente relacionado con la mafia, estaba infiltrando a la Corte Suprema.
19 de noviembre de 2010
©semana
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habló juana muñiz barreto


El testimonio de Juana Muniz Barreto en el juicio a Patti, Bignone y otros represores. La hija de Diego Muñiz Barreto, asesinado en 1977, recordó la trayectoria del ex diputado, relató cómo fue perseguido y lo que pasó su familia. Dijo que su padre pudo enviar mensajes desde la cárcel de Escobar y allí reveló que quien lo había secuestrado era Patti.
[Alejandra Dandan] Argentina. "El 6 de marzo de 1977, cuando mataron a mi papá, yo tenía 15 años, Diego 13 y Antonio 11", dijo Juana Muniz Barreto al Tribunal. "Mi mamá nos reunió, nos dijo que lo habían matado, hasta ese momento estaba desaparecido. Fue un desastre para toda la familia, todo estaba conmocionado. Lo único que yo le preguntaba a mi mamá era si iba a poder seguir bailando, porque hacía la escuela de ballet, pero lo que quería decirle era si iba a poder continuar con la vida."
Juana siguió hablándoles a los jueces del Tribunal Oral de San Martín. Sentada, con voz temblorosa. Antonio lloraba en un rincón, dijo. Diego mataba mosquitos con un cucharón contra el techo. "Estábamos los tres congelados –dijo–, pero para nosotros no fue una sorpresa: esperábamos la noticia." Una de las juezas tenía la cara bañada en lágrimas, como Juana.
Así comenzó la tercera etapa del juicio a Luis Abelardo Patti, Fernando Meneghini, Martín "El Toro" Rodríguez, Reynaldo Bignone y Omar Riveros. Esos cinco represores acusados del asesinato del ex diputado Diego Muniz Barreto y del intento de homicidio de su secretario Juan José Fernández. Juana habló sin parar, sin dejar de respirar cortado. "Me gustaría contarles quién era mi papá –se adelantó– y por qué sabíamos que iban a matarlo."
Muniz Barreto tenía 43 años cuando lo mataron. Era hijo de Sacarías Antonio, un coleccionista de arte, y de Jacoba Delia Bunge, muy loca en el sentido más bonito, dijo Juana: era huérfana, había sido criada en un internado inglés y era muy inglesa con sus hijos. Diego tenía cuatro hermanos: Antonio, que estaba en San Pablo; Jovita, muy relacionada por la familia Martínez de Hoz y a la que Diego aludió en uno de los mensajes que logró enviar cuando estuvo secuestrado en la cárcel de Escobar. En el mensaje ya había dicho que Patti era el que los tenía y pedía que Jovita hablara con Joe –por el ministro de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz– para sacarlos. El tercero de esa línea de hermanos era Diego, el más rebelde, y luego estaba Emilio, el menor.
Diego se casó con María Teresa Escalante, con la que tuvo a sus tres hijos. La familia pasó una temporada en Mar del Plata, donde Diego había nacido: "Las últimas vacaciones de mi papá, en enero del ’77, fueron en Mar del Plata. Mi papá tenía una empresa de pesca, vivimos ahí durante un tiempo y después nos mudamos a un departamento frente a la Plaza San Martín".
Juana escuchó hablar de política en 1971. Se acordó de una noche en la que su padre, que era muy buen cocinero, invitó a sus amigos a cenar. Durante la velada, les pidió a los hijos que se presentaran en fila. Juana, que ya estaba en pijama, se presentó como Juana Muniz Barreto, rosista y peronista. Lo mismo Diego y Antonio. "Los amigos se rieron y yo no entendía qué les hacía gracia, pero la gracia era que un Muniz Barreto no podía ser rosista y peronista, pero eso estaba mostrando el giro ideológico de 180 grados que estaba haciendo mi padre: que de asesor de pesca de Onganía en la Junta Militar había pasado a la Juventud Peronista. Viniendo de una familia tan tradicional, al principio causó risa", contó Juana, que es arquitecta pero no ejerce, colabora en moda y diseño en el diario La Nación. Y estaba ahí, ayer, hablando de su vida.
El departamento de la calle Posadas al 1200 empezó a mostrar aquellos cambios. Diego denunciaba a los grupos económicos con su nombre y su dirección. O sea –dijo Juana–, era un blanco muy identificable. A fines de 1972 cayó preso en Devoto. "Eduardo Luis Duhalde y Rodolfo Ortega Peña lo sacaron, pero él, lejos de quedarse callado, denunció el trato a los presos políticos."
En febrero de 1973 le pusieron una bomba que no estalló. El 11 de marzo entró como diputado al Congreso. Y Juana dijo: "Estoy muy orgullosa por eso". Renunció cuando intentaron hacerle firmar un proyecto de leyes represivas y, con él, renunciaron ocho diputados. Ortega Peña ocupó la banca. A esa altura, se sabían perseguidos. No podían hablar con extraños o abrir correspondencia. Habían puesto una puerta blindada y dos policías se instalaron enfrente con largavistas.

Cerca del Golpe
La madre de Juana tenía miedo de que a sus hijos les pasara algo, pero finalmente entendió "que era nuestro papá y que a nosotros no nos podía impedir que lo siguiéramos viendo, por eso estuvimos con él casi hasta que se lo llevaron. Empezó a cambiar de look, se dejó crecer el pelo y la barba la tenía de color naranja". Con esa pinta de hippie, dijo Juana, un día fue a buscarlos con un sombrero de paja y unas pulseras de mostacilla.
Todavía siguió un viaje juntos a Mar del Plata. Esas vacaciones de las que Juana había hablado. En esos días locos, como les dijo Juana, ella se dio cuenta muchos años después, mirando los expedientes, de que su padre intentaba conseguir un pasaporte que le denegaron porque su nombre figuraba en una lista de quienes podían pedir asilo en una embajada. "No querían que se fuera –dijo Juana–, lo querían matar."
Diego había estado preso en Escobar durante unas horas, poco antes. Cuando lo soltaron, Juana le dijo: "Te van a matar, te tenés que ir". Pero él le mostró las marcas de los puños y le dijo que no se iba a ir. Ella insistió: "Papá, te van a matar. Yo no podía hacer más de lo que hice: ¡estas bestias hicieron este desastre de mi familia!".
A Diego lo secuestraron el 7 de febrero de 1977, en una carnicería de Escobar, a seis cuadras de la comisaría. Con él se llevaron a Juan José Fernández, su chofer personal y secretario privado. Iban de compras para hacer un asado. En la puerta de la comisaría quedó estacionado el Fiat 128 rural de Diego. Diego no sabía manejar o era un peligro al volante, y el auto lo manejaba Juan José. En esos días, su madre los llamó para darles la noticia. Sabían que estaba secuestrado y que estaba en Escobar y lo sabían porque Diego había mandado unas notas. En esas notas, dijo, decía que lo tenía Patti.
Alguien les avisó que lo habían visto después en Campo de Mayo, cocinando en el casino de oficiales. "Y como era un gran cocinero –dijo Juana–, yo creía que eso era posible, pero no lo estaban tratando nada bien."
A través de Radio Colonia un día supieron de la muerte. Se dijo que había muerto desnucado en un accidente, en un arroyo del Paraná. A través del relato de Juan José Fernández se supo que no fue así. A Diego lo golpearon con un palo en Campo de Mayo, lo mantuvieron 16 días secuestrado, una noche los bañaron y los sacaron vestidos con trajes. A orillas del río Paraná, les inyectaron un líquido para adormecerlos. Los metieron en el Fiat y los lanzaron al riacho. Juan José, que era jugador de rugby, se salvó. En su escape al exilio dejó escrito su relato ante un escribano. Juan José murió en 1985, tenía 37 años. Juana contó lo que le había dicho su gente: Juanjo nunca pudo salir de ese auto.
Los primeros datos del secuestro de Muniz Barreto se publicaron en el Buenos Aires Herald, junto al nombre de Patti. El nombre también apareció en las listas de la Vicaría General de Buenos Aires. Los datos del asesinato salieron en un cable de Ancla y luego en la carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar. "No nos enteramos por Fernández que fue Patti el que se lo llevó –dijo Juana–, sino por las notas que mandaba mi papá."
En su rol de abogado de Patti, Alfredo Bisordi interrogó a Juana. Le preguntó quién se lo había llevado "detenido". Juana lo corrigió: "Secuestrado", doctor. Y dijo: "Es muy diferente, usted lo debería saber". Al final dijo: "Quería decir que, si les resta algo de humanidad, digan lo que pasó, que nosotros tenemos una tumba, pero faltan muchas tumbas. La tumba de mi papá es el símbolo de las tumbas que faltan".
19 de noviembre de 2010
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caso noble, encontraron perfil genético


La Justicia habría encontrado el perfil genético de Marcela y Felipe Noble.
Argentina. El abogado de las Abuelas de Plaza de Mayo, Alan Iud, confirmó esta mañana que los peritos de parte de ese organismo de derechos humanos "ya adelantaron que se habría encontrado un perfil genético" en las muestras de sangre y saliva de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, Marcela y Felipe, lo que permitiría entrecruzarlo con los datos de 2500 familiares de desaparecidos registrados.
Así lo anticipó Iud a la prensa, minutos antes del inicio de la reunión ente la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado y los peritos en el Banco Nacional de Datos Genéticos que funciona en el Hospital Durand.
19 de noviembre de 2010
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pedagogía de la memoria


Como parte de las actividades académicas, la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) convocó a sus docentes y alumnos a difundir y realizar coberturas de las audiencias en los juicios por delitos de lesa humanidad. También buscan acompañar a los testigos y familiares de víctimas.
[Adrián Pérez] Argentina. La Facultad de Ciencias Sociales (UBA) puso en marcha un programa para relevar los juicios donde se juzga a los represores que actuaron durante la última dictadura en Argentina y acompañar a testigos y familiares que se presentan a dar su testimonio. Como práctica de intervención pedagógica, dentro de las actividades curriculares, los docentes y los estudiantes de Sociales fueron convocados para elaborar material de difusión y realizar coberturas de las audiencias en diferentes soportes, escritos y audiovisuales. Los juicios por los crímenes del terrorismo de Estado en los centros clandestinos de la ESMA, Orletti y Vesubio, además del proceso al ex policía Luis Patti, fueron los que comenzaron a registrarse este año. "La iniciativa le da sentido a nuestra tarea como universidad pública y su compromiso con los derechos humanos", expresó María Rosa Gómez, docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación, donde los alumnos trabajan sobre crónicas, notas de color o entrevistas en profundidad.
El proyecto fue impulsado por todos los claustros de la facultad desde abril pasado y la idea de las autoridades es repetir la experiencia el año que viene. La resolución que creó el programa, firmada por el decano Sergio Caletti y votada por el consejo directivo, resaltó la importancia en la construcción de la memoria y la transmisión de la verdad y la necesidad de acompañar a las víctimas de violaciones a los derechos humanos durante las audiencias.
La secretaria de Gestión Institucional de Sociales, Mercedes Depino, consideró que, con esta iniciativa, la facultad se preocupó por construir memoria y profundizar el pedido de verdad y justicia. "Por un lado está la cuestión del acompañamiento a los testigos en los juicios y, por el otro, difundir el cronograma de juicios y las audiencias en el sitio de la facultad" (www.sociales.uba.ar).
María Rosa Gómez, que da clases en el Taller de Expresión III de Comunicación, sostuvo que se decidió incorporar distintos géneros periodísticos como "una práctica que sirve tanto al relevamiento de datos como a la participación concreta en un acontecimiento de una importancia y dimensión históricas". Pensar los juicios como una práctica académica fue, precisamente, uno de los objetivos del proyecto. "Queremos cumplir nuestra función académica, como universidad pública, para que los estudiantes conozcan los hechos recientes trascendentales de la historia argentina", dijo la docente. Se espera difundir las producciones radiales en distintos circuitos, entre ellos la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc). En gráfica se está trabajando para subir las producciones a un blog y, además, se pretende armar un periódico impreso de cuatro páginas, con financiamiento de la facultad, donde se dará difusión a las coberturas, crónicas, entrevistas y columnas de opinión realizadas por los estudiantes. El fiscal Félix Crous, Blanca Santucho y Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA, son algunos de los testimonios recogidos hasta el momento.
A su vez, Gómez reconoció que durante la cobertura de las audiencias los estudiantes "recibieron un fuerte impacto" y quedaron "muy sensibilizados". Pero también "lograron materializar" los testimonios que fueron presenciando. Muchos de esos estudiantes, que no habían nacido durante la dictadura, comenzaron a familiarizarse con las atrocidades cometidas bajo el régimen militar a partir de la cobertura. "Ellos conocían ese pasado a través de sus familias o artículos periodísticos, pero fue a partir de los juicios –señaló la docente– que pudieron comprender que ese horror había sido vivido por esa persona que daba su testimonio."
Una arista aún pendiente del proyecto es la posibilidad de elaborar material de difusión, en soporte informático, sobre los juicios que se están realizando en la ciudad. "Tenemos una propuesta de Hijos para armar una publicación junto con el IUNA", adelantó Depino. Además de esta publicación, a partir del año próximo se espera darles mayor impulso a la cobertura de los juicios para que se sumen más cátedras y estudiantes. "Creemos que recién estamos comenzando a caminar este tema, la facultad está involucrada en la problemática de derechos humanos", concluyó. Además del Taller de Expresión III, también participaron de las audiencias las cátedras Historia social argentina y Análisis de las prácticas sociales genocidas, así como alumnos de Trabajo social.
19 de noviembre de 2010
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madres llevan 1.700 rondas


La Asociación Madres de Plaza de Mayo realizó esta tarde la ronda número 1700 alrededor de la Pirámide de la Plaza, en reclamo por la aparición con vida de sus hijos detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar.
Argentina. "Parece una cifra, pero creo que lo que las Madres hemos logrado en estos 1700 jueves tiene que ver con muchos pero muchos de ustedes: con los que creyeron en las Madres y nos acompañaron en los momentos más difíciles, en los que creyeron en las Madres y están constuyendo maravillas como los Sueños Compartidos", afirmó esta tarde Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. "Las Madres marcamos un camino: no faltar ningún jueves. Cuando llegamos a la Plaza no nos duele nada. Por eso digo que la salud mental está en las plazas, en el trabajo, en la lucha, en las calles, en el pronunciarse, en el hablar, en comprendernos. Basta de mensajitos de textos que ya no nos escuchamos ni la voz, guardénse para los boludos los mensajitos de textos, hablemos, entendámosnos, compañeros", reclamó tras dejar inaugurado el noveno Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos, que organiza la Universidad popular Madres de Plaza de Mayo.
"No es fácil decir que los hijos están vivos, no es fácil asumir esa hermosa responsabilidad de sentir que ellos nos encuentran cuando llegamos a esta Plaza, de sentir que ellos están apoyando lo que hacemos, porque nacieron en ustedes. Nuestros hijos son ustedes. Nuestros hijos nacieron en otros que luchan, y pelean, y que creen en estos sueños maravillosos", agregó Bonafini.
Más adelante, Hebe sostuvo que "esta transferencia de nuestros hijos a otros hijos es lo que nos mantiene fuertes, firmes y convencidas de que la única lucha es ésta, y hoy más que nunca, junto a la querida Cristina. Ella también aprende poco a poco que Néstor está vivo, también en esta Plaza, él también nos acompaña aquí". "Por eso tenemos que aprender a llenar las Plazas, a no quedarnos haciendo muchas reuniones para ver qué vamos a hacer el año que viene. El año que viene es hoy. 2011 es hoy, ’Cristina Presidenta’ es hoy", concluyó Hebe de Bonafini.
"1700 jueves. Quién lo hubiera creído de aquel grupito de locas que enfrentó a la dictadura. No hay en el mundo una organización que haya marchado mil setecientos jueves sin abandonar ninguno", destacaba la invitación de las Madres a la ronda de hoy desde su página de Internet.
Las Madres iniciaron la primera ronda el 30 de abril de 1977. El grupo de mujeres que exigía información acerca de sus hijos desaparecidos estaba encabezado por su fundadora, Azucena Villaflor de Devincenci, y rodeadas por un descomunal despliegue represivo. "Capaz que usted ha venido a la Plaza y nos conoce. Capaz que usted vino alguna vez y nos conoce menos, y a lo mejor usted nunca vino, pero este jueves, aunque a usted le parezca mentira, cumplimos 1700 jueves en la Plaza. Ese mismo día se inicia el IX Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos, a la misma hora, a las 15:30, en la Plaza de Mayo. Acompáñenos", convocaba el mensaje.
19 de noviembre de 2010
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impudicia de jueces pinochetistas


columna de lísperguer
Por el asesinato de 23 personas, juez dicta condena por 6 años.

Es indignante la impudicia con que actúan algunos jueces cuando defienden a los criminales pinochetistas. El de este fallo recurre incluso a conceptos del derecho humanitario internacional para dejar sin castigo a los criminales. El concepto de obediencia debida no corresponde aplicarlo cuando el alto mando de las ffaa había sido apropiado por una asociación ilícita terrorista encabezada por Pinochet. Son momentos en que envidiamos el proceso en Argentina, donde un juez como Zepeda Arancibia estaría probablemente preso por complicidad y encubrimiento (allá acaban de apartar del PJ a 3 jueces por obstruir procesos de ddhh) y donde crímenes como los de Endesa reciben penas que se corresponden con su gravedad (acaban de condenar a varios policías santiagueños a perpetua por el asesinato de un estudiante durante la dictadura). La justicia no está en casa en tribunales.
lísperguer