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el bloque metro y bandas de medellín


La alianza entre el Bloque Metro y las bandas de Medellín. Con trabajo ideológico y formación militar, decenas de jóvenes de las bandas y los combos de la ciudad fueron reclutados para enfrentar a las milicias guerrilleras de la ciudad.
Colombia. El Bloque Metro de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) recurrió al trabajo ideológico y a la formación militar en una escuela ubicada en Angelópolis, suroeste de Antioquia, y de esta manera manejar a las bandas de Medellín para reforzar la guerra que empezaba a librar contra las milicias urbanas de la guerrilla en diversos barrios de la ciudad a finales de la década del noventa.
"Las autodefensas mandaban una cabeza visible, una ‘firma’ como decimos nosotros, y se reunía con la cabeza más visible de la banda o el combo, para exponerle lo que tenían pensado hacer", le explicó Edinson Arias Cortés, alias ‘La cachona’, a un fiscal de la Unidad Nacional de Justicia y Paz, en desarrollo de una versión libre realizada en días pasados en Medellín.
Este exparamilitar, que actúo en buena parte de los barrios que conforman la comuna 13 de la ciudad, dedicó parte de la audiencia a detallar la manera cómo las estructuras armadas en la Medellín se articularon a las Accu, qué tipo de preparación recibieron y cómo se convirtieron, en pocos meses, en organizaciones contrainsurgentes.
Inicialmente, el postulado se refirió a los primeros años de la década del noventa en su barrio natal, La Pradera: "Nos vestíamos bien, vivíamos sin problemas, éramos todos vecinos y amigos. Nuestras familias nos mantenían bien, sin problemas."
Según Arias Cortés, para esa época, los milicianos no veían con buenos ojos a los jóvenes que se vestían bien porque creían que eran unos bandidos. Por ese tipo de estigmatizaciones fueron asesinados numerosos adolescentes de la comuna 13 y de otros sectores populares de la ciudad. "Debido a eso, nos tocó levantarnos en medio de mucha violencia, viendo caer a los amigos", afirmó.
En esos años, las milicias de las Farc y el Eln dominaban amplias zonas barriales urbanas y semiurbanas de Medellín.
En estas atacaban a las llamadas bandas o combos, a las que consideraban sus enemigas; mantenían un estricto control sobre las comunidades para evitar que fueran denunciados ante la Fuerza Pública; aplicaban fuertes extorsiones, pues como lo aseguró el exparamilitar, el barrio La Pradera "era un sector productivo para ellos, porque había dos terminales de buses y bastante comercio"; y buscaban adeptos, sobre todo entre los más jóvenes.
"Los señores de las milicias nos reunían para explicarnos que eran un ejército del pueblo", narró Arias Cortés. "Pero nosotros no compartíamos esa ideología y no nos integrábamos a ellos. Como nos resistimos, comenzaron a matar a los jóvenes del barrio. Y la verdad que mataron muchos muchachos buenos, deportistas, pelaos sanos. En una noche asesinaron cuatro amigos en la cancha del barrio".
Esos ataques provocaron la reacción de los muchachos del barrio, a quienes "se les dañó el corazón" y comenzaron a buscar alternativas para enfrentar a las milicias.
"No nos íbamos a dejar sacar del barrio donde nacimos y estábamos creciendo con nuestras familias", dijo este exparamilitar, quien abandonó sus estudios en octavo grado para comenzar a confrontar a las guerrillas urbanas. "No éramos delincuentes, lo único que hacíamos era consumir droga, pero no robábamos, la familia nos mantenía bien".
La presión que ejercía sobre ellos los milicianos de las Farc y el Eln llevó a que un grupo de por lo menos 18 muchachos se organizaran, consiguieran armas y comenzaran a enfrentarse a los insurgentes urbanos. De esa forma nación la banda La Pradera.
Por similares razones, en la comuna 13 ya se habían formado otras bandas, entre ellas las del Socorro, Antonio Nariño y La Divisa, que mantenían constantes enfrentamientos con los milicianos, quienes se habían asentado en barrios como el 20 de Julio, Las Independencias, El Salado, La Escombrera, El Depósito, El Tierrero, La Loma, Vallejuelos y el corregimiento San Cristóbal.

Llegaron los ‘Paras’
"En 1998 se empezó a escuchar el rumor de que venían los ‘paras’ a Medellín. Es que la gente estaba cansada de los ataques de los milicianos de la guerrilla contra los muchachos sanos. Las comunidades estaban pidiendo a gritos a las autodefensas", afirmó el exparamilitar.
Esta versión coincide con lo explicado al respecto por Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, confeso narcotraficante, ex inspector de las Auc y jefe de los bloques Cacique Nutibara, Héroes de Granada y Héroes de Tolová, sobre la llegada de los paramilitares a Medellín.
Según ’Berna’, estos grupos armadas arribaron a Medellín por solicitud de industriales y comerciantes a Carlos Castaño Gil en 1998.
"En una reunión que tuvimos con el comandante Castaño, muchos ciudadanos de Medellín de todas las clases, comerciantes, industriales, le pidieron que llevara las autodefensas a Medellín ya que la guerrilla prácticamente se estaba apoderando de la ciudad y era necesario contrarrestar el terrorismo, el secuestro y otras actividades de organizaciones como las FARC, el ELN y otras milicias. Entonces, el comandante Castaño dio la orden para que se enviaran personas acá a Medellín", dijo ‘Don Berna’.
Fue así como a finales de 1998 hizo aparición en la ciudad el Bloque Metro de las Accu, liderado por Carlos Mauricio García Fernández, alias ‘Doblecero’, quien aprovechó la resistencia de las bandas y combos de la ciudad contra la guerrilla para lograr su apoyo y utilizarlo contra las Farc y el Eln.
La banda La Pradera, de la cual hacía parte Arias Cortés, fue contactada por las Accu para que se integraran a su proyecto contrainsurgente urbano. Inicialmente sus integrantes más representativos fueron abordados por emisarios de alias ‘Doblecero’.
"A las cabezas más visibles de las bandas nos llevaron a unas caballerizas de Sabaneta. De La Pradera fuimos cinco personas. Allá nos recibieron varios tipos, desconocidos para nosotros, quienes nos empezaron a explicar las directrices de las autodefensas, la ideología, cómo era que se iba a operar y nos prometieron armamento", aseveró el postulado, quien aseveró que en esa reunión solo estaban los de La Pradera, pero ya tenía conocimiento que por ese lugar estaban pasando los líderes de otras bandas.
"La reunión empezó a las seis de la tarde y se prolongó hasta las nueve de la noche", narró Arias Cortés. "Nosotros solo escuchamos. Nos prometieron un pago de 400 mil pesos mensuales y entrenamiento. Al final dijimos que estábamos de acuerdo con las autodefensas y nos fuimos".
Cuatro días después fueron nuevamente contactados, pero esta vez para ser enviados a una escuela de formación ubicada en una finca del municipio de Angelópolis, donde recibirían instrucción militar. "Allá estuvimos más o menos tres meses", precisó Arias Cortés, quien dijo que eso ocurrió a comienzos de 1999.
Un antiguo exmiembro de la llamada ‘Oficina de Envigado’, quien tuvo conocimiento de esa escuela, le indicó a VerdadAbierta.com que ella estaba en una hacienda conocida como El Socorro, al parecer ubicada en la vereda La Clarita, entre los municipios de Amagá y Angelópolis.
"Cuando nosotros llegamos a esa finca en Angelópolis, no recuerdo qué vereda era, nos recibió gente uniformada de las autodefensas", indicó el exparamilitar Arias Cortés. "Era una finca de recreo muy extensa, con pista de entrenamiento militar y polígonos". Allí se encontraron con un grupo de 20 personas, integrantes de combos y bandas de Medellín que estaba en entrenamiento.
Lo primero que recibieron fue sudaderas, camisetas negras y la pañoleta de la organización, de color negro con amarillo, con la sigla de las Accu. Una vez instalados, comenzaron su formación. La rutina de entrenamiento iniciaba a las cuatro de la mañana, cuando eran despertados por los instructores.
"Hasta las seis de la mañana nos sacaban la leche con toda clase de ejercicios militares", contó el postulado, "luego venía el desayuno y continuaban con más trabajos, que incluyó arreglo de cercas y tumbar maleza".
Progresivamente recibieron formación sobre diferentes tipos de armas, de corto y largo alcance. Iniciaron con un trozo de madera que simulaba un fusil y semanas más tarde practicaron con armas y munición real. "Nos dieron revólveres, pistolas y fusiles. Aprendimos a manejarlas, a desarmarlas y armarlas".
Adicional a todo, les dieron charlas de disciplina de mando, de orden, de cumplir con los reglamentos en los barrios, que incluía cómo patrullar y hacer guardia. Les advirtieron que si se violaban las órdenes de sus mandos podía pagar hasta la familia.
Finalmente los instruyeron en cómo iban a ser los cobros en las zonas donde iban a operar, que básicamente era en los mismos barrios de origen. "Fueron charlas de finanzas. Nos dijeron que íbamos a cobrar por terminales, por negocios, que se le iba a cobrar al comerciante, pero no a todos. Se determinó no cobrarle a las tiendas de barrio, a las pequeñas, sino a aquellas que tuvieran cierto tamaño, minimercados, licoreras, supermercados grandes. La idea era quitarla todo eso a las guerrillas"

Operando en los Barrios
Una vez superaron esa fase de formación, los nuevos paramilitares fueron llevados a sus barrios, pero esta vez con fusiles, revólveres y pistolas, todo debidamente inventariado.
"El propósito era luchar contra las milicias de las Farc y el Eln, quitarles todo el poder que tenían", precisó Arias Cortés, quien admitió que sólo fue patrullero, sin mando alguno.
"Mis funciones eran velar porque las milicias no recuperan los barrios que nosotros teníamos bajo control", afirmó. "Yo operaba en los barrios La Pradera, Juan XXIII, El Metropolitano, La Divisa y Santa Rosa de Lima. Se patrullaba diariamente, de civil, y a veces el brazalete de las Accu, con diez, doce, quince hombres. Cuando patrullábamos en las partes bajas de los barrios portábamos armas cortas y, en las partes altas, fusiles".
Para ese entonces, mediados de 1999, la Policía y el Ejército entraban a los barrios, pero antes de llegar los paramilitares ya sabían que iban a llegar. "Al comandante de nosotros le informaban y nos avisaban por radio".
Si bien bandas como La Pradera se iniciaron en el Bloque Metro de las Accu, lo cierto es que la guerra que comenzó a librar esta estructura paramilitar con el Bloque Cacique Nutibara de las Auc las llevó a cambiar de bando.
Arias Cortés lo explicó así: "Nosotros sabíamos que hacíamos parte de una estructura del Bloque Metro, así duramos como cinco o seis meses. Ya después nos reunieron otra vez y nos dijeron que éramos Cacique Nutibara. Eso fue a finales de 1999".
En los años siguientes, la confrontación con las milicias de las Farc y el Eln se agudizó en la comuna 13 y los paramilitares de las Auc comenzaron a atacar a todos aquellos que presumían que estaba ligado a las guerrillas, no solo como parte de la organización sino como simpatizante, colaborador o familiar de alguno de sus integrantes.
"Muchas de esas personas fueron asesinadas y enterradas en fosas comunes", reconoció Arias Cortés, quien precisó dos sitios de entierro: La Escombrera, en la parte alta del barrio El Salado, y el Alto de la Virgen, en la parte alta del barrio La Divisa.
Organizaciones no gubernamentales han presionado para que las autoridades intervengan esos sitios con el fin de explorarlos y tratar de ubicar por lo menos 150 restos de personas que se presume fueron enterradas allí, pero no han tenido resultado alguno.
Finalmente Arias Cortés explicó que por razones de seguridad se vio obligado a abandonar el bloque de las Auc que delinquía en La Pradera y alejarse de la zona por lo menos ocho meses, tiempo en el cual se dedicó a la venta de cascos para motociclistas. "Salí de allá huyéndole a mi jefe, que decía que yo sabía mucho", dijo.
A finales del año 2002 fue contactado por otros miembros de las Auc y con ellos se fue a la Costa Atlántica, donde se integró al Bloque Norte, liderado por Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’. En esa grupo permaneció hasta el 15 de marzo de 2006, fecha en la cual se desmovilizó en Chimila, Cesar.
25 de octubre de 2011
20 de octubre de 2011
cc verdad abierta

policías presos por robo y extorsión


No excarcelarán a ocho policías acusados de robo y extorsión. La jueza analizará los videos. Raquel Cosgaya verá cómo ingresaron los efectivos a la vivienda de un ciudadano chino. El fiscal critica a la provincia.
[Lorena Panzerini] Argentina. La jueza de Instrucción de la 6º nominación, Raquel Cosgaya, denegó la excarcelación de los ocho policías detenidos por extorsión y supuesto robo de casi 60 mil pesos a un supermercadista chino, luego que la semana pasada el denunciante no los identificara en rueda de reconocimiento. Al mismo tiempo, el fiscal de la causa, Donato Trotta, apuntó a una "falla" en la fuerza policial y los controles del Ejecutivo provincial, ya que tres de los ocho efectivos, pese a las causas que tenían abiertas desde 2006, no fueron separados del cargo. "Vamos a solicitar los sumarios administrativos de estos oficiales. Las causas están en un juzgado de Sentencia, ante un procesamiento firme (por vejaciones y severidades) de estos oficiales, que pese a ello seguían trabajando en la fuerza", dijo el fiscal. Por su parte, el secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad provincial, Facundo Paschetto, solicitó los antecedentes judiciales del caso, para proceder administrativamente con sanciones, en el marco del hecho suscitado hace casi seis años. "Estamos analizando la cuestión: si hubo irregularidades o se actuó conforme las pautas que determinan un pase a disponibilidad, para saber si fue acertada la determinación que se tomó en aquel momento", dijo el funcionario.
Tras los resultados de la rueda de reconocimiento, la investigación continuará con el análisis de una serie de imágenes de cámaras de seguridad y videovigilancia ubicadas en la zona de Avellaneda al 1600, donde sucedió el hecho. Estos videos serán una prueba "importante" para avanzar, ante la falta de un motivo concreto para que los efectivos del Comando Radioelétrico ingresaran sin orden de allanamiento a la vivienda donde se encontraban los ciudadanos de origen chino, en la noche del 29 de septiembre pasado.
Oscar Gatti, Diego Leguizamón y Gustavo González son tres de los oficiales detenidos por el caso de robo a un grupo de ciudadanos chinos, pero ya antes estuvieron implicados en situaciones ilegales, por lo que cuentan con un procesamiento por severidades y vejaciones. Ante esa situación, surge la pregunta de por qué los oficiales continuaban en servicio. Para Trotta, la respuesta debería darla el Ejecutivo. Por eso, aconsejó a la jueza solicitar los sumarios administrativos de los implicados. Al mismo tiempo, Paschetto solicitó a la Justicia los antecedentes de estos tres oficiales.
La semana pasada, la jueza Cosgaya recibió a Li Ching, el ciudadano chino que acusó a los efectivos, para que reconociera los rostros de los hombres que ingresaron a su vivienda --donde al parecer había dinero de por medio, en una mesa de juego-- y, según denunció, le arrebataron unos 53 mil pesos. Sin embargo, el oriental no los identificó cuando la jueza lo puso frente a ellos. "Que haya dado negativo no significa que los detenidos tengan que ser liberados", dijo ayer la magistrada.
Trotta puntualizó que la situación es complicada en cuanto a que una pareja de ciudadanos chinos que estuvo en el lugar del hecho y fue víctima del robo viajó a China y no se presentaron a testimoniar, por lo que ahora se esperan las grabaciones de las cámaras de seguridad de una estación de servicio cercana a la vivienda y una de videovigilancia perteneciente a la Municipalidad. "Falta analizar una serie de pruebas que se incorporarán entre esta semana y la próxima, que nos permitirán avanzar en este delito que es grave", apuntó el fiscal.
En tanto, tras la negativa de la jueza para excarcelar a los oficiales, los abogados de los detenidos apelaron la resolución. Mientras tanto, los efectivos del comando continúan detenidos, aunque se declararon inocentes.
Esa madrugada el Comando llegó al lugar alertado por el servicio de emergencias 911, alrededor de las 2.30, sobre una riña entre orientales en Avellaneda 1669. Al lugar llegaron cuatro patrulleros, con dos oficiales en cada móvil, que según denunció Li Ching, ingresaron a la vivienda del comerciante y se alzaron con la suma de dinero. Sin embargo, no contaban con orden de allanamiento. Por este motivo, el jefe de la Unidad Regional II, Cristian Sola, decidió el pase a disponibilidad, y horas después los policías fueron detenidos por orden de la magistrada.
25 de octubre de 2011
©rosario 12

los paras que delataron a uribe


Los paras que han salpicado a Álvaro Uribe. Varios ex jefes y mandos medios paramilitares han nombrado al ex presidente Álvaro Uribe con las Auc. El más reciente, un ex trabajador de su finca quien lo relacionó con el Bloque Metro.
Colombia. En menos de dos meses, el nombre de Álvaro Uribe Vélez ha aparecido en declaraciones y entrevistas de ex paramilitares.
Las entrevistas a dos ex miembros de las Auc fueron realizadas en las cárceles por el representante Iván Cepeda, y en ellas los paramilitares han asegurado que el ex presidente tuvo vínculos con este grupo armado ilegal para defender sus tierras de la guerrilla en la década de 1990 y para beneficiarse electoralmente.
El más reciente señalamiento es el de Juan Guillermo Monsalve y su testimonio fue conocido el miércoles 21 de septiembre de 2011, cuando el congresista Iván Cepeda difundió a los medios de comunicación una entrevista en video que el ex paramilitar le concedió el 16 de septiembre en Cómbita, Boyacá, donde purga una condena por paramilitarismo, en donde aseguró que Uribe Vélez estuvo involucrado en una masacre cometida por un grupo paramilitar en San Roque, Antioquia.
"La masacre se ordenó para recuperar el ganado… Lo ordenó Álvaro Uribe", dijo Monsalve al referirse a una incursión paramilitar en julio de 1996 al municipio San Roque. Esta masacre no ha sido documentada pero es mencionada en un informe Noche y Niebla del Centro de Investigación y Educación Popular, Cinep, que cuenta con un banco de datos sobre derechos humanos y violencia política.
En la conversación, Cepeda le preguntó al paramilitar quiénes integraban el entonces naciente Bloque Metro y Monsalve respondió que entre sus miembros estuvieron los hermanos Luis Alberto y Juan Villegas y los hermanos Uribe, todos relacionados con el negocio de la ganadería. "Álvaro Uribe era el que coordinaba lo militar", dijo.
En la entrevista, el ex paramilitar dijo que fue uno de los 54 trabajadores que tuvieron los Uribe en la hacienda Guacharacas y que por orden de sus jefes en 1994, después de una toma guerrillera a esa finca, participó en la masacre de San Roque como una retaliación para recuperar el ganado perdido. Según Monsalve, la masacre fue el inicio de lo que se conoció como el Bloque Metro.
Monsalve no ha sido el único que ha hablado sobre la supuesta participación del ex presidente en el nacimiento del extinto grupo paramilitar. El 19 de septiembre de 2011 el congresista Cepeda entrevistó en la cárcel de Itagüí, Antioquia, a Pablo Hernán Sierra García alias ‘Alberto Guerrero’, quien dijo había sido jefe del Frente Cacique Pipintá, el grupo paramilitar que delinquió en Antioquia, Caldas y Risaralda pero que no se desmovilizó, según consta en el informe ejecutivo del Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
Cepeda también, en esta ocasión, difundió el video de la entrevista a los medios. En este, alias ‘Alberto Guerrero’ dijo que Álvaro Uribe, siendo Gobernador de Antioquia (1995-1997), promovió a los paramilitares en el municipio de San Roque y que este naciente grupo ilegal tuvo como centro de operaciones la finca Guacharacas.
Según el ex paramilitar, este grupo nació para combatir al Bloque Bernardo López Arroyave del Eln que, a cargo de Francisco Javier Zuluaga alias ‘Juan Pablo’, fue señalado como el responsable de la quema y el robo de animales a la finca de los Uribe.
Monsalve y alias ‘Alberto Guerrero’ dijeron en las entrevistas que las Auc apoyaron las campañas a la Presidencia de Álvaro Uribe.
"Le hicimos política. Don Juan y Luis Villegas pusieron los carros para sacar las gentes de las veredas votar. Se pintaron las paredes con "Álvaro Uribe Auc a la Presidencia", pero don Juan me llamó y me dio unos tarros de aerosol para que borrara eso, que eso estaba afectando a Uribe", dijo Monsalve refiriéndose a la campaña de 2002. Luis Alberto Villegas fue asesinado por dos sicarios en diciembre de 2004 en el corregimiento San José del Nus, en Antioquia, según lo informó la Fiscalía.
Llama la atención que estos testimonios no se conocían porque ninguno de ellos están en Justicia y Paz y están buscando su postulación al proceso. Ambos son juzgados por paramilitarismo pero en la justicia ordinaria. Monsalve porque fue integrante del Bloque Metro, un grupo que fue exterminado por los mismos ‘paras’, y alias ‘Alberto Guerrero’ hizo parte del Frente Cacique Pipintá que, como se explicó anteriormente, no se desmovilizó.
Y también hay que resaltar que estos testimonios fueron conocidos por el senador Cepeda quien no es un investigador judicial y los paramilitares no han rendido ninguna versión oficialmente ante la justicia, por lo tanto no hacen parte de ningún proceso que deberá ser llevado por la Comisión de Acusaciones de la Cámara encargada de adelantar cualquier proceso al ex presidente Uribe.
En su cuenta de red social Twitter, Álvaro Uribe escribió cuatro mensajes calificando la reciente entrevista publicada por Cepeda como un acto de difamación. "Mientras estoy en junta de Haití tengo que perder tiempo en infamias de Cepeda. Ladrón juzga por su condición", escribió el ex mandatario.
Excepto por las declaraciones de alias ‘Cristian Barreto’, un ex paramilitar asesinado en abril de 2009, el nombre de Álvaro Uribe Vélez no había sido mencionado directamente como presunto autor intelectual de crímenes en complicidad con los paramilitares.
En Justicia y Paz, los ex jefes de las Auc solo habían hecho menciones a supuestos apoyos electorales o actuaciones irregulares que presuntamente involucraban a sus hijos a personas cercanas de su círculo familiar.
José Gelves Albarracín, alias ’El Canoso’, Jefe del Frente Resistencia Tayrona, dijo en entrevista a VerdadAbierta que los hijos del ex presidente intervinieron en la adjudicación de la concesión del parque Tayrona, en la que, aparentemente, los paramilitares invirtieron dinero en sociedad con el empresario Jean Claude Bessudo.

Las Confesiones en Justicia y Paz
En las diferentes versiones libres que comenzaron en 2006, varios ex jefes paramilitares también han hablado sobre los presuntos nexos de Álvaro Uribe o de sus familiares con las Auc.
Algunos se han a su supuesta participación en masacres, mientras otros, en su mayoría, al supuesto apoyo que le brindaron en la primera campaña presidencial.
Entre las más recientes confesiones en Justicia y Paz está la de José Gelves Albarracín alias ‘El Canoso’, ex jefe político de un frente de las Auc en la Sierra Nevada. Por unas declaraciones de este paramilitar, el 5 de agosto de 2011 la Unidad de Justicia y Paz confirmó que compulsó copias a la Dirección Nacional de Fiscalías para que investigue a los hijos del ex presidente Uribe y determine si influenciaron para que se le entregara la concesión del Parque Tayrona en la Sierra Nevada a un grupo de empresarios.
‘El Canoso’ dijo en una audiencia que los paramilitares pusieron dinero en la sociedad que ganó la concesión y en la que, según él, los hijos de Uribe sirvieron de intermediarios. En una entrevista a VerdadAbierta.com contó en detalle cómo, según él, se negoció la concesión.
    
Pedro Bonito
Raúl Emilio Hasbún alias ‘Pedro Bonito’, ex jefe del Frente Árlex Hurtado que delinquió en el Urabá junto a Hébert Veloza alias ‘H.H.’ y Freddy Rendón alias ‘El Alemán’, dijo en una versión libre en mayo de 2011
que Jaime Uribe Vélez, hermano del ex presidente y conocido como ‘El Pecoso’, fue un hombre cercano a las estructuras paramilitares y amigo personal de Vicente Castaño Gil.
El nombre de Jaime surgió luego de que el fiscal le solicitó aclarar una versión de Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, quien fue jefe del Bloque Elmer Cárdenas, quien había dicho hace varias semanas en Bogotá que la amistad de Hasbún con Vicente Castaño había comenzado cuando un hermano del ex Presidente de la República los había presentado.
El 17 de marzo pasado de 2011 y ante un magistrado de Justicia y Paz, alias ‘El Alemán’ había dicho: "Los hermanos del ex presidente Uribe no son hijos de la Madre Teresa. Si usted le pregunta a Hasbún, que es un bananero de la clase alta, él dice que a él lo presentó el hermano de Álvaro Uribe con Vicente Castaño, en una casa en El Poblado".
La frase permitía deducir que la persona a la que se hacía referencia era a Santiago Uribe Vélez, el integrante de la familia más nombrado en relación con el paramilitarismo. No obstante, Hasbún, quien también fue jefe del Frente Árlex Hurtado, rebatió esa versión. "Yo no me reuní con el doctor Santiago Uribe", aclaró. Y explicó una vez más cómo conoció a Vicente Castaño: "Un día me recogió en mi oficina si no estoy mal el señor Merchán y creo que también estaba ese día un señor Poncho Berrío. Merchán era como un comandante militar y coordinador de estructuras de autodefensas en Medellín y otras funciones bajo el mando de Vicente y Carlos Castaño. Y el señor Poncho Berrío fue una de las personas que también relacioné que me recogió la primera vez para una entrevista con Vicente Castaño".
De acuerdo con ésta y otras versiones que ha entregado el empresario bananero en desarrollo de las versiones libres ante fiscales de Justicia y Paz, la relación con Vicente Castaño se dio a comienzos de los años noventa, cuando lo buscó para hablar de los problemas de seguridad en Urabá. Fue durante una de esas reuniones previas a su vinculación a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) cuando conoció a Jaime Uribe Vélez, a quien le decían ‘El Pecoso’, quien falleció en el año 2001.

Mancuso
En abril de 2010, Salvatore Mancuso, ex jefe paramilitar del Bloque Catatumbo y vocero de las Auc en las negociaciones con el gobierno para la desmovilización, aseguró en una audiencia ante la Corte Suprema
que los paramilitares apoyaron la primera campaña presidencial de Álvaro Uribe Vélez.
Según Mancuso, los jefes paramilitares se reunieron en reunieron en 2001, en una llamada Conferencia Nacional de Autodefensas, en la que definieron aparentemente respaldar a un candidato que fuera afín con el movimiento paramilitar.
Entre los convocados, además de él, estuvieron el entonces máximo jefe de las Auc, Carlos Castaño; Diego Fernando Murillo Bejarano alias ‘Don Berna’; y Carlos Mauricio García y alias ‘Doble Cero’. Los jefes paramilitares hablaron con varias de las poblaciones del norte del país sobre la necesidad de apoyar a "un candidato con ideología afín a las autodefensas" en temas como la seguridad y la lucha contra la subversión.
El candidato escogido por los ‘paras’ fue el ex gobernador Álvaro Uribe Vélez, con cuya campaña, según Mancuso, establecieron contactos, aunque no precisó nombres. Sin embargo, sí se refirió a casos en los que se entregó dinero a la campaña a través de comandantes paramilitares de la región como alias ‘Andrés’.


Alias Mellizo Mejía
Miguel Ángel Mejía Múnera alias ‘El Mellizo’, ex jefe paramilitar del Bloque Vencedores de Arauca de las Auc, contó en una versión libre desde Estados Unidos en octubre de 2009 cómo presuntamente las Auc se aliaron con políticos,
entre ellos el presidente Álvaro Uribe Vélez, se refirió a los nexos que tuvo con miembros de la Fuerza Pública y cómo con Salvatore Mancuso y Carlos Castaño planearon tomarse el país con las Autodefensas.
Según Mejía Múnera, los hermanos Castaño ordenaron a todos los bloques y frentes de las Auc que apoyaran la primera candidatura de Uribe a la presidencia en 2002. "Las Autodefensas pusimos a Uribe, sino tendríamos a un Chávez en Colombia", dijo.

Alias El Alemán
En una entrevista concedida a la radio W en abril de 2009, Freddy Rendón Herrera alias ‘El Alemán’, ex jefe paramilitar del Bloque Elmer Cárdenas que delinquió el Urabá chocoano, dijo que las Auc apoyaron de forma indirecta
la primera campaña presidencial (2001) de Álvaro Uribe.
"El Bloque Élmer Cárdenas apoyó las campañas de los de los representantes y equipos que llevaron a Uribe a la Presidencia de la República. Tengo pruebas documentales", dijo el ex jefe paramilitar, que aclaró que no estuvo de acuerdo con el ex mandatario se reeligiera (2006-2010).
Luego, en una versión libre ante Justicia y Paz alias ‘El Alemán’ dijo que Jaime Uribe Vélez, un hermano del ex presidente, había sido el intermediario para que el empresario bananero y luego ex jefe paramilitar Raúl Emilio Hasbún alias ‘Pedro Bonito’ se conociera con Vicente Castaño, jefes de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, Accu.

Don Berna
En abril de 2009, antes de que un juez estadounidense condenara a Diego Fernando Murillo alias ‘Don Berna’, su abogada aseguró ante los estrados que el ex jefe paramilitar había apoyado la primera campaña presidencial de Álvaro Uribe Vélez.

Ese día la abogada del narcotraficante dijo que su apoderado apenas había contado el 10% de lo que sabía y que pese a estar extraditado iba a seguir colaborando en Justicia y paz. Según la abogada, ‘Don Berna’ había aportado mucho dinero a la elección del entonces Presidente y al proceso electoral de las Auc, es decir, los políticos apoyados por ese grupo armado ilegal.

Alias Cristian Barreto
El diario El Espectador reveló en abril de 2009 una declaración de Francisco Villalba alias ‘Cristian Barreto’, ex paramilitar del Bloque Norte, en la que había advertido que su vida corría peligro
por unas denuncias que había hecho contra Álvaro Uribe. Alias ‘Cristian Barreto’ aseguraba que Uribe, siendo gobernador de Antioquia, había ordenado la masacre del Aro ocurrida en zona rural del municipio antioqueño de Ituango entre el 22 y el 30 de octubre de 1997.
Cinco meses antes de su asesinato, según publicó el diario, el ex paramilitar dijo a la justicia que escuchó una supuesta conversación entre Salvatore Mancuso y Álvaro Uribe en la que ordenaban la masacre en la que fueron asesinadas 14 personas, entre ellas dos ancianos y un niño.
Las declaraciones de alias ‘Cristian Barreto’ habían sido confusas para la justicia porque luego de haber salpicado al entonces mandatario, le envió una carta pidiéndole excusas. "Quiero pedirle perdón a usted, por haber mancillado su nombre y ponerlo en la palestra pública", dijo.
Mancilla fue asesinado y solo después de su muerte el país supo que el ex paramilitar había sido amenazado por sus primeras denuncias.
25 de octubre de 2011
21 de septiembre de 2011
cc verdad abierta

colombia eliminará servicio secreto


SEMANA revela un nuevo paquete de los archivos confidenciales del DAS. La agencia, que será eliminada por el gobierno esta semana, tiene aún secretos aterradores.
Colombia. Esta semana se le pondrá punto final a uno de los capítulos más oscuros de la historia reciente de Colombia: la corrupción en el DAS. El gobierno ya ratificó que expedirá el decreto para eliminar la agencia de inteligencia creada hace más de medio siglo.
Curiosamente, la palabra que utiliza el gobierno no es liquidar, como se acostumbra, sino "eliminar". Como si el país quisiera borrar por completo y con una sola firma esa especie de engendro que fue creciendo dentro del Estado.
SEMANA presenta en esta edición la segunda entrega de los llamados wikiDAS: la revelación de los archivos secretos de esta central de inteligencia. En la primera entrega se recogieron documentos confidenciales que mostraban la participación de agentes rasos y directores de la agencia en episodios como los dos atentados contra el hoy ministro Germán Vargas Lleras o los ataques al ’zar’ de las esmeraldas, Víctor Carranza.
En esta edición se presentan cinco capítulos con nuevas revelaciones de la faceta criminal del que, en teoría, debía ser el órgano de inteligencia fundamental del Estado.
La lectura de los miles de registros de polígrafos, investigaciones de contrainteligencia, resultados de seguimientos e interceptaciones a los que tuvo acceso SEMANA deja una primera impresión: que eran tantos los agentes del DAS metidos en asuntos criminales, tantas las ’manzanas podridas’, que por momentos no parece una agencia al servicio del país, sino un brazo del Estado al servicio del crimen.
En los registros hay por lo menos ocho directores seccionales del DAS, que son los jefes de la agencia en cada uno de los departamentos del país, implicados en terribles irregularidades. Casos, por ejemplo, como el de un director seccional que fue puesto por el capo del narcotraficante -que luego se volvió jefe paramilitar- Miguel Arroyave. O el de otro director seccional que se fue hasta Santafé de Ralito para darles una suerte de salvoconducto judicial a cerca de cuatrocientos hombres que integraban los ejércitos de escoltas de los treinta comandantes de las autodefensas.
Llama la atención que ese no parece ser el único cobro que se les hacía a los paramilitares. La zona de despeje se convirtió en un lugar de dádivas de los otrora delincuentes a los agentes del Estado: un escolta de los jefes paramilitares cuenta que les daban regularmente 100.000 pesos de ’liga’; otro, que Mancuso les dio tres millones por una capacitación que el DAS le dio a su gente, y así.
O también está el caso de los técnicos que deciden alquilarles equipos de seguridad estratégica del Estado a narcotraficantes por la módica suma de 1,5 millones de pesos. Eso quiere decir, en otras palabras, que con dinero de los contribuyentes o de la cooperación de gobiernos extranjeros se les está ayudando a los delincuentes a consolidar su imperio criminal.
En un organismo que tiene más de seis mil funcionarios, sin duda es posible que la mayoría tratara de hacer bien su trabajo. No obstante, las cien o doscientas o quinientas ’manzanas podridas’, con el poder que les da su investidura estatal, pueden llegar a hacer tanto o más daño al país que las mismas bandas criminales.
Cabe anotar que el hecho de que existieran esos registros de detectores de mentiras y contrainteligencia también demuestra un genuino interés del Estado por ponerles coto a los desmanes y al delito. De hecho, muchos de los documentos datan precisamente de los años 2006 a 2008, cuando fue director Andrés Peñate, quien llegó con toda la intención de ponerle orden a la entidad.
Sin embargo, no fue suficiente. E incluso muchos de los que cometieron algunas de las más serias irregularidades cayeron, como se dice coloquialmente, parados. Algunos dentro de la misma institución y otros, si bien fueron retirados, no tuvieron que enfrentar ningún proceso judicial y hoy gozan de sus grandes o pequeñas fortunas.
Son muchos los registros. Hay participación de agentes del DAS en secuestros exprés por los que cobran dos millones, o también en el secuestro de una australiana. Se pueden leer decenas de casos de chantaje, en los que detectives piden plata hasta a congresistas para cerrar una investigación o para devolver droga incautada. También hay casos de algunos que son miembros de las autodefensas o de la guerrilla. Otros deciden vender los hallazgos de las investigaciones al mejor postor: ya sea a los implicados o también ha ocurrido que estaciones locales de televisión se interesan en grabaciones hechas por el DAS a un alcalde en malos pasos.
En menos de dos semanas se vence el plazo que el Congreso le dio al presidente Juan Manuel Santos para reformar el Estado, y por eso ya no se puede postergar más la decisión, tomada desde hace ya dos años, de acabar con el DAS.
Empezará entonces a operar una nueva Agencia de Inteligencia que solo se encargará de estrategias de seguridad estatales. Mientras que las tareas de protección a personajes públicos y migración pasarán a manos del Ministerio del Interior y de la Cancillería. Casi la mitad de los funcionarios que hoy existen en el DAS -2.300- se van a incorporar al CTI de la Fiscalía General de la Nación.
Un final, sin duda, con más pena que gloria.

El Recomendado de las AUC
Por 200 millones de pesos los paramilitares habrían conseguido que les nombraran al director de una seccional del DAS.
Una de las estructuras más grandes y poderosas que llegaron a tener los paramilitares fue el Bloque Centauros, comandado por Miguel Arroyave. En los archivos secretos del DAS hay documentos de contrainteligencia que demuestran que la expansión y el poder que consiguió esa estructura en el oriente del país fueron posibles gracias a que, a cambio de una gruesa suma de dinero, Arroyave logró imponer el director en la seccional de uno de los departamentos de esa zona del país. De acuerdo con los documentos, ese funcionario fue clave para ayudarle al Centauros en la guerra que libró contra el grupo de Martín Llanos.
"En los meses de julio y agosto de 2004, cuando la fuente trabajaba con Miguel Arroyave, lo delegó para que se contactara con los directivos del DAS en Bogotá con el fin de lograr el nombramiento de (se omite el nombre) como director en (se omite el departamento) para lo cual se reunió en seis ocasiones con el dr Giancarlo. Finalmente nombraron a (se omite el nombre) y a cambio le dieron al dr Giancarlo 200 millones. El objetivo de Arroyave era continuar con la lucha contra las AUC de Martín Llanos pues el funcionario era su colaborador y había sido trasladado a Santander, en donde no le podía ayudar". Y más adelante da detalles de cómo fue el pago. "El dinero fue girado a la cuenta de (se omite el nombre) en el Banco Ganadero del centro comercial Boulevard Niza. Posteriormente la fuente cambió un cheque por ese valor y fue entregado el dinero en efectivo al doctor Giancarlo en un sitio conocido como Club 74", afirma el documento de contrainteligencia.
El funcionario al que hace referencia el informe, cuyo nombre SEMANA se abstiene de revelar, efectivamente fue nombrado director en esa seccional. Aunque Arroyave fue asesinado en septiembre de 2004, otros informes demuestran que el funcionario siguió colaborando con el Bloque Centauros. "Cuando era director del (se omite el nombre del departamento) el doctor y el coordinador de inteligencia decomisaron una gran cantidad de munición a las AUC del sur, la mitad de dicha munición fue entregada a la fiscalía y la otra mitad se la vendieron al bloque centauros de las AUC", dice otro informe de 2006.
Estos y otros registros hicieron que ese año el director que se convirtió en la mano derecha de los paras fuera declarado insubsistente. Si bien salió del DAS, nunca fue investigado por la Fiscalía y hoy en día es un próspero ganadero de la región.

Les Limpian el Pasado a 400 Paramilitares
Los informes del DAS revelan que a cientos de desmovilizados en el proceso de Ralito les borraron sus antecedentes judiciales a 400.000 pesos por cabeza.
El resultado de una investigación de contrainteli gencia en el DAS no podía ser más diciente: "El jefe de identificación de la seccional de Córdoba viajó a Santafé de Ralito, donde negoció 400 certificados judiciales para integrantes de la organización criminal reunidos en dicha zona. Por cada certificado recibió 400.000 pesos". Es decir, en una corta visita no solo se habría ganado 160 millones de pesos, sino que les habría limpiado todo tipo de antecedentes a los ejércitos de escoltas de los entonces más temibles paras de Colombia.
Pero la investigación no se quedó ahí. El que negoció los certificados judiciales fue sometido a la prueba del polígrafo y, ante el detector de mentiras, admitió que había estado en Ralito expidiendo dichos documentos. Sin embargo, se trató de atribuir toda la culpa al director de la seccional del DAS de entonces, pues, como consta en el resultado del polígrafo, el funcionario "señala que todas las expediciones (de certificados judiciales) las hizo por orden del director seccional".
Y es que, según otros registros de la base de datos del DAS, los vínculos entre los directores de tres seccionales (Córdoba, Sucre y Bolívar) de esta agencia de inteligencia y los paramilitares provocaban preocupación en Bogotá. El de Sucre terminó salpicado por el episodio del asesinato del jefe paramilitar Rodrigo Mercado Peluffo, alias Cadena. Pues, según un escolta de este último, el día en que lo mataron se reunió cuatro veces con ese director seccional porque Cadena era uno de sus informantes.
Así mismo, en otro archivo confidencial consta: "Se conoció que los comandantes de las AUC harán entrega de 100 millones de pesos por la colaboración con estos grupos al director seccional de Córdoba, al director de Sucre y al saliente director de Bolívar". No está claro si el ’regalo’ fue por simple amistad o como un reconocimiento al buen trabajo. Pero lo cierto es que en la casilla ’Resultado’ de la investigación sobre estos tres directivos de seccionales aparece anotada la palabra "insubsistencia".

Se Alquila para ’Chuzar’
Agentes del DAS, por una módica suma, prestaban a criminales el sistema estratégico para interceptar llamadas.
El sistema Esperanza es el nombre con el que es conocido el centro estratégico que tiene el Estado colombiano, y en particular los organismos judiciales, para interceptar teléfonos en todo el país. Financiado por el gobierno de Estados Unidos y administrado por la Fiscalía, está conformado por varias salas de interceptación telefónica que a su vez son asignadas a diferentes entidades con función de Policía judicial, entre ellas, el DAS.
Sin embargo, de acuerdo con los informes confidenciales y de contrainteligencia del DAS, esa, una de las más eficaces herramientas para interceptar los números y combatir a los delincuentes fue puesta al servicio de todo tipo de criminales. "Informe de inteligencia enviado por el director seccional señala que el funcionario que labora en la sala técnica de la seccional cobró 1.500.000 a un narcotraficante del Valle por la interceptación ilegal de una línea telefónica ubicada en Popayán. La negociación se hizo a través de un sujeto amigo del detective", dice uno de los informes secretos de finales de 2005, el cual fue archivado. Y no es un caso aislado. En otras ocasiones lo que hacían era ’vender’ la información que se obtenía de las interceptaciones, tal y como se desprende de otra investigación, de 2006. "Novedad presentada con una orden de interceptación obtenida legalmente enviada al equipo de interceptaciones de la seccional Valle conociéndose que se habría ofrecido a la venta de los integrantes del grupo criminal el contenido de la información", afirma el documento. Los narcos no eran los únicos ’clientes’ que tenían acceso a las salas de interceptación. Al menos así quedó constancia en otra investigación en la cual se informó sobre "irregularidades de funcionarios de la sala técnica de la seccional Meta consistente en fuga de información sobre la interceptación y el control de unos abonados telefónicos de un integrante de la cuadrilla XVI de las Farc".
El préstamo de equipos móviles de interceptación del propio DAS para fines diferentes a los legales también está documentado en varios de los informes de contrainteligencia de la propia entidad. "Información de inteligencia indica que el coordinador de inteligencia de la seccional cuando laboró como jefe prestó los equipos de interceptación celular con fines distintos a los institucionales. Igual que para hacer contrainteligencia a asesores de la dirección", dice el documento.

El Candidato
Un hombre que estuvo en tres seccionales y dirigió la inteligencia del DAS, siempre relacionado con graves escándalos, es hoy candidato al Concejo de Bogotá.
Es poco probable que el Partido Liberal conozca al detalle los antecedentes que rodearon a un hombre que durante años trabajó en el DAS y que hoy es candidato al Concejo de Bogotá por ese partido. El exfuncionario, cuando se desempeñó como director de la seccional de esa entidad en Santander, se vio salpicado en un escándalo por seguimientos e interceptaciones ilegales contra directivos del diario Vanguardia Liberal. El caso, denunciado públicamente por el periódico santandereano, ocurrió en febrero de 2006 y fue manejado discretamente por el DAS en Bogotá en ese momento. Aunque esa fue la razón "oficial" de su traslado, varios informes de contrainteligencia lo mencionaban en otras "actividades". "Se consultaron fuentes sin descartarse que el director tenga vínculos con grupos al margen de la ley como las AUC", afirma un informe de contrainteligencia de finales de 2005. Y en otros de los registros secretos de la agencia se le relaciona con Botalón, quien fue junto con Ramón Isaza uno de los jefes máximos de las autodefensas en el Magdalena Medio. "El DAS Santander ha sido cuestionado porque varios agentes han sido capturados. Se señalan irregularidades del director. El año pasado este director y el gobernador hicieron contacto con Botalón recibiendo mil y cien (sic) millones de pesos por no tocar sus rutas para sacar estupefacientes. La seccional investigaba al gobernador pero dicha investigación se ha estado tapando", dice otro de los informes de abril de 2006. Para las fechas de estos informes de contrainteligencia el gobernador de Santander era Hugo Aguilar, actualmente preso e investigado por parapolítica. "Nombré a ese director en esa seccional de Santander porque a mí me pidió ese favor el coronel Aguilar que era el gobernador y además conocía a ese director ya que era oficial retirado de la Policía también", confirmó a SEMANA un exdirector general del DAS.
A pasar del escándalo de ’chuzadas’ a Vanguardia Liberal y los comprometedores informes de contrainteligencia, el director de ese momento fue trasladado a la seccional de Quindío y un tiempo más tarde a la seccional del Valle del Cauca. Cuando estuvo allí, el hoy candidato al Concejo de Bogotá también terminó mencionado en varios documentos de contra inteligencia. Uno de ellos por permitir la creación de una pirámide en la seccional en la cual ’invirtieron’ el 90 por ciento de los detectives. A pesar de todo este ruido a su alrededor, el actual director del DAS, Felipe Muñoz, ascendió a ese funcionario y lo nombró en 2009 jefe de Inteligencia de la entidad, cargo que ocupó durante poco tiempo. El exfuncionario se retiró de la entidad. Todas sus investigaciones en contrainteligencia fueron archivadas y nunca tuvo una investigación judicial, lo que le permitió lanzar su campaña política por el Partido Liberal. Algo que no deja de tener un poco de ironía, pues muchos de los integrantes de esa colectividad, paradójicamente fueron víctimas de las ’chuzadas’ del DAS.

El Cartel del DAS
Los archivos secretos muestran que son tantas las ’manzanas podridas’ que la agencia por momentos parecía el brazo de la mafia dentro del Estado.
Son tantos los archivos confidenciales que involucran a agentes o directores seccionales de la entidad en asuntos de narcotráfico que no sería descabellado hablar del cartel del DAS.
En los registros de polígrafos y en las investigaciones de contrainteligencia hay cientos de casos que van desde robo de droga a narcos, venta de coca incautada, complicidad con las organizaciones criminales para facilitarles su trabajo, hasta ser miembros activos de la mafia.
En las pruebas de detectores de mentiras admiten todo tipo de cosas que podrían considerarse ’menores’. "Recibí 1.000 dólares por dejar pasar una maleta repleta de dólares", dice un agente del aeropuerto. "Yo trabajaba en El Dorado y colocábamos sellos para permitir salida y entrada de pasajeros indebidamente. Nos hacíamos 300 dólares semanales". O "detectives llegaron a una casa donde se negociaban 70 kilos de base de coca y se la robaron. Los dueños los reconocieron luego en álbum fotográfico".
Hay otras que son como de guion de película. Una, por ejemplo, tiene que ver con unos funcionarios del DAS que exhumaron una fosa común y se encontraron con un alijo de cocaína. Lo sacaron y lo vendieron por 300 millones de pesos. Y otra está relacionada con un famoso narco del Valle que para vengar el secuestro de uno de sus familiares, que había sido ejecutado por un detective del DAS, contrató a otros agentes del mismo DAS por 30 millones de pesos para que le llevaran "vivo" al supuesto secuestrador, su compañero. En total quedaron salpicados siete agentes, la mayoría de los cuales habían estado también implicados en el robo de media tonelada de coca a un narco.
Y el trabajo con los carteles va incluso hasta prestarles todo tipo de servicios: según los archivos secretos, agentes del DAS le limpiaron en 2006 todos los registros migratorios al capo Loco Barrera, y otros borraron una orden de captura, que tenía incluso circular roja de la Interpol, a un hombre relacionado con las AUC en el suroccidente del país.
25 de octubre de 2011
22 de octubre de 2011
©semana

gobierno usa ley para intimidar


columna de lísperguer
Gobierno insiste en tratar a detenidos como delincuentes y exige función policial a jueces.

El tema es tratado de manera torcida en esta nota. Es incomprensible la formulación de que el gobierno quiere evaluar las "resoluciones que hayan adoptado en las libertades o prisiones que decretan con los delincuentes que participan en actos de violencia tras cada manifestación". ¿Qué quiere decir? ¿Que los participantes en manifestaciones son delincuentes? ¿O que los delincuentes participan en manifestaciones? ¿O que los detenidos y acusados por el ministerio público de cometer desórdenes públicos son delincuentes? Cualquiera sea el caso, o lo que tuvo el redactor en mente, ningún detenido puede ser considerado delincuente -o sea, que ha cometido el delito del que se le acusa- mientras no lo falle el juez. Describir como delincuentes a los acusados es una aberración ideológica y lingüística. Denota un proceso mental torcido y un mal uso de la lengua.
Que un ciudadano sea detenido y acusado por Carabineros de participar en desórdenes públicos no implica que sea culpable, pues la fuerza pública debe probar primero que ese ciudadano efectivamente participó en ese delito. Evidentemente, la mera palabra de un policía no basta. Abogados de derechos humanos y civiles, organizaciones sociales y la prensa han comprobado que en la mayoría de los casos las detenciones son arbitrarias. Normalmente los agentes no detienen a los vándalos, sino a manifestantes que se encuentran en las cercanías. Los jueces lo saben. Lo aberrante es que los agentes persistan en esta inútil pérdida de tiempo. Se ven de lejos sus intenciones de torcer el sentido de la ley para utilizarla como instrumento de intimidación. Cuando los policías detienen a manifestantes no lo hacen porque hayan participado en desórdenes públicos sino para terminar con la manifestación intimidando -mediante golpizas y otros vejámenes, incluyendo el abuso sexual de las detenidas en los buses policiales- a los participantes. Lo que se impone realmente es investigar por qué repite la fuerza pública esta práctica estéril de acusar falsamente a los detenidos. Esta práctica autoritaria es un delito -abuso de poder- que debiese ser condenado con más severidad cuando es cometido por la fuerza pública.
Es lamentable que los jueces den por superado un intento tan explícitamente totalitario de someter al poder judicial a los designios del gobierno. El Congreso debería intervenir porque simplemente es inaceptable que el ministro Ribera permanezca en el cargo después de las inaceptables amenazas que formuló contra el poder judicial.
lísperguer

bloqueo es intento de genocidio


Cuba presenta su informe en la Asamblea General de la ONU. Para el gobierno cubano, el embargo no sólo se mantiene, sino que además se ha intensificado. Y la autorización de viajes de norteamericanos a Cuba no cambia la política exterior de la administración Obama con la isla.
[Adrián Pérez] Cuba. El tablero se completaba a medida que las fichas rojas y azules se iban repartiendo sobre el más realista de los juegos de estrategia. Mientras tanto, un ex obrero metalúrgico nacido en Klushino, Rusia (desconocido para propios y extraños), arañaba la gloria al convertirse en el primer hombre en viajar al espacio. Uno de los jugadores levantaba al año siguiente una muralla sin ladrillos, alrededor de una isla del Caribe, con el único fin de asfixiar económicamente al gobierno que allí daba sus primeros pasos. El canciller Jorge Lamadrid Mascaró calificó al cerco que Estados Unidos mantiene en Cuba como un acto de genocidio. "Se buscó generar hambre y desesperación en nuestro pueblo desde un principio, sólo por destruir a un grupo nacional. Estados Unidos ha venido manifestándose brutalmente a lo largo de cincuenta años", recordó el embajador cubano en Buenos Aires. La Asamblea General de Naciones Unidas deberá pronunciarse hoy sobre la política exterior que Barack Obama sostiene frente al país caribeño. Cuba no duda de que el repudio en la ONU será unánime.
Irracional, soberbio e insensato. Así caracterizó Lamadrid Mascaró al gobierno norteamericano por su decisión de continuar acosando a su país. "Están obsesionados con destruir la Revolución. El bloqueo económico, comercial y financiero es el símbolo de una política anticubana que le hizo mucho daño a mi país, pero demostró no tener mayores perspectivas", sentenció durante una rueda de prensa organizada la semana pasada en la embajada. Durante la presentación del informe "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", el embajador recordó que en los dos últimos años fueron 187 naciones las que respaldaron el proyecto de resolución que será votado en la ONU.
Para Lamadrid Mascaró, el embargo no sólo se mantiene, sino que además se ha intensificado. Según su análisis, los anuncios hechos en enero por Obama –esto es, autorización de viajes de norteamericanos a Cuba con fines académicos, educacionales, culturales y religiosos y autorización a los aeropuertos internacionales de Estados Unidos para solicitar permiso y operar vuelos charter directos a la isla– forman parte de medidas limitadas que no flexibilizan el asedio.
Su afirmación cobra fuerza en el impacto que el hostigamiento de Estados Unidos genera sobre el sistema de salud cubano. El documento asegura que para practicar estudios de compatibilidad el Programa Nacional de Trasplante Renal necesita utilizar reactivos serológicos de alta calidad. Si bien esas drogas fueron compradas durante años a la firma One Lamda, a través de terceros países, el informe sostiene que "el recrudecimiento del bloqueo incidió negativamente en la adquisición" de los fármacos. En ese sentido, advierte sobre el riesgo de una paralización del programa. Los efectos provocados por el cerco también alcanzan a los niños. El servicio de Oncopediatría del Instituto de Oncología y Radiobiología de La Habana se encuentra imposibilitado de obtener prótesis extensibles para sustituir partes óseas en la cirugía de tumores malignos, debido a que es comercializado por empresas norteamericanas.
A pesar del balance desalentador, Lamadrid Mascaró mostró su optimismo y aseguró que el bloqueo cosechará un rechazo unánime en la ONU. "Vamos a lograr que la comunidad internacional nos siga acompañando en contra de la política de asedio y destrucción que Estados Unidos continúa manteniendo", remarcó. "Argentina ha mantenido una posición inalterable de condena que reconocemos y agradecemos. Confiamos en que, con apoyos como éste, prevalecerá la sensatez, honradez, moral y ética. Más temprano que tarde la política de aislamiento va a terminar", presagió el diplomático.
El embajador señaló a su vez que el anuncio del presidente norteamericano de terminar con la cárcel de Guantánamo representa un claro ejemplo de inconsistencia relevante. "Es una promesa electoral que (Obama) es incapaz de cumplir, máxime cuando se trata de un centro de detención y tortura. Estamos ante un campo de concentración que ha sido condenado por la humanidad. Habría que ver si actitudes como ésas animaron al comité noruego a otorgarle el premio", cuestionó el diplomático la distinción de Obama con el Nobel de la Paz.
A medida que los periodistas abandonan la embajada, al finalizar la presentación del informe, el lugar se parece más a una galería fotográfica que a un salón de conferencias. Cada una de las instantáneas que tapiza las paredes hace referencia a la educación, la salud y el deporte de la isla. A espaldas del canciller, una foto tomada al líder cubano, Fidel Castro, clama: "La Revolución pujante y victoriosa sigue adelante".
25 de octubre de 2011
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libia en manos del terror islámico


En Libia encuentran decenas de cadáveres con tiros en la cabeza. Mientras el mundo observó las imágenes de las muertes de Muammar Khadafi y su hijo Mutassim, poco se dijo del destino de los leales al coronel. En un hotel que estuvo en manos rebeldes se pudo ver una escena dantesca.
[Kim Sengupta] Misrata, Libia. Los muertos habían sido tirados en los jardines de un hotel abandonado. Muchos de los asesinatos habían sido llevados a cabo con tiros a la cabeza; algunos ya estaban heridos cuando tuvieron lugar las ejecuciones: algunos tenían las manos atadas en la espalda. Casquillos de balas y de bombas y charcos de agua de las cañerías rotas completaban la escena de venganza contra los leales al régimen.
Mientras el foco internacional se situó en las muertes de Muammar Khadafi y su hijo Mutassim y el despliegue de sus cadáveres, poco se sabe del destino de aquellos que estaban con el dictador libio en su último refugio, su ciudad natal de Sirte. El descubrimiento de 53 cadáveres en el hotel Mahari y otros diez tirados en una represa cerca revelan una idea de lo sangriento de la situación.
No ha sido posible asegurar quién fue responsable de las muertes en la represa. Pero el hotel había estado en manos de los rebeldes, para entonces las fuerzas del nuevo gobierno, cuando se cree que tuvo lugar la masacre entre el 14 y el 19 de octubre. Los charcos de sangre habían manchado el suelo debajo de los cuerpos, había cartuchos usados desparramados alrededor sugiriendo que un escuadrón de fusilamiento había estado trabajando.
Ayer, Mustafa Abdul Jali, el jefe actuante del gobierno del país, el Consejo Nacional de Transición (CNT), cedió a la creciente presión desde el exterior y ordenó una investigación de los disparos de Muammar y Mutassim Khadafi después de que se hubieran rendido. Las autoridades en Misrata, donde sus restos fueron exhibidos durante cuatro días, anunciaron ayer que el show finalmente había terminado.
Human Rights Watch, que descubrió la evidencia de la masacre del hotel en Sirte, ayer pidió una investigación más amplia. El director, Peter Bouckaert, dijo: "Lo que sucedió fue bastante malo. Si el CNT no examina a fondo este crimen incitará a creer que aquellos que lucharon contra Khadafi pueden hacer cualquier cosa sin temor a ser procesados. Existe la evidencia para sugerir que algunos de los fusilados eran prisioneros".
El CNT pudo sacar a Khadafi del poder, en gran parte con la ayuda de las fuerzas extranjeras, incluyendo Gran Bretaña. Una vocera de la cancillería británica dijo anoche de las matanzas de Mahari: "Condenamos las violaciones a los derechos humanos perpetrados por cualquiera de los lados y esperamos que el CNT investigue a fondo todas las acusaciones de abuso cometidas por sus fuerzas, y que lleva a los responsables a que den cuenta de sus actos".
Los rebeldes que estuvieron en el Mahari querían ser recordados. En la entrada, en las habitaciones y en las paredes exteriores estaban escritos los nombres de muchos de ellos. No se sabe si los combatientes de esos grupos estaban presentes cuando tuvieron lugar las matanzas.
[Traducción de Celita Doyhambéhère.]
25 de octubre de 2011
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testimonio de macarena gelman


Macarena Gelman declaró por teleconferencia desde Montevideo en el juicio por robo de bebés. La nieta del poeta Juan Gelman detalló ante el tribunal que nunca había sospechado que no fuera hija del policía que la crió. Recién en 2000 conoció su historia. Desde entonces reconstruyó el cautiverio de su madre y su nacimiento.
[Alejandra Dandan] Argentina. Uno de los jueces le preguntó en algún momento por sus apropiadores, pero Macarena Gelman volvió a nombrarlos como los llamó una y otra vez hasta ese momento: padres adoptivos. Antes o después, otra integrante del Tribunal Oral Federal 6 volvió a preguntarle sobre el momento en el que desde el presente de su restitución, ella hizo memoria sobre lo que habían sido las últimas palabras de una de esas personas. Un hombre de la policía uruguaya, masón, retirado en el año ’75 y luego jefe de policía de su distrito en la democracia de la mano del Partido Colorado. Macarena dijo que cuatro días antes de su muerte, en la cama del hospital, entendió que le estaba dejando un mensaje. Primero le dijo que fuera a buscar a la biblioteca de su casa un libro en el que "si mal no recuerdo hablaban de la dictadura argentina y mencionaban nombres como el de Aníbal Gordon. Lo otro que hizo mi papá antes de morirse es que lloraba y me pedía perdón".

–¿Cómo era el nombre del libro? –le preguntó la presidenta del Tribunal, María del Carmen Roqueta.
–La ira del Leviatán –dijo ella–, de un militar uruguayo, me dijo que lo busque en su casa y se lo lleve.

–¿Y usted qué hizo?
–No, no supe más nada: no presté atención en ese momento, recapacité y es todo cuanto me acuerdo: cuando me entero de todo y recuerdo ese episodio y veo que el libro era referido a ese tema.

–¿Cómo se lo dijo?
–Fue cuatro días antes de morir, en una conversación que tuvimos sobre una serie de operaciones que podían no tener fin y él tenía miedo, me pidió perdón porque no quería dejarme con problemas. Lloraba y me pedía perdón una y otra vez.

–¿Le preguntó cuáles podían ser esos problemas?
–Yo lo que me imaginaba obviamente era sobre lo que podía generar su muerte. Yo no sabía nada de que no era hija biológica de ellos. El era una persona que solía hacerse cargo absolutamente de todo, mi mamá y yo siempre fuimos muy dependientes.

Entre el presente y el pasado de esas dos historias, Macarena declaró conectada a la sala auditorio de los Tribunales de Comodoro Py desde la sede del Mercosur uruguayo. Su nombre es uno de los 35 expedientes que se investigan en el juicio por el plan sistemático de robo de bebés de la dictadura. Esta vez, parte del tramo de los robos de niños que comenzaron en el centro clandestino de Automotores Orletti, base del Plan Cóndor en Argentina y el espacio donde pasaron sus padres Marcelo Gelman y María Claudia Iruretagoyena que llegó embarazada a ese lugar. Macarena inició una causa en Uruguay para encontrar el cuerpo de su madre y para que sean juzgados los responsables de su desaparición.
"A principios del año 2000 un obispo de Uruguay se contacta con mi mamá adoptiva para trasmitirle que se había puesto en contacto mi abuelo Juan Gelman, y le había transmitido su presunción de que podía ser su nieta", explicó, en el comienzo. "Diez días después, mi mamá adoptiva me dice que yo no soy hija biológica de ellos, me dice que yo había sido dejada en la puerta de su casa en enero del ’77 en una canastita, con un cartelito que decía como que nací el 1º de noviembre: ‘Soy la madre y no puedo cuidarla’. Hasta ese momento, yo no había tenido conocimiento de mi origen, hasta que monseñor Galimberti le transmite esta presunción de mi abuelo y le dice que si yo quería podía hablar de eso con él."
Su abuelo había llevado adelante durante todos esos años la investigación por su búsqueda, con su mujer e integrantes de los organismos de derechos humanos. A través de un dato que un intermediario obtuvo del represor Alfredo Ruffo supieron que ella podía estar en Uruguay. El 31 de marzo del año 2000 se reunió por primera vez con el poeta Juan Gelman: "Me encuentro con él, me da detalles", dijo. Los análisis genéticos confirmaron más tarde los datos.
"Los restos de mi papá fueron hallados en 1989, estaba secuestrado en Orletti y en el año ’76 lo asesinan, en septiembre u octubre y sus restos son encontrados por el Equipo Argentino de Antropología Forense." A su madre la trasladaron de Orletti a Montevideo, donde quedó secuestrada en el Servicio de Informaciones y Defensa. Las referencias indican que Macarena nació a fines de octubre o principios de noviembre del ’76. "La última vez que es vista con vida es el 22 de diciembre de 1976, cuando un soldado ve que se la llevan dos funcionarios militares, con rumbo desconocido y conmigo en una canastita y hace alusión a eso con un comentario, diciendo: ‘A veces hay que hacer cosas embromadas’."
A esta altura, se sabe que María Claudia estuvo con un grupo de uruguayos que habían sido trasladados antes desde Buenos Aires. "Ellos dicen que alguien ve a una mujer embarazada que no conocían y una noche sienten a un guardia pedir una ambulancia." En ese momento, en la sala uruguaya, del otro lado de la pantalla, Macarena dejó de hablar. "Aparentemente eso lo deducen porque escuchan que se piden indicaciones como para atender a una mujer que estaba en trabajo de parto. Pocos días después, relatan que se empezó a escuchar el llanto de un bebé. Y como algunas detenidas eran madres recientes, lo identificaron con el llanto de un bebé recién nacido."
En esa trama de fuentes directas e indirectas, pero siempre ancladas en algún lugar fuera de sí misma, ella reconstruyó detalles apuntalados con la lógica de las referencias que le exige el discurso de las pruebas penales. Datos que sí sabía, datos que no.
"¿Sabe dónde nació?", le preguntó el fiscal Martín Niklison. "No tengo precisión exacta, se supone que en el Hospital Militar Central, por estas referencias que se hicieron cuando piden la ambulancia."
Las personas que la criaron la anotaron como hija propia. Alguien le preguntó por la partida de nacimiento. Ella no sabe aún si estuvo falsificada. Le preguntaron por los nombres de los testigos, quiénes eran. Macarena dijo que fueron dos, amigos del policía Angel Tauriño: uno llamado Alberto López, dueño de una automotora, su padrino y muerto en 1995, y una persona llamada Fiori. Macarena no tiene certezas de que hayan tenido vínculos con la dictadura. O por qué su madre terminó en Uruguay.
"Si bien se manejaron distintas hipótesis, desde una confusión con el apellido –porque había otro uruguayo con ese nombre– o hasta el traslado para quedarse conmigo, no he podido confirmar ni descartar nada: lo que sé es que estuvo en el lugar de los uruguayos, que a un grupo los trasladaron previamente. Y que tengo referencias de que los que integraban ese primer vuelo habían sobrevivido, los del segundo vuelo hasta ahora permanecen todos desaparecidos, no han sobrevivido y mi mamá tampoco."
Tauriño tenía grado de comisario inspector. En 1975 inició el trámite de retiro, una de las hipótesis en las que cree Macarena es que tuvo problemas con el "régimen". Hizo un reclamo al Ministerio del Interior por hostigamiento. En 1976 estaba retirado. Estuvo en la Asociación de Policías en Retiro y después de 1995 lo nombraron jefe de policía del Departamento de San José por su vinculación con el Partido Colorado. Los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo, pero sobre todo la fiscalía, hicieron preguntas por Tauriño. En Abuelas admiten que todavía no hay demasiados datos, pero su integración a la policía y aquellas últimas palabras alientan una investigación. A tientas, trabado, intentando dejar a un lado los datos para entender acaso otros procesos, el fiscal Niklison le preguntó a Macarena qué le pasó a ella con la restitución: "Y bueno –dijo ella–, qué decir: que me sentí más completa y entiendo lo que antes no entendía y los vacíos que no sabía de dónde salían".
En ese momento, habló del libro y el pedido de perdón.
25 de octubre de 2011
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