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murió bill mckinney


Actor de ‘Defensa’.
[Daniel E. Slotnik] Murió el jueves en un hospital cerca de su casa en Van Nuys, California, el actor de carácter Bill McKinney, cuya actuación más reconocible fue como un agresivo paleto en la película ‘Defensa’ [Deliverance; Amarga pesadilla; La violencia está entre nosotros]. Tenía 80 años.
La causa fue un cáncer al esófago, informó Julie Mondin, que está escribiendo la biografía de McKinney -con él.
Una adaptación de una novela de James Dickey que fue nominada a tres veces a un Oscar, ‘Defensa’ cuenta la desgarradora historia de un viaje en canoa de un grupo de suburbanos en el interior de Georgia. El personaje de McKinney, identificado en el guión sólo como el "Hombre de la Montaña", y un compañero, capturan a dos canoeros (Jon Voight y Ned Beatty) a punta de pistola. Entonces el montañés hace desnudarse a Beatty y le grita varias veces que "chille como cerdo". Chillando él mismo, lo sodomiza. Burt Reynolds, otro personaje del viaje, llega a la escena y dispara una flecha contra McKinney antes de que él y su cómplice puedan atacar al personaje de Voight.
Reynolds dijo que la escena fue en gran parte improvisada. "Todo eso de que chillara como cerdo no estaba en el guión", contó Reynolds a la revista Maxim. McKinney también actuó en varias películas de Clint Eastwood, notablemente en ‘El fuera de la ley’ [The Outlaw Josey Wales; El fugitivo Josey Wales] (1976); la película de Rambo, ‘Acorralado’ [First Blood; Primera sangre] (1982); y la versión fílmica de ‘La milla verde’ [The Green Mile] (1999) de Stephen King. Trabajó en series de televisión como ‘BJ y el oso’ [B. J. and the Bear], ‘Columbo’, ‘El Equipo A’ [The A-Team; Los magníficos; Brigada A] y ‘Walker, Texas Ranger’.

William Denison McKinney nació el 12 de septiembre de 1931 en Chattanooga, Tennessee. Sirvió en la Armada a bordo de un dragaminas durante la Guerra de Corea y se asentó en Carolina del Sur, donde empezó a estudiar actuación en la Pasadena Playhouse, con Dustin Hoffman en 1957.
Entre los sobrevivientes se encuentra su hijo Clint.
McKinney terminó de hacer un comercial para Doritos dos semanas antes de su muerte.
9 de diciembre de 2011
5 de diciembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

murió dev anand


Productor, director y actor de Bollywood. Recibió el Premio Filmfare a su carrera en 1992.
[Haresh Pandya] Murió el sábado en Londres el carismático y elegante actor, director y productor de Bollywood, conocido en sus días de apogeo por su impresionante atractivo. Tenía 88 años.
La causa fue un ataque al corazón, informó su hijo Suneil.
Muchos de los personajes de Anand eran pícaros divertidos; críticos que ha menudo cuestionaban su capacidad actoral, decían que repetía esencialmente el mismo papel. Sin embargo, era todo un éxito comercial. Entre sus películas mejor conocidas se encuentran ‘Jewel Thief’ y ‘Guide’.

Devdutt Pishorimal Anand nació el 26 de septiembre de 1923 en el distrito de Punjab, en Gurdaspur, India, como uno de los cuatro hijos de un abogado. Viajó a Bombay (hoy Mumbai) en 1943 después de estudiar literatura inglesa en la Escuela de Gobierno en Lahore.
En 1946, firmó un contrato de tres años con Prabhat Talkies con un sueldo mensual de siete dólares y debutó como actor principal en ‘Hum Ek Hain’.
No fue sino hasta que apareció en una producción de Bombay Talkies de ‘Ziddi’ (1948) como héroe que Anand fue reconocido como estrella. En 1949, él y su hermano mayor Chetan empezaron con su propia compañía de producción, Navketan, la que contrató a muchos actores y directores que darían forma al cine hindi.
La primera película de Navketan, ‘Afsar’, con Anand en el rol protagónico, se basó en ‘El inspector general’, de Gogol. La segunda, ‘Baazi’ (1951), fue la primera película del celebrado director Guru Dutt.
En 1952, Dutt dirigió a Anand en ‘Jaal’, un estiloso thriller en el que hace de contrabandista de oro. ‘Baazi’ y ‘Jaal’ establecieron en el cine hindi la idea del antihéroe sin escrúpulos a la hora de romper códigos morales. Los personajes reflejaban el nuevo orden social que había surgido con la industrialización de India después de la independencia.
En 1958, Anand ganó el premio al mejor actor por su rol en ‘Kaala Pani’ como un hijo que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para limpiar el nombre de su padre. También hizo una serie de extravagantes musicales.
Durante el rodaje de ‘Taxi Driver’ (1954), de Navketan, Anand se casó con la actriz principal, Kalpana Kartik, que le sobrevive, con su hijo Suneil y su hija Devina.
Anand recibió el prestigioso Premio Filmfare por su carrera en 1992. En 2001 recibió el tercer reconocimiento civil más alto de India, el Padma Bhushan, por su contribución al cine hindi.
9 de diciembre de 2011
6 de diciembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

revisarán sentencias por drogas


La Corte Suprema resolverá sobre las disparidades de las sentencias en casos de pasta base de cocaína y cocaína en polvo. Las sentencias por pasta base son cien veces más severas que por cocaína en polvo.

[Adam Liptak] Washington, Estados Unidos. El lunes la Corte Suprema aceptó resolver una situación que ha irritado a las cortes federales menores desde que el Congreso aprobara una ley para abreviar la brecha entre las sentencias dictadas por delitos relacionados con dos tipos de cocaína.
La venta de pasta base de cocaína se castiga con sentencias cien veces más severas que la venta de cocaína en polvo. La nueva ley -la Ley de Sentencias Justas de 2010- redujo la disparidad a 18-1, al menos para las personas que cometieron sus delitos después de la promulgación de la ley el 3 de agosto de 2010.
Pero ¿qué pasa con los que cometieron sus delitos antes de la promulgación de la ley, pero que no fueron sentenciados todavía? Para esos acusados, el juez Terence Evans escribió en uno de los casos que la Corte Suprema accedió revisar, la ley "podría agradecer un ligero cambio de nombre: La Ley de Sentencias No Tan Justa de 2010".
La norma habitual es que las nuevas leyes no se aplican retroactivamente a menos que el Congreso lo diga, dijo Evans, y el Congreso no dijo nada.
En junio de 2010, Edward Dorsey se declaró culpable de la posesión de 5.5 gramos de pasta base de cocaína en 2008, con la intención de venderla. Según la ley en vigor en la época de su delito y su confesión, y gracias a una condena anterior, fue condenado a una sentencia obligatoria mínima de diez años. Según la nueva ley, la sentencia obligatoria no se dictará por posesión de menos de 28 gramos, y Dorsey recibiría probablemente una sentencia de tres o cuatro años.
Evans, escribiendo a nombre de una comisión de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Séptimo Circuito de Estados Unidos en Chicago, dijo que Dorsey había "perdido en una tirada del dado cósmico" y fue "sentenciado en una estructura que ahora ha sido reconocida como injusta".
La Corte Suprema también accedió a revisar un caso similar, que implica a Corey Hill, condenado en 2009 por la venta de 53 gramos de pasta base de cocaína en 2007 y sentenciado en 2010 según la antigua ley.
8 de diciembre de 2011
29 de noviembre de 2011
©denver post
cc traducción c. lisperguer

milicias deben marcharse de trípoli


Autoridades libias dan plazo de dos semanas a las milicias para que entreguen las armas y abandonen Trípoli, corriendo el riesgo de crear nuevas tensiones entre los islámicos y los grupos laicos del nuevo gobierno.
[Ruth Sherlock] Trípoli, Libia. Las milicias paramilitares tienen hasta el 20 de diciembre plazo para abandonar la capital, dijo el presidente del concejo de Trípoli, Abdul Rafiq Buhajar. Amenazó con prohibir el tráfico, excepto los vehículos oficiales de los ministerios del Interior y Defensa, si no acataban.
Fue respaldado por el nuevo primer ministro, Abdulrahman al-Keib, en una decisión que será vista en parte como una victoria de los islámicos. Aunque todo el mundo está de acuerdo en que las milicias finalmente deben marcharse, el decreto provocaría la retirada de las poderosas brigadas en gran parte laicas de Zintán y Misurata, dejando la capital en manos de la milicia de Trípoli, dirigida por el más poderoso islamita de Libia, Abdulhakim Belhadj.
Grupos rebeldes de todos los rincones de Libia se agolparon en torno a la capital en agosto para el asalto final contra el coronel Moamar Gadafi. Al ocupar casas opulentas de personeros del antiguo régimen, edificios gubernamentales y oficinas públicas para convertirlos en cuarteles, y sintiéndose con los derechos que da la victoria, las milicias se muestran reticentes a la hora de volver a roles civiles.
El miércoles, cientos de vecinos de Trípoli protestaron contra su conducta frecuentemente delictiva.
El fiscal general, Abdel AzzizAl-Hassady, dijo que hombres armados lo sacaron a empellones de su coche a plena luz del día y amenazaron con matarlo si no sacaba de la cárcel a uno de sus amigos. Dijo que escapó arrebatando el arma a uno de los atacantes y apuntando a la cabeza de otro hasta que pudo meterse en un coche.
Entre otros incidentes pandillas fuertemente armadas se concentraron en vehículos en las afueras de las prisiones para irrumpir en ellas y liberar a sus compañeros.
En las semanas que han pasado desde el fin de la rebelión libia, las organizaciones tienden cada vez más a identificarse con tendencias islámicas o laicas.
El mes pasado, Osama Jueili, jefe de la Brigada de Zintán y recién nombrado ministro de Defensa, dijo al Daily Telegraph que pensaba mantener a sus hombres en las calles de Trípoli hasta que se formara una fuerza policial.
"Es deber del ministro de Interior garantizar la seguridad y formar una fuerza policial que se haga cargo en lugar de los revolucionarios. Estos no se retirarán sino cuando exista un cuerpo de policía", dijo.
Algunos analistas dicen que las milicias mantienen una fuerte presencia en todas las ciudades más importantes de Libia, incluyendo la capital de la rebelión, Bengasi, y que sus líderes quieren convertir su potencia militar en poder político cuando se establezca el nuevo sistema político en los próximos meses.
Fawzi Bukatif, dirigente islámico que, como Belhadj, fue apoyado por Qatar durante toda la guerra civil, es ahora jefe de la auto-denominada Unión Rebelde para el este del país.
8 de diciembre de 2011
7 de diciembre de 2011
©telegraph
cc traducción c. lísperguer

reeditan libro sobre criminal pinochetista


Lanzan nueva edición de libro de Mónica Echeverría sobre Krassnoff.
Santiago, Chile. El martes 13 de diciembre en el Parque de la Paz Villa Grimaldi se realizará el lanzamiento de una nueva edición del libro, ’Krassnoff: arrastrado por su destino’ sobre la vida del brigadier (R) del Ejército que purga largas condenas por violación de los derechos humanos.
A las 19.15 del martes 13 de diciembre se realizará el lanzamiento de la segunda edición del libro: "Krassnoff, arrastrado por su destino" de Mónica Echeverría Yáñez y que fue editado por primera vez en julio del 2008 bajo el sello de la editorial Catalonia y que durante estos años permaneció agotada.
El escenario será el Parque por la Paz Villa Grimaldi -José Arrieta 8401, Peñalolén- recinto que durante la dictadura militar fue ocupado por la DINA bajo el nombre de "Cuartel Terranova" y donde operó Miguel Krassnoff.
La obra será comentada por un panel integrado por la Premio Nacional de Humanidades, la filósofa Carla Cordua; Héctor Noguera, actor y director de teatro; Gladys Díaz, periodista  y psicóloga, sobreviviente de Villa Grimaldi y del propio Krassnoff y Claudio Orrego, alcalde de la Municipalidad de Peñalolén…y  por cierto la autora,  Mónica Echeverría.
El evento será amenizado  por interpretaciones de  la cantante Rebeca Godoy y una obra en ballet  inspirada en Diana Aron y Ana Frank.

Capitán Miguel
¿Quién es este brigadier (R) del Ejército chileno, descendiente de cosacos y que a pocas cuadras de Villa Grimaldi- uno de los sitios donde torturo- purga condena por 144 años?
¿Cómo es este descendiente de cosacos que fue conocido en los centros de tortura como el capitán Miguel y que muchas veces escogió que los presos secuestrados le vieran el rostro, sintiéndose orgulloso de su rol de verdugo?
¿Por qué es el hombre que transformado en símbolo fue recientemente el centro de un "homenaje" de parte de uniformados en retiro y figuras del pinochetismo?
Por momentos podría parecer que la escritora Mónica Echeverría se hubiese obsesionado con saber más  del hombre que le mandó a decir "yo salvé a su hija Carmen Castillo", herida en el cerco al líder del MIR Miguel Enríquez, que encabezara el propio Krassnoff .
Mónica Echeverría realizó una acuciosa investigación que la condujo a sus ancestros "héroes y villanos" en las estepas rusas en los inicios del siglo XX en medio del tambaleante poder zarista. Mientras, simultáneamente se dio maña para seguir las pistas en Chile hasta encontrar en Quinta Normal.a una "hermanastra" muchas veces negada  por este altivo oficial.
8 de diciembre de 2011
©la nación

que abandonen trípoli


Cientos de manifestantes exigen que paramilitares abandonen la capital de Libia.
Trípoli, Libia. Cientos de jueces y abogados protestaron en Trípoli el miércoles contra los desmanes provocados en la capital por grupos de paramilitares, sobre los que dicen que deberían marcharse de la ciudad y volver a sus ciudades.
Las variopintas milicias se unieron para derrotar a Moamar Gadafi y han llenado el vacío dejado por el colapso de su gobierno de 42 años en la capital hace tres meses. El nuevo gobierno interino las está presionando para que se marchen a casa y dejen el trabajo de mantener el orden público a la policía y al nuevo ejército que está en formación.
Jueces y abogados dijeron que decidieron protestar después de que el martes un grupo paramilitar irrumpiera en el despacho del fiscal general.
La multitud, de unas 250 personas, con pancartas con textos como: "No a las armas. Sí a la justicia", se reunió frente a un tribunal de Trípoli antes de marchar hacia la Plaza de los Mártires en el centro. "Nos estamos manifestando para expresar nuestra indignación por lo que ocurrió ayer", dijo Adel M’salati, juez presidente del tribunal de Trípoli, refiriéndose al ataque contra el despacho del fiscal general.
"Estos son individuos que vienen de la cárcel. Salieron de la cárcel, se pusieron uniformes de paramilitares y empezaron a robar en las calles y a atacar comisarías de policía", dijo en un discurso ante los manifestantes.
"Ahora le pedimos a las fuerzas armadas que ocupen su lugar y a la policía que haga lo que tiene que hacer, que es brindar justicia y seguridad al país y a la gente", dijo M’salati.
Khalifa Abuda, un abogado que participaba en la manifestación, dijo que los participantes no se marcharían sino cuando se satisfagan sus demandas. "Esta protesta es para proteger a la justicia y la imparcialidad", dijo.

Fecha Límite
El presidente del gobierno local en Trípoli, en el hasta la fecha más decisivo esfuerzo por refrenar la influencia de las milicias paramilitares de fuera, han llamado a manifestaciones diarias hasta que las milicias vuelvan a sus ciudades y pueblos.
El funcionario dijo que si las milicias no habían abandonado Trípoli para el 20 de diciembre, el gobierno prohibiría el tráfico en la ciudad, excepto los vehículos que pertenezcan a los ministerios de Interior y Defensa.
Los paramilitares de ciudades como Misurata y Zintán se encuentran entre las organizaciones armadas más poderosas en la capital libia. Instalan puestos de control, recorren la ciudad en camionetas y han instalado bases en edificios oficiales.
Los analistas dicen que las milicias todavía permanecen en Trípoli porque quieren convertir su poderío militar en poder político en el nuevo sistema de gobierno que será redactado en los próximos siete meses.
Un comandante paramilitar de Zintán, cuyos hombres se encargan de la seguridad del Aeropuerto Internacional de Trípoli dijo el miércoles que sus hombres se entregarían a las fuerzas de seguridad tan pronto como recibieran órdenes del gobierno central.
"Si nos piden que nos entreguemos, nos entregaremos. Eso es lo que hemos acordado", dijo Ali Ejda, a cargo de la milicia en el aeropuerto.
"Apoyamos a la gente de Trípoli en su llamado a retirar las armas de las calles", dijo.
"Anhelamos que se nos releve de este deber extraordinario y podamos volver a nuestras vidas civiles".
8 de diciembre de 2011
7 de diciembre de 2011
©khaleej times
cc traducción c. lísperguer

protestas contra paramilitares libios


Libios protestan contra paramilitares.
Trípoli, Libia. Cientos de residentes y agentes de policía de Trípoli han protestando juntos contra los ex rebeldes que derrocaron a Moamar Gadafi, pero todavía están acampando en la capital y haciendo alarde de sus armas.
Hombres, mujeres y niños ondeando la bandera nacional libia y gritando lemas contra las milicias se reunieron en la histórica Plaza de los Mártires de Trípoli en una manifestación organizada por el concejo municipal y respaldada por el gobierno interino.
"Habrá seguridad cuando no haya armas", dijo la maestra Salwa Lamir, envuelta en una túnica negra, sosteniendo un letrero con el texto: "No queremos armas en Trípoli".
"Estamos protestando contra las armas y contra la gente que las usa. Quiero que las milicias que vinieron de fuera de Trípoli se marchen. Tienen que volver a sus casas y volver a la escuela", dijo.
Alrededor suyo, los manifestantes gritaban: "La gente quiere seguridad".
El martes, el gobierno interino hizo público su firme respaldo a una fecha límite de dos semanas para que las milicias abandonen Trípoli, respaldando una amenaza del concejo municipal de bloquear la ciudad si no lo hacen antes del 20 de diciembre.
Los paramilitares, en general de las ciudades de Misurata y Zintán, participaron en el asalto contra Trípoli en agosto y han estado desde entonces en la ciudad, a menudo ocupando edificios para instalar sus sedes.
Han instalado puestos de control de vías claves y también en recintos como el aeropuerto internacional de la capital.
La presión para desarmar a los ex rebeldes en Trípoli ha crecido después de que la prensa local informara sobre varios enfrentamientos entre facciones rivales las últimas semanas.
El 5 de octubre el nuevo gobierno del país ordenó que las armas pesadas fueran retiradas de Trípoli, advirtiendo que su prolongada presencia podría dar una mala imagen a la revolución que derrocó a Gadafi -que fue asesinado más tarde el 20 de octubre.
"Esas milicias intervienen incluso con el trabajo de la policía, pidiéndonos a menudo que liberemos a sus compañeros detenidos por nosotros. Esto obstaculiza la implementación de las leyes", dijo el miércoles un agitado agente de policía, Mustafa Salem.
Detrás de él, decenas de agentes desfilaron por la plaza, gritando: "Ahora Libia es libre, las milicias deben marcharse", mientras otros hacían sonar las bocinas de los coches patrulleros.
Otro residente, Mohammed Seghaier, dijo que la capital se había puesto peligrosa.
"Están causando problemas. Queremos que los rebeldes de fuera de Trípoli se marchen, porque la ciudad se está poniendo peligrosa", dijo, agregando que la seguridad debe quedar ahora en manos de la policía y del ejército nacional.
Cuando se le preguntó si la policía y el ejército podían garantizar la seguridad, dijo: "Sí. Con la ayuda de los rebeldes de Trípoli, la policía puede ofrecer seguridad".
Pero un rebelde de Misurata, la tercera ciudad más grande de Libia, responsabilizó de los incidentes a miembros de la "quinta columna de Gadafi" que dijo que habían infiltrado las milicias paramilitares.
"Es la quinta columna la que está creando estos problemas, no nosotros", dijo Hamza Ghanem, cuyos camaradas de Misurata capturaron y asesinaron a Gadafi en la ciudad natal del dictador en Sirte el 20 de octubre pasado.
Ghanem, él mismo veterano del asalto de Sirte, dijo que él y otros paramilitares de Misurata en Trípoli estaban ayudando a proteger la ciudad.
"Nuestro grupo está protegiendo el edificio de la Compañía Nacional del Petróleo y ofreciendo seguridad a sus empleados. Estamos listos para dejar Trípoli apenas nos lo digan nuestros comandantes", dijo, negando que tuviera las armas con las que fue visto patrullando las calles en un vehículo motorizado.
Decenas de abogados y jueces también protestaron el miércoles frente al principal tribunal de Trípoli, pidiendo protección.
"Queremos protección para los jueces y abogados. Estas milicias deben marcharse de Trípoli", dijo Abdelhakim al-Arabi, un juez de la ciudad.
El martes, testigos dijeron que decenas de hombres armados y civiles se hicieron camino en el tribunal e irrumpieron en la oficina del fiscal general, Abdelaziz al-Hasadi, exigiendo la liberación de un paramilitar presuntamente implicado en un asesinato.
El fiscal huyó antes de que los manifestantes pudieran capturarlo. Querían que firmara una orden para ponerlo en libertad.
8 de diciembre de 2011
©sidney morning herald
cc traducción c. lísperguer

estela de carlotto en la habana


"Me emociona mucho volver a Cuba con esta película". La proyección de ‘Verdades verdaderas’. La vida de Estela se vivió de un modo diferente del habitual en La Habana: si el público cubano suele hablar durante cada película, en este caso hubo un silencio muy respetuoso por lo que mostraba la pantalla.
[Óscar Ranzani] La Habana, Cuba. El martes por la noche, el público cubano asistió al evento más emotivo del 33º Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, cuando se proyectó Verdades verdaderas. La vida de Estela. El film de Nicolás Gil Lavedra reconstruye, en clave de ficción, aspectos de la vida de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, no tanto centrándose en el personaje público que todos conocen, sino en la mujer común y corriente que buscaba a su hija Laura, asesinada por los represores, y que aun con sus 81 años tiene una energía vital tan potente que le permite seguir luchando por la restitución de los nietos apropiados durante la dictadura militar.
La proyección se vivió de un modo diferente del habitual en el Festival de La Habana: si el público cubano tiene la costumbre de hablar durante el desarrollo de cada película, en este caso hubo un silencio muy respetuoso por lo que mostraba la pantalla. Pero el pico de la emoción llegó cuando Susú Pecoraro, que encarna a Estela de Carlotto, se pone el pañuelo blanco por primera vez. En ese momento se produjo el primer aplauso conmovedor en toda la inmensa sala, algo que permite entender el respeto –y también el conocimiento– que tienen los cubanos por las luchas de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Estela de Carlotto estuvo presente durante la proyección, pronunció un breve discurso antes del comienzo de la película, y luego se sentó a verla, rodeada de aplausos del público. Hablar con ella es una experiencia enriquecedora. Se sabe que es una mujer fuerte, que supo transformar el dolor en una labor que es valorada por todo el mundo. Pero sobre todo, Estela transmite paz. No tiene odio. Y en la entrevista con Página/12 comenta que la primera vez que vino a Cuba fue en 1984, "un país que nos recibió siempre", dice. Ese año fue invitada por la Federación de Mujeres Cubanas, que lideraba la recordada Vilma Espín, "una querida amiga que ha fallecido y que fue la esposa de Raúl Castro", cuenta Estela. Luego fue con este grupo a diversos lugares del mundo, siempre por el tema "Mujer". "Y entonces, volver ahora, después de unos años que no venía, y que se proyecte una película sobre mi vida, de por sí me emociona mucho. Es una película que entiendo que está hecha con mucho respeto. Espero que la vean todos sin rechazarla, para entender un problema terrible como fue la dictadura militar en la Argentina y la conmoción que produjo, el dolor, la angustia en las familias argentinas, sobre todo las que éramos victimizadas a través de nuestros hijos", señala Estela.
Al principio del proyecto, Carlotto no quería que se hiciera esta película. "Nicolás Gil Lavedra ya había hecho una película muy buena que la tomó el Ministerio de Educación para las escuelas, porque era la ficción del encuentro de un nieto con su abuela. Era muy bueno. Y él quiso hacer una película sobre mí. Entonces, yo le insistía que no, porque yo soy una mujer común, sencilla; sí tengo que reconocer que tengo trascendencia nacional e internacional por circunstancias tan adversas, pero en grupo, yo no estoy sola. Entonces, yo decía: ‘De Estela, no, ¿por qué?’." Pero el cineasta le explicó que, simbólicamente, ella representa a todas. Y que la intención de su film era producir un efecto informativo en la sociedad y ayudar en la convocatoria de chicos que dudaran de su identidad para acercarse a Abuelas de Plaza de Mayo. "Que despertara el interés de los chicos. Así que todo esto me llevó a consentir. Y la película se hizo. El libreto, por supuesto, lo vimos los familiares, mis hijos y yo, para que no hubiera errores conceptuales. Ni siquiera políticos, ni personales o familiares. Y fue hecha muy bien. Yo creo que es una película excelente por las críticas de los demás. Me aparto un poco de mí misma, porque soy la afectada directa de esta película", explica.

¿Y qué sintió la primera vez que la vio?
La primera vez que la vimos fue muy en privado, en crudo si se quiere, con mis hijos y algunos integrantes del equipo de trabajo. Y fue un impacto terrible. Fue muy fuerte. Primero, porque siento un cariño y una admiración tremendos por Susú Pecoraro, ya que nos conocimos, intimamos, charlamos. Me conoció, vio mis manos, mis gestos, mis reacciones de esos hechos de la historia de mi vida. Y ella me dijo: "No voy a imitarte, Estela, porque yo no soy una imitadora. Voy a interpretar a un personaje que sos vos. Así que quiero conocerte". Y así fue. Alejandro Awada trabaja excelentemente bien. Todos ellos me representan y nos representan como familia. O sea, fue una cosa maravillosa ver plasmada una historia que puede aplicarse a cualquier Madre o Abuela de Plaza de Mayo.

Con respecto a la actuación de Susú Pecoraro, ¿se sintió reflejada entonces?
Completamente, porque, a veces, cuando ella escribe la carta a mi nieto Guido, algunos dicen: "¿Son tus manos o las de ella?". Porque las coloca igual. Cuando la veo en la película, me veo yo. En actitudes, también en la vestimenta, en el color de cabello; en fin, todo el esfuerzo que ella ha puesto en hacerlo muy bien y creo que está siendo premiada por su actuación. O sea, que es una gran actriz y una gran mujer. Y el resto, ni hablar. Son todos encantadores. Y lo que han hecho es algo que Alfred Hitchcock hacía en sus películas: él siempre aparecía en algún momento de sus películas. Era el director, pero se lo veía. Era como Velázquez en los cuadros. Y a mí me han puesto en el final de la película mirando una ventana, donde cae nieve, que era lo que Laurita quería ver algún día. Cuando era chiquita decía: "Quiero ver nieve". Esas cosas fueron muy emotivas. Nos emocionaron tanto a los que vimos eso en crudo, y eso que faltaba pulir el sonido y todo lo demás. Así que fue muy lindo.

¿Y cómo trabajaron con Susú para componer el personaje?
Tuvimos muchísimas charlas, cuando podíamos y los tiempos nos permitían. Es una mujer muy afectiva, muy cariñosa, muy humilde y muy sencilla. Lamentablemente, ella tendría que haber estado acá y no está. Y en otros festivales donde se presentó la película, pero que tampoco fue. Pero yo creo que ella se reserva ese sentimiento de exposición para otras cosas.

¿Qué es lo que más aprecia de la película?
Lo que aprecio es el respeto con el que se tocó el tema, la dignidad con que se abordó. También la exactitud en la caracterización de los personajes que componemos la familia. Lo han hecho con mucha exactitud. Quizás hay variantes. Tampoco es una imitación formal. Pero lo que más aprecio es eso: el respeto con que se hizo y la exactitud de los rasgos personales de los actores en comparación con los reales de mi vida.

¿Le descubre nuevas cosas a la película cada vez que la ve de nuevo?
Es la quinta vez que la veo. Y cada vez que la veo aprovecho a mirar un poco más los rincones de la película. Hay detalles que voy viendo más profundos de lo que era mi vida, mi familia, lo que ha sucedido. Por ejemplo, descubrir ese platito que le entrega la protagonista que representa a mi hija Laura (Inés Efron) a Susú, porque Laura pintaba cuadritos, hacía platos decorados, decoraba silloncitos, sillitas. Tenía esa dedicación. Entonces, esos detalles se me habían pasado de largo porque, a veces, la emoción te sacude y seguís la película de otra forma. Así que ahora los voy descubriendo.

Verdades verdaderas tiene una función más allá del hecho artístico, ¿no?
Claro. Es una película que apunta a una cuestión política social que es develar lo que la dictadura hizo con la sociedad. Cada familia forma parte de la sociedad, cada familia tuvo miedo, quería esconder a los hijos, salvarlos, entenderlos; a veces, enojarse. Y aprender. En lo personal, aprendí de mis hijos a mirar la historia de mi país de otra manera, con una mirada muy distinta de lo que yo había hecho cuando tenía la edad de ellos y durante el resto de mi vida, donde si bien era solidaria y buena persona, no entraba en lo serio de la cuestión de lo que es la justicia social, que era por lo que mis hijos peleaban, luchaban y pensaban.

¿Coincide en que es una película angustiante pero esperanzadora?
Claro, porque justamente nuestra lucha es eso. Es una lucha de angustia y de mucho dolor, pero con mucha esperanza, mucha fe, mucha confianza, porque estamos encontrando nietos que son desaparecidos con vida. Y el reparar de una manera formal y fuerte como es devolver a la libertad a personas robadas cuando eran bebés es muy bueno, muy lindo, muy para brindar. Entonces, ésta es una película que tiene esas dos facetas: el dolor de la lucha, pero no la resignación a no hacer nada, sino seguir luchando y abriendo caminos. Y sobre todo, al final, cuando se muestran cinco nietos recuperados es como mostrar un poquito el fruto de esta lucha.

El film la muestra como una mujer común y corriente en busca del destino de su hija Laura. No aborda tanto el personaje público.
Yo no quise, porque nosotros –sobre todo yo– queríamos que mostrara a una mujer común. Ahora, esa mujer que aparece ahí es el treinta por ciento de lo que yo soy. Es el treinta por ciento del hogar, del dolor, de la caricia. Pero yo soy una luchadora, una mujer aguerrida. No soy una tranquila y pasiva llorona. No, no, no. Lloro muy difícilmente y afronto las dificultades con fuerza. No es que sea una heroína, sino que soy así, nací así y trabajo así. A mí, en el año 2002, me quisieron matar. Vinieron a mi casa, la bombardearon en horas de la madrugada. Y todo el mundo me dijo: "Vas a tener miedo. ¿Qué vas a hacer ahora?". Y yo dije: "Seguir luchando más que nunca". Y estoy luchando. Yo sé que hay gente que no me quiere y si pudiera eliminarme, lo haría. Si lo peor ya me pasó: me mataron una hija. Y yo qué voy a tener miedo. Por supuesto que me cuido, tengo custodios, el Gobierno me cuida, la gente me cuida y me quiere, pero está siempre ese pequeño grupo minoritario para quien todavía somos los enemigos. Así que soy una mujer aguerrida, de decisión firme, de poder hacer muchas cosas a la vez en el día, de recibir centenares de personas en estos larguísimos años que me vienen a pedir consejos, ayuda, y se creen que soy la heroína de la historia... Pero por supuesto no me la creo. Viajo por todo el mundo también, me contacto con personalidades increíbles que jamás soñé, pero tampoco me la creo. Trasciendo, pero con humildad, porque yo soy esto. Nada más. Pero la película no lo muestra porque yo no quería. No quería sobre mis condecoraciones, mis doctorados Honoris Causa. No. Yo quería lo que siempre dije a Nicolás: "Mirá, yo soy una mujer común, barro la vereda y me pongo ruleros".

¿Y siente tranquilidad por el camino recorrido desde entonces?
Sí, yo me acuesto con mucha paz, con mucha tranquilidad. Y a la mañana me levanto renovada. Resucito si me acosté muy cansada y sigo caminando. Por supuesto que tengo 81 años, no soy una persona joven ya, pero el espíritu me ayuda mucho. Tengo mucha constancia y perseverancia. Y también mis compañeras, las Abuelas. Somos como hermanas. Ya nos conocemos, nos queremos, también nos peleamos, tenemos nuestras cosas. Existe un liderazgo que me dieron ellas mismas para una institución que, lejos de desaparecer, va creciendo cada vez más. Y cada vez tenemos más lugares a donde resolver problemas sobre los derechos humanos, en particular de la dictadura, pero también los derechos humanos generales que todavía falta reparar. En nuestro país todavía existe la miseria, la desocupación va decreciendo, pero existe. Y la salud hay que renovarla y atenderla bien. Y los derechos de todas las familias a vivir en dignidad son nuestra preocupación.

¿Cómo se sostiene diariamente la voluntad que tiene en el trabajo cotidiano de Abuelas?
Se sostiene porque hay una perseverancia y un convencimiento de que eso es lo que tenemos que hacer, que no tenemos que dejar por más que un día nos levantemos como cuando en la película le dije a mi marido: "Me parece que no voy más a Abuelas por esto o por lo otro". Y él me dijo: "Ni se te ocurra". Y eso me lo dijo de verdad. La película muestra que él me pedía que me quedara, y no. Pero está bien que lo pongan porque otros hombres también retuvieron a sus mujeres diciendo: "Bueno, te quedás porque primero estoy yo". En el caso de mi marido, nunca me lo dijo. Y una sola vez me dijo: "¿Mis derechos humanos dónde están?". Y yo le dije: "Me quedo". Y él me dijo: "No, no, andá. Las Abuelas te necesitan". O sea que hay un convencimiento de algo en la vida, de un camino.
8 de diciembre de 2011
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