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evo echó a los jefes de su policía


Por la represión de los aimaráes en la embajada de Estados Unidos en Bolivia. Junto con el comandante en jefe de la policía de La Paz fueron relevados los jefes policiales de los ocho departamentos restantes. También fue criticado el jefe policial de Chuquisaca por reprimir en Sucre. Críticas para la Justicia.
[Sebastián Ochoa] Sucre, Chuquisaca, Bolivia. Víctor Hugo Escóbar, comandante de la policía de La Paz durante la represión a los miles de manifestantes que deseaban tomar la Embajada de Estados Unidos, fue criticado por el ministro de Gobierno, Alfredo Rada. "Fue una movilización multitudinaria en la cual se debió haber preparado un operativo de seguridad de mejores condiciones –dijo–. Tengo mis observaciones y estoy evaluando la situación de algunos comandantes departamentales que hablan mucho pero hacen poco." A las pocas horas el ministro cambió a los nueve comandantes departamentales del país. Según Rada, se renovó a los jefes verde olivo porque "es necesario controlar la violencia política que se ha desatado en el país en el último año, violencia política que está adquiriendo contornos de terrorismo". Las organizaciones sociales de El Alto anunciaron que volverán a la embajada y posiblemente la incendien. Sería la respuesta al asilo humanitario que el país del Norte otorgó a Carlos "el Zorro" Sánchez Berzaín, ministro de Defensa durante la llamada Guerra del Gas, que en octubre de 2003 causó más de 68 muertes entre los alteños. Mientras, el gobierno de Evo Morales insiste para que Estados Unidos mande a Bolivia al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores, acusados de genocidio. El ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, afirmó que "Estados Unidos obstruye a la Justicia boliviana".
Durante el acto de posesión de los nuevos comandantes, el ministro de Gobierno sostuvo que "es saludable la renovación que conserva lo esencial de la Policía Nacional, su doctrina, disciplina, obediencia al mando constitucionalmente definido y su carácter de institución nacional con un mando único". También aprovechó para hablar (mal) del Poder Judicial boliviano: "Hoy la policía investiga, muchas veces tiene resultados en la aprehensión de delincuentes que son entregados a los operadores de Justicia. Sin embargo, a las pocas horas son liberados para que cometan nuevas fechorías". Sin mencionarlo, se refería a Roberto Lenin Sandoval López, identificado por organismos de inteligencia como uno de los principales agresores a los indígenas quechuas golpeados y humillados el 24 de mayo en la plaza central de Sucre. Roberto Lenin, militante de Juventud Conciencia de Chuquisaca y jefe de campaña de la candidata a prefecta Sabina Cuéllar, fue secuestrado en esta ciudad la semana pasada por agentes del Estado y enviado a la Justicia junto a las pruebas que lo complicaban. Pero el juez de El Alto Daniel Espinar ordenó su liberación porque en su detención no se habían respetado sus derechos. "Hay un accionar inefectivo de los operadores de justicia, que lo único que están haciendo es alentar la impunidad", afirmó Rada.
Desde el gobierno evidenciaron que hubo "excesos" en la policía para defender la embajada de los 20 mil alteños que se la tienen jurada. "No se debió acudir a la fácil vía de la represión –evaluó Rada–. Hay que acudir a la prevención, sobre todo en una movilización de características tan multitudinarias. Con criterio profesional podría habérsela controlado."
El embajador estadounidense en Bolivia, Philip Goldberg, dijo en un comunicado: "Respetamos todas las manifestaciones democráticas y pacíficas. Sin embargo, lamentamos estos hechos de violencia". Agradeció a los policías por cuidarles la propiedad y ratificó su "deseo de mejorar las relaciones bilaterales con Bolivia en el marco del mutuo respeto".
Tras el intento de toma, el embajador se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores para darle su versión sobre el asilo que EE.UU. dio a Sánchez Berzaín. Choquehuanca contó a radio Erbol que Goldberg "se quejó" por la manifestación ante su embajada. Según el canciller, le dijo: "Fue peor que Bolivia no haya sido informada del asilo" al ex ministro de Defensa.
Choquehuanca detalló que las explicaciones del embajador "nos dejaron insatisfechos. Dice que ni él conoce sobre el tema del asilo y que incluso él mismo fue sorprendido por esa información". Y opinó que "es lamentable. El asilo a Sánchez Berzaín sólo perjudica la construcción de buenas relaciones entre Estados Unidos y Bolivia".

11 de junio de 2008
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chávez y correa en la mira de uribe


Iván Márquez: Uribe quiere asesinar a Chávez y a Correa. El directivo de las FARC denuncia que Uribe intentó y seguirá tratando de asesinar a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez y de Ecuador, Rafael Correa.
Colombia. Iván Márquez, miembro del secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) , denunció que el presidente colombiano Álvaro Uribe "intentó y sigue intentando" asesinar a sus homólogos de Venezuela, Hugo Chávez y de Ecuador, Rafael Correa, en un escrito publicado este lunes por la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP).
"El verdadero terrorista es Álvaro Uribe. Intentó y sigue intentando matar al presidente Hugo Chávez", afirma Iván Márquez en un artículo publicado este lunes por la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP) .
En su escrito, fechado el domingo, Márquez señaló que el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), "que es la CIA en Colombia", infiltró en Caracas en una oportunidad a más de 100 paramilitares para que mataran a Chávez y que ahora, se dispone a enviar otro contingente a Ecuador para que hagan lo mismo con Correa, todo bajo las órdenes de Uribe.
"El DAS, que es la CIA en Colombia, infiltró con ese propósito en Caracas a más 100 paramilitares; y el jefe del DAS es el señor Uribe. El DAS está preparando varios grupos de sicarios para enviarlos al Ecuador a asesinar al Presidente Rafael Correa en coordinación con un general (r) ecuatoriano, de apellido Aguas; y el jefe del DAS es el señor Uribe", añade.
En cuanto a la guerra civil colombiana, Márquez culpa al gobierno de Bogotá de ser el causante de la actual crisis humanitaria generada por el desplazamiento de unos cuatro millones de habitantes, además lo responsabiliza de crímenes de lesa humanidad, factores que prueban el terrorismo de Estado sobre el que está construido el Gobierno de Uribe.
"El gobierno terrorista de Uribe está erigido sobre miles de fosas comunes y cuerpos descuartizados, sobre el desplazamiento forzoso de 4 millones de colombianos y el despojo de tierras, sobre la arbitrariedad de las redadas fascistas que llevaron a la cárcel a más de 150 mil ciudadanos bajo la acusación de apoyar a las guerrillas. Eso es terrorismo de Estado", expone.
También menciona la complicidad del Partido Republicano de Estados Unidos (en el poder), por encubrir los delitos de altos funcionarios del gobierno y ricos hacendados colombianos, con la extradición de 14 jefes paramilitares al país norteamericano, quienes iban a acusar al hermano de Uribe, Santiago, miembros del Ejército y ganaderos en los "horrores del paramilitarismo".
"En acuerdo con los republicanos extraditó hacia los Estados Unidos, para ponerse a salvo de la justicia, a 14 jefes paramilitares que se disponían a involucrar a su hermano Santiago, al ejército, a ganaderos y empresarios en los horrores del paramilitarismo. Por eso esfumaron los discos duros de los computadores de algunos de los extraditados", fustigó.
A principios de mayo, en una decisión calificada como sorpresiva, el presidente Álvaro Uribe, entregó 14 paramilitares a la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés), bajo la excusa de que ellos habían incumplido con la Ley de Justicia y Paz, al continuar delinquiendo desde prisión.
Precisamente, gracias a la cooperación de los cabecillas de las ultraderechistas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) los fiscales designados por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) habían logrado establecer nexos de unos 64 congresistas, mayoritariamente de la coalición uribista, con este grupo armado.
Uno de los acusados de obtener grandes extensiones de tierra con colaboración de las AUC fue el primo hermano de Uribe, el ex senador Mario Uribe Escobar.
Los testimonios de los supuestos paramilitares desmovilizados causaron una crisis institucional en el Congreso, donde ya se discute un proyecto de ley que castigue a aquellas agrupaciones políticas que incurran en la llamada ‘parapolítica’.
Sin embargo, una de las consecuencias de la extradición de estos hombres que más ha causado revuelo es que en Estados Unidos sólo serán juzgados por delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes y no por las más de 200 masacres y 49 mil desapariciones forzosas de civiles.
Luego de su extradición, surgieron denuncias de la desaparición y manipulación de los computadores y tarjetas SIM de los celulares que se les permitía tener en prisión a los jefes de las AUC, asunto que fue admitido en primera instancia por el director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), general (r) Eduardo Morales, quien días después dijo que "no se habían perdido".
Irónicamente, los supuestos computadores recuperados después del bombardeo a un campamento temporal de las FARC en Ecuador, que quedó totalmente destruido y mató a 25 personas, están intactos y todas sus partes llegaron completas a Bogotá.
Los presuntos dispositivos FARC sirvieron como excusa a Colombia para lanzar acusaciones contra Chávez y Correa, a quienes pretenden implicar con la guerrilla basados en documentos que estaban almacenados en la memoria digital del aparato.
"Es el libreto que sus amos republicanos del norte le pidieron interpretar como estratagema desesperada para salvarlo del escándalo de la narco para política que le exige renunciar a la presidencia de la república, desmovilizarse del paramilitarismo y someterse a la justicia", opina Márquez en referencia a los polémicos computadores.

11 de junio de 2008
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uribe, obstáculo para la paz


Entrevista con Gustavo Moncayo, padre de Pablo Emilio, secuestrado por las FARC. En Colombia bautizaron a Moncayo como ‘Caminante de la paz’ por poner en acción el pedido de que liberen a su hijo, rehén de la guerrilla desde hace diez años. Moncayo cree que el gobierno de Uribe tiene interés en seguir con el conflicto.
[María Laura Carpineta] Colombia. El profesor Gustavo Moncayo aprieta fuerte las cadenas que rodean su cuello y sus muñecas, y sus ojos se empiezan a nublar. Se está acordando de su hijo, de sus proyectos, sus novias y sus mañas. Del día en que el joven cabo lo sentó y le dijo que iba a trabajar un año más en el ejército para ahorrar y ayudarlos a terminar de construir la casa familiar. Después renunciaría para empezar la universidad. "Pero nunca terminó el año", dijo con la voz quebrada. El 21 de diciembre de 1997 las FARC tomaron el cuartel del cerro de Patascoy y a 18 militares como prisioneros, entre ellos a su hijo, el cabo segundo Pablo Emilio Moncayo. Sólo tenía 18 años. Del otro lado de la mesa, su hija Yuri Tatiana intenta no mirarlo. Con la mirada perdida en la calle Corrientes, la hermana menor del secuestrado más antiguo de las FARC hace esfuerzos para no llorar. Después de unos minutos en silencio, Moncayo se seca las lágrimas y cambia el tono de voz. "Estamos acá para que la presidenta Cristina escuche nuestra historia y nos ayude a buscar el canje humanitario", le dijo a Página 12 el hombre al que los colombianos bautizaron ‘Caminante de la paz’.
Durante diez años, el profesor Moncayo luchó para que su hijo no fuera un rehén más. "En el mundo todos conocen y piden por Ingrid Betancourt. El resto perdieron hasta eso, su identidad. Ese es un insulto que ni yo ni mi familia podíamos aceptar", explicó ayer el profesor de historia de 56 años. Para sacar a Pablo Emilio del anonimato se reunió con los últimos tres presidentes colombianos y con toda la cúpula de las FARC. Con palabras de apoyo pero sin soluciones concretas, se encadenó y emprendió la travesía que lo marcaría para siempre. Caminó más de 1200 kilómetros desde su Nariño natal hasta Bogotá. Habló en cada plaza, en cada pueblo, en cada ciudad y, al poco tiempo, su historia y sus cadenas se convirtieron en un icono del sufrimiento de los secuestrados y sus familias.
Este año el Caminante de la paz empezó un nueva travesía, pero esta vez por el mundo. Recorrió Francia, España, Bruselas y el Vaticano, y de vuelta en la región pidió apoyo entre los gobiernos de Nicaragua, República Dominicana, México, Ecuador, Venezuela y, esta semana, Argentina.

En los últimos días se reunió con los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa. ¿De qué hablaron?
Los dos me comunicaron su compromiso para seguir trabajando por la libertad de todos los secuestrados, más allá de las tensiones y las fricciones que existen con el presidente Uribe.

¿Qué le pareció el llamado que hizo Chávez a las FARC para liberar a todos los rehenes, sin condiciones?
Chávez, con sus errores, es un hombre de una enorme calidad humana, en quien uno siente que puede confiar. Sus palabras de ayer (por el domingo) sólo reafirman esa impresión.

Hace menos de un año habló con el presidente Alvaro Uribe. ¿Qué impresión se llevó de ese encuentro?
Uno siente dolor, tristeza e impotencia porque no puede depositar toda la confianza en su presidente. Es un hombre arrogante y prepotente, que quiere imponer su voluntad por encima de todo. La única forma de lidiar con la tristeza y la frustración que eso provoca es pensar que ojalá que cambie pronto este gobierno y que el próximo líder tenga verdaderamente voluntad de alcanzar la paz y la libertad de todos los secuestrados.

¿El gobierno de Uribe no quiere alcanzar el acuerdo humanitario?
No y es muy fácil de demostrarlo. En el proceso de paz del Caguán, las FARC liberaron 370 soldados unilateralmente. Los primeros 50 a cambio de unos guerrilleros enfermos y el resto, como un gesto para alcanzar un proceso de paz. Hoy el presidente Uribe dice que el proceso en el Caguán fue un error y por eso se niega a despejar (militarmente) Florida y Pradera. Yo le digo que no fue un error porque se liberaron 370 personas. Con uno solo ya hubiese sido suficiente para justificar el diálogo, ¡pero fueron 370!

¿Por qué cree que no se avanzó más?
Porque hay mucho interés en que la guerra continúe. Este gobierno se llena las arcas con dinero de todo el mundo para combatir a la guerrilla.

¿Cómo fue hablar con la cúpula de las FARC durante las negociaciones del Caguán (1998-2002)?
Frustrante. Nosotros les pedíamos que nos facilitaran pruebas de vida, que nos dejaran llevarles medicinas, ropa y que les permitieran estudiar en la selva. Pero ellos siempre nos contestaban lo mismo: liberaremos a sus hijos a cambio de los guerrilleros que están prisioneros en las cárceles y que también están sufriendo. Pienso que ellos también tienen un resentimiento. Muchos guerrilleros que fueron detenidos fueron golpeados y torturados. Creo que tienen el mismo dolor que yo. Están defendiendo su movimiento y a su gente. Por eso, si hay un mismo dolor, se puede mitigar a través del diálogo y el entendimiento.

10 de junio de 2008
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que liberen a los rehenes


El presidente venezolano le reclamó un gesto al nuevo líder de la guerrilla. "La guerra de guerrilla pasó a la historia", dijo ayer el mandatario venezolano en Aló, presidente. El reclamo sobre una liberación sin condiciones podría favorecer a una salida política en Colombia, según algunos analistas.
Caracas, Venezuela. Venezuela espera un gesto de las FARC. El presidente Hugo Chávez exhortó ayer a la guerrilla a liberar a todos sus rehenes sin condiciones. "Vamos, suelten a toda esa gente, hay ancianos, mujeres, enfermos. Estoy a la orden, (Alfonso) Cano, para ir a buscar a los retenidos", dijo en su primer mensaje al nuevo líder de la guerrilla. Al igual que su homólogo de Bolivia, Chávez volvió a criticar la lucha armada que emprende las FARC. "La guerra de guerrilla pasó a la historia", sentenció. Mientras que el gobierno de Colombia desestimó la propuesta del país vecino, algunos analistas consultados por PáginaI12 opinaron que podría favorecer una salida política al conflicto.
Después de mediar en el fallido canje humanitario a pedido del grupo insurgente y proponer que la guerrilla fuese considerada grupo beligerante, el mandatario intentó retomar contactos con las FARC para pedirles un favor. "Creo que llegó la hora de que las FARC liberen a todos los (secuestrados) que tiene en la montaña a cambio de nada. Sería un gran gesto humanitario", dijo ayer durante su programa dominical de radio y TV, Aló Presidente.
Meses atrás la guerrilla liberó unilateralmente a media docena de rehenes en una operación de la que participó Venezuela. Sin embargo, las comunicaciones se cortaron, luego de que el ejército colombiano bombardeara el 1º de marzo un campamento de los rebeldes en suelo ecuatoriano.
Ayer, Chávez dejó en claro que todavía cree en la paz, pero no de cualquier manera. Hablando con ex guerrilleros venezolanos invitados al programa, criticó los secuestros. "No lo harías, ¿verdad? Yo tampoco. No es lo mismo que estar en una cárcel. Yo estuve preso dos años y medio (por el levantamiento militar de 1992), pero todos los días venía mi mujer y los viejos los fines de semana", recordó.
Defensor del Socialismo del Siglo XXI, el líder venezolano consideró que la forma de lucha de las FARC favorea los intereses de Estados Unidos. "Ustedes se han convertido en una excusa del imperio, son la excusa perfecta. El día que se haga la paz en Colombia, se le acabó la excusa perfecta al imperio para amenazarnos a todos", dijo.
Para el mandatario cambió el escenario político. "A estas alturas en América latina está fuera de orden un movimiento guerrillero armado", señaló. "Eso se lo dije públicamente a Marulanda. Ahora se lo digo a Alfonso Cano", agregó. Luego del gesto humanitario, Chávez cree que habría países dispuestos a garantizar que se cumplan los acuerdos de paz, entre los que mencionó a Argentina, Ecuador, Nicaragua, Brasil, España, Portugal y Francia, e incluso citó al rey Juan Carlos de España. "Eso sí sin callarnos porque en política hay que hablar mucho", advirtió.
Hecho el anuncio, analistas consultados por este diario vieron con buenos ojos la movida de Caracas. "Es una oportunidad histórica para instalar una agenda de paz. De realizarse la liberación unilateral, el gobierno de Alvaro Uribe se vería acorralado", dijo Edgardo Ramírez, economista y sociólogo de la Universidad Central de Venezuela. No obstante, el director del diario colombiano opositor Voz, Carlos Lozano, enumeró que existen obstáculos en el camino. "Hay razones para la desconfianza de las FARC. Cuando la guerrilla creó el partido Unión Patriótica, el gobierno lo aniquiló, fue un genocidio", señaló. "La liberación es a cambio de nada", añadió.

Sospechosos en Colombia
Un hombre que se presentó como miembro de la Guardia Nacional de Venezuela y otras tres personas se declararon culpables de los cargos de tráfico de armas tras ser capturados por Colombia cuando supuestamente negociaban municiones para las FARC. En Venezuela, el comandante de la Guardia Nacional (policía militarizada), Fredys Alonso Carrión, dijo anteayer que el hombre en cuestión no forma parte de esa fuerza armada de Venezuela. "No existe dentro de la nómina ni de la relación de la GN un efectivo, ni retirado, con el nombre de Manuel Agudo Escalona", informó el general. Las cuatro personas fueron detenidas el viernes por las autoridades de Colombia en una zona fronteriza con Venezuela, acusadas de negociar armas y municiones con guerrilleros. Según el fiscal general de Colombia, Mario Iguarín, los hombres tenían en su poder 40 mil balas para fusil. Ayer, el diario bogotano El Expectador,en su sitio web informó que Venezuela abrió una investigación por la supuesta participación de ciudadanos venezolanos en un hecho irregular en Colombia.

Informe de Juan Manuel Barca

9 de junio de 2008
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carta del presidente evo


A propósito de la ‘directiva Retorno’. Presidente boliviano critica duramente nueva política de inmigración de Unión Europea.
Bolivia. Hasta finales de la Segunda guerra mundial, Europa fue un continente de emigrantes. Decenas de millones de europeos partieron a las Américas para colonizar, escapar de las hambrunas, las crisis financieras, las guerras o de los totalitarismos europeos y de la persecución a minorías étnicas.
Hoy, estoy siguiendo con preocupación el proceso de la llamada ‘directiva Retorno’. El texto, validado el pasado 5 de junio por los ministros del Interior de los 27 países de la Unión Europea, tiene que ser votado el 18 de junio en el Parlamento europeo. Siento que endurece de manera drástica las condiciones de detención y expulsión a los migrantes indocumentados, cualquiera sea su tiempo de permanencia en los países europeos, su situación laboral, sus lazos familiares, su voluntad y sus logros de integración.
A los países de América Latina y Norteamérica llegaron los europeos, masivamente, sin visas ni condiciones impuestas por las autoridades. Fueron siempre bienvenidos, y lo siguen siendo, en nuestros países del continente americano, que absorbieron entonces la miseria económica europea y sus crisis políticas. Vinieron a nuestro continente a explotar riquezas y a transferirlas a Europa, con un altísimo costo para las poblaciones originales de América. Como en el caso de nuestro Cerro Rico de Potosí y sus fabulosas minas de plata que permitieron dar masa monetaria al continente europeo desde el siglo XVI hasta el XIX. Las personas, los bienes y los derechos de los migrantes europeos siempre fueron respetados.
Hoy, la Unión Europea es el principal destino de los migrantes del mundo lo cual es consecuencia de su positiva imagen de espacio de prosperidad y de libertades públicas. La inmensa mayoría de los migrantes vienen a la UE para contribuir a esta prosperidad, no para aprovecharse de ella. Ocupan los empleos de obras públicas, construcción, en los servicios a la persona y hospitales, que no pueden o no quieren ocupar los europeos. Contribuyen al dinamismo demográfico del continente europeo, a mantener la relación entre activos e inactivos que vuelve posible sus generosos sistemas de seguridad social y dinamizan el mercado interno y la cohesión social. Los migrantes ofrecen una solución a los problemas demográficos y financieros de la UE.
Para nosotros, nuestros emigrantes representan la ayuda al desarrollo que los europeos no nos dan – ya que pocos países alcanzan realmente el mínimo objetivo del 0,7% de su PIB en la ayuda al desarrollo. América Latina recibió, en 2006, 68.000 millones de dólares de remesas, o sea más que el total de las inversiones extranjeras en nuestros países. A nivel mundial alcanzan 300.000 millones de dólares, que superan a los 104.000 millones otorgados por concepto de ayuda al desarrollo. Mi propio país, Bolivia, recibió más del 10% del PIB en remesas (1.100 millones de dólares) o un tercio de nuestras exportaciones anuales de gas natural.
Es decir que los flujos de migración son benéficos tanto para los europeos y de manera marginal para nosotros del Tercer Mundo ya que también perdemos a contingentes que suman millones de nuestra mano de obra calificada, en la que de una manera u otra nuestros Estados, aunque pobres, han invertido recursos humanos y financieros.
Lamentablemente, el proyecto de ‘directiva Retorno’ complica terriblemente esta realidad. Si concebimos que cada Estado o grupo de Estados puede definir sus políticas migratorias en toda soberanía, no podemos aceptar que los derechos fundamentales de las personas sean denegados a nuestros compatriotas y hermanos latinoamericanos. La ‘directiva Retorno’ prevé la posibilidad de un encarcelamiento de los migrantes indocumentados hasta 18 meses antes de su expulsión – o "alejamiento", según el término de la directiva. ¡18 meses ! ¡ Sin juicio ni justicia ! Tal como está hoy el proyecto de texto de la directiva viola claramente los artículos 2, 3, 5, 6, 7, 8 y 9 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. En particular el artículo 13 de la Declaración reza:

"1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país".

Y, lo peor de todo, existe la posibilidad de encarcelar a madres de familia y menores de edad, sin tomar en cuenta su situación familiar o escolar, en estos centros de internamientos donde sabemos ocurren depresiones, huelgas de hambre, suicidios. ¿Cómo podemos aceptar sin reaccionar que sean concentrados en campos compatriotas y hermanos latinoamericanos indocumentados, de los cuales la inmensa mayoría lleva años trabajando e integrándose? ¿De qué lado está hoy el deber de injerencia humanitaria ? ¿Dónde está la "libertad de circular", la protección contra encarcelamientos arbitrarios?
Paralelamente, la Unión Europea trata de convencer a la Comunidad Andina de las Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) de firmar un ‘Acuerdo de Asociación’ que incluye en su tercer pilar un Tratado de Libre Comercio, de misma naturaleza y contenido que los que imponen los Estados Unidos. Estamos bajo intensa presión de la Comisión Europea para aceptar condiciones de profunda liberalización para el comercio, los servicios financieros, propiedad intelectual o nuestros servicios públicos. Además a título de la "protección jurídica" se nos presiona por el proceso de nacionalización del agua, el gas y telecomunicaciones realizados en el Día Mundial de los Trabajadores. Pregunto, en ese caso ¿dónde está la "seguridad jurídica" para nuestras mujeres, adolescentes, niños y trabajadores que buscan mejores horizontes en Europa?
Promover la libertad de circulación de mercancías y finanzas, mientras en frente vemos encarcelamiento sin juicio para nuestros hermanos que trataron de circular libremente... Eso es negar los fundamentos de la libertad y de los derechos democráticos.
Bajo estas condiciones, de aprobarse esta ‘directiva Retorno’, estaríamos en la imposibilidad ética de profundizar las negociaciones con la Unión Europea, y nos reservamos del derecho de normar con los ciudadanos europeos las mismas obligaciones de visa que nos imponen a los bolivianos desde el primero de abril de 2007, según el principio diplomático de reciprocidad. No lo hemos ejercido hasta ahora, justamente por esperar buenas señales de la UE.
El mundo, sus continentes, sus océanos y sus polos conocen importantes dificultades globales: el calentamiento global, la contaminación, la desaparición lenta pero segura de recursos energéticos y biodiversidad mientras aumenta el hambre y la pobreza en todos los países, fragilizando nuestras sociedades. Hacer de los migrantes, que sean documentados o no, los chivos expiatorios de estos problemas globales, no es ninguna solución. No corresponde a ninguna realidad. Los problemas de cohesión social que sufre Europa no son culpa de los migrantes, sino el resultado del modelo de desarrollo impuesto por el Norte, que destruye el planeta y desmiembra las sociedades de los hombres.
A nombre del pueblo de Bolivia, de todos mis hermanos del continente y regiones del mundo como el Maghreb y los países de África, hago un llamado a la conciencia de los líderes y diputados europeos, de los pueblos, ciudadanos y activistas de Europa, para que no se apruebe el texto de la ‘directiva Retorno’. Tal cual la conocemos hoy, es una directiva de la vergüenza. Llamo también a la Unión Europea a elaborar, en los próximos meses, una política migratoria respetuosa de los derechos humanos, que permita mantener este dinamismo provechoso para ambos continentes y que repare de una vez por todas la tremenda deuda histórica, económica y ecológica que tienen los países de Europa con gran parte del Tercer Mundo, que cierre de una vez las venas todavía abiertas de América Latina. No pueden fallar hoy en sus ‘políticas de integración’ como han fracasado con su supuesta ‘misión civilizatoria’ del tiempo de las colonias.
Reciban todos ustedes, autoridades, europarlamentarios, compañeras y compañeros saludos fraternales desde Bolivia. Y en particular nuestra solidaridad a todos los ‘clandestinos’.

Evo Morales Ayma
Presidente de la República de Bolivia

9 de junio de 2008
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las dos monedas de cuba


Sistema contribuye a división social. Los que son pagados en pesos ven reducido su poder de compra. Para ellos, la leche en polvo y las batatas son lujo.
[Carol J. Williams] La Habana, Cuba. Empujada hacia los márgenes por una división social causada por el dinero, Rosa es lo que los cubanos llaman una ‘marginal’.
Ha vivido todos sus 72 años en un destartalado enclave de Marianao, un vecindario de rústicas cabañas de madera, donde sus tablas podridas mantenidas juntas por capas y capas de pintura, descienden hacia un barranco sembrado de basura y aguas residuales.
Su choza de dos cuartos fue un temprano regalo de la revolución, cuando las idealistas brigadas de niveladores sociales trabajaban en ayudar a los pobres y enseñar a leer y escribir y a educar a sus hijos a los más desamparados. Las sólidas gafas de marco de metal de Rosa, un don más reciente del estado, agrandan los cansados ojos que buscan divertirse en los tres canales estatales de Cuba, después de haber perdido las ganas de leer debido a la escasez de libros y falta de práctica.
Viuda a los veintidós con un chucho amarrado llamado Mochito que la acompañaba, Rosa está entre las abultadas filas de cubanos entre los 11.2 millones de habitantes del país que viven en la pobreza mientras el flujo del dinero obtenido en el comercio, el turismo y el mercado negro ha roto sus fundamentos antes igualitarios.
Los problemas a los que hace frente Rosa y otros como ella, complicados por factores como la pérdida del país, hace años, de la ayuda soviética, parecen empeorar. El sistema de dos monedas de Cuba puede llevar parte de la culpa.
Cuba utiliza el dominante peso convertible conocido como CUC -introducido hace cuatro años para reemplazar al dólar norteamericano, que circuló durante más de una década- y el peso cubano conocido como moneda nacional.
Aquellos que trabajan en hoteles, aerolíneas y tiendas y en el próspero mercado negro ganan CUCes, conocidos como ‘el dólar’ y que se cambia a 25 pesos. El peso es la divisa con la que se paga a todos los funcionarios del estado y pensionistas, que deben convertir a CUC para comprar la mayoría de las cosas. El gobierno cubano mantiene al peso porque no posee suficientes reservas en divisas extranjeras para respaldar y hacer circular solamente CUCes.
El dólar norteamericano, que circuló en Cuba de mediados de los años noventa hasta fines de 2004, fue retirado por el presidente de entonces, Fidel Castro, y está sujeto ahora a un impuesto del diez por ciento cuando se lo convierte a CUCes -de hecho, una devaluación impuesta por el estado. El impuesto se cobra a los turistas y al diez por ciento estimado de familias cubanas que reciben transferencias de parientes en el extranjero.
Aquellos como Rosa, que no tienen benefactores extranjeros ni el vigor para ganar sus propios dólares, observan cómo disminuye mes a mes el poder de compra de su moneda nacional a medida que más artículos sólo pueden ser comprados con ‘dólares’.
Rosa sobrevive con la pensión de su difunto marido de 164 pesos al mes, unos siete dólares estadounidenses, y la canasta cada vez más reducida de productos básicos que entrega el estado mensualmente.
"El arroz se acaba en diez días, y después tengo que cuidarme", se lamenta la viuda, que ha engordado por su régimen de pan y arroz. "Lo que me queda después de pagar la electricidad, lo gasto en comida, nada más".
Como muchos cubanos, Rosa no revelará a un extranjero su nombre completo, por miedo a represalias oficiales, aunque es difícil imaginar circunstancias de vida peores.
Con un desteñido vestido azul floreado tan delgado como un pañuelo de bolsillo, calcetas beige y chancletas de Coca-Cola, pasa sus días fregando el suelo de cemento de su cabaña y cocinando arroz para sus dos comidas diarias.
Durante los primeros cuatro días del mes, calienta una taza de café al mediodía con el paquete de cien gramos que es el artículo más apreciado de su canasta. Sus dos tazas de frijoles desaparecen rápidamente, lo mismo que su pequeña botella de aceite de cocina y el muslo de pollo.
Cuando se acaba el arroz, debe convertir sus pesos a CUCes para comprar la comida para lo que queda del mes. Subsiste en gran parte con el arroz cocido en una pastilla de caldo, con pan blanco que recoge todas las mañanas en la panadería estatal en la esquina de su callejón.
Dice que lo que más la alegra son los escasos minutos que pasa con uno de sus ocho nietos en las raras ocasiones en que su hija o uno de sus dos hijos se hacen tiempo en sus propias vicisitudes diarias para visitarla. Otro respiro que rompe la monotonía de sus comidas son las batatas, las que sólo se permite una vez a la semana si no ocurre nada que la obligue a desviar a otros gastos sus escuálidas economías.
Come el arroz de un cuenco de barro picado sentada en un sofá cubierto por una sábana y lleno de bultos, con el televisor blanco y negro en un rincón sintonizado con uno de los tres canales oficiales. Sin embargo, le presta poca atención; a menudo los tres transmiten el mismo discurso oficial o programa cultural.
Una cocinilla a gas de dos fuegos en el abollado mesón metálico es el único electrodoméstico que hay en la cocina. En un rincón de la salita hay pequeña nevera sembrada de magnetos de plástico de botellas de cerveza, desenchufada para ahorrar energía y porque casi nunca hay nada perecible en ella. Sobre una toalla extendida encima se exhibe una colección de figurillas de cerámica blanca y una vela. Un esquelético gato tricolor al que nunca le puso nombre, olfatea el suelo fregado en la inútil búsqueda de una miga.
Para Rosa sobrevivir es tanto una prueba como una ocupación. Excepto por los frijoles y los tubérculos que todavía se pueden comprar con los viejos pesos, debe cambiar todo el resto de su pensión a CUCes.
El mercado más cercano está a un kilómetro y medio de distancia, un extenuante viaje para una mujer con diabetes, hipertensión y depresión. Hasta hace poco el arroz costaba sólo doce centavos el medio kilo, pero se le acaba dos días después de recibir su canasta y le cuesta casi un cuarto de su pensión mensual. Las verduras y frutas sólo cuestan unos pesos por kilo o por pieza, pero consumen la mayor parte del resto de su dinero.
A siete dólares el galón, la leche en polvo es un lujo inimaginable, e incluso los cortes de carne menos deseables y cubiertos de moscas en el carnicero de la cuadra cuestan casi dos dólares el medio kilo. La pieza de pollo y los seis huevos en la canasta son normalmente sus únicas fuentes de proteína.
La clínica más cercana está a casi cinco kilómetros, una difícil distancia si se considera que el transporte público no llega hasta el final de su agrietado y empinado camino.
"Los buses no llegan aquí", dice sobre el angosto callejón que tiene a un lado una alcantarilla.
En Cuba el seguro médico es gratis, pero Rosa paga con su tiempo, esperando fuera todo el día hasta que el doctor del servicio público la pueda atender. Las pastillas para combatir la depresión cuestan unos cincuenta centavos cada una, y un frasquito de quince le costaría toda su pensión. Rara vez las compra, porque prefiere gastar su dinero en comida.
Al mercado o a la clínica se va caminando, para ahorrar el peso que le cuesta el billete.
Con otras cabañas de madera y estuco como la suya en el callejón, ningún vehículo más ancho que el Lada ruso de propiedad del sobrino de un vecino puede acercarse a menos de doscientos metros de su porche, que consiste en un pedazo de cemento cercado por una cadena oxidada y que cierra por la noche.
Frente a la casa de Rosa de tablas blancas y persianas cerradas, tres hombres se han sentado en unos tocones de cemento que antes sostenían la valla. Bebe cada uno de su propia botella de ron barato, mirando con recelo la inesperada visita de dos extranjeros con el chofer de un Lada.
A diferencia de cubanas más jóvenes o de cubanas con oficios más requeridos, como costureras o peluqueras, Rosa no tiene modo de aumentar sus ingresos.
Su hijo mayor, Carlos, 51, es inválido, y a menudo exhibe en el porche de Rosa, sobre un paño de cocina, unos pocos artículos que trata de vender: porras, pastillas de caldo, bolas de chicle y, de la canasta de su madre, cigarrillos, que se da a los mayores de sesenta. A veces hace veinticinco o treinta pesos, que convierte en un CUC para pagar la comida para su familia.
"No me puede ayudar demasiado. Todos tenemos las mismas condiciones", dice Rosa, explicando con espíritu materno por qué Carlos se gana con las ganancias de los cigarrillos.
El gobierno de Raúl Castro, 76, hermano menor del achacoso Fidel, ha reconocido que desde que Raúl fuera nombrado presidente en febrero la economía de dos divisas ha producido tensiones sociales y una división de clases. Ha prometido restaurar la igualdad reunificando el sistema monetario cubano.
Sin embargo, muchos economistas extranjeros consideran eso imposible, a menos que todo el mundo sea obligado a volver al poco funcional sistema en el que los precios son fijados artificialmente por el estado y los artículos desaparecen de las tiendas cuando sus costes de producción exceden su precio.
Las tiendas de La Habana están hoy llenas de artículos de lujo que los cubanos apenas sabían que existían cuando los subsidios soviéticos y el comercio con el bloque comunista proporcionaban los artículos básicos. Microondas, celulares, electrodomésticos chinos y comida europea se asoman ahora en las estanterías, aunque a precios que sólo una minoría de cubanos puede permitirse.
Rosa se ríe de lo absurdo de poseer algo más que las pocas comodidades que tiene en su casa: el televisor, la nevera y un teléfono. Prefiere los viejos tiempos, sin la provocación de artículos que no puede comprar.
"Antes era mejor", dice Rosa.

carol.williams@latimes.com

6 de junio de 2008
8 de mayo de 2008
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otra autonomía boliviana


Molestos por la poca participación de votantes en el referéndum, miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) se dedicaron a invadir las sedes de organizaciones indígenas y campesinas. La abstención era del 34,5 por ciento. En Pando llegaba al 50.
[Sebastián Ochoa] Trinidad, Beni, Bolivia. Julio Montaño, propietario del alojamiento El Príncipe, se levantó a las 7 entre gallos, petardos y campanas de la iglesia de Trinidad. Mientras se vestía escuchó cinco veces el hit oriental "Autonomía carajo" y estuvo listo para salir a votar. No le importaron las dudosas condiciones de producción del estatuto: "Como beniano tengo que apoyar la autonomía. ¿Si el estatuto es bueno o es malo? Siempre va a haber discrepancias. Lo fundamental ahora es ser autónomos, el resto ya lo veremos", dijo a PáginaI12. Afuera, los vecinos desfilaban hacia las escuelas donde votarían la receta de los ricos para salir de la pobreza. Las organizaciones sociales trinitarias decidieron permitir la votación para evitar la violencia. Pero no alcanzó. Desde el mediodía, molestos por la poca participación del electorado, integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) se dedicaron a invadir las sedes de organizaciones indígenas y campesinas, culpables –según los autonomistas– de que miles de benianos eligieran abstenerse. Según los primeros datos, el 34,5 por ciento de los benianos. En el campo la cifra alcanzó al 41 por ciento. El 80 por ciento de los electores prefirieron el Sí.
Al mediodía, la presidenta de la Corte Electoral de Beni, Zulema Gutiérrez, indicó que "casi todo está normal, excepto por Yucuma y Rurrenabaque, donde los campesinos no nos permitieron instalar nuestras mesas e incluso agredieron al alcalde". Otras excepciones hubo "en El Palmar, eso ya lo habíamos anunciado. Los campesinos le robaron el material a nuestra notaria. A Piedras Blancas, Santa Rosa de Pérez y Puerto San Lorenzo tampoco se pudo llegar por los bloqueos –detalló–. Y Santísima Trinidad estaba en plena votación cuando vinieron a robar nuestras urnas". También "hubo un problema en Loreto, no permitieron abrir la escuela donde siempre se votó. Pero trasladamos el recinto a la Federación de Ganaderos filial Loreto", dijo Gutiérrez. La Corte calculó que al menos 20 urnas fueron incendiadas en Beni.
En la mañana de ayer, Lorenzo Muiba veía pasar familias que iban a las escuelas. Era una calle como todas las de esta ciudad: casas de caña, tablas, bolsas o lo que fuera para emparchar la infraestructura. El agua de meses estancada en las zanjas perfumaba los barrios de esta capital "Son poquingos, la mayoría nos abstenemos. Va a ver que después del mediodía nadie vota", dijo a PáginaI12. No estaba errado: a las 12 en las escuelas sólo quedaban los jóvenes benianos y cruceños que custodiaban las urnas.
Entonces en la Central de los Pueblos Étnicos Mojeños de Beni (Cpem-B) escucharon "mieeé", un montón de cohetes y todas esas motos que se acercaban, contó Jorge Beyuma, secretario de Recursos Naturales de la organización, con algunos chichones nuevos. Los indígenas –que eran 20– aseguraron que eran 400 jóvenes "allegados al prefecto". Los apalearon, los apedrearon, entraron a sus oficinas y robaron documentos. "Nos decían ‘vayan a votar, masistas de miércoles, por ustedes la gente no va a votar’", relató Beyuma. "Son conscientes de que todos los centros están vacíos. Este no es el estatuto que deseamos los benianos. Está hecho a medida de los ricos."
Los jóvenes autonomistas, en motos y camionetas, también visitaron la Federación de Campesinos y la de Cabildo Indígena. No repartieron chocolates entre estas familias, sino piedras, cuchillos, palos y cohetes. Sólo en la Cpem-B quedaron 15 heridos. "Y la policía no hace nada. En cualquier momento pueden volver a atacarnos y no nos dejaron ninguna custodia", se quejó el mojeño.
En Beni había 134 mil votantes inscriptos. En el área urbana, el 32,9 por ciento de los electores no votó. Del 67,1 por ciento que lo hizo, el Sí logró el 81,7 por ciento y el No obtuvo el 18,3, mientras que los votos nulos marcaron el 1,9 por ciento y los blancos el 2 por ciento. En el área rural, se abstuvo el 41,1 por ciento de los electores. Del 68,9 por ciento que votó, el 73,7 por ciento lo hizo por el Sí y el 26,2 por ciento votó por el No. Los votos nulos sumaron el 2,5 por ciento y los blancos el 2,5 por ciento.
A las 6 de la tarde, miles de motociclistas y pobladores de Trinidad salieron con banderas y petardos para festejar su número. Se reunieron en la plaza central para gritarle al prefecto "Gobernador" y escuchar su mensaje autonómico. Suárez adelantó que el primer paso "será legislar como región y aprobar nuestras propias normas, como la mejora de la salud y la educación. El estatuto se irá implementando en la medida de nuestras condiciones y posibilidades. Sin embargo, para plasmar todo esto necesariamente tiene que haber una coordinación con el gobierno nacional".

2 de junio de 2008
©página 12
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extravían ordenadores de paramilitares


Funcionarios extraviaron al menos seis ordenadores después de que cabecillas paramilitares fueran extraditados a Estados Unidos.
[Chris Kraul] Bogotá, Colombia. Revelaciones de que varios ordenadores portátiles de los jefes paramilitares extraditados a Estados Unidos este mes no fueron asegurados por las autoridades colombianas han aumentado los temores sobre el trato descuidado que da el gobierno a potenciales evidencias.
El ministerio del Interior colombiano declaró que estaba investigando qué pasó con seis de los once ordenadores portátiles utilizados por los cabecillas de la milicia antes de que fueran extraditados el 13 de mayo para ser procesados en Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas y terrorismo. El fiscal jefe Mario Iguarán dijo que la investigación determinará si los ordenadores han sido manipulados.
El ordenador usado por el capo paramilitar Salvatore Mancuso no ha sido recuperado, pero el disco duro de un ordenador de Ramiro ‘Cuco’ Vanoy fue devuelto por su abogado una semana después de que Vanoy fuera enviado a Estados Unidos con otros trece acusados.
Otros cuatro ordenadores portátiles pertenecientes a cabecillas paramilitares no estuvieron en manos de funcionarios de gobierno durante dos a cuatro días tras su extradición. Algunos ordenadores habían sido entregados a familiares o abogados por funcionarios de prisiones antes de ser recuperados por el gobierno.
Una funcionaria de INPEC, la repartición nacional a cargo de la administración de las prisiones, dijo que la mantención de la "cadena de custodia" de los ordenadores y otros efectos personales de los presos no era su responsabilidad.
"Cuando la gente sale de las instituciones, sus propiedades, se trate de televisores, radios o ropa, sólo pueden ser reclamadas por sus familias", dijo la funcionaria, que pidió permanecer en el anonimato debido que no estaba autorizada a hacer comentarios sobre el asunto.
Los cabecillas paramilitares tenían un permiso especial para tener celulares y ordenadores de sus celdas.
Iván Cepeda, presidente del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, dijo que la actitud descuidada del gobierno sobre el control de los ordenadores de los cabecillas paramilitares demostraba su doble moral.
"Imaginen que el gobierno hubiese entregado los tres ordenadores de Raúl Reyes a su familia. Eso habría sido un terrible escándalo", dijo Cepeda, refiriéndose a los ordenadores recuperados por comandos colombianos en un campamento de las FARC en Ecuador en marzo. Reyes, el comandante número dos del izquierdista grupo rebelde, murió en el bombardeo.
El gobierno colombiano dice que los documentos recuperados de los ordenadores muestran que Reyes y otros insurgentes estaban en contacto con funcionarios venezolanos y ecuatorianos.
A partir de los años ochenta, latifundistas y grandes ganaderos formaron y financiaron ejércitos paramilitares como milicias de autodefensa contra los rebeldes de izquierda, las FARC entre ellos. Pero muchas de las milicias se volcaron al crimen organizado, incluyendo el tráfico de drogas. Para 2006, la mayoría de sus cabecillas y 31 mil hombres habían depuesto las armas en el marco de un programa de desmovilización patrocinado por el gobierno.
De acuerdo a las condiciones de su rendición, los cabecillas paramilitares recibirían sentencias abreviadas y serían inmunes antes pedidos de extradición mientras abandonaran las actividades ilegales, confesaran completamente y pagaran reparaciones a las familias de las víctimas.
Pero el gobierno extraditó este mes a un total de quince capos paramilitares después de decir que habían continuado dirigiendo desde la cárcel sus organizaciones ilegales.
Antes de ser extraditados, muchos jefes paramilitares, incluyendo a Mancuso, estaban catalogando sus crímenes, incluyendo masacres, extorsión y tráfico de drogas para cumplir las condiciones de la desmovilización. Por esa razón, dicen los críticos, los ordenadores eran verdaderos tesoros de información y el gobierno debió haberlos controlado más estrechamente.
Ahora que los cabecillas han sido transportados a Estados Unidos, con sus confesiones incompletas, los grupos de víctimas temen que nunca oirán la versión completa de los crímenes que cometieron.
"El gobierno dijo que está gente estaba cometiendo crímenes desde la cárcel, así que tenía que extraditarlos. Por esa razón deberían haber tratado los ordenadores como artículos normales, como radios o televisores", dijo Cepeda.
"Deberían haber sido confiscados".

chris.kraul@latimes.com

31 de mayo de 2008
30 de mayo de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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