murió cecilia nazábal
8 de noviembre de 2009
[José Maggi] Argentina. Cecilia Nazábal tenía 60 años y una mezcla de variadas complicaciones en su salud que terminaron con su vida la noche del jueves, mientras luchaba por ella en la sala de terapia intensiva del Hospital Español. El mismo donde varios amigos llegaron para dar sangre convocados por los medios de prensa. Fue entonces que muchos empezaron a tomar conciencia de la gravedad de la salud de Cecilia. Pero no la mató el asma, ni siquiera el coctel de complicaciones: el cuerpo de Cecilia había soportado el enorme dolor de la pérdida de su compañero, Fernando Dante Dussex, con quien tuvo a su hijo Fer, militante de HIJOS, y bastón indiscutido en cada una de las audiencias de los juicios por terrorismo de estado que alcanzó ver en sus inicios. Allí estuvo Cecilia cada vez que sus pulmones se lo permitieron, regalando sonrisas, y sin quejarse jamás, por el clima, el tiempo o la incomodidad de estar apiñados en una sala apenas un poco más grande que una cabina telefónica. Cecilia fue velada ayer en cochería Bassi.
En cada cuarto intermedio salía entre abrazos y se sentaba en el hall luminoso del tribunal, siempre rodeada por gestos de ternura. En las audiencias era grandilocuente y su voz retumbaba en el silencio solemne de las audiencias. Pero nadie atinaba a decir una palabra: ella era una de las que más había luchado porque este juicio se realizara. Y gracias a su tozudez, llego a ver a los cinco represores sentados en el banquillo de los acusados. Así soportó el testimonio sobre el secuestro de su esposo, y también tuvo que soportar la vincha de Juan Daniel Amelong pidiendo "legalidad", y hasta las preguntas retorcidas de su defensor. Hasta que un día se aflojó, y se fue relajando tal vez confiada en que había llegado el momento.
Junto a la actual diputada provincial Alicia Gutiérrez, Cecilia investigó lo ocurrido en el centro clandestino de detención Quinta de Funes, y batallaron incansablemente ante la Justicia. Cecilia no pudo declarar en su momento porque estaba internada en terapia intensiva. "Una pieza fundamental de esta causa, mi compañera y amiga, está luchando por su vida. Estas son las secuelas de la impunidad", recordó Gutiérrez con la voz quebrada, cuando le tocó declarar.
En tren a Rosairo. En la capital santafesina se enamoró del Alemán, o Kiki como lo llamaban a Fernando Dante Dussex. Se casaron el 10 de abril de 1976 en la Parroquia Santa Teresita del Niño Jesús donde el Párroco era el Padre Zanello. "Ya había sido el golpe militar y no era tiempo para encontrarnos y festejar con los compañeros entrañables, sólo algunos a lo lejos y la familia", escribió de puño y letra Cecilia el 10 de agosto de 2009.
El 22 de agosto de 1976 se vinieron a Rosario en tren. Fernando estuvo en la secretaría de Prensa de Montoneros. "Al principio vivíamos en un hotel, y luego en pensiones de las que nos mudábamos cuando alguien que las conocía, caía. Trabajó poco tiempo en un negocio que vendía repuestos de autos y autos usados. Yo estaba embarazada, esperábamos nuestro primer hijo. El 1º de mayo nos mudamos a una casa en Pasco al 7300, un barrio en la zona oeste de Rosario, muy pobre. Teníamos muy buena relación con los vecinos, participábamos de reuniones donde nos organizábamos para realizar actividades que mejoraran la calidad de vida: desmalezamientos, zanjeos, extensión de caños de agua para aumentar el número de canillas públicas, construcción de refugios para que esperaran los que iban a trabajar a los talleres ferroviarios de Pérez. Pero este entusiasmo que compartíamos con la gente se transformaba cuando cotidianamente los vecinos nos comentaban: ’destruyeron una casa a dos cuadras y se llevaron a la pareja que vivía ahí’. Los diarios mostraban esta realidad que era cada día más desesperante: el campo popular retrocedía a pasos agigantados", escribió Cecilia.
Esa mujer. Ayer muchos la recordaron, como el concejal Juan Rivero: "Hemos perdido una compañera y una mujer invalorable", recordando que junto a Alicia Gutiérrez "fueron y son bellísimamante testarudas para juzgar a los genocidas y trabajaron incansablemente" con respecto a la causa Quinta De Funes. "Perdimos a una de ellas y nos embarga el dolor", señaló el querellante en las causas a los represores de la última dictadura militar.
"Junto a Cecilia y muchos compañeros logramos poner en el lugar de juzgamiento a los represores. Ella por su amor a la vida y a la justicia fue inclaudicable en eso. Tuvo la dicha de verlos allí sentados para ser juzgados y hoy lamentablemente ya no esta con nosotros. Seguiremos adelante con los juicios por la verdad, la justicia y la memoria y Cecilia nos acompañará siempre como tantos otros compañeros que hoy no están con nosotros. La lucha de ellos y de todos nosotros no será en vano y la patria por la que tanto soñamos en algún momento se hará realidad", concluyó el edil.
Un pilar, un sostén. Pero el recordatorio más emotivo lo hizo Juane Baso, militante de HIJOS, quien la definió como "una luchadora incasable por la verdad, la justicia y la memoria de los desaparecidos, una referente indiscutible para los militantes de HIJOS, que encontramos en ella a una madre en todas sus dimensiones, una maestra que nos enseñó a continuar la lucha por el juicio y castigo y una compañera de militancia".
"Como madre de Fer, nuestro cumpa de HIJOS, ha sido para nosotros un pilar, un sostén y una guía en todos estos años de lucha en los que aprendimos junto a ella cómo transitar este camino de construcción de la justicia. Cecilia fue memoria viviente de los hechos cometidos por los asesinos de la dictadura en Rosario. Dedicó su vida a la búsqueda de la verdad de lo que pasó con nuestros desaparecidos, a denunciar con nombre y apellidos a los responsables de las torturas, secuestros, asesinatos, desapariciones, robos de bebés y el saqueo a nuestro pueblo cometidos por los terroristas de estado. Fue también contención para muchas familias de compañeros con quienes construyó lazos y contactos afectivos que fueron fundamentales a la hora de conseguir testigos para esta etapa de juicios orales. Su aporte de información, investigación y vínculos con sobrevivientes y familiares a la causa que hoy transcurre en los tribunales federales de Rosario es invaluable", remarcó el militante de HIJOS.
"Nos demostró que la persistencia en la lucha da sus frutos a pesar de los miles de obstáculos que los personeros de la impunidad nos presentaron. Dejó el cuerpo y el alma en la lucha por el Juicio y Castigo a los genocidas, y alcanzó a ver cinco de los asesinos de la dictadura sentados en el banquillo de los acusados. Fue una fuente permanente de generación de vida. Proyecto y construyó proyectos bellísimos y luminosos como el jardín de niños La Nube, una experiencia pedagógica única en la ciudad", enfatizó Basso.
"’La pérdida de tantos compañeros y el esfuerzo de tantos otros no puede ser en vano y alguna vez tendremos la Patria Justa, Libre y Soberana por la que luchamos y con la que soñamos’, nos dijo Ceci alguna vez sintetizando en unas pocas palabras el sentido de nuestra lucha", recordó Juane.
"Fue demasiadas cosas para los compañeros de esta agrupación como para reflejarlo en unas pocas y rápidas líneas. Madre y Compañera son dos palabras gigantes que se acercan bastante a lo que significará siempre para nosotros", concluyó el militante de HIJOS.
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Argentina. El juez Reinaldo Rodríguez procesó ayer a seis militares y dos policías imputados en la mecausa que investiga crímenes de lesa humanidad. La lista la encabeza el coronel golpista José María González que copó la Casa Gris el 24 de marzo de 1976 y asumió como el primer interventor de la dictadura, a quien imputó 22 homicidios. Lo sigue el segundo jefe del Destacamento de Inteligencia Militar 122, teniente coronel Jorge Roberto Diab con 46 homicidios. Un ladero de éste, el teniente coronel Domingo Morales, con 16 homicidios. Y el ex coordinador del Area 212, comisario Juan Calixto Perizzotti también con 16 homicidios. Los cuatro fueron procesados también por asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad y tormentos, con lo cual el magistrado ordenó un embargo sobre sus bienes de dos millones de pesos a cada uno.
Santa Fe. Argentina. La Legislatura santafesina convirtió ayer en ley el proyecto por el cual quedan inhabilitados a presentarse como candidatos a cargos electivos los condenados y procesados por crímenes de lesa humanidad. La iniciativa rige para elecciones provinciales, municipales, y comunales, y ya contaba con media sanción de Diputados. Sin embargo fue modificada por el Senado al eliminar la inhabilitación a imputados en dichas causas, lo que finalmente fue aceptado por la Cámara baja.
[Sonia Tessa] Argentina. Antonia Inocencia Deharbe recordó que una tarde la llamaron porque entraba un bebé a la terapia intensiva del hospital Militar de Paraná. Era la primera vez que llevaban un niño a una sala acondicionada para adultos. La enfermera del centro asistencial adonde Raquel Negro secuestrada en la Quinta de Funes que continúa desaparecida fue llevada a dar a luz a sus mellizos, declaró ayer en la vigésimo primera jornada del juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad contra Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Juan Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo. La mujer relató que trabajaba en el área de terapia intensiva y un día -que no pudo precisar la llamaron porque había ingresado una beba recién nacida, del que se comentaba que tenía un mellizo. Pero ella sólo asistió a la niña, que estaba anotada en la planilla como NN. Aunque al principio la testigo incurrió en algunas contradicciones, luego fue afinando su memoria y contó que el mismo día que ella atendió a la beba, el médico cardiólogo Alfredo Verdú, que estaba de guardia, pedía una cama para el mellizo, que estaba en muy mal estado, en el hospital de Niños San Roque. Y que el niño fue trasladado a ese centro de salud. También recordó que durante esos días hubo un movimiento extraordinario de personal militar en el hospital, y especialmente en el pasillo del sector 1 en la zona de las habitaciones 5 y 6, adonde presume que estuvo internada la parturienta, que -recordó era una civil. El primer testigo de la mañana fue Ariel Rivero, hijo de Juan Antonio Rivero, uno de los militantes que estuvo secuestrado en el centro clandestino de detención Fábrica Militar de Armas.
[Juan Carlos Tizziani] Argentina. El Tribunal Oral que juzga a los represores santafesinos inspeccionó ayer uno de los centros de torturas más emblemáticos de la guerra sucia: la seccional 4ª, donde volvió a escuchar los relatos de trece testigos que ya declararon en el juicio y a uno de los imputados que hasta ahora no habló: el comisario Mario Facino, jefe de la comisaría hasta fines de 1976. Ana María Cámara y Anatilde Bugna nunca habían vuelto a los calabozos donde estuvieron algunas horas después de su secuestro, el 23 de marzo de 1977, en una escala hacia otro centro clandestino conocido como 'La Casita' que aún no fue localizado. Ayer, regresaron a ese cubículo de un metro por uno y medio, sin ventilación y una puerta ciega. Ninguna de las dos había llorado en su testimonio ante los jueces, pero la pérdida por los que ya no están y sufrieron el martirio de la 4ª las quebró en llanto. "Lo primero que nos golpeó fue olor a sórdido. Tienen el mismo olor que hace 30 años", dijo Ana María, aún impactada por la vuelta a la oscuridad.
[Miguel Jorquera] Argentina. Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS y miembros de otros organismos de derechos humanos siguieron desde las bandejas del recinto de la Cámara de Diputados un debate arduo, difícil, emotivo y extenso, mientras en paralelo se mantenían negociaciones para pulir diferencias. El oficialismo aceptó modificaciones a los proyectos enviados por el Gobierno y sumar adhesiones para incorporar al Código Penal nuevos procedimientos para la extracción de ADN en los casos de apropiación de niños durante la dictadura y darle carácter nacional al Banco de Datos Genéticos, que pasará a la órbita del Ministerio de Ciencia y Tecnología. La votación sobre ADN, con 154 votos a favor, 32 en contra y 14 abstenciones, dividió transversalmente a la oposición. La del Banco Genético generó mayor resistencia, pero también tuvo una media sanción holgada: 135 a favor y 47 en contra.
[José Maggi] Argentina. El represor Juan Daniel Amelong tuvo ayer un grave altercado con una abogada querellante, quien reaccionó ante sus dichos. Según relató a Rosario/12 la abogada Virginia Blando Figueroa, todo sucedió cuando los miembros del Tribunal Oral Federal Nº1 se retiraban al inicio del cuarto intermedio luego de escuchar la declaración de Olga Moyano, quien relatara como le habían quemado con bencina el cabello a Ariel Morandi. "Esto se está poniendo calentito. Lo que hace falta acá es un poco de bencina", aseguró Blando que dijo Amelong. "Ante esto, que sonó obviamente intimidatorio a las partes que estábamos presentes en la sala de audiencias, le pido al defensor Héctor Galarza Azzoni que lo haga callar y que el imputado se abstenga de hacer ese tipo de comentarios. Amelong se dirige entonces a mí y me pregunta que es lo que él mismo había dicho, y luego de negarlo en primer término, termina reconociéndolo, ’Sí, acá lo que hace falta es un poco de bencina’, repitió mirándome", relató la abogada. El contexto le da un contenido siniestro. El comentario es más que agresivo, ya que sólo minutos antes, Olga Moyano había relatado su experiencia de escuchar los gritos de Ariel Morandi, mientras era quemado en la cabeza con bencina, y cómo la habían hecho sentar sobre el abdomen de Ariel mientras lo torturaban, pese a que él mismo les pidió a sus torturadores que se la saquen de encima porque ella también iba a terminar quemada. Pocos minutos después del testimonio, Amelong hizo este comentario.
[Juan Carlos Tizziani] Argentina. Fueron ocho horas de relatos del terror. El secuestro, las torturas y el botín de guerra. Los esposos Daniel García y Alba Sánchez y una compañera que ellos habían refugiado en su casa, Andrea Trincheri, la ‘Tana’, como la conocían, contaron ayer ante el Tribunal Oral los meses que estuvieron desaparecidos en un centro clandestino de San José del Rincón, desde diciembre de 1977 hasta el otoño de 1978. Lo perdieron todo: los García fueron despojados de sus bienes: una casa, una camioneta Ford F100 y hasta el último de sus muebles. Lo único que les quedó fue una tetera del juego de casamiento que Alba llevó al juicio para mostrársela a los jueces. "Nunca he podido comprender tanto salvajismo", dijo la Tana. Los ojos se le iluminaron. Ella denunció su martirio en 1997 ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Los García ni siquiera sabían su nombre y apellido, hasta que su abogado detectó ese testimonio que los mencionaba. La llamaron a declarar en el juicio. Y ayer, volvieron a reencontrarse ante un Tribunal después de 30 años sin verse, desde aquel día que el grupo de tareas los dejó libre y comenzaron a reconstruir sus vidas: Andrea, en La Plata y los García, en Santa Fe. "Cuando nos llevaron al chupadero cruzamos el puente Colgante, creo que hoy comenzamos a volver", dijo Daniel. La angustia le frenó las palabras.