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apeló cura demoníaco


Argentina: Apela ex cura del Quisco condenado por derechos humanos. Abogado de Christian Von Wernich presentó un "recurso extraordinario" para que la Corte Suprema revise la pena perpetua impuesta al sacerdote.
Argentina. La defensa del sacerdote Christian Von Wernich, ex cura párroco del balneario chileno de El Quisco, apeló ante la Corte Suprema de Justicia argentina la condena a prisión perpetua que recibió en 2007 por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar (1976- 1983).
Von Wernich, de 71 años, cumple prisión en una cárcel de las afueras de Buenos Aires como "coautor" de 7homicidios, 42 casos de secuestro y 32 de torturas, cargos que fueron confirmados en marzo pasado por la Cámara de Casación, máximo tribunal penal del país.
Terminada la dictadura argentina, el cura fue destinado por sus superiores a la localidad de 9 de Julio (250 kilómetros de Buenos Aires), pero allí fue ubicado por organismos de DD.HH.  En 1996 desapareció de su diócesis y se refugió en Chile, con el nombre falso de Christian González. En el país permaneció siete años, a cargo de la parroquia de El Quisco, pero un artículo la revista chilena Siete +7, titulado: "El cura torturador que se esconde en El Quisco", reveló su caso, obligando al sacerdote a renunciar y volver para enfrentar a la justicia trasandina.
El sacerdote católico, detenido en septiembre de 2003, fue condenado en un juicio que concluyó en octubre de 2007 como "coautor" de crímenes "en el marco de un genocidio" llevado a cabo por el régimen militar, según la sentencia del Tribunal Oral Uno, de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.

La Condena
Pero su abogado Juan Cerolini presentó un "recurso extraordinario" para que la Corte Suprema revise tal fallo con el argumento de que no ha sido probada la responsabilidad del sacerdote en los crímenes que se le imputan.
"Dentro de la decisión del tribunal (penal), se ha instalado la idea de que realmente Von Wernich sabía y tenía pleno conocimiento del plan de exterminio" de la dictadura, pero esto "no se ha acreditado ni siquiera mínimamente", señaló en la apelación a la Corte Suprema.
En el escrito, difundido en los tribunales, remarcó que "no hubo uno solo de los testigos que haya afirmado en forma terminante haber caído bajo el influjo de la acción pastoral" de quien fue capellán de la Policía de la provincia de Buenos Aires para que otras personas cometieran delitos de represión.
"No debe haber responsabilidad por el exceso de otro", puntualizó la defensa de Von Wernich, primer religioso condenado por delitos de lesa humanidad.

17 de septiembre de 2009
©la nación
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no trepidaban en nada


El juicio a represores en Santa Fe: el tribunal escuchó los primeros testigos. En noviembre del 75, Pedraza, por entonces militante de la JUP fue detenido. Fue torturado en la Guardia de Infantería, encerrado en un calabozo de la 4ª y un nuevo traslado a un centro clandestino.
[Juan Carlos Tizziani] Argentina. El Tribunal Oral Federal escuchó ayer los primeros tres testigos en el juicio al ex juez Víctor Brusa y cinco ex policías presos por delitos de lesa humanidad. El primero fue el abogado Jorge Pedraza, que interrumpió su relato dos veces quebrado en llanto, primero cuando recordó un atentado explosivo en la casa de su padre en el microcentro santafesino el 6 de diciembre de 1975, y luego, las secuelas de por vida que la onda expansiva de dos kilos de trotyl dejó en su hermano menor. "¿Quiere que pasemos a un cuarto intermedio hasta pueda continuar?", le ofreció el presidente del Tribunal. "No, es un minuto", se disculpó Pedraza, conmovido hasta las lágrimas. La sala de audiencia enmudeció, pero Brusa desafió el silencio con una risita socarrona que hasta incomodó a uno de sus compañeros de banquillo: "¡No, pará, pará!", lo frenó el ex oficial de Inteligencia, Eduardo Ramos, precisamente, uno de los denunciados por Pedraza. La burla de Brusa y el reto de Ramos quedaron en un primer plano en las cámaras de TV que registran el juicio.
Pedraza era estudiante de derecho y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Lo detienen el 6 de noviembre de 1975, acusado de participar en un ataque incendiario de Montoneros a la concesionaria de automóviles Grossi. Llevaba una pistola 45 en la cintura, "que no sabía usar", dijo. Tenía 21 años. A partir de ahí comenzó su martirio: una sesión de torturas en la Guardia de Infantería Reforzada (GIR), el encierro en un calabozo de un metro y por un metro en la comisaría 4ª y un nuevo traslado junto a la docente María Cristina Boidi a un centro clandestino en las afueras de Santo Tomé que identifica como ‘La Casita’, donde padeció más tormentos.
El 24 de noviembre de 1975, el juez federal Elbio Cano lo indagó por el ataque a Grossi que después le costó una condena de siete años de cárcel hasta que salió bajo el régimen de libertad vigilada, en 1982. Pedraza denunció ante el magistrado las torturas que nunca fueron investigadas, hasta ahora. "Me sentía absolutamente vulnerable por los hombres de la patota y sus métodos del terror", dijo. Y recordó que en la mesa de torturas perdió la conciencia varias veces por la picana eléctrica y el submarino seco que lo dejaba al borde de la asfixia. "Cuando uno se desmaya es estar cerca de la muerte. La primera denuncia de las torturas la hice el 24 de noviembre de 1975 y tuve que esperar 33 años y diez meses para que la justicia las investigue".
Un mes después de la detención de Pedraza, una bomba destruyó la casa de su padre en calle Vera 2654 (hoy Eva Perón). Era la madrugada del 6 de diciembre de 1975. La onda expansiva demolió la mitad de la vivienda, dañó las fincas linderas y no dejó un vidrio sano a cien metros a la redonda. Cuatro miembros de la familia salvaron su vida por milagro, pero un hermano menor quedó con secuelas permanentes y su abuela de 80 años no se pudo recuperar y falleció a los dos meses. "Estos tipos no trepidaban en nada. A mi padre le pusieron esa bomba para intimidarlo. Y el 24 de diciembre de 1975, lo detuvieron por el cargo: ’portación de hijo montonero’. Estuvo preso un año, recién salió en libertad en marzo o abril de 1977", relató Pedraza.
Fue allí cuando el llanto lo quebró. El silencio se hizo interminable. "¿Quiere que pasemos a un cuarto intermedio para que pueda continuar?", le propuso el presidente del Tribunal, Roberto López Arango. Pedraza se disculpó: "No, es un minuto". Una auxiliar le acercó un pañuelo y una botella de agua, mientras las cámaras de TV denunciaban una risita burlona de Brusa y la reacción de Ramos: "¡No, pará, pará!", lo frenó el ex oficial de Inteligencia.
En las salas de torturas en la Guardia de Infantería y en el centro clandestino , Pedraza dijo que identificó a dos interrogadores. Uno con voz gruesa y otro más joven. El tiempo y la posibilidad de atar cabos sueltos le pusieron nombres y apellidos a esos registros de la memoria. "El de la voz gruesa era Nicolás Correa. El otro, Eduardo Ramos", los identificó.
En su relato, Pedraza mencionó dos veces a Correa, un experto de inteligencia del Ejército que estuvo imputado en la causa por delitos de lesa humanidad hasta su fallecimiento, en 2007. "Correa el jefe de la patota", como llamó al grupo de tareas. "Llegó a ser el segundo de la Subsecretaría de Seguridad Pública en el primer gobierno de Jorge Obeid (1996 1999) y en ese cargo se recibía a los jefes policiales de la provincia. Ellos conocían a Correa, sabían quién era. Nosotros no lo conocíamos, pero era el jefe de la patota".
Después, ante una pregunta del fiscal Martín Suárez Faisal, Pedraza dijo que Corea era "el jefe operativo del Destacamento de Inteligencia Militar 122. Había pasado a retiro, pero en marzo de 1975 lo reincorporaron a la actividad. Era el cerebro, el tenía pleno conocimiento de la organización Montoneros", señaló.
Pedraza ubicó su martirio en contexto. A fines de 1975 recordó el poder militar ya se había superpuesto al gobierno civil. La ola represiva significó la desaparición de 20 personas en Santa Fe y mencionó dos masacres. La caída de la plaza de las Banderas, una cita nacional de Montoneros el 16, 17 y 18 de febrero de 1976, en la que cayeron siete militantes: Carlos Liviéres Bank, Raúl Ameri, el médico Daniel Angerosa, Enrique Guastavino (hermano del ex vicegobernador de Entre Ríos), Elena De Leonardi y dos jovenes de 19 años: Orlando Finsterwald y Antonio Inocencio Ríos. Y el crimen del camino de Las Moras, cerca de Coronda, donde asesinaron a cuatro mujeres, tres de ellas ya identificadas: Olga Teresita Sánchez, Graciela Siryi y María Cristina Mattioli. "El terrorismo de estado comenzó antes del golpe del 24 de marzo", concluyó Pedraza.

16 de septiembre de 2009
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alcohol, la primera adicción


La primera causa de adicción en la Argentina es el alcohol, seguido por los medicamentos, el tabaco y la marihuana, según una encuesta realizada por el Comité Asesor en Materia de Control de Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja.
Argentina. La titular de ese comité, la fiscal Mónica Cuñarro, dijo que "el alcohol está a la cabeza, seguido por las pastillas, el tabaco, la marihuana y, en clases medias altas la cocaína y el éxtasis, y más atrás los inhalantes y luego el mal llamado paco".
"Hicimos la encuesta más grande en la Argentina sobre sustancias legales e ilegales y abarcó al 97 por ciento de la población, con la colaboración de las 24 delegaciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC)".
Sobre el consumo de paco, Cuñarro señaló que "es bajo" pero alertó que "como afecta a gente de barrios marginales, pobres, a veces asociados a problemas de desnutrición, de padecimiento psíquico, la combinación es explosiva, y necesitan un abordaje urgente, porque tienen poca cobertura sanitaria o de inclusión, de detección y de educación".
"Quien consume éxtasis o cocaína tiene una prepaga u obra social, tiene recursos educativos y familiares, mayores", completó.

14 de septiembre de 2009
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alcohol, la primera adicción


La primera causa de adicción en la Argentina es el alcohol, seguido por los medicamentos, el tabaco y la marihuana, según una encuesta realizada por el Comité Asesor en Materia de Control de Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja.
Argentina. La titular de ese comité, la fiscal Mónica Cuñarro, dijo que "el alcohol está a la cabeza, seguido por las pastillas, el tabaco, la marihuana y, en clases medias altas la cocaína y el éxtasis, y más atrás los inhalantes y luego el mal llamado paco".
"Hicimos la encuesta más grande en la Argentina sobre sustancias legales e ilegales y abarcó al 97 por ciento de la población, con la colaboración de las 24 delegaciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC)".
Sobre el consumo de paco, Cuñarro señaló que "es bajo" pero alertó que "como afecta a gente de barrios marginales, pobres, a veces asociados a problemas de desnutrición, de padecimiento psíquico, la combinación es explosiva, y necesitan un abordaje urgente, porque tienen poca cobertura sanitaria o de inclusión, de detección y de educación".
"Quien consume éxtasis o cocaína tiene una prepaga u obra social, tiene recursos educativos y familiares, mayores", completó.

14 de septiembre de 2009
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la infiltración fascista en francia


Hace muchos años se denunció la infiltración de Astiz entre los exiliados argentinos en Francia, para contrarrestar las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos. La historia oculta del procedimiento impositivo al Grupo Clarín.
[Horacio Verbitsky] Argentina. La foto principal de esta nota es la primera prueba documental de la infiltración del grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada entre los círculos de exiliados argentinos en París. Fue tomada en 1978 durante una reunión preparatoria del Contracongreso internacional del Cáncer y quien aparece en el margen izquierdo es el ex oficial Alfredo Ignacio Astiz, quien fue identificado en la foto por dos sobrevivientes de aquel campo de concentración. La foto fue suministrada por el historiador Gabriel Périés, especializado en la influencia de la escuela de guerra contrarrevolucionaria francesa sobre los militares argentinos. Su padre, el biólogo homónimo, fue uno de los organizadores del Contracongreso con el que los exiliados argentinos intentaron contrarrestar la ofensiva publicitaria de la dictadura militar. Périés es el hombre de bigotes y anteojos, recostado contra la pared, que observa suspicaz en dirección al marino. Al mismo tiempo se realizaba en Buenos Aires un Congreso Internacional del Cáncer. Igual que el campeonato mundial de fútbol que se jugó en junio de ese año, era utilizado en un intento de blanqueo de la Junta Militar, para minimizar las denuncias que se realizaban fuera de la Argentina sobre las violaciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos. Otro de los animadores de las tareas de denuncia en París era el joven jurista Rodolfo Matarollo.

El Boicot al Mundial
En su investigación ‘El exilio’, Marina Franco cuenta que el boicot al mundial de fútbol fue propuesto en octubre de 1977 por organizaciones de la izquierda francesa, que antes habían denunciado el colonialismo de su país en Africa. Crearon para ello un comité que preparó afiches, folletos, películas y discos que preguntaban si el campeonato se disputaría en los campos de concentración y comparaban el torneo con los juegos olímpicos de 1936 en la Alemania de Hitler. El equipo francés participó del campeonato, pero la cuestión de los detenidos-desaparecidos quedó instalada en la primera plana de todos los medios franceses, que hasta ese momento sólo se ocupaban de la represión en Chile. Los veintidós franceses detenidos-desaparecidos en la Argentina eran mencionados como "el otro equipo francés". La tapa del diario Libération tuvo espacio para el caso de dos empleados del exclusivo hotel Meurice de París, que fueron despedidos por negarse a cargar las valijas de militares argentinos y la presión generalizada obligó al hotel a retomarlos. La Iglesia Católica defendía la realización del campeonato y denunciaba a quienes lo impugnaban. El arzobispo de La Plata, Antonio Plaza, objetó ante la Santa Sede y gobernantes y obispos de Italia, Francia y España "la campaña que los grupos subversivos marxistas llevan a cabo contra el país", porque las organizaciones subversivas controlan todos los medios. "El único diario que respeta a la Argentina es L’Osservatore Romano". El cardenal Raúl Primatesta acompañó a las autoridades militares a la inauguración de las obras en el estadio de Córdoba. El cardenal Juan Carlos Aramburu oró en la catedral para impetrar por el éxito del mundial de fútbol. El obispo José Miguel Medina dijo que el uso de los colores de la bandera en camisetas, gorros e insignias hacía "brillar por su ausencia los símbolos extraños de cierto rojo y de ciertas estrellas". La Iglesia también puso a sus asociaciones de laicos a defender a la Junta Militar en el exterior. La Asociación de Escritoras y Publicistas Católicas escribió que la Argentina era víctima de una cruenta agresión y que la resistía con un esfuerzo heroico, con la menor distorsión posible de sus normas constitucionales y con "un sentimiento profundamente cristiano". Era Europa, que sufría "el latigazo siniestro de la violencia", la que debía implorar a Dios por la salvación del espíritu de Occidente, "antes de que sea demasiado tarde".

El Congreso del Cáncer
Los principales impulsores extranjeros del boicot al Congreso científico organizado por la Unión internacional del Cáncer y el gobierno militar fueron el cancerólogo Leon Schwartzenberg, quien exhortó a sus colegas a no asistir si no eran liberados los médicos detenidos, y el premio Nobel de Medicina André Lwoff. Sostenían que la dictadura utilizaría esa tribuna "para su justificación y su publicidad". El Congreso argentino duró diez días y el francés dos y su carácter fue ante todo simbólico. El 4 de octubre el dictador Jorge Videla lo inauguró en el Luna Park de Buenos Aires. Asistieron 8000 científicos, una mitad argentinos, la otra de 77 países. Su discurso se refirió a "la preservación de la vida humana" y la lucha "contra uno de los más crueles males que nos acecha", términos muy similares a los usuales para justificar la represión. El diario La Opinión, intervenido por los militares que secuestraron a su propietario, Jacobo Timerman, celebró "el rotundo fracaso que ha tenido la campaña de boicot contra este Congreso", promovida "por grupos subversivos en el exterior" y publicó una declaración del almirante a cargo del ministerio de Bienestar Social contra "las mutilaciones y aberraciones que hacen con nuestro país, mostrándolo como una nación en la que no se puede vivir". Dirigido por el general del Ejército José Teófilo Goyret, a quien asesoraba el dirigente radical Leopoldo Moreau, juzgó que el Congreso demostró "al exterior cuál es la realidad que se vive dentro de nuestras fronteras". La revista Gente publicó una "Carta a un argentino que vive afuera", instando a luchar para que se sepa la verdad sobre la Argentina. "La guerra sucia comienza a agonizar y revive en el exterior, con los slogans y mentiras con que la subversión pretende sabotear el proceso". Para Clarín, tanto el campeonato de fútbol como el congreso de Cáncer fueron "objeto de una intensa campaña de desprestigio por grupos extremistas que actúan en Estados Unidos y Europa". A los asistentes se les sirvió un asado en la Sociedad Rural. Ocho médicos que asistían al Congreso acompañaron a las Madres de Plaza de Mayo en su ronda en torno de la pirámide de Mayo. Eran parte de un grupo de 35, integrantes de asociaciones científicas de los Estados Unidos que antes de viajar habían visitado la Embajada argentina en Washington para expresar sus preocupaciones por los detenidos desaparecidos. "Somos científicos comprometidos con la salud humana pero también con los derechos humanos. En la Argentina nos enteramos de la triste situación de personas que desaparecieron, de los que están en la cárcel sin juicio ni derecho de defensa", dijeron en una declaración dirigida a Videla, que también incluía una lista de 100 científicos desaparecidos y 89 detenidos. Otros científicos enviaron un telegrama de felicitación de Videla, difundido con amplitud por la prensa adicta. La Nación fustigó en un editorial "la insensatez de una campaña tenaz sostenida por el sectarismo y financiada con el producto de la delincuencia más aleve y despreciable". La campaña fue organizada "con artería" pero "ésta es una tierra de paz, donde la seguridad ha sido ganada y el nihilismo aventado". También recriminó al gobierno francés que un ministro hubiera asistido al contracongreso. La revista Somos se jactó del "fracaso del boicot" y publicó entrevistas con varios científicos extranjeros. Un japonés dijo que "esperaba no poder moverme del hotel. Había leído y oído hablar sobre muertes en la calle a la luz del día. Fue bueno haber venido, porque ahora que conozco la Argentina no me habría gustado quedarme con una imagen tan distorsionada y falsa".

El Centro Piloto
Un par de meses después de la muerte de Perón, el gobierno argentino pidió al francés autorización para que un agente de la SIDE se instalara en su embajada dado que París era "el centro nervioso de la guerrilla que afecta al país". Después del golpe, la Armada tomó el relevo. Desde la Cancillería, que sucesivamente ocuparon los almirantes César Guzzetti y Antonio Montes inspiró el decreto 1871, de julio de 1977, que creó una dirección de prensa y difusión, de la que dependería un denominado "Centro Piloto" en París. En teoría su función era "disminuir la virulencia de la campaña contra nuestro país", en particular en Europa Occidental, y aprovechar para ello los eventos deportivos y culturales destinados teóricamente a mejorar la difusión favorable al gobierno. Pero allí fueron destinados varios miembros del grupo de tareas de la ESMA, que además de la tarea de propaganda coordinada con el embajador Tomás Anchorena se interesaron por la colonia de argentinos en el exilio. Además manejaban un generoso presupuesto al margen de la contabilidad oficial, lo que les permitía llevar a sus amantes a las tiendas caras de la rive gauche. Eso motivó un conflicto entre los marinos y la empleada de la embajada Elena Holmberg, quien viajó a Buenos Aires a denunciar lo que había visto y por ello fue secuestrada y asesinada, en diciembre de 1978. En una declaración judicial poco antes de su muerte, el capitán de navío Jorge Perren sostuvo que fue enviado a París para colaborar con Anchorena y Holmberg con "un equipo no oficial para tareas de propaganda". Usaba el nombre falso de Juan Martín Aranda y la personificación de un funcionario menor de la Cancillería y periodista. Holmberg tenía una amiga que colaboraba con ella, Silvia Agulla, cuyo hermano Horacio también fue asesinado en Buenos Aires, en agosto de 1978. Ambas mujeres simpatizaban con la línea del Ejército que conducía Videla. Perren agregó en su declaración judicial que lo secundaron también con identidad falsa los marinos Astiz, Antonio Pernías, Enrique Yon y el periodista Ariel Bufano. Pero además la tarea que emprendieron fue la detección de militantes y dirigentes populares, la infiltración entre los exiliados, con propósitos de eventual eliminación y el establecimiento de contactos para la carrera política que se proponía iniciar el almirante Massera luego de su pase a retiro. Con ellos colaboraban algunos prisioneros de la ESMA, persuadidos bajo tortura.
Astiz se había infiltrado entre los primeros organismos defensores de los derechos humanos en la Argentina y en diciembre de 1977 eso le permitió entregar a las monjas francesas y al núcleo fundacional de las Madres de Plaza de Mayo, que fueron torturadas en la ESMA y arrojadas al agua desde aviones navales. Sus cuerpos fueron devueltos por las aguas en la costa e identificados 28 años después. De allí marchó a París, donde intentó repetir la maniobra con los exiliados. Con el nombre de Alberto Escudero se presentó ante el CAIS, Comité Argentino de Información y Solidaridad,y participó en varias de sus reuniones. La noticia de que había militares argentinos infiltrados fue publicada por varios periódicos franceses en abril de 1978. Pero la fotografía tomada en octubre muestra que cuatro meses después Astiz seguía allí. Hay diversas versiones contradictorias sobre cómo fue identificado: por una ex prisionera a la que torturó, por una monja que estuvo en la Iglesia de la Santa Cruz el día de aquel secuestro, por una militante del Partido Comunista Marxista Leninista. Los exiliados decidieron apresarlo. Unos querían arrojarlo al Sena, pero prevaleció la idea de entregarlo a las autoridades francesas. Tampoco hay certeza del motivo por el cual Astiz lo advirtió y pudo huir, si fue por su propio olfato o debido a una recomendación del gobierno francés. Consultada para esta nota una prisionera de entonces en la ESMA dijo que Astiz regresó al país y contó que había huido en tren hacia Alemania. La publicación de la foto podrá servir para recoger otros testimonios de quienes hace tres décadas fueron víctimas del grupo de tareas de la Armada. Périés sospecha que los dos hombres más próximos a Astiz también serían miembros del grupo de tareas.

14 de septiembre de 2009
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acuerdo amistoso con abuelas


El derecho a la identidad.
Argentina. Tres de los proyectos de ley anunciados ayer por la presidenta Cristina Fernández en la ex ESMA se refieren al derecho a la identidad de los hijos de desaparecidos. "Son importantes y los esperábamos desde hace tiempo", resumió ante Página/12 Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo. Una de las iniciativas apunta a garantizar la obtención de muestras genéticas para establecer si una persona fue apropiada durante la última dictadura militar. Como en un reciente fallo de la Corte Suprema, señala que si la presunta víctima no estuviera dispuesta a someterse a una extracción de sangre, se dispondrá el secuestro de objetos que contengan restos de ADN. Los otros textos se refieren al funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos y al reconocimiento de los organismos de derechos humanos para actuar como parte querellante en los juicios vinculados con crímenes de lesa humanidad.
"No se trata sólo de las reformas legales. En la solución amistosa firmada con la CIDH, el Estado argentino se compromete a instar al procurador general de la Nación a implementar un plan especial de investigación sobre apropiación de niños, dispone crear fiscales especiales y capacitarlos para el trato con la víctima y ordenarles que participen de los allanamientos. El Gobierno también se compromete a capacitar en el trato con la víctima, a través del Consejo de la Magistratura, a jueces y funcionarios judiciales", explicó Iud. Según el acuerdo, el Poder Ejecutivo dispondrá además "mecanismos específicos para facilitar la corrección de la documentación y los registros públicos y privados, tanto nacionales como provinciales y municipales, de toda persona cuya identidad haya sido sustituida durante la dictadura militar".

Los textos de los proyectos girados al Congreso

Análisis de ADN:

- El juez podrá ordenar la obtención de ADN del imputado o de otra persona cuando ello fuere necesario para su identificación o para la constatación de circunstancias de importancia para la investigación.

- Serán admisibles extracciones de sangre, saliva, piel, cabello u otras muestras biológicas.

- La misma será practicada del modo menos lesivo para la persona y sin afectar su pudor, teniendo especialmente consideración de su género y cualquier otra circunstancia particular.

- Si el juez lo estimare conveniente, y siempre que sea posible alcanzar igual certeza con el resultado de la medida, podrá ordenar la obtención de ADN por medios distintos de la inspección corporal, como el secuestro de objetos que contengan células ya desprendidas de su cuerpo, para lo cual podrán ordenarse medidas como el registro domiciliario o la requisa personal.

- Cuando se deba obtener ADN de la presunta víctima del delito, la medida ordenada se practicará teniendo en cuenta tal condición, a fin de evitar su revictimización y resguardar los derechos específicos que detenta. Si la víctima se opusiera a la realización de las medidas indicadas en el segundo párrafo (muestras biológicas directas), el juez procederá preferentemente del modo indicado en el cuarto párrafo (secuestro de objetos que tengan ADN).

Asociaciones o fundaciones como querellantes:

- Las asociaciones o fundaciones, registradas conforme a la ley, podrán constituirse en parte querellante en procesos en los que se investiguen crímenes de lesa humanidad o graves violaciones a los derechos humanos siempre que su objetivo estatutario se vincule directamente con la defensa de los derechos que se consideren lesionados.

Banco Nacional de Datos Genéticos:

- Actualmente el Banco de Datos Genéticos tiene una doble dependencia funcional, de la Nación y de la ciudad de Buenos Aires. Funciona en el Hospital Durand, en la ciudad, pero con un presupuesto que la Nación gira a la ciudad, y no tiene personería jurídica propia. Se creó cuando Buenos Aires no era ciudad autónoma. Según el nuevo proyecto, funcionará como organismo descentralizado dentro de la estructura del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.

- Su director y el resto de los profesionales que lo integren serán los peritos oficiales exclusivos ante los jueces competentes en las causas penales que tengan por objeto la identificación de hijos o hijas de personas desaparecidas, que hubiesen sido secuestradas junto a sus padres o hubiesen nacido durante el cautiverio de sus madres.

- Las partes en los procesos penales tendrán derecho a controlar los peritajes realizados en el BNDG a través de la designación de peritos de parte.

- El BNDG no proporcionará información a particulares sobre los datos registrados, ni tampoco a entidades públicas o privadas cualquiera sea la índole de las razones alegadas. La información genética almacenada sólo podrá ser suministrada por requerimiento judicial, en causa determinada, a los fines exclusivos de respaldar las conclusiones de los dictámenes periciales elaborados por el mismo y posibilitar su control por los peritos de parte. Las personas que presuman ser hijos o hijas de personas desaparecidas tendrán acceso exclusivo a los informes, dictámenes y resultados de pruebas genéticas que los involucrasen directamente, lo que deberán acreditar ante el organismo.

13 de septiembre de 2009
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despenalizan injurias y calumnias


La presidenta anuncio el envió al congreso del proyecto para despenalizar las calumnias e injurias. La medida apunta a cumplir un compromiso del Estado con la Corte Interamericana de Derechos Humanos. "Prefiero mil millones de mentiras antes que ser responsable de cerrar la boca de alguien", dijo CFK en la ex ESMA.
[Diego Martínez] La cita era para homenajear a los ex miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que en 1979 corroboró y transmitió al mundo las atrocidades de la dictadura. El lugar, el salón Dorado del ex casino de oficiales de la ESMA, donde la inteligencia naval analizaba la información arrancada bajo tortura y ordenaba más secuestros. En ese contexto y frente a las principales autoridades del Sistema Interamericano de protección de los derechos humanos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para despenalizar los delitos de calumnias e injurias. Se trata de un compromiso que el Estado asumió hace diez años, que ratificaron los sucesivos gobiernos, pero que, hasta ayer, ninguno había honrado. El anuncio se produce en el marco del debate por la presentación del proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. "Prefiero mil millones de mentiras antes que ser responsable de cerrar la boca de alguien. Es la verdadera forma en que entiendo la libertad, los derechos humanos y la participación democrática", explicó la Presidenta.
La respuesta llega a quince meses del fallo de la Corte Interamericana contra el Estado argentino por el caso de Eduardo Kimel, el periodista condenado por criticar la actuación de la Justicia durante su investigación de la Masacre de San Patricio en 1976. El tribunal ordenó al Estado dejar sin efecto la sentencia, indemnizar al periodista y reconocer su responsabilidad en un acto público, y lo intimó a modificar su legislación para evitar violaciones a la libertad de expresión. La indemnización se concretó de inmediato. Ayer, frente a la jurista Cecilia Medina, presidenta de la Corte Interamericana, se comenzó a cumplir el último punto.
El Centro de Estudios Legales y Sociales, que patrocinó a Kimel, elogió "la voluntad inequívoca de honrar los compromisos internacionales" aunque cuestionó que el proyecto "no incorpora la limitación de las sanciones civiles en casos de expresiones sobre asuntos de interés público". Advirtió que "debería ser complementado con una reforma del Código Civil que evite la utilización arbitraria y desproporcionada de las indemnizaciones pecuniarias para cercenar la libertad de expresión de periodistas y ciudadanos en general". Si bien el Código impide fijar topes a las sanciones, el proyecto que el CELS presentó en marzo insta a los jueces a "evitar que la sanción desaliente la participación ciudadana en el debate de asuntos de interés público o la labor periodística". También se hace eco del fallo de la Corte el proyecto de la diputada Marcela Rodríguez, que sólo permite la sanción civil en caso de real malicia, es decir cuando a sabiendas se publica información falsa.
La Presidenta aprovechó además la presencia de Luz Patricia Mejía, presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para firmar un acuerdo de solución amistosa entre el Estado y Abuelas de Plaza de Mayo. El organismo recurrió a la CIDH tras el fallo de la Corte Suprema que en 2003 dejó sin efecto la orden judicial de realizar una extracción compulsiva de sangre de Evelin Bauer Pegoraro, quien sabía que no era hija biológica de quienes la habían criado, pero ignoraba su verdadera identidad. La medida, fundada en el derecho a la intimidad, impedía investigar a los responsables de la apropiación. El intríngulis se subsanó en 2008, cuando a partir de muestras de ADN la joven supo que era hija de Rubén Bauer y Susana Pegoraro, vistos por última vez en la ESMA. El acuerdo anunciado incluye un proyecto de ley para obtener muestras de ADN sin vulnerar los derechos de las partes y sin obstaculizar las investigaciones, otro que regula el funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos, y un tercero para garantizar la participación de las asociaciones intermedias en las causas judiciales.

Tres Mujeres
El ministro de Justicia, Julio Alak, y el secretario de derechos humanos, Eduardo Luis Duhalde, dieron la bienvenida a la ex ESMA a la delegación de la CIDH y de la Corte Interamericana, incluidos tres de los comisionados que en 1979 realizaron la observación in loco para documentar los crímenes de la dictadura: Tom Farer, Marco Monroy Cabra y Edmundo Vargas Carreño. Luego, en compañía de guías y sobrevivientes, los juristas recorrieron las instalaciones donde funcionó el mayor centro clandestino de la Armada.
El acto de homenaje comenzó con la palabra de Verónica Castelli en representación de los organismos que integran el ente Espacio para la Memoria y Promoción y Defensa de los Derechos Humanos. Recordó que "la visita de la CIDH fue un rayo de luz y esperanza", repudió el rol "del poder económico, la cúpula eclesiástica y los medios de comunicación" durante el terrorismo de Estado y se abrazó con CFK. Luz Patricia Mejía enumeró como "desafíos actuales" de la CIDH a la lucha contra "la exclusión, la pobreza y la miseria", destacó la necesidad de alcanzar "no sólo el Estado de Derecho sino también el Estado de Justicia", y agregó en referencia al golpe de Estado en Honduras que "algunos regímenes sólo se pueden sostener mediante violaciones masivas a los derechos humanos".
"No enviamos los proyectos al Congreso como homenaje a la CIDH sino como sujetos del derecho internacional que respetamos los tratados y las normas internacionales y, por sobre todas las cosas, los derechos humanos. No es benevolencia, es cumplir con las sentencias de la Corte Interamericana y los procedimientos de la CIDH", aclaró Fernández de Kirchner.
Luego anunció el acuerdo amistoso con Abuelas y el proyecto para despenalizar las calumnias e injurias. "Dudo que haya habido alguna otra etapa en la vida institucional de nuestro país donde se haya podido hablar con mayor libertad que en la que me ha tocado gobernar", afirmó, y desafió a probar lo contrario "a cualquier archivo, a cualquier memoria". En referencia a las presidentas de la CIDH y la Corte, celebró que "somos tres mujeres" las protagonistas de los acuerdos, "en defensa de dos derechos personalísimos y a la vez de los más colectivos que pueden tener los seres humanos: la libertad y la identidad". "Libertad para que cada uno pueda decir lo que piensa, aun a costa de tener que soportar mentiras", destacó.
"Ojalá podamos sortear los fuertes obstáculos que están teniendo las democracias, como en Honduras", dijo, y recordó la "fecha emblemática para la región, por el golpe contra Salvador Allende, y para el mundo, ya que un 11 de septiembre el terrorismo internacional se abatió sobre las Torres Gemelas". "Creo que ante tanta barbarie y tanta irracionalidad, oponer la razón, la sujeción a las normas de derecho internacional, es el mejor antídoto para cualquier terrorismo y para cualquier intento de entorpecer las democracias", reflexionó. Cerró con palabras para los ex comisionados de la CIDH, "que vinieron porque no había justicia ni libertad de expresión", recordó. "Esta orgullosa presidenta los recibe para darles las gracias por lo que hace treinta años hicieron para todos los argentinos".

13 de septiembre de 2009
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laura feldman


La criminal voracidad del terrorismo de Estado se llevó a esa muchachita de 18 años y a su compañero, de 19, porque los verdugos consideraban que los sueños debían ser ejecutados sin piedad.
[J. M. Pasquini Durán] Argentina. No tuvo una vida fácil y pasó penurias inenarrables. La desaparición de su hija menor, víctima del terrorismo de Estado, fue la más artera y cruel de las heridas. Empezó muy pronto a ganarse la vida y a creer en el socialismo que llegaría alguna vez. Aún hoy, con las redacciones pobladas de mujeres, la mayoría muy jóvenes, es difícil imaginarla en la cuadra de los cronistas, deseada por algunos encumbrados miembros de la bohemia intelectual porteña y por muchos guasos que maldecían a toda hora. Ella era única en ese –hasta entonces– reducto masculino donde los periodistas fumaban sin parar y se iban a dormir, por lo general de madrugada, empapados de alcohol. En medio de todos ellos, como un lirio en el pantano, se plantó aquella muchacha atractiva, corajuda, que tenía arrestos de librepensadora mezclados a veces con pudores heredados de su hogar judío, cinéfila de alma, cuando todavía no había postergado la intención de hacer películas, y lectora insaciable porque le habían dicho que se aprende a escribir leyendo mucho.
Fue la primera de su género en ingresar como redactora al diario Crónica y nunca más abandonó esta profesión, a la que amaba al mismo tiempo que renegaba de ella, sometida a subir y bajar el escalafón profesional de acuerdo al azar de la oportunidad. Le quedó tiempo a Mabel Itzcovich para tener un marido, con el que parió dos hijas y conservó relaciones después de la separación de la pareja. Tuvo otros amores, pero esos recuerdos le pertenecen. Cuando murió, el 29 de mayo de 2004, se fue sin saber cómo había sido el final de su hija menor, Laura Feldman, detenida-desaparecida el 18 de febrero de 1978, la peor de las pérdidas en el balance de su biografía personal. Durante más de veinte años intuyó posibles finales, pero ninguno confirmado. La única certeza era que la niña-mujer, por propia voluntad, había elegido un sendero áspero, hostil, hacia un horizonte de sueños parecidos de madre e hija, pero diferentes, donde algunos ofrendaban hasta la vida si era necesario.
La criminal voracidad del terrorismo de Estado se llevó a esa muchachita de 18 años y a su compañero, de 19, porque los verdugos consideraban que los sueños debían ser ejecutados sin piedad. Soñar con una revolución nacional y popular fue el mayor crimen de Laura, "Penny" de sobrenombre, y su amado. Los padres, Mabel y Simón, y la hermana mayor, Ana Nora, también pagaron la penitencia porque siguieron deambulando por muchos años entre las tinieblas de la búsqueda, en caminos de abusos, mezquindades, mentiras, falsas expectativas y también de ilusiones que renacían cada mañana a fuerza de amorosa esperanza. Ana Nora Feldman, a la que el destino la salvó de la muerte, tuvo que seguir el peregrinaje del íntimo tormento. ¿Por qué ella y no yo? ¿La dejaron a su suerte? ¿Hicieron lo posible? ¿Por qué no la detuvimos? ¿Acaso quisimos, podíamos, lo hubiera aceptado? Ojalá que la terrible certeza de la muerte sirva para disipar esas brumas de rabia, de impotencia y de absurdas preguntas sin respuestas.
Ana y Penny heredaron belleza y coraje de mamá y algo de papá Simón, pero Laura se llevó un buen trozo de vida de todos, para regresar recién en abril de este año, treinta y un años después del secuestro, gracias a que el Equipo de Antropología Forense localizó sus restos, sepultados como N. N., en un cementerio bonaerense. Aunque parezca una herejía, ahora que hay constancia cierta de su asesinato, es para agradecer a su fortaleza que permaneció sólo un mes en el tormento de su prisión, hasta que la fusilaron el 14 de marzo. Pobre mujer-niña, las sinrazones de su muerte acusan a los verdugos, entre ellos los ocho represores de la prisión clandestina Vesubio que serán juzgados a partir del próximo 15 de diciembre. El recuerdo de la militancia de Penny pertenece a quienes la quisieron y su final, entre muchos otros, volverá a reaparecer algún día, cuando sus camaradas sobrevivientes o futuros historiadores decidan repasar aquellos años con el cerebro y el corazón abiertos.
Laura/Penny enfrentó una máquina de matar con la ingenuidad de su amor amante, la resolución de mejorar el mundo y una mínima preparación para la jornada partisana. Con tales elementos debería bastar para honrar la vida, no para apresurar la muerte. Dado que no pudo ser así, y ya que todavía es tiempo en nombre del merecimiento debido, será honrada por cuantos quieran llegar hasta el secundario Carlos Pellegrini, del que fue alumna, mañana, jueves 10 de septiembre, de 12 a 19, y por todos aquellos que ese día le dediquen un pensamiento, una ofrenda sentimental. Una o un millón de lágrimas no alcanzarán jamás a lavar las profundas heridas de la pérdida, y si queda algún consuelo es pensar que se paró frente a las bocas de los fusiles con la dignidad erguida por la seguridad en el triunfo final del amor y de los sueños. Que así sea.

9 de septiembre de 2009
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