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el plan del comité científico


El comité científico presentó un plan nacional sobre estupefacientes para ser implementado en los próximos cinco años. El comité de expertos que asesora al gobierno en el tema presentó un Plan Nacional de Drogas que prioriza el derecho a la salud de los usuarios, promueve el combate a los grandes narcotraficantes y despenaliza la tenencia para consumo.
[Emilio Ruchansky] Argentina. A una semana del fallo de la Corte que declaró inconstitucional penar la tenencia de drogas para uso personal, los integrantes del Comité Científico que asesoran a Aníbal Fernández desde sus días en el Ministerio del Interior presentaron los principios rectores del futuro Plan Nacional de Drogas. Dicho Plan, como adelantó este diario el sábado pasado, durará un lustro (2010-2015) y tiene como prioridad el derecho a la salud de los usuarios, sean problemáticos o no. También se creará una Comisión Nacional de Políticas Públicas en Materias de Drogas y se implementará, con el visto bueno del Congreso, una serie de proyectos sobre temas diversos: alcoholismo, psicofármacos, cárceles, prevención en escuelas, minoridad, narcotráfico, precursores químicos, campañas mediáticas y adicciones en el trabajo, entre otros.
En el corto plazo, la idea central del Plan es avanzar sobre leyes cajoneadas en el Senado, enviar otras, conseguir resoluciones para readecuar ciertas instituciones. Por otra parte, se buscará repartir responsabilidades entre los ministerios de Salud, Desarrollo Social, Justicia, Educación y Trabajo. En el esquema actual, es la Secretaría de Prevención y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), que depende del Ejecutivo, la que maneja muchos de estos temas. Este hecho fue objetado en varias oportunidades por el Comité Científico, cuyos integrantes señalan la dificultad estructural de la pretensión de que un mismo organismo se encargue del aspecto sanitario y del represivo al mismo tiempo.
El aspecto penal, según las propuestas de los especialistas, estará centrado en perseguir a los grandes narcotraficantes a través de cruces de información para determinar cómo y dónde lavan el dinero que obtienen ilícitamente y devolverlo a las arcas del Estado. En este sentido, la prioridad será desbaratar toda la red: producción, almacenamiento, traslado y venta. Para ello, despenalizar por ley la tenencia de estupefacientes para uso personal resulta clave. No sólo por la intromisión a la libertad individual que supone penarla, sino por el malgasto administrativo. Ya lo dijo Aníbal Fernández. Más del 70 por ciento de las causas por drogas son iniciadas contra perejiles.
El Plan prevé implementar las siguientes medidas:

- Plan integral de atención, prevención, asistencia e inclusión en el campo de las adicciones. A partir de un diseño normativo, se buscará garantizar y asegurar el pleno goce de los derechos humanos de las personas frente a las adicciones. Para ello, según se resalta en un cronograma, se mejorará la calidad institucional y los controles estatales debilitados durante estos últimos veinte años desde la sanción de la ley actual. Esta iniciativa será enviada al Congreso y fue presentada ayer en la Casa Rosada. Todos los ministerios mencionados al principio de la nota tendrán su parte en la ejecución.

- Plan nacional de drogas 2010-2015. El eje serán las causales sociales del consumo de sustancias legales e ilegales, sobre las que se establecerán políticas públicas nacionales. Esto abarcará temas como la comunicación, la salud, el trabajo, la educación, el acceso a la Justicia y la ayuda social. Para implementar este plan se crearán "unidades ejecutoras" en los ministerios intervinientes (incluyendo la Cancillería y las secretarías de Deporte y de Cultura).

- Creación de la comisión nacional de políticas públicas en materia de drogas. Este ente, que dependerá de la Jefatura de Gabinete, se encargará de coordinar los distintos ministerios involucrados y organismos de la administración pública nacional en materia de drogas. A su vez, esta comisión será controlada por otra, integrada por diputados y senadores.

- Modificación del régimen de asistencia e internaciones en establecimientos asistenciales. Dados los abusos en el período de internación, la falta de control y la baja profesionalización del personal de muchas de las comunidades terapéuticas, el Comité tiene lista una ley para establecer pautas específicas en el tema. La internación en materia de adicción será tomada como un recurso de carácter "restrictivo y excepcional". Las garantías con las que cuente el usuario problemático surgen de un fallo de la Corte Suprema, donde se plantea el problema de la accesibilidad a los tratamientos y una decena de derechos que suelen ser vulnerados al paciente. Se implementará un "plan de adecuación, control y seguimiento de los tratamientos en el lugares del tercer sector", a cargo de los ministerios de Salud y Justicia y el Consejo Federal de Salud.

- Implementación y creación de mecanismos de coordinación con los distintos consejos federales. Esta iniciativa apunta a establecer protocolos de atención, control y diagnóstico en todos los sectores, a partir de una puesta en común de los distintos ministerios. Servirá para unificar criterios en todas las provincias.

- Consejo federal de justicia, coordinación de políticas públicas en drogas y cárceles. A partir de una resolución, se buscará contar un organismo que centralice la administración de justicia, la persecución del narcotráfico y el tratamiento a quienes sufran problemas de dependencia a alguna droga y estén en la cárcel. También habrá encuestas en octubre para conocer en detalle los problemas de adicciones entre la población carcelaria.

- Control y diseño de ajuste de los tratamientos a drogadependientes de acuerdo con los instrumentos internacionales. Según el cronograma, el objetivo es "modificar las prácticas" de atención de prestadores estatales o no (ONG, prepagas y obras sociales).

- Adecuación y ampliación del Centro Nacional de Reeducación Social. El Cenareso será, resolución mediante, órgano tutor en prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.

- Promover la ampliación de la ley de lucha contra el alcoholismo y su reglamentación nacional. A través del Consejo Federal de Salud, se buscará "en forma urgente" replicar planes al respecto. El alcoholismo es, en este momento, el causante de grandes desgracias en la Argentina: violencia familiar, accidentes de tránsito, peleas seguidas de muerte.

- Impulsar el proyecto de regulación del expendio y publicidad de medicamentos de venta libre. Falta que el Senado apruebe esta norma, reclamada por los expertos ante el auge de la automedicación y el abuso.

- Impulsar el proyecto de ley de reducción del consumo de tabaco. Actualmente, mueren 40 mil personas en Argentina por problemas derivados del tabaquismo. El proyecto fue aprobado por las comisiones de Adicción y Salud de diputados y es reclamado con urgencia por el Comité Científico.

- Impulsar el programa nacional de educación para la prevención de adicciones y el consumo indebido de drogas. Falta la sanción del Senado para que se apruebe esta ley que brindará a los más jóvenes "información disuasiva del consumo enfocado en los grupos más vulnerables". Incluirá todas las modalidades y niveles del Sistema Educativo e informará seriamente sobre los riesgos del uso y el abuso de sustancias.

- Impulsar el programa nacional de asistencia a las adicciones. El proyecto del diputado Leonardo Gorbacz no ha sido tratado todavía en diputados, donde le falta el visto bueno de la Comisión de Presupuesto. El diputado plantea un sistema público de asistencia universal y gratuita para el abordar el tema de las adicciones en todo el país. El modelo a seguir será el de la reducción de daños, entre otros, y se complementa con el Plan Integral mencionado al principio de este cronograma.

- Prevención y tratamiento de adictos en institutos de menores. Cuatro ministerios estarán a cargo del problema más complejo de todos: Justicia, Salud, Desarrollo Social y Educación.

- Sedronar, reformulación de las competencias. En 60 días habrá un decreto del Poder Ejecutivo para rediseñar las competencias actuales de esta secretaría a cargo del odontólogo Raúl Granero. No se encargará de la prevención ni del tratamiento y su rol en la lucha contra el narcotráfico sería muy limitado. Su existencia sería meramente simbólica.

- Decreto derogatorio de la autoridad de aplicación de los convenios bilaterales sobre narcotráfico firmados entre 1900 y 2003. En este tema regirá la Ley de Ministerios y es el paso legal para generar auditorías, hasta ahora inexistentes, en los temas relacionados con el narcotráfico. El decreto pondrá en manos del Ministerio de Justicia y la Cancillería la aplicación de los convenios internacionales.

- Fiscalización de precursores químicos y sustancias que sirven para fabricar drogas. El tema salió a la luz luego del triple crimen de los empresarios ligados a la efedrina. Se plantea que la Anmat (el ente que controla alimentos y medicamentos, el Iname (Instituto Nacional de Medicamentos) y el Ministerio de Producción se hagan cargo de controlar los precursores que sirven para fabricar cocaína, paco y metaanfetamina.

- Auditorías de las empresas inscriptas en el registro de precursores químicos. Muchos de los precursores son legales, su uso es industrial o médico. Su control depende de la Sedronar, por resolución los mismos estarán a cargo de fiscales, policías federales, gendarmería, Ministerio de Salud, Anmat e Iname.

- Ampliar la estructura y competencias de la Anmat y del Iname. El objetivo es adecuarlas a la nueva función de control que ejercerán.

- Diseño e implementación de una campaña de prevención de abuso de sustancias legales e ilegales a través de los medios masivos de comunicación. Esta campaña tendría en cuenta las particularidades de cada provincia, del abuso que se dé en el lugar: el alcohol, el tabaco, los psicofármacos y las drogas ilegales, en ese orden, serán las prioridades, tal como señaló la encuesta nacional sobre uso de drogas hecha por el Comité el año pasado.

- Implementación del convenio de colaboración entre el Ministerio de Justicia, trabajo y sus acuerdos complementarios. Las adicciones en el ámbito laboral han sido escamoteadas durante mucho tiempo. Hubo convenios al respecto y más de 40 empresas, las petroleras a la cabeza, se sumaron a programas de prevención y asistencia como parte de la Responsabilidad Social Empresaria.

2 de septiembre de 2009
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empezó juicio a represores


Proceso a la patota de Galtieri. Se inició esta mañana en Rosario el primer juicio por crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar en centros clandestinos del Gran Rosario, entre ellos la Quinta de Funes y en la ex fábrica militar de Armas Portátiles Domingo Matheu.
Rosario, Argentina. El Tribunal Oral Federal N 1 de esta ciudad juzgará al ex teniente coronel Pascual Guerrieri, al ex mayor Jorge Fariña, al ex teniente Juan Amelong y a los agentes civiles Eduardo Constanzo y Walter Pagano, actualmente detenidos en el penal bonaerense de Marcos Paz.
Los delitos investigados en las dos causas van a ser juzgados juntos en un mismo juicio oral y para ello el Tribunal Oral Federal decidió unificar las mismas, siendo la carátula principal ‘Guerrieri, Omar Pascual...’, expediente N 131/07, al cual se le anexa por cuerda ‘Amelong, Juan...’
El Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, integrado por los camaristas Omar Paulucci, Beatriz Baravani y Jorge Venegas Echagüe, comenzó la histórica sesión a las 10.35, una hora y cinco minutos más tarde de lo previsto.
Las dos causas se tramitaron por separado y en la primera instancia escrita la tarea principal es la investigación y que puede denominarse como de instrucción pero su unificación radica, principalmente, en que los acusados son los mismos.
Es decir, es el mismo grupo represivo integrado por algunos de los miembros identificados del Comando del II Cuerpo del Ejército y del Destacamento de Inteligencia 121, quienes serán juzgados por los hechos que se ventilarán en el juicio oral.
A entender del juez de Instrucción, ya se ha acumulado prueba suficiente para poder pasar a la segunda etapa de juicio oral.
Esto surge de una aclaración solicitada por la Agrupación Hijos e hijas por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio (HIJOS), a fin de dejar en claro que "sólo se juzgarán ahora parte de los ilícitos que se investigaron en la etapa de la instrucción".
Quedan aún pendientes hechos delictivos que tuvieron por víctimas a otras personas, y "por responsables a estos mismos imputados y a otros más".
Los querellantes en la causa Quinta de Funes son: Alicia Gutiérrez, María Cecilia Nazábal, Eduardo Leandro Toniolli, Fernando Dussex y Sebastián Alvarez.
Estos son representados legalmente por los abogados Ana Claudia Oberlin, Nadia Schujman, Lucas Ciarniello Ibáñez y Álvaro Baella, miembros del equipo jurídico de HIJOS.
También María Adela Panelo de Forestello, representada por las abogadas Gabriela Durruty, Leticia Faccendini, Daniela Asinari y Jesica Pellegrini, y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, representada por la abogada Ana María Figueroa.
En la causa Amelong, conocida como Fábrica de Armas, los querellantes son: Olga Regina Moyano, representada por los abogados Ana Claudia Oberlin, Nadia Schujman, Lucas Ciarniello Ibáñez y Álvaro Baella.
Asimismo, Juan Antonio Rivero y Ramón Aquiles Verón, representados por las abogadas Gabriela Durruty, Leticia Faccendini, Daniela Asinari y Jessica Pellegrini, Adriana Elba Arce, representada por la abogada Ana María Figueroa.

31 de agosto de 2009
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los perejiles


Una investigación revela el perfil de los detenidos por tenencia mínima de drogas. El 70 por ciento de las causas sobre drogas son por tenencia. En porcentaje abrumador, son varones jóvenes de clase media, sin antecedentes y que no cometían otro delito al ser detenidos.
[Pedro Lipcovich] Argentina. De las causas por infracción a la Ley de Estupefacientes registradas en la ciudad de Buenos Aires, en menos del uno por ciento de los casos se condenó a alguien; en menos del cinco por ciento de los casos la imputación era por tráfico de drogas, ya que la inmensa mayoría era "tenencia". Así lo señala una investigación –presentada en el último Congreso Nacional de Sociología Jurídica–, que procesó los (escasos) datos existentes al respecto. El perfil probable del imputado por drogas puede sorprender: joven, de clase media, con estudios secundarios o superiores, con trabajo estable. Los datos no avalan la vinculación entre delito y uso de drogas: el 94 por ciento de los imputados no tenía antecedentes penales y sólo el 11 por ciento había sido detenido en ocasión de otro delito. En rigor, en la mayoría de los casos la captura obedeció "a que la policía sale a cazar consumidores para ‘hacer estadística’", según graficó uno de los autores del estudio. Este investigador puso en duda que el reciente fallo de la Corte Suprema revierta la situación, ya que "las prácticas policiales no siguen los ritmos de las decisiones judiciales y, además, muchos jueces federales podrán seguir sosteniendo otra línea de jurisprudencia".
El estudio –‘Análisis de la aplicación de la ley 23.737 en la Ciudad Autónoma y la Provincia de Buenos Aires’– fue realizado por Alejandro Corda (docente en la Facultad de Derecho de la UBA) y Pablo Frisch (investigador en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA), en el marco de la Asociación Civil Intercambios; se presentó en el IX Congreso Nacional de Sociología Jurídica.
En dos relevamientos, que totalizan 671 causas en juzgados federales de la ciudad de Buenos Aires, "los datos se repetían". En la ciudad de Buenos Aires, el 95 por ciento de las causas había sido iniciadas por la Policía Federal Argentina: "Un 90 por ciento por comisarías, y el cinco por ciento por divisiones especiales", es decir, no como fruto de investigaciones judiciales. Según explica Alejandro Corda, "la policía, en la medida en que necesita ‘hacer estadística’, sale a cazar consumidores en lugares donde tiene control territorial: los policías saben en qué plazas están los pibes que se juntan a fumar porro; así se genera la ficción de una ‘lucha contra el narcotráfico’".
Corda –que además es secretario en un juzgado federal– observó que "por más que el detenido sea sobreseído, tuvo que pasar la noche en la comisaría, le quedó registrado el antecedente y los policías de su barrio ya saben que tuvo una entrada por droga".
Cuando las causas llegaron a los juzgados –continúa la investigación–, "el 70,1 de las imputaciones se consideró tenencia de estupefacientes para consumo personal, el 23,9 por ciento se tipificó como tenencia simple y un 4,7 por ciento como tráfico de estupefacientes". En cuanto al estado de las causas, "el 40,6 por ciento se habían sobreseído, el 26,9 por ciento habían sido desestimadas o archivadas, 24,9 por ciento continuaban en trámite; tres por ciento se había suspendido por ‘medida de seguridad curativa’ (tratamientos compulsivos); 0,2 por ciento, suspendidas por ‘medida de seguridad educativa’ y 0,2 por ciento por ‘probation’. Sólo el 0,7 por ciento de los casos terminó en condena.
Según uno de los relevamientos, el 94,02 por ciento de los imputados no tenía antecedentes penales, y el 97,8 por ciento no había estado nunca en la cárcel.
Más de dos tercios de los detenidos tenía menos de 30 años. El 35,7 por ciento tenía entre 21 y 30 años; el 30,7 por ciento, entre 18 y 20; el 13,5 por ciento, entre 11 y 17; el 12 por ciento, entre 31 y 40; el 3,5 por ciento, entre 41 y 50; el 2,2 por ciento, 51 años o más, y para el 2,5 por ciento no constaba la edad.
En cuanto al nivel habitacional, el 30,7 por ciento vivían en departamento y el 22,7 por ciento en casa; sólo el 6,2 por ciento de los detenidos vivían en "villas urbanas o suburbanas" y apenas el 0,5 por ciento en "casas tomadas o abandonadas"; 3,2 por ciento en hoteles o pensiones; 1,5 por ciento en inquilinatos; 1,2 por ciento en "barrios obreros". El resto, no constaba tipo de vivienda.
Sólo el 8,5 por ciento eran "de-socupados". El 39,9 por ciento tenía "trabajo permanente"; el 11,7 por ciento, "trabajo temporario"; el 14,7 por ciento eran "estudiantes"; el 1,1 por ciento, "amas de casa"; el 0,2 por ciento, "jubilados", y el resto no constaba.
El 92,8 por ciento de los apresados eran varones. El 73,3 por ciento eran solteros; 15,4 por ciento, "casados o concubinos"; 2 por ciento, divorciados. El 88 por ciento eran argentinos; el 5,7 por ciento "extranjeros de países limítrofes"; el 2 por ciento, "de países no limítrofes".
En cuanto al grado de instrucción, siete de cada 10 detenidos tenían nivel secundario completo o incompleto: el 36 por ciento, "secundario incompleto"; el 26 por ciento, "primario completo"; el 17 por ciento, "secundario completo"; 4 por ciento "terciario o universitario completo"; 4 por ciento, "terciario o universitario completo"; 2 por ciento, primario incompleto o "sin estudios".
El 88 por ciento había sido detenido en la vía pública: los barrios con más cantidad de detenciones fueron Balvanera, Belgrano, Almagro, Flores y Palermo. El 85 por ciento "no había sido detenido en ocasión de la comisión de otro delito"; 11 por ciento "había sido detenido en ocasión de otro delito"; el resto "no constaba". Sólo el 3 por ciento "tenía armas al momento de la detención".
Respecto de lo incautado, "el 87 por ciento era marihuana o cocaína de menos de cinco gramos; el 5,4 por ciento, entre 5 y 10 gramos; 7,6 por ciento, más de 10 gramos".
En cuanto a la provincia de Buenos Aires –siempre según datos parciales, los únicos disponibles– "la mayoría de las detenciones se produjeron durante los meses de vacaciones y en general en plazas o playas"; al mismo tiempo, la mayoría de los imputados "se domicilia en zonas marginales, en barrios de características humildes o en zonas de villas miseria o asentamientos periféricos"; también "la mayoría tiene entre 20 y 30 años, concentrándose entre los 20 y los 23". Y "las justificaciones utilizadas por las fueras de seguridad para la detención se encuentran cargadas de arbitrariedades".
En el territorio bonaerense, la investigación destaca el cambio producido desde que, a fines de 2005, se traspasó la persecución de delitos de tenencia y pequeño tráfico a la provincia de Buenos Aires, quitándola del ámbito federal y dando participación a la Policía Bonaerense: se produjo "un aluvión de causas de consumidores con pocas cantidades de sustancias prohibidas".

–¿Se modificará esta situación a partir del reciente fallo de la Corte Suprema? –preguntó Página/12.
–No creo que las prácticas policiales cambien mucho, porque están arraigadas en otras cuestiones y no siguen los ritmos de las decisiones judiciales. Uno siempre tiene la esperanza de que las fuerzas de seguridad se hagan más democráticas y respondan a los fiscales y los jueces, pero falta coordinación entre los criterios policiales y los de la Justicia –contestó Corda.

"Dentro del Poder Judicial, es posible que el fallo de la Corte incida más, pero muchos jueces federales, especialmente en el interior del país, seguirán sosteniendo otra línea jurisprudencial –estimó Corda–. Está en manos del juez decidir si la conducta del imputado ‘afectó a terceras personas’ e imponer una pena o un tratamiento compulsivo. La decisión puede apelarse y terminará primando el criterio de la Corte, pero mientras tanto la causa seguirá abierta, con los problemas que eso puede traerle al imputado, por ejemplo para conseguir trabajo."

31 de agosto de 2009
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guerra a las drogas e intervención


Sin proponérselo, Álvaro Uribe destacó en Bariloche la importancia del fallo de la Corte Suprema argentina que despenalizó la tenencia de estupefacientes para consumo personal. Colombia es el modelo que el tribunal trata de alejar del horizonte argentino.
[Horacio Verbitsky] A tres días del fallo ‘Arriola’, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, dejó sentado su desacuerdo con la despenalización de la tenencia de estupefacientes para consumo personal dispuesta por la Corte Suprema de Justicia. Lo hizo durante la cumbre de Unasur en Bariloche, donde dijo que la legalización genera impunidad y por el contrario hizo la apología del castigo. Uribe defendió allí el asentamiento de tropas militares de los Estados Unidos en su territorio para librar lo que define como guerra contra el narcotráfico y el terrorismo, aunque insistió que no habrá cesión de bases que queden fuera del control soberano de su país. El despliegue de fuerzas estadounidenses en Colombia responde a la decisión ecuatoriana de no renovar la autorización para la base aérea de Manta. La posición del caudillo antioqueño y la del alto tribunal argentino definen dos modelos antagónicos, y la situación que hoy vive Colombia es la conclusión natural del proceso que la Corte argentina intenta corregir para que no llegue a ese estadio.

Bazterrica, Montalvo, Arriola
Todos los votos de los jueces supremos argentinos en el caso Arriola revisan lo sucedido desde que el mismo tribunal penalizó la tenencia para consumo, en 1990, en el caso Montalvo. El argumento que utilizó entonces fue que "el efecto contagioso de la drogadicción y la tendencia a contagiar de los drogadictos son un hecho público y notorio", lo cual se parece más a una afirmación dogmática que a un fallo judicial razonado. También sostuvo que la incriminación del consumidor era imprescindible para llegar al traficante. Diecinueve años después es ostensible que esa presunción no se ha verificado y que el narcotráfico, lejos de disminuir se acrecentó, pese al sacrificio de los derechos individuales. Por eso, en el tramo común de su fallo los siete jueces declararon inconstitucional la penalización de la tenencia de cualquier tipo de estupefacientes para consumo personal, cuando no implique "un peligro concreto o un daño a derechos o bienes de terceros". Además exhortaron a las autoridades públicas a "asegurar una política de Estado contra el tráfico ilícito de estupefacientes" y medidas de salud preventivas, "con información y educación disuasiva del consumo", enfocada sobre todo en los grupos más vulnerables, como los menores, para cumplir con los tratados internacionales de derechos humanos. Enrique Petracchi no tuvo más que remitirse a su disidencia en Montalvo o, lo que es lo mismo, al voto de la mayoría que integró en 1986 en la causa Bazterrica, que también despenalizó la tenencia para consumo. En los cuatro años que transcurrieron entre Bazterrica y Montalvo no se produjo un incremento de consumo ni de tráfico, como sí ocurrió desde Montalvo hasta ahora. El fracaso de esa política de persecución al usuario fundamenta el cambio en el voto de Carlos Fayt, quien en 1986 y 1990 había optado por la penalización. Ahora profundizó en las restricciones al poder punitivo del Estado que imponen los tratados internacionales de Derechos Humanos, constitucionalizados en 1994. El de Raúl Zaffaroni cita a la principal figura del catolicismo argentino de fines del siglo XIX, José Manuel Estrada, "quien señaló que el artículo 19 de la Constitución Nacional consagra con claridad la separación del derecho y la moral individual". Según Estrada, el Estado que impone una moral implica una actitud "pagana y socialista" y el que respeta el ámbito de libertad moral de la persona, una concepción "cristiana y liberal". Este considerando parece pensado para la actual jerarquía de la Iglesia Católica, que ha usado este tema, como el de la pobreza, para sus insidiosas incursiones en la política actual.

La Guerra Terminó
La decisión de la Corte no es una originalidad vanguardista. Por el contrario, la Argentina es el último país de la región que sigue el camino de la despenalización de la tenencia para consumo. El fallo se inscribe en una serie de pronunciamientos que tanto en la zona opulenta del mundo, donde está el mayor mercado consumidor, como en Latinoamérica, que lo abastece, objetan las respuestas punitivas al consumidor por violatorias a derechos y garantías elementales pero también por ineficaces y contraproducentes y van más allá del fallo argentino. En su edición del 7 de marzo de este año, la revista británica The Economist dedicó su portada al tema, con el nítido título ‘Cómo frenar las guerras de la droga’ y un sugestivo dibujo. El artículo recuerda que en 1909 se realizó en Shanghai el primer esfuerzo internacional para prohibir el comercio de narcóticos, con la creación de la Comisión Nacional del Opio. Enumera distintos encuentros y tratados tendientes a conseguir "un mundo libre de drogas" y a eliminar o reducir en forma sustancial la producción de opio, cocaína y marihuana y concluye que "esta lucha de un siglo ha sido antiliberal, asesina, e inútil". Por eso, dice, "la política menos mala es legalizar las drogas". La muy escuchada revista británica agrega que "lejos de reducir el delito, la prohibición ha fomentado la delincuencia en una escala que el mundo nunca había conocido antes" y "convirtió en delincuentes a ciudadanos que por lo demás eran respetuosos de la ley". Por eso "el fracaso de la guerra a la droga" sugiere "un cambio de foco, del encierro de consumidores a la salud pública y la reducción de daños". La legalización, dice, no sólo sacaría de juego a las mafias, sino que también transformaría la droga "de un problema de seguridad en uno de salud pública. Los gobiernos regularían el comercio de drogas y le cobrarían impuestos, y usarían los fondos recaudados (miles de millones ahorrados en policía y justicia) para educar al público en el riesgo de consumir drogas y para tratar a los adictos". La decisión argentina en ‘Arriola’ es mucho más conservadora.

Los Notables Latinoamericanos
En el vecindario, los ex presidentes Ernesto Zedillo, de México, César Gaviria de Colombia, y Fernando Henrique Cardoso, de Brasil, crearon una Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia que integran entre otros el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus, los escritores Paulo Coelho, Mario Vargas Llosa, Tomás Eloy Martínez y Sergio Ramírez, los periodistas o ensayistas Enrique Santos Calderón, Enrique Krauze y Moisés Naím, los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Sonia Picado y Diego García Sayán y la jueza argentina Patricia Llerena. Bajo el título "Una guerra perdida", la Comisión latinoamericana dice que las políticas prohibicionistas "no han producido los resultados esperados. Estamos más lejos que nunca del objetivo proclamado de erradicación de las drogas". Contabiliza a América Latina como el mayor exportador mundial de cocaína y marihuana, creciente productor de opio y heroína e incipiente de drogas sintéticas y señala con alarma el crecimiento "a niveles inaceptables de la violencia", el aumento del crimen organizado y su infiltración "en las instituciones democráticas". El país de Uribe, dice, es "un claro ejemplo de las limitaciones de la política represiva promovida globalmente por los Estados Unidos". Durante décadas ha adoptado "todas las medidas de combate imaginables, en un esfuerzo descomunal cuyos beneficios no se corresponden con los enormes gastos y costos humanos". La propuesta de esta comisión de notables para América Latina es muy similar al fallo de la Corte argentina: descriminalizar la tenencia de marihuana para consumo personal, tratar el consumo de drogas como una cuestión de salud pública mediante acciones de información y prevención y "focalizar la represión sobre el crimen organizado". La política estadounidense de encarcelar a los usuarios "cuestionable desde el ángulo del respeto a los derechos humanos y de su ineficacia, es inaplicable en América Latina, considerando la superpoblación carcelaria y las condiciones del sistema penitenciario. Inclusive esta política represiva propicia la extorsión de los consumidores y la corrupción de la policía".

El Comité Científico

La jueza Patricia Llerena es también integrante del comité científico asesor reunido por el ministro Aníbal Fernández. Otro de sus miembros, el camarista Horacio Cattani, fue autor hace dos décadas de varios de los fallos pioneros que declararon no punibles los actos privados mientras no trasciendan a terceros ni afecten intereses públicos, porque de lo contrario el Estado volverá "a extender su poder sobre el ámbito de intimidad de los individuos, en cada caso que él mismo declare necesario para los ‘intereses de la Nación’ o alguna fórmula similar, en un notorio acercamiento a los sistemas jurídicos totalitarios". La represión se concentra siempre en jóvenes consumidores y en contados casos "se individualiza a algún encumbrado integrante de la cadena". La Corte menemista revocaba esos fallos, que ahora vuelven a ser ley.
Luego del fallo, el Comité evalúo por unanimidad responder a las exhortaciones de la Corte, elevando una serie de anteproyectos de ley que cubran todos los aspectos. Estos serían:

- De protección integral en el campo de las adicciones, en especial respecto a menores y jóvenes. Contempla la atención, prevención, asistencia e inclusión. Se basa en los instrumentos internacionales de derechos humanos. Comprende un plan marco de cinco años con monitoreos cada dos y control por una comisión parlamentaria bicameral. También creará una Comisión Nacional de Políticas Públicas sobre Drogas (ya hubo un organismo similar durante el gobierno de Raúl Alfonsín) que coordine con todos los ministerios nacionales y organismos de la administración pública nacional. Para controlar la ejecución de esas políticas se crearán unidades ejecutoras en cada ministerio, según sus respectivas competencias.

- De asistencia y reforma parcial a la ley de internaciones. Tal como sostuvo la Corte en su reciente fallo y en otros precedentes como el que dictó respecto de pacientes de salud mental, la internación será una medida de última instancia en casos muy bien fundamentados, con escrupuloso respeto por los derechos de los pacientes establecidos en los instrumentos internacionales. Un protocolo del Consejo Federal de Salud incluirá el diseño de los tratamientos al que deberán ajustarse tanto hospitales públicos nacionales y provinciales como prepagas y obras sociales.

- De redefinición de competencias del Cenareso (del que Cattani fue abogado antes de ingresar a la Justicia), como órgano tutor en materia sanitaria, de prevención, tratamiento y rehabilitación de las adicciones a nivel nacional.

- Sobre movimientos de fondos producto de negocios ilícitos. Esta es la especialidad de la jueza Llerena. Establecerá un mecanismo de incautación de bienes originados en grandes fraudes, evasiones, corrupción, narcotráfico y trata de personas, como herramienta eficaz para la recuperación de activos y eliminación del incentivo económico y permitir un cruce y control de datos que hoy no existe. Se creará una comisión de la cual formarán parte un representante de la Corte Suprema y otro de los tribunales provinciales. En el control de activos participará el Banco Nación. De este modo debería mejorar el rendimiento que hasta ahora han tenido organismos como la Sedronar (dos cámaras federales ordenaron investigar y/o procesar a su responsable, José Granero, y un juez detuvo a tres de sus colaboradores por el hallazgo de varios kilos de cocaína en una camioneta del organismo), la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) y la unidad de lavado de activos de la Procuración General. La readecuación de los mecanismos internos de procedimiento debería dar mayor agilidad a las presentaciones judiciales, con participación entre otros del Banco Central y la AFIP.

- Mapeo de problemas pendientes en educación, salud, trabajo, desarrollo social, medicamentos de venta libre, tabaco y alcohol, con una redefinición de las facultades y competencias de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y el Instituto Nacional de Medicamentos (Iname). En la década pasada Menem y Cavallo acordaron con los laboratorios la desregulación de medicamentos de venta libre, que desde entonces pudieron comercializarse fuera del circuito de farmacias. Esto propició el surgimiento de nuevas adicciones, el incremento de la piratería del asfalto por remedios, la adulteración de medicamentos y el registro de 21 mil muertos por año por abuso de medicamentos legales, según un estudio de las universidades Nacional de Buenos Aires y Maimónides. CFK envió al Congreso un proyecto para que otra vez los medicamentos de venta libre sólo pudieran adquirirse en farmacias, la Cámara de Diputados lo aprobó pero los laboratorios lo detuvieron en el Senado. La presidente también reglamentó en marzo de este año la ley 24.788, para evitar el acceso indiscriminado al alcohol. Si alguna vez fue un consumo hedonista ahora se ha convertido en un fin en sí mismo. En las guardias de los hospitales se han incrementado los casos de coma alcohólico, sobre todo en mujeres, que por su peso tienen menor resistencia. Los jóvenes juegan a la jarra loca, donde se mezclan todo tipo de bebidas para probar quién soporta la mayor ingesta. La ley no fue reglamentada en la Ciudad de Buenos Aires, que encabeza la lista en todo tipo de adicciones.

Veinte Objetivos
Además de estos anteproyectos, el Comité elaboró un cronograma con veinte objetivos, que identifican los diversos problemas públicos en materia de políticas de drogas, por cada cartera y área, tomando en cuenta la competencia legal y sugiriendo la reforma, adecuación, coordinación, implementación o profundización según el caso. Se refieren a tabaco, medicamentos, alcohol, sistematización de la información contenida en diversas causas judiciales, capacitación de fuerzas de seguridad en técnicas de procedimiento que eviten nulidades, reduzcan la posibilidad de corrupción y favorezcan la intervención de una policía comunitaria, como ocurre en Portugal o Canadá; detección de operaciones sospechosas, precursores químicos y farmacéuticos que se usan para fabricar drogas químicas o paco y/o abastecer a los laboratorios de cocaína de Perú, Colombia y Bolivia. La fiscalización de precursores químicos requeriría una auditoría de la Anmat y de la Inspección General de Justicia a todas las empresas registradas, detectando domicilios inexistentes mediante el cruce con las bases de la Anses y del Sistema de Identificación Nacional Tributaria y Social (Syntis). Los programas de responsabilidad social empresaria aplicados a la prevención y asistencia, garantizarían seguridad e higiene para la empresa, contención y asistencia para el trabajador y seguridad para el usuario de servicios públicos o privados. Los consejos federales de salud, educación, desarrollo social, trabajo y seguridad coordinarían las políticas preventivas y de asistencia por zonas. También incluye el rediseño del sistema de control de tratamientos, lugares de atención de adicciones donde se han producido hasta casos de torturas y corrupción, con sobrefacturación, invención de historias clínicas u obtención de subsidios por parte de la Sedronar, como demostraron la Auditoría General de la Nación, la Sigen y diversas denuncias ante la Defensoría del Pueblo. CFK ya firmó el decreto reglamentario de la ley de lucha contra el alcoholismo. Un fuerte impulso comunicacional debería incluir a las secretarías de Cultura, Medios y Deportes. En todas las unidades penitenciarias se promoverá la realización de encuestas sobre prevalencia, prevención y asistencia de adicciones. La Cámara de Diputados ya dio media sanción a la integración en las diversas currículas escolares de programas de prevención sobre el uso y abuso de sustancias legales e ilegales. Se pondrá especial atención a los institutos de menores que dependen del Ministerio de Desarrollo Social, tal como indicó el voto de Fayt, mediante acuerdos complementarios al convenio marco de colaboración con el ministerio de Justicia y derechos humanos. También se impulsará el proyecto del diputado fueguino Leonardo Gorbacz, ya aprobado en su Cámara, que contempla diversos modelos de asistencia, prevención y tratamiento. Bastaría un decreto para ajustar las competencias de la Sedronar a la ley de ministerios. Una ley sería necesaria para hacer de la Anmat y el ministerio de Producción la autoridad de aplicación de precursores químicos en sustancias farmacéuticas e industriales.

30 de agosto de 2009
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a las puertas de la justicia


Tuvieron que pasar 30 años pero mañana comienzan los juicios por terrorismo de estado. Son las causas conocidas como Quinta de Funes y Fábrica de Armas. Los ex represores estarán en el banquillo.
Argentina. Mañana comenzará el primer juicio por crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar en centros clandestinos del Gran Rosario, entre ellos la Quinta de Funes, y en la en la ex fábrica militar de Armas Portátiles Domingo Matheu. El Tribunal Oral Federal Nº 1 de Rosario juzgará al ex teniente coronel Pascual Guerrieri, el ex mayor Jorge Fariña, el ex teniente Juan Amelong y los agentes civiles Eduardo Costanzo y Walter Pagano, actualmente detenidos en el penal bonaerense de Marcos Paz. Este juicio es el primero de los que se comenzarán en Santa Fe, ya que al día siguiente arrancará el proceso contra el ex juez federal Víctor Brusa y otros seis imputados.
En la causa conocida como "Guerrieri", en la que se investigan delitos cometidos en perjuicio de 28 víctimas, se juzgarán los hechos ocurridos entre 1977 y 1978 en la ex fábrica militar de Armas Portátiles Domingo Matheu, y en los centros de detención conocidos Quinta de Funes, Escuela Magnasco, La Intermedia y La Calamita.
Es importante aclarar que a partir de mañana sólo se juzgarán parte de los ilícitos que se investigaron en la etapa de la Instrucción, es decir, quedan aún pendientes hechos delictivos que tuvieron por víctimas a otras personas, y por responsables a estos mismos imputados y a otros más.
Para este juicio, el gobierno nacional desclasificó documentación sobre personal civil de inteligencia que actuó durante la dictadura militar, para poder ser utilizados en el proceso. Por medio del decreto 1137, que fue publicado el jueves en el Boletín Oficial, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenó relevar de la clasificación de seguridad "estrictamente secreto y confidencial" a documentación referida al personal civil de inteligencia que actuó en el Destacamento de Inteligencia 121 entre los años 1976 y 1979.
El pedido había sido realizado por la Fiscalía General Federal ante el Tribunal Oral en lo Criminar Federal 1 de Rosario que tendrá a cargo el juicio. En los fundamentos del decreto, se establece que "resulta obligación del Estado nacional garantizar el acceso y análisis de toda la información existente" y que "resulta procedente, entonces, remover los obstáculos existentes para el esclarecimiento de estos hechos".
El Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, integrado por los camaristas Omar Paulucci, Beatriz Baravani y Carlos Leiva, unificó las causas Quinta de Funes y Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu, contra Pascual Guerrieri y Jordana Testoni, respectivamente. En la causa "Guerrieri" se ventilan los crímenes sufridos por Fernando Dussex, Eduardo Toniolli, Alicia Gutiérrez, Sebastián Alvarez y María Cecilia Nazábal. Guerrieri, ex agente del Batallón de Inteligencia 601 y jefe del centro clandestino de detención conocido como "Quinta de Funes", fue uno de los principales lugartenientes de Guillermo Suárez Mason, ex jefe del Primer Cuerpo de Ejército.
Además está acusado de intervenir a mediados de 1983 en el secuestro en el bar Magnum de Rosario, de los militantes montoneros Osvaldo Cambiasso y Eduardo Pereyra Rossi, que un día después aparecieron muertos en un supuesto enfrentamiento, episodio en el que también figura como implicado el ex subcomisario Luis Patti.
En tanto, en la causa "Jordana Testoni" los ex miembros del Destacamento de Inteligencia 121 del Ejército están imputados por los homicidios de Ariel Morandi y Susana Miranda y otros casos que tiene como víctimas a Adriana Arce, Ramón Verón, Juan Riveros, Olga Moyano e Hilda Cardozo.
El centro clandestino de detención conocido como la Quinta de Funes tomó estado público con la publicación del libro "Recuerdos de la Muerte", del periodista y actual diputado nacional Miguel Bonasso, quien se basa en el testimonio brindado por Jaime Dri, quien logró escapar.
En la Quinta de Funes estuvieron secuestradas dieciséis personas, además de Dri, quienes fueron torturadas y posteriormente desaparecidas.

30 de agosto de 2009
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nueva ley de radiodifusión


Cristina Kirchner envió al congreso el proyecto que busca reemplazar a la ley de radiodifusión de la dictadura. En un acto en la Casa Rosada, la Presidenta le puso la firma al proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que ayer mismo entró al Congreso. La mayoría de la oposición adelantó su voto en contra.
[Fernando Cibeira] Argentina. "Esta ley va a poner a prueba a la democracia argentina", aseguró la presidenta Cristina Kirchner al firmar ayer el envío al Congreso del proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que busca convertirse en el nuevo marco jurídico en el que se desarrollen los medios de comunicación en el país en reemplazo de la ley de Radiodifusión 22.285, sancionada durante la dictadura militar. En el clima efervescente que se vivió al mediodía en la Casa Rosada y alrededores, la presidenta sostuvo que "la libertad de expresión no puede convertirse en libertad de extorsión". La iniciativa ingresará al Congreso por la Cámara de Diputados y ayer el jefe del bloque K, Agustín Rossi, aseguraba contar con los votos para la media sanción. Salvo algunos legisladores de centroizquierda que adelantaron su apoyo, el resto de la oposición se abroqueló en contra del proyecto, aunque con argumentos diversos.
Se trató del segundo acto que encabezó la presidenta para defender la propuesta. El primero fue el 18 de marzo pasado, en el cabalístico Teatro Argentino de La Plata, cuando se lanzó el anteproyecto. A partir de ese día fue discutido en 24 foros y 80 charlas en todo el país, que junto con cartas y mails generaron más de 15 mil opiniones para "enriquecerlo", al decir del titular del Comfer, Gabriel Mariotto, factótum e impulsor de la iniciativa. El resultado fue el añadido de unas 50 modificaciones –aunque ninguna medular– al proyecto original que consta de 144 artículos.
Entre los aspectos más novedosos de la propuesta figura repartir por tercios la adjudicación de las licencias: un tercio para la explotación comercial, un tercio para el sector público y un último tercio para organizaciones sin fines de lucro tales como iglesias, sindicatos universidades o fundaciones. Por otro lado, suplanta como autoridad de aplicación al viejo directorio militar por un órgano colegiado en el que habrá representantes del Ejecutivo y de las tres principales fuerzas legislativas. Además, se propone impedir la formación de monopolios y de oligopolios.
Como detalló la presidenta en su discurso, el origen de la propuesta se ubica en los 21 puntos redactados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, un conglomerado de ONG, organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos, universidades y demás, que ayer organizaron una marcha en la Plaza de Mayo a la misma hora del acto para respaldar la iniciativa. Bajo el sol anduvieron también los intelectuales de Carta Abierta, los jóvenes K de La Cámpora, militantes de la Federación Tierra y Vivienda y de los sindicatos de Camioneros y Judiciales. Repartían una versión "trucha" del diario Clarín en donde se recordaba el fin de las transmisiones codificadas de los partidos de fútbol.
El Salón de las Mujeres, en el primer piso de la Casa de Gobierno, lucía como en las grandes ocasiones. El gabinete nacional a pleno, una buena representación de gobernadores –aunque sólo del oficialismo– y una fervorosa platea de invitados especiales dieron el contorno a la aparición de la presidenta, que se ubicó en una mesa junto a Mariotto y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. En el patio central, en la planta baja, hubo sillas para los invitados que quedaron afuera. Así pudieron seguir los discursos a través de una pantalla gigante.
"Este proyecto no es de este gobierno, no es de un partido político, es de la sociedad, es también en nombre de los 118 periodistas detenidos-desaparecidos durante la dictadura, que con su vida dieron testimonio de los que es el verdadero ejercicio de la libertad de expresión", sostuvo la presidenta en el arranque del mensaje emitido por la cadena nacional. Entre el público se veían varios pañuelos blancos de Madres y Abuelas, con Hebe de Bonafini en primera fila, junto con los jefes de bloque Agustín Rossi y Miguel Angel Pichetto. Más al centro, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y el de la CTA, Hugo Yasky. Había, desperdigados, hombres y mujeres de la cultura, intelectuales y periodistas.
Cristina Kirchner resaltó que en 26 años de democracia el suyo era el primer gobierno que presenta un proyecto para suplantar la ley de Radiodifusión, un dato que luego fue desbaratado porque los gobiernos de Raúl Alfonsín, de Carlos Menem y de Fernando de la Rúa también elaboraron sus propuestas, aunque evidentemente no con el mismo impulso. La Presidenta agregó que si ningún gobierno había podido aprobar antes un proyecto de este tenor era "porque había un suprapoder en la Argentina, lo que significa que por sobre los poderes instituidos por la Constitución hay otros poderes que tienen suficiente fuerza para imponer decisiones en cualquiera de los tres poderes a partir de la presión".
En más de una ocasión, mientras que los participantes del acto quedaban en silencio, podían escucharse en el Salón de las Mujeres los aplausos que venían desde abajo en respuesta a algún párrafo de parte de quienes lo según a través de la pantalla.
La presidenta pidió no confundir "la libertad de prensa con la libertad de los propietarios de la prensa". Y se mostró convencida de que de esa "prueba" a la que considera que será sometida la democracia con este debate saldrá victoriosa. "Porque han sido demasiados años en los cuales todos han visto coartadas sus libertades al no poder escuchar su voz frente a otra voz. Pero creo que es una oportunidad histórica que tenemos los argentinos para mostrar ante el mundo eso que tantos reclamos y que es la calidad institucional", agregó.
El discurso de apertura del acto estuvo a cargo de Mariotto, quien pidió apoyo para que "cuando los legisladores reciban la presión sepan que tienen un pueblo atrás que los está sosteniendo". "¡Viva Mariotto!", lanzó un entusiasta desde el fondo cuando terminó, provocando la carcajada de la platea. También se leyó un mensaje del relator especial de las Naciones Unidas sobre libertad de expresión, el guatemalteco Frank La Rue, ya convertido en el hincha número uno de la iniciativa fuera de la Argentina. "Me permito reconocer públicamente que esta propuesta de ley es un modelo único en el mundo y un ejemplo para todos los demás países", sostuvo La Rue.
En la despedida, Mariotto era el principal receptor de los abrazos, en tanto que los legisladores, de las consultas sobre el futuro del proyecto en el Congreso. "En Diputados, los votos los tengo", sostenía, confiado, Rossi, descontando el respaldo sólo del oficialismo. Sin embargo, luego, diputados de centroizquierda no kirchnerista adelantaban su apoyo a la propuesta, subrayando que querían discutir algunos puntos.
Las intrigas, entonces, quedarían centradas en el Senado. El gobierno desea aprobar la ley antes del recambio legislativo de diciembre, con una composición de las Cámaras ligeramente más favorable. El reloj ya empezó a correr: después de 26 años, la propuesta que aspira a suplantar a la ley de Radiodifusión de la dictadura ingresó ayer a las 19 al Parlamento.

28 de agosto de 2009
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una sentencia con su propia historia


El trabajoso acuerdo entre los jueces de la corte para llegar al fallo despenalizador. Los jueces acordaron a fines de 2007 debatir el tema y llegar pronto a un acuerdo. Pasaron dos años con idas y vueltas, contradicciones y discusiones internas. Hasta el día de la sentencia hubo muestras de enojo. Cómo se llegó a la decisión.
[Irina Hauser] Para la Corte Suprema no fue nada fácil llegar a firmar el fallo que finalmente desincriminó la tenencia de drogas para consumo personal. A pesar de que Sus Señorías habían acordado sobre fines de 2007 estudiar el tema y definirlo más o menos pronto, todo lo que rodeó a la sentencia fue trabajoso: elegir el caso, el momento para pronunciarse, los argumentos medulares. En los últimos plenarios hubo caras de fastidio, mucha tensión y desgaste. Mientras la Iglesia, grupos conservadores y políticos de variada estirpe alimentaban la idea de que dejar de penar la tenencia de estupefacientes equivale a alentar su venta, su uso y la delincuencia, en algunos despachos supremos crecía un fuerte temor por cómo sería interpretada la decisión que, no obstante, hacía rato estaba tomada. Hubo tal preocupación por medir las palabras, que el comunicado oficial que emitió el tribunal resultó ambiguo y generó confusión. Daba a entender, por ejemplo, que la resolución era sumamente limitada y que se refería solo a la marihuana. "La Corte no ordenó la despenalización general del consumo de marihuana", anunciaba.
 pesar de que el fallo estaba dividido en seis votos con argumentos diferenciados, el resultado era bien claro y lo repetía cada juez en su último párrafo: "El artículo 14, segundo párrafo, de la ley 23.737 (de estupefacientes) debe ser invalidado, pues conculca el artículo 19 de la Constitución Nacional en la medida en que invade la esfera de la libertad personal excluida de la autoridad de los órganos estatales (...) se declara la inconstitucionalidad de esa disposición legal en cuanto incrimina la tenencia de estupefacientes para uso personal que se realice en condiciones tales que no traigan aparejado un peligro concreto o un daño a derechos o bienes de terceros". Como todo fallo, este resolvía un caso puntual referido a cinco personas que habían sido detenidas con una escasa cantidad de marihuana. Y como toda decisión suprema, llevaba la fuerza de todo pronunciamiento capaz de señalar un camino legislativo o señalar una política de Estado. Pero en ningún momento decía que la inconstitucionalidad era para los casos de marihuana y en determinadas cantidades. Tampoco hablaba de penalizar o despenalizar, porque ésa es una tarea de los legisladores, no de los jueces.
Todavía antes de que en el Gobierno se empezara a hablar de la posible despenalización, la Corte ya había seleccionado un expediente, el de Andrés Villacampa, que encarnaba un caso típico: el de un joven que había sido detenido en la calle por la policía con dos gramos de marihuana guardados en su bolsillo. El año pasado ya había cuatro votos –la mayoría necesaria– como para que saliera el fallo. Sin embargo, las suspicacias fueron más fuertes. La sentencia iba a ser firmada en marzo, pero uno de los ministros más influyentes en las decisiones pisó el freno. "No vamos a tirar por la borda todo el prestigio ganado por la Corte en estos años. Hay que tener mucho cuidado y lograr que quede claro lo que vamos a decir", les advirtió, palabras más palabras menos, a sus colegas.
Los días pasaron y el caso "Villacampa" prescribió, como suelen pasar con muchas de estas causas por tenencia que atiborran los tribunales penales. Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni se convirtieron en los principales impulsores de la definición, con algún apoyo de sus pares juezas.
–Basta, hay que sacarlo, elijamos una causa y pongamos fecha –se enfadó hace tres semanas Maqueda. Así surgió el 25 de agosto.
En el ínterin, Zaffaroni apareció –para irritación de algunos de sus colegas– en la Conferencia de Drogas de la Asociación Intercambios, explicando los inconvenientes de seguir criminalizando a los usuarios de drogas. En el mismo evento, Aníbal Fernández dijo que esperaba con "ansiedad" el fallo que desincriminara la tenencia.
En un reportaje de este diario, Zaffaroni advirtió unos días después: "En la medida en que se siga criminalizando o haciendo que se criminaliza, lo que se hace es distraer esfuerzos para combatir el tráfico" y puso énfasis en el "paco". A esa altura, hasta Carlos Fayt daba algunas pistas sobre el inminente fallo y hablaba de la "inhumanidad" de penar a un enfermo. En otro wing de la Corte leían, con incomodidad, el mensaje.
La semana pasada la fecha fijada estuvo otra vez a punto de naufragar. "¿Qué más vamos a esperar, a que se nos prescriba otra causa?", se quejó ya más de un juez. Con el temor al qué dirán igualmente vigente, Sus Señorías descartaron un caso que incluía 960 dosis de marihuana porque les parecía demasiado; otro de un gramo de cocaína, porque se interpretaría que legalizarían drogas duras; otro en que un hombre fumaba frente a un menor. Sobre el fin de semana decidieron encarar el expediente de los cinco jóvenes detenidos en Rosario con tres cigarrillos de marihuana cada uno y poner de relieve que era una causa donde la propia Corte ya había condenado a los dealers. Eso ayudaría a que dejar claro el mensaje de que hay que perseguir el narcotráfico pero no a los usuarios de drogas.
Pese a todos los cuidados, el día que salió el fallo todavía primaba la preocupación por qué dirían los titulares de los medios, la tele, la radio, los diarios. A tal punto que un vocero del tribunal previno a los periodistas que lo escuchaban: "Les aviso que ninguno de los jueces va a explicar el fallo, no se habla más". Sonaba raro en un tribunal que viene haciendo culto a la buena comunicación y que, contra el viejo oscurantismo de la Corte menemista, suele dar explicaciones exhaustivas y accesibles de sus decisiones. "Todo lo que piensa la Corte está en el comunicado de prensa", insistió el hombre. Aludía a la gacetilla que contaba la gran noticia por la negativa, haciendo hincapié en lo que la Corte no hizo en lugar de lo que sí hizo. El efecto fue una gran confusión. Cada medio contó y tituló la novedad de manera diferente y tuvieron que salir a traducirla otros expertos en el tema. En el tribunal ayer se multiplicaron las voces críticas, algunas que advertían que desde allí mismo se había "desinformado". Y aun así, como era previsible, salió a patalear la Iglesia y otras voces conservadoras.
Lo penoso fue que tanta ambigüedad terminó opacando algunos aspectos novedosos del fallo, como el señalamiento de la falta de políticas públicas de salud en materia de adicciones y de combate del narcotráfico, que ponen al Estado en posición de incumplidor de los tratados internacionales de derechos humanos que asume.

28 de agosto de 2009
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el fallo de la despenalización


Explicado por un especialista. El juez Martín Vázquez Acuña integra la comisión de expertos que estudia cambios en la ley sobre drogas. Aquí, analiza los alcances de la sentencia de la Corte, explica las dudas y rebate las interpretaciones erróneas que circulan en los medios.
[Horacio Cecchi] Argentina. "Ni implica legalización del consumo ni se refiere únicamente a la marihuana. El fallo es muy completo. Tiene un impacto vertical, porque los tribunales inferiores deben acatarlo; y un impacto horizontal, porque los organismos de Estado no pueden promover de ahora en adelante la persecución de la tenencia para consumo porque deviene ineficaz", explica Martín Vázquez Acuña, integrante del Tribunal Oral Criminal 1 y del Comité Científico Asesor del Ministerio de Justicia, encargado de elevar al Ejecutivo proyectos para modificar la legislación en torno de drogas y estupefacientes. Vázquez Acuña sostiene que en el marco del tratamiento a un adicto, "el sistema penal tenía una extraña injerencia en su autonomía individual, porque obligaba a un tratamiento en una esfera que sólo es de incumbencia de esa persona. Nadie le puede decir, mientras no afecte a terceros, si debe apelar a un tratamiento ni cuál debería elegir".

Primero quería preguntarle sobre un dato difundido por algunos medios (no por Página/12) y que generó mucha confusión. ¿La Corte se refirió específicamente a la marihuana o es un fallo sobre las drogas en general?
La Corte, en su fallo, se refiere a personas que tenían marihuana en su bolsillo, de escaso gramaje. Pero su resolución no refiere a la marihuana. Qué dice la Corte, que se declara inconstitucional el segundo párrafo del artículo 14 de la ley 23.737 ("La pena será de un mes a dos años de prisión cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, sugiere inequívocamente que la tenencia es para uso personal"). No habla de marihuana en particular, sino que menciona el artículo y éste se refiere a todas las drogas de uso personal, a todo tipo de drogas y no a una en particular. Incluso hace referencia al fallo Bazterrica, un fallo de la Corte en el que no se acusaba el consumo de marihuana, sino de cocaína (en el que se impuso el criterio de la autonomía). Ese es uno de los equívocos que tienen muchos periodistas al informar.

Usted quiere decir que tampoco legaliza el consumo...
Claro. Es el otro equívoco de muchos periodistas. El fallo no implica legalización del consumo. La Corte lo dice muy claramente cuando señala que aquel que haga uso ostensible del consumo es punible, o cuando se está fumando o consumiendo una sustancia ilegal, en público o frente a terceros, está en una actitud punible. El fallo es muy completo. Dice que la droga, en sí, como droga, no puede circular, es ilegal. Dice que su venta, el tráfico, deviene ilegal. Pero dice que para el consumo personal sin afectar a terceros, corresponde a la esfera de la autonomía individual, que el individuo es soberano en ese aspecto. El fallo apela a la Constitución y al Derecho para sostenerlo, entonces no es punible. Un buen ejemplo puede ser un medicamento que no fue autorizado, que es ilegal, y no por eso quien lo compre pasa a estar en situación ilegal.

Si está en una plaza, es punible, pero si son varias personas en una casa, se está frente a terceros, pero ¿es punible?
Hay una confusión entre lo que se considera como ámbito privado, estar dentro de una casa, y lo que tiene que ver con lo privado de la independencia, la autonomía de un individuo. Cuando afecta a terceros se está fuera del ámbito privado y se entra en la esfera de lo público. No hace falta estar en una plaza consumiendo una droga para que sea punible. El primero que se puede plantear es, por ejemplo, un padre delante de su hijo. No es público porque esté en o fuera de la casa, sino porque afecta a un tercero, que es el hijo. Pero a la Corte no se le puede pedir que hable de cada caso, que haga mención caso por caso.

En su opinión, ¿cuál es el mensaje del fallo?
¿Qué está diciendo la Corte? Que el sistema penal ha fracasado para reducir el consumo y el mercado. Lo dice claramente. Dice que el sistema penal es una herramienta ineficaz y así lo muestra la estadística de Naciones Unidas y del Observatorio de la Sedronar. Entonces le pide al Estado que busque otras herramientas alternativas, que establezca otras herramientas, que implemente intervenciones asistenciales y de prevención. Pide desincriminar la tenencia para uso personal, dice saquémoslo del ámbito penal y desa-rrollemos instrumentos en el ámbito asistencial porque el penal ha fracasado en la solución. Así, en el Comité Científico Asesor el primer proyecto es del plano asistencial, de la prevención.

¿Y cuál es el objetivo penal?
El objetivo punitivo debe ser el narcotráfico, no hay otro lenguaje, dice que la autolesión no es punible, tiene que haber un delito. Para que haya delito tiene que haber afectación de un tercero o de un bien público. Y en el consumo personal no hay afectación de bien público o de terceros si no se afectan las esferas de los terceros.

¿Cómo imagina a partir de ahora la aplicación práctica del fallo?
El fallo tiene varios ejes. Primero tiene un impacto vertical, porque los tribunales deben acatar la doctrina expuesta, salvo que esgriman nuevas razones que permitan contrariar con elementos válidos. Pero no hay otros argumentos, desde Bazterrica los jueces no tienen nuevos argumentos. Por eso, la Corte desde hace mucho tiempo dice que los tribunales inferiores pueden, con argumentos basados en la Constitución, dar respuesta a los fundamentos de la Corte en este fallo, pero hasta tanto los encuentren, deben acatar el fallo. Y los jueces no tienen otros argumentos para contrariar la decisión de la Corte.

¿Y fuera del ámbito judicial?
Es el segundo eje de impacto, un impacto horizontal. Porque los organismos del Estado desde ahora no pueden promover la persecución de consumo personal en los casos de tenencia. No la pueden promover porque la aplicación resulta ineficaz. Los tribunales deben acatar la inconstitucionalidad del artículo 14, párrafo segundo, que ya no es aplicable.

¿Qué tipo de impacto tiene sobre los tratamientos?
Hasta ahora, las medidas de seguridad, las medidas curativas, eran una extraña injerencia del sistema penal en el ámbito de una persona, las medidas de seguridad que obligaban al tratamiento. Y claro, había mucha recidiva. La Corte dice que es una clara injerencia en la autonomía individual, no lo permite la Constitución, no lo permite el Derecho, el principio de autonomía, la posibilidad de decidir si me voy a tratar o no, el fallo Bahamonde (un testigo de Jehová podía negarse a recibir transfusión aunque en su decisión corriera peligro su vida).

¿Cómo se resuelve un caso donde la adicción lleve al grado de incapacitar la decisión, cómo se sabe si alguien está o no fuera de su voluntad para decidir si hacer tal o cual tratamiento o no hacer ninguno?
Cuando una persona tiene déficit de autonomía hay que buscar la solución por la línea civil, el artículo 482, protección de persona, cuando una persona tiene un déficit de voluntad por consumo de alcohol por ejemplo. Hay un déficit de autonomía, y un familiar, el Ministerio Público de Incapaces, un vecino o un policía, puede pedir el tratamiento y los médicos legistas determinar que se produce daños a su cuerpo o a un tercero y no puede decidir por propia voluntad. Va a intervenir el juez civil que tiene mejores asesores que un juez penal al respecto, cuenta con mejores herramientas, y el caso va a tener un principio y un fin y no cuando esté curado, sino cuando tenga la capacidad de autonomía nuevamente y no produzca daño a terceros. En ese punto volverá al principio, a su autonomía para decidir.

27 de agosto de 2009
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