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obispado de neuquén sobre dictadura


[Elio Brat]"Lamentamos con dolor el silencio de la Iglesia durante la dictadura". Desde el Obispado de Neuquén se distribuyó un pronunciamiento autocrítico de la actitud de la jerarquía eclesiástica durante la represión.
Neuquén, Argentina. "Con dolor no podemos dejar de reconocer que, si bien no toda la jerarquía fue sorda ante el sufrimiento de tantos hermanos, no toda la Iglesia asumió esta actitud imprescindible para ser coherentes con lo que creemos y predicamos", señala textualmente una cartilla pastoral que se conoció ayer desde el obispado de Neuquén y que se distribuyó en todas las parroquias de la provincia. El documento fue elaborado por el equipo de la Pastoral Social de la Iglesia neuquina, coordinado por el párroco de Centenario, Rubén Omar Capitanio, quien el lunes próximo declarará como testigo en el juicio que se está llevando en La Plata contra el sacerdote y ex capellán de la Policía Bonaerense Cristian Federico von Wernich.
La crítica de los católicos neuquinos por la actuación evangélica que le cupo a la Iglesia argentina en los siete años de la última dictadura militar está resumida en el siguiente párrafo: "Demasiado silencio, falta de participación pública en las demandas de los familiares de los desaparecidos, hacer oídos sordos al reclamo de justicia, demasiada debilidad para llamar al mal provocaron que apareciéramos como cercanos a los dictadores de la muerte, mientras debíamos ser apóstoles de la vida".
Si bien el documento no tiene la firma de Marcelo Melani –quien como obispo encabeza la diócesis neuquina–, el escrito cuenta con el respaldo de la institución. "A pesar de que trascendió públicamente ayer, el mismo fue distribuido hace un mes, desde los primeros días de agosto, en todas las parroquias de nuestra diócesis", confirmó a Página/12 Capitanio, quien agregó que "este documento fue consensuado con todos los sacerdotes de nuestra iglesia y con el propio obispo Melani. Porque es importante que ante un hecho tan dolorosamente trascendente como el juicio a un miembro de la Iglesia (Cristian von Wernich) y su conducta en esos años terribles, no podemos dejarlo pasar sin reflexionar y debatir con nuestra gente sobre todo lo que realmente pasó".
Capitanio confirmó a este diario que hoy viajará a La Plata para testificar el lunes ante el tribunal bonaerense que está enjuiciando a su par eclesiástico, el ex capellán de la policía Cristian von Wernich, quien fuera compañero suyo en el seminario de La Plata donde estudiaron para ser sacerdotes.
"Yo he cuestionado y sigo cuestionando el papel de la Iglesia institución, sobre todo en la jerarquía, porque no estuvimos a la altura de los acontecimientos, es decir, del lado de los crucificados", siguió diciendo Capitanio, quien no dejó de expresar que "el caso Von Wernich es especial y más que simbólico. Porque Von Wernich se pone del lado de los crucificadores y, en ese sentido, comete una blasfemia diciendo que lo hacía en nombre de Dios. No sé de qué Dios hablaba, ya que no existe ningún Dios que sea partidario de la muerte".
En el mismo documento autocrítico de la Iglesia neuquina se recuerda "la actitud de compromiso en esa hora negra de la patria" de obispos como Jaime Francisco de Nevares –quien fundó y por más de 30 años marcó a fuego desde su conducción al obispado de Neuquén– y al emérito de Viedma Miguel Esteban Hesayne. También se rescatan las figuras y el comportamiento en esos años del obispo de Quilmes Jorge Novak y de quien encabezó la diócesis de La Rioja Enrique Angelelli, asesinado el 4 de agosto de 1976, cuando se disponía a denunciar públicamente a los autores materiales de dos de sus curas en Chamical: el padre Gabriel Longueville y Fray Carlos de Dios Murias.

6 de septiembre de 2007
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tres disparos del corazón


[Horacio Cecchi] Acusan a la amante de un cardiólogo de asesinarlo. Trabajaban juntos en la Obra Social de los Bancarios. El médico, Rubén Farah, había decidido cortar la relación meses antes.
Buenos Aires, Argentina. Las detonaciones sorprendieron a vecinos y transeúntes, testigos involuntarios del crimen. La confusión, los disparos, la caída de la víctima, la fuga del agresor envuelto en una bufanda. ¿O era una mujer? Al costado del Parque Rivadavia, sobre la calle Chaco casi esquina Doblas, allí ocurrió el crimen, el martes alrededor de las ocho y media de la noche, cuando en el parque ya son escasos los paseantes y en una calle donde el movimiento es leve. Después de la corrida del agresor, poco demoraron los vecinos en descubrir que se trataba del médico Rubén Ángel Farah, cardiólogo del Hospital Rivadavia y de la Obra Social de los Bancarios. Farah vivía en el tercer piso de Doblas 129, a escasos metros de donde fue asesinado. Los testigos creyeron que era un hombre, pero la forma de correr y la contextura, quizás alguien que oyó la discusión previa, les hizo pensar que podía tratarse de una mujer. Al mediodía de ayer, la policía hacía pie en las sospechas: detenía a Gloria Nélida Opaso, cuando entraba a su departamento del 9º piso de Marcelo T. de Alvear 952. Según los investigadores, "el crimen fue pasional, la mujer era su amante y hacía seis meses que él había cortado la relación".
Rubén Angel Farah tenía 52 años, se había recibido como médico y seguido la especialidad en cardiología, hipertensión arterial para más detalle. Trabajó un breve período, hace años, en sus inicios, para el club Gimnasia y Esgrima (Geba), desde julio del '94 figuraba en las plantillas del Gobierno de la Ciudad y en marzo del '97 se incorporó a la Obra Social de los Bancarios. En el '96, dos años después de entrar a los planteles porteños, la resolución 89 de la Secretaría de Salud creaba en el Rivadavia el Centro de Hipertensión Arterial y Farah quedó como a cargo.
Atendía además su consultorio particular en Acoyte y Rivadavia, a cinco cuadras de su departamento del tercer piso de la calle Doblas.
Y en los consultorios externos que la Obra Social de los Bancarios tiene en Sarmiento al 300. Gloria Opaso, de 55 años, había llegado desde Venado Tuerto, Santa Fe, y hace poco más de diez años, en marzo del '97, entraba a trabajar como empleada administrativa para la Obra Social de Bancarios. La coincidencia hizo que ingresara en los mismos consultorios externos en los que, para la misma fecha, empezaba a trabajar Farah.
Según los vecinos, una mujer estuvo durante la tarde del martes sentada o apoyada en el reborde de cemento del parque o caminando cerca de la puerta de casa del cardiólogo. Falta determinar si esa mujer es la misma que la detenida. Pero las sospechas policiales están concentradas en ella.
Alrededor de las 20.30, llegó Farah. La mujer se adelantó y lo llamó. El, según algunos testimonios, la reconoció. La conversación subió de tono. A veinte metros, la esposa y la hija del médico aguardaban su llegada al piso de Doblas. La discusión derivó en gritos. Después, no hubo más. El intentó girar y dar por terminado todo. Ella sacó de su bolso una pistola. Aparentemente se trataba de una calibre .380. Sin dar tiempo de nada, le disparó dos balazos en el costado izquierdo del rostro y uno en la espalda.
El eco de los disparos llamó la atención. Algunos vecinos y transeúntes alcanzaron a mirar hacia el lugar y vieron a una persona escapando a la carrera. Tenía el rostro cubierto por una bufanda y la cabeza tapada por un gorro. Algunos dijeron que estaba vestida de hombre.
Voces del círculo íntimo de Farah revelaron a los investigadores que desde hacía varios meses (señalaron como mínimo, seis) el médico recibía llamados de una mujer que lo "tenían muy nervioso y lo venía molestando".
Con esos datos, los investigadores rastrillaron todos los datos posibles de los lugares de trabajo del médico. Así, de acuerdo con testimonios de compañeros de trabajo, en los consultorios externos de Sarmiento al 300, al menos desde hacía seis meses, Farah había decidido terminar una relación oculta. La mujer que señalaban estas versiones sería Gloria Opaso. La investigación comenzó a encontrar coincidencias.
Pero, previamente, un equipo de federales esperó la llegada de Opaso sin llamar la atención, frente al edificio de Marcelo T. de Alvear 952, donde en el 9º piso vive Opaso. La mujer fue detenida por el equipo. Dentro del departamento las pruebas que hallaron tienden a comprometer a la mujer: una pistola .380, comprada hace pocos meses por la dueña de casa, una caja de balas, y una bufanda y una gorra aparentemente iguales que las descriptas por los vecinos como la que cubrían las facciones de la agresora.
El caso recayó en el juez de instrucción porteño Juan Ramos Padilla. Una de las medidas a tomar en las próximas horas será que los testigos determinen si se trata de la misma mujer. También se realizarán pericias sobre la bufanda y, además, pericias balísticas que dirán si la pistola .380 hallada en poder de Opaso fue la que disparó a quemarropa al médico cardiólogo.

5 de septiembre de 2007
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el silencio de jorge bergoglio


Apuntan al cardenal en el juicio a von Wernich. "¿Dónde está Bergoglio?
Buenos Aires, Argentina. "El silencio de Bergoglio es atronador y vergonzoso. ¿Dónde está Bergoglio? ¿No tiene una palabra para decir sobre este juicio?"  Estela de la Cuadra fue la primera testigo del día en el juicio oral al ex capellán Christian von Wernich. Ella es hermana de una desaparecida que durante su cautiverio dio a luz una niña que todavía sigue sin aparecer. En su testimonio, De la Cuadra habló del ex capellán de policía, ratificó su presencia entre los detenidos, pero apuntó a una gestión de Bergoglio y cuestionó el silencio de la cúpula de la Iglesia sobre el caso.
"Ese silencio de Bergoglio me indigna –volvió a decir–, ¿acaso no tiene nada que decir sobre este juicio?"
El extenso relato de la testigo podría dar lugar a un pedido de testimonial para el arzobispo de Buenos Aires, según fuentes de la acusación. Pero aunque estarían dadas las condiciones jurídicas para que el pedido prospere, las mismas fuentes lo consideran poco probable. Desde la querella hasta los fiscales creen que se descartará porque probablemente el arzobispo no hable de lo que hasta ahora no habló.
De la Cuadra fue la persona del juicio de La Plata que mencionó al arzobispo entre los ejes de su relato. No es la primera vez que lo hace, había descripto su gestión en el Juicio por la Verdad de 1999. Lo que cambió ahora es el escenario que parece potenciar sus palabras.
La mujer es hermana de Elena de la Cuadra, secuestrada en la Comisaría Quinta en 1977 con cinco meses de embarazo. Estuvo detenida ahí con su marido Héctor Barati y dio a luz a Ana Libertad, una niña que luego fue entregada a una pareja de apropiadores.
La Comisaría Quinta era parte de los centros del circuito Camps de la provincia de Buenos Aires, y uno de los centros frecuentados por Von Wernich. En las audiencias anteriores, otros testimonios habían confirmado ese secuestro y la relación de Von Wernich con el nacimiento. Uno de los testigos fue Luis Velasco, compañero de celda de Barati y por quién supo que la niña nació el 16 de junio de 1977. El contó una discusión de Barati con Von Wernich después del parto, cuando el cura visitó los calabozos e intentó convencerlos de que debían sufrir torturas por los daños a la patria. Velasco contó, y ayer lo confirmó Estela de la Cuadra, que en ese momento Barati le preguntó al cura qué era lo que tenía que pagar su hija que tenía días de nacida y el sacerdote respondió que "pagaba por lo que habían hecho sus padres".
Así, ella habló de Bergoglio. En octubre de 1978, dijo, dos de sus hermanos exiliados en Italia "tomaron contacto con el capitán de los jesuitas, Pedro Arrupe, que los derivó a hablar con el sacerdote Jorge Bergoglio". A mediados de 1978, Bergoglio era responsable de los jesuitas y estaba en un encuentro de Brasil. Los padres de Estela lo vieron cuando regresó del viaje y él los derivó a su vez con otro, el salesiano Mario Picchi.
Picchi fue otro personaje oscuro de la Iglesia. Nombrado obispo de Venado Tuerto por Paulo VI en abril de 1977, había permanecido hasta ese momento como obispo auxiliar de La Plata, tierra del entonces obispo Antonio Plaza. En octubre del año pasado, la fiscalía federal de La Plata ordenó su detención por la desaparición de dos matrimonios secuestrados en la Brigada de Investigaciones de La Plata, pero la orden no se cumplió porque el obispo ya estaba muerto.
En aquella época, tras una primera reunión con los padres de De la Cuadra, Picchi se encontró con el subjefe de la Policía Reinaldo Tabernero y luego les contó a los padres que el policía le confirmó que habían entregado a Ana Libertad a una pareja que no podía tener hijos y que lo de "Elena y Barati era irreversible".
Entre sus compañeras de celda estuvo Adriana Calvo, otra de las testigos de ayer que causó estruendo en la sala. Calvo pasó por varios centros de detención y dio a luz a una niña en un coche mientras la trasladaban de un lugar a otro. Ella es parte de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos y una de las que pide la unificación de las causas para agilizar juicios, condenas y proteger a los testigos. Lleva quince testimoniales en distintos juicios; uno de ellos el año pasado con Jorge Julio López en el juicio a Miguel Etchecolatz. En ese marco pidió "hacer un juicio por centro clandestino contra todos los represores y por todos los compañeros" porque si se realizara uno por año "se tardarían 29 años para juzgarlos".
En la sala ayer presentó un informe con el denominado circuito Camps, con los 29 centros clandestinos ubicados en nueve partidos del conurbano y La Plata. De acuerdo con los testimonios, dijo, Von Wernich fue reconocido en siete de esos centros. En ese sentido cuestionó el número de causas que se le imputan: el juicio de La Plata investiga 53 casos, explicó, aunque son 245 los denunciados. Los querellantes tomaron nota porque ésa es una de las preocupaciones por la cantidad de casos por los que el cura puede ser acusado. Por decisión de la Justicia de La Plata, la causa de Ana Libertad por "supresión de identidad" tramita aparte.

4 de septiembre de 2007
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plan secreto nazi en argentina


Anticipando su derrota, jerarcas nazis preparaban envío de botín de guerra a Argentina.
Los servicios secretos británicos MI5 descubrieron un plan secreto de los jerarcas nazis para trasladar botines de guerra como joyas, oro y otros objetos de mucho valor escondidos en un submarino a Argentina, dos años antes del fin de la Segunda Guerra Mundial, según documentos desclasificados.
Los detalles emergieron luego de haberse interrogado durante 30 días a un "rufián sin principios " llamado Ernesto Hoppe, ciudadano alemán naturalizado argentino, quien trabajaba como agente de la inteligencia nazi y que iba a jugar un "rol central" en la misión del submarino.
Hoppe, cuyo nombre en código era ‘Herold', fue arrestado en Gibraltar en 1943, cuando se disponía a viajar a Buenos Aires tras haber embarcado en Bilbao, en el norte de España. Su detención se produjo luego que un informante del MI6 en Argentina diera la orden de arresto. Ernesto Hoppe fue trasladado luego al centro de interrogación del MI5 en Inglaterra, el llamado Camp 020 en Ham, en el condado de Surrey, donde se lo interrogó por 30 días.
Ayer, los Archivos Nacionales (NA) de Kew, en el oeste de Londres, desclasificaron el documento de Hoppe, como también el de otros 180 casos similares. "Las aventuras de Hoppe habrían sido interesantes en una revista semanal para limpiadores a un penique la copia. Espionaje, robos, botes espías, aterrizajes clandestinos, transmisiones sin cable, contraseñas, automóviles veloces, esposas embarazadas, burdeles españoles, denuncias, trampas, prisiones de servicios secretos, escapes en hospitales. Todas estas cosas y muchas más salieron a la luz durante la investigación oficial sobre la vida de este hombre", indicó el documento desclasificado.
En un principio, Hoppe se negó a cooperar con los interrogadores del MI5, y el argentino fue considerado "uno de los más obstinados jamás interrogados en el Camp 020". Incluso logró escapar de un hospital donde se lo había internado por depresión, período en el que contactó a la Embajada Argentina en Londres, antes de ser arrestado nuevamente por los servicios secretos.
De nuevo en el Camp 020, Hoppe, que en la década de 1940 estaba en sus años 50, decidió contar toda la verdad acerca de sus vínculos con la Alemania de Adolf Hitler. Aunque negó vínculo alguno con la creación del complot, admitió haber sido contactado por un coronel alemán de la Luftwaffe llamado Rosentreter, quien le contó de la misión secreta.
Según Hoppe, los jerarcas nazis planeaban escapar a Argentina una vez que Alemania fuera derrotada en la guerra, y un submarino de cargo sería utilizado para trasladar los botines de guerra robados principalmente a judíos y familias asesinadas en los campos de concentración de Europa. El MI5 informó que Hoppe planeaba viajar a Buenos Aires en un barco, ya que se había negado a hacerlo en un submarino, y sería en la capital argentina el contacto para recibir unas 40 cajas llenas de objetos robados por los nazis.
El plan incluía recibir las cajas de contrabando y distribuirlas en un camión con tres contenedores. "Las cajas marcadas con la letra A serían entregadas (a Hoppe) en un banco (en Buenos Aires), (las cajas) B marcadas con la palabra 'Vorsicht' (con cuidado) irían a Villa Ballester, fuera de Buenos Aires y donde estaban dos hermanos nazis, y (las cajas) C iban a ser entregadas a dos direcciones en Buenos Aires", destacó el documento.
"Los contenidos de las cajas marcadas con la letra C eran las más peligrosas políticamente, según explicó Rosentreter, y serían de mucho valor para los británicos", agregó. Una vez arribado a Argentina junto a su esposa embarazada, Hoppe iba a encontrarse con un hombre que utilizaría la contraseña: "Vengo para tomar la lección, denme la hora". Hoppe contó a sus interrogadores de MI5 que tenía intención de revelarle sus planes al gobierno de Argentina una vez que arribara a Buenos Aires, por el que esperaba recibir una recompensa. Negó la acusación del informante del MI6, un ciudadano alemán llamado Enrique Jurges que vivía en la Argentina, que dijo que Hoppe era un espía entrenado por los nazis en Polonia y que torturó a ciudadanos holandeses en Groningen, en 1940.
El MI5 fue informado que dicho informante era "poco creíble". Pero Londres no desperdició la oportunidad de contratarlo, luego que Jurges se hizo amigo de un general alemán a cargo de las propiedades y tesoros de Hermann Goering, el comandante en jefe de la Luftwaffe y mano derecha de Hitler. En cierto punto, el MI5 no estaba seguro de la verosimilitud del plan de Hoppe y hasta sugirió dar a la prensa la historia, para que se publicara con titulares ‘Líderes Nazis se dan a la fuga'. Los espías británicos pensaron que dichos artículos tendrían un profundo efecto en "la opinión pública mundial".
El MI5 concluyó: "El patriotismo no significa nada para él (Hoppe), ya que está dispuesto a trabajar para Argentina, Alemania e Inglaterra. El dinero significa todo para él. Sin embargo, sería poco caballeresco negar que ha sido un fuerte oponente (de los nazis) y sería falso decir que él no tiene coraje y recursos". Hoppe fue deportado a Argentina después de la Segunda Guerra Mundial, en octubre de 1945.

4 de septiembre de 2007
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jueces contra la justicia


"Los jueces usan la Justicia para impedir que se cumplan las leyes". González García criticó la decisión de una jueza de Entre Ríos de impedir que se le practique un aborto a una chica con discapacidad y violada. Denuncia de organizaciones sociales.
Entre Ríos, Argentina. El ministro de Salud, Ginés González García, cuestionó a la Justicia de Entre Ríos por haber impedido que se practique un aborto a una chica discapacitada que fue violada. "No puedo entender que los jueces utilicen a la Justicia para impedir que se cumplan las leyes. Esta chica tipifica notablemente los casos en que el aborto está despenalizado y, sin embargo, juegan con esto, hacen ruido, hacen perder tiempo", criticó. La decisión de una jueza de negar ese derecho generó además una catarata de repudios desde organizaciones de mujeres, el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) y asociaciones que reclaman la despenalización del aborto. En tanto, la joven permanece en un hogar del Consejo del Menor provincial para recibir "asistencia integral" durante el embarazo, según dispuso la Justicia. Aún no fue resuelta la apelación para que se le permita el aborto.
"Hay que ver el drama que está viviendo la chica, discapacitada y violada, es siempre un drama terrible –insistió González García–. Lamento muchísimo que los jueces utilicen la Justicia para impedir que se cumpla la ley; además no es problema de la ley: es problema humano, y por eso está incluido en el Código Penal." El ministro hizo públicas las críticas en la Universidad de La Plata, donde firmó con el rector un acuerdo en el marco del programa de salud reproductiva que implementó esa casa de estudios para sus alumnos.

–¿Considera que se trata de un problema de principios por parte de la jueza? –se le preguntó.
–Los jueces no pueden tener problemas de principios, los jueces tienen que cumplir la ley, y lo que están haciendo es incumplirla, o utilizar a la Justicia para que no se haga lugar a la ley.

La chica, cuyo nombre se mantuvo en reserva, tiene 19 años y una edad mental de 5. Proviene de una familia que vive en la extrema pobreza en el barrio Humito, de Paraná. Su embarazo lleva tres meses y tres semanas. La madre de la joven fue al Hospital Materno Infantil local y solicitó la interrupción del embarazo. Pero allí fue enviada a la comisaría para que denunciara la violación. Una vez judicializado el caso, la defensora María Marcela Piterson presentó una medida cautelar por "los derechos de la persona por nacer". La jueza de Menores Claudia Salomón la aceptó y ordenó al hospital que no practicara el aborto.
Además, dispuso la internación de la chica en un hogar del Consejo del Menor, lo que fue aceptado por la madre en un primer momento. Ayer, el Foro por los Derechos de las Mujeres, la Fundación Mujeres Tramando, el Inadi y el Conders se entrevistaron con la madre de la chica, tras lo cual denunciaron en una declaración conjunta que la mujer "fue llevada bajo engaño a la sede del Consejo del Menor en la ciudad de Paraná, para que firmara la autorización para que su hija fuera internada en forma provisoria en un hogar de su dependencia". "La progenitora reclama por su derecho a tener a su hija nuevamente bajo su cuidado –sostiene el comunicado– y manifiesta su preocupación por la dilación de la práctica quirúrgica."
Por su parte, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito también se pronunció sobre el caso: "Denunciamos una vez más a los/las funcionarios judiciales que hacen primar sus concepciones morales y religiosas por sobre la letra de la ley", dijo.
En Entre Ríos, la titular del Instituto provincial de la Discapacidad y esposa del gobernador Jorge Busti también se expidió en contra de la decisión de la jueza: "No soy partidaria del aborto, pero considero que en los casos en que la ley lo establece hay que realizarlos", dijo Cristina Cremer, a su vez candidata a diputada nacional.

31 de agosto de 2007
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cura amenazaba con torturas


[Sebastián Abrevaya] "Bueno, podríamos volver a pasarlos por la máquina". De esta forma, el cura Christian Von Wernich le sugirió a uno de los guardias que siguiera torturando a dos detenidos.
Buenos Aires, Argentina. "Bueno, podríamos volver a pasarlos por la máquina para que no se olviden de esto", le sugirió Christian Von Wernich a uno de los guardias que custodiaba a dos detenidos en la Brigada de Investigaciones de La Plata en 1977. Eran Zacarías Moutoukias y Jorge Gilbert, estaban lavándose para ser liberados y "la máquina" era la picana eléctrica. En otro día de audiencias en el juicio contra el ex capellán de la Policía Bonaerense, dos ex detenidos-desaparecidos ratificaron el conocimiento y la participación del sacerdote en los centros clandestinos del "circuito Camps". Moutoukias declaró que Von Wernich "se movía con autoridad" y que "cada uno tenía sus funciones, había distintas responsabilidades, que no actuaban por su cuenta sino que era una organización". Como consecuencia, le preguntó al tribunal si "esta causa no debería ser colectiva y no individual".
Osvaldo Lovazzano fue secuestrado por hombres de civil que portaban armas largas el 30 de agosto de 1977. Ayer, exactamente 30 años después, volvió a contar durante una hora y media los tormentos a los que fue sometido durante su cautiverio. "Se destabicó, se destabicó, traé los ganchos", escuchó como recibimiento en su primera celda cuando se sacó ingenuamente la venda que tenía en la cabeza. "Ponete contra la pared o te mato", le ordenó un guardia que no tardó en entrar para atarle las manos mientras lo golpeaban entre varios. Al día siguiente, un interrogatorio que alternaba preguntas y "trompadas" terminó en la primera sesión de tortura:

–Ya se hace demasiado el vivo, pasalo a la parrilla –concluyó un supuesto capitán.
–¿Qué te pasa que estás temblando? –le preguntaron después de ordenarle que se desnudara y atarlo sobre un camastro, para una supuesta revisación.
–No, por el frío –respondió Lovazzano.
–¿Por el frío nada más?
–No, por el frío y el miedo –confesó.
–Bueno, no te preocupes que ahora cuando te conectemos a Segba, se te va a ir el frío.

Segba era la empresa de Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires. La picana que le aplicaron lo hizo gritar tanto que le pusieron un almohadón en la boca. "En un momento se me traba la lengua y escucho que dicen ‘pará, pará, pará'. Me ponen un líquido azucarado en la boca y me siguieron dando máquina en los genitales, en la boca, en la nariz y en los oídos", relató. Los tormentos eran tan fuertes que les suplicaba que "por favor, paren" y hasta les había ofrecido decir lo que ellos quisieran. "Uno me preguntó si había matado a Gardel y yo respondí ¿qué tengo que decir? Cuando les dije que sí había matado a Gardel, otro saltó y dijo seguile dando máquina que está mintiendo."
Lovazzano supo de la visita de Von Wernich a la Brigada en tres oportunidades. La primera en el calabozo cuando les preguntó cómo se sentían y le explicó a otro de los detenidos, Alberto Canciani, que los dolores que sentía eran "dolores musculares". Es porque "los músculos se contraen con el paso de la corriente, quédese quieto y se le va a pasar", le había dicho el ex capellán tras preguntarle si había sido picaneado. En la segunda oportunidad, Von Wernich le había llevado al testigo un frasco de gotitas para los oídos, para calmar el dolor por los golpes sufridos. Durante la audiencia también relató un método de tortura conocido como "la vietnamita" que le aplicaron cuando estuvo en una sede policial. "Era conectarme un cable a un dedo del pie y otro al de una mano, para pasarme corriente con distintas intensidades que me hacían saltar del piso", explicó. Cuando fue liberado en enero de 1978 uno de los hombres que lo acompañaban en el Ford Falcon lo despidió: "Esta vez zafaste, la próxima te vas para el cielo".
En medio del testimonio de Lovazzano el presidente del tribunal, Carlos Rozanski, ordenó a la policía la detención de un ciudadano chileno que estaba entre el público y había insultado a Juan Guzmán Tapia, el ex juez chileno de la causa contra el dictador Augusto Pinochet por genocidio.
El segundo en prestar declaración fue Zacarías Moutoukias, secuestrado también el 30 de agosto 1977. En su relato contó cómo las torturas se transformaban en "parte de un trámite". Los represores eran conscientes de que no tenía información y en algunas oportunidades ya no lo interrogaban. "La violencia y la humillación no tenían límites, te reducían a nada y las preguntas que te hacían en los interrogatorios no tenían respuestas porque sabían que yo no militaba, ni era montonero, me lo dijeron ellos", detalló. Moutoukias ratificó que Von Wernich "era alguien con autoridad", por la forma en que se movía dentro de los centros clandestinos. Aseguró, además, que los comentarios que hacía eran señales de "cierta intimidad con las sesiones de torturas porque hasta usó la jerga", en relación con la aplicación de "máquina" como le decían a la picana eléctrica. "Estaba atado sobre un colchón de espuma plástica, los miembros atados a estacas que estaban en los cuatro vértices del colchón y me aplicaban picana eléctrica en distintas partes del cuerpo, en el pecho, en la boca, en los genitales, las piernas. En algún momento se rompe una de las ataduras y me vuelven a atar, me siguieron aplicando más", relató.

31 de agosto de 2007
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dónde está lópez 18


[Adriana Meyer y Nora Veiras] Allanamientos por la desaparición de Julio Lóopez. Los desconocidos de siempre.
Buenos Aires, Argentina. Policías y militares retirados vinculados al represor Miguel Etchecolatz tendrán que prestar declaración como testigos la semana próxima. Sus casas fueron requisadas y secuestraron computadoras y panfletos.
A poco de cumplirse un año de la desaparición de Jorge Julio López, ayer fueron allanadas las viviendas de seis policías y militares retirados en el marco de la investigación sobre el paradero del testigo del caso Etchecolatz. Página/12 pudo saber que uno de ellos revistó como secretario privado de este represor durante la dictadura y que les fueron secuestradas armas, símbolos nazis, computadoras y panfletos de partidos políticos marginales y carapintadas, entre otros elementos. La pista de la banda mixta de represores retirados y en actividad fue aportada inicialmente por los organismos de derechos humanos querellantes en la causa, y complementada con las declaraciones de un testigo de identidad reservada que dice haberlos escuchado decir en una reunión que había que "matar a López". El procedimiento fue cuestionado por los querellantes, que consideraron que "siguen arruinando pruebas, como pasó en (la cárcel de) Marcos Paz", tal como expresó Adriana Calvo, de la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos.
Desde que el juez federal Arnaldo Corazza y el fiscal Sergio Franco recibieron el expediente sobre la desaparición de López –el albañil de 77 años que con su testimonio contribuyó a la condena a prisión perpetua de Etchecolatz– lo orientaron hacia la hipótesis de que el secuestro fue obra de un grupo de policías y militares, retirados y en actividad, vinculados a los represores detenidos en Marcos Paz. Así lo describió el propio Franco en su reciente denuncia, cuando acusó al Servicio Penitenciario Federal de haber obstaculizado la investigación y de haber frustrado la pista fundamental del caso, por las irregularidades en allanamientos al penal de Marcos Paz. Esta banda estaría relacionada con la agencia de seguridad de un amigo de Etchecolatz.
El procedimiento fue realizado por la Superintendencia de Investigaciones de la policía bonaerense a cargo de Hugo Matzkin, con participación de la Federal y de la Secretaría de Inteligencia, y consistió en el allanamiento de seis viviendas en Ensenada, Lomas de Zamora y La Plata. Según pudo saber este diario, una de esas casas pertenece a Oscar Chicano, que trabajaba en la secretaría privada de Etchecolatz cuando el ex comisario era el director de Investigaciones de la policía bonaerense durante la dictadura. Chicano, que suele manejarse con varios teléfonos celulares que cambia en forma constante, estaría vinculado a los ex carapintadas Aldo Rico y Mohamed Alí Seineldín. De hecho, en el operativo fueron secuestrados volantes del Partido Popular de la Reconstrucción (PPR), y de otro denominado Partido Revolucionario Ético, además de simbología nazi, discos rígidos de las computadoras, teléfonos celulares y agendas.
Sin embargo, una alta fuente del caso comentó a Página/12 que "en principio no hallaron ningún elemento que justifique el llamado a indagatoria de estas personas", pero fueron convocadas como testigos para la semana próxima. Los otros propietarios de los inmuebles allanados son el teniente coronel retirado Anselmo Palavezzatti y el comisario retirado de la bonaerense Aldo Conter. Los investigadores analizarán el contenido del soporte informático encontrado, y harán peritajes sobre una de las armas, que está registrada aunque con la autorización vencida, para determinar si podría ser la misma con la que fue asesinada la persona, aún no identificada, cuyo cadáver fue hallado en Punta Lara pocas horas después de la desaparición de López.
La querella se quejó de no haber sido notificada y de que el operativo haya sido concretado sin la presencia de funcionarios judiciales. "Nos dicen que no nos avisan para que no se filtre y nosotros nos terminamos enterando por los medios", cuestionó la abogada Guadalupe Godoy, una de las representantes de López.
Los investigadores tenían en la mira a ex policías y militares desde hace meses, y decidieron realizar el allanamiento aun a costa de no encontrar nada valioso para sostener la acusación contra ellos. "Había que arriesgarse", confesó la fuente consultada por este diario. En cambio, los querellantes intuyen que la cercanía del primer aniversario del secuestro del albañil aceleró los tiempos. Además, criticaron que la pista haya sido viciada desde el momento en que se produjeron las intervenciones telefónicas que habrían estado "tan mal hechas" que los sospechosos se dieron cuenta de que eran escuchados. "Estamos preocupados porque estas medidas sigan siendo ejecutadas por fuerzas policiales cuestionadas", explicó Godoy.

30 de agosto de 2007
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justicia impide aborto tras violación


[Mariana Carbajal] Freno judicial a un aborto legal Entre Ríos: impiden intervenir a una discapacitada que fue violada.
Entre Ríos, Argentina. La chica tiene 19 años y padece un retraso mental. Su madre denunció la violación y la justicia ordenó que no se haga el aborto.
El mismo drama, la misma historia. Una vez más, la Justicia le niega el derecho a abortar a una chica de 19 años, con una severa discapacidad mental, embarazada en una violación. Ocurrió en la ciudad entrerriana de Paraná: una magistrada hizo lugar a una medida cautelar que interpuso una defensora oficial en representación del feto, con el fundamento de preservar "los derechos de la persona por nacer" y ordenó al Hospital Materno Infantil San Roque, de la capital provincial, que se abstenga de realizar la interrupción del embarazo, pedida por la madre de la joven. Ayer, la mujer apeló la resolución judicial. "Es un típico caso de aborto no punible", consideró el ministro de Salud de Entre Ríos, Gustavo Bordet, en diálogo con Página/12, y aseguró que el gobierno de la provincia garantizará la práctica de la intervención, si la Justicia da marcha atrás y la autoriza. La madre apeló la medida.
La joven tiene 19 años, pero según informó el ministro de Salud, su coeficiente intelectual corresponde a una nena de cinco años. Pertenece a una familia muy numerosa –serían diez hermanos– y muy pobre, que vive en el barrio Humito, de Paraná, en condiciones muy precarias. Según se informó en forma oficial, su embarazo tiene tres meses y tres semanas.
La madre de la chica, cuya identidad no trascendió, fue al Hospital Materno Infantil local y pidió la interrupción del embarazo. Allí, la mandaron a la Justicia a denunciar la violación. La causa quedó radicada en la juzgado de instrucción a cargo de Ricardo Bonazola. El hecho lo investiga la fiscal Cecilia Bertora. En ese marco, la madre planteó su deseo de que su hija abortara. Entonces, en representación del feto, la defensora Nº 2 María Marcela Piterson presentó una medida cautelar para preservar "los derechos de la persona por nacer". Y la jueza de Menores y Familia Claudia Salomón hizo lugar al recurso para impedir el aborto y ordenó al hospital abstenerse de practicar la interrupción del embarazo.
La orden de la magistrada llegó al hospital el lunes. Salomón también dispuso que la joven fuera trasladada a un hogar del Consejo del Menor provincial para recibir asistencia integral durante el embarazo. Desde el lunes permanece alojada allí. En un primer momento, la madre de la chica aceptó la internación. El caso fue difundido ayer en diarios entrerrianos y generó una amplia repercusión.
Ayer, el defensor general del Superior Tribunal de Justicia, Arsenio Francisco Mendoza, designó a Pablo Barbiroto como defensor oficial de la madre. Con su patrocinio, la mujer apeló la decisión de la jueza que impide el aborto. De esta forma, el caso pasó a la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Paraná. Fuentes judiciales estimaban anoche que su resolución sería inminente. "Es muy difícil que niegue el aborto. Si lo hace, se irá en queja al Superior Tribunal", adelantó una fuente cercana a la causa.
Barbiroto, además, presentó otro escrito donde la madre revocó su consentimiento para internar a la joven en el hogar del Consejo del Menor, y pidió a la jueza Salomón que la adolescente sea internada de inmediato en el hospital a fin de que se le realicen los estudios necesarios para determinar el tiempo de gestación, según informó Mendoza a Página/12. "Si tiene más de cuatro meses, estaríamos llegando tarde", reflexionó.
Consultado por este diario, el ministro de Salud de Entre Ríos aseguró que el caso se encuadra en el artículo 86 inciso 2º. "Es un típico caso de aborto no punible", afirmó. Pero aclaró que "hasta tanto la Justicia diga lo contario, no podemos practicarlo porque hay una orden al hospital de que se abstenga de actuar".
El caso entrerriano es parecido a otros dos que conmovieron a la opinión pública un año atrás: el de L.M.R., la chica de la localidad bonaerense de Guernica, de 19 años, con una edad mental de una niñita, y el de C.C.A., la joven mendocina de 25 años, también con severo retraso mental. Las dos habían quedado embarazadas en una violación y reclamaron acceder a un aborto no punible, contemplado en el artículo 86, inciso 2º del Código Penal, cuando el embarazo proviene de una violación a "una mujer idiota o demente". A las dos, la Justicia en un primer momento les puso trabas para acceder a ese derecho y tanto la Corte bonaerense como la mendocina finalmente fallaron a favor de las jóvenes y les dieron el aval para interrumpir la gestación.
L.M.R tuvo que recurrir a una clínica privada, con el apoyo del movimiento de mujeres, para poder abortar porque en el Hospital San Martín de La Plata se negaron a practicar la intervención, alegando que la gestación estaba demasiado avanzada. A C.C.A. le realizaron la interrupción del embarazo en el Hospital Lagomaggiore, de la ciudad de Mendoza. En ambos casos, hubo fuertes presiones de sectores conservadores sobre los médicos del sector público para impedir los abortos.
"Cuando se dan los requisitos previstos en el Código Penal no es necesaria la autorización judicial para el aborto. Sobre este punto, la doctrina del Superior Tribunal de Justicia de la provincia es similar a la de la Corte bonaerense", precisó el defensor general ante el máximo tribunal entrerriano. Mendoza opinó que detrás de este caso "hay mucha hipocresía porque estos casos salen a la luz cuando los involucrados son pobres: los otros arreglan sus problemas pagando sin que nadie se entere".

30 de agosto de 2007
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