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promulgan igualdad de salarios


Bachelet promulgó ley sobre igualdad de sueldos entre hombres y mujeres. La mandataria manifestó que "la igualdad en materia de remuneraciones ahora es un derecho fundamental de todas las mujeres y como tal va a ser resguardado por la nueva justicia laboral".
Santiago, Chile. La presidenta Michelle Bachelet encabezó la ceremonia de promulgación de la Ley 20.348 que resguarda el derecho a la igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres, oportunidad en la que remarcó uno de los hechos que llama la atención a nivel mundial "es que en la cabeza del gobierno de Chile hay una mujer y soy presidenta de todos los chilenos sin excepción, pero sé que las mujeres saben que en cada política pública hemos estado atentas de cómo vamos garantizando igualdad de oportunidades para las mujeres y por eso este momento es tan feliz para mí como para todos quienes hoy día nos acompañan".
La jefa de Estado valoró esta iniciativa, señalando que "estamos como país cumpliendo con un imperativo ético de demostrar en la práctica que los hombres y las mujeres son de verdad iguales ante la ley y el 2 de junio será ahora un hito en la lucha contra la discriminación que sufren muchas mujeres".
Remarcó que "la igualdad en materia de remuneraciones ahora es un derecho fundamental de todas las mujeres y como tal va a ser resguardado por la nueva justicia laboral".
Señaló que con este proyecto "estamos haciendo un acto de justicia y era una tarea pendiente".
La nueva normativa -que fue aprobada en forma unánime por el Congreso- establece el principio de igualdad de salarios entre ambos sexos cuando cumplan la misma función en una misma empresa, incorporando la obligación del empleador a cumplir dicho principio.
No serán consideradas arbitrarias las diferencias objetivas en las remuneraciones que se funden, entre otras razones, en las capacidades, calificaciones, idoneidad, responsabilidad o productividad del trabajador o trabajadora.
De este modo, las empresas que tengan 10 o más trabajadores permanentes deberán establecer en su reglamento interno un procedimiento aplicable a las denuncias fundadas por discriminación salarial por sexo. Asimismo, las empresas de 200 o más trabajadores tendrán un plazo de seis meses, a contar de la publicación de la Ley en el Diario Oficial, para elaborar un registro que consigne los diversos cargos y funciones, junto a sus características técnicas esenciales.
La normativa modifica el Estatuto Administrativo, resguardando el principio de igualdad de trato remuneracional entre funcionarios y funcionarias a contrata.
La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Laura Albornoz, precisó, a su vez, que no se pretende con la nueva ley judicializar los asuntos relativos al resguardo del derecho a la igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres.
"Nosotros creemos que el ánimo no es judicializar sino que el ánimo es justamente ir cambiando una cultura que hoy día hace que muchas veces las mujeres se les pague menos por otras razones que no son de productividad, de capacidad o de idoneidad, que muchas veces están asociadas con cuestiones culturales, como por ejemplo, creer que los costos de la maternidad son costos de la empresa", explicó la ministra.

2 de junio de 2009
©la nación 
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conscripto dice la verdad


José Cabión, jefe Nacional de Delitos Contra los Derechos Humanos. "Pensamos que dice la verdad". "Menciona lugares como los camerinos, el disparo en la cabeza y la manera de sacarlo, que no está en ninguna parte. Nos explica dónde estaba Víctor Jara y cómo le dispara el teniente justo en el parietal derecho".
Santiago, Chile. Hace más de 15 años que al prefecto inspector José Cabión le tocó sumergirse en las profundidades de las violaciones de los DDHH.
A sol y a sombra, con pala al hombro literalmente, acompañó por todo Chile al juez Juan Guzmán cuando investigaban las primeras querellas contra Pinochet.
Por ello, siente orgullo porque un equipo de su jefatura ha dado el golpe más fuerte de los últimos años para esclarecer uno de los casos más emblemáticos en esta materia.
Por ello, destaca que "lo realizado tiene un altísimo valor para nosotros como Policía de Investigaciones y como Jefatura Nacional de Delitos Contra los DDHH porque más allá del tiempo, refleja una metodología que hemos desarrollado con años de experiencia que nos permitió ir reconstruyendo la historia, donde había dudas". Cabión destaca la relevancia del trabajo en equipo y las capacidades formadas con años de experiencia y capacitación.

¿Cómo afinan esta nueva línea de investigación?
Cruzamos información con otras causas relativas a hechos ocurridos en el Regimiento de Ingenieros de Tejas Verdes y al leer el proceso de Víctor Jara nos dimos cuenta de que no había ninguna entrevista ni ninguna diligencia tendiente a identificara la gente de ese regimiento. Pedimos una orden de investigar y nosotros solicitamos la nómina de todo el contingente de esa unidad militar al Estado Mayor del Ejército.

¿Qué encontraron?
Revisamos los archivos que tenemos en otra causa del ministro Alejandro Solís sobre Tejas Verdes. Encontramos que varias personas se intentaban exculpar de estar allá diciendo que habían sido enviados a Santiago. Entonces fuimos a entrevistarlos y encontramos a un señor, que hoy está inválido, y él es el primero que nos empieza a dar nombres. A partir de ahí comenzamos a construir las secciones, hasta que establecimos que fue la Segunda Sección y parte de la Tercera Sección de la Segunda Compañía de Combate de Tejas Verdes que habían venido a Santiago, destinados al Estadio Chile, el mismo día 12.

¿Por qué el relato de Paredes es creíble?
Menciona lugares como los camerinos, el disparo en la cabeza y un último detalle que fue la manera de sacarlo, que tampoco está en ninguna parte. Con eso pensamos que dice la verdad. Nos enseña cómo se le dispara y dónde estaba Víctor Jara. Nos explica cómo dispara el teniente, justo en el parietal derecho. Incluso cuando lo llevamos al estadio, entramos por otra parte y él sólo se dio cuenta de cómo llegar al lugar correcto.

¿Cómo ha sido la relación con el ministro Fuentes Belmar?
Excelente, de absoluta colaboración. El magistrado ha escuchado nuestras ideas y ha sido planificado con él, de manera coordinada, lo que ha redundado en los resultados que hoy estamos viendo.

1 de junio de 2009
©la nación
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a víctor jara lo mató el loco


Inminente detención de autor de disparo en la sien del cantautor. Junto a Nelson Haase y Pedro Barrientos en el asesinato aparece ‘el Loco’, quien jugó a la ruleta rusa con su revólver y la cabeza de Víctor Jara. Los tres oficiales matan personalmente a los 15 detenidos que estaban con el artista.
[Luis Narváez] Santiago, Chile. "Cadáver de sexo masculino que yace vestido con la ropa manchada con sangre y tierra. Mide 1,67 cm y pesa 66 kg. Rigidez ausente, livideces pálidas en el dorso. En la región parietal derecha hay dos orificios de entrada de bala".
El protocolo de autopsia -que no firmó el doctor Ezequiel Jiménez Ferry- fue escrito el 18 de septiembre de 1973. Según la declaración del médico, el examen practicado al cuerpo sin vida de Víctor Lidio Jara Martínez fue una autopsia "económica", superficial.
Una salida ejecutiva ante los centenares de cadáveres que se comenzaban a acumular en el Instituto Médico Legal, recogidos desde calles y sectores baldíos a partir del 11 de septiembre de ese año.
El documento, que figura en el expediente del proceso por el crimen del cantante, compositor y actor, era el epílogo de una vida que fue truncada sin saberse hasta ahora, con certeza, lo que había ocurrido los días 15 y 16 de septiembre de 1973, en el Estadio Chile.
Hoy comienza a esclarecerse, pero aún hay temor. Los testigos del escalafón más bajo de las Fuerzas Armadas, los conscriptos, ya no temen a las represalias de los altos mandos poderosos que ordenaron verdaderas masacres -según prueban decenas de procesos judiciales-, sino a las consecuencias judiciales de sus testimonios.
Le sucedió al ex conscripto José Paredes Márquez (54), que hoy apenas sabe escribir y sobrevive como obrero de la construcción.
Con lágrimas en los ojos, apenas pudo dibujar su nombre en las cuatro hojas donde dejó estampada su declaración judicial, en la que nombra a quienes presenciaron y participaron en el ritual de muerte al que Jara Martínez fue sometido la noche del 15 de septiembre de 1973.
El autor del disparo mortal está identificado, localizado y sólo se espera cerrar el círculo policial para caer sobre él. No se trata sólo de un testimonio, se trata de varios que lo sitúan en el tiempo y en el espacio, en el mismo lugar en que estaba Paredes Márquez.
La Nación conoce el nombre del presunto asesino de Víctor Jara. Pero para resguardar la seguridad de la investigación y de los testigos que hoy están colaborando con la justicia, lo llamaremos ‘el Loco’.
Su nombre no ha sido publicado nunca, porque en la escena final, aparte de los conscriptos y dos tenientes, hubo un misterioso tercer oficial.
En la declaración judicial de José Paredes, a la que este medio tuvo acceso exclusivo a través de fuentes de tribunales que la Ley de Prensa permite resguardar, éste relata las circunstancias en que llega al Estadio Chile, misma versión que dan los otros conscriptos del Regimiento Tejas Verdes.
La participación de contingente de esta unidad se descubrió gracias a las indagaciones que se realizan para identificar a los oficiales que fueron delegados por Augusto Pinochet y que, a modo de una ‘caravana de la muerte metropolitana’, recorrieron los primeros centros de detención entregando listas de prisioneros a los que había que exterminar de inmediato.
Así se supo de la presencia de miembros de Tejas Verdes en el Estadio Chile. Y como existen otros procesos por muertes y torturas ocurridas al interior de ese lugar, algunos conscriptos se excusaron diciendo que estaban en Santiago.
Fue a ese grupo al que los investigadores de la Jefatura Nacional de Delitos Contra los DDHH comenzó a interrogar y así fue como se dio con Paredes Márquez.
Dice que ingresó al servicio militar en abril de 1973, a la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes. Allí fue destinado a la primera sección de la Segunda Compañía de Combate.
Horas previas al golpe de Estado, su unidad fue destinada a Arsenales de Guerra y luego, llegó a un punto de control en el cruce Padre Hurtado (Camino a Melipilla). Al día siguiente, el 12 de septiembre son destinados a la Universidad de Santiago (ex UTE).
Paredes dice que "era el guardaespaldas del teniente (Pedro) Barrientos, motivo por el cual lo acompañaba a todas partes".

El Estadio
El 15 de septiembre, cuando llegan al Estadio Chile, "mis compañeros conscriptos me empiezan a comentar que en el lugar estaban detenidos el director de Gendarmería, Litre Quiroga, el cantautor Víctor Jara y el director de Investigaciones, Coco Paredes", dice la declaración donde el ex conscripto también relata al juez y policías que al día siguiente el "teniente Barrientos me va a buscar y me señala que me dirija al sector del subterráneo, concurriendo para ello por el pasillo del segundo piso, costado oriente".
Paredes relata que en este lugar lo apostaron en un camarín como guardia mientras "había oficiales de otro regimiento, ignorando su grado, pero eran alrededor de cinco o seis con tenidas de combate, quienes escribían en unos papeles los datos que les preguntaban al detenido, el cual estaba sentado frente a un escritorio". Paredes no podía observar si los interrogatorios eran con tortura.
Cerca de las 19 horas, continúa el relato, "llegaron los tenientes Barrientos y ‘el Loco’, quienes traían un detenido y me llaman junto al conscripto Francisco Quiroz, donde me indican que era Víctor Jara y empezamos a insultarlo por su condición de comunista, reconociendo a esta persona en ese instante como Víctor Jara, ya que no lo conocía previamente. Lo dejaron en ese lugar, siendo custodiado por Quiroz".
Los detenidos iban y venían, dice Paredes, al igual que los oficiales interrogadores. Para el 17 de septiembre, cerca de las 21 horas, "estando de centinela, observé el ingreso de aproximadamente 15 detenidos, quienes eran traídos por otros funcionarios de Ejército de otra repartición, ignorando cuál. Entre estos detenidos estaban Víctor Jara y Litre Quiroga, a quienes lo colocan frente a la pared", contó.
Antes de llegar al momento más dramático del único relato que revela la forma en que muere el artista y el resto de los detenidos, el ex conscripto aclara que los interrogadores ya se han marchado.
"Después de las 21 horas llegan los oficiales de la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes, Nelson Haase Mazzei y ‘el Loco’ e ingreso al interior junto a Quiroz, donde ‘el Loco’ comienza a jugar a la ruleta rusa con los detenidos, que consistía en colocar un cartucho en la recámara y dar vuelta la nuez y disparar, agarrando primero a Víctor Jara y lo comienza a insultar", relata Paredes.
A estas alturas, dice que ya reconocía perfectamente a Jara, describiéndolo como "de pelo crespo, color negro, de aproximadamente 1,70 cm, delgado y vestía ropa oscura", que calza con la vestimenta con que fue visto por última vez por testigos.
El rito sangriento de ‘el Loco’ continúa: "Lo coloca (a Víctor) hacia la pared y da vuelta la nuez y le dispara, cayendo al suelo y después nos ordena; es decir, a mí y a Quiroz, darle una ráfaga del fusil SIG en el cuerpo, sin precisar ninguna parte, sino en forma horizontal".

Reconocimiento
Las tesis policiales acá pueden aclarar algo. El protocolo de autopsia revela dos disparos en la sien derecha, "16 orificios de entrada y 12 orificios de salida de diferentes tamaños; en el abdomen hay 6 orificios de entrada de bala y 4 de salida; en la extremidad superior derecha hay 2 heridas a bala transfixiante; en las extremidades inferiores hay 18 orificios de entrada de bala y 14 de salida". Es decir, descargas que suman en total 44 proyectiles calibre 7.65, la munición del tipo de fusil (SIG) usado.
Cada arma utiliza un cargador con 20 municiones, lo que implica que se utilizaron más de tres para completar el trabajo sucio. Fuentes consultadas no descartan que en el lugar se haya descargado una primera ráfaga y luego, en otro sitio, una segunda. Esto, debido a las características del lugar que presentaba riesgo de rebote de proyectiles, esquirlas y escombros de las baldosas destruidas por los tiros.
Consultado sobre la certeza de que se trataba de Jara, el ex conscripto, que en ese momento sólo tenía 18 años, asegura que "sí, ya que previamente me había burlado de él y sabía perfectamente quién era Víctor Jara y observé cuando le dispara y por orden del ‘Loco’ tuve que dispararle una ráfaga en su cuerpo".
Unos camilleros quienes trasladan a Víctor Jara a una ambulancia, fueron llamados en ese momento por ‘el Loco’. Pero el terror no se detuvo, porque ahora era el turno del resto de los detenidos, incluidos Quiroga y Paredes. Y la solución vino de una manera más directa, según José Paredes Márquez.
"Posteriormente salgo y me quedo en la puerta del mismo camarín como centinela, junto a Quiroz, e ingresan los oficiales Barrientos, R. S. J. (identidad reservada), quienes junto a Haase y ‘el Loco’ empiezan a dispararle, tiro a tiro, con el fusil SIG a los demás detenidos que se encontraban en el interior del camarín. Después de esto, llega un enfermero con una camilla y empieza a sacar los cuerpos y los lleva hacia la ambulancia", revela.
Tras mostrarle un set fotográfico actualizado, Paredes va reconociendo uno a uno a sus jefes, los oficiales que ordenan y comandan la matanza.
Al ‘Loco’ lo reconoce en un 70% "debido al tiempo transcurrido, pero sí estoy seguro que la persona que le disparó a Víctor Jara Martínez, era él, ya que era de mi mismo regimiento y lo veía constantemente... Era más bien pelusa y loco, de hecho era conocido como ‘el Loco’, además que era comando, boina negra".
Sobre Nelson Haase Mazzei, el teniente de mayor rango, dice que "reconozco su fotografía en un 80%. Debo hacer presente que las características de Haase era muy apegado a la disciplina militar".
‘el Loco’ está cercado, ya no tiene escapatoria. Es sólo cuestión de horas. Después de 36 años, al menos en este caso, el olvido se llenó de memoria.

Juez Ordena Exhumar a Víctor Jara
La única abundancia que la tumba de Víctor Jara muestra son las flores que invaden el nicho en el Cementerio General. En los registros de lugares de interés para los visitantes del camposanto, la humilde morada final del cantante es uno de los puntos más visitados.
El ministro Juan Fuentes Belmar, quien investiga el crimen de Jara, ordenó en las últimas horas la exhumación del cadáver del cantante y éste sería el motivo por el cual el magistrado se reunió el viernes último con la viuda del músico, Joan Turner, en su oficina del Palacio de Tribunales.
Víctor Jara nunca fue sometido a una autopsia. El médico, Ezequiel Jiménez, que sólo redactó el borrador del protocolo, mencionado en la nota principal, declaró judicialmente que el examen era sólo visual. El doctor reconoció que nunca firmó el documento que fue transcrito y agregado al expediente.
Por ello es que el juez tendría la inquietud de realizar un nuevo estudio tanatológico para confirmar la versión sobre los disparos en la cabeza y el cuerpo. Lo anterior podría aclarar la muerte de Víctor Jara. Dicho de otra forma, si el disparo en la cabeza fue anterior o posterior a las ráfagas que dispararon los conscriptos.

Macabro Rompecabezas
Tras una paciente labor, los oficiales de la PDI reunieron declaraciones y cotejaron datos hasta que lograron armar -cual si fuera un macabro rompecabezas- las circunstancias en que fue asesinado el cantautor nacional.
Así descubrieron la existencia de una especie de ‘caravana de la muerte metropolitana’ que en los primeros días, tras el golpe militar de 1973, recorrió los centros de detención con una lista de los nombres de los prisioneros que debían ser liquidados en forma inmediata.
Uno a uno fueron interrogados los ex conscriptos del Regimiento de Ingenieros de Tejas Verdes hasta dar con José Paredes Márquez, quien admitió que cuando sólo tenía 18 años obedeció la orden de acribillar el agónico cuerpo de Jara. También contó que el oficial que disparó sobre el parietal derecho del cantautor recibía el mote de ‘el Loco’. Para no perjudicar la investigación, La Nación se reserva el nombre del sujeto cuya detención es inminente.

1 de junio de 2009
©la nación
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piden extradición de general pinochetista


Solicitan a Argentina extradición de oficial vinculado a casos de violación de derechos humanos.
Santiago, Chile. El general (R) del Ejército, Luis Ramírez, está procesado por 12 secuestros calificados ocurridos tras el golpe militar.
Una segunda solicitud de extradición del general (R) del ejército Luis Ramírez Pineda realizó a la justicia argentina, la Corte Suprema de nuestro país.
En 2003,  el máximo tribunal chileno ya había requerido al oficial, procesado por 12 secuestros calificados ocurridos en el Palacio de La Moneda tras el golpe militar de 1973, y ahora insistió en la petición con nuevos antecedentes.
La Sala Penal de la Corte Suprema pidió  a la justicia argentina que extienda los cargos contra el oficial por la desaparición de un grupo de asesores directos del presidente Salvador Allende, entre ellos el doctor Enrique París Roa.
La defensa del retirado uniformado espera que la solicitud sea rechazada por los problemas de salud de Ramírez Pineda, según consigna radio Biobío.

31 de mayo de 2009
©la tercera
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calló durante 35 años


Los 35 años de silencio y miseria del ex conscripto que confesó el crimen de Víctor Jara. Cuando José Adolfo Paredes (54) fue detenido en Las Cruces, se ganaba la vida como cuidador de casas y garzón ocasional en los restaurantes de Cartagena.
[Francisco J. Fuentes] Santiago, Chile. Eran cerca de 90 los conscriptos que fueron sacados desde la Escuela de Ingenieros Militares Tejas Verdes, en la Quinta Región, la noche del 10 de septiembre de 1973. "Nadie sabía dónde nos llevaban, al entrar a Santiago nos ordenaron sentarnos en el piso (del camión) para no despertar sospechas", recuerda uno de los soldados que fueron trasladados a Santiago para participar en el golpe.
Entre ellos, muy callado en un rincón y aferrado a su fusil SIG, iba José Adolfo Paredes Márquez, un joven de 18 años que se retiró dos años después del Ejército y que luego se ocupó en cuanto pituto pudo darle la vida.
Durante 35 años, en cada lugar donde estuvo, nadie supo que él fue uno de los que le quitaron la vida a Víctor Jara. Ni los que lo vieron de buzo sacando mariscos, ni los que rescató del agua cuando fue salvavidas, ni quienes le compraron barquillos cuando las hizo de vendedor de helados, ni menos a quienes les sirvió comida cuando trabajó de garzón en el Parque O’Higgins.
José Paredes hoy está detenido, confeso y procesado como autor material del crimen del compositor de ‘Te recuerdo Amanda’, ocurrido cuatro días después del asalto a La Moneda.

El Garzón Amistoso
De aquellos días, sus ex compañeros recuerdan que "era un poco lento de mente, pero muy disciplinado y obediente, quizás por eso los oficiales lo querían". Y así fue como cumplió la orden tras el golpe militar, una fecha que, según quienes lo conocieron durante las últimas tres décadas, siempre rehuyó recordar.
Antes de su detención, ‘Pepe’ vivía en San Carlos, en la comuna de Las Cruces, donde era conocido por su afición al vino tinto y su pasión por Colo Colo, pero sobre todo el trago. Sus amigos coinciden en que las últimas tres décadas las pasó en cantinas de barrio: era conocido desde San Antonio hasta El Quisco por su disposición a los oficios temporales.
Pasaba tranquilos días como nochero, mesero ocasional en Cartagena y obrero. "Su mejor época fue cuando trabajó en una pesquera de San Antonio", cuenta un parroquiano del restaurante Kaleuche, uno de los comercios en que Paredes limpiaba baños y era garzón desde los 90. Claudio Aravena, propietario del local, dice que es "un hombre gentil y amistoso" y que nunca comentó nada.

Pesadillas y Bigamia
Paredes tuvo dos esposas, por lo tanto, el ex conscripto es bígamo. En los ficheros del Registro Civil hay dos actas de matrimonio a su nombre: el 15 de octubre de 1975, con Eliana del Pilar Núñez, en Llolleo, y el 17 de agosto de 1982, con Rosa Gutiérrez, en Santiago. Nunca hubo anulación.
"Es un picado de la araña", afirma Rosario González, la ‘Charito’, su actual pareja, una campesina que conoció en Melipilla y con la que compartía una pieza en Las Cruces. "Cuando vivíamos en Melipilla se iba a dormir con mi hermana Blanca, de ahí nació Miguel, su hijo", asegura.
Con su segunda pareja, Rosa Gutiérrez, tuvo dos hijos, uno de 25 y otra de 23, "Pepe es abuelo y no lo sabe", cuenta ésta.
Es su primera esposa, Eliana Núñez -con quien se casó mientras cumplía el servicio militar al mando de Manuel Contreras-, quien da más pistas sobre lo que agobiaba a Paredes en los 35 años que calló el crimen del cantautor. "Yo cumplo años el 11 de septiembre, pero desde el inicio del pololeo me dijo que nunca me saludaría en esa fecha, porque ’no es un día para recordar’, decía".
‘Charito’, su última pareja, asegura que antes que lo vinieran a buscar "despertaba en la noche llorando y sudando". Los episodios se incrementaron cuando, a partir de febrero, comenzó a ser interrogado por el crimen de Víctor Jara.
Y así se mantuvo Paredes. Guardó su secreto en silencio, aunque nunca se arrepintió de su paso por el Ejército. "Hasta hoy, Paredes estaba orgulloso de ser milico", señala Eduardo Loyola, uno de los compañeros de sección en 1973, que también ha sido interrogado.

31 de mayo de 2009
©la tercera
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reconstituyen asesinato de matrimonio


Recrean muerte de matrimonio e hija tras golpe militar de 1973. Diligencia judicial fue encabezada por el ministro en visita, Eduardo Meins, con apoyo de la Policía De Investigaciones (PDI). A la cita acudieron numerosos testigos, además del único procesado que se encuentra en libertad bajo fianza.
[Hernán Espinoza] Talca, Chile. Por todo el día se prolongó una maratónica diligencia realizada ayer por el ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Talca, Eduardo Meins, consistente en la recreación de un caso criminal de derechos humanos ocurrido el día 14 de septiembre de 1973, es decir, a tres días del golpe militar, cuyas víctimas fueron un matrimonio y su hija de apenas seis años.
Los hechos ocurrieron el en una residencia en la población Independencia, más específicamente en la calle 4 Poniente, frente al cuartel de la Quinta Compañía de bomberos. Allí murió el profesor universitario y militante del Partido Socialista, Héctor Valenzuela Salazar de 27 años, además de su esposa que trabajaba como enfermera universitaria, Hilda Isolina Velásquez Calderón de 31 años, junto a de la hija de ambos, Claudia Andrea Valenzuela.
La versión del Informe Rettig es que personal de Carabineros ametralló al matrimonio y a sus tres hijos, aunque lograron sobrevivir dos niños de cuatro y dos años. "Héctor Valenzuela, su cónyuge Hilda Velásquez y su hija Claudia Valenzuela son víctimas de una grave violación de sus derechos humanos, por cuanto fueron ejecutados por los agentes del Estado al margen de toda justificación", señala el Informe Rettig, agregando que "la casa fue allanada en la madrugada y las víctimas ejecutadas en su interior".

Procesamiento
En marzo pasado, actuando en calidad de ministro en visita, el ministro Meins resolvió someter a proceso al coronel (r) de Carabineros, Emilio Muga, otorgando la libertad bajo fianza al ex oficial, quien a la fecha del incidente tenía el grado de teniente. Al respecto, cabe recordar que la causa había sido sobreseída el año 2004, tanto por la también ministra, Juana Venegas, así como por la Corte de Talca, aunque la Corte Suprema revocó dicha resolución.
Pero cuatro años antes, el ex juez con dedicación exclusiva para derechos humanos, Gerardo Bernales, había procesado a Emilio Muga e incluso exhumó los cadáveres de ambas víctimas. Dicha diligencia fue encabezada por el médico legista de la PDI, José Belletti, quien ayer también fue citado a la reconstitución de escena, junto a peritos del Laboratorio de Criminalística (Lacrim).
A su vez, el ministro Meins se hizo acompañar por detectives del grupo de derechos humanos de la PDI de Talca. En la ocasión, el ministro citó a un grupo cercano a los nueve testigo, entre ellos al procesado, quien fue el último en prestar declaración, tras permanecer todo el día al interior de un vehículo en las cercanías del lugar de la diligencia.

Versión de la Defensa
El abogado defensor del procesado, Tomás Zamora, explicó que la diligencia fue pedida por su parte a fin de aclarar "contradicciones" entre las versiones de testigos. También destacó que la acción de Emilio Muga fue por defenderse y por salvar a los hijos del matrimonio, por cuanto indicó que los padres estaban atacando a los niños.
"La defensa razona sobre la base de que esto fue una actuación policial necesaria, atendido que habían menores que estaban siendo ultimados por sus padres. Ello derivó en que los padres fallecieron producto de disparos de la policía, y fueron salvados dos de tres menores, pero la hija mayor murió desangrada por los cortes que sus propios padres le hicieron. El señor Muga actuó en legítima defensa propia y de los menores que se vieron afectados por sus progenitores", indicó.
Subrayó que, en opinión de la defensa, el caso no corresponde a un delito de violaciones a los derechos humanos. "Fue un procedimiento común, porque el señor Muga fue llamado a un caso de violencia intrafamiliar donde un padre estaba maltratando a sus hijos. Él llegó hasta dicho lugar, donde los vecinos le dijeron que sus padres estaban tratando de atacar a sus hijos. Los padres estaban en estado en enajenación mental y trataron de atacar a mi representado, quien tuvo que hacer uso de su arma", agregó.

30 de mayo de 2009
©el centro
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defienden a conscripto


"Con mi compañero jamás vimos a Víctor Jara". Antiguo salvavidas de Cartagena declaró que nunca estuvieron en el Estadio Chile, donde fue asesinado el cantautor en septiembre de 1973.
[Alexis Paredes R.] San Antonio, Chile. Francisco Quiroz Quiroz (54 años), uno de los ex conscriptos relacionados con el crimen del cantautor Víctor Jara y que recuperó su libertad esta semana tras permanecer en prisión preventiva por cinco días, decidió contar su verdad respecto a los hechos acaecidos en septiembre de 1973.
Debido a la gravedad de las imputaciones, decidió dejar el anonimato y desvirtuar las acusaciones, junto con defender a su compañero del servicio militar en Tejas Verdes, José Paredes Márquez, sometido a proceso por uno de los crímenes emblemáticos, tras el golpe de Estado.
En exclusiva aseveró que "con mi compañero (Paredes) jamás vimos a Víctor Jara. Nunca estuvimos de guardia en el Estadio Chile, eso lo digo honestamente con la mano en el corazón".
Quiroz enfatizó en la inocencia de su ex camarada de armas, José Paredes, con domicilio en El Tabo hasta antes de ser procesado y confinado en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS).
"Al hombre que están juzgando es inocente y sufre de una enfermedad mental. Aún no comprendo porqué se está inculpando", se lamentó.
El ex uniformado, que incluso se desempeñó de salvavidas por cerca de una década en las playas de Cartagena, San Sebastián y Costa Azul, precisó que en marzo de 1973 ingresó a la Escuela de Tejas Verdes para realizar el Servicio Militar Obligatorio. Tenía apenas 18 años y permaneció en el Ejército hasta 1976.
Actualmente radicado en la comuna de Peñalolén, donde tiene un taller mecánico, Quiroz precisó que el pasado 22 de mayo llegó personal de Investigaciones a notificarlo que debía comparecer a declarar al cuartel. Tras ser interrogado por más de cuatro horas, quedó detenido el la Cárcel de Alta Seguridad.
El martes 26, el ministro en visita Juan Eduardo Fuentes Belmar resolvió dejarlo en libertad por falta de méritos.
Aseveró que el lunes fueron careados junto a su compañero Paredes, donde se enteró de la declaración que entregó este último y con la cual se mostró en desacuerdo. "El informe hecho por Investigaciones está totalmente errado. Yo puedo asegurar que todos esos días -entre el 12 y 15 de septiembre de 1973- (José) Paredes estuvo conmigo. Lo están acusando de algo en que es totalmente inocente", concluyó.

30 de mayo de 2009
©líder de san antonio
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indemnización para presos inocentes


Más de 50 pobres inocentes estuvieron presos el 2008. Diputada Laura Soto elabora proyecto de ley que busca indemnizar a quienes hayan sido víctimas de esta situación.
Valparaíso, Chile. La diputada (PPD) Laura Soto se reunió con el Defensor Regional de Valparaíso, Eduardo Morales, para conocer la realidad de la zona sobre las personas que estuvieron erróneamente privadas de libertad el año pasado.
Esto a raíz de un informe elaborado por la Defensoría Penal Pública, donde se reveló que a nivel nacional 597 personas estuvieron en esta condición. En el caso de la regio de Valparaíso, Eduardo Morales le informó de 53 casos de personas que fueron absueltas en juicio oral y que estuvieron en prisión preventiva por diversos delitos como robos, lesiones, drogas, entre otros.
"Esta es una situación tan grave que junto a mis asesores legales estamos trabajando desde hace un tiempo atrás en un proyecto de ley para que el Estado indemnice a todo evento a las víctimas de prisión preventiva. Puede ser hasta comprensible que haya errores, porque ningún sistema es perfecto, sin embargo, es de toda justicia que tengan derecho a una indemnización", manifestó la parlamentaria.
Por su parte, el Defensor Regional indicó que "los 53 casos de personas que fueron absueltas en juicio oral y que estuvieron en prisión preventiva no son los únicos, ya que hay muchas personas que pasan periodos de la investigación en prisión preventiva y terminan siendo absueltas. Por esto, creo que el Estado de alguna forma debiera garantizar compensar a quienes han pasado por esto".
Ambos explicaron que la Constitución establece que sólo hay derecho a indemnización cuando la Corte Suprema declara que la prisión se ha producido de manera arbitraria e injustificada, es decir, se trata de una norma muy restrictiva que generalmente no se cumple. Por otro lado, el Defensor Regional hizo hincapié en el hacinamiento y las precarias condiciones en que se encuentra la Cárcel de Valparaíso.
"En la región de Valparaíso tenemos más de cinco mil personas privadas de libertad. En la Cárcel de Valparaíso hay tres mil doscientas personas, en circunstancias que esta unidad fue construida para mil doscientas. En las visitas de cárcel, los jueces han constatado las duras condiciones en que están los internos, a raíz del hacinamiento que existe", señaló. Asimismo, la legisladora agregó que en comparación a nuestras cárceles "consideramos que la cárcel de Guantánamo es una corte celestial. Tenemos una situación de vulneración, de violencia y de falta de normas mínimas que atentan contra la dignidad de las personas".
Por ello, la parlamentaria anunció una visita inspectiva para constatar en terreno la situación en que viven los presos.

30 de mayo de 2009
©estrella de valparaíso
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