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fiscal pide quince años para cineasta


Piden 15 años de cárcel para documentalista Elena Varela. El fiscal Servando Pérez imputó a la artista visual su participación en dos asaltos ocurridos en 2004 y 2005. En este último, cometido en la sucursal del INP de Machalí, murieron dos miristas, un guardia de seguridad y un cuidador de autos.
[Claudio Leiva] Según la fiscalía, la documentalista formó parte de la planificación del asalto al INP de Machalí, ya que junto a otro imputado se encargó de reclutar gente para el delito y, después de materializado el ilícito, ocultó a los hechores en su domicilio.
En el Tribunal Oral Penal de Rancagua comenzará hoy el juicio contra la documentalista Elena Varela, acusada por los delitos de robo con intimidación a dos sucursales bancarias y de asociación ilícita. La fiscalía local pedirá una pena de 15 años de cárcel.
El fiscal de Rancagua Servando Pérez imputó a la artista visual participación en dos asaltos ocurridos en 2004 y 2005. En este último, cometido en la sucursal del INP de Machalí, murieron dos miristas, un guardia de seguridad y un cuidador de autos.
Junto a Elena Varela serán enjuiciados Kenny Sánchez Contreras, un ex mirista retornado desde Suecia, y Sergio Reyes Matus, ex empleado de Forestal Mininco, para quienes el fiscal pide 20 años de prisión. Se estima que el juicio podría durar dos semanas.
En su acusación, el fiscal afirma que los tres imputados, más el prófugo Juan Moreno Venegas y los asaltantes fallecidos en Machalí, Alfredo Hermosilla y Carlos Aedo Videla, se concertaron para cometer robos con intimidaciones en sucursales bancarias y de pagos de la Región de O’Higgins.
El día del asalto en Machalí, 10 de junio de 2005, el local del INP era custodiado por el guardia de Prosegur Jaime Labraña Horta, quien intentó repeler el atraco e hirió de muerte a Hermosilla y Aedo, pero su acción le costó la vida. El vigilante y Hermosilla murieron en el lugar.
El grupo escapó con $80 millones y en su huida, los asaltantes también asesinaron al cuidador de autos Evaristo Moreno Carrasco, quien murió en el mismo lugar. Posteriormente, Carlos Aedo Videla fue encontrado muerto en la vía pública en Peñaflor, donde fue abandonado por sus compañeros.
Según el fiscal Pérez, la documentalista formó parte de la planificación de este asalto, ya que junto a Moreno Venegas se encargó de reclutar gente para el delito y, después del ilícito, ocultó a los hechores en su domicilio. También habría aportado los teléfonos celulares que se usaron para comunicarse durante la comisión del delito y en sus preparativos.
Elena Varela es ganadora de los más importantes fondos públicos de apoyo al cine en Chile. También es directora de los documentales ‘Newen Mapu Che, la fuerza de la gente de la tierra’ y ‘Sueños del Comandante’, entre otros.
En principio, la fiscalía quería usar en su contra material audiovisual de futuros documentales y rifles de utilería que se usaron en la recreación de la guerrilla de Neltume. Finalmente, la fiscalía desistió de este intento, pero cuenta con una testigo protegida: la viuda de uno de los asaltantes abatidos en Machalí.

13 de abril de 2010
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cinco años más para chacal pinochetista


Condenan a otros cinco años de presidio a Manuel Contreras por secuestro calificado.
Santiago, Chile. Héctor Fernando Vergara Doxrud, ex militante del Mapu fue detenido el 17 de septiembre de 1974 por la Dirección Nacional de Inteligencia.
Un juez condenó hoy a otros cinco años de prisión a Manuel Contreras, ex jefe de la Dina en el régimen de Augusto Pinochet, por la desaparición de un opositor en 1974, informaron fuentes judiciales.
El juez Juan Eduardo Fuentes Belmar, en una sentencia de primera instancia, condenó a Contreras por el secuestro calificado de Héctor Fernando Vergara Doxrud, que fue detenido el 17 de septiembre de 1974 en la Región Metropolitana.
Vergara Doxrud, que tenía entonces 32 años, estaba casado, tenía tres hijos y era militante del Mapu (Movimiento de Acción Popular Unitaria).
Contreras, jefe de la extinguida Dirección Nacional de Inteligencia (Dina), está actualmente en prisión y suma numerosas condenas, entre ellas dos cadenas perpetuas, por los crímenes que cometió mientras estuvo al frente del organismo.
En tanto, el juez condenó a tres años y un día de presidio a César Manríquez, que fue jefe de la brigada metropolitana de la Dina y está procesado en otras causas por violaciones de derechos humanos, pero le concedió el beneficio de la libertad vigilada.
También condenó a 800 días de presidio a otro alto responsable de la DINA, Marcelo Morén Brito, aunque le concedió el beneficio de la remisión condicional de la pena.
En tanto, el magistrado absolvió por falta de participación a Ciro Torré Sáez, carabinero retirado y ex jefe administrativo de la Dina, y a Orlando Manzo Durán, ex coronel de Gendarmería.

13 de abril de 2010
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recuerdan a socialistas secuestrados


Hace 34 años en Mendoza.
Santiago, Chile. El Centro Verdad y Justicia, organización compuesta por familiares y amigos de los dirigentes socialistas desaparecidos tras su detención en Mendoza en 1976, Juan Hernández, Luis Muñoz y Manuel Tamayo, realizó este domingo un acto conmemorando los 34 años desde dicho secuestro.
El 3 de abril de 1976 Luis Muñoz Velázquez, ex secretario del Seccional San Bernardo del PS, Juan Humberto Hernández Zaspe, ex presidente de la Federación de Estudiantes Industriales y Técnicos (Feitech) y Manuel Jesús Tamayo Martínez, sociólogo y ‘enlace’ del Comité Central de su partido en la clandestinidad, fueron detenidos junto a otros chilenos en la vía pública en la ciudad trasandina.
Según el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, presidida por Raúl Rettig, hay testimonios de que los tres detenidos fueron trasladados por tierra desde Mendoza hasta Villa Grimaldi, a fines de ese mes y se perdió su rastro conociéndose que estaban en poder de agentes de la desaparecida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
Durante el acto organizado en el Parque por la Paz Villa Grimaldi de Peñalolén, se realizó además un homenaje al senador PS Camilo Escalona y al periodista Sergio Campos.

12 de abril de 2010
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no habrá ley de punto final


La abogada penalista sostiene que el trabajo del programa de ddhh del ministerio del Interior no cambiará y opina que "en delitos de lesa humanidad no procede aplicar ni amnistía ni prescripción". Se opone a fijar plazo de término a los procesos.
[Jorge Escalante] Santiago, Chile. La abogada Rossy Lama es la nueva secretaria ejecutiva del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior. Sabe que su tarea es difícil porque tratará con materias en las que hay dolor, rabia, odios, y sed de que los que cometieron los crímenes bajo la dictadura paguen por ello. Licenciada en Ciencias Jurídicas en la Universidad Católica de Valparaíso el 2002, obtuvo su título de abogada ese mismo año.
Uno de los aspectos de su nueva gestión aún no definidos, es la creación de un Comité Asesor externo, que ella sostiene será "pluralista" y no apuntaría a fijar líneas de acción ya establecidas por ley para el Programa, sino aportar al trabajo de la institución. Aquí expone los lineamientos que regirán los pasos de esta institución bajo el nuevo gobierno, sin eludir preguntas.

¿Cuáles son las prioridades para enfrentar este trabajo en su nuevo cargo?
Ésas son las políticas que en esta materia se han seguido hasta ahora y que este nuevo gobierno mantiene en cuanto al seguimiento de las causas de derechos humanos abiertas, y el trabajo conjunto con las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. Pero también prestaremos el mismo apoyo social y jurídico a aquellos familiares que no pertenecen a ninguna agrupación.

¿Mantendrá el programa la capacidad de presentar querellas como lo faculta la ley que creó el Instituto Nacional de Derechos Humanos?
Sí, vamos a seguir presentando querellas cuando corresponda en los casos donde aún no están interpuestas. Hay tres abogados del programa revisando los casos de ejecutados políticos, lo que estará listo a fines de abril. Se llegó a un acuerdo con la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y trabajaremos en conjunto con ellos.

¿Cuáles serían los casos en que no correspondería presentar querellas?
Eso es un análisis jurídico en virtud de los antecedentes con los que se cuente en cada caso y la relación que un caso pueda tener con otras causas. Hay muchas causas donde los antecedentes se cruzan, entonces podría haber casos donde no sería necesario presentar una nueva querella, porque ya hay otros procesos donde se cruzan los mismos antecedentes.

Bajo la Concertación, este programa se opuso en los tribunales a la aplicación de la amnistía y la prescripción de los delitos de lesa humanidad, gracias a la legislación internacional. ¿Se mantendrá ese criterio?
Ese criterio se mantiene intacto, así lo establecen los tratados internacionales y nuestra legislación tiene incorporados esos tratados. Esa seguirá siendo la política institucional de este programa. Lo único que hay que hacer es aplicar el derecho, porque aquí somos todos abogados y tenemos que aplicar el derecho como las leyes lo establecen.

¿También se opondrán a la media prescripción que viene aplicando la Corte Suprema, que rebaja las penas a tal punto que los acusados puedan cumplir las condenas en su casa con libertad vigilada?
También seguiremos oponiéndonos a ese criterio, porque en este tipo de delitos de lesa humanidad no procede aplicar ni amnistía ni ningún tipo de prescripción.

¿Seguirá sosteniendo el programa ante los tribunales que en el caso de los detenidos desaparecidos, el secuestro es un delito de carácter permanente?
El secuestro es un delito de carácter permanente y así seguirá siendo para este programa.

¿Continuará trabajando con los mismos abogados que conocen los procesos, o vendrán abogados nuevos a hacer esa tarea?
El equipo de abogados se mantiene exactamente igual. No habrá modificaciones, mientras no sea necesario hacerlo. A partir del 1 de abril se incorporó un abogado nuevo, Francisco Ugas, magíster en derechos humanos y que viene del Ministerio Público. Él llegó como jefe del área jurídica para estadísticas con el fin de seguir las resoluciones de las cortes, afianzar fundamentos jurídicos para seguir peleando en contra de la prescripción o la media prescripción, y ver los tratados internacionales que fundamentan esa oposición.

¿Se mantiene el presupuesto que tenía este programa, o se reducirá?
El del 2010 ya está establecido por ley, fijado el 2009, no habrá reducción. Incluso, se pidió una suma adicional para ayudar a los familiares de detenidos desaparecidos de Paine, para los gastos de los funerales de esas 22 víctimas cuando los restos sean entregados por el Servicio Médico Legal.

¿Cómo han sido los encuentros que ha sostenido con las agrupaciones de familiares?
En más del 90% han sido retroalimentativos. Ellos han presentado sus inquietudes y yo he respondido a cada una de ellas. Han sido bastante receptivos, unos menos que otros, y no ha habido mayor oposición. Pero sé que las confianzas hay que generarlas según vayan siendo los resultados de nuestro trabajo. Voy a viajar desde Arica a Punta Arenas a tomar contacto con las agrupaciones de familiares y con los jueces a cargos de las causas. Pediremos, además, la colaboración de las gobernaciones de regiones para que sus abogados ayuden al seguimiento de las causas, no para que intervengan o actúen en ellas, porque no tenemos presupuesto para tener nuestros propios abogados en todas las ciudades fuera de Santiago.

Éste es un gobierno de derecha y por ello podría pensarse que este programa cambiaría su línea de acción. Ese temor fue planteado en la campaña presidencial. ¿Qué opina de esto?
Las líneas de acción de este programa están establecidas por ley y eso no puede cambiarse, a no ser que esa ley sea cambiada. Pero no está dentro de la política de este gobierno modificar las tareas de este programa. Vamos a cumplir con la ley que nos rige tal como se establece. Para este programa y el gobierno, no habrá ley de punto final en las causas de derechos humanos.

¿Pueden confiar las víctimas y sus familiares en que este programa continuará la persecución judicial de los delitos de DDHH?
Esa es la finalidad del programa y eso se mantiene inalterable, seguiremos buscando la verdad y la justicia. Eso es, por lo demás lo que todo abogado penalista busca siempre.

¿Qué experiencia tiene de estos procesos y qué sabe de las violaciones de los DDHH ocurridas bajo la dictadura?
He sido penalista desde que egresé de la universidad, en el Consejo de Defensa del Estado y en el Ministerio Público. También he sido docente por mucho tiempo en materia de derecho procesal y mi fuerte ha sido el derecho procesal penal. Mi conocimiento de las causas de derechos humanos es más bien genérico, pero iré conociéndolas en detalle. Respecto de la represión política, lo tengo desde que nací por las lecturas que mi padre nos hacía de los diarios para mantenernos informadas del mundo en que vivíamos.

¿Qué opina de que sólo 22 jueces tengan a cargo sobre 300 procesos que se instruyen en el país, de las cuales más del 80 por ciento está en Santiago?
Ése es un resorte del Poder Judicial. Cualquier decisión sobre esto tiene que ser de ese poder.

Pero vendrán ahora nuevas querellas que ustedes interpondrán, y eso aumentará la carga de trabajo de esos pocos jueces…
No sé cuál irá a ser en ese caso la política del Poder Judicial, pero tendrá que tomar alguna decisión de manera autónoma. Es verdad que hay ministros que tienen muchas causas, pero también en muchas de esas causas los antecedentes se cruzan, porque los hechos ocurrieron en un mismo período, lugar, y grupo de personas, entonces para muchos casos hay una línea de investigación común. Un ministro que lleva años investigando ese tipo de causas tiene absolutamente claro el panorama global de cómo ocurrieron los hechos y la forma cómo actuaron las organizaciones criminales.

Entonces, incorporar jueces nuevos no sería una solución para acelerar los procesos…
Exactamente, e incluso podría significar un retroceso en vez de un avance.

¿Es partidaria de fijar plazo de término a esos procesos, tal como piden algunos?
No se puede fijar plazo de término a los procesos. Las causas tienen un curso natural. Lo que sí se puede hacer es fijar, en conjunto con el Poder Judicial y las agrupaciones de familiares, líneas de investigación que permitan que los procesos avancen más rápido. Hay mucha información cruzada entre las causas y por ello se pueden establecer procedimientos que sistematicen toda esa información que se cruza, y eso sería una ayuda al Poder Judicial. Pero las diligencias de cada proceso deben seguir un curso natural y no se les puede poner plazo.

Pero hace unos años, el pleno de la Corte Suprema fijó un plazo de seis meses para que los jueces que instruyen estos procesos les pusieran término. Después el pleno se vio obligado a anular esa decisión por el amplio rechazo que surgió.
Este programa, en un inicio, también se creó para que durara un corto tiempo, pero la historia nos ha demostrado que efectivamente en el derecho penal no se puede poner plazo a los procesos. En el nuevo sistema procesal penal se trabaja con plazos, pero el sistema de investigación es muy distinto. En el sistema procesal penal antiguo, por el que se rigen todas las causas de derechos humanos, no se puede poner plazos de término.

Entonces, ¿cuáles podrían ser las vías para agilizar estos procesos?
Personalmente creo que la vía más adecuada para ello es trabajar en conjunto con el Poder Judicial, no contra el Poder Judicial.

¿De qué manera?
Como decía, fijando en conjunto líneas de investigación a las cuales aporten también los familiares.

El problema es que los que cometieron los crímenes con frecuencia mienten y ocultan información, no hablan, aunque algunos colaboran, y eso retrasa los procesos.
El problema de los procesados y querellados se trató en la Mesa de Diálogo de Derechos Humanos (año 2000), se obtuvo alguna información, aunque no lo que muchos hubieran querido. Pero hay todavía mucha información que no se tiene. Por eso, las causas tienen que seguir su curso natural hasta que se sepa toda la verdad y se haga justicia.

¿Qué opina de lo ocurrido en materia de violaciones de los derechos humanos bajo el mando de Augusto Pinochet?
Prefiero no dar opiniones políticas porque en mi cargo debo mantener la objetividad. Todos tenemos una posición política, nadie puede decir que no la tiene al respecto. No es mi estilo de trabajo ni mi intención. Por eso creo que fue también por lo que me llamaron a cumplir este trabajo, por mi labor como abogada durante todo estos años. En el Ministerio Público, el principio de la objetividad está establecido en la Constitución y en su Ley Orgánica, y eso me sigue en este puesto.

Pero este programa se creó justamente porque esos delitos ocurrieron…
Independientemente del contexto político, aquí estamos frente a la comisión de hechos delictivos cometidos por personas y lo que se persigue es la verdad y la justicia.

Caso Soria: Razones de la Petición de Apertura
Una de las primeras acciones efectuadas por el Programa de Derechos Humanos al mando de Rossy Lama fue solicitar la reapertura del caso del asesinato del diplomático español Carmelo Soria. Lama explicó a LND las razones que llevaron a esta entidad a persistir en la investigación de esta causa emblemática de derechos humanos, hecho ocurrido a mediados de la década del 70. Incluso, en 1996, la Corte Suprema dictó la amnistía, confirmando una resolución de la justicia militar.

Representando a este programa, usted apeló ante la negativa del ministro de la Corte Suprema, Héctor Carreño, para reabrir el proceso por el homicidio del diplomático chileno-español Carmelo Soria, cometido por agentes de la DINA. ¿Por qué?
Se apeló porque estaban todos los fundamentos jurídicos para hacerlo. Hoy existen nuevos antecedentes que se han reunido en otra causa que instruye el ministro Alejandro Madrid (relacionada con asociación ilícita y falsificación de instrumento público para buscar que ex agentes que participaron en el crimen se desdigan de sus dichos y falseen sus declaraciones judiciales). Por ello, jurídicamente corresponde solicitar la reapertura de la investigación. Además, como programa sostenemos que los crímenes de lesa humanidad, como el del señor Carmelo Soria, no pueden ser objeto de amnistía.

¿Seguirá el programa sosteniendo ante los tribunales los principios internacionales en materia de derechos humanos?
Esos principios internacionales son justamente los que han permitido reabrir causas, pelear por la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, y por lo tanto esas normas establecidas en los diversos tratados internacionales van a seguir siendo el sustento de nuestro trabajo.

11 de abril de 2010
©la nación
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interrogado por el director de la cia


"Me interrogó nada menos que el director general de la CIA". Carlos ‘Negro’ Jorquera, el periodista más longevo del medio, está pronto a retirarse de la Cancillería, donde lleva dos décadas trabajando. Pero por alguna razón, hoy no quiere opinar de política.
[Inbal Landau] Santiago, Chile. Al entrar, la primera mesa a mano izquierda en Las Lanzas es "la" de Carlos Jorquera. "Yo no pido nada, porque me lo traen. Ése es el reglamento", dice apenas se sienta. A los cuantos minutos llega la mesera con una botella pequeña de cabernet sauvignon.
En el mundo socialista es más conocido como el "Negro" Jorquera. Fue asesor de prensa de Allende y trabajó como periodista en la Cancillería durante los cuatro gobiernos de la Concertación. A sus 85 años, está a punto de dejar el edificio de Teatinos 180.
Jorquera es un entrevistado difícil. A estas alturas del partido la memoria le falla y tiene sus momentos de nostalgia. También es irónico y, para peor, terco como él solo, y en reiteradas ocasiones sus respuestas son "no opino de eso" y "no pongas eso". Encima de todo, es malo para la comida. A pesar de las complicaciones, es una entrevista con alguien que vivió en carne propia algunos momentos ya escritos en los libros de historia de Chile.

¿Qué le gusta comer acá?
No, no, de comida no. Como lo que el español (el dueño) ordena.

Pero, ¿qué le gusta comer?
Soy un mal comedor, soy mejor dormitorio.

Algo le debe gustar comer...
Los porotos.

¿Por qué le gusta este lugar?
Aquí me tratan como si fuera de la familia y siempre me encuentro con amigos. El que me trajo aquí la primera vez fue el Perro Olivares.

Veo que le trae nostalgia…
Él murió a mi lado, fue el primer muerto de La Moneda. Eso de La Moneda fue tremendo. Es algo que no se puede describir. Y después, a la vuelta del exilio, conocí al oficial que me salvó (el día del golpe militar): Rafael González Verdugo (procesado por el homicidio de un periodista estadounidense).

¿Supo por qué lo salvó?
De eso no opino. Esas cosas las responde Rafael. Hace años fue noticia, vinieron de varios países, EEUU y de Europa… a entrevistarnos al salvador y al salvado, y varias entrevistas se hicieron aquí (en Las Lanzas).

¿Lo conocía?
No nos conocíamos, nos conocimos después y nos hicimos amigos al regreso del exilio. Él me ubicó ahí. Es que yo era bastante conocido porque había tenido un programa de televisión tres años antes.

¿Cómo conoció a Allende?
Allende fue cuatro veces candidato a la presidencia. Ganó la cuarta y yo trabajé en todas sus campañas durante mi juventud. El que me metió en esos líos fue el flaco Tohá, José Tohá, que era íntimo del Chicho y uno de los amigos más cercanos que he tenido.

Para el golpe de Estado usted estaba en La Moneda…
Sí, fui el último vivo en salir, del último grupo que quedó ahí en la calle Morandé. Trajeron a otros compadres que habían tomado detenidos. Se produjo un milagro que todavía no tiene explicación. Me sacaron de ese grupo y me llevaron al Ministerio de Defensa. Ya Salvador estaba muerto. Nadie puede imaginarse cómo fueron esos momentos. Ya había muerto el amigo más querido que he tenido en mi vida, que fue el (Augusto) Perro Olivares (otro asesor de prensa de Allende, que se suicidó ese mismo día) (…) Los del último grupo quedamos botados (en La Moneda), no porque éramos unos pequeños burgueses y queríamos descansar, sino porque habían milicos apuntándonos en la calle Morandé.

¿Qué pasó luego de ese día?
Al día siguiente o a dos días de que me llevaran al ministerio, nos trasladaron a la Isla Dawson (…) Después estuve en un calabozo en un regimiento en Santiago, sin saber si era de día o de noche, sin radio, sin televisor, sin hablar con gente, salvo el milico que entraba a darme la comida… Un día me vistieron, hicieron que me afeitara y me interrogó nada menos que el director general de la CIA (…) y eso no se supo. De ahí me mandaron al exilio a Venezuela, luego de que los venezolanos me sacaran por petición directa del Presidente Jaime Lusinchi, gran amigo.

¿Cómo conoció a Lusinchi?
Cuando fui al exilio en Venezuela, todos esos compadres que habían estado antes exiliados en Santiago, pobres como ratas, expulsados de su país… eran en su mayoría figuras políticas, senadores, diputados, ministros… y uno era Presidente. Cuando Lusinchi era presidente electo, tuvo que venir a no sé que acto a Argentina o Perú… y pasó por aquí, por Santiago, habló con Pinochet y le pidió mi libertad, eso lo vine a saber después (…) (Pero) Ahí me cambió la vida, el trato, porque no sé cuántos meses llevaba y de pronto entraron, me pusieron un televisor en el calabozo y mejoró la comida. Y a los pocos días unos médicos me sacaron de ahí con un trato maravilloso y me llevaron al Hospital Militar (…) Estuve unos días en la casa, me avisaron que me esperaban en Venezuela y me pasaron a buscar una mañana.

¿Qué le parece que ahora haya un gobierno de derecha?
Eso significa hacer un análisis de la situación política actual y sobre eso no voy a opinar.

¿No tiene nada que opinar?
Qué voy a opinar, ¡si hace 20 años que todo el mundo sabe lo que pasó! Siempre he estado metido en el mundo político, pero nunca he ejercido la política. Me he cuidado, a pesar de que nunca he escondido mi posición, pero eso es otra cosa, eso es distinto al trabajo.

¿Se está retirando voluntariamente de la Cancillería?
No, se cumplió el contrato. Me voy a fines de mayo.

11 de abril de 2010
©la nación
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sepultan a escoltas de allende


Sepultan a tres integrantes de la escolta de Allende.
Santiago, Chile. Tras 37 años de su muerte, al fin descansarán los restos de tres integrantes del Grupo de Amigos Personales de Allende (GAP), Óscar Lagos Ríos, Juan Vargas Contreras y Julio Moreno Pulgar.
Los socialistas fueron detenidos el mismo día del golpe militar y asesinados el 13 de septiembre de 1973 en el regimiento de Peldehue.
Los cadáveres permanecieron allí hasta 1978, cuando fueron desenterrados con retroexcavadora y los restos fueron embarcados en un helicóptero para ser lanzados al mar. Sin embargo, quedaron en el terreno 500 restos óseos pertenecientes a 11 personas, entre los que se encontraban estos ex miembros del GAP.
Su identificación tardó casi nueve años, por lo cual Ríos, Vargas y Moreno son los primeros en tener un funeral, que se realizaría ayer, y descansar, al fin, en el Cementerio General.

11 de abril de 2010
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entregan restos de dddd de la moneda


SML entrega a familiares restos de tres DD.DD de La Moneda. Se trata de Oscar Lagos Ríos (21)  Juan Vargas Contreras (23) y Julio Moreno Pulgar(24). Aún quedan otros ocho restos por entregar.
Santiago, Chile. El director del Servicio Médico Legal, Patricio Bustos, entregó a familiares los restos de tres detenidos desaparecidos del Palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973 y que posteriormente fueron ejecutados en el fuerte Arteaga.
Se trata de tres de los 11 cuerpos que el organismo logró identificar y que corresponden a los casos de Óscar Lagos Ríos (21)  Juan Vargas Contreras ( 23) y Julio Moreno Pulgar (24).
El SML trabajó en base a las muestras recuperadas desde dicho recinto militar, correspondientes a osamentas, piezas dentarias y también material balístico.
Debido a la fragmentación y pérdida de evidencia como consecuencia de la acción deliberada de la remoción de los restos, la identificación no pudo realizarse por medio de criterios antropológicos tradicionales.
Según el informe pericial antropológico, un 18% de los restos óseos conservados presentan lesiones perimorten, producidas como consecuencia de impactos de proyectiles de arma de fuego.

11 de abril de 2010
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reparaciones en ddhh son imprescriptibles


Declaran imprescriptibles reparaciones por derechos humanos. La sala constitucional ordenó al Estado pagar 260 millones de pesos a familiares del detenido desaparecido Washington Cid.
Santiago, Chile. "Así como los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles, lo son también las acciones reparatorias que surgen de tales delitos".
De esta forma, la tercera sala de la Corte Suprema -que analiza materias de índole constitucional y dirime conflictos indemnizatorios en contra del Estado- acogió la demanda presentada por la viuda de Washington Cid Urrutia en contra del fisco por el daño moral que significó la desaparición de su esposo -militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)- a contar del 8 de diciembre de 1974.
Este fallo es inédito, pues nunca antes esta sala del máximo tribunal había declarado que los delitos de lesa humanidad, como las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el régimen militar, son ilícitos que no prescriben con el tiempo y que, por lo tanto, las acciones compensatorias relativas a ellos tampoco perecen.
El ministro Haroldo Brito y los abogados integrantes Nelson Pozo y Maricruz Gómez, tras revertir el rechazo de la acción civil en segunda instancia, ordenó al Estado de Chile pagar 130 millones de pesos a la viuda, María Isabel Ortega Fuentes, y la misma suma al hijo del matrimonio, Ricardo Cid Ortega, sumando $260 millones como compensación económica.
La resolución contó con el voto en contra de los ministros Héctor Carreño y Pedro Pierry, quienes estaban por prescribir la demanda.
El fallo describe que "relativo al daño moral sufrido por los demandantes, sin duda, la detención y desaparecimiento del cónyuge y padre de uno de ellos sin poder recurrir al derecho básico de exigir el oportuno esclarecimiento del crimen a la justicia y sin siquiera poder tener hasta hoy el consuelo de saber el paradero de su ser querido (…) permite constatar la existencia del daño moral que se reclama y, apreciando los sentenciadores prudencialmente su monto".
El abogado de los beneficiaros, Nelson Caucoto, manifestó su satisfacción porque "a la larga con paciencia hemos ido logrando horadar una inmensa roca, que es la roca que no da lugar a las reparaciones", sentenció el jurista.

10 de abril de 2010
©la nación
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