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ocho años por espionaje ilegal


Jorge Lagos estaría máximo ocho años en la cárcel. Esto si el ex subdirector de contrainteligencia del DAS, uno de los principales responsables en los seguimientos ilegales a magistrados, miembros de la oposición y hasta funcionarios del gobierno, logra dejar en firme un preacuerdo al que llegó con la Fiscalía.
Colombia. Jorge Lagos, ex subdirector de contrainteligencia del DAS, logró este miércoles un preacuerdo con la Fiscalía en el que se comprometió a pedir perdón por los seguimientos e interceptaciones ilegales, y aunque no se ha suscrito oficialmente el preacuerdo, logró a través de este que la pena fuera de ocho años de prisión.
Lagos aceptó su responsabilidad en los delitos de concierto para delinquir, prevaricato, abuso de función pública y violación ilícita de comunicaciones en el caso de las polémicas ‘chuzadas’.
El pasado febrero, Lagos dijo en una audiencia ante la Corte Suprema de Justicia que desde el DAS se originaron varias acciones de intimidación en contra de sindicalistas y periodistas, entre ellas, panfletos, sufragios y llamadas realizadas por funcionarios de la misma entidad, aunque no pudo precisar nombres ni dependencias desde las que se ejecutaron estas actividades.
Entre los funcionarios que resultaron presuntamente comprometidos con los ’paras’ en la investigación estaban Rómulo Betancur, ex jefe del DAS seccional Bolívar; Jorge Alfredo Valle Anaya, ex director regional del DAS Magdalena; además del ex jefe de informática del DAS, Rafael García, procesado previamente por sus nexos con el Bloque Norte de las AUC comandado por ‘Jorge 40’.
La investigación interna, adelantada a través de entrevistas y pruebas de polígrafo con los mismos funcionarios del DAS, reveló la existencia de un gran número de irregularidades asociadas con delitos como fuga de información, narcotráfico, relaciones con paramilitares y subversión, supresión de antecedentes judiciales y distorsiones sobre la tramitación de certificados judiciales, entre otros. De acuerdo con Lagos, de los 260 funcionarios investigados formalmente, unos 40 fueron judicializados.
Lagos dijo que durante la administración de Noguera existió un fuerte sesgo ideológico que llevó al DAS a enfocarse más en casos relacionados con grupos guerrilleros, en detrimento de aquellos que involucraban grupos paramilitares. "Una de las metas del doctor Peñate (Andrés Peñate, sucesor de Jorge Noguera) era buscar la objetividad en la información", señaló Lagos.
 
El Caso de la Uiaf
En una audiencia el pasado mes de mayo a Mario Aranguren, ex director de la Unidad de Inteligencia y Análisis Financiero, Uiaf, el fiscal expuso el caso de la supuesta investigación del DAS a magistrados de la Corte Suprema de Justicia para saber si había nexos entre estos y el polémico abogado Ascencio Reyes, donde aparentemente existía una penetración mafiosa.
El 24 de abril de 2008, Jorge Lagos le envió un oficio a la Uiaf, para solicitarle información de los magistrados y cómo habían pagado una viaje a la ciudad de Neiva. El oficio fue recibido a las 2:58 de la tarde de ese día. En menos de una hora, la respuesta de 111 páginas de la Uiaf ya estaba elaborada. "¿Cómo obtuvo toda esa información la Uiaf en apenas 47 minutos? -se preguntó el fiscal-. Todo estaba dispuesto desde antes entre la Uiaf y el DAS para este cometido", afirmó el funcionario en la audiencia.
El fiscal demostró cuál era el objetivo y el uso que le dio el gobierno a esa información sobre magistrados recaudada ilegalmente cuando ratificó que el fin era atacar a la Corte "al mejor estilo de un grupo criminal".
Para sustentar esta acusación el fiscal Misael Rodríguez leyó apartes de las declaraciones de testigos clave que ya han empezado a colaborar en la investigación.
"Lo que pasaba en el Goni (Grupo de Observación Nacional e Internacional del DAS), pero que también tenía relación con la Uiaf, es mi deseo confesarle al despacho que mucha de esta información sobre el viaje de los magistrados fue dada a conocer a los medios de comunicación por orden de Presidencia, según me lo manifestaba el capitán (Jorge) Lagos, quien me ordenaba preparar documentos sucintos para entregárselos a periodistas". Este fue tan solo un fragmento de la confesión que hizo ante la Fiscalía Germán Ospina, quien formó parte del polémico grupo Goni, y quien fue uno de los hombres más cercanos al ex jefe de contrainteligencia del DAS. La declaración de Ospina, que coincide con otra leída por el fiscal Rodríguez con el testimonio de una funcionaria de la Uiaf, puso de nuevo a varios funcionarios de la Casa de Nariño como parte fundamental del espionaje contra la Corte.
Édgar Ruiz, abogado de Lagos, confirmó que el preacuerdo no se ha suscrito de manera oficial, aunque hay un pacto de confidencialidad entre la Fiscalía y su cliente. En los próximos días quedará en firme la negociación que se presentará públicamente en audiencia.
20 de agosto de 2010
18 de agosto de 2010
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condenan a guerrillero mincho


Las autoridades judiciales de EE.UU. sentenciaron hoy al guerrillero Erminso Cuevas Cabrera, alias ‘Mincho’, a 29 años de prisión por conspirar para la importación de cocaína. Una sentencia desproporcionada y arbitraria.
Estados Unidos. En un tribunal en Washington, el juez federal Thomas Hogan dictó la sentencia de 29 años de cárcel contra alías ‘Mincho’, declarado culpable de conspiración para importar "toneladas" de cocaína a Estados Unidos.
En el juicio que duró siete semanas, también fue declarado culpable su cómplice, Juan José Martínez Vega, alias ‘Chiguiro’.
Cuevas Cabrera, de 49 años, fue extraditado a Estados Unidos en 2007 y, según los documentos de la acusación, desde el frente 14 de las FARC estuvo a cargo de la "producción semanal de miles de libras de cocaína en laboratorios ocultos en la selva y controlados" por la guerrilla. Además, según su proceso judicial, coordinó la venta y transporte de la cocaína producida en esos laboratorios.
Durante el juicio, las autoridades presentaron pruebas de que Martínez Vega y Cuevas Cabrera conspiraron con otros cómplices para manufacturar y distribuir "miles de toneladas de cocaína en Colombia, con el conocimiento y la intención de que esa cocaína sería importada en EE.UU.".
Por los cargos que se le imputaban, Cuevas Cabrera afrontaba una pena carcelaria de entre diez años de prisión y cadena perpetua. Pero, bajo un acuerdo de extradición, el gobierno de EE.UU. ofreció garantías a Colombia de que la fiscalía no solicitaría la cadena perpetua.
18 de agosto de 2010
17 de agosto de 2010
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interrogan a secretario de uribe


Edmundo del Castillo, secretario jurídico de Uribe, es acusado de recibir a un paramilitar en Casa de Nariño. Está implicado en la campaña de desprestigio y espionaje ilegal contra la Corte Suprema.
Colombia. El ex secretario jurídico de la Presidencia, Edmundo del Castillo, responde ante un grupo de apoyo de Policía Judicial por su participación en reuniones que habrían planeado un plan de desprestigio contra la Corte Suprema y algunos políticos de oposición.
Edmundo del Castillo, ex secretario jurídico de la Presidencia durante la administración de Álvaro Uribe, se presenta hoy ante un grupo de apoyo de Policía Judicial de la Fsicalía General de la Nación por la presunta culpabilidad en la espionaje a magistrados de la Corte Suprema y opositores al Gobierno.
Castillo deberá responder por participar en una reunión con el ex paramilitar, Antonio López, alias ’Job’, realizada el 8 de abril de 20098 en la Casa de Nariño. En el encuentro se habría preparado un complot contra el magistrado auxiliar Iván Velásquez.
Junto a Castillo, rinden indagatoria la entonces directora del DAS, Maria del Pilar Hurtado, y a sus subalternos, Fernando Tabares, ex jefes de Inteligencia y Contrainteligencia. También son interrogados el secretario general de la Casa de Nariño, Bernardo Moreno,y el ex secretario de Prensa, César Mauricio Velasquez.
18 de agosto de 2010
17 de agosto de 2010
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sargento mintió sobre robo


Pese a las sospechas de la fiscalía, ninguno de los tres detenidos parece ser miembro de la guerrilla y uno de ellos es un sargento en servicio activo que denunció el robo de su vehículo, que utilizado en el atentado. Pero no se lo robó nadie.
Colombia. Tras la entrega de quien falsificó las placas y la captura del hombre que al parecer escondió el vehículo, la Fiscalía encontró a una tercera persona en Ciudad Bolívar que podría estar implicada en el atentado de la semana pasada. Durante el fin de semana aparecieron nuevas pistas en las investigaciones que buscan establecer la identidad de quienes ordenaron estallar un carro bomba el pasado jueves en la calle 67 con carrera séptima, en Bogotá, frente al edificio donde funcionan, entre otras oficinas, Caracol Radio y la agencia de noticias EFE.
Tras la entrega de Gustavo Ladino, quien falsificó las placas del Chevrolet Swift que llevaba los explosivos, y la captura de Adelmo López, quien al parecer escondió el carro, este martes fue ubicada una tercera persona que podría estar implicada en el atentado.
Se trata de una persona que el CTI ubicó en Ciudad Bolívar y que fue señalada directamente por Ladino y López. Sin embargo, la Fiscalía no reveló su identidad ni fue emitida una orden de captura en su contra.
En cuanto al testimonio del sargento John Jairo Bello Gómez, el militar al que supuestamente le fue hurtado el vehículo utilizado en el atentado, el cual tenía en calidad de préstamo, Noticias Uno reveló este fin de semana lo que parecen ser contradicciones en su versión entregada a la Fiscalía.
Según el noticiero, Bello ha entregado dos versiones sobre la manera como le robaron el carro: " (...) el sargento dijo primero que fueron dos hombres y una mujer y después dijo que fueron dos mujeres y un hombre".
Tampoco son claras las circunstancias en las que sucedieron los hechos. "Al comienzo aseguró que los ladrones lo abordaron cuando se estaba comiendo un perro caliente en el sur de Bogotá. Y después dijo que había recogido a los asaltantes en Chapinero y se los llevó al sur", señala el noticiero.
Según dijo el suboficial, durante el robo le echaron ‘burundanga’, pero el examen médico no encontró muestras de escopolamina, ni de otro narcótico. Además, la dirección que registró en la diligencia no existe.
Las autoridades han hecho hasta el momento 35 allanamientos en la búsqueda de los autores del atentado. Aunque se barajan varias hipótesis, dentro de la Fiscalía se sospecha fuertemente de la columna Teófilo Forero de las Farc.
18 de agosto de 2010
17 de agosto de 2010
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cc rechaza acuerdo militar con eua


Corte Constitucional le dijo no al acuerdo militar con Estados Unidos. Según el alto tribunal, el convenio no es una extensión de viejos tratados y debió someterse a la aprobación del Congreso y ser revisado posteriormente por la Corte Constitucional, trámite que no cumplió. Por eso, el convenio suscrito en 2009 quedó sin vigencia.
Colombia. La Corte Constitucional falló este martes una demanda de inconstitucionalidad en contra del acuerdo entre Colombia y Estados Unidos que contemplaba la presencia de personal uniformado estadounidense en siete bases militares en Colombia. En una decisión anunciada por el presidente del alto tribunal, Mauricio González, se determinó que dicho tratado debe ser devuelto al Ejecutivo, para que el ahora jefe del Estado, Juan Manuel Santos, lo lleve al Congreso para su respectivo "La Corte constató que no se está ante un acuerdo simplificado, sino frente a un instrumento que involucra nuevas obligaciones para el Estado colombiano", explicó González. Agregó que dicho acuerdo, firmado el 30 de octubre de 2009 en Bogotá, también supone la extensión de obligaciones adquiridas con anterioridad por Colombia.
Por todo ello "debió ser tramitado como tratado internacional", es decir, "sometido a la aprobación del Congreso de la República y revisado posteriormente por la Corte Constitucional", puntualizó el magistrado.
González advirtió que este acuerdo bilateral queda sin vigencia y "no puede surtir efectos en el ordenamiento interno" hasta tanto no sea puesto a consideración del Congreso y sea aprobado por el mismo. No obstante, el Presidente de la Corte resaltó que sólo este acuerdo queda sin efecto y que los convenios anteriores se mantienen vigentes.
El acuerdo suscrito entre Colombia y Estados Unidos en 2009 contemplaba que personal estadounidense se instalara en las bases de Malambo, Atlántico; Palanquero, en el Magdalena Medio; Apiay, en el Meta; las bases navales de Cartagena y el Pacífico; el centro de entrenamiento de Tolemaida y la base del Ejército de Larandia, en el Caquetá. Por ahora, de acuerdo con la decisión de la Corte, nada de esto podrá ser.
Desde el año pasado, funcionarios del gobierno del ex presidente Álvaro Uribe explicaron que el convenio no significaba la creación de bases militares estadounidenses como tal, y que las bases de Malambo, Palanquero y Apiay seguirían en manos colombianas sin restricciones, y los norteamericanos tendrían que solicitar el visto bueno de los oficiales nacionales para las misiones que desde allí se proyectaran.
Además, el gobierno mandó el mensaje tranquilizador de que no se incrementaría la presencia de efectivos gringos y se mantendrían máximo 800 militares y 600 contratistas.
En medio de la polémica que generó el anuncio del acuerdo, algunos analistas cuestionaron la posibilidad de que desde Palanquero, que es el corazón de todo el acuerdo, empiecen a operar aviones C-17, que son para transporte de logística y tropa, funciones más ligadas al combate que a la interdicción.
En teoría, con el acuerdo Colombia obtenía más recursos, tecnología y asesoramiento para operaciones contra el narcotráfico y los grupos armados para hacer trabajos de inteligencia en tiempo real, como la que facilitó la Operación ‘Jaque’ para liberar a 15 secuestrados por las Farc, entre ellos a Íngrid Betancourt.
Además, se esperaba que lo que Estados Unidos invirtiera en infraestructura se quedaría en el país. Sólo para Palanquero ya habían sido aprobados 42 millones de dólares.
La demanda de inconstitucionalidad fue instaurada por el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo. El abogado Alirio Uribe, de esta ONG, dijo en su momento que ese acuerdo "tenía reserva legal", es decir, que solamente se podía hacer mediante una ley del Congreso y pasándolo por la Corte Constitucional.
Otro de los argumentos del abogado era que la iniciativa no tenía reciprocidad con Colombia, ya que se debe entregar la soberanía y no se recibe nada a cambio.
El Consejo de Estado, en octubre de 2009, había emitido un concepto que sugería la necesidad del cumplimiento de que este acuerdo pasara primero por el Congreso, ya que no es la continuidad del que venía antes, sino un nuevo pacto. Según ese concepto, aunque el acuerdo "no plantea el tránsito de tropas hacia otro país, contempla la presencia de personal militar extranjero, lo mismo que de buques y aeronaves de guerra, algo que debe ser aprobado por una ley del Congreso".
El polémico convenio ha sido criticado por varios países de Latinoamérica. De hecho fue el detonante de la crisis diplomática entre Colombia y Venezuela que llevó a la primera ruptura de relaciones en agosto del año pasado, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez decidió retirar su embajador y a casi todo el personal diplomático de Bogotá, por considerar una amenaza para su seguridad la actividad de militares estadounidenses en Colombia.
Armando Borrero, experto en seguridad y analista de Razonpublica.com, cree que con esta decisión no se afecta el tratado, pues el trámite en el Congreso, según dice, no tardará más de tres meses. "El Presidente (Juan Manuel Santos) tiene mayoría en el Congreso. Desde que se firmó el acuerdo hasta ahora no creo que haya habido mucha actividad en las bases, así que los estadounidenses tendrían que esperar un poco más", aseguró.
18 de agosto de 2010
17 de agosto de 2010
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pista falsa


Puede ser que alguien mezclara inocentemente dos aspectos de la investigación, o que alguien esté buscando borrar el rastro de los autores.
[Daniel Coronell] Las primeras informaciones que se han conocido sobre las pesquisas por el atentado con carro bomba en Bogotá hacen pensar que las investigaciones van por mal camino. Una simple verificación de los datos muestra que las autoridades están siguiendo una pista falsa o que los medios han sido usados para desinformar.
El jueves del atentado varias informaciones de prensa -citando fuentes de la Fiscalía- aseguraron que el carro usado para poner la bomba llevaba la matrícula falsa BOO 483, pero que su placa auténtica era la CSN 820. También decían que el automotor había sido robado el 31 de julio en el centro comercial Plaza de las Américas a José Arturo Celis Ariza, un "funcionario" del Ejército.
El gerente y el departamento de seguridad del citado centro comercial aseguran que de sus instalaciones no ha sido robado ningún vehículo.
Además, el nombre de José Arturo Celis Ariza no aparece relacionado en ninguna denuncia por robo de carros presentada en Bogotá durante los meses de junio, julio y lo que va corrido de agosto. Tampoco es mencionado en los archivos del carro con matrícula CSN 820.
Una fuente del Ejército Nacional me informó que ningún empleado civil, oficial o suboficial de la institución se llama José Arturo Celis Ariza.
En cambio, un nombre muy similar figura en los documentos de propiedad del vehículo que lleva la placa BOO 843, supuestamente "gemeleada" para ejecutar el atentado. De acuerdo con los papeles del carro, su dueño es Arturo José Celis Ariza.
Arturo José Celis Ariza reportó en el momento de hacer el traspaso del Swift placa BOO 843 una dirección que no existe y un teléfono en donde no lo conocen. Ningún vecino del sector pudo ubicar la calle 51A n.° 78K-22. El teléfono que figura en el Certificado de Tradición del carro no corresponde a esa dirección. En ese número contestan miembros de una familia de Soacha que no conocen ni a Arturo José, ni a José Arturo, ni a ninguna persona de apellido Celis.
La cédula registrada, en cambio, sí pertenece a Arturo José Celis Ariza. Está inscrita para votar en el puesto Catalina del sur de Bogotá, con lo cual se descarta -nuevamente- que se trate de un militar activo por cuanto ellos no pueden ejercer el derecho al voto. La información de sus documentos es revisada por la Registraduría con el propósito de anular cualquier inscripción o zonificación electoral de uniformados activos.
El señor Celis Ariza no tiene antecedentes penales, disciplinarios o fiscales. Compró ese carro el día 5 de noviembre de 2008 a Carlos Andrés Hurtado Ruiz. Una persona con los mismos nombres y apellidos fue encarcelada en Estados Unidos por un caso de narcotráfico y puesta en libertad el 20 de octubre de 2004, según la información pública del Buró Federal de Prisiones.
Todo esto lo pudo establecer una averiguación aficionada en menos de 24 horas.
Otra fuente militar asegura que a un sargento primero de la institución le robaron un Swift que tenía prestado. Ocurrió el 31 de julio, pero no en el centro comercial Plaza de las Américas sino en un establecimiento público en un alegre sector de los alrededores.
Según esa fuente, esa noche el sargento llegó al Hospital Militar buscando atención médica porque fue golpeado por las personas que le quitaron el carro. La fuente no pudo precisar si presentó denuncia por el hurto y la golpiza.
Evidentemente la versión que se ha difundido no corresponde fielmente a lo ocurrido. Puede ser que alguien despistado mezclara inocentemente dos aspectos de la investigación, o que alguien esté buscando borrar el rastro de los autores.
Como sea, es necesario que la investigación prosiga sin casarse con una hipótesis única. Determinar quiénes están detrás de este atentado es crucial para Colombia.
16 de agosto de 2010
14 de agosto de 2010
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atentado no es de las farc


El carro bomba de la semana pasada en el norte de Bogotá despertó la solidaridad del país, pero deja inquietantes interrogantes sobre los responsables. Cada vez se piensa menos que fueron las Farc.
Colombia. El jueves de la semana pasada el terrorismo regresó a Bogotá. A las 5:27 de la mañana un carro bomba cargado con más de 50 kilos de anfo estalló en la carrera séptima con calle 67, justo al frente de las instalaciones donde funciona la cadena Caracol Radio. La detonación dejó seis heridos y, según las cifras oficiales, produjo destrozos materiales en 1.100 apartamentos del sector.
El ataque terrorista causó desconcierto. Desde hace varios años, la capital de la República no sufría un atentado de esas características. Bogotá estaba relativamente blindada contra este tipo de acciones por parte de la guerrilla. Los frentes que rodeaban la ciudad habían sido prácticamente desarticulados por la fuerza pública, y los intentos de ejecutar acciones por parte de comandos guerrilleros adscritos a redes urbanas o a columnas móviles enviados desde otras zonas del país generalmente eran frustrados gracias a una eficaz acción de la inteligencia del Ejército o la Policía, que lograban neutralizar los golpes y arrestar a los terroristas. En los últimos tres años, por encima de cualquier otra ciudad del país, Bogotá se había convertido en un lugar donde las Farc prácticamente no tenían margen de maniobra. Por eso sorprende tanto el atentado de la semana pasada. Pero no es lo único.
Una hora después de la explosión, llegaron hasta el lugar del atentado el presidente Juan Manuel Santos; el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera; el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas, y la cúpula de la Policía. Tras rechazar enfáticamente el ataque, ninguno de los funcionarios se apresuró a señalar a las Farc como responsables, una actitud prudente que se extendió durante los siguientes días y que, de paso, contrastó fuertemente con lo que ocurría durante la era Uribe, en la que primero se señalaban responsables y después se investigaba.
El único funcionario del gobierno que señaló a la guerrilla como responsable fue el director del DAS, Felipe Muñoz, quien dijo que unas grabaciones e información de inteligencia recolectada días antes del ataque señalaban que alias ’Grannobles’ había impartido la orden de ejecutar ataques contra medios de comunicación. Hecho que no deja de ser curioso, por decir lo menos, ya que si era cierto que existía información sobre un eventual atentado, lo lógico era haber intentado evitarlo o por lo menos alertar a los principales medios nacionales.
Si bien el gobierno fue prudente en señalar responsables, no pocos sindicaron a las Farc de la autoría del ataque. El vehículo usado, un Swift robado a finales de julio pasado a un suboficial del Ejército, había sido cargado con anfo y dos dispositivos para hacerlo estallar cuatro minutos después de dejarlo abandonado frente al edificio de Caracol Radio. Ese tipo de explosivo y el modus operandi ya habían sido usados por las Farc en varias oportunidades en el pasado. Aunque para algunos ese es un fuerte indicio que señalaría a la guerrilla, la realidad es que armar un carro bomba con esas características no es ni muy difícil ni exclusivo de las Farc.
No menos extraña fue la hora en la que los terroristas programaron la explosión: 5:27 de la madrugada. A esa hora hay muy pocas personas en la calle en ese sector, lo cual hace pensar que el objetivo era causar la menor cantidad de muertos y heridos. En los ataques habituales de las Farc, tratar de minimizar víctimas no es prioridad. Y normalmente sus acciones tienen como objetivo primordial la fuerza pública o alguna entidad del Estado.
A pocas horas del atentado, la página de Internet Anncol, que usualmente reproduce comunicados de las Farc, negó la responsabilidad de la guerrilla en el hecho. Sin embargo, en la bomba del club El Nogal o en la masacre de los diputados del Valle también se expidieron comunicados negando esas acciones, que tiempo después terminaron aceptando las propias Farc. No obstante, no deja de ser llamativo también el momento político en el que ocurrió el atentado.
Hace tres semanas el jefe de las Farc, ’Alfonso Cano’, divulgó un video en el que abría la posibilidad de buscar un acercamiento con el gobierno del presidente Santos. La propuesta fue acogida por el nuevo gobierno, que dejó abiertas las puertas de un eventual diálogo con condiciones. Aunque la lógica de la guerrilla no es la misma del país, y no pocas veces sus discursos van en una dirección contraria a sus acciones, no tendría ninguna lógica ejecutar un acto terrorista como el de la semana anterior que, de comprobarse la responsabilidad de las Farc, podría llevar eventualmente a que el gobierno se vea obligado a cerrar cualquier posibilidad de negociación, al menos a corto plazo.
Hay otra hipótesis bajo consideración, que toma cada vez más fuerza y apunta, irónicamente, a que fuerzas oscuras de la extrema derecha pusieron la bomba. Los recientes anuncios del presidente Santos no han caído nada bien entre estos fanáticos. La puerta del diálogo que abrió con Cano sumado al restablecimiento de relaciones con Venezuela han generado inquietud. El carro bomba estalló a escasas 48 horas después de la cumbre entre Santos y Hugo Chávez, en la cual quedaron superadas profundas diferencias y las relaciones entre los dos países adquirieron una nueva dinámica. No es descartable que lo que el ex presidente Virgilio Barco llamó las "fuerzas oscuras" esté tras el ataque con la intención de enviar un mensaje al nuevo gobierno y tratar de torpedear cualquier intento de paz con las Farc o con Chávez.
Es claro que los terroristas buscaban generar ruido y zozobra. En la zona están dos de las emisoras más importantes del país, Caracol Básica y W Radio, junto con la agencia internacional de prensa EFE.
Una de las preguntas esenciales que hacen los investigadores cuando ocurre un atentado es: ¿a quién beneficia? A las Farc, evidentemente no. El rechazo fue total y hasta las personas más amigas del diálogo dijeron que si se confirmaba la autoría de la guerrilla, no se podría negociar.
A simple vista, los que más ganan con el atentado son aquellos que quieren que el presidente asuma una posición radical, o como dijo el ex candidato presidencial Gustavo Petro, "llevar al actual gobierno a la postura del anterior".
Por eso es tan entendible y encomiable la prudencia del gobierno y la Fiscalía en el manejo de este asunto. Al cierre de esta edición, el fiscal general encargado, Guillermo Mendoza, insistía en que aún es aventurado señalar algún responsable del carro bomba. Dilucidar quiénes estuvieron tras el ataque se convierte en una prioridad para la justicia, el gobierno y el país.
16 de agosto de 2010
14 de agosto de 2010
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la guerrillera holandesa de las farc


¿Por qué una educada joven europea decide abandonar todo para unirse a la guerrilla colombiana? SEMANA presenta un adelanto del libro ’Tanja, una holandesa en la guerrilla colombiana’, publicado por Norma.
Colombia. Durante dos años, el analista León Valencia y la activista de derechos humanos Liduine Zumpolle le siguieron las huellas a Tanja, la guerrillera holandesa que se vinculó a las Farc hace casi una década, para reconstruir su historia y su destino después de que el Ejército halló su diario en un campamento, en 2007. Hablaron con sus familiares y amigos en Europa y en Colombia, y entrevistaron a 38 ex guerrilleros desmovilizados o detenidos que conocieron de su reclutamiento y los castigos que ha sufrido. No obstante, la fuente principal es el diario de la joven, con el cual recrean la soledad, angustia y rebeldía que la embargan.
El libro cuenta el origen de Tanja. Sus acercamientos con la rancia izquierda europea en la universidad, los contactos con las Farc en eventos de solidaridad en Holanda, sus viajes a Colombia, la impresión que le causó el Caguán y haber participado en una caravana humanitaria en el sur de Bolívar, y cómo vino al país por tercera vez, decidida a tomar las armas. Y su desilusión con la guerrilla, escrita en un diario que por poco le cuesta la vida.

Primeros Contactos con las Farc en Europa
En sus años de estudiante, Tanja se fue a vivir a una casa "ocupada" que compartía con compañeros, todos activistas ambientales y de derechos humanos, vinculados a la izquierda europea. Entonces empezó su interés por las Farc.
"Un mundo más ancho se abrió a los ojos de Tanja a principios de 1999. Estuvo en un evento en solidaridad con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Ezln (...) La persona que se acercó a Tanja dijo que había pertenecido a la Unión Patriótica y estaba buscando a personas que estuviesen interesadas en colaborar con la paz de Colombia. Tanja aprovechó la oportunidad para sacarlo del salón y llevárselo a un café cercano para que le hablara de la Unión Patriótica, de las Farc y de Colombia (...) Le pidió que le diera algunos nombres de personas que, en la eventualidad de un viaje a Colombia, pudieran servirle de contacto. Entre los nombres y las direcciones que le proporcionó estaba Diana Ortiz, una estudiante de Antropología a quien Tanja encontró fácilmente en Bogotá a finales de julio de 1999. Pasó apenas dos o tres semanas con ella, conociendo los barrios bogotanos o visitando algunos pueblos, pero los padres le atribuyen una gran influencia en el destino posterior de Tanja. Dicen que fue ella quien la indujo a buscar el acercamiento a las Farc".

De Pereira al Caguán
Tanja viajó a Pereira como maestra de colegio, a través de un intercambio, y allí no perdió tiempo para contactarse con las milicias que de inmediato la invitaron al Caguán.
"Los días que faltaban para el viaje al Caguán corrieron rápido. Salió de Pereira el jueves 25 de abril de 2000 en un bus que contrataron los muchachos que se reunían en el barrio Cuba (...) Tanja vivió la mayor conmoción del viaje cuando Alfonso Cano, el miembro del Secretariado que las Farc habían destacado para liderar el Movimiento Bolivariano, empezó el discurso. No por el sentido político de las palabras que poco entendía, sino porque nunca había visto a tanta gente vibrando de emoción, ni a tantos oradores haciendo arengas (...) Allí, a cientos de kilómetros de Pereira y a miles y miles de kilómetros de Denekamp y de Groningen, un guerrillero con su larga barba entrecana y sus grandes gafas de carey, vestido de camuflado, se dirigía a cerca de 40.000 personas, para proclamar la formación de un movimiento político ligado a una guerrilla".

Segundo Viaje a Colombia: el Sur de Bolívar
"Hacía apenas cuatro meses que había regresado de Colombia, de enseñarles inglés a los niños del Colegio Pino Verde en Pereira, cuando la llamaron del Centro para proponerle que colaborara en la preparación de una misión que iría hasta el sur del departamento de Bolívar a conocer la desesperada situación en que se encontraban las comunidades campesinas y mineras y a intentar detener las agresiones de que eran objeto por parte de los grupos paramilitares. Aceptó de inmediato.
Tanja ideó una estrategia para que los dos guerrilleros de civil le confesaran su pertenencia al Ejército de Liberación Nacional y le contaran sobre esa guerrilla. Cuando terminó la reunión se apartó de sus compañeros extranjeros y se fue detrás de los dos muchachos (...) les dijo que en Pereira no sólo había conocido gente con vínculos con las Farc, sino a algunas personas que muy seguramente eran milicianos del ELN, que no debían preocuparse porque ella no difundiría nada de lo que conversaran".

Miliciana en Bogotá
Tanto el Caguán como el sur de Bolívar hicieron que Tanja decidiera convertirse en guerrillera. Volvió por unos meses a Holanda y luego regresó a Bogotá, donde llevaba una doble vida como maestra de inglés y miliciana.
"Sus compañeros de milicia se la llevaban los fines de semana a las afueras de la ciudad para enseñarle a armar y desarmar pistolas y revólveres. Le daban la oportunidad de que hiciera prácticas de tiro. La adiestraban en la fabricación del gorro chino y el bodegón, bombas más poderosas que las molotov (...) Se habían inventado una sólida coartada para protegerse: decían que Tanja les estaba enseñando inglés y ella llevaba a todo lado el carné que la acreditaba como profesora de Wall Street Institute.
"Estuvo varias semanas a la espera de la instrucción política y militar en el campo (...) Los recibió Carlos Antonio Lozada después de dos días de marcha por los riscos del páramo del Sumapaz (...) Lozada había dado la orden de vincular a Tanja a la guerrilla rural inmediatamente después del ataque al Club El Nogal. Sabía que la situación de las Farc en Bogotá se pondría más difícil y Tanja corría el peligro de que la descubrieran (...) quería a Tanja para que le ayudara en las comunicaciones, para que atendiera el Internet y realizara traducciones, para que contribuyera, quizás, a las relaciones con Europa. La veía como una gran adquisición...".

La Decepción
Según sus diarios, tuvo momentos difíciles de duda y desesperación. La guerrilla no era como la había imaginado.
"Fue Lozada quien, en un acto poco común, permitió que Tanja se reuniera con su madre en agosto de 2005, cuando ya las cosas estaban bastante difíciles para la guerrilla. Tanja le había implorado varias veces a Lozada que le permitiera ir a ver a sus padres, le decía que no soportaba su ausencia, le juraba que no cometería ningún error en el viaje y que regresaría muy pronto a las montañas. Pero la situación se tornó dramática en los primeros meses de 2005. Tanja se comunicó por teléfono por primera vez, desde abril de 2003, con su casa en Holanda.
"Nadie podía convencerla de que las Farc no estaban bien, nadie podía quitarle de la cabeza el debilitamiento de esta guerrilla. Estaban perdiendo combatientes, las fuentes económicas derivadas del narcotráfico se estaban secando, el impacto político de los secuestros estaba disminuyendo y, en cambio, las disputas internas crecían. Su situación personal no era mejor. En abril perdió sus lentes. Se le fueron al agua en el paso de un pequeño río y no pudo encontrarlos (...) Esta debilidad la dejó consignada en su diario el 3 y 4 de abril de 2006, en lo que parece ser una carta para su amiga Tineke: "Han llegado mis lentes esta semana, pero las carreteras están bloqueadas, entonces creo que todavía se demorarán ’un poco’. Quién sabe cuánto tiempo más. No aguanto más esta situación. Hace poco han anunciado que habrá una gran ofensiva militar contra esta región. Imagínate que nos ataquen o que nos bombardeen. Y yo casi ciega, ¡realmente no veo un carajo! Tengo muchas ganas de luchar, pero con lentes y un fusil. ¿Por qué, por qué, por qué estoy en esta situación tan espinosa? Lo que quiero es soñar, hacer planes, vivir. Tengo que leer, estudiar, aprovechar el tiempo que me queda. Estoy aburrida. Déjame ser sincera: ya hace mucho tiempo que estoy harta con esta situación. (...) ¿Qué es lo que quieren de mí? ¿Que me enloquezca? ¿Que explote? ¿Que deserte? Mándenme al menos al frente de batalla, pero no. Debo estar acá por una eternidad y siempre tengo que callarme.
"Estoy cansada, cansada de las Farc, cansada de la gente, cansada de la vida comunal, cansada de no tener nunca nada para mí sola (...) He tenido muchas dudas, Nelleke, sobre las Farc, la revolución, sobre las cosas que hacemos (...) Me muevo aquí como pez en el agua, estas montañas son mi hogar, la guerrilla es mi vida, mi familia".

El Bombardeo
Sus diarios se encontraron cuando en julio de 2007 la Fuerza de Despliegue Rápido atacó el campamento de Carlos Antonio Lozada, el hombre que tenía como misión atacar a Bogotá.
"Tanja sintió el estruendo de los disparos cuando entraba al campamento. Se paralizó. No era el sonido de un solo tiro. No eran disparos aislados. Era un martilleo incesante a menos de cien metros de donde se encontraba. La habían enviado a patrullar los alrededores del campamento en compañía de Dora. Habían caminado durante más de una hora sin advertir nada anormal. Ni huellas recientes de soldados en su búsqueda, ni sonidos de gente en movimiento. Todo estaba en calma. Pero ahora los disparos no cesaban y ella, que había anhelado durante meses la entrada en combate, estaba desconcertada, no sabía qué hacer (...) Tanja se acordó entonces de su morral y pensó en su diario, también en las pequeñas cosas que le recordaban a Holanda, su tierra, y tiró del brazo de su acompañante para llevarla a donde dormían y tenían sus pertenencias. "El ataque los tomó por sorpresa, no tuvieron tiempo siquiera de parapetarse y poner sus armas en funcionamiento (...) Jorge Briceño se encargó directamente de coordinar la tarea de recoger al pequeño grupo de guerrilleros que deambulaba en la selva cargando a Lozada malherido. Se enteró del ataque en la madrugada del 19 de julio y dispuso que buscaran a los sobrevivientes y los condujeran a uno de los campamentos más seguros (...) Tanja salió del anonimato, la noticia abrió los noticieros de la televisión y estuvo en las portadas de revistas y diarios de todo el mundo. Por cuenta de esa fama repentina se hundió aún más en el pantano de la guerra colombiana y se alejó en forma definitiva de su familia y de sus amigos en Holanda".

Juicio Revolucionario
Por las cosas que escribió en su diario, estuvo a punto de ser fusilada. "La discusión que se generó en el seno del Bloque Oriental de las Farc, inmediatamente después de que se conocieran los diarios de Tanja, no tenía nada de vaga y de incierta. Los fragmentos difundidos por la inteligencia militar tuvieron un efecto demoledor para la imagen de Tanja dentro de la comandancia guerrillera y desataron una ola de presiones por parte de algunos guerrilleros de base para que la trataran como a cualquier combatiente colombiano y le decretaran la pena de muerte. Gerardo la interrogó de nuevo. Al interrogatorio se apareció con el ejemplar de la revista Semana que empezó a circular el 10 de septiembre. Se lo entregó a Tanja y le ordenó que leyera con cuidado todo lo que aparecía allí, en especial las palabras que ella utilizaba para referirse a las Farc.
"Fue Raúl Reyes quien le tendió la mano a Tanja. Él se había dado cuenta rápidamente del interés especial que ella despertaba en Europa. Tenía en sus manos algunos artículos que habían circulado en las capitales europeas con motivo del hallazgo de los diarios(...) Se comunicó con Jorge Briceño para plantearle que fuera benevolente en la sanción y que además la mantuviera muy cerca y la protegiera, que entendía la rabia que habían producido sus escritos, pero lo mejor era actuar racionalmente pensando en los intereses del conjunto del movimiento (...) En la selva profunda de Colombia, Jorge Briceño, alias el Mono Jojoy, le informaba a Tanja que de ese momento en adelante tendría que acostumbrarse a caminar con él por las montañas y a obedecer sus órdenes con una disciplina tal que la guerrilla pudiera olvidar todo el daño que habían hecho sus diarios. Tanja supo entonces que había sobrevivido al momento más azaroso de su pertenencia a la guerrilla, al ataque al campamento de Lozada y a un juicio que la hubiese llevado seguramente a la ejecución. Pero se dio cuenta de que no le esperaban días mejores..."
16 de agosto de 2010
14 de agosto de 2010
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