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aseguramiento contra mancuso


Medida contra Mancuso por asesinato de fiscal de Cúcuta.
Colombia. El ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso Gómez fue cobijado con medida de aseguramiento, detención preventiva sin beneficio de excarcelación, por su presunta responsabilidad en el crimen de la fiscal especializada María del Rosario Silva Ríos.
Según la providencia del fiscal de Derechos Humanos y DIH a cargo del caso, Mancuso Gómez está sindicado apor el delito de homicidio en persona protegida y tentativa de homicidio en persona protegida.
La funcionaria fue asesinada el 31 de julio de 2001, cuando se encontraba en una clínica de Cúcuta en compañía de su esposo e hijas.
En el momento en que iba a abordar un vehículo un paramilitar bajo el mando de Jorge Iván Laverde Zapata le dispara asesinándola. En el atentado resultaron heridos el esposo de Silva y una hija. En la imputación contra ‘El Iguano’ se aseguró que el móvil del crimen fue una acusación al interior de las Auc de ser presunta colaboradora de la guerrilla.
Sin embargo, en el momento de su asesinato la Fiscal investigaba a narcotraficantes que estaban financiando a los paramilitares en Norte de Santander. A raíz del asesinato de Silva, su familia se desplazó.
En este caso también está vinculado Iván Laverde Zapata, alias ’El lguano’, entre otros procesados.

24 de abril de 2010
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indígenas piden justicia por masacre


Indígenas piden que no haya impunidad con la masacre de El Naya.
Colombia. Nueve años después del asesinato de más de 37 indígenas y nativos del valle del río Naya, las autoridades indígenas del Cauca pidieron a la justicia procesar a los autores intelectuales de la masacre.
VerdadAbierta.com estuvo en la conmemoración de los nueve años de la masacre de El Naya, en donde las comunidades indígenas del Cauca reclamaron que se conozca la verdad sobre quiénes fueron los autores intelectuales de la masacre de 37 personas por parte del Bloque Calima de las Autodefensas.
Los indígenas sostuvieron que varios altos oficiales del Ejército, que fueron vinculados inicialmente y que presuntamente fueron cómplices de los paramilitares, siguen sin ser investigados. Además que tienen indicios de que aún hay cadáveres sin rescatar en los abismos de la región.

Una Masacre Anunciada
La región que bordea el río Naya, situada en el límite entre el Valle y Cauca, vivió en carne propia los horres del paramilitarismo en abril de 2001. Durante cuatro días los paramilitares al mando de Ever Veloza, alias ‘HH’, asesinaron a las personas de los pueblos por los que pasaban.
En un informe de marzo de 2001, una comisión interinstitucional, integrada por la Defensoría del Pueblo, del Ministerio del Interior, de las Gobernaciones del Cauca y Valle del Cauca y de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR, alertó de la escalada paramilitar, en especial la presencia de autodefensas en la vía Timba - El Ceral, específicamente en las veredas La Esperanza y El Porvenir.
El 27 de marzo del 2001, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos exigió al Estado colombiano establecer medidas cautelares para proteger a la población indígena ante el inminente riesgo de ser atacada por los paramilitares.
Pero los llamados de alerta no fueron atendidos, y desde el 5 de abril, los paramilitares empezaron a secuestrar y hacer retenes ilegales en la periferia a El Naya.
El grupo de ‘paras’ que hizo la masacre salió el 5 de abril, a las 11:00 de la noche, en tres camiones carpados de Venecia, en Trujillo, al norte del Valle. Dos días después se reunieron en el Cerro La Teta, el jefe del Bloque Calima, Éver Veloza, y sus lugartenientes alias ‘Mario’, ‘Chilapo’, ‘Sisas’, ‘Geovani’, ‘Nechi’, ‘Doble Cero’ y ‘Pájaro’.
La Defensoría del Pueblo asegura que desde allí 500 hombres armados, disfrazados de militares y con brazaletes de las Auc emprendieron el recorrido por las 17 veredas de El Naya. ‘HH’ quien encabezó la masacre asegura que solo fueron unos cien hombres.
Lo primero que hizo ‘HH’ antes de entrar al Naya fue dividir en dos el grupo de paramilitares para que pudieran bloquear la salida de personas y controlar el ingreso. Un grupo estaba al mando de Luis Fernando Arce Martínez, alias ‘Chilapo’ y otro era de Jair Alexander Muñoz, alias ‘Sisas’.
Los paramilitares llegaron a Buena Vista, en donde ‘HH’ le entregó un grupo a alias ‘Chilapo’, y ordenó que otro grupo, al mando de ‘El Cura’ o alias ‘Mario’, se encargara de hacer los controles en los puntos de entrada al Valle.
El 9 de abril los paramilitares retuvieron y secuestraron a personas que después les sirvieron de guías. En uno de esos retenes, en Patio Bonito en el corregimiento de Timba, capturaron a alias ‘Peligro’, un guerrillero del Eln que les serviría durante los cuatro días de su recorrido señalando supuestos colaboradores de la guerrilla.

Lista de Víctimas
Este es el listado de víctimas que fueron identificadas tras la masacre, aunque los indígenas aseguran que no se han encontrado todos los cadáveres.
Daniel Suárez, Blanca Flor Pazu, Humberto Arias, William Audilio Rivera, Cayetano Cruz, Guillermo Aldana, Wilson Caso Guetio, Rolando Castañeda, Antonio de Jesús, Orlando Cabrera, Ómar Aponza, Manuel Quiguanas y sus dos hijas, Gladis Ipia, Esteban Delgado, Guillermo Trujillo, Luis Ipia, Jesús Antonio Ipia, Jorge N (trabajador de Orlando Cabrera), José Eider Gómez, Manuel Taquinás, Aleida Yule, Mary Taquinás, Fernando Taquinás Yule, Edgar Taquinas Yule, José Manuel Mina, Evelio Herney Quitumbo y su esposa, Edwin Velasxo Belalcazar.

23 de abril de 2010
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no habrá tlc en gobierno de uribe


Luis Guillermo Plata afirmó que "tenía expectativas más altas" de este viaje para hablar del tema en Washington y dijo que se siente "triste" por el hecho de que el Congreso estadounidense no haya sometido a votación el tratado.
[Juan Carlos Iragorri] Colombia. El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, dijo esta mañana en Washington que "a menos que haya voluntad política del gobierno del presidente Barack Obama", no habrá Tratado de Libre Comercio durante la presidencia de Álvaro Uribe. El alto funcionario, que ayer se entrevistó con Ron Kirk, representante comercial de Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés), declaró que se va del cargo "con un nivel de desconcierto" y señaló que "un TLC, de aquí al 7 de agosto, es muy difícil".
Con enorme valor y mucho realismo, Plata admitió estar "triste" de que el Congreso norteamericano no le haya dado el ’sí’ al tratado firmado por los gobiernos colombiano y estadounidense el 22 de noviembre de 2006. "Yo tenía expectativas más altas de este viaje", admitió Plata en una rueda de prensa concedida en la Embajada de Colombia veinticuatro horas después de haberse reunido con Kirk y con representantes a la Cámara del partido demócrata.
No es de extrañar su reacción. Es verdad que el presidente estadounidense Barack Obama se ha mostrado a favor de los tratados de libre comercio, no sólo cuando pronunció su más reciente Discurso del Estado de la Unión ante el Senado y la Cámara de Representantes sino cuando dio una entrevista a la revista Business Week. Del mismo modo se han pronunciado el secretario de Defensa, Robert Gates, el propio Kirk, y el subsecretario de Estado para América Latina, Arturo Valenzuela. Pero todo ha sido de dientes para afuera. En la realidad han actuado de otro modo.
Obama no le ha pedido a la presidenta de la Cámara de Representantes norteamericana, la también demócrata Nancy Pelosi, que someta a votación en el Congreso el TLC. ¿Por qué no lo ha hecho? Quizá porque ahora más que nunca los demócratas necesitan el apoyo de los sindicatos estadounidenses, opuestos al tratado, pues en noviembre tienen lugar las elecciones para renovar los 435 escaños de la Cámara y los 100 del Senado, y el Partido Demócrata, que logró las mayorías legislativas hace cuatro años, no quiere exponerse a una derrota.
Luis Guillermo Plata afirmó también que el gobierno colombiano no ha sido el responsable de la tardanza en la aprobación del TLC en Estados Unidos. "El presidente Uribe ha venido varias veces, yo he hecho lo mismo y la embajadora Carolina Barco ha ’maleteado’ sin cansancio en el Congreso en Washington para explicar los avances que ha hecho el país", dijo. Y precisó: "Las causas fueron ajenas a Colombia: primero vino la victoria demócrata en las legislativas de 2006 en Estados Unidos, luego se produjo la campaña presidencial aquí y, para rematar, ocurrió la peor crisis económica en Norteamérica desde 1929".
Poco después de la rueda de prensa, el ministro recibió en nombre de Colombia el premio ’Doing Business’ con el que el Banco Mundial reconoce a los diez países que hicieron reformas legislativas apropiadas para atraer la inversión extranjera y estimular los negocios. La entrega del galardón iba a llevarse a cabo con bombos y platillos anoche en la Embajada de Egipto, pero fue cancelada porque algunos premiados no alcanzaron a llegar, provenientes de Europa, por las dificultades en los vuelos comerciales a causa de la erupción de un volcán en Islandia. Plata regresa este sábado a Bogotá.

23 de abril de 2010
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dos abuelas contra la impunidad


Rosa Roisinblit se enfrentó a la dictadura argentina desde la Plaza de Mayo buscando a sus nietos secuestrados. Fabiola Lalinde se hizo oír tras la desaparición de su hijo en las montañas de Colombia.
[Carlos García] Colombia. Si les preguntan sus edades, ambas señoras coinciden en que el sufrimiento les ha hecho vivir por lo menos 200 años. Responden pausado, pero piden que les hablen fuerte. Una juega con su bastón mientras con acento argentino relata la búsqueda de sus nietos. La otra lleva colgada en su cuello la foto de su hijo, torturado y asesinado hace 25 años.
Coinciden también en la búsqueda de la verdad y exigen justicia sin contemplaciones. Fabiola es una paisa que se enfrentó al poder político y militar colombiano y logró que la OEA condenara al Estado por el asesinato de su hijo. Rosa y su grupo de abuelas de la Plaza de Mayo han recuperado de las manos del secuestro durante la dictadura a 101 nietos, que ya no son niños. Hoy están nominadas al Premio Nobel de la Paz.
Desde el II Congreso Mundial de Trabajo Psicosocial en Desaparición Forzada, Procesos de Exhumación, Justicia y Verdad, que por estos días se celebra en Bogotá, hablaron con Semana.com.
Rosa Roisinblit, vicepresidenta y fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, la asociación de mujeres que se formó en Argentina hace 33 años para luchar por la libertad de aquellos que la dictadura les arrebató, dice que siguen buscando incansablemente para conocer la verdad y exigir justicia.
"Queremos saber quién se los llevó, por qué se los llevaron y exigimos que los culpables sean castigados. No está dentro de nuestros planes olvidar a nuestros hijos y nietos", afirma una de las abuelas más aguerridas en la pelea contra el olvido y la impunidad.
Cuenta que su lucha ha dado buenos frutos pero que no desisten de ella. De 500 niños desaparecidos durante la dictadura han encontrado a 101, que obviamente ya son hombres y mujeres cercanos a los 30 años de edad. Rodolfo Pérez, su nieto, fue el primer niño recuperado que se encontraba en manos de la Fuerza Aérea de ese país, en 2001. "Sabemos, por nuestra edad, que no los vamos a encontrar a todos".
Por segunda vez y en reconocimiento a su incansable labor, este grupo de mujeres está nominado al Premio Nobel de la Paz.
Rosa ve con buenos ojos la nominación y cree que "sería un gusto muy grande poder obtenerlo. Pero el mejor Nobel es encontrar a nuestros nietos".
Al preguntarle su opinión sobre el conflicto colombiano, advierte que no se mete en los problemas de otros países porque cada región tiene sus luchas, pero que su principal aporte es relatar lo que ha vivido.
Dice que desde que Argentina tiene gobiernos democráticos las abuelas ya no van más a la Plaza de Mayo, aunque no prohíben ni exigen a las nuevas generaciones de mujeres que siguieron su lucha que hagan presencia en el histórico lugar. "Además ya no tenemos edad para marchar".
Su memoria intenta recordar si son siete u ocho los nietos que han encontrado sin vida pero recuerda que uno de ellos fue hallado muerto en el vientre de su madre en el momento del parto. "Lo mataron de un tiro en la panza cuando su madre lo estaba pariendo".
Lamenta que la justicia argentina aún considere el secuestro de un niño como un delito menor, al que no le dan más de 7 años de prisión. Pero ve con satisfacción que los represores y asesinos de hace 30 años, hoy están empezando a ser juzgados con todo el peso de la ley.
A paso lento pero firme, las Abuelas de la Plaza de Mayo continúan en su lucha por la verdad y la justicia, en un país que está reconociendo la barbarie y que empieza a castigar a los represores, asesinos y secuestradores durante los años aciagos de la dictadura.
A Fabiola Lalinde le desaparecieron, torturaron y asesinaron a su hijo hace 25 años. Desde entonces no ha descansado en la búsqueda de la verdad y la justicia.
"Luis Fernando, mi hijo mayor, fue detenido, torturado y desaparecido en zona rural del Municipio de Jardín, Antioquia, el 3 de octubre de 1984, en el marco del proceso de paz del presidente Belisario Betancur con varios grupos al margen de la ley, entre ellos el EPL (brazo armado del Partido Comunista). Al momento de su detención, Luis Fernando militaba en la Juventud Revolucionaria Marxista-Leninista y en el mes de diciembre se graduaba como sociólogo de la Universidad de Medellín".
Fabiola cuenta que su hijo fue detenido por razones políticas y que en esos casos sólo la familia se interesa por el paradero del desaparecido.
La búsqueda de la verdad sobre la suerte de Luis Fernando tardó 4.428 días hasta que el 18 de noviembre de 1996 lograron rescatar sus restos, plenamente identificados, de la bodega de la Octava Brigada del Ejército. Recibieron una caja de cartón con 69 huesos.
El entierro de sus restos mortales no fue suficiente para Fabiola, quien emprendió lo que ella llama "operación sirirí" en su insistencia por conocer la verdad, buscar la justicia y recuperar la dignidad de su hijo que figuraba como un NN.
Según narra, sirirí es un ave que representa y simboliza la persistencia porque persigue a los gavilanes que se llevan a los polluelos hasta que logra recuperarlos.
Fabiola estuvo privada de la libertad por unos días porque la acusaban de narcotraficante tras un allanamiento que encontró en su casa en Medellín una cantidad de cocaína escondida en un closet. "Fue un montaje de desprestigio y persecución", afirma.
El 16 de septiembre de 1988 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA condenó al Estado Colombiano por el "arresto y posterior muerte" de su hijo, un logro que cuenta con lágrimas en los ojos.
Conoció la verdad: que su hijo fue asesinado por miembros del Ejército colombiano. Pero su corazón de madre le dicta que debe seguir luchando por la justicia, porque ninguna persona ha sido castigada por el crimen. A eso dedica cada día de su vida.
Por eso está presente en foros y conversaciones donde las víctimas narran sus testimonios. Carga su expediente y se ha convertido en una "militante del dolor de las madres", porque las acompaña en los procesos de búsqueda de sus desaparecidos y es capaz de escarbar con sus propias manos en las fosas comunes buscando una señal de los seres queridos.
"Llegamos a la verdad, pero está pendiente la justicia y no hemos renunciado a ella. La verdad no excluye la justicia", repite en cada frase para que no se le olvide a ella ni a quienes la escuchan.
Su corazón no alberga odio porque cree que la única forma de vivir en paz es la reconciliación, pero eso, reitera, sólo se logra recuperando la memoria.
Fabiola propone declarar las armas como un símbolo de cobardía y cambiar el combate por el debate, porque "como madre y abuela me duele cada gota de sangre que nuestros hijos y nietos derraman sobre esta maltratada Patria".

23 de abril de 2010
22 de abril de 2010
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la despachada de mancuso


En juicio a Noguera.
Colombia. El ex jefe paramilitar volvió a decir que el hoy candidato presidencial, Juan Manuel Santos, le propuso a Carlos Castaño dar un golpe de estado al presidente Samper. También que Francisco Santos les sugirió crear el Bloque Capital.
Salvatore Mancuso ya había hecho acusaciones contra Juan Manuel y Francisco Santos. En la audiencia del juicio a Jorge Noguera volvió a hablar de ellos y también de supuestos vínculos de las autoridades con los ’paras’.
Mancuso habla de los nexos de los paramilitares con funcionarios de la Fiscalía, del DAS, de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.
Mancuso relata la relación de los paramilitares con el DAS, con José Miguel Narváez y Jorge Noguera.
Mancuso habla de la colaboración de los ex directores nacionales (en especial de Jorge Noguera) y seccionales del DAS con los paramilitares.
Mancuso revela nombres de oficiales de Ejército y Policía que colaboraron con información de inteligencia para los paramilitares. Habla también del tipo de operaciones militares y de los resultados de éstas en coordinación con Fuerza Pública y DAS. Habla también de los vínculos de ’Jorge 40’ y el Bloque Norte de las AUC con el DAS.
Mancuso habla de la relación de los ’paras’ con la firma de seguridad ’Control Total’, con José Miguel Narváez, y con el vicepresidente Francisco Santos.
El ex jefe paramilitar habló de la complicidad de miembros de las Fuerzas Armadas con las Auc.
El ex jefe paramilitar aseguró que miembros del Ejército, el Das, y la Fiscalía colaboraron con las Auc. Además de Francisco y Juan Manuel Santos, Mancuso también salpicó el ex subdirector del DAS Miguel Narváez, al general (r) Iván Ramírez, al embajador en República Dominicana y general (r) Mario Montoya, entre otros personajes de la vida pública.
Entre los militares que colaboraban con los paramilitares Mancuso salpicó al ex comandante de la Primera División del Ejército, general en retiro Iván Ramírez, el general Antonio Gómez Méndez y el teniente coronel Marco Antonio Pedreros. Mencionó además a varios funcionarios de la Fiscalía y del mismo DAS que coordinaron operaciones militares con los paramilitares en Córdoba y en la zona de frontera con Venezuela, en especial en Cúcuta.
En el caso del DAS, el ex jefe paramilitar habló de dos de sus cabecillas, alias ’Felipe’ y alias ’Andrés’, enlace "directo" con el DAS y quiénes recibían información de inteligencia del organismo durante la administración de Jorge Noguera y José Miguel de Narváez. Mancuso hizo referencia especial a una ocasión en que se recibió información del DAS para dar de baja a dos presuntos colaboradores de la guerrilla en Córdoba.
En esta ocasión, Mancuso ratificó muchas declaraciones que hizo en las versiones libres de Justicia y Paz antes de ser extraditado en mayo de 2008. VerdadAbierta.com, con la colaboración del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, publica la totalidad del testimonio del paramilitar.
Esta no es la primera vez que el extraditado paramilitar menciona a Juan Manuel Santos. El 21 de mayo de 2007, Mancuso dijo lo mismo sobre el hoy candidato presidencial.
En esa versión libre, una de las primeras que daba en el Centro La Alpujarra de Medellín, Mancuso aseveró que el entonces titular de la cartera de Defensa, en alguna oportunidad, buscó a Carlos Castaño y le pidió respaldo para un acuerdo que pretendía derrocar de la Presidencia a Ernesto Samper Pizano. El ex Ministro de Defensa advirtió esa vez que nunca ha conspirado contra nadie, y que en la crisis que se vivió en Colombia durante el gobierno Samper, siempre fue partidario de que cualquier salida política debía ser concertada con el entonces primer mandatario.
También aseguró que el Vicepresidente se reunió varias veces con los ex jefes de las AUC. "Me sorprendí porque lo noté identificado con la causa y porque le dijo a (Carlos) Castaño que le gustaba el modelo (paramilitar) de Córdoba y que le gustaría que se repitiera en Bogotá". En uno de esos encuentros, añadió Mancuso, "Castaño le propuso a Santos que comandara el Bloque Capital, pero se negó diciendo que no sabía de esas vainas". El Vicepresidente se defendió de tan delicados cargos con un mensaje al Fiscal General de la Nación: "Investígueme, por favor".
En esta ocasión, ante la Corte Suprema de Justicia, reiteró que durante la misma época el hoy vicepresidente, Francisco Santos, le propuso la creación de un bloque paramilitar de carácter urbano, con operaciones en Bogotá.
En este mismo sentido, en un libro publicado por VerdadAbierta.com, el también ex jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo alias ’Jorge 40’ señaló que se reunió con Francisco Santos en al menos dos oportunidades.
’40’ sostiene que en un Festival Vallenato de 1997, Santos le pidió que lo llevara a donde Mancuso, a quien saludó de abrazos y lo llamó "Monito". Describe luego, una contorsionada propuesta que les presentó Santos. Supuestamente el periodista, fundador de la ong dedicada a auxiliar a las víctimas de secuestro, País Libre,  les dijo que liberaran a un secuestrado para "arrancar con pie firme en Valledupar", y "que así lograría matar tres pájaros de un solo tiro: la liberación de una persona y la tranquilidad de la familia, el posicionamiento de País Libre en la región y hablaría de la voluntad de  Paz de las Autodefensas".
Lo que no cuadra con esta versión es que País Libre fue fundado en 1991, ya era ampliamente conocido en el país y no tenía necesidad alguna de hacer semejantes alianzas para posicionarse en Cesar o en otra región.  Asegura ’40’ que después de que verificaron que el secuestrado en cuestión había sido asesinado por los paramilitares y no podían acceder a la petición de Santos, éste se despidió y "él les deseó a los comandantes éxitos en su guerra y prudencia en las acciones".
Después cuenta ‘Jorge 40’ que Castaño lo envió en agosto de 1997 a Bogotá a llevarle una razón a  Santos y describe el supuesto encuentro que tuvo con él en el restaurante Carbón de Palo en Bogotá, del que ya se ha hablado. La razón que da el ex jefe paramilitar era la siguiente: "Que, por ser la capital de la República, no podía mandar una fuerza con cualquier comandante al frente; que estaba buscando la persona ideal; que ya tenía lista la tropa y apenas tuviera el hombre indicado entraría a operar en la Capital y en el Departamento".
Francisco Santos declaró ante la Fiscalía y los medios que sí se reunió con Mancuso y ‘Jorge 40’, pero que los encuentros fueron en desarrollo de su labor como presidente de la Fundación País Libre, pues en efecto los paramilitares habían secuestrado a personas en Cesar y otras regiones;  y como jefe de redacción de El Tiempo en entrevistas periodísticas.
En su declaración, desde Estados Unidos, Mancuso también reiteró su versión de que el ex director del DAS, José Miguel Narváez, visitaba los campamentos de los grupos paramilitares para adoctrinar políticamente a sus combatientes, en momentos en que oficiaba como asesor del Ministerio de Defensa.
Añadió que era él quien determinaba qué tipo de personalidades perseguir por su cercanía ideológica con los grupos guerrilleros.
Precisó que sin la colaboración del DAS, el Ejército Nacional y la Policía Nacional, habría sido imposible que los paramilitares de la región Caribe obtuvieran un crecimiento como el que alcanzaron finalmente.
El 25 de febrero de 2009, en una versión libre desde Estados Unidos, el ex jefe paramilitar aseguró que José Miguel Narváez, quien fue subdirector del DAS, dictó clases a miembros de las autodefensas sobre lucha anticomunista en varias oportunidades.
Esta no es la primera vez que ex paramilitares mencionan el nombre de Narváez y sus presuntos nexos con paramilitares. En junio de 2008, alias ’El Iguano’ también había hecho referencia a las clases que impartió Narváez a paramilitares en campamentos del Sur de Bolìvar y Córdoba, coincidiendo con el relato de Mancuso.
Mancuso aseguró que entre 1998 y 2002, Narváez, que para ese entonces se desempeñaba como profesor de la Escuela Superior de Guerra, dictó una cátedra llamada "¿Por qué es licito matar comunistas en Colombia?" a un grupo de paramilitares entre los que se encontraban él y Carlos Castaño.
El ex jefe paramilitar aseguró al despacho octavo de la Unidad de Justicia y Paz, que se reunió en más de cinco ocasiones con Narváez en las fincas "Veintiuno" y "Quince" de las autodefensas en Urabá, entre los años 1998 y 2002. "El hombre encargado de difundir los ideales de la democracia y la paz a los mayores de Colombia, se reunió en varias ocasiones con Carlos Castaño y conmigo para enseñarnos a combatir a los comunistas", dijo.
El contenido de las presuntas cátedras iba orientado a justificar el exterminio de sectores sociales involucrados con la guerrilla, entre ellos, hacía énfasis en sindicatos, políticos activos y miembros desmovilizados de la guerrilla. Dentro del grupo de personas estudiadas en la clase figuraba Wilson Borja, quien fue declarado como objetivo militar por parte de las AUC. Borja fue víctima de un atentado el 15 de diciembre de 2000, por los que fueron responsabilizados militares en complicidad con paramilitares.
Según Mancuso, Narváez tenía influencia sobre Carlos Castaño, pero que el jefe paramilitar tenía reservas sobre el ex subdirector del DAS y sus conceptos porque le parecían demasiado radicales: "Cree que todos son guerrilleros", le dijo.
A lo largo de su versión Libre, Mancuso aceptó haber recibido de manos de Carlos Castaño una lista con los nombres de varias personalidades nacionales que debían ser asesinadas por sus presuntos nexos con la guerrilla. En el listado figuraban los nombres de Álvaro Leiva Durán, Wilson Borja, Gustavo Petro, Piedad Córdoba y un ex parlamentario de Arauca de quien no supo referir el nombre: "Puede ser Octavio Sarmiento o Luis Alfredo Colmenares, tal vez, las autodefensas mataron a los dos", aseguró.

23 de abril de 2010
21 de abril de 2010
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piden condenar a castro pacheco


Procuraduría pide condena contra Jorge Castro Pacheco por nexos con ’Jorge 40’. Por su participación en los pactos de Chivolo y Pivijay con ’Jorge 40’, la Procuraduría pidió condenar el ex senador de Magdalena Jorge Castro Pacheco, por concierto para delinquir.
Colombia. El delegado del Ministerio Público ante la Corte Suprema de Justicia pidió la condena del ex senador Jorge Castro Pacheco del partido Colombia Viva por el delito de concierto para delinquir agravado en la modalidad de promoción de grupos armados al margen de la ley.
La Procuraduría encontró pruebas suficientes para asegurar que "en más de una ocasión" Jorge Castro Pacheco se reunió con el ex jefe del bloque Norte de las AUC, Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, con fines políticos. Dos de esas reuniones, terminaron, según el Ministerio Público, en la firma de los Pactos de Chivolo y Pivijay donde los paramilitares convocaron a cerca de 400 políticos de la Costa, repartieron distritos electorales y escogieron candidatos a asambleas departamentales, a concejos y alcaldías de la región.
Sobre el Pacto de Pivijay, el delegado aseguró que "en esa reunión estuvo ‘Jorge 40’ y Jorge Castro Pacheco. Ellos sabían que no era una acuerdo entre iguale sino la imposición de las autodefensas del Bloque Norte".  En ese acuerdo, dijo el delegado, ‘Jorge 40’ afirmó "aquí se hace lo que yo diga" y así fue como Dieb Maloof quedó de primer renglón al Congreso y Jorge Castro Pacheco en el segundo. Dieb Maloof ya fue condenado por la Corte Suprema a más de cuatro años de cárcel.
La segunda reunión que terminó con la firma del Pacto de Chivolo, fue convocada por ‘Jorge 40’ con el propósito de definir candidato a la gobernación de Magdalena en 2003. "A esa reunión también asistió Jorge Castro Pacheco en compañía de otros políticos de la región", dijo el procurador.
La Procuraduría también se refirió a los votos que obtuvo la fórmula Dieb Maloof y José Gamarra, en la que Jorge Castro Pacheco era segundo renglón. Para el Ministerio Público, está claro que "cada una de las parejas al Congreso pertenecientes a los distritos electorales determinados por las autodefensas recibió los votos que esperaban dada la coacción a la población civil".
En este sentido, para el Ministerio Público fueron muy evidentes las irregularidades en las votaciones del departamento de Magdalena producto de la influencia paramilitar.  En municipios como Pivijay, Chivolo y Algarrobo la fórmula de Maloof y Gamarra obtuvo miles de votos mientras que los otros candidatos obtuvieron menos de cincuenta sufragios.
La acusación contra Castro Pacheco también se apoya en las declaraciones de Rafael García, ex jefe de informática del DAS y enlace de los paramilitares en el organismo de inteligencia. El delegado confirmó  que Castro Pacheco estuvo en las instalaciones del DAS 18 veces, de las cuales "la mayoría fueron en las instalaciones de la División de Informática del organismo, donde García Torres trabajaba".
Incluso en el testimonio de Castro Pacheco, la Procuraduría estableció que se reunió con Rafael García por fuera de las oficinas del DAS, "en un lugar adyacente a las residencias Tequendama, donde Castro Pacheco se hospedaba cuando era senador".
Por las numerosas irregularidades en su elección y las pruebas la Procuraduría solicitó la condena del ex senador Jorge Castro Pacheco.
Durante la audiencia, Jorge Castro Pacheco aseguró que la extradición de los jefes paramilitares hacia los Estados Unidos había perjudicado su proceso puesto que se había tardado dos años en pedir la declaración de ‘Jorge 40’ para "enfrentarlo" y esta nunca se pudo hacer.
"¿Cómo puedo ser promotor de los paramilitares si era objetivo militar de ‘Jorge 40’?" preguntó Castro Pacheco en la audiencia.

El Caso contra Castro Pacheco
En abril del años pasado la Fiscalía General confirmó el llamado a juicio del ex senador Jorge Castro Pacheco con base en el testimonio del ex jefe de informática del DAS, Rafael García, y en el documento del Pacto de Pivijay. 
El Vicefiscal General de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, ratificó la decisión de un fiscal ante la Corte Suprema, quién en diciembre pasado profirió resolución de acusación contra el político de Magdalena, como presunto responsable del delito de concierto para delinquir agravado.
Según la decisión de la Fiscalía, dos pruebas claves demuestran los vínculos del ex senador Castro Pacheco con el ex jefe del Bloque Norte Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’. La primera prueba contra Castro Pacheco es el testimonio del ex director de informática del DAS, Rafael García.
Según García, en 1999 ’Jorge 40’ buscó alianzas con políticos de la costa atlántica. "De esta injerencia de los paramilitares en la actividad política, resultaron algunos políticos beneficiados, entre ellos, Castro Pacheco" aseguró García en una de sus versiones libres ante la Fiscalía.
"Jorge Castro Pacheco fue designado como uno de los contactos entre el Bloque Norte y yo. Lo que hizo fue mandar a pintar propaganda política en las paredes de los municipios del centro del departamento promocionando la candidatura a la gobernación (de José Domingo Dávila Armenta); según me explicó el señor Castro, luego de cierto tiempo la persona cuyo nombre aparecía en esos murales era llamada por los jefes de las autodefensas de la región y estos le decían si podían continuar con su aspiración o no. Fue así como se definieron las candidaturas únicas para los municipios del área de influencia del Bloque Norte en el departamento de Magdalena", afirmó García.
De acuerdo con García, para las elecciones de 2002, el Bloque Norte de las Autodefensas se propuso alcanzar tres curules al Senado y tres a la Cámara. Así, Magdalena se dividió en distritos electorales, donde los ’paras’ asignaron candidatos únicos en cada uno de los distritos.
Entre los políticos beneficiados por esta repartición, García señaló al ex senador Dieb Maloof, primero en la lista del partido Colombia Viva para las elecciones de 2002, en la cual Jorge Castro Pacheco figuró como segundo renglón y obtuvo, según García, los mismos beneficios electorales de Maloof gracias al apoyo de los paramilitares.
De acuerdo con la decisión de la Fiscalía, "la situación de Dieb Maloof como cabeza de lista al senado no puede evaluarse separadamente de la de su segundo renglón, Jorge Castro Pacheco, porque a ambos les asistía el interés de obtener los votos necesarios para ser elegidos. Entonces, el hecho de haberse acogido el primero a sentencia anticipada aceptando cargos por concierto para delinquir, precisamente, por su alianza electoral con las autodefensas ilegales, afecta directamente también a su segundo renglón Castro Pacheco". Maloof fue sentenciado en 2008 a pagar cuatro años y nueve meses de cárcel por sus vínculos con grupos paramilitares.
Para la Fiscalía, la repartición de votos no fue solo evidente en el testimonio de Rafael García, sino en los resultados electorales de 2002. Dieb Maloob obtuvo una votación a nivel nacional de 67.864 votos de los cuales 40.134 fueron logrados en el departamento de Magdalena, De esos 40.134 votos, consiguió 37.443 en municipios con gran presencia paramilitar como Pivijay, Ariguani ’El Difícil’, Chivolo, Remolino, Salamina, Zapayan y Algarrobo. Con estas razones, la Fiscalía rechazó los argumentos que la defensa de Castro Pacheco había utilizado para desvirtuar el testimonio de García.
Los problemas mentales y las inconsistencias del testimonio de García esgrimidos por la defensa, fueron desvirtuados por la Fiscalía con base en las pruebas que Medicina Legal le practicó a García y,  en las pruebas documentales y testimoniales que la Fiscalía logró corroborar a lo largo del proceso "en cuanto al modus operandi (de los paramilitares) para apoyar a los candidatos a corporaciones públicas y lograr su adhesión".

’El Pacto de Pivijay’
La segunda prueba de la Fiscalía contra Castro Pacheco, es el documento encontrado en julio de 2006 en uno de los predios de ‘Jorge 40’  titulado ’Convenio político para el debate electoral del 10 de marzo de 2002, en la elección de Cámara de representantes y Senado de la República’ o ’Pacto de Pivijay’, firmado entre otros, por José Gamarra Sierra, Dieb Maloof y Jorge Castro, y en el que aparece en manuscrito el nombre de ‘Jorge 40’. 
Según la Fiscalía, "en el citado convenio (firmado el 22 de noviembre de 2001), varios candidatos al Congreso, alcaldes y algunos diputados acordaron que los votos que se lograran en dichas elecciones en marzo del año 2002 en los municipios de Pivijay, Sabanas de San Ángel, Ariguaní, Algarrobo… en donde José Gamarra Sierra contaba con bastante potencial electoral, le serían endosados a Dieb Maloof Cuse quien encabezaría la lista al Senado…De igual forma se anuncia como sería la partición burocrática, la financiación de la campaña y la destinación que tendrían los dineros obtenidos por reposición de votos".
Con esta prueba, la Fiscalía desvirtuó las declaraciones de ’Jorge 40’ quien aseguró en varias versiones libres que "las autodefensas ilegales no tenían incidencia en la actividad política de la región". Según la Fiscalía, la versión del ex jefe del Bloque Norte "se muestra oportunista e inclinada a no comprometer líderes políticos, ya que es inverosímil que con todo el dominio de las autodefensas en la región, se dejara sin control un asunto tan determinante como era la elección de miembros de corporaciones públicas". Ante esta pruebas, la Fiscalía encontró ’indicios graves’ y ’motivos de credibilidad’ suficientes para imputarle a Castro Pacheco el delito de concierto para delinquir, en la modalidad de promoción de grupos armados al margen de la ley. "Las pruebas presentadas permiten creer que Castro Pacheco hizo alianzas con los paramilitares dirigidos por ’Jorge 40’ para obtener apoyo electoral en los comicios que se realizaron para el Congreso en 2002" aseguró la Fiscalía en su decisión.
Castro Pacheco, quien fue senador durante los períodos legislativos 1998-2002 y 2002-2006, ocupó temporalmente, durante la presente legislación, la curul que inicialmente fue obtenida por Dieb Maloof, que luego pasó a ser de Vicente Blel y que después Castro Pacheco le heredó a Jorge Enrique Gómez.
Jorge Castro Pacheco es hermano de Carmen Castro, ex alcaldesa de Ariguani, Magdalena, y de Augusto ‘Tuto’ Castro, quien fue uno de los hombres más cercanos a Jorge 40.

21 de abril de 2010
20 de abril de 2010
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la desaparición forzada en colombia


Desaparición forzada: el dolor de la incertidumbre. Cientos de familias han esperado por años el regreso de sus seres queridos. Algunas prefieren aferrarse a la figura del secuestro, una condición que, según ellas, les da esperanza de verlos vivos de nuevo.
[María Isabel Naranjo] Colombia. "Se-cues-tra-do". Con lentitud enfática, Liliana Salamanca deletrea la única palabra que mantiene con vida a su esposo, Darío Ramírez Castaño, después de siete años de haber sido raptado por el Frente 54 de las Farc. A él se lo llevaron del barrio 7 de agosto de Bogotá, y desde hace seis años no tiene comunicación con sus secuestradores.
A la misma palabra se aferra con vehemencia Blanca González de López desde hace ocho años, cuando cuatro hombres armados sacaron a su hija Dora Elizabeth López del hotel La Villa, en Guaduas, Cundinamarca. Los hombres pertenecían al Frente Celestino Mantilla de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, al mando de John Fredy Gallo Bedoya, alias el ’Pájaro’.
Ninguno de los dos nombres se encuentra registrado en la lista de secuestrados que hoy tiene el Fondo Nacional para la Defensa de la Libertad Personal (Fondelibertad), ni aparecen en los medios de comunicación como los secuestrados políticos o militares.
Sus nombres aparecen escritos, perdidos entre 3.000 más, en una lona blanca que cuelga en uno de los muros de la Fundación País Libre, y también en la lista de cerca de 12.000 desaparecidos forzosos que tiene la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
Que el secuestro aparezca en los medios con más frecuencia que la desaparición forzada es una de las razones para que Liliana y Blanca se nieguen a decirles desaparecidos a sus secuestrados. La otra razón es que es la única palabra que les da esperanza de verlos vivos de nuevo.
 La desaparición, además de la ausencia, trae el dolor de la duda, dijo Alfredo Molano sobre los traumas que viven las familias ante la ausencia prolongada de un ser querido (ver artículo).

Los Secuestrados No Son Desaparecidos, y Viceversa
En Colombia, desde 1996, se han registrado 23.000 secuestros. Hasta el 2007 continuaban registradas en cautiverio 3.000 personas y se decía que era el país con más secuestrados en el mundo.
Fondelibertad aseguró en marzo que el delito del secuestro extorsivo, desde 2002, se redujo en 90 por ciento y que hasta el 28 de febrero del presente año en Colombia había 79 secuestrados cautivos, es decir, personas que están en algún lugar de la geografía nacional con alguien que impide su libertad.
Con las liberaciones del 30 de marzo del sargento Pablo Emilio Moncayo y el soldado Josué Daniel Calvo, esa cifra se redujo a 77.
La investigación de esta entidad logró determinar que de 2.800 casos registrados en la base de datos de secuestrados en 2007, 1.148 se encuentran libres, 767 fueron víctimas de otros delitos que no corresponden a secuestro, 211 tienen la seguridad de que no están muertos y 614 registros continúan en estudio debido a que no hay información suficiente, como nombres completos o vínculos familiares, que permita seguir la investigación.
Lo que Fondelibertad ha hecho durante los últimos tres años es depurar las bases de datos de secuestro y actualizar el estado de las víctimas, haciendo seguimiento de cuentas bancarias, registros de defunción, trámites ante notarías y, sobre todo, estableciendo un contacto directo con los familiares.
Dentro de la actualización del estado de las víctimas surge una cifra que no habla ni de liberados ni de muertos, sino de desaparecidos. El ente oficial estableció que 744 personas registradas como secuestradas están, realmente, desaparecidas.
Se cuenta que desde la década del 40 han sucedido en el país 42.283 desapariciones y todavía existen 11.580 que corresponden a desaparición forzada.
 Esta práctica tiene sus orígenes en Colombia a partir de la lucha bipartidista de los años 20, pero continuó sistemáticamente desde la aparición de grupos guerrilleros en la década del 60.
Desde ese momento, tanto el Estado, como los grupos guerrilleros y de autodefensa instrumentaron prácticas de detención con rasgos clandestinos, de modo que las personas detenidas luego no aparecían presas, secuestradas o detenidas, y generalmente, luego de ser torturadas, eran ejecutadas y enterradas como N.N.
El primer caso denunciado formalmente ocurrió en 1977 y fue el de Omaira Montoya Henao, bacterióloga de 34 años, militante de izquierda que desapareció en Barranquilla junto con su novio. Él fue torturado y ella nunca regresó.
Fue solo a partir del año 2000 cuando se tipificó el delito de desaparición forzada en el Código Penal. Por esta razón, muchos de los casos que hoy son desapariciones figuraron en las bases de datos como secuestro simple.
En el secuestro extorsivo, además de que se identifica el autor del crimen, existe una exigencia económica o publicitaria o de carácter político de éste para la liberación de la víctima, mientras que en la desaparición forzada no se identifica ni el autor, ni las motivaciones ni existen exigencias económicas.
El esposo de Liliana y la hija de Blanca, según estas características, no están secuestrados sino desaparecidos. Darío Ramírez era comerciante de autopartes y por su liberación exigieron el pago de 130 millones de pesos; después de pagarlos nunca se volvió a saber nada de él. Dora López, de 28 años, era auditora de Pollos Campeón, y sus captores nunca se comunicaron con su familia para exigir el pago de su liberación.
Diferenciar estos delitos es importante porque las estrategias de búsqueda de un desaparecido no son las mismas de un secuestrado.
Édgar Gómez, abogado de la Fundación País Libre, explica que desde el punto de vista metodológico las acciones que realiza un investigador del Gaula son muy diferentes a las que realiza un fiscal de la Unidad de Derechos Humanos frente a un caso de desaparición forzada.
Mientras un investigador de un secuestro está asesorando a los familiares sobre cómo deben comunicarse con los secuestradores, indicarles que deben esperar las llamadas en su casa para grabarlas y darle pistas a la investigación, en los casos de desaparición forzada se debe realizar otras acciones urgentes, como verificar que la persona no haya salido del país, que no esté en Medicina Legal declarada como N.N. o herida o en la cárcel. El fiscal debe recoger cartas dentales, pruebas de ADN, registrar cómo estaba vestido el día que desapareció, entre otras acciones.
Por esta razón, si un caso de secuestro prolongado en el que no hay comunicación con los captores no pasa a ser un caso de desaparición, nunca se va a resolver.
Harlan Henao, director de Fondelibertad, asegura que la actualización del estado de las víctimas, si bien no cambia automáticamente la tipificación del delito en la Fiscalía, si permite que ingresen en la base de datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, donde se impulsa de nuevo la investigación.

Desaparecidos entre el Polvo y las Telarañas
De poco les ha servido a Liliana y a Blanca saber que sus familiares están en la lista de desaparecidos y no de secuestrados. Ninguna de las dos tiene claro si los casos de sus familiares siguen una investigación judicial o si se encuentran en anaqueles empolvados en la oficina de un fiscal.
Por eso sus días transcurren entre seguir los expedientes de sus seres queridos por las fiscalías, ir a declaraciones de Justicia y Paz, hablar con presos, asistir a jornadas de víctimas de secuestro y buscar información nueva que apacigüe la ansiedad que produce no saber dónde están o qué sucedió con ellos.
La primera pregunta que Blanca se hace cuando se levanta es: "¿Qué voy a hacer hoy?", y las respuestas son: llamar, preguntar, visitar, buscar. "Aunque sea me pongo a llamar a Acción Social porque hace año y medio que pasé los papeles y no han dicho nada de la reparación por vía administrativa a la que tengo derecho. Y bueno, siempre pendiente de Justicia y Paz, del Gaula, de donde me llamen. Pero no puedo irme fuera de Bogotá ¿Qué tal que me llamen para decirme algo y yo no pueda asistir?", agregó.
Harlan Henao piensa que llegó la hora de cambiar de casete. El país, que durante mucho tiempo se acostumbró a hablar de secuestrados, tiene que empezar a hablar de la desaparición forzada y hacer esfuerzos para la capacitación técnica y el empleo de recursos humanos que permitan dar respuesta a los familiares que buscan sin descanso a sus seres queridos.
En este sentido, en julio de 2000, tras seis intentos fallidos desde 1988, el Congreso aprobó la Ley 589 que, además de tipificar el delito de la desaparición forzada, creó la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
La Comisión está integrada por representantes de la Fiscalía, la Procuraduría, el Ministerio de Defensa, la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, Fondelibertad, el Instituto de Medicina Legal, Asfaddes y la Comisión Colombiana de Juristas, bajo la coordinación de la Defensoría del Pueblo.
Desde 2007 la Comisión impulsó el fortalecimiento del Registro Nacional de Desaparecidos -herramienta que permite unificar y actualizar la información que existe en diferentes instituciones- el Mecanismo de Búsqueda Urgente a través de la Ley 971 de 2005 y la puesta en marcha del Plan Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
El objetivo del Plan Nacional de Búsqueda es encontrar a las personas desaparecidas con vida o identificar y entregar los cadáveres a las familias.
"En ese momento nadie los están buscando vivos", afirma Gloria Luz Gómez, coordinadota nacional de Asfaddes, organización que acompaña a las víctimas de este flagelo.
 Para ella, el Plan Nacional de Búsqueda no ha funcionado bien porque sólo se están actualizando las cifras con exhumaciones de cadáveres que en su mayoría se han encontrado con las informaciones de Justicia y Paz. "Pero no hay una coordinación entre el CTI, la Sijín y la Policía para buscarlos vivos, inmediatamente se hace la denuncia por desaparición".
En marzo de este año, la Comisión presentó un informe de los avances del Plan, pero todavía no es posible decir con certeza cuántas personas han sido desaparecidas a la fuerza.
"A pesar de los avances, se requiere fortalecer el Plan Nacional de Búsqueda y el Registro de Personas Desaparecidas, ofrecer un mayor acompañamiento a los familiares de las víctimas y continuar con las capacitaciones a funcionarios y servidores que tienen responsabilidades respecto de la problemática de la desaparición forzada", señaló Vólmar Pérez Ortiz, Defensor del Pueblo y Presidente de la Comisión, en su último informe.
También está en trámite para ser aprobada por el presidente Álvaro Uribe una la ley que ordena crear un banco de perfiles genéticos de víctimas, asistencia del Estado a los familiares de las personas desaparecidas, la elaboración de mapas de hallazgos de fosas y levantar monumentos en homenaje a su memoria.
Mientras eso sucede, Liliana quiere decirles a sus hijos, de ocho y 19 años, qué le pasó a su papá. "A estas alturas espero que me den cualquier noticia, aunque siempre alimento la esperanza de que esté vivo, y así lo espero, así me digan lo contrario, pero quiero quitarnos el peso que nos atormenta todos los días".
Y Blanca se levantará mañana con una sola idea en su cabeza: "Mientras yo viva y pueda, busco a mi hija".

21 de abril de 2010
15 de abril de 2010
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qué hizo el general arias cabrales


¿Por qué la Fiscalía pide condenar al general (r.) Arias Cabrales? El general (r) Jesús Armando Arias Cabrales podría ser el primer oficial condenado por las desapariciones del Palacio de Justicia.
Colombia. Nueve meses después de haberse sentado en el banquillo de los acusados, el general (r.) Jesús Armando Arias Cabrales podría convertirse en el primer oficial del Ejército condenado por la retoma del Palacio de Justicia.
Todo si la juez que estudia el proceso acoge los argumentos de la Fiscalía, que pidió la máxima condena para el general, al responsabilizarlo de la desaparición de al menos once personas durante los operativos de retoma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985.
En ese entonces, Arias Cabrales se desempañaba como comandante de la XIII Brigada del Ejército, y según la Fiscalía, fue quien impartió las órdenes en los operativos, sobre todo aquellas conducentes a la identificación e interrogatorio de los civiles que iban siendo rescatados del Palacio, que había sido asaltado por guerrilleros del M-19.
Para la Fiscalía fueron varios los hechos probados que comprometen la conducta de Arias Cabrales en la desaparición de varios empleados de la cafetería del Palacio, así como de la guerrillera Irma Franco, quienes según el ente investigador, salieron vivos del edificio, y 25 años después, se desconoce su paradero.
Las personas que salieron con vida del Palacio de Justicia fueron Carlos Augusto Rodríguez Vera, Cristina Del Pilar Guarín Cortes, Bernardo Beltrán Hernández, Ana Rosa Castiblanco, Lucy Amparo Oviedo, David Suspes, Norma Constanza Esguerra, Luz Mary Portela León, Héctor Jaime Beltrán, Gloria Estela Lizarazo Figueroa y Gloria Anzola.

Cadena de Mando
El primer hecho probado por la Fiscalía fue que el operativo de retoma estuvo dirigido y orientado por el comandante de la XIII Brigada del Ejército, el general Arias Cabrales.
Según la cadena de mando, éste oficial tenía bajo su responsabilidad las otras unidades tácticas que participaron del operativo, entre ellas, la escuela de caballería (comandada por el entonces coronel Alfonso Plazas Vega), la Escuela de Infantería, y el B2 del Ejército (comandado por el coronel Edilberto Sánchez Rubiano).
"No cabe duda que Jesús Armando Arias Cabrales coordinó, dirigió y supo que estas personas salieron del Palacio...", fue una de las frases concluyentes que utilizó la fiscal delegada ante la Corte, Ángela Buitrago, quien desde hace más de cuatro años adelanta las investigaciones por las desapariciones forzadas del Palacio de Justicia.

Ejército Asumió Pleno Control
Además, dice la Fiscalía, el Ejército asumió, desde el mismo día de la toma guerrillera, el 6 de noviembre de 1985, el control del "teatro de operaciones", es decir, el Palacio de Justicia y sus alrededores, incluida la casa Museo del Florero, lugar a donde eran evacuados los civiles rescatados y donde fueron sometidos a interrogatorios.
Fue en la Casa del Florero donde se estableció el puesto de mando, donde arias Cabrales impartió todas las órdenes de procedimiento dentro y fuera del Palacio de Justicia. Incluso, la Fiscalía comprobó que la Policía pedía autorización al Ejército para tener un margen de acción. Lo cual demuestra el pleno control establecido por el Ejército.

Traslado de Civiles
Fue en la Casa del Florero donde el B2 del Ejército, comandado por Sánchez Rubiano, adelantaba las diligencias de identificación de los civiles evacuados del Palacio. Dice la Fiscalía que este oficial actuó bajo las órdenes de Arias Cabrales.
Una de las pruebas que más compromete al general fueron los audios de las comunicaciones radiotelefónicas que sostuvieron los militares que comandaron el operativo de retoma del Palacio de Justicia.
En algunas grabaciones, Arias Cabrales que impartía instrucciones con la clave ‘Arcano 6’, ordenaba el proceder sobre algunos "sospechosos". Y además, señaló la Fiscalía, el manejo de los rehenes fue "controlado, dirigido y absolutamente conocido por quien estaba en la casa del Florero, Edilberto Sánchez Rubiano (comandante del B2), y por quien estaba en el puesto de mando, Jesús Armando Arias Cabrales", según la conclusión de la fiscal Buitrago.
Según las comunicaciones reveladas en el juicio, los civiles "sospechosos" fueron concentrados en el primer piso de la Casa del Florero y se ordenó "labores contra ellos", con las que la Fiscalía demostró que hubo órdenes de trasladar a algunos civiles a dependencias militares.
La Fiscalía también demostró que Arias Cabrales tenía pleno conocimiento sobre rehenes, cuerpos, que aún permanecían en el Palacio de Justicia durante la retoma. Una prueba de ello es una comunicación en la que el propio general da la orden para que siete conductores, que se encontraban en el palacio, pudieran salir sin ser retenidos por el personal militar.
Incluso, señaló la Fiscalía, hubo órdenes de Arias para cambiar, desaparecer evidencia, y hasta remover cadáveres.

Falsos Testimonios
Durante el juicio, la Fiscalía planteó la tesis de un posible "pacto de impunidad" por parte de los militares vinculados con la investigación. Lo cual comprobó al calificar los testimonios rendidos por tres testigos presentados por la defensa de Arias Cabrales.
Uno de ellos el del general Ignacio Posada Duarte, quien para la época de los hechos era el comandante de la Séptima Brigada en el Meta. Este oficial declaró que no hubo órdenes de la XIII Brigada del Ejército de agregar unidades bajo su mando, pero en la investigación la Fiscalía comprobó que sí hubo un traslado de unidades de esa jurisdicción a Bogotá durante los días 6 y 7 de noviembre.
Por eso la Fiscalía pidió a la juez 51 penal que compulse copias para que se investigue a este general por falsedad en testimonio y fraude procesal. Otros testigos que podrían ser investigados por esta conducta son Guillermo Valdez Gil y Gustavo Gómez, compañero del soldado Édgar Villamizar, uno de los testigos clave para la Fiscalía.
El juicio contra Arias Cabrales continuará el martes 27 de abril.

21 de abril de 2010
©semana
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